/ESPACIOS
SIMBÓLICOS
EN LA VIDA BREVE DE JUAN CARLOS ONETTI
\ \"Tesina que presenta Graciela Facias Hernandez
Para optar al grado de Licenciado en Letras Hispánicas
_cc_
/
Asesora: Mtra..&Gtunez
Universidadditónorna Metropolitana Unidad Iztapalapa
ÍNDICE
. .
Introducclon 1
Los objetos
...
14Secuencias textuales
...
18Secuencias espaciales
...
19El departamento de Brausen y Gertrudis
...
21... Análisis simbólicos de algunos espacios y objetos de La vida breve
...
9' i El departamento de la Queca
...
24r Santa María: Consultorio de Díaz Grey
...
25El carnaval como espacio circular y limitante de La vida breve
...
27Secuencias temporales
...
29Secuencias de poder
...
30Contrato veridictorio
...
38Estructuras polémicas y manipulación
...
42Recorrido generativo de base en La vida Breve
...
43Competencia y performancia
...
53Los personajes ... 55
La vida breve y sus espacios
...
61Buenos Aires
...
69Departamento de Brausen
...
73Departamento de Queca
...
87La casa de Mami 98 Santa María 104 Consultorio de Díaz Grey
...
105El hotel 109 La tienda de diskaces
...
113El carnaval 118 Conclusiones 127
Blbhografia 130
...
...
...
INTRODUCCIóN.
Todo proyecto de investigación requiere de una serie de argumentos, a nuesiro juicio, en dos niveles: el personal y el académico. En cuanto al primero, nos iniciamos en esta aventura a partir de un curso monográfico que tuvimos la oportunidad de tomar con la maestra Rocío
Antúnez, hace ya algunos trimestres. Acercarnos a Onetti de manera más prohnda h e toda una experiencia, porque sólo conocíamos de é1 “La novia robada”, cuento que disfrutamos y
despertó en nosotros gran inquietud, por su estructura y su trama: Moncha Iturralde, ese personaje ambiguo, medio adolescente y medio anciana, como fantasma que recorría los espacios, nos cautivó. M á s tarde, en el curso de la materia optativa leímos parte de los
cuentos de Juan Carlos Onetti y ese trimestre conocimos también las teorías de análisis literario basadas en Freud. Así, los tópicos del personaje paranoico, sus sueños y la manera cómo puede uno tratar de entender la creación como un acto resultante de las carencias de la existencia de un individuo, nos sedujeron más.
académico está en formación frente al de los críticos. No obstante, en el largo camino que
recorrimos, junto con la valiosa ayuda y paciencia de nuestra asesora, la maestra Rocío Antúnez y de Adríán Gimate-Welsh, nuestro lector y apoyo en lo tocante a la metodología, así como Roberto Gómez, quien volcó toda su experiencia en cuestiones formales y más de una vez nos animó a continuar, cuando la desesperación nos agobiaba , dio como resultado esta visión personal de algunos espacios básicos de La Vida Breve. Es importante aclarar que más de una vez nos enfrentamos a diversas opiniones con las que no necesariamente estuvimos de acuerdo, pero con las que tarde que temprano establecimos un diálogo, las más
de las veces discusión. Esperamos que esta investigación sirva para los nuevos lectores de Onetti, en cuyo caso, resultaría muy satisfactorio que ellos, como nosotros, se acercan a este polémico y poco reconocido escritor, así como con la creciente comunidad crítica de su obra. En todo caso, lo más rescatable de estas líneas es la intención de incursionar, con más
seriedad, en lo que la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa nos ofreció y enseñó: estudiar y comprender, dentro de lo posible, a los principales representantes de la literatura universal, en lo general, y del ámbito latinoamericano, en lo particular, así como entender un poco más nuestra realidad y la de nuestros antecesores, a través del conocimiento de la mentalidad latinoamericana en nuestro devenir histórico, presente en la palabra escrita.
escritor de éxito inmediato, cabe la mención de que recientemente logró reconocimiento. en
1980 fue galardonado con el Premio Cervantes, sobre esto dice Teresita Mauro:
El Premio Cervantes [...]fue [ . . . ] justamente merecido por una trayectoria de
creación constante y renovadora, que ha sido la piedra fundamental sobre la que se han desarrollado varias generaciones de escritores. Labor ésta que se ha ido proyectando en el tiempo como una actividad silenciosa, apartada de cenáculos y ceremonias.’
Para u n lector que recientemente se acerca a Onetti, conviene hacer una síntesis de
su producción literaria:
1909. Nace Juan Carlos Onetti2 Borges en Montevideo, Uruguay, hijo de Carlos Onetti, uruguayo, y Honoria Borges, brasileña. Sobre su infancia no se sabe mucho, salvo que era un asiduo lector de Fcrirtonms. El mismo Onetti evita hablar de esa etapa de su vida. Sólo reconoce su afición por la lectura y por contar cuentos o historias que éI mismo inventaba: “Decir infancia implica un fracaso equivalente a contar sueños”.”
1928. Pasa su adolescencia en Villa Colón y funda, junto con Andrés Carril y Luis Antonio Urata, la revista Tyera de Colón.
1930. Se casa con su prima Maria Amalia Onetti. Viaja en Marzo a Buenos Aires y colabora en Critica como guionista cinematográfico. Probablemente sea esta experiencia la semilla que dará lugar a su personaje de Brausen.
1
~~~ ~ ~ ~~
Mauro. Teresita, “Conversaciones con Onetti”, en Donoan et.al., Juan Carlos Onetti: Premio de Literatura en Lengrrn EspaAola “Afiguel de Cervantes”, 1980, Barcelona. Anthropos, 1990, (Ámbitos literarios/ Premio Cervantes, 6) p. 4 1.
‘
La información biográfica y bibliográfica está tomada de :a) ”Cronología y bibliografia” en Juan Corlos Onetti, papeles criticos; medio siglo tle escrituro.. coord. b) ”Bibliogrc2fia de y sobre Juan Carlos Onetti” y “Cronología de Juan Carlos Onetti”, en Premio
Rómulo Cosse, Ed. Linardi y Risso, Montevideo, 1989, pp. 237-29 l .
C’ervonters ... op.cit.. pp. 119-131 y 133-141.
3
1932. Participa en un concurso de cuentos en La Prertsa con “Avenida de mayo-Diagonal- Avenida de Mayo”.
1933. Obtiene el primer premio junto con otro autor y se publica el cuento en la misma Prensa.
1934. (’ritica le publica un fragmento de Tiempo de abrazar. Se divorcia, regresa a Montevideo y se casa con otra de sus primas, María Julia.
1935. En La Nacitirl de Buenos Aires se publica “EL Obstáculo” y “El posible Baldí”. 1939. El Doctor Quijano hnda Marcha y Onetti trabaja como secretario de redacción. Realiza un trabajo de crítica en la columna llamada La piedra err el charco bajo el
seudónimo de “Periquito el Aguador”, así como notas humorísticas firmadas como “Grouch0 Marx”. En diciembre sale a la luz EL Pozo.
194 l . Regresa a Buenos Aires y se publica en La Nacititt “Un sueño realizado”.
1944. “La larga historia” aparece en Montevideo y “Bienvenido Bob” en Buenos Aires. 1945. Por tercera vez Onetti contrae matrimonio, ahora con Elizabeth María y se imprime
“Nueve de julio”, fragmento de la novela La cara de la desgracia que aparecerá hasta 1960.
