4.3. Postulado 8 : La violencia de las barras bravas es indiscriminada e irracional.
4.3.1. Violencia Extra-Barra
Las relaciones de la Blue Rain, y el grupo de Castilla, con otras agrupaciones de diferentes afiliaciones futbolísticas, son vistas como rivalidades difíciles y peligrosas. Tal rivalidad, frente a cada barra, se presenta de dos maneras. La primera, consiste en la fiesta, enfocada, a partir de los cantos, saltos, gritos y elementos como instrumentos musicales y banderas, a no permitir las demostraciones y ofensas que provienen del grupo rival. La segunda forma, es la rivalidad comprendida en los enfrentamientos, o la posibilidad de que estos sucedan, y su resultado.
¿Cómo define esa rivalidad con esas barras?
Carlos: Es tensionante, peligrosa, en cuanto al resultado del partido todo influye
porque por lo general uno va bien y esos manes vienen acá a gritarnos el odio, hacernos la fiesta y uno sale tensionado, con ganas de darles entonces uno va y los busca.[Entrevista realizada el 14 de Abril de 2008]
Por otro lado, las relaciones, entendidas como una colaboración entre grupos, son nulas. Así, Eduardo y Carlos exponen que la amistad con otras barras no existe, y no es algo que se busque. Esto se debe a que todas las otras agrupaciones, sin importar su afiliación futbolística, son consideradas rivales. Además, la amistad con otra agrupación de diferente equipo no es bien percibida, pues supone una debilidad frente a otras barras.
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¿Hay relación de la barra con otras barras? Eduardo: No, ninguna relación.
Carlos: No. ¿Alianzas?
Eduardo: No tenemos amistades, no nos interesa los otros equipos y nunca le
vamos a pedir nada a otros equipos, a nadie, ni con ayuda de Nacional ni nada así, nunca lo he pensado ni nunca lo pensaría, por eso es que yo no estoy de acuerdo con algunos jugadores que no vengan, porque son muy santafereños o muy sureños, o muy del América entonces no me gustaría que jugaran en Millonarios, precisamente porque no quiero nada con esos bobos.
Carlos: Por ejemplo la Guardia es muy amiga de los de Pereira.
[Entrevista realizada el 29 de Junio de 2008]
Estas dos formas de rivalidad se ven determinadas por el concepto del aguante. Entendido como el coraje, la valentía e incondicionalidad, el aguante es el esquema sobre el cual se valoran las prácticas de los integrantes del grupo y de la barra, y así mismo, a través de este esquema se determina la representación de las agrupaciones rivales.
Hay una palabra que ustedes mencionan mucho que es el aguante
Carlos: El aguante es tener el carácter de ir a alentar al equipo, tratarse duro,
plantarse duro contra otros, de ir a estallar la garganta por alentar al equipo, eso es el aguante, el verlo en todo lados, local o visitante, eso es el aguante, el cantar, el alentarlo, estar con él. [Entrevista realizada el 9 de Septiembre de 2008]
De esta manera, las prácticas, la fiesta y los enfrentamientos, están encaminados a incrementar el aguante, que también opera bajo la idea de respeto, miedo y reconocimiento de la valentía y coraje del grupo y la barra por parte de otros grupos. Así, la categorización de la violencia como una acción irracional, desconoce la lógica que se encuentra en la rivalidad; expresado por Sebreli, los enfrentamientos que pueden ser por “el calor del momento” o “resultado de un cálculo frio”, deja ver, a través de la oposición de sus ejemplos, que no siempre es irracional.
¿Ese respeto en qué consiste?
Carlos: En que nosotros hacemos la fiesta, en que nosotros viajamos, en que
nosotros somos más que los demás, en eso, es lo que uno trata de infundir, el miedo, el temor, el que lo respeten a uno, que los hinchas de Santa Fe salgan corriendo, “es que son los hinchas de millonarios y ellos son más y ellos son
mejores” entonces por eso salieron corriendo y ya y no se meten con uno.
