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FLACSO – ECUADOR
MAESTRÍA EN CIENCIAS SOCIALES CON MENCIÓN EN
ESTUDIOS SOCIO AMBIENTALES
CONVOCATORIA 2004 – 2006
LOS SUKA KULLOS DE LOS CAMPESINOS AYMARAS DE
TIWANAKU: FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU (RE)
CONSTRUCCIÓN
TESISTA: FREDDY ELISEO MICHEL PORTUGAL
MARZO 2010
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FLACSO – ECUADOR
MAESTRÍA EN CIENCIAS SOCIALES CON MENCIÓN EN
ESTUDIOS SOCIO AMBIENTALES
CONVOCATORIA 2004 – 2006
LOS SUKA KULLOS DE LOS CAMPESINOS AYMARAS DE
TIWANAKU: FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU (RE)
CONSTRUCCIÓN
TESISTA: FREDDY ELISEO MICHEL PORTUGAL
ASESOR: JOSÉ YANEZ DEL POZO
LECTORES: ANITA KRAINER
: CRISTÓBAL LANDÁZURI
iv
AGRADECIMIENTOS
Mis agradecimientos y consideraciones a los Jillir Mallkus de las 23 comunidades, al
Alcalde Lino Condori y a la Alcaldesa Eulogia Quispe, a los pobladores/as participantes en
los grupos focales y las diferentes entrevistas, a los/as estudiantes de Tiwanaku que
estudian en las Carreras de Antropología y Arqueología de la Universidad Mayor de San
Andrés y a los miembros de mi equipo de investigación que impulsaron esta reflexión:
Miguel Canazas, Raúl Rodríguez, Julio Condori, Juan Carlos Alanoca, Luis Viviani y René
Soria, entre otros.
Asimismo, agradezco a mi tutor José Yañez del Pozo, al profesor Teodoro Bustamante y a
los profesores de la FLACSO que me instruyeron en los diferentes caminos de la
problemática relacionada al Medio Ambiente.
También, mis agradecimientos a los/as compañeros/as de curso en la Maestría de Estudios
Socioambientales, por su tolerancia en especial a Walter Rivera C., con quien conviví y
departí mis experiencias en Quito como visitante.
v
LOS SUKA KULLOS DE LOS CAMPESINOS AYMARAS DE TIWANAKU: FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU (RE) CONSTRUCCIÓN
PRIMERA PARTE TEÓRICA METODOLÓGICA
Pag.
CARÁTULA 1 i
CARÁTULA 2 ii
DEDICATÓRIA iii
AGRADECIMIENTOS iv
ÍNDICE v
RESUMEN vii
I. PREGUNTA CENTRAL 1
1. Pregunta Central: 1
2. Pregunta subsidiarias: 1
3. Problema: 1
II. OBJETIVO GENERAL 1
III. OBJETIVOS ESPECÍFICOS 2
IV. JUSTIFICACIÓN 2
1. Introducción 2
2. Relevancia Académica 4
V. MARCO TEÓRICO METODOLÓGICO 6
A. CONSTRUCCIÓN DEL MARCO TEÓRICO 6
1. Introducción desde la Arqueología 6
2. El Aporte desde los Horizontes Largos en la Investigación 9
3. El Aporte desde los Estructuralistas en la Investigación 11
4. El Aporte desde los Estructuro Marxista en la Investigación 16
5. Campesinistas y Descampesinistas en la Investigación 22
6. Otros Aportes Específicos en la Investigación de los Suka Kullos (Sk) 25
B. BASE OPERATIVA CONCEPTUAL: CULTURA 29
1. El factor tecnológico-económico (Krematística y Oikos) – producido 30
2. El factor social 30
3. El factor ideológico 30
C. EJES TRANSVERSALES 33
1. Interculturalidad 34
2. Intraculturalidad 35
3. Participación 35
4. Equidad de género 36
5. Temporalidad 36
vi
D. ÉTICA EN LA INVESTIGACIÓN 37
1. Autorización, 37
2. Consentimiento, 37
3. Concordia, 38
4. Confidencialidad, 38
5. Devolución de la información, 38
E. METODOLOGÍA UTILIZADA EN LA RECOPILACIÓN DEL DATO 38
1. Cualitativo 38
2. Lo cuantitativo 40
3. Mapa Metodológico 41
F. VARIABLES E INDICADORES 42
SEGUNDA PARTE CUERPO DE LA TESIS CAPÍTULO PRIMERO 44
I.
SUKA KULLOS Y SU PROYECCIÓN
44
1. Los Suka Kullos: Historia 44
DISCUSIÓN: LOS SUKA KULLOS Y SU PROYECCIÓN 52
Interrogantes desde los Suka Kullos 59
CAPÍTULO SEGUNDO 63
I. DESCRIPCIÓN DEL ECOSISTEMA DEL VALLE DE TIWANAKU 63
1. Ecosistemas de puna 63
2. Cuenca del Lago Titicaca 63
3. Clima 64
4. Precipitación 67
5. Geología y geomorfología 68
6. Capacidad de uso de los suelos 70
7. Nichos ecológicos 71
DISCUSIÓN: SUKA KULLOS Y ECOSISTEMA 76
CAPÍTULO TERCERO 82
III. TIWANAKU ESCENARIO CONTEMPORÁNEO 82
A. TIWANAKU ETNOGRÁFICO 1. Presentación 82
2. Las cuatro zonas 83
3. Estructura Comunal, Social y Política 85
4. Servicios Básicos 95
5. Presencia Institucional 96
6. Ferias 96
vii
B. ASPECTOS POBLACIONALES Y DESARROLLO HUMANO 102
1. Dinámica Demográfica 102
2. Indicadores de Desarrollo Humano 114
3. Actividad Económica 120
4. Ocupación: rama de actividad 122
DISCUSIÓN: DEMOGRAFÍA, DESARROLLO HUMANO Y SUKA KULLOS 124
C. RELACIÓN CON LA ECONOMÍA DE MERCADO 127
1. Régimen de Comercialización y Mercadeo 127
2. Destinos de la Producción 128
3. Mecanismos de Comercialización en la Zona 131
4. Destino de la Producción: Tiwanaku 135
DISCUSIÓN: DESTINO DE LA PRODUCCIÓN Y SUKA KULLOS 146
CAPÍTULO CUARTO 150
IV. TECNOLOGÍAS ALTERNATIVAS 150
1. Prácticas Tecnológicas 147
2. Visión Andina y usos del agua 167
3. Ramas de la Tecnología 171
4. Ergología Agrícola 173
5. Ergología Pecuaria 180
6. Tecnologías Intermedias o en transición 181
7. Tecnologías Modernizantes 183
DISCUSIÓN: ANÁLISIS COMPARATIVO DE LAS TECNOLOGÍAS CON SUKA KULLOS 187
CONCLUSIONES 198
BIBLIOGRAFÍA 230
ENTREVISTAS 241
ANEXO I: GUIA DE PREGUNTAS GRUPOS FOCALES 243
ANEXO II: BOLETA DE ENCUESTA 248
ANEXO III: CONVENIO JILLIR MALLKU 23 COMUNIDADES TIWANAKU 260
viii
Resumen
Para el caso, reflexionamos a propósito de la (re)transferencia tecnológica precolombina denominada Suka Kullos (cultivos en camellones escoltados con canales de agua), que se viene implementando en el Altiplano Norte Bolivia, a partir de la década de los 80 del siglo pasado.
