Cómo me ves cuando me miras: Una aproximación a los imaginarios sociales de 4 hombres – padre, acerca de su rol en la crianza de sus hijos e hijas de 0 a 3 años
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(2) Cómo me ves cuando me miras: Una aproximación a los imaginarios sociales de 4 hombres – padre, acerca de su rol en la crianza de sus hijos e hijas de 0 a 3 años. Diana Carolina Mora Betancourt.. Tesis Presentada Para Obtener El Título De Especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo. Tutor: Lynn Marulanda. Universidad Distrital Francisco José Caldas Especialización en Infancia, Cultura y Desarrollo Bogotá 2015 2.
(3) Agradecimientos. Mis más sinceros agradecimientos a todos aquellos que me permitieron crecer, transformar y reaprehenderme como profesional y persona en este escalón de mi vida.. A Camilo por abrir las ventanas y mostrarme que la vida se vive y no se deja pasar. A mi Mamá por enseñarme que la tenacidad y la persistencia es la clave para alcanzar los retos. A mis hermanas y hermanos que me apoyan con sus voces o silencios. A Matías que ha llenado mi vida con inmensas alegrías. A mis maestros que desde la teoría o desde la práctica me permitieron repensarme como maestra. A mis compañeras y compañeros que me permitieron aprender desde otras vivencias y disciplinas la labor de enseñar. A Mis tutoras Lyn y Vilma que apoyaron cada uno de estos pasos. A mi corazón, mente y cuerpo que pese a todo el esfuerzo resistieron con valentía esta travesía.. 3.
(4) Resumen. La presente investigación apunta desde el paradigma interpretativo al reconocimiento de los imaginarios de cuatro hombres-padres que viven en la ciudad de Bogotá acerca de su rol en la crianza de sus hijos e hijas de 0 a 3 años. Del desarrollo de la investigación se identificaron 3 categorías de imaginarios: Padre: protector y cuidado; Padre: ejemplo que enseña y estimula y Padre: Proveedor, en los cuales se evidencia la relación que se teje entre los imaginarios, los discursos psicológicos y educativos actuales, las vivencias de los padres, sus temores y proyecciones. El análisis de estos tres imaginarios pone en evidencia la necesidad de fortalecer el trabajo con padres a través de tres temas fundamentales: el temor a no educar; la provisión económica más allá del poder del padre y el límite de la protección y cuidado.. 4.
(5) Tabla de Contenidos. Contenido Introducción e información inicial ...................................................................................... 6 1. Antecedentes ......................................................................................................... 10 2. Presentación del problema .................................................................................... 13 3. Justificación .......................................................................................................... 18 4. Objetivos ............................................................................................................... 20 Capítulo 1:......................................................................................................................... 21 5. Marco teórico y de referencia ................................................................................... 21 5.1. Imaginarios Sociales: ............................................................................................. 21 5.2. Pautas de Crianza ................................................................................................... 25 5.3 Rol del padre en el desarrollo social del Niño. ....................................................... 33 Capítulo 2:......................................................................................................................... 38 Apuesta Metodológica ...................................................................................................... 38 6.1. Población objeto de investigación: ........................................................................ 40 6.2. Técnicas e Instrumentos de Investigación: ............................................................ 43 6.2.1. Técnicas .......................................................................................................... 43 6.2.2. Instrumentos .................................................................................................... 46 Capítulo 3: Análisis........................................................................................................... 49 7.1 Datos iniciales ......................................................................................................... 49 7.1.1. Análisis de la información a través de la entrevistas con padres. ........................... 49 7.1.2. Análisis taller de dibujo .................................................................................. 67 7.2. Categorías: Imaginarios sobre el rol paterno ......................................................... 74 7.2.1. Padre: protector y cuidado .............................................................................. 75 7.2.2. Padre: ejemplo que enseña y estimula ............................................................ 77 7.2.3. Padre: Proveedor ............................................................................................. 84 7.2.4. Otras categorías que emergen: ........................................................................ 85 8. Conclusiones ................................................................................................................. 90 Referencias ........................................................................................................................ 94. 5.
(6) Introducción e información inicial El presente informe es el resultado del ejercicio de investigación desarrollado en el marco de la especialización Infancia, Cultura y Desarrollo en la Universidad Distrital en la línea de investigación de imaginarios sociales y el cual tiene por objetivo Identificar y comprender los imaginarios de cuatro padres – hombres de la ciudad de Bogotá desde el análisis de sus discursos, prácticas cotidianas de relación e intervención con sus hijos e hijas de 0 a 3 años. La preocupación por la participación de los hombres en la crianza es un tema latente en la actualidad y que se soporta en la relación que se establece entre la participación y la incidencia positiva en el desarrollo de los niños y las niñas. Según la investigación realizada por la Secretaria Distrital de Integración Social con la Universidad Javeriana, “Ambientes adecuados y seguros para el desarrollo de la primera infancia en Bogotá “las madres de forma significativa son las principales promotoras de actividades socio-emocionales y cognitivas favoreciendo el desarrollo de los niños y las niñas con actividades como: pasear, jugar, cantar, hablar y dibujar con frecuencia superiores al 50%” (SDIS, 2014), mientras que los padres llegan a un promedio de 31.6% de participación en este tipo de actividades, aún por debajo de otro tipo de familiares que tienen una participación del 37%.. Pese al panorama desalentador, también hay un. reconocimiento al protagonismo que adquiere con mayor fuerza el hombre en la dinámica familiar, sobre todo en la crianza de sus hijos e hijas.. 6.
(7) En ese sentido, la presente investigación tienen dos pregunta orientadoras: ¿Cuáles son los imaginarios de 4 hombres – padres, acerca de su rol en la crianza de los niños y las niñas de 0 a 3 años de edad? y ¿Cómo inciden los imaginarios de los 4 hombres- padres en su participación de la crianza de sus hijos e hijas? Realizando el análisis a través de 3 ejes conceptuales: Imaginarios sociales, Crianza y rol paterno, los cuales se desarrollan en el capítulo de Marco teórico. Para la selección de la población participante se tomó como criterios dos ítems: tener un hijo o hija de 0 meses a 3 años de edad y vivir en la ciudad de Bogotá. De esta forma, participaron: Alejandro de 36 años quien tiene 3 hijos (2 Niñas de 4 años y un niño de 8 meses); Christian de 36 años con dos 2 hijos (1 hijo de 15 años que vive en chile y un bebe de 6 meses); Giovanny de 30 años con un hijo de 2 años y 4 meses y John de 33 años que tiene un hijo de 6 meses de edad. Por las características del objetivo de la investigación se estableció la necesidad de abordarla desde un paradigma interpretativo con una metodología cualitativa a través de dos técnicas: entrevista y dibujo de la familia, las cuales determinaron el diseño de dos instrumentos de recolección de la información, guía de preguntas orientadoras e indicación guía para elaboración del dibujo. El análisis de la información se realizó a través de la sistematización de las entrevistas en una matriz de análisis diseñada para la investigación y la cual se dividió por las preguntas orientadoras. El análisis de estas matrices permitió evidenciar horizontalmente aspectos comunes de los relatos de los padres de familia que dieron lugar a las categorías 7.
