(POLÍTICAS DE DESARROLLO
PARA ÍTAOA MERIDIONAL (*)
A pesar de ia creciente, •po.piilairidíiia d¡; las políticas 'para promover el desarrollo económico, ha habido uniy -pocos esturáios sástdniáti'eos sobre los efcotos di? cada una Vl-e ellas. Esta situación s;1, ha debido, en gran parte;, al relativa-moiile corto iperíotJo ele •tiempo e.lii. que .los .programa;-fia (ífsaíTo.ilo s¡! han aplicado. Sólo uno-si ipocrj? países han ppgniido «isa política 'decidida diu.raite un perío'do do, -por ejemplo, diez años, que1 t-s tal vez ei mínimo requerido para emitir un juicio preliminar sobre su pertinencia.
Dentro de este. pequeño gru;po de países, ol sur de Italia reviste part-ioullar interés, puesto que en tv.sta región el Gobierno italiano ha intentado llevar a cabo, desdo ól punto de vista teórico, un atractivo proceso -d-e. desarrollo de. las economías esternas inedianitc una dosis masiva de ohras -púbíioa*, déjamelo a la iiiicialiva privada la inversión en las actividades Airec-ta-niíMite productivas.
En este tipo de política ha recibido un sustancial apoyo por parte de.l ("robierno ríe. los Estados Unidos, del Banco MiMidia! y <le otros °rganiían o» intern atúoiiailp?.
Dos'do (ju<i ol 'programa comenzó a aplicarse en 1951, vi sur de
•*; Traduocióu de "Developnw!nt Policieá for Soulhern Italy", pablicailo <^n The
Quarterly Journal, of Economías, noviembre 1962, y reimpreso con permiso <íe ésta.
En algunos rasos, el texto ingtós lia sido completado sobre el orif,inal italiano pu-blicad.) por SVIMEZ con el lítulo Politú'hv de Sviluppo per Fludia meridionalc, G i é , editare; Roma, 1962. Trad. de L. Chicote ííerna.
HOLLY? B. OHKNKRY
Italia ha obtenido un volumm de •impoi'lacion-e.'s notas del 25 por 100 ds su renla, presentando, ,p-or tauio. uno de ;los más elevados aniveles de ayuda exterior d-el inundo.
Con una población de 18 «mllones d e habí tantea y una tradición histórica propia, :>1 sur de' Italia os «lia entidad económica distinta con nim renta '"per -caipita" algo Tiiás 3)aja que ¡la media de los -países de Iatinoamérioa. Adamas de su herencia cultura], su estnistura «xúal. su resistencia a 1-os cambios institucionales, existen otras muchas ana-logías <ÍOII ios países d e América latina (1).
En particular, :1a? •disere¡pane.ias entre los miembros d« Ja izquierda y derecha, deil Gobierno italiano, en torno a las directrices d e la po-lítica de desarrollo .del i\Iezzoi>iorno. han desembocado en u-r.a especie de cciítipromis-o, tfiuí podría denominarse "intervención ¡ún plan"', de mi modo -uiiá!o»<} a la política llevada a ¡cabo en IIHÜÍIIOS 'países latino-americanos (fí).
Ciertos objetivos de desarrollo -din 3Iezzc):giüirno íueror. ya tetiiisos en -cnentíi por el "Flan Vanoni" ('3¡. de 19."i9: pero las niediflas necesarias para alcanzarles no fueron e.speciíiciídas y <•! esquema tuvo nmy pocos efectos ¡jrácticos. .A. pesar de que ja "CSSSE ;»:•" il Mezzogiorno" ha teijido atribuciones 'para k:.vortir treei billones 'de .dólares Va HÍI |j<;ríodo de quines añoy, :io h a realizado av. análisis ecoiiráiiir-o f[iip pcriniui juzgar sus ícigros y su programa aot.üai.
En general. <il Goi)ie'nio italiano lia 'preferido seguir una pclíti-wi de drvarroiio no -pla-nificada, 'inifluyendo en la distribución: do re-otusos <.'nti-e agricultura e indnslria, más por -meidio d e inítruinientos fiscales •que a íravés ide medidas directas.
A('t-«a!hrie¡ite se ñiscuteai acaioradamenN- los resiilLados •ría' la ¡JC-IÍ-liea tic •hi'lerveü-eióii <m PI .iVTezzftgiorno, aisí comió las directrices a qne
(1) Ks preciso snl)rayar que el sur de Italia estuvo bajo la ley española 1''1S"
ta J861.
(?,) I-os ííCtunlei nsfiiprzos norleaiucriranos para llevar a cal)o la ayuda fico;ií'>!¡iic;i
cncasninatla a o.Fperííicos objetivos sociales fin Satino-América, tropiezan con los mis-mas obslúctiloü políticos c iiisiitucionalcí (pie en <*I Meüzogiorno durante los últimos ili«z años. JKl análisis do la ac;tual política cíe ayuda podría bcncficiar.se. del eátud'0 ác, los electos de la polilica norteamericana en Italia durante el período en el f!*u'
Italia recibió una mayor ayuda de los Estados I nidos.
(3) "Ccmitato (iei Ministri per il Mczzogiorno". ííelazicne al l'arlamento t ve-sentata ílal Presidente del Comitato 'Jei Ministri per il Mezzogiorno (lióme,
POLÍTICAS DE DESARROLLO PARA ITALIA 3UEEHIDIONAL
•Jebera a:ia:plarsK -en el futuro (4). Aimq.iiíi Ja tusa •{[« desarrollo del Yí ezv.ogiorm» ha sitio en lo* últimos años considerable (4 ipor 1Ü0 al
uño), ha resultado inferior a la fie las {lemas regiones italiasias y no
muy disü'fita a la de los otros paísev. med. i ierran eos con una ayuda ex-terior üuieho menor.
El fvbjwtivo fiiiidaiíK-nU!'.! tí.--, la •po'lítiea meridional- crcmásleii-te en -.'.nu-sejiuir una í.asa. de desarrollo mayor o al menos semejante a í.a del Norte. 110 ha sido conseguido por ahora, hasta el .punto de que en los últimos diez años la renta por habitante en el Mezzogiorno se ha reducido, en terminas relativos. pa-r-aiMio •lírl 63 p<;r 100 del .nivel mc-riio n;!.?i»nal al
56 por 100 (í í ! :).
Una de l a í earactprístk'a-. más- destocada;- de la política del Gobierno italiano es la ríe no iial)í:-r a'do'jjta-rio mi 'jülan síP-nora-l de de-saiTolio flri tipo -cío los esta])!^?»?^* -."ii ;lu mayor pai t(> d<v los país-'s siihdcsa.rrollafk)'.-. VA "FÍHU Vaiíoni'1 no jtiiedc consiáerarse COÍÍIO Í';I piau en s1! sentido
f.s-trit-to <H> la sialabra. y La "Cassa \>cl ii Mezzojrjorno" ;¡o se lia prepuesto nunca realizar UÜÍÍ progranjawf'm jío;iera'3 para aiisrlizar los res!iiil!'.a.tl«ií d»1 &u faterveíición.
lín este estudio serán considerados tres problemas concernientes ai desarrollo <k- Italia ineridumal:
';•:• ';,i*s. (jji'ereiiciaí cute e'ívi.-U'ii entrt* rí IVJezz:).^i.orno y las .eicor.ojiijas qu.J íieiií'íi e] mismo nive] de renta .por iiabitajiíe.
b) Las razoíies de la ."cdiícida tasa de deiarrolio <loi vSiir, con
p¿ir-liciíliar rei'ereüieia a la- política ecanóuiiea .seguida en los últimos años.
c) L a na-tu'raileza de ¡a* inrali-fieacioiiies e?lrucii!r.ailes |)reeisas p a r a
¡«.•í-lexar i a tasa d e desarrollo futuro.
La ])»s¡; para el análisis de los ¡punios h) y c) sí'rá «b-tenida de UIÍ
moríeio isiiniiple de dnsarrolio iníc-.rregionaí.
El p e r í c d o .d« íiein.po consklerado o n ffstc- análisis .PS Í-J
Jiouiprcn-dido e n t r e 1951 y 19!>9. afiot. j^ara los cuales se disponía de datos c u a n d o
! ' ; V(;r: A. ÍÍCFFA: "Tre Itaiie" (Paicnno, 1961) : G. M. ¡)¡ SIMONÍÍ: "íntcgrazioiio
tlconómica e Sviluppi Conuparativi. ISor<l-Sud". Mondo Económico, No. 16 (April .1000) ; V. Li-rz: ''Itaiy n¿ a Stmíy in Devolopmtiiit". Lloyds Hmik Revwiv, núin. 58 i octubre 1960); G. pESC.vronu: "Dieci Anni di Ei-perienze dolía Cas¿a !>«i' il Mezzo-giorno" (Itoma, 1961); P. SARACBNO: "Oopo un Decenio di Intervenlo nel
Slezzofiior-no". A'críí e &nd, niím. 15 (marzo 1961): S. W'i&xsz: "Econoniic l'lanning i» the Kethiírlands, Frame. and Ilaly". Journal of Politie.ul Economy. LXVII (junio 1960). (**) F.ü la versión italiana original este porcentaje IM del 53 por 100. \ i d e :
ii o L L Y s B . C H ; ; : ; E R Y
stí inició el estudio. No obstante, han .podido obtenerse algunos flato-para ei año 1960, y por lo que respecta a ia población, incluso flato-para el año 1961. utilizando los resultados provinciales de! censo
demográ-fico dcil 15 de octubre'.
í. El Mezzogiorno como economía subdosarrollada.