Dicha tecnología -que tiene sus inicios en el año 1000 a.C., en el Altiplano, hoy, peruano y el 500 d.C. en el Altiplano boliviano- recreada a partir de la arqueología experimental y aplicada, tanto en Puno, como en Tiwanaku y Koani Pampa, en comunidades con potenciales hídricos relevantes. Por lo que luego de casi 30 años de ensayos y acciones fallidas en Tiwanaku, recolectamos
información, que nos permitió proponer factores (económicos, sociales/comunales e ideológicos) que permitan reducir el margen de error en estas intervenciones.
Lo trascendente en la (re)construcción de los Suka Kullos es que todavía son visibles, aun habiendo sido dejados de lado durante casi un milenio, es decir, que en varios lugares donde existen sementeras se notan vestigios de camellones y canales (rugosidades), a pesar que actualmente se
1 PRIMERA PARTE TEÓRICA METODOLÓGICA
LOS SUKA KULLO DE LOS CAMPESINOS AYMARAS DE TIWANAKU:
FACTORES QUE INTERVIENEN EN SU (RE) CONSTRUCCIÓN
I. PREGUNTA CENTRAL
1. Pregunta Central:
¿Cuáles son los factores culturales relacionales1, sean estos tecnológicos, económicos, sociales/comunales e ideológicos, que intervienen en la (re)construcción de los Suka Kullos de los campesinos aymaras de Tiwanaku en el altiplano norte de Bolivia?
2. Pregunta subsidiaria
¿Existe una relacionalidad integral y complementaria entre el factor económico (producción y tecnología), el factor Social/Comunal y el factor Ideológico?
3. Problema:
En la (re)construcción de los Suka Kullos fueron insuficientes los conocimientos sobre las relaciones económicas, sociales/comunales e ideológicas, que intervienen al momento de efectuar una (re)transferencia tecnológica. Distinguiéndose su factibilidad, solamente, en virtud a la elevación de la producción y su relación con el mercado, a más de que se efectúo un salto histórico desde su invención tecnológica del formativo temprano hasta lo contemporáneo, sin considerar las diferencias contextuales entre las mismas.
II. OBJETIVO GENERAL
Establecer cuales son los factores culturales relacionales, sean estos: económicos, sociales e ideológicos, que intervienen en la (re)construcción de los Suka Kullos (SK) en Tiwanaku2.
2
III. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
1. Establecer si existe una relacionalidad integral, complementaria, correlativa y jerárquica de los factores económicos con el resto de elementos constitutivos de la cultura.
2. Establecer cómo se constituye el aspecto tecnológico con lo económico, lo social/comunal y lo ideológico.
3. Establecer si existe una relacionalidad integral, complementaria y correlativa de los factores socio demográficos con el resto de elementos constitutivos de la cultura.
4. Develar cual es el “prisma ordenador”3 secular de la cultura relacionado a lo tecno-eco-productivo, a lo sociológico e ideológico, que influye decisivamente sobre las relaciones intra e inter, culturales.
IV. JUSTIFICACIÓN
1. Introducción
Desde una perspectiva técnica y económica, la (re)construcción de los SK parecía ser la medida adecuada, para elevar la producción4 y la productividad, a través de la: manutención y la reposición de la fertilidad de los suelos, incorporando materia orgánica (producto del humus y la lama de los canales); del efecto invernadero, producto de la evaporación del agua de los canales y la transpiración de las plantas cultivadas; del riego por infiltración (aprovechando los canales llenos de agua), etc.
2 Por su testimonio arqueológico Tiwanaku es fundamental en la producción semiótica de la identidad diferenciada referida a lo precolonial y andino, en toda el área andina, compuesta principalmente por Bolivia, Ecuador y Perú (Véase: Ticona, 2001)
3 Véase adelante, en la “Construcción del Marco Teórico”, página 8 y 9.
3
También, estaba la posibilidad de romper la dependencia estacional de ingresos, a través de cosechas no dependientes de las lluvias (a secano), asimismo, se señaló rendimientos crecientes5, efecto invernadero, etc., etc. (Kolata, 1986). Lo cual a su vez tendría un efecto multiplicador en los ingresos de los/as beneficiarios/as, por ende disminuir la brecha alimentaria, así como mejorar sus posibilidades de acceso a otros ámbitos del desarrollo humano, esto es, una mejor educación, una mejor salud y por supuesto mejores ingresos monetarios.
Sin embargo, simplemente se reflexionó a partir de dos premisas: 1) la primera a partir de la producción y su correspondiente tecnología, separadas de otros factores concomitantes, tales como lo social/comunal, lo ideológico y lo económico, este último solo se tomó desde el ámbito del rendimiento, sin considerar otros elementos tales como: número de jornales, insumos, etc., tampoco se consideró el ámbito del conocimiento tecnológico local (interculturalidad)6, por lo cual no se estableció ni rotación, ni asociación de cultivos, sino monocultivos; 2) dentro del segundo ámbito, se separó completamente a las comunidades campesinas aymaras del ámbito histórico, es decir, que no se consideró al momento de la (re)construcción que habían pasado más de 3000 años desde la creación de estas tecnologías, es decir, se efectúo un salto en la historia, como si las comunidades y los/as individuos fueran impermeables ante la conquista inca, española, de la República, en especial lo referente a la expropiación de territorios, para el caso anulando la concepción territorial vertical (pisos ecológicos: Véase, Murra y Condarco). En otras palabras solamente se conjugó con dos elementos, uno de la producción mercantil y el otro la cultura incólume, conjugación que solo obedecía a intereses de los/as investigadores/as en desmedro de los/as beneficiarios/as del proyecto.
Por ello hace falta determinar que otros aspecto intervienen en la toma de decisiones y la puesta en práctica cuando se (re)construye tecnología precolombinas, de forma que
5 Ya Malthus para el siglo XVIII, planteó la ley de la tasa de rendimientos decrecientes de la agricultura, lo cual
contrasta plenamente con la tesis de Kolata, de rendimientos crecientes.
4
sean sostenibles en la medida que conjuguen con los intereses de las familias campesinas aymaras de Tiwanaku, de forma que no sean una competencia con ninguno de los subsistemas de su ámbito productivo contemporáneo, en las actuales condiciones históricas internas, externas y la intersección de ambas. Para lo cual el marco teórico propuesto fue flexible y contrastado con el dato empírico.
2. Relevancia Académica
La mayor parte de los estudios relacionados a la producción campesina en pequeña escala son considerados en dos ámbitos antagónicos: 1) por un lado la subsunción de lo campesino aymara a la economía de mercado y a sus correspondientes relaciones de producción, es decir, que toda su relación interna y externa están impregnadas y definidas por una economía de mercado capitalista de escala global, indisolublemente definido por lo económico7; 2) por otro lado están los que establecen a los campesino aymaras como impermeables a los avatares que involucra la economía de mercado capitalista, estableciendo valores y comportamientos derivados de la redistribución ausentes de la maximización de beneficios, y con un desarrollo histórico particular y aislado de lo que involucra esta economía basada en la propiedad privada, es decir, un desarrollo histórico particularista8.
Por su puesto que entre estos dos posiciones extremas están las intermedias que reconocen un desarrollo particular diferenciado, pero pronto a ser absorbidos por la globalización9 de esta estructura de poder, es decir, un destino univoco y unidireccional.
Nuestra posición de luego de la investigación es de que ambas posiciones coexisten y muchas veces una adopta factores de la otra, pudiendo ser modificada, transformada o
7.Referida a la crematística que consta de dos partes: el comercio orientado a satisfacer las necesidades naturales de
la casa y el comercio orientado a obtener dinero. Una tendencia natural del comercio es el monopolio, que proporciona enormes beneficios y que podría ser un recurso en ocasiones para financiar los gastos de la polis (Molina, 2004).
