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}
LAS RUINAS
_
D E TULA
Por Sil
via
Trejo
*
El
deterioro de Tula debe llegar a su fin antes de que la capital de lo s toltecas quedereducida a otraleyenda más.En recientes inv esti gaciones que realicé en la zonaarqueológicadeTula,
observé un abandono general. Salta a la vista que las ruinas est án en un estado ruinosoy deplorable y que su total destrucción estámuy cercana a
menos que se hagaalgo paraevitarloy éste es el propósitodel presentearti -culo.
En octubre delañopasado seformó un ciclo de mesas redond as par a
analizar el document o L<1 po/frica
cultural de la UNAM,dondeel rectorde
la institución, Dr. Jorge Carpizo, hablaba de la necesidad de apoyar la
investigación que tiende a refo rzar y recrear nuestra cultura: desarrollar.
dijo, en colaboración con las Insti tu -ciones de educación superior del
país, tareas de rescate .análisisy divul
-• Instituto de InvestigacionesEstétIcas.
gación de las tradiciones populares, las artesanías,el folklore, etc.
El rector añadió que hay que parti-cipar en la conservación y la recupera-ción del patrimonio artístico e histórico de las ciudades de la República, así como en la preservación del ambiente natural como elemento vital de nuestra cultura; propiciar,agregó, nuevas vías de participación activas de la comu-nidad universitaria Y del público en general en el desarrollo de la vida cultural en todas sus expresiones.
Dentro de este marco tan especifico
y con una necesidad urgente de
respuesta, retomando el tema de las ruinas de Tula. cabe preguntarse en primer lugar, ¿qué pasa con nuestro legado cultural? ¿qué sabe el estudian-te a nivel universitario sobre nuestro pasado prehispánico,sobre los
tolte-cas. sobre Tula? ¿tiene alguna idea de quién descubrió , no hace mucho, que Tallan es la hoy Tula? o ¿qué
sig-nific a Tlahuizca lpantecuhtl i y quién-decidiónombrarasía la pirámide
prin-cipal del sitio antes mencionado y por qué?No. el universitario no tiene la menor idea de est o y en las
institu-ciones primarias y medias este tema sepasa de noche,como comúnmente decimos; seguramente le enseñan quiénes Vulcano pero no Huehueteotl, quiénVenus y no Tlazolteotl. Con una preparación así,CÓmose espera que el mexicano cuide, valore y proteja su patrimonio.A rnl me ha tocado ver en casitodas las ruinasarqueológicas que
visito cómo se acercan las personas ante un muro o un pilar y rascan con la uña para llevarse pedacitos de estuco,
piedras, incluso trocitos de pintura
mural; y me pregunto ¿dónde está la conciencia, el compromiso con noso-tros mismos? ¿será necesaria otra tragedia como el terremoto del 19 de septiembre pasado para hablar de patrimonio cultural? ¿para recaudar fondos internacionalespara la recons-trucción de monumentos artísticos? Si
es así, entonces en lula se necesitaría
que a la pirámide principal lapartiera un rayo.
¿Qué pasa con Tula?
lula fue elegida por los toltecas allá por los años novecientos de nuestra Era para eregir la sede de lo que seria un asentamiento de.gran importancia. Se trata de unazona situada al nortede la cuenca de México en el suroeste del actual estado de Hidalgo, zona, en aquella época, rica en recursos como:
suficientes tierras fértiles cruzadas por los ríos Rosas y Tula, bosques de juní-peros,pinos y robles, yacimientos de cal y suficiente lluviay plantas comest
i-bles.'
Ahora, al ver esos cerros pelones, nos causa sorpresa que los toltecasse hubieran asentado precisamente allí. Sin embargo, ellos son los precursores de una larga lista de depredadores causantes de la degradaciónambiental de la zona. Los toltecas iniciaron la
r.Diehl:42.
