SUBSECRETARIA DE EDUCACIÓN
DIRECCIÓN DE PSICOLOGÍA COMUNITARIA Y PEDAGOGÍA SOCIAL A los Inspectores Jefe Regionales
A los Inspectores Jefes Distritales A los Inspectores Areales
A los Directivos y Docentes de CEC A los Miembros de EOE, EDI y EID.
DOCUMENTO DE APOYO
Los Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC) en los Centros Educativos Complementarios (CEC)
El objetivo de la socialización del presente Documento de Apoyo de la Dirección de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social es brindar lineamientos generales a todas las estructuras territoriales de la Modalidad, especialmente a los CEC acerca del abordaje institucional de los AIC.
El trabajo institucional de los CEC apunta a promover la concreción de proyectos pedagógicos y comunitarios que favorezcan la continuidad pedagógica de todos los alumnos y las alumnas1. Estos proyectos se construyen a partir de los contenidos curriculares pertenecientes a cada uno de los niveles y modalidades, como así también el reconocimiento de los saberes construidos por los alumnos durante sus trayectorias educativas, en sus escuelas de origen, en sus familias y en los diferentes espacios comunitarios. De este modo, es esperable que todos los proyectos tengan impacto en la institución, en la comunidad y/o en las familias.
En este sentido los CEC se constituyen como espacios privilegiados para abordar los AIC dada la flexibilidad de los tiempos, de los espacios de trabajo y la posibilidad de efectuar diferentes agrupamientos, todas estas cuestiones enmarcadas en un proyecto institucional constituyen ventajas pedagógicas.
Lineamientos para la elaboración de Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC) para los Centros Educativos Complementarios (CEC)
1) Política de convivencia- marco normativo.
En torno al proyecto institucional y a la política de convivencia el Reglamento General de las Instituciones Educativas de la Provincia de Buenos Aires prescribe en:
Institución Educativa. Capítulo 2 “Comunidad Educativa”: 2.4.- Participación organizada de la comunidad educativa.
Artículo 28°. De los Consejos de Escuela: La Dirección General de Cultura y Educación promoverá la constitución de los Consejos de Escuela, en las instituciones educativas. Nombrando luego prescripciones para su construcción.
Organización de la Actividad Institucional. Capítulo 2 “Proyecto Institucional”:
2.1.- Contenidos. Artículo 95 “El proyecto institucional deberá facilitar la identificación de las problemáticas institucionales y la elaboración de estrategias para darles respuesta”.2 Seguidamente enumeran aspectos que deberá considerar dicho proyecto; estos están en relación directa con acciones favorecedoras de la convivencia en la institución escolar.
2.2.- Aspecto Técnico-Pedagógicos. 2.2.4. Acuerdos de Convivencia
Artículo 105°. El Proyecto Institucional conlleva la definición de los acuerdos de convivencia propios de la institución con la participación activa de todos los miembros de la comunidad educativa.
Artículo 108°. Los acuerdos de convivencia, sujetos al principio de legalidad y a las pautas establecidas por cada Nivel, Modalidad y/o ámbito, deberán garantizar:
1. la construcción democrática y participativa;
2. la periódica actualización y, de ser necesario, revisión;
3. las particularidades del Proyecto Institucional, explicitando las estrategias de intervención respecto de la obligación de cuidado.
4. El respeto al principio de inclusión educativa.
En esta misma línea, la Propuesta Curricular para CEC plantea: “Partiendo del enfoque de derecho, los diferentes actores institucionales, desarrollan sus capacidades, reconocen y hacen valer sus derechos a intervenir en la comunidad de la que son parte. A partir del respeto, la validación y la optimización de los recursos culturales diversos de sus comunidades y bajo los principios de la diversidad y de la interculturalidad, se construye ciudadanía. Se trata de desarrollar experiencias educativas democráticas que impulsen la participación social, el ejercicio del poder comunitario, el reconocimiento y el cumplimiento de los derechos”.
La Guía de Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas en el Escenario Escolar por su parte “representa una herramienta que brinda aportes conceptuales y prácticos necesarios a tener en cuenta”,” donde deben posibilitarse diversas formas de participación, que colaboren en la construcción de formas consensuadas de la regulación de los conflictos, elaborar estrategia que habiliten el espacio para que las familias o grupos de pertenencia participen y sean parte de la vida institucional, para ello se deberá propiciar un clima de confianza, respeto, cuidado y protección mutua de todos los integrantes de la comunidad educativa, así como también trabajar sobre la importancia de la respuesta responsable y adecuada en los tiempos de la urgencia”3.
