UNIVERSIDAD TÉCNICA PARTICULAR DE LOJA
La Universidad Católica de Loja
TITULACIÓN DE LICENCIADO EN COMUNICACIÓN SOCIAL
"Análisis de la agenda setting de los medios
de comunicación: televisivos, impresos y digitales del Ecuador,
entre abril y mayo del 2012. Caso de estudio: www.eldiario.com.ec".
Trabajo de fin de titulación
Autor:
Herrera Herrera, Yoder Cornelio
Director:
Yaguana Romero Hernán Antonio, Mg.
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CERTIFICACIÓN
Mg.
Hernán Antonio Yaguana Romero
DIRECTOR DE TRABAJO DE FIN DE CARRERA
CERTIFICA:
Que el presente trabajo denominado "Análisis de la agenda setting de los medios de comunicación: televisivos, impresos y digitales del Ecuador, entre abril y mayo del 2012" realizado por el profesional en formación: Herrera Herrera Yoder Cornelio; cumple con todos los requisitos establecidos en las normas generales para la Graduación en la Universidad Técnica Particular de Loja, tanto en el aspecto de forma como de contenido, por lo cual me permito autorizar su presentación para los fines pertinentes.
Loja, septiembre de 2012
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CESION DE DERECHOS
Yo, Yoder Cornelio Herrera Herrera declaro ser autor del presente trabajo y eximo expresamente a la Universidad Técnica Particular de Loja y a sus representantes legales de posibles reclamos o acciones legales.
Adicionalmente declaro conocer y aceptar la disposición del Art. 67 del Estatuto Orgánico de la Universidad Técnica Particular de Loja que en su parte pertinente textualmente dice: “Forman parte del patrimonio de la Universidad la propiedad intelectual de investigaciones, trabajos científicos o técnicos y tesis de grado que se realicen a través, o con el apoyo financiero, académico o institucional (operativo) de la Universidad”.
……….. ……….
iv
AUTORIA
Las ideas, conceptos, procedimientos y resultados vertidos en el presente trabajo son de exclusiva responsabilidad del Autor.
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DEDICATORIA
A Dios mi creador por la vida para terminar este ciclo de estudios. A mis padres Beltrán y Susana mi ejemplo, gracias por su apoyo moral y amor total para terminar mi carrera universitaria. A mis hermanos Estibar, Wily, Rolando, Fabricio y Yanina, mi orgullo de siempre. A mis abuelitos en el cielo por su filosofía de vida inculcada. A mis compañer@s de trabajo por su apoyo y estímulo constante, y a mis hijos Jhuliana y Ricardo que llenan mi vida y son mi mayor motivación, gracias por su amor, comprensión y apoyo incondicional. Este es el resultado y es el haber cumplido una meta más en mi vida.
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AGRADECIMIENTO
Expreso mi más sincero agradecimiento a todas aquellas personas que hacen la Universidad Técnica Particular de Loja y a los medios y empresas de comunicación por su colaboración en el levantamiento de datos en la presente investigación.
De igual manera mi reconocimiento y gratitud a Don Hernán Yaguana, Director del presente trabajo.
A mi familia por siempre brindarme su apoyo. A mis padres quienes a lo largo de toda mi vida han apoyado y motivado mi formación académica, creyeron en mí en todo momento y no dudaron de mis habilidades.
A los profesores a quienes les debo gran parte de mis conocimientos, gracias a su enseñanza, y finalmente un eterno agradecimiento a esta prestigiosa universidad la cual abre sus puertas a personas como yo, preparándonos para un futuro competitivo y formándonos como personas de bien.
Gracias Dios, gracias amig@s y compañer@s, gracias padres y hermanos, y en especial, gracias Jhuliana y Ricardo.
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ÍNDICE DE CONTENIDOS
Número de página
CERTIFICACIÓN……….. ii
ACTA DE CESIÓN DE DERECHOS……….……… iii
AUTORÍA……… iv
DEDICATORIA………... v
AGRADECIMIENTO………. vi
INDICE DE CONTENIDOS………. vii
RESUMEN EJECUTIVO……….……… 1
CAPITULO I. PARTE INTRODUCTORIA INTRODUCCIÓN……….….…………2
OBJETIVOS……….………. 5
CAPITULO II. MARCO TEÓRICO 2.1…Teoría de la Agenda Setting: la agenda de los medios, La agenda pública y la agenda política………... 6
2.1.1…La Agenda Setting como función de fijación de los medios masivos……. 7
2.1.2…La construcción de la Agenda………12
2.1.2.1…Primer nivel de la Agenda Setting….……… 13
2.1.2.2…Segundo nivel de la Agenda Setting….……….15
2.1.3…Agenda de medios………16
2.1.4…Agenda pública……….….………...18
2.1.5…Agenda política………..………...18
2.1.6…Agenda Setting en el mundo………...20
2.1.7…Agenda Setting en el Ecuador….………...23
2.1.7.1…Breves Antecedentes…….………...25
viii CAPÍTULO III: INVESTIGACIÓN: ANÁLISIS DE CONTENIDOS
DE LA SEMANA COMPUESTA
3.1…Metodología….……... 36
3.2…Técnica empleada... 39
3.3…Descripción de los nueve apartados que contiene la ficha de la plataforma estadística……….... 39
3.4…Descripción del medio digital: www.eldiario.com.ec………... 41
3.5…Presentación de cuadros estadísticos…..……… 47
CAPÍTULO IV: ANÁLISIS INDIVIDUAL DE RESULTADOS 4.1…Del medio de comunicación investigado... 62
4.2…De las secciones investigadas... 63
CONCLUSIONES………. 75
BIBLIOGRAFÍA………. 78
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RESUMEN EJECUTIVO
Se pretende analizar la agenda informativa publicada por los medios de comunicación de prensa, televisivos y digitales del Ecuador.
La introducción describe sus antecedentes, sus giros y el desarrollo conseguido en las decisiones de nuestra cotidianidad.
Mediante el marco teórico se explica el objeto de estudio para conocer causas y efectos de su influencia; los conceptos fundamentales del tema a desarrollarse; se describe qué es “agenda setting”; su evolución, características, importancia, beneficios, consideraciones conceptuales y antecedentes, como marco de referencia para el análisis.
Se presentan los resultados de la investigación y sus valoraciones críticas, resaltando su influencia al perfil informativo en la agenda de las noticias.
Se describe su historia, actualidad, componentes: misión, visión, valores corporativos, explicando sus estrategias como herramientas de operatividad y materialización del diario.
El análisis individual de los resultados permitió comprender el proceso mediante el cual son definidos hechos y sucesos que el medio da a conocer a la población, evidenciando quienes determinan su agenda informativa.
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CAPÍTULO I: PARTE INTRODUCTORIA
1.1. INTRODUCCIÓN.-
“Todos los medios nos vapulean minuciosamente. Son tan penetrantes en sus consecuencias personales, políticas, económicas, estéticas, psicológicas, morales, éticas y sociales, que no dejan parte alguna de nuestra persona intacta, inalterada, sin modificar. El medio es el masaje” (Marshall McLuhan, 1967)
La prensa, las noticias de la radio, los noticieros televisivos, e internet, nos brindan la posibilidad de despertar en contacto con el mundo y orientarnos respecto a la realidad cada mañana en nuestra vida. La forma en cómo se satisface la necesidad de información ha variado a través del tiempo, cultural y tecnológicamente.
Anteriormente al desarrollo y adopción de esos medios de comunicación social, el hombre iniciaba su jornada con la información de su entorno cercano, de su familia y vecinos. Si era religioso, su mañana comenzaba pidiéndole al Creador que alumbrara su jornada, que le indicara en qué debía honrarlo. Hoy, excepto aquellas que mantienen esas ancestrales tradiciones, no se genera ese tiempo para la reflexión previa al día de trabajo. El hombre y la mujer de hoy han cedido su propia interioridad a cambio de una mayor conexión con el mundo.
La presencia de los medios de comunicación de masas en nuestra vida cotidiana constituye una de las mayores revoluciones del mundo actual. Cuantitativamente la expansión de la comunicación en los últimos decenios se ha producido de un modo regular e interrumpido, paralelamente a la evolución demográfica, educativa, social y política.
