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El horno se utiliza para esterilizar cristalería de laboratorio, objetos de metal, aceites, grasas sólidas o productos en polvo, que debido al bajo porciento de agua que contienen no son penetrados suficientemente por la humedad genera- da por el vapor de agua de los autoclaves.

Manipulación del horno

1. Coloque en las parrillas los materiales a esterilizar, debidamente preparados cuidando de que queden separados entre sí y de las paredes del horno, que por ser metálicas adquieren un mayor grado de temperatura y pueden que- mar el material comburente empleado, y para que el aire caliente circulante, tenga acceso por igual en toda la superficie del material a esterilizar. 2. Cierre firmemente la puerta.

3. Encienda la fuente de calor (automáticamente el ventilador comenzará a funcionar y el bombillo piloto se encenderá)

4. Gire el botón del termostato hasta que indique la temperatura deseada y espere a que el termómetro registre de 160 ó 180 C (en ese momento se apagará automáticamente el bombillo piloto).

5. Comience a contar el tiempo de esterilización, que en este equipo debe ser de 90 minutos a 2 horas.

6. Transcurrido el tiempo de esterilización, apague la fuente de calor, accionando el interruptor y espere hasta que el horno se enfríe para extraer el material.

La esterilización en horno requiere de una temperatura superior a la utilizada con el autoclave, así como un tiempo de exposición más extenso, ya que el calor seco no se distribuye uniformemente por todo el equipo como lo hace el vapor de agua, garantizando de esta manera que en el área del horno donde se alcance menos temperatura, exista la suficiente para que el material quede estéril. Advertencia

pueden inflamarse por la penetración abrupta de oxigeno y ocasionar quemadu- ras al manipulador.

Incineración

La incineración se logra, exponiendo directamente a la acción de la llama, a los microorganismos contenidos en las muestras y otros materiales contamina- dos que se determine carbonizar, para este propósito se utilizan el incinerador y el mechero.

El incinerador se emplea básicamente, para llevar al estado de cenizas materiales contaminados, que por su peligrosidad deben ser destruidos total- mente, en tanto que los mecheros son utilizados como fuente de calor para diversos propósitos y comúnmente en el trabajo diario para esterilizar, mediante la incineración, a los instrumentos de siembra.

Mecheros

Los mecheros son instrumentos de laboratorio diseñados para obtener una llama calorífica a partir de la combustión del alcohol o del gas. Los mecheros de alcohol, consisten, en un pequeño recipiente de vidrio de forma redondeada, con el fondo plano, estando provisto por su parte superior de un pequeño saliente cilíndrico por donde se enrosca un pequeño tubo metálico de unos pocos mm de diámetro a través del cual se inserta una mecha cuyo extremo posterior queda en contacto con el alcohol contenido en el recipiente. Una pequeña capucha cilíndrica de metal con el extremo superior redondeado, se utiliza para tapar el mechero y que no se evapore el alcohol.

Mecheros de gas

Son los mas empleados. Existen diferentes modelos, pero todos están estructurados básicamente por tres partes separables: La base, el tubo quema- dor y el regulador de aire.

1. La base: Es una pieza metálica de forma circular y fondo plano, lo que permi- te mantener el tubo quemador en posición vertical. Tiene un diámetro de 4 a 6 cm y presenta en la parte superior un pequeño tubito en posición horizontal de unos 6 mm de diámetro denominado tobera, donde se inserta ajustada- mente, con una presilla de seguridad, una fina manguera que se inserta por su otro extremo a una llave de gas.

2. Tubo quemador: El tubo quemador puede tener un diámetro variable, en de- pendencia del modelo de que se trate. El mechero de "Bunsen" convencional, tiene aproximadamente 6 ó 7 mm de diámetro x 6 ó 7 cm de largo, en tanto que el mechero de "Fisher" es mucho más grueso con una longitud también mayor y está provisto en su extremo superior de un quemador que propicia una llama grande e intensa. En ambos tipos de mecheros, muy próximo al extremo donde se enrosca a la base, el tubo presenta un orificio de un diáme- tro similar al del collarín que regula la entrada de aire.

3. Regulador de aire: El regulador de aire está compuesto por un collarín metálico de forma anular, semejante a una alianza, que se inserta calibradamente en el extremo inferior el tubo quemador, quedando en con-

Manipulación del mechero

1. Revise que las diferentes partes del mechero, estén debidamente acopladas y ajustadas.

2. Abra ligeramente la llave de gas. Cuando esta operación se realiza, el gas que atraviesa la manguera y la tobera se dirige al centro de la base, donde hay un dispositivo provisto de un fino orificio, calibrado a décimas de mm que regula el paso del gas hacia el tubo quemador.

3. Aproxima la llama de un fósforo o de una fosforera al orificio del tubo que- mador por donde sale el gas para encender el mechero.

4. Regule la salida del gas en dependencia de la intensidad de la llama. 5. Ajuste la entrada de aire hasta obtener la llama deseada, para lo cual se

hará girar al collarín hasta hacer coincidir su orificio con el del tubo quema- dor. Al realizar esta operación, en mayor o en menor grado se producirá la entrada de aire en el tubo quemador lo que propiciará la mezcla gas - aire (combustible y comburente). En la medida en que se enriquezca el gas con el aire. Así será la llama. Una mezcla rica en aire produce una llama azulosa, no luminosa y de gran poder calorífico. Si empobrecemos la llama cerrando la entrada de aire, obtendremos una llama de color amarillo - rojizo, luminosa y poco calorífica.

Fig. 39: a) Mechero de Bunsen; b) Mechero de Fisher

Uso del mechero

El mechero tiene una función utilitaria muy diversa: se emplea a diario para esterilizar los instrumentos de siembra de nicrón o platino, mediante su exposición directa a la llama, que los calentarán al rojo vivo en pocos segundos. Para flamear la boca de los tubos de ensayo y otras cristalerías estériles. Por su parte externa con el objetivo de eliminar los microorganismos contaminantes, como paso previo a la realización de siembras, resiembras, distribución de medios de cultivo en placas y otros procederes. El mechero también es utilizado para fijar frotis en láminas portaobjetos y calentar medios de cultivo durante su preparación. Advertencia

- El empleo del mechero entraña un peligro potencial de quemaduras en la piel o en la ropa, por lo que se debe tener sumo cuidado con su manejo. Se recomien- da retirar de su alrededor, durante su uso, papeles (utilizados para la esteriliza- ción de la cristalería) así como, líquidos inflamables (alcoholes para coloraciones) y otros materiales similares. Por las mismas razones debe mantenerse el pelo recogido y concentrarse totalmente en la actividad que se esté realizando. - Los instrumentos de siembra (asas o agujas de platino o nicrón) que contengan

restos de muestra o de cultivos, deben ser introducidos gradualmente en la llama del mechero de la siguiente manera: de inicio se expondrá el extremo del instrumento a la zona azul de la llama y tan pronto se ponga al rojo, se introduce gradualmente el resto del alambre hasta que también se ponga al rojo vivo. La introducción total del instrumento en la llama tiende a aumentar la intensidad de la formación de aerosoles, potencialmente peligrosos para el manipulador. Lo idóneo cuando se trabaja con muestras o cultivos, es disponer de un recipiente con arena humedecida en fenol, para introducir previamente el asa, con los restos de inoculo, antes de flamearla a la llama del mechero.