1946. Se publican “Regreso al sur” y “Esberg en la costa” en La Nacidn.
1949. En el mismo periódico aparece “La casa en la arena”.
1950. Publica La Vida Breve en la editorial Sudamericana.
195 1. Con un prólogo de Benedetti sale a la luz
“Un
suefio realizado ” y otros cuentos. 1954 .En Strr se publican Los adioses.1955. Regresa a Montevideo y trabaja en el diario Acción. Se casa por cuarta vez con
1957. Se publican el cuento “ El infierno tan temido” y el articulo “Nada más importante que el existencialismo”
1960. En Montevideo sale a la luz la novela La cara de la desgracia, recibe Onetti una mención honorífica en el concurso Llfe por su cuento “Jacob y el otro”.
I96 l . Se publica El arlillero en Buenos Aires.
1967. ,Jrrtrlacadhve!res resulta finalista del concurso Rónlrrlo Gallegos. Aparece el disco
O m / / ¡ en la serie “Voz viva de América Latina”. 1968. Se publica “La novia robada”
1970. Editorial Aguilar publica Obras contpletns de Onetti, con un prólogo de Rodriguez Monegal.
Onetti es candidato al Gran Premio de la Literatura de Uruguay. No lo obtiene.
1973. La mrrerte y la rlilla se publica en Buenos Aires.
1974. En Arca (Montevideo) publica Tiempo de abrazar
y
otros cuerltos, con una introducción de Jorge Rufinelli. Ese mismo año Onetti es detenido por su participación como jurado en el premio anual del semanario Marcha.1975. Exiliado en España, Onetti supervisa el guión de una película sobre un cuento de Jorge Luis Borges.
Se publica “El perro tendrá su día”.
1979. Dejentos hablar al viento es editado por Bruguera.
1980. Recibe en manos del Rey Juan Carlos el Premio Cervantes.
198 l . Publica el artículo “Reflexiones de un poeta” y el prólogo de la edición de Los siete locos de Roberto Arlt.
1983. En el número de la Es/afe/n aparece “Luna llena”.
1985, En España, recibe el Premio Nacional de Literatura de manos del Presidente
Uruguayo.
1986. Se publica “El árbol” en C’ucrdertws de Mascha, Crlet1to.s .sec~.eto.s y Peripi(o el ag~~udor y ot~*a.o ntciscaras y en España Clmt1do Et‘rltonces.
1993. , W e a I r a C‘uatdo ya ~o intporte .
En cuanto a lo dicho por la crítica en torno a nuestro autor, cabe resaltar lo dicho por Guiseppe Bellini, en relación con el ligero reconocimiento de Onetti dentro de su tiempo: “Entre las voces que durante años han permanecido injustamente ignoradas figuran los argentinos Robert A r t 1 y Leopoldo Marechal, y del mismo modo los uruguayos Felisberto Hernández y Juan Carlos Onetti”.‘ Bellini lo ubica dentro de la narrativa del siglo XX. El crítico recurre a parámetros cronológicos y de acuerdo al género más representativo
de la producción onettiana. Justo en este último renglón considera que nuestro autor es claro ejemplo de lo que el llama <<la nueva novela>>: “El compromiso para con el hombre y la mirada inquisidora puesta sobre la sociedad son tanzbiérz características de la obra narrativa del uruguayo Juan Carlos Onetti, tardío descubrimiento de la nueva novela.”’
Otro crítico que también se detiene en nuestro autor es Enrique Anderson Imbert. En su reconocida Hislorin de In Literatura Hispanoamericana considera que a los escritores
novelas cuando el consenso general era que la novela se había deshecho [ . . . ] No había orden
en los episodios. No había identidad en los personajes. No había veces nada que contar [ . . . ] el punto de vista era móvil, imprevisible, microscópico y telescópico, localizado y ubicuo”
.
6En lo tocante a nuestra investigación pretendemos acercarnos a los espacios propuestos por Juan Carlos Onetti en La vida breve (1950), desde dos perspectivas: primero intentaremos plantear los postulados que los especialistas en espacio y objetos nos sean de utilidad, más adelante propondremos una segmentación del texto no extensiva, sólo parcial ,de los espacios que a nuestro juicio son vitales en la obra; también propondremos un acercamiento a elementos de la narratología que nos son necesarios, como la descripción del personaje, desde el punto de vista teórico, incluyendo una propuesta de Graciela Latella, sobre los estudios de V. Propp sobre el cuento folklórico ruso y sus pertinentes aplicaciones a la novela de Onetti, todo esto con la meta de analizar los espacios desde la mirada de la mitocrítica o crítica simbólica, apreciando cómo el escritor uruguayo crea un espacio ficcional desde la vivencia alternada del protagonista Brausen y su desdoblamiento Arce, en Buenos Aires y la manera cómo estas existencias posibilitan la existencia de un tercer personaje, Díaz Grey, en la ficción de Santa María, hasta que la liberación a una vida monótona llega gracias al cúmulo de experiencias sumadas en la realidad de Buenos Aires y en la ficción de Santa María.
Es evidente que nos enfrentamos a un texto por demás complicado, sobre todo en nuestro caso que sólo nos acercamos al ámbito espacial, no obstante creemos que resultará un interesante ejercicio de todo lo aprendido durante la licenciatura en Letras Hispánicas.
5
í d m . p.550. [ Las cursivas son nuestras J.
No podenlos pasar inadvertida una última apreciación antes de entrar de lleno a la
investigación: estamos ante una novela que tiene como Único motivo la salvación del protagonista, a través de la escritura de un guión cinematográfico, para lograrlo imagina e inventa un universo ticcional donde sea posible esa salvación, enriqueciéndolo con las
CAPÍTULO I
ANALISIS
SIMBóLICO DE ALGUNOS ESPACIOS
Y
OBJETOS EN
LA VIDA BREVE.
Es sabido que nuestro mundo resulta no ser tan ancho conro a veces quisrt;ranros concebirlo, n i tan ajeno como para considerarlo e.rtetrro a nuestra exrs/encio. ,.I dondequiera que dirijamos nuestros pasos habremos de etfrenlanros o los objetos, esos signos del mundo que nos rodean e invaden nuestros territorios; se acumulan y cercan nuestro derredor.
Jose Inezcua
Antes de iniciar un acercamiento analítico a nuestra novela, conviene detenernos en la ubicacion de los conceptos pertinentes para nuestra investigación, que tiene por objeto el análisis del espacio de La vi& breve‘, las estructuras específicas de cada alternativa espacial, junto con los objetos contenidos en ellas y la trascendencia de la dicotomía espacio/objeto
en las acciones de los personajes en el devenir diegético.
