U N I V E R S I D A D
A U T O N O M A
M E T R O P O L I T A N A
CASA ABIERTA AL TIEMPODIVISION CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
UNiDAD IZTAPALAPA
LkBERADOR DE LAS
MUJ
SEMINARIO
DE INVESTIGACION
QUE
PARA
OBTENER
EL
TITULO
DE:
L I C E N C I A D A E N F I L O S O F I A
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N
T
A
:
H E R M I L A
H E R N A N D E Z
M E N D E Z
MATRICULA: 91229733
ASESOR: CHARRY SANCHEZ CLARA INES
IN MEMORIAN
Maria Dolores
CON MUCHO CARIijO
A mis padres
A mis hermanos
CON ESPECIAL DULZURA
A Ricardo
CON AGRADECIMIENTO
A todos mis profesores
páginas
INTROWCCION
EL PATRIARCAM)
EWCACION FORMAZ, E INFORMAL
MUJER EWCAJXIRA Y CREADORA DE VALORES
~WCACION CONCIENTIZADORA
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFIA
1
7
17
I N T R O D U C C I O N
Las mujeres y los hombres somos diferentes, tenemos
capacidades y necesidades distintas. Pero ser diferente no
quiere decir ser inferior, ni siquiera cuando, a causa de la
diferencia se es, más débil o vulnerable. Debido a lo anterior,
planteo en este trabajo que la educación es un medio a partir
del cual la mujer puede superar la subordinación social;
planteo que la educación es un instrumento por medio del
cual la mujer puede encontrar los valores que la reivindiquen,
la educación no debe ser sólo un predicar en los salones, tam-
bién en el hogar, con los amigos, en el trabajo y en la so-
ciedad.
Para hablar de un tipo de educación que reivindique a l a
mujer se va a tomar en cuenta que los valores que se enseñan
en la sociedad vienen dados del modelo social patriarcal, en
donde la mujer sólo es un objeto que sirve para preservar la
especie, en donde no cuentan sus derechos, y mucho menos su
igualdad frente al hombre; es decir, tener presente que en
nuestra sociedad existe una cultura patriarcal discriminatoria
de lo femenino, en donde con frecuencia los hombres -esposos,
autoridad, y causan daños patrimoniales, psicológicos o
físicos a las mujeres y a los niños que conviven con ellos,
y lo mismo sucede con la autoridad que no apoya .?l respeto
a los Derechos establecidos en la Constitución.
Por ello, un objetivo a buscar es una educación donde se
motive a la igualdad de derechos y obligaciones, tanto feme-
ninos como masculinos.
Además de establecer que la sociedad actual reprime al gé-
nero femenino impidiéndole que ejerza sus derechos, se preo-
cupe de sus necesidades y desarrolle sus intereses.
Los cuatro capítulos incluidos en este trabajo son:
a) El patriarcado; b) Educación formal e informal; c ) Mujer
educadora y creadora de valores y d ) La educación concien-
tizadora.
En estos capítulos trato de exponer la situación que vi-
ven las mujeres de hoy en México, así mismo planteo que la b
educación no sólo es un adiestramiento o capacitacihn, sino
que la educación es un medio para que las mujeres puedan cono
cer y defender sus derechos, y para que el hombre y la mu-
jer aprendan a compartir obligaciones y respetar los dere-
E L P A T R I A R C A D O
El patriarcado es posiblemente la razón más impor
-
tante por la cual la mujer es y ha sido relegada a un segun
do plano en la sociedad, en el trabajo y en la escuela. An-
tes de saber el porqué de tal situación, es bueno saber que
"el patriarcado es la estructura social basada en la pro
-
piedad y posesión de la mujer, en el que ésta adquiere no
derechos sino obligaciones concretas y funciones subordina-
das al hombre"1. La historia permite suponer que el hombre.
al ir evolucionando, primero de manera biológica hasta al-
canzar a sostenerse en dos pies, se alimenta de lo que ca-
za y de lo que la hembra llega a recolectar, pero en si to-
davía no está conciente del hecho de ejercer sobre la mujer
todo su poder, ya que la mujer al ejercer la domesticación
de los animales, el cuidado del fuego y el cultivo de las
plantas es quien ejerce de cierta manera el mando, y ade
-
más cuenta con el hecho de tener de su lado la generación de
la vida, la fertilidad. Pero llega un momento en la histo-
ria que :
"la abolición del derecho materno fue la gran derrota del sexo € e -
ha sido gradualmente retocada y disimulada, en ciertos sitios hasta revestida de formas más suaves, pero de ningún modo se ha suprimido"2.
Nos damos cuenta que los trabajos domésticos no representaron
tampoco ningún avance significativo, pues son repetición per-
manente donde no se crea nada nuevo. Se puede decir que en
ese momento el hombre da inicio a su ejecución de poder sobre
la mujer y en la sociedad, además de su imposición de dere-
chos y valores.
Sin embargo, a lo largo de la historia hay mujeres que
rompieron con el esquema patriarcal (Sor Juana Inés de la
Cruz, Josefa Ortíz de Dominguez, Rigoberta Menchú, entre mu-
chas otras), y alcanzan a ejercer sus anhelos de superación.
En el orden patriarcal la mujer tiene que asumir la actitud
de ser fiel, obediente, sufrida, domada, es decir, totalmen-
te reprimida para pugnar por sus derechos y oprimida porque
sólo cumple con la función materna, siendo éste el Único es-
pacio que el poder patriarcal ha reservado a las mujeres,
para que expresen su amor o frustración.
No podemos olvidarnos que la opresión y la represión de
la mujer está dada en todos los contextos de la vida social,
en el espacio público y en el privado. La mujer mexicana ha
sufrido también el patriarcado. En tiempo precolombino a
las mujeres jóvenes se les enseñaba a amar y mantener la
responsabilidad de ser madres, esposas y apoyo moral, esto
se debía a que "la diosa de la tierra o diosa-madre es el más
eminente representante de las fuerzas ctónicas ( . . . ) y su
papel es asumido en la vida cotidiana por la mujer
,
con-siderada como madre, que cultiva las plantas Útiles y vigi-
la su crecimiento y trae hijos al mundo como la tierra hace
nacer y prosperar la vegetaciÓn"3, esto da un status bajo
en la sociedad a la mujer. En cambio el hombre era preparado
para ser guerrero, agricultor, constructor y se 1é permitía
tener más acceso a los conocimientos religiosos y civícos
en comparación a la mujer.
Durante la conquista española en México, la mujer dejó de
ser respetada, aún cuando tenía el don de la fertilidad; en
momento que los españoles colonizaron, "con l a s mujeres la violencia fue apudizada porque la adversidad subrayó la devalua- ción que sufre toda mujer en la sociedad patriarcal. Atrapada en el choque de dos culturas profun- damente patriarcales y patriloca- les, la mujer debió estar sometida en toda circunstancia, siítil o
abiertamente al varón: el vence- dor o el vencido"4,
es decir, la mujer fue sexualmente maltratada, econbmicamen-
te explotada y mantenida en la ignorancia, en dos palabras:
totalmente oprimida.