Cuando una región subdesarrollada forma parte de una economía nacional más avanzada, existen en aquélla analogías y diferencias res-pecto a países de igual nivel de renta. De acuerdo con esto, antes de ana'lizar el tipo de desarrollo que ¡caracteriza a la? regiones meridio-nales italianas, se tratará 'de cieniparar, con otro* países de análogo nivel de 3'eiita, algunas cifras estadísticas fundamentales que pondrán de maiii.fips.to cómo Ja estructura econó-mica del ¡VF ezzogiorno se ha visto sensiblemente incluida por ;]a presenria, en el misino territorio nacional, ••dtí citra región in'dn«tiiaibnen.te progresiva. Este análisis será coin.pl-etad» por e.:i de, las diferencias existentes entre la política fie desarrollo de Italia y las de otros países subdesarrolla'dos.
La estructura de la economía meridional.
A n-e-sar de. las nuim(?rosas disousiotiies sobre las características de los desequilibrios territoriales y la estructura económica iiiei-idional. ha~ita el año 1960. no ha habido en Jta>Ha un est.itdio partieiilarizafio sobre la renta regional del país y sus componentes. Este estiwlio lia sido publicado ipor el Instituto Central 'do Svslaciístlca (ISTAT) y ííoiifiern? al período Í9ÍJ1-59 (5). Puesto que en 1951 eslmvo terminaido el pro-grania para el desarrollo del Mezzogiorno. se considerará tal año como punto de partida para el presente análisis (6).
En 1951 la región, tradicionalmente definida romo el Mezzogiorno. tenía una renta media '"per canita' de 12S.000 liras (linos 200 dólares) ("'-en contraste con la del Noroeste industrial, de 500 dólares por habitante.
(5) Instituto Céntrale di Suui.-tica (ISTAT). ''Primi Studi sui C.onli Kconomici Teiriioriali" /Romp, 1960).
(6) La Cassa per il Mezzopiorno fue rreuda on J95(¡, pero hasta i 95) :io .-ie reali-zaron inversiones dianas de mención.
'7) "Primi Studi sui conti Erouómici Terriloriali": op. oh.. p¡í¡r. 138.
-POLÍTICAS )>K DESARKOLI.O VMIA ITALIA MERIDIONAL
y a la media italiana de 320 |8>. ]v-tas diferencia* eran en realidad meno-res, debido a transferencias de recursos operadas por la política fiscal y a los gastos públicos que, cu 1951. redujeron las recursos netos ipor ha-hilanie <le.l .AJorie (es decir, el valor '"por eapita" del consumo y las iiivrrsiones necias I a 415 dólares, auane-irtándose en cambio los recur-sos del Sur hasta los 23.1 dólares por habitante. En los años sucesi-\ os. las transferencias de recursos hacia el Mezzogiorno han pido con-siderableanente mayores.
Ya que uno de los problemas espneia'les ilül Mezzogiorn-o es la carencia de una industria digna .de mención... es interesante cenírontar el producto industrial de esta re-iiión con e,I de otros ¡países que tienen auáingo nivel de •renta por habitante. Es-ta comparación se ha hecho en otro trabajo (9> mediante e cu aciones de regresión ¿si valor añadido de cada tipo de actividad económica eai función de i'a reunía por ha-bitante- y la poM-acáóii. sil naval de la demanda total (e>s decir, la renla refíionaJ inás iii¡i])Oí"ta;oioiies netas o eoiisonio más .inversiones netas i y el moiitonte <;e la jio-iilaciáii ¡pireden considerarse coms variaisle.s indftpcjidjei/íes para es ti miar 'la estimetiira prc-aiictiva "nanmal" del Mezzogiorno.
:\n i'l vxuulvn núm. 1 il()i se ¡i;dieaii, para el Mezzofíiomo. ios re-sultados de ios valores reales para los ¡años 1951 y 1959, itliiizaiviío diclias eeuaciones de regresión. La relación entro el vaior añadido efectivo y vi "no.nna!" ('¡y Jas principales rainas •productivas (,¡.,24 para
'ñl (h\VL importante innovación en p.I e.-Uidfo doj ÍS'J'.AT es la (íivisicj! dr. la na-ción ei; írtís regicne.-: Noroeste, Centro-Nordeítc y Sur. en vez (¡e 1¡< división tra-dicional on •Ncrte-Snr. I.a rogicn Xorte iPiamonte. I,om¡>¡irJia, Liguria, Valle ífAosta) alberga «;1 inlensaiHivnto industrializado "triángulo industriar' de. Milán, Trcrín, Genova. E! Sur (Abruzzi, Gampania, P¡¡s:lie, I.-iirania, ílalabria, Sicilia, flariie^na) es el área trailicionalnicnte denominada Mezzosiorno. para la que exií.e un orjianismu y una política específicos. íU ('.Mitro comprende el rcslo (ie las provincia'? i.Tre \ e n e z i e , Kmilia, Marclii', Tch»oana. Umbría, i.-:izio).
(01 K. B. vlnicMiitv. "Pattcrns o£ Industrial (irowth". American ICeonomic Revieic <s^2>H™il>ri' 1-iftOK
CUADRO NI';M. 1.
VALOR AÑADIDO REAL Y "NOKMAL". POR SECTORKS, EK SE, MEDIODÍA DE ITALIA, lf>51-I9f)9
( En dolare? "'per capila")
3ECTOK
Valor "' Valor
añadido añadido Real Norma! 1950 Valor Valor añadido añadido Real Nonnal lieal Normal
(1) (2) i."!) (V (6;
Sectores ¡'rímanos 1. Agricultura 2. Minería Total actividad Primaria Industria
3. Alimentación y tabaco
4. Textiles 5. V o. s t i d o s y
ciie.ro-s
(>. Productos de la madera 7. Muíales 8. Productos
meta-lúrgicos 9. Productos
nii-neraies no me-tálicos
10. Químicas, cau-cho y petróleo refinado 11. Papel
12. Otras industrias Pequ c ñ a s no calificadas ... Total (3-12) . . .
13. Construcción ... 14. A g u a, gas y
electricidad Total industrias (3-14) 15. Transportes 16-20. Servicios Total" 30.70 2,93 83,67 17,07 0,93 2,10 2,58
:,n
4,48 1,21 3.16 0.29 0,60 33,93 7,69 4,48 45,73 13,70 65,01 ~209Í24 70.90 3,99 71,89 11.21 4,33 2,55 1,66 2,69 2,72 1,72 3,18 0,54 1,82 6,13 38.55 10,75 (3,00) 54,30 14,00 81,50" 22Í69" ~" I,U 73 1.12 1,52 0,21 0.82 1.55 0,-1.1 1.65 0,70 0,99 0,54 0.88 0,72 0,84 0,98 0,80 95.19 6,10 100,29 22.90 0,93 3,15 3,78 2,42 9.12 2,85 6.15 0,56 1,19 53,06 17,65 7,65 78,36 19,30 80,29
" 278,21 ~
83.22 5,41 88,63 16.11 7.10 4. ¡4 2,97 5,59 6,37 2.94 5,63 1.33 3,17 (>,36 61.96 15,64 (8,00) 35,60 21,34 115,10
" 3 1 0 , 6 7
1,13 1,13 1,13 0,33 0,71 1,27 0.43 1,41 0,97 1.09' 0,42 0,86 1,12" 0,92 0,90 0,70
1. Las columnas (1) y (4) se basan en Prími Studi sui Conti Eeonoviici Territorialc, <>P- c i t
-El valor aiiaciido Total en cada sector se h a convertido a dolaros de 1953, al cambio de 025 liras por dólar, dividiéndose p o r la población do 17,65 millones c;i 19S1 y IB,99 millones en 1959.
2. Las columnas (3) y <5) se h a n calculado sustituyendo, en las ecuaciones de regresión dadas en las tablas 2 y 3 de Chenery, op. cit., p o r los valores dados de 235 dólares de rente « Pe r
capitu» y 17,65 millones do población para 1951, y 320 y 18,99 para el a ñ o 1959.
POLÍTICAS ME DESARROLLO PAISA ITALIA MERIDIONAL
la yrod'ii.ceirén. .primaria y 0,84 'para Ja industria) muestran fju.e el des-arrollo industria] del Mezzogiorno es inferior que o] que " normalmen-te" se toma en el modelo -considerado, con desviaciones ¡de los valores normales, no srtperiorfts a los que stí observan en «Iros muchos •países en el mismo modelo (.11.1.
Eí hecho <3c que el Mezzogiorao sea «na parte, integrante de ima «eoiiomía nacional ai .lado d-e' otras regiones amicho más avanza-das, se refleja sobre- tocio czi la estruritura fíe la producción industrial. En 1951 el relativamente elevado valor de ¡a agricultura y la. indus-tria alimenticia que se -re-floja en ia existencia de ana corriente de ex.i>orS ación de productos agrarios alimenticios hacia el ."Soríe. y el rela-tivamente modesto de los productos industriales textiles, meíaliirgicos. d.:l papel y de la elaboración d» mine-rales no metálicos que la región ijii;p«rta 'del norte del país, .pojíen. en eviríencia Jos ofcotos de la esp<;~ eiíjlización regional en la econonjía italiaiia. En 1959 las diferencias r<-i;í'livas 'de la industria de' ;Lran«fomnaoió:i de iíiiuera,]'(;s no Eiietá!i<ro¿ fueron eliminadas, pero en ei resto de ios seo Lores sólo se consiguie-ron oa':n3>ios relativamente •Kio'tiet-tos (12).
fin ci análisis siguiente-' se evideinciará cómo la Císpeísializarión re-gional constituye uua panticnlar detsvcinitaja ipara ol •:iesari:ollo del íiíczzogiorno, y cómo eí lic.cli» :cic perteneeor a una »r(23i(!aria necional pupide obstaculizar las modificaciones fiiliüras de la esíriicíura eccnó-inica d-e la r&gi<m. De «tra [jarte, <•« ip-reoisíi tener en «lienta oirás dos características de la integración económica existeuie en el país que consti-tuyen factores específicamente positivos, los cuales podrán en el futuro comipensar soJjradamiente las desventajas cpie, ipara el Mczzogiorno, re-presenta la aolual estructura de la pirodwxñóu. El ;primero de estos dos factores es la transferencia de recursos desde el Norte al Sur (Ji>). que en ol período 1951-60 se ha el<svado ai 20 ,pojr 100 dól total de lus recursos di?ij)oniWe^ en el Mezzogiomo. Como se observa en el cuadro núm. 3. una parte de estas transferencias han sido destinadas a la financiación del consumo, quo ha resultado más elevado que la
(11) CMENBRY, op. eit., tabla 6.