8. El "Particularismo Histórico" es la piedra fundamental, de la antropología cultural norteamericana de inicios del siglo XX, de la cual emergerán las corrientes culturalistas. A la visión universal del evolucionismo se opondrá una visión Holística de cada sociedad en particular (Marzal, 1986).
5
cambiada, otras tantas veces construyendo etnicidades, es decir, marcando las diferencias a partir de su relacionamiento. Esta posición implica el reconocimiento de dos realidades diferenciadas, pero con una dinámica cultural tan dialéctica que resulta difícil discernir que factores son los seculares y cuáles no lo son.
Esta perspectiva del reconocimiento de dos realidades (dialógica y polifónica)10, hacen que para la reproducción interna podamos recurrir a escuelas relacionadas con la reciprocidad o el “Don”, marxistas y no marxistas, que nos ayudará a determinar relaciones intraculturales (heteroglosia), relacionadas con lo interculturalidad, es decir, el “Don” como eje articulador, no mercantil, y una relacionaldad a partir de esta secularidad; en cambio para la relacionalidad de lo campesino nos adentraremos con la teoría del valor y de los modos de producción, a partir de categorías tales como Renta de la tierra y mercancía.
A lo anterior constatamos que la problemática relacionada a la (re)transferencia tecnológica, debe ser abordada en forma multidimensional, tanto desde varias disciplinas, como desde la hermenéutica y sobre todo desde las necesidades que impulsan a los movimientos sociales.
6
V.MARCO TEÓRICO Y METODOLÓGICO
A. CONSTRUCCIÓN DEL MARCO TEÓRICO
1. Introducción desde la Arqueología11
Para un entendimiento mayor de la presente investigación explicaremos brevemente lo que son los camellones, campos elevados, Suka Kullos (SK) o Waru Waru (WW) encontrados en varias regiones del continente americano, que vendrían a ser un testimonio de las técnicas de agricultura intensiva de los diferentes pueblos precolombinos que habitaban en estas diferentes áreas. La existencia de estos camellones permitió la existencia de poblaciones a gran escala, en áreas y en condiciones que actualmente se consideran marginales para la producción (Erickson, 1996).
El paisaje en la cuenca del Lago Titicaca de las tierras altas del Altiplano peruano boliviano viene continuamente a ser modificado sustancialmente por el ser humano. Las investigaciones arqueológicas y los documentos etnohistóricos señalan que estas masivas modificaciones, fueron emprendidas a lo largo de la historia precolonial siguiendo un orden intensivo de ampliación de la frontera agrícola. El impacto de 82.000 has1 de campos elevados en el medio ambiente, en la vegetación local, en el microclima, en los suelos, en la sedimentación, y en la hidrología son examinadas (Erickson, 1992).
Ahora bien, fueron las investigaciones en arqueología experimental y aplicada las que permitieron recuperar rasgos, elementos, pautas y tradiciones culturales, que dieron lugar a la (re)construcción, de una parte de la tecnológica precolombina, para el caso los Suka Kullos, los cuales a la postre vendría a plantearse como alternativa o complemento a las ofertas tecnológicas en la producción agropecuaria y por ende al
7
desarrollo humano, en el Norte del Altiplano Boliviano y en el Sur del Altiplano Peruano.
Entre otras, nos referimos, principalmente, a las investigaciones de Alan Kolata (1983 1991, 1993), en Bolivia, y Clark Erickson (1985, 1992, 1996), en el Perú, investigaciones que posibilitaron la (re)construcción de cultivos en camellones, cultivos en Suka Kullos (SK), Waru Waru (WW), denominaciones recuperadas de acuerdo a las especificidades locales.
Los resultados del estudio, de las excavaciones y la experimentación arqueológica llevados a efecto por Erickson entre 1981 y 1986, señalaron que: 1) la agricultura de los camellones aparece relativamente temprano; 2) intensiva en términos de frecuencia de cultivo y tasas elevadas de producción, siendo el uso de mano de obra una condición no indispensable; 3) producciones sostenidas a largo plazo con baja inversión de mano de obra hacen que este sistema se a eficiente y sostenible; 4) la construcción y manejo de los camellones están al alcance de un núcleo familiar campesino y de las correspondientes relaciones de reciprocidades, en cuanto a inversión de fuerza de trabajo, por lo tanto no se necesita de unidad de poder centralizada (Erickson, 1996).
De acuerdo a Erickson (1992) en base a análisis estratigráficos, de asociación flora y fauna, además de C14 y fechados de termoluminiscencia de la cerámica encontrada en los camellones proporciona información específica acerca de los períodos de construcción y posterior uso de este sistema agrícola, las cuales podemos dividir en dos fases, no sucesivas cronológicamente: 1) Fase I del 1000 a.C. al 400 d.C., asociándose con culturas agrícolas tempranas en la cuenca y con la posterior cultura Pukara; 2) la Fase II comenzó alrededor del 1000 d.C. y terminó en1450 d.C. y se la asoció a los señoríos aymaras del Intermedio Tardío de la zona (Ibíd.).
8
[image:16.612.101.514.161.568.2]elevados o Suka Kullos tuvieron su auge durante el Horizonte Medio (Período de Tiwanaku), y en fora hipotética, plantean, que sus inicios estarían situados en el Formativo Medio.
CUADRO 1P.1: CRONOLOGÍA CULTURAL EN EL ALTIPLANO BOLIVIANO-PERUANO: SUKA KULLO (S.K.) Y WARU WARU (W.W.)
CARACTE. S.K./WW
AÑO ALTIPLANO
PUNO-PERÚ
ALTIPLANO BOLIVIA
PERÍODOS OTRAS
CULTURAS ANDINAS
1900 REPÚBLICA REPÚBLICA
1700 VIRREINATO ESPAÑOL
1600 F A S E II E N S A N C H A D O P L A T A F O R M A S
1500 INCAS TARDÍO
1400 INCA
1300 CHIMU
1200 II. DESARROLLO
REGIONAL INTERMEDIO
TARDÍO
CHANCAY
1100 AYMARAS CHINCHA
A B A N D O N O E N P E R Ú Y A U G E E N B O L IV IA 1000 TIWANAKU EXPANSIVO KILLKE 900
800 WARI
700 RECUAY
600 NAZCA
500 (Inicio en Bolivia, Kolata, 1986 y Janusek,
2001)
TIWANAKU CLÁSICO
WIRU
400 MOCHE
F A S E I 300 200 PUKARA RÍO CLÁSICO
100 TIWANAKU
TEMPRANO I. DESARROLLO REGIONAL INTERMEDIO TEMPRANO 0 -100 -200 -300
-400 QUEYA
-500 PUKARA PAMPA PRE TIWANAKU FORMATIVO
AUGE -600 PARACAS
-700 -800
-900 CUSIPATA
PREPUKARA -1000
-1200 CHAVIN
-1400 WANCARANI
-1500 CALUYO CHIRIPA
-1600 ARCAICO
-2000 KOTOSH
-2500 AGRICULTURA
INICIAL
Elaboración Propia: Fuente, Albarracín, 1999; Erickson, 1992; Janusek, 2001
9
Janusek (2001), plantea una revisión de las investigaciones realizadas al uso de campos elevados durante el Período del Formativo Tardío en el sur de la cuenca del Lago Titicaca. Presentando resultados de las investigaciones del Valle de Katari, específicamente en la inmensa planicie de Koani Pampa, que se ubica en las provincias de Ingavi y Los Andes del Departamento de La Paz.