3 Los problemas relacionados con el acopio y el almacenamiento de la información afectan hoy a todas las sociedades. No solamente ha aumentado la cantidad de información, sino que además los individuos, los organismos, las agencias y los medios de comunicación social, los centros docentes, los gobiernos y las empresas piden constantemente un suministro de información pertinente, para su trabajo cotidiano.
Procesar, filtrar, seleccionar tantas noticias disponibles para lograr satisfacer la natural necesidad humana de orientación respecto a su realidad y equilibrar la sensación de incertidumbre del mundo de hoy se ha vuelto un particular y candente problema.
Cobra relevancia frente a las circunstancias actuales el proceso de selección que los medios hacen de la información y hasta qué punto ellos iluminan esa parte de la realidad mediática a la que se accede, aquella que queda expuesta a nuestros ojos y oídos.
La teoría de la agenda setting, objeto de esta exposición, trata acerca de ese proceso de selección de las noticias, del encuadre qué les dan los medios y de su posible transferencia a los públicos.
Durante el siglo XX y el presente, los distintos medios de comunicación que han surgido han sido motivo de preocupación para gran cantidad de instituciones como el Estado, la Escuela, la Universidad, la Familia, la Iglesia, etc., y objeto de estudio de diversas disciplinas científicas, tales como la sociología de la comunicación de masas, las ciencias políticas y la semiología. En todos los casos se reconoce a los medios como actores claves de los procesos sociales y políticos de la sociedad en la formación de la opinión pública.
A lo largo de los últimos dos siglos y medio el concepto de opinión pública ha sufrido cambios, y estos se deben a los distintos enfoques teóricos que la han abordado.
4 En este caso, se abordará este tema desde el marco de la teoría de la agenda setting, dentro mismo de los medios de comunicación e información. El primer capítulo es una introducción de los principales aspectos que estudia la agenda setting, en donde se presenta el funcionamiento de las agendas de los medios, la agenda pública y la política; igualmente se incluyen los precedentes e inicios históricos de los estudios sobre los efectos de los medios de difusión que llevan a enunciar la propia teoría; el objetivo será comprobar la teoría en referencia con la realidad ecuatoriana.
Para ello se analizará resultados del trabajo de aplicación de la teoría con el medio de comunicación asignado (www.eldiario.com.ec) y su correspondiente metodología, específicamente a través del análisis de contenido de los principales medios de comunicación de todo el país. El objetivo es adoptar una perspectiva comparable utilizando el formato de ficha, la misma que servirá para reunir la información de forma cualitativa, y que luego será tabulada de forma cuantitativa, procedimiento que se llevará a cabo dentro de una “semana compuesta”.
El análisis de contenido de la semana compuesta pretende alcanzar una muestra representativa de la información publicada en www.eldiario.com.ec. Los datos obtenidos serán transcritos a una plataforma informática proporcionada por la Universidad Técnica Particular de Loja y los impresos de las pantallas trabajadas del medio analizado serán anexados como respaldo de esta tesis.
La plataforma informática será de uso dinámico, sencillo, muy similar a las fichas de recolección de la información, lo que permitirá ingresarla sin mayores contratiempos.
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1.2. OBJETIVOS.-
General:
• Analizar las características de la información publicada y/o emitida (agenda informativa) de los medios de comunicación de prensa, televisivos y digitales del Ecuador.
Específicos:
• Establecer la procedencia de la información, la naturaleza de las fuentes y de los protagonistas, estructura de la información y formato de noticias.
• Especificar el tratamiento de la información, el enfoque y el desequilibrio informativo (información y opinión).
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CAPÍTULO II: MARCO TEÓRICO
2.1. Teoría de la agenda setting: la agenda de los medios, la agenda pública y
la agenda política.-
El interés por la opinión pública se suele centrar en la manera en que se distribuyen las opiniones: cuántos están a favor, cuántos en contra y cuántos indecisos hay. Ése es el motivo de que los medios informativos y buena parte de su audiencia estén tan fascinados con los sondeos de opinión pública, sobre todo cuando hay elecciones. Pero, antes de ponernos a sopesar esa distribución de opiniones, necesitamos saber cuáles son las cuestiones que están en el centro de la opinión pública. Porque las personas tienen opiniones sobre un montón de cosas, pero sólo unas pocas les importan de verdad. El papel como fijadores de la agenda que tienen los medios informativos consiste en su influencia sobre la relevancia de un tema; es decir, sobre si un número importante de personas piensan que vale la pena tener una opinión del tema en cuestión. Aunque hay muchos temas que compiten por la atención pública, sólo unos pocos tienen éxito, y los medios informativos ejercen una gran influencia sobre nuestra percepción de cuáles son los temas más importantes del día. No estamos hablando de una influencia deliberada y premeditada, como la que se desprende de la expresión “tener una agenda”, sino más bien del resultado no buscado de esa necesidad de los medios informativos de seleccionar y destacar un puñado de cuestiones como las noticias más relevantes del momento.
7 Walter Lippmann es el padre intelectual de la idea que ahora se llama agenda setting; el capítulo que abre su clásico de 1922, La opinión pública, se titula “El mundo exterior y las imágenes que nos hacemos en la cabeza” y ahí se resume la idea del establecimiento de la agenda. Lippmann manifiesta que los medios informativos son una fuente fundamental de las imágenes que hay en nuestras mentes sobre el mundo de los asuntos públicos, un mundo que para la mayoría de los ciudadanos está “fuera de alcance, fuera de la vista, fuera de la mente”.
Sin embargo su tesis es que los medios informativos, esas ventanas al inmenso mundo que queda más allá de nuestra experiencia directa, determinan los mapas cognitivos que nos hacemos de él. La opinión pública, sostiene Lippmann, responde, no al entorno sino a un pseudo entorno construido por los medios informativos.
Hoy en día, las pruebas empíricas sobre el papel de los medios de comunicación a la hora de establecer la agenda confirman y profundizan las observaciones a grandes rasgos de Lippmann. Pero esta imagen con detalle de la formación de la opinión pública no llegaría hasta mucho más tarde. Cuando se publicó La opinión pública en 1922, faltaba aún más de una década para que se publicaran las primeras investigaciones científicas sobre la influencia de la comunicación de masas en la opinión pública. Y en cuanto a la publicación de la primera investigación explícita sobre el papel de establecer la agenda que juega la comunicación de masas, no llegó hasta exactamente cincuenta años más tarde.
2.1.1. La agenda setting como función de fijación de los medios masivos.-
El análisis sistemático de los efectos de la comunicación de masas sobre la opinión pública, como investigación empírica basada en los preceptos científicos, data de las presidenciales estadounidenses de 1940, cuando el sociólogo Paul Lazarsfeld y sus colegas de la Universidad de Columbia, en colaboración con el encuestador Elmo Ropert, llevaron a cabo siete períodos de entrevistas con votantes de Erie County Ohioi. (Lazarsfield, Berelson & Gaudet, 1944). Contrariamente a las expectativas, tanto populares como académicas, aquellas encuestas y muchas investigaciones posteriores que habían de llegar de otros escenarios, en los veinte años siguientes, aportaron pocas pruebas de la influencia dé la comunicación de masas en actitudes y opiniones. Dos décadas después de Erie County, el libro de Joseph Klapper, “Efectos de las comunicaciones de masas”, proclamaba que se
8 Sin embargo, aquellas primeras investigaciones en ciencias sociales de los años cuarenta y cincuenta sí que hallaron abundantes pruebas de que las personas adquirían información de los medios de comunicación, aunque eso no les hiciera cambiar de opinión. En otras palabras: Los votantes sí que aprendían de las noticias. Desde el punto de vista periodístico, la cuestión del aprendizaje resulta más fundamental que la de la persuasión. Frases como “lo que la gente necesita saber” o “el derecho a saber de la gente” son estandartes retóricos del periodismo. A la mayoría de los periodistas, lo que los preocupa es informar. La persuasión queda relegada a las páginas editoriales e, incluso ahí, informar continúa siendo central.