(8) de análisis que evidencian los imaginarios de los padres hombres acerca de su rol en la crianza de sus hijos e hijas, a saber: Padre: protector y cuidado: Aunque se mantiene el imaginario de protección a través de la provisión económica y material, estos padres sienten la responsabilidad de la protección emocional, física y de desarrollo integral de sus hijos e hijas. La protección entonces guarda un aparente equilibrio entre el amor y la autoridad, entre el cuidado y el permitir la exploración del entorno. Sin embargo, los estudios relacionados con la tipología de crianza, como evidencia Marulanda (Marulanda Hidalgo) una crianza centrada en la protección puede llegar a generar dos tipos de padres: Padres autoritarios que tienen un alto grado de control y de exigencia pero hacen poca demostración de afecto y tienen una pobre comunicación con sus hijos ò padres permisivos, cariñosos y con buena comunicación con sus hijos pero poco exigentes y con poco control sobre ellos. Padre: ejemplo que enseña y estimula: En este imaginario el padre tiene como principal característica brindar al niño las herramientas y experiencias que le permite conocer el mundo que le rodea. Se divide a su vez en tres sub categorías: Primera: el padre educa para que el niño – niña logre comprender y apropiar las reglas de conducta socialmente establecidas; Segunda, está la figura del padre ejemplo la cual está ligada a una figura moral y religiosa, pero que a su evidencia que el padre se pone frente al niño y comprende que es visto por él y que hace parte del proceso de desarrollo de forma activa e incidente y Tercera: el padre que juega, la cual es la subcategoría que mayor fuerza tiene entre los cuatro padres, está asociada fuertemente al imaginario de que la principal función del padre 8.
(9) dentro de los primero años de vida es la de fomentar espacios de juego con sus hijos es hijas. El juego no solo es representado como el espacio de diversión entre él y su hijo, sino que está estrechamente relacionado con la estimulación adecuada y temprana que ellos deben generar. El imaginario de padre como figura de educación aun en los escenarios de juego, debe ser analizada con cuidado, si bien es absolutamente favorable esta vinculación y compromiso de los padres y la participación en estos procesos en la primera infancia, centrarse única y exclusivamente en “educar al niño” puede terminar en una crianza, como nos lo mostraba Lyn Marulanda de “Estilo autoritario” (Marulanda Hidalgo) en el cual se da excesiva importancia al cumplimiento de las normas e imponen castigos rígidos a su incumplimiento. Padre: Proveedor: La incursión del padre en la vida privada y la reducción en la exclusividad de la responsabilidad económica del padre ha permitido a partir de los años 70 que le hombre se acerque de una forma más sensitiva al hogar, lo que amplía el discurso del proveedor material y económico al proveedor de bienestar emocional. El informe de investigación culmina con el capítulo de conclusiones que abre la puerta a continuar con este tipo de estudios en la medida que se evidencia como los imaginarios de rol paterno median la interacción con sus hijos,. están estrechamente ligados y. permeados por los discursos psicológicos y educativos actuales; las vivencias de los padres, sus temores y proyecciones y en ese sentido se recomienda trabajar sobre tres temas fundamentales: el temor a no educar; la provisión económica, más allá del poder del padre y el límite de la protección y cuidado. 9.
(10) 1. Antecedentes Desde finales el 2008, luego de recibir el grado como licenciada en Educación Infantil, tuve la oportunidad de acercarme a la primera infancia de distintas formas. Mi escenario de trabajo fuera de espacios institucionalizados, me permitía acercarme a los contextos familiares. Trabaje y trabajo aun, para la primera infancia desde la familia.. Este. acercamiento me ha cuestionado de múltiples formas, pero una de las que ha tomado mayor fuerza en los últimos tiempos es la del rol del hombre – padre dentro de los primeros años de vida de los niños y las niñas. Dos hechos fueron fundamentales para despertar mi curiosidad y que me llevaron a plantearme la siguiente investigación: 1. Agosto de 2014: en el marco del proceso de evaluación de las acciones realizadas por el equipo de Ámbito Familiar1 con las familias de la localidad de Barrios Unidos, se creó un formato que recogió las inquietudes y sugerencias de las familias para mejorar el servicio. Cuando estaba en la sistematización de dicho instrumento se encontró que en varias oportunidades las mamas de niños - niñas entre los 0 y 1 año, que eran quienes habían diligenciado el formato y participado de la actividad, escribían cosas como: “Que los padres tuvieran la oportunidad de asistir a los encuentro”. 1. El Servicio de Atención Integral a la Primera Infancia En Ámbito Familiar es la estrategia de la Bogotá Humana para la atención a niños y niñas desde la gestación hasta los 2,11 meses, para la puesta en marcha de la política pública de infancia y adolescencia. El Objetivo general de este servicio es atender a las familias gestantes y con niños y niñas menores de 2, 11 años, potenciando su función educativa a través de acciones pedagógicas, de nutrición y de orientaron familiar para la garantía y el restablecimiento de derechos. Realizando seguimiento y evaluación en el marco de la Gestión Social Integral, el currículo distrital de formación a familias y el lineamiento pedagógico para la educación inicial. 10.
(11) “Me gustaría que se realizara alguna actividad, reuniendo del día del niño, al padre y la madre para celebrar en familia”. “En lo posible tratar que los padres estén juntos en las actividades”. “Que lo papas participen más de las actividades” Durante la sistematización de las familias con niños - niñas entre 1 y 3 años, si bien estas afirmaciones no desaparecían, si disminuía el número de veces que las mamas sugerían que el equipo diseñara o interviniera con acciones para lograr la participación de los hombres- padres en las actividades de formación. 2. Junio de 2014, el equipo de Ámbito Familiar (maestras, psicosociales y nutricionistas) se reúnen con el fin de evaluar las acciones del mes, surge la gran preocupación por la poca asistencia de las familias a los encuentros y la falta de vinculación a los padres a los mismos. Al revisar que podía suceder en cada grupo y tomando como referencia las bases de datos y los alistados de asistencia, encontré varias cosas: . Efectivamente el número de hombres – padres que asistían a los encuentros era muy bajo en relación a las mujeres – madres.. . Los padres hombres – que más participaban en la localidad de Barrios Unidos eran, en su mayoría, aquellos que se encontraban en el rango de los 16 a 19 años.. . Los padres hombres que asistían entre los 16 y 19 años, lo hacían para acompañar a sus parejas (las cuales también eran menores de edad en algunos casos) al encuentro. (con relación a este punto, el equipo 11.
(12) manifestaba que solo en algunos casos los hombres- padres participaban de las actividades con entusiasmo, mientras los demás eran espectadores) Que sucedía entonces, ¿Los hombres estaban ausentes durante el primer año de vida? , ¿Las mujeres sentían con mayor fuerza la ausencia de los hombres durante este tiempo? ¿Los hombres se sentían presionados a acompañar a sus parejas a los encuentros como una medida de protección? ¿Por qué asistían en mayor medida los hombres- padres menores de edad? Todos estos cuestionamientos podrían tener como respuesta un sistema social de patriarcado constituido históricamente y que pone en el hombre – padre una figura de proveedor, y no busco desconocer la influencia de la cultura en este tipo de situaciones. Pero entonces ¿Por qué no se mantiene a lo largo de la infancia? ¿Por qué cuando el niño realiza actividades de mayor autonomía, pareciese que la figura de hombre- padre está más presente? Sería simple atribuir como único factor el sistema de organización social que mantenemos, pero estas preguntas me han llevado a interesarme en escuchar la voz de los hombres para entender, que imaginarios circundan y de esta forma acercarme a la comprensión de las formas en que interactúan con sus hijos e hijas. Con todos estos cuestionamientos latentes, la presente investigación pretende desde un enfoque cualitativo, aportar a la construcción de conocimiento, para ahondar en el reconocimiento de los factores que inciden en las formas de interacción de los padres en el ciclo de la primera infancia.. 12.
(13) 2. Presentación del problema. Según el estudio: “Participación de las familias en la educación infantil en Latinoamérica” llevado a cabo por la UNESCO “Durante las últimas décadas, América Latina dio un fuerte impulso a la educación de la primera infancia, lográndose tasas de cobertura elevadas. Se observó también la influencia de los acuerdos internacionales importantes, como la Declaración Mundial sobre Educación para Todos y la Convención sobre los Derechos del Niño, en la mayor conciencia política y social sobre la importancia de los primeros años de la vida en el desarrollo humano”. (Blanco & Umayahara, 2004) Los países han hecho una apuesta importante por desarrollar políticas y programas del cuidado y la educación de la primera infancia y algunos de ellos incluyeron procesos educativos dirigidos a las familias, y a la participación integral del padre y la madre desde la gestación. Esto evidencia no solo la relevancia que ha tomado la educación inicial en Latinoamérica, sino el papel que juega tanto el padre como la madre en el desarrollo integral de los niños y las niñas. Si bien existe este reconocimiento, es también importante evidenciar que dicha participación esta mediada por las transformaciones sociales. Tomando como referencia un artículo de la revista Semana “la familia en Colombia está en crisis”, (haciendo claridad que no comparto el fatalismo de su título) que presenta algunas investigaciones acerca de las transformaciones de la constitución familiar en Colombia nos permiten ver que, por ejemplo:. 13.
(14) . Según el Mapa Mundial de la Familia 2013, realizado en 47 países por el Child Trends Institute y la Universidad de Piura en Perú, si bien, tradicionalmente la familia ha sido considerada la célula básica de la sociedad, actualmente ese núcleo se encuentra en proceso de transformación siendo la sociedad colombiana una en la que se evidencian con mayor fuerza estos cambios. “La estructura familiar, los grupos conformados por los padres y sus hijos, es decir los hogares biparentales, le han cedido espacio a la familia extensa, conformada por abuelos, tíos y otros familiares. El estudio muestra que en Colombia el 53 por ciento de los niños vive el con sus padres, el 35 por ciento habita con solo uno y 12 por ciento vive sin ellos” (Semana, 2013).. . De igual forma, según la revista The Economist en su edición ‘El mundo en cifras’ destacó que Colombia es el país ocupa el primer lugar en el mundo en donde la gente menos se casa, con apenas 1,7 matrimonios por cada 1.000 habitantes. (Semana, 2013). . El estudio Fecundidad y Familia en Colombia, realizado por Carmen Elisa Flórez, analiza cómo se ha transformado esa institución a lo largo de 20 años con base en datos de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud. mostró que el hogar unipersonal particularmente pasó del 3 por ciento al 12 por ciento entre 1978 y 2008. De hecho, uno de los puntos más visibles de esta investigación fue la ruptura entre el matrimonio y la sexualidad y la crianza. (Semana, 2013). 14.
(15) Sin duda, la Modernidad ha marcado nuevas formas de asumirse como hombre y mujer en los ámbitos privado y público. El trabajo, la cultura, la familia y las funciones paterna y materna no han sido ajenos a esos cambios. En algunos casos, hombres y mujeres mantienen la asignación de roles otorgado desde la primera mitad del siglo XX: el del padre como proveedor económico y autoridad, y el de la madre como depositaria y transmisora de afecto (Díaz & Ramírez, 2002). En otros casos, la figura del padre ha desaparecido por completo de la familia; y en otros, la mujer asume roles de manutención, autoridad y transmisión de la norma mientras que, acompañar a la madre a la consulta prenatal y al parto, trabajar en la casa distribuir la provisión económica, jugar con los hijos y dar afecto sin temores, cambiar pañales, son funciones ejercidas por el hombre. Los modelos de crianza occidental reconocen que la presencia de una figura paterna, incide en el desarrollo psíquico y físico de los niños. Marcan la huella psíquica y determinan las formas en cómo estos asumen el mundo que los rodea. Sin embargo, no se presentan muchos estudios acerca de cómo se ve el hombre a sí mismo en su rol de padre, como cree que influye en la dinámica de construcción del niño y niña del mundo. No hemos escuchado con suficiente atención qué es para un hombre la experiencia de ser papá, cómo participa de los juegos, rutinas y crecimiento de su hijo hija en los primeros meses de vida, que miedos tiene, como ve a ese niño y niña. Según la investigación realizada por la Secretaria Distrital de Integración Social con la Universidad Javeriana, “Ambientes adecuados y seguros para el desarrollo de la primera 15.
(16) infancia en Bogotá “las madres de forma significativa son las principales promotoras de actividades socio-emocionales y cognitivas favoreciendo el desarrollo de los niños y las niñas con actividades como: pasear, jugar, cantar, hablar y dibujar con frecuencia superiores al 50%” (SDIS, 2014), mientras que los padres llegan a un promedio de 31.6% de participación en este tipo de actividades, aún por debajo de otro tipo de familiares que tienen una participación del 37% .. Grafico 1. Prácticas. de los cuidadores que promueven el desarrollo. Fase de caracterización.. (SDIS, 2014) Padre. otro familiar. Nadie. 69,4%. 31,6% 37,0% 17,1%. 8,1%. 6,1%. 5,8% PASEA. 26,3% 36,5% 14,2%. CANTA. 4,1%. 27,6% 37,0%. CUENTA. 53,7% 54,9%. 42,5% 18,2% 26,8% 35,4%. LEE. 47,0% 41,0%. 49,0% 17,0% 26,1% 37,0%. 72,4%. 78,2%. 87,8%. Madre. JUEGA. LE HABLA O DIBUJA. PROMEDIO. Dentro de sus recomendaciones evidencian que la madre sigue siendo la cuidadora principal que promueve la calidad del cuidado y genera actividades socio – emocionales y cognitivas. De igual forma se evidencia un creciente involucramiento del padre en esas. 16.
(17) mismas actividades, especialmente en pasear y jugar con las hijas e hijos, aunque no alcanza a los niveles de interacción significativa que tienen las madres. Juzgamos a priori que a los hombres no les interesa participar de los procesos de desarrollo de sus hijos e hijas, y atribuimos al machismo y al patriarcado la explicación lógica a esta situación. Si promulgamos la idea, que la figura paterna es relevante en la incursión al niño- niña en el mundo desde la gestación, valdría la pena parar y tomar distancia del sentido común para poder escuchar al hombre - padre, entender sus miedos, necesidades y anhelos, vinculándolo de forma asertiva al proceso de crecimiento de su hijo – hija desde su concepción. En ese sentido y como un ejercicio de escucha hacia los hombres – padres, que nos permita ver más allá de las explicaciones que hemos venido dando como obvias, la presente investigación buscara interpelar esta problemática a través de dos preguntas de investigación: ¿Cuáles son los imaginarios de 4 hombres – padres, acerca de su rol en la crianza de los niños y las niñas de 0 a 3 años de edad? ¿Cómo inciden los imaginarios de los 4 hombres- padres en su participación de la crianza de sus hijos e hijas?. 17.
(18) 3. Justificación. “Las prácticas de crianza de los niños de una sociedad no son simplemente uno entre otros rasgos culturales: son la condición misma de la transmisión y desarrollo de todos los demás elementos culturales e impone límites concretos a lo que se puede lograr en todas las demás esferas de la historia” (Piedrahita, 2001) La crianza se constituye en un eje articulador, entre lo que se entreteje en la sociedad y las concepciones que subyacen al momento histórico. Tomando como referencia los estudios realizados por DeMause, a mediados del Siglo XX se inicia el “método de ayuda” cuya idea principal es que el niño sabe mejor que su padre lo que necesita en cada etapa de su vida, e implica la plena participación de ambos padres en el desarrollo de la vida del niño. Este método exige de ambos padres una enorme cantidad de tiempo, energía y dialogo, implica estar al servicio de la necesidades del niño e interpretar sus conflictos emocionales, proporcionando los objetos adecuados a sus intereses en evolución. Esta mirada de crianza y de infancia rompe con la Diada madre e hijo y reconoce que el desarrollo social del niño, también esta mediado por la interacción con su padre. La ausencia de cualquiera de los agentes constitutivos de la familia genera una afectación, la cual no podríamos denominar positiva o negativa, pero que si interfiere en la construcción y en la huella psíquica del ser humano. El padre progresivamente, pasa de ser un proveedor económico para convertirse en un actor que intervienen en el desarrollo del niño – niña y de las construcciones que él hace 18.