(12) La fonstrucción ha aumentado considerablemente en el período, debido más a nn incremento de la demanda <jne a un cambio en la ospecializaeión.
(13) No existe un análisis detallado de la financiación de estas importaciones ne-tas, pero los principales elementos son los pagos de la seguridad social y los gastos-en obras públicas.
-H O L I. Y S B . G II E K E R Y
renta producida «:n la región; sin embargo, a partir de! año 1954 las inversiones brutas han representado, COHIO media, tú 20 por J.GO «le los re-cursos totales (25 por 100 de la renta) del Sur; <Í« decir, un porcen-taje mucho más «'levado que- el tju« normalmente se encuentra e.n los
países que tienen iguai renta por habitan-te.
VA segundo factor que diferencia la economía de la Región Meri-dional d» la (ir otros países subdesarroliarios está representado por la elevada taya de emigración, sólo posible gracias a que el Mezzogiorno pertenece a una unidad política riés amplia. En el período compren-dido entre ios dos últimos censor demográficos, la tasa de. incremento natural de. la población en las regiones meridionales lia sido de cerca <}<-] 1,4 por "JCO anual ¡ver cuadro nthn. 2), más ¡>aja cpie ei 2.5 por i 00 rigistrarlo en América laLina y los países del próximo Oriente y no muy diferente ai valor medio resultante para los 'Países mediterráneo* de análogo nivel de renta por habitante. 3,-o obstante, el movimiento mi-gratorio, ha<*ia el JNorte o hacia el extranjero, ha reducido la tasa del incremento ^feriivo al nivel riel 0.5 jjo-r JCO anua], tasa iKticho mÁa haju que la normalmente existente en jos países subdeíarroilados í 14). La emigración interna ha tenido el efecto cíe nivelar la tasa de incremento de la pol)lación en las fiistinlas regiones del país y eüo, a! ¡¡renos a corlo plazo, ha hecho algo üiás fácil el problema de aunie:itaj° la renta "jjer capita" e:: e¡ ATezzogiorno.
El desarrollo <h>l Ah'zzogiorno PTI rolaría?! cotí el desarrollo total ^U'l país en el período 1951-60.
Si pasamos x!el análisis de la estoiciura pTodiictiva al desarrollo <:x-pei-iui(>ntado durante los últimos diez años, todavía más evidentes re-sultan ios efectos de la pertenencia del iiezzogiomo a un sistema eco-nómico más vasto. El (¡ivarrollo del Sur en dicr.o períorlo ha si(i.o es-timulado sobre todo por el hecho de cuc- la renta nacional italiana >-r -atiraentado en un 5,5 por 100 anual: sir. «••iiibargo. los factores que han
(Hl Para el período 19.').'>-57 \a< tatas porcentuales tí el crecin:i(íiito tlü la poi;i¡H'i«i* en los j>aíí(ís ¡nctütorrájiüOí fueron: ii.-ip;ma. 0.8: Portugal, 0.!?: Grecia, 0-9: lingo--' Iavj;t. l . t ; Argelia, 2.0: Turquía, 2,8, y Líbano, 3,0.
POLÍTICAS DE DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
CI;ADSO IVÚJI. 2.
Movimientos demográficos 1931-59 (En miles)
Norte
Población de hecho... Tota] 1951
CríH'imi-eistn sua-ural... Migración exterror ... Migración interior ...
Total 1959 3959 índica • •—
3951 Tasa anual ;fe:
Crofniii«:Uo natural Migración exterior Migración interior . Crcrimienío múo ...
(-1- 790)
29.766 1.136 — 170 610 31.012 104,3
0.49 - - 0,19 j
-|- 0.25 0,54 I
Centro
(—1811)
Sur Italia
17.459 2.092 - 743 - • f i l ü 10.198
101,2
1.42 - 0,51 - -0,48 0,52
47.225 3.220 •1.213 •19.240 104,3
0,03 ••-0,33 0,54
Poblador. resUhmte.: 1951
1959 índice
Tasa de «reciitiiento
1. Fuente: SVBIEZ. 2. Fuente: ISTAT, Prtmi
11.720 12.650 .107,9
0,96
10.040 18.839 104,4
0.54
17.651 18.991 107,6
0.92 47.411. 50.480 106.5
0,79
Studi sai Conti Rconomici Tcrritoriali, op. cit., tabla 17.
-frOLLYS B. GHENERY
determinado la «spansión económica afectan al Mezzogiorno ele morlo diferente a como ban infinido en la zona del Centro-Norte,
constituyen-do la principal -causa del retarconstituyen-do de la región meridional.
El desarrollo de la economía italiana a partir de 1950 ¡ha sido debido a numerosos ¡factores: la tasa do ahorro e inversión relativamente alia, la liberalizac-ión del comercio internacional, la existencia de. capacidad productiva inutilizada en algunos sectores, la disponibilidad de fuerza de trabajo desocupada y el rápido e intenso aumento de las exporta-ciones de 3)ie:ies y servicios (1.5). De 1950 a 1956 la balanza de pairas lia constituido uno de los principales obstáculos al desarrollo; el peligro r"e que las mayores necesidades de importaciones pudieran superar las .posibilidades de incremesjio de las expoliaciones, ha impedido una más rápida absorción de la mano de obra exeedentaria {16). El rápido desarrollo de las exportaciones, verificado después de 1957, ha eliminado prácticamente tal dificultad, constituyendo, además, un nuevo estímulo
para un continuo desarrollo de. la producción (17).
Los faetores •determinantes del desarrollo del Mozzogiorno han sido muy diversos. La cuota de parti.ciua.cion de la región meridional en los sectores que más han contribuido al aumento de las exportaciones (industrias snetaiúrgicas y mecánicas, químicas y fcuriiíiiio) ha siüí> ¡re-lativamente Laja. Aunque el Sur se ha beneficiado del aumento de la renta del Norte y del Centro, sus exportaciones hacia el resto del país y hacia el extranjero no han aumentado al mismo ritmo que las im-portaciones, por el hecho de que la elasticidad de la demanda de los productos es relativamente baja; desde este punto de vista, el
Mezzo-(15) Presidenza del Consiglio dei Ministri, Documenti sulla Programa di Sviluppo Económico (2.° ed., Rome, 1957) y P. SARACENO: "Linee di Sviluppo dtell'Economia Italiana a ltuolo deirAgrieoltura <; delia Bonifica", en ''Proceedings oí títe Napl«s Conference on La Bonifica nello Sviluppo del Mezzoriorno (mayo 1961).
(16) Ksta fue una de las principales conclusiones del análisis de los proyecto» de desarrollo realizados por el Gobierno norteamericano en 1952 (ver H. B. CHENEKY, P. G. CIABK y V. CAO 1'EMCA: "The Structurc and GrowlJi of libe Italian Econoray"; U. S. Mutual Security Agency, Special Mission to Italy For Econooiic Cooperation (Rome, 1953) y el H a n Vanoni en 1954. Ver "Documenti sulla Programa di Svílnppo Económico", opu3. oit.).
(17) Prcsidenza del Consiglio dei Ministri: "Riconsiderazione dello Schema \anoni nel Quinto Aun» dalla sna Presantazione, Rapporto del Presidente del Comi-.af-!> per
lo Sviluppo dell Oceupazione e del Reddito" (Rome, 1960).
CUADRO IYÚM. 3.
FUENTES Y UTILIZACIÓN DE LOS RECURSOS REGIONALES 1951-60 (En billones de liras)
XOETE Y CEXTSO MEZZOGIOESO I T A L I A
Producto •eíS2rÍf" Recursos „ Inversión Producto rf^f" Recursos Inversión Prod.uc.to fF^L^' Recursos _ Inversión bruto ^™2°sh netos Consumo b m a b r u t 0 3 c_ioiws ^ ^ consumo b r u t a b r u t o «raes ^ ^ Consumo b m t a
1951 ! 3.020 283 7.737 6.086 1.651 2.366 382 2.748 2.297 151 10.386 99 10.485 3.383 2.102 1960 13.630 1.174 12.456 9.099 3.357 3.331 1.203 4.555 3,176 1.079 16.9S2 29 17.011 12.575 1.436 " P e r c a p i t a "
19602 426 339 284 105 175 63 233 182 56 332 333 216 87
Cro c i m i e n t o
1951-60 5.611 890 4.719 3.013 1.706 985 821 1.007 1.179 628 6.596 - 7 0 6.526 4.192 2.331 =Jor ciento
in-c r e m e n t o en
recursos netos. 100 63,80 36,20 100 65,30 3-1,70 100 61,20 33,80 Por ciento tasa
anual de
cre-cimiento 6,07 17.30 5,44 4,53 3,21 3,95 13,60 5,77 4,70 10,19 5,62 5,51 4,60 8,65
<1) Fuente: I8TAT, priva Siudi sui Canti Econovtiui Territoriali, on. cit.
(2) l a población residente en 1960 fue de 32,013 millones en el Norte y Centro; ;9,133 rr.ülor.as en e! Sur, y 51,151 en Italia. Ver lielazione al Parla.vien.to
Pro-sentata del Presidente del Comitato dei Ministri per il Meazogiorno, op. cit.
