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Relatos de Familias en torno a sus Niños Resilientes

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Academic year: 2020

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(1)1. RELATOS DE FAMILIAS EN TORNO A SUS NIÑOS RESILIENTES. SANTIAGO PÉREZ ECHEVERRI. Asesora KARINA CLAUDIA BOTHERT. MAESTRIA EN INFANCIA Y CULTURA UNIVERSIDAD FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS BOGOTÁ 2017.

(2) 2. CONTENIDO. INTRODUCCIÓN. 3. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN. 4. OBJETIVOS. 8. ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN. 9. REFERENTES CONCEPTUALES. 29. RESILIENCIA. 29. Edith Henderson Grotberg. 30. Boris Cyrulnick. 31. Suniya Luthar. 33. FAMILIA. 35. RELATOS. 38. INFANCIA. 40. CULTURA. 42. METODOLOGÍA. 45. RESULTADOS Y ANÁLISIS. 51. Familia 1: Julio. 54. Familia 2: Zaira. 61. Familia 4: Edinson. 72. CONCLUSIONES. 82. ANEXOS. 93. REFERENCIAS. 99.

(3) 3. INTRODUCCIÓN. Relatos de familias en torno a niños resilientes es una propuesta investigativa, para dar a conocer diferentes percepciones de la familia sobre sus hijos e hijas y sus comportamientos adaptativos resilientes. Los intereses de esta investigación surgen en el marco de la Maestría en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y gracias a la investigación realizada en el año 2016 titulada “Crecer A Pesar De Todo: Un Caso De Resiliencia Infantil” (Pérez, 2006), donde estudié y documenté con mayor profundidad el fenómeno de la resiliencia en un niño de 10 años de edad, con algunas dinámicas de comportamiento y actividades relevantes que me permitieron conocer y dejarme sorprender por estas capacidades resilientes tan maravillosas en el desarrollo de la infancia. No es gratuito que hayan sido los niños quienes hayan llamado mi atención, pues mis primeras experiencias laborales también marcaron un hito en estos nuevos cuestionamientos que paso a abordar a continuación en el desarrollo de este proyecto de grado. Los niños y niñas tienen una gran capacidad de resistencia y adaptación a la adversidad: esto lo descubrí mediante la observación y la experiencia profesional que me llevaron a hacerme nuevas preguntas relacionadas con la infancia, la familia y la resiliencia. Mis intereses hasta ahora descritos me incitaron a la búsqueda teórica y al descubrimiento de diferentes condiciones para que la resiliencia se de en la vida de un niño, Estas serían: (1) el desarrollo de recursos internos, (2) la significación que se le atribuye al hecho y (3) la disposición de recursos externos. Cyrulnik (2006), las describe como tres fuerzas para que la persona se construya y resista la experiencia dolorosa. En el caso de la investigación citada previamente, el niño mostraba características fundamentales en cada pilar resiliente, pero en el tercero de ellos que hace alusión a la disposición de recursos externos, observé una ausencia fundamental en los apoyos de la familia para el desarrollo de la resiliencia. Por esta razón surgieron nuevas inquietudes e intereses de conocer más a fondo y por medios investigativos a la familia -como un posible aportador o castrador- de los resultados adaptativos resilientes en los niños y niñas..

(4) 4. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN La resiliencia es un proceso de adaptación y de desarrollo de capacidades en los seres vivos que ha llamado mi atención y la de diversos investigadores en el campo de las ciencias exactas y humanas, es un tema central en que me he fijado desde que inicié mi trabajo como psicólogo y que he logrado abordar de manera académica desde que inicié los estudios de postgrado. Fue asombroso ver (mediante mi experiencia laboral) como niños y niñas bajo medida de protección, ubicados en internados donde se les restituían sus derechos y habiendo vivido diversas situaciones adversas, respondían de manera casi “sobrenatural” a las exigencias del medio, con el interés de seguir adelante en sus vidas. El deseo de acercarse nuevamente a su familia y a sus figuras de apego en aquel momento de la vida era algo anhelado, imaginado y narrado a través de sus diálogos y expresiones artísticas. En ese momento, mi experiencia académica y laboral era apenas inicial y quizá esas experiencias no eran leídas como -propiamente resilientes-, pero me hicieron cuestionarme sobre la capacidad adaptativa de los sujetos de quienes aprendía y compartía. No es casualidad que estos maestros de mi curiosidad hayan sido niños o adolescentes, definitivamente me mostraron otras maneras de adaptarse y encontrarle nuevos sentidos a la experiencia y me permitieron plantearme cuestionamientos para el estudio y la investigación. Mediante el estudio titulado Crecer a Pesar de Todo: un caso de resiliencia infantil1 demostré algunas condiciones importantes de resiliencia en un niño llamado Juan. En dicho estudio, dos de las categorías centrales fueron la resiliencia y la infancia: La resiliencia entendida como proceso de cambio y de adaptación en el ser humano ampliamente desarrollada por Boris Cyrulnick (2001, 2003, 2006); y la infancia como creadora constante de nuevas lógicas y nuevas temporalidades, totalmente heterogénea y nueva ante la mirada del adulto o el investigador (esto desde Larrosa, 2000 y Hernández, 2007). La teoría de Boris Cyrulnick (2003) fue un faro importante para referenciar tres condiciones fundamentales para que todo proceso de resiliencia se logre: (1) la adquisición de recursos internos, (2) la significación que se le atribuye al hecho, y (3) la disposición de recursos externos de la (y 1. Investigación realizada en el marco de la Especialización en Infancia, Cultura y Desarrollo por mi autoría en el año 2015 y 2016 donde se hace una descripción y análisis de relatos de un niño resiliente de 10 años de edad..

(5) 5. para la) persona herida. Entre los hallazgos evidenciados, el último de los factores me generó una profunda sensación de “desconfianza”: Juan, poseía unos cuidados familiares donde eran comunes prácticas de violencia en el trato y la comunicación. Generalmente, actores del medio social (madre biológica, cuidadores, educadores, entre otros) lo describían como un niño “hiperactivo” y “difícil”, “que no podía quedarse quieto en ningún momento”, su madre biológica lo repetía constantemente y le castigaba por esto, diciéndoselo de manera sistemática. Todas eran características que venían de esos “recursos externos” a los que se refiere Cyrulnick (2003) en la tercera condición, incluso de su figura afectiva más cercana (su mamá), y que señalaban aspectos negativos que no “contribuían” a la resiliencia. Esto me llevó a preguntarme por el rol de la familia en el proceso resiliente del niño y a llevarlo a un nuevo proyecto investigativo que se evidencia en el presente documento. Otras observaciones del proceso de estudio citado (Pérez, 2016) y que reforzaron estos intereses fueron las siguientes: (1) La disposición de recursos externos era reducida, pero el niño demostró que podía adquirirlos aún y darles un uso eficiente para sí mismo, es decir, que Juan usaba los factores externos para su propia adaptación y sostenimiento gracias a los recursos internos ya adquiridos en otros momentos de su desarrollo. Esto último fue un hallazgo maravilloso producto de la adaptación resiliente en el niño, que demostró las formas de hacer frente a las experiencias externas venideras aún sin importar su “calidad”. (2) fue necesario la búsqueda de otros recursos externos importantes (por ejemplo los dos amigos de colegio, la relación con la profesora del curso y el apoyo de la trabajadora social del grupo de participación social al que asistía): en esas interacciones provenientes del exterior, se observó como el niño se afiliaba fácilmente y disfrutaba de esas relaciones con provecho. Este fue un segundo hallazgo tan relevante como el anterior: no es la voluntad del medio social la que contribuye a que el niño sea resiliente, es una voluntad propia (e implacable) de su personalidad (gracias a los recursos internos adquiridos) la que lo moviliza a intentarlo repetidas ocasionas, a chocar nuevamente con ese medio externo hostil y recibir de manera repetida el “portazo” de “aquí no entre” para lograr integrar de forma definitiva los recursos externos. La importancia de estos hallazgos en relación con los recursos externos descritos por Cyrulnik (2006) es que demuestran cómo el medio social no siempre tiende las manos de una manera “amable” y aún el niño puede seguir tejiendo resiliencia por esas condiciones propias de la.

