VIOLACIÓN SEXUAL Y TRABAJO FORZADO A MUJERES Y NIÑOS La presencia de grupos armados al noreste del país ha tenido como
2.1. Población femenina en la RDC
2.1.3. Violencia sexual
46 Conforme al informe del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, en el periodo 2010- 2014 la violencia sexual en la RDC continuó como una situación de extrema gravedad, no solo por su escala, sino por su naturaleza sistemática y el número de víctimas. Human Rights Watch ha establecido que existen terribles niveles de violación de todos los grupos armados que están en conflicto en las provincias del noreste del territorio congoleño. Según la Oficina Conjunta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la República Democrática del Congo entre los años 2010 al 2013 el 73% de mujeres y 35% de los niños en las provincias de Orientale, Kivu del Norte y Kivu del Sur han sido víctimas de violaciones que han conllevado mutilación, violación en grupo y esclavitud sexual por parte del ejército congoleño y de los grupos armados (Office of the High Commissioner for Human Rights, 2014:8-9).
GRÁFICO III
NÚMERO DE VÍCTIMAS POR GRUPOS ARMADOS
Fuente: World Organization against Torture
Elaborado por: Office of the High Commissioner Rights for Human
Entre enero de 2010 a diciembre de 2013, la Oficina Conjunta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNJHRO) ha registrado 3.635 víctimas de violencia sexual en las provincias ya mencionadas. Durante este
47 período, se reportaron 1.820 víctimas de los grupos armados y los soldados de las FARDC fueron los autores de la violación de 1.281. Durante el año 2010, las investigaciones por parte de la UNJHRO señalaron que de las 933 víctimas de violencia sexual el 62%, es decir 582 víctimas, fue a manos de los grupos armados. Así mismo, como resultado de una alianza entre grupos armados, en su mayoría de las FDLR y grupos Mayi Mayi, fueron violadas 387 personas en el territorio de Walikale, provincia de Kivu Norte. Por otro lado, las FARDC cometieron crímenes de violencia sexual contra 212 personas de un total de 351 víctimas (World Organisation Against Torture, 2013: 35-37).
Entre el periodo 2011-2012 se incrementó el número de víctimas de violencia sexual con 1.017 víctimas. Su explicación yace en la ocupación del grupo armado M23 desde noviembre de 2012 de la ciudad de Goma, lugar donde se manifestaron violaciones de forma continua. Los agentes estatales ejecutaron actos de violencia sexual contra 655 víctimas, y a los miembros grupo armado M23 se los culpabilizo de ataques de violencia sexual de 362 víctimas, es decir, el 36% del total (World Organisation Against Torture, 2013: 38-40). Para el año siguiente, los datos de la UNJHRO revelaron un descenso en la cantidad de mujeres violadas por agentes del Estado, pues se notificaron 824 víctimas en toda la zona noreste. No obstante, se ha mantenido la misma tendencia en cuanto a los culpables pues, en concreto, el 63% de las víctimas, es decir, 516 mujeres, fueron atacadas por hombres pertenecientes a los grupos armados, lo cual significa que contra 308 víctimas los agentes del Estado cometieron actos de violencia sexual. En los últimos años, según los informes el nivel de violencia sexual en las provincias orientales ha sido perturbador, especialmente en Kivu del Norte, donde se han desatado la mayoría de incidentes. A partir de los estudios de la organización se ha determinado que de un total de 3.635 víctimas de violencia sexual el 45 %, es decir, 1.640 víctimas pertenecen a la provincia de Kivu del Norte (Office of the High Commissioner for Human Rights, 2014:10- 12).
La UNJHRO demostró, tras una serie de investigaciones, que entre enero de 2010 a diciembre de 2013, que del total de 3.635 víctimas de violencia sexual el mayor porcentaje de la población afectada es el de mujeres y niñas con
48 73%, lo que quiere decir 2.648 víctimas, se debe añadir que el 25% fueron niños y además 81 hombres. La organización indicó que el rango de edad de las víctimas tuvo una variación desde los dos a los 80 años (Office of the High Commissioner for Human Rights, 2014: 14). No obstante, de los casos de violencia sexual, entre el 85-90% nunca son investigados o procesados; incluso se estima que únicamente el 50% son informados a las autoridades, siendo este uno de los principales impedimentos dado que las mujeres víctimas temen denunciar los casos ya sea por las represalias de parte de los autores, el hecho de ser estigmatizadas y / o por el rechazo de la comunidad e incluso de su familia. De las 46 fiscalías militares en las siete provincias del país, tan sólo una oficina cuenta con una motocicleta para transportar a los culpables, mientras que las otras 45 fiscalías militares no tienen medios de transporte. Esta es solo una muestra de una serie de factores que agravan la impunidad de los delitos de violencia sexual, además de la limitación de esfuerzos de autoridades congoleñas para enjuiciar estos delitos, la carente capacidad operativa del personal, así como la falta del mismo, los escasos recursos financieros y la corrupción dentro del sistema judicial ([SCIAF] Scotland's aid agency, 2013:3-4).
A partir de lo que presenta la teoría justicia social, las violaciones realizadas por estos grupos manifiestan un grado de injusticia hacia los más vulnerables, realidad que según Rawls y se debe evitar, ya que no se presenta una capacidad moral y atropellan no solo a la vida, la fraternidad, la seguridad individual, sino a la condición fundamental dentro de la teoría de la justicia que es la libertad sin la cual el ser humano, en este caso las mujeres de la RDC no desarrollan el sentido de aprecio hacia uno mismo ni la capacidad de realizar sus propios objetivos (Caballero, 2006: 11).