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Una tipología del espíritu libre

CAPÍTULO 3. CAMINO A UNA FILOSOFÍA CENTÁURICA: LA BÚSQUEDA

3.1. La génesis de los librepensadores

3.1.3. Una tipología del espíritu libre

Hemos mencionado que el espíritu libre puede manifestarse de diferentes formas y características; pues bien, en este momento lo que importa es dar una tipología del espíritu libre presentado en Humano, demasiado humano I en lo que corresponde al

cuerpo del texto, dejando de lado por el momento lo dicho en el prefacio escrito por Nietzsche en el año de 1886. Si bien, la obra en cuestión es el primer lugar donde aparece por vez primera la idea de Nietzsche sobre la figura de espíritu libre, hay una cierta particularidad y diferencia con otras descripciones hechas posteriormente, lo cual indica que hay unos motivos y unos propósitos para la época de lo que llamamos el periodo medio del pensamiento de Nietzsche. Motivos y propósitos a los cuales intentaré aproximarme a continuación.

Voy a permitirme decir que la creación de los espíritus libres representa en Nietzsche un acto de transformación de la existencia del pensador, ya que más que el cambio de una actitud, es una posición ante el mundo que ha cambiado de ideal a construcción del devenir que involucra el individuo. Puede decirse que, por una parte, este espíritu libre es una autobiografía pero, por otro lado, es más que eso y que el espíritu libre se convierte en un agente capaz de mutar a medida que lo exige el campo en el que se desarrolla.

óptica de la ciencia la metafísica, la moral y el arte; pero, como tiene un carácter de ensayo veremos más adelante que de ese revestimiento de ciencia también se puede despojar, ya que la meta no es la objetividad del saber sino la experimentación con el mismo.

Por esa razón, dice Nietzsche que un espíritu libre tiene de su lado el espíritu de la indagación por la verdad, la bondad y agudeza del intelecto, donde persigue razones y no se detiene ante creencias, lo que lo lleva a pensar de manera distinta a como se espera de él, convirtiéndose en la excepción y haciendo de su acción algo incompatible con la moral establecida128. El proceder cauto del espíritu libre se caracteriza por el aprovechamiento más frio y paciente de cualquier ventaja; pero, al ver una figura como ésta, puede pensarse que es producto de una suerte extraordinaria; no es así. Para Nietzsche, este espíritu libre no es producto de una suerte; reconoce que el librepensador siempre es débil sobretodo en la acción y necesita de un fortalecimiento de su espíritu para sostenerse en pie de lucha. El filósofo alemán dice que preguntarse por el cómo hacerle fuerte es la pregunta por la génesis del genio129

La introducción de la palabra ‘genio’ es muy importante porque determina el contexto, el enemigo y el futuro de lo que se espera del espíritu libre. A mi modo de ver, Nietzsche quiere polemizar la concepción y la importancia del genio dentro de la cultura y los medios por los que se le crea; su idea va enfocada a encontrar un genio sin rezagos mitológicos o religiosos. Nietzsche reconoce que para despertar el ingenio se necesita de la excitación del deseo y de una descarga descomunal de energía, pero que tal vez estos no sean los únicos medios para tal fin pues son muchos los caminos por los cuales se logra conseguir las verdades. Es más, parece ser que Nietzsche cree que esos genios no solo cumplen una función oligárquica que rigen desde un punto apartado y único, sino

.

