II. MARCO TERRITORIAL
II.3. USOS ACTUALES DEL SUELO
II.3.2. Uso Primario
El sistema socioeconómico de la isla de El Hierro, ha estado tradicionalmente ligado al sector primario. Hasta muy recientemente se trataba de una economía de subsistencia determinada por los fuertes condicionantes impuestos por el medio físico y la insularidad. La explotación de los recursos naturales, en unos niveles que rara vez en la historia de la isla ha sobrepasado los límites de la subsistencia, ha sido casi la única actividad económica que ha mantenido la escasa población de El Hierro. El sector primario ha sido, históricamente, la base de la economía insular. Lo ha sido en los periodos de mayor autarquía y lo es ahora en un momento de cambio hacia una orientación ecológica y sostenible del desarrollo que revaloriza los productos cultivados y elaborados utilizando técnicas naturales, poco agresivas con el medio natural y con la salud humana.
Hasta el momento en el que se inicia este giro en la estrategia de producción y comercialización y se opta por este tipo de productos de mayor salida en el mercado, el sector primario, a pesar de seguir siendo el principal sector económico de la isla, presentaba un panorama de cierto estancamiento. La agricultura de medianías (la desarrollada en las cotas comprendidas entre 200 y 400 m.), tradicional fuente de autoabastecimiento de la Isla, era una actividad en declive con una gran cantidad de superficies abandonadas. La agricultura intensiva, conseguía difícilmente superar las crisis cíclicas provocadas por las inclemencias meteorológicas, la escasez de agua o los problemas de comercialización.
II.3.2.1. Uso Extractivo
La ordenación de la actividad extractiva en la isla de el Hierro se va a desarrollar mediante el Plan Territorial Especial de ordenación de la actividad extractiva de la isla de El Hierro (PTEOAEH) en el marco del PIOH.
En el PIOH, se citan 89 canteras de las cuales sólo 6 se encuentran activas, que son: Solimán, Las Playecillas, La Albarrada, Timijiraque, Las Venticotas y La Restinga. Las de Timijiraque y La Restinga se encontraban pendientes de autorización. La cantera de Venticotas es de picón, la de La Albarrada de tierra vegetal y el resto de piedra. El picón es empleado para la fabricación de bloques, bovedillas y hormigones ligeros. La piedra de basalto es empleada como árido de distintas granulometrías en la fabricación de hormigón hidráulico, hormigón asfáltico, bloques y bovedillas. También el basalto se emplea en las obras marítimas, bien en la fabricación de hormigones y piezas especiales como en las escolleras.
La única cantera que queda activa de tierra vegetal, La Albarrada, se destina el producto para la sorriba de nuevas superficies de cultivo.
El PIOH, en su artículo 163 del documento de Normativa, establece que la actividad extractiva a desarrollar en la isla de El Hierro evitará la extracción en los cauces de barrancos excepto en casos de absoluta necesidad. Si no se pudiese evitar se acondicionará una vía de desagüe alternativa siempre con anterioridad a cualquier actuación en el mismo.
Las vías de desagüe no modificarán el comportamiento hidráulico del cauce salvo en el tramo explotado; el dimensionamiento de la vía de desagüe se hará considerando un periodo de retorno mínimo de 100 años.
Asimismo, establece que existirán redes de drenaje superficial y subterráneo en las zonas en las que sea necesario debido al régimen hídrico, calculadas para un periodo de retorno de 100 años; el desagüe de las redes se realizará sobre las vías de evacuación de escorrentía preexistentes.
II.3.2.2. Uso Forestal
De la herencia recibida, resultado de un siglo de explotación indiscriminada de los bosques particulares por parte de sus propietarios, El Hierro es la isla canaria que ha llegado hasta nuestros días en mejor estado de conservación. Probablemente la mala calidad de sus suelos, junto con la lejanía y la falta de recursos hídricos, fueron los factores determinantes de esta situación.
Las cifras que hacen referencia a los usos del suelo en la isla de El Hierro varían según las fuentes consideradas. En el Mapa de Cultivos y Aprovechamientos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación integra bajo el epígrafe de “Superficie arbolada con especies forestales” una superficie de 4.602 has.
La clasificación según la cual se agrupan los distintos usos del suelo en el Inventario Forestal Nacional es el siguiente:
Forestal Arbolado (bosque, monte arbolado, superficie forestal arbolada, ecosistema forestal arbolado). Con una fracción de cabida cubierta igual o superior al 10%. Con un total superficial de 4.525,88 has.
Forestal Arbolado Ralo (bosque ralo, monte arbolado ralo, superficie forestal arbolada rala, ecosistema forestal arbolado ralo). Territorio o ecosistema poblado con especies forestales arbóreas como manifestación botánica de estructura vertical dominante y con una fracción de cabida cubierta por ellas comprendida entre el 5 y el 10%. Con un total de superficial de 132,48 has.
Forestal Desarbolado (monte desarbolado, superficie forestal desarbolada, ecosistema forestal desarbolado). Territorio o ecosistema repoblado con especies de matorral y/o pastizal bien con débil intervención humana o bien natural como manifestación vegetal de estructura horizontal dominante, con presencia o no de árboles forestales, pero en todo caso con la fracción de cabida cubierta por éstos inferior al 5%. Con un total superficial de 14.854,86.
