CAPÍTULO III. MARCO METODOLÓGICO
3.3. Categorías de análisis y variables de estudio
3.5.2. Validez y confiabilidad de la información
Todos los investigadores reconocen que es necesario no solo ser exacto en la medición de las cosas, sino también en la interpretación del significado de esas mediciones. Esto significa que las consecuencias de usar esas mediciones deben ser consideradas parte de la responsabilidad del investigador; lo cual exige mucho rigor en la validación de la interpretación de las mediciones; además -dada la naturaleza del objeto de estudio- de la obligación moral como investigadores, de reducir al mínimo las falsas representaciones e interpretaciones. Por lo tanto,
es necesario el uso de estrategias o procedimientos de triangulación84 que
permita, tanto a los investigadores como a los lectores, descubrir la validez de los datos observados, además de alcanzar los niveles de confiabilidad más altos posibles que garanticen la calidad científica de la investigación.
A este respecto, para asegurar el rigor científico, Yin (1994) recomienda el cumplimiento del “principio de triangulación”85 para garantizar la validez interna de la investigación. La aplicación de este principio permitió verificar si los datos obtenidos a través de las diferentes metodologías, fuentes de información e investigadores, guardan relación entre sí.
Es así como se recolectaron y analizaron ―datos‖ desde distintas fuentes, en distintos momentos y desde distintos ángulos, para compararlos y contrastarlos entre sí. Esto con el fin de tener una interpretación más comprensiva del
84
Asumimos que el significado de una observación es una cosa, pero las observaciones adicionales nos sirven de base para la revisión de nuestra interpretación.
85
Verificar si desde diferentes perspectivas convergen los efectos explorados en el fenómeno objeto de estudio.
fenómeno y contrastar resultados para analizar las coincidencias, divergencias y registrar la constancia de los resultados (Hernández Sampieri, 2007).
En este caso, dadas las características del fenómeno en estudio se realizaron tres tipos de triangulación:
Triangulación de fuentes. Se corroboró la información obtenida de diferentes fuentes y formas de evidencia, tanto de fuentes primarias como secundarias, observando si el fenómeno seguía siendo el mismo en otros momentos, en otros espacios o cuando las personas interactuaban de forma diferente. Es así como se recogió información proveniente de diferentes fuentes
de datos –personas, instrumentos y observación de eventos– para establecer un
control cruzado de los datos. Se recogieron datos en distintos momentos (temporal) para comprobar si los resultados eran constantes; se observaron diferentes eventos (espacial) para contrastar los datos recogidos de distintas partes y comprobar las coincidencias; se utilizaron distintos instrumentos – entrevista, encuesta, revisión documental y la observación de eventos– lo cual permitió contrastar conclusiones sobre si aquello observado o informado contenía el mismo significado en circunstancias distintas (Patton, 1990).
Triangulación personal. Se utilizaron distintos sujetos (o grupos) para contrastar los resultados. Para la triangulación del investigador, se utilizaron distintos observadores, para luego verificar si todos ellos registraron lo mismo al observar el mismo fenómeno, diversos investigadores contrastaron sus registros de resultados sobre el mismo tema.
Se prestó especial atención a la triangulación metodológica al hacer uso de diferentes métodos de recolección de datos: la observación participante, la entrevista a actores clave –directivos, subalternos, usuarios–, la revisión de documentos y notas de campo después de la ocurrencia de un evento observado.
metodologías, para analizar las coincidencias y divergencias con respecto a la concepción del estilo gerencial en la USAC y las características que lo identifican.
Esta triangulación múltiple (fuentes, personas y métodos), en función del rigor y calidad metodológica sobre los cuales se define una buena investigación, constituye el cimiento para la credibilidad, autenticidad, confianza, integridad, transferibilidad y verificación de la información consignada en el capítulo de resultados (Hernández Sampieri, 2007).
Gaskell y Bauer (2000), señalan también que la investigación cualitativa no puede de manera alguna escapar a las exigencias de escrutinio público propias del método científico. Es decir que, los procesos y resultados de este tipo de investigación deben estar en capacidad de enfrentar la crítica que la comunidad científica tiene derecho a hacer con base en determinados estándares o criterios de calidad.
