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FECHA: 22 de Septiembre de 19991

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/

DIVIZSION: Ciencias Biológic~ y de la Salud.

L K . /CARRERA: Biología.

MATERM: Servicio Social.

'TITULO: Mmtetlimiento y Actilsilización de la Coleccián Entomológica de la

UaM-I

eon fines

de

investigación relacionado ai proyecto

'I

Dinarnica

de Comunidades Naturales de Zonas Áridas:

Interacciones particulares".

'

FECHA: 22 de Septiembre de 19991

-

/ALUMNO:

Medid Reyes Ma. Rosa.

MATRICULA: 89240591.

(2)

Resumen del Servicio Social. Nombre: Medii Reyes Ma. Rosa.

Matricula: 89240591 Licenciatura: Biología.

ENTOMOL&CA DE LA UAM-I CON FINES DE INVESTIGACibN

RELACIONADO AL PROYECTO " DlNAMiCA DE COhKJNIDADES NATURALES DE ZONAS ARIDAS: INTERACCIONES PARTICULARES.

Clave de Registro: B-015-98.

Pecha de entrega: 1' -Marzo- 1998.

Nombre y Adscripción del Asesor: María del Carmen Herrera Fuentes. Profesor Titular "B"

Tiailo del

traba~o:

MANTENIMIENTO Y ACTUALIZACION DE LA COLECCI~N

RESUMEN

Se realizó una salida de campo a Zapotidán Salinas Puebla, de donde provienen los organismos depositados en la colección; ahí se conocieron las unidades de vegetación en las que fueron capturados dichos organismos y se pusierón en práctica los diferentes métodos de captura: golpeo de follaje y

ramas,

captura directa y captura por medio de redes áereas.

Se observaron y distinguieron

las

características morfológicas que definen y separan cada uno de los órdenes.

Se revisaron 423 organismos pertenecientes a 16 órdenes de insectos, y 15

organismos pertenecientes al orden Acarii, clase Arachnida.

La identificación de los organismos se realizó mediate el empleo de claves

(3)

Di

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r.

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c:

G

D

MANTENIMIENTO

Y

ACTUALIZACION DE LA

COLECCIÓN ENTOMOLÓGICA DE

LA

UAM-I CON

FINES

DE INVESTIGACIÓN RELACIONADO CON EL

PROYECTO

'I

DINÁMICA DE COMUNIDADES

PARTICULARES".

NATURALES

DE ZONAS ÁRIDAS: INTERACCIONES

Los artrópodos son un grupo de animales particularmente interesante por su antiguedad, su gran diversidad de formas y relaciones, así como sus numerosas implicaci6nes en la vida

de

todos los

demás

seres vivos, incluyendo al hombre.

De

este grupo sobresalen los insectos, siendo este el

linaje

más

diverso; el número

de

especies de insectos conocidas es muy dificil de estimar, pero excede con certeza al de todos los

demás

animales en su

conjunto.

De

acuerdo con Hammond (1992) se han descrito cerca de 1,025,000 especies de artrópodos, de los cuales alrededor de 950,000 son insectos. En cuanto a las que faltan por describir, se dice que de insectos

deben

existir en el mundo entre 1.84 y 2.5 millones

de

especies (Hodkinson & Casson, 1991). Entre

las

estimaciones

más

extremas del número de especies

de

insectos efectuadas en los últimos años, se encuentra la de 30 millones de Erwin (1 982); la más moderada parece ser la

de

Stork (1 994), quién calcula entre 3 y 4 millones de especies en el mundo.

En el caso de México, la riqueza de artrópodos

es

enorme y la fauna

mexicana

ha

sido

estudiada por un gran número de autores y la bibliografía

sobre artr6podos mexicanos es abundante.

Pero sin lugar a dudas, la

fuente

de información más importante para

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o

Americana, editada por F.D. Godman y A. Salvin en más de 50 volhnes publicados entre 1879 y 1915.

En esta obra se doeurnentaron un total de 1,560 especies de artrópodos no insectos, (Arachnida, Chilopoda y Diplopoda) y 33,502 especies de insectos. Las referencias contemporáneas dicen que en México existen 110,000

especies aproximadame nte ( Móron y

Valenzuela-Gonzales,1993),

pero Llorente y Garcia

A

l

-

1996, estiman que este número podria ascender a

300,000 6-400.000 especies de insectos, que correspandtld -++Yo

de

ia

diversidad mundial. Con base

en

datos previos, se puede afirmar que México es un país que concentra alrededor del 10% de

las

especies del mundo y que más del 100? de éstas son especies que sólo se encuentran en nuestro país.