Cuando hablemos de análisis espacial2 lo haremos desde la perspectiva simbólica principalmente, aunque para lograrlo, pretendemos auxiliamos de algunas herramientas de
1
Sobre La vida breve dice Roberto Ferro: “La sintaxis narrativa de la novela está armada a partir de un montaje en el que las rupturas establecen un modelo que integra materiales dispersos y exhibe las grietas producidas por el ajuste del aclopamiento. Este montaje es substancialmente el ensamble de tres series distintas : la serie Brausen, la serie que corresponde a la escisión de su figura en Arce,
-
atnbas componen la representación de la “realidad- y la serie de Santa María, que funciona como el locus ficticio” en Juan Carlos Onetti, La Vida Breve, Buenos Aires, Hachette, 1986, (Biblioteca crítica Hachette. 4),p. 35[por suparte, Josefina Ludmer dice:] “La vida breve se desencadena con la representación del corte en la amputación del pecho de Gertrudis: la instancia de la feminidad como instancia de la castración emerge, pues, con uno doble marca: una mujer que ha perdido un pecho, una mujer amputada. El comienzo del relato coincide con el día de la pérdida en el cuerpo e inaugura, simultáneamente la construcción de la prótesis y el trabajo del duelo, primer paso en la organización de un nuevo orden [. . .] Pero el drama [. . .] no se limita al cuerpo; una escisión fundamental en los sentidos, preside la narración: por un lado se ve, por el otro se oye. Brausen, el que narra, escucha las voces del departamento vecino sin ver a quienes las profieren; esas voces , a su vez (esa voz, la de la mujer recién llegada), hablan de un “mundo loco”: la locura implica el corte más radical con la realidad. La vida breve exhibe, de entrada y en su incipit mismo, una proliferación de cortes: en (con) el cuerpo femenino, con (en) la realidad y entre lo visto y lo oído.”, en “Homenaje a La vicia breve: 25 ar?os”, en Los procesos de construcción de un relato, Buenos Aires, Sudamericana, 1977, ?p. 19-20,
*
[Consideramos pertinente partir de algunas definiciones de espacio]:.la semiótica, que no tienen otra pretensión que demostrar la posibilidad de analizar en un
futuro, con más detenimiento, la novelística de Onetti a través de dichos intrumentos
~ -
virtud en el cual estos son percibidos como tales objetos. En la filosofía escolastica. en la que predomina la concepción aristotélica del espacio como lugar, aparece la distinción entre espacio real finito. que es ocupada por los cuerpos. y espacio imaginario, entendido como potencialidad virtualmente fortuita. de contcner otros objetos o mundos posibles. Para Kant el espacio es, como el tiempo. una forma o priorr de la sensibilidad, gracias a la cual es posible la intuición externa. El espacio no es una propiedad de las cosas en si, sino una condición subjetiva de la sensibilidad para ser posible la percepción externa de los fenómenos de la realidad. Según Kant todas las intuiciones de espacio son también intuiciones en el tiempo. En el pensamiento contemporáneo algunos investigadores han afirmado la total interdependencia de ambas categorías, de forma que <<no hay espacio sin tiempo ni tiempo sin espacio>> (S .Alesander. 1927) Nuestra mente, al evocar en el recuerdo acontecimientos, objetos y personas los sitúa en un espacio y en un tiempo determinados: en ese contexto espacio/ temporal son revividos en nuestra conciencia. Aplicados estos conceptos a la creación artística, la categoría de espacio es igualmente una condición subjetiva imprescindible para poder “representar mundos‘imaginarios (sustitutorios del mundo real) que la fantasía creadora del escritor es capaz de poner en pie gracias al lenguaje literario. Tanto en la ficción narrativa como en el teatro. acción, personajes, objetos, comienzan a adquirir consistencia cuando son concebidos enmarcados en un espacio y tiempo determinados. El narrador de un relato de ficción intenta dar forma a un espacio imaginario a través de la descripción y disposición de los objetos que configuran el escenario en el que se han de mover los personajes, formando parte de éI, en un entramado de relaciones de proximidad o de lejanía, pero, en definitiva, de interdependencia con respecto a esos
objetos. Por otra parte el narrador puede estimular la imaginación del lector suscitando una serie de sensaciones visuales, auditivas, táctiles, olfativas, (luz, colores, ruidos, voces, aromas, etc.) que contribuyen a crear una impresión de ambiente , atmósfera y espacios determinados [. . .] El espacio es no sólo el ámbito de desarrollo sino, también, el condicionante de determinados rasgos sicológicos de los personajes [.. .] La contiguración del espacio condiciona y a su vez está condicionada por la estructura del relato de ficción, en Diccionario de Términos Literarios, Madrid, Alianza Editorial, 1999. (Filología y Linguistica, s/n; El libro universitario), pp. 361-362.
a) Para Cirlot [va en el terreno de lo simbólico] el espacio: “En cierto modo, [. , . ] es una región intermedia
entre el cosmos y el caos. Como ámbito de todas las posibilidades es caótico, como lugar de las formas de las construcciones es cósmico. <<Las relación temprana entre el espacio y el tiempo constituyó uno de los medios para dominar la rebelde naturaleza del espacio. Otro, el más importante, fue su organización por
medio de divisiones fundadas en la tridimensionalidad. Cada dimensión, en sus dos sentidos posibles - e n la recta- facilitó dos polos de orientación. A estos seis puntos situacionales se agregó el séptimo: el centro. El espacio quedó convertido así en una construcción lógica. El simbolismo del nivel y de la orientación complementó su ordenación significativa [. . . ] Si buscamos una identificación que autorice la reducción de los cuatro puntos del plano horizontal a dos (izquierda y derecha) tenemos una base para ello en la afirmación de Jung, Para quien detrás equivale a inconsciente y delante manifestado o
consciente. Como el lado izquierdo se identifica también con inconsciente y el derecho con conciencia, detrás resulta equiparable a izquierda, y delante a derecha [. . . J Otras asimilaciones son: lado izquierdo (pasado, siniestro, reprimido, involucran, anormal. ilegítimo); lado derecho (futuro, diestro, abierto, evolución. normal, legítimo) [...I Ania Teillard, después de aducir multitud de datos, dice que J.J.
Bachofen, en Muterrecht und (irreligion und Grabersybolyk der Alten, afrma la importancia y la frecuencia de la ecuación: diestra, masculinidad, consignando que la potencia mágica reside en la mano izquierda y la racional en la derecha; y también que en las sociedades matriarcales se encuentra siempre la idea de superioridad atribuida al lado izquierdo e inversamente. Volverse hacia la izquierda es contemplar el pasado, lo inconsciente, introversión; volverse hacia la derecha es mirar hacia lo esterno y
l a acción, extraversión [. . .] Hay que tener en cuenta que este simbolismo de las zonas espaciales informa
Volviendo a nuestra investigación central, es conveniente partir de uno de los estudiosos del espacio, Bolnow quien dice que éste se encuentra presente en todas y cada una de las actividades de la vida humana, de tal manera que cada lugar en el espacio tiene su significación en el hombre. Considera al espacio no como un medio neutral constante, ya que dentro de sus relaciones vitales de acción se carga de significados que están determinados por las diferentes regiones o lugares del espacio mismo. Cabe aclarar que estos significados3, según el estudioso alemán, no pueden atribuirse a los sentimientos subjetivos del hombre que habita el espacio, sino que tienen que ver con la idea de que el espacio mismo los contiene. De esta manera cabrían dos líneas de acercamiento al estudio del espacio: por un lado, el espacio debe de ser visto cargado de un significado intrínseco
”textual-, por ejemplo, la casa necesariamente nos remite, en una primera instancia
interpretativa, a la imagen de seguridad o lugar propio. Por otro lado, el significado del espacio se determina por quién lo habita y cómo lo habita. Es decir, el espacio recibe valores y significados de acuerdo al sujeto que <<vive>> en é1; es decir, al habitarlo, lo constituye. Usando el mismo ejemplo de la casa podemos advertir que si bien, desde una perspectiva general implicaría en lugar de seguridad, resguardo o intimidad, también podría representar
lo contrario de acuerdo al uso que haga de ella el sujeto que la habita. Esta aclaración nos parece pertinente porque es peligroso que sólo nos acerquemos a los diferentes espacios
3 Para hablar de significado nos remitimos a Fernando Lázaro Carreter en su
Diccionnrio de términos Filológicos: Tecnicismo especializado por F. de Saussure para designar el concepto o idea, como elemento constitutivo del signo. La significación es el proceso que asocia un objeto, un ser. una noción, un acontecimiento, a un signo susceptible de evocarlos. Signo. se utiliza para designar la combinación del concepto y de la imagen acústica (significante). Según la definición glosemática signo es una unidad que consta de forma de contenido y forma de expresión. pp. 366-367. Por otro lado, en Senliotica de A. J.
siguiendo una línea de simple significación simbólica; el espacio posee virtualmente diversos valores.
