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Ecuador Debate (REVISTA COMPLETA)

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ECUADOR

Debate

CONSEJO EDITORIAL

José Sánchez-Parga, Alberto Acosta, José Laso Ribadeneira, Simón Espinosa, Diego Cornejo Menacho, Manuel Chiriboga, Fredy Rivera, Jaime Borja Torres, Marco Romero.

DIRECTOR

Francisco Rhon Dávila Director Ejecutivo CAAP

EDITOR

Juan Carlos Ribadeneira

ECUADOR DEBATE

Es una publicación periódica del Centro Andino de Acción Popular CAAP, que aparece tres veces al año. La información que se publica es canalizada por los miembros del Consejo Editorial. Las opiniones y comentarios expresados en nuestras páginas son de exclusiva responsabilidad de quien los suscribe

y no, necesariamente, de ECUADOR DEBATE. SUSCRIPCIONES

Valor anual, tres números: EXTERIOR: US $18 ECUADOR: Si. 9.000

EJ EMPLAR SUELTO: EXTERIOR US $ 6 EJ EMPLAR SUELTO: ECUADOR S/. 3.000 ECUADOR DEBATE

Apartado Aéreo 1 7-15-00 173-B Quito, Ecuador

Redacción: Diego Martín de Utreras 733 y Selva Alegre, Quito. Se autoriza la reproducción total y parcial de nuestra

información, siempre y cuando se cite expresamente como fuente a ECUADOR DEBATE.

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ECúADOR

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DEBATE

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EDITORIAL

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: Los 100 días de Durán-Dahik 9 -21

DIEGO CORNJO

Crisis de Legitimidad y Legitimidad de la Crisis: Un Proyecto Social Ausente 23 -45

JANNTE SANCHZ

Impacto del Proceso de Ajuste Económico sobre la Reproducción Social del Ecuador en los años ochena 49 - 62

SONIA RODAS Y JURGEN SCHULDT

Medidas del 3 de Septiembre

1

¿Un Paquetazo Más? 63 - 71 GALO ABRIL OJEDA

El Ajuste Económico del Nuevo Gobierno 73 - 104 ARCO FLORS

Sobre el Nuevo Reajuste Económico: La Lógica Coherencia de una Irracionalidad 105- 138

ALBERTO A COSTA

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Japón Cuestiona el Enfoque del Banco Mundial sobe Ajuste Estructual 169 • 179

FONDO DE COOPERACION ECONOMICA DE ULTRAMAR i

LIBROS

\ Tenemos Crisis para Rato 187 • 223 "

HUMBERTO CAMPODONICO Tecnología y Etica 225 • 234 JUAN CARLOS RIBADENEIRA

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El Desarrollo Rural en Tiempos de Cólera 237 - 244

CARLOS BENITO

Los efectos del Ajuste en la Pequeña Producción Rural (El Caso de Cota Rica) 245 • 252

WILLIAM REUBEN, JOSE CAANGA, SERGIO ROBN

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EDITORIAL

Hay signos que revelan en su condensación verbal y visual la presencia de sucesos profundos que se esán incubando en la sciedad y en la cultura y que a momentos desahogan su energía y su sentido culto. Hay un rasgo fuerte que marca hoy las palabas, los gestos, las acciones del der y de los derosos: una "orientación idealista" general de la economía y de las finanzas al mismo tiemo que una consagración del "discurso económico" en ideologema totaliante, en dimensión explicativa y justiicadora de tdo lo que nos vincula y nos hace ser sciedad. os actores y los escenarios or donde se encna y deambula el oder, machacan en su mejor 'jerga funcional" los guiones aburidos del libre cambio, la eiciencia, la prducción, oficiando así una liturgia de solemnidades equívcas or las que se nos intrduce al imerio de una nueva religión: la Religión de la Mdenidad. Así como el cléigo para la Iglesia, para nuestro país el economista se ha convertido en pototio del intelectual hacedor de felicidades futuras, incluyéndose roles edagógicos de PRAECEfOR PATRIAE reconcido. as contundentes "verdades" de la economía (como instumental ideoló­ gico de la planiicación) juegan hoy, en una realidad tan a-económica como la nuestra, el pael elaoador de un "yo suerior" nacional mediante la generaliación de una (recordando a Fichte) "cultua (sis­ tema de principios) paa la lietad" y paa la realización de los deseos sciales.

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ac-tuación económica y scial. No nos engañemos, tras las apariencis de una casi ingenuidad en la conducción olítica (que, a juicio de los Scial Cristianos, más hábiles en la construcción de una politicidad explícita y picante, revela una falta de conducción y liderazgo), se despliega un ejercicio olítico cuya función páctica va dirigida, más que a formar una voluntad colectiva de sustento o a constuir y con­ sevar un consenso público, a sostener una abulada concentación de der sobre las formas económicas que se condensan y distibuyen �n la sciedad. Eso explica aquella suerte de fundmentalismo excluyene con que el gobieno matia sus decisiones económicas (¿es que a habido oras?).

Si obseváamos al sado ecuaoriano como "elemento uniicador de la dominación de clse" (Gramsci), advertiríamos que hoy, con mucha más fueza que en casiones anteriores, los intereses inmediatos de quienes lo gobienan se acercan sin veladuras y se reflejan sin media­ ciones en la forma olítica que maniiesta esa dominación; como sostiene Jeannette Sánchez en este número, la legitimidad del gobieno actul no adica en una osible hegemonía establecida or consenso entre Estado y Sciedad, sino en la normaividad escueta y desnuda establecida entre stado y Economía... hegemonía levantada sobre la aridez de una sciedad ausente, sumida en sus deseseanzs intenas y silenciada or un sistema olítico que se cupa solo de contabiliar sus intimidades.

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or los consensos o disensos que l actitud pudiera dar lugar en la sciedad. ¿Se podrá esperar reacciones mayoes a las dads hasta hoy en una escena vacía de actores sociales que, más que potagoniss de un nuevo orden social son meos sobrevivientes del presene?? Esas pácticas reactivs que hemos presenciado desde Agosto (estu-diantes, empleados del sector público, trabajadores, etc.), más que oosiciones reveladoras de alteridad y novedad, parecen ser intentos de ubicación en los márgenes de un orden económico concentrador y excluyente y sobre tdo, insensible a la necesidad de genear nexos de goemabil­ idad con la sociedad.

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Camdónico sobre los ciclos de recesión y crisis capitalistas y una sevea crtica de José Sánchez arga al libro "a revolución del senti­ do común" del Dr. Blasco Peñherea Padilla, Ex-Vicepresidente de la República. El número de páginas aumentó, no sin problemas para la edición y costo inal... eo el tema bien lo merece.

}.C. Reneira

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YUN

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LOS 100 DIAS DE DURAN-DAHIK

Por Diego Conejo Menacbo *

A estas ltuas, prece que no hay der humno, i el del PUR en el Gobieno católico, i el del CE en el oder

Neolierl, que ongan a lote l cuador.

A 10 días del gobierno de la aliana atido de Unidad Republicana (PUR)-Partido onservador cuato­ riano (CE), presidido or Sixto Durán Ballén, descrédio es la pala­ ba que se usa en medios olíticos para describirlo con más propiedad.

Tdas sus energías han sido puestas a disosición de la refoma eco­ nómica menaliada or un equio de tecncratas orquestados or el vi­ cepresidene de a República, el consevador Alerto Dahik, y que se estudia exhaustivamente en otas páginas de este "cuador ebate".

En su eneficio han sido acriica­ das las demandas sciales de los gruos "deprimidos" de la oblación ecuatoriana y se ha agudiado, o no

e ha hecho nada, or sacar de la precaiedad intitucional al sistema olíico ecuatoiano.

Durane la campaña electoal, el bi­ nomio Durán-Dahik promeió que se aplicaría medidas correcivas a la economía cuatoiana, "lejos de re­ cetas como el ·shck' y el gadualis­ mo". Sin emargo, el 3 de septiem­ bre de 12 el gobierno decreó un aquete de medidas ••shceantes",

• iego Cnejo Menacbo s ióloo y ouiaor

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lo que dio inicio al desengaño del grueso de los voantes, que el 5 de julio de ese año había decidido or

un candidato que se auoprclamaba "el hombre en quien coniar" • y que

el día de su triunfo electoral no dudó en caliicarse de Quijoe: "Varias veces en mi vida he demostrado ser un Quijoe. Cinco casiones he ini­ ciado i vida profesional-particular

y la he interrumpido or aceptar al­ guna osición de imortancia en el sector público", dijo a la prensa.

ues bien, nuestro Quijote ofreció un programa de gobierno cuya sus­ tancia estaba en la economía: reducir la inflación, crear empleos, aumentar la prductividad, reducir el gasto iscal, privatizar determinados sec­ tores públicos, recuerar el ahorro de los ecuatorianos, respaldar a la empresa privada, atraer la inversión extranjera, etc.

