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Un fundamento coherentista del conocimiento

Como hemos mencionado, Davidson sostiene que una creencia sólo puede ser justificada por otra creencia. Tal tesis suele ser identificada con teorías coherentistas, es decir con aquellas corrientes que sostienen que una proposición es verdadera o falsa según sea compatible o no con un sistema dado de proposiciones.116 ¿Podemos concluir que Davidson se opone al empirismo y se alía al coherentismo? La respuesta es negativa, al menos si se piensa en el coherentismo internista al estilo de Putnam. El coherentismo internalista no asume que hay un mundo externo o evidencia ante el cual exista un compromiso ontológico previo a la epistemología; así, puede ser fácil considerar que puede haber más de un cuerpo de creencias coherentes, por tanto justificadas, aunque puedan ser radicalmente distintos. No es posible para Davidson asumir tal situación, no sólo porque rechaza esa forma radical de incompatibilidad, sino porque la creencia es

causada por alguna situación (objeto u sucesos) en el mundo. Podemos equivocarnos en su comprensión o en el modo en el que predicamos verdad sobre las creencias; no obstante, el equívoco no puede ser global. Puede haber dudas acerca de cómo entender algunas creencias. Davidson considera que no hay algo ante lo que necesitemos tener completa certeza, pero esto no implica que no podamos estar generalmente en lo cierto. De modo opuesto tenemos que, por el hecho de que podamos equivocarnos, se sigue que no hay nada sobre lo que no se pueda estar equivocado.

Mas, una posición coherentista del conocimiento no suele ser menos problemática que una empirista, pues puede ser que:

1) Un cuerpo de creencias pueda ser totalmente coherente entre sí y sin embargo no decirme nada acerca del mundo; es decir, se puede dar una historia perfectamente coherente y no por ello menos ficticia. La búsqueda de la verdad no sería relevante.

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2) Puede haber múltiples sistemas coherentes radicalmente distintos entre sí y no haber nada común y conceptualizado con lo que se confronten o vinculen (el tercer dogma del empirismo).

Davidson no puede aceptar ninguno de los puntos anteriores, pues en ambos se supone la dicotomía esquema-contenido; implican que la realidad o la evidencia puedan ser acomodadas de diferente forma dependiendo del esquema conceptual. En ambos puntos la realidad y la verdad son internas a la teoría. Respecto del primer punto, tenemos que el error global en un sistema de conocimiento es poco plausible pues se creería que la duda se plantea fuera del sistema, lo cual no puede suceder, pues no concibe una “realidad” que espere ser ordenada por un esquema. Respecto del segundo punto, recordemos la observación de Davidson sobre la noción de incompatibilidad profunda, a saber que la idea de que lo diferente supone un punto en común, “tiene sentido hablar de diferentes puntos de vista, pero sólo si existe un sistema coordinado común, en el cual representarlos; sin embargo, la existencia de un sistema común contradice la pretensión de una incompatibilidad profunda”.117

En suma, Davidson no asume un coherentismo internalista porque dicha corriente supone la dicotomía esquema-mundo, la cual puede llevar a una incompatibilidad profunda entre sistemas que se supongan igualmente verdaderos; es decir, puede llevar al relativismo absoluto.

Entonces, ¿cómo entender su tesis de que una creencia justifica a otra creencia? ¿Implica un tipo de coherentismo? Si esto es así, ¿qué tipo de coherentismo defiende Davidson? Casi siempre cuando se sostiene una postura coherentista del conocimiento, se suele asumir una visión internalista o antirrealista del conocimiento. Davidson por el contrario considera tener una teoría realista de la verdad y del conocimiento, mas rechaza

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Davidson D: “De la idea misma de un esquema conceptual”, De la Verdad y de la Interpretación, Gedisa: Barcelona, 1995, pag. 190.

una confrontación entre creencia y realidad, “Mi lema es: correspondencia sin confrontación…Dada una epistemología correcta, podemos ser realistas en todas las áreas”.118 En escritos posteriores, Davidson rechaza las etiquetas de teoría coherentista o correspondentista, puesto que conllevan una carga teórica que Davidson no está dispuesto a asumir. Davidson considera que nada puede inteligiblemente corresponder a una oración, la teoría de la correspondencia es tradicionalmente concebida como una prueba de la verdad, situación que Davidson rechaza. Asimismo, rechaza el coherentismo porque no considera, como tal corriente tradicionalmente lo hace, que la verdad sea un constructo del pensamiento. 119 No obstante, las ideas centrales por las que en un momento dado tomó tales etiquetas, son dignas de consideración, según Davidson: 1) para determinar la verdad de una creencia necesitamos saber qué cosa marca la existencia de la misma, necesitamos saber qué cosa la causa; 2) aquello que justifica a una creencia proviene única y exclusivamente del cuerpo total de las creencias. A Davidson le interesa algo más que la coherencia lógica en el cuerpo total de creencias, le interesa el vínculo de contenido entre creencias particulares. La coherencia para Davidson es más que consistencia, pretende no sólo que no haya contradicciones lógicas entre creencias (inconsistencias), sino que las creencias se impliquen entre sí según su contenido.

La fuerza principal de “Una teoría de la coherencia” tiene poco que ver con la consistencia; la tesis importante por la cual argumento es que la creencia es intrínsecamente verídica. Esta es la base en la cual mantengo que mientras la verdad es un concepto no epistémico, tampoco está totalmente separado de la creencia (como lo está de diferentes maneras tanto en la teoría de la correspondencia como en la de la coherencia).120

118

Cfr.: Davidson D: “Una teoría coherencial de la verdad y del conocimiento”, en: Primer Simposio Internacional de Filosofía del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, Vol. I, Comp. Enrique Villanueva, UNAM México, 1985, pag. 16.

