EXPLORACIÓN DE LA MENTE EN TRES MUJERES MALTRATADAS
Marta Astrid Amaya López
Directora de Trabajo de grado:
Cecilia Muñoz Vila
(En colaboración)
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
TABLA DE CONTENIDO
RESUMEN………6
INTRODUCCIÓN……...………10
CAPÍTULO I –PLANTEAMIENTO Y JUSTIFICACIÓN………..…….14
CAPÍTULO II - OBJETIVOS, METODOLOGÍA E INTERVENCIONES……….…..22
A. OBJETIVOS………...……….22
1. Objetivos Generales………..……...22
2. Objetivos Específicos……….…………..…22
B. METODOLOGÍA………23
1. Método………..……...24
2. Diseño………..…24
3. Participantes y acceso a la información………..………….25
4. Confidencialidad………..……....26
5. Instrumentos………...…………..…27
6. Procedimientos………...…………..27
C. INTERVENCIONES………..29
1. Las intervenciones llevadas a cabo por la institución………..…29
2. Intervenciones terapéuticas llevadas por las estudiantes de la maestría…….………..…….30
CAPÍTULO III - MARCO TEÓRICO………....31
A. ALGUNAS NOTAS SOBRE LA DIMENSIÓN ESTRUCTURAL EN EL PENSAMIENTO DE FREUD, KLEIN Y MELTZER………...32
2. Los instintos y el ello de Klein……….…….……..33 3. Temperamento y ello en el modelo Harris-Meltzer……...….…..35 4. El yo como segunda instancia en Freud………..……...35 5. El yo de Klein………..……..38 6. El ideal del yo o superyó como tercera instancia en Freud……...39 7. Los objetos externos e internos de Klein………...42 8. El superyó temprano de Klein…………..………...43 9. La organización del self y los objetos en el modelo
Harris-Meltzer………..……….…..46
10. Relaciones entre las instancias de Freud………....50
B. ALGUNAS NOTAS SOBRE LA DIMENSIÓN ECONÓMICA Y DINÁMICA EN EL PENSAMIENTO DE FREUD, KLEIN Y MELTZER……….53
1. Relaciones del yo con la angustia, la represión, las inhibiciones y el síntoma en Freud………...………...53
2. Relaciones del self con los objetos en Klein…………...………56 3. Envidia, celos y voracidad en Klein………..………….57
4. Ansiedades, defensas y relaciones con los objetos en la Posición esquizoparanoide descrita por Klein………...…………58
5. Ansiedades, defensas y relaciones con los objetos en la Posición depresiva descrita por Klein………...…..63
6. Oscilación esquizoparanoide ((depresiva en Klein………...66
Mecanismos que permiten vérselas con el dolor mental en Meltzer………...…..66
C.BREVE MIRADA A ALGUNAS INVESTIGACIONES EMPÍRICAS SOBRE EL MALTRATO Y LA MUJER MALTRATADA…...71
2. El maltrato como proceso de identificación con objetos agresivos o abandonadores……….….………..………..…72 3. El efecto del maltrato sobre el espacio psíquico y el estado mental aplanado………..……….73 4. El maltrato como proceso de deshumanización………...……74
CAPÍTULO IV - MATERIAL CLÍNICO DE TRES MUJERES MALTRATADAS A LA LUZ DEL MARCO TEÓRICO Y LOS OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN……….…….75
A. ANA UNA MUJER MALTRATADA REGIDA POR EL ELLO………....77
1. Ana movida por el ello tolera y encubre el maltrato……..………..78 2. Ana y su relación indiferenciada con objetos peligrosos y objetos de
deseo………...………….…80
a. La relación con sus padres………...………...80 b. La relación con el esposo………..82 c. La casi nula relación con el hijo………....85
3. El estado mental infantil de Ana, y su funcionamiento bajo el supuesto básico de apareamiento………...….85
4. Relación con el
terapeuta………..………...88
B. VICTORIA UNA MUJER MALTRATADA REGIDA POR EL YO……...90 1. Victoria y la reacción defensiva de su yo frente al
maltrato………..……….….91 2. La relación diferenciada de Victoria con sus objetos peligrosos y de
a. La relación con los padres………...……….93
b. La relación con el esposo………...….………..97 c. La relación con el personal a cargo del Refugio…………...99 d. La relación con los hermanos……..………..………..102 La relación con el amante………..……….…………103
3. El estado mental adulto de Victoria, el funcionamiento pleno del yo y la oscilación entre la posición esquizoparanoide y depresiva………..……..107
a. Las funciones del yo y la parte adulta de la personalidad………...…….107 b. El trabajo como función primordial del yo y su relación con
la posición depresiva………...111
4. Los cambios de Victoria y la recuperación de las funciones del yo………114
a. El abuso continuado del padre………...……….114 b. Las relaciones con la madre y los hermanos………...…....114
c. Aparece el amante y la reacción del marido………...…....115 El fortalecimiento del yo……….…..……..115
C. ELVIRA UNA MUJER MALTRATADA REGIDA POR EL SUPERYÓ……….………116
1. Elvira y la construcción de los objetos tiránicos en la infancia……….……….….118 2. Elvira y la construcción del objeto y el yo bondadosos en la
infancia………..……....119 3. Elvira y la confusión actual entre el objeto tiránico y el
4. El funcionamiento psíquico de Elvira ante el maltrato y el deseo del
compañero...122
5. En Elvira el objeto tiránico y el objeto necesitado dominan e inhiben al yo………...126
6. Elvira y la parte adulta de su personalidad………..…..129
7. La evolución de Elvira producto de la relación terapéutica y el apoyo institucional…………...………...133
8. Elvira Posición esquizoparanoide: ansiedades, defensas y relaciones con los objetos………..135
9. El suicidio se convierte en la única salida de Elvira frente al maltrato del objeto tiránico………139
10. Los cambios de Elvira y la recuperación de las funciones del yo……….………...…139
a. Sobre la crianza de hijos y de hijas……….140
b. Sobre el embarazo………140
c. Reflexiones sobre la función materna………..140
d. Las relaciones de pareja………....141
11. Los cambios producto de la terapia y la estadía en el refugio………..141
D. A MANERA DE CONCLUSIÓN………...142
CAPÍTULO V- REFLEXIONES FINALES……….145
A. LA COMPLEJIDAD DEL FENÓMENO DEL MALTRATO…………...145
B. DIFICULTADES EN LAS INTERVENCIONES TERAPÉUTICAS………152
2. Qué buscaba la terapeuta con las intervenciones………..….…152
3. Cómo reaccionaban las pacientes ante la terapeuta y la terapia………...…154 4. Qué existía en la mente de las tres pacientes………..………...…154 5. Algunas estrategias terapéuticas……….………..………….158 C. PERTURBACIONES EN SUS PROCESOS PSÍQUICOS BASICOS………159
RESUMEN
el otro y una tercera llena de compasión, dedicación y preocupación por el objeto, pero confundida a veces por la alternancia de las cