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XXY
como intervención pública
hacia la transgeneridad
porJoséAmícola
Conunaaperturadelaquecarecenotras artes delperíodo,elcinesetransformó,enlos últimoaños, enellugarenelqueseplasmaronlas huellasdelpresente yesporesoquepuederecurrirsealas
películaspara responderalapreguntasobreporqué, peseaque losmundosseestánevaporando,algo persevera.
GonzaloAguilar.
Otrosmundos.Unensayosobre elnuevocineargentino(2006)
René Girard en su libro
antropo-lógicode1972tituladoLaviolenceet
lesacrécentraunodelosejesdesu argumentaciónenunacríticasevera, pero igualmente madura, sobre la obra de Freud, poniendo de relie-ve el modo en que el fundador del psicoanálisisdebióoptar,atadoala rémoradesusconviccionesdecimo-nónicas, por lo que se llamaría una filosofíadelaconciencia.SegúnGi- rard,Freudnohabríaqueridorenun-ciaraunracionalismoquelohabría llevadoaobservarunaposturaambi-gua,dadoquesuinconscientesería, endefinitiva,unreceptáculooscuro y una bomba aspirante y represora donde iban a parar los elementos
JoséAmícola
En1982sedoctoróenAlemania.Sutesissobre RobertoArltfuepublicadaenBuenosAiresen 1984comoAstrologíayfascismoenlaobradeArlt. Docente,UniversidadNacionaldeLaPlata(UNLP). Otraspublicaciones:ManuelPuigylatelaque atrapaallector(1992),Delaformaalainformación (1997),Campyposvanguardia(2000),Labatallade losgéneros(2003),Autobiografíacomoautofigu-ración(2007).
Resumen
Elpresenteartículotratadedesarrollarunare- flexiónacercadelapresenciacrecientederealiza-dorasdentrodelpanoramadelcineargentinoactual conlacuestióndeunatemáticacontrovertidaacerca delaidentidadsexual,comosepresentaenelcaso delapelículaXXYdeLucíaPuenzo(2007),enlaque unindividuohermafroditaseresistefinalmenteala operaciónquepodríaconducirloalaestandariza-cióngenérica.SiguiendoalgunastesisdeGonzalo Aguilar(2006),quienindagaacercadelsurgimiento inusitadodeunanuevageneracióndecineastas rioplatenses,setratadereflexionaraquísobrequé partelecabealasmujeresenestamovidacultu-ral.XXYsetomacomoejemploemblemático,por laagudezaconqueserastreanloqueAguilarha llamado“lashuellasdelpresente”,refiriéndosea cambiosenlasensibilidadactualqueestánocu-rriendobajonuestrosojos,peroquesemanifiestan comogirosdeunadensidadnuncavistaantes. Elobjetivoesanalizarlapelículanosolamente desdeunaperspectivaexclusivadesuscontenidos, sinodesussignificados,considerandocomotales elcúmulodeelementosqueentranenlaconstruc-cióndeunfilm,sinolvidarelsonidoyelusode losencuadres.Seponeelacentoenelusoqueuna corrientemáscercanaaldocumentalismoquealas vanguardiashacedelasíllamado“plano-secuen-cia”,prefiriendolaentradaysalidadelosactoresen elcuadroapartirdeloverosímilyencontradeluso delmontaje,quecaracterizóauncinemáscons-cientementeartísticodurantelasvanguardias.
Palabrasclave
Transgénero-fueradecampo-hembra–XXY
Abstract
Thepresentarticletriestodevelopareflectionaboutthe now-a-daysincreasingpresenceofbroadcastingsinthe Argentineancinemawiththecontroversialthemeabout thesexualidentityasitispresentedinthecaseofthefilm named“XXY”byLucíaPuenzo(2007)inwhichaherma-phroditepersonfinallyresiststhesurgerywhichcould conducehim/hertowardsthegenericstandardization. FollowingsomethesiswrittenbyGonzaloAguilar(2006), whoinvestigatesabouttheunusualspringingupofanew generationofcinemabroadcastersfromBuenosAires,we tryheretoreflectaboutwheretakespartthewomenin thisculturalmovement.“XXY”istakenasanemblematic examplebecauseofthesharpnesswayinwhichAguilar traceswhatitwascalled“theprintsofthepresent”, referringtothechangesproduceintheactualsensibility thatarehappeninginfrontofoureyes,butareexpressed asdraftsofadensityneverseenbefore.
