PMP en el diseño de indicadores territoriales de sustentabilidad socio-ambiental
SOCIO-AMBIENTAL
5. Ventajas y desventajas del proceso de evaluación
Las ventajas de este proceso de evaluación son, por un lado, que, ante la aplicación de cualquier práctica por parte de los emprendedores, automáticamente se modifica el valor del indicador. Cuestión que no es menor cuando se miden los alcances de la sustentabilidad del desarrollo turístico desde la autogestión de los emprendimientos. Por otro lado, que puede ser replicado a una escala más micro, o sea para cada uno de los emprendimientos, tomando como variables para cada indicador: n° de prácticas implementadas/total de prácticas. En este caso sólo se modifican las variables para su medición, utilizando la misma información. De esta
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manera cada emprendedor independientemente del resto, puede medir los alcances de la sustentabilidad desde su emprendimiento. Por otro lado, en el caso de este trabajo, se realizó un recorte en cuanto a las dimensiones de la sustentabilidad, pero se pueden tomar todas las dimensiones aplicando el mismo procedimiento metodológico.
En cuanto a las desventajas que se identificaron, en primer lugar, el proceso de evaluación, no brinda información sobre el grado de implementación de las prácticas, por ej., su periodicidad de aplicación o si la práctica se implementa en su totalidad o parcialmente o si el modo de aplicación es el correcto. En segundo lugar, evaluar la sustentabilidad, implica no tener puntos de referencias, lo que no ocurre con otras evaluaciones, no se puede comprobar, al menos en el corto plazo, sino que se requieren varios años para evidenciar en el territorio los cambios realizados, como más sustentables, por el grupo de emprendedores. En tercer lugar, este proceso de evaluación es aplicable sólo a destinos con poblaciones reducidas.
Reflexiones finales
Como cierre del presente capítulo, se consideran los puntos más relevantes del proceso realizado con la implementación de la PMP y de los resultados obtenidos a lo largo del mismo.
1. Un aspecto clave a considerar, al momento de evaluar la sustentabilidad fue la metodología a implementar. Desde la Organización Mundial de Turismo (OMT) se plantean una serie de indicadores de sustentabilidad, que son adoptados universalmente, pero, como ya fue expresado, en la práctica no reflejan la
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heterogeneidad propia de cada territorio ni responden a las problemáticas y necesidades de las comunidades locales.
Evaluar la sustentabilidad del desarrollo turístico en ámbitos locales, entonces, requirió innovar los procesos metodológicos utilizados para el diseño de los indicadores. Teniendo como premisa que su importancia radica en que, sectorial o integralmente, son formulados en un contexto único e irrepetible a nivel social, administrativo y territorial. Para lo cual, en este trabajo de investigación, se implementó una metodología participativa que permitió que los indicadores sean diseñados localmente, favoreciendo de este modo la internalización del desarrollo sustentable en el cotidiano de las personas que habitan en PCS y en particular aquellos que están involucrados en la gestión de la actividad turística.
2. Por otro lado, la evidencia empírica permitió demostrar que el diseño de los indicadores, elaborados mediante el proceso de evaluación utilizado, son fáciles de obtener y responden a una necesidad planteada por los emprendedores turísticos –gestores de este proceso- y a la heterogeneidad de un territorio determinado. Por lo tanto, no pueden ser extrapolables a otros destinos turísticos, dado que el contexto social, cultural, ambiental y económico es único e irrepetible. Pero, lo que sí se puede replicar, es la metodología implementada para el diseño de los mismos, algo que se considera de gran importancia.
3. La participación cumplió un rol preponderante, fue un proceso de reflexión permanente y colectiva sobre actitudes y comportamientos de la ciudadanía respecto al manejo socio-ambiental de los recursos y el patrimonio. Esto permitió comprender la relación que establece la comunidad con su entorno, con la identificación de los conflictos y potencialidades que de ella se desprenden. Este sector de la comunidad, demostró poseer un conocimiento del lugar que habita, que se concretó en las manifestaciones espaciales de interrelaciones con el medio. Estas últimas, fueron integradas al proceso de conocimiento colectivo favoreciendo las relaciones entre los emprendedores, que fortalecieron la
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cohesión social y sentido de pertenencia sobre el territorio, respondiendo a la lógica territorial como emergente del desarrollo local.
4. Por otro lado, los espacios de capacitación fortalecieron la autogestión de los emprendimientos turísticos y a su vez, posibilitaron mediar el proceso de organizar el espacio turístico, de manera sustentable, mediante las propuestas surgidas en los talleres y la implementación de prácticas sustentables. Como aclara Boisier (2005), no es la región en sí misma, la sustentable, sino la forma de intervención en ella, que posibilita su concreción.
5. Otro aspecto no menos importante a considerar, son las prácticas sustentables, cuya implementación modifica los valores de los indicadores correspondientes, los avances y retrocesos del desarrollo de los emprendimientos hacia la sustentabilidad. Si bien como ya fue planteado, tienen sus desventajas, poseen atributos que le confieren viabilidad y su implementación promueve cambios de hábitos y comportamientos que se reflejarán, en el largo plazo, en una mejor calidad de vida de los emprendedores turísticos y de la comunidad en general.
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