Y no dejó de plantear ofertas para resonder a las demandas sciales: prometió reducir el costo de los medicamentos "que más requiere la gente obre", un programa masivo de vivienda scial, reformas

"sus-anciales" al sistema educativo y la ampliación de los servicios médicos y hospitalarios.

También habló de un "nuevo rum­ o" para el sistema olítico. "Nos proonemos reformar la ey de Par­ tidos, la selección de miembros del Tribunal de Gaantías Constiucio­ nales, tribunales electorales y ribu­ nales de justicia, así como la Cons­ titución vigene desde 1978", dijo.

"Conseguiremos que se reforme la Ley de Partidos Políticos para selec­ cionar en elecciones primarias los precandidatos a diputados or parte de sus bases. El sistema actual er­ mite a los caciques o gerentes-pro­ pietarios de algunos partidos olíti­ cos escoger o señalar a los candidatos según su antojo o conveniencia. Eso causa un divorcio con el pueblo mismo, que motiva el desencanto, resta legitimidad al sistema olítico y desaliena la participación. Para volver más ransparente el prceso electoral proondremos terminar con el sigilo sobre los fondos de las campañas electorales ( . . . ) Proon­ dremos que las elecciones

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ales no san or partidos olíticos

y que los alcaldes y concejales san escogidos or su capacidad adminis­ taiva y de servicio a la comunidad.

o anterior guarda relación con lo que siempre creí y respaldé: el dere­ cho de los indeendienes a er ele­ gidos. Proondremos su patici­ pación sin esar aados a las reglas de una agrupación olítica ( .. . ) ro­ ondremos goenadores elegidos or los hombres y mujeres de cada una de las 2 1 provincias. El Con­ greso, más que antes, está cayendo en el desprestigio. &o no dee ale­ grar sino precupar a los verdaderos demcratas. Una reforma fundamen­ tal eá la bicameralidad para acabar con el esectáculo groesco, el fa­ natismo y la pugna eséril". z En 10 días sus palabras han adquirido un marcado acento demagógico.

Generales por coroneles

Durán Ballén arrió al der con ín­ fulas unitarias. Sus primeros llama­ dos al consenso y a la "moratoria"

olíica fueron erenoriamente con-. seguidos con la elección del presi­ dente del Congreso Nacional, arls Vallejo (DP),' y drástiamene con­ tradichos en términos sciales -y ambién ideológicos- al confor­ mare luego el equio inisterial, que la prensa caliicó inmediata­ mente de " gabinete de empresarios". Dicho gabinete se armó con los do­ rados aliles de la empresa privada, entre anto el de eón Febres Corde­ o, en la Municipalidad de Guaya­ quil, se constituyó con la más ael­ mazada crema de inversionistas, in­ dustiales, gerentes, camaroneros. Hacer mención aquí al alcalde de Guayaquil es ertinente, orque la elección presidencial se dio enre dos candidaturas de la derecha, y en ella la primea fueza electoal del cua­ dor, el Patido Scial Crisiano (PSC), no pudo atrapar la residen­ cia de la República . El 17 de mayo (primea vuela electoal), un soli­ tario SC alcanzó el 3 ,39% de los votos válidos, la cifra más ala en un

1"EI nuevo umo de Sixto". en "Seto entido'' N" 2, Rd de Mueres de la Comuniacin, Quito, 2 de julio de 1 2, p. 4

3 l 9 de agsto de 192, 0 e 7 diutas dieon el triunfo al adiato de la DP, or quien el pesidente Duán Ballén había anifetdo uliaene ss simaúas, aun a sa de diceacias cn su propio atido, el PUR. En mdis tics e creyó ver, enoc , la oOiidción de la tenecia de c entro izquiera en el Parlaento (PUR. E, PRE, DP, ID, MPD y P). Peo s eaas dsué, una "nueva" ayoría (PUR, SC, CE) ecidió la confoacin de ls cuto coisioes legislativas, decando en ells una aticici ón oorcinal a la epenacin e ls atids en el Parlaento.

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esectro de 17 tiendas partidarias. Su binomio presidencial el 25,3%: al obtener una mejor voación que su propio partido, Neot fue un inme­ jorable candidato. Pero entre la pri­ mera y segunda vuelta, él no pudo orrar del votante su imagen de in­ tansigene, y fue derrotado. Su "bastión", el electoado guayaqui­ leño, estaba ya bajo la tutela del ex presidente Febres Cordero. esde allí la acción scialcristiana se ha orga­ niado como una mezcla de auténti­ cas reivindicaciones de la ciudad y el cálculo partidista para fraguar una dua proyección hacia las elecciones intermedias de 194 y sostener la exectativa presidencial del %. Así, la denominada oligarquía costeña decidió suprimir la dele­ gación de los traficantes de tieas y sus representantes olíticos en la ad­ ministración de la ciudad. Si el áci­ to acuerdo con ellos le sivió durante los últimos 15 o 20 años para el control olítico de los difíciles ha­ bitantes suburbanos, el alto costo de aquello se tradujo en la carencia de servicios, en la aguda violencia olítica en el Municipio, en la evasión tibutaia y el despilfarro de recursos, el remedio resultó an eli­ groso como la enfemedad. Pero como su fundamentalismo es elec­ toralista, el scialcristianismo

ad-mitirá que en el Congreso sus diputados hagan parte del juego de las ransacciones olíticas. El PSC ha ido combinando lo vituoso con lo ecaminoso. a virtud es munici­ pal, guayaquileña, servicial, rcolec­ toa, administrativa, patriarcal, y tal vez "piona". El ecado es quiteño, parlamentario, promiscuo, necesario para el muñequeo olítico y las maniobras legislativas, que no des­ catan entendimientos "puntuales" con el gobieno, al cual, sin embargo, prometieron hacer una oosición irreductible.

No es la primera vez que los gene­ rales del dinero sustituyen a los co­ roneles de la olítica en el comando de los "desinos" del país. s la se­ gunda en los últimos cho años.

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Aler-to Dahik,' que ahora disone, para hacerlo, de un camino desbroado or el neolieralismo gradualista de la scialdemcracia.

¿Quién desogania a oosición?

Sin embargo, en el ámbito propia­ mente olítico, el gobierno ha tenido diicultades para encontrar un soor­ te opular a sus proósitos, lo cual one en evidencia, una vez más, que en el cuador se eligen ersonas con cualidades y defectos, y no candi­ datos con programas de gobieno. Pero también que la marginación olítica es una característica del sis­ tema "demcrático" actual: las más graves decisiones guenamentales se seguirán tomando en los cenáculos presidenciales y, en la mayoría de los casos, sin que e prduzca ni siquiera una participación cosmética del Congreso Nacional.

Durante este lapso, el Congreso nunca pudo organizar una iniciativa

olítica contundente en coreson­ dencia al descontento scial or las medidas económicas, muchas de ellas, como el ala de los combusti­ bles, tomadas en franca violación a expresas disosiciones legales. Quiás or esto algún comentaisa dcía que el bajo eril público, o el mdesto protagonismo que mantiene el ministro de Gobierno, Roeto Dunn, puede llevar a engaño. l

cumple su función de mdo discreto ero efcivo: desorganiar a la oosición olítica, cuyo escenario "natural" es la egislatura.

En efecto, allf las fueras olíticas se han trenzado en agotadoras maniobras para captar las cuotas de der de las comisiones legislativas ermanentes, para designar a fun­ cionarios públicos de elección indi­ recta, para disoner de asignaciones provinciales en el resupuesto del sado, para intentar un décimo sex­ to sueldo para los trabajadores, 5 para ventilar esandalosas denuncias de

4 leto Dahik fe inistro de Finans el febcderato. En agsto de 196, cuando e gbieno toó didas aeturis de aráter nolieral, en la que esaaa la flotación e las divias y las

s de inte, el inistro anifstó su aspición de qe ss duraen mil añs.

5 e bsuelo erá aoao or la Legislatua si aao acuea aer n veto acial del Ejcu­ tivo. e trata e una fea e camaña de Sixto Durán que llegó l Cno luego el 3 de etieme con cieto aire de edida omeatoria al ajste. Su poyecto fue diiao or ls diputas. e

fe vtdo acialente r el Ejecutivo. Luego de 10 días e gbieno, sigue siendo ua fea elctoral incumplia. Su nto repeenta a el stado es del 5% e la sua dstinaa r el gbieno coevaor ara agar la deuda extea (suma qe es de 1 billón 00 mil millones) en el esupuesto del Etado.

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diputados resecto a la injerencia del narcotráfico en distintos niveles ins­ titucionales del país • y de supues­ tos negciados de la deuda extena en el gobieno anterior, para despa­ char proyecos urgenes enviads or el Ejecutivo y paa realiar una am­ biciosa reforma de la Función Juris­ diccional.

Pero el prceso de iscalización ha marchado con pies de plomo. Quedó endiente la convcatoria a un erio­ do exraordinario del Parlamento para interelar a los ministros An­ drés Barreiro (Energía) y Mauricio Pinto (Industrias).

e este mdo, Durán Ballén logró suerar la barrera de los 10 días con su gabinete "de lujo" intaco. Con ello, el Parlamento no pudo de­ batir la ilegalidad de algunas de las medidas tomadas el 3 de septiem­ bre, la decisión guernamenal de abandonar el cartel etrolero de la

OPEP, así como tamco hacerlo en la dimensión olítica que merece el caso, resecto al pago de 43 millo­ nes de dólares del stado en favor de la Empresa Eléctrica del Ecuador (melec), de propiedad del estadou­ nidense John Scoetta. s un secre­ to a vces que Scoetta contribuyó generosamente con la campaña elec­ toral de Durán Ballén. s una evi­ dencia pública que en una de sus primeras declaraciones, el ministro Barreiro se pronunció or resolver el viejo litigio entre el Estado y Emelec, en favor de ésta. ara mu­ chos es un deafío vergonzoso que Barreiro hubiese designado gerente de PETROCUAOR a Ricardo strada, ex gerente de Emelec, cuando tan solo la empresa etrolera estatal ha presenado a la de Scoet­ ta una acreencia de 4 millones de dólares.7

El Ejecutivo efectuó tdas las maro­ mas indisensables para aplaar el

6 El diputado Juan Tama (SC) acusó al ministro de Gobieno. Roeto Dunn, de haer negciado 75 paticipaciones de la compñía T AE., e Jorge Reys Trrs, el supuesto "ao" del narotráfico en el cuador.

7 e estima que Emelec dee asumir ls signiens comprois: a) deuda con PETROECUAOR,

caa al 30 de junio de 12, 4 millons de dólars; b) deua on Inecel, coada al 30 de junio e

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enjuiciamiento mientras que, para colmar el vaso, comenzó a gestionar la venta de Emelec a una irma vene­ zolana, con lo que se terminará de consumar un oneroo erjuicio al sado.

e igual manera, quedaron lejos de las inquietudes parlamentarias los entretelones de las relaciones diplomáticas con el Peú. Una osi­ ble visita del presidente eruano, Alerto Fujimori, ha sido aplaada al menos dos veces or la Cancillería de Lima, mientras en medios diplomáticos se asegura que las co­ sas con el vecino del Sur han vuelto a fojas cero. Así es osible ensar que la Cancillería está en manos de una jerarquía militar que prefiere el satus quo en vez de resolver deini­ tivamente, como tributo a las gene­ raciones que seguirán, el oneroo y eligroso entredicho territorial. e este tema la "clase" olítica ha preferido mantenerse desentendida.

Y la sorprendente fuga del general Gilerto Molina, ex comandante general de la Policía Nacional, acu­ sado or un dictamen fiscal como autor de la desaparición y osible muerte de los hemanos Restreo (en enero de 198), constituyó un mo­ numento a la impunidad y a la debi­ lidad del régimen en materia de derechos humanos. Un hecho

apa-15

bullante que los dipuados, sin em­ bargo, parecen haerlo acepado como un episdio esquiable a ni­ vel de comisaría, y nada más. Así, es osible ensar que el Ministeio de Gobieno esá en manos de la je­ rarquía olicial y el ongreso en las de un gruo humano que no esá en capacidad de esarbar en las vísceras del sisema olítico.

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institucional o manejo de situaciones críticas en los límites de la legalidad demcrática, el privilegio de la im­ punidad a los violadores de los dere­ chos humanos.•

La huelga del FT

l carácter clasista del régimen e hizo cada vez más patente or la ausencia de las promeidas medidas "comensatorias" del ajuste del3 de septiembre, aunque el descontento opular en este erido, curiosa­ mente, nunca llegó a niveles incon­ trolables, lo que el propio gobieno temía que se prdujese, a juzgar or el ecreto 6 que esa misma fecha puso en estado de emergencia a las FAA.

a huelga general de trabajadores, del 3 de septiembre, semiparalizó al país. Constituyó un termómetro para mdir la rápida imopularidad del gobieno sixtista y la real capaci­ dad de moviliación del Frente Uni­ tario de Trabajadores (T). En Quito se paralizaron las actividades comerciales y la transortación pú­ blica; en Cuenca, 12 mil ersonas marcharon dando gritos contra el

régimen; en smeraldas y Santo omingo huo heridos en chques entre manifestantes y soldados; en Guayaquil se dieron esorádicas protestas estudiantiles. as FAA mantuvieron el control de las ciu­ dades. A esar de tdo, quedó la sensación de que la protesta fue in­ suficiente: la rudea de las medidas económicas hacía prever una huelga de mayores dimensiones. Sin em­ bargo de ello, el T anunció que a partir del 8 de septiembre realizaría huelgas nacionales quincenales de 24 horas de duración. Y no lo cumplió. Luego, el 1 2 de ctubre, el gobieno debió suerar "los 00 años", asus­ tado y temeroo, protegido con gen­ darmes y soldados armados hasa los dientes or la presencia de delega­ ciones indígenas en la capital de la República. a fecha abrió la osibi­ lidad de que el movimiento indígena retomara proagonismo en los me­ dios de comunicación y Dunn mani­ festara con increíble audacia o eno­ sa incencia, nunca lo sabremos, dada la naturalea del gobieno, que se debatiría el tema de la plurina­ cionalidad del cuador, que es uno de los puntos esenciales planteados or la CONAIE desde el

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miento de 10." Hoy luce que fue un mdo de salir del trance: 1 O mil indígenas de tdo el país e presen­ taron en la plaza de San Francisco, de Quito, para escuchar un discurso radical de Luis Macas, presidente de la ONAIE, entre tanto en distintas provincias de la Sierra y de la Ama­ zonía se prdujeron movili7aciones.

Agiación en ls oicins públics

Los empleados públicos y las enti­ dades que viven del presupuesto del sado, enfrenaron sobresalados los recortes presupuestarios y las ame­ nazas privatiadoras que buscan re­ ducir la plantilla de los roles de pago. Pese a que la proforma presupuesta­ ria es la más abultada de la historia republicana, 3 billones 90 mil mi­ llones de sucres, aenas 80 mil mi­ llones (2%) se destinarán para bienestar scial y trabajo; 677 mil millones ( 17%) a educación y cultu­ ra; 172 mil millones a salud y de­ sarrollo comunal (4%). Tdas las previsiones sciales del presupuesto alcanan el 24%, cuando una dis­ osición constitucional imone que

or lo menos el 30% del presupues­ to del Estado sea destinado para aten­ der solo las necesidades de la edu­ cación.

a atención a los sectores prduc­ tivos - transorte y comunicaciones, desarrollo agroecuario, energía y minas, industria y comercio- llega aenas al 12% de la proforma pre­ supuestaria: en general acusa un abatimiento en relación a las cifras del año anterior.