Theaimistoanalyzethefilmnotonlyfromanexclusive perspectiveofiscontentsbutofitsmeanings,considering thenumberofelementsthatareabletofilltherollingof afilm,withoutforgettingthesoundandtheuseofthe frames.Weputtheaccentmoreintheuseofacloserdo-cumentarymoviecurrentthanintheavant-gardeswhich makewhatitiscalled“sequence-ground”,preferringthein andoutoftheactorsintheframefromthecrediblereality anagainstofthemontageuses,whichdistinguishedafilm artisticallymoreconsciousduringtheavant-garde.
Keywords
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rechazadosporlaconciencia(Girard,1972:260yss.).Estadisyuntivaenla que,enrigor,Freudcolocaalacon- cienciaenelpolopositivodelbino-miosedeberíaalaherenciakantiana yes–porello–comprensiblequeno haya habido posibilidad de enten-dimiento entre los freudianos de la primeraépocaylossurrealistasque,
encambio,promovíanyamásentra-doelSIGLOXXunaentronizacióndelas
valenciasinconscientes.
En este mismo sentido, Girard entiende que Freud no supo ver el valor autónomo del continente ne-gro delinconsciente,subsidiándolo siemprealaprimacíadelaconcien-cia. Esta primacía de los elementos conscientes habría llevado también alpsicoanálisis,segúnGirard,aop-tar por la idea de un rescate de los elementososcurosalazonailustra-da de la conciencia, promoviendo unaadaptación,normalizaciónoes-tandarizacióndetodoloquedebía rescatarse.Enelotropuntodelaan-tinomia se hallaba un universo que era rotulado como “perverso”, una palabra que Freud trató de limpiar de las coloraciones más negativas, sinlograrlocompletamente.
ParaGirard,enelorigendetodo proceso de adaptación individual o colectiva existe un escamoteo o negacióndelaexistenciadelavio-lencia, una violencia que, por otro lado,hasidoarbitraria.Eladaptado seríaasíelautormismodeesees-camoteoonegación.Enotroscasos, eladaptadoesaquélquehalogrado acomodarseaunordenestablecido donde la escamoteadora ha sido la propiasociedad.Entodocaso,está
claroqueelinadaptadoesquien
noseacomodaaesasinstancias propiasosociales.
Enlaspresentesreflexiones,nues-traintenciónsepondráenevidencia
enelintentodevincularcamposdi-ferentesparaaccederaunahumilde contribuciónhacialacríticacultural alrelacionarmaterialfílmicoypro-cesos psicosociales. El cine actual delaArgentinapareceunterritorio conderechopropioparaunaborda-je académico, por la solidez de sus propuestas en un momento actual de cambio de paradigmas sociales, comosonlosque,engranmedida, vivenuestropaís.
LainvestigadoraespañolaCarmen Peña-Ardid, por su parte, al hacer unahistoriapanorámicadelasten- denciasdelcinedelasúltimasdéca-das,poneelacentoenunacualidad cinematográfica que es importante para nuestra argumentación y que havenidosiendopuestasobreelta-petedesdehacetiempo,peroquees necesariorepetir.Peña-Ardidacen-túa,así,ladimensiónmostrativadel cine (Peña-Ardid, 1992: 70). Käte Hamburger, por su parte, afirmaba enunlibroyaclásicosobrelosgéne-rosliterarios,queelcinenosinduce a firmar un pacto con lo verosímil diferente de todas las otras artes, dondelavisióndeunanubeounár-bol,porejemplo,tienenunvalorde contextualización con las otras se-cuenciasquesonúnicasensupoder semiótico; por el hecho de que las imágenesnosedanconelenmarca-dodelescenariocomoenlapuesta teatral,nienelmarcodecierreque ledaaltodounaobrapictórica.Para Hamburgerelaspectosimbióticodel cineconsucualidadcinemáticaysu capacidaddelfueradecamposería un arte único e inimitable, con un poderdesugerenciaquedeberíaser tomadomuyenserioeneldominio delosestudiosculturales(Hambur-ger,1957:181yss.).Dehecho,hoy endíasoncadavezmáslosestudios interdisciplinariosquetomancomo
base films, inclusive analizando
aquellosquefueronpensadoscomo puro entretenimiento, convencidos desuvalorexpresivoparalacultura deunmomentodado.