Javier Clavijero nos otorga bases para saber que a la
mujer indígena, después de haber sido evangelizada, se le exi-
gi6 sumus'ión y obediencia para obtener la comida y el vestido
por darte d e su marido. Clavijero dice:"las doncellas ( . . . )
intruíanse en l o s oficios mujeriles con 10 qu se conseguía
cargos del matrimonio"5; esto se lograba cuando eran educa-
das en los seminarios, donde s e difundundía la inteligencia
para saber llevar con arte las obligaciones propias de la
mujer. No podemos dejar de lado que la mujer, despu6s de la
evangelización, no le quedó más opción que ser madre, porque
esto quedó determinado en el momento de eligir a la Virgen
Maria como el modelo que el hombre deseaba tener en una mu-
jer: ser callada,modesta, humilde, servicial y una madre
incapaz de sentir algún placer corporal porque eso iba en con-
tra de lo establecido.
Durante la independencia de México la condición de la
mujer no sufrió combios en el aspecto social; los cambios se
iniciaron a partir de 1953 cuando se ganó el derecho al voto;
cuando en todo el mundo las mujeres, algunas, empezaron a
ganar el reconocimiento de ciudadanos.
En 1970 y 1979 surgen movimientos feministas que logran
cambios jurídicos respecto del trabajo, además de desarrollar
un programa de educación sexual y de control natal. Un ejem-
plo de e s o s cambios e s la declaración sobre la eliminación de
la discriminación contra la mujer; esta declaración fue acep-
tada en 1967 por la Asamblea General de las Naciones Unidas
.
Se firma y se ratifica doce años después; en 1981 Mgxico se
firma y ratifica. Los pasos son lentos
,
pero queda la espe-ranza de que son seguros.
Durante el gobierno de Lázaro Cardenas, hay una gran
participación politíca y social; pero con ello no s e puede
hablar de grandes avances en el campo de los derechos de l a
mujer.
Nos damos cuenta que las mujeres tenemos un gran proble-
ma enfrente, el cual hay que superar, pues "la mujer enredada en los mecanismos opresivos de' patriarcado, acomodada y adaptada a ellos, inmersa en el propio en- grane de l a estructura de la domi- nación, como todo oprimido, teme a la libertad, en cuanto que no se siente capaz de correr el riesgo de asumirla. Por eso l a libertad de la mujer será siempre un verda- dero parto,un parto muy doloroso. La mujer que nazca de é1 será una mujer nueva, sólo viable en y por la superación de la contradicción opresor-oprimido, que en Última instancia será la liberación de t o d o s , varones y mujeres. La su- peración de la Contradicción es un parto que traerá al mundo a ese hombre y a esa mujer nuevos -ni opresores ni oprimidos- sino per- sonas liberándose mutiíamente"6.
Sin embargo, el simple hecho de saber que el patriarcado
limita a la mujer, no ayuda a superarlo, hay que tomar con
-
ciencia del problema para promover cambios sociales, éticos,
laborales,escolares,jurídicos y legislativos, para que la
mujer ocupe un lugar al lado de el hombre, pero sin perder
identidad, segura de sus valores, de su cultura y de ella
2.-Federico Engels. 1979, Origen de la familia (de la propiedad privada y el estado), editorial época, México, p 67.
3.-Kenelm O.L. Burrige. et al., 1990, "las religiones de los
indios de América" en Historia de las reliqiones (las re- liones de los pueblos sin tradición escrita), 3 ed., siglo XXI, México, (tomo 2), p 304.
4 . - Lilia Granillo Vázquez."el sexo en la conquista de América" enhmérica-Europa( de encuentros
,
desencuentros y encubri-1992
r,
UAM, México, p 50.mientos, memorias del encuentro y diáloqo entre dos mundos
5.- Francisco Javier Clavijero."Libro VII" en Historia anti- qua de México (1780), 3 ed., PorrÚa, México, p 200.
6.-Luis Pérez, op Cit. p 126.
E D U C A C I O N
F O R M A L E I N F O R M A L
Durante la adolescencia, las jóvenes, comienzan a
plantearse el problema de la enseñanza que han 2ecibido en
casa, obedeciendo al padre, al hermano; en la escuela
enfrentándose a algunos profesores que las consideran infe-
riores e incapaces de analizar un tema, dar una clase o de
exponer sus dudas. Lo anterior crea confusiónes en la mujer
al querer responder a sus preguntas, pues tanto en la escuela
como en casa se repiten siempre los mismos valores de opre-
sión, represión y dependencia.
Es decir, la enseñanza patriarcal, es una parte que en .-
la estructura social también es transmitida de generación en
generación, por la familia, y que termina siendo parte de la
cultura, las costumbres y los hábitos.
En la cultura, la problemática patriarcal o , también co-
nocido como machismo, se presenta en la mayorfa de los casos
como dominación y control del hombre hacia la mujer, lo que
Ié permite, al hombre, golpear, humillar y degradar sexual y
socialmente a la mujer en general y a su pareja en particu-
lar. LOS hombres abusivos tienden a tener valores estereoti-
pados y rígidos sobre los roles de género y a creer que las
Lo anterior es visto como una crisis de la masculinidad y el
patriarcado, y de lo cual los hombres y una parte importante
de la sociedad no han querido darse cuenta, ni mucho menos,
adoptar y asumir, que necesitan de otra visión del mundo,
donde ya no es posible ni aceptable que, como hombre, se
tengan privilegios, autoridad y mucho menos que sean sujetos
opresores sedientos de poder y control sobre la familia,
el trabajo y la mujer:
"el pariarcado trasvestido de ma- chismo, como forma sútil de subor- dinación de la mujer, 12 ha oca- sionado a ella más daño que todos los maltratos fisícos que general- mente se asocian con el machismo. Aparece claro que la violencia doméstica -bochorno de nuestra civilización- no es más que un me- ro síntoma epidérmico dol patriar- cado. Es una estructura machista enquistada en los contenidos y for- masde la educación, las costumbres y la tradiciones, lo que todavía determina que a la mujer se le si- ga relegando a un segun30 plano social, convirtiéndola en un ser inferior"1.
El hecho de que la mujer sea menospreciada y maltratada por
el hombre, indica una patología claramente establecida por la
psicología y la psiquiatría, que en la mayoria de los casos
sea atendida de forma regular y sólo en casos de violencia.
Se puede decir, que los protagonistas de la violencia suelen
ser sujetos con personalidad antisocial y enfermos mentales,
forjados en una sociedad jerárquica, autoritaria, sexista, ra-
cista, clasista, impersonal e insensata; por ello, la inci-
dencia se va a presentar no dependiendo de los estratos so-
ciales o problemas económicos; por lo que van a ser múltiples
las formas de agresión, desde la verbal hasta la fisica.
La mujer ha sido oprimida social, económica, laboral y
sexualmente, y no sólo en nuetro país, sino que es una agre-
sión que hace estragos en todo el mundo, En México al hacerle
frente a está problemática de respeto al género femenino en
la población con actitud machista, resulta difícil hacerle en-
tender que son tiempos nuevos, que la mujer merece
un cambio
y que ella goza de los mismos derechos que los hombres.
El patriarcado o machismo es y ha sido heredado y trans-
mitido de generación en generación, usando como medio para esa
transmisión principalmente a la iglesia y a la familia.