Revisión que se basa en una combinación de prospección sistemática y excavaciones en los sitios relacionados con los camellones y en los mismos campos elevados, que le dieron como resultado que la construcción y uso de los camellones corresponde a una datación posterior a los 500 d.C. durante el período mismo de Tiwanaku (Ibíd.).
Proponiendo hipotéticamente que la producción de campos elevados de cultivo pudo haber empezado durante el Período del Formativo Tardío, sobre todo a la luz de las evidencias de otras regiones (Ibíd.).
Aparentemente el propósito principal de los campos elevados, era de prevenir los deslaves e inundaciones, conservando la fertilidad del suelo, conservando la humedad, asegurando la producción de nutrientes y su reciclaje, y mejora las cosechas. La reutilización de los campos elevados en el campo de la tecnología agrícola para resolver algunos problemas, esta en discusión.
2. El Aporte desde los Horizontes Largos en la Investigación
Si bien existen testimonios, inscritos en los espacios de SK (huellas de SK precolombinos, en las planicies), estos no son parte necesariamente de los elementos seculares de la cultura, siendo que fueron obligados al abandono ya desde períodos incaicos, es decir hace más de 600 años. Entonces cuando planteamos nuestros objetivos, lo que establecemos son secularidades que se encuentran en la actualidad vigente, es decir, que no se niega una secularidad de Horizontes Largo, lo que de acuerdo a Rivera (1987), vendrían a ser:
10 inherentemente conflictivos, parcelas vivas del pasado que habitan el presente y bloquean la generación de mecanismos de totalización y homogeneización. Por lo tanto, no son intercambiables, y exigen un proceso de auténtica y simétrica 'traducción'. La inteligibilidad y convivencia social boliviana son entonces fenómenos en las que no sólo se reúnen diversas y conflictivas identidades lingüísticas y regionales: en el presente coexisten seres intrínsecamente no-contemporáneos, cuyas contradicciones entre sí están más enraizadas en la diacronía, que en la esfera de la sincronía del modo de producción o de las clases sociales. (Ibíd.: 60)
Marco teórico similar al planeado por Tylor (1977) en sus survivals, que vendría a ser: “… procesos, costumbres, opiniones, etc., que solo por la fuerza del hábito han pasado aun nuevo estado de la sociedad, diferente de aquel que tuvieron origen, y así se constituyen pruebas y ejemplos permanentes del estado anterior de la cultura, que por evolución a producido este nuevo” (Ibíd.: 16, en: Harris, 1968: 141), pero el Taller de Historia Oral Andina (THOA)12 ha superado ampliamente el concepto de evolución, entendida por los investigadores decimonónicos, siendo que los Horizontes Largos de la historia vendrían a ser un potencial epistemológico para la descolonización de la historia (Rivera, 1987).
Por otro lado estuvieron, autores como Archondo (1992) que plantean que la cultura posee un “prisma ordenador”, que hace que los elementos culturales foráneos se refuncionalicen y adquieran nuevos significados. “Confluyen entonces distintas luces que se ordenan de acuerdo a un prisma dominante. Ese elemento organizador de valores nuevos y ajenos sería el lenguaje que define a la cultura, el que la distingue de las otras en medios de un activo intercambio y superposición cada vez más activos de significados.” (Ibíd., 1992: 11). Muy relacionado a los Horizontes Largos antes descritos.
Una posición más moderada fue la expresada por Carter y Mamani (1995) que reflejan a una relación entre la comunidad del pasado y del presente y la lenta desaparición de algunos elementos culturales, con excepciones de valores profundamente arraigados
11
sus “costumbres”, fenómeno que no solo se lo observa en Bolivia, de acuerdo a los autores, sino en el desarrollo de todas las diferentes sociedades con valores tradicionales y con una elación creciente con valores externos a ella.
3. El Aporte desde los Estructuralistas en la Investigación
El bagaje teórico estructuralista, producto de trabajos puntuales en el área andina aymara, tuvo como antecedente al planteamiento estructuralista manifiesto en textos clásicos como Marcel Mauss (1872-1950), quien puso la piedra fundamental para la formación de una sólida escuela especializada en los asuntos de la Cultura y sobre todo en la corriente estructuralista que se generaría a posteriori, estos tomarían la categoría del “Don” y su hipótesis de que: en las formas "arcaicas" de "intercambio" existía una triple obligación de dar, de recibir y de devolver, hipótesis expuesta en su obra Essai Sur Le Don: Forme Et Raison De L'echenge Dans Les Societes Archaiques, publicada en 1925 (Lukes, 1974). El “Don” habría la posibilidad de estudiar todo hecho social como un sistema simbólico a descifrar. Marcel Mauss, fue fuente de inspiración para figuras tales como: A. Metraux, M. Griaule, G. Dumézil, R. Bastide, L. Dumont y el maestro C. Levi-Strauss.
Si bien el concepto de Estructura Social nace de la sintetización teórica de E. Durkheim, esta se reelabora con los Antropólogos Sociales en función a los trabajos de campo de Radcliffe-Brown y Malinowski, para luego volver a ser reinterpretada por Claude Levi-Strauss pero a un nivel mucho más abstracto.
12
El Estructuralismo de Levi-Strauss se interesa más por la capacidad de transformación de un conjunto de relaciones en desmedro de la calidad de las relaciones, en la cual ponían interés especial los Antropólogos Sociales. La conexión y relación recíproca, más o menos estables, sujetas a ley, entre las partes y elementos de un sistema, será objeto de estudios, poniendo Énfasis en el estudio de la sociedad como un todo cuyos elementos (instituciones, y sobre sus relaciones) sin excepción, dependen de manera esencial de su Estructura y desempeñan un papel cualitativamente distinto en dependencia del modo y del sistema de sus nexos y de su organización.
Se plantea el estudio de todo hecho social total (Mito, Parentesco, Economía, etc.) como un sistema simbólico a descifrar, además estos hechos sociales se pueden interpretar como un sistema de transacciones entre individuos y grupos, cuya exposición puede realizarse mediante técnicas análogas a las de la lingüística. El interés de Levi-Strauss por la Estructura solo se lo puede apreciar cuando un sistema se compara con otro (Leach, 1974).
Este aspecto teórico fue reelaborado en el área andina, a partir de los 80 del siglo pasado, desde autores como: Cassagne, Harris y Platt (1987); Boysse-Cassagne (1987a, 1987b y 1988); Harris (1978, 1987); Platt (1978, 1982, 1987); Saignes (1984, 1985, 1987); Van den Berg (1987, 1990, 1993), Yampara (1993), Schiffers, N. (1993) entre otros.
En esta línea Boysse-Cassagne señala que para comprensión de la problemática y los factores que intervienen en el desarrollo de los campesinos aymaras andinos, primero debe entenderse a su relacionalidad con la tierra, pacha-mama, que es una relacionalidad entre espacio y tiempo13, lo cual llega a ser una necesidad más que un "ideal", siendo que los campesinos aymaras andinos han encontrado en el "control
13
13
vertical"14, ahora manejo de microclimas, el manejo paralelo de una serie de ciclos y rotación de producción agraria, además de el manejo paralelo de diferentes tipos de especies de un mismo cultivo, papas especialmente, también está el manejo de cultivos asociados, los cuales favorecen a la plena utilización de los nutrientes del suelo y para ejercer un mayor control de las plagas propias de monocultivos. Todo ello implica una estrategia ante la naturaleza desfavorable, que limita notablemente su productividad. Manejar varios microclimas, establecer diferentes tipos de ciclos paralelos de los productos y la variedad y diferentes asociaciones de ellos les proporciona la posibilidad de aprovechar al "máximo" los recursos agrícolas.