Ahorabien,cuálseríalametodo-logía a seguir en una aproximación que no está dedicada exclusiva-menteacinéfilos,sinoquepretende ver el cine como un fenómeno de semiosis múltiple. Por un lado, te-nemoselejemployaparadigmático deacercamientoscomolosdeGilles Deleuze.Susreflexionesalrespecto pueden servirnos de guía, en tanto el filósofo francés, cuya capacidad como espectador de cine ha sido inusualmenteampliayvariada,supo hacerconvergerensuslibrosmira-dassabiamenteinterdisciplinarias.
En todo caso, es importante po-nerderelieve,cuandosepiensaen alternativasaunamiradamasculina canónica, que es sumamente com-plejohablarenelanálisisfílmicode un único “sujeto de enunciación”, comosucedeenlasinvestigaciones denovelasycuentos.Paracadape-lícula existe una serie de “sujetos” queobransobreelresultado.Pense-mosasíqueprimeroaparecelabase del guión fílmico, luego se halla la centralidaddelalabordedirección, lapersonalidaddelosprotagonistas, elojodelcamarógrafoy,porfin,el sujetoquearmaeltodoenlatarea de montaje, sin mencionar otros factoresbastanteimportantescomo iluminadores, sonidistas, etcétera. Por ello, según Carmen Peña-Ar- did,eltrabajodeequipoquesupo-ne una película contribuyó durante muchotiempoaquesedespreciara esta actividad que carecería de un genio único creador, según uno de los mitos del romanticismo para la catalogacióndeunaactividadcomo artística(Óp.Cit.,1992:70).Esver-El derecho a la información como instrumento de otros derechos
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pueden jugar un papel más visible y así inclinar la balanza. De todos modos, es igualmente cierto que loqueocurredentrodelequipoes un equilibrio sumamente precario, como sucede en todos los trabajos grupales, donde cada una de las partesestállevandoelproductofi-nalhaciaunadirecciónmásomenos propia.Enestesentido,elhechode quehayaenestemomentounaplé-yadededirectorasdepelículasenel cine argentino es auspicioso, pero nodejadesertodavíaunaespecie deisla,pueslamayoríadeloscar-gosimportantesdelconjuntosigue cayendoenmanosdevarones.
Ha sido virtud de la estudiosa norteamericana E. Ann Kaplan po- nerelacentoenestascualidadesdi- ferencialesentrerealizadoresyrea-lizadorasenunlibroclavetraducido
al castellano comoLas mujeres y el
cine.Aambosladosdelacámara.Para Kaplan la crítica feminista ha cam-biado los ángulos de observación, primeropensandoelcinedesdelos aportesdelasociología,parapasar despuésaintensificarlosenfoques con análisis salidos de inquietudes psicoanalíticas y, luego, semióticas (Kaplan,1983:19).Paraestaautora, lo importante en la crítica de films desde esta óptica no es tanto de-tenerse en los contenidos, sino en las “significaciones”, permitiendo así la aproximación a cada película conconsideracionesqueabarcanel resultadodecadaobracomounsis-temademúltiplesestratos(Ibídem, 50).Kaplansepreguntatambiénen qué consiste el poder de la mirada masculinadelacámaraycómoesa miradarepiteinstanciasenlasiden- tificacionesquelospersonajesper- miten,asícomoniegan,otrosángu-losposiblesdeobservación.Entodo caso,seránlasrealizadoras(todavía
escasasenlamayoríadelasfilmo-mente aquellas del cine indepen-dientequeKaplananalizayquese lanzaronalaconquistadelterritorio enladécadadelsetenta.
Según Gonzalo Aguilar, el nuevo cineargentinosecaracterizaríapor unaconscienteelaboraciónopues-ta a la cinematografía hecha en el país en los años sesenta y setenta, entemasyformas.Hayahorafina-les abiertos, ausencia de énfasis, ausencia de alegorías, personajes másambiguos,rechazodelcinede tesis, trayectoria algo errática de la narración, personajes zombies in-mersosenloquelespasa,omisión de datos nacionales contextuales, rechazo de la demanda identitaria nacional y rechazo de la demanda política(Aguilar,2006:27).Elautor damuylúcidamentelasrazonesso-cialesquellevaronaestehecho.Ana Amado,porsuparte,aciertaaldecir que hay vasos comunicantes entre el nuevo cine y el teatro indepen-diente que pulula en muchas salas argentinas, no solamente porteñas (Amado,2002:89).
