Las Ciencias del Lenguaje Poético.
EL VERSO Y LA PROSA
La magia de la lengua es el más peligroso de todos los encantos. E. Bulwer Lytton.
El verso y la prosa son las formas por excelencia del lenguaje poético. Se llama verso el lenguaje sometido a ritmo, medida y a veces a rima, en tanto que la prosa es la forma natural del lenguaje, no sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas.
La lengua diaria, la que empleamos habitualmente, adopta la forma de prosa. La lengua poética, la que emplean los poetas, puede adoptar la forma de verso o de prosa.
I. El Verso.
El verso es una palabra o conjunto de palabras sujetas a determinada medida y cadencia. Los elementos que constituyen la versificación de nuestro idioma son tres: la medida, el ritmo y, a veces, la rima.
También llamamos verso a cada uno de los renglones que componen una poesía. Un poema o una poesía tiene tantos versos como renglones. Los versos se reúnen o agrupan en estrofas.
Es importante destacar que la versificación nació con la música como respuesta a la necesidad de acomodar el lenguaje al canto. La versificación es esencial para lograr la belleza literaria, musicaliza el lenguaje y facilita su aprendizaje. De allí la importancia de su dominio por el creador de canciones.
A. La medida: la determina el número de sílabas métricas que constituyen el verso.
Para lograr la medida y el ritmo de los versos existen algunas reglas denominadas licencias poéticas gramaticales de fonética. Estas licencias son: la sinalefa, el hiato, la diéresis, la sinéresis y el acento final).
La sinalefa : Consiste en pronunciar en una sola emisión de voz, la vocal final de una palabra con la vocal o vocales iniciales de la palabra siguiente del mismo verso. Es importante tener en cuenta que la h no altera la formación de la sinalefa.
1. La música encuentra el alma encendida. La mú si caen cuen trael al maen cen di da. 2. La brisa hizo efecto en la hojarasca estéril. La bri sa hi zoe fec toen laho ja ras caes te ril.
El hiato : Contrario a la sinalefa, se produce cuando las vocales que deben formar una misma sílaba no se unen, por razones fonéticas. Sólo debe usarse cuando una de las vocales es acentuada, generalmente la segunda. No obstante, el hiato no sigue reglas fijas.
1. La brisa hizo trizas la higuera. La bri sa hi zo tri zas lahi gue ra. 2. Que alegre va la hija de María. Quea le gre va la hi ja de Ma rí a.
La diéresis: Disuelve el diptongo para pronunciar en dos sílabas distintas las vocales que lo forman para lograr una sílaba más.
La suave melodía hablaba de piedad.
La sua ve me lo dí a ha bla ba de pie dad = 13 La sü a ve me lo dí a ha bla ba de pï e dad = 15
El verso tiene trece sílabas gramaticales pero si le aplicamos la diéresis a las palabras suave y piedad ganamos dos sílabas más, y el verso resulta de quince sílabas.
La sinéresis : Es la formación de diptongo de dos sílabas distintas en la misma palabra. De dos sílabas se hace una.
El la amaba con amor vehemente.
El la a ma ba con a mor ve he men te = 12
El verso tiene doce sílabas gramaticales (las letras e - he, son vocales abiertas, nunca forman diptongo), pero con la sinéresis podemos unirlas en una sola sílaba, de la manera siguiente:
El la a ma ba con a mor vehe men te = 11
El acento final : Regla general importante es que para determinar la medida de los versos hay que contar con el acento final de la última palabra del verso, pues todo verso español lleva un acento final o fijo sobre la penúltima sílaba de su palabra final.
Si la palabra final del verso es aguda (verso agudo), se cuenta una sílaba más al verso.
Caminar hacia la luz. Ca mi nar ha cia la luz.
Si la palabra final del verso es grave (verso grave), se cuenta el mismo número de sílabas.
Panameño, panameño. Pa na me ño , pa na me ño. 1 2 3 4 5 6 7 8 = 8 = 8
Si la palabra final del verso es esdrújula (verso esdrújulo), se cuenta una sílaba menos.
Era como lienzo blanquísimo. E ra co mo lien zo blan quí si mo
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 = 10 - 1 = 9
En nuestro idioma español, los versos pueden tener desde dos sílabas hasta la cantidad de sílabas deseada por el poeta. No hay versos de una sílaba en nuestro idioma. Los monosílabos, por ser agudos, se les suma una sílaba métrica más.
Los versos que tienen de dos hasta ocho sílabas son llamados de arte menor y los que tienen de nueve en adelante, de arte mayor.
El octosílabo (de ocho sílabas) es el verso de arte menor típicamente español. El endecasílabo (de once sílabas) es el verso de arte mayor más largo en nuestra tradición española.
La canción folclórica panameña, en su gran mayoría, emplea el octosílabo (décimas, coplas de tamborito, etc.). Veamos algunos ejemplos.
Panameño, panameño, panameño, vida mía. Yo quiero que tú me lle ves al tambor de la alegría.
EL TAMBOR DE LA ALEGRIA. Guararé, Guararé, Guararé. Yo me voy para Guararé. Viajando por Guararé, la tierra del chucu chucu. GUARARE.
Se dice que la versificación es regular cuando los versos de una poesía o canción son iguales o proporcionales entre sí, en cuanto a medida y ritmo.
Tal vez sería mejor que no volvieras, quizá sería mejor que me olvidaras. Volver es empezar a atormentarnos a querernos para odiarnos
sin principio ni final.
Si los versos son desiguales en cuanto a las condiciones anteriores, se habla de versificación irregular.
Yo sé que soy
una aventura más para ti, que después de esta noche te olvidarás de mí.
UNA AVENTURA MAS. Oscar Kinleiner.
Fenómeno especial es el denominado versolibrismo, técnica poética modernista que se aparta de la versificación regular y en donde los "versos" carecen de medida, rima y el ritmo de los acentos. Estos versos son llamados libres o sueltos. Se trata de un rompimiento con los cánones tradicionales de la versificación en la búsqueda de una mayor libertad y autenticidad en la expresión. El poeta prescinde del ritmo musical externo del verso tradicional y la estrofa y opta por el ritmo interior que brota de la sucesión de ideas y la escala del sentimiento.
Para justificar la validez de los versos libres o sueltos basta recordar que el pensamiento poético parte de los sentimientos humanos a los que enlaza con la imaginación y la fantasía. Las composiciones métricas no son las que determinan la naturaleza poética del pensamiento, sino el predominio de la emoción y la fantasía en su expresión de la belleza.
Por otra parte, recordemos que las primeras manifestaciones del pensamiento humano fueron poéticas, una forma mítica de explicar el universo originalmente amétrica (sin medida). En cierta medida, podemos considerar el versolibrismo como un retomar del pensamiento poético primordial.
B. El Ritmo: es la cadencia o "musicalidad" particular del verso y que surge de la sucesión ordenada de sonidos, pausas y acentos. La musicalidad del verso es un factor que captura la atención del oyente y facilita su aprendizaje.
Así como el compás musical tiene tiempos fuertes y débiles, el 1o y 3o. en el compás de 4/4 y el 1o. en los de 3/4 y 2/4 , la cadencia del verso equivale al compás de la música.
El clásico ejemplo de la comparación entre el TIC-TAC-TIC-TAC del reloj (sonido-intervalo-sonido) y el silbido de la sirena (sonido continuo no intermitente), nos ayuda a comprender lo que es el ritmo y su importancia en la versificación.
Todo verso tiene una melodía especial que se logra mediante la distribución de acentos. El acento es la mayor intensidad con que se pronuncia determinada sílaba de una palabra. Tratándose de la versificación, se habla de acento métrico para referirse al que debe recaer en determinadas sílabas según el metro o medida que estemos utilizando.
Observemos, por ejemplo, la musicalidad de los siguientes versos de HISTORIA DE UN AMOR, de Carlos Eleta. Los acentos recaen en las sílabas tercera, séptima y undécima.
Ya noes tás más a mi la do co ra zón 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
en el al ma só lo ten go so le dad 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
Si cambiamos la colocación de las palabras del verso veremos que cambia su ritmo o musicalidad, porque ha cambiado la distribución de los acentos.
Corazón, ya no estás más a mi lado soledad sólo tengo en el alma. El acento métrico puede ser:
1. Final o Fijo: es el que necesariamente tiene que caer en la penúltima sílaba de la palabra final de todo verso. De allí la clasificación de los versos en graves, agudos y esdrújulos.
2. Necesario o Constituyente: es el que se requiere en determinada sílaba del verso para darle un ritmo propio. En el caso de los decasílabos, empleados especialmente en los himnos, puede ser simple y compuesto. El simple lleva acentos necesarios en las sílabas tercera, sexta y el final en la novena. El compuesto lo forma la unión de dos pentasílabos con acento en la cuarta y la novena.
En nuestro Himno Nacional encontramos un buen ejemplo de versos decasílabos con acento necesario simple.
Al can za mos por fin la vic to ria = 10 en el cam po fe liz de lau nión 9 + 1= 10 Con ar dien tes ful go res de glo ria = 10 Sei lu mi na la nue va na ción 9+ 1 = 10
He aquí algunas reglas tradicionales de acentuación necesaria (además del acento final o necesario) en la versificación española que pueden orientarlo en la composición de sus canciones:
Octosílabos : En la tercera sílaba.
