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La virgen de los deseos es la sede del colectivo, su propuesta está

HEGEMONÍA CULTURAL Y RESISTENCIA

11. La virgen de los deseos es la sede del colectivo, su propuesta está

CONCLUSIONES

“La creatividad es un instrumento de lucha y el cambio social es un hecho creativo”

Mujeres Creando

Como lo mencioné en el prefacio, escogí este colectivo de mujeres porque condensaban todas las líneas de investigación en las cuales estaba interesada en el momento en que inicié mi investigación, y también porque su propuesta de activismo feminista, me atrapó. La fuerza con que estas feministas llevaban sus acciones en las calles bolivianas, me impactó. Nunca había visto algo semejante en la sociedad colombiana; veía a unas mujeres que planteaban acciones simbólicas desde argumentos muy claros; un movimiento feminista consolidado con la capacidad de insertarse en el debate público boliviano. En ese momento yo también era feminista declarada y empecé a preguntarme por la ausencia de movimientos feministas en Colombia, las propuestas de colectivos feministas en primer lugar eran muy poco conocidas, y no se veía que ejercieran ningún impacto en la sociedad. Busqué colectivos feministas colombianos a los cuales unirme y lo que encontré fue espacios cerrados, con lindos discursos en sus páginas de internet y con representación en algunos espacios políticos, pero sin espacios colectivos para otras mujeres que no pertenecieran a sus organizaciones. Creo que esta búsqueda en Colombia me hizo enfocarme más en esta propuesta boliviana, ya que aquí no existía nada similar.

Dos características llamaron particularmente mi atención; la primera: las luchas concretas que desarrollan, insertándose activamente en el debate de la sociedad boliviana; y la segunda: su incursión en el mundo del arte -en altas esferas donde muchos artistas quisiéramos estar-. En sus luchas concretas tales como su centro de acogida La virgen de los deseos ; las acciones de tipo legal en la usura bancaria; los trabajos en torno al problema de la prostitución; la petición de derogación para ser la sede del concurso de Miss Universo, entre otras mencionadas en el ensayo, hacen visible que dichas acciones están sustentadas, no son acciones pensadas a la ligera y debatidas desde la superficialidad, lo que permite entrever que el colectivo se esfuerza por escudriñar en el fondo del problema y poder debatirlo de forma abierta y sencilla, sin recurrir a teorías alejadas de la vida cotidiana. Precisamente, el manejo de la cotidianidad es, en mi opinión, lo que hace que esta propuesta siempre esté en el debate público permanente en la sociedad boliviana.

No obstante, contrario a esta argumentación escrita que circula ampliamente por la prensa local y diversos medios digitales, se encuentra en ocasiones un vacío en la argumentación de su propuesta creativa. Si bien en algunos casos los recursos simbólicos y gráficos son contundentes, en otros pueden ser objeto de múltiples interpretaciones, a lo que faltaría un texto explicativo. Los escritos que elaboran para este tipo de

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presentaciones o representaciones no gozan de la contundencia argumentativa que las caracterizan en otros campos. Muchas veces la línea discursiva se encierra en pequeños argumentos o mejor en palabras clave que se ven siempre en sus discursos: patriarcado, violencia, gobierno, machismo, feminismo. De la misma forma, se observa una repetición en sus recursos gráficos y simbólicos de los cuales su uso puede ser interpretado como una fórmula que es usada sin ser modificada a través de los años por ser la que les permite comunicar sus premisas. Este recurso o fórmula, de utilizar sin número de veces tácticas que ya se sabe cual es su impacto en la sociedad, no es propiedad exclusiva de este colectivo, es un recurso que ha utilizado el activismo por ser un método eficaz para transmitir ideas.

Su incursión en el mundo del arte es muy interesante, porque logran saltar de la calle al museo o las bienales; han logrado estar en diversas exposiciones por invitación de los curadores o comisarios de arte, si bien en algunas curadurías se explica por qué son invitadas no hay muchos textos que expliquen la buena acogida que tiene este colectivo en el mundo del arte y que hace que sean invitadas a diferentes espacios, no sólo expositivos, sino teóricos. Su trabajo artístico ya es conocido en varios países y ya es revisado por algunos teóricos del arte, en otras palabras, este colectivo ya goza de un reconocimiento en el campo artístico.