(19) del mundo que lo rodea. Es en el reconocimiento de la importancia que tienen para el ser humano los primeros años de vida, para la construcción de la huella psíquica, y la incidencia del rol paterno en el desarrollo social del niño, que la presente investigación cobra especial relevancia. Es de vital importancia estudiar el fenómeno de la paternidad desde el reconocimiento del imaginario de ese padre – hombre frente a su rol en el crecimiento y construcción del niño – niña que está creciendo, lo que permitirá evidenciar los miedos, mitos y creencias que tienen los padres y que determina sus intervenciones y prácticas en el desarrollo de sus hijos e hijas. Los imaginarios, se convierten en el vehículo a través del cual se leerá el conocimiento emergente de esta investigación, en la medida que se consideran “Son creaciones libres de la colectividad que circulan consciente e inconscientemente” (Catoriadis 1979). Es una construcción histórica que abarca el conjunto de instituciones, normas y símbolos que comparte un determinado grupo social y que pese a su carácter imaginado, opera en la realidad ofreciendo tanto oportunidades como restricciones para el accionar. (Rovira & Bravo, 2009). El imaginario social es lo que mantiene unida a una sociedad, en la medida en que produce significaciones colectivas. A través las creencias se instalan las prácticas sociales. En este sentido este trabajo se inscribe en la “línea de investigación imaginarios y representaciones sociales de infancia y sistematización de experiencias”.. 19.
(20) 4. Objetivos. General Identificar los imaginarios de cuatro hombres-padres que viven en la ciudad de Bogotá, acerca de su rol en la crianza de sus hijos e hijas de 0 a 3 años, con el fin de comprender sus prácticas cotidianas de relación e intervención en este aspecto.. Específicos: 1. Evidenciar en el discurso de 4 padres – hombres, los temores, creencias, mitos y demás construcciones del imaginario frente a la crianza de sus hijos e hijas. 2. Identificar la relación de los imaginarios de los padres – hombres y sus formas de participación en los procesos de crianza de sus hijos e hijas.. 20.
(21) Capítulo 1: 5. Marco teórico y de referencia. La presente investigación se construirá y analizara a través de 3 ejes conceptuales: Imaginarios sociales, Crianza y rol paterno. Los cuales son analizados a través de diferentes autores y estudios actuales.. 5.1. Imaginarios Sociales: El cómo nos relacionamos con el mundo es la consecuencia de la forma en la que aprendemos a significarlo. Se constituye a través de las construcciones colectivas que se transmiten por medio del lenguaje como algo natural y cierto. Los sujetos somos la conjugación de los pensamientos, los afectos y las acciones de los lugares en los que nacemos, crecemos y transformamos. Teniendo en cuenta que la relación de los padres con sus hijos e hijas está atravesada por las significaciones sociales de los contextos que habitan, la presente investigación toma como referencia la teoría de imaginario social, como su eje de análisis y la entiende como: las “creaciones que permiten percibir como real lo que cada sistema social construye. Son, igualmente, el conjunto de significaciones simbólicas que estructuran en cada instante la experiencia social y construyen comportamientos, imágenes, actitudes, sentimientos que movilizan acciones. Esto nos lleva a pensar que lo creíble en un grupo social, lo que motiva. 21.
(22) y orienta las actuaciones, está determinado por sistema de percepción socialmente legitimado” (Rincon, De la Torre, Triviño, Rosas, & Diaz, 2008) Citando a Castoriadis, los imaginarios sociales son una construcción histórica que abarca el conjunto de instituciones, normas y símbolos que comparten determinado grupos social y, que pese a su carácter imaginado, opera en la realidad ofreciendo tanto oportunidades como restricciones para el accionar de los sujetos. (Rovira & Bravo, 2009).. Las. construcciones culturales se arraigan hasta el punto de transformarse en manifiestos indiscutible, determinando las formas de relación que se tejen al interior de la sociedad. La unidad social de una subjetividad colectiva se mantiene a través de la consolidación y reproducción de sus producciones de sentido. El imaginario social mantiene unida a una sociedad, en la medida en que produce significaciones colectivas que median y determinan la comprensión y acción sobre los objetos, personas y escenarios con las que compartimos. Por su puesto, este tipo de intervención no es de carácter unidireccional, sino por el contrario, es en doble vía. Así como el contexto social determina mis formas de relación con el mundo. Yo, como parte activa del mundo, modifico o instituyo nuevas formas de significarlo en la medida que me relaciono con él. En este sentido los imaginarios sociales son flexibles y cambiantes. La noción de imaginario social, entonces, “se interesa en indagar cuál es el conocimiento que las personas tienen sobre la sociedad en que viven, para luego averiguar en qué medida dicho conocimiento permite y legitima la acción de los sujetos”. (Moreno Bravo & Rovira Kaltwasser, 2009). 22.
(23) Cornelius Castoriadis ha desarrollado la teoría de los imaginarios sociales a través de tres conceptos base: el imaginario social radical; el imaginario social instituyente y el imaginario social instituido. El imaginario radical social instituyente “representa cosas, objetos, figuras, formas, imágenes, los cuales son construidos en unas condiciones particulares, en una realidades leídas e interpretadas por un Sujeto en un momento histórico y social determinados” (Rincon, De la Torre, Triviño, Rosas, & Diaz, 2008). Esta lectura e interpretación del mundo es propia del sujeto la concibe en plena libertad y a medida que el sujeto modifica su realidad inmediata puede llegar a transformar y modificar su mundo exterior. El imaginario radical es propio de la capacidad de creación del sujeto, y es atribuido en primero lugar a la imaginación, la cual configura una red de significaciones que atraviesan el mundo social y el mundo singular; el ámbito público y privado, construcciones mentales que se materializan en instituciones con sus reglas, reglamentos y normatividades. Por su parte el imaginario social instituido hace referencia a la internalización de las significaciones socialmente compartidas. En la medida que el sujeto participa de un mundo ya objetivado y en el cual la cotidianidad hace referencia a una realidad coherente y de cierta forma naturalizada, este interioriza, asume e interacciona acorde a estos significados constituidos. El lenguaje, como vehículo de socialización y construcción de los imaginarios, es el encargado de realizar una acumulación de significados, permitiendo ordenar la experiencia social que vive cada sujeto de acuerdo a su contexto de vida. 23.
(24) El imaginario social institucionalizado, se puede definir como el “sentido común”. “es lo que todos saben sobre el mundo social. Dicho saber se aglutina en metáforas, máximas, moralejas, creencias, símbolos, ritos o elaboraciones axiológicas sentidos que se definen reglas de comportamientos desde donde se controlan y reproducen esquemas”. El imaginario institucionalizado tiene un carácter histórico y de reglas de control que permite su reproducción. El reconocimiento de la característica de historicidad posibilita la comprensión de los procesos que hacen parte de la construcción de un imaginario y que luego son transmitidos generacionalmente como un saber objetivo. Estos tres conceptos permiten evidenciar dos dimensiones primordiales en la teoría de Castoridadis: primera, que el concepto de imaginarios social recurre a la dimensión simbólica para dar a entender algo que aún no existe, pero que a partir de su enunciación comienza a tomar vida propia y que sólo posteriormente puede ser racionalizado. El imaginario no en la representación de algo sino en la creación en sí mismo. La segunda, es la noción de alineación la cual indica la tendencia natural que las instituciones tienen para borrar sus orígenes. Para Castoriadis los seres humanos dan vida nueva a una realidad gracias a la imaginación, la cual cobra presencia por medio de instituciones que con el pasar del tiempo prescinden de su fuerza fundante. (Rovira & Bravo, 2009) El hombre y la sociedad se debaten entre la libertad y la norma. “Gracias a la imaginación humana emergen nuevas instituciones que amplían el campo de acción de los sujetos y, por otro lado, son estas mismas instituciones las que regulan por medio de normas 24.