IIOLLYS B . C H E N E B Y
giorno presenta las mismas características que los países típicamente
lia demanda local (lo la región meridional, por otra parte, ha sido estimulada por el programa de inversiones de la "Cassa per il Mczzo-gionio"' y por los incrementos de otras partidas de los gastos públi-cos (18). La •í'structura de ¡i-as inversiones realizadas en el período 1951-59 y sus efectos sobre la renta producida (ver cuadro 4), muestran con toda evidencia la diferencia entre Mezzogiorno y el Centro-Norte.
lin 3a distribución sectoral de Jas inversiones la región ineridional ofreee un iporcentaje más elevado que la inedia del paía, por lo que res-pecta a la formación de capital fijo social (34 por 100 frente a 25 por 100) ; ello depende, en gran parte, de 2a carencia de transportes, eomunic£-eiosius y oíros servicios públicos ei. el Sur, y. quizá, de la necesidad de mejorar la situación en estos sectores antes de ainneníar la can-tidad -Je capital destinada a la producción de bienes en la agricultura y en. la industria.
También er. cuanto ¿: las inversiones realizadas en estos xíltimos ssc-íor»3, «1 Sur se ciiferenpia 'del resto del país; di porcentaje tic las in-versiones destinadas a la agricultura resulta en el Mezzogiorno motable-inente usas elevado que el porcentaje u;e<tio nacionaL mientras que en lo que se refiere a las inversiones industriales, sucede torio 1» contrario. Más aiín. el iiicreinenlo de !a re.nta >por unidad de iisvarsión as »ensi-íííeíiioníí) más bajo en el Mezzogiorno. tatito en el sector agrícola romo el -industrial. Kilo indica, probablemente, que la rontaltilidad inwdia át-. estas invi-rsioncs ha resultado menor en c'l Sur, 'especialmente si -*><' eonside-ra que los efectos combinados cié la* difei-encias regiónal-es pxis-es en 'la lasa de salarios y en las 3ieecsidadpxis-es de mano de o'bra por de productos, parecen ser iiijuílcicntrs ¡para compx'Ansax las 110-cs divergencias que se obtieniMi en el valor -añadido por unidad «<J iíal (19).
(18) 201 mecanismo mediante el cual ]<>;> gastos en el Sur iiau repercutido >'n la
producción y ia renta <Ie r.inl*as rej;i<)n<>s, la Norte y la Sur, ae ha analizado con í«e"
talle «n "Efíotii Molti-plirativi delli Invostimenti della Cassa i>eí il Mezzc-giorno (Koiae Giaífrc, 1960), de F. Pnxox(«.
(19) El beneficio social d« la inversión en el Sur no fue necesariamente más bajo, particularmente en el campo industrial, porque i>robablemenle había una sustancial (iií'erencia entre los costos do <vportuni<lad del trabajo y las de I03 salarios en «i 'u r >
snseniras en el Norte la diferencia fue pequeña o nula.
POLÍTICAS DI-I DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
ClJADHO NÚM. 4 .
INVERSIÓN BRUTA DE CAPITAL FIJO Y CRECIMIENTO
DEL PRODUCTO (1951-59) x
PRODUCCION
DK BIENIOS SERVICIOS BÁSICOS
! Agrtcul- . . ¡Transportes Obras i . I i ! t u r a Industria y Comercio Públicas Viv:en.1a Otros | 'Tara.
i...
•Vorte
a) Inversión fija bruta (en billones An liras)
531 Centro j 1.248 Sur
Italia
1.28-1 3.065
3.653 ' 1.425 ' 2.745 ' 1.362 I
446 i 2.319 ; 553 83
1.2-12 7.6-10
1.026 3.813
; 8.92!) 830 2.709 , 5 72 | 9.467 9815 I 1.0-11 | 310 I . 5.Ü9! 2.26-1 , 6.06Ü ' 1.1-35 i 21.286
h)i Porcentaje di; ia inversión total por rociones
Norte (¡entro Sur Italia
5,97 13.18
-10,91 29.00
15.96 11,38 21.R0 • 21.08 i 17.42 12,62 31,46 15,70
4,99 8.77 36.77 9.32
6.2Ü
6,05 5.26
10Ü.C»
25.97
28.62 i
17,67 |
24.99 5.91 : KSO.O» I
100,00 100,00
c) Relación entre el crecimiento de valor añadido y la inversión Tirata fija Norte
Centro
.233 .319 Sur i .176 Italia 24.Í Relación «ntro
fSnr e Italia 0,722
.340 I .314 .211 ! .315 |
0.765 i
.141 !
.150 | .139 .144 !
0,961
.228 .220 A(><> . 2 1 1
0.80 í
Fncntu: ISTAT, Primi Rtutli sui Conti Economici Terniorialc op. c'.t.
HOLLYS B . CHHSK2Y
Eslos íre-s factores —mayores necesidades de infraestructura, más baja proporción cíe .las inversiones y menor rentabilidad de éstas, tanto e.n la agricultura como en la industria-— lian contribuido a determinar en el iViezzagin-mo un incremento de la renta por unidad de inversión menor que- el obtenido par» el resto de! país. El coeficiente marginal de ca» pital/renla, (iuraníe el período 1951-59, medido como relación entre la inversión bruta y el aumento del valor añadido, ha sido 'de -era-e.a de. 5,9 para la economía del Mezzogiorno. considerada en conjunto, y de 1.8 para los sectores productivos úiiieaniíMite.
Estas dos relaciones resultan más 3)ien elevadas reapw.to a las que normalmente ss encuentran en los países subdesarroliados.
La política de desarrollo regional.
La diferencia entre <•! Mezzogiorno y ¡os países típicamente, subdes-arrollados se patentiza en el campo de la política de desarrollo aclop-iacía, inás a ú n que en las estructuras productivas. En le.oría, el ob-jetivo íinaí de una política de desarrollo, cualquiera qxie sea e'l país cu cjuo tal política p? aplica, es fi de hacer orecer la renta lo jnás rá" píííasrionte posilñc. I.'ero en Italia ial o]>j<-íivo tícbc ser «•.ojiipaS.ible con ios isiícroses d¡- las demás regiones, y, por consiguiente, ía elección de ]«s instrumentos necesarios i>ara cüm-eguir dicho ohjeíivo están >"*i grau ipartc coiKÍieionados per 'la política económica peneral dei paí«. 15s eíio resulta que el planteamiento del |jrobl«ma del desarrollo de] Mezzo-fl;ioi-no diíiera notabJe;nente d-eJ de las países de. Asia y América Latina. El principal objetivo perseguido en la posguerra por la política del (rfihií?rno italiano, iJ-ustrarla siiñoicjifeineiite en el ''Plan Vanoni" 1.20); hit sido e-1 de reducir Jas dií'erencias exi<tente-s entre los niveles de con-sumo y d<i renta entre la región meridional! y las scipleiilrionales. ijon este prop<5sito se creó en ¡950 1<¿ '"Cassa per il Mezzogiorno" Í21). Ilj11 íKjuella época se confiaba en poder obtener nn notable éxito en este
(20) "Doeumeuti sulla Prcpirama", opus. cil.
(21) La (Jafsa estuvo fuertemente apoyada por <:l Gobierno norteamericano al principio (¡e su creación y la nüia.d de su financiación, en los primeros dos años de í.u vicia, procedía de los fondos de contrapartida procedentes de la ayuda americana
POLÍTICAS DE DESARROLLO PARA ITALIA MKRIDIONAL
campo en un ¡período de diez. años. Análogos pensamientos habían guia-do, oii 1954, las iproyeeciones rlc la renta regional obtenidas en oí "Plan Vaaoai". Tales proyecciones indicaban para el decenio 1955-64 un in-cremento de la renta df-1 8 :p«i- 100 anual para el .Aleüzogiorzio,, contra el 4 por 100 para el Cenir»>-.Noríe y el 5 por 100 para el país en su conjunte
La ree-iesiíe experiencia, poniendo e» evidencia cómo la actual estruc-tura socio-económica dt;l Mezzogiorno constituye un notable obstáculo para aumentar la renta de esta región más rápidamente que la del Norte, lia einpujar'o a la olas;1, dirigente italiana a c.ar anayor imjx>r¡K::ciici. como objetivo principal de la política económica, a la creación de m> me-canismo auíopropubor del desarrollo en la región meridional (22). Más aún, .puesto que la integración del Mezzogiorno en la economía nacio-nal e¿>. en realidad, cí objetivo finacio-nal de la política del Gobierno, aunque no se fiaya fijado el tiempo en que se rea ¡izaría .plenamtsnte, es necü-•surio que las diferencias entre 'l;;s niv(4cs t:e renta de las rins regiones no se iníeiisiíiqiií'íi.
Los i-nsáorcimeiitoá mediante los cuajes se traía ele alcanzar el obje-tivo del desarrollo del .Mczzogiomo actúan condicionados. <'.oiiio se h a señalado, por los principios generales qui* guían la política ecoiióíliic.a del país. El notable éxito económico conseguido por Italia en los úl-timos quince años es eoiíswue-ncia '.principalmente cíe la •política directa de. mantenimiento de la estabilidad monetaria, además de la liberaiiza-oión da los cambios coi: los 'paíse-s del S'iercado Común y de la O. !í. C. E. Ksíoa derroteros de. la política económica, de carácter eseiiciaiinente nacional y que *;• basan en la reducción del proteccionismo aduanero y en la concesión de sui)sidios c incentivos fiscales a los sectorcí; en los que se de.sfia desarrollar la ipiroducción y la inversión, ha iíiüixídido- la utilización tiei instrumento más generalizado d<; la política de desarrolJo : la proíeceióu de la industria local. Por otra parte, el instrumento al-ternativo, teóricamente preferible, de los estímulo? a Ja indusíriaiiza-eión no se ha aplicado con suficiente intensidad.
Una de ]as razones que lian obstaculizado una más activa política de industrialización del Mezzogiorno está, tal vez, en la idea de no crear directa-monte un conjunto de nuevas instalaciones industriales ca-paces de competir con las del Norte, sin haber antes desarrollado una
<22) Ver PÉSCATORK, op. cit., y SARACKNO: 'I)oj)o l.n Decennio di Intervento nel ezzo^iorno", op. cit., por ejemplo.