Siempre en esa línea es necesario entender a la actividad agrícola como la parte de un todo, es decir, en forma holística y como parte principal de la estrategia para la sobrevivencia, razón por la cual la experimentación en nuevas formas de producción serán debidamente mesuradas para su inserción.
Los principales frutos fueron producto de la etnohistoria, debido principalmente al reflujo del estructuralismo, pero con interpretación simbólica más rica. La premisa parecía ser la búsqueda de la identidad en el pasado. Pero a excepción de Platt todos los demás se quedarán en el pasado, máxime investigarán la relación colonial entre español e indio.
Si bien es importante la recuperación de una identidad común, para la reivindicación política de la "otra" Cultura, para lo cual se tiene que escudriñar el pasado, pero no debe quedarse en él. Muchos de los trabajos etnohistóricos, más bien parece que fue una búsqueda insaciable de lo diferente y por supuesto una gala de erudición que acompaña al conocimiento.
14
14
El aporte a partir de esta escuela fue resaltar la diferencia y la heterogeneidad del hombre andino, y es ahí donde quedamos vislumbrados por su dualidad complementaria (uma, urco y taypi), aspecto no superado hasta el momento.
En esta misma línea trabajo Hans Van den Berg con sus tres obras publicadas en 1987, 1990 y 1993, respectivamente, relacionando el aspecto estructural a de la secularidad lo cual implica relacionar la estructura con la historia donde existe un conocimiento integral de lo aymara que deviene de la interacción entre los/as individuos, la comunidad humana, la comunidad abiótica, como un ser vivo, la biótica, a demás la relacionada a lo “sobrenatural”, lo que implica construcciones históricas manifiestas en la contemporaneidad.
Para los aymaras el cosmos tiene tres grandes dimensiones o componentes: la naturaleza, la sociedad humana y la sociedad extra-humana.
(…) En la naturaleza el equilibrio fundamental se manifiesta o exterioriza en la normalidad o regularidad con que se presentan o desarrollan los componentes de la misma: los astros, los fenómenos metereológicos, las plantas y los animales. (…) En la sociedad humana, cuyos componentes principales son las comunidades, las familias y los individuos, el equilibrio se define y se determina por el cultivo de las relaciones mutuas que hacen justicia.
(…) La sociedad que llamamos extra-humana es bastante compleja. Consta de seres sobrenaturales, como Dios y los ángeles: de la naturaleza personificada, como el Sol, la Madre Tierra, los espíritus de los productos, las fuerzas subterráneas, etc… (Van den Berg, 1990: 58-9).
Otros seguidores de esta escuela fueron autores como San Martín (1994) él cual bosqueja que en los Andes, la sociedad al ser parte de la naturaleza comparte con las demás una corriente de vida que envuelve todo el cosmos y que da la posibilidad de hermanar a todos, en diálogo recíproco y no de dominación y explotación.
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nadie separado ni aislado y/o separado, se caracteriza la reciprocidad de un dar y recibir.
La dualidad confirma la identificación del sistema en mitades, la cutriparticación, como contorno geométrico formal, configura a PACHA que es la conjunción de tiempo – espacio, una dinámica socio-territorial para la producción de la vida en las comunidades de nuestro país.
Siempre desde la misma escuela y en referencia a la integralidad, mencionada en las hipótesis estas están manifiestas en los autores citados en especial Rivieré (1994), cuando describe el sistema de aynuqa analizado bajo diferentes aspectos relacionales, es decir, no disociables: agroeconómicos, sociales, jurídicos, simbólicos y otros, siendo el sistema el soporte de un conjunto de representaciones al cual se acuden necesariamente. Son estas representaciones el tema central de su investigación, considerándolas en relación con la estructura socioeconómica de la comunidad.
El sistema de aynuqa vendría ser parte de la memoria histórica de la comunidad, y es un elemento constitutivos de su identidad. La sucesión y rotación de las parcelas funciona como una referencia espacial y temporal que conserva el recuerdo de las cosechas, buenas o malas de los éxitos y fracasos en las relaciones establecidas por el grupo y mediatizada por las autoridades tradicionales y yatiris con los dioses, quines garantizan las condiciones climáticas necesarias para una buena producción.
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4. El Aporte desde los Estructuro Marxista en la Investigación
Esta es la corriente marxista en la Antropología, pero con una fuerte influencia estructuralista de Levi-Strauss y de Althusser, lo cual significó una fuerte contradicción a su interior, veamos por que:
Son tres científicos sociales los que más han trabajado sobre esta temática: Maurice Godelier, Claude Meillassoux y Enmanuel Terray (este último poco conocido en nuestro medio).
Esta corriente se basa en la reconstrucción histórica de la Sociedad Humana, a partir de "Modos de Producción", y que cada "Modo de Producción" responde a una etapa histórica de la Sociedad, lo cual nos Enseñaría una "Formación Económica" diferente para cada etapa. Las fuerzas productivas y sus correspondientes relaciones de producción - sobre todo la tenencia de los medios de producción- determinarán la forma de la superestructura (ideología, religión, educación, artes, etc.), siendo esta una teoría economicista empleará categorías tales como: precio, capital, salario, interés, renta, trabajo, plusvalía, etc.
La teoría de las "Formaciones Sociales" será:
La noción de "Formación Económica y Social" parece destinada ante todo al análisis de realidades históricas concretas, singulares, aprendidas en el tiempo real, irreversible de un período determinado de la historia... Definir una formación económica y social es producir una definición sintética de la naturaleza exacta de la diversidad y de la unidad específica de las relaciones económicas y sociales que caracterizan a una sociedad en una época determinada. Producir esa definición sintética equivale, en la perspectiva del marxismo, a realizar un determinado número de pasos científicos (...) (Godelier, 1978: 265)
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Ya Chayanov (1966) hizo notar que la teoría económica moderna piensa todos los fenómenos (sociales), en términos de los principios y de las categorías del capitalismo, advirtiendo que no se podía metodológicamente, emplear los mismos instrumentos de análisis que permitieron comprender la lógica interna del capitalismo, a otros "Modos de Producción". Además previno que: la teoría económica capitalista es un sistema complicado con categorías instrumentalmente entrelazadas (trabajo, salario, plusvalía, etc.), de tal manera que no se puede prescindir de ninguna de ellas, ya que, son interdependientes en lo funcional, y la ausencia de cualquiera de ellas hacen que las otras pierdan su carácter específico y su contenido conceptual (Aguirre-Beltrán, 1982).
A partir de aquí no hacen más que evocarse unos a otros (los conceptos: Trabajo, salario, etc.), en un proceso metonímico indefinido: el hombre es histórico, la historia es dialéctica es el proceso de la producción (material?), la producción es el movimiento mismo de la existencia humana, la historia es la de los medios de producción, etc. Científico y universalista, este discurso (este código) se tornará inmediatamente imperialista. Todas las sociedades posibles han de responder a él. Interrogad al pensamiento marxista para ver si las sociedades 'sin historia' son otra cosa que 'pre'-históricas (pre-capitalista), una crisálida o una larva: la dialéctica del modo de producción todavía no esta en ellas bien desarrollada, pero no perdéis nada con esperar, el huevo marxista esta pronto abrirse. (Baudrillar, 1983: 47)
La imposibilidad del marxismo de analizar otros modos de producción que no sea el capitalista se hace latente en las sociedades indivisas o sociedades sin clases sociales, es que la categoría “producción” no encaja en este tipo de sociedades. Ya que son maquinarias "anti-producción" (Sahlins, 1983), tal como nos señala Marshall Sahlins después de un riguroso tratamiento de datos empírico de pueblos cazadores, pescadores, recolectores y agricultores itinerantes de la Melanesia, África, América, etc... Estas sociedades indivisas funcionaran siempre por debajo de sus posibilidades "Productivas", no producirán excedentes ni stocks; en consecuencia cuando estiman que se ha recogido la suficiente comida cesan de cazar, pescar, recolectar, etc... Para que fatigarse en recoger más de lo que se puede consumir? (Clastres, 1981).
