superior desde hace mucho
tiempo. En términos de capacidad
de enseñanza e investigación,
las listas internacionales han
colocado a las universidades
estadounidenses como las mejores
en cuanto a calidad en varias
ocasiones… [sin embargo] la
calidad de la educación básica
sigue siendo una preocupación
en algunos estados, incluyendo
aquellos que se encuentran a lo
largo de la frontera.
términos de capacidad de investigación y enseñanza han colocado repetidamente a las universidades de Estados Unidos en los primeros lugares en las clasificaciones académicas. En la clasificación de universidades del mundo de The Times 2012, 20 de las 25 mejores universidades del mundo se encontraban en Estados Unidos. Esto ha llevado a que Estados Unidos sea el líder mundial en investigación y desarrollo, que sea la cuna de la innovación y que logre atraer a estudiantes internacionales. Sin embargo, los costos de la educación superior privada y pública son altos, lo que limita la cobertura.
Los programas de ayuda financiera federal y una variedad de opciones más accesibles para estudios posteriores a la secundaria, orientadas a satisfacer las necesidades específicas de la industria, son clave para abordar el problema de los costos. En particular, los certificados de formación profesional que se ofrecen en los colegios comunitarios son una alternativa rentable para desarrollar capital humano que ofrezca mano de obra calificada. Por otra parte, la calidad en la educación preescolar hasta la preparatoria sigue siendo una preocupación en varios estados, incluyendo aquellos a lo largo de la frontera, con un polémico debate sobre el enfoque más adecuado que debe tener la política pública.
Una debilidad significativa en el capital humano de Estados Unidos radica en la salud y el bienestar. Los altos costos de la salud para el ciudadano presionan considerablemente a los empleados y mitigan el valor de otras prestaciones que se les brindan. La Ley de Asistencia Asequible espera tratar este tema con su gradual implementación, aunque esto también es objeto de gran debate en Estados Unidos. Con una población que está envejeciendo, existe una enorme necesidad de enfermeras y técnicos de la salud en las oportunidades de movilidad en el Departamento del Trabajo de EE.UU., incluyendo políticas para el otorgamiento de visas y el reconocimiento mutuo de certificaciones, las cuales podrían ser herramientas importantes para ayudar a cubrir la demanda de capital humano en el sector salud.
Además, el turismo médico, que consiste en trasladar al paciente, en lugar de al proveedor a través de una frontera internacional, es una herramienta de fácil acceso para aminorar los costos de atención médica y los retos en cuanto a capital humano en la región fronteriza. En muchas áreas, el sector ya está muy desarrollado, pero existen importantes oportunidades de expansión y mejora.
México
México, con una clase media grande y en crecimiento, ha logrado avances importantes en la educación y en desarrollo de capital humano en general en las últimas décadas. No obstante, sigue habiendo grandes retos en la construcción de la fuerza laboral que ayudará a México a cumplir con sus aspiraciones. Según el Índice de Capital Humano del Foro Económico Mundial, México ocupa el lugar 58 de 122 países. En este informe se ubicó a México en el lugar 82 de 122 en educación, 56 de 122 en salud y el bienestar, 48 en cuanto a fuerza laboral y empleo y 53 para un entorno propicio3.
En México, la tasa de eficiencia terminal en la educación secundaria se ubica en alrededor de la mitad de los mexicanos de veinticinco años o más (el 80 por ciento de este porcentaje de graduados proviene del 20 por ciento más rico del país). La tasa de eficiencia terminal para la educación preparatoria es del dieciocho por ciento para el mismo grupo de población. Además, sólo el uno por ciento de los mexicanos se gradúa de programas vocacionales después de la secundaria, cifra que es ocho por ciento inferior a la media de la OCDE. Esto genera una gran variedad de problemáticas, entre ellas la falta de mano de obra calificada, la presión salarial en sectores altamente calificados y problemas sociales (en particular la desigualdad de ingresos), además de que es un desafío particular para el desarrollo económico de México a largo plazo4.
México ha tomado medidas recientemente para hacer frente a estas problemáticas de educación y crear reformas estructurales para mejorar su competitividad. Una reforma constitucional del sistema
maestros y otros temas relacionados. Por otra parte, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 de México argumenta que la falta de capital humano en México no sólo es un reflejo de un sistema educativo deficiente, sino también el resultado de una falta de articulación entre los sectores educativo, público y privado. El Plan también indica que México no puede simplemente centrarse en el aumento del capital humano, sino que también debe trabajar para lograr aumentar las oportunidades laborales y disminuir las barreras a la innovación para sus ciudadanos con mayores niveles de educación5.
Aunque México ha experimentado un aumento en su crecimiento económico, con este desarrollo han surgido nuevos desafíos para el sistema educativo. El sistema de educación superior de México está cada vez más presionado por su cada vez más grande clase media. Las instituciones de educación superior tendrán que hacer nuevos esfuerzos para poder atender la creciente demanda de espacios en las universidades públicas y privadas. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) estima que la capacidad de las universidades para inscribir estudiantes tendrá que aumentar en un 48% entre 2010 y 2020 para satisfacer la creciente demanda. Esto significa que habrá una población total de estudiantes de educación superior de 4.7 millones en 2020, 1.7 millones más de los que se inscribieron en 2010. La mayoría de los estudiantes optará por el sistema universitario público, planteando desafíos clave de financiamiento para los gobiernos que subsidian la educación de los alumnos6.
Retos y oportunidades bilaterales
Las reformas en México y los esfuerzos binacionales para mejorar la competitividad en la región fronteriza México-Estados Unidos, sólo pueden funcionar si ambas naciones cuentan con la capacidad para evaluar con precisión la actual y futura demanda de talento. México y Estados Unidos tienen actualmente lo que el Grupo Manpower llama un "desajuste de talento", o el desequilibrio entre las habilidades que los empleadores del sector público y privado buscan y las habilidades
que la fuerza laboral puede ofrecer. Una encuesta realizada por Manpower en la que entrevistó a más de 37,000 directores de recursos humanos en 42 países encontró que el 44 por ciento de los directores de recursos humanos en México tuvieron dificultades para encontrar personas capacitadas para ocupar puestos. El promedio reportado por directores de recursos humanos en Estados Unidos fue del 40 por ciento7. Estos porcentajes reflejan una escasez de trabajadores altamente calificados, específicamente en las áreas de tecnología, ingeniería y ciencias. Por otra parte, aunque la productividad general de los empleados ha aumentado y la tasa de desempleo ha disminuido en Estados Unidos desde el fin de la Gran Recesión, los estados fronterizos de Estados Unidos todavía muestran mayores tasas de desempleo promedio que el resto del país. Esto significa que el talento disponible en estas economías no concuerda con las necesidades de los empleadores.
Las siguientes recomendaciones fueron desarrolladas por los autores con base en la información recibida de más de 1,000 actores económicos fronterizos que asistieron a los “Foros de Competitividad Económica Regional México - Estados Unidos” realizados en San Diego, Río Rico, El Paso y Laredo.