119

Cfr. Davidson D.; “Afterthoughts, 1987”, en: Reading Rorty, Alan R. Malachowski (ed.), Basil Blackwell:

Cambridge, 1990, pag, 135.

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“The main thrust of “A Coherence Theory” has little to do with consistency; the important thesis for which I argue is that belief is intrinsically veridical. This is the ground on which I maintain that while truth is not an epistemic concept, neither is it wholly separed from belief (as it is in different ways by both correspondence

Davidson sostiene que la verdad es un concepto básico, que no se puede definir recurriendo a uno más básico. El concepto de creencia se encuentra vinculado con la verdad, la cual no se vuelve, por este hecho, epistémica. Pero la verdad tampoco está radicalmente separado de lo epistémico, “Lo que salva a la verdad de ser ´radicalmente no epistémico´ (en palabras de Putnam) no es que la verdad sea epistémica, sino que la creencia a través de su nexo con el significado, es intrínsecamente verídica”.121

Ya se ha mostrado que no es factible buscar un fundamento externo que justifique las

propias creencias. Pero ¿cómo mostrar que la persona con un cuerpo coherente de creencias, tiene razones para suponer que es verdadero? Davidson piensa que cualquiera que se pregunte acerca de las razones que tiene para suponer que generalmente está en lo correcto debe: a) saber qué es una creencia, b) saber cómo pueden interpretarse o detectarse. 122 Davidson considera que “todo lo que se necesita es que se reconozca que la creencia es, por naturaleza, verídica”.123 Las creencias son estados de la gente causados por sucesos y que a su vez causan otros más para quienes las sostienen, tienen la cualidad de adecuarse o no con la realidad. La mayoría de las creencias causadas por sucesos en el mundo, es decir, la mayoría de las creencias básicas, son o serán verdaderas; dado que la justificación se da entre creencias, aquéllas que sean más coherentes con el cuerpo principal de creencias, serán más probablemente verdaderas.124 Es por esto que se puede decir que todos los sistemas coherentes reales y posibles de creencias son en gran parte correctos. Obviamente, la creencia no puede asegurarnos que aquello que se cree sea así. De hecho, el concepto de creencia introduce la

and coherence theories)”. Davidson D.: “Afterthought, 1987” en: Reading Rorty, Alan Malachowsk (ed.), Basil Blackwell: Oxford, 1990, pag. 135.

121

Ibid, “What saves truth from being “radically non-epistemic” (in Putnam´s words) is not that truth is epistemic but that belief, through its ties with meaning, is intrinsically veridical”. Op. Cit. Pag. 136.

122

Cfr. Davidson D.: “Una teoría coherencial de la verdad y del conocimiento”, en: Primer Simposio Internacional de Filosofía del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, Vol. I, Comp. Enrique Villanueva, UNAM: México, 1985, pag. 27.

123

Ibid. Pag. 27.

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diferencia potencial entre lo que se sostiene como verdadero y lo que es verdadero. Todo aquello que se cree depende de lo que supongamos de la naturaleza de las creencias, su interpretación, sus causas, sus sostenedores y sus configuraciones.125 Algo que debemos añadir es que para Davidson las oraciones deben ser de alguien, no oraciones imaginables que nadie cree.

Los puntos anteriores se hacen más explícitos si preguntamos ¿qué determina que una

creencia sea verdadera? Por un lado, el contenido de la creencia y por otro lo que marca la existencia de la misma. Davidson considera que determinar que las creencias sobrevienen de hechos fisiológicos no añade nada a la epistemología, sólo marca los vínculos causales entre creencias y tales hechos. Pero, ¿cómo conocemos el contenido de las creencias? Para Davidson, para conocer el contenido de las creencias tenemos que saber qué significan. Tal es el caso de la interrelación entre creencia y significados. La única forma de acceder a lo que las personas creen es a través de las oraciones que los hablantes utilizan para expresarse. El significado se ve relacionado con a) las causas externas; y b) relaciones gramaticales lógicas y no lógicas entre oraciones. No se puede iluminar la naturaleza de la creencia sin la del significado, ya que son interdependientes. Pero, ¿qué puede iluminar la naturaleza del significado y las creencias? Davidson considera que “alguien que tiene una creencia del mundo –o de cualquier cosa- debe comprender el concepto de verdad objetiva, de lo que es el caso independientemente de lo que él o ella piense… la fuente de este concepto de verdad objetiva es la comunicación interpersonal”.126

125

Ibid. Pag 17

126

“Someone who has a belief about the world –or anything else- must grasp the concept of objective truth, of what is the case independent of what he or she thinks…The source of this concept of objective truth is interpersonal communication”. En este mismo sentido Davidson considera que en el proceso de comunicación, un intérprete y un hablante han de entender de la misma manera lo que el hablante dice. Es precisamente la comunicación y el conocimiento de otras mentes la base del concepto de verdad objetiva, la justificación entre lo que es una creencia verdadera y una falsa. Davidson D.: “Subjective, intersubjective, objective”, en: Current Issues in Idealism, Paul Coates y Daniel Hutto (eds.), Thoemmes Press: Bristol, 1996, pag.161-162.

Según Davidson, podemos conocer el significado de las creencias a través de una caracterización de la verdad estilo Tarski. Si bien profundizaremos en este tema más adelante, a grandes rasgos podemos decir que la verdad para Davidson no es definible, es un primitivo, del cual se puede decir, a lo sumo, cómo funciona.

Para Davidson creencia, verdad, significado y causalidad están íntimamente relacionados. La interacción de ellas se muestra con mayor nitidez en la labor del intérprete,127 que abordaremos en el siguiente apartado.