3. Estudio 1 cuantitativo
3.7 Resultados del uso
3.7.3 El uso en femenino según la variable social edad
Basándonos en el poder de la costumbre que los hablantes mayores en virtud de estar acostumbrados a emplear las denominaciones en masculino, planteamos la hipótesis que los informantes de 25 años y menos estarían más dispuestos a usar los títulos femeninos de profesiones que antes desempeñaron solo los varones y por consiguiente, son menos corrientes en femenino. Los resultados estadísticos se deducen de la tabla 3:7, que tiene el mismo diseño que la del subcapítulo anterior. Todas las frecuencias son relativas.
Tabla 3:7 El uso en femenino del corpus 1 según edad
Forma usada mayoritariamente
Frecuencia total
de uso femenino Frecuencia total
Valor p ≦ 25 años 26–50 años > 50 años
la abogada 88,3 87,9 93,8 82,3 ,028* la alférez 9,9 8,8 8,8 15,8 ,015* la aprendiz 23,9 14,2 30,5 53,2 ,000* la árbitro 16,5 16,7 14,1 19,6 ,003* la bedel 19,2 13,8 17,8 42,4 ,000* la bombera 52,3 48,2 61,4 55,8 ,027* la capitana 78,1 82,2 70,9 71,6 ,004* la cardióloga 89,0 88,9 91,3 86,3 ,597 la cartera 79,6 77,0 82,8 85,3 ,004* la cirujana 86,8 86,5 89,1 85,1 ,290 la comandante 10,3 10,7 8,5 11,3 ,591 la comisaria 63,9 59,2 69,3 74,7 ,001* la concejala 63,6 59,5 72,9 67,0 ,066 la conferenciante 11,2 10,4 11,7 13,7 ,024* la coronel 12,8 7,6 19,4 23,7 ,000*
Forma usada mayoritariamente
Frecuencia total
de uso femenino Frecuencia total
Valor p ≦ 25 años 26–50 años > 50 años
la corresponsal 8,7 9,8 5,4 8,4 ,301 la delincuente 10,4 12,0 9,2 6,3 ,284 la delineante 13,8 13,6 15,1 12,5 ,014* la dependienta 78,3 77,9 81,4 75,5 ,565 la detective 5,3 4,9 3,9 8,5 ,171 la edil 7,6 5,6 7,0 16,3 ,000* la fiscal 7,1 5,5 5,4 16,0 ,003* la gerente 8,6 7,4 7,8 14,7 ,040* la informática 86,4 88,6 87,5 76,6 ,000* la jefa 91,0 92,1 95,3 81,3 ,000* la jueza 73,4 75,2 72,1 68,4 ,388 la médico 47,8 43,8 53,1 55,8 ,033* la música 50,8 51,9 53,5 42,7 ,042* la oficial 21,8 14,2 27,1 43,8 ,000* la perito 15,3 15,9 10,9 18,9 ,000* la piloto 12,5 13,3 9,4 13,8 ,478 la política 77,1 78,8 78,0 69,5 ,066 la práctico 49,9 32,5 19,8 22,5 ,000* la presidenta 89,8 91,6 88,1 85,4 ,082 la química 89,8 84,6 80,6 75,5 ,231 la quiropráctica 77,2 78,8 81,3 65,2 ,008* la sargento 22,7 21,1 24,4 24,3 ,653 la sastre 21,5 9,3 24,2 64,6 ,000* la técnica 57,5 57,7 56,6 57,9 ,217 la teniente 11,4 11,7 8,6 13,8 ,196 *Valores significativos (p < 0,05)
Como se aprecia de la tabla 3:7, 24 de los resultados son estadísticamente significativos. Podemos constatar que los informantes de ≦ 25 años tienen el mayor uso del femenino solo en nueve de las 40 profesiones, a saber, en capitana, corresponsala, delincuenta, informática,
jueza, política, práctica, presidenta y química. El grupo de 26 a 50 años favorece el femenino
más que los otros grupos en once casos: abogada, bombera, cardióloga, cirujana, concejala,
delineanta, dependienta, jefa, música, quiropráctica y sargenta. En el resto de las ocurrencias
esto es, en la mitad de las profesiones del corpus 1, son los hablantes mayores de 50 años quienes muestran el grado más elevado de uso del femenino (alfereza, aprendiza, árbitra,
bedela, cartera, comandanta, comisaria, conferencianta, coronela, detectiva, edila, fiscala, gerenta, médica, oficiala, perita, pilota, sastra, técnica y tenienta). No obstante, en valores
absolutos las diferencias entre los grupos no son tan prominentes. El grupo más joven usa 17 de las profesiones en femenino con referentes mujeres, los informantes de 26 a 50 años en 19 casos y el grupo de 50 años y más en 20 casos.