En una realidad social compleja y en permanente proceso de transformación “el abordaje de la convivencia no debe reducirse a un momento de la vida de los alumnos sino que deben
2 Comunicación Conjunta N°1/12:”Guía de Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas en el Escenario Escolar”
desarrollarse a lo largo de toda su trayectoria escolar en el marco de una perspectiva de derecho”4
Los CEC, entre otras instituciones escolares, juegan un papel primordial en el proceso de inserción social y construcción de ciudadanía que realizan los niños.
En el marco de la Propuesta Curricular de CEC hacemos referencia a los siguientes propósitos:
Construir una cultura institucional integrada e integradora de las diversas culturas en un marco de justicia social y de bienestar educativo.
Generar contextos institucionales facilitadores del proceso de constitución de la subjetividad de los alumnos, promoviendo habilidades para la participación ciudadana. Plantear la concreción de los Acuerdos Institucionales de Convivencia en los Centros Educativos Complementarios, tiene como objetivo promover la construcción de vínculos democráticos y respetuosos que operen como la base para encontrar distintas formas de resolver los conflictos que se presenten en la Institución. Trabajar en la generación de las condiciones para una buena convivencia es un gran desafío e implica que todos los integrantes de la comunidad educativa se comprometan en lograr un clima escolar de respeto mutuo, en donde sea posible enseñar y aprender. La construcción de los Acuerdos de Convivencia, favorecen la participación democrática, el reconocimiento de los otros, el respeto a la diversidad, al particular modo de habitar una institución y de construir formas de regulación para una buena convivencia y, de esta forma también, a la inclusión educativa.
La definición de la palabra convivencia refiere a la acción de convivir, es decir, vivir en compañía de otro u otros. El CEC, como institución educativa, está necesariamente implicado en el diseño de un encuadre organizativo institucional que incluya la dimensión de la política de convivencia como parte de la tarea cotidiana. Se entiende como una práctica de construcción de la ciudadanía que las y los sujetos, se organicen, se impliquen en la elaboración de los acuerdos e interactúen en forma permanente a fin de lograr determinados objetivos y el CEC debe ser promotor de dichas prácticas. Es así como podemos pensar en la convivencia como la interrelación de los diferentes actores escolares, independientemente del rol que desempeñen. La convivencia nunca es un problema resuelto, un fenómeno estático, que pueda formularse en una única ocasión, por lo contrario es una construcción colectiva y dinámica, sujeta a modificaciones conforme varían las interrelaciones de los actores en el tiempo. Aprender a convivir democráticamente en el CEC es un objetivo pedagógico en sí mismo e involucra tanto a los alumnos como a la comunidad educativa en su conjunto. La convivencia entendida como construcción colectiva, se encuadra en un marco normativo y organizativo institucional particular y conlleva la participación real de todos los actores en un contexto de igualdad de derechos y de corresponsabilidad.
Situados desde el paradigma de derechos y atendiendo lo que prescribe la Ley Provincial de Educación, es pertinente generar las condiciones organizativas e institucionales, para la ampliación de los espacios de participación, tendientes a la construcción colectiva de las legalidades que guían la vida institucional y que necesariamente constituirán una experiencia significativa para todos los actores institucionales.
El problema principal no está en la puesta de límites, sino en la construcción de legalidades. El límite es exterior, no educa, aunque a veces haya que ponerlo en la base de la instauración de ciertas leyes.5 Es esta perspectiva la que opera como el basamento que instala la diferencia entre reglamentos de disciplina o de convivencia y acuerdos de convivencia. Los acuerdos son propositivos y no sólo prescriptivos, o sea, no sólo ponen límites sino que también proponen
4Comunicación Conjunta 1/12 “Guía de Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas en el
Escenario Escolar”.