En nuestras sociedades desde los tiempos de la conquista,
a las mujeres sólo les era permitido aprender labores refe-
rentes a su destino principa1:el matrimonio y la crianza, pues
ello garantizaba el sustento, pero para poder obtenor ese privi
legio debían aprender a lavar,cocinar, administrar el dinero,
criar, sembrar, etc. De ese tiempo al actual no han cambiado
lee.. enseñanzas y los valores de la educación formal e infor-
mal de la familia y la sociedad.
Todavía hay mujeres que consideran que el matrimonio es
el medio para salir adelante, pero puede ser o no cierto, por-
que hay mujeres que con el apoyo de su marido e hijos logran
terminar una carrera, y hacer o ser lo que ellas aspiran. pe-
ro en muchos casos no sucede asi; cuando la mujer desea
transmitir sus experiencias, gustos, disgustos, tratar de ser
ella, sufre muchas agresiones por parte de el marido y la so-
ciedad que la rodea, y si trabaja, esas agresiones las sufre
por parte de su jefe y compañeros de trabajo.
En una sociedad machista es usual que las opiniones de la
mujer queden de lado porque son lo que menos importa o I sean
levantados por los hombres para que entonces s í sean tomadas
en cuenta. Además a la mujer no se 18 permite desarrollar su
intelecto, sus actitudes y aptitudes, esto sucede cuando los
hombres no dejan que sus parejas trabajan o estudien; esto
permite que el hombre ejerza más control sobre su esposa o
novia, pues se halla limitada a su ámbito de influencia.
En el caso de las mujeres que laboran fuera de el hogar,
y comparten con las demás el hecho de ser oprimidas, repri-
midas, explotadas, vejadas, mal pagadas, asediadas sexual-
mente, sin derecho a exigir sus derechos laborales, "tradi-
cionalmente la mujer en México no tiene experiencia laboral
consistente y debido a su sometimiento en la sociedad, cuan-
do se convierte en asalariada, se reproducen en su trabajo
las relaciones de dominación esposo-esposa, hermano-hermana,
padrerhija en las relaciones patrón-obrera. Eso las hace
más vulnerables al adoptar ciertas actitudes de docilidad y
obediencia"2.
Pero 10 anterior no son las Únicas dificultades que existen,
las mujeres enfrentan otros problemas, como el alto indice de
analfabetismo. En una encuesta hecha por la I N E G I en 1 9 9 5 se
encontró que: las mujeres indigenas resultan más desfavoreci-
das, ya que el 2 8 . 8 % de ellas son analfabetas contra el 15.6%
de los varones; esto tal vez s e deba a la falta de recursos
económicos; a la poca atención que el gobierno tiene para so-
lucionar el problema de la educación en zonas rurales; o tal
vez, a la actitud de las madres de familia que consideran que
el hecho de educar a la mujer es tiempo, dinero y esfuerzo
perdidos, ya que la crianza de los hijos no necesita de mucho
conocimiento.
S e puede decir que al llevar el hombre el control económico
se presenta la tendencia a que se vuelva abusivo y provoque
el maltrato en el hogar, orillando a la mujer a ser sumisa,
y por esa causa ella transmite a sus hijas, principalmente,
el hecho de que deben ser: dependientes, sumisas, inseguras, y
temerosas; es decir, que emocionalmete se conviertan en re-
traidas e incapaces de mostrar sus emociones, sentimientos, i-
deas, deseos, pensamientos, etc., "la vida cotidiana en todas nuestras culturas contemporáneas se organiza siempre sobre modelos y roles para cada sexo, con prima- cia de los masculinos sobre los fe- meninos, que son fundamantados en tradiciones y costumbres transmiti- dos por la educación, los medios de comunicación social y el entorno cultural"3.
Sin olvidar a la familia que también contribuye a reforzar la
transmisión de esa forma de coartar la libertad de las mujeres
debido a que se tiene muy remarcado el hecho de que,
mujer es sensible, emotiva y prudente, se espera que
cuando la
tos sea dócil, sentimental y juiciosa. Pero en ningún caso se
espera que sea deshínibida, arriesgada, lista, extrovertida
agresiva y con iniciativa propia, pues va a chocar con los es-
tereotipos que sólo son aceptados por y en la sociedad patriar-
cal o machista.
Desde que la mujer trae en el vientre una nueva vida, SF? espe-
ra con ansias que sea un hombrecito, y si lleva a ser "Vieja",
se seguira teniendo hijos hasta obtener el "varoncito decea-
do". Cuando ha nacido ya l a niña, lo primero que se espera de
ella es que traiga el instinto maternal, de obediencia, sumi-
sión y dependencia, para que en el momento de ser educada por
la madre no ponga resistencia para vestir femenina, y jugar
con muñecas, trastecitos, cocinas, etc., es decir con juegos
y juguetes que Ié permitan identificarse de manera directa con
la imagen de mujer que la sociedad considera es correcta.
La educación informal crea en la niña a partir de los pri-
meros juegos, una actitud de sometimiento, estas son "las
primeras formas de representación e identificación de las re-
laciones sociales y apuntan a crear una imagen de s í mismo ?:
del medio, asi como lo correcto, lo que está permitido o f i e ,
lo que es adecuado. No es fortuito que la mayor producción je
juguetes, se centre en muñecas para las niñas y vehículos ? a -
ra los varones"4. Esto es así porque el patriarcado ha estable-
cido y sigue estableciendo la situación de opresión y represión
femenina. Por ello, es necesario que la mujer y la educaci6;I
formal e informal cambien.
La actitud de represión y opresión deben cambiar para bien,
no sólo de la mujer,también del hombre, pues es necesario que
ambos particen como iguales, como compañeros, amigos y com-
plices en todas las actividades que comparten.
Actualmente ya no es necesario que la mujer sea un objeto
para adornar un espacio, ahora se espera de ella una actitud
emprendedora, optimista, independiente, con opinión propia;
esto es,que sea capaz de decidir por cuenta propia lo que es
bueno o lo malo, sin permitir que alguien le imponga su opi-
nión.
Es necesario que en el hogar, la actitud de separar las ac-
tividades de uno y de otro sexo termine, para que los hijos,
las hijas, el padre y la madre compartan todas las 3ctividades
del hogar de manera responsable. Es necesario mostrar que
“el mundo ha cambiado para la mujer, es necesario que la mu-
jer empiece a cambiar el mundo“5.
Lo importante es que todas, o sino la gran mayoria, de las
mujeres como transmisoras de valores, transmitan una actitud
positiva, que las lleve a valorarse como sujetos, e s decir,
hablar de un “nosotras”, como lo dice Simone de Beauvoir en su
libro El sequndo sexo. No nos consideremos como lo otro, lo
negativo, es necesario hacer nuestra historia, para tener un
pasado, un presente y un futuro quc las anime a ser mejores,
únicas y compartir todas las experiencias que se pueden obtener
de el hecho de ser mujer.
como medio de socialización que asegura la continuidad cultu-
ral de una generación a otra, deje de ser un medio de “censura
y vigilancia“6 de l a s costumbres y los hábitos que se ejercen
en grupo.
Es preciso modificar no sólo a la sociedad, lo principal es
modificar las relaciones humanas de los géneros femznino y
masculino. Ser6 bueno que la mujer disponga de su tiempo y de
un espacio para demostrar y satisfacer sus necesidades, sus
deseos I sus sueños e ideas.