Banqueta suroeste de la sala2del Palacio Quemado. Caraoeste. Banquetasurestede la sala2del Palacio Quemado.Cara oeste.Estadoactual:
desforestación al utilizar en cantidades exageradas la madera para construir
sus viviendas,para hacer estuco,para
cocinar y para sus ritos y ofrendas
acompañadas invariablemente del
fuego encendido con leños.Más tarde,
el pastoreo de cabras y borregos
intro-ducidopor los españoles, contribuyó a
la aridezactual; se suma a la erosión la contaminación del agua desde que el
canal del desagüe de la ciudad de
México desemboca en el río Tula. La causade la imposibilidad de respirar un
aire puro y de las enfermedades respi
-ratorias de la población,se debe a la
extracción del cemento de las minas cuyo polvo vuela en el ambiente, y por último, la presencia allí de una de las más grandes refineríasde Pemexy una termoeléctrica son las que más contaminan el ambiente, provocando
lluvia ácida, entre otras cosas.Por si
esto fuera poco, la zona arqueológica
ha sido basurero municipaly la
pirá-mide de El Corral fue parcialmente destruida cuando se abrió la carretera a
Endó.En la década pasada se inició la
construcción del aerodinámico y super
rápido tren bala que cruza y ha
destruido vestigiosde la zona
habita-cional de la gran Tollan, rompiendo
también con el contexto cultural y
visual de la capital de los toltecas.La
Secretaria de Recursos Hidráulicos abrió canales de irrigación que pasan sobre la antigua zona residencial y en el mismo lugar ahora se explotan minas de arena.
¿Cómo afectan estos factores a las ruinas?
Tula es una ciudaddescuidada,no
sólo hoy en día. sino desde sus
orígenes.Si los investigadores, aún en
este siglo, no identificaban aTollan
con Tula sino con Teotihuacan, se debe en parte al descuido de la primera, característica que no coincide con la descripción de los informantes de Sahagún con respecto a la grandiosa y
nunca bien poderada Tollan.Ellos se
expresaban de esta manera: "Los
Toltecas todos se nombraban chichi-meces. y no tenian otro nombre parti-cular sino este que tomaron de la curiosidad y primor de las obras que hacían, que se llamaron obras toltecas, o sea como si dijésemos, oficiales pulidos y curiosos, como ahora los de Flandes, y con razón, porque eran sutiles y primorosos en cuanto ellos
ponían la mano, que todo era muy
bueno, curioso y gracioso,como las
casas que hacian muy bellas, de dentro
muy adornadas, de cierto género de
piedras preciosas muy verdes por encalado, y las otras que no estaban asi adornadas, tenían un encalado muy pulido, que era de ver, y piedras de que
estaban hechas, también labradas y
pegadas, que parecia ser cosa de
mosaico; con razón después se llamaron cosas de primos, y curiosos oficiales, por tener tanta lindeza de
primor y labor."2
Sin embargo, la realidad es esta:
Jorge Acosta, primer arqueólogo que
excavó sistemática y cient
íficamen-te esta zona entre 1940 y 1957,
menciona repetidamente en sus reportes arqueológicos que las cons-trucciones de Tula eran de muy mala calidad y de carácter deleznable. Estas consisten en núcleos de piedra
amarrados con lodo, cubiertos en
2.Sahagún,T. 11:276.
ocasiones con un delgado aplanado de estuco o con losas también pegadas
con barro.Enestepunt o también llama
la atención la reutilizac ión de losas
labradas, de construcciones
ante-riores, cuyo relieve quedaba oculto.El
desmantelamiento de edificios estaba
ligado a la tan comúntradición
meso-americana de construira cada determ
í-nado tiempo una estructura sobre otra,
utilizando la primera como base.3Pero
entre los toltecas la destrucción de los
edificios previos es casi total, de tal
manera que hasta la fecha no se ha
determinado de dónde proceden las
losas reutilizadas, ni a qué época de
construcción corresponden."
El abandono de Tula también se ve en otros aspectos, por ejemplo en la
elección del materialpara elaborar sus
relieves, especialmente los de las
banquetas que circundanvestíbulos y
cuartos del Palacio Quemado. Los
relieves eran realizados en piedra
caliza,propia de la zona; la piedra tiene
la característicade presentar un poro
muy abierto lo cual impide que el
relieve sea nitidoy no permite perfiles
delicados nidetalles precisos. '.
Por otro lado, cuando elaborari
frisos más o menos extensos, como el del Coatepantli, como lo observó,
Acosta,se ve negligencia en la
reeliza-ción del diseño porque no siempre
coinciden las grecas de una losa con
las siguientes. Sus pilares tenian un.
J..
3.Entre los aztecas se realizaba alfinal deéa~ periodo de 52 afias, cicloastronómico-religioso durante el cual sus dioses les permitfan vivir, relati-vamente,sin la amenaza dela destrucción.
4. Jorge Acosta nunca llegó a explorar los
cimientos de los edificios de Tula, tarea que
Lápidasde jaguaresycoyotes.águilas ybuitrescon laimagen delhombre-¡mjaro-j8guar.PirámideB.