En 3.7.1 comentamos que la profesión ´práctico’ ha logrado el número más bajo de respuestas (555) de todas las denominaciones del corpus 1. Dado que bastantes informantes en los diferentes institutos donde repartimos la encuesta nos preguntaron por el significado de esta profesión, hay que tener en cuenta que el valor alto del uso femenino de este grupo (≦ 25 años), un 32,5 %, puede deberse a respuestas infundadas.
De cualquier forma, son los hablantes de más de 50 años quienes usan las denominaciones en femenino más frecuentemente, lo que refuta la segunda hipótesis, conforme a la cual suponíamos que los hablantes de ≦ 25 años mostrarían el uso de las denominaciones femeninas más elevado.
Para comprobar en qué medida el sexo de los hablantes determina el uso en cada grupo generacional, hemos hecho un segundo análisis en el que incluimos esta variable (vid. anexo 3). Como hemos expuesto en 3.2, las tablas de contingencia con tres variables y más son difíciles de interpretar, debido a la extensión de las tablas y los datos. No obstante, se puede constatar, aunque las diferencias son significativas solo en nueve casos (aprendiza, capitana, cartera,
comandanta, médica, oficiala, pilota, política y sargenta), que el uso en cada grupo etario varía
bastante entre los sexos. Por ejemplo, en todos los cargos militares, con dos excepciones, las mujeres en todos los grupos favorecen el femenino de una manera ostensiva, comparado con los varones. Una excepción es alfereza, cuyos valores son equilibrados en el grupo joven. La otra excepción es coronela. Esta forma la emplean los varones de más de 50 años en un mayor grado que las mujeres de la misma edad.
Sin embargo, lo que más llama nuestra atención es el grupo intermedio. En este grupo las mujeres usan el femenino considerablemente más que los varones en todas las denominaciones, salvo árbitra y gerenta (50/50). Las diferencias oscilan entre un 20 % y un 80 %. Particularmente llamativas son las diferencias en comandanta (90,9/9,1), conferencianta (80,0/20,0), corresponsala (85,7/14,3), edila (88,9/11,1) y fiscala (85,7/14,3).
Referente al grupo mayor destacan dos cosas: primero que las diferencias entre los sexos son menores que en los otros dos grupos; y segundo que en cinco casos los varones usan el femenino más que las mujeres, a saber, en árbitra, bombera, conferencianta, coronela y
corresponsala.
En lo concerniente al grupo joven, hay equilibrio entre los sexos en alfereza, delineanta y
edila, mientras que en los casos restantes, son las mujeres quienes usan más el femenino. En detectiva y médica la diferencia asciende a un 30 %, en conferencianta y fiscala a alrededor de
Al insertar la variable ‘sexo’ en el análisis del uso en femenino según la edad de los hablantes, constatamos las mayores diferencias en los hablantes entre 26 y 50 años. Contrariamente, el grupo de los mayores tiene un uso más equilibrado entre mujeres y varones, mientras que los varones de ≦ 25 años resistían el uso del femenino más que sus coetarias. Sin embargo, las diferencias entre los sexos no eran tan altas como en el grupo intermedio.
En resumen, son los hablantes de más de 50 años quienes usan el femenino de las denominaciones estudiadas más que los otros grupos etarios, mientras que los de 25 años y menos muestran el uso más bajo, es decir, contrariamente a nuestra segunda hipótesis. En casi todos los casos, 37 de 40 (los tres restantes 50/50), los varones de este grupo usan el femenino menos que sus coetarias. Al solo observar el uso de las mujeres, se puede constatar que aquellas del grupo etario intermedio, es decir, en edad laboral activa, muestran los valores más altos de uso del femenino, mientras que las de más de 50 años ostentan los valores más bajos. Para más detalles véanse el anexo 3.