valores. En este marco es necesario recordar que las normas enunciadas desde lo que los niños no pueden o no deben hacer, desde el “No se puede…” sin más, denotan una práctica en la que la imposición está por sobre la norma compartida y cuando hay imposición sin explicación, sin construcción que da cuenta de los motivos por los que se toma tal o cual decisión respecto de tal o cual situación se posiciona a los/as alumnos/as en un lugar de pasividad. Esta situación, se traduce en la imposibilidad de contar con alumnas/os protagonistas de formas dialogadas para la resolución de los conflictos que siempre están presentes en la dinámica institucional. Como ya lo hemos reiterado en numerosas oportunidades la conflictividad no es extraña a la escuela, sino que en la mayoría de los casos se expresa en ella. Se entiende, a la vez, que el conflicto es inherente al ser humano y por lo tanto, no es un obstáculo para el trabajo, sino que forma parte de él.
2) Construcción de los AIC:
a) Construcción colectiva de legalidades:
La construcción colectiva de legalidades nos aleja de las sanciones punitivas, lo que no significa impunidad o no abordar el tema. Las sanciones, pensadas desde la perspectiva que se viene desarrollando, deben tener un sentido reparatorio, lo que las convierte en acciones educativas desde el momento en que es necesario reflexionar y responsabilizarse respecto de lo sucedido. Si se ha hecho un daño se propone una reparación. El daño puede ser moral o material y la reparación también lo será. Es clara la ventaja educativa que tiene el enfoque reparatorio porque permite tener una mayor conciencia del daño que puede producir una transgresión a la norma. Arreglar lo que se ha roto, reponer lo que se ha perdido o sustraído, favorece la percepción de los acontecimientos desde la perspectiva de los otros”6.
En este sentido la recientemente aprobada Ley para la promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas en su Capitulo 2 Promoción de la convivencia en las instituciones educativas, Art. 6º establece que:
“El Ministerio de Educación de la Nación, con el acuerdo del Consejo Federal de Educación, debe regular las sanciones a ser aplicadas a los educandos en caso de transgresión considerando las siguientes pautas:
a) Deben tener un carácter educativo, enmarcándose en un proceso que posibilite al educando hacerse responsable progresivamente de sus actos, según las características de los diferentes niveles y modalidades.
b) Deben ser graduales y sostener una proporcionalidad en relación con la transgresión cometida.
c) Deben aplicarse contemplando el contexto de las transgresiones en las circunstancias en que acontecen, según los diferentes actores, los antecedentes previos y otros factores que inciden en las mismas, manteniendo la igualdad ante las normas.
d) Deben definirse garantizando el derecho del estudiante a ser escuchado y a formular su descargo.
Art. 7º- Quedan expresamente prohibidas las sanciones que atenten contra el derecho a la educación o que impidan la continuidad de los educandos en el sistema educativo”7
En los CEC los equipos de conducción institucional, los maestros de grupos, los preceptores y los equipos de orientación escolar, acompañan a los niños en sus trayectorias escolares, lo que implica ocuparse de la formación integral de los mismos como sujetos plenos de derechos. Esto se traduce, entre otras experiencias en la promoción de la construcción de lo grupal, el trabajo colaborativo o cooperativo en la institución, el saber compartir, reconocer las diferencias, todos ellos valores que promueven la construcción de la ciudadanía. En este marco, son los docentes quienes tienen el desafío de implementar estrategias y prácticas pedagógicas que posibiliten a los niños conocer sus derechos y deberes, en correlación con las formas de exigir su cumplimiento. Esto fomenta a la vez sus capacidades como sujetos políticos para influir, incidir e intervenir en las comunidades de las que son parte.
Para esto es necesario generar condiciones para la existencia de espacios de participación democráticos que habiliten para trabajar sobre la responsabilidad mutua, la solidaridad y el fortalecimiento de lazos sociales entre los niños, y la comunidad, a la vez que implica el reconocimiento igualitario de todas las personas como ciudadanos/as.
La construcción colectiva entendida, como la participación real y el compromiso de todos los actores de la comunidad educativa deriva en acuerdos de convivencia que se convierten en algo común, algo compartido a respetar, a pensar como forma de regulación de la dimensión de lo convivencial en el CEC.
El trabajo sobre la regulación de la convivencia en el CEC, promueve mejores condiciones de habitabilidad en la institución, lo que se inscribe, lógicamente, en una política de cuidado. En este marco, los adultos ocupan un lugar y tienen una responsabilidad fundamental: se convierten en garantes, no sólo de buenas prácticas de enseñanza que promuevan aprendizajes socialmente significativos, sino también de la promoción de espacios de participación democrática para que los alumnos sean protagonistas de las decisiones sobre las regulaciones institucionales respecto de la convivencia.