Mientras tanto más de 1 billón 00

mil millones de sucres se asignarán a pagar la deuda pública (38.5% ). ste salto esectacular del presu­ puesto, ha dicho alguien con sufi­ ciene azón, es una de las señales guernamenales "destinadas a con­ graciarse con el capital inanciero intenacional", en su emeño de al­ canar una renegciación global de la deuda externa.

as cifras pintan el desierto lunar que deerán atravesar el próximo año to­ das aquellas gentes de este país que, directa o indirectamente, recien sus

9 "te es el inicio e n nuevo co en el ea indígena, que tendá en el diálogo la e fundaen­ tal a enontrar las olciones del cao", manifestó el miso Dun Breio. Pco antes haía dico que la propusta indígena de un sado plurinacinal "erá otivo de exteno diálogo en el qe autoi­ dads e indígenas exondrán ss punt6 de vista ara llegar a un acuerdo acíio y azonable".

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ingreos del presupuesto fiscal. Si a elo se suman las anunciadas priva­ tiaciones, e prevén crecientes con­ lictos con la burcracia aunque las autoridades guernamentales pre­ tendan reducirlas úniamene a de­ mandas alariales exageradas y a imosiciones imosibles de cumplir para la suscición de futuros con­ tatos colectivos en el secor públi­ co.0

a acitud de la burcacia exprea una reacción "instintiva" or cuidar su futuro y, en la mayoría de los asos, sus diosas preendas. l propio presupuesto prevé crecimien­ tos signiicativos de los ingresos del isco, que solo pueden venir or sucesivos incrementos de las tarifas en los servicios estatales y la venta de empresas y evicios públicos: esto, lógicamente, aumentará los dilemas de la burcracia.

As( las coas, parece que se viene · un año de enanene agitación so­ cial en las propias oicinas públicas. s allí donde se van a ver las agro­ ras de la nueva olítica económica,

con su obsesión de reanar las gor­ duras del Estado que, en su de­ inición, on eligrosamente inla­ cionarias. Habrá que ver si el "reba­ neo" llega también hasta donde los burcratas unifonados, cuyo gasto es tanto o más oneroso... Y no de­ erá llamar la aención que dede el Ejecutivo e presione para que los diputados tomen medidas paa li­ mitar las osibilidades legales que aún mantienen los sindicatos de tra­ bajadores públicos.

En in, según se vislumbran las co­ sas, la capacidad de reacción de la burcracia será el primer escollo so­ cial de bulto que deerá suerar el actual gobieno para ejecutar su re­ volución conservadora.

A a iña ogando y con el mazo ando

l presidente Durán Ballén demos­ tró ser consecuente con su ensa­ miento y con su trayectoria olítica. Aprovechando de su presencia en la Asamblea General de la ONU

(26.9.92), con pidió urgencia en los

10 Peo no olo eo. s eviente que el gobieo a logrado dividir a las oraniacins sindicals de ls

empld8 póbli8. a Feeraci6n Ncioal de Sevidoes Póblics (FEDESEP), or ejemplo, convó

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EUU, apoyo económico al gobier­ no del Ecuador. Según la ala de prensa de la residencia, el mensaje fue ransmitido "en términos irmes" a Roert Gellbard, subsecreario de stado para Asunos atinoamerica­ nos.

Consecuente y precavido. Tanto como para dar a su gestión una pre­ ventiva dosis de agua endita, or si acaso fallen los gringos. No olvi� demos que en uno de sus primeros 10 días ambién subrayó que el pueblo ecuatoriano suo elegir un gobierno católico.

s como si en su ininia sabiduría, los votanes, en aquel dramatico momento de rayar la paelea ante la una electoral, hubiesen capado la propaganda celestial porque, a es­ as alturas, parece que no hay poder humano, ni siquiera el que represen­ a el PUR en el gobierno católico, y amco el CE en el der neoli­ eral, que garantice que el cuador vaya a alir a lote en el Mar de las Calamidades donde barlovenea a duras enas.

Es así aunque el Banco Mundial de palmadas en la espalda al equio de Gobierno. A esar de que el Fondo Moneario Internacional aplauda la reforma conservadora. Aunque el

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Consejo Nacional de Mdeniación del Estado se halle en pleno fun­ cionamiento.

e mdo que, tal parece, al inal de cuenas quedamos en manos de las fueas obrenaturales y divinas.

Y no es or culpa del dólar, que este reasumió su naturalea ascendente, o que sea osible hacer esa airma­ ción pueril y blasfema. Ni siquiera orque los hombres de negcio no dejan de sentirse inseguros y, en vez de invertir en actividades prducti­ vas. como creyeron los goernantes, compran divisas a olsillos llenos: este es un síntoma inequívco -di­ cen los entendidos en asereas económicas- que el nuevo rumo anunciado or el gobieno ha erdi­ do la aguja de marear.

Tamco debido a que, en el actual paraíso de las autonomías individua­ les y la retirada vergonzosa del s· ado interventor, las autoridades económicas autorizaron finalmene que los alguaciles del Banco Central intervinieran, sin el menor pudor, en el mercado de cambios, que es una esecie de santuario del Dahik's Club of conomic Religion.

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que vive el cuador, tuvo co que ver con los bienes terrenales del hombre y más, según parece, con las vitudes seráficas de una guagua nooleña que murió en Lima en 169, no si antes haer efectuado un milagro, reqms1to del erecho Canónico para llegar a la eatii­ cación, o más de uno para ascender a la canonización, como lo desean fervientemente tdos sus ieles de­ votos de Daule, omas de Sargenti­ llo, Alaquez, alestina y la lejana Barbastro.

s decir, para estar en sintonía con los tiemos, las más insondables motivaciones olíticas, aquellas que, en definitiva, movieron el esferográ­ ico comicial en favor de Durán Ballén, debieron fraguarse en el ám­ bito más privado y privatiador de los cuatorianos: su intimidad espi­ ritual.

Entendiéndolo así, el presidente de la República mencionó aquello del gobierno, el suyo, marcado con la señal de la cruz, aunque es el ciu­ dadano común el que carga la de palo desde el 3 de septiembre, cuando e anunciaron las medidas económicas para salvarnos de un naufragio irre­ mediable.

esde esa fecha, lejos de detenerse, la inlación ha apretado el acelera­ dor. En este mundo lierto, ahora la eseculación es una conducta usual en tdos los niveles de la actividad económica. No existe control de precios y tarifas de bienes y servi­ cios: el piadoso goenante deería hacer una eregrinación al mercado, tomar un taxi o ir a pagar la luz, solicitar un préstamo, matricular a sus nietos, tomar el riesgo de com­ prar un par de apatos, contratar un ae para el automóvil, ir a la pana­ dería, actividades coientes de los paisanos de la niña Narcisa de Jesús Martillo Morán y su misterioso cuero incorruptible.

Que haga tdo, ello no hay como edirle al padre del programa económico, orque el ya cumplió en Roma, al elevar plegarias a Marianita de Jesús y sus augurios contra los malos gobienos y los buenos terre­ motos, al hermano Miguel y sus dos pies izquierdos, a la niña Narcisa y

su aliento anticarcinógeno.

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Hay que onerle confiana. En 1%7

ya sucedió de este mdo con la hu­ manidad desahuciada de Juan Bautista Pesan tes Peñaranda,después de sobarse un hisoo narcisista en el mal que lo condenaba a una inmi­ nente muere.

Si así sucede, pasará a ser un aviso sobrenatural el entusiasmo de 30 mil eregrinos y un presidente de la República que el día de la

eatifi-21

cación de la niña Martillo se junta­ ron bajo la canícula de Nool con los obisos de Barcelona, Barbastro y Guayaquil, los Moran, los Martillo, la parenela de 1 22 mártires y un mar de 20 mil feligreses.

s un anuncio temprano.

Y a los anuncios hay que saer in­ terpretarlos con enorme fe.

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Septiembre-Octubre 192 Director-Heidulf Schmidt

NUEVA

SOCIEDAD

No. 121 Jefe de Redacción: S.Chejfec

COYUNTURA: Caren Roa albi. Perú. l gole y los poblemas de la ran­ sición a la demcacia eerio Poo Cheva. nmá. ¿Sin alenativas?. Fi­ dich Wesch. Venezuela Transfomación de la cultua olítica. Darío Tejda.

