A continuación la valoración crítica de los conceptos principales que se ha manejado, del Diccionario Médico Completo Inglés/Español de Berriatúa (2013).
Conjuntivitis (Ojo rojo): Una enfermedad ocular producida por la inflamación de la conjuntiva o la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y las paredes de los párpados. Los ojos generalmente parecerán hinchados y rojos y también se sentirán arenosos. Suele ser viral y puede ser contagiosa. Hay de hecho 20 tipos diferentes de conjuntivitis, desde variedades muy comunes que generalmente no implican riesgos a largo plazo para su vista o la de su niño hasta variedades que son resistentes a los antibióticos. Para tratar la conjuntivitis, llame o visite a su médico.
Córnea: La parte anterior del ojo, transparente y de múltiples capas, que recubre la pupila y el iris. Proporciona la mayor parte de la capacidad óptica del ojo.
Síndrome del ojo seco: Un trastorno ocular que se presenta con picazón, ardor e irritación de los ojos, generalmente se lo conoce como “síndrome del ojo seco”. Es uno de los problemas más comunes que tratan los profesionales de la salud visual. Generalmente se debe a la deficiencia de las lágrimas que lubrican los ojos. A medida que envejecemos, nuestros cuerpos producen menos grasa para sellar la capa acuosa de los ojos. Los climas cálidos y áridos, el aire acondicionado y ciertas medicinas o agentes irritantes (como el humo del tabaco) pueden producir sequedad. Su profesional de la salud visual puede recetarle “lágrimas artificiales” u otras gotas oculares para ayudarle a aliviar este problema.
Retina: Parte de los dos tercios posteriores del ojo que convierte imágenes del sistema óptico del ojo en impulsos que son transferidos por el nervio óptico al cerebro. Está formada por capas que incluyen conos y bastones.
Esclerótica: La parte blanca del ojo que se compone de tejido fibroso y protege el funcionamiento interno del ojo.
Obstrucción del conducto lagrimal: Condición congénita común en lactantes y condición de desarrollo en adultos mayores causada por un conducto lagrimal bloqueado. El sistema de drenaje de lágrimas es parcial o totalmente obstruido. Las lágrimas no pueden ser drenadas normalmente, causando ojos llorosos, irritados o crónicamente infectados.
Oftalmopatía de Graves: Trastorno autoinmune asociado con problemas tiroideos. Produce una inflamación de los tejidos que rodean a los ojos además de ojos que protruyen (ojos saltones). Los síntomas asociados suelen ser enrojecimiento e irritación o desarrollo de un ojo seco.
Oftalmoplegia: Parálisis del músculo ocular. Las causas pueden ser accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, un tumor, enfermedad tiroidea, migrañas y parálisis supranuclear progresiva. Los síntomas pueden incluir movimientos oculares limitados, visión borrosa, visión doble, nistagmo y ptosis.
Ojo seco: Alteración de la superficie ocular causada por una escasa producción de lágrima o por una mala calidad de la misma. Como consecuencia, la superficie del ojo no está bien lubricada, lo que puede dar origen a molestias oculares, problemas visuales y lesiones en la córnea y la conjuntiva, pudiendo llegar a ser gravemente incapacitante.
Présbita: Persona con presbicia (vista cansada). Aquella que tiene dificultad para leer y o hacer actividades en cerca. Empieza alrededor de los 40 años.
Pseudo-miopía: Forma reversible de la miopía como consecuencia de un espasmo acomodativo. Esto se produce después de la lectura continua y otros cerca de trabajo (ordenadores, teléfonos móviles, videojuegos…). Los síntomas son como los de la miopía (mala visión en lejos), pero no es miopía. Se puede tratar terapia visual, buenos hábitos de visión o con unas gafas que ayuden a los trabajos en cerca.
Pterigion: Crecimiento anormal del tejido conjuntival en forma de pliegue triangular. Si crece mucho puede llegar a invadir córnea y disminuir la visión.
Se cree que una causa muy importante es la radiación ultravioleta, el polvo y viento. Algunas personas no tienen síntomas, mientras que algunas tienen problemas con sequedad, enrojecimiento e irritación. Si invade la córnea puede inducir astigmatismo donde no había ninguno antes.
Ptosis: Párpado caído. La ptosis congénita es causada por un problema con el músculo elevador (que eleva el párpado). En adultos, la ptosis es comúnmente causada por el envejecimiento del tejido conjuntivo del elevador. También puede indicar un problema neurológico.
Puntos lagrimales: Pequeñas aberturas a través de las cuales las lágrimas drenan. Abren paso a los canalículos. Se sitúan en la parte superior e inferior en el lado nasal de cada ojo. Estos pueden ser ocluidos o taponados para tratar el ojo seco mediante:
Quemosis: Signo de irritación del ojo, en la cual la conjuntiva está edematizada, hinchada. Puede aparecer en muchos procesos diferentes. Es común en conjuntivitis alérgica.
Queratitis: Inflamación de la córnea, causada por una infección o proceso inflamatorio. Los síntomas incluyen dolor o molestia en los ojos, sensibilidad a la luz, sensación de cuerpo extraño, sensación de arena en los ojos y desgarro.
Queratitis: Inflamación de la córnea. Si son superficiales afectan solo al epitelio corneal, lo más común, pero pueden afectar a capas más profundas y ser más graves. Según el agente causante se clasifican en bacterianas, víricas, fúngicas, asociadas al uso de lentes de contacto o por otras condiciones dermatológicas o ambientales.
Queratoconjuntivitis: Inflamación de la córnea y la conjuntiva.
Queratoconjuntivitis sicca (seca): Inflamación de la córnea y de la conjuntiva debida principalmente al Síndrome de ojo seco. Falta crónica de suficiente lubricación y humedad en el ojo.
Queratopatía de banda: Se trata de una patología de la córnea que cursa con opacidad del estroma y la membrana de Bowman (unas de las capas de la córnea). Los síntomas incluyen pérdida de la visión y sensación de cuerpo extraño.