El respeto seria el temor Carlos: Si, exacto, que teman. Que corran
Carlos: “Ahí vienen los hinchas de millonarios, corramos, corramos que somos menos”. [Entrevista realizada el 9 de Septiembre de 2008]
83 A partir de las prácticas ya mencionadas, el reconocimiento, de las barras de Millonarios se establece como una advertencia hacia los otros. En el viaje realizado a Villa de Leyva, con motivo de asistir a un partido de carácter amistoso del equipo contra Patriotas de Boyacá, las condiciones del estadio, sin divisiones entre tribunas y solo seis policías y diez policías bachilleres, dejaban a la barra contraria, compuesta en el momento por una veintena de personas, expuesta a un ataque de los Comandos Azules, los cuales eran alrededor de cuarenta integrantes, y Blue Rain, aproximadamente treinta personas. Debido a que no existían divisiones en el estadio, la cercanía con hinchas del equipo de Boyacá, permitió escuchar las opiniones de estos últimos sobre las barras de Millonarios.
En una de las tribunas estaba la barra del otro equipo, Patriotas de Boyacá que militan en la categoría B del fútbol colombiano. La barra del otro equipo es desconocida para todos, le pregunto a Eduardo por el nombre de ellos pero tampoco los conoce. Sin embargo, los cantos son los mismos ritmos y letras que cantan las barras de Millos. A cada canto, tanto Los Comandos y Blue Rain, así como el grupo donde estoy se ríen de ellos. Los de Millos responden a los cantos:
“Ole le, ola la, si siguen guevoniando los vamos a matar”. De inmediato la pequeña barra, son unas veinte personas, del otro equipo guardan silencio. Un espectador al
lado de nosotros nos mira y dice; “Es que estos si no se andan con juegos
[refiriéndose a Los Comandos y Blue Rain], yo los he visto por televisión y son
peligrosos”. Los del grupo de Castilla se sonríen. [Nota de campo del 29 de Junio de 2008]
Así mismo, el reconocimiento de la barra se puede ver fuertemente incrementado a través de los “trofeos de guerra” que se obtienen en los enfrentamientos. Estos trofeos obtenidos, principalmente banderas, son elementos que desacreditan a las barras rivales. Durante la asistencia a la barra como espectador, la obtención, durante el clásico Millonarios - Santa Fe, de la bandera principal, que se denomina “el frente”, de la barra La Guardia Albi-Roja Sur, ha provocado los comentarios y consideraciones en tono de burla, la falta de aguante de la barra de Santa Fe, así como las invitaciones de la barra de Millonarios a intentar recuperar la bandera.
¿Qué significan esas banderas, de otras barras, que Uds. tienen?
Eduardo: Pues que mucho cagon, como se va a dejar robar su bandera, es su
trofeo, es su, una vaina suya, es como si a usted le roban su billetera, vainas así, es algo que a usted lo representa, ¿cómo se la va a dejar robar? Es su bandera es una vaina de su equipo, de su corazón y que yo se la tenga y que usted no la vaya a volver a ver o que si quiere venir a buscarla tiene que venir y romperse conmigo o
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con mucha gente, entonces, es sinónimo de deshonra, es sinónimo de amargura al que se la roben. [Entrevista realizada el 29 de Junio de 2008]
¿Qué significado tiene el frente?
Carlos: No pues, es lo que nos identifica, es el honor, es como estar ahí con
Millonarios, si uno pierde el frente pierde el honor, como decirlo, pierde la esencia de la barra, ya no es lo mismo, usted puede decir que lo rompió pero si lo perdió en un combate eso es la humillación, lo más bajo que hay, ya queda por el piso la barra, así haya hecho y deshecho, si se pierde eso, nada que hacer, como lo que le paso a la Guardia, que perdió el frente, ya no es lo mismo, perdieron y pueden pasar los años pero perdieron el frente, siempre será así.
¿Cómo hacen para reivindicar el honor perdido? Carlos: No, ya no se puede.
¿No hay forma?
Carlos: Pues con un combate, pero no.
[Entrevista realizada el 14 de Abril de 2008]
Así como el guante, para los integrantes del grupo, es sinónimo de honor, la amargura envuelve la humillación, la cobardía y la falta de reconocimiento frente a los rivales. Y la recuperación del honor, como aclaran Carlos y Eduardo, está en el combate, en los enfrentamientos, para reafirmar el aguante y recuperar la bandera. Durante las primeras observaciones etnográficas en el 2001, los cantos (les robamos la bandera, que la vengan a buscar) a la barra de Santa Fe rememoraba tal evento, y a su vez, estableció la única condición para su recuperación, el combate.