Es ineludible, como lo propone Graciela Hierro, que la
revolución educativa “la que se da en general, en la familia, la iglesia, la sociedad civil; en esta nueva educación s e considera deseable que las mujeres no sólo sean materna- les, sino que también desarrollen todas las demás capacidades, intereses y
actitudes humanas. En el sentido que dejen de considerarse como las Únicas personas que pueden o deben ser las con- sagradas -en forma exclusiva- de los in- fantes y niños pequeños”7.
A veces no es agradable encontrarse con planes de estudio
de la educación preescolar, donde se acentúan más 13s roles
masculino y femenino, al exigir que los niños no deban tener
las mismas actividades, juegos, lecturas, ejercicios y manuali-
dades que las niñas.
Con el hecho de cambiar y permitir que los niños y las ni-
ñas hagan las actividades de igual manera, se desea lograr
que la mujer desde niña descubra que el mundo es más abierto
y le va a ofrecer más posibilidades de obtener conocimiento
y habilidades, además de permitirle decidir en que tipo de
mundo quiere vivir, puesto que habrá logrado igualar ciertas
condiciones laborales, educativas, económicas, morales y S O -
ciales con los hombres. Sin olvidar el respeto hacia las d i -
ferencias personales. Se espera con ese cambio educativo que
los niños sean concientes de que viven con compañeras que
comparten el mismo espacio, la independencia, los derechos,
las leyes y las normas. "ES necesario cambiar la educación
formal e informal tradicional de las niñas para que la nueva
educación las incite a alcanzar metas de vida que rebasen los
intereses centrados en la maternidad"8
.
Aúnque no solamenteel hecho de revolucionar la educación es algo que permita
evitar la opresión y la represión hacia la mujer; de igual
manera es preciso tratar de cambiar la estructura económica,
política y social para evitar que la mujer sea sometida al
sistema patriarcal de opresión y represión.
Por ello, se hace necesario eliminar las barreras que hacen
posible que un grupo de seres humanos domine y manipule a o-
tros, y sea debido a la diferencia sexual.
Con lo anterior no se trata de imponer que todas o la mayoría
de las mujeres sean intelectuales, para que la relación con
con los hombres cambie. Se hace necesario que la relación
hombre-mujer cambie, a partir de crear una conciencia criti-
ca en las mujeres, de su situación social, económice, laboral,
moral y educativa.
1.- Luis Pérez Aguirre.1990. La condición femenina, 2 ed., Trilce, Uruguay, p23.
2.- Norma Iglesias.1985. La flor más bella de la maquiladora,
SEP, México, p67.
3.- Luis Pérez. OP CIT, p21.
4 . - Ibid. p 121.
5.- Kathleen Newland.1982.La mujer en el mundo moderno. Ali- anza editorial, Mdrid, p 231.
6 . - Termino utilizado de manera clara y precisa por Jean-Clau- de Passeron en "La teoria de la reproducción social. Co- mo teoria del cambio:evaluaciÓn crítica del concepto de con- tradicción interna" en LA reproducción, estudios socio- lógicos, (vol. I , num. 3).
7 . - Graciela Hierro.1993. De la domesticación a la educación
de las mexicanas. 3 ed., Torres Asociados, México, p45.
8.- Ibid. p 99.
Antes de entrar en el capítulo, es necesario saber qué
son los valores, la educación y la ética. Primeramente, la va-
loración es una atribución de valor por un sujeto, es decir,
el sujeto va ajuzgar lo que afecta no sólo a un individuo, sino
a una comunidad, esto lo va a ejercer como un ser social, por-
que comparte muchas situaciones con la gente que le rodea, por
lo tanto, al estar inserto en 1s sociedad está conciente de
que comparte principios, valores y normas, estó de cierta:.,ma-
nera va a implicar un acto moral que forma parte de la vida
cotidiana. Los valores se consideran producto de la valora-
.
ción.
Ante un acto moral es necesario que, libertad, responsabili-
dad y necesidad, sean las circunstancias que determinan l o s
actos morales, porque el sujeto puede enfrentar con responsabi-
lidad la libertad de decidir sobre alguna situación que le
perjudique o le beneficie; el grado de libertad se halla de
maneradeterminado por situaciones históricas y sociales, ade-
m6s otorga determinadas pautas de conducta y cierta14 posibili-
dades de acción. La ética constituye un mundo moral donde s e
dan fenómenos de la vida social del hombre.
puede contribuir a transmitir valores de justicia, igualdad,
libertad, civismo, además de juzgar aquellos valores que en
una sociedad no sean ejercidos
,
los derechos jurídicos, labo-rales y éticos, ni tampoco sean transmitidos de manera iguali-
taria en todas las clases sociales, en zonas rurales y urba-
nas. Para que la mujer esté lista para saber luchar y exí-
gir sus derechos, su igualdad, se debe primero convencer so-
bre lo que va a exigir; es decir, por una necesidad que no
fue otorgada, más bien, ya estaba ahí, y sólo hizÓ falta
que se concientizará sobre esa necesidad. Por ello
,
es ne-cesario que las mujeres apoyen la lucha de sus compañeras
por la bíisqueda de sus derechos, su igualdad, su libertad,
siempre y cuando estén convencidas de lo que buscan.
La definición de educación, según la Real Academia e s :
actividad y efecto de educar. Pero qué es educar. Desarrollar
las actividades intelectuales y morales del niño y el jóven;
sin embargo, hay población que no tiene acceso a la enseñan-
za; por lo que se hace indispensable crear una conciencia, no
sólo en la mujer, es indispensable que exista una educación
donde se pueda hablar de igualdad de derechos laborales, polí-
ticos y sociales, porque es más penoso hablar de igualdad, en
una sociedad donde la mayoría de la población sufre despojos,
vejaciones, arbitrariedades,' violaciones, represión y opre-
sión.
La mujer juega un papel importante, no Só10 como imagen
PC-
blicitaria O como figura decorativa, sino como transmisora
y portadora de valores que refuerzan el mantenimiento de los
mecanismos de opresión y represión que la aquejan.
Durante mucho tiempo se definió a la mujer, como lo dice
Maria del Carmen Elu de Leñero: "como un individuo Aependien-
te, conformista, rutinario, tímido"l; esto nos permite con-
siderar que la mujer sigue siendo considerada igual que antaño,
además de no contar con una educación suficiente que provoque
una conciencia de la problemática actual, y s e llegue a
desear una realidad diferente. En muchos de los casos se cae
en el error de que a la niña se Ié inculca desde la más tem-
prana edad su inferioridad con respecto de el var6n, y se 1é
hace, por ejemplo, servir y subordinarse a las órdenes de los
hombres de la
te, creativa,
que de grande
caprichos.
casa. No se permite que la niña sea independien-
optimista y participativa, porque se considera
no habrá hombre que mantenga y respalde sus
Además muchas mujeres consideran que para ser una "buena
mujer", es necesario llevar bien un hogar, ser discreta, ca-
Lo anterior no es malo, pero además de el hecho de que la mu
-
jer se dedique alos hijos, es necesario que también exista en
ella el deseo de un cambio social, laboral, ético y educativo.
