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VIVIA AFERRADO A TODO LO QUE LA VIDA OFRECE

Cuando Felipe murió, estaba en la plenitud de su vida afectiva y profesional. Después de curar durante años a una esposa gravemente enferma y de una viudez solitaria, había encontrado amor y compañía en su nueva mujer, Emma. Para ella, ese matrimonio feliz y armónico también venía a cancelar tiempos tristes, abandono, conflictos con su primer marido. Poco antes de que muriera nos encontramos con Felipe en una reunión social; se tocó el tema de la muerte, posibilidad que él nunca quiso enfrentar, a pesar de que había estado muy cerca de ella.

Poco tiempo después supimos de su muerte y al estar pensando en él, se presentó a través de Carmen. Nos dicen nuestros guías que, cuando piensas en alguien, el contacto es tan fácil cómo si hablaras por teléfono. En el caso de Felipe, aunque no nos conoció bien, su deseo de comunicarse con el mundo físico era tan grande que descolgó la metafórica bocina.

Nuestro encuentro no fue casual y ahora me doy cuenta que se me dio la oportunidad de conocerlas para la futura ayuda que vendría de ustedes. Mi desesperación no tiene límites, ya que no quería ni estaba preparado para dejar ese mundo. Por fin había encontrado una compañera que me amaba y que es buena y mis negocios no iban mal a pesar de la crisis. Cuando ustedes tocaron el tema de la muerte no me gustó pues no quería ni oír hablar de algo así. Vivía aferrado a todo lo que la vida ofrece y veía la muerte como algo lejano e improbable. De pronto se cirnió sobre mí sin previo aviso en el mejor momento de mi vida. Esto es sumamente cruel y no lo acepto. No sé si hay un Dios pero no entiendo que dé la vida para quitarla después.

Le dijimos que ya no le correspondía estar aquí, que no es que Dios nos quite la vida sino que nos permite estar en este mundo el tiempo necesario para nuestro aprendizaje. Cuando termina aquí, empieza en otro plano, y es cuando nos toca dejar este cuerpo. Como siempre, le aconsejamos que confiara y fuera hacia la luz.

No quiero ver ninguna luz, sólo quiero regresar a donde fui feliz y no sé cómo.

-Esta vida no es la verdadera - le contestamos - es simplemente una escuela. Te espera un mundo maravilloso donde reina la verdadera felicidad, el amor y la fraternidad, si solamente tu deseo es ir hacia él.

Me dices cosas muy bonitas pero irreales. Si fuera eso cierto ya estaría viendo ese mundo maravilloso del que me hablan. No deseo ver la luz, no existe tal cosa. Muchas gracias por su buena intención pero es infructuosa. Adiós.

Días más tarde volvió a comunicarse en los siguientes términos:

No entiendo qué me pasa cuando las siento a ustedes, claramente recibo sus pensamientos de amistad tratando de ayudar. Con mucha pena les digo que no creo lo de la luz, aquí no hay ninguna, sólo frío y oscuridad, aunque cuando me mandan pensamientos de amor siento alivio. Me siento muy solo, no veo a nadie, sólo niebla y oscuridad; a veces logro entrever lo que acabo de dejar, se me aparece lo que ya no puedo tener y eso me entristece profundamente. Me dicen que hay algo diferente y mejor de lo que dejé. ¿Donde? No lo veo. Siento calor cuando me hablan y eso me consuela. Sigan mandando eso que llaman amor y me daré cuenta quizás de que existe algo más que este calabozo frío y lúgubre.

- Ese consuelo que experimentas al sentir nuestro amor es para que comprendas que eso, multiplicado, es lo que encontrarás en la luz.

Felipe quería creernos, pero al pensar en su mujer se retraía de nuevo. Pedía verla, que nos acompañara en nuestro esfuerzo por liberarlo. No era un deseo fácil de cumplir, ya que a Emma, como a tantos otros, le resultaba difícil creer en la muerte como un simple paso a otro nivel así como en la comunicación con los difuntos.

Es cierto, nadie cree en estas cosas mientras nos encontramos en la Tierra. Yo no me ponía a pensar qué pasaría después de la muerte; nos pensamos eternos y la muerte es algo en lo que no hay que pensar.

- Sí somos eternos, ya te estás dando cuenta de que la muerte no existe.

Me dices que somos eternos y comienzo a entenderlo puesto que sigo vivo. Si Emma me lo dijera, le creería.