Entre las causas que hacen de México un país de gran diversidad biológica

están la topografía, variedad de climas y

una

compleja historia geológica, biológica y cultural, la situación geográfica que lo sitúa como frontera entre dos regiones biogeográhw, la NeSrtica y la Neotropical (Toledo 1988; Soberón-Mainem y Llorente-Bousquets, 1993). Estos factores

han

contribuido a formar un mosaico de condiciones ambientales y microambientales que promueven una gran

variedad

de habitats y de formas de vida (Sarukhan, Soberón y Larson-Guena, 1996).

En la actualidad se habla sobre la imposibilidad

de

conservar la biodiversidad, no solo de un país como el nuestro, si no de todo el planeta, si no se cuenta antes con

una

estructura bbica del conocimiento taxonómico @iCastri 1989; Dirzo 1990; Toledo 1988; HafFter 1991,1994; Llorente- Bousquets 1996).

Los inventarios biológicos,

en

este caso los faunísticos, son el primer paso

necesario para la obtención de un conocimiento contiable acerca de las especies que habitan un espacio determinado y sus distribuciones a través del tiempo (Toledo, 1994).

Así

mismo, proporcionan los elementos necesarios

para plantear la ecología de

una

especie o de una comunidad particular, o para

el manejo y la conservación de los recursos naturaies de una región

determinada.

Hacer un inventario faunístico no es tarea h i 1 y enfrenta, además , dos

grandes problemas ( Lamothe-Argumedo, 1989). El primero, es el hecho de

que solo ciertas categorías taxonómicas

han

sido el centro de atención en cuanto a la catalogación

de

especies. El segundo, es que se requiere de un

grupo de trabajo formado por especialistas en la taxonomía de cada grupo, así como de recursos humanos a nivel técnico especializado en la colecta y

(5)

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f

Por otra parte, debe tomarse en cuenta que la descripción y denominación de las especies

es

una tarea elemental y necesaria para alcanzar un conocimiento más profundo, a través del análisis de sus relaciones filogenéticas y biogeográficas.

Mientras que en Estados Unidos hay m á s de 300 expertos, en México apenas

se alcanza un número de solo 50, seis veces menos para

una

fauna tres veces mayor. Además, México cuenta con una

in&aestmctura

muy deficiente en

cuanto a instalaciones para centros de colecciones y museos, mobiliario, hemerobibliotecas, equipos e instrumentos y vehículos.

Ahora bien, la importancia de una colección científica se valora por la calidad y cantidad de trahjo acaáémico que de ella emana, y por la cantidad y calidad del material depositado, por la áreas geogt.bficas muestreadas, por la intensidad y estacionalidad con la que efectúan

los

muesúeos, por los taxas representados, por el orden que priva en ellas, por la competencia profesional del personal asociado a los recursos humanos que ahí se forman y por los

servicios que prestan a la coaunidad.

Las colecciones no son solamente herramientas bhisicas del taxónomo, sino que representan el resúmen y la memoria de la naturaleza, constituyendo una fuente de conocimiento y parte del patrimonio nacional ( Díaz, 1994).

La

colección de Insectos de la UAM-I es de recienie creación y se formó como resultado de las colectas llevadas cabo en los proyectos del área de Ecología.

OBJETIVOS

1

.-

Familiarizarse con los pnncipaíes órdenes, relacionados con el proyecto

2.- Examinar el materiai existente que proviene de colectas realizadas

en

las

3 .- Mantenimiento del material existente de la siguiente manera: de Ecología de Zonas Aridas.

zonas de estudio.

a) Revisar el nivel de alcohol;

b)

Conocer las técnicas de colecta y montaje para los diferentes

c) Determinación de los organismos;

d) Elaboración de preparaciones permanentes

de

los organismos que a& ordenes.

lo

requieran.

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METODOLOGI A.

Durante los años de 1997 y 1998 dentro el proyecto "Dinámica de

Comunidades naturales de

Zonas

Aridas:

hteracciones particulares", se realizaron colectas de insectos en varios sitios dentro del valle

de

zapotitlsln Salinas,

Puebla.

Se utilizaron varias técnicas de muestre0 según la unidad

de

vegetación muestreada,

En

el caso de

izo&

y wtolín, el muestre0 consistió en

golpear el follaje de hojas secas; el golpeo se realizó con una varilla metálica de lm. de longitud, los insectos se recibieron en

una

manta de 50 x 70 cm. y se recogieron mediante un asplradar de

succión

bucal siendo preservados directamente en alcohol al 80%. Para la colecta sobre cactáceas e insectos rastreros, esta se

hizo

manualmente con la ayuda

de

un pincel htunedo: con las pinzas de relojero y transferidos directamente al alcohol.