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1 )
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troncocomo almaal cual se le pegaban
piedrascon lodo yse cubrían con una
capa de estuco,enlugar dehacerlos
totalmentede piedra y recubrirlos con
losas labradas como en ot ros sitios
mesoamericanos.
Precisamentelaimprovisada factura
y la mala calid ad de materiales y
técnicas haráque suciudad sufra un
.desgaste mayor que el de otras
ciudades más sólidas y cui
dadosa-mente hechas, además el Edificio 3,
sobre el costadooeste de laPirámide
B. sufrió unterribleincendio. Acost a
sugiereque el techo de vigasse cayó
sobre todo el conjunto quemándose
los muros de adobe, los pilares y el
piso. Los colo res de los relieves
también sufrieronalteraciones."
Los informant es de Sahagúnmen
-cionan que cuando Quetzalcó at l
decidió abandonar Tula, "hizo quemar
todas las casas que tenía hechas de
plata y concha, y mandóenterrar otras
cosas muy preciosas dent ro de la
sierra o barrancos".6Sería int eresant e
poder determinarlafechadel incendio
delEdificio3 o"PalacioQuemado" y
corroborar est e hecho histórico tan
importante. Entre ot ras cosas ayudaría
a ubicar el artey laiconografía deTula
antes delincendioyel art eposteriortal
vez con una nuevaideología o filiación.
En este punto la arqueolo gía y las
fuentes parecen hablar del mismo
hecho. Acost a enc ont ró bajo los
escombros delincendio,un solo Chac
Mool con cabeza, los demás a
pare-cieron mutilados; lo mism o parece
haberle sucedido a la mayoría delas
escultu ras ant ropo m orf as encon
-tradas en las rui nas . como los
pequeñosatlant es yportaest andartes
que present an, en su mayoría, un
ocrete en el cuello, bajolasrodillas y en
los antebrazos cuando éstos iban
extendidoshacia el frente.
Parecieraque el arte suntuario de los
tolt ecas hubiera sido planeado sólo
para ellos, tanto por su deleznable
calidad,como por su facturay desapa
-rición intencional, y que no hubo una
idea de proyección, aunquede hecho
se hayan perpet uado en sus h
ere-deros, los aztecas.
De sus pint uras no queda ni un
vestigio. No pudieron rescat arse los
5. Acosta,1956:6 7;1957: 153.
6.Saha9ún,T.1:308.
pocos ejemplos encontrados en las
excavaciones , debido a que fueron
aplicados sobre un burdo aplanado de
barro, y a la incipient e técnica de
rescate de aquella época.
La mayoríade las losas esculpidas
que cubríanlas banquetas de los
ves-tíbulos fueron intencionalmente qui
-tadas en época de los toltecas.
que-dando algunos fragmentos rotos al
removerlas.
Elfin de Tula como capitaltolteca no
es muy claro desde el punto de vista arqueológico, pero su destrucción va
asociada a cerámica azteca del tipo 11.
111 Y IV,Ydurante las dos últimasfases
hayevidenciade un saqueo "insti t
u-cionalizado" por parte de los aztecas al tiempo que mal construlan sobre las ruinasde la ciudad. Este saqueo no sólo lo constatan lasfuentes. Los
infor-mantesde Sahagún mencionanhaber
encontrado enterradas muchas
co-sas: ollas, muñecos, joyas, piedras
preciosas, etc., y más tarde Acosta y
Diehl lo atestiguan en sus
excava-cionesal encontrarpozos de saqueo realizadosen diferentesmonumentos
tanto en Tula Chico como en Tula
Grande.
Diehlpiensa que fueron los aztecas
los quehicieron la rampa en la parte
posterior de la PirámideB,para rodar y
bajarde sucima a los "atlantes" ,y que
por alguna
razón
no se los llevaron.7La persona que colocó cuatro de los
cincopequeños atlantes,encontrados
en lascalles de Guatemala de la ciudad
7.Diehl:63.
de México,en la salatolteca del Musec
Nacional de Antropologla evidente
-mente también piensa que son tol
-tecas,aunquesu factura a mimodo de
ver es más azteca que tolteca.8
No puedo dejar de mencionar a
Charnay en la histo riade la destrucción
deTula.Eruditoviajeroque pasó por
estas ruinaslevantando todo lo que
podíay encontrando no pocascosas•
dejóalgunos edific ioscasi imposibles
de restaurar.