En todo caso y apoyándonos principalmente en los estudios de Bollnow, existe una evidente relación entre el hombre y su espacio, de tal manera que el hombre determina su vida y la manera como actúa, en gran medida, por su actitud frente al espacio que lo rodea, que lo contiene. Pero del mismo modo esta relación se vuelve recíproca cuando dice:
el espacio no está simplemente ahí, independiente del hombre. Sólo hay espacio en la medida en que el hombre es un ser espacial, es decir , que crea espacio, que lo <<despliega>> a su alrededor (. . .) Como ser creador y desplegador de espacio, el hombre no es sólo el origen sino también el centro permanente del espacio4
Por su parte Gastón Bachelard dice:
Hay que decir, pues, cómo habitamos nuest,ro espacio vital de acuerdo con todas las dialécticas de la vida, cómo nos enraizamos día a día, en “un rincón del mundo”. Porque la casa es nuestro rincón del mundo. Es - s e ha dicho con frecuencia- nuestro primer universo. Es realmente un cosmos.
Un
cosmos en toda la acepción del término [. . . ] todo espacio realmente habitado lleva como esencia la noción de casa’ [las negritas son nuestras]. Por otro lado, para Edward, T. Hall el estudio del espacio personal y social y lapercepción que el hombre tiene de 61 se estudia en la Proxémica, cúmulo de observaciones y teorías interrelacionadas del empleo que el hombre hace del espacio, que no es otra cosa
que el resultado de una elaboración especializada de la cultura, dice: “Su percepción del espacio es dinámica porque está relacionada con la acción “lo que pude hacerse en un
espacio dado“ y no con lo que se alcanza a ver mirando pasivamente”.6
‘
Bollnow. Op. Cit. pp. 29-30. 5Siguiendo la linea de pensamiento de estos tres estudiosos hablaremos de las características. Desde el punto de vista histórico, el espacio h e analizado en un principio desde su estructura natural, relacionándolo necesariamente con los cuatro elementos básicos que se distinguían en la época de Aristóteles: fuego, aire, tierra y agua con respecto a los puntos de arriba y abajo, delante y detrás, derecha e izquierda. Cabe la aclaración que para Aristóteles estas direcciones dependen del lugar que ocupemos, aunque en la naturaleza cada una de estas direcciones está individualmente determinada por lo que é1 llama el <<efecto>>: “Arriba no es una dirección cualquiera, sino aquella a donde son llevados la llama y lo ligero”’. Finalmente, siguiendo a Aristóteles, dice Bollnow que “no sólo
<<existe>> el espacio, sino que además tiene una herza propia, que ejerce cierto efecto”8, en tanto el espacio es un campo de fuerzas y tensiones energéticas en constante movimiento9.
Por otro lado, Bollnow afirma que Aristóteles ya había planteado también la noción
de amplitud al volumen espacial al definirlo como:
El espacio no es un sistema de relaciones entre las cosas, sino la delimitación, realizada desde el exterior, del volumen ocupado por un objeto.[. . . ] es el
espacio hueco limitado por una envoltura que le rodea y en el cual dicho objeto cabe perfectamente, por ello es necesariamente de las mismas dimensiones que el objeto que lo ocupa [. . . ] Sólo es posible hablar de
espacio en la medida que algo está rodeado por algo distinto de éI mismo. ‘O
Una última característica que Bollnow nos señala del espacio es que no significa un continuo que abrace a todo, infinito y tridimensional, ya que está referido a una vida que se desarrolla en él. Dice que “sólo hay espacio en relación a [sic] un movimiento considerado
7
8
Bolnow, 0p.cit. p. 34.
Ibidem,
9
[Esta idea ya la habíamos manejado en Josep Montagnola en La Topgenesis, Anthropos, 19961.
como vivo"'l aunque no necesariamente hablemos de seres humanos, en tanto se muevan y puedan ser pensados como animados.
Quizá convendría señalar, al margen de estos comentarios, que el espacio finalmente es creado por el hombre y sus reglas y de la misma manera puede ser destruido.12Por esta razón para hablar de espacio tenemos que hablar de los objetos que están contenidos en éI y naturalmente, de los personajes que lo habitan. Nuestro siguiente paso será hablar de un acercamiento a los objetos, a los personajes que a nuestros intereses de análisis determinamos y por último de los espacios en La vida Breve.
Los objetos.
Abrahm A. Moles en su libro Los Objetos considera al objeto como un elemento que cumple un rol de comunicación. En una primera instancia le atribuye la cualidad de portador de
formas. Dice que el rol que juega en la vida del hombre tiene que ver con el contacto que el hombre tenga con los demás en relación con el objeto13, por tanto lo considera digno de ser ocasión de contacto humano interindividual.
Etimológicamente define el objeto como:
objetunz. significa arrojado contra, cosa que existe fuera de nosotros mismos, cosa colocada adelante, con un carácter material: todo lo que se ofrece a la vista y afecta los sentidos [. . . ] Los filósofos toman el término en el sentido de
lo pensado y que como tal se opone al ser pensante o sujeto.I4
' I Id p. 40.
[ Vale la pena mencionar que para Greimas, en Semántica estructural, la noción de espacio nos remite a otros campos semánticos, donde su valor dependerá de quién y cómo se aduefie simbólicamente del espacio.
Por ejemplo. el recurrente caso del signo casa se abordará más allá de su sentido intrínseco, dependiendo en relación a qué, a quién y cómo se haga, de tal manera que el sentido final de casa será más englobante en relación a otras nociones de espacio].
[Además de vínculo de comunicación entre los hombres el objeto es motivo de disputa "como objeto de valor- originando incluso luchas por la posesión de éste.].
12
Actualmente sabemos que el objeto no es natural, tiene un carácter pasivo y al mismo tiempo fabricado, es producto del homo faher, de una civilización industrial, en muchos casos. En una primera clasificación distingue dos tipos de objetos producto de la sociedad: los consumibles (cerillas, tomates envueltos en celofán) y los no consumibles pero que están sometidos al desgaste del tiempo (ropa, platos). Esta división nos involucra en áreas del conocimiento que tienen que ver con el consumo (Economia) pero que aquí no tienen mayor relevancia.
En una íürtiva clasificación Moles dice que los objetos se perciben en cuatro diferentes niveles de acuerdo a su dimensión:
1. Los objetos en los que se penetra: el coche, la casa. Los
llamaremos maxiobjetos.
2. Los objetos de nuestra talla y con escasa movilidad, como los muebles (esfera del gesto).
3. Los objetos sostenidos por los precedentes o contenidos en ellos (platos, máquinas de escribir) que pueden cogerse con la mano.
4. Los microobjetos, que se toman entre los dedos. l5
Esta clasificación nos sirve de base para establecer lo que Moles llama la complejidad de los objetos. Considera que todo conjunto de elementos o de objetos que está unido por unas relaciones fhcionales puede ser considerado un sistema caracterizado por unas reglas propias inherentes a los objetos mismos. Esto nos lleva al campo de los paradigmas donde, de acuerdo a la función de los objetos se les clasifica. En este sentido habla de complejidad hncional y estructural.
caracteristicas físicas que componen ese objeto o grupo de objetos, sus componentes y los materiales de sus componentes, dice Moles “Complejidad estructural y complejidad hncional son, pues, las dimensiones esenciales del mundo de los objetos o de los organismos y [que] permiten trazar “un mapa” del mundo de los objetos.’”‘
Los objetos además de ser posibles de agrupamiento, división y organización, cumplen con una función básica de utilidad y no estamos hablando de la función para la que
heron creados, sino de la hnción que su poseedor les otorga. La función que les da la experiencia de estar en un lugar determinado y en perfecta coherencia con el espacio que los contiene y con el resto de los objetos. De ahí que Moles les otorgue el carácter de mediadores sociales, mediador entre situaciones y actos. Continuando con Moles:
El estudio del objeto en grupo [trata de explicar] los elementos de un grupo que cohabitan y coexisten en un espacio restringido. La población de objetos de un apartamento, de un área de trabajo manual, etc. [. . . ] se establece
distancias sociométricas, espacios vitales y leyes de coexistencia.”
