Las instituciones de salud deben establecer mecanismos eficientes de intervención que permitan la aplicación de medidas preventivas y correctivas encaminadas a la disminución de los factores de riesgo que inciden en la distribución y la frecuencia de las infecciones, en esto se inscribe la vigilancia epidemiológica.
La vigilancia epidemiológica y la propagación de los resultados de información son elementos claves para el control de estas infecciones; el registro de la información se lleva adelante con este propósito basándose en la aplicación de normas, procedimientos para la identificación temprana de las infecciones intrahospitalarias, así como de otras enfermedades de interés hospitalario. Por otra parte, constituye un instrumento de apoyo para el funcionamiento de los servicios y coadyuva en la calidad de la atención médica que se otorga al usuario en los servicios de salud.
La vigilancia epidemiológica identifica a los pacientes infectados, sitio de infección, permite conocer cuál es la gravedad, la repercusión y los problemas prioritarios de las IH. Las instituciones hospitalarias poseen de un sistema de vigilancia y control de las IIN de acuerdo a sus propias características. La información que generalmente se recolecta es el año en que se produjo el caso, número de historia clínica, nombre del paciente, edad, sexo, diagnóstico de ingreso, servicio al que ingresó, servicio del que procede cuando ha sido transferido, diagnóstico, tipo de pacientes, días de hospitalización, localización de la infección, muestra en la que se realizó el cultivo, resultado del cultivo, microorganismo aislado, evolución del paciente, factores de
- 21 - riesgo, tipo de antibióticos utilizados, resistencia y sensibilidad a los antibióticos, nuevos episodios de infección intrahospitalaria.
La incidencia de infecciones asociadas a la atención de salud se ha incrementado en los últimos años debido en parte a los avances médicos tecnológicos y farmacológicos, que permiten a las personas sobrevivir a enfermedades graves como el caso del cáncer, vivir más, pero que dejan a los pacientes debilitados en su sistema inmunológico; otro ejemplo son las crecientes posibilidades de trasplante de órganos donde la inmunosupresión hace más vulnerables a los pacientes respecto a las infecciones.
Entonces, el agente etiológico, la transmisión, el huésped, la evolución del proceso infeccioso determinada por la resistencia, el estado nutricional, el estrés, la edad, el sexo, días de internación, la patología de base, condicionan la aparición del evento.
Se ha establecido que las fuentes de las que proceden los gérmenes causantes de las IIH proceden de fuentes exógenas o endógenas, esto no hace referencia a si es dentro o fuera del hospital. La primera de éstas se debe al movimiento de microorganismos desde fuentes externas como las manos que terminan por trasladar la flora normal que reside en varias partes del cuerpo. La endógena hace referencia a la flora normal del paciente, como en el caso del tracto intestinal (Pérez Montoya, 2010); debido a la situación general del paciente se produce una alteración del equilibrio en la microflora del huésped y su mecanismo de defensa.
El personal encargado de los pacientes ha sido identificado como reservorio y vector de brotes de infecciones intrahospitalarias, es así que, acciones rutinarias como procedimientos que se lleva a cabo sobre el paciente como el cateterismo venoso, el sondaje vesical, la entubación endotraqueal, traqueotomías, técnicas de asepsia y antisepsia en todo procedimiento son factores clave para el desarrollo o no de las infecciones”(Pérez Montoya, 2010). Las infecciones exógenas son causadas por microorganismos que proceden del personal que labora en el hospital y de otros pacientes (infecciones cruzadas) o por objetos inanimados como el aire, los alimentos, nutrición enteral, parenteral, instrumental desechable.
- 22 - Puede existir un tercer grupo que consiste en la infección exógena seguida de la infección endógena donde el huésped adquiere la microflora de la unidad hospitalaria que pasa a formar parte de su propia microflora, y luego presentar alteraciones de los mecanismos de defensa del huésped, generalmente por resistencia a los fármacos.
La tasa de infección aumenta en pacientes de bajo peso y la incidencia aumenta con la duración de la hospitalización. Se ha llevado a cabo diferentes esfuerzos en el ámbito mundial para el control de la IIH con el objetivo de conseguir tasas de infección cada vez más bajas y estables, lo que ha requerido la sensibilización del equipo socio sanitario, la adopción de medidas preventivas y de control, así como de la presencia de actividades de vigilancia sistemática.
1.4.1 Utilidad de la información de la vigilancia
La prevención de las infecciones intrahospitalarias constituye una responsabilidad de todas las personas y todos los servicios proveedores de atención de salud. Para poder prevenir se debe conocer la cadena epidemiológica de las infecciones, sus características clínicas y epidemiológicas, no solo la prevalencia en las diferentes unidades de las instituciones hospitalarias.
El Departamento de epidemiología hospitalaria tiene la responsabilidad de realizar la vigilancia epidemiológica de las IIH. El modelo de vigilancia aplicado tiene un enfoque selectivo, contempla la recolección sistémica y frecuente de casos nuevos en las áreas de mayor riesgo, esto permite la oportuna identificación de los casos y la implementación inmediata de medidas de control en las áreas (Ministerio de Salud Pública de Argentina, 2007).
El sistema de vigilancia posibilita la conformación de un registro estadístico preciso y completo, el establecimiento de un sistema de notificación regular de casos que posibilita un flujo regular y continuo de información de estas áreas (Curvelo, 2004).
La sistematización de la información recolectada a través del sistema de vigilancia epidemiológica se expresa en resultados de la distribución del problema, así como en un conjunto de indicadores de interés para la evaluación de la calidad asistencial, éstos terminan por constituirse en información fiable de la estructura, del proceso y de
- 23 - los resultados de la actividad del hospital; se condensa generalmente en un documento denominado perfil epidemiológico donde se identifican las principales infecciones intrahospitalarias, las características de los pacientes que las padecieron, los servicios en los que se produjo el problema, el microorganismo responsable, entre otros.