La participación institucional
Los espacios de participación generan el compromiso de todos los actores institucionales con las normas construidas colectivamente. Promover una práctica democrática real implica contribuir a la construcción de alternativas que posibiliten la reflexión sobre las propias acciones y las de los otros, creando pautas de comportamiento comunes, y diferentes maneras de vincularse, que estén en relación con la palabra y la resolución pacífica de conflictos.
Los CEC, en tanto instituciones de enseñanza y de cuidado, que extienden la jornada escolar de los/as alumnos/as que allí concurren, son un espacio propicio para concretar de manera colectiva, los AIC, convocando a la participación de toda la comunidad educativa (docentes, directivos, auxiliares, alumnos, padres, otros). Analizar, trabajar y abordar diferentes temáticas relacionados a la convivencia permitirá anticipar, visibilizar y abordar situaciones que podrían volverse obstaculizadoras de la enseñanza y el aprendizaje.
b) Abordaje Institucional y pedagógico de los AIC:
Las características de los grupos del CEC guardan algunas semejanzas con las conformaciones grupales que se dan en las escuelas y algunas diferencias. Están conformados por múltiples identidades, provenientes de diferentes escuelas, con distintas trayectorias escolares y estilos de aprendizaje, con experiencias de vida familiar y comunitaria diversas. El reconocimiento de esa heterogeneidad, de esa diversidad es un rasgo favorecedor para profundizar el trabajo desde prácticas democráticas y constructoras de ciudadanía, posibilitando la formulación de acuerdos dentro de un proceso que implica el consenso y su articulación con el disenso, pero siempre desde el reconocimiento de las posiciones de las/os otras/os.
Alternativamente a las mencionadas situaciones se vuelve necesario fomentar y concretar la realización de Acuerdos Institucionales que potencien la realización de los Acuerdos Áulicos, promoviendo una dinámica de aprendizaje democrático que tienda a la convivencia plural e inclusiva.
Las prácticas institucionales dentro del CEC deberán posicionar al mismo, como una institución libre de estigma y discriminación8 por tanto es necesario abordar estas temáticas de manera permanente y sistemática, como práctica institucional. Trabajar cotidianamente diversas situaciones, hacerlas visibles, posibilitarán en el escenario escolar otras representaciones respecto de los Otros, que posibiliten diversas maneras de habitar el CEC.
Es importante que en los CEC pueda pensarse en:
Optimizar los recursos humanos con que se cuenta para el trabajo con los Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC).
Reflexionar acerca de qué se quiere lograr en la institución con la construcción de los AIC, en base a la estructura organizativa de cada CEC.
Promover la apertura de sus puertas como manera de profundizar la idea que el CEC es un espacio para todos, abierto a la comunidad del que todos somos participes responsables, con el que todos podemos contar y al que todos debemos cuidar.
Sólo cuando en una institución educativa se privilegian la comunicación, el respeto mutuo, el diálogo, la participación, recién entonces se genera el clima adecuado para posibilitar el aprendizaje. Los procesos pedagógicos y la convivencia institucional están indisolublemente vinculados entre sí:
La convivencia se aprende a partir de la experiencia, cuando se convierte en una necesidad y en una práctica.
La convivencia se enseña desde estrategias de participación que convoquen a la construcción colectiva. La institución educativa, contribuye a generar los valores básicos de la sociedad en la que está inserta, sobre estos principios se construye, se consolida la convivencia y a través de proyectos institucionales que resulten convocantes y significativos para todos y cada uno de los actores institucionales.
De esta manera como todo abordaje pedagógico debe ser planificado, ya que esto nos permitirá resolver problemas coyunturales, estar lo mejor preparado posible para abordar las eventuales situaciones conflictivas que pudieren suscitarse.
La herramienta por excelencia de la cual disponemos es el lenguaje, el diálogo como soporte privilegiado, que permite la apertura a un intercambio verbal a través del cual es posible llegar a
acuerdos compartidos ya que la convivencia atraviesa a toda la organización escolar en sus diferentes ámbitos y espacios involucrando a sus diferentes actores institucionales: docentes, equipos directivos, de orientación auxiliares, alumnos y familias. Es decir, a la comunidad educativa en su conjunto.