Debe aprender a transmitir a esos hijos el respeto y el cono-
cimiento de los derechos y las opiniones de los demás y de
ella misma; y no crear en los hijos diferencias en las acti-
vidades que realizan, es decir, no debe de existir el proto-
tipo femenino y masculino que deben seguir; hay que enseñar
que tanto los hombres como las mujeres son capaces de saber
llevar una casa o de alcanzar logros laborales, educativos y
sociales, que tanto el hombre como la mujer tienen los mis-
mos derechos y responsabilidades.
Para poder alcanzar esos cambios de conciencia de la mujer
es necesario que los medios de comunicación, en sus propues-
tas de los estereotipos masculinos inclinados a la agresión,
a la discriminación e inferioridad hacia la mujer, sean cam-
biados por propuestas más realistas
,
o bien, proyectoscomerciales que no provoquen en la mente de los recep2ores
esas desigualdades que provocan violencia y sumisión.
Es necesario que la identidad masculina no se sienta domi-
nadora y poseedora de lo que le rodea, también es preciso
que haya más difusión de organismos como el COVAC (colectivo
de Lucha Contra la Violencia Hacia las Mujeres a.c.), fun-
dado en 1984, de programas de intervención para hombres
violentos con su pareja o hijos, también ayuda a mujeres vio-
ladas y / o que sufren maltrato por parte de su marido; abuso
sexual a menores y hostigamiento sexual, además de la ayuda
legal que proporcionan.
Otra cosa importante que debemos conocer son los convenios
que México ha firmado; por ejemplo, en 1981, se firmó el Tra-
tado de la Convención Sobre la Eliminación de Todas las For-
mas de Discriminación Contra la Mujer? que contiene un gran
peso jurídico y moral, "se podría afirmar que no hay derechos
en los tratados que protegen a la mujer, que no estén de al-
guna manera ya garantizados por la Constitución, y protegidos
también por la legislación secundaria. Pero también es cier-
to que las normas constitucionales, dada su naturaleza, tien-
den a ser más generales, mientras que los tratados que versan
sobre derechos femenino son más específicos, además las
leyes secundarias tienen la posibilidad de ser complementadas"3.
Lo anterior es una muestra de lo que se a hecho por la
mujer, pero se requiere de más acciones para poder tomar con-
ciencia de la situación actual de la mujer; por ello, se re
-
quiere que la sociedad apoye a las instituciones civiles que
trabajan con mujeres, obtengan ayuda jurídica, laboral y psi-
cológica, y que la mujer tenga armas para enfrentarse a la
vida en igualdad de derechos y oportunidades, y tener acceso
a una vida ciudadana plena. Además ello va a permitir que
los valores que inculcan las mujeres no sean los que el pa-
triarcado ha impuesto por generaciones.
Terminar con el pensamiento y actitud patriarcal e s d i f i -
se valora, en ocasiones llega a considerarse "tonta" cuestio-
nando su situación. Pero debe aprender a valorarse para hacer
frente al rol que juega como persona en la sociedad, y tratar
de cambiar los valores que la rodean y que en ella existen.
Entonces sabrá que es capáz de desarrollarse como individuo
y conocerá no sólo como concepto lo que es la igualdad.
Es necesario que la mujer aprenda a ser independiente
de lo que 16 roba libertad, y para poder hablar de libertad
es necesario que crezca su autoestima fisíca, intelectual,
moral, ya que muchas veces es utilizada para vender, mostrar
avergonzar, tocar, seducir y nunca como algo que merece res-
peto. La mujer debe considerar que no hay nada imposible.
La madre debe aprender a transmitir a sus hijos e hijas
los valores para su desarrollo individual y social, porque
"en casi todas las culturas existen estereotipos masculinos
y femeninos. Se piensa que los hombres son fuertes, lógicos,
analíticos, sistemáticos, valientes, positivos; mientras que
la mujer es lo contrario: dibiles, emotivas, inseguras, tími-
das y miedosas"4. Es necesario que la mujer tenga valores que
le hayan sido inculcados para enfrentarse a la problemática
de definir SU situación y considerarse parte de la sociedad,
con ello liberarse de los falsos valores que le producen de-
pendencia, sumisión y opresión.
Las mujeres son educadas en la mayoria de 10s Casos, para
una sociedad que la reprime y las Oprime, es decir, la madre
procura que la hija sea delicada, obediente y sumisa, a dife -
rencia de los hijos que deben ser valientes, arriesgados y
listos.
La sociedad y los valores que 18 son inculcados a la ni-
ña no permiten que de grande ejerza todas sus potencialidades
que tiene como sujeto. "la mujer que seriamente intanta cons-
truir un espacio para poder enfrentarse a las desigualdades
de oportunidades y a las actitudes misóginas, debe desarrollar,
particulares estrategias"5; es por ello que las mujeres deben
educar a los hijos e hijas para enfrentarse a una sociedad
masculinizante, esa sociedad donde el hombre es violento y
en su afan de sentirse muy macho, hace infelices a mujeres,
ancianos y niños, y no sólo eso, también se considera podero-
so y no reconoce que es un opresor, autoritario e inequitati- vo en las relaciones intimas y sociales.
Es necesario que la mujer evite aprender que el hombre y ella
son diferentes en derechos, y por ello no se 16 permite for-
mar parte de las actividades públicas y privadas de la sacie-
dad, es decir, evitar seguir cultivando la hegemonía masculina.
Se busca que la discriminación, la desigualdad y la desvalo-
rización sean erradicadas, un ejemplo de entre muchos más es,
la participación la participación sindical de las maestras, que
consideran esa participación "como una via para contribuir a
10s cambios que necesita la profesión. sus planteamientos giran
en torno al aspecto económico, cambiar prácticas autoritarias
espacios donde impulsar las propuestas"6; y no sólo ello
Las mujeres han abierto campos en la ciencia, en la legisla-
ción, en la política donde la participación ha dejado de ser
sólo de los hombres. Las mujeres han ido incursionando, aún
-
que de manera desigual en el ámbito social, laboral y educa-
tivo. Una manera de lograrlo, es cuando la mujer torne el pa-
pel de sujeto, dejando de ser objeto y contribuya a erradicar
la transmisión de valores de opresión y represión.
El saber que se es transmisora de valores creados por el
patriarcado, que niegan la igualdad, es una forma d a saber
que se esta madurando como ser humano, y de ésta forma tratar
de cambiar las desigualdades sociales, laborales y educativas.
La mujer actualmente está y seguirá cambiando, porque su
condición social e histórica ya no es la misma, "el mito de el mito de el estereotipo tradicional de la mujer: sumisa, sufrida, de fe- cundidad biológica abundante, "en- cerrada" en el hogar, inculta, igno- rante
,
fatalista y desinteresada por la vida social, ecoi?Ómica y po- lítica,
se está rompiendo, mien- tras que la imagen de mujer moderna con aspiraciones, rebelde al sufri- miento, planeadora de 13 vida y de su fecundidad, responsable, integrada a la vida de su sociedad, culta, vo- luntariosa para promover su perso- nal desarrollo, surge pujante"7.Lo anterior es una visión muy optimista que nos permite supo-
ner que los valores responden a la necesidad que tiene la mujer
de ser tratada como un ser humano y no como un objeto que no
merece ser tomado en cuenta por la sociedad, que además la con-
sidera incapaz de realizar cualqier actividad que mzrezca remu-
neración económica y sólo sirva para el hogar.
