2.2. Consecuencias de la Migración
2.1.9. Determinantes que Motivan la Migración Interna en el Perú
2.1.9.3. La Violencia Social
Entre los determinantes sociales que abonan la migración interna de peruanos se cuenta la violencia política y desplazada, la cadena familiar o redes familiares, las expectativas profesionales, el estudio y la inseguridad ciudadana, entre otros motivos sociales.
El proceso de violencia política y guerra interna que vivió el Perú en el período 1980-2000 generó miles de víctimas y cientos de desplazados; muchos de ellos terminaron refugiándose en otras ciudades. En esas dos décadas, el Perú fue escenario de un proceso de violencia política y guerra interna. Muchos peruanos que migraron huyendo de la violencia, lo hicieron forzadamente; incluso familias enteras buscaron asilo en otros países, en búsqueda de paz y mejores condiciones de vida. (Sánchez, 2009).
A mediados del siglo pasado, en un contexto de industrialización por sustitución de importaciones, se desarrollaron importantes programas orientados a la ampliación de la cobertura de la educación, la salud y el saneamiento ambiental, lo cual incidió en el descenso de la mortalidad y al incremento de la fecundidad, marcando el inicio de la transición demográfica, cuyo resultado fue un importante crecimiento poblacional. En este marco, se aceleró la crisis en el campo, la misma que presionó al incremento de las migraciones internas del campo a la ciudad, conllevando a una alta concentración urbana de la población, presentándose
también una notable ampliación de la cantidad de ciudades así como el crecimiento poblacional y espacial de las mismas. A pesar de todos los problemas que tienen las ciudades y de la permanencia de importantes grupos poblacionales en situaciones de pobreza e indigencia, en promedio, es más alto el acceso a los servicios de salud y menores las tasas de mortalidad de niños, niñas y mujeres; mayores la asistencia escolar, el nivel educativo y la población alfabeta; más extendido el acceso a vivienda y a servicios básicos como, electricidad, agua y desagüe, etc. Es decir, las condiciones de vida suelen ser superiores en las ciudades. (PERÚ: Migración Interna reciente y el Sistema de Ciudades 2001 – 2007)
En Loreto desde los primeros años de la década del 70 comenzaron a darse sucesivos descubrimientos de yacimientos de petróleo, iniciándose un "boom" que tuvo corta duración. En 1974 se inició la construcción del Oleoducto Norperuano el cual empezó a funcionar a principios de 1977. Todo esto generó el desplazamiento de aproximadamente 15 mil personas que trabajaron como asalariados en esos lugares. En su mayoría eran ribereños, muchos de los cuales estaban dedicados a la agricultura. Al entrar los yacimientos en la fase de producción, al retirarse las compañías petroleras o al terminarse las obras del oleoducto, estos migrantes no retornaron a sus labores habituales en el campo, optando por desplazarse predominantemente a las ciudades de la región, especialmente a Iquitos, donde constituyeron asentamientos humanos o pueblos jóvenes como "San Antonio".
El "boom" del petróleo, en la selva baja, desarraigó a muchos de sus lugares de origen, no sólo en términos económicos sino sociales y culturales. Al haberse descuidado la agricultura se contribuyó al desabastecimiento alimenticio, como consecuencia se elevó el costo de vida de la ciudad de Iquitos y de las zonas aledañas. La población de Loreto y la región en general se beneficiaron escasamente en términos de un mayor desarrollo y
bienestar, vía el canon petrolero, que supuestamente debía favorecerla. La historia volvió a repetirse al igual como sucedió con la extracción del caucho. Se estima que entre 1974 y 1982 el petróleo había generado ingresos por siete mil millones de dólares.
Desde la década del 1930, las ciudades latinoamericanas empezaron un acelerado proceso de expansión urbana y crecimiento demográfico, debido al fracaso del modelo agroexportador ocasionado por la crisis económica de 1929. Esto originó que los países latinoamericanos se inclinaran por la industrialización de la producción en las ciudades y causó que la población rural iniciara un proceso de migración a las grandes urbes en busca de oportunidades económicas y sociales, esperando acceder a los beneficios de la vida moderna. Este proceso produjo el desarrollo acelerado y caótico de las ciudades. Así, ante la falta de vivienda, surgieron barrios suburbanos como las barriadas o asentamientos humanos en el Perú
Al intentar definir los asentamientos humanos, pueblos jóvenes o barriadas, se encuentran ciertos rasgos característicos:
Aparecieron por la invasión de espacios existentes en la periferia del casco urbano; participaban grupos de familias de bajos ingresos económicos, en su mayoría procedentes de áreas rurales, se organizaban y actuaban solidariamente para obtener los servicios básicos (agua, desagüe, escuelas, puestos policiales, etc.), construyeron sus viviendas con cañas, esteras, cartones, etc. Son reconocidos por el Estado, que les entrega títulos porque son un sector políticamente importante. (José Matos, Las barriadas de Lima.)
La escolarización, la industrialización, las migraciones y la expansión de las redes de comunicación impulsaron la creación de nuevos sentidos comunes que, a partir de 1940, debilitaron las jerarquías impuestas por la Colonia. Las élites procedieron
entonces a levantar una muralla imaginaria que separaba “los de adentro” de “los de afuera” a “criollos” de “andinos”. En realidad, esa muralla no tenía correspondencia con la realidad, pues desde inicios del siglo XX, la cultura peruana, particularmente en Lima, era un mosaico de diversas manifestaciones difíciles de concebir
en términos homogéneos. (Degregori, 2004. Pag.141). Debido a la poca presencia del estado y a la falta de atención
dada a este sector de la población la educación brindada no es de una calidad óptima obligando así a los jóvenes rurales a trasladarse a la ciudad para así poder gozar de mayores oportunidades en un futuro profesional
La escasez de instituciones de enseñanza: Además, hay que sumar las largas distancias que hay que cubrir para llegar a una escuela o colegio. Las dificultades en el transporte escolar son mucho más graves en el medio rural y, sobre todo, en los países subdesarrollados. Entre todas las instituciones educativas, son las de enseñanza secundaria y, desde luego, de la superior, las que resultan más escasas en el medio rural.