Repúblia ominicana Refomas sin paticiación. APORTS: Héctor AH­

onda. Una agenda demcrática fente l Mercosur. Mkhael EhrkUwe Openhgel. s sindicatos en Europa orienal. e ciciones fozosas a epre­ senación de inteeses. Ladsau Dowor. Autonomía ll y elaciones intermu­ niciles. Maha Luz Gaa Bustos. s fcos de la mafia de la ccaína en Colombia. Pedo Pedt rimer Congeso del T. Alianas, hegemonías y diver­ gencias. TEMA CENTRAL: AMERICA LATINA N A ERA NEOLIBERAL

Noret Lechner. El debate sobre Esdo y Mercado. Sego ereño. México neolieral. ¿Gioaliación autoriaia con tránsio a la demcracia? Rodigo A­

cena. América aina ane el sublieralismo. Ruy Mauro Marini. El exeimento neolierl en Basil. Edgado Lander. os apendices de bujo. Retos tecncáti­ cos a la olítia venezolana. Juaa Aatonio Moras. Cambio y consensos neoli­ erles en Bolivia MaurcloTenewickl Evacuados y dólares. Alejandro Vial a

refoma neolieral del sado. Amenaas paa el continente. OSICIONS: Lus SuáezSaaar. a "cisis cubna". Un nálisis desde La Habana. LIBRS: Die k

Paker. Nuevos ctores sciales y el fenómeno Fujimoi.

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CISIS DE LEGITIMIDAD Y

LEGITIMIDAD DE LA CISIS:

UN PROYECTO SOCIAL AUSENTE

Jeannette Sánchez Z. *

" ... Y es comprensible, rcordando los avatares de su vid, que ya nada quiean saer de idologías. Que hayan renun­ ciado a ensar y sueñen -triste consuelo- con la llegada de una solución "técnica" que, aunque no los liere, al menos los equiparía con sus patrones de hoy, ometiendo a tdos

l dikat de la máquina y la cifa. Desgaciadamente para ellos, nuestro mundo sudesarrollado, tdavía necesita er

ensado en términos olíticos ... " (Agustín Cueva) •.

INTRODUCCION

Pese a la aparente mdernización que

ha vivido el país, sobre tdo duran­ te las dos últimas décadas, en donde existe no solo una base material

dis-* cnmisa, invetiaoa del CAAP

tinta de nuesta economía, si no una normaividad más clara a nivel de "lo olítico" (la Constitución Na­ cional de la República, la ey de artidos Políticos, etc.), ése ciera­ mente es ún prceso inacabado

tan-1 CUEVA, Agst!n; "Ente la im y la esemna", ed a e la Cultua cuatiaa", Cueoa-181.

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to a nivel de la economía, como de la sciedad, la olítica y sus actores, y parece más bien que "esamos en la mdenidad ero ella no esá en nosotros" (Sánchez arga: 192). a cisis de los '0, que goleó du­ ramente las condiciones de vida de

la oblación ecuatoriana, puso en cuestión la legitimidad del stado, provoncándo contratendencias en tomo a ella:

- Por un lado, la crisis económica y la contracción (real y relativa) de los ingreos fiscales, provcan en la so­ ciedad la ilegitimación de un Estado incapaz de satisfacer las nuevas de­ mandas sciales.

- Por otro lado, como una paradoja, simultáneamente legitima una dura secuencia de ajustes inmersos en condicionalidades más violenas y ajenas.

A partir de la crisis de 1982, y cada vez con mayor intensidad, los go­ biernos han optado primero or ao­ yar la tendencia que sostiene la ile­ gitimidad del aparato estaal para re­ ducirlo conforme las nuevas exigen­ cias de "lo mdeno"; y, segundo, se han aoyado en la crisis para jus­ tiicar su gestión, legitimando su goernabilidad, y justiicando con

ello medidas que cada vez se ajusan más a las "sugerencias" fondomo­ netarisas vigentes.

A la zaga, se desarrolla otro prceso que avalia y mantiene vigente al primero: un manejo ideológico que sublimia "lo técnico". como una respuesta necesaria y además urgente para enfrentar las caastróicas he­ rencias dejadas or los gobienos predecesores. Surge así el "consenso erverso" del que nos habla Alerto Acosa ( 192), en el cual los repre­ sentantes de los distintos sectores sciales involucrados en el prceso califican como necesarios la aertu­ ra y la lieración económica, como solución al sudesarrollo.

Esto es lo que se sostiene en el mo­ mento actual, donde imera una apreciación "técnica" del problema, donde lo olítico es algo que resula eyorativo, y lo scial se resolverá como paso normal de una economía de mercado abierto.

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Balanza de agos, comercial, iscal, etc.), dar un marco real de valoración a las variables económicas (moneda, tasas de interés, divisa) y favorecer sobre tdo el ector exteno de la economía. Ello nos proveerán de recursos para cumplir nuestros pagos y ser considerados en los planes de los que "supieon desarrollarse". e esta manea el camino no se cuestio­ na, lo que ha entrado en cuestión es la lentitud o velcidad con que esto dee suceder y el juego de olíticas a seguir.

stos últimos años de tajín demo­ crático y ane la auencia de fuerzas sciales capaces de articular op­ ciones, e ha provcado una con­ luencia entre la alternativa auspi­ ciada a lo inteno principalmente or la fracción financiera del sistema prductivo dominante alamente concentrado y asciado con el capital transnacional, y a lo externo or los organismos oiciales del centro ca­ pitalista que concretian una estrate­ gia de intenacionaliación de las economías y de sus olíticas en aras de una refuncionalización centro­ eriferia.

Si bien a inicios de la década pasa­ da, ese a las duras críticas, e dis­ cutían nuevas ociones para un cre­ cimiento hacia adentro, una acumu­ lación intena y endógena, secuela de los vientos cepalinos que sopla han desde hace unos 0 años, hoy ello ya no se dicute, o es un tema muy marginal en los foros.

Hoy solo hay una oción, lo que e dee ainar es su técnica; e mantiene objetivos similares con un manejo instrumental que luctúa entre méto­ dos otdoxos (léase ajuste recesivo o de shck) y heterdoxos (léase ajuste expansivo ó recesivo gradua­ lista).

a presente exosición pretende analizar algunos elementos del prceso vivido en estos últimos años de demcracia y crisis, buscando evidenciar aquella conflictiva re -)ación del stado y la sciedad que, de hecho, cambia básicamente en los '70, pasando de un stado oligárqui­ co (autoritaio) a un Estado que bus­

aa una intenediación para ­ mentar y formalizar en algo esa re­ lación. •.

2 n el atículo, la aticulación tad-sciedad, bace referecia a la ncaria exisecia de sacis de paticición e la ciedd qe aanticen una eal inluencia en ls dcisios estaals, a ar lcin a ss distints pblemas y neesidads. Por anto cuado e abia de utua, daticulacin o distacia, e efiee a la auencia de es esacis, o a su o vigr y efectiviad.

(27)

e

hecho, ello ha provcado una crisis de legitimidad emanente en el régimen constitucional, lo que obligó a elaorar tdo un manejo ideólgico (el manejo de las culpas, la crisis, y lo técnico), al que han ido aelando los distintos gobienos para garantiar su goernabilidad.

En el nuestro, como en la mayoría de países sudearollados, el Esta­ do no logra legitimarse. as crisis constantes de acumulación, proveen de cada vez menores recursos inan­ cieros para lograr cumplir este a­ el. e hecho la misma demcracia es an endeble, que la sciedad no es y or tanto no se siente ate de ella, lo que hace indisensable el manteniento del uso de la fuera para aseguar la toma de muchas deci­ siOnes.

a cisis de legitimidad de hecho, cuestiona la hegemonía, eo en tan­ to existe una demcracia formal al­ tamente excluyente, no se dá una real sanción scial.

a sciedad tiene cada vez menos espacios de expresión y presión que garanticen la osibilidad de ir dando solución a sus problemas. Mientras

los ajustes económicos y los equi­ libios macreconómicos son la pio­ ridad del sado, a la ciedad se la condena a la esera cruel de una mi­ lagroa reactivación. '

a estrategia actual de desarrollo y acumulación deendiente excluye a la mayoría de sectores ciales. Ello, junto al veloz deterioro de las con­ diciones de vida, plantean la urgencia de generar un prceso que de paso a un "der scial" que ermia plantear ociones resecto a mdelos de desarrollo y erilar un proyecto olítico que incluya a la mayoría de sectores sciales, enfcando la satis­ facción de sus necesidades.

UNA BREVE RETROSPECTI­ VA HITORICA

El siglo XX es, en nuestro pafs, un . siglo de búsquda de mdeniación económico-olítica. as crisis reite­ rativas que en más de medio siglo se fueon dando, pusieron en cuestión el eje de acumulación seguido (agro­ exortador), y or tanto se goleó las formas tradicionales de dominio, así como el stado oligárquico muy co eicaz para resolver los impa­ ses económicos.