(6) 6. personalidad y del carácter; el niño tiene capacidad de transformación y metamorfosis de la experiencia negativa mediante el uso del “recurso interno” que pone en marcha. Lo que se puede observar en la teoría (Kotliarenco y Lecannelier 2004; Cyrulnik 2006), es que en el desarrollo y adquisición de los recursos internos del niño o niña, pueden lograr colarse adquisiciones positivas gracias al apego y al desarrollo del lenguaje, que le permiten metamorfosear el dolor y convertirlo en un provecho personal. Aun cuando las condiciones de apego no están tan seguras existe la posibilidad de que el niño desarrolle su lenguaje y comunique a otros sus necesidades y ganas de existir. El surgimiento de los recursos internos está presente justo al momento de nacer, y la función de la familia es proveer un “sustrato de seguridad” (Gampel, 2002, citado por Melillo y cols. 2004), además de vincular a este niño a una vida social existente en el medio de una cultura; sin embargo, en casos donde no se genera ese proceso de seguridad, “un agente de resiliencia” (Cyrulnik, 2006), cualquiera que sea, puede potenciarlo y permitir progresos en la vida del niño. Este es un punto clave en el desarrollo, pues la figura de apego no solo es la madre, puede ser un padre, un familiar, un amigo, una institución. De esta forma, los aprendizajes tanto de seguridad como de vulnerabilidad conviven en una sola experiencia de vida. El caso de Juan, demuestra este uso de recursos internos personales, maravillosos y adaptativos. Milstein (2011), citando a Penicook (2010) refiere que la repetición de acciones no quiere decir que existe un mismo resultado cada vez que se vive, es decir que así el niño viva las mismas prácticas (violentas, hostiles, adversas, etc.) de forma repetida, estas vivencias se convierten en un posible medio para el cambio. No es una capacidad sobrenatural, es un proceso de estimulación tanto proveniente de recursos externos, como de otros internos. Los niños que se han visto sometidos a experiencias de abandono y separaciones afectivas han demostrado mediante investigaciones, como aún se pueden generar otros apegos seguros y sensibles, con mayor dedicación de tiempo y sobre todo mediante el uso de la narración como un “enorme tutor de resiliencia” (Cyrulnik, 2006, p.51). La familia, desarrolla funciones fundamentales de apego y seguridad en el niño (aún a pesar de otras prácticas violentas o negligentes en el proceso de crianza), su rol es importante para la introducción en la cultura y el entendimiento de las primeras relaciones sociales (Grotberg, 2004)..

(7) 7. La relación del niño en dicho núcleo le permite desarrollar esos recursos internos, pero el uso del lenguaje le permite ponerlos en comunicación (Cyrulnik, 2006): es decir, que los recursos externos en tanto son estresores (pues de ellos puede venir la experiencia adversa o dolorosa), también son significativos en la vida del sujeto. En el caso de niños y niñas que viven la adversidad, el lenguaje y las narrativas tienen una función especial, pues las necesidades de crecer, alimentarse, jugar, ser, entre otras muchas, solo pueden ponerse en marcha mediante la solicitud o la demanda narrativa o de lenguaje. Independiente de la voluntad externa, si hay unas condiciones narrativas para expresar lo requerido, el niño y la niña encontrarán frente a cualquier hilo externo el recurso que piden, justo como lo cita Cyrulnik (2006): “desde el punto de vista estadístico la figura de apego es en general la madre, pero también puede ser otra mujer, un hombre o una institución” (p.193). Diversa literatura consultada profundiza en las virtudes del ambiente familiar seguro como el más fundamental (Dolto, 2009; Ravazzola, 2002, Kotliarenco y Lekannelier, 2004; Cyrulnik 2006, Grotberg 2004, entre otros), sin embargo, la experiencia ya ha evidenciado también que la familia castra y provee temores, apegos inseguros, ambivalentes o evitantes, entre otras condiciones que aún siguen estructurando al niño como un sujeto transformador de la realidad, esto quiere decir que el niño es “aún más” que esas experiencias y que aún le queda capacidad transformadora. En el esfuerzo por reunir teorías, hallazgos y preguntas para la investigación y haciendo especial énfasis en las características maravillosas de adaptación individual de los niños y niñas, además de otros recursos familiares o sociales importantes mencionados brevemente en párrafos anteriores me permito observar en esta ocasión con más detalle la operación de estos recursos externos para la resiliencia de los niñas y niñas mediante la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuáles son los relatos de las familias sobre sus niños y niñas resilientes?.

(8) 8. OBJETIVOS. General:. Específicos: 1. Identificar las causas que los padres y madres atribuyen al proceso adaptativo de sus hijos e hijas resilientes y la forma en que se les estimula para lograrlo.. 3. Registrar imágenes y retratos del niño o niña resiliente y su familia por medio de fotografías y otras narrativas como contraste fuente a los relatos e interacciones familiares..

(9) 9. ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN. Título. y. Hallazgos y aportes. autor 1. Las. En este estudio las condiciones de adaptación de los niños no se basan. percepciones. específicamente en adversidades notables, pues tienen teorías de apoyo (Patterson,. de los padres 2002) por que explican que enfrentar la vida es una tensión constante de la que surge sobre. la la resiliencia. La población de estudio no estaba precisamente bajo situaciones de. resiliencia. y adversidad significativa. La resiliencia educativa es una cualidad adaptativa del. Competencias. proceso escolar y se confrontaba con la resiliencia psicológica de los niños. de sus niños. participantes. Frente a los resultados encontrados se encuentran: Kärkkäinen, Räty, Kasanen (2009). - las calificaciones de resiliencia de los padres estaban relacionadas con sus nociones de habilidades y éxito en la escuela..

(10) 10 - las opiniones de los padres sobre la resiliencia de sus hijos están relacionadas con la definición de la educabilidad del niño. - sólo los puntos de vista de la resiliencia educativa estaban fuertemente asociados con las percepciones del éxito del niño en las asignaturas escolares que se consideran más importantes en la definición de la educabilidad del niño. - las percepciones de los padres sobre la resiliencia psicológica de sus hijos estaban relacionadas con las evaluaciones del éxito del niño en los deportes. - la competencia social, sólo estaba fuertemente asociada con las percepciones de los padres sobre la resiliencia psicológica de sus hijos. - las habilidades prácticas y la creatividad del niño no estaban fuertemente relacionadas con las percepciones de resiliencia. - la información sobre el éxito en las habilidades académicas es mucho más sistemática que las percepciones de la resiliencia del niño. - los padres percibían que las niñas tenían más persistencia que los niños. Esta hallazgo puede deberse al hecho de que las niñas suelen ser vistas como más obedientes y diligentes que los niños y que a menudo se considera que logran su éxito en la escuela al trabajar duro, mientras que el éxito de los niños se atribuye más al talento. - Se necesitan más investigaciones sobre la formación de las opiniones de los padres sobre la resiliencia de sus hijos y, ante todo, es necesario realizar estudios de seguimiento sobre la alteración de las percepciones sobre la resiliencia de los niños. 2. Crecer. a Esta investigación dio a conocer aspectos resilientes mediante el relato de un niño. pesar de todo: de 10 años de edad, se basa principalmente en la teoría de resiliencia de Boris Un caso. de Cyrulnik y demuestra situaciones adversas particulares de la vida que determinan. resiliencia. cambios en el proceso de adaptación y crecimiento en el niño, importante que. Infantil. Pérez además evidencia otros relatos de familiares y de redes significativas que (2016). consolidan y demuestran el proceso resiliente en el niño protagonista de la investigación. La investigación pone en evidencia el papel de la familia como recurso externo con una importante contribución en la adaptación resiliente, pero con el uso sistemático del castigo psicológico y desconfianza frente a las cualidades adaptativas del niño..