Es evidente que ante una nueva realización surge inmediatamente la comparación con otras películas argentinas,especialmenteenloque sedenomina“nuevocineargentino” teniendo en cuenta, por lo menos, el 2000 en adelante. Las mujeres directorassonahoraungrupovisi-ble (Bernades, 2007: 25), que mar-caunadiferenciaabismalconotras cinematografías maduras como la francesa o la inglesa. La re-jerar-quizaciónfemeninaquesignificala llegadaaladireccióncinematográ-fica de un grupo llamativo de mu-jeres, muchas de ellas forjando un “cinéma d’auteur”, se halla fundada enelhechodequesetratadeuna profesión que supone la autoridad sobreunequipodefilmaciónenel que los integrantes varones deben
ras responsables del guión fílmico. Aunquenodebemoscaerenelerror queamijuiciocometeGillesDeleu-zealnoseñalarensuestudioqueen muchoscasoslosrealizadoresestán utilizando textos ajenos y así atri-buye,porejemplo,enelcasodela
películaBabyDoll(1956),losméritos
a Elia Kazan, sin mencionar que el
screenplay es de Tennessee Williams (216).Ahorabien,JeanMitryacierta cuando dice en una frase que sin-tetizaelproblema:“cuandohayun estilo reconocible sea quien sea el productoryloscolaboradores,este estilo,estaescritura,sondelrealiza-dor”(Mitry,1985:39).Hagomía,por lotanto,laopinióndequeeslícito hablar en estos casos de “cine de firma”(Amado,op.cit.:88).
Porotrolado,hayqueconsiderar a realizadoras en calidad de
“au-teur” a: Lucrecia Martel (Laciénaga,
2000;La niña santa, 2004;La mujer
sin cabeza, 2008); Paula Hernández (Herencia,2001yLluvia
,2008);San-draGugliotta(Undíadesuerte,2002
yLasvidasposibles
,2008);MaríaVic-toriaMenis(Cielito,2003);Albertina
Carri(Losrubios,2003;Géminis,2005;
La rabia, 2008); Julia Solomonoff (Hermanas,2004);yentrelasnuevas realizadoras, en parte con guiones ajenos,hayquecontarentre2007y
2008a:LorenaMuñoz(Lospróximos
pasados);VeraFogwill(Lasmantenidas sinsueños);AnaKatz(
Unanoviaerran-te);AnahíBerneri(Encarnación
);Da-niela Goggi (Vísperas); Sabrina Farji
(Cuandoellasaltó),CelinaMurga(Una semanasolos),LucíaPuenzo(Cordero deDios),InésBraun(Laronda
)yTa-tianaMereñuk(Yosoysola).
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los guiones y esto está sucediendotambiénenlospaísesconindustria filmográficapoderosa.Lapresencia delamiradafemeninaesllamativa,
por ejemplo, enCielito (producida
en2003yestrenadaen2004).Enla películadeMaríaVictoriaMenis,se presentademodoflagrantelacapa-cidad(nuncatratadaantesenelcine argentino) del varón para relacio-narseconlamástiernainfancia.De esemodo,combateunodeloses-tereotipossobrelamasculinidaden surelaciónconlacrianza(territorio presuntamentecaracterizadordela femineidad).Entodocaso,sinem-bargo, es interesante agregar que, comoafirmaElaineShowaltersobre la literatura escrita por mujeres en la Inglaterra victoriana (una época de estricta separación genérica), hablardeunestilofemeninonoera otracosaquereferirseaelementos del contenido de los textos. Muy diferente, en cambio, es insistir en que habría habido también cuali-dadesfemeninasdelaprosainglesa delasescritorasfeministas,aunque éstafueraeljuiciodealgunascomo, por ejemplo, Dorothy Richardson (Showalter,1977:258).