Según Julieta Paredes una de las integrantes fundadoras del colectivo la separación que tuvieron se debió a esta incursión, ya que, según las integrantes que decidieron separarse, la entrada al ámbito artístico alejaba a las mujeres de su propósito original que era el trabajo con la comunidad. Esta disidencia del colectivo se denominó Mujeres Creando Comunidad y todo su desarrollo político y conceptual se diferencia bastante de la propuesta que conservó el nombre original. Es importante esta mención, ya que sí se encuentran algunos vacíos en el discurso de Mujeres Creando, pues en principio no se consideran artistas en su enunciación, pero cuando deciden participar en algún evento artístico sí aceptan esta categoría. Su discurso entra en una contradicción de su accionar, aunque últimamente justifican esta incursión desde la categoría que ellas mismas han denominado como impostoras del arte.

Aunque sabemos que la polémica hace parte de las reacciones propuestas por este colectivo, existen reacciones adversas en los espectadores, generando a su vez una contradicción en el discurso, ya que este movimiento declara crear para la sociedad deseando la transformación de la misma, pero ¿cómo se puede hacer una propuesta para transformar la sociedad, si de antemano se considera a su interlocutor cómo alguien no apto para el debate? En un ejemplo concreto voy a referirme a la intervención realizada en el marco de la novena Bienal internacional de Arte SIART Bolivia en el año 2016. El colectivo

CONCLUSIONES

EFE.(2016). Somos ingobernables, Mujeres Creando [Mural]. Tomado de: http:// www.bolivia.com/cultura/noticias/sdi/144938/inicia-el-siart-con-protestas-por- mural-contra-iglesia-catolica.

(2016). Somos ingobernables (detalle), Mujeres Creando [Mural]. Tomado de: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/31885-invitadas-mas-no- subordinadas-y-menos-silenciadas.html.

Guarachi, Á.(2016). Somos ingobernables, Mujeres Creando (Intervenido por transeúntes). [Mural]. Tomado de: http://m.la-razon.com/ la_revista/espectaculos/Bienal-Bolivia-La_Paz-cubren-mural-Mujeres- Creando_0_2580941940.html.

CONCLUSIONES

hizo un mural en las paredes del Museo Nacional de Arte. Este mural tiene diversas imágenes y frases en contra de la iglesia y del estado. En su apartado teórico describen una de las imágenes “Se trata de la crítica al Estado patriarcal estractivista y depredador que tenemos. Es una representación del “hombre boliviano” genitalizado e inconsciente”, de antemano se habla del hombre boliviano como un ser inconsciente, obviamente no apto para el debate, esta subvaloración del otro es recurrente, no solo en algunas de las intervenciones del colectivo, sino en muchos campos del activismo e incluso del feminismo, dónde el sujeto -que hace parte de la sociedad- y que busca ser “transformado”, es un sujeto inconsciente, alienado, decadente o que no se ha dado cuenta de su “condición desfavorable”. Este discurso ciertamente tendencioso, hace ver que los sujetos con miras a “transformar” no son autónomos en su pensamiento, sino que los sujetos agentes de la “transformación” son más avanzados a nivel ideológico. Este planteamiento ya conlleva una relación de poder que, desde mi punto de vista, no puede generar una transformación de roles e imaginarios, porque no es una relación o diálogo horizontal sino vertical y jerarquizado, que al final plantea lo mismo, unos sujetos que tienen que “guiar” a otros en pro de su “emancipación”.

Retomando la intervención de Mujeres Creando en la bienal, muchos de los transeúntes se sienten violentados por estas imágenes y frases, ya que hacen referencia explícita a creencias

religiosas muy arraigadas en la sociedad. A raíz de la polémica varios medios de comunicación realizan entrevistas a los transeúntes los cuales, en su mayoría, ven vulneradas sus creencias religiosas y la visión de educación y familia que ellos practican. Es difícil creer que es posible la transformación de la sociedad desde la confrontación violenta, ya que los sujetos al sentirse agredidos difícilmente van a querer entablar un diálogo y en últimas llegar a acuerdos. Al observar estas situaciones vemos como las personas radicalizan sus posturas, alejándose de un diálogo que puede llevar a consensos.

A medida que pasaba el tiempo y por vivencias personales, fui alejándome del ideario feminista. A su vez empecé a desencantarme de la propuesta del colectivo, dejó de gustarme su fuerza y vi cómo podría tonarse violenta, ya que muchos de sus discursos se ejercen desde la rabia –desde el resentimiento- y reivindican esa rabia, más que una desobediencia al sistema. El problema desde los discursos desde la rabia o la indignación es que necesariamente están parcializados y difícilmente se permite que exista una interlocución con otros sujetos sociales. En ese sentido su discurso no evoluciona. Mujeres Creando propone despatriarcalizar la sociedad y el estado, y cuestiona el papel de víctima de la mujer. Sin embargo, si se habla de patriarcado, la mujer siempre será entendida como víctima desde el punto de vista feminista. Las teorías sobre el patriarcado siempre son vistas desde lo externo, desde la política, desde la