(11) 11 3. Resiliencia. Definen la resiliencia como un concepto que surge en las personas a partir de. en niños con experiencias de vulnerabilidad y riesgo, otorgando al medio y a los factores experiencias. personales del sujeto, unas herramientas para el resurgimiento de sus potenciales y. de abandono. capacidades, por ende es en el terreno de vulnerabilidad y trauma en donde se Obando, Villalobos. aplican métodos para el descubrimiento posterior de factores resilientes (en la y presente investigación). De esta forma, Obando et al (2010) realizan una serie de. Arango (2010). intervenciones clínicas-psicológicas mediante el uso del cuento de “Hansel y Gretel” y la recreación psicodramática con 30 niños en situación de adoptabilidad vinculados a cuatro instituciones diferentes de la ciudad de Cali. Estos métodos y prácticas permitieron resignificar experiencias en ellos y además develar aspectos que les permitían orientar y transformar sus experiencias de vida. Otro hallazgo importante es que los niños y niñas participantes encontraban otras vías de significación por medio de la experiencia acompañada por las profesionales que ejecutaban la investigación.. 4. Estudio. de Llama la atención que tanto el hogar sustituto como la institución educativa son. casos sobre lugares o espacios en los que se facilita el desarrollo de la resiliencia. Vale la pena factores. aclarar que este resultado puede limitarse únicamente al medio institucional donde. resilientes en se desarrolló ésta investigación y no a la totalidad de ambientes institucionales. menores. Un segundo aspecto importante de la investigación desarrollada por Castañeda y. ubicados en Guevara (2005) está relacionado con el uso del test de Grotberg, el cual se define hogares. como una herramienta para medir la capacidad de resiliencia intrapsiquica en los. sustitutos.. niños y que las autoras concluyen como una estrategia “base” para el desarrollo de. Castañeda y entrevistas a profundidad. Guevara (2005) 5. La. En esta investigación Gianino (2012) aplica una metodología descriptiva. resiliencia en comparativa entre una muestra de niños institucionalizados y otros no niños. institucionalizados para comparar la resiliencia en ambos grupos por medio del. institucionali. Inventario de Resiliencia Para Niños. Mediante estas aplicaciones la autora. zados y no concluyó que no existen cambios significativos entre la muestra de niños institucionali. institucionalizados y los no institucionalizados, afirma: “independientemente de si. zados.. un niño se encuentra o no institucionalizado, puede desarrollar factores personales como una adecuada autoestima, empatía, autonomía, humor y creatividad, que.

(12) 12 Gianino. facilitan la resiliencia y por lo tanto pueden resistir a las dificultades y crear una. (2012). vida digna.” (Gianino, 2012).. 6. Desarrollo. En el presente documento hacen una revisión teórica importante: identifican dos. teórico de la momentos en la evolución de la teoría sobre resiliencia. Momento 1: teorías que se Resiliencia y basan en factores individuales protectores que se relacionan con capacidades su aplicación resilientes; Momento 2: ambientes donde otras personas se desenvuelven como en. factores de protección que al interactuar con el individuo modulan los efectos de la. situaciones. experiencia adversa.. adversas:. Históricamente se le llamo invulnerable a los niños que no desarrollaban. Una revisión psicopatologías posteriores a las experiencias de trauma. Este fue el primer nombre analítica.. relacionado al concepto actual de resiliencia, sin embargo, el término invulnerable. García,. hace énfasis en un factor de personalidad que no puede ser modificado o potenciado. Domínguez. por el medio externo, mientras que el término resiliencia ofrece más flexibilidad.. (2013). Segundo momento: los investigadores se centran en factores externos - Michael Rutter quien propuso el término de mecanismos protectores en vez de factores protectores. El concibe la resiliencia como una respuesta global en la que se ponen en juego los mecanismos de protección. - Edith Grotberg define la resiliencia como la interacción de factores provenientes de tres niveles diferentes (1) soporte social (yo tengo); (2) habilidades (yo puedo); (3) fortaleza interna (yo soy y yo estoy). - Luthar y Cushing (1999), Masten (2001), Kaplan (1999), Bernard (1999), (citadas por García y Domínguez, 2013) “entienden la Resiliencia como un proceso dinámico donde las influencias del ambiente y del individuo interactúan en una relación recíproca que le permite a la persona adaptarse a pesar de la adversidad. La gran mayoría de los investigadores e investigadoras de esta generación podrían adscribirse al modelo ecológico-transaccional” García, Domínguez (2013) Refieren las autoras (García y Domínguez, 2013) que los mecanismos para que opere la resiliencia no se dan por si solos como dos fuerzas que chocan (factores de riesgos contra factores de protección). Dicen que hay un papel fundamental en el niño (no pasivo) y que las condiciones innatas pueden estar, sin embargo, el reto no es ya identificar nuevos factores de riesgo o de protección sino dilucidar los procesos que intervienen sobre todo entre los factores genéticos y el ambiente..

(13) 13 - Guedeney (1998), según García y Domínguez (2013), se centra en este tipo de factores protectores de la vida relacional como: “actitud parental competente, una buena relación con el padre o la madre, el apoyo del entorno, una buena red de relaciones sociales informales, la educación, y el compromiso religioso bajo la forma de participación en un grupo” (García y Domínguez, 2013) 7. La Resiliencia:. Este documento (libro) es un producto basado en el estado del arte de investigaciones en resiliencia, hace tres diferenciaciones de enfoque o perspectiva. Una Luz Que de acuerdo a sus hallazgos: enfoque psicosocial, de salud y pedagógico. Se Brilla.. describen de manera resumida las evoluciones del concepto y los aportes. Landazabal;. investigativos de diferentes autores:. Espinosa;. - La resiliencia como proceso, resultado de la adaptación y la interacción con los. Gazón;. grupos sociales: Moss, Fritz, Repetto (2006): la resiliencia es un proceso. Cardona.. construido fundamentalmente desde la familia, la que actúa como soporte para. (2007). generar esperanza de superación de la situación adversa. Según Orbuch, Parry, Mark Chesler, Fritz, Repetto (2005), la resiliencia en los niños esta en la calidad de relación entre padre y niño; Vinson (2002) depende la resiliencia de la familia porque es el primer núcleo social del niño, también son importantes los ambientes donde el niño crece y prospera; Larcón y Muñoz (2001) la resiliencia se inculca desde las familias ya que los niños aprenden que el amor y la violencia pueden coexistir. esta última postura está centrada en las expresiones “de amor” como formadoras de estructuras adaptativas para la adversidad (me sorprende un poco, porque olvidan las pautas violentas que pueden estar inmersas en el mismo núcleo familiar y que serían un “antónimo” de afectividad o amor). - el siguiente grupo de investigadores afirman que el apoyo de las redes sociales externas como familia, comunidad, creencias culturales o religiosas fomentan el desarrollo de la resiliencia, incluso creen en el fomento de la resiliencia por medio del apoyo comunitario y la participación en actividades asociadas al liderazgo. ellos serían: Beverly, Sigl, Felten, Joanne, Hall (2001); Davis, Cook, Cohen (2005). - En los estudios de Sigampa, Gracas, Ferriani, Spanó Nakano (2005) se resalta que la inserción de estímulos positivos a temprana edad aumentan la posibilidad del desarrollo de características adaptativas positivas ante posteriores adversidades..

(14) 14 Mencionan la necesidad de fomentar unas fortalezas específicas para la adversidad: confianza, autonomía e iniciativa. Para un segundo grupo de investigadores (Forrest, Tambor, Riley, Ensminger, Starfield (2000), la resiliencia se puede desarrollar a través de programas sociales y comunitarios por medio de actividades para “crear cosas nuevas” para el desarrollo de fortalezas. - Investigaciones relevantes en el momento de la infancia: Ceaniim y fundación Van Leer (1996) estudiando los factores positivos asociados a la resiliencia pudieron dar a conocer evidencia que demuestra que la resiliencia puede aparecer como una interacción positiva entre el componente personal y ambiental de un niño teniendo en cuenta el vínculo afectivo que se establece los primeros años de vida. dicen los autores (Landazabal et al.) pero la interacción entre el niño y una figura cuidadora (padre, madre) ayuda a que el niño desarrolle unos mecanismo psicológicos protectores. - Vizcarra, Cortés, Bustos, Alarcón, Muñoz (2001) (citada por Landazabal et al, 2007) en una población de Chile trataron de fomentar algunos factores protectores a niños víctimas de violencia física por parte de las figuras cuidadoras, también entrenaron a los padres en algunas habilidades de cuidado y crianza para prevenir próximos eventos en violencia. Gracias a ese fomento de capacidades facilitaron procesos de resiliencia en los niños y la familia. - Stephanus, Merwe (2004), realizaron un estudio para conocer las características saludables de las familias, como resultado importante: la familia es reconocida como una institución respetable e importante de apoyo para el desarrollo de la resiliencia en el niño. algunos factores estables como la economía, la religión, la comunicación abierta en el sistema familiar promocionaban la resiliencia en el niño o niña. - Orbuch, Parry, Chelser, Fritz, Repetto (2005) realizaron un estudio que revisaba las relaciones entre padres e hijos y encontraron que la familia se constituye como un lugar seguro para que los niños pudieran pasar por las situaciones adversas. 8. adolescentes Grotberg, describe el carácter social de la violencia en cuanto la sociedad define contra. la unos roles y estereotipos de comportamiento especialmente en los adolescentes. violencia: el hombres, en la forma en que éstos deben actuar frente a determinadas situaciones y poder de la cómo éstos deben inhibir la expresión de sus emociones y sentimientos.