EnelcasodelSIGLOXXI
yenlaAr-gentina, es también indemostrable que la femineidad de los films de autoríafemeninasurjadeotrocam-poquedelacuestióntemática.Para Aguilar:“Lasociedadpatriarcal,con
todoloqueimplica,sedescompo-nen en estas películas [La ciénaga y
Pizza, birra, faso] que testimonian el pasaje de una imaginación mascu-lina (que dominó la vida humana durante siglos) a una imaginación femeninaenuncinequepuedeser hecho por mujeres que tematizan este no querer volver a casa, para decirlo con un título de Albertina Carri, pero también por hombres,
como en los casos de Luis Orte-ga, Santiago Loza o Federico León, quehicieronfilmsquesonamargas críticas al patriarcalismo” (Aguilar, óp.cit.: 46). En el caso del cine ar-gentino, analizando la estadística podemos decir que la irrupción de Lucrecia Martel en 2000 marca un virajeúnicoconlapresenciafeme-nina entre los directores y es una tendenciaquesigueenaumento,a pesardetodotipodecrisis.
Otropuntoqueesimprescindible dejar sentado aquí es que tal vigor en la creación fílmica en este mo-mento en la Argentina es señal de queel cine argentino significa una punta de lanza (junto con la
movidateatral)
enloquealcam-politerarioserefiere,entantoel cinematógrafocomoelteatrohacen usodetextosescritosylasmujeres tienen una parte llamativamente grandeeneso.
Pero hablemos ahora de XXY
(2007) de Lucía Puenzo, que tiene unguióndelamismaLucía,conInés EfrónyMartínPiroyanskienlospa-pelesprincipales.¿Quéhayaquíque caracterizaríaaestefilmcomosali-dodeunarealizaciónfemenina?En principionadademasiadoevidente. Aunque el trabajo de la realizado-rapermitequeseagreguealalista mencionadaantes,enlaquelasmu-jeresempiezanaservisiblesenesa tarea. Analizaremos este film más bieninteresadosenobservarcómo
XXY pone en entredicho pautas de género en su trama compo-sitiva.
Paraentrarenunanálisisdesig-nificados de la película de Lucía Puenzopensemos,enprimerlugar, en la locación de la trama. Se tra-ta, una vez más, de personajes ar-gentinos que se hallan en Uruguay. Este país vecino sirve en este caso,
como sucedía en la novela de Ma-tilde Sánchez de 1993 titulada “El Dock”,comorefugiocercanodeuna situaciónqueenlaArgentinapare-cedifícildesostener.Elescapedela presiónsocialdeunaBuenosAires cercanayomnipresente,aunquede modo indirecto, es común a estas dos manifestaciones, en tanto en ellas lo que se obtiene con el símil deexilioeselmantenerensuspenso unadecisiónquenopareceserfácil de tomar. Sin embargo, a diferen-ciadelanovelacitadaqueseubica temporalmente a mediados de los ochenta,lapelículaqueanalizamos seviveenunpresentesinmayores datos cronológicos, y esto coincide con esa tierra de nadie que parece
ser unleitmotiv de la construcción
toda.
El otro elemento que hay que
poner de relieve en este film esla
plusvalía de sentido que ins-talan los silencios. En el decurso de la acción se habla poco y esta parquedad viene a enriquecer los momentoscuandoaparecenlaspa-labras.Deesemodo,eldiscursose realzahastaloemblemático.Eneste sentido, no puede dejar de llamar la atención que la primera palabra comprensible de la película es sig- nificativamenteeltérmino:“¡Hem-bra!” con tono de descubrimiento, yellaseescuchaenelcontextode un laboratorio donde el padre de quienseráel/laprotagonistaanaliza ensutrabajodebiólogoelsexode muestrasorgánicasconlasquetra-baja.Delamismamaneraaparecen realzadas y puestas entre comillas porlaironíalassiguientesfrasesque tomamoscomoejemplosclaves:
“Estáshechotodounhombre”(le dicelamadredeAlexalvisitanteÁl-varo,queluegoserápenetradopor elhermafrodita).
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bién”.
“Sevaavirilizar”lediceunper- sonajeaotrohablandodelherma-frodita y esto aparece en esa frase como el gran peligro. Entretanto, Alexsecaracterizaporsuagresivi-dad, como el sistema genérico es-tableceparalosvarones,yasímata brutalmente un insecto que Álvaro quieredibujarosetrompeaconun camarada.