(25) y símbolos las interacciones humanas. Convirtiéndose en un constreñimiento por la acción”. (Rovira & Bravo, 2009) En la medida que los imaginarios tienen un carácter flexible, transmisible e histórico, son asumidos por los seres humanos como hechos naturales, más que como construcciones sociales. Lo que hace que sean difíciles de modificar. “La naturalización de producciones culturales implica que concebimos como naturales hechos que en realidad son culturales”. (Gersetenhaber). y como respuesta a esto Castoriadis nos invita a la emancipación como la posibilidad de cuestionar los imaginarios sociales para mostrar su carácter construido y la facultad del ser humano para transformarlos. Para modificar las creencias lo primero que se debe hacer es des ocultar su carácter cultural y en este sentido el concepto de imaginario social nos abre la posibilidad reflexionar acerca de las formas habituales de pensar, en la medida que evidencia el carácter construido de la realidad social y de las prácticas sociales que estás sostienen.. 5.2. Pautas de Crianza Las pautas de crianza, al igual que los imaginarios sociales, son construcciones que delimitan las múltiples formas y factores que inciden en el proceso de educación y guía de los padres y demás agentes socializadores, para lograr la vinculación efectiva de niños y niñas en la sociedad. Las pautas de crianza reflejan “lo patrones, normas, costumbres, expectativas. Es lo que la gente piensa que debe hacer. Reflejan el deber ser de los padres, madres y cuidadores 25.
(26) frente a la problemática y educación de niños y niñas. Por lo general, las pautas de crianza están basadas en el imperativo de la costumbre. Las pautas de crianza han sido percibidas como la forma socialmente aceptada de comportarse”. (Marulanda Hidalgo, Sin Fecha) Sin embargo, las pautas de crianza no solo son aceptadas socialmente sino además son construidas en el marco de lo que culturalmente se considera aceptable en una sociedad. Las pautas de crianza enmarcan el qué y el cómo un núcleo familiar va a presentar y a relacionar al niño - niña a esa sociedad, fijando las maneras correctas de comportamiento, vinculación, seguimiento de normas, entre otras. “la Crianza es el proceso a través del cual los padres, madres y demás agentes socializadores aseguran la supervivencia, el cuidado de la salud y el crecimiento físico” de los niños y las niñas así como su desarrollo cognitivo y psicosocial. (Marulanda Hidalgo, Sin Fecha) Permiten establecer y consolidar normas morales que se consideran primordiales para poder vivir en una comunidad determinada. Para María Victoria Álzate las prácticas de crianza de los niños de una sociedad, juegan un papel primordial en la medida que, no son simplemente uno entre otro rasgos culturales, Dado que la estructura psíquica ha de transmitirse siempre de generación en generación a través del estrecho conducto de la infancia, son la condición misma de la transmisión y desarrollo de los demás elementos culturales e imponen limites concretos a lo que se puede lograr en todas las demás esferas de la historias. Para esta autora las reproducciones y experiencias que se generan en la infancia permite que se mantengan pautas culturales. Si estas experiencias no se presentan, los rasgos históricos tienden a desaparecer. (Piedrahita 26.
(27) Azate, 2004). Cada generación nace en un mundo de objetos carentes de sentido que solo adquieren su significado si el niño recibo un determinado tipo de crianza. En su artículo, El descubrimiento de la infancia, modelos de crianza y categoría sociopolítica moderna, del cual me permito tomar el siguientes apartado, María Victoria nos plantea la postura de DeMause desde La “teoría psicogénica” como una teoría general del cambio histórico. Esta autor, dice ella: “Postula que la fuerza central del cambio histórico no es la tecnología ni la economía, sino los cambios “psicogénicos” de la personalidad resultante de interacciones de padres e hijos en sucesivas generaciones. Esta teoría entraña varias hipótesis, las cuales se relacionan a continuación: 1. La evolución de las relaciones paterno - filiales constituye una causa independiente del cambio histórico. El origen de esta evolución se halla en la capacidad de sucesivas generaciones de padres para regresar a la edad psíquica de sus hijos y pasar por las ansiedades de esa edad en mejores condiciones esta segunda vez que en su propia infancia”. 2. Esta “presión generacional” en favor del cambio psíquico no sólo es espontánea, originándose en la necesidad del adulto de regresar y en el esfuerzo del niño por establecer relaciones, sino que además puede darse incluso en períodos de estancamiento social y tecnológico. 3. La historia de la infancia es una serie de aproximaciones entre adulto y niño en la que cada acortamiento de la distancia psíquica provoca nueva ansiedad. La reducción de esta ansiedad del adulto es la fuente principal de las prácticas de crianza de los niños en cada época. 27.
(28) 4. El complemento de la hipótesis de que la historia supone una mejora general de la puericultura es que, cuanto más se retrocede en el tiempo menos eficacia muestran los padres en la satisfacción de las necesidades de desarrollo del niño. Los periodos que establece DeMause son una indicación de los tipos de relaciones paterno - filiales que se daban en las clases altas de los países avanzados. La serie de seis tipos y la cual retomo literalmente del texto de María Victoria, “representan la secuencia de aproximaciones entre padres e hijos a medida que, generación tras generación, los padres superaban lentamente sus ansiedades y comenzaban a desarrollar la capacidad de conocer y satisfacer las necesidades de su hijos. Dicha serie ofrece una taxonomía útil de las formas contemporáneas de crianza de los niños”: (Piedrahita Azate, 2004) 1. Infanticidio (Antigüedad-siglo IV).. Los padres resolvían rutinariamente sus. ansiedades acerca del cuidado de los hijos matándolos, ello influía profundamente en los niños que sobrevivían. Respecto de aquellos a los que se les perdonaba la vida, la reacción proyectiva era la predominante y el carácter concreto de la inversión se manifestaba en la difusión de la práctica de la sodomía con el niño. 2. Abandono (Siglos IV-XIII). Una vez que los padres empezaron a aceptar al hijo como poseedor de un alma, la única manera de hurtarse a los peligros de sus propias proyecciones era el abandono, entregándolo al ama de cría, internándolo en el monasterio o en el convento, cediéndolo a otras familias de adopción, enviándolo a casa de otros nobles como criado o como rehén o manteniéndolo en el hogar en una situación de grave abandono 28.
(29) afectivo. El niño seguía estando lleno de maldad y era necesario siempre azotarle, pero no era tan fuerte como la sodomía en el periodo anterior. 3. Ambivalencia (siglo XIV-XVII). El niño se mantiene como receptor de proyecciones por parte de los adultos a su alrededor, por tanto el papel de este es moldearlo. De Dominici a Locke no hubo imagen más popular que la del moldeamiento físico del niño, al que se consideraba como cera blanda, yeso o arcilla a la que había que dar forma. Este tipo de relación se caracteriza por una enorme ambivalencia. El período comienza aproximadamente en el siglo XIV, en el que se observa un aumento del número de manuales de instrucción infantil, la expansión del culto de la Virgen y del Niño Jesús y la proliferación en el arte de la “imagen de la madre solícita”. 4. Intrusión (Siglo XVIII). Una radical reducción de la proyección y la casi desaparición de la inversión fueron los resultados de la gran transición que en las relaciones paterno filiales se operó en el siglo XVIII. El niño ya no estaba tan lleno de proyecciones peligrosas. Los padres se aproximaban más a él y trataban de dominar su mente a fin de controlar su interior, sus rabietas, sus necesidades, su masturbación, su voluntad misma. El niño criado por tales padres era amamantado por la madre, no llevaba fajas, no se le ponían sistemáticamente enemas, su educación higiénica comenzaba muy pronto, se rezaba con él pero no se jugaba con él, recibía azotes pero no sistemáticamente, era castigado por masturbarse y se le hacía obedecer con prontitud tanto mediante amenazas y acusaciones como por otros métodos de castigo. Como el niño resultaba mucho menos peligroso, era 29.