(15) 15 resiliencia.. públicamente. No obstante, existen características en cada individuo que le permiten. en:. sobreponerse e incluso fortalecerse de dichas situaciones a pesar de estar expuestos. resiliencia y a factores de riesgo como los anteriormente mencionados. Es así que para Grotberg subjetividad (1995, citado por Melillo et al, 2004), “la autoconfianza y el optimismo son Edith. características que tienden a beneficiar a aquellos jóvenes con tendencia a. Henderson. deprimirse cada vez que viven una situación adversa. Por otro lado, el control de. Grotberg. los impulsos, la responsabilidad, el respeto, la empatía y el cuidado por otras. (2004). personas tienden a beneficiar aquellos jóvenes que tienen una predisposición a ser violentos” (p.156). Sin embargo, la autora amplía el estudio de la resiliencia a través de 4 áreas que corresponden a: los soportes y recursos externos “yo tengo”, la fortaleza intrapsiquica “yo soy” y “yo estoy”, y las habilidades interpersonales y sociales “yo puedo”, áreas que deben interactuar entre sí para el desarrollo de la resiliencia “es importante señalar que una persona resiliente no necesita tener todos estos aspectos, pero uno solo no es suficiente (…) la interacción entre estos factores es dinámica, va variando a lo largo de las etapas del desarrollo humano y cambia de acuerdo con la situación de adversidad” (p. 161). La resiliencia no sólo permite enfrentar situaciones adversas sino que también reduce los síntomas negativos asociados a ella tales como la ansiedad, al depresión, la rabia, entre otros, y por el contrario promueve la creatividad, demostrando que “la resiliencia es efectiva no solo para enfrentar adversidades, sino también para promover la salud mental y emocional” (p. 162) En el artículo la autora resalta la importancia del rol de la escuela y de la familia como espejo en las relaciones sociales. Centrado en este último, el rol de la familia, de los padres y madres, al constituirse estos como primera red social, quienes ofrecen el escenario y el repertorio para que el individuo desarrolle habilidades personales y habilidades para dar frente a los desafíos y adversidades de la vida “los padres deberían ser las primeras personas que promueven resiliencia en la vida de sus hijos” (p. 165). Describe así mismo, tres ejes en los cuales los padres y madres pueden promover la resiliencia en sus hijos: 1. Desarrollando un vínculo afectivo, a través de la relación de confianza. 2. Siendo modelos de rol, en donde los padres y madres constituyen modelos de conducta lo cual servirá de ejemplo sobre el cómo comportarse y actuar frente a determinadas situaciones y 3. Estar enterado, en.

(16) 16 cuanto se debe prestar atención y promover la comunicación frente a las actividades y necesidades de los hijos, lo cual exige conocer además el círculo social de éstos, establecer límites y atribuir responsabilidades que crecerán gradualmente. 9. Resiliencia. Las investigaciones de estos dos autores permiten el entendimiento y la interacción. y coraje. El entre teorías de apego y la resiliencia, dilucidando el papel de las figuras apego como significativas en el desarrollo del niño: “El comportamiento resiliente está sujeto a factores externos o provenientes del. mecanismo. protector en: medio como a internos o de la persona; de estas interacciones se deriva la resiliencia y multiplicidad de comportamientos que se pueden manifestar frente a un mismo subjetividad evento, tanto en la misma persona como en diferentes” (p. 125). No obstante existen .. María condiciones suficientes y necesarias entre las cuales se encuentran el “amor. Angélica. incondicional” o el apego seguro, cuyo sentimiento se puede experimentar incluso. Kotliarenco,. antes del nacimiento.. M. y “el nicho ecológico para el cual el niño ha desarrollado la habilidad de adaptarse es. Lecannelier,. la relación con la madre; así, las habilidades individuales que tiene para organizar. F. (2004). sus emociones moldean directamente la habilidad de su mente para integrar experiencias y adaptarse a futuros estresores. Esta reacción es en parte producto de las reacciones de apego temprano” (p. 127) Es necesario entender que la seguridad del niño tiene una relación con el apego, pues este también facilita el desarrollo biológico del niño: de acuerdo con Balbernie (2001) desde el punto de vista del niño la parte más importante del mundo es la conexión con su cuidador, porque el niño está programado para una vez nazca, buscar, registrar y responder a ese primer contacto. La relación de apego le facilitará la seguridad para responder a factores estresores futuros, por lo tanto este contacto con la figura cuidadora se convierte en un nicho ecológico fundamental. Stern (1985, citado por Melillo y cols, 2004) habla sobre la constelación maternal como organización psíquica con carga cultural e ideológica que se manifiesta en “1. El tema de la vida y el crecimiento, que se relaciona con la capacidad de la madre para poder mantener con vida a su hijo y permitir su desarrollo; 2. El tema de la relación primaria, que se relaciona con la capacidad de la madre para relacionarse y coordinarse de un modo afectivo y genuino con su bebé, es decir, para forjar una buena relación de apego; 3. El tema de la matriz de apoyo, que se conecta con la.

(17) 17 habilidad de las madres para proporcionar una matriz de apoyo segura, afectiva y contenedora para su bebé. Los primeros momentos de vida de un ser humano vienen determinados para un desarrollo neuronal sano dependiendo de las condiciones afectivas y de estimulación externa, como refiere la autora (p. 129) las caricias e interacciones afectivas con la madre facilitan el desarrollo de redes neuronales nuevas, es decir que hay una relación cercana y dependiente entre desarrollo biológico y apego. Por ejemplo en el segundo mes de vida se producen cambios químicos en la corteza visual y occipital gracias a las experiencias visuales (Shore, 2001 citado por Kotliarenco y Lacannelier, 2004). No es secreto que en estos mismos periodos el estímulo más potente es la expresión facial de su madre. Todo esto demuestra que los apegos seguros estimulan el crecimiento y el desarrollo neuronal. Hofer hace una nueva aproximación de la teoría de apego donde explica: “la función del apego no es necesariamente la de producir una relación afectiva de tipo determinado, sino que el apego es el contexto para desarrollar ciertos mecanismos de autorregulación fisiológica y afectiva, que le permiten al individuo enfrentar la vida posteriormente” (p.131) 10. Realidad. Este documento amplía una serie de relaciones entre lo psicoanalítico y la. social,. experiencia resiliente, por lo tanto se amplían diferentes posturas al respecto. psicoanálisis. importantes:. y resiliencia.. Melillo (2004) refiere que el pilar de la resiliencia más puro y fundamental es el. en:. apoyo social y cita a Cyrulnik (2001 la maravilla del dolor) quien posibilitó mayor. resiliencia y. entendimiento de la necesidad de apoyo social ante la escisión que vive el sujeto. subjetivida. ante la adversidad o el padecimiento: “ Desde el punto de vista de la resiliencia, el. d.. aspecto quizás más especial y original es el énfasis de la necesidad del otro como. Melillo,. A.; Suárez,. punto de apoyo para la superación de la adversidad” p. 63 y 64. E.. Yolanda Gampel (2002) propone el concepto de dolor social como “el padecer que. y. Rodríguez,. se origina en las relaciones humanas como conjunto” p. 64, quien plantea a su vez. D. (2004). la existencia de dos sustratos fundamentales en el ser humano, un “sustrato de seguridad’’ enmarcado en las relaciones familiares y sociales, quienes funcionan de neutralizadores ante los estímulos amenazantes del medio social –conocido también como apego seguro -, y un “sustrato de lo siniestro’’ para describir el contacto con una agresión o violencia social que fractura la continuidad de la existencia de ese.