En

el caso de

insectos aéreos se utilizaron redes entomológicas y los ejemplares fueron depositados direciamente en alcohol

.

Para

su identificación, el primer paso fue separar los insectos por su forma y

con la ayuda de claves taxonómicas detdar!os

en

primera instancia a nivel

de orden.

El

segundo paso fue la revisión bibliográfica sobre los órdenes representados en la colección, con el fin de conocer más y mejor las características de cada

uno de ellos y con la

finalidad de

hacer

una

detenninac

ión a categorías taxonómicas

inferiores,

como familia, género y en algunos casos a especie.

Para algunos ejemplares fue necesario el montaje

en

preparaciones

permanentes.

En

el caso de insectos grandes, estos fueron montados en

alfileres entomológkos para su preservaci6n definitiva.

OBJETIVOS

Y

METAS

ALCANZADAS

En

términos generales, se cubrieron los objetivos, teóricos y prácticos, que se

habían planteado desde un principio. Se observaron y distinguieron las características morfológicas que definen y separan cada uno de los órdenes colectados en la zona

de

estudio. El examen de los organismos pertenecientes a cada uno de los

órdenes,

permitió en algunos reconocer categorías

más

bajas

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‘1

83

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c

en la ZOM de estudio, y reconocer 10s variados habitats donde se localizan los insectos. Se aprendió a determmar el material por medio de las claves

taxonómicas, y se conoció todo el proceso que se sigue para elaborar preparaciones permanentes.

ACTIVIDADES

WALEADAS

I.- Actividades de campo.

Se reaiizó una salida al sitio donde se llevó a cabo el proyecto del que deriva

este servicio social (Zapotitlán, Salinas, he.); ahí se colectó en diferentes

unidades

de vegetación, en las que se pusieron en

práotica

los diversos métodos de colecta que existen para insectos. La salida se realizó del 27 al 30

de octubre de 1998.

Las

colectas se hicieron en tetecheras, izotal y arbustos espinosos entre los 1350 y 1530 m.s.n.m.. Los métodos de captura empleados fueron principalmente por goipeo de follaje y

ramas,

captura manuai y por medio de redes aéreas.

11.- Actividades de laboratorio.

Esta actividad es la más importante y requirió de

un

mayor tiempo ya que incluye: mantenimiento, determinación y montaje de los ejemplares.

a) Primeramente se revisó el materid colectado durante el desarrollo del proyecto, y en la colecta en la que participé, se separó primero por 6rdenes y se colocaron en fiascos viales con etanol al 80%, anexhdoles una etiqueta

con los datos de colecta.

b) Se observaron bajo el microscopio de disección y se utilizaron claves taxonómicas, en especial las claves de Borror (1989), Morón y Terrón (1988)

para la mayoría de los órdenes, mientras que para hormigas se utilizó la de Fernández (1991), y para hedpteros Slater (1978), así como también se consultaron algunos artículos especializados.

c) Una vez determinados los ejemplares, se procedió a preparar al ejemplar para su montaje definitivo, ya sea en seco mediante aifileres entomológicos,

para los insectos que tenían un tamaAo entre 2 a 5

mm:

para los insectos que por su tamaño y consistencia ameritaron montaje permanente en laminillas de vidrio, se desbidrató al ejemplar pasándolo a diferentes concentraciones de alcohol (50,70,80,90,y 100%) y posteriormente utilizando báísamo de Canadá como montaje permanente. Los ejempiares muy pequeños o muy frágiles se

mantuvieron en íiascos viales con etano1 al 80%.

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Técnica de montaje en seco:

Primeramente se introduce al ejemplar a una cámara húmeda ( la cual es un recipiente con tapa conteniendo arena), se le agrega

una

solución de alcohol etilico, acetato de etíleno, benceno y agua destilada, lo que permitió el reblandecimiento del organismo para poder manipularlo (Borror,1989; Gavifío,1!274 y Llorente, 1990); una vez hecho esto, se

procede

a montar los ejemplares, atravesándolos con alfileres entomológiws de acero inoxidable y que d a n de grosor y deben emplearse para especímenes mayores de 5mm de longitud y 2mm de ancho.

Para sostener los ejemplares se utilizan pinzas entomológicas y agujas de disección

.

Los alfileres deben colocarse en sitios preestablecidos para cada

p p o de insectos; generalmente el alfiler se clava hacia los lados (excéntricamente), de modo que no destruya

las

características taxonómicas, elegidos así porque representan las partes más duras, a la vez que se acercan al centro de gravedad del insecto. Si los

insectos

son

de tamaño mediano, se recomienda utilizar alfileres entomológicos del número 2 ó 3.

