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UNA NUEVA APOLOGÉTICA

In document La nueva tolerancia - Josh Mcdowell (página 101-103)

BRILLANDO COMO ESTRELLAS

UNA NUEVA APOLOGÉTICA

He pasado la mayor parte de mi vida documentando las evidencias de nuestra fe. He tratado de seguir la admonición de Pedro de "estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros" (1 Pedro 3:15). Pero a causa de la influencia de la nueva tolerancia, he descubierto que la verdad de la fe y las evidencias que testifi- can a favor de esa verdad, cada día pierden más su propósito. Cada vez menos personas están haciendo preguntas que pue- den ser respondidas con evidencias apologéticas. Tales pre- guntas necesitan ser preguntadas —y respondidas—. Pero en nuestra cultura postmoderna y relativista, un énfasis en "lo que es verdad" ha disminuido y un interés en "lo que da resultado" ha aumentado.

Estoy convencido de que la gran mayoría de los jóvenes que se están volviendo cristianos hoy vienen a la fe no tanto porque es verdadera y se puede creer, sino porque es lo mejor que se les ha presentado hasta la fecha. Y, como resultado, puedo virtualmente garantizarle que cuando viene algo más que le parece mejor, ellos serán atraídos y abandonarán la fe. Debido a la nueva tolerancia, nuestra cultura de hoy no pregunta tanto si el evangelio se puede creer; está preguntan- do si el evangelio es pertinente. Y si vamos a atraer a un mundo necesitado a Cristo, debemos demostrar que El es

evidentemente confiable y relacionalmente pertinente. Eso quiere

decir que debemos adoptar una nueva apologética, una nueva defensa, que demuestra que la fe es confiable y relevante. Y creo que si lo hacemos, debemos concentrar nuevos esfuerzos en cinco áreas:

—Brillando como estrellas—

1. Desarrollar comunidad

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a

otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 13:34-35

No tengo que decirle que vivimos en un mundo que se muere de falta de amor. Un grupo de varios estudios revela que de 80 a 8 5 % de nuestra población adulta creció sufriendo de alguna forma de separación de los padres o abuso físico o sexual o ha sido expuesto a algún tipo de conducta adictiva de los padres.2 Y aunque una generación lastimada necesita

escuchar el mensaje de salvación en Cristo, también necesita escuchar y ver la verdad del evangelio vivida en y a través de una comunidad de personas que verdaderamente se aman los unos a los otros y están demostrando un modelo bíblico de relaciones humanas.

La verdadera comunidad cristiana —la que el Nuevo Testamento llama koinonía— es poderosamente atractiva y hermosa. Cuando nuestros hijos y el mundo nos escuche y nos vea compartiendo nuestras vidas en amor los unos con los otros —cenando en las casas los unos de los otros, compar- tiendo las bendiciones materiales los unos con los otros, apoyando y animándonos los unos a los otros, orando juntos, llorando juntos, celebrando juntos —ellos desearán saber: "¿Dónde se encuentra ese amor?" Cuando somos relacional- mente pertinentes, no sólo tenemos la oportunidad de apun- tarles a la fuente del amor, sino también podemos compartir la evidencia que demuestra que Él es la única fuente de amor.

—LA NUEVA TOLERANCIA-

2. Mostrar compasión

Bienaventurado aquel cuya ayuda es el Dios que hizo los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que guarda la verdad para siempre; que hace justicia a los oprimidos, y da pan a ios hambrientos. El SEÑOR pone en libertad a bs cautivos. El SEÑOR abre losojos a los ciegos, el SEÑOR levanta a los caídos, el SEÑOR ama a ios justos. El SEÑOR protege a ios extranjeros, sostiene al huérfano y a la viuda, pero trastorna el camino a los impíos.

Salmos 146:5-9, (LBLA)

Servimos al "Padre de misericordia y Dios de toda conso- lación" (2 Corintios 1:3), un Dios que es "clemente" (Salmos

116:5). Y cuando alcanzamos a las viudas, los huérfanos, los desamparados, los pobres, y los necesitados, reflejamos la naturaleza de Dios y nos volvemos ministros de su multiforme gracia (1 Pedro 4 : 1 0 ) .