(30) posible la verdadera empatía, y nació la pediatría que, junto con la mejora general de los cuidados por parte de los padres, redujo la mortalidad infantil 5. Socialización (Siglo XIX- mediados del XX). A medida que las proyecciones seguían disminuyendo, la crianza de un hijo no consistió tanto en dominar su voluntad como en formarle, enseñarle a adaptarse, a socializar, de este discurso derivan todos los modelos psicológicos del siglo XX. Es el modelo del funcionalismo sociológico. Asimismo, en el siglo XIX, el padre comienza por primera vez a interesarse por su educación y a veces incluso ayuda a la madre en los quehaceres que impone el cuidado de los hijos. 6. Ayuda (comienza a mediados del siglo XX). El método de ayuda se basa en la idea de que el niño sabe mejor que el padre lo que necesita en cada etapa de su vida e implica la plena participación de ambos padres en el desarrollo de la vida del niño, esforzándose por empatizar con él y satisfacer sus necesidades peculiares y crecientes. No supone intento alguno de corregir o formar “hábitos”. El recorrido que nos hace María Vitoria a través de la teoría de DeMause, nos permite analizar la estrecha relación que se teje entre los imaginarios de infancia, el momento histórico, la crianza y el rol de los padres dentro del proceso de desarrollo de los niños y las niñas. En este sentido, así como las pautas de crianza establecen las formas en las que el niño – niña se va a relacionar con el entorno que los rodea, también determinan la relación que se constituye al interior de la familia. La inmadurez biológica del niño en sus primeros años de vida genera relaciones de apego con sus cuidadores más cercanos “los 30.
(31) vínculos afectivos se caracterizan por estados intensos de emoción, el tener una persona a la cual pegarse proporciona una base segura para el crecimiento y promueve el desarrollo de la confianza y la seguridad en sí mismo” (CHILDREN, 2003) Según Lyyn Marulanda, en su escrito conceptos y relaciones entre pautas de crianza y maltrato infantil, los vínculos afectivos entre padres e hijos favorecen lazos afectivos positivos cuando se presentan algunas condiciones de forma estable, dentro de las cuales menciona: el padre o la madre reconocen las necesidades físicas y emocionales del niño en cada edad y puede responder a ellas con acogida y sin rechazo; sienten deseo de estar con sus hijos, jugar con ellos, abrazarlos, acariciarlos, acunarlos; El padre y la madre tienen conciencia de que su condición de adulto y la responsabilidad de cuidar, aceptar y amar a su hijo y no espera que su felicidad dependa de él. No esperan que su hijo- hija sea una réplica de ellos mismos, permitiendo la diferencia y estimulando las capacidades observadas en el niño – niña. Tomando de referencia esta autora y entendiendo la crianza como los procesos que se tejen al interior de la familia y con el entorno, que permiten la constitución del ser social; Se logra comprender como la crianza influye determinantemente en el desarrollo del niño y la niña en todos los aspectos que los constituyen como un ser integral: alimentación, sexualidad, roles sociales, lenguaje, cognición, disciplina, dependencia y autonomía, expresión, respeto por lo ajeno, normas morales, orientaciones hacia el futuro y la semejanza de las pautas con la generación anterior.. 31.
(32) En la medida que la crianza está determinada y es construida socialmente, no es homogénea, ni única. Cada padre, madre o unidad constituida en torno a un niño – niña, genera prácticas y. estilos de crianza particulares, que obedecen a sus intereses,. proyecciones y creencias. Sin embargo, según Lynn estas pueden catalogarse en tres estilos generales: Estilo Permisivo: En este estilo, los padres tienden a permitir muchas conductas a los niños, dejándolos a merced de sus impulsos y a la descarga de sus tensiones. Este tipo de prácticas puede obedecer a las formas de concebir y proyectar la vida por parte de padres, dentro de las que se puede encontrar: para ellos el acatamiento de la norma no es muy importante y por esos sus mecanismos de autorregulación no son muy fuertes; Han decidió no depender de las normas sociales; Pueden sentirse débiles frente a los impulsos de sus hijos; puede haber un sentimiento de sobreprotección que los lleve a facilitar su vida, en aras de evitar su sufrimiento. Este estilo de crianza puede desencadenar en niños caprichosos que buscan únicamente la satisfacción de sus deseos, en niños incapaces de cumplir reglas y normas sociales en grupos o fuera del contexto de su hogar. Estilo autoritario: este da excesiva importancia al cumplimiento de las normas e imponen castigos rígidos a su incumplimiento. Son padres interesados en que el hijo crezca adaptado a las reglas de las sociedades y generalmente, la parte placentera no es muy relevante en las actividades familiares. En estas familias, los hijos tienen pocas posibilidades de opinar sobre las normas porque son el padre o la madre, o el adulto quien las determina y las hacen. 32.
(33) Estilo Democrático: este estilo es intermedio entre los dos anteriores y busca que la familia establezca normas y condiciones que faciliten la convivencia y deben ser acatadas por todos sus miembro. Desde muy temprana edad las normas son enseñadas de manera tranquila y generalmente acompañada de justificaciones comprensibles para su edad. Existen consecuencias si las normas no son acatadas, en la media que su incumplimiento afecta la convivencia. Las normas son flexibles y no son el único eje de la familia ni del niño. Existe el placer y el goce. Al afecto no está mediado por el cumplimiento o el incumplimiento de la norma. El aprendizaje o la interiorización de normas puede ser más flexible por la claridad con que se maneja porque esta mediada por procesos de comunicación que facilitan su comprensión y significado. El autocontrol se logra paulatinamente, haciendo que el individuo logre la medida justa entre la norma y sus impulsos. Utilización adecuada de la libertad.. 5.3 Rol del padre en el desarrollo social del Niño. A partir del siglo XVII inicia un acercamiento del padre hombre al proceso de crianza de sus hijos. Las formas como se ejercen y conciben las pautas de crianza trae consigo la asignación de roles para cada una de las personas que participan de ella, y es en sentido que el padre – hombre ha tenido a lo largo de la historia unas características asignadas o autoimpuestas frente a la forma de verse y relacionarse con la crianza de su hijo – hija. Durante varias épocas los padres eran usualmente considerados como proveedores económicos para la familia y su vinculación a los procesos de desarrollo eran ocasionales, 33.
(34) lo cual obedecía a factores de orden social y económico. Por ejemplo, durante la Revolución Industrial, los padres hombres fueron desplazados de sus hogares, donde tenían sus lugares de trabajos, a labores que requerían estar lejos de los niños- niñas, ausentismo que le dio a la madre la exclusividad en la crianza. Durante la segunda mitad del siglo XX las mujeres incrementaron su participación en la fuerza laboral, conllevando al aumento gradual del interés y participación de los padres en la crianza de sus hijos. (Avila Carrillo, 2003) La economía, Sin embargo, fue solo uno de los factores que incidió en el rol ejercido por el padre y la madre en la crianza. El interés por estudiar la paternidad tiene su eje en 1950 con el nacimiento de la teoría del apego, pero a su vez del cuestionamiento al vínculo del apego primario, otorgado exclusivamente a la madre por el investigador Harlow: “La relación madre – hijo, se basa en la satisfacción de la necesidad de cuidado y seguridad”. Investigadores como Clarke- Stewart, 1978; Lamb 1976; Parke 1981. Empezaron a cuestionar el rol exclusivo de la madre y el descuido en la consideración del padre dentro del desarrollo social de los niños en la infancia. Este interés permitió ver al padre como miembro activo de la familia y como un actor que contribuye al desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, haciendo énfasis en la posibilidad de interacción del padre en las situaciones de juego, disciplina, entre otras. Al igual que los tipos de crianza, no existe una figura única de padre, ni una forma lineal de ejercer este rol, Según la psicóloga Trinidad Aparicio, en su artículo “Diferentes tipos de padres” podemos evidenciar dos tipos de formas de clasificación de los padres: la 34.