En este sentido la tarea del docente es acompañar y escuchar al otro, más allá de la responsabilidad o el rol que les toca desempeñar.
Acompañar y escuchar, es presencia, presencia que implica, según el educador brasileño Antonio Gomes Da Costa, algunas cuestiones a tener en cuenta:
receptividad y apertura hacia el alumno, sus grupos familiares y la comunidad educativa estar dispuesto a conocerlos y comprenderlos respetando su intimidad, su privacidad.
reciprocidad no basta con estar expectante: sino también en responder con actitudes, con palabras, con gestos,
compromiso responsabilidad que se asume en relación con el otro: en este caso con el alumno.
Es decir se aprende a dialogar, y a generar vínculos no sólo con quiénes se comparte gustos e ideas, sino también con aquellos cuya postura ante la vida es distinta, quizás opuesta a la propia y con quien se tiene que convivir cotidianamente y muchas veces compartir tareas.
3) Propuesta para trabajar los acuerdos institucionales de convivencia (AIC) Contenidos
• La integración de los alumnos en los grupos áulicos. El sentido de pertenencia y pertinencia.
• Los aportes de los integrantes para la propuesta de objetivos grupales. Organización de tiempos y espacios dentro del grupo áulico. Definición grupal de los roles de colaboración.
• La convivencia grupal e intergrupal. El desarrollo de la resolución de conflictos como factores que obstaculizan la enseñanza y el aprendizaje.
• Los diferentes espacios físicos del CEC. Aportes y sugerencias de alumnos para su uso. La construcción de ciudadanía y el aprovechamiento de los espacios y tiempos del CEC. El grupo familiar y la identidad de los alumnos.
Las raíces familiares: lugar de origen de los padres, de los abuelos o de miembros del grupo primario de afecto y socialización.
Aspectos culturales que hacen al acervo de cada comunidad, barrio, localidad, provincia, región y país. Tradiciones orales y escritas.
Construcción de acuerdos de convivencia (AIC).
Algunas acciones para tener en cuenta en el aprendizaje de la convivencia: La práctica de solicitar la opinión de los otros.
Interrelacionarse (vínculos que implican reciprocidad) Dialogar.
Comprometerse responsablemente. Participar.
Discutir y disentir. Reflexionar con otros. Acordar
Orientaciones didácticas
Esta propuesta se podrá implementar trabajando al interior de los grupos de alumnos, teniendo en cuenta los diferentes grados de complejidad según la edad y el nivel educativo de los niños. En este sentido, es bueno contar con un diagnóstico construido colectivamente, que nos permita hacer visible, cuáles son las dificultades que los niños observan y que se presentan como obstáculos para una buena convivencia áulica. Este será el punto de partida para trabajar grupalmente las posibles vías de solución de los mismos y los acuerdos que se necesitan alcanzar.
Para ello los/as docentes trabajarán junto al grupo en la búsqueda de respuestas para resolver y/o descomprimir conflictos y divergencias en pos de una convivencia armónica, cuyo fundamento es el respeto por las diferencias individuales y grupales.
Dentro del espacio grupal, se generará la posibilidad de expresión en todas sus dimensiones: el habla y la escucha, la expresión gráfica, la escritura, la expresión corporal, entre otros, entendiendo que la palabra amplía significados, posibilitará generar, el reconocimiento del cuidado de sí y del otro, la autoestima, el desarrollo de la confianza en sí mismo. Realizar estrategias pedagógicas desde la perspectiva de la grupalidad implica reconocer que es a través de la organización y la dinámica grupal como puede enseñarse a los/as alumnos/as a participar, dar su palabra coordinándose con otros, expresar sus ideas y sentimientos, aprender a escuchar y ser escuchados. De esta manera se generan, desde una mirada integral, la posibilidad para la modificación de situaciones insatisfactorias que afectan el bienestar y los derechos individuales y/o colectivos, observándose un proceso en el cual el niño desarrolla su juicio crítico en pos de la construcción de ciudadanía a partir del encuentro de nuevos significados.