HOI.LYS B . CHEKEK Y
adecuada demanda local. El programa inicial de la "Cassa per il Me/./.o-giomo" no contenía ninguna medida tendente a favorecer Sas izrversio-nes industriales, y sólo al fina! del período considerado en este estudio se ha tratado de favorecer el desarrollo de la industria mediante ins-trunieatos distintos de los incentivos fiscales y las concesiones de. pré.s-iainos a bajo tipo de interés (23).
Tales instrumentos «entrañan la creación ds áreas <Ie -desarrollo in-dustrial y la obligación, por parte de las empresas con "ana partiri-pación estatal (1. R. L e, 15. IV. L ) , de. invertir en el Mezzogiorao al me-nos el 60 por 100 de las inversiones para muevas plantas industriales y ai menos el 40 por 100 de sus inversiones totales (24).
Lo que antecede -revela claramente las razones por las que 5a polí-tica da desarrollo regional ha sido orientada principalmente al mejo-ramiento ñí- las condiciones económicas ambientales. Vai los •«r-hiieros diez años de actividad de la "Cassa per il IVÍezzogiorno" se h a n realizado
las siguientes inversiones (23) :
I ! •Miles de millones
de liras ;
Bojisfic-a Reforma agraria
Acueducto* y drenajes ... Carreteras
Transportes ferroviarios . Embalaos
Turismo
TOTA! 066 305 2Í3Ü 127 118 72 42 22
31,6 29,0 13,1 12,2 7.5 4.3 2,3
De estos gastos se calcula que sólo el 25 por 100 ha tenido un efecto directo sobre la producción de. bienes (26), mientras el resto de'>pn'a producir efectos indirectos por un período más bien prolongado.
(23) En 19I>3 Jas instituciones refriionale.-; especializadas (IRFIS, GIS y JSVE5MKK) proporcionaron créditos en condicione- favorables a la industria en Sicilia y Ger-doña, y el resto del .Mczzojúorno, respectivamente. Estas y otras medida» a favor de' desarrollo industrial han sido resumidas por la Associazione per lo Sviluppo dell Indurlria nel Mczzogiorno (SVIMEZ) : "Measures to Promote Industrialization i» Southern Italy" (Romc, 195-1) y WEI.MSZ, op. cit.
(.24) Do acuerdo con la Ley núm. 63-1 <le julio de 1059.
(25) Sinterizado en PESCATORE, op. cit., páir. 23, durante el miís de diciembre d«
rOLITICAS DE DESARROLLO PAÍÍA ITALIA MERIDIONAL
Como puede deducirse del cuadro nútn. 4. el programa de la "Cassa" ha obtenido un cierto éxito, sobre todo por lo que -respecta a las dife-rencias existentes entre el Al ezzogiorno y el re-sto del país en cil campo de Jos servicios piíMieos. La distribución de las obras dentro del área meridional lia sido guiada en gran parle yor la necesidad política de ofrecer en todas ¡paríe-s alguna me-joía inmediata en los servicios pú-blicos. Paja emitir un juicio sobre las -consecuencias -d« la creación cié estas iníraastriKítiíras habrán de tuneras en cuenta, además tíe los incre-mentos que han tenido lugar, los que se. verificarían en los próximos años (en el próximo decenio, por ejemplo).
Arinque la "Cassa per il Mezzcgiumo" administra la mayor ¡parte de lo? fondos relativos a los programas para el desarroüo de las regiones )!i<"ridi:>;iakí, tus funciones de organismo capaz de llevar s. cabo una acción de política económica están orientadas a lo? sectores en ios que se hacen. las obras. Las directrices ge-tie-rales de la política de desarrollo del Mcwzogiomo compete- a un comité intorminislerial (Comité de los Ministros para -el Mezzogiorn-o). Ya que, como se ha señalado, no existí' ninguna .programación de caráeter general para el desarrollo del Mezzo-giorno, ei Comité no está en condiciones de formular juicios sobre los efectos gleba-íes que- la? distintas medidas proditcen sobre la economía de la región, estando, por lo tanto, constreiíido a orientar su política por awroxiiiiacioTnes sucesivas (27). Érto puc.dc explicar en paxte la notable cuota de gastos destinados a la ejecución da oJ)raí* públicas y a otras inversiones en servicios sociales, en relación a la que se lia dado en otras áreas deprimidas. Es probable que, entre los países que han oiuprendi'do una política de desarrollo, sólo Japón y Puerto Rico puedan parangoruirss con Italia, por lo que 'respecta a la confianza puesta en el mecanismo dwl mercado como jn.-'dio para favorecer las modificacio-nes de (Ktruftara necesarias para emprender un proceso de crecimiento económico.
En conclusión, el último decenio se lia caracterizado por una nota-ble transferencia de recursos hacia la Italia meridional, utilizados en
1960 y publicado en detalle por la Cassa per Opera Straordinaire di Publico Inte-resse nelPItalia Meridionalc (Cassa per il Mezzogiorno), Bilanc.io, 1959-60 iRoinn, 1961).
(26) G. M. Di SIMONU: 'Svihipjio Kconómico del Mczzogiorno e Sviluppo Econó-mico Italiano". Ulnduslrla, núm. 3, 1960.
(27) Kl nacimiento de un programa más amplio para la Cassa ha sido reciente-mente expueno por su director (ver PKSCATORE, op. cit.).
HOLLYS n . CüEKBSY
gran parto para o.i>viar la gema-a I escasez de servicios públicos y para alimentar el consumo privado. S« esperaba que el aumento de la de-manda local derivada de estos gastos llevase al desarrollo da la industria
eu el Mezzogioruo, sin que. fuese necesaria una intervención más directa. Ai final del decenio, sin embargo, esta política no lia producido toda-vía muchos, cambios, en. la «•s-.fcrcictur.a de la economía ¿aeridiüiial, por lo que. se ha manifestado una tendencia a titilizar medidas más directas para promover la industrialización.
i I. Un modelo de desarrollo regional.
Introducción.
t n a de las más importantes indicaciones que pueden deducirs;1 cíe. la experiencia del pasado decenio es, sin duda, la constatación de que los instrumentos empleados por el Gobierno para el (!cs.arro'i3c <Jtíl M-i'zzo-<riomo han mostrado su iníuíiciencia para conseguir el objetivo de re-ducir las diferencias de rentas inte.rrpgionaies. La causa priis<:i-pal de este resultado e¿ la de no haber tenido en í'uenta. al programar «rl di'!--arrollo del Mczzogiorno. ios increitientos de, renta oue iiabrían de vs-riñcaiwe en -las otras regiones. La? relaciones exisíenteí entre, iris dos grupos de regiones pueden ser :nás fácihncnte aclaradas mediante un .-imple modelo de desarrollo regional, ciíya principal íaracterístii'.a dw!)ía ser la de revelar de qué modo un aumento ríe la renta nacional ys traducá en un incremento de la producción de cada región. Una vez cfecluada la elección (id modelo será posible analizar los eíe;rtos <¡ue las directrices d(i la política económica, «lectiva o potencial, prodiKi;: so]>r? la acJna] estructura de la deinacda o de la oferta.
Algunas indicaciones sobre, el modelo de desarrollo regional.
Las proposiciones contenidas en el capítulo I muestran claraiu-nto que es más avalista considerar la política ds desarrollo regional italiana, eomo una especificación de la política económica general para el conjunto del país, que el resultado de una tentativa directa para ínaximizar el incremento del sistema económico meridional. En relación con esl° el
modelo que será utilizado en el presente análisis se 'diferencia
POLÍTICAS DE DESARROLLO PAiíA ITALIA MKRIDIONAL
mente, del usado por el autor en un estudio efectuarlo en 1954 sobre- la distribución óptima de los recursos en ¡talla meridional (28). En aquel «studio so indicaban las .principales líneas de, desarrollo de las inversiones y do la producción necesarias para garantizar una cierta tasa de inere-rnenf.o fie la renta meridional con un mínimo de importaciones del Norts'. pero no ¿e tomaban en consideración las dificultades de modificar la estructura do. la oferta existente. Kl actual modelo. ¡;.n cambio, pone <•! acento sobre el hecho de que el obstáculo principal de, desarrollo e.-rá representado por la modificación de la estructura de la oferta, más bien que de las disponibilidades de recursos para la inversión. Los resultados del análisis serán utilizados para 'bailar tina indicación acerca de los va-rios tipos de inversiones que pueden derivar de riiferentes hipótesis sobre. el planteamiento de la política económica.
I.os .principales elementos que en. el modelo actual caracterizan las directrices d« la política de desarrollo regional consisten:
a) Ec el desarrollo total de la renta nacional italiana y de sus efec-to? sobre ía demamia regional de bienes.
h) K»;. la transíft-rencia de recursos d(" la región centro-septentrional a la 'meridional, -con objeto de aumentar las disponibilidades •¡¡ara cmi-fiinio e inversión.
c) 3úi oí iüi-roiiíeiito de la iprodueción cíe bienes particulares en el Mfzzof>iorno como resultado de incentivos a las inversiones .privi-cas o de la ejecución directa de actividades productivas por parte de ia Ad-ministración Pública.
d) Mu la tasa de emigración neta de la población del Mezzogiorno bacía la región centro-septentrional o hacia el extranjero.
Estos elementos estarán representados en c! modelo por variables •llamadas estratégicas, que se insertarán para reflejar las principales al-ternativas a disposición de la Administración Pública, como por ejem-plo, la «lección entre un incremento de la producción local y la emi-gración. iUHirjue osla última se. vea influida sólo de modo indirecto y en una medida relativamente limitada. Aun (mando la variable estratégica es eonr.epiualmen.te menos específica que la "variable instrumental" usa-da por J. TINHERGEN (29) - que, por hipótesis, concierne a una magnitud directaine-ntc controlada por la Administración Pública- - juega un papel
(28) H. B. CHE.NERY: ''The Role of índustrialization in Development Pro^rams".
American üeonomie Revicte, Papers und Proceeding, XLV (mayo 1955).
129) J, TINBEKCHN: "Kconomir Policy: Principios and liosign" (Amstordam; North Holland Pi-jljli-sliing, 1956).