(18) 18 sujeto. No obstante, la coexistencia de ambos sustratos puede dar resultado al desarrollo de la resiliencia. p. 64-65 Algo interesante que refiere Melillo (2004) al citar a Gampel (2002) es que los fenómenos adversos a veces superan las capacidades del sujeto adquiridas en esa estructura de sustrato de seguridad y por lo tanto escinden la percepción de la realidad. Por ejemplo un fenómeno social como la pobreza le demuestra constantemente al habitante de calle que no tiene oportunidad en el mundo en que vive, por lo tanto, vivencia constantes rechazos sin ver nunca en la estructura de seguridad como la percibió en sus primeros años. Justo ahí, el sustrato de lo siniestro cumple una función estructurante y le permite al sujeto poner en practica mecanismos de respuesta mediante la coexistencia de ambos sustratos: “en estos casos el sustrato de lo siniestro convive con el sustrato de seguridad” (Melillo, 2004, p. 65) Frente a esa violencia social, cuando el ser humano experimenta una situación o una experiencia extrema tal como los campos de concentración, las dictaduras, las guerras, entre otros, puede llegar a sobrepasar su posibilidad de representar o simbolizar lo acaecido cuando no se contempla la dimensión social del mismo. 11. Subjetivida d. El autor comienza por definir la resiliencia como una experiencia integrativa de. y aprendizaje, pues los mecanismos puestos en marcha suceden después de la. resiliencia: el experiencia de estrés o adversidad: “es aprender en sí mismo un conocimiento y un azar. y. la nuevo recurso integrado al cuerpo, a la mente y a la acción sociocomunitaria del. complejidad.. individuo” (Galende, 2004, p.24). las evidencias de adaptación resiliente han. libro:. permitido cuestionarse la realidad objetiva y científica con la que se explican y. Resiliencia y explicaban regularmente las situaciones, nos ha llevado a entender que la linealidad subjetividad de: entorno familiar protector=bienestar psíquico/ambiente social favorable=salud . Galende, E. mental o física no son tan reales (o totalmente objetivas) como se creían y que hay (2004). una circularidad en las dinámicas de vida de los individuos que nos lleva a estudiar la resiliencia desde unas fronteras aún más lejanas que no se configuran con las mismas ópticas positivistas existentes. La relación entre subjetividades y resiliencia es nueva y es necesario implementarla para entender la resiliencia. La subjetividad se construye solo por medio de la relación con el otro, por lo tanto la lengua cumple una función importante en la estructuración del yo y de las subjetividades propias del individuo..

(19) 19 12. Resiliencia. Los resultados de esta experiencia se escriben a partir de las investigaciones. y maternidad realizadas por las tres investigadoras en mención, hacia finales de la década de los adolescente.. 80’ (1986). Este proceso tardó 10 años y demostró algunas condiciones de. En:. mejoramiento y de resiliencia a través de la intervención comunitaria a madres. resiliencia y adolescentes en 5 barrios marginales de la ciudad de san Luis (argentina). Las subjetividad.. autoras quisieron poner en práctica un modelo de intervención comunitaria y. Prieto,. pudieron demostrar diferentes situaciones asociadas con la resiliencia.. Juarez, Ruta de Moreno. (2004). 13. Resiliencia. Este documento se desarrolla en el marco de la discapacidad. La autora hace alusión. en. familias a la familia como un soporte para la persona en condición de discapacidad, esto. de. porque aún a pesar el desarrollo de actividades con otros pares u otras instituciones. discapacitad. la familia sigue acompañando cada proceso de manera cercana. “el elemento básico. os en libro: de todo apoyo y necesidad humana, y de toda resiliencia humana, es la confianza. subjetividad En lo que se refiere a la familia, la mejor definición de tal elemento básico es y resiliencia relaciones de confianza y amor” (Grotberg, 2004, p.188). Grotberg. En los casos donde ocurre la discapacidad se observa como generalmente hay una. (2004). persona que se encarga de los cuidados diarios de la persona en esa condición, que lo conoce y trata de apoyar su desarrollo y cuidados. Mediante el apoyo externo (que vendría siendo el mismo Yo tengo en la teoría de Grotberg) la persona aprende que recursos externos existen para saber que tiene y como pedir las ayudas que requiere. Al mismo tiempo, otra estructura (yo soy) muestra al sujeto que las situaciones se pueden solucionar y que se requiere dedicación y tiempo; respeto por los otros y esperanza en el logro o avance. Solo estas capacidades del sujeto para ser paciente y poner un esfuerzo en ello pulen esas características propias de resiliencia. Finalmente, el sujeto al ver que puede resolver problemas de manera autónoma, pedir ayuda cuando reconoce que no puede y reconocer al otro como un par, comienza a desarrollar una tercera estructura llamada yo soy. Básicamente esta es la teoría de Grotberg puesta en la persona en condición de discapacidad, sin embargo evidencia de manera clara y corta la forma de operar la resiliencia o de.

(20) 20 promocionar la resiliencia en los sujetos que vivencian la adversidad o padecen situaciones que pueden afectar o trascender el desarrollo o vida del sujeto. 14. Nuevas. las investigaciones realizadas en temas de resiliencia han demostrado nuevas ideas. tendencias. del concepto, Grotberg (2002) hace una revisión y da a conocer por puntos hallazgos. en. importantes en este documento:. resiliencia.. 1. La resiliencia está ligada el desarrollo y crecimiento humanos, incluyendo. Grotberg, E.. diferencias etarias y de género: En los inicios de los estudios de resiliencia (segunda. (2002). guerra mundial), se trataba de identificar como unos niños se sobreponían de manera eficiente a los eventos adversos y otros no, sin embargo con el trascurrir de las investigaciones y progresos teóricos estas percepciones fueron pasando a nuevas perspectivas de proceso mas no de capacidad interna. Sin contradecir completamente el hecho de que es una capacidad, puede decirse que esa capacidad se adquiere por medio de interacciones y procesos, por ejemplo Grotberg demostró que la resiliencia puede promoverse a través del desarrollo humano que ya ha sido desarrollado ampliamente. Ella crea estrategias de promoción de la resiliencia con base a las etapas de desarrollo de Erikson que tienen unas metas específicas: (1) desarrollo de la confianza (desde el nacimiento al primer año de vida; (2) desarrollo de la autonomía (2 a 3 años); (3) desarrollo de la iniciativa (4 a 6 años); sentido de la industria (7 a 12 años); y desarrollo de la identidad (13 a 19 años). “contextualizar la promoción de la resiliencia dentro del ciclo de vida permite tener una guía respecto de lo que se debe hacer en cada etapa del desarrollo y promover nuevos factores de resiliencia sobre la base de aquellos factores ya desarrollados en etapas anteriores” (Grotberg, 2002, p.20). un ejemplo de esto puede ser observado en niños a muy temprana edad que requieren mucho apoyo externo, a diferencia de niños a 9 años que ya pueden hacer sus propias búsquedas de apoyo externo mediante el uso de sus capacidades sociales y curiosidad. 2. Promover factores de resiliencia y tener conductas resilientes requiere diferentes estrategias: Yo tengo, yo soy, yo puedo y yo estoy son estructuras internas de pensamiento o factores (como zonas de desarrollo) en el sujeto que le ayudan a desarrollar una conducta resiliente. según Grotberg (2002) las estrategias estarían orientadas a cada estructura más o menos de la siguiente manera: Yo tengo: personas del entorno en quienes confío, personas que me ponen límites, personas que me muestran la manera correcta de hacer las cosas, personas que.

(21) 21 quieren que aprenda a desenvolverme solo, personas que me ayudan cuando estoy enfermo. Yo soy: una persona por los que otros sienten aprecio y cariño, feliz cuando hago algo bueno por los demás, respetuoso de mí mismo y del prójimo Yo estoy: dispuesto a responsabilizarme de mis actos, seguro de que todo saldrá bien. Yo puedo: hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan, buscar la manera de resolver los problemas, controlarme cuando quiero hacer algo peligroso o que no está bien; buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar; encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesite. Según Grotberg (2002), las conductas de resiliencia requieren factores de resiliencia y acciones específicas para que estas se desarrollen. También es preciso entender que los problemas y adversidades si bien fueron unos en un momento difícil no son lo mismo a medida que avanza el tiempo. Las situaciones de adversidad vividas van cambiando mediante el crecimiento y el paso de las etapas del desarrollo y mediante el cambio de condiciones de vida. 3. El nivel socioeconómico y la resiliencia no están relacionados: En el año 1999 (en: the international resilience Project) Grotberg demuestra que no existe una conexión entre el nivel socioeconómico y la resiliencia: la diferencia está en los factores de resiliencia, mas no en las conductas adaptativas resilientes, es decir que en condiciones socioeconómicas más estables quizá existan más apoyos educativos, familiares, estimulación adecuada, útiles escolares, etc., etc. que promuevan la resiliencia, pero aún en condiciones de vulnerabilidad económica también se puede promover la resiliencia sin necesidad de los mismos factores que se observan en niños de condiciones socioeconómicas más estables. 4. La resiliencia es diferente de factores de riesgo y factores de protección: Es preciso notar un cambio en el lenguaje de quienes estudian el fenómeno de la resiliencia: anteriormente se creía que habían factores de resiliencia que enfrentaba el riesgo en los sujetos, ahora son los factores protectores (más no resilientes) los que previenen o resguardan del riesgo. Es decir que la forma en que los niños enfrentan el riesgo no es precisamente resiliente, más bien es una manifestación de un aprendizaje protector que puesto en conjunción o interacción con muchos otros podrían llegar a hacer parte de una respuesta o factor resiliente..

(22) 22 5. La resiliencia puede ser medida y es parte de la salud mental y calidad de vida: la capacidad de desarrollo del ser humano es innata, por lo tanto desarrollarse en medio de condiciones de adversidad es más difícil y transformador de la vida misma. La resiliencia es el “arbitro” (Grotberg, 2002, p.24) de la experiencia adversa y le da un orden en la experiencia de vida y de salud mental del sujeto. 6. Las diferencias culturales disminuyen cuando los adultos son capaces de valorar ideas nuevas y efectivas para el desarrollo humano. 7. Prevención y promoción son diferentes conceptos en relación con la resiliencia. 8. La resiliencia es un proceso: factores de resiliencia, comportamientos y resultados resilientes. 9. La interacción entre factores (yo soy, yo tengo, yo estoy, yo puedo) generan un conjunto de comportamientos resilientes. 15. Infante, F. El documento hace una revisión histórica del concepto de resiliencia y explica cómo (2002).. La se ha transformado a lo largo de los estudios, sin embargo, aquí se evidencian. resiliencia. procesos y estudios específicos que demuestran nuevas teorías. Los investigadores. como. clasificados en estudiar la resiliencia como “proceso” se desplegaron en dos grupos:. proceso: una el primero encaminado a descubrir la relación entre factores de riesgo y la resiliencia revisión de la para que el individuo supere la adversidad; y el segundo grupo encaminado a la literatura. búsqueda de modelos para la promoción de la resiliencia.. reciente. En La primera corriente de estudios: surge a partir de los años 60 y se extiende hacia libro:. los 90’. Un hito importante en este tipo de estudios es el estudio de Werner y Smith. resiliencia:. (1992) quienes estudiaron a 505 individuos durante 32 años en condiciones. descubriend. similares de vulnerabilidad para demostrar finalmente que un alto porcentaje. o las propias mantiene un desarrollo normal a partir de disminuidas condiciones de desarrollo y fortalezas.. estimulación. La segunda corriente de estudios: comienza a partir de mediados de los años 90’. Dos pioneros en estos estudios son Michael Rutter y Edith Grotberg, le siguen otros como Luthar y Cushing (1999), Masten (1999), Kaplan (1999) y Bernard (1999): Este grupo promueve una definición de resiliencia: “un proceso de adaptación dinámico que tiene como resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad” (Luthar, 2000 p.543 citado por Infante, 2002, p.35). definen además tres componentes escenciales asociados al concepto de resiliencia: (1) La noción de adversidad:.

(23) 23 Para identificar resiliencia debe existir una noción clara de adversidad y si el evento adverso es subjetivo u objetivo. También es necesario establecer una conexión entre adversidad y adaptación positiva. (2) La adaptación positiva: Permite identificar la existencia o no de un proceso de resiliencia. “la adaptación puede ser considerada positiva cuando el individuo ha alcanzado expectativas sociales asociadas a una etapa de desarrollo, o cuando no ha habido signos de desajuste” (Infante, 2002, p.37). es necesario contemplar tres aspectos escenciales en la adaptación positiva o resiliente: A. Una connotación ideológica asociada a la adaptación positiva: el concepto de adaptación positiva aún no está adaptado a condiciones de pobreza o de vulnerabilidad mayor a la de países desarrollados, es decir que hacen falta estudios o ideas claras de desarrollo normal de acuerdo al contexto donde se realiza el estudio. B. La heterogeneidad en las áreas del desarrollo humano: es imposible esperar un adaptación positiva en todas las áreas del desarrollo humano por igual, pues son heterogéneas y tanto los intereses, cogniciones y aspectos de personalidad propias del sujeto permiten el desarrollo de aspectos adaptativos resilientes en unas áreas más que en otras. la idea de uniformidad hace ambiciosos los programas esperando crear “superniños” (Infante, 2002, p.38) en los que el desarrollo de la resiliencia los haga “perfectos” sin considerar vulnerabilidades típicas en cualquier sujeto y sus propios esfuerzos por superar la adversidad. C. La variabilidad ontogenética: la resiliencia puede ser promovida a lo largo del ciclo de vida, si hay progresos hacia la primera infancia no quiere decir que ya superó la adversidad o que tiene una personalidad resiliente, por el contrario se requieren de refuerzos y acompañamiento para mantener esos comportamientos resilientes a lo largo del desarrollo. los estudios demuestran que el mantenimiento de condiciones facilita el mantenimiento de conductas resilientes en el niño a lo largo del desarrollo, pero los cambios son normales en el desarrollo humano y la resiliencia es una capacidad con matices diferentes de acuerdo al momento de desarrollo..

(24) 24 (3) El proceso de interacción dinámico entre mecanismos cognitivos, emocionales y socioculturales: Esta permite entender la influencia en el proceso de la resiliencia de un solo sujeto, es decir, que esa resiliencia aun estudiándose de manera individual no hace parte solo de aspectos de personalidad sino de una serie de dependencias e interdependencias entre cultura, familia, escuela, comunidad que aportan unos recursos para el desarrollo de las conductas resilientes. “la noción de proceso descarta definitivamente la concepción de resiliencia como un atributo personal e incorpora la idea de que la adaptación positiva no es solo tarea del niño... (Infante, 2002, p.41) 16. Resiliencia. La autora comienza por hacer un pequeño recorrido histórico de la salud y la salud. s Familiares. mental que se ha centrado en pautas de comportamiento “negativo” o fuera de la Ravazzola,. norma, todo esto porque los modelos psicológicos se han desarrollado a partir de la. M. (2002). enfermedad y no propiamente desde la salud. Preocuparse por modelos de resiliencia es enfocarse en los potenciales y procesos saludables que ayudan y contribuyen positivamente en el comportamiento de un niño o un sujeto. La autora, (Ravazzola, 2002) refiere que el concepto puede ayudar a la colaboración y el dialogo entre profesionales interesados en prácticas que ayuden a resolver problemas y a lograr el bienestar amplio de la población mediante los programas comunitarios. En el documento se proponen dos categorías importantes para trabajar con comunidades: lo primero es una perspectiva de resiliencia (centrado en el enfoque positivo de cambio y de posibilidades), lo segundo sería una perspectiva de construccionismo social para afectar directamente “la noción de construcción social de la sociedad”, deconstruir y construir nuevas formas de ser o estar en sociedad. Enfoque de resiliencias: son las resiliencias individuales, grupales, familiares y comunitarias y hacen alusión a lo mismo ya definido por los teóricos una capacidad potencial de alcanzar logros a partir de las adversidades vividas en diferentes momentos del ciclo vital. Resiliencias relacionales La autora (Ravazzola, 2002) explica que es necesario el estudio de las interacciones potenciadores y sanas para el desarrollo de habilidades y capacidades de resiliencia en sujetos. Por esta razón, ella refiere que las relaciones con un compromiso afectivo.

