Capítulo 3. Los precios en Toledo, 1521 1650
3.2 Precios y pautas de consumo
3.2.3 Vestido y calzado
Para esta categoría he conseguido reunir series continuas de precios de cuatro productos entre 1521 y 1650: lienzo, algodón, esparto y zapatos. Los datos decenales aparecen recogidos en el cuadro siguiente y proceden, en su mayoría, de las compras anuales registradas en los libros de la Obra de la catedral de Toledo. El lienzo y el esparto se compraban en varas, el algodón y el hilo bramante o cordel en libras, y los zapatos por pares289.
El lienzo anjeo, cuyo nombre procede de Anjou (Francia), era una especie de lienzo basto que, junto con el angulema (Angoulême, Francia), era el más barato de los que aparecen en los registros capitulares290. Se compraba a
mercaderes y lenceros de la ciudad, utilizándose para diversos fines: confeccionar la ropa del perrero, calzas, cortinas, forros, colchones, paños para limpiar o toldos que se ponían en la calle el día del Corpus. Los precios del lienzo, por tanto, también servirán en la sección dedicada al menaje. Por su parte, las compras de algodón del cabildo se refieren, principalmente, al gasto “granado y menudo” del clavero, para las lámparas, si bien este material, más caro, podía servir también para elaborar lienzo. En cuanto al esparto, se utilizaba, entre otras cosas, para confeccionar calzado. Por último, los libros de la Obra registran los precios de los zapatos comprados para los niños cantores y para los gigantes que solían sacarse en danzas y autos291. Es probable que la
calidad -‐‑y por tanto, el precio-‐‑ de los zapatos proporcionados por el cabildo fuese superior a la de los adquiridos por las clases menos pudientes292.
288 GONZÁLEZ MARISCAL (2013: 122), BERNARDOS (1997: 567), ALLEN (2001: 421). 289 A.B.C.T., Obra y Fábrica, Libros de la Obra, 796-‐908. La vara equivale a 0,837 metros.
290 También figuran los lienzos de Naval, Holanda, Ruán, Inglaterra, etc., todos relativamente más
caros.
291 No se aprecian diferencias de precios entre los zapatos proporcionados a los seises o niños
cantores y los adquiridos para los gigantes en danzas y autos. Sí existe, en cambio, fuerte contraste entre los precios de los últimos y los de las dignidades del cabildo. Por ejemplo, en 1576 el par de zapatos de los gigantes costó 3 reales (102 maravedíes), mientras que el de las dignidades fue de 13 reales (442 maravedíes).
292 En 1529 el hospital toledano del Nuncio adquirió zapatos para los internos a 14 maravedíes el
par, precio bastante inferior al del calzado adquirido por la catedral en la década de los años veinte, A.B.C.T., Obra y Fábrica, Hospital del Nuncio, 532, fol. 48.
Cuadro 13. Precios de vestido y calzado en Toledo, 1521-‐‑1650. Promedios por décadas, en maravedíes*.
Década Lienzo anjeo Algodón Esparto Zapatos Hilo bramante
1521-‐‑1530 41,73 157,21 1,84 67,29 -‐ 1531-‐‑1540 37,95 198,17 1,79 63,07 -‐ 1541-‐‑1550 37,86 240,53 1,88 51,00 -‐ 1551-‐‑1560 56,03 293,96 2,94 66,31 7,42 1561-‐‑1570 59,74 360,64 3,14 96,83 9,30 1571-‐‑1580 78,43 386,70 3,11 98,56 9,69 1581-‐‑1590 81,34 482,45 3,07 102,99 10,55 1591-‐‑1600 94,10 451,52 2,99 102,00 12,73 1601-‐‑1610 104,15 468,76 3,02 80,06 14,13 1611-‐‑1620 97,29 445,20 3,58 269,80 14,02 1621-‐‑1630 106,69 504,77 5,97 176,29 17,70 1631-‐‑1640 162,49 582,30 4,78 132,77 16,77 1641-‐‑1650 200,57 594,76 4,18 144,26 21,24
Fuentes: A.B.C.T., Obra y Fábrica, Libros de la Obra, 796-‐‑908 y HAMILTON (1983). *Lienzo y esparto, en maravedíes por metro. Algodón, en maravedíes por kilogramo. Zapatos, en maravedíes por par. Hilo bramante, en maravedíes por 100 gramos.