En un momento se puede considerar que el hombre deje de ser el
poseedor de la mujer, los hijos, los bienes y las habilidades
que aprenda a no tener miedo de dejar participar a la mujer en
las actividades propias de él. También se permite suponer que
la mujer poco a poco va a dejar de ser transmisora 3e valores
hacia sus hijos varones, porque lo va a educar para que sean
diferentes a los otros machos, y a sus hijas dejará de trans-
mitir valores que la hagan menos.
La mujer va a ser educadora y creadora de valores, cuando
haga una rebelión en contra de los medios de comunicación, las
leyes, los derechos que crean una conciencia de represión.
Que la mujer tenga deseos de una existencia humanizada por la
libertad diversificada y compartida. Terminar con la desiútual-
dad, el sexiemo y la misóginia, es lo que hay que erradicar a
partir de un proceso educativo formal e informal.
Otro aspecto que es bueno saber, es que la mujer dentro de
la sociedad tiene la capacidad de decidir los métodos anticon-
ceptivos que desea usar. Pero no por ello se a logrado un re-
conocimiento social, ya que la maternidad esti aún gn el mun-
do de la mujer y no en el de la pareja, ni en el de la produc-
ción, y mucho menos en la esfera pública donde radica el mayor
grado de desigualdad social y sexual.
La mujer como agente educador, de manera formal si es maes-
se agudizarán. "La mujer deberá empezar a conocer y desentra-
ñar los mecanismos que la oprimen y que ella, como oprimida,
reproduce ingenuamente reforzándolos"8. Dichos mecanismos son
sumisión, dominación, dependencia, entre otros: ser6 posible
erradicarlos cuando la mujer considere que no es sólo un obje-
to incapaz de autoestimarse: es necesario crear un aspacio
donde el cuerpo alcance a ser un cuerpo-sujeto que goza y tie-
ne vida, además de adueñarse de la palabra política: ser pro
-
ductor de vida y justicia social; es decir la mujer debe apren-
der, apoyada en el hogar y en la escuela, a ser una transfor-
madora en las relaciones sociales, escolares y de producción.
Crear un igualdad de condición y de género, para alcanzar a
ser sujeto social participativo.
Cuando se de la valorización por parte de el hombre y la mu-
jer se podri hablar de igualdad en la sociedad donde actualmen-
te no existe. Sin embargo, dice Marcuse:"igualdad de derechos no
es todavía 1ibertad"g; y se considera que está libertad se va a
alcanzar cuando no haya represión, opresión, discrininación y
desvalorización por parte de el género masculino al femenino.
"Las mujeres tienen que liberarse de ellas mismas y determinar
su propia vida: no como esposas,no como madres, no como amas de
de casa, no como amantes sino como seres humanos, individuales"lo;
y a partir de ello se podrá alcanzar esa sociedad dande haya
igualdad de derechos y obligaciones, con las mismas oportunida-
des de exito para hombres y mujeres.
Sin embargo, no con ello se puede hablar de una solución a
todos lo problemas de opresión y represión sobre 1 3 mujer,
porque el camino está lleno de obstáculos a los que hay que ha-
cer frente, con la ayuda de mujeres concientes de ejercer sus
derechos y denunciar los casos de mujeres golpeadas, madres
abandonadas y trabajadoras explotadas. Además de saber y no
tener miedo para educar y transmitir una cultura desasociada de
la violencia, la intolerancia y el mal trato a las demás per-
sonas, es decir, la mujer va a ser educadora y cresdora de va-
lores, cuando haga una rebelión en contra de lo ya estableci-
1.- Maria del Carmen Elu de Leñero.1973. LHacia dondé va la mu- jer mexicana?, 2 ed., Instituto Mexicano de Estudios So- ciales A.C. México, p 25.
2.- Margarita González de Pasos. 1989. La mujer y la reivindicació internacional de sus derechos. UAM, México, p 134.
3.- Graciela Rahman. 1990."Decir que no" en Mujeres y medicina 4. UAM, México, p 12.
4 . - Mallica Vajrathon. 1981,"Hacia la liberacion de las muje- res: la perspectiva de la comunicación" en Las mujeres en el mundo de hoy, Colegio de México, Mexico, p 284.
5.- Dora Cardaci. 1990. "Educación nutriciona1:mujeres culpa- bilizando mujeres" en mujeres... Op
.
Cit. p 19.6 , - Etelvina Sandoval. 1992 "Mujer, maestra y sindicalista" en La voluntad de ser mujer, Colegio de México, México, p 248.
7.- Maria del Carmen. Op-Cit. p 189.
8.- Luis Pérez Aguirre.1990. La condición femenina. 2 ed., Tralce, Urúguay, p 126.
9.- Herbert Marcuse.1983. Calas de nuestro tiempo, 2 ed., Icara, Barcelona, p18.
10.- Ibid. p 25.
E D U C A C I O N
C O N C I E N T I Z A D O R A
La educación nos otorga una visión del profesor como
un-punto de partida o de unión entre el conocimiento
,
lasociedad, la cultura y el lenguaje. El profesor es aquel in-
dividuo que tiene la obligación profesional de hacer frente
a los problemas de la realidad, para cumplir con la condición
de hacer de sus alumnos, ciudadanos que sepan cumplir con
sus deberes, y hacer uso correcto de los derechos que como
miembros de una sociedad comparten con el resto de la pobla-
ción, además de garantizar las libertades de los hombres y
fomentar su cooperación, no sólo en la sociedad, sino en to-
do el mundo.
La educación tiene que cambiar su manera de ver el mundo
por ello,"es necesario estimular a los maestros para que se
conviertan en verdaderos agentes de desarrollo ( . . . ) hay que
convencerlos de transmitir enormes cantidades de información
que a menudo es anticuada y relatar una historia que versa
principalmente sobre las actividades de las élites masculi-
nas, no es el tipo de método de enseñanza que pueda salir al
encuentro de las necesidades actuales de la mayoria de la PO-
sarrollo"1.
A pesar de que el educador crea la conciencia d 2 la exis-
tencia de derechos, obligaciones e igualdades en la sociedad;
todavía se dan casos de desigualdad, opresión y represión,
estó se presenta de igual manera entre los hombres y las mu-
jeres; reconociendo a los hombres más privilegiados en compa-
r.aciónsa la mujer.
Antes de la llegada de los españoles a Méxic9, no se con-
sideraba importante educar a las mujeres; sólo con saber te-
jer, hilar, cocinar y barrer era más que suficiente.
Durante la época colonial lo que m á s preocupaba era el honor
de la hija,"si la educanda era mujer, los oficios mujeriles
le hacían aprender económia doméstica para el buen nanejo
de los criados, esclavos y trabajadores a su servicio"2. Si
habia alguna mujer con ganas de aprender y obtener conocimien-
tos, debían de hacerlo de forma autodidácta, si deseaba exami-
narse n n r a l n f i n n r n f p s n r , debía estar presente su confesor; ra-
ra era la mujer autodidácta.
'..