Además, incluso después de que la ley de los efectos mínimos se volviera la opinión convencionalmente aceptada, seguía habiendo la sospecha permanente, entre muchos científicos sociales, de que todavía quedaban efectos mediáticos importantes por explorar, por medir. Era el momento oportuno para un cambio de paradigma en el análisis de los efectos de los medios, que pasara de la persuasión a ese momento previo, en el proceso comunicativo, que consiste en informar.
Con este telón de fondo, dos jóvenes periodistas de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Carolina del Norte emprendieron una pequeña investigación en Chapel Hill, en Carolina del Norte, durante la campaña presidencial estadounidense de 1968.
Aquellos dos profesores, Maxwell McCombs y Donald Shaw acuñaron también un nombre para esa hipotética influencia de la comunicación de masas. La llamaron “El establecimiento de la agenda” (1972: 176-187).
Aunque el término “agenda setting” no se acuñó hasta 1968, se cuenta con pruebas históricas de este fenómeno ya en épocas muy anteriores. En las colonias británicas que lle-garon a convertirse en los Estados Unidos, el foco de la atención geográfica y la relevancia de los topónimos en la prensa colonial norteamericana cambió de manera drástica en los cuarenta años que precedieron a la Declaración de Independencia en 1776. (Merritt, 1966).
9 Independencia, un tercio de los nombres hacía referencia a Norteamérica exclusivamente.
En los dos años finales, 1774 y 1775, la mitad de los topónimos hacía referencia únicamente a Norteamérica. Aún más relacionados con la idea del papel de la prensa como fijadora de la agenda a la hora de lograr un consenso político, los símbolos que se refieren a las colonias norteamericanas como una sola unidad experimentaron un importante incremento después de 1763. Tras esa fecha, una cuarta parte de todos los símbolos norteamericanos en los periódicos se referían a las colonias como una sola unidad común. La agenda geo-gráfica de la prensa colonial del siglo XV construyó la identidad cultural y política de una nueva nación.
Si pasamos al siglo XIX, también se ha señalado la fuerte creencia de los reformadores de la era progresista en este papel de los medios informativos. Fijar la agenda pública es, al parecer, un ejercicio de poder que yace en el corazón de los políticos demócratas. Los refor-madores municipales aprendieron esta lección en la década de 1890, no sólo en Chicago y en San Luis, sino también en otras grandes ciudades.
En Chicago, por ejemplo, todos los temas de interés público que hicieron erupción a finales de la década de 1890 habían sido destacados en las agendas de los periódicos durante gran parte de la década. La intensa y continua cobertura de uno de esos temas, la regulación de las vías de tren en las calles, dio como resultado que el tema dominara las elecciones locales durante años, hasta tal punto que, hacia 1899, todos los candidatos a la alcaldía se sintieron obligados a hacer de la regulación de las vías de tren en las calles el tema estrella de su campaña. (Merritt, 1966).
En otro lugar de la política norteamericana del cambio de siglo, el famoso editor William Alien White, de Kansas, utilizó su periódico, el Emporio Gazette, para formular una agenda
anti populista. Aunque resulta complicado asegurar los efectos precisos que tuvo la agenda del periódico en la agenda pública local de aquel momento, Jean Lange Folkerts llegó a la conclusión de que White fijó una agenda para sus lectores que negaba las penurias económicas de los granjeros entre 1895 y 1900, porque a él no le gustaban las soluciones institucionales que aquéllos proponían, y temía la pérdida del control por parte de los em-presarios y la pérdida de la capital del Este. (1983: 29).
pú-10 blica incluían un análisis de toda la década de los turbulentos, donde se pasaba revista a la evolución del tema de los derechos civiles en Estados Unidos entre 1954 y 1976 (Winter y Chaim, 1981: 376–383). Aunque esos dos ejemplos del siglo XX no son más que dos pequeños fragmentos de historia, se trata de útiles puntos de referencia porque presentan la ventaja de comparar el contenido de los medios informativos con una evaluación sistemática de la opinión pública a lo largo de un periodo sustancial de tiempo. La mayor parte de la investigación histórica, o lo que es lo mismo, todas las investigaciones sobre periodos de tiempo anteriores al desarrollo de los sondeos de la opinión pública en los años treinta, carecen de dicha ventaja. Pero, basándose en la gran colección de pruebas contemporáneas que definen la teoría de la agenda setting, Edward Caudill llegó a esta
conclusión: “La ramificación histórica es que la agenda periodística puede ser una guía razonable para la opinión, más allá de la audiencia inmediata de tal periódico o tal revista”. (1997: 179).
Por supuesto, Caudill señalaba que “hay límites y restricciones; sobre todo es preciso que exista una comunicación de masas de gran difusión y que ésta disfrute de vínculos portadores de sentido con la población, cuyas opiniones son interesantes”. (1997: 180).
El conocimiento que hemos adquirido en estos últimos tiempos sobre el papel como fijadores de agenda de los medios de difusión se ha utilizado, a su vez, para organizar nues-tra comprensión del pasado histórico. Los académicos que han asumido que la dinámica contemporánea de la opinión pública descrita por la teoría de la agenda setting se puede extrapolar al pasado, han empleado los análisis de contenido de los periódicos y las revistas para escribir la historia de la antigua opinión pública.
“Esta fusión del análisis histórico con las explicaciones contemporáneas de la opinión pública ofrece una rica promesa teórica para comprender la rápida evolución de las nuevas prácticas políticas, tanto electorales como de gobierno, que están vinculadas con las nuevas tecnologías de la comunicación y los medios de alcance mundial”. (Blumler y Kavanagh, 1999: 209-230).
Como importantes apéndices conceptuales de esta promesa teórica, tenemos dos de las perspectivas identificadas por la tipología de Acapulco, la de la historia natural,en el plano del sistema, y la del retrato cognitivo, en el plano individual. Ambas ofrecen una visión de cerca del modo de funcionar del establecimiento de agenda.
11 afinado, de las complejas interacciones entre el público y los medios en una amalgama continuamente cambiante de temas. A esta perspectiva más amplia, con su enfoque de una colección de temas, se la llama competición en la tipología de Acapulco.
La investigación en agenda setting comenzó en Chapel Hill con su situación “del mundo real”, que sigue siendo la perspectiva última tanto para los académicos como para los ciudadanos que tratan de entender la evolución de la opinión pública en la sociedad.
Por último, haciéndose eco de la idea de Lippmann del pseudo entorno en este nuevo siglo, el columnista del New York Times, William Safire proporcionó este breve resumen de la
realidad y las noticias: Y en la política, lo que es ampliamente percibido por la prensa y por el público es lo que es.
El establecimiento de agenda es un efecto sólido y extendido de la comunicación de masas, y que los efectos de establecimiento de agenda de la comunicación de masas están muy extendidos. Se han observado efectos de fijación de agenda a lo largo de todo Estados Unidos, en una gran diversidad de ciudades grandes y pequeñas. Se han encontrado también estos efectos en ciudades de todo el mundo tan diferentes como Tokio o Pamplona, y en países tan distintos como Argentina o Alemania. En conjunto, en la actualidad disponemos de más de cuatrocientos estudios empíricos sobre la agenda setting. La mayor
parte de ellos siguen el ejemplo original de Chapel Hill y se llevaron a cabo en el transcurso de campañas políticas, mientras que otros han seguido de cerca la opinión pública en periodos no electorales. Hay una gran diversidad en los asuntos públicos que han sido examinados en los últimos 35 años, y que engloban la economía, los derechos civiles, las drogas, el medio ambiente, la delincuencia, una amplia variedad de cuestiones de política exterior y docenas de otros asuntos públicos.
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2.1.2. La construcción de la agenda.-
Los efectos de los medios de comunicación se consideran posibilidades manipuladoras en las audiencias, preferentemente de tipo cognitivo, pues al realizar la cobertura de los acontecimientos de actualidad, lo hacen de forma jerarquizada que de acuerdo a la teoría de agenda setting el temario establecido por los medios, logra un gran impacto en la audiencia.