Sielhermafroditismohasidoun puntodeinterésparalaantropolo-gíadesdeantiguo,estotienequever engranmedidaconlasinvestigacio-nesacercadelosagrado,llevadasa caboporRenéGirard,comosedijo previamente. Así, el hermafrodita apareceenelcentrodeunacuriosi-dad.Miedoyhorrorporlodiferente seaúnanconuncúmulodefactores, esos factores se encuentran en ca-pasinconscientesdelospersonajes principales y secundarios del film. En este mismo sentido, si se busca quéhabríadeparticularenlamira-daqueinstalaunadirectora,podría responderse que ella hace suyo un cambio que está generalizándose entre todos los realizadores, varo-nesymujeres,quetienequevercon elusodelpuntodevistaquemate-rializaelojodelacámara.Elpunto de vista sería, por ello, el cómo se veloquesecuentayenélhabríaun posibleparalelismoconlosefectos similares que consiguen los textos literarios, cuando lo contado em-piezaaliberarsedeunpostulación de la mirada desde la focalización exclusivamente masculina, como sucedía en los ejemplos anteriores alSIGLOXX.Loimportanteparaluchar contralosesencialismosesquelos propiosrealizadoresvaronessees-tánliberandodeesemonopoliode lamiradamasculina.
Entrelosejemplosquenosbrinda
XXYdeunusosingulardelamirada,
dospersonajesadolescentesseen-cuentran dentro del marco del es-pejoovaladodelbañoparalavarse los dientes. La intromisión de Alex enelóvaloquelosreflejaledaun profundosentidodepremonicióna suintrusiónenlavidayelcuerpode Álvaro: ambos se lavan los dientes provocativamente frente al mismo espejo oval que los contiene y los refleja.Elojodelacámaraveeles-pejo,esdecir,registrareflejosdelo real,peroesdifícildecirconquién seidentificaesamirada,comosise trataradelfamoso“discursoindirec-tolibre”delostextosliterariosyque Pasolini teorizó, como el momento cuando el realizador se entromete enlavisióndelpersonajedemodo ambiguo(Deleuze,1985:107).
Ahora bien, según Deleuze (Ibí-dem: 23) el cine americano se ca-racteriza por “un plano, una répli-ca”; a eso se oponen los recursos deloseuropeos,cuandolacámara obracomounaconciencia(Ibídem: 35). Así tendríamos los estilos de SergéiEisensteinconsuutilización del montaje, Orson Welles con su sabiadisposicióndelaprofundidad de campo (generalmente conocida como plano secuencia), Visconti o
Resnais con eltravelling;
Antonio-niconsuusopeculiardelfuerade campo o Almodóvar con el picado (o imagen tomada desde arriba). Para Deleuze el cine es y no es un lenguaje, dado todos los elemen-tos diversos que pone en juego al mismotiempo.Comoparamuchos
otros, para Deleuzeel elemento
que no debe quedar sin anali-zarenelcineeselmovimiento (Ibídem:41-44),porellolaimpor-tanciadelosrecursosmencionados, queequivaldríanalostroposenel análisis literario. El plano remite a unaimagenconunamarcaindirec-ta hacia la temporalidad continua,
to(Ibídem:59).Loseuropeosrom-penconsusrecursosconlapresunta objetividad del cine americano basado en la imagen portadora de acción (Ibídem: 76). La imagen re-flejadaenelespejotiene,entonces, lavirtuddepresentarunasituación virtualenelusosugerentedelfuera decampo.Loquesucederealmente estáfueradelmarco.Enestesenti- do,laimagenreflejadaenelespe-jo oval antes citada responde a un movimiento de antiobjetivismo. El lavadodedientessellenadesenti-doerótico,comounaescenaíntima y compartida, pero su focalización sucedeenunespaciovirtual,dado que el espacio real se halla donde estamosnosotros,delmismomodo queellugardelosreyesenelcua- dro“LasMeninas”deVelázquezco-incide con el lugar del espectador delcuadro.
De todos losrecursos
cinema-tográficosusadosenlahistoriadel cine, los dos que han recibido más
atenciónhansidoelmontajeyel
plano-secuencia. No es por azar quelostrabajosdeDeleuzetomen comopuntosnodaleslacontraposi-cióndeestosdosprocedimientos.