Si partimos de la opinión de que La vi& breveI8 es, para muchos críticos, la metáfora de la creación misma ¿qué importancia puede tener esta introducción sobre los
objetos y su clasificación? La respuesta podemos tomarla de la última cita textual de Moles.
Sabemos que la estructura de la novela es determinada por dos diferentes macroespacios -
Buenos Aires y Santa María, además del ámbito del carnaval, entre otros menos relevantes a
15
Moles. Teoría de los Objetos, p. 3 l.
Irlenl. p. 33.
” Id. p. 26.
“La vida breve consta de dos partes, subdivididas en capítulos (24 en la primera y 17 en la segunda); el relato se escinde, en su interior en dos subrelatos
-
voces, instancias narrativas-
de su estatuto desigual y heterogéneo en el texto: uno el de Brausen-
en la “realidad”- se sitúa en Buenos Aires y es postulado como productor: Brausen “narra” y “escribe” el otro, el de Santa María-
la “ficción”-, que surge como producto: se trata de una relación productiva entre dos series de enunciados. de dos cadenas manifiestas que engendran el efecto de sentido y articulan el texto: una ficción (relato uno, productor) y una subficción (relato dos.nuestro juicio-“ y que a partir de las vivencias del protagonista en el primer espacio, se posibilita la creación de un segundo, donde los diferentes subespacios del primero y los del segundo, se enmarcan dentro de los límites del carnaval. Estos espacios no están conformados únicamente por cuatro paredes sin mayor especificación “partiendo de la
idea de que estos son espacios “cerrados”, en tanto estamos refiriéndonos a diferentes
alternativas del símbolo “casa”, en la mayoría de los casos-, encontramos además una %ran
variedad de espacios abiertos. Por su parte, cada uno de ellos contiene una gran cantidad objetos que también determinan el sentido de las acciones de los personajes en cada espacio. De ahí la importancia de analizar el espacio por separado y en relación con el objeto o con
un sistema de objetos.
Cabe la última aclaración sobre los objetos: éstos, en sí mismos poseen, como ya dijimos, un valor y un significado de acuerdo a la función para la que heron creados y también un valor simbólico y por lo tanto semiótico de acuerdo a la manera como son utilizados, de tal forma que esta última carga significativa determina los espacios y las acciones de los personajes de La viaá breve.
Al hablar de lo simbólico estamos en el ámbito de lo semiótico; y en nuestro caso lo
simbólico se materializa en lo textual. De ahí entonces, que para nuestra finalidad es necesario segmentar nuestra novela en secuencias textuales y desde ahí ver el espacio simbólico, la idea de que el espacio se da en términos dicotómicos <<el ser >> y >>el no
vida; lo que busca el narrador es una transformación de su ser, aunque sea en su imaginario <<espacio fictive>>.
~ecuencias'' textuales.
Greimas y Courtés, en su texto Semioticdo hablan de las características que definen a las secuencias textuales. Siguiendo a estos autores podemos decir que la secuencia es el nombre con que se designará una unidad textual obtenida a través del procedimiento de segmentación del texto; cabe la aclaración que no son unidades sintagmáticas sino
narrativas, instaladas en el nivel más profhdo de la organización textual. La elección de las secuencias21 se define a partir de la localización de demarcadores usados para delimitarlas. Estos demarcadores básicamente se ubican a partir de la identificación de los tipos de
relaciones que se dan entre los sujetos y los objetos en el texto; hablamos de relaciones que pueden ser de posesión o desposesión, esto es, relaciones de conjunción o disjunción.
En virtud de la naturaleza de nuestro texto hemos elegido tres tipos de secuencias:
l 9 "La mínima unidad narrativa es lafunción. La secuencia, en cambio. es una unidad maycr de análisis, y comprende una serie de proposiciones cuyos nudos guardan entre sí una relación de doble implicación, de tal modo que juntos constituyen: a) un comienzo, en una situación inicial, en un estado de "equilibrio" - dice Todorov -; b) una realización, durante la cual la situación inicial se complica y se transforma; y c) un
resultado (en una situación ya modificada que recupera el equilibrio inicial), de un breve proceso que hace avanzar en algún sentido la acción del relato. La secuencia es, pues, un segmento que se delimita a partir del hecho de que comienza y termina con nudos que carecen, respectivamente, de antecedente y consecuente solidario, y también se delimita a partir del hecho de que permite advertir la orientación lógica del proceso relatado que puede ser de mejoramiento o de degradación. El proceso de mejoramiento hace pasar a los
protagonistas ( a partir de sus perspectivas como sujetos) de una situación insatisfactoria una satisfactoria. El de degradación, opera a la inversa. En las situaciones de antagonismo hay una doble perspectiva opuesta: lo mismo que mejora a uno de los sujetos, degrada a su contrincante. También hay secuencias paradójicamente sincréticas: de mejoramiento en orden moral, por ejemplo, y de degradación en un orden material o fisico" , en Diccionario de Retórica y Poética;Helena Beristáin, México, Pornía, 1992, p. 433. "[a partir de esta nota, las siguientes se harán sólo con la abreviatura (Sem.) y la página].
1) espaciales, 2 ) tentporales y 3 ) de poder. En todas las secuencias encontramos una estructural dialogal y dicotÓmica**; específicamente en las llamadas de poder aparecen muestras textuales donde se evidencian el dominio vs la sumisicir1 o la anwrma vs a la
sedrrccidtl de un personaje (S) sobre otro (S); en el caso de las secuencias espaciales resultan obvios los enfrentamientos entre secuencias que manifiestan acercanlimfo vs alejanlierlto, dentro vs firera, aquí vs allá (entre nuestros personajes principales y con
respecto a los espacios elegidos); por último, las secuencias temporales nos hablan de fragmentos del texto donde se confrontan el pasado vs presente, el preserlte vs el$rturo, el día vs la noche, la primavera vs el otofio, la jztverltud vs vejez, etc. Creemos necesario aclarar que los fragmentos textuales que elegimos para demostrar la presencia de estas secuencias, no son necesariamente todos los que aparecen en la novela, pero sí los más representativos para nuestros intereses, que son los de demostrar una coherencia textual
. global, a partir de la elección y demostración en los fragmentos discursivos
Secuencias espaciales.
En este apartado nos encargaremos de delimitar específicamente algunos de los
fragmentos de la novela donde se presentan, de manera gráfica y descriptiva, los espacios que en la introducción elegimos; espacios que a nuestro juicio son vitales para entender nuestra obra. Siguiendo la elección de Prego y Petit2’ y la de Josefina Ludmer”, de la misma
[Esta estructura dialogal y dicotómica puede presentarse en ambas direcciones, según sea el caso del tipo de secuencias textuales; por ejemplo, en las secuencias textuales de poder existe un dominio vs a la sumisión
y una sumisión vs el dominio. En el transcurso de ala investigación podremos observar más detenidamente estas relaciones de oposición].