-EOLI.VS B . CEE3E8T
análogo en este modelo, habiendo sido elegida al objeto de especificar un tipo dado de acción pública; el valor adoptado por la variable estra-tégica puedo ser, eu efecto, la consecuencia de una política de "laissez taire" (y éste podría ser el case de la emigración) o bien el resaltado de una específica intervención piíblica (ejemplo típico: ía inversión pública en la producción de acero en el Mezzogiorno).
Kl tipo de las relaciones -estructurales «jue pueden ser ini.ro(lucidas en el modelo está condicionado por las disponibilidades de datos ({ue, como se lia dicho niás arriba, han sido obtenidos prineipiilmento de la publicación, del ISTAT de las cuentas económicas territoriales (30). Ka relación con esto, mientras la oferta puede ser repartida entre las tres re-giones tornadas en consideración: Norte (Italia Centro Occidental), Centro (Italia Oriental y Central I y Me-zzogiorno (Italia meridional o islas.). la demanda puede conocerse sólo para Italia en conjunto. La ¡nodida cv. que esta demanda resulla regionaímente localizada puede; s;:r «"•«timada, sólo en base a la naturaleza del producto, con la hipótesis de que «iertos sectores tienen una demanda nacional y otros un mercado tan sólo re-gional, tina hipótesis más realista no ha podido adoptarse por falta de dalos. Es preciso seüalar ¡aún que. esta simplificación i;? más Men insig-nificante en lo concerniente al análisis del desarrollo regional '.leí pa-sado decenio, teniendo en cuenta que en ese período las diferencias entre ios incrementos de la demanda total üe las tres regiones no han sido muy grandes.
La estructura formal del modelo.
El modelo regional adoptado en este estudio determina e-i nivel de producción en tres grupos de regiones (Norte, Centro y Mezzogiorno) en 20 sectores. Los sectores i al 12 tienen un increado nacional!; el resto, sólo regional. Las variables utilizadas vienen afectadas de. los índices: i, que indica el sector productivo. K, la región, y 'I', ei tiempo.
V A K I A B T- E S
X i --- Producción nacional del Bien i (i ~ 1, .... 20). X Í'IÍ '•-- Producción del bien i en la región R (R ~— Norte). M i --. ImjKirtai'iones del bien i del exterior.
(30) "Primi Stutli sui Clonti Kronómiri Territorial^ ", op. cit.
-POLÍTICAS DE DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
Z í = Olería nacional del bien i (sectores 1 al 12) Z i = X i -j- E ¿. Z i ü = Oferta fiel bien i en la Región tí.
D i — Demanda final interna del bien i.
D iR = Demanda filial interna del bien i en la región R.
E i —-. Exportaciones del bien i.
W i :.- Demanda intermedia nacional del bien í.
W ?'R :-=: Demanda intermedia nacional del bien / s;ii la región i!. V i n -••• Valor añadido del bien i en la Región R.
V" f =^ Valor añadido del Jjien Í er. la Nación.
TR :-= Transferencias netas de recursos cíe la región R.
T P -.: V R j T H (igual, aproximada:iienU\ a los recursos totales de la región R ) .
V r— \ ülor añadido total nacional (aprox. — P N . B).
Por lo ({líe resi¡ecta al análisis regional, el Producto Bruto Nacio-nal (V), las Exportaciones (E) y las Transferencias InterregioNacio-nales ( T r ) son eonriiderados <>ouio datos; por razones de- snn:plici;sad se aceipía una tasa de desarrollo constante, tanto del Producto Bruto Nacional coma de las ox?>oríacion¡:s, de tal ¡nodo que ios valores cíe- dicha variable en cada año T pueden venir expresados en función de los respectivos valores ini-ciales y de las tasas relativas cíe desarrollo.
Producto Bruto Nacional en el tiempo t.
donde g es la tasa anual de desarrollo del Producto Bruto Nacional.
Exportación del bien i en (4 tiempo t.
H.t-i\-«i)*lL? [2]
donde ñ i es la tasa anual de. incremento de las exportaciones de i.
Las relaciones estructurales y las condiciones de equilibrio del m o -delo «« indican a continuación:
y oferta del bien i en los sectores nacionales.
HOLLYS B . CHESEBÍ
Demanda y oferta del bien i en Zo.s- sectores locales.
U¡R + W: s =- Zi K ^ = X! R (i = 13,..., 20)
Producción regional dei bien i en los sectores nacionales en el tiempo t.
XIR ~" S¡R . Z¡ -— A S¡R Z o sea
A X*R — X ' R - -X;"R = S:°R A Zf-f A &."R Z* (i ^ - ] 12i.
donde SiK es el coeficiente c5e la oferta (31) del producto i en e! tiompo 0 (esto es, la cuota de oferta total del Lien / tfite so ha producido en la región R en el tiempo 0), y i S |r re.prese^ita ;3a variación úc dicho (•oefk'ienle «ntre el íicinpo 0 y el tiempo T. í.a vaTÍa<!Í<Sn íicl coefi-ciente de oferta será eampleado como variable (istratégiica i es dt'A'ir, que el (!esarro:ilo cié la producción regional, si e'I Gwbierno no iiií<'r-viene niodifieaiiclo la inaa*oha noririal, sería proporcional a: J e la d<'-mamla global.
Demanda interna (sectores nacionales).
.,12) [6 «I
_t
i
f \
/
(i Vi
—
(t
—-...,12) [6b]
En la primera de estas prniaci ornes stó suipone (jue, piara cao a produc-to i. la olasticidíi'd do la demanda final produc-total (consumo prdva'do. con;rinno
(31) LTna definición alternativa que sería igualmente plausible en al.íur.os sectores,
consideraría el coeficiente de oferta como la parte de la oferta nacionc! (¡ae n<> e s
afectada por un cambio en la proporción de las importaciones. El c<njc.p.p!o escogido tiene alguna significación e.n el análisis de la agrirultnra, en la Cfue la parüfspacion de las importaciones ha aumentado en Italia, pero en otros sectores la diferencia es muy pequeña.
rOIJTICAS DR DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
púMieo e inversiones) (32), respecto a la renta -es constante. (-17(). En la üegimtJa se esapresa la demanda intermedia en Ja forma admitida «¡1 el esquema de interdependencias estructurales, en la cual los coeficientes técnicos indican la •cantidad (o valor) 'd-ell bien i nece'saria para producir una unidad de productos del yecto-r j . ."No estantío disponible para Italia los coeficientes a¡_¡ para el total período considerado en <:¡I estudio, será preciso utilizar una esítiin-ajidóii menos precisa de la, demanda intermedia: aproximadamenite, por tanto, se aceptará qu« la cüía-silicida'd de. la deman-da global respecto a la renta es constante y se sustituirán las ecuacio-nes [6 a] y [6 b] por la siguiente:
j y ¡ i
donde Y¡Í representa la elasticidad 'inedia, respecto a la renta, de la de-manda 'total del] sector i. Si 2a impórtamela de los vas-ios componentes, fie la demanda no varían scnsibksmüiiiU.1!, la elasticidad «media respecto a la renta (apie es una media ponderada de la elasticidad do todos los sec-tores que "asan aquel bien) puede suiponerse constante .sin cometer grave error.
Demanda interna (sectores locales)
(Dn, • | - WIH) - - • ( D . H - I - W Í R )
donde los recursos totales de la región (YH) constituyen el producto limito nacional como variable explicativa.
Valor añadido sectorial
V1K = VI RX1 R [8]
donde ViR es el coeficiente de valor añadido; por lo que respecta a la aplicación del modelo a Italia se supone que en cada sector i, a excep-ción de la agricultura, I'ÍR =V ¡ , lo que implica que no se1 liarán
discri-(32) I'ueBto que no se consideran los cambios en las tasas de crecimiento de la Población, puede utilizarse la renta total eji lugar -de la "per capita".
II O L ÍÍ Y S E . C E K K K B Y
mjnaeiones regionales para pasar del valor añadido a la prodúcelos;, o viceversa.
Valor añadido regional
Va =z £ V! R (9)
i
li ocursos totales regionales.
YR^ Vn + TK, [10]
donde TK —transferencias netas de, recursos en la región SL- — es una variable estratégica.
Las aiitetriorcs ecuaciones pueden eon.sidera-ríe cuan» une versión, si J>ien iiiiíliiida por cousidejaeioncs políticas del ¡iipo de modelo re-gional '"imput-oiitmit" usado por W. LECOEXIEI'1 y otros autores para explicar el nivel regional oe producción en los diversoa t>sct«res (.'-.'5). El modelo ip-uede ser utilizado para repartir un iiicr<\in-mto pr-í-íijaiclo clef .yr«!d™;to iiawioiial entre seelores y regiomes cu base, a los valores atribuidos a lo« parámetros e1? 7J¡H? §¡H y a las variables e'sírrjíógieas A S;n y TH. Como método alterjiativo, e'« posible pre-íijar los objetivos del desarrollo de la renta regional y hallar desipnés las solxteiones para los posibles valores de las variables estratógieas; eí»ie método será uti-lizado en el ca'pííulo W .
T^a siinipl'iciiíaid del mode'Jo -regional arriba indieado depeiitic <^ héelio de rfwe no liííne en oueiila la ntilizapión de los facieres y las variaciones en ¡los precios. Per lo" tjue respecta a e.-to úitiino tm pre-ciso tener en cuenta cjue eü inca-emento de las reñías rtigionales valorado a precios constantes, ipor lo que toda variaoiÓJi de l«a "t of tra-fle" emtre regiones está excluido a priori.
(33) Ver CHEUNERY, CLARK y CAO PINNA, O\>. cit., cap. 12.
POLÍTICAS DS DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
III. El desarrollo regional italiano en el período 1951-59.
Introducción.