La mayoría de las mujeres acomodadas de la sociedad, lo que
aprendían o enseñaban, eran las oraciones de la dóctrina cris-
tiana, sin causar en las mujeres un acto de r e f l e x i h profúndo
sobre asuntos que podrían enfrentarlas a situaciones que la
sociedad les impusiera,"en el caso de las mujeres vemos que la ..
finalidad educativa de las doncellas es que cumplan con su des-
tino: el matrimonio. Se puede hablar de una posibilidad de ejer-
cicio femenino más alla del hogar, en las funciones religio-
sas *13.
&embargo la historia cambia cuando la educación surge
como una acción revolucionaria en la sociedad, debido a la par-
ticipación de las mujeres en la cultura; "la acción polí- tica y de las ideas de estas mu- jeres (Rosario Castellanos, Eli- sa Acuña Rossetti, Guadalupe Rojo de Alvarado, Juana Bélen de Alva- rado, Hermila Galindo) se hace sentir en la realidad mexicana; a- parecen publicaciones feministas fundadas y dirigidas por ellas, se comienza adefinir la tesis revolu- cionaria sobre la condición femeni- na t .
..)
se pide una educación igua- litaria, se reclama frente a la re- ligiosidad opresiva imperante, se critica la prostitución y se busca la participación política femenina"4.El camino esti trazado, pero todavía no se tienen buenos
cimientos, se necesita que la educación fomente el saber con
respecto a l o s derechos, obligaciones e igualdades en los gé-
neros femenino y masculino.
La mujer actualmente cuanto más descubre su realidad ob-
jetiva y desafiadora sobre la cual debe de incidir en su acti-
tud transformadora, tanto más se inserta en ella de manera
crítica; es decir, está concientizando el desarrollo que más
adelante van a tener sus demandas, y la experiencia que de
ellas tiene, se iran enriqueciendo; "conocer los mecanismos de
opresión que ella misma reproduce y refuerza, desentrañar sus
sútiles formas ocultas en el proceso educativo, darse cuenta
nio exclusivo de la educación; en la escuela, en el liceo,
la universidad, los jardines infantiles o las guarderias,se-
rá un primer paso que la mujer dará para su liberaciÓn"5.
La educación formal en la mayoríade los casos elimina de los
niños la facultad de preguntar, investigar y crear; hace de
su comportamiento el de un ser mecánico. El profesor muchas
veces no permite al alumno hacer uso de su libertad para de-
cidir. Lo importante es la libertad de decidir, y no dejarse
llevar por los actos. En ocasiones el niño actua sin saber
si está bien o mal su acción; "cuando el niño cobra concien-
cia de la parte que el debe tomar, en poder dirigir su vida,
y cuando acepta la responsabilidad que vive la autoridad inter-
na, entonces puede planear su curso de acción con mayor pre-
cisiÓn"6. Cuando se lográ lo anterior, se puede hacer que los
niños y las niñas no se consideren inferiores, y no se de la
creación de estereotipos, que provocan problemas en la convi-
vencia entre géneros al formar parte de la cultura y la socie-
dad.
Cuando se es niño, y la madre o la maestra enseñan que por ser
hombres se tienen más privilegios quelas mujeres, en la prác-
tica se va a verificar esa enseñanza, pero hay que tener en
cuenta que no siempre la creencia que se tiene de las cualidades
de la masculinidad son verdaderas, porque en muchos casos no
sabemos la forma en que una persona vaa aceptar 10 que es en
realidad la masculinidad, que puede ser confundida con machismo;
el machismo versión deformada de la masculinidad, s e convirtió
en una forma de tener subordinada a la mujer, además de ser la
causa de los maltratos fisícos y la violencia doméstica que
" e s una estructura machista global enquistada en los conteni-
dos y las formas de la educación, las costumbres y las tradi-
ciones, lo que todavía determina que a la mujer se le siga re-
legando a un segundo plano social, convirtiéndola en un ser
inferior"7.
Cuando se est5 alfabetizando o enseñando a los niños, lo im-
portante es, no sólo el hecho de crear una mejor forma de au-
mentar la producción de un país, sino de crear conciencia social
que permita hacer participativos a esos futuros ciudadanos, tam-
bién ayudar a que haya mayor atención en las desigualdades de
género, porque tanto hombres como mujeres deben alcanzar lo-
gros en la vida, en el trabajo, en la escuela y en la sociedad.
La autoestima depende en gran medida de los mensajes que reciben
los niños acerca de ellos mismos, y la forma en como son trata-
dos; no sólo s e trata de interiorizar las cualidades de los
adultos admirados.
El primer paso para liberarse de la falsa conciencia que es
impuesta en la escuela, en el hogar, en la sociedad, es perca-
tarse de que la realidad no es algo fijo, inmutable y dado, a 10
que uno no puede más que ajustarse. Es más bien una construe
-
ción humana
,
la cual puede ser criticada y reemplazada. Parahacer frente al desafio de crear una educación donde esté in-
mersa la opinión, la discusión, el relato de ideas y datos que
Para que un niño acepte que existen personas a su alrededor
que merezcan respeto e independencia, se 1é debe evitar el ca-
nalizar las diferencias sexuales, sino de canalizar su creci-
miento interno hacia una forma de vida más constructiva y po-
sitiva, para que en un futuro, el niño o la niña sean capaces
de resolver sus propios problemas, tomar sus desiciones y res-
ponsabilidades.
Los hábitos, la costumbre y la cultura patriarcal antepone
la dependencia en la educación de las niñas, pero en su mundo
interno continua creciendo un ser independiente, porque no
se 1é permite exteriorizar su mundo interno como mejor 16
plazca, ya que habrd un adulto que la limite y la sobrepro-
teja: "el hecho de ser educado no equivale simplemente al do-
minio de un conocimiento práctico o actividad muy valiosa"8.
Es necesario que los profesores y padres de familia respe-
ten al niño o a la niña para que cree habilidades que le per-
miram bastarse por si mismo y convertirse en un ser más ma-
duroe independiente, m6s positivos en sus actitudes, y más
constructivo en l a manera de expresar su impulso interno.
La escuela enseña que los logros que se han suscitado en la
historia son asunto de el hombre; mientras que las mujeres por
la torpeza de no despertar a tiempo carecen de trascen-
dencia en la historia : "porque en la lucha por una nueva mujer ; enfrentarse con el sexismo en la educación es una sensación casi desesperante. Porque uno espera que la educación sea el arma más eficza para superar el sexismo, y
sin embargo se encuentra con que
ella ha sido dominada por el pa- triarcado para oprimir1a"g.
Abn cuando se hayan dado casos de mujeres que han logrado su
autorealización propia, no han logrado abrir las puertas a las
demás mujeres, porque las tradiciones culturales y sociales
que la escuela garantiza de generación en generación no permi-
te a la mujer llegar muy lejos.
La educación es agente de reproducción que transmite a la mu-
jer el hecho de ser dependiente
,
y no ser capaz de alcanzarun conocimiento científico, laboral, social, ético o de la rea-
lización misma; la educación ya sea formal o informal transmite
la tradición de que la mujer es buena sólo para formar una fa-
milia sólo por ser abnegada.
La condición que actualmente vive la mujer debe superarse
para "lograr una revoluci6n en la educación tradicional ( . . . )
la que se da en general en la familia, la iglesia y la sociedad
civil. En está nueva educación se considera deseable que las mu-
jeres no sólo sean maternales, sino que también desarrollen to-
das las demás capacidades, intereses y actitudes humanas"l0.