23 Para Prego y Petit “ La vida breve puede dividirse en tres planos, que en realidad son otros tantos círculos
concéntricos: el mundo de Brausen, el mundo de Arce y el de Díaz Grey o de Santa María. [...I Los dos primeros corresponden con In realidad, el tercero pertenece al terreno de lo imaginario o de Io fantristico 24 Josefina Ludmer dice que en La vida breve: “el primer espacio (el departamento de Brausen) representa
manera para Zunilda Gertel existe una oposición entre los espaciosZ5 y objetos donde se mueven Brausen y/o Arce y el espacio básico de D i u Grey: Santa Maria”, específicamente el consultorio del médico. desde donde éste observa el exterior:
En el mundo opuesto, en la realidad Brausen-Arce, las pequeñas ventanas del departamento están siempre cubiertas por la celosía, como separación y clausura del mundo exterior. Desde la celosía, en el interior del departamento, comienza el mundo del encierro y el mundo degradado de Brausen-Arce
[. , . ] En tanto las ventanas de Santa María representan el anhelo de evasión
y libertad, las ventanas del departamento de Brausen-Arce funcionan como espacio cerrado, un mundo oscuro.*’
locura. el desorden [. . . ] y el tercer espacio (Santa María) análogo/inverso de los otros dos, producido por el juego de los otros dos, pero habitado por “otros” personajes. distintos y distantes [ . . .] El narrador se desplaza entre los dos primeros espacios - y el relato de estos desplazamientos que acompañan una transformación es la materia misma de La Vida Breve -; el tercer espacio surge como derivado. producido. “creado” por el sistema de desplazamientos (relaciones) entre los dos primeros.”, en Ludmer, Josefina.. Los procesos de construcción del relato. Buenos Aires. Sudamericana, 1977, pp. 1 l .
Greimas y Courtes dicen que el término espacio es utilizado en semiótica en varias acepciones cuyo denominador común sería su consideración como un objeto construido, a partir de la extensión; consideran que la construcción de un objeto-espacio puede ser examinada desde el punto de vista geométrico. sicológico o sociocultural. A partir de que la Semiótica introduce dentro de sus preocupaciones al sujeto considerándolo como productor y consumidor de espacio, la definición de éste implica la participación de todos los sentidos: “El objeto-espacio se identifica entonces, en parte, con el de la semiótica del mundo natural, (que trata no
sólo de las significaciones del mundo, sino también las relaciones con los comportamientos solnáticos del
hombre), y la exploración del espacio no es más que la construcción explícita de tal semiótica. Sin embargo la semiótica del espacio se distingue de la semiótica del mundo natural porque trata de explicar las transformaciones que sufre la semiótica natural por la intervención del hombre que. al producir nuevas relaciones entre los sujetos y los objetos <<fabricados>> (en los que ha vertido nuevos valores, la sustituye
-
en parte-
por las semióticas artificiales. En UII sentido más restringido del término el espacio sólo se define por sus propiedades visuales [. ..]conviene tener en cuenta a los sujetos humanos que son quienes utilizan los espacios, se examinan sus comportamientos programados y se los pone en relación con el uso que ellos hacen del espacio [. . .] la inscripción de los programas narrativos en los espacios segmntados constituye la programación espacial, de orden funcional [. . .] Con una restricción suplementaria. el espacio se encuentra definido sólo por su tridimensionalidad, al valorizar muy particularmente uno de sus ejes, la prospectiva [. . .] que corresponde a la linealidad del texto que sigue el recorrido del sujeto [. . .] Además de espacialización y de localización espacial, la semiótica narrativa y discursiva utili7a también el espacio cognoscitivo: explica cómo se inscriben en el espacio las relaciones cognoscitivas entre sujetos” en Senr. pp. 153-154.“La fundación de Santa María es testimonio de [ la ] búsqueda de intemporalidad, dice Guido Castillo: <<En Santa María los personajes de Onetti tienen la oportunidad de existir absortos en un tiempo que sólo es presente, de algún modo invulnerables a l o pretérito y a lo porvenir., Un presente que no es transito entre lo ya vivido y lo porvenir, sino el espacio en donde el pasado y el futuro confluyen, sc aquietan y se amortiguan [. . .I>>, en Verani, “El tiempo como unidad de sentido”, en Juan Carlos Onetti, ed, de Hugo Verani, Taurus, Madrid, 1987, (El escritor y la crítica), pp. 229.
Gertel Zunilda, “El yo y el Inundo de lo otro en el espacio narrativo de La vida breve
”.
en Juan Carlos 25Partiendo de la opinión de las tres autoras, resulta claro que los espacios donde se mueven Arce y Brausen son generadores del espacio de ficción de Díaz Grey. Por otro lado, cada espacio es, en sí mismo, un universo estructurado en armonía con los objetos que contiene y son estos objetos -junto con su espacio -los que revisten de significación a un
acontecimiento específico que a continuación desarrollamos.
El departamento de Brausen y Gertrudis.
La primera vez que Brausen28 habla en la novela advertimos que está dentro de su departamento tomando una ducha, escuchando a la nueva vecina, detrás de la pared de su baño:
Yo la oía a través de la pared [ a la nueva vecina ] yo la escuchaba desde el baño, de pie, la cabeza agachada bajo la lluvia casi silenciosa [ . . . ] Y yo, al otro lado de la delgada pared, estaba desnudo, de pie, cubierto de gotas de agua, sintiéndolas evaporarse, sin resolverme a agarrar la toalla, mirando, más allá de la puerta, la habitación sombría donde el calor acumulado rodeaba la sábana limpia [. . . ] Abrí otra vez la ducha y removí la espalda bajo el agua
[. . . ] Hacía horas que un insecto zumbaba, desconcertado y firioso entre el
agua de la ducha y la última claridad del ventanuco. Me sacudí el agua como un perro, y miré hacia la penumbra de la habitación, donde el calor encerrado estaría latiendo [ . . . ] Cerré la ducha, esperé a que el insecto se acercara para voltearlo con la toalla, aplastarlo contra la rejilla del sumidero, y entré desnudo y goteante en el dormitorio.( Lvh, pp. 1 1
-
14)29Para Zunilda Gertel “la novela comienza con el quiebre del orden racional, en una fisura que abre el espacio literario. Brausen, el narrador personaje, en la soledad de su departamento experimenta el comienzo de la ruptura del orden de su rutina diaria; [existen varios motivos:] la imagen del pecho mutilado de Gertrudis, su mujer [. . . ] imagen aún no vista pero presentida, se reitera obsesivamente como prefiguración del fin del amor y el comienzo de la costumbre y el hastío [. . .], la probable pérdida del empleo de Brausen, acentuada ante la imposibilidad de completar el argumento cinematográfico que le ha encargado la empresa de publicidad, surge alternativamente con el anterior y ambos están, a su vez, interceptados por un tercero: la voz de la mujer desconocida que acaba de mudarse al departamento de al lado” en “El yo y el mundo.. .” en Verani. Juan Carlos Onetti, pp.253.
En este fragmento observamos una primera oposición espacial entre el departamento de Brausen“, en su intimidad y el de la vecina, también en su intimidad, sólo limitados por la pared del baño. Aquí encontramos una oposición del <<aquí vs el allá>>:
Aquí vs Allá
Departamento de Brausen vs Departamento de la vecina
En otro momento el protagonista Brausen se encuentra dentro de su departamento, su mujer duerme, “Gertrudis continuaba durmiendo, roncando suavemente, olvidada, liberrind0rne~~”(lvb:23-24); es de noche y mientras escucha que la mujer del departamento del lado acaba de llegar, Brausen observa su realidad a través de la ventana32:
Estuve primero acuclillado, con la frente apoyada en el borde de la celosía,
respirando el aire casi frío de la noche. Trapos blancos se sacudían y restallaban a veces en la azotea de enfrente.