MI modelo descrito será aplicarlo ahora a la economía italiana para el período .1951-59, a fin ríe -contrastar su idoneidad. íanío para inter-pretar el desarrollo regional cuino para ofrecer, algunos elementos de juicio, sobre todo en relación a las -posibles directrices de la política eco-nómica futura. La hipótesis fundamental riel modelo es la de. que la es-tructura regional id« la oferta se modifica con extremada lentitud en au-sencia de medidas deliberadas encaminadas a alterarla. Para verificar la validez de esta 'hipótesis será suficiente hacer referencia & la distribución de Italia en tres regiones, tal y como se ha adoptado en el estudio repe-tidamente citado del 1STAT. a pesar de que e¿te estudio se refiere •ex-clusivamente a la región del Me.zwo-giorno. Las -estimaciones <Ie los va-rios parámetros que se o'htendrs'ui en este análisis serán utilizada» <-n el capítulo IV, ."ii la discusión de las alternativas que prevenía la .política
de desarrollo del Mezzogiorno.
Estimación de las relaciones estructurales del modelo de. desarrollo.
La documentación estadística para ¡la determinación de los distintos parámetros está contenida en el Apéndice. Se han considerado veinte sectores productivos y las tres regiones a que antes se hizo referencia. Ki 'período considerado en el estudio es ei de los años 1951 a 1959. Los valores de las distintas variables duraiiie tal período y la estructura de
la oferta en los aíi-es intermedios lian permitido aceptar la estnisación de los parám-etros basada solamente en los años •extremos, como suficiente-mente significativa para los aní-s del análisis (31). En las tablas del Apén-dice, por lo tanto, ía documentación estadística se limita a ios años 195í y 1959. La? tablas VII, VIH, IX y X contienen ¿os valores que permiten determinar todas las variables de las ecuaciones [1.] a [10]; los paráme-tros, en cambio, íon calculados en las tablas XI, XII y XV. Una síntesis
(3¿) l'ste üu-puusto fue contrastado dividiendo el período en (ios partes: 1950-51 y I()")6-59; pero tul división añadió muy poco a los resultados obtenidos a base ilel
periodo único, por lo que fue desechada.
ii o L L Y s B . c u. E K :-: R y
de los valores obtenido:? para el Mexzogiorno y el conjunto del país se recogen en el -cuadro raím. 5
La ecuación ]5 a ] , como se deduce de la representación giráfica de la página 28, puede ser utilizada para repartir el desarrollo de la producción de los sectores que tienen mercado nacional en dos •componentes: una.. que puede denominarse efecto demanda ¡S¡RAZ¡) por jiabexse obte-nido sin ninguna modificación de los coeficientes regionales de oferta (es decir, que se acepta que la .producción de un determinado sector que tiene mercado nacional auinenta en las tres regiones a la raisnia tasa); la segunda parte, por el contrario (A S¡H Z ) miele el incremento de la Producción regional que, a paridad cíe nivel de demanda total, depende de modificaciones de los coeficientes) regionales de oferta, a la que se de-nominará efecto oferta (35).
E:i la 'calila XIII del Apéndice se recoge el cálculo de los eíVcíos de-demanda v oferta.
Los efectos de, la demanda sobre al desarrollo regional.
Puesto crue. la utilidad del modelo regional depende del ¡hecho de-que los coeficientes de oferta sean relativamente estables, se trata fie ver en qué modo se habrían desarrollado las rentas de las distintas regiones-en el caso de que sólo los efectos 'de la demanda 'hubiesregiones-en podido mani-festarse.
(35) En ''The Role of Industrialization in Devclnpmcnt Prograins", op. cit., he-definido el "efecto sustitución de las importaciones", para una economía nacionaU •de un modo análogo. El "efecto sustitución de las importaciones" so re-fiere a Iff variación de la cuota con que la producción interna contribuye a la oferta del mer-cado, mientras que el efecto oíerta mide el cambio en la cuota de participación de la producción regional en el mercado. Kpta incluye también tanto el incremento <!<: las exportaciones como el decremento de las importaciones. Una distinción íímílar'
han adoptado H. PEBLOFF, K. DT.-XST, F. LAMPAR» y K. MUTII eu "Hegions, Kesoiirceí
and Kconomic Growth" (Baltimoro: Tlis Johns Hopkins, Press, 1960), pág. 71, al a»a"
lizar los cambios regionales de la ocupación. Su "cambio neto diferencial del em-pleo" corresponde a mi efecto oferta, mientras que su "cambio proporcional" es 1" diferencia entre mi efecto demanda total y el crecimiento regional proporcional, i^* obstante, los autores citados no utilizan esos conceptos en la estructura de un modelo
específico de desarrollo.
Ct.'ADRO rvÚM. 5.
ALGUNOS PARÁMETROS DE LA ECONOMÍA DE ITALIA (1) Y BEL MEZZQGIORNO
Crecimiento de la exportación
O T O 3
Elasticidades de la áemar:ite
Sectores nacionales. i 1. Agricultura
2. Minas I 3. Alimentos y tabaco
Textiles
Vestidas y cueros Productos d-e la madera Metales
Productos metalúrgicos
Productos de minerales no metálicos... Químicos, caucho y petróleo refinado... Papel
4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11.
12. Otras manufacturas Sectores regionales.
13. Construcción
14. Electricidad, agua y gas Transportes
Comercio 15.
16.
17-19. Otro? Servicios. 20. Administración Pública
7.1 1,5 4.1 3,2 17,7 3,4 16,3 12,8 7.2 12,4 9.6
(1) '.ímaieá frorri Primi Stu$i sv.i Contj EconQtnici Tcnitorlali,
0,67 2,00 1,05 0,37 0,99 1,89 1,68 1.90 1.98 1.70 2,16
2,09 1.41 0,96 0,84 0,26 0.71
Cosíicieniírs de oferta del Mezzogiorno
Qiferoncia 1951
S.
0,309 0,155 0,319 0,026 0,198 0,194 0,049 0,062 0,115 0,079 0.068 0,052
0.241 0,183 0,252 0.207 0,221 0.313
1959
0,234 0,152 0,294 0.023 0.193 0,191 0.055 0,074 0,132 0.070 0.071 0.043
0,223 0,211 0,251 0.203 0.214 I 0.321 |
— 0,025 — 0.003 — 0.025 — 0.003 • -0.005 — 0,003 J- 0.006 -i- 0.012 -| 0,017 — 0.009 + 0,006
— 0,009
I-: O I. I, Y S B . C K B S K R Y
DISTRIBUCIÓN BEL IHCREMENTO PS FROSUCCtOH BEgioMAL Pi-oduoci¿n 3 J 3 L 5'£ g T O R ^ SM1HB IOS St-'sei'O Pa aETWiSA V OFEaTA. Rogiona! Sao'cor i .
X
¿l'A (Sfecto Oferta)
?, AZ | (Hfec'co Barnanda)
De] cuadro núai. 6 puede deducirse que en ausencia fie axoti.incs.cio' nes de la estructura productiva el valor añadido del Sur habría yrese::ta-fto una tasa de iiícrcniento del 5 por 100 anual, contra el 5,6 por 100 resultante para el país cu su conjunto. La relación entre estas dos tasas, aproximadamente 0.893. resulta levemente superior a la registrada íl>; '"-*'•'
cbo, ya ai:c la tasa de desarrollo del Sur na sido del 4.6 por 100 contra e.i i>,5 por 100 cíe Italia <?n su conjunto, con mía. relación entre las dos ta-.-as del 0,836. Eu otros términos, si los incremtuitos fie ios valores i;ñaili-(!os regionales hrJtieran tenido in^ar ánicaiiiente, sohre la '¡base fie la* variaciones de la demanda, se Inihieran o'lytenido mejores resultados ÍJ«C
los efectivos, por lo que respecta ai Mrzzogioi-no, tanto en téi-niicos UP lasa de cí<;?arrollo, como lelativaiucnte a la tasa ¿c desarrollo ;1«1 palí;
en su c.onjiiuto. También para el Norte los resultados previrdhies en ¡jase
exelusivam-ente a lo.? pfeetoá de la .demanda demuestran ser ojjíiii!Jñtas
-mientras que para la región Centro la tasa efectiva lia sido superior a ia previsilile, en Lase al efecto demanda.
POLÍTICAS DE DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
uAiíRí) KÍM. 6.
TASAS ESTIMADAS Y REALES DE CRECIMIENTO REGIONAL 1951-59
(En porcentajes)
Norte ' Contro ' ^.lerzogiorno ' i I Tasas de crecimienHo. determinada*
por el efecto oferta. ! ; 1. Sudores nacionales (1) 6.6 , 5.9 5J
: ' ; (4,95) (3.1!
2. T o t a l (2) ój 5.5 3,0 i (3)
55 Tasas reales de crecimiento. i i
?,. Sectores nacionales • 6,3 b.ü 4,3 5,9
i. Total 3:« 5,8 ,• 1,6
Diferencias respecto al crecimiento ; ' nacional d-e la producción total. •
5. Eíiimada (4) ' -r 0,6 0,0 -0,5
6. Heal (5) : + 0.3 ¡ - ü . 3 - 0.9
Cl) La producción estimada en los sectores nacionales procedo üe los efectos de dsnir.nda «So la tabla V.
(a) La producción total estimada se basa en la relación media entre los sectores •.oíalos y los nacionales, excepto el Sw*, donde .se lia hecho para el crecimiento de la renta cU? irans-fersncias.
(3) Los valores estimados del sector agrícola se obtienen como si se tratase Se un sector loca"-. Í4) Diferoni'ia.s entre los valores de la linea 2 y el 5,5 por 100.
(3) Diferencias «ntre los valores de la línea 4 y cl n,5 por 100.