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dominante de los Incas y el campesinado dominado constituía un intercambio desigual.” (Godelier, 1978: 275)
Es decir, que se introduce en las aguas del estructuralismo con la categoría de la reciprocidad y al mismo tiempo se adentra al marxismo cuando menciona la desigualdad proveniente de la explotación (Clastres, 1981). Con una sola tiro mata dos pájaros, ni marxista ni estructuralista (Ibíd.), pretendiendo aplicar la teoría de la reciprocidad -que es valida a sociedades sin clases- a sociedades estatales estructuradas sobre la desigualdad.
Tampoco, pueden entrar las categorías de relaciones de producción, por que no existe producción, lo cual nunca será objetivo de las sociedades indivisas, en el momento que hay producción y excedentes la sociedad deja de ser indivisa, por la simple razón que la apropiación del excedente generará su división, división que será hábilmente eludida por las sociedades de iguales, estas, tendrán sus instituciones económicas y políticas al interior de la sociedad (y no serán supra-instituciones, como en la sociedades estatales, donde las decisiones sobre lo económico y lo político están en manos de unos cuantos -los gobernantes- y no asÍ del común del "pueblo"), es decir, que en las sociedades indivisas las decisiones económicas y políticas son promovidas y ejecutadas al interior de estas. (Ibíd.). No sucederá nada dentro de lo político o de lo económico sin que haya pasado por el “ojo clínico” de la sociedad, por que de ello depende su futuro.
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obra Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (1980), donde desarrolla la metodología del análisis del capital.
Además, vemos una clara tendencia evolucionista lineal, a pesar de romper la unilinialidad de la evolución con el "Modo de Producción Asiático", que supuestamente daría la posibilidad de un "desarrollo" multilineal. Dentro de esta lógica no puede haber sociedades autónomas en su desarrollo, por que su ser se determinará, por aquello que venga en el futuro y por su puesto el futuro programado por ellos, lo que es un etnocentrismo a ultranza. Razón por la cual los marxistas proclamaran a los cuatro vientos que las sociedades indivisas ("primitivas", para ellos) son "pre-capitalistas".
Materialismo histórico: dialéctico, modo de producción fuerza de trabajo: la teoría marxista se propuso desbaratar con estas nociones la universalidad abstracta de los conceptos del pensamiento burgués (naturaleza y progreso, hombre y razón, lógica formal, trabajo intercambio, etc.) que, a su vez, están a punto de ser universalizados mediante un imperialismo 'crítico' tan feroz como aquel. (Baudrillar, 1983: 45)
En su rigidez teórica los antropólogos marxistas de fuerte influencia estructuralista llega a ser dogmático y por paradójico que parezca ya no tiene cabida para la dialéctica de la dialéctica, es decir, que su teoría queda al margen del movimiento y la crítica, con lo que se sepulta a si misma.
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Señalamos que esta corriente teórica propone una lectura de la sociedad a través de conceptos generados desde la acumulación originaria de capital, que luego de valerse de las relaciones sociales y su abstracción de estas, desemboca en la circulación ampliada de capital, con la categoría mercancía, la cual corresponde como su nombre indica al mercado capitalista. Categoría que no permite vislumbrar las relaciones intra comunal y en algunos casos inter comunal, las cuales todavía tienen características de reciprocidad y redistribución.
Ahora, bien por el momento, el capitalismo es de mayor preponderancia, sin embargo no es la única formación económica y social, entendiendo que existen otros tipos de economías. Efectivamente, Weber distingue dos maneras de actuar económicamente, ambas igualmente racionales. La primera de ellas, la formal, consiste en el cálculo marginal, según el cual el precio se define por la evaluación subjetiva de la utilidad que reportaría una unidad adicional (marginal) de un bien. Esta realización económica optimiza medios y fines, y mediante el dinero obtiene su aplicación técnica más perfeccionada (Molina, 2004).
La segunda racionalidad, material o sustantiva, consiste en el abastecimiento de bienes dentro de un grupo orientado por postulados de valor. Esto es, existe una segunda racionalidad económica, aplicable en el campo de acción de instituciones sociales, que trata de la vida material de un grupo y la forma en que éste se abastece. Esta segunda racionalidad, obsérvese, admite cálculos, pero se diferencia de la primera en el hecho que atiende a exigencias éticas, políticas, etc. que van más allá de la simple eficiencia de medios y fines (Molina, 2004).
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un sistema económico; 2) Los sustantivitas encaminados por Polanyi (1957), defienden que la postulación de un principio formal universal abstracto de la economía deja, en realidad, indeterminados los comportamientos que se quieren explicar. La escasez no es una condición existencial del hombre sino sólo una condición de la economía capitalista de mercado (Molina, 2004).
Reflexión que da pie a cuestionar la economía moderna o la elaboración teórica desde la modernidad, la cual tiene una relación directa con el nacimiento y desarrollo capitalista, por lo que se recurre a teorías referidas a la economía premoderna como la de Aristóteles (ca. 384-322 a.C), quien conceptualiza la “economía” a partir de dos preceptos: 1) la “administración de la casa” (oikos), donde la casa es la unidad natural de la cual se compone la polis y las normas para su administración se relacionan con las normas para el buen gobierno de los ciudadanos. La administración de la casa envuelve las relaciones con la esposa, los hijos y los esclavos. El ideal es el autoabastecimiento, la autarkeia; 2) La crematística, o adquisición de bienes o negociación (khrèmatistikè) es necesaria para proveerse de aquellos bienes que son necesarios para restaurar la autosuficiencia, así, la crematística tiene dos partes: el comercio orientado a satisfacer las necesidades naturales de la casa y el comercio orientado a obtener dinero. Una tendencia natural del comercio es el monopolio, que proporciona enormes beneficios y que podría ser un recurso en ocasiones para financiar los gastos de la polis (Ibíd.).
Esta última posición teórica nos otorga la posibilidad de reflexionar el “hecho económico” desde sus dos vertientes como: la administración de la casa o el territorio (oikos); y la relación con el mercado para adquirir mercancías y bienes que no se producen, además de adquirir mercancías para generar otras (crematística). Asimismo, nos otorga la posibilidad de no separar el hecho económico del resto de la sociedad y menos de la comunidad, es decir como parte constitutiva y relacional de un todo.
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implementar tecnologías ya sean estas nuevas o parte del legado histórico que perdió la praxis, como es la tecnología precolombina de los Suka Kullos, los cuales fueron abandonados aproximadamente durante el siglo XI de nuestra era.
5. Campesinistas y Descampesinistas en la Investigación
También vimos lo campesino desde la crítica de la economía política del capital, a partir de la categoría Renta del Suelo propuestas por Marx (1859), al mismo tiempo vimos la discusión establecida a partir de ello, con los campesinistas Chayanov (1966) y Kaustky (1974) y los descampesinistas encabezados por Lenin.
Chayanov planteó la imposibilidad de analizar la economía campesina a partir de la categoría mercancía, por que esta fue construida a partir de relaciones de maximización de beneficios y el intercambio y no a niveles de auto consumo, por ende de circulación ampliada de capital versus simple o de valor de cambio y de uso; respecto a Kaustky este planteaba la influencia del capital sobre la economía campesina, pero esta cambiaría como estrategia de sobrevivencia, más no desaparecería, a diferencia de Chayanov este reconoce la influencia del mercado y no considera como economías aisladas de ella.
