Sevilla: Congreso Ciencia y Espíritu

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Introducción

Muchas gracias a Miguel por la presentación y la invitación para compartir con vosotros este Congreso. Y doy las gracias también a las personas que nos están siguiendo online desde sus casas.

Creo que todos los seres humanos tenemos que estar en este momento felices y alegres, independientemente de los altibajos y presiones que puedan haber en el mundo exterior, sean socioeconómicas o de cualquier otro tipo. Por dentro sabemos que todos somos unos privilegiados porque estamos viviendo un momento especial, bellísimo: una nueva realidad que ya está aquí que es la Nueva Tierra. Y hay que estar contentos.

Cuando Miguel me llamó, por el mes de abril o mayo pasado, se me hacía presente en ese momento, con distintos avatares como telón de fondo, los temas relacionados con los Multiversos y Universos Paralelos, las Realidades Supersimétricas, la Teoría del Principio Holográfico. Y me consta que algunas de las personas que hay en esta sala estaban sintiendo una atracción semejante hacia estas teorías científicas.

Ciencia y Espiritualidad

Cuando se habla de ciencia y espiritualidad, en esta tercera dimensión en la que estamos, hemos hecho una dualidad de ellas, cosa que no sucedía en tiempos “arcaicos”.

Basta con mirar, nada está escondido, ciencia y espiritualidad están unidas, interaccionadas con las últimas investigaciones científicas. Todo esto, junto con lo aportado a lo largo de la historia por seres humanos de muy diferentes culturas y épocas, está relacionado con la consciencia: la toma y expansión de consciencia y la Ecuación de la Decisión.

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preguntas. Preguntas que no conducen a su vez a ninguna respuesta, sino que abren un abanico o haz de opciones que llevan a nuevas preguntas. Esto es lo que nos esta diciendo la ciencia de hoy y en muchas escuelas nos han dicho con otras palabras cuando han abordado lo que tiene que ver con la consciencia del ser humano.

Se nos ha enseñado y se nos sigue enseñando todavía, en este mundo exterior tan confuso, que tomar consciencia de algo es obtener respuesta. Eso nos sumerge en un tremendo estrés. Forma parte del culto a la velocidad de esta tercera dimensión cargada de dualismos. La realidad es mucho más simple y hermosa. Tomar consciencia de algo es simplemente hacerse preguntas.

Una vez que nos hacemos preguntas, las respuestas van a venir. Lo hemos visto miles de veces en nuestra vida. Cuando nos hemos preguntado por algo y lo hemos encontrado, pareciendo asombroso y de asombroso no tiene nada. Al hacernos preguntas, abrimos la antena y vamos captando las respuestas de las preguntas que nos estábamos planteando.

Hay que estar muy tranquilos, sin ningún tipo de estrés y siendo conscientes de lo importante de hacernos preguntas desde nuestro interior, porque precisamente conllevan tomar consciencia. Así que vamos a estar alegres y relajados, preguntándonos las cosas que estimemos oportunas, que por el hecho en sí de preguntarnos, ya hemos abierto la puerta hacia la consciencia. Eso si, para que el proceso sea mas divertido, cuando nos hacemos preguntas resulta que no hay una única respuesta, sino que hay muchas. Por decir algún disparate, me pregunto si hay o no que matar a alguien. Tremenda decisión. A la hora de decir sí o no, a su vez puedo y tengo otras opciones, a la hora de matarlo puedo envenenarlo o darle un tiro. Tengo distintas opciones. Y a la hora de no matarlo se abre otro abanico de opciones, no lo mato pero lo voy a molestar todo lo que pueda. No lo mato y además me voy a alejar de él por completo y no saber mas nada de él o de ella, o no lo mato y voy a hacer un esfuerzo por quererlo y porque seamos amigos.

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haciendo ver el mundo, la vida o la muerte de una determinada manera. Las escalas de valores, las emociones, los pensamientos, las acciones, todo ello bulle con nuestro estado de consciencia, con su correspondiente frecuencia vibratoria.

Con ese estado de consciencia, ahora estamos aquí, como podríamos estar en otro sitio. Siete mil millones de seres humanos están pululando por el planeta y todos estamos viviendo experiencias, mas agradables o menos, pero las vivimos. En el desarrollo de estas experiencias nos hacemos preguntas y tomamos consciencia.

Segundo paso. Cuando nos hacemos preguntas no obtenemos respuesta, sino que se abren un abanico de opciones. Lo componen todas las respuestas posibles, sin excepción. Cada opción tiene también su frecuencia vibracional. No es la misma frecuencia vibracional el decidir que lo mato a que no lo mato. El hacerlo de una manera u otra tiene distintas frecuencias.