Un
armazón de hierro, orín ,musgo, ladrillos carcomidos, mutiladas molduras de yeso.[. . . ] Volví a inclinar la cabeza hacia las barracas y el río, un río ancho, un río angosto, un río solitario y amenazante donde se reflejaban apresuradas nubes de la tormenta, un río con embarcaciones empavezadas [, . . ] y un barco de ruedas que montaba la corriente con un cargamento de maderas y barriles.(lvb: 15).
30
“Brausen (en La Vida Breve, de Onetti) es una pluralidad de posibilidades, un yo que busca o se inventa su identidad’, en Andrés Amoros, Introducción a la novela contemporhea, México, Rei, 1993, p. 60.
[Ponemos en negritas la palabra <<liberándome>> porque consideramos que refuerza nuestra idea de que el objeto de deseo para Brausen, su fin último es liberarse de la vida que lleva, si asumimos, como en otras partes de este trabajo de investigación, que el medio a través del cual puede liberarse es creando una ficción que sabemos lo llevará a la disolución de todos los lazos que lo atan con su pasado y presente frustrado. La idea de considerar el protagonista a su mujer dormida como un pasaje listo a su futura liberación no es gratuita, más adelante veremos cómo la distancia entre Brausen y Gertrudis posibilita el escape del hombre hacia otra vida, junto a la Queca y luego como un personaje de ficción que éI llamará Díaz Grey].
32 Por otro lado, para Zunilda Gertel existe una oposición entre los espacios y objetos donde se mueven Brausen y/o Arce y el espacio básico de Díaz Grey: Santa María, específicamente el consultorio del médico. desde donde éste observa el exterior: “En el mundo opuesto, en la realidad Brausen-Arce, las pequeñas ventanas del departamento están siempre cubiertas por la celosía, como separación y clausura del mundo exterior, Desde la celosía, en el interior del departamento, comienza el mundo del encierro y el mundo degradado de Brausen-Arce [...I En tanto las ventanas de Santa María representan el anhelo de evasión y libertad, las ventanas del departamento de Brausen-Arce íüncionan como espacio cerrado, un mundo oscuro.”. en Ludmer, Josefina., Los procesos de construcción del relato, Buenos Aires, Sudamericana,
En el mismo capítulo y más adelante, Brausen especula sobre el personaje principal de su ficción, Díaz Grey; lo imagina en otro espacio, en otra hora del día y ante un paisaje opuesto al de su realidad:
Díaz Grey estaría mirando, a través de los vidrios de la ventana y de sus anteojos, un mediodía de sol poderoso, disuelto en calles sinuosas de Santa María. Con la frente apoyada y a veces resbalando en la suavidad del cristal de la ventana, próximo al rincón de las medicinas o al hemiciclo del escritorio desordenado. Miraba el río, ni ancho ni angosto, rara vez agitado; u n río con enérgicas corrientes que no se mostraban en la superficie, atravesado por pequeños botes de remos, pequeños barcos de vela, pequeñas lanchas de motor y, según un horario invariable, por la lenta embarcación que llamaban balsa y que se desprendía por las mañanas de una costa con ombúes y sauces, para ir metiendo la proa en las aguas sin espuma y acercarse, balanceándose, al doctor Díaz Grey y a la ciudad donde vivía. Una balsa cargada de pasajeros, con un par de automóviles sujetos con cables, trayendo los matutinos de Buenos Aires, transportando tal vez canastas de uvas, damajuanas rodeadas de paja, maquinarias agrícolas.(lvh:27).
Estas dos citas nos presentan un claro ejemplo de oposiciones de segmentos espaciales: por un lado, la realidad insostenible de Brausen lo llevan a crear, cqmo diremos en otro momento, un mundo ideal o por lo menos diferente, a partir de la situación contraria a su vida: éI está en su casa, de noche junto a su mujer recién operada, en una situación por
demás deprimente, observando un río sin forma, indescriptible “un río ancho, un río
angosto”, un río que sirve para transportar barriles y madera. Por otro lado, el personaje de su ficción, Díaz Grey, está también frente a una ventana, pero mira a través de sus anteojos ”como metáfora de una doble realidad: 1) ventana de su consultorio, y 2) a través de sus
pasajeros y flores y frutas frescas. Aquí encontramos otra oposición clara ente el acpi y el
allci:
Departamento de Brausen vs Santa María
realidad vs ficción
noche vs día
próxima tormenta vs mediodía de sol poderoso
río solitario y amenazante vs río lleno de diversas embarcaciones
El departamento de la Queca.
En el primer capítulo, mientras Brausen se baña, escucha lo que ocurre en el departamento contiguo y empieza a imaginar lo que está pasando, asumiendo la distribución de este espacio como una realidad equivalente al suyo:
Imaginé su boca en movimiento frente al hálito de hielo y fermentación de la heladera o la cortina de varillas tostadas que debía estar rígida entre la tarde y el dormitorio, ensombreciendo el desorden de los muebles recién llegados. Cuando su voz, sus pasos, la bata entresaca y los brazos gruesos que yo le suponía pasaban de la cocina al dormitorio [. . . ] El calor que la mujer iba hendiendo se reagrupaba entonces, eliminaba las fisuras y se apoyaba con pesadez en todas las habitaciones, en los huecos de las escaleras, en los
rincones del edificio [. . . ] La mujer iba y venía por la única pieza del departamento de al lado [ . . . ] escuché por un rato el silencio del departamento en cuyo centro repiqueteaban ahora pedazos de hielo remolineados en los vasos.
El
hombre debía de estar en mangas de camisa corpulento y jetudo; ella muequeaba nerviosa, desconsolándose por el sudor que le corría en el labio y en el pecho. [. . .] Debía de estar en la cocina, agachada frente a la heladera, rebuscando, refrescándose la cara y el pecho con el aire helado donde se endurecían olores vegetales, aceitosos. [. . . ] Tenían que estar en la cocina porque escuché golpear el hielo en la piletabebiendo, doblado en un sillón o sudando, prisionero de un imaginario respeto, junto a los pies descalzos de la mujer.(lvh: 1 1 - 16).
En este fragmento se da también la oposición de secuencias espaciales entre el
departamento de la Queca y el departamento de Brausen:
Aquí SS Allá
Departamento de la vecina 17s Departamento Brausen
Santa María3’: consultorio del médico Díaz Grey.