(35) primera relacionada con la relación que se establecen entre el padre y el hijo frente aspectos relevantes de la educación y la segunda a las formas de pensamiento. (Perez, 2015) En la primera clasificación, según su forma de relación y comportamiento con sus hijos, encontramos la siguiente categorización: - Padres autoritarios. Tienen un alto grado de control y de exigencia pero hacen poca demostración de afecto y tienen una pobre comunicación con sus hijos. - Padres democráticos. Tienen una buena comunicación, son cariñosos con sus hijos y tienen un grado de control y de exigencia alto. - Padres permisivos. Padres cariñosos y con buena comunicación con sus hijos pero poco exigentes y con poco control sobre ellos. - Padres negligentes o indiferentes. Poseen niveles bajos de control, exigencia, afecto y comunicación. Este caso es común en familias desestructuradas. Estas clasificaciones están mediadas según su actitud ante distintos aspectos de la educación de los hijos y de la relación que tienen con ellos, por ende revisa las siguientes variables. (Perez, 2015): 1. El grado de control que los padres ejercen sobre sus hijos: padres que quieren controlar todo lo que sus hijos e hijas hacen e influir constantemente en su comportamiento sin ofrecerles ninguna autonomía. Su opuesto son aquellos padres que no ejercen ningún tipo de control y tienen una actitud negligente en la educación de sus hijos. 2. La comunicación existente entre padres e hijos: padres que hablan a menudo con sus hijos, tienen una comunicación fluida con éstos, les dan explicaciones del porqué de los 35.
(36) castigos y escuchan y piden opinión a sus hijos. Por otro lado también hay padres poco comunicativos con los niños, raramente piden su opinión y tampoco dan explicaciones sobre su comportamiento con ellos. 3. La exigencia con respecto a los hijos: Mientras que algunos padres son muy exigentes con sus hijos respecto a su grado de madurez, consecución de objetivos académicos, etc., otros apenas plantean retos a sus hijos. 4. La capacidad para expresar afecto y cariño a los hijos: Mientras algunos muestran su cariño e interés por el niño constantemente, otros se muestran más fríos e indiferentes. Por otro lado, y dando paso a la segunda forma de clasificar por parte de la psicóloga Pérez Trinidad, la manera de pensar y de ver el mundo por parte de los padres influye de manera notable en su relación con los hijos. En este sentido establece tres grandes grupos de padres: 1. Los tradicionales. Tienen una concepción muy estereotipada sobre las funciones del padre y de la madre dentro del seno familiar. El padre cumple un papel más autoritario, utilizando el castigo como principal táctica educativa y dejan a la madre la comunicación y la afectividad (Perez, 2015). 2. Los modernos. La participación del padre y de la madre en la educación de sus hijos es muy similar, no tienen problema en exteriorizar su afecto y se muestran más comunicativos con los hijos. (Perez, 2015). 36.
(37) 3. La mayoría de los padres formarían un grupo intermedio, que tiene elementos de las dos clasificaciones anteriores.. 37.
(38) Capítulo 2: Apuesta Metodológica. La presente investigación se realiza desde el paradigma interpretativo con una metodología cualitativa que busca la comprensión de la realidad abordada. El paradigma interpretativo es entendido como aquel que busca el análisis de los supuestos sobre las costumbres, políticas, desarrollo económico, religiosos etc., que se encuentran en una comunidad en general. Este paradigma se basa en el proceso de conocimiento, en el cual se da una interacción entre sujeto y objeto, en el hecho ambos son inseparables. La observación no sólo perturba y moldea al objeto observado, sino que el observador es moldeado por éste (por la persona individual o por el grupo observado). Tal situación no puede ser eliminada, aun cuando el observador quisiera. El paradigma interpretativo no pretende hacer generalizaciones a partir de los resultados obtenidos. La investigación que se apoya en él termina en la elaboración de una descripción ideográfica, en profundidad, es decir, en forma tal que el objeto estudiado queda claramente individualizado. (Ramírez, 2015) En concordancia con el paradigma interpretativo se toma como base la metodología cualitativa (Centro Virtual Cervantes, 2014) la cual se caracteriza por: 1. Ser inductiva; como consecuencia de ello, presenta un diseño de investigación flexible, con interrogantes vagamente formulados. Incluso, se pueden incorporar hallazgos que no se habían previsto inicialmente, y que ayudan a entender mejor el fenómeno 38.
(39) estudiado. Así, si tomamos como ejemplo el estudio del discurso del profesor en el aula, se pueden detectar a la vez otros fenómenos, como pueden ser las aportaciones de los estudiantes que parecen no guardar relación con el objetivo didáctico de la clase, y que se escapan, aparentemente del objeto de estudio inmediato, pero que pueden resultar interesantes para comprender mejor el objeto estudiado o como punto de arranque para investigaciones posteriores. 2. Tener una perspectiva holística, global del fenómeno estudiado, sin reducir los sujetos a variables. Quiere esto decir que la metodología cualitativa no se interesa por estudiar un fenómeno acotándolo, sino que lo estudia teniendo en cuenta todos los elementos que lo rodean. Así, por ejemplo, una investigación de tipo cualitativo se interesará —por seguir con el mismo ejemplo— por el discurso del profesor en el aula, pero no lo acotará con variables del tipo: cantidad de estudiantes en el aula, número de horas impartidas por el profesor, niveles de los estudiantes, etc. 3. Buscar comprender, más que establecer relaciones de causa-efecto entre los fenómenos. En el caso que sirve de ilustración, no se busca dar cuenta de por qué el discurso del profesor tiene ciertas características distintivas, sino más bien describir dicho discurso. 4. Considerar al investigador como instrumento de medida. El investigador puede participar en la investigación, incluso ser el sujeto de la investigación, puesto que se considera la introspección como método científico válido.. 39.
(40) 5. Llevar a cabo estudios intensivos a pequeña escala. No interesa estudiar una población representativa del universo estudiado, como plantea la metodología cuantitativa, sino analizar pocos sujetos en profundidad. En este sentido, cabe decir que no se busca la generalización, sino la especificidad de la realidad observada. 6. No proponerse, generalmente, probar teorías o hipótesis, sino más bien generarlas. Es, más bien, un método de generar teorías e hipótesis, que abren futuras líneas de investigación. 6.1. Población objeto de investigación: La presente investigación tuvo como población objeto 4 hombres padres residentes de la ciudad de Bogotá cuyos hijos e hijas estuviesen entre los 0 y los 3 años de edad. No se tuvieron en cuenta variables relacionadas con la clase social, nivel educativo o edad. El proceso de búsqueda inicio con una invitación voz a voz, a través de amigos y colegas. En un primer momento se invitaron a participar varios papás que hacen parte del servicio de Ámbito familiar en la localidad de Teusaquillo, de un listado inicial de 15 papas solo quedo 1. Muchos manifestaban no tener tiempo, no desear participar, no tener conocimiento del tema. Las razones reales de la falta de interés por parte de estos hombres, no las conozco. Sin embargo, y en alguna situaciones había el temor de que lo que se dijera o contara pudiese diferir de las descripciones que las familias habían hecho para ingresar al servicio y que los había hecho acreedores de un apoyo alimentario. Ante esta situación el único padre de este primer grupo de contacto que decidió participar fue el señor Crhisitan Chileno, de 36 años de edad, casado con “Carito”. Vive 40.