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Ello sucede al tiemo que en el mundo desarrollado se one en cuestión la autoregulación del mer­ ado y se atiende a la olítica Key­ nesiana, donde el stado paa a ju­ gar un pael imorante en la eco­ nomía.

Pese a los intenos de conciliación (pactos de dominación) y búsqueda

de ambios que se fueron generando a lo largo de la miad del siglo (bási­ camente luego de coyunturas de cri­ sis), es recién en los 70 con un s­ tado iigado de renas etroleras y más arde de una alegre ofea fi­ nanciera intenacional, que se intro­ ducen reformas más profundas en la economía, sciedad y olítica. Ese erído plantea un punto de in -lexión entre el sistema oligárquico y la mdenización.

l Estado buscaba ser un orienador de la sciedad y un regulador de la economía, para lo que se hicieron cambios administativos y organia­ cionales, no solo de carácter nacio­ nal, sino lcal, bucando un manejo y control más centraliado.

En lo olítico, cambian las reglas, se ersigue la legitimidad scial am­ plia más que la dominación carac­ terística del sisema oligárquico. sa búsquda de legitimidad se

ex-presa en un nuevo contexo legal: una nueva constitución olítica del stado (referendum) y una ey de Patidos Políticos. Ello onstituye de hecho un mecanismo de inteme­ diación entre la ciedad y el sado, buscando erlo ambién de la olítia formal y la sciedad.

ste fue, sin embargo, un cambio muy formal, que finalmente truna­ ría el prceso, donde raparece una élite olítica excluyene que sigue disante del prceso scial, no loa suerar or completo el ordenamien­ to oligárquico, ero sí menocaa su absolutismo en el der.

En el aseco económico e plantea un mdelo de desarrollo concido como de "sustitución de imora­ ciones", o "crecimiento hacia aden­ tro", que planeó como eje de acu­ mulación la indusrialización, para lo que el Esado arma un marco legal e institucional favorable.

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l &tado pasa a er el objeto y re­ ferente de la acción cial así como olíica, ero, es más tarde esta mis­ ma acción, sobre tdo, de los gruos dominantes la que moldea y limita el muevo arácter histórico que asumió el &tado.

Por otra pate, ee al intento de ho­ mogeneizar las estructuras económi­ as en términos de difundir las rela­ ciones capitalistas a tdo nivel, y ese ambién al inento de uniicar el sistema olítico, no desapareció la incidencia de la cuestión regional. e hecho, el mismo funcionamiento capialista deendiente y en situación de sudesarrollo como el nuestro, planta una mayor esecialiación del trabajo y de la prducción, in­ crementando la diferenciación de las fueras prductivas y su desarrollo en los distintos espacios (ecosiste­ mas).

Al asumir la Capital (Quito) un nuevo eje inanciero con la preencia de los recursos etroleros, las con­ scuencias de la Reforma Agraria (transferencia de mano de obra y apital del camo a la ure), de la olítica industrial proteccionista (nuevos emprearios), la nueva ins­ titucionalidad (crece la burcracia principalmente en Quito), etc., e re­ definen los conlictos regionales.

a acción del régimen militar pro­ vcó una recomosición en las fuer­ as sciales, sobre tdo en los in­ dustriales, transformando la vieja oli­ garquía. Ello se expresa en los cam­ bios que se dieron dentro de los mis­ mos patidos olíticos tradicionales (Conservador, Lieral), surgiendo osiciones con respuesas más efi­ caces a las necesidades de lo mder­ no que incluso provcó fracciones. e pate de la acción de los sectores subalternos también hay redefini­ ciones, asumiendo osturas de con­ licto más de tio clasisa que cul­ tural. En definitiva, los 70 dieron a luz imortantes prcesos, ero man­ tuvieron truncos otros; obre tdo ersistió una falta de articulación Esado-ciedad. Si bien el sado no pudo estructurar esa buscada inte­ rrelación con la sciedad, éa am­ co logró que sus actores sciales, sumidos en imotantes cambios y transiciones, logren olitizare. sa

tendencia habría de continuar y re­ crudecer en el nuevo régimen cons­ titucional.

UNA CRISIS REAL Y UNA DE­

MOCRACIA FORMAL EN LOS

'80

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económico y scio-olítico que en la éca de la dictadura estaban confundidos en la embriaguez de los buenos tiemos.

os obscuros '0, con graves pro­ blemas económicos alean la ausen­ cia de poyectos olíticos que tracen ruas al desarollo de la sciedad na­ cional, evidenciando más explícia­ mente la ausencia de esa aticulación &ado-ciedad, que si bien no es absolua su eso es determinante pa­ ra mantener y exacerbar la margi­ nalidad de la mayoría de sectores sciales resecto a los prcesos de acumulación así como a los enefi­ cios del &tado. Ello denuncia un conlficto de legitimidad patene en los gobienos de la década.

Si bien entraron en dura cuestión to­ das las propuestas desarrollistas y con ello un mdelo de crecimiento hacia adentro, no huo un nuevo poyecto nacional concerador ni de los ectores dominantes ni de los subalternos. Entramos a una era de nuevos encanamientos esa vez más lejanos, la sirena univesal cantó con fuea, cada vez la resolución de

op-ciones paa salir de la crisis fue menos nuestra.

Un nuevo maco maeial paa la

sciead y el Estado: Ls ajstes •

a crisis de los '0 en el país, es una crisis de acumulación dada or el agoamiento del mdelo de industria­ liación seguido en los '70. En efec­ to, la industrialiación y esecíica­ mente la prducción de bienes ma­ nufacturados de consumo inal, fue el eje de acumulación de la década anterior, acompañado de las renas etroleras con las que el stado for­ aleció el prceso.

Peo su carácter: altamene deen­ diente (tecnológica y inanciera­ mente), la ausencia de endogeneidad del prceso, su desarticulación inte­ rramal e intersectorial, su cada vez menor imorancia en la captación de empleo, no ermitió un cre­ cimiento sostenible del mercado in­ terno, a la vez que, la esistencia de una brecha en la distribución de ingreos (entre oros), provcó su inviabilidad económica cuando las divias escasearon.

4 s vriables e indiados a que e hce efeencia en este acápite etán agruadas en ls cuds aexs 1 y 2.

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e hecho, hubieron desencadenantes exógenos, ero ellos solo hicieon naufagar un mdelo ya a la deriva. &tos factores exógenos fueron de arácter inteno como las inunda­ ciones ( 1982-3) y un terremoto ( 1 7); y extenos, direcamente ligados a una reestructuración de la economía intenacional, como las caídas del precio del crudo (sobre tdo en 1 96) y las duras condicio­ nalidades del pago de la deuda, su­ madas a una también dura contrac­ ción en el inanciamiento inena­ cional que deequilibraron el nivel de vida de la mayoría de ecuatoria­ nos.

Se contaba con una crisis que no solo se expresaba en la caída del cre­ cimiento del PIB e incluso en su de­ crecimiento, sino en efectos estruc­ turales más dramáticos como la con­ tracción general de la dinámica de la industria, la caída de la inversión, el desempleo, la contracción del mercado inteno, la alta concen­ tración y centralización prductiva versus una crítica suervivencia de la prducción a equeña escala, la expulsión de la fueza de trabajo de los medios prcapitalisas, el cre­ cimiento de la informalidad en las ciudades, la agudiación de desequi­ librios presupuesta]es de la balana de pagos, la fala de divisas, el

desa-bastecimiento de materias pnmas, etc.

En estos años y en estas condiciones, nuestra economía muestra una más clara funcionalidad al capial finan­ cieo internacional que planea una estategia susentada en una creciente transnacionalización de las eco­ nomías sudesarrolladas y deen -dientes, reformulando las relaciones comerciales de los países eriféricos con los desarollados.

Se va airmando en esta década una recomosición del capital y del eje de acumulación en general , en tomo al capital inancieo. Se ataca las osiciones dearrollisas y se ingresa en un equema de olíticas de coto plazo buscando salvar el sude­ sarrollo, vía una lieralización y aertura económica. En ese sentido, a los distintos gobiernos y al &tado en general, le corresonde adminis­ trar la crisis y provcar una depu­ ración de capitales, donde prevalecen los más cometitivos. Ello provcó redeiniciones económico-olíticas altamene condicionadas or la crisis de acumulación del capitalismo a escala mundial.