Es necesario que el desarrollo de los contenidos mencionados anteriormente y aun otros que impliquen la participación grupal con el objetivo de democratizar prácticas que moldean lo organizativo institucional, potencien un proceso progresivo de intercambio donde se integre a toda la institución en pos de un objetivo en común: la creación y concreción de los AIC. Para ello se está pensando en el establecimiento de un espacio y un tiempo determinado y organizado con el objetivo de construir una herramienta de gestión institucional.
Este espacio y tiempo deberá ser incluido y reconocido dentro del Proyecto Institucional, lo que propiciará el fortalecimiento de lazos sociales comunitarios que favorezcan la complementariedad, familia- CEC -escuela- comunidad.
o acciones puestas al servicio del desarrollo personal y a la consecución de acuerdos que fortalezcan el respeto por sí mismo y por los otros.
Para que este espacio colectivo sea promotor de procesos educativos democráticos resulta necesario, la institucionalización de los acuerdos de convivencia, que los mismos figuren como un eje a trabajar dentro del proyecto educativo, por todo el equipo docente como tal, a su vez que revise regularmente sus prácticas y potencie aquellas relativas a:
• Reflexionar acerca de su propio funcionamiento como equipo docente. • Concitar la participación responsable y solidaria de los alumnos.
• Estimular la confianza de los/las alumnos/as en sí mismos y en los otros.
• Generar espacios de expresión de las propias voces mediante el desarrollo de conversaciones y diálogos que propicien experiencias alentadoras y dignificadoras de la subjetividad infantil.
En el marco de la articulación con las escuelas de origen de los alumnos se puede compartir y trabajar conjuntamente esta propuesta en pos de potenciar la participación real, colectiva y democrática de los niños, de esta forma puedensurgir situaciones que posibiliten el abordaje de manera conjunta, intercambiando informaciones, uniéndose en las producciones y en la difusión de las mismas.
4) Organización de los AIC Primer momento
Comprende el momento del encuentro, aquí el/la docente expresará claramente, el sentido del mismo, como espacio de aprendizaje. Se realizará un encuadre de trabajo donde todas las voces sean escuchadas, tanto las de los alumnos como la del docente en un espacio democrático y participativo. Teniendo en cuenta la flexibilidad que caracteriza a los CEC puede trabajarse con niños de diferentes grupos, donde los padres y/o responsables puedan formar parte, donde los niños más grandes con los niños más pequeños, puedan armar comisiones que tomen notas de lo sugerido en el encuentro, la realización de afiches con propagandas donde se valoriza la importancia de los AIC y el proceso de construcción, dejando registro fotográfico, y/o en formato digital para luego analizar diferentes posturas, actitudes, entre otras actividades posibles. El momento de organización previa puede resultar un momento de resistencia ya que pueden aparecer diferentes obstáculos, de tipo físico, expresivo, de grupalidad, de incomodidad, entre otros. El docente en su rol de promotor deberá acompañar estos momentos generando confianza para que allí puedan acaecer diferentes manifestaciones que sean transitadas como un aprendizaje en pos de reconocer y aceptar al otro como diferente. Este es el momento de preparación para comenzar a construir un nosotros donde, el conocimiento se propicie y circule democráticamente con el objetivo de definir colectivamente cuestiones que referencian a la organización institucional donde las mismas sean prácticas cotidianas del CEC.
Segundo momento
propósito lograr una convivencia armónica y un buen clima institucional. Las diferentes situaciones que se presenten no deben ser tomadas desde la individualidad sino siempre desde la grupalidad y si en algún momento alguien quisiera hacer una observación respecto del coordinador docente, podrá hacerlo, pues es parte integrante del grupo.
Tercer Momento
Una vez reinstalados positivamente los conflictos, se potenciará la concreción de los acuerdos donde prime el cuidado y el respeto por las diferencias así como también los derechos y obligaciones de todos los participantes.
Estos acuerdos se socializarán en asamblea a un grupo conformado por representantes que serán elegidos democráticamente por los miembros del grupo áulico para que participen en lo que llamaremos Consejo de Convivencia (C.C.) este consejo dará lectura a todos los acuerdos grupales de convivencia generando un AIC institucional que será la síntesis de todos. El mismo se socializará y en consulta institucional será aprobado o modificado de acuerdo a cada caso particular. El espacio planificado grupalmente será mantenido en los días y horarios previstos y aquellos miembros que participen del Consejo de Convivencia lo harán también respetando el marco presentado y aceptado por todos.
