• No se han encontrado resultados

El uso de documentos terapéuticos es una estrategia que ha sido utilizada también en la práctica terapéutica cognitiva con muy buenos resultados, pero que en el abordaje narrativo tiene la particularidad de emplear documentos escritos tanto por el propio terapeuta como por los propios consultantes, relievando la importancia de lograr el cambio anhelado a través de       

37

AUTORA:

instrumentos de su propia autoría, lo cual reafirma la confianza en sí mismo por parte de cada uno de los miembros, sintiéndose parte integrante del grupo terapéutico, además de consolidar la creencia de que es el propio sistema afectado el motor y generador del cambio, así lo señalan los fundadores de esta práctica, White y Epston:

“En estos documentos, el sujeto desempeña un papel central a la hora de contribuir a la especificación de sí mismo y de esta manera se hace consciente de su participación en la constitución de su propia vida y las propias relaciones. Esto puede desarrollar un profundo sentido de la responsabilidad, así como conducir a la consciencia de que posee la capacidad de intervenir en la conformación de la propia vida y las propias relaciones.”38

Títulos, certificados, cartas, ensayos, declaraciones, contratos o memorándums; son utilizados ya sea para resumir los descubrimientos de su propio progreso terapéutico o un reconocimiento tardío de una acción ignorada por la sociedad y en general para describir una serie de formas de reivindicar a las personas o de situarlas en la conquista hacia metas futuras; con lo cual se consolida el progreso terapéutico, debido a que en la sociedades occidentales otorgamos mucho crédito a los documentos escritos ya sea por su permanencia en el tiempo o por el grado de compromiso que se adquiere al suscribirlos o elaborarlos. Estos documentos pueden servir tanto para uso privado de los consultantes como para compartirlos con el terapeuta e inclusive podrían ser utilizados para exhibirlos ante la familia o personas allegadas.

2.5.3.9 NARRAR Y RE-NARRAR PARA ENRIQUECER EL RELATO

El terapeuta invita a la persona a continuar con la narración de su historia, pero esta vez incorporando elementos nuevos que le permitan enriquecer su historia. Su objetivo en este punto es asistir y apoyar al consultante en la construcción, reconstrucción y enriquecimiento del relato que ha iniciado al

       38

AUTORA:

escribir y re-escribir su vida, danto a conocer lo que es ahora y en lo que puede convertirse a través de la terapia.

Es necesario considerar todos los puntos anteriores para incluir sus preceptos dentro de la nueva narración. La deconstrucción del relato dominante sólo se consigue recordando que el problema no está en la condición interna de la persona sino que es un agente circunstancial externo a la misma; por lo tanto el terapeuta acompañará en la reconstrucción alentando las frases que corroboran esta idea, comenzando por el nombre con el que se le bautiza, considerando los aspectos políticos, sociales y culturales, hasta llegar a este punto, en el cual se re-escribe su historia a través de un relato esperanzador. 2.5.3.10 USO DE TESTIGOS EXTERNOS:

En muchas de sus obras, White señala la necesidad de que el consultante que narra y vuelve a narrar pueda tener un público que le apoye en la construcción y reconstrucción de su historia. Este público podría estar compuesto por familiares, amigos, compañeros y personas significativas para el sujeto o grupo en terapia. Podría también incluirse grupos mixtos con la participación de otros terapeutas que conozcan del caso y gocen de la confianza del consultante.

Los miembros de este “público” ejercen el rol de “testigos externos” que podrían compartir sus recuerdos propios, no con el afán de cuestionar o disminuir la importancia al relato sino por el contrario, para reforzarlo y consolidarlo. Estas personas otorgan solemnidad al acto y en consecuencia posibilitan el compromiso de cambio que se encuentra implícito en la terapia.

2.5.3.11 RE-MEMBRAR

White denomina re-membrar al proceso por el cual los consultantes pueden consolarse y apoyarse en reminiscencias de personas significativas que han perdido: pueden ser familiares, amigos o allegados que fallecieron o dejaron de frecuentarse. En esta lista también estarían esos personajes anónimos que

AUTORA:

en algún momento contribuyeron en forma decisiva en la vida de los consultantes.

Al evocar esos ejemplos de gente valiosa que enriqueció la vida de otros, el terapeuta invita metafóricamente a esa gente a conformar el “club de vida”. De igual manera, se invita también a la persona a excluirlos de este club a quienes demostraron una conducta violenta e inapropiada en su vida.

2.5.3.12 LA TERMINACIÓN DE LA TERAPIA

Martin Payne nos dice que, el terapeuta y el consultante pueden dar por terminada la terapia el momento en que la persona considera que el relato de sí misma se ha enriquecido de tal manera que puede definirlo en sus propios términos como un relato esperanzador que abarca su futuro con una visión optimista de la vida. En ese sentido, la última sesión se convierte en una verdadera celebración a la que se puede invitar a personas significativamente importantes para el sujeto o grupo que se encuentra en terapia. Se puede aprovechar la ocasión para entregar un certificado terapéutico que reconozca el esfuerzo demostrado durante la terapia, al tiempo que marque la finalización de la misma.

A lo largo de este capítulo se ha tratado de describir y analizar todo lo concerniente al paradigma narrativo, comenzando por conceptualizar las ideas más generales y acepciones populares del término narrativa, profundizando en su relación con la literatura, para culminar con la descripción de la terapia narrativa, exponiendo sus principios generales, fundamentos y pasos sugeridos. El siguiente capítulo tiene como propósito principal buscar el nexo entre la teoría expuesta en los dos primeros capítulos de esta tesis y su aplicación práctica a través del estudio de campo.

AUTORA:

CAPÍTULO 3

LA CONSTRUCCIÓN DEL RELATO EN LA FAMILIA DE OCTAVIO