(41) hace 7 años en Colombia y decidió quedarse por el amor de su esposa. “él bebe” es su segundo hijo. El primero tiene 16 años y vive en chile y aunque es su segundo hijo, para él hasta ahora y debido a que ya tiene una “madurez” es posible vivir la experiencia de ser papá. Tras la búsqueda incesante con colegas de trabajo, una de las compañeras de la oficina ofreció, en virtud de lograr sacar avante la investigación, a su esposo, padre amoroso de tres hijos (2 niñas de 4 y un bebe de 8). Alejandro 36 años, colombiano, profesional independiente, creyente de la religión cristiana. Por suerte para la investigación y como recompensa al fortalecimiento de redes a lo largo de la vida, una compañera de la Universidad presento a su compañero, John de 33 años Tecnólogo y profesor, padre primerizo y un enamorado de su compañera y de su hijo, aunque todavía no pueda vivir con ella. Como cuota de amigos cercanos Giovanny de 30 años, se ofreció a hacer parte de la investigación. Padre separado, sin relación con la mamá de su bebe, es el cuarto participante de esta investigación. Es así como estos 4 hombres, que decidieron “voluntariamente” por solicitud de sus esposas, compañeras o tías, etc. participar de esta investigación, son los que a lo largo de estas líneas nos expresaran cuáles son sus imaginarios sobre su rol en la crianza de sus hijos e hijas.. 41.
(42) Tabla 2. Padres participantes de la investigación. Nombre Alejandro. Edad 36. Ocupación. Número. edad de. tiempo con. de hijos. hijos. la pareja. 3. 2 Niñas de 4. 7 años de. (administrador de. años y un. casados. empresas). niño de 8. Independiente. meses Christian. 36. independiente. 2. (educador físico). 1 hijo de 15. 6 años de. años que vive. casados. en chile y un bebe de 6 meses Giovanny. 30. Independiente. 1. 2 años y 4. separado sin. meses. relación afectiva con la mamá del bebe. John. 33. Procesos de. 1. 6 meses. Separado. logística e. con relación. idiomas. afectiva con la mamá del bebe.. 42.
(43) 6.2. Técnicas e Instrumentos de Investigación: La presente investigación utiliza la técnica de entrevista como fuente principal de obtención y análisis de la información y el dibujo como una técnica de apoyo y de cierre.. 6.2.1. Técnicas Las técnicas de recolección de información son procedimientos especiales utilizados para obtener y evaluar las evidencias necesarias, suficientes y competentes que le permitan formar un juicio profesional y objetivo, que facilite la calificación de los hallazgos detectados en la materia examinada. 6.2.1.1. Entrevista: Denzin (1991) citado por Rojas (2010:85) la define como "un encuentro en el cual el entrevistador intenta obtener información, opiniones o creencias de una o varias personas". Para la validez de la entrevista Pourtois y Desmont (1992) citado por Rojas (2010:96) "proponen la triangulación interna o crítica de identidad, sugieren conocer bien a los entrevistados en sus componentes afectivos, personales, sociológicos", así como que lo que sostienen es original y no testimonio referido de otros. "Proponen, asimismo la validez de significancia dirigida a descubrir el sentido que le dan los sujetos a las palabras", a través de darles copia de la entrevista realizada. Denzin (1991) citado por Rojas (2010:85) clasifica la entrevista de acuerdo a su grado de estructuración en: (a) estandarizadas programadas, en las que el orden y la redacción de las preguntas es el mismo para todos 43.
(44) los entrevistados, de manera que las variaciones puedan ser atribuidas a diferencias reales en las respuestas y no al instrumento; (b) estandarizadas no programadas, para este encuentro el investigador elabora un guión, donde las secuencias de las preguntas estará determinada por el desenvolvimiento mismo de la conversación; (c) no estandarizada, no hay guión, ni preguntas pre-especificadas, el entrevistador está en libertad para hablar sobre varios tópicos y es posible que surjan hipótesis de trabajo que pueden probarse durante el desarrollo del encuentro, este tipo de entrevista es adecuada para estudios exploratorios. Por su parte, Valles (1999) citado por Rojas (2010:87) distingue dos tipos de entrevistas: individuales y grupales denominadas grupos focales. Entrevistas individuales: Taylor y Bogdan (2000:74) la definen como "una conversación, verbal, cara a cara y tiene como propósito conocer lo que piensa o siente una persona con respecto un tema en particular". Por su parte, Albert (2007:242) señala que es "una técnica en la que una persona (entrevistador) solicita información a otra (entrevistado/informante) para obtener datos sobre un problema determinado". Es decir, que puede definirse como una conversación con finalidad. Albert (ob cit) señala que en la entrevista en profundidad, el entrevistador sugiere algunas cuestiones importantes con objeto de que el entrevistado exprese libremente todos sus pensamientos y sentimientos acerca de dichos temas, es conversacional, no directiva, sin juicio de valor, con la finalidad que el entrevistado descubra por vía fenomenológica las motivaciones que incentivan su comportamiento.. 44.
(45) 6.2.1.2. El dibujo: instrumento de investigación Desde la psicología, son varios los estudios que nos permiten comprender cómo el dibujo evidencia las proyecciones que realiza el ser humano del inconsciente de las emociones, sentimientos, miedos, imaginarios y concepciones que se tienen frente a la vida, la sociedad, la familia, uno mismo. En la mayoría de los casos el dibujo es utilizado como un test de personalidad. Sin embargo, la interpretación de los dibujos son técnicas proyectivas de evaluación, es decir, la información que de los dibujos se extraiga no es absoluta, y debe ser complementaria a la obtenida por otras técnicas de evaluación. En ese sentido la técnica del dibujo será tomado como un complemento a la técnica de relato de vida. Los dibujos determinan en gran manera la personalidad de una persona, ya sea el Test del Árbol, el DFF, el Test de Garabatos, el DFH, y todos los demás test proyectivos de papel y lápiz. Las leyes en las que se apoya el plano gráfico de los dibujos son las mismas que rigen la grafología mínima y simbólica. El dibujo de cada persona determina su personalidad y vigor, su fuerza y su debilidad, todo esto se analiza e interpreta en diversas maneras, a continuación desarrollare los aspectos más relevantes sobre el campo gráfico respecto a la interpretación dibujos. Según Mauricio Xandro: “El plano gráfico de los dibujos se desarrolla en los siguientes pilares de la grafología. Los Siete Pilares de la Grafología” (Mauricio, 2007): 1. Tamaño del dibujo 2. Proyección o dirección del dibujo 45.
(46) 3. Situación del dibujo en la página o marco de papel 4. Fuerza del dibujo 5. Forma del dibujo 6. Continuidad del trazo 7. Estilo del dibujo Cada uno de estos aspectos permite identificar rasgos característicos y únicos de la personalidad del ser humano, su situación y percepción frente a la realidad que le rodea.. 6.2.2. Instrumentos Para el desarrollo de la presente investigación se diseñó una guía de preguntas orientadoras desarrolladas a través de la técnica de entrevista, recoger la voz de los padres participantes, en este sentido: QUÉ BUSCO. PREGUNTA ORIENTADORA. Conocer su percepción frente a. Descríbame como es su hijo o hija (físicamente,. lo que es un niño - niña de esa. emocional, etc.). edad.. Cuál cree que es su papel en esta etapa de su hijo - hija? • A que juega con su hijo – hija en esta etapa?. Rutinas establecidas o. Descríbame un día en la semana con su hija o hijo.. asumidas. Descríbame un día en fin de semana con su hijo o hija.. Sentimientos de padre. Que le angustia o molesta de su relación con su hijo – hija en esta etapa. 46.
(47) Que le gusta de relación con su hijo – hija en esta etapa. Que le gustaría hacer con su hijo – hija o para su hijo – hija en esta etapa. Como preguntas complementarias se establecieron: •. Cómo se enteró de que iba a ser papá. •. Qué sintió en el momento de enterarse que iba a ser papá. •. Cuál fue su primer pensamiento o sentimiento cuando nació su bebe.. •. Qué se siente ser papá. •. En qué ha cambiado su vida ser papá De igual forma, durante las sesiones se diseñó una experiencia de dibujo y relato,. conjugadas, en esta se les pidió a los padres participantes hacer dos dibujos o incorporarlo en uno solo, a saber: . Dibujo de la familia.. . Dibujo de un niño –niña de 0 a 3 años. Para el análisis de la información se generaron dos matrices de recolección de la información:. 47.
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