En 1981 Gladys Engel Lang y Kurt Lang, respecto a los asuntos que pertenecen a la experiencia personal, afirman que los medios ayudan a hacerlos de dominio público. (Rodríguez, 2004: 30). Sin embargo, en otros asuntos, como el Watergate, es necesaria la atención de los periodistas para que el tema salga a la luz. Este interés de los medios por determinados temas no surge de modo aislado, sino que recibe influencias, por ejemplo, de la agenda política. Por lo tanto, la construcción de la Agenda es un proceso colectivo con cierto grado de reciprocidad. Lang y Lang sintetizan el trabajo de los medios en un proceso continuo de cuatro etapas, en las que quedan englobadas las teorías de la Agenda y donde aparecen los marcos o frames.
En la primera fase, los medios resaltan algunos acontecimientos, personalidades, grupos, etc., para destacarlos sobre el resto. Aquí se hace una interesante diferencia entre los acontecimientos que se destacan en los medios y los que no.
La segunda fase consiste en el enmarcado del objeto que constituye el foco de atención, aquí los medios pueden subrayar o esconder aspectos de este objeto.
La tercera es la unión entre el objeto y determinados símbolos, de modo que el asunto se convierte en parte de un paisaje político reconocido.
Finalmente, en una cuarta etapa aparecen los portavoces que pueden articular demandas y que intentan llamar la atención de los medios. La primera etapa se correspondería con el establecimiento de la agenda; la segunda, tercera y cuarta con la construcción de la agenda; así, el “framing”sería parte integrante de la Construcción de la Agenda.
13 criminalidad o elecciones, por ejemplo. En estos trabajos siempre se ha partido de la hipótesis principal, la cual resalta cómo determinados temas elegidos por los medios de comunicación influyen en la prioridad que el público les da.
La agenda setting posee dos niveles que pertenecen a dos fases de investigación bien desarrolladas. Desde los principales esquemas diseñados por Walter Lippmann en su clásico libro “Public Opinion” de 1922, hasta el proyecto definitivo de este tema, concerniente a la investigación social realizado en 1972 por Maxwell McCombs y Donald Shaw, cuyo trabajo "The Agenda-Setting Function of Mass-Media" fue publicada en la revista Public Opinion Quaterly.
2.1.2.1. El primer nivel de la agenda setting.-
El primer nivel se centraliza en los temas, y su teoría es que los medios nos dicen sobre qué pensar, refiriéndose al grado de inducción que tienen los medios en las personas al elegir los temas sobre los que se habla y se discute, así como su importancia y su orden.
El público además tiende a asignar a lo que incluye una importancia que refleja el énfasis atribuido por los medios de comunicación a los acontecimientos, a los problemas, a las personas. La hipótesis fundamental de la agenda setting es que la comprensión que tiene la gente de gran parte de la realidad social es modificada por los medios. De la misma manera que las rutinas productivas y los valores noticia en su aplicación constante forman el marco institucional y profesional en el que es percibida la noticia de los acontecimientos, la constante enfatización de algunos temas, aspectos y problemas forma un marco interpretativo, un esquema de conocimientos, un marco, que se aplica más o menos conscientemente para dar sentido a lo que observamos.
En otros términos, “los medios de comunicación proporcionan algo más que un cierto número de noticias. Suministran también las categorías en las que los destinatarios pueden fácilmente colocarlas de forma significativa” (Shaw, 1977: 96-103).
14 nivel de vida cotidiana, sino que “viven” exclusivamente en función de o a través de la mediación simbólica de los medios de comunicación de masas.
Al poner énfasis en esta creciente dependencia cognoscitiva de los medios de comunicación, la hipótesis de la agenda setting postula un impacto directo, aunque no inmediato, sobre los destinatarios; se evidencia en los siguientes aspectos:
El establecimiento de los asuntos públicos importantes a través de la agenda del periodista y la del propio medio. Esta influencia de los medios se constata en el hecho de que los ciudadanos llegan a formarse un juicio personal sobre lo que es importante públicamente, como resultado de la mayor o menor presencia de determinados asuntos y personalidades en los medios informativos.
La jerarquía de importancia y de prioridad con la que dichos elementos son dispuestos en el orden del día: “La manera de jerarquizar los acontecimientos o los temas públicos importantes, por parte de un sujeto, es similar a la valoración que operan los media de los mismos problemas, pero sólo si la agenda de los media es valorada sobre un largo período de tiempo, como un efecto acumulativo” (Shaw, 1977: 102).
15 agenda de interés de sus lectores, oyentes, espectadores. Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local. En ella se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato, y de allí surge el impacto más importante de todos.
La capacidad de los medios para estructurar y organizar nuestro propio mundo: A través de la práctica diaria de la estructuración de la realidad local, los medios influyen en la agenda de interés de sus lectores-oyentes-espectadores. Surge así una nueva agenda temática en consonancia con un nuevo soporte, el local, en la cual se rehace la escala de valores en función del entorno inmediato de las personas, lo que les toca directamente.
La agenda pública, donde se concentra la atención del público, puede ser examinada en encuestas de opinión pública a través de la pregunta ampliamente usada por Gallup, por ejemplo: ¿Cuál es el problema más importante que enfrenta este país hoy? Las respuestas del público a esta pregunta producen evidencia significativa del rol de agenda setting de los medios informativos, pues casi siempre concuerda con lo que han publicado los medios durante las semanas en que se hacen esas encuestas.
2.1.2.2. El Segundo Nivel de la Agenda Setting.-
Este nivel tiene que ver con el resultado que produce en esas personas tanto la serie de atributos y características, como el énfasis y el encuadre y la manera de transmitir los hechos noticiosos, es decir: cómo piensa.
En 1981 Weaver, Graber, McCombs y Eyal, transformaron la agenda en un segundo nivel: el de las características cognitivas y afectivas de los problemas. (Meyer Rodríguez, 2009). De la misma manera que los asuntos pueden variar en relevancia, también los atributos sobre una misma cuestión pueden jerarquizarse unos con otros.
16 Pero sólo hacia finales de la década de los años 90, los investigadores empezaron a observar con detenimiento la agenda de atributos y a plantear con seriedad la idea de un segundo nivel de la agenda setting.
Quizás uno de los trabajos de investigación que marcó el comienzo de este nuevo nivel de la teoría fue el trabajo sobre la Agenda de Atributos en las elecciones presidenciales españolas de 1996. La proposición central de este trabajo es que los medios influenciaban la imagen que las personas tenían sobre cada uno de los candidatos a la presidencia.
Cuando los medios de comunicación describen un hecho o acontecimiento, dan más importancia a ciertas características que a otras o mencionan algunos con mayor o menor frecuencia que otros. Precisamente, en eso se basa el “segundo nivel de la agenda setting”, en la transmisión de esos atributos con jerarquía desde los medios de comunicación hacia la agenda pública. Las implicaciones de este segundo nivel se revelan en la posibilidad de que los medios no sólo determinen sobre qué pensar, sino también, qué y cómo pensar sobre algo.
En su sentido etimológico, agenda significa “las cosas que se han de hacer” (Diccionario de
la Real Academia de la lengua española, 1992: 40). Agendas políticas, agendas públicas y
agendas de los medios se componen de asuntos que, de algún modo, son cuestiones por resolver. De ahí la importancia de que un tema esté presente en la agenda, puesto que su mera presencia marca prioridad de intereses: lo que aparece en la agenda tiene preferencia sobre lo que no está.
2.1.3. Agenda de medios.-
La agenda de medios, son temas que se discuten en el medio, los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da.
17 que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Esta teoría, estudia el impacto de la prensa tanto la impresa, como la electrónica y la información que ésta maneja en el público, además del análisis de las audiencias.
Su principal preocupación es analizar cómo la información de los medios masivos influye en la opinión pública, y las imágenes que albergamos en nuestras mentes como espectadores o lectores de esas noticias. Para la agenda setting:
“la prensa es mucho más que un simple proveedor de información y opinión, lo que ocurre en el estado, en el país y en el mundo luce diferente para distintas personas, no sólo por su ideología e intereses individuales, sino también por el mapa informativo que trazan los reporteros, editores y articulistas de los medios a través de los cuales se informan”
(Rodríguez Díaz, 2004: 16-24).
