Desde 1954 se han establecido 93 mineras en la entidad (Trujillo, 2014a). De acuerdo con la información derivada de una solicitud de información, con la pregunta “¿con cuántos recursos se ha apoyado al fomento minero en el estado de Veracruz?” se obtuvo que el gobierno federal otorgó, durante el periodo de enero a mayo de 2013, a través del fideicomiso de fomento minero, créditos a 21 empresas mineras en el estado, con un monto de 47,400,000 millones pesos, cifra 36% menor a la otorgada en 2012 (Trujillo, 2014a). Dado que la información se considera confidencial y reservada, de acuerdo con el artículo 117 de la Ley de Instituciones y Créditos, no es posible la obtención de nombres de empresas que han sido beneficiarias de los créditos, ni de la información de clientes o los usuarios del fideicomiso (Trujillo, 2014a).
En ese sentido, la periodista Trujillo (2014a) ha seguido de cerca el avance de la actividad minera en la entidad y ha documentado que de 1954 a 2011, se registraron 93 concesiones mineras en el estado de Veracruz; de modo que en 1954 se otorgaron tres concesiones en el municipio de Chinameca; en 1989 dos más para el municipio Las Minas; durante el siguiente año, el número de concesiones se incrementó a 15, distribuidas una en Jáltipan, 12 en Ixhuatlán del Sureste, una más en el municipio de Tatatila y la última en el municipio de Las Minas. A partir de aquí, el número de concesiones varió en una temporalidad relativamente corta. En lo que
va de 1995 a 2000, se otorgaron alrededor de ocho concesiones por actividades mineras y de 2001 a 2011 la cifra alcanzó 64 de éstas para el sector minero (ver anexo).
De estas concesiones vigentes, el proyecto aurífero que actualmente se encuentra en operación es “La Morelense”, el cual comenzó trabajos de exploración en 1988, en búsqueda de oro y plata dentro de los predios de Catemaco y Santiago Tuxtla, al interior de la Reserva de la Biósfera de los Tuxtlas. El proyectó inició operaciones en 2014, después de haber estado detenido durante años (Trujillo, 2014c). Éste cuenta con un título de explotación, número 189500, expediente 321.1/9-968, con vigencia al cuatro de diciembre de 2014 y cubre 84 hectáreas (Trujillo, 2014c). La localización del proyecto pasa por tres zonas núcleo de la reserva: San Martín Tuxtla, San Martín Pajapan y Santa Marta11 (Trujillo, 2014c).
La Secretaría de Economía únicamente muestra la información de cuatro proyectos mineros operados por compañías extranjeras: Tatatila, Las Minas y Miqueta; sólo uno de estos señalado como suspendido: “Caballo Blanco”. Pero se no brinda más información.
La posición de la autoridad veracruzana se basa en un discurso apegado al desarrollo sustentable y a la participación ciudadana, sin embargo, las experiencias de organización colectiva referente a proyectos de carácter ambiental han mostrado la ausencia o debilidad de los procesos participativos, así como el endeble diálogo entre autoridades y poblaciones, y la falta de transparencia para brindar la información.
Algunos de los ejemplos de experiencias organizativas frente a proyectos que amenazan el ambiente en la entidad veracruzana incluyen uno alusivo al proyecto en el río La Antigua de la empresa brasileña Odebrecht cuyo propósito fue la
11 De la exploración se estimó que en un área de 2,6395 hectáreas la producción sea de 170,089.30
construcción de una planta hidroeléctrica. Al entablarse mesas de diálogo con la autoridad, es decir, con el secretario de gobierno Erick Lagos, éste se limitó a exhortar para deponer la propuesta, afirmó que los manifestantes desconocían los beneficios del proyecto. El problema anterior tuvo como resultado la formación de la organización Pueblos Unidos de la Cuenca La Antigua por los Ríos Libres, que derivó en varias acciones directas y asamblearias. Entre éstas, destacó el establecimiento de un campamento que duró varios meses en las inmediaciones del río Los Pescados.
