TIPOS DE VUELO
VUELO EN ONDA DE MONTAÑA
En el vuelo en dinámica vimos que toda vez que el aire en movimiento es forzado a pasar sobre una colina u otro obstáculo, tiende a volver a su nivel natural hundiéndose en la banda de sotavento (creando fuertes rotores y turbulencia en general). Sin embargo, la desorganización del flujo de aire no tiene por que terminar allí. Dadas las condiciones se podrán formar las llamadas ondas de montaña (llamadas también ondas de barlovento). Después de deprimirse en el lado de sotavento de la colina, el aire por ser un fluido “elástico” que puede comprimirse y dilatarse, rebota hacia arriba. Por un fenómeno meteorológico no del todo comprendido, el aire que rebota puede subir más alto aún que la elevación original de la corriente de la colina. Luego vuelve a hundirse y a rebotar en menor grado, y así sucesivamente. Las ondas así formadas se denominan primaria, secundaria, terciaria, etc., de acuerdo a la posición que ocupan con respecto al obstáculo que las origina (fig.). Cada una de estas ondas puede elevarse hasta alturas muy grandes, con ascensos de mucha potencia. Estos ascensos también se van debilitando a medida que la onda está más lejana de la montaña o cordillera.
La altura de las crestas de la onda (llamada "amplitud" de la onda) está determinada por la estabilidad del aire, el tamaño y forma de la colina, y la velocidad del viento así como su orientación con respecto a la colina. Es decir, que las crestas de las ondas son más altas cuando el aire es más estable, la colina más alta y su lado de sotavento más empinado, el viento más fuerte y más aproximadamente perpendicular a la colina. El largo de la onda -la distancia de cresta a cresta de un extremo a otro- está determinada por la velocidad del viento y la estabilidad del aire. El largo de onda es mayor cuando el viento es más fuerte y el aire MENOS estable. Los largos de ondas típicos van de 3 a 38 Km. Más precisamente, el largo es un quinto del promedio de la velocidad del viento en nudos.
Si hay una segunda elevación ubicada en la dirección del viento (a sotavento) de la primera a la distancia de un largo de onda (o período) o múltiplos exactos de largos de onda, sin mayores obstáculos entre medio, la onda resulta amplificada es decir aumenta y se refuerza su amplitud (fig.). Otra colina u otro obstáculo importante que esté en la dirección del viento pero fuera de sincronización puede desbaratar el flujo de la onda.
VIENTO nubes lenticulares nubes lenticulares
FOEHN nubes FOEHN
rotor rotor
1º obstáculo 2º obstáculo
Cuando se produce el fenómeno de ondas de montaña, las capas más bajas resultan muy turbulentas, particularmente debajo de la cresta de cada onda. En estas zonas se forman rotores muy peligrosos, cualquier piloto que esté planeando volar en onda debe tener conciencia de que los rotores de onda son la forma de turbulencia más grave que se conoce. Este tipo de turbulencia persiste hasta aproximadamente la altura del obstáculo que origina el ascenso ondulatorio. A partir de allí los ascensos son generalmente suaves a pesar de su magnitud. Entre los ascensos producidos, por ejemplo, entre la primera y segunda onda, se forma una zona de descendentes, esto ocurre entre cada onda formada.
De acuerdo a las condiciones de la masa de aire afectada por el fenómeno, como asimismo por la altura hasta la que asciende, la formación de ondas se puede presentar asociada a la formación de nubes. Entre las que se pueden formar se encuentran las nubes FOEHN u orográficas, o nubes de estancamiento y son las que cubren las crestas de las montañas; el aire se ve forzado a ascender por la ladera de la montaña, durante el ascenso se enfría y alcanza el punto de rocío formando nubes, que se caracterizan por la velocidad con que se forman y por cubrir grandes extensiones a barlovento de la montaña pudiendo extenderse también a sotavento de la misma.
En los rotores, donde se las visualiza como formaciones con mucha actividad y muy turbulentas, son pequeños cúmulos que se forman a sotavento, en las proximidades del suelo y cerca de la cadena montañosa, giran de barlovento a sotavento.
En las crestas de las distintas ondas, se forman nubes que adquieren una forma muy especial, se las denomina nubes lenticulares por su aspecto. Las lenticulares no solamente pueden formarse en las distintas ondas, sino también en distintos niveles en cada una de ellas.
Nubes lenticulares en la Sierra Comechingones (San Luis - Argentina)
Cuando existe la posibilidad de efectuar este tipo de vuelo y dado que las alturas que se pueden lograr son muy grandes, es necesario prever la utilización de equipamiento adecuado, porque las temperaturas que se encontrarán serán extremadamente bajas, por lo que el abrigo con que se cuente tiene que ser suficiente como para soportarlas.
Para entrar en sustentación de onda, un piloto debe ascender hasta la altura deseada por medio de la sustentación en colina o térmica. Cuando la sustentación repentinamente se torna alta y suave significa que ya se encuentra en la onda. Allí es donde conviene explorar la región para detectar el área de mayor ascendencia. A partir de ese punto se debe emplear las mismas técnicas que se emplean para volar en sustentación de colina, en forma de "ochos aplanados", corrigiendo la deriva que provocará el viento para mantenerse en la zona de ascenso de la onda.
En condiciones de onda, normalmente el viento es demasiado fuerte para permitir a un parapentista volar y penetrar contra el mismo, y para tratar de navegar a favor del
viento hasta la próxima cresta se deben evaluar muy bien las características del parapente, del terreno (en caso de fallar en el intento) y la experiencia y seguridad del piloto. Esto
indica que las ondas se usan normalmente para ganar altura, o para extender la navegación en cualquiera de ambas direcciones a través del viento, como el vuelo en dinámica de colina.
Hay que prever la formación de nubes que se cierran por debajo, si esta situación comienza a ponerse crítica, no hay que dudar en hacer un descenso rápido por una de las "ventanas" de nubes, o si se conoce muy bien las alturas del terreno y la altura de la base de nubes ("techo operativo") se puede elegir volar a favor del viento hacia terrenos más planos donde es más probable que las nubes no desciendan del todo hasta el suelo. Otra recomendación a tener en cuenta es asegurarse de tener suficiente luz diurna para efectuar un aterrizaje normal, ya que a grandes alturas el crepúsculo es más prolongado.
A continuación se resume los factores que favorecen la presencia de ondas:
* Un obstáculo suficientemente alto y ancho en sentido transversal al viento (cadena de montaña por ej.)
* Un terreno plano delante de este obstáculo.
* Viento de más de 30/35 Km/H incidiendo perpendicularmente al obstáculo. * Una capa de aire estable.
* Una distribución de velocidades del viento crecientes al aumentar la altura.
* Obstáculo detrás del primero situado a una distancia igual a la longitud de ondas que se produzca.