En las investigaciones de agenda setting se seleccionan aquellos medios que los investigadores consideran con más impacto. Las informaciones suelen organizarse en categorías de temas midiendo la frecuencia de las notas en cada categoría. La asignación de cada noticia a una categoría puede hacerse de dos formas, o mediante la combinación de ambas. Una forma es mediante un programa informático que a partir de la búsqueda de palabras clave clasifique las noticias. Otro, es la categorización manual, donde los investigadores asignan cada nota a una categoría.
“La agenda de los medios a menudo se mide considerando la frecuencia y prominencia en la cobertura mediática de un tema, tomando en cuenta factores como la dimensión de las columnas en los diarios, la cantidad de tiempo de aire en televisión, o en la posición del tema en un diario o programa (….)” (Zhu, 1992: 825-836).
El tiempo de duración del estudio no siempre es el mismo, dependerá de cuál sea la finalidad para conocer cómo se ve influenciada la opinión pública por los medios durante un periodo corto o largo de tiempo,
En resumen, se puede asegurar que el principal postulado de la teoría dice que los medios de comunicación, tanto al darle o restarle importancia a un tema, como al cubrir más o menos extensamente una noticia, le otorgan una jerarquía, lo que provoca que la gente perciba la información de la manera que el medio dispuso, sin que exista la posibilidad de que cambie.
18 en 1980, en la International Communication Association Meeting, cuando Steve Chaffee realizó la destacada pregunta de cómo es seleccionada la agenda de los medios” (Rogers &
Dearing, 1988: 555-594).
2.1.5. Agenda pública.-
Una vez que los hechos aparecen en los medios, se los transmite varias veces, de manera que se convierten en interés del público, es decir pasan a formar parte de la agenda pública.
La agenda pública es el grado o jerarquía de importancia que da el público a determinados aspectos noticiosos durante un periodo de tiempo.
La agenda pública "está integrada por todas las cuestiones que los miembros de una comunidad política perciben comúnmente como merecedores de la atención pública y como asuntos que caen dentro de la jurisdicción legítima de la autoridad gubernamental existente. Toda comunidad política, local, estatal o nacional tiene su propia agenda sistémica" (Cobb &
Elder, 1986: 115-116).
“Dos tipos de estudios de agenda setting han permitido conocer la agenda pública: a) estudios de jerarquización centrados en los temas más cruciales que a juicio de la audiencia forman la agenda pública, y b) estudios longitudinales en donde las investigaciones de la agenda setting han medido las subidas y bajadas de un tema o varios a lo largo de un periodo largo de tiempo" (Rodríguez Díaz, 2004).
A partir de lo expuesto, podemos identificar una serie de factores que contribuyen a la formación de la agenda pública: la competencia entre temas, el cambio cultural, los medios de comunicación, la agenda formal de los poderes públicos, las condiciones reales de los problemas, y los intereses y valores de los individuos.
La agenda pública “alude al contenido y orden de los tópicos establecidos y privilegiados por la opinión pública, y se suele medir mediante encuestas de opinión pública en las cuales se pregunta a las personas cual es la cuestión más importante que enfrenta la nación” (D’Adamo
& otros, 2007: 126).
2.1.6. La Agenda Política.-
19 Muchas veces se ha dado la ocasión en que la agenda de los políticos, la agenda del público y la agenda de los medios estaban en un mismo plano. Pero la agenda de los políticos es la que tiene el mando, la agenda de los medios poco va a hacer si no está acompañada por un buen apoyo político, fue así como se descubrió el asunto Watergate.
La agenda setting iba dando pasos de gigante y ahora yo no sólo era una forma de persuasión, también se había convertido en una forma de dar una dirección de pensamiento al público y de crear unos nuevos atributos sobre de qué forma tenemos en valoración a determinados políticos.
Pero no todos los espectadores están al mismo nivel de dejarse influenciar. Los públicos con una opinión ya formada o con independencia de pensamiento son poco influenciables por los medios, sin embargo, los dubitativos, indecisos y débiles son el blanco perfecto para la agenda setting.
La agenda política es un conjunto de temas y estrategias establecidas por un ejecutivo o gabinete en el gobierno que trata de influir en las noticias políticas actuales y del futuro próximo y el debate. En otras palabras es la lista de asuntos que los políticos consideran importantes.
Esta clase de agenda mide el tipo de acciones que adoptan los gobiernos, parlamentos y las diferentes instituciones sociales que más tarde formarán parte desencadenante de debates, además de incluirse como temas destacados en la agenda de los medios y en la agenda pública.
Francisco Paniagua, En su texto: “Análisis Agenda de medios, ¿Estrategia de partido equivocada?, hace un estudio de la agenda política de los medios y su correlación o no con los temas que preocupan a los ciudadanos españoles, destacando el continuo proceso de americanización de la actividad política en el que estamos inmersos:
20
2.1.7. La Agenda setting en el mundo.-
El establecimiento de agenda es un efecto sólido y extendido de la comunicación de masas, y que los efectos de establecimiento de agenda de la comunicación de masas están muy extendidos. Se han observado efectos de fijación de agenda a lo largo de todo Estados Unidos, en una gran diversidad de ciudades grandes y pequeñas. Se han encontrado también estos efectos en ciudades de todo el mundo tan diferentes como Tokio o Pamplona, y en países tan distintos como Argentina o Alemania. En conjunto, en la actualidad disponemos de más de cuatrocientos estudios empíricos sobre la agenda-setting.
Para muchas personas, uno de los más sorprendentes de estos efectos de amplio alcance es la tremenda variabilidad de los escenarios geográficos y culturales en los que se da el establecimiento de agenda por parte de los medios. La cultura y la política de Estados Unidos son sumamente distintas de las de Europa, donde se han medido numerosos efectos de fijación de agenda en los últimos años. El contraste es aún mayor si damos el salto de los países occidentales a las democracias del Asia oriental, donde también se han observado efectos de la agenda setting.
La Agenda Setting, entonces se convirtió en una teoría muy utilizada actualmente para
analizar la influencia de los medios en la percepción de una realidad creada por ellos mismos, donde se privilegia lo que los medios deciden.
Según Lorenzo Vilches, la agenda setting se describe como “la hipótesis en la cual los medios de comunicación pueden indicar a sus destinatarios en torno a qué temas deben pensar, qué contenidos deben incluir o excluir de su conocimiento, a qué acontecimientos dar o no importancia, qué cosas valorar de las personas y problemas, etc.” (Korín, 2007). Y
esto de forma muy semejante a como lo hacen los medios de comunicación.
En resumen, se puede asegurar que el principal postulado de la teoría, se dice que los medios de comunicación, tanto al sumarle o restarle importancia a un determinado tema, como al cubrir una noticia, le otorgan una jerarquía, lo que provoca que la gente perciba la información de la manera que el medio dispuso, sin que exista la posibilidad de que cambie.
21 determina aquello de lo que la gente hablará y en lo que pensará. Se trata de una autoridad que en otros países queda reservada a tiranos, sacerdotes, partidos y dictadores.
Ninguna ley importante del Congreso norteamericano, ninguna aventura exterior, ningún acto diplomático, ninguna gran reforma social pueden tener éxito en Estados Unidos, a menos que la prensa prepare la mentalidad del público. Y cuando la prensa se apodera de un gran tema y lo impone en la agenda de las discusiones, eso lleva a que se tomen medidas: la causa del ambiente, los derechos civiles, las masacres de la guerra de Vietnam y, como clímax, el caso Watergate, todos fueron puestos en la agenda, en primer lugar, por la prensa.
En la corriente de la capital de la nación, El Washington Post se parece mucho a una ballena; sus menores chapoteos raramente pasan desapercibidos. Ningún otro periódico domina una ciudad del modo como el Post domina Washington. Hay quejas de que el periódico ha perdido energía desde que Benjamín C. Bradley dejó de ser su director, en setiembre de 1991, pero nada parece haber menguado la influencia que ejerce el Postsobre la agenda política de la nación; y nada ha menguado la importancia casi mística del diario entre la permanente población de descontentos, líderes y esforzados.
Las exploraciones de los efectos de establecimiento de la Agenda en todo el mundo han observado este fenómeno de la comunicación de masas desde diversas perspectivas.