(25) 25 continuo son fundamentales para el desarrollo de capacidades. Algo importante de estos supuestos es que demuestran el entramado de influencias para el desarrollo de la resiliencia, pues como se menciona en este documento las actitudes resilientes individuales que llaman la atención (como el optimismo, un temperamento alegre, el sentido del humor, entre otros.) también son aprendidas en un contexto de relaciones familiares o sociales. La visión de este autor al respecto de la resiliencia es de “proceso”, (segunda. 17. La. resiliencia en corriente o movimiento teórico). En el documento actual, se dirige a desarrollar el curso de nuevas tesis sobre las capacidades intrínsecas de los sujetos para el desarrollo de la las. resiliencia. Hace alusión a momentos importantes en el desarrollo de los seres. interacciones. humanos, como el desarrollo del lenguaje y del desarrollo biológico: según. precoces: la Cyrulnik (2006), el desarrollo biológico es una parte del desarrollo y trae una adquisición de. estructura ya organizada para unos estándares o márgenes propios, sin embargo el. los ser humano es más que eso, “somos también seres de palabra, de historias y de. recursos. encuentros (Cyrulnik, 2006, p.36)”. En el mundo viviente, todo se comunica: la. internos. en biología es un primer lenguaje estructurante del mundo y de los seres vivos, al. el libro: la momento de la aparición de las palabras le mundo cobra un nuevo sentido y tanto resiliencia. los lenguajes biológicos (que están en la base del desarrollo) como los lenguajes. Desvictimiz. sociales e individuales permiten una comunicación indivisible en el desarrollo de. ar víctima.. la un solo ser humano. El desarrollo del temperamento: todo bebé al inicio de la vida en el vientre. Cyrulnik, B. materno tiene una comunicación con la madre: si esta madre canta o golpea o se (2006).. estresa hay unas reacciones del bebé que evidencian primeros matices de un temperamento, por lo tanto, la comunicación con la madre desde el útero ya es una escuela temperamental y un desarrollo en el niño que determina primeros recursos internos. El bebé mediante el apego con la madre o padre reconoce que puede ser amado por otro y que este amor le estructura primeros aprendizajes en las relaciones afectivas y sociales a lo largo de la vida. Por el contrario, los apegos evitantes (que aprende el niño durante los primeros 10 meses) aumentan la inseguridad en el vínculo de apego y apoyo del niño, en estos apegos se aprenden primeros mecanismos como la indiferencia, útil para cuidar el propio malestar pero inútiles en la desarrollo positivo del niño o niña..

(26) 26 Aprender un apego confuso: este tipo de apegos enseñan al niño unos aprendizajes de desesperanza, son inconsolables aun cuando se ha corregido la dificultad por la cual lloran, esto, porque aprenden a relacionarse con su figura de apego a través de la desesperanza. Aprender un apego ambivalente: como su palabra lo dice, las comunicaciones y manifestaciones del niño hacia la madre contienen unas manifestaciones afectivas de amor e ira en donde la venganza ante la ausencia está presente, peor también el deseo amoroso de mantener los cuidados de esa figura significativa. Otro de los pilares de recurso interno del niño es el lenguaje verbal, ya con el desarrollo del lenguaje hay posibilidad de metamorfosear del dolor y la realidad vivida, ya puede expresar los sentimientos y experiencias vividas. Constatamos de esta manera que el niño que narra sus experiencias traumáticas está transformando el dolor en algo más: está claro que al hablar el trauma, éste no desaparece, pero puede ser transformado en algo más, de esta manera y a partir de este desarrollo, la narratividad es un enorme tutor de resiliencia. El tutor de resiliencia: es indispensable para escuchar y acompañar. Si el niño llega a usar uno de estos recursos (narrativa, relato, dibujo, mirada, apego, etc.), el tutor debe ser sensible a ellos y responder con un nuevo gesto o respuesta de manera que el niño o niñas trabajen internamente sus narrativas en una historia propia. 18. Cyrulnik,. En el capítulo actual Boris Cyrulnik (2006) pretende demostrar otros recursos a los. B. (2006) la que llama recursos externos y que reconoce en otra documentación como un pilar resiliencia en importante de resiliencia. Importante que para hablar de este tipo de condicionantes el curso de la de la resiliencia decide contextualizarlo desde la adolescencia del sujeto, pues ya el vida:. el lenguaje toma una forma diferente y los comportamientos.. encuentro con. El momento evolutivo de la infancia tiene unas dinámicas particulares que se tejen los en la relación de apego, pero hacia la adolescencia esas dinámicas cambian y. recursos. comienza un desarrollo sexual y de identidad nuevo en la vida del sujeto que genera. externos en cambios en las relaciones y en sus intereses. en la adolescencia el sujeto se desapega libro:. la de su figura protectora inicial y comienza una búsqueda de una nueva figura, pone. resiliencia:. en marcha sus habilidades o aptitudes empáticas; “dejamos nuestro mundo para. desvictimar. partir al descubrimiento del mundo mental del otro” (Cyrulnik, 2006, p.189), de esta. la víctima.. manera los niños o niñas que han aprendido el apego seguro durante su infancia cuentan con recursos verbales eficientes para poner en marcha primeros procesos.

(27) 27 de empatía y de relación con el otro que le seducen y le permite ponerse en el lugar de lo que el otro requiere y como conquistar esa otra personalidad. El encuentro con las pulsiones sexuales en la adolescencia implica una metamorfosis no solo del lenguaje, sino también que implica los encuentros con otras figuras afectivas. La pulsión sexual debe ser socializada, pues hace parte de las vivencias internas del adolescente, si por el contrario la timidez o los temores al momento de socializarla interfieren es porque en esos primeros años de vida no contó con agentes resilientes importantes que le aportaran en su desarrollo del lenguaje y de las sensaciones de apego importantes. Todo esto el autor lo resume en un mal acompañamiento al desarrollo, pues si cuando ocurre una tragedia o un trauma en el niño, este no es estimulado de manera positiva o no se le permiten los medios de socialización que requiere, aspectos como la timidez y la no verbalización son visibles en sus primeras practicas empáticas y relacionales en la adolescencia.. Todos los antecedentes referenciados y ampliados en el cuadro inmediatamente anterior dan a conocer un panorama general de investigaciones en resiliencia desde diferentes posturas. Estas investigaciones tienen un valor importante puesto que dan cuenta del rol de la familia y del apego para el desarrollo de la resiliencia, también, dan a conocer el desarrollo histórico y teórico del concepto de resiliencia; brindan información sobre la infancia y el uso de recursos adaptativos para el desarrollo; dan a conocer la importancia de los relatos y las narrativas para el desarrollo de la resiliencia; el papel de la cultura y de los apoyos sociales para el crecimiento del niño, entre otros aspectos importantes.. Llama mi atención que en la búsqueda realizada no fue posible encontrar más material relacionado con la percepción de los padres respecto a sus hijos resilientes (como quedó claro en la investigación de Kärkkäinen, Räty, Kasanen (2009)) sin embargo, el material referenciado hasta el momento brinda un entendimiento de las percepciones familiares respecto a la resiliencia y ofrece hallazgos importantes. Uno que llama mi atención es que los padres al ser evaluados por la percepción de resiliencia (social o educativa en sus hijos) dan como referencia nociones de éxito y habilidades en la escuela, esto demuestra que la escuela y el rendimiento académico (sobresaliente) del niño o niña puede entenderse en el dialogo con los padres como un aspecto de la resiliencia..