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pro-blemática principal los deequili­ brios macreconómicos; or tano la lógica precupación era lograr el "equilibrio", vía una olítica económica de inspiración aerturista y lieralizadora, que or sus distinos gados y matíces dominó los ejes de discusión, en apariencia no contami­ nados de ideología ni de olítica, una suee de inerpretación ascéptica del fenómeno económico.

Pero en realidad, la olítica conómica rsponde a las ea­

cions cials de pducción y a su tio de dsarollo económico, ado n eje de acumulación, que s el que oriena dicha olítica. s en este sentido cómo se puede en­ tender el nuevo carácter de las olíicas de ajuste de los '0, que e orienta a la construcción de un nuevo eje de acumulación.

El primer gobieno demcrático, so­ bre tdo en lo que tiene que ver con Huado (sucesor de Jaime Roldós presidente electo), intentó adminis­ trar la crisis y buscó compatibiliar un mdelo que impulsará el cre­ cimiento hacia afuera ero sin debi­ litar la pducción intena.

En este sentido, en 1982 aparece un primer paquete de ajuses

coneni-31

dos en el "rograma de stabilia­ ción conómico-scial" que, jo una lógica de manejo gradualista, buscó corregir principalmente el sector exteno ensando que ello aoyaría la gestión intena. as me­ didas fueron de orden cambiario, y a nivel del control inteno, monetario y iscal, bajo la prclama de austeri­ dad y resricciones.

Pero con ello la crisis no se aplaca, sue la inlación (fruto sobre tdo de la escasez de prductos de con­ sumo inteno or las inundaciones), y debido a los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (MI) que resultaron en un crédito stand by para el país, la presión sobre el pago de la deuda es más rígido (suen las tasas intenacionales de interés). Sin emargo, al inal del erído, bajó la inlación y aumentó el suerávit del Sector público (no inanciero).

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s con Febres Cordero que se de­ marca más claramene un nuevo contenido del stado, que plantea su olítica sobre la base de la cons­ titución y conolidación de la he­ gemonía de la burguesía monoólica­ inanciera.

Se intenta manejar la cisis a favor de la fracción hegemónica que estaba en el der. Se buscó or anto un aoyo más fronal a un mdelo agrexotador. Una coyuntura más favorable ermitió un respiro económico en 1 94 y 1 985, en efec­ to, entre otros: subió la prducción nacional, bajó el déicit fical , subió la reserva monetaria internacional, etc., manteniéndose y creciendo sin embargo, los conlictos estructurales.

En 16, la érdida del valor de las exortaciones fruto de la contracción del precio del crudo, one en una diícil situación a nuestra economía, or lo que en Agosto de ese año e ejecutan nuevos ajustes, sobre tdo a nivel cambiario y de tasas de in­ terés, pasando a un sisema uniicado de libre flotación y desincautación de divisas para el sector privado, lierándose también las asas de in­ terés.

Ello favorció obre tdo a la ex­ otación de prductos no etoleros, que junto a una baja en las imota­ ciones impidieron la caída del PB ara ese año, sin embargo, ersistió el déict iscal, y un prceso infla­ cionario que iba calando hondo.

Para 1 7, el eremoto, cmplicó más la situación; cayendo el PIB, aumenaron losdeequili bríos macro­ económicos así como la inlación. Ello provcó muchos incumplimien­ tos en el pago de los sevicios de la deuda, que sumado a un elevado Gasto fiscal en 1 98, or intereses del gobieno saliente a víseras de elecciones s, dieron un panorama objetivamente crtico al nuevo go­ bieno.

l gobieno de la cialdemcracia que le sucedeía, con razón y necesi­ dad, culó al gobieno anterior de la caótica situación y planteó nueva­ mente la necesidad de corregir los más urgentes desequilibrios macro­ económicos.

as medidas, bajo un esquema de ajuste gradualista, también son de orden cambiaría, monetaio y iscal, intenando incentivar la aertura,

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alentar las exortaciones y bajar los subsidios. sta vez el discurso cam­ bia, planteándose la necesidad de que el stado regule la economía, para ello retoma el control de la fijación del tio de cambio y la asignación de divisas.

No se logra renegciar la deuda aunque se busca er parte del Plan Brady y luego del Plan Bush, planteando para ello nuestras buenas intenciones de colaorar y acordar con sus propuestas; basta obsevar las Cartas de Inención suscritas or los distintos gobiernos desde 13 al Fondo Monetario Intenacional "· Fue muy coa la recueración que en efecto se prdujo con las medidas (subió saldo comercial, subió la RMI, bajo el déicit iscal, subió PIB , etc), pues la ersistencia del prceso in­ lacionario y la contracción en la in­ versión or la incertidumbre que ello causaa ,fue royendo la escuea re­ cueración.

l gobierno de orja aeló a la con­ cetación, ero ésta nunca e dió, imoniéndose en los hechos la olítica económica y buscando su

respaldo, lo cual terminaría ilegiti­ mando su acción.

Otro hecho imoante en este go­ bierno a nivel económico ,fue el aoyo decidido a la integración, que planteaba ambios imoantes res­ ecto al Acuerdo de Caagena, hoy la precupación era una reinserción en la nueva división económica del mundo.

En deinitiva, este gobieno, que es­ tuvo acompañado de una imoante exectativa resecto a cambios y a la osibilidad de que "ahora le tca al pueblo", como una respuesta a la olítica arbitria y autoritaria que tejió el gobierno anterior, no logró cuajar alternativas imortantes.

En el gobieno de Borja como en el de Sixto con condicionalidades ex­ ternas más fuetes y enraiado or los deeres de la deuda, se reafirma inexistente un proyecto nacional para la economía ; ingresamos en un la­ erinto cotoplacisa, donde priman las condicionalidades extenas y las corrientes mundiales que se intena­ lian en la idología dominante y no solo en las clases de der

económi-6 Ver Baco Central del cuador, División Técnica; "Cas de Intención sucits r el Goieno del

caor con el Fondo Mnetario Inteacional", d. BCE, uit- 10.

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co que son cada vez más concenta­ doras y articuladas al capital trans­ nacional, lo que evidentemente hace coincidir aa vez más sus inereses

a gan pugna que se dio en el país fue y es: si el ajuste dee ser gra­ dual. lo que para muchos es inefi­ ciene or su lentitud, o si este dee ser rápido, aceptándose siempre el único camino de la aertura y lier­ tad conómica, derivado de la lógia univeral donde "ya acaó la histo­ ia".

El gobierno de Sixto planteó una vía brusca de ajustes para sanear la economía, los fundamentos y hori­ zontes siguen siendo los mismos, así como su búsqueda de legitimidad: culpas inagotables al pasado gobier­ no, constatación exuerane de la mieria, del debacle y desequilibrio total de nuestra economía, y que tendría como cura las recetas del 3 de Septiembre inmersas en el "Plan Maceconómico de stabiliación".

Se intenta además reducir la partici­ pación del sado, desburcratiarlo y privatiar muchas de sus empre­ sas; ero hoy, con un Estado tan ile­ gitimado, no resula tan conlictivo

como lo hubiera sido en otro mo­ mento. Quienes más deienden esta ostura han sido los sectores priva­ dos con der conómico; mucho de : resto de actores sciales mantienen una silenciosa aprobación. arece que e hubieran roto innúmeras pá­ ginas de la historia que evidencian que el gran problema de las inanas públicas fue el pago de la deuda, que gran parte de la inversión pública y de la actividad de las empresas fue destinada a dar servicios y bienes indisensables al prceso de acumu­ lación de esos secores privados y así empujarlos a la mdenidad.