22 Como se puede observar, es indiscutible que los medios de comunicación influyen en el predominio de todos los temas para todos los seres humanos del mundo entero. Aunque diversas características de los seres humanos y de las noticias se han identificado como condiciones contingentes que afectan a la fuerza de relación del establecimiento de la agenda setting, existen dos conceptualizaciones de interacción entre temas y situaciones individuales que tienen un valor especial claramente probado. Estos dos conceptos de necesidad de orientación son: entorpecimiento y no entorpecimiento.
La necesidad de orientación se fundamenta en la suposición psicológica de que los individuos no familiarizados con una situación se sentirán incómodos hasta que se orienten. Bajo estas circunstancias, puede que se vuelquen hacia los medios de comunicación para encontrarla y adoptar así su agenda setting. La influencia de esta agenda de los medios de comunicación aumenta con el grado de necesidad de orientación entre la audiencia. Pero esta influencia se apoya prioritariamente en temas no entorpecedores y distantes de lo personal, pues, tanto la experiencia personal como la necesidad de orientación son condiciones contingentes que aclaran en gran manera le funcionamiento para el proceso de establecimiento de una agenda setting.
En conjunción con los efectos de tradición en la investigación de la comunicación de masas, los primeros estudios para el establecimiento de una agenda setting indagaron en el impacto de la agenda setting de los medios sobre la pública. Más recientemente la comunicacional se ha desplazado de su variable independiente hacia una variable dependiente.
En la capa externa se hallan los acontecimientos y actividades que conforman las noticias cotidianas. Pero sólo una pequeña proporción de los acontecimientos y actividades cotidianos llegan a ser noticiables y aún una menor cantidad son observados directamente por los periodistas. Los valores profesionales de los comunicadores sociales, las tradiciones y las prácticas conforman sus propios juicios sobre el uso del material.
23 comunicación. Pero no es menos cierto que la proposición general que sustenta toda esta acumulación de pruebas sobre los efectos de establecimiento de agenda es que los periodistas si que tienen una influencia significativa en la imagen del mundo de sus audiencias.
2.1.8
. La Agenda setting en el Ecuador.-
Los medios de comunicación influyen en todas las facetas de nuestra vida diaria, nuestra forma de vestir, el camino que elegimos para llegar a él, los planes del próximo fin de semana, nuestros sentimientos generales de bienestar o de incertidumbre, el enfoque de nuestra atención hacia el mundo más allá de la experiencia inmediata y nuestras preocupaciones sobre los temas del día, está bajo la influencia de las noticias cotidianas.
Las imágenes que nos hacemos tienen muchos orígenes. De entre las diversas fuentes de nuestro conocimiento del mundo que nos rodea, resultan especialmente destacados los medios de difusión, demuestran un alto grado de correspondencia entre las prioridades de la agenda mediática y las prioridades posteriores de la agenda del público.
Para despejar cualquier duda sobre esta relación causal que existe entre la agenda mediática y la pública, se llevó la idea del establecimiento de agenda al laboratorio experimental. Para darle más consistencia a esta idea de que la agenda mediática establece la agenda del público, este apartado pasa revista a nuevas evidencias que demuestran un considerable grado de independencia entre los acontecimientos del mundo y el retrato que hacen de ellos los medios informativos.
Por lo que respecta a una amplia colección de temas en los años sesenta, las existencias de petróleo en los setenta, las drogas en los ochenta, los problemas ambientales de los años setenta a los noventa, la delincuencia en los noventa, y ésta combinada con los ataques de tiburones a principios de este siglo, la agenda mediática guarda escaso parecido con la agenda histórica de acontecimientos. Sin embargo, en todas esas situaciones, hay pruebas sólidas de que son los medios y sus retratos del mundo los que establecieron la agenda del público.
24 que responde, sin considerar si la sociedad está de acuerdo en que esos temas se los califique como importantes. Por ejemplo, cuando hubo el escándalo de estafa de los hermanos Isaías, Teleamazonas transmitió cerca de dos semanas el tema, pues ello afectaba a los canales TC Televisión, Gama visión y CN3, de propiedad de los hermanos Isaías. El tema refleja la hipótesis en la cual los medios de comunicación influyen a sus destinatarios en torno a qué temas deben pensar, qué contenidos deben incluir o excluir de su conocimiento, a qué acontecimientos dar o no importancia, qué cosas valorar de las personas y problemas, etc.
En resumen, se puede asegurar que el principal postulado de la teoría dice que los medios de comunicación, tanto al sumarle o restarle importancia a un tema, como al cubrir más o menos extensamente una noticia, le otorgan una jerarquía, lo que induce que la gente perciba la información de la manera que el medio dispuso, sin que exista la posibilidad de que cambie.
En la información televisiva, la agenda setting tiene un efecto directo sobre los espectadores a través del orden del día de los temas y de la jerarquía de importancia y prioridad que éstos ocupan en esa edición.
La teoría explica la correspondencia entre la duración de cobertura de una noticia y el tiempo que la ciudadanía piensa que esa noticia es importante.
Se cree que se fija una agenda cuando la prensa selecciona las noticias que cubre. Los editores de noticias actúan como filtros de la información y toman decisiones sobre lo que presentarán y lo que no. Lo que el público conoce y por lo que se interesa es por lo general resultado del editor.
Los medios de comunicación ecuatorianos, son tan dependientes de las agendas mundiales de sus canales aliados: CNN y Telemundo que casi exclusivamente, construyen su visión y versión mediática del mundo.
25 Llama la atención de los medios de comunicación nacionales su poca o nula autonomía y pluralidad de fuentes que muestran cuando revelan lo que sucede en otros lugares del mundo, o la mal disimulada intencionalidad de algunos periodistas que afirman sus discernimientos al entrevistar a sus perennes invitados, o entrevistando a asambleístas o a un vocero interesados en comentar en contra, o para establecer paralelos extremos y forzados con realidades más cercanas.
Esa agenda setting impuesta y auto impuesta en vertical, hecha carne y hueso en las malas prácticas del periodismo local de la radio y la televisión que pontifican sus propias opiniones olvidando que están ahí para abrir campo a la expresión múltiple de los otros y no para deslegitimar, adjetivar, endilgar, acusar, insultar y hasta atreverse a pensar por nosotros; o para denigrar a quienes los criticamos pretendemos escuchar y ver algo digno en los medios de comunicación locales.
En un ambiente desmesurado y de polaridad como el que vivimos actualmente en Ecuador, entre medios de comunicación y poder político se debería utilizar las teorías y reflexiones académicas para investigar la agenda de nuestros medios; conocer cuáles son los temas que privilegiamos, los espacios, frecuencias, fuentes y tendencias que transmitimos. Los resultados de la investigación nos permitirán entender las ópticas de las partes.
La solución a las diferencias pasa por buscar puntos de encuentro en los que evidenciemos ganancias para cada lado. Hay valores universales como la vida, la naturaleza, el bienestar que están en las aspiraciones de cada persona y también en los intereses de los medios de comunicación y del gobierno.
2.1.8.1. Breves antecedentes.-
Desde el aparecimiento del primer medio de comunicación en 1792, el periódico libertario “Primicias de la Cultura de Quito”, Ecuador ha sido uno de los pocos países de América Latina sin una tradición importante de prensa, radio y televisión pública, siendo la empresa privada la principal impulsora del sector.
26 medios de comunicación, que antes pertenecían a banqueros quebrados y cuya propiedad fue cedida como parte de pago a los clientes.
El inicio del Gobierno de Rafael Correa marcó un giro radical en esta tendencia e inició una importante presencia del Estado en el sector, a través de dos estrategias concretas:
• El fortalecimiento institucional de los medios de comunicación estatales ya existentes y la creación de nuevas entidades informativas. Fue así que, con una inversión de casi USD$10´000.000, el Estado emprendió la reactivación y rediseño de Diario El Telégrafo; la creación de Ecuador TV, como el primer canal de televisión pública; el fortalecimiento de la antigua Radio Nacional del Ecuador, hoy, RPE, a través de su operación en FM, y la expansión en la cobertura de Radio Casa de la Cultura en AM.