Tercer paso. Todas las opciones son reales y acontecen. Todas las respuestas acontecen en la realidad. Esto es lo que nos explica los universos y multiversos paralelos y la realidad supersimétrica. Y en la teoría cuántica nos intentaban explicar con el famoso dado que cuando se tira, que los seis números salen. En los distintos universos y realidades supersimétricas salen todos los números. Entonces nos preguntamos los seres humanos que cómo sale el cuatro. Si todas las posibilidades acontecen cómo es que yo solo percibo una. Pues por una sencillísima razón, porque somos co-creadores de la realidad. Es decir, que de todas las opciones que acontecen, a esta realidad en concreto, a este universo concreto, traemos una opción, aquella que su frecuencia vibracional sintoniza con la de mi estado consciencial. Imaginaros que soy un pescador y estoy sentado con mi caña. Cuando yo tiro mi caña, el pescado que vaya a picar el anzuelo y que yo traiga a mi realidad no va a ser fruto del azar, sino que picara el anzuelo aquella opción que esté en la misma frecuencia vibracional que el pescador, esté en sintonía conmigo. Pues bien, cada uno de nosotros estamos trayendo a nuestra realidad, aquella opción entre aquellas posibles que sintoniza con nuestra frecuencia vibracional del estado consciencial que tengo en ese momento.

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que es un holograma configurado y conformado por las opciones que estamos trayendo a la realidad de todas las posibles con mi estado consciencial.

La cuarta y última fase, es que con las opciones que traigo a mi realidad, vuelvo a vivir experiencias que pueden alterar o no mi estado consciencial y la frecuencia vibracional del mismo. Me sigo formulando preguntas, sigo trayendo opciones a la realidad, etc…

Esta dinámica consciencial es simplísima y le da una enorme importancia a la consciencia, como tantas corrientes espirituales han hecho a lo largo de la historia de la humanidad. Incluso la ciencia actual esta poniendo de manifiesto que es así y que configura una realidad que es holográfica. Y como co-creadores de la realidad hasta un punto que no somos conscientes. El cambio o salto dimensional se está produciendo ya porque somos co-creadores de la realidad. Entre todas las opciones posibles, somos millones y millones de seres humanos los que hemos decidido, que la opción del cambio profundo, interior, de la nueva Tierra y humanidad, exista. Precisamente por eso, tenemos que estar muy contentos y alegres. Esta dinámica tiene algunas características subyacentes que intento compartir con vosotros con mucha brevedad. Cuando muchos de vosotros, trae a su realidad una opción concreta esto tiene impactos en el momento presente y en el desenvolvimiento del momento presente. Es decir, en terminología de tercera dimensión se llama, corto, medio y largo plazo. Esta decisión trae consigo una cadena de causa-efecto. Si fuéramos capaces de tener en la cabeza lo que es la cadena de causa-efecto que ponemos en marcha, con las decisiones que traemos a la realidad, comprenderíamos lo que escuelas espirituales muy antiguas, nos vienen diciendo y nos cuesta trabajo asumir. Cada uno es responsable de su vida al 100%. Cada pregunta que me hago con su abanico de opciones, la opción que traigo a la realidad genera una cadena de causa-efecto que conlleva unas consecuencias en el tiempo.

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primera característica subyacente de lo que he compartido con vosotros, el saber que los impactos de esa traída a la realidad, no solamente son ahora en el presente, sino en el desenvolvimiento del momento presente.

De ahí que en el principio holográfico, esto se llame “matriz holográfica”, que estamos configurando todos y finalmente se conforma esa matriz.

Otra característica son las interacciones conscienciales. Como todos estamos generando nuestra realidad que a su vez es la compartida por todos que es la matriz holográfica, con qué personas nos relacionamos mas o tenemos mas interacción.

Os acordáis cuando en el colegio nos hablaban de la teoría de conjuntos, conjunto A y conjunto B, la intersección cuando los dos conjuntos se juntaban mas o menos. Cada uno de nosotros cuando somos un conjunto, a ver con quien vamos a interaccionar mas o menos. Va a depender de la realidad que Julia esté creando sea compatible con la realidad que yo estoy creando, para que interseccionemos mas o menos. La gente de nuestro alrededor intersecciona con nosotros y se debe a que en nuestra realidad, su realidad es compatible. Y cuando hablo de compatibilidad, no es cuando se dan palmaditas en la espalda, sino también cuando te dan codazos porque es un apoyo indirecto a la realidad que tú estás creando. Los obstáculos o son imaginarios o son reales. Los imaginarios no existen y los reales son trampolines para que tu realidad se plasme.

Las intersecciones conscienciales están en la base de la atracción. Finalmente uno atrae realidades compartidas. Esa ley de atracción y las intersecciones conscienciales también explican el que debido a mi estado consciencial, personas que hoy día están muy cercanas, puede ser que mañana no lo estén. Bien porque yo cambio mi frecuencia vibracional consciencial o bien porque las cambien ellos. Hay un alejamiento. O todo lo contrario, personas que compatibilizan con nuestra frecuencia vibracional, no las conocemos y parece que las conocemos de toda la vida.

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desenvolvimiento del momento presente, realidad que yo creo y que vosotros co-creáis cuando conformamos una matriz holográfica. En todo esto la expansión de la consciencia, llega a un punto que yo llamaría de última frontera. Hay un punto en nuestra experiencia consciencial donde la dinámica que acabo de comentar nos lleva a una especie de última frontera. Es el momento en el que algo dentro de ti dice, ¿tengo que estar siempre dentro de esta matriz holográfica? Al menos sé que mi vida es 100% responsabilidad mía, que no es poca cosa.

Todo esto es bello, armonioso y útil, pero insisto, hasta donde y hasta cuando. A veces por dentro, cuando empezamos a intuir como esto funciona, pasada la fase del empezar a darse cuenta cómo funciona esto, también hay un cierto desasosiego. El corazón mas que la mente, empieza a decir, vale, este juego “virtual”, ¿de vez en cuando me puedo salir del juego?

Mi experiencia es que sí, que se puede entrar y salir de la matriz holográfica, como el que enciende y apaga un juego virtual. Es muy sencillo como el no hacerse preguntas. En el momento que el corazón humano deja de hacerse preguntas y por supuesto la mente, se acabó el juego. Ya no se abren abanicos de opciones.

Creo que todos los presentes de una manera u otra, somos conscientes de nuestro ser interior. Hay quien puede decir que somos hijos del padre o madre, o hijos de Dios, y alguien puede decir, somos Dios mismo, somos uno. Estaremos de acuerdo en esta sala que nuestro linaje es divinal, es divino. Si no es solo algo intelectual sino que se siente en el corazón, significa que tenemos una sabiduría innata de características divinales, lo sabemos todo. Nuestra esencia es divina y por tanto cada pregunta que nos hagamos, no la está haciendo el ser interior y que cualquier respuesta no la está dando nuestro ser interior. La realidad hace que cualquier pregunta que nos hacemos, es consecuencia de la ignorancia del ego. Y cualquier respuesta es vanidad del ego. No necesitamos hacernos preguntas y tenemos que vivir. Vivir en armonía con lo que somos. Somos seres divinos que no necesitan preguntarse nada y que tienen que vivir.

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multitud de estímulos y circunstancias. Ante todo eso, nunca olvidar que hay un presente sagrado, que hay un momento que es un instante sagrado, de nuestro ser interior. Si en ese instante sagrado de libertad, donde soy consciente de mi ser interior, mi actitud es amorosa, es con la actitud que respondo al estímulo.

Vivimos en un mundo que esas aptitudes forjan emociones, pensamientos que nos llevan a hacer acciones. Las acciones terminan siendo repetitivas y se convierten en hábitos, y éstos forjan nuestro carácter y la visión del mundo, de las cosas de la vida y de la muerte. Pero hay un momento sagrado, que es nuestro que nadie nos puede quitar. En ese momento sagrado es en el que decidimos si respondemos al estímulo, en consonancia a lo que somos o a lo que no somos.

Cuando uno repasa textos sagrados muy antiguos, algo que en la ciencia actual está muy presente, a la hora de analizar determinados términos científicos o astrofísicos, ese juego quietud y movimiento. Incluso el mismo tema del Big Bang, es un modelo basado en eso. Se nos dice que todo, la pauta de la creación y del cosmos, es quietud y movimiento. Posiblemente el ser uno que somos nosotros, sea quietud, transparencia, paz, simplicidad, una omnipotencia de no necesitar nada ni querer nada, en fin, la alegría de la felicidad plena. Pero la quietud genera movimientos, por ejemplo al meditar o como cada cual lo quiera llamar, se mueven muchas cosas, porque la quietud intrínsecamente es movimiento.

Nuestro ser interior es quietud, al algo que no necesita saberes, ni deberes, ni quereres, ni quehaceres, que lo tiene todo y es absolutamente feliz. Esta dispuesto a dar todo por su simplicidad y transparencia, eso es lo que somos. Pero claro, estamos aquí por algo, dicho directamente, porque nos ha dado la gana. Somos seres maravillosos y divinales, nuestra esencia es la quietud pero estamos aquí, en la tercera dimensión o como cada cual quiera llamarlo, para desplegar el movimiento. Estamos aquí para que la realidad co-creada se llene del movimiento de la quietud, es decir, para traer el cielo a la tierra. Para traer lo que tengo dentro y convertir la quietud en un movimiento haciendo de la Tierra un paraíso. Un vergel de experiencias que de verdad se llene de emociones, como ha explicado Rafael. Para eso estamos aquí. Somos jardineros voluntarios de la realidad para que nuestra quietud divinal, llene y transforme de forma armoniosa esta realidad.

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quietud. El movimiento que genera nuestro ser interior. Lo que ha pasado hasta ahora con la humanidad, es que el movimiento que ha ido generando, no es el movimiento de la quietud, sino del movimiento del movimiento. No es el resplandor de lo que somos.

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