Decasílabos : Simple : en la tercera y la sexta sílaba. Compuesto: en la cuarta sílaba.
Endecasílabos: Mayor : en la sexta sílaba. Menor: en la cuarta y octava sílabas.
3. Movible o Accidental : es aquel que se puede usar a voluntad, conforme al buen gusto y sentido musical del poeta, para variar el ritmo del verso.
C. La Rima: es definida tradicionalmente como la igualdad o semejanza de los sonidos en que acaban dos o más versos a partir de la última vocal acentuada. Considerada como un requisito indispensable en la poesía tradicional, no se le considera fundamental en la poesía contemporánea.
La rima es consonante o perfecta cuando son iguales todas las letras finales (vocales y consonantes) a contar de la última vocal acentuada, como en las palabras boca y loca.
Tus besos se llegaron a recrear aquí en mi boca,
llenando de ilusión y de pasión mi vida loca.
CONTIGO. Claudio Estrada.
La rima es Asonante o Imperfecta cuando sólo son iguales las vocales pero no las consonantes, a partir de la vocal acentuada, como en:
...cariño ...destino
Si has pensado dejar mi cariño
recuerda el camino donde te encontré. Si has pensado cambiar tu destino recuerda un poquito quien te hizo mujer. CORAZON . Vals peruano.
Algunas observaciones prácticas sobre el uso de la rima son las siguientes: 1. Para la rima consonante se consideran iguales la b y la v, la g y la j. Ejemplos: nube/tuve ; teje/protege.
2. Se consideran rimas pobres u ordinarias las terminaciones en gerundios ando : cantando/jugando ; lo mismo que en participio pasado ado: amado/cantado.
3. No colocar más de tres versos con la misma rima por ser desagradable al oído.
La prosa es la forma natural del lenguaje, no sujeta, como el verso, a medida y cadencia determinadas . En la escritura, la prosa ocupa todo el renglón y se organiza en párrafos, a diferencia del verso, que se distribuye en renglones más cortos y se organiza en estrofas. Aunque por razones de presentación, la prosa también puede adoptar la forma estrófica.
Se distingue entre la prosa coloquial (la forma en que hablamos) y la prosa poética (la forma en que escribimos poesía). En esto vale la pena recordar que, por regla general, nadie habla como escribe y tampoco nadie escribe como habla.
La prosa poética se caracteriza porque en ella se dan todos los otros elementos de la poesía. El poeta emplea el idioma de una manera especial, se aparta de las formas corrientes o cotidianas. Su empeño de comunicar está matizado de vitalidad, colorido y belleza en la expresión, lo que logra al hacer uso de ciertos giros o recursos poéticos, llamados figuras literarias o estilísticas. Entre ellas, las figuras de palabras, de construcción, de pensamiento y las de significación.
En la obra en prosa, el discurso va siempre hacia adelante sin decurso métrico regular y sin el retorno o la reiteración que caracterizan a la versificación. Aunque esto último no es una regla absoluta, ya que el poeta en aras de la libertad y autenticidad de su expresión puede recurrir a elementos propios de la versificación para enriquecer su obra.
En el lenguaje poético contemporáneo, el verso y la prosa muchas veces conviven juntos en el seno de una misma obra. En muchas ocasiones, vemos que, si por una parte la prosa poética linda con la coloquial, por la otra limita con el verso, al punto que en no pocos textos resulta difícil la diferenciación entre prosa y verso. Un buen ejemplo de canción en prosa poética lo encontramos en el bolero ranchero ECHAME A MI LA CULPA, de José Angel Espinosa.
Sabes mejor que nadie, que me fallaste, que lo que prometiste se te olvidó.
Sabes a ciencia cierta que me engañaste aunque nadie te amara igual que yo.
LLeno estoy de razones pa'despreciarte y sin embargo quiero que seas feliz. Que allá en el otro mundo en vez de infierno encuentres gloria y que una nube de tu memoria me borre a mí.
Dile al que te pregunte que no te quise, dile que te engañaba que fui lo peor. Echame a mi la culpa de lo que pasa, cúbrete tú la espalda con mi dolor.
Y allá en el otro mundo en vez de infierno encuentres gloria y que una nube de tu memoria me borre a mí.
Finalmente, lo importante es recordar la necesidad del lenguaje poético como una de las fórmulas mágicas del arte-ciencia de hacer canciones y que las formas de expresión del lenguaje no son las que determinan la naturaleza poética del
pensamiento, sino el predominio de la emoción y la fantasía en su expresión de la belleza.
CAPITULO 7
LA ESTROFA Y LA ESTRUCTURA