• La segunda vía fue el control de 12 medios de comunicación vinculados al Grupo Isaías, ex dueño del cerrado Filanbanco, a través de una acción coactiva respaldada en la Ley de la Agencia de Garantía de Depósitos, que protege la devolución de su dinero a los ciudadanos cuando una institución financiera cierra.
Entre las entidades confiscadas estuvieron Gama TV y TC Televisión, televisoras que tienen el 38,5% de la audiencia nacional de noticias en televisión abierta. Además, pasó al Estado el Grupo TV Cable, la mayor operadora de televisión de pago del país con el 90% de participación de mercado, que tiene dos canales propios y uno de música en señal UHF abierta; Suratel y Satnet, uno de los 4 proveedores más importantes de transmisión de datos e Internet y la telefónica fija, Setel. También varias radios y editoriales.
Fue así que en menos de 2 años, el Estado levantó un nuevo grupo mediático que hoy controla 17 medios de comunicación: 5 directamente y 12 por encargo. En total son 4 canales de televisión abierta VHF y UHF; 2 estaciones de televisión pagada, 1 proveedora de televisión internacional, 1 diario nacional, 4 revistas y 5 radios.
27 públicas, privadas y comunitarias, así como el acceso a bandas libres para la explotación de redes inalámbricas, y precautelará que en su utilización prevalezca el interés colectivo. El Estado facilitará la creación y el fortalecimiento de medios de comunicación públicos, privados y comunitarios, así como el acceso universal a las tecnologías de información y comunicación, en especial para las personas y colectividades que carezcan de dicho acceso o lo tengan de forma limitada”.
Además, el numeral 3 del artículo 17 esboza que el Estado “no permitirá el oligopolio o monopolio, directo ni indirecto, de la propiedad de los medios de comunicación y del uso de las frecuencias”.
En Ecuador, el sector de medios de comunicación es fragmentado y con un exceso de empresas informativas y de entretenimiento. La Superintendencia de Telecomunicaciones del Ecuador (SUPERTEL) reportó en agosto de 2008, un total 652 frecuencias concesionadas a canales de televisión (VHF, UHF, cable y televisión codificada terrestre).
También existen 1.20522 frecuencias usadas en radio y unos 40 diarios y 30 revistas de producción nacional.
Tras la incautación estatal del Grupo Isaías, el sector de grandes grupos de comunicación perdió a su más importante protagonista con un total de 12 empresas de televisión abierta, televisión de pago, radio y prensa. Su facturación en 2007 superó los USD$114´500.000.
Esta irrupción del Estado en los grandes medios de comunicación ha traído como consecuencia un mayor enfrentamiento entre el Gobierno y las empresas informativas privadas, ya que el Presidente de la República cuestiona permanente le credibilidad de la prensa independiente.
El sector de medios de comunicación en Ecuador se ha desarrollado, básicamente, con capitales nacionales, sin que haya existido, históricamente, un fuerte interés de empresas extranjeras por ingresar a este negocio
28 del Estado, debido a su desarrollo histórico en base a capitales privados; sin embargo, esa tendencia está cambiando.
Esta característica se mantiene a pesar que el Gobierno desde el 2007 ha creado una renovada estructura mediática en radio, prensa y televisión. Y si bien las empresas privadas impulsan la comunicación social, en el país casi no existe inversión extranjera, debido al tamaño del mercado, la legislación ambigua y la poca seguridad jurídica.
En cuanto a la credibilidad podemos distinguir dos momentos: uno antes del derrumbe del sistema financiero en 1999 y otro post crisis bancaria. La antigua propiedad de medios por parte de banqueros quebrados hizo que la sociedad deje de confiar en los periodistas y sus empresas. Esto se ha agudizado desde el 2007, por los constantes ataques a la legitimidad de la prensa por parte Presidente de República, Rafael Correa.
Los medios, además, enfrentan el desafío de sobrevivir a las reglas de juego que impone la nueva Constitución y el giro ideológico del actual Gobierno con respecto a la prensa.
Esto se traducirá en una democratización del espectro radioeléctrico, prohibir que banqueros tengan empresas periodísticas, elevar los precios por arrendamiento de las frecuencias y analizar minuciosamente la renovación de las mismas. (Jordán & Panchana, 2011).
2.1.8.2. Los medios y el poder político.-
La llegada de Rafael Correa al Poder nunca fue bien vista por los medios de prensa tradicionales ecuatorianos, (Hernán Ramos, Medios públicos y poder político en la era de Rafael Correa, 2009) aunque algunos de ellos coquetearon inicialmente con él y con su proyecto político, y hoy les pesa admitirlo públicamente; les apena reconocerlo.
29 político y el estatismo mediático como instrumento de poder... Es decir, a los medios les sobraban motivos para tan profunda y temprana depresión.
De su parte, Rafael Correa, político de nueva data, tecnócrata económico, hasta entonces ajeno y distante del clásico manoseo del poder, apenas llegó a Carondelet, marcó su territorio y trazó la línea divisoria con los medios privados. Ahí dejó en claro, entre otras cosas, que la prensa ecuatoriana, en general, según su criterio, está del otro lado de la orilla, es decir, junto a sus adversarios políticos. “La prensa es oposición; el Gobierno es avance”.
Esta divisa estuvo clara desde el inicio de su gestión y en ella se enancó la estrategia oficial contra los medios; sin embargo, la mayoría de los medios no lo vio así o no quiso verlo así, por interés, por miopía o por ambas cosas.
En todo caso, colocados los hitos y marcada la cancha, al Gobierno le urgía desarrollar una estrategia para poner en marcha la agenda política de Correa.
Muchos son los personajes, abundantes las frases e instrumentos operativos de esta estrategia, pero nadie puede perder de vista los componentes esenciales que la definen: descalificación y estatización.
• La descalificación: Hasta antes de la llegada de Rafael Correa al Poder, los medios eran sujetos de crítica. Unos más, otros menos, los medios convivían con el Poder y viceversa. Esa antigua relación, accidentada a ratos, cordial a veces, pero siempre tensa y mutuamente interesada, se sostenía en un sinnúmero de acuerdos bilaterales tácitos, en acuerdos no escritos de vieja data, en defensa del statu quo, de la libertad de empresa, de la propiedad privada, de la economía de mercado, de la democracia representativa, de la libre expresión, en fin, coincidían en la defensa de ciertos valores generales y eso permitía, además de la convivencia, la reproducción de un esquema cuya dialéctica social oponía constantemente a dos actores ubicados en los extremos de la misma cuerda, nunca fuera de ella.
30 de ser los socios camuflados del poder político y, de pronto, se volvieron opositores inerciales del Gobierno. En esa inédita transición, Correa actuó de forma consciente, es decir, con conocimiento de causa. Los medios privados, en cambio, en un primer momento, carentes de iniciativa y de visión de largo plazo, esbozaron conductas reactivas, poco conceptuales y orgánicamente débiles. Más tarde, esa conducta de los medios los llevaría a la puesta en práctica de una peligrosa estrategia de oposición militante al Gobierno, como forma de protección de sus valores y de sus intereses económicos concretos. Este sinuoso itinerario ha socavado el peso específico de los grandes medios tradicionales, ente a la sociedad ecuatoriana, ya que el usuario de información, en general, ahora duda de ellos, cuando antes aceptaba sin mayor problema los contenidos periodísticos y editoriales de esos mismos medios.
Al inicio del Gobierno actual, sólo funcionó la respuesta individual de cada medio frente a las descalificaciones provenientes del Ejecutivo. La reacción colectiva, la respuesta de las otrora poderosas asociaciones y gremios mediáticos ecuatorianos sorprendentemente no llegó enseguida, tardó en presentarse o lo hizo a destiempo.
Esto fue claro en la primera etapa del Régimen: enero de 2007 a diciembre de 2008. ¿Por qué ocurrió eso? ¿Por qué los medios privados perdieron la iniciativa en un momento crucial y cedieron espacio y tiempo valiosos, de enorme importancia estratégica, cuando se desataba ante sus ojos una puja que los tenía en el centro de la mira política de Carondelet?
31 negocios de los medios tradicionales, que hoy se muestra más resquebrajado que nunca.