Dela prolongada y fructífera
excava-ciónde Jorge Acosta son numerosos
los ejemplaresde esculturas y relieves
que han desaparecido.¿Dóndeestá el
portaestandarte de larga cabellera recogida con un moño sobre su
espalda? ¿y todos los relievesde los
guerreros recostados encontrados en el Palacio Quemado?Faltan cinco y
lo menos.Delos relievesde la Pirámide
de El Corral el mismo Acosta decidió
quitarlos porque se los estaban ro
-bando.y los guardó en las bodegas del
Museo de Tula,pero hoy en dla, de las
trecelosas descubiertash'ay dos,una
enlas bodegas delMuseo Nacionalde
Antropología y otra en el Museo de
Tula, las dos correspondenal tema de
un cráneo de perfil y dos canillas
cruzadas. el resto de los guerreros
recostados y en procesiónhan desa
-parecido.
Otras desaparicionesque me
cons-tan son por lo menos tres escul
-turas antropomorfas y un ChacMool
8. El quinto ejemplar se exhibeen la Sala
(111) que se pudieron fotografiar cuando existla el antiguo museo. Hoy nadie sabe dónde están.
Cuentan también de un arqueólogo encargado de la región, que dijo haber encontrado dentro de una olla ente-rrada en las ruinas de Tula una hoja de un códice que resultó apócrifa. El mismo malversó ciertosfondos del INAH, que seguramente en parte estaban destinados a la conservación de las mencionadas ruinas.
Esta parece la historiasin fin, porque
y segundo cuerpo de la Pirámide B, en sus costados norte y este, están ahora techados, la lluvia no les cae directa-mente, pero ésta se trasmina por los cuerpos superiores de la pirámide y aparece a través de los relieves que fueron realizados en piedra y se han deshecho como si hubieran sido modelados en estuco, y el estuco con el que fueron recubiertos se pierde y confunde ante la presencia del salitre que invade a la piedra, amén de la grave exfoliación que la misma está
su historia, ya ellas hablan de la explo-tación industrial del cemento, propio del lugar donde ellas habitan. Pero habría que analizar si esto a la larga pudiera carcomerlas, porque entonces deberían ser removidas.
Es urgente hacer algo para evitar la pérdida de lo que queda de Tula.
Las causas de deterioro más sobre-saliente, en resumen, son la erosión producida por el viento cargado de cemento, la lluvia ácida que corroe principalmente los relieves, las
inunda-Detalle dejaguar.PinlmideB. Detalledecovote,arriba. Imagendelhombre-pájaro-jaguar,abajo. desaparecido. PinlmideB.
durante la época de lluvias Tula se inunda y se deshacen los relieves.Las fotos que ilustran este articulo mues-tran los efectos del agua. El primer ejemplo se trata de la banqueta sureste de la sala 2 del Palacio Quemado. En las fotos de Acosta se ve claramente que se trata de una esquina y que a cada lado se encontraban tres perso-najes, uno de ellos con las anteojeras de Tláloc, También se conservaba parte de la cornisa representando los cuerpos ondulantes de unas serpien-tes.En estas fotos tomadas durante la última temporada de lluvias, puede verse que sólo se conserva parte de un personaje de cada lado; los relieves que faltan se los han llevado y no se han podido localizar, pero lo que queda ha sufridouna gran destrucción, basta ver a dónde llega el nivel del agua para percibir estragos. Vuelvo sobre el tema de la lluvia en Tula que es ácida, asl que su efecto destructor es doble.
Las famosas lápidas de jaguares y coyotes, águilas y buitres combinadas con la imagen del hombre-pájaro-jaguar, que se encuentran en el primer
sufriendo. Los intersticios de estos relieves tienenhasta dos centlmetros de polvo mezclado con el cemento que vuela de las minas.
Cuando empecé a analizar las escul -turas creí que lo blanco que las recubre eran restos del común estuco con que se preparaban las piezas para ser pintadas, sin embargo el arqueológo Carlos Hernández me hizo observar que era el polvo de cemento que vuela de las minas.Y en efecto, éste cae en las partes altas y sobresalientes de las esculturas, y con la lluvia se adhiere y solidifica cambiando el aspecto de la escultura. Esto en algunos casos llega a ser agradable ya que el cemento le da luminosidad a esas partes, de por si más externas, que constrastan armo-niosamente con los huecos negros de la roca volcánica con que fueron escul-pidas las tallas exentas.En otros casos se ven las trazas del cemento que se
escurre con la lluvia, marcando chorre
-aduras en las esculturas como es el ejemplo de las enormes piernas de atlantes." En todo caso ya es parte de
ciones que no encuentran canalización y la falta de concienciay preparación del visitantepara preservar lo suyo.