HOT.LYS B . C E E K Í E Í
Por lo que respecta ni Sur, se- lia visto gue los resultados obtenidos en liase Tínicamente a los efectos de- la demanda, aun. cuando superior*» a los efectivos, permanecen todavía inferiore» a los que han observado para Italia en su totalidad. Kilo significa que el rezago del Sur. res-pecto a la expansión de las demás regiones, es de carácter estructural. Las razones de este retardo pueden ser fácilmente individualizadas exa-minando las cifras del Apéndice. Las tablas X. XI y XIV ponen de re-lieve cómo en los sectores nacionales, en los que la elasticidad es igual o superior a mío, la producción del x.íezzogiorno contribuye en una •ra.e-dida bastante -nodesta a la formación de la oferta total, mientras sucede lo contrario en los sectores donde la elasticidad resulta inferior a 1. íín el pasado decenio el MesMogiorno ha -producido tan sólo el 7 per 1.00
cíe la oferta total de 'productos !de las industrias de base- (elasticidad de la demanda 2,4) el Tó por 100 de la oferta de productos de las; industrias exiraciiva-s (elasticidad de la demanda 2,8} y el 20 ¡por 100 'de la ofer-ta de -bienes de c-ozi-sunio (elasticidad de la demanda 1), noimtras na aportado el 30 i>or 100 de. la oferta do productos agrícolas (elasticidad dé-la demasíedé-la 0,7). Para tales sectores (sectores nacionales) dé-la redé-lación en-tre el desarrollo "norwial'r del Mey,zí»síiorii« (obtenido sólo en .base a los factores de la ¿emancSa) y el total del país, que es íí,867, .puede inter-pretarse cerno una media ponderada <íe la elasticidad de- la demanda. Puesto ífu-o en los sectores 1 al 12 tal elasticidad es la de los nacionales? las diferencias (jue so proáucen <>.ntre el desarrollo ¿e las rentas regiona-les son imputabregiona-les directamente a su importancia; es decir, a ia estruc-tura se<;:oriaí de la producción en el año inicial, a los ««eficientes re-gionales de oferta en el año inicial y a los coeficientes de valor añaciido. Las transferencias de renta íiaeia el Mezzogiorno, que en el morlelo in-fluyen sola-nienle sobre los sectores locales, elevan algo la ,posiciÓ3i re-lativa del Mezzogiorno respecto a la economía italiana en su conjunto, pero no lo «uliciente para contrastar los efectos de la.-estructura existente de la oferta en los sectores nacionales.
POLÍTICAS DK DESARROLLO PARA ITALIA MERIDIONAL
Los efectos de la modificación de la oferta sobre el desarrollo regional, gional.
KI cuadro mita. 6 comentado antes muestra en sjué .medida los •efectos oferta han modificado I-c.-; rositUa-iios que habrían podido- pro-ducirse sólo a base del efecto demanda.
Para Italia en su conjunto, ios eí'cr.tos oferta pueden ser interpre-tados (-tritio variaciones que intervienen en los líorecníajes según ios cuales las iniporta-ei ornes participan en ía formación fio la oferta global •tic los clistintos productos. Ta'l cuota ha aumentarlo para la agrioultara v 'I0.3 bienes xíe eon.-íiimio, •mientras q-ue ha disminuido para les ipi-oeluc-tes minerajes y niecáüiros: el <>fe'eto neto de tales variaciones ha airaieii-larío i-a inoHÍeticia media líe, las í"üi|j5OTita:ciones SDIJIC 'la oierta gloJüíJ fie los sectores nacionales ileil 9,8 por 100 en 1951 al 10.7 por 100 í'ii 1959.
De. mayor impcírtaneia aún resulta el iiLcrejiiento que ss iia veíri-íieado e-n :ta íp'-epensi-ón n¡e.(iia a la impoirtacíióí). (relación entre, iiispo'r» lacioncs y I'. ><. B.), que Ka pasado ¿e 0,125 a 0.1Í9. Tales vsriario-jxes son atri]>uiil)le-s. en mi 95 por ICO, a las iD.Táiíie-a-ciones d.e la de-manda tanto cualitativas eoino cuaivü-ialivas. SI »iau«:ito mayor de ías hnportacioiics eo-rreapoiwíe a los i])roduetos agrícedas, para los qu« el porcentaje ••s-dlj.re la oferta global Ira ¡.pasado del 11,5 'por 10!) al 19 por 100.
Pasando al análisis regional, (i principa] resultado de la* variacio-nes que han tenido •lugar eu la esíiruetiiira .de la oíenta consistí; e;j <;1 alimento de la ruóla de partk'ij)acjón de la región Centro, í*n la for-mación de; la oferta global, tanto e« el sector primario CUMIO <MI la industria man'iii'acíarera. En el sectM- de 'la produeoión ipriuiaria, los progresos del Centro se han 'producido a co.«la Úel Me^zogiorno, miexi-tras <MI las jiidiirt-iia* maniiufa'otUTera-s ha sido el JNorte tfiik-n, sobre todo, ha coxiiftiszado a perder tiTrcno. Este último hedho ha t'ojidíi-cido. de todas foranas, a una mejor distribución territorial de la indus-tria productora de Inanes instiuimcntales para los niales el porcentaje de la producción de la región del Norte ha •dCíeendido del 62 al 59,5 por 100. beneficiando a las otras dos regiones en proporción a BUS poicfiiiajes ináeiallps. En eJ sector de industrias ,pirodneloiras de bienes dp (•onsinno ífoniiprciwl-ida* las ailimentieias) la e«trn<<tnra de la oferta lia j)frnn-anfvido fasi invariable, .-i se exre.ptiía una leve disminución
HOL I, Y S E . C ü E H E E Y
de la cuota concerniente al iVTezzog.iorno y um aumento en las impor-taciones.
Como resiíltatlo de estas •mo-dif'i'eaeione's estructurales da la oferta. la región que ha conseguido eliminar las diferencias entre la propia lasa ile desarrollo y Ja del triángulo indutvtriaí del Norte, ha sido la región Centro más <pie la Sur. Entre; los principales fautores q-iu; han favorecido este proceso e¡*tán eü descubrimiento del metano en el Valle Padana y alíganos interesantes desarrollos industriales estrechamiente conectados ion dicho descubrimiento, más hien que una eá-ei'üi ate-nua:eiói: de la concentración te.ri'itori'al <le la ind'Uíftria mecánica y química, todavía fuertemeati; coiw-fín.trada cu la zona <le',l triángulo •in-dustrial. Si se tiene- en «lienta que en el pasado 'decenio la tasa de incre.men.ito de la ¡población en -ei Centro ha sido sens-iblsmente infe-rior a la de la mayor -parte fiel j.;aís, resulta que en esta región oí desarrollo de .la renta "per eapita" lia .sido aún unas eiJe-va'do qn«"J lo que reflejan laa cifras de las tablas \ y \ f. su})erai!do incluso la tasa tlís la región Norte.
En el M^zzogiorzio, los efectos oferta han sádo exae-tajiie-n-le i)ptie#iíos a lo previsto por la "Cassa per il Mezzogiomo'7. A ios diez años def. «•-omiienzo idel pragiraiua, la iproduccióii de la agrieuÍLura y de f)ieiies de consJVMiio cíe origcii industrial ha aumentado a -un rilan o inferior al dt; la demanda nacional o regional de esos inionios bienes (36). Sin excep-ción, lo-s efectos oferta de estos sectores son negativos (ver cuadro nú-mero 7) y muestran por sí solos ía explicación dei alejamiento entre el desarrollo de la renta previsible en J>a*e al iiiereinieiito de la tic-manda y el -que de hec'ho so ha prodiccido. Sólo en etl ss'ntor de bieiK's de inversión, para los cuales el uieixado es naeionail. la tasa de des-arrollo dul Mezzogioi-a:o lia sobrepasado Ja inedia 'df-1 .país en KU con-junto, hecho que se explica por tratarse de industrias que parten ele un íiivel muy bajo y cviva contribución al avúnculo de la renta del A'?z-zogiorno es muy rudu^da. aunque promete aiiuientar en el fuinr».
í.'!6) Analizando el período 1951-59 en el Sur, exiítc poca diferencia entre tomar los sectores nacionales y regionales, ya (fue el crecimiento regional de la •demanda total es, aproximadamente, el mismo que el desarrollo nacional, debido al creci-miento de las transferencias.
CUADRO NÚM. 7.
(En billones de liras)
S E C T O 2 K S
I. Producción primaria. 1. Agricultura ... 2. Minas
lí. Manufacturasí.
4-3-6-12. Otros bienes de consumo
7-11. B i e n e s (le
prorluc-Total parcial III. Sectores locales.
13. Construcción 16-19. Otros servicios 20. Gobierno ...
Total parcial Demande 155 10 ]74~ 111 230 930 " 1.271 230 135 231 71 670 2.118 OETE ! i Oferta
' - ^ 8 1 ! 22 f _~ o~
22 . —32 ! — 6 1 • 7 1
0 : 0 0 0
," °"
, - 8 0 TOTAL 124 165 136 198 869 230 135 234 71 ~ 670 "
2.038
C E N T E O
Demanda ' , 323 367 i 1 97 ' 150 478 ~ 725~ ~
¡ 231 ¡ 216 ! 224 ¡ 152 ¡ 1.915 ] Oferta 74 47 — 4 17 50 ~ 0 0 0 171 TOTAL :Í«7 91 Í83~ 93 357 525 775 231 216 224 ~ 823 2.085 Deintuida: 327 31
'568 !
i i 106 45 121 ~ 2-JT 125 1]9 1.109 1 U R Oferta
- - 101 .
~102 '
- - 2 3 ! - 6 ¡ 16 . _ _ - 1 — 13 '
°
0 , 0 ' — 115 TOTAL 226 40 ~~ 266 83 39 137 ~ 259" 125 119 106 ~" 1.69~ 994I T A L I A Demanda 805 104 909 317 425 1.529 " 2.271" 586 470 564 1.962~ 5.142 • Ofsrta 68 ~ 10 — 5 — 31 2 ~"--3"F 0 0 0
o
o"
- - 2 4 TOTAL 747 172 " 919 312 394 1.531 1237 586 470 564 312 ] .962 5.118
1. Derivados do la csixoio:-- (5.= ) aplicado :; los dates do 20 sectores.