Cultivo (ecosistema agrícola). Territorio o ecosistema poblado con siembras o plantaciones de herbáceas y/o leñosas anuales o plurianuales que se laborea con una fuerte intervención humana; puede estar poblado por especies forestales de fruto (flor, hoja y en el futuro biomasa), pero se considerará cultivo siempre que la intervención humana sea importante; incluye las dehesas, montes huecos o montes adehesados de base cultivo cuando la fracción de cabida cubierta de los árboles sea inferior al 20%. Con un total superficial de 5.894,47.
Improductivo Artificial (ecosistema urbano).
Improductivo Aguas (ecosistema acuático).
Improductivo Natural (ecosistema desertificado).
De la superficie total de la isla, tan sólo el 17% corresponde a espacios forestales; y de ésta, el 55% a forestal desarbolado; el 21,8% a cultivos y el 6% a improductivo y aguas.
La función económica de los montes de la isla, tomada exclusivamente desde la producción forestal tradicional, no es destacable. Sin embargo, como hemos destacado en su consideración de recurso natural, la protección y el aprovechamiento de los productos forestales tiene un destacadísimo papel en la nueva concepción de desarrollo sostenible de la isla, integrada en parámetros de protección ambiental y paisajística (defensa de los suelos contra la erosión, recarga de acuíferos, mantenimiento y mejora general de los ecosistemas naturales).
II.3.2.3. Uso Agrícola.
La agricultura es el escenario que ha regido la economía de El Hierro desde sus orígenes y que, como hemos dicho, puede llevarse hasta hace pocos años. Las transformaciones que está sufriendo este escenario, apoyado en una coyuntura favorable que valora positivamente el marchamo de “natural” y “ecológico”, se describirá como escenario actual aunque incipiente, sobre el que se apoyan las expectativas de futuro en la isla.
Los pilares básicos de la agricultura herreña no han variado, siguen siendo el cultivo de medianía y el regadío intensivo en cotas bajas. Lo que sí ha cambiado en el último lustro es el modo de producción que, aunque sigue siendo muy distinto en cada uno de los subsectores, ha introducido en ambos la necesidad de adaptarse al mercado de la agricultura ecológica en el que parece que la Isla sí puede ser competitiva.
También ha supuesto un importante giro para la supervivencia de la agricultura intensiva de regadío el intento de racionalización en la gestión de los recursos naturales no renovables, especialmente agua y suelo en el caso de la agricultura intensiva de regadío.
II.3.2.4. Uso Ganadero.
En la isla de El Hierro, como en el resto del archipiélago, antes de la llegada de los europeos, existía una civilización cuya economía estaba basada fundamentalmente en el uso de la ganadería. Cerdos, cabras y ovejas eran manejados, probablemente con ayuda de los perros, para aprovechar los recursos pastables. No fue hasta la segunda mitad del siglo XX en que las condiciones económicas de la ganadería canaria evolucionaron hasta llegar a la situación actual.
Estos cambios se detectaron de manera algo más tardía en El Hierro, pero fueron radicales a partir de la década de los 80, cuando la administración interviene decididamente y se empieza a producir en la Central Quesera Insular de El Hierro, dando lugar a la situación actual en la que el 75,3 % de las explotaciones solo albergan a una especie de abasto.
La reciente entrada en vigor de legislación europea en materia de identificación y registro de animales, especialmente ovino y caprino, augura un control más exacto de las cifras que se manejan.
Siendo las cifras por especies las siguientes:
Ganado Bovino (643 cabezas). El ganado bovino sufrió un notable incremento en los años 80 superior al 100% coincidiendo con la intervención de la administración local para impulsar el subsector en la isla del Hierro.
Ganado caprino (11.311 cabezas).
Ganado ovino (7.451 cabezas).
Desde mediados de la década de los 90, los sectores agrícola y ganadero están siendo reorientados desde una perspectiva de explotación sostenible y ecológica, orientada a la conservación del recurso. Se trata de un esfuerzo que aprovecha la mayor riqueza de la Isla, un medio natural poco degradado para ofrecer productos que tienen mucha demanda en el mercado, especialmente en el europeo.
El mayor hándicap para el desarrollo de este sector, una vez superada la etapa de concienciación e implicación de los sectores productivos es el de la comercialización y distribución, elemento en el que se está trabajando a fondo. Además, se trata de que la nueva orientación ecológica, de mejor salida en el mercado que los productos hasta ahora comercializados, se extienda por todos los sectores de la producción primaria de la Isla e implique al mayor número de agricultores y ganaderos posible.
II.3.2.5. Uso Pesquero.
En la actualidad, el recurso pesquero en sí mismo no tiene un peso especial en la economía de la Isla, debido fundamentalmente a la configuración física de las costas y al escaso desarrollo de la plataforma continental. Sin embargo supone una oportunidad de futuro para el desarrollo sostenible del sector meridional de la Isla.
El uso pesquero está fundamentalmente ligado a la Reserva Marina del Mar de Las Calmas - Restinga.