En los colebpteros (escarabajos), el alfiler se clava Sobre el élitro derecho, en la parte anterior, de modo que salga entre el 2do.

Y

el 3er. par de patas.

En

los hemípteros y homópteros (chinches y pulgones), sobre el lado derecho del escutelo.

En

los orthópteros (chapulines) y blattarios (cucarachas), sobre el lado derecho del toráx. Se pueden montar con las alas de un lado extendidas, las patas bien levantadas y las antenas hacia aühs, a los lados del cuerpo.

Las

lepidópteros, palomillas, odonatos, &.,se clavan en el centro del toráx.

Los dipteros (moscas) e himenópteros ( avispas, abejas y hormigas), se clavan hacia el lado derecho a través del protoráx.

Para introducir el alfiler en el cuerpo de los insectos, se colocan firmemente sobre una tablita de madera o placa de montaje de aglomerado ("unicel") o de

espuma de polietiieno con 2 ó 3cm. de grosor, &clando de no romper las patas (Gaviño,1974). excepto en los lepidópteros (mariposas) que deben montarse sobre un extendedor especial de madera suave, los bordes posteriores de las alas mesotorácicas formando un ángulo de 90" en relación

al eje longitudlliitl del cuerpo (Gaviflo, 1974; Morón y Terrón , 1988)

.

También los odonatos y otros insectos con alas grandes pueden montarse con

este tipo de extendedores. El insecto pinchado debe de quedar perpendicular al eje del alfiler y entre el cuerpo y la

cabeza

del alfiler debe

haber

una distancia

de lcm. (Llorente. 1990; Morón y Terrón, 1988), para que se pueda tomar, sin

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natural; patas y antenas permanecen siméiricas y apartadas solo un poco del

cuerpo.

Los insectos de antenas largas deben tenerlas volteadas hacia a& (Llorente, 1990).

Los insectos pequeños pueden pegarse en el vértice de piezas triangulares de cartulina o papel cauché grueso, pegándolos con una gota de goma entomológica. También es posible pegar duectamente los insectos pequefios

sobre

la

superficie

de

rectángulos de camilina o mica, disponiendo pequeñas series de ellos en posiciones diferentes, que facilitan observar todas las partes del cuerpo durante su estudio (Llorente, 1990; Morón y Terrón, 1988).

Las

hormigas

de

tamaño medio 6 pequeño se pegan sobre

la

cara superior del triángulo, con el abdómen

casi

apoyado en el alfiler, las patas y antenas

quedan fuera del triángulo; como generalmente se colectan series de una

misma especie, el material se conserva parte en alcohol y parte montado en

seco (Llorente, 1990).

d) La forma como están montados los especímenes así como la altura sobre el alfiler deben ser uniformes (Gaviño,

1974).

UM

vez que estan montados, se les coloca una etiqueta con datos como localidad, fecha, sustrato y colector, y una etiqueta más con los datos taxonómicos como orden

,

suborden familia, género, etc.

Finalmente los ejemplares ya montados se les arreglo

en

cajas de cartón de

tamaño pequeño especificqnb en cada caja el orden y la familia a la que pertenecen.

RESULTADOS

(10)
(11)

En la gráfica 1 se muestra el número total de individuos de cada orden. Como se puede observar en la gráfica los órdenes con mayor número de individuos pertenecen a los órdenes Coleoptem, Isoptera, PsoC0p;tera e Himenoptem, esto

se debe principalmente a que las colectas se han realizado en función de los

intereses del proyecto.

La distribución de los ejemplares en cada orden se presenta de la manera siguiente:

10 ejemplares corresponden al orden Odonata de los cuales 3 pertenecen al suborden Zigóptera con dos familias Lesticidae y Coenagrionidae y 7 al suborden Anisoptera pertenecientes a la familia Libellulidae.

28 ejemplares corresponden al orden orthóptera, de los cuales 22 pertenecen ai suborden Caelífera, familia Acrididae y 6 ai suborden Ensifera divido en tres familias: Tettiniidae, Grillycrídae y Orillidae.

6 ejemplares corresponden al orden Mantodea pertenecientes a la familia Mantidae.

7 ejemplares corresponden al orden Phasmida todos pertenecientes a la familia Pseudophasmatidae.

29 ejemplares corresponden al orden Blattaria y a la familia Blaberidae. 5 ejemplares corresponden al orden Dermsptera, suborden Forficulina, comprendido familia Libiidae.