En relación a las palabras del Dr. Carpizo antes mencionadas, quisiera proponer lo siguiente. Dado que las prioridades de este país seguirán siendo por mucho tiempo de índole política y económica -incluso cuando se practica la política cultural es más políticaque cultural- y después de la terrible desgracia que nos constriñó aún más el pasado mes de septiembre con el temblor, no podemos esperar que por orden gubernamental se dé apoyo para combatir la contaminación en Tula y para que se restauren las ruinas de un día para otro. Sin embargo existen otras alternativas que podrían aliviar a las instituciones oficiales del excesivo gasto que provoca el cuidado de nuestra riqueza cultural. Sugiero
g.Existen cuatro paresde gigantescas piernas sin que se halla encontrado el resto de los
cuerpos;dos están en el Museo de Tula y dos en
que se forme un fondo deayudaa la Zona Arqueológica de Tula con la contribución de lasindustrias contam i-nantes ya que ellas son lascausant es del mayor deterioroy que sea mane-jado por un grupo de "amigos de las ruinas de Tula", que habit en en los alrededores del sitio para que comple -menten las acciones que llevaa cabo la SEDUE para tratar de controlar el nivel de contaminación. Séde gente luga-reña que conoce,seint eresa y aprecia lo propio. ¿Por qué no reunira esos
conventos, parques ecológicos, etc., sabiendo que todos los sábados por la mañana, por ejemplo, el grupo de "amigos" ofrece una conferencia sobre el lugar de interés.
No sigamos siendo como los az-tecas, saqueadores, destructores y construyendo sobre ruinas,para des-pués fingir aprecio y contar hermosas leyendas. Paremos la destrucción, situemos a los toltecas en su contexto real, actual, histórico-arqueológico.
Hay mucho que hacer en Tula, hay
que pasarleel plumero, si es necesario remover los relieves de su lugar reem-plazándolos con réplicas y salva-guardar los originalesen elmuseo local con mejores condiciones ambientales; hay que hacer desagOes, excavar los cimientos de la Gran Tollan, abrir un nuevo paso a la Pirámide de El Corral, investigar,difundir y enseñar.
Existe un convenio entre la UNAM y SEDUE por mediodel cual podría reali-zarse un programa de estudio sobre el problema de Tula, es necesario un
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...
Detalle de laimagendel hom bre·plJjaro-jaguaf.Pirámide8.Nótese elpolvo
acumulado enla comisa
Detalle de exfoliación. Pirámide 8.
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....
interesados para que actúen eficaz -mente en favor de Tu/a? Los fondos reunidos servirfan paraque personal capacitado mantenga, restaure y realice nuevas exploracionesei nvesti-gaciones en Tula y sobre los toltecas.
Tal vez así cese el excesivo paterna -lismo del INAH sobre las ruinas. Se podría capacitar a jóvenes deseosos
de mostrar con orgullo lo suyo, ac-tuando como gulas; Organizar conti -nuamente cursos, seminarios, confe-rencias y visitas con gente de la comunidad para la comunidad, con invitados especialistasa fin de estar al tanto de las últimas investi gaciones realizadas en la zona arqueológica y sobre su historia; instruir a los maes-tros de la localidad para enfocar esa parte de la historia y hacerla propia, vivirla y revivirla, respetarla y apre-ciarla. Es en Tula y con la gente de Tula como debe empezarse la revaloración, concientización y manejo de conoci-mientos para poder entender lo que es el PatrimonioCultural.
Si cada comunidad manejara sus valores culturales, con qué gusto se
viajaría visitandoruinas arqueológicas, PorteestendsrtemuseodeTula..Localizadoafuera del antiguo
análisisglobalen las ruinascon elfin de determinar el grado de contaminación y sus causantes: hay que analizar los relieves, las piedras, el papel que juegan,la refinería de Pemex, la termo-eléctrica, las fábricas de cemento, Recursos Hidráulicos, Caminos y Puentes Federales y las comunidades aledañas. Los investigadores involu-crados debemos asumir esta respon-sabilidad: rescatar a Tula, es ur-gente.
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Bibliografía
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--- "Resumen de los Informes de las explora -ciones arqueol6gicasen Tula.Hgo..durante las VI,VII Y VIII temporadas1946-1950"En Anales del INAH,tomo VIII,Sexta Epoca , 1956.
--- "Resumen delos Infor m esde lasexplora
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Diehl,Richard,Iúts.TheToltee Capital ofAneient
Mexico,Thomasand Hudsonínc,NuevaYork, 1983.