Consejo de Convivencia
El Consejo de Convivencia como organismo permanente regulador de la convivencia institucional, es un organismo abierto y dinámico que funcionará como una instancia de análisis y/o evaluación de toda situación particular o comunitaria que se ponga a su disposición, brindando a los actores institucionales, herramientas para el logro de una convivencia basada en el respeto, generando sentimientos de pertenencia. La utilización del diálogo como metodología para la identificación y resolución de los problemas de convivencia. Orientando las acciones de los integrantes de la comunidad educativa hacia el respeto por la vida, los derechos y responsabilidades de cada persona, el respeto y la aceptación de las diferencias. Propiciando vínculos pluralistas, basados en el reconocimiento y el respeto mutuo, que impulsen al diálogo y la interrelación en lo diverso.9
Este espacio invita a la reflexión, al diálogo y la participación de todos los actores institucionales, por medio de sus representantes, en la elaboración, aplicación y reformulación de los AIC.
La figura del docente es primordial en esta dinámica de construcción colectiva, es el que promueve que estas experiencias sean significativas para la construcción y el aprendizaje de actitudes y valores que colaboren en la profundización de una cultura democrática, pluralista y participativa. La integración de los diferentes actores institucionales en el Consejo de Convivencia permite crear un ambiente afectivo y efectivo para la promoción de valores como la cooperación, la solidaridad, el comprender y el comprenderse, anteponer los intereses grupales a los individuales, pensar en conjunto posibles resoluciones para las situaciones que impactan en la convivencia escolar, favorecerá la visión del conjunto institucional.
Para los adultos de la institución, ejercitarse en la discusión, construcción y profundización conjunta de las normas que afectan al CEC es un fortalecimiento en su capacidad de intervención y de resolución de conflictos.
Para los alumnos participar con los adultos y con sus pares, es un ejercicio de ciudadanía. Elegir es una actitud que se aprende desde temprana edad. Implica apropiarse de la práctica del análisis de las diversas situaciones, las posibles alternativas y las consecuencias de la misma en interacción con los adultos de la institución.
Miembros del Consejo de Convivencia
Los representantes serán elegidos democráticamente por sus pares en cada sector. Cada integrante tiene voz y voto. El voto será secreto y personal. El tiempo de mandato estará estipulado en acuerdo institucional previéndose la designación de un suplente. El número de integrantes lo establece cada CEC, siendo importante considerar que el número de los alumnos tenga un representatividad mayor.
En caso de situaciones de empate, en la votación de las propuestas, el Director decidirá las diferentes posturas que serán presentadas por escrito.
Sus miembros deberán representar ambos turnos.
a) Director/a.
b) Representantes de losdocentes. c) Representantes de los alumnos. d) Representantes de los auxiliares.
e) Representantes de las familias o grupo de pertenencia. f) Representantes del EOE
Si se considera oportuno, se podrá incorporar a otros miembros de la comunidad escolar.
Funcionamiento del Consejo de Convivencia:
Bibliografía
• Decreto 2299/11: “Reglamento General de las Instituciones Educativas de la Provincia de Buenos Aires”
• Resolución N°3655/07: “Propuesta Curricular para Centros Educativos Complementarios”
• Resolución 1709/09: Dirección Provincial de Secundaria “Acuerdos Institucionales de Convivencia”
• Comunicación 8/12: “Promoción de prácticas escolares libres de estigma y discriminación como punto de partida para una escuela inclusiva y democrática” Dirección de PC y PS
• Comunicación 3/12: “Los CEC Como Instituciones de Enseñanza y Cuidado”
• Comunicación Conjunta N° 1/12 “Guía de Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas en el Escenario Escolar”.
• Ianni, Norberto Daniel La convivencia escolar: una tarea necesaria, posible y compleja. Seminario Académico, Convivencia Escolar y Calidad Educativa Ministerio de Educación de Chile y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura Santiago de Chile, 2002.
• La convivencia en la escuela. Recursos y orientaciones para el trabajo en el aula. Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación. Cuadernillo 1, 2 y 3
• Bleichmar Silvia “Violencia social y violencia escolar”. Noveduc. 2008