Pero esa no fue la única experiencia organizativa, otro caso es la oposición a la presa El Naranjal, ante la cual se formó la organización Colectivo Defensa Verde Naturaleza para Siempre. Esta organización logró la cancelación del proyecto. Asimismo, en Jáltipan el colectivo Movimiento Changosteros en Acción se formó en oposición a la producción de Coque. Este movimiento recurrió al trabajo comunitario como forma de resistencia. Además, para la ampliación del sistema arrecifal veracruzano surgió la movilización contra este proyecto, el cual estaba planeado comenzar en 2015, llamado “Etileno XXI”, que además implicaría la instalación de una planta productora de cianuro en Coatzacoalcos. Todos estos son ejemplos de otros megaproyectos pendientes en la entidad veracruzana, así como los esfuerzos para frenarlos.
La formación de organizaciones integradas por individuos con un determinado capital cultural y académico, junto con las fuerzas de la sociedad civil, cohesionadas por una causa y un fin específico, han ido formando en la entidad una red de organizaciones que participan apoyándose unas a otras en momentos coyunturales y, por tanto, van configurando un escenario político donde el peso de la participación de la sociedad civil ha sido fundamental para la detención de megaproyectos.
Capítulo III
Descripción del proyecto “Caballo Blanco”, su área de influencia y reconstrucción cronológica del proceso de lucha en su contra
Introducción
“Caballo Blanco” entra en la nueva modalidad de explotación minera, es un proyecto
open pit, a tajo abierto o a cielo abierto, como se le conoce. Este tipo de minería se caracteriza por el uso de sustancias químicas catalogadas como nocivas para la salud y el ambiente. Su localización se encuentra entre los municipios de Alto Lucero y Actopan en el estado de Veracruz, con una proximidad irrisoria hacia la Planta Nucleoeléctrica Laguna Verde.
Este capítulo ofrece al lector un panorama de las características técnicas que constituyen a “Caballo Blanco”, con la finalidad de dimensionar el posible impacto que tendría sobre el territorio y sobre la población de Alto Lucero. Seguido de la justificación para la elección de las localidades de estudio: Arroyo Agrio, la Yerbabuena y Mesa de Veinticuatro. Además, justifica la definición de la población de estudio, de acuerdo con tres criterios: su localización, la relación que guardan con la Planta Nucleoeléctrica Laguna Verde y las actividades económicas que caracterizan a cada una. De esta forma, cada una de las localidades muestra elementos que la diferencian de las otras dos y que las convierten en poblaciones estratégicas para el análisis de la acción colectiva, surgida en torno al proyecto.
Asimismo, en este apartado se hace una reconstrucción cronológica, con base en la revisión de fuentes hemerográficas que van de 2010 a 2014. La recopilación de información permitió definir tres etapas en el proceso de lucha. La primera, llamada “La deuda de información”, que va de 2010 a 2011, caracterizada por la consolidación de la organización ambientalista que se dedicó al trabajo de organizar
la lucha, debido al vacío de información que exigía esclarecer los trabajos de la minera y por el surgimiento de la propuesta del cambio de fase de exploración a explotación de los recursos. Después, la segunda etapa denominada “El llamado a movilizarse”, que se definió en 2012, en la cual se desarrollaron las acciones en torno a la oposición al proyecto y de las cuales partimos para analizar el marco de acción colectiva que propone “Caballo Blanco”. Dentro de esta etapa se hizo hincapié en el análisis del surgimiento de una red de solidaridades por la defensa de la vida y el territorio. Seguido de la tercera y última etapa “El Caballo está muerto”, desarrollada durante 2013-2014. Ésta se abocó a las acciones que surgieron, posteriores al fallo de la suspensión de actividades de la empresa y al nuevo discurso al que se apegó el gobierno estatal ante la lucha contra “Caballo Blanco”. Este apartado finaliza al demostrar al lector la situación actual de las concesiones vigentes en “Caballo Blanco” y deja abierta la posibilidad de una reactivación de los trabajos ante la nueva compañía que compró dicho proyecto.
3.1. Breve descripción del proyecto minero a cielo abierto “Caballo Blanco” y