Sin embargo, me temo que por desgracia en la iglesia, demasiado a menudo, hemos abandonado nuestra responsa- bilidad de cuidar a los necesitados o hemos tratado de delegar nuestra responsabilidad a los programas gubernamentales y a las agencias sociales. Debemos recapturar el corazón de un Dios de compasión "el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación" (2 Corintios 1:4).

Aun a una cultura dominada por la nueva tolerancia se le hará difícil resistir el corazón compasivo de un creyente y seguidor del Dios verdadero. A menudo ganaremos más opor- tunidades de ser oídos cuando impartimos la verdad de Dios ministrando compasivamente a las necesidades de otro.

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3. Proleja la creación

Y ios bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos,

llenad la tierra, y sojuxgadla, y señoread en ios peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Génesis 1:28

Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.

Génesis 2:15 Puede parecer extraño sugerir que una preocupación por la creación —quiero decir, el ambiente— puede tener mucho que ver con demostrar una fe evidentemente confiable y relacionalmente pertinente. Pero estoy convencido de que esta es aún otra área en la que nosotros, como pueblo de Dios, hemos descuidado o abandonado nuestra responsabilidad.

Cuando Dios nos mandó a sojuzgar la tierra, no quiso decir contaminarla ni destruirla; las maravillas y bellezas de su creación son un legado precioso, y esa verdad bíblica nos presenta una puerta eficaz al ministerio (2 Corintios 2:12) a los de la cultura a nuestro alrededor que están preocupados por cómo los humanos están usando y abusando de nuestro planeta. Cuando demostramos respeto y preocupación por la creación de Dios, nos ganamos una vista con la generación de hoy, preocupada por el ambiente.

Muestre fuertes relaciones matrimoniales y familiares

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.... Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia

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carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuer- po, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola came.

Efesios 5:25,28-31 La relación divinamente ordenada del matrimonio y la familia es la vitrina hermosa de armonía y unidad de Dios. De hecho, el amor de Dios que lo llevó a sacrificarse por la iglesia es el modelo y figura literaria del matrimonio. Entonces no debe sorprendernos que Dios desee utilizar el matrimonio y la familia para atraer personas hacia El.

Estudio tras estudio demuestran que los jóvenes de hoy desean abrumadoramente una vida familiar feliz. Nuestro propio estudio de 1994 de jóvenes de iglesia, reveló que de una lista de quince condiciones deseables, 8 5 % escogió "un compañero de matrimonio para toda la vida" como el deseo número uno.'' Ellos escogieron ese punto por encima de "bue- na salud física", "una relación estrecha con Dios", "tener un estilo de vida cómodo", etcétera.

Si esperamos influir eficazmente a otros —aun a nuestros propios hijos— en la cultura de hoy, creo que la iglesia debe mostrar que la fe cristiana no sólo es confiable, sino también pertinente para matrimonios y familias saludables y satisfe- chos. Cuando el propósito de la relación del evangelio es vivida en nuestros matrimonios y familias, daremos una "de-

fensa... de la esperanza que hay en [nosotros]" (1 Pedro 3:15) a una generación que podría, de otra manera, no ser conven- cida de su necesidad de Cristo.

5. Ofrezca un testimonio personal atrayente

Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha

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sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos.

Apocalipsis 12:10-11 La nueva tolerancia pone un énfasis especial en la expe- iencia personal. La pregunta "¿Es verdad?" ha sido cambiada

7 "íMe dará resultado?"

Los cristianos pueden responder a esta situación postmo- erna tomando cada oportunidad para compartir nuestro

stimonio personal y contar a otros cómo el evangelio de la cia transformadora de Dios ha cambiado nuestras vidas, spués de treinta años de ministerio público, he descubierto urante los últimos años que mi testimonio personal del amor

Je Cristo y su perdón es más eficaz que nunca.

El impartir nuestras vidas a un mundo necesitado en estos mpos también implicará el testimonio personal tanto como, no más que, nunca antes en la historia de la iglesia.

COMPARTIENDO EL EVANGELIO EN AMOR A

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