participación de la mujer en el ámbito público, de los derechos que se suprimieron y después se volvieron a ganar. Se desconoce en estas teorías el papel de la mujer en ámbito privado y en la crianza de los hijos a la vez que su impacto en la sociedad. El discurso feminista ejercido desde la rabia, no se permite el debate desde otros puntos de vista, ataca a las otras mujeres no feministas, se cuestionan los roles de madres y esposas, por cuanto tener hijos es algo inapropiado -y tener esposo mucho más- cuando el paradigma feminista plantea la distancia de estos roles, sin tener en cuenta que el papel de la madre puede ser realmente revolucionario porque es la oportunidad de brindar a la siguiente generación un verdadero cambio de paradigmas. Considero que, cuando el feminismo de los años sesenta lanzó la premisa lo personal es político12, planteando que las mujeres

debíamos discutir abiertamente lo que pasaba al interior de nuestra vida privada, en el rol de esposas y madres, abrió un debate necesario en la sociedad en ese momento. Sin embargo, el entorno privado al volverse público invita a que estemos expuestas a continuas críticas de cómo debemos ejercer esos roles de manera “correcta”. Para algunas de nosotras, se hace necesario volver al entorno privado y sostener nuestras relaciones de pareja y nuestras facetas familiares desde las propias necesidades y deseos, sin ser interpeladas por ello. Creo que ésta fue la necesidad que me impulsó a quitarme el rótulo de feminista, tener una vida privada que no fuera discutida con

amigos y familiares sobre el deber ser de una feminista de cara a la sociedad que la ve y la cuestiona en todos sus actos.

El problema de la legalización del aborto, la prostitución y varios tipos de violencia sobre las mujeres, son problemas que atañen a todas las sociedades y que históricamente ha abordado el feminismo. Sin embargo, estos debates no deben ser exclusivos del feminismo y deben darse en el seno de la sociedad, sin fanatismos o posiciones radicales, ya que esto contribuye a la polarización de las ideas. Creo firmemente que muchas de las mujeres bolivianas se sienten identificadas con la propuesta de Mujeres Creando y por esta razón participan en sus performances, pero hoy no dejo de pensar en aquellas que se sienten en franca contradicción. En mi opinión esta brecha hace que los debates urgentes no se den de manera óptima y que las posturas se radicalicen, sin llegar a puntos de encuentro. Lo acuerdos son justamente lo que necesitan las diversas sociedades para avanzar en derechos y en respeto.

La figura de María Galindo en Mujeres Creando es claramente protagonista en la gran mayoría de vídeos, entrevistas, intervenciones, textos y programas radiales emitidos por el colectivo. María es la voz de Mujeres Creando, algunas veces aparece la firma del colectivo y en otras más aparece la firma a nombre propio, en varias de las intervenciones artísticas como en Principio Potosí -en el Museo Reina Sofía- la propuesta aparece bajo su autoría. Con tanto protagonismo en un colectivo

CONCLUSIONES

12 .Lo personal es político era la premisa del movimiento feminista radical de los años 60. Véase: http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/ bibliuned:filopoli-1997-9-1111/pdf

CONCLUSIONES

es inevitable preguntarse si es Mujeres Creando el colectivo, o ella María es el colectivo, ya que es la portavoz de casi todos los postulados del colectivo, ¿cómo poder diferenciar si son sus propuestas a las cuales las otras mujeres se unen, o si en realidad existe un trabajo colectivo horizontal y propositivo, del cual ella toma la vocería? Si en realidad Mujeres Creando es un colectivo de más de veinte años de trabajo, ¿por qué las demás integrantes no son tan reconocidas y entrevistadas como ella, y por qué únicamente es ella quien sobresale, argumenta, crea y propone, acaparando el espacio mediático? Este interrogante surge ante su evidente protagonismo que muchas veces desdibuja la línea entre lo individual y lo colectivo. A través de la aproximación al trabajo de Mujeres Creando se llega a un punto incierto en dónde no se sabe si en realidad hay un trabajo conjunto o es María Galindo quien tiene un grupo que la apoya y que desarrolla sus propuestas, -puesto que no es lo mismo hablar a nombre de un colectivo que hablar a nombre propio-. En el tema artístico también es de cuestionar el rol de María Galindo ya que en su trayectoria cinco años atrás, nunca hizo mención de sí misma como artista. Ahora con el paso del tiempo ella misma en algunos de sus textos se autodenomina de este modo. María en su discurso usa la categoría de artista a su conveniencia, unas veces la niega y otras por el contrario la acepta, sin dejar de mencionar que en el mundo del arte la presentan como una autentica artista. Esta utilización no sería tan problemática sino se buscara, desde el discurso, confundir tanto en pro

de los postulados del colectivo, que por un lado ataca a la institución arte por representar valores “blancos, colonizadores, patriarcales”, y por otro lado asiste complacientemente a todos los encuentros artísticos que le dan cabida. Por ello la pregunta final sería ¿existiría el colectivo Mujeres Creando, sin María Galindo?