También debe ser complementada con un cuerpo de leyes y polí-
ticas públicas, asi como un estado de justicia y libertad, que
se va a lograr con la lucha de las mujeres, y con la ayuda de
una educación que abra los ojos a un mundo nuevo, para alcan-
zar un porvenir más humano, libre y digno para todos.
La educación concientizadora, liberadora se presentará
está insertada, y se vaya comprometiendo en la práctica de
cambiar ese sistema social, junto con su transformación de ser
objeto para el otro, a ser un sujeto para s í ; de el hecho de
transformar la realidad patriarcal se va a poder hablar de un
proceso de permanente liberación de la mujer, tomando en cuen-
ta al hombre.
La libertad requiere que la mujer sea activa y responsable,
no una pieza más de la maquinaria social.
Las mujeres deben luchar como individuos y no como objetos,de-
bid0 a la relación de opresión que se tiene con los hombres,
deben las mujeres superar su estado de objeto para ubicarse
en el plano de los individuos con derechos, obligaciones y
libertades.
El punto de partida para las mujeres que desean hacer de la
educación, una educación concientizadora, es a partir de la re-
lación hombre-mujer, mujer-mundo, para conocer la situación
social en la que se está inmerso, y saber que es una sitllación
desafiadora, y no fatal e intransponible.
La educación concientizadora debe tener un quehacer libera-
dor, donde su importancia radica en la lucha por la emancipa-
ción de la mujer; es decir que la mujer y el hombre, en e l pa-
pel de educador o educando, sean sujetos activos en el proce-
so de liberación, y no sólo observadores extraños en 10s cam-
bios. Por ello, “el mundo ahora, ya no es algo sobre de 10 que
se hable con falsas palabras, sino el mediatizador (le 10s S U -
jetos de la educación, la incidencia de la acción transforma-
dora de los hombres, de la cual resulta la humanizaci6n”ll.
La función principal en la educación, de el hombre y la mu-
jer es, hacer posible que el diálogo sobre la problemática que
vive la mujer se conozca y se busque soluciones, “existir hu-
manamente, es pronunciar el mundo, es transformarlo. El mundo
pronunciado, a su vez retorna problematizando a los sujetos
pronunciantes, exigiendo de ellos un nuevo pronunciamiento”l2
Esto selogra hablendo de los conceptos, de cierta manera afi-
nes a la mujer, como son: opresión, represión, dependencia,
malos tratos, sumisión, obediencia, humillación, inseguridad
laboral,etc., para que la mujer a partir de su problemática
proponga soluciones y cambie las condiciones que no 16 son
favorables en el problemática patriarcal. Pero sin que la mu-
jer caiga en el error de ser quien proponga soluciones, debe
ser participación entrelazada de hombres y mujeres, teniendo en
cuenta que la realidad es un proceso que está en constante cam-
bio, no es algo estático. Lo anterior se puede resumir en pa
1.- Mallica Vajrathon.1981. "Hacia la liberación de las muje- res: la perspectiva de las comunicaciones" en Las mujeres en el mundo de hoy, ed. Fraterna, Argentina, p 2 0 8 .
2.- Graciela Hierro.1993. De la domesticación a la educación de las mexicanas, 3 ed., Torres Asociados, México, p 43.
3.- Ibid. p 36.
4.- Ibid, p 72.
5.- Luis Pérez Aguirre.1990. La condición femenina, 2 ed., Tril- ce, Uruguay, p 121.
6.- Virginia M. Axline.1989. Terapia de jueqo, lled., Diana, México, p 20.
7 . - Luis Pérez. 1990. Op. Cit., p 23.
8.- Richards Stanley Peters.1984. Desarrollo moral y educación moral, FCE, México, p 93.
9.- Luis Pérez.0~. Cit. p 120.
10.- Graciela Hierro.1993. Op. Cit. p 95.
12.- Ibid. p 100
13.- Ibid. p 37.
C O N C L U S I O N E S
En esté trabajo desarrolle la temática relativa a la mu-
jer, su situsción social, política, educativa y laboral.
Una de las primeras conclusiones a las cuales llegue, lo
constituye el hecho de que el patriarcado es un sistema social
en el que la mujer es reprimida, oprimida, atormentada, rele-
gada, pisoteada, esclavizada, domada, frustrada, etc.
Aunque haya habido casos en los que la mujer luchó por ese
anhelo de libertad, de independencia, de autoestima, de una
vida social que no 16 impusiera como algo exclusivo en la vi-
da de las mujeres, la maternidad, con exclusión de otras ac-
tividades a las cuales aspira y tiene derecho, como en su rea-
lización personal.
Otra conclusión a la cual arribo, está referida al hecho
social del matrimonio. En nuestra sociedad el matrimonio a h
aparece como la principal obligación que tiene la mujer cuando
viene al mundo. La madre y el padre en la mayoría de los casos
hacen de sus hijas, seres indefensos e incapaces de gritar,
de exigir, de luchar por lo que ellas desean, anhelan, sueñan
y por ello sólo queda el matrimonio.
Por ello considero que la educación formal e informal que
formas de educación hacen de la mujer, un ser sumiso, docil, sin
anhelos de alcanzar algún logro político, social, laboral o edu-
cativo.
La educación informal, aquella que recibimos en la fa-
milia, la iglesia, con los amigos, etc., no permite que la ni-
ña haga actividades de un niño o viceversa, por el simple he-
cho de que el hombre pierde hombría al hacer alguna actividad
que pertenezca al género femenino. Esto plantea la necesidad
de redefinir el rol de los géneros en todas las actividades
de la vida social y colectiva.
La educación informal sólo considera productiva a la mujer
cuando ejerce las actividades que le son asignadas por el pa-
dre, el esposo, el jefe, los hijos, el patrón. Cuando se d a
el caso contrario, se considera a la mujer "malaf', desadap-
tada, exótica, floja, etc., pues no sirve para el matrimonio
y las actividades propias de la mujer.
Lo que se trata de proponer es un cambio en actitud por
parte de las mujeres, ese cambio en las actitudes de docilidad,
dependencia y sumisión; ese cambio se logra cuando la mujer
éSta conciente de su situación, y de el cambio que puede darse
cuando conozca las leyes de México y el mundo, que la respal-
dan, Y le reconocen con los mismos derechos que los hombres.
La mujer debe aprender que su situación puede cambiar, pues
debe Participar y educarse para acceder al conocimiento de s í
procesos educativos formales e informales, podrá adquirir
los elementos que 18 permitan una toma d e conciencia de su situación, para que pueda iniciar una acción conciente, de li-
bre albedrío, que la conduzca a una situación libre y más justa.
Falta que la mujer no tenga miedo de gritar, de exigir y
de pelear sus derechos, de reivindicar los valores que la han
despojado de una vida mejor, más digna. Por consiguiente con-
sidero que la mujer como educadora, de manera formal e infor-
mal, tiene una gran labor, para hacer de los hombres y muje
-
res, personas que un un futuro sean iguales social, política,
educativa y laboralmente.
Una mujer que al educar y ser educada, no sólo transmita
conocimientos cotidianos, tambien sus experiencias, para que
de ellas aprenda tanto el hombre como la mujer; ademjs de una
educación que permita involucrar en la problemática de la mu-
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