(28) 28. Ciertamente, puede relacionarse desde la misma teoría, sin embargo esto es una primera observación que se verá contrastada en los relatos de los padres invitados a la presente investigación, pues el aspecto educativo puede surgir en los relatos como una categoría asociativa a la resiliencia de los niños.. Una segunda observación que surge a partir de la revisión de los antecedentes (y que ya ha sido mencionada en el planteamiento del problema) es sobre el rol de la familia en el papel de la resiliencia. Diferentes autores como Ravazzola (2002), Kotliarenco y Lekannelier, (2004); Cyrulnik (2006), Grotberg (2004) dan cuenta de la importancia de la familia en el proceso de resiliencia. Todos ellos coinciden en que la familia acompaña y estimula el desarrollo de la resiliencia, además tiene la función fundamental de consolidar el proceso de apego en el niño y de constituirse como la primera red social (Grotberg, 2004). Esto estaría relacionado con una idea de familia protectora y cuidadora, estimuladora de condiciones propicias y terreno fértil para la resiliencia en el niño que espero contrastar desde los relatos familiares que surjan en el proceso de campo y resultados.. Podría sugerir que estos hallazgos hasta el momento citados son válidos y consolidan con mucho más énfasis la teoría, sin embargo el rol de la familia puede también proveer inseguridad y desconfianza en la personalidad del niño, pues como lo sugiero en la investigación “Crecer a pesar de todo: un caso de resiliencia infantil” (Pérez, 2016) existen evidencias de una relación familiar (significativa) que usa frecuentemente el castigo psicológico y desconfianza frente a las cualidades adaptativas del niño. Llama mi atención que en esa investigación particular (Pérez, 2016), el niño usa otras alternativas de adaptación más allá de la familia nuclear para el apego a recursos adaptativos. Todo esto me permite pensar que la familia puede hacer parte de un imaginario “poderoso” y estructurante a pesar de las condiciones que enmarcan su dinámica, pues por un lado estructura el desarrollo y por otro puede llegar a limitar algunas condiciones necesarias para la resiliencia..

(29) 29. REFERENTES CONCEPTUALES. La pregunta de investigación ya enunciada en el planteamiento del problema propone unas categorías teóricas importantes. Se espera que estas categorías teóricas soporten positivamente el discurso del análisis de la información y la elaboración de instrumentos idóneos para la recolección de información en las etapas ulteriores del proceso investigativo. Las categorías a desarrollar son resiliencia, infancia, cultura, relatos y familia. Cabe anotar que la infancia en esta revisión teórica transita hacia el concepto de niño o niña, pues los relatos de la investigación, no son en torno a la infancia, sino a un sujeto en particular que es el niño o niña como hijo o hija de esas figuras cuidadoras que relatan las condiciones de vida y las dinámicas familiares.. Resiliencia Éste concepto tiene sus orígenes en la física, cuando la palabra resiliency (Cyrulnik, 2001) designaba la capacidad de un cuerpo para resistir un choque, por tal razón, un resorte al que se le aplicaba una fuerza cualquiera, siempre poseía una tendencia a estirarse nuevamente y retornar a su posición inicial. Estas primeras aproximaciones de las ciencias exactas permitieron una metáfora para la interpretación de las conductas adaptativas humanas. Existen dos hitos importantes en el desarrollo de la resiliencia como concepto teórico, el primero de ellos fue mediante la experiencia de guerra en Londres (1946), donde algunos psicoanalistas observaron capacidades importantes para hacer frente a los hechos adversos vividos en medio del conflicto: Anna Freud (citada por Cyrulnick, 2006), al observar que los niños víctimas de la guerra no expresaban su vivencia de forma verbal, pudo confirmar que ellos y ellas tenían otras formas de lenguaje para expresar y dar a conocer su mundo íntimo; el segundo momento importante para el descubrimiento de este concepto fue en la década de los 80’ cuando Emmy Werner y sus colaboradores (citada por Manciaux, 2006) acompañaron el crecimiento de 201 niños a quienes pronosticaron un riesgo de perturbación en el desarrollo. En este grupo de niños se logró identificar.

(30) 30. que hacia la edad adulta el 85% de la muestra logró un desarrollo normal satisfactorio equiparable a cualquier otro desarrollo estándar. Estas experiencias dieron a conocer un nuevo concepto llamado invulnerabilidad, que llegó a considerarse oportuno para explicar los casos de niños y niñas que a pesar de las adversidades o eventos de estrés podían resistirse y hacer frente a la experiencia dolorosa. De acuerdo con Infante (2002), el tránsito a la palabra resiliencia se debe a que la invulnerabilidad es considerada una capacidad intrínseca del individuo, mientras que la resiliencia implica un proceso que puede ser desarrollado y promovido. Infante (2002), explica que en este mismo progreso teórico, unos primeros investigadores se interesaron por estudiar esos factores protectores en la base de esta adaptación positiva en niños en condiciones de adversidad; y un segundo grupo se interesó por la noción de proceso que implica una interacción entre factores de riesgo y adaptación para que el niño supere la adversidad. En este segundo grupo es preciso ampliar posturas de algunos autores (Grotberg, Cyrulnik, entre otros), pues se consideran las teorías más actuales en el desarrollo del concepto y que podrían dar mayores claridades para el entendimiento de la problemática y el análisis de los resultados:. Edith Henderson Grotberg Esta investigadora es pionera en la noción dinámica de resiliencia al entender tanto unos factores internos o de personalidad del sujeto como unos aspectos interactivos con el contexto, “de esta forma, a pesar de organizar los factores de resiliencia en un modelo tríadico, incorpora la dinámica e interacción entre estos factores” (Infante, 2002, p.34) Existen características (personales) en cada individuo que le permiten sobreponerse y fortalecerse de situaciones de adversidad: “la autoconfianza y el optimismo son características que tienden a beneficiar a aquellos jóvenes con tendencia a deprimirse cada vez que viven una situación adversa. Por otro lado, el control de los impulsos, la responsabilidad, el respeto, la empatía y el cuidado por otras personas tienden a beneficiar a aquellos jóvenes que tienen una predisposición a ser violentos” (Grotberg citada por Melillo et al, 2004, p.156)..

(31) 31. La autora amplía el estudio de la resiliencia no sólo en este tipo de características personales, también en su interacción con el medio ambiente a través de 4 áreas que corresponden a: los soportes y recursos externos “yo tengo”, la fortaleza intrapsiquica “yo soy”-“yo estoy”, y las habilidades interpersonales y sociales “yo puedo”, áreas que deben interactuar entre sí para el desarrollo de la resiliencia. “Es importante señalar que una persona resiliente no necesita tener todos estos aspectos, pero uno solo no es suficiente (…) la interacción entre estos factores es dinámica, va variando a lo largo de las etapas del desarrollo humano y cambia de acuerdo con la situación de adversidad” (Grotberg citada por Melillo et al, 2004, p. 161). Resaltando un ejemplo sobre el bullying o matoneo escolar, Grotberg (citado por Melillo et al, 2004) agrega que la gran mayoría de los casos en que los jóvenes ejercen alguna agresión sobre otro compañero, se debe inicialmente a que no conocen otro modelo de comportamiento, por lo que se resalta la importancia del rol de la escuela y de la familia como espejo en las relaciones sociales.. Boris Cyrulnick Este autor es ampliamente reconocido en el estudio de la resiliencia. No define la resiliencia desde una postura de capacidades individuales, al igual que Grotberg hay una aceptación dinámica e interaccionista entre las capacidades individuales del sujeto y un medio social en el que se cuela finalmente el niño resiliente. Define la resiliencia como “un proceso, un devenir del niño que, a fuerza de actos y de palabras, inscribe su desarrollo en un medio y escribe su historia en una cultura” (Cyrulnik, 2006, p. 214). Cyrulnik define la resiliencia como proceso y va más allá de las capacidades individuales que hacen al niño o persona resiliente, reconoce unos recursos internos importantes y factores genéticos necesarios, más no fundamentales y completos. Evidencia de esto es la descripción de tres condiciones importantes para la resiliencia, entre las que se encuentran (1) los recursos internos, (2) la significación que se le atribuye al hecho y (3) la disposición de recursos internos: 1. Los recursos internos: de acuerdo con Cyrulnik (2006) estos recursos comienzan a adquirirse en los primeros momentos de relación con la familia, donde aún no están presentes las habilidades verbales del niño y en donde se memorizan diferentes comportamientos como.

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