La primera vez que Brausen recrea Santa María34 en su imaginación lo encontramos
en el capítulo dos de la primera parte, “lo que será, a partir de La vida brelv, el espacio
vital de su creación de la novela de la siguiente producción onettiana- la esposa de
Brausen, Gertrudis, está convaleciente de su reciente operación de mastectomía. El protagonista tiene en la mano una ampolleta de morfina y no puede evitar enfrentar el espacio real en el que se encuentra con el de su incipiente ficción:
Alcancé en la mesita una ampolla de morfina y la alcé con dos dedos, la hice girar, agité un segundo el líquido que lanzó un reflejo alegre y secreto. Serían las dos o las dos y media; desde medianoche no había oído el reloj de
33 [Para
Luis Eyzaguirre Santa María] “El nuevo espacio crece <<entre un río y una colonia de labradores suizos (p. 412)>>Tan real deviene este mundo que Brausen llega a ver <<definitivamente>> la plaza del pueblo, en la que más tarde, cuando Brausen mismo no sea ya necesario al progreso de la ficción. presidirá
su propia estatua de Padre Fundador. Y tras la plaza, ve como el mundo de Santa María se desarrolla, desde sus primeros momentos, orgánico e independiente de la voluntad de su creador. Es un mundo que el creador mismo quisiera nuevo y vario, para proyectarse en éI y vivir todas las posibilidades que hasta ahora le han sido negadas. Por eso, el médico Díaz Grey no ha de tener pasado. Como dice Brausen, no <<importa su
vida anterior a su llegada, al año anterior, a l a ciudad provincias, Santa María (p.445)>>Sin embargo, contrariando los deseos del soñador de mundos. surgirAn luego otros personajes que establecerhn relaciones no imaginadas para complicar la tierra de Santa María lnás allá de lo deseado”. en “Santa María: privado mundo imaginario” de Luis Eyzaguirre, en Texto crítico; Revista deel Centro de Investigaciones
Lingiiisticas de la Universidad Veracruzuna. dir. Jorge Rufinelli, año VI, no. 18-19, julio
-
diciembre, PP.[ Dada l a complejidad de este acercamiento a La P”da Breve, en más de una ocasión se van a involucrar los segmentos textuales, ya sean espaciales, temporales o de poder. por lo que el lector deberá ser considerado con este traba-jo al encontrar mezclados dichos segmentos 1.
196-197.
la iglesia. Algún ruido de motores o tranvías, alguna vibración
inidentificable entraba a veces en el olor a remedios y agua de colonia del cuarto [ . . . ] Antes de medianoche ella había vomitado [ . . . ] Mientras
jugaba con la ampolla creía seguir oyendo, como manchas de ruidos antiguos que hubieran quedado en los rincones del cuarto, los sonidos resueltos, casi desesperados, con perceptibles matices de vergüenza y odio, que ella había hecho con la cabeza resignada sobre la palangana [ , . . ] Veo una mujer que aparece de golpe en el consultorio médico. El médico vive en Santa María, junto al río. Sólo una vez estuve allí, una día, apenas, en el verano; pero recuerdo el aire, los árboles frente al hotel y la placidez con que llegaba la balsa por río. Sé que hay junto a la ciudad una colonia suiza. El médico vive allí, y de golpe entra una mujer en el consultorio.(lvb: 19-20).
Ahora advertimos también una dicotomía espacial en este fragmento: Por un lado, el departamento de Brausen y la patética realidad de su vida y por otro, la descripción incipiente de un mundo diferente e idóneo, como un moderno loczrs an~oel~us~’ en que el personaje anhela e n c o n t r a r ~ e . ~ ~
Aquí-realidad Allá-ficción
35
“Locus amoenus. Es un antiguo topos de la mitología y de la literatura: representa el lugar feliz. el edén, la edad de oro, la situación sin problemas del hombre alejado de los contrastes de la historia y reconciliado con la naturaleza. En la literatura medieval suceden ahí los acontecimientos agradables: está caracterizado frecuentemente por la presencia de un prado con flores, uno o varios árboles, una hente o un arroyo. un viento suave que sopla, un pájaro o varios que cantan”. en Dicciollario de Retórica; critica y lermnologia literaria de Angelo Marchese y Joaquín Forradellas, Barcelona, Ariel, 1986. p. 249. [ el uso de este término lo hacemos con mucha precaución por dos razones: 1) estamos conscientes de que se aplica a la literaturas desde la época clásica hasta nuestros días; 2) para el protagonista, Santa María puede representar desde nuestra lectura un lugar idóneo, aunque en el transcurso de la novela veremos que tiene algunas diferencias claras con el típico <<lugar placentero o feliz>>. Sin embargo, si nos remitimos al texto de LVB el autor nos
da muchas marcas que justifican el término, por ejemplo los árboles, el viento, la cercanía de un río, la placidez del lugar, etc.]
“Ya desde El Pozo (1939) los textos de Onetti confrontan al lector con el mundo cansado de ejes desgastados, y con los seres solitarios que lo pueblan conscientes de ese desgaste y de l a inevitabilidad de la caída [.. . ] la situación del hombre en un mundo que se agota [propone]significativas alusiones a posibles esherzos para buscar nuevos modos de estar , de ser en el mundo, en “otros mundos” que pudieran cancelar el vicio. miseria y suciedad del que se conoce. En La vida breve (1950) se crea el espacio imaginario en que estos modos nuevos de ser podrán ser ensayados. La vida breve es, pues, la novela
-
génesis en que se funda este nuevo mundo, Santa María”, en “Santa Maria: privado mundo imaginario” de Luis Eyzaguirre, enTexto Crítico, Revista del Centro de Investigaciones Linguisticas de la Universiclnd Veracruzalla. dir. Jorge
Departamento de Brausen vs Santa María3’
El Carnaval38 como espacio circular y limitante de
L a
Vida Breve.El carnaval39 es un espacio colectivo que resulta trascendente en nuestra novela ya que es el elemento que proporciona circularidad a la obra. En este momento nos ocuparemos solamente de ubicar algunas secuencias textuales de la obra donde se aborda este espacioJo, más adelante nos detendremos específicamente en él para darle su real importancia.
3 ; [ No hay que perder de vista que la situación que dispara en Brausen la creación de la ficción tiene que ver
con la llegada de la prostituta Queca al departamento de al lado y es singularmente significativo que a partir de que el personaje la escucha a través de la pared, en diversos momentos, su imaginación, empieza a desbordarse materializada en la ficción. ]
38 Para Elena M. Martinez “el carnaval se define como una serie de bulliciosos regocijos y fiestas
populares. Se cree que la palabra deriva de dos palabras italianas: “carne sale” o “carne adiós”. Es un
periodo de excesivas licencias antes del tiempo penitencial eclesiástico. En la Edad Media los teutones llamaban al carnaval “fasnacht” o “Fasenacht”, “Fiesta de locura, fiesta de jarana”. El carnaval deriva de las Saturnales romanas. pero en todos los pueblos se encuentran vestigios de estas fiestas y con ella[s] se celebra la entrada de la primavera. [. . .] El tiempo del carnaval se caracteriza por la realización de una serie de actos que con frecuencia tienen aire de juego de ritmo violento. Durante estos tiempos se imponen movimientos desacostumbrados e impera una violencia establecida y desenfreno de hechos y palabras que se ajustan a
formas específicas. La inversión del orden de las cosas tenía un papel primordial en la fiesta: en la tradición española se conservan aleluyas que representan “el mundo al revés”, lo cual puede bien caracterizar el espacio carnavalesco”, en Onetti: estrotegias textuales Y operaciones del lector, Madrid, Edit. , Verbum,
En estos momentos de la investigación es pertinente acudir a la definición del Diccionario de lo Real Academia de la Lengua Espaliola: “(Del italiano carnevale, del ant. carnem levare, quitar la carne) m. Los tres días que preceden al miércoles de ceniza. Fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos [...I”, México, FCE, 1970, pp. 264. [En otro
nlolnento regresaremos al tema del carnaval sobre todo por su importancia simbólica].
Para Ludmer Lvb presenta un inicio y un final relacionados con un espacio común: el carnaval ”[, . . ] al comenzar la novela. la Queca cuenta que en el último carnaval esperó disfrazada a su amante Ricardo [. . . ] esa espera inútil determinó la ruptura. Y este primer relato de La VIda Breve conduce directamente al último, a su cierre: allí los personajes, disfrazados, van al baile y lo esperado llega. Entre carnaval pasado de la mujer y el carnaval futuro del relato transcurre la novela [. . .]” en Ludmer, pp. 34-35.
1992, pp.lO1-102.
39