Segundo los gremios mediáticos ecuatorianos, casa adentro, cargan sobre sus espaldas viejas y profundas fisura; mientras las acechanzas empresariales, derivadas de la feroz competencia de un negocio que tiende a achicarse, están a flor de piel. Este cúmulo de factores tuvo efectos prácticos en su débil estrategia defensiva: los gremios mediáticos quedaron atomizados y neutralizados, por eso tardaron mucho tiempo hasta articular una reacción corporativa e institucional ante la arremetida constante del Gobierno.
Con este telón de fondo, la descalificación del quehacer periodístico en su conjunto, por parte del Ejecutivo, tiene efectos demoledores en los medios privados. Correa es políticamente consciente de lo que hace frente y contra los medios. Ese quehacer implica, entre otras cosas, un giro cualitativo de aquella relación tradicional entre poder político y prensa privada como se conocía en el Ecuador. Esa tradición era, en esencia, factor de estabilidad en la esfera del Poder, pues se enmarcaba en una dialéctica que siempre opuso a dos actores en un plano preciso, limitado, calculado; de ese plano nadie se salía ni se sacaba del juego; todos comulgaban con la regla suprema: “Dentro del sistema, todo; fuera de él, nada”. Esa relación, en suma, no tenía a la ruptura como meta ni llegó a plantearse como hipótesis extrema, incluso en los peores momentos del distanciamiento de las agendas del poder político y del poder mediático.
Pero hoy, el presidente, es decir, el jefe de Estado, al pasar de la crítica a la descalificación de los medios privados, rompió esa vieja ecuación del equilibrio estructural de poderes y está por verse cuál será la nueva fórmula que la remplace, tampoco se conoce bien qué actores entrarán en escena. Ni se sabe aún cómo se configurará y con qué reglas funcionará el nuevo escenario mediático ecuatoriano.
El Ecuador mediático del futuro sigue siendo un acertijo social, un enigma político. El intenso, enredado y confuso debate que envuelve al proyecto de Ley de Comunicación es la mejor expresión política de una incertidumbre histórica que está por resolverse alrededor de la resquebrajada relación poder político-medios-privados.
32 profesional. Sobre esa base, acumula epítetos y derrama adjetivos que afectan sensiblemente la imagen y la esencia de los medios. Esto ocurre porque su discurso, frente al país y frente a buena parte de consumidores de información y frente a los anunciantes, emerge desde la voz presidencial. Las consecuencias son profundas, públicas y evidentes.
Los reportes financieros internos de las empresas de medios ya registran la caída real de la circulación de sus productos, en el caso de los medios escritos; registran además una sustancial merma de sus ingresos por publicidad. Y algo tanto o más importante que los puntos anteriores: las empresas de medios han perdido fuerza e imagen, mientras el Gobierno erosiona su confianza. Nada de eso es casual, por supuesto: quien descalifica a los medios privados no es un opositor político de medio pelo, se trata del presidente; es el jefe de Estado quien se dedica personalmente a esa tarea de demolición.
• La estatización: Algunos medios originariamente privados, por ejemplo: los medios televisivos, radiales y escritos del ex - Grupo Isaías, están en manos estatales desde antes de la llegada de Rafael Corra al poder. Ese traspaso de propiedad se dio a través de un tortuoso y costoso camino legal, donde intervinieron dos entidades públicas: la Agencia de Garantía de Depósitos, AGD y el Ministerio de Economía y Finanzas.
Esos medios, desde un punto de vista estrictamente económico, son considerados negocios en marcha, cuyo accionista de última instancia es el Estado ecuatoriano, no el Gobierno de Rafael Correa. Sin embargo, esas empresas, vistas como medios de prensa, responden a una agenda editorial específica, trazada por su propietario. Y al ser el Estado ecuatoriano el dueño de esos medios, quien ejerce el control del Estado tiene incidencia directa en los destinos y en la razón de ser de esos medios otrora privados. Este laberinto legal, al fin de cuentas, se convirtió en un banquete mediático a favor del Gobierno actual, dado que antes se había resuelto el tema de la propiedad y se habían asumido los costos de ese traspaso.
33 público hace sólo propaganda, pero tampoco todo medio privado genera solamente información.
Un segundo punto aclaratorio: desde la llegada de Correa al Poder, su estrategia mediática, aparte de la descalificación sistemática de los medios privados, explicada líneas arriba, viene pasando por la creación de un poderoso escudo mediático alrededor del Gobierno. Ese escudo tiene tres anillos:
o Los nuevos e importantes medios que antes no existían y que nacieron por
iniciativa directa del Gobierno de Rafael Correa: televisión pública, el periódico El Ciudadano, impreso y digital, etc.
o Los medios que vivían con respirador artificial: Radio Nacional del Ecuador, hoy
Radio Pública del Ecuador, etc.
o Los medios privados que, por razones financieras, fueron estatizados en la época
pre-correísta: diario El Telégrafo, TC Televisión, Gama TV, radios, revistas, etc.
¿Cuál es la estrategia gobiernista para los tres tipos de medios públicos? Tomemos las líneas conceptuales del reciente informe de Fundamedios. Se asume que los medios públicos deben cumplir una tarea periodística comprometida con el ciudadano, con el elector, con el hombre de a pie, con la sociedad desagregada e individualizada y a la cual el poder político debe su razón de ser. Se asume además que esa tarea se enmarca en principios que rigen a los medios públicos a nivel general: independencia de gestión, independencia editorial, universalidad, corresponsabilidad, claridad jurídica, pluralidad cultural, fomento a la cultura política democrática, compromiso con la educación, compromiso con la ciencia y las artes. En este contexto, Fundamedios hizo un trabajo de verificación cuantitativa de los más importantes medios públicos en el Gobierno actual. El informe tiene interesantes detalles numéricos que vale la pena proyectar hacia la sociedad. Pero también resultan relevantes las conclusiones a las que se llega tras la lectura del documento:
34 públicos, desde su lógica e intereses, no es muy distinta ni distante de la agenda de los medios privados, vistos también desde su lógica y desde sus intereses. Lo que interesa a los medios públicos es la esfera del Poder; lo que interesa a los medios privados es la esfera del Poder… visto desde la otra orilla.
• Más actores sociales están presentes, como ciudadanos, en los espacios informativos y de opinión, pero carecen de fuerza, sistematización y presencia en la agenda de los medios públicos, ya que su participación efectiva se diluye en medio de la abrumadora agenda del Poder que manejan. Algo similar se ve en los medios privados, aunque las nuevas tecnologías de la comunicación, sobre todo las digitales, están forzando a las redacciones de los medios privados a ocuparse con mayor fuerza de las redes sociales y del periodismo ciudadano.
• La irrupción de nuevos actores informativos y de opinión refuerza la visión de quienes manejan los medios públicos en el Ecuador de hoy: los medios públicos están para hacer noticias desde el Estado, no simplemente ser noticia como Estado. Un cambio cualitativo, sin duda, que merece un análisis en profundidad. Desde el punto de vista informativo, los medios públicos se proponen vender productos terminados, no materia prima para los medios privados. De su parte, los medios privados acusan el grave problema de estar perdiendo indefectiblemente el control monopólico de la información elaborada, tarea que les facilitaba el Estado, pues actuaba cumpliendo una función pasiva: ser un simple abastecedor de “materia prima informativa”.
• En general, los temas informativos y periodísticos tratados en los medios públicos muestran una gran deficiencia estructural, en cuanto a profundidad, contextualización, verificación de datos, cruce de fuentes, uso de fuentes calificadas, etc. Para decirlo en palabras simples, no pasan la prueba de calidad que demanda un buen producto periodístico que se precie de tal. (Ramos, 2010: 209-216).
35 asignan un orden planeado y pensado racionalmente con el objetivo de lograr mayor audiencia, un mayor impacto, y una determinada conciencia sobre cierto tema, a la vez que deciden cómo evitar referirse a determinada información, etc. El ejemplo más contundente de la puesta en práctica de esta teoría lo podemos encontrar en la televisión, la cual, en definitiva, es un medio predominante, como casi todos los medios, pues moldea el entorno comunicativo y asume la información como un espacio de poder.