En el caso de la presente investigación y al ser de tipo cualitativo, es claro que el procedimiento mediante el cual puede generalizarse a partir de relatos y la aplicación del análisis funcional, no es igual a los métodos de generalización estadística utilizados en investigación cuantitativa. Es más, la selección de la experiencia a estudiar en el enfoque aquí propuesto, no responde a criterios de representatividad con relación a un posible universo conocido de prácticas gerenciales, sino a criterios de significación teórica, para un caso en particular dentro de un contexto específico, como lo es la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Al respecto, Gaskell y Bauer (2000) sugieren una salida a este aparente dilema, señalando que si bien es inadecuado transponer literalmente la manera como la investigación cuantitativa entiende los criterios de validez, confiabilidad de medición y representatividad de la muestra al campo de la investigación cualitativa; este último debe buscar criterios que cumplan funciones análogas a aquellas que dichos criterios desempeñan en las investigaciones cuantitativas. La
función principal que dichos criterios cumplen, consiste en hacer posible el escrutinio público de los resultados de la investigación científica, al promover que se discuta su relevancia y el grado de confianza que puede tenerse en ellos.
En respuesta a los criterios de calidad, propuestos por los autores mencionados, que son funcionalmente equivalentes a los tradicionales criterios de validez, representatividad de la muestra y confiabilidad de medición, se tuvo especial cuidado en aplicar el principio de triangulación, cuidar la transparencia y claridad de los procedimientos empleados, documentación suficiente de evidencias procurando una descripción detallada de las mismas, así como la adopción de una actitud abierta a nuevos descubrimientos que corroboraran o refutaran los resultados.
El uso de distintos enfoques conceptuales, fuentes de información y metodologías para comprender el estilo gerencial en la USAC puede conducir a evidencia contradictoria. Para minimizar esta posibilidad, en principio de procuró mantener una actitud reflexiva por parte de la investigadora sobre la manera como está comprendiendo el problema y mantenerlo permanentemente abierto a la sorpresa. Este es un indicador de confianza86 que con el cruce de información desde distintas fuentes se asegura tanto la validez interna y de construcción, así como la validez externa que se refiere a la generalización, es decir, la muestra probabilística en la investigación cuantitativa. En este punto, tal como se mencionara previamente, se prestó especial atención a la triangulación múltiple como una forma de asegurar el rigor y calidad científica de la investigación.
La documentación adecuada y la descripción clara de los procedimientos realizados, contribuyó a la transparencia y claridad de la evidencia generada, analizarla y arribar a conclusiones objetivas, la forma de presentación y elaboración de argumentos con el respaldo suficiente. Este también es un indicador de confianza.
86
Este criterio es el equivalente funcional al de validez (interna y externa) en la investigación cuantitativa.
Para la Construcción de corpus, se prestó especial atención a las recomendaciones de Gaskell y Bauer (2000) quienes sugieren añadir materiales
y fuentes de evidencia –entrevistas, encuestas, informes de observaciones, entre
otros– al proceso de análisis hasta llegar a un punto de saturación, de manera que la adición de nuevos materiales o fuentes no provea ya nueva evidencia relevante sobre el objeto de estudio. Este es un indicador de confianza y relevancia.87
Es así como la evidencia relevante encontrada, está presentada y descrita en forma detallada en un orden lógico y coherente en el presente informe e identificada y ordenada en el archivo físico y electrónico correspondiente, de tal manera que el lector pueda evaluar la interpretación que la investigadora ofrece de ella, aceptándola o elaborando una interpretación alternativa.
Para garantizar la confianza en los resultados, la relevancia88 y pertinencia de los mismos, fue necesario adoptar una actitud abierta por parte de la investigadora hacia evidencia contraria a los supuestos iniciales o hacia hallazgos inesperados. Mantener esta actitud implicó despojarse de ideas preconcebidas en aras de asegurar un análisis objetivo de los resultados encontrados (Gaskell y Bauer, 2000).
Todo ello, con el fin de garantizar la calidad de los resultados de la investigación, de acuerdo con la rigurosidad establecida para el método científico en este tipo de investigaciones.
87
Este criterio es el equivalente funcional al criterio de muestreo representativo en la investigación cuantitativa.
88 Los autores incluyen un indicador adicional, que denominan ―validación comunicativa‖,
consistente en la confrontación de la interpretación elaborada por el investigador con las fuentes (entrevistas- encuestas, documentos impresos) y el logro de cierto consenso. Los propios autores, sin embargo, señalan las serias limitaciones y riesgos de este indicador, pues puede terminar sometiendo la investigación científica a la censura de los actores sociales. Concluyen así que si bien este criterio puede ser útil, el actor involucrado no puede constituirse en el principal evaluador de la calidad científica de los resultados de investigación.