Mientras tanto, Jocelyn le había enviado a Emma el libro de Carmen, El camino de Regreso, recomendando que leyera el capítulo sobre la muerte. A través de una amiga común, supimos que Emma consideraba el libro como algo irreal y fantasioso, y no quería leerlo. La noticia nos desanimó en pedirle que nos acompañara en las comunicaciones con Felipe.

No obstante, la siguiente semana antes de nuestra reunión, Carmen recibió una llamada de Emma en la que pedía verla. Aquella amiga le había hablado sobre nuestra comunicación con su marido, lo que la convenció de que tal vez habría algo de cierto y valdría la pena explorarlo. Se le invitó a que asistiera a la reunión.

Durante todos esos días enviamos luz a Felipe, y en esa reunión se comunicó de nuevo a través de Teresina:

Tengo una opresión en el pecho que no me permite hablar.(Felipe había muerto de un infarto al

corazón) Hay aquí muchos seres que me ayudan. No quiero bajar con ustedes porque no está

Emma, me prometió venir y no quiere.

Efectivamente el tiempo pasaba y Emma no llegaba. Después cuando llegó nos confesó sus dudas, su intento por escudarse en la falta de tiempo como una autodefensa. Nuestros guías no informaron que Felipe se encontraba rodeado de seres que intentaban ayudarlo, él , sin embargo, no quería oír nada que no se refiriera la mundo que acababa de dejar y a su esposa. Había accedido a oírnos siempre y cuando se encontrara Emma, pero al no verla se regresó al rincón donde, encorajinado, seguía experimentando las mismas sensaciones de su cuerpo al morir, puesto que ahí estaba su mente. Gracias a la luz que le enviamos constantemente, accedió a comunicarse con nosotros de nuevo.

- ¿Por qué te encierras en ese dolor voluntario? - le dijimos - Créenos, hay un mundo maravilloso que te espera.

No creo en ustedes, no hay verdad.

-Estás encerrado en ti mismo. Tu dolor está en tu mente; ¿porqué no buscas la luz?

Hay muchos hilos que me atan a este mundo; no arreglé los papeles del banco. Me preocupa mi hijo, no fuimos amigos, siempre fui una autoridad para él. ¿Porque no vino Emma, por qué se aleja?

Nuestros guías nos informaron que el dolor del pecho desaparecía.

Hay algo que no entiendo, veo esferas de luz que me rodean y me empujan.

Son los seres de luz que te rodean, déjate llevar por ellos.

Me llevan a un túnel, tengo miedo, todo es amarillo y no siento el piso. Los hilos me atan. (Los

fuertes que se habían materializado en cuerdas que lo ataban)

Un mensaje de nuestros guías llegó: Estamos ayudándolo a partir, necesita que ustedes lo

impulsen con luz rosada. Su calor y seguridad le permite avanzar, ya empieza a desprenderse.

Emma llegó en ese momento y, convencida por lo que citamos de las palabras de Felipe que nosotros no podíamos inventar, se unió a nosotras en nuestra intención de enviarle luz. Poco después recibimos el último mensaje anunciándonos que Felipe estaba convencido: Su gozo es

grande al ver a Emma; salió ya de su encierro y comenzó a caminar hacia la luz. Momentáneamente se ha detenido porque quiere decirle a su esposa cuanto la quiere y pedirle perdón por no haber arreglado mejor sus asuntos. Ella debe perdonarlo y comprender que es la experiencia que le toca vivir... Se dirige ya hacia el túnel donde se le puede ayudar mejor... Ya se ha liberado, no se preocupen por él.

A Emma le ha sido muy difícil aceptar la ausencia de Felipe; se siente desamparada pues alguna vez nos comentó que él la protegía mucho y le aseguraba que no la abandonaría nunca. Algunos meses más tarde nos reunimos con ella y nos dijo que lo veía mucho en sueños. Recibimos el siguiente mensaje:

Amada Emma, no te rebeles contra lo que tú misma elegiste antes de encarnar: el desapego afectivo. Tu vida es el medio para aprenderlo. Aunque doloroso, es el estímulo que necesitabas para desprenderte de los afectos humanos que te han hecho volver una y otra vez al mundo tridimensional. Si logras superar esta prueba, se terminará ese problema. Se te dice que Felipe ya está en la luz y que las visitas que te hace durante el sueño, en el plano donde se encuentran los encarnados tienen por objeto hacértelo comprender. El te ama de igual manera, y aún más, pero espera que superes esta prueba y reencontrarte aquí de nuevo con un amor ya no posesivo sino universal.