Sin embargo, rescatamos la teoría de Chayanov reinterpretada por Scott (1976) en la parte relacionada a trasferencias tecnológicas.
Gráfico Nro. 1P.1. TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA
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Gráfico donde apreciamos en 22 temporadas y la producción en Unidades de Grano, el color rosado representa a las especies tradicionales, las líneas azules especies nuevas y la línea negra implica lo esencial para la reproducción de la familia (Subsistencia). La regularidad de la línea rosada con especies tradicionales (y las técnicas asociadas) tiene menos rendimiento que las especies importadas pero es más segura a la hora de no rebasar la línea de subsistencia (una sola vez en 22 temporadas). La especie importada tiene rendimientos mayores pero también muestra mayores inflexiones. Razón por la cual, no es de extrañar la reticencia a introducir innovaciones, por que se esta jugando con la subsistencia de todos los miembros de la familia (Molina, 2004).
Debemos aclarar que la producción agrícola, debe ser analizada como un subsistema, que cohabita con el pecuario, la pesca, la comercialización, la artesanía, la venta de Fuerza de Trabajo, etc. Al mismo tiempo y al momento de tomar una decisión o efectuar una propuesta, además de lo mencionado se debe conjuncionar la dimensión predial, la Renta Diferencial I (proximidad al mercado y fertilidad de los suelos), relacionada a la producción, la productividad, tamaño hato ganadero, especie del ganado. De esta forma se tiene un mayor conocimiento de los factores que intervienen, con lo cual se puede tomar de una decisión más adecuada.
Respecto a los descampesinistas estos plantearon francos procesos de proletarización a través de la “acumulación originaria” de capital, donde a partir de la escisión del productor con los medios de producción lo único que le queda como mercancía es vender su fuerza de trabajo, es decir, de campesino sin tierras a proletario. Siguiendo un proceso univoco y unidireccional hacia el capitalismo.
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Temporalidad que depende de las labores en el agro en función de las estaciones, de la que depende la producción.
Por lo anterior reflexionamos sobre la subsunción15 del trabajo al capital, teoría hegemónica que nos introduce a la línea unívoca y unidireccional de la subordinación del campesino aymara al sistema capitalista, es decir que el aymara campesino esta pronto a desaparecer en el magma del capital, homogenizado y por lo tanto sin identidad.
Sin embargo y para consuelo nuestro, señalamos que 518 años de intervención no se ha logrado esta subsunción, esta solo afecta en la relación o en las interfases de lo comunal con lo social, es decir de lo aymara con lo “occidental”, que puede acondicionar determinados factores y elementos (“Económico, Social/comunal e Ideológico”), inclusive en procesos y relación entre estos factores y elementos, pero no los cambia, sino los trasforma, se adaptan, adoptan, etc. (Kautsky, 1974), pero conservando su núcleo ordenador para el caso la relación del cultivo Tuberosum
solanum con el comunario (Michel y Mendoza, 1997).
Me explico, con un ejemplo la Desire, rosada o wuaycha tiene mejor aceptación en las ciudades del principal demandante, el vendedor de hamburguesas, el cual demanda todos los días del año este producto. Esta papa contienen menos almidón por lo tanto es adecuada para la fritura. Entonces, el productor cambia de la chiari imilla, la papa negra con mayor contenido de almidón, a la wuaycha, por que esta tiene mayores posibilidades de realizarse en el mercado. Esto no implica que cambió pautas y rasgos culturales en relación al cultivo (la papa: Tuberosum solanum), sino que se adaptó a las necesidades del mercado, con todo el ciclo las actividades agrícolas (roturación, preparación y desterronado, arado, siembra, aporque, defoliación, deshierbe, cosecha,
15 El proceso de trabajo se convierte en el instrumento del proceso de valorización, del proceso de autovalorización
del capital: de la creación de plusvalía. El proceso de trabajo se subsume en el capital (es su propio proceso) y el
capitalista se ubica en él como dirigente (...) Es esto a lo que denomino subsunción formal del trabajo en el capital.
Es la forma general de todo proceso capitalista de producción, pero es a la vez una forma particular respecto del
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deshidratación, etc.), por lo que el mercado puede influir, más no cambia el núcleo cultural, para el caso ejemplificado con la actividad agrícola, relacionada al cultivo de la papa. Adaptación y transformación dentro del sistema capitalista que vislumbró K. Kautsky a inicios del siglo XX.
Es bueno aclarar, que aunque se tenga mayores probabilidades de realizar la papa
waycha en el mercado, el productor campesino aymara no produce para el mercado, sino por seguridad alimentaria, es decir, si tiene un remanente a sus necesidades de reproducción biológica y cultura, recién coloca a la venta parte de su producción. Como podemos observar a partir de nuestro trabajo de campo en Tiwanaku donde el destino de la producción es la seguridad alimentaria que implica la suma: del Consumo (43,73%); la Transformación o deshidratación (31,29%); y la Semilla (13,84), con un total de 88,86%.
Gráfico Nro. 1P.2. DESTINO DE LA PRODUCCIÓN EN TIWANAKU
DESTINO DE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN %: TIHUANACU
TRANSFORMACIÓN 31.29%
CONSUMO 43.73% VENTA
10.66% SEMILLA
13.84%
TRUEQUE 0.48%
Fuente y Elaboración Propia
Punto del cual comenzamos la construcción respecto a la relacionalidad bidireccional de la economía de mercado y la no mercantil que coexiste en la familia campesina y por ende en sus comunidades.
6. Otros Aportes Específicos en la Investigación de los Suka Kullos (SK)
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reposición de la fertilidad de los suelos, incorporando materia orgánica (producto del humus y la lama de los canales); del efecto invernadero, producto de la evaporación del agua de los canales; del riego por infiltración (aprovechando los canales llenos de agua), etc.
También, estaba presente, siempre en lo contemporáneo, la posibilidad de romper la dependencia estacional de ingresos, a través de cosechas no dependientes de las lluvias, también, se habló de rendimientos crecientes, etc., etc. (Kolata, 1991). Lo cual será corroborado desde las fuentes primarias de forma que se tenga una mayor aproximación a los aspectos productivos relacionados a la (re)construcción tecnológica de los SK.
De acuerdo a Nuñez del Prado (1992) esta elevación de la producción y de la productividad tendría un efecto multiplicador en los ingresos de los/as beneficiarios/as, por ende disminuir la brecha alimentaria, así como mejorar sus posibilidades de acceso a otros ámbitos del desarrollo humano, esto es, una mejor educación, una mejor salud y por supuesto mejores ingresos monetarios.
Esta la (re)construcción tecnológica de los SK y su implementación experimental, creó grandes expectativas entre investigadores de distintas disciplinas y en los/as mismos pobladores de comunidades de Los Andes, de Manco Kapac y en Ingavi, especialmente, cuando se divulgó la producción que se alcanzó en Muncaña de Koani Pampa, provincia Los Andes, donde a partir de un predio de 1.500 mts. se proyectó una producción de 42 Ton. de papas por hectárea. Rendimiento que estaba muy por encima de la zona, que para el período del 88 al 92 se situaba entre 5 y 6 Ton. por Ha. El rendimiento de Muncaña, inclusive, se situaba muy por encima de la media nacional mecanizada que era de 17 Ton. por ha. (Ibíd.).
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de realizarse en el actual escenario del país y bajos las condiciones que representan las comunidades campesinas del Altiplano (Chilón, E. y Michel, F., 2000).