Hoy, con una asixia iscal imor­ tante, resula que ello ya no es fun­ cional; son nuevos tiemos, or tan­ to las medidas bucan bajar el gasto público y subir los ingresos iscales para lo cual se aumenan brusca­ mente los precios de los bienes y servicios públicos y se compra re­ nuncias para desburcratiar el Es­ ado. Por otra pae se floa la taa de interés y se fija con un sobrea­ juse el tio de cambio del mercado

oicial, pretendiendo incidir en la in­ certidumbre que provca la esecu­ lación. Se mantiene el empuje a la integración económica latinoameri­ cana emezando desde Octubre una

(36)

olémica aertua con Colombia. Finalmente, se prevee una solución negciada y global de la deuda. Rescto a las comenaciones so­ ciales, el mismo gobieno ha reconcido su irrelevancia, donde lo que más hay son ofrecimientos, y no una olítica scial consistente. o cieto es que hoy, tano la conomía como la sciedad, con no­ ables deteioros, están creando re­ sisencias a los ajustes que o han logrado hacer para mejorar su si­ tuación. a sciedad or otro lado, acentúa su fraccionamiento en una serie de diversidades infinitas y re­ clamos sin cauces ni oientación de largo plazo: la suervivencia obvia­ mente imone la lucha en el cotísi­ mo plazo. a economía or su ae es más desaticulada, deendiente y

ada vez más fágil.

as condiciones económicas cieta­ mente han cambiado, ese a conar con un aparato prductivo más mo­ derno que el de anes de los 70, su deendencia y fragilidad son muy grandes; hoy ni una recueración conómica como la curida en

cier-• lbid.

9 Fente: Baco Central del cuador.

tos años de la década anterior nos garantia enfrentar problemas bási­ cos como la inlación y el desem­ pleo.

Consideando que uno de nuestros mayores problemas es la falta de capialización inena, bajo la actual tendencia de medidas se presena un escenario muy co alentador y no se considera soluciones de fondo. Hay una fuga contínua de capital, sobre la que o se hace, se estima que sólo or fuga de capial de nuestros empresarios a los bancos esadounidenses hay alrededor de

00 millones de dólares, lo que equivale a nuestra prducción na­ cional en un año •. Por otra pate, existe un monto cada vez mayor de divias que salen or servicio de la deuda, obre cuya olución, tamco hay algo definitivo. Mientras en los 70, un promedio del 1 0% de la ex­ otaciones salía or este concepto, hoy, dicho ceiciente suera el 30% 9 (existiendo años en que sueró el 40%).

Ahora bien, bajo esas condiciones es muy co probable que venga la tan eserada inversión extranjea ID a

ID Sin emargo e ello ae ecinar, que, la invesión extanjea dica si dulió durnte ls chenta.

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cubrir nuesro déict de ahorro inter­ no, aunque se onga en barata el país como está sucediendo en estos días­ contando al mismo tiemo con un mercado ineno tan contraído y con as ersectivas bajo un manejo conómico restrictivo; or ora arte, amco se puede contar con sufi­ cienes canales de inanciamieno exteno, pues éste a más de escaso, tiene otras prioridades (déicit de los stados Unidos, países ex-cialis­ tas, aíses cumplidos y estables, etc.). a inversión tanto pública como privada regista decrecimientos en los distintos años de la década estu­ diada, lo que nada bueno presagia en torno a una reactivación eco­ nómica preente. Ello se complica si e atiende al alto gado de con­ centración y centraliación que ex­ erimena nuestra economía en al­ gunos gruos económic-inancie­ os, siendo los más derosos unas

10 a 1 5 mil familias que se consti­ tuirían en una fracción monoólica articulada al capial transnacional con imotancia y eso en la olítica económica general así como en el manejo de los mercados y precios 1 1 •

Por otra pate, si lo que se quiere es incrementar la aetura, habría que

1 1 A l sto ver MONCADA, Jé, op. cit. 12 MONCADA, J., op. cit.

recordar que el país tiene un índice de aertura muy grande, suera el

0

% (Exoraciones ás Imota­ ciones resecto al PIB), mayor al ín­ dice registado en países considea­ dos como ejemplo de aerura y li­ eraliación (Chile, Brasil , Jaón) 2, lo que le ha vuelto vulnerable.

Por otro lado, cae recordar que las nuevas estaegias de repducción capialista en los países-centrales plantean reemplazo y/o ahorro de nuestas princiales maerias primas (agrícolas y energéticas), or lo que no se puede contar de esta parte con una imotane demanda a largo pla­ zo.

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Un corto diagnóstico de ls ajus­ tads

Mientras se ainaban y tecnificaban "los ajustes" en los chenta, las con­ diciones de vida de la mayoría de la oblación nacional e han vuelto cada vez más duras; para tener al­ gún referente, mientras en 1980 el salario mínimo vial giraba en tomo a 10 dólares, hoy el salario gira en alrededor de 30 dólares, lo que ubi­ ca un deterioro constante de los mis­ mos, fruto del efeco corrosivo de la inflación, cada vez es menor la ca­ acidad adquisitiva de los ecuato­ rianos, y cada vez los ajustes de sa­ larios se demoran más en llegar y son menos signiicativos. so para quienes han dido encontrar em­ pleo, el resto se acomda a sus pro­ pias estrategias como las de "cuenta propia" que los obliga también a una vivencia muy precaria, donde un 0% de la oblación urbana vive or debajo de la obrea absoluta y alre­ dedor de un 0% en el caso de la

oblación rural 3•

os problemas de empleo son cietamente imotantes; hoy, casi mdio millón de ecuaorianos en edad de trabajar se encuentran desempleados, existiendo un suem­ pleo estimado del orden del 55% de la Población económicamente activa ••, ello plantea un duro reto de ven­ cer y un objetivo fundamental en cualquier oción de desarrollo, no suerable bajo una omera previsión de la gestión de olítica actual. Por otra pare cae considear que hay un deterioro y una brecha cada vez mayor en la distribución del in­ greso: así, mientras en 1980 el 30% del Valor Agregado Bruto (V AB) e destinaba a remuneraciones en 191 fue aenas e l 1 1 % " · ebiéndose advetir además, considerando estu­ dios de Moneada "· que el 1% de la PEA se apropia de un quinto del in­ greso nacional lo que asciende a unos 30 millones de sucres anuales, 10 veces más que el ingreso medio del 6 1 % de la PEA que solo absorve el

12.2% del ingreso nacional.

1 3 Fuente: UNICEF, citdo en ACSTA, Aleto; "Alguns elexins bre la sitacin olítica, oóia y cial el cuador", mieo, Quit- 1 92.

•• Fente: cuador Siglo XI; "Emplo y stuctua pdctiva", Quit- 1 0, en AOTA, A. op. ci.

" Banco Cental del cuador; ··cuents Nacionals", No. 1 4, d. BCE, Quit- 1 } .

16 MONCADA, Jé; op. cit.

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n general, el orcentaje del presu­ puesto del stado ha bajado para gastos sciales; mienras en 181 la participación del gasto cial en el PIB era del 37.5%, en 10 dicha participación bajó al 8%, de hecho ajó también la imotancia de la educación, salud, entre otros, sin que or el lado del aparato económico haya efectos imotantes a nivel de empleo. e hecho las olíticas de ajuste a más de bajar la capacidad del stado de aender las demandas sciales, han afectado principalmente a la oblación más obre (urbana y rural) 17• Bajo este estilo de ajustes

contractivos nada se puede preveer en torno a mejoras.

Alguns elementos en torno al Es­ ado y la sociead de los '80

Como consecuencia de la buscada mdernización, hay un comota­ miento que ha privilegiado la acción olítica en las instancias formales (ejecutivo y legislativo) de estos úl­ timos años. l resto, a nivel cial como a nivel de los gobiernos lo­ cales, es de un orden menor.

Hoy ersiste una gran distancia entre la acción cial y la gestión del

aparato central del stado. En una misma región hay una osición ha­ cia lo nacional, visto formalmene como "lo olítico", y otra a lo lcal, viso como necesidad de acceder a las necesidades inmediatas.

Ello se oberva en la tendencia elc­ toral, donde el voto nacional tiene en geneal que ver más con una preferencia partidista mientras que en lo lcal, iene otros factores: clien­ telismo, osibilidades de satisfacer necesidades inmediaas (empleo, in­ gresos, servicios, etc.), etc. Ello su­ cede en general, excepto en Guaya­ quil donde hay una ostura regional que nuclea inereses hacia lo nacio­ nal.

a ersistencia de lo regional en el país, evidencia una crisis de hege­ monía, señal de esa desarticulación entre el Estado y la sciedad; dicha suerestructura no está presente en el discurso regional y sus prácticas. o que evidencia también conlictos de legitimidad, que se han agravado con la érdida de un susteno mate­ rial en manos del sado.

as scidades regionales mantienen presencia olítica nacional, aunque

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Cuadro N° S
CUADRO No. l
CUADRO No. 2
CUADRO No. J
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Referencias

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