70 ejemplares corrqnden al orden Iyóptera pertenecientes a las familias: Termitidae y Rhynotermytdae.

Del orden Psocoptera se tienen 22 especies, solo que estas se encuentran

depositadas en la colección del Instituto de Biología de la UNAM.

nueve familias: Reduviidae, Genidae, Nabidae, Coreidae, Anthocondae, Corixidae,

Fulgoridae, Tingidae y Hidrometidae.

9 ejemplares corresponden ai orden Homóptera pertenecientes al suborden

Auchenorryncha distribuidos en dos familias: Cicadeidae y Cacadellidae. 16 ejemplares corresponden al orden Thysanóptera, pertenecientes al

suborden Tubulifera y a la familia Phiaethípidae.

13 ejemplares corresponden al orden Neuroptera, de los cuales 11 pertenecen al suborden Plannipenia, repartidos en tres familias: Mantispidae, Myrmeleontidae y Crisopidae y 2 al suborden Megaloptera y a la familia Corydalidae.

106 ejemplares corresponden al orden Coleóptera, de los cuales 99

pertenecen ai suborden Polyphaga repartidos en 17 familias: Curculionidae, Hidrophiiidae, Scarabaeidae, Cerambycidae, Crysomelidae, Sthaphylinidae,

(12)

Meloide, Tenebrionidae, Bruchidae,

Passalidae,

Buprespidae, Apionidae, Lagriidae, Cucujidae,

Brentidae,

Derodontidae, Nosodendridae, y 7 pertenecen al suborden Adephaga y a las familias: Carabidae y Dysticidae

5 ejemplares corresponden al orden Lepidoptera.

18 ejemplares corresponden al orden Díptera, pertenecientes al suborden Brachycera y a las Edmilias: Asiliidae, Bombilildae, Musilidae y AplOCendae.

39 ejemplares Corresponden al orden Himenóptera, de los cuales 36

correspoden al suborden Apocrita y a las familias: Ichneumonidae, Pompilidae, Vespidae, Diapiidae, Mutillidae, Scotiilidae y Formicidae, y 3 perfenan al suborden Symphyta y a la familia Apidae. También existe un

gran numero de hormigas pertenecientes

a

ala familia Formicidae. Estos

organismos no fueron tomados en cuenta por estar siendo trabajados en otro

proyecto, se encuentran preservados en alcohol al 80%

CONCLUSIONES

Los Insectos son muy diversos y esta diversificación se da gracias a sus cortos ciclos de

vida,

a su pequeño tamafío, a la presencia de alas, a sus

variados hábitos aiirnenticios y a

una

alta tasa reproductiva Esto da por resultado una gran variedad de formas y gran cantidad de individuos por

forma por lo tanto, la identificación de las especies se hace dificil. Para conocer esta gran diversidad que mejor recurso que contar con un acervo o

colección de referencia, siendo esta

una

herramienta fundamental. Para el caso

de la UAM-I, es la primera colección entomológica de investigación sobre una

fauna local, en este caso del Valle de zzipotitlán Salinas, sitio que se ubica dentro de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-cuicatlán. En esta región se encuentran importantes yacimientos fosilíferos,

una

muy importante varieúad

de estrategias ecológicas de plantas y animales que se iraduce en una alta

diversidad de especies. Aunque desde 1930 se publicaron estudios sobre la flora

de

Tehuacán y por lo tanto se considera que esta bien estudiado esto po

sucede en el caso de la fauna, y hasta ahora no hay un inventario

publjaacln.

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C

RECOMENDACIONES

La

taxonomía zoológica no implica únicamente el describir y clasificar a las especies. Su labor comprende el estudio

de

las relaciones filogenéticas entre las especies, su distribución geográ6ca, el comportamientu de

sus

poblaciones

y otros aspectos ecológicos.

Sin embargo, la descripción y denominación de especies

son

la base indispensable para todo tipo de estudios y análisis

de

las relaciones evolutivas

entre las especies. Esta tarea abarca todo un proceso que comienza con la búsqueda de organismos en sus diferentes habitats, su procesamiento en el laboratorio para su conservación y finalmente, su reconocimiento y colocación dentro

de

las categorías taxonómicas existentes.

Desde mi punto de vista es importante que se siga llevando a cabo el

mantenimiento de la colección , ya que es depositaria importante de fauna

local que dentro

de

un tiempo podría ilegar a desaparecer 6 alterarse.

Por

eüo, es indispensable que se brinden recursos económicos, espacio y mobiliario adecuado para su desarrollo y mantenimiento.

(14)

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