Consumir un metro de tejido de lienzo anjeo suponía, para un peón de albañil toledano, el 100 por ciento de su jornal diario y un 83,6 por ciento de los ingresos totales hacia 1520; unos porcentajes que en 1650 se elevarían al 145 y al 120,9, respectivamente. Por su parte, un metro de pleita de esparto suponía en 1520 el 7,6 por ciento del jornal y un 6,4 del ingreso diario familiar; en 1650 el coste se redujo al 3,1 y al 2,6 por ciento, respectivamente. La compra de un par de zapatos representaba, en la última fecha citada, un 109,2 por ciento del jornal y un 91 por ciento de los ingresos diarios totales. El bramante o cordel era más asequible, pues la adquisición de 100 gramos de este material sólo suponían un 17,2 por ciento del jornal y un 14,3 por ciento del ingreso familiar. Por último, el algodón era un producto excesivamente caro para componer el atuendo de las las clases populares de Toledo293.
Entre 1582 y 1587, el cabildo de la catedral toledana empleó, en promedio, 4,5 varas de paño para las “ropas y caperuzas” de cada uno de los trece pobres que solía vestir cada Jueves Santo, lo que supondría unos 3,8 metros294. Robert Allen fija cantidades consumidas de tejido de lino en tres
(cesta de “subsistencia”) y cinco metros (cesta de “respetabilidad”) por varón
293 Comprar un kilogramo de algodón suponía en 1520 un 397,4 por ciento del jornal diario de un
peón de alarife (331,1 por ciento del ingreso total). En 1650 era aún más caro, representando un 487,8 por ciento (406,5 por ciento del ingreso total diario).
adulto y año. Otros autores han considerado también cinco metros de lienzo para elaborar las cestas representativas de consumo295.
3.2.4 Vivienda y su conservación
Los datos sobre el coste de la vivienda en Toledo proceden de un trabajo reciente en el que he colaborado con Mauricio Drelichman, a partir de los registros de rentas de una muestra de 183 propiedades urbanas de la Catedral Primada entre 1489 y 1650. Este estudio aporta nuevos datos a los aún escasos índices de precios de la vivienda existentes para el Periodo Moderno europeo296.
Para un mejor reflejo del coste de la vivienda dentro de las cestas de consumo en Toledo, he considerado la renta urbana del grupo de interés más humilde de los tres que se retratan en el trabajo mencionado, es decir, la pagada por los habitantes en los “barrios pobres” de la ciudad, en su mayoría trabajadores de baja cualificación297. Los datos se refieren, concretamente, al
seguimiento de los importes anuales abonados al Refitor en concepto de arrendamientos y censos de 49 propiedades repartidas por el Arrabal, San Lorenzo, Santa Leocadia, San Marcos, San Miguel el Alto y San Soles, que suponían cerca del 60 por ciento de las posesiones urbanas del cabildo en esas zonas. A diferencia del resto de categorías sociales, todos los inmuebles arrendados o acensuados en esta muestra se utilizaban, al menos en parte, con fines residenciales.
Dado que los menos pudientes rara vez podían permitirse pagar la renta de un edificio entero, y al no existir información sobre el número de personas y/o familias que habitaban una misma casa, en primer lugar se trató de estimar el espacio de vivienda utilizado por un toledano medio.
Hacia el año 1598 el cabildo de la catedral de Toledo poseía un total de 597 propiedades, lo que suponía aproximadamente un cuarto de todos los inmuebles urbanos de la ciudad298. Si esa cifra se multiplica por cuatro, se
obtendría un total de 2.388 propiedades urbanas. La superficie construida media de las mismas en nuestra base de datos es de 255,78 metros cuadrados, con lo cual, asumiendo que la muestra es representativa, tendríamos un área total de 610.793 metros cuadrados habitables en toda la urbe.
El censo de la Corona de Castilla de 1591 refiere una población de 10.933 vecinos, que se traduciría en 41.327 habitantes si se considerase un coeficiente
295 ALLEN (2013: 12), MALANIMA (2013: 50) y GONZÁLEZ MARISCAL (2013: 126) entre 1521 y
1570.
296 DRELICHMAN & GONZÁLEZ AGUDO (2014). Los datos anuales proceden de A.B.C.T., Obra y
Fábrica, Carta Cuenta, 1184–1234 y libros 1600-‐1650.
297 Los otros grupos de interés, de mayor poder adquisitivo y rango social, son los “artesanos y
tenderos”, y los “privilegiados” (clérigos de alto rango, notarios, mercaderes, médicos y otros), DRELICHMAN & GONZÁLEZ AGUDO (2014: 36-‐38).
298 A.B.C.T., Obra y Fábrica, Posesiones, 1043. Laura Santolaya estima que en el siglo XVIII la
catedral de Toledo era propietaria de un 35 por ciento de las casas de la ciudad, SANTOLAYA HEREDERO (1991).