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EnXXY el plano-secuencia que me
interesa poner de relieve coincide conunodelosdosmomentosque consideroclavesenelfilm.Setrata, primero,delsurgimientoenlaorilla delmardelabarcaconlapandilla que ha de atacar a Alex. Esa barca apareceprimerocomounsegundo plano que avanza amenazadora-mentehaciaelprimerplano,apartir de una gestualidad hostil. Por ello, es interesante destacar que para Deleuze hay un choque de fuerzas tantoenelmontajecomoenelpla-no secuencia, pero en el montaje habría un choque de elementos, y con el plano-secuencia una conti-nuidad.Enelprimercasosetratade quecadatomasufreelimpactodela otra.Enelcasodelplano-secuencia nos encontramos con la presencia simultánea de relaciones de fuerza con su variabilidad, su inestabili-dad, su proliferación de centros y multiplicaciones de vectores (Ibí-dem:82).
EnlapelículadeLucíaPuenzohay una especie de contrapunto entre lasescenasmarinasdelaplayaylas del bosque. Ambas parecen impli-car el surgimiento de una sexuali-
dadtemidayreprimida,peroloim-portanteesquesoncomoleitmotive
de encuadres siempre recurrentes, comoellatidovital.
Según Elaine Showalter, quien analiza las simetrías temáticas en
JaneEyre deCharlotteBrontë,mos-trando cómo el altillo de la casa señorial donde el aristócrata Ro-chester esconde a su esposa loca secorrespondealaltilloenelquela jovenJaneesencerradaparadomar sus ímpetus díscolos en el primer internado; las simetrías permiten una organización compositiva que orienta al lector a relacionar una parte de la personalidad de Jane
EyreconlarebeldíadeBerthaMa-son,lalocadelaltillo(Mason,1977: 115).Enelcasodelassimetríasen-treelmaryelbosque,ellasparecen hacer sistema, al mismo tiempo, condoshumoresdiferentesquesa-lendelenfrentamientoentrelasdos parejasdematrimonios:lospadres deAxelylospadresdeÁlvaro,cuyas conversacionesjalonanlasotrases-cenasmencionadasdelosjóvenesa solasenelmaroenelbosque.Pero silosdúosconstantesdelapelícu-lapodríanservirparaanunciaruna conclusión al modo dialéctico de
síntesis, lo queXXY sostiene desde
la forma y el contenido tiene más queverconlaimposibilidaddeese resultadoyelmantenimientodela ambigüedad.
Para finalizar, centrémonos en dosconflictosvisualesy/oconflictos discursivos que podríamos titular como dos intentos de penetracio-nesanómalas:elhermafroditaAlex penetraaÁlvaro/lapandilladelbote tratadeviolaraAlex.SegúnElaine Showalter,lasescritorasinglesasde la época victoriana descubrieron que un héroe baldado o minusvá-lidoerandispositivossimbólicosen manosdelasmujeresparamostrar-les a los varones una dependencia delotrosexo,comolaquevivenor-malmente la comunidad femenina (Showalter, óp. cit.: 150-152). En
manosdeunadirectoraqueer
,pare-ceríaqueestasituaciónserepitiera enelmomentoenqueÁlvaroespe-netradosexualmente,inclusivecon
suconsentimientoporelhermafro-dita.AsíenXXYlapenetraciónllega
al clímax de ambigüedad, porque ella se establece como enseñanza desdeelpersonajehermafrodita.El jovenqueenelfilmestáaprendien- doacomportarseconcódigosfáli-cosessorprendidoporlafuerzade
unaspectodeentregaquedescubre ensímismo.
Por ello, podemos decir queen
XXY lo visual y lo discursivo se buscan en un apoyo mutuo. El voyeurismo de la cámara secunda al de los personajes. El enigma de descubrir lo diferente acompaña la visión de Lucía Puenzo, como realizadora detrás de la cámara: el padredescubrelacópuladesuhijo hermafrodita (presunta mujer) en función fálica; la pandilla descubre elsexoambiguodelhermafroditay paraellocreaunoperativodelación, típica orquestación de vio- lenciamasculinacontraelsexofe-menino,peroquedadesconcertado al encontrar también un pene. Al mismotiempo,lapelículajuegacon elverynover.Alfinal,Alexsatisface lacuriosidaddeÁlvaromostrándole elpeneconelqueanteslohape-netrado.Álvaroestáansiosoporesa visión como los chicos de la pan-dilla que acosaron al hermafrodita en la playa. Así ver el pene parece estar reproduciendo un controver-tido emblema freudiano, puesto aquíenteladejuiciooalmenosen unavisiónvoyeurísticairónicamen-te subrayada como: la “envidia del pene”.
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