128 Cf. Óp. Cit. Nietzsche,

Humano, demasiado humano, § 225. 129 Ibíd., Nietzsche,

que habría que mirar cómo el ardor del sentimiento acrecentado se expande a otras partes, algo así como un proceso que tiene reflejos en otros espacios y momentos130 La distancia que toma Nietzsche ante la tradición en lo que respecta al genio, comienza por desconfiar de esa naturaleza presentada a través de la historia como brutal y perversa respecto de los modos de cultivarlo; precisamente, lo que quiere Nietzsche es cambiar y escribir una nueva historia acerca del cómo se puede hablar de genialidad cuando se entiende que el genio de la cultura se vale de lo más vil y de lo más noble para conseguir la verdad. El culto al genio es el peligro que advierte Nietzsche y al que desenmascara cuando ve que el genio no es producto de un milagro, el azar o una gracia de lo alto. Si queremos hablar de genio, éste no debe diferenciarse mucho del inventor mecánico, del erudito astrónomo o historiador, del maestro de la táctica. El genio es un hombre cuyo pensamiento es activo en una única dirección, mira con celo su vida interna y la del prójimo, por todas partes percibe modelos, incentivos y no se cansa en la combinación de sus medios

.

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Es importante tener en cuenta que, si bien, Nietzsche se refiere a individuos de características especiales, a genios, a espíritus libres, por ver en ellos la fuerza que . En definitiva, la actividad del genio debe entenderse como compleja pero no como un milagro; lo que importa es la dedicación y la laboriosidad con que se trabaja el material para después darle forma; así que, para Nietzsche, es muy valioso ese trabajo que se encuentra en camino, que no muestra una verdad concreta sino el esfuerzo y avance lento pero seguro; es más importante tener la seriedad en una apuesta en el conocer que intentar poseerlo todo desde un principio.

Esta también es la forma como ha devenido el pensamiento de Nietzsche y sus espíritus libres; su escritura no es producto de un talento innato sino una escritura ganada a pulso que entiende lo vulgar, los celos, la envidia y la ambición como materia prima de su arte devenido.

130 Cf. Ibíd., Nietzsche,

Humano, demasiado humano, § 232. 131 Ibíd., Nietzsche,

impulsa la cultura, no se trata de un pensamiento excluyente; por el contrario, es una idea que permite la apertura a nuevas formas que afirman su valor ante aquellas que someten de una forma tiránica y determinan lo que debe entenderse por cultura. Nietzsche llama a éstos ‘aristócratas natos’ del espíritu.

El espíritu libre que quiere Nietzsche, afirmo, no es un tirano del espíritu puesto que su fuerza no radica en el poder que éste pueda ejercer sobre los demás sino en su capacidad de ser afectado. Yo creo que ésta es una de las ideas más interesantes de Nietzsche quien ya advertía que “los hombres se someten de ordinario a todo lo que quiere tener poder”

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Puede decirse que para el espíritu libre es muy fácil extraviarse dentro de esos sentimientos y pensamientos abstrusos y remotos que hacen parte de su reflexión y búsqueda del conocimiento. Por esta razón, Nietzsche desconfía del genio artístico quien posee un Pathos ridículo-conmovedor, debido a que quiere procurar deleite a su público

en el que pocas veces encuentra el oído necesario para ello. En cambio, el genio del saber, no le da importancia a su sufrimiento y privaciones, prescinde del presente y confía en la posteridad

. Por esta misma razón, hay que tener cuidado en el manejo del conocimiento, ya que un saber necesita de la fe en el mismo pero no al punto de volverse tirano. La hegemonía que quiere ejercer cada verdad debe ser puesta en cuestión si se quiere avanzar por el camino del conocimiento y debe reconocérsele como parte y no como un todo. Aplíquese esta idea al espíritu científico del que hemos venido hablando ya que en la ciencia también puede haber tiranía.

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132 Ibíd., Nietzsche,

Humano, demasiado humano, § 260. 133 Ibíd., Nietzsche,

Humano, demasiado humano, § 157.

. El espíritu libre es la transformación de estos genios, toma algunos de sus aspectos positivos y pone muy en reserva esos otros como los de los artistas. Esto se debe a que Nietzsche reconoce en la metafísica un Pathos intenso del

cual es difícil escapar incluso para el librepensador que se ha emancipado de todo lo metafísico. El arte, por ejemplo, puede conducirlo a ese sentimiento metafísico lo cual

pone a prueba el su carácter intelectual. Llegamos así a la que considero la característica

más peculiar y esencial del espíritu libre, el temperamento.