Arte, activismo y militancia política

El activismo a través del arte puede ser ejercido por dos tipos de sujeto: el sujeto político que encuentra en el arte un vehículo para transmitir sus ideas de manera efectiva, o el artista que a su vez se reconoce cómo sujeto político y busca desde su propuesta artística entregar a la sociedad un mensaje específico. En el primer caso, un sujeto político no artista buscará los lenguajes del arte que le permitan transmitir su mensaje de la mejor manera, en otras palabras, buscará utilizar el arte y sus recursos cómo una herramienta propagandística, centrándose en el mensaje. El artista que se reconoce cómo sujeto político, se centrará en el mensaje, sin descuidar los detalles artísticos, en este sentido tendrá más recursos conceptuales y técnicos para la elaboración de su propuesta artística.

La relación entre el arte y la política es sin duda antigua, y la han utilizado las diferentes corrientes ideológicas tanto de derecha cómo de la izquierda. Regímenes políticos como el nacionalsocialismo sabían muy bien la importancia del arte y

los artistas, razón por la cual, en este caso, se le dio al arte una atención especial fortaleciendo su aparato propagandístico. Un ejemplo claro de ello es el documental El triunfo de la voluntad de Leni Riefenstahl13, quien cuida cada detalle técnico para enaltecer el ideario nacionalsocialista. El arte en estos casos es la herramienta perfecta para llegar a la sociedad y transmitir valores ideológicos definidos.

Sin embargo, existe un activismo artístico desde la orilla contraria, desde la minoría o la marginalidad, en muchas ocasiones desde la clandestinidad, cuando el activismo artístico cuestiona los valores ideológicos dominantes en una sociedad, el riesgo de ejercerlo y de ser quien cuestiona los poderes e instituciones dominantes en una sociedad conlleva a ser marginado, muchas veces perseguido o en el peor de los casos, asesinado. En la institución arte no es común que un artista se declare activista o militante político y casi siempre será etiquetado de panfletario; tal vez es una de las razones por las cuales hay muchas obras políticas, pero pocas se enmarcan desde alguna propuesta específica, con una bandera ideológica definida.

Creo que si existe una clara diferencia entre las obras de arte que son producidas por un artista militante y otro que no lo es. Creo también que un artista que milite en algún movimiento social y político no tiene miedo a escudriñar, a proponer, a enunciar o denunciar, yendo al detalle, al problema, a los nombres específicos, porque se trata en este caso es de ser

contundentes. Por el contrario, el artista que no quiere ponerse ningún rótulo o identificarse con alguna corriente ideológica siempre “camina por los lados”, generaliza con el ánimo de ser neutral, de no comprometerse, enfrentando una cuestión sin rostro y sin implicarse a fondo. En el caso del conflicto armado colombiano es claro, casi todas las obras políticas del país enuncian el problema y hacen alusiones metafóricas, pero los asesinos no son nombrados. Se generaliza cuando se utiliza el término grupos armados, mientras este país tiene la necesidad de hacer visibles sus nombres y sus intereses. Muy pocas obras son reconocidas desde la militancia mencionando los nombres y situaciones específicas que nos han golpeado ¿Es miedo o comodidad de los artistas que no desean involucrarse en una causa como la denuncia y la impunidad del crimen? muchas veces si desean manosear todos los temas políticos, pero tal vez porque estas obras en el mundo del arte tienen más auge, son más acogidas, más reconocidas. En lo personal, creo firmemente en que el artista debe tener un horizonte ético claro, si no desea comprometerse con alguna postura política por distintas razones, tampoco debería hablar de sus procesos como arte político, ni mucho menos trabajar problemáticas sociales desde un punto de vista utilitario; creo que en el caso colombiano muchos de los mal llamados artistas políticos, lo hacen.

Para concluir, creo que los artistas que militan en una causa específica tienen unos retos distintos que aquellos que no lo

CONCLUSIONES

13. Véase: http://www.ojocritico.com/ criticas/el-triunfo-de-la-voluntad/.

CONCLUSIONES

hacen. También permite que el público que los ve e interactúa con sus contenidos, ya sea en la calle o en el museo, los interpele de manera distinta. La relación artista -obra- público también varía,