La recuperación y estabilización de las bases productivas surgía como una necesidad frente a los problemas de degradación de los recursos naturales, que ocurre en regiones amplias del país, en particular en el altiplano y en los valles secos, proceso que se agrava por la presión demográfica y política sobre la tierra (crecimiento demográfico y minifundio), que implica poco descanso de la tierra, el sobrepastoreo, agravado por el déficit hídrico, conjunto que desemboca en la degradación de suelos, erosión y pérdida de suelos (Ibíd.).
Sin embargo, de acuerdo a Swartley (2000) y de acuerdo con nuestro trabajo de campo, a pesar del creciente entusiasmo de los campesinos, trabajadores de la ONG y los investigadores, de su entorno, todos los campos construidos por estos fueron abandonados, alrededor de 1996.
Reconstruyendo la historia del proyecto dentro de un contexto social, económico y político nacional, afectado por la implementación estructural de la política neoliberal aplicada a partir de inicios de los 80, en medio de la emergencia de movimientos indígenas que reclamaban mayores derechos frente al Estado. Además, estaba presente la tendencia ecologista que veía con simpatía el desarrollo de una tecnología que representaba un modelo de agricultura sostenible basada en los conocimientos ancestrales indígenas (Ibíd.).
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De acuerdo a los/as autores mencionados, esta representación de lo indígena y la reconstrucción tecnológica entra en conflicto con los aspectos económicos de los agricultores de pequeña escala. Estudiando la producción agrícola, el acceso a la tierra y al trabajo para explicar por que se abandonaron después de los tres y cuatro años de cultivos continuos. Argumentando la carencia de mano de obra para cultivar y en especial para construir los campos elevados, en razón de las migraciones temporales para conseguir recursos económicos en efectivo que permitan la reproducción familiar.
En el ámbito de los SK, de condiciones estrictamente tecnológicas, entendemos, de acuerdo a los/as autores de referencia, que la producción dependía y depende de muchos factores, variables e indicadores, tales como: fertilidad de los suelos, tipo de cultivos, manejo y rotación de estos, la presencia de plagas y patógenos -propios de los monocultivos, de una inadecuada rotación- además de otras consideraciones como forma, dimensión, dirección de los SK, como de los canales, de los surcos, terraplenes, etc., etc., corroborado en nuestro trabajo de campo.
En lo económico, propiamente dicho, se sumó la dificultad que ocasionaba la gran inversión de fuerza de trabajo (FT), en la construcción de una Ha. de SK., en períodos cortos, de lo cual ya se tenía antecedentes o el conocimiento a partir de la experiencia de Muncaña, donde se emplearon 37 trabajadores en solo 0,15 Has. con una proyección por Ha. de 800 jornales (Nuñez del Prado, 1992), densidad laboral que solo se la puede obtener en trabajos comunales o en jornales remunerados.
Para salvar lo anterior se experimento y se ensayó, con el supuesto, de que como el trabajo comunal había sido viable y sostenible históricamente, durante períodos largos (Véase: Erickson, 1996), se podía recrear a históricamente bajos nuevas condiciones, auspiciadas en el ámbito de la propiedad privada, así como se consideró que las comunidades eran impermeables a más de 5 siglos de sistemática agresión.
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ethos recíproco, el “Don” (Véase: Temple, 2003), tenía su explicación, entre otras pautas culturales, tales como: el carácter comunal de la propiedad de los medios de producción, en la circulación de bienes, sin la intervención del valor de cambio; etc., etc., y que la secularidad de estas corresponden al ámbito de la circuito interno de la reproducción cultural (Véase: Michel, 2003).
En esa misma línea si se realizan acciones en el ámbito de la economía de mercado que fomenta el clientelismo, la mercantilización o paternalismo, no se debe esperar que se respondan con reciprocidad y redistribuciones (aynis y trabajos comunales), que más bien corresponden a otro tipo de racionalidad, no mercantil, generalmente para la reproducción interna, la cual no lleva incluido el valor de cambio.
B. BASE OPERATIVA CONCEPTUAL: CULTURA
Entendemos a LA CULTURA, a partir de la integralidad de tres factores que son: a) lo tecnológico –económico (Krematística y Oikos) - productivo; b) lo social/comunal; c) y lo ideológico, factores que se relacionan con el ecosistema.
MATRIZ CAUSAL DE LA CULTURA
RELACIÓN E INTERACCIÓN HISTÓRICA ECOSISTEMA D E S I N T E R N A L I D A D E S TECNOLÓGICO – ECONÓMICO -PRODUCTIVO SOCIAL/ COMUNAL
IDEOLÓGICO
30 1. El factor tecnológico-económico (Krematística y Oikos) –productivo
Se compone de la creación, adaptación y uso (técnica) de instrumentos materiales mecánicos, físicos y químicos (instrumentos y uso = ergología), por medio de las cuales el hombre/mujer, se articula a su hábitat natural. Aquí se encuentran las herramientas de producción, los medios de subsistencia, los materiales de cobijo de defensa y ofensa, es decir bienes que se producen internamente en el oikos, pero, también está la intervención en el mercado a través de la adquisición de bienes, en el mercado (Krematística), que no se producen internamente, este elemento, inicialmente, determinará el comportamiento de los demás, sin embargo este también es acondicionado por los otros elementos, en su circulación cultural ampliada;
2. El factor social
Está formado de relaciones interpersonales, mediatizadas por instituciones no formales, expresadas en modelos de comportamiento, colectivas como individuales, tanto sociales como comunales. En este aspecto encontramos sistemas sociales, de parentesco, económicos, políticos, militares, religiosos, ocupacionales, de especialización laboral o productiva, recreativos, etc.;
3. El factor ideológico
Está conformado de ideas, creencias, conocimientos expresados en el lenguaje articulado u otra forma simbólica. Mitologías y teologías, leyendas, literatura, filosofía, ciencia y conocimiento de sentido común forman este aspecto.
PRUEBA DE LA MATRIZ
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Además, vemos a la cultura como un espacio de complejidad no aislada y menos autárquica, sujeta a la influencia de un conjunto de externalidades16, que surgen desde cualquiera de los elementos mencionados (tecno-eco-productivo, sociológicos/comunales e ideológicos). (e.g.) la introducción en lo tecnológico del arado egipcio y de los motorizados.
También, en esta complejidad, podemos delimitar las desinternalidades, las cuales vendrían a ser todos los aportes de las culturas diferenciadas al conglomerado en la generalidad (aldea global, globalidad, globalismo, globalización, evolución general, etc.). (e.g.) la domesticación de la papa, logro tecnológico que beneficia a la humanidad en su conjunto.
Asimismo, debemos desarrollar, las Interfases, las cuales vendría a ser espacios y temporalidades no perennes, donde se comparten rasgos, elementos, pautas y tradiciones culturales en forma transitoria esta puede variar en cuanto a su duración y en algún momento puede pasar a ser parte de la misma cultura.
También, debemos efectuar una diferenciación en interfases de entrada y de salida, la primera ser refiere a rasgos, elementos y pautas culturales, que provienen de afuera y la segunda vendría a ser aportes de la cultura a otras o a la generalidad. Tenemos que resaltar las interfases o intersección de entrada económicas para el caso sería la relación de las comunidades con la economía de mercado capitalista, donde en esta intersección se da la subsunción del trabajo al capital.
Sin embargo, para entender este proceso causal de la cultura y la interacción histórica entre los diferentes componentes, debemos describir los diferentes niveles que interactúan entre si, niveles que tienen su inicio en lo tecnológico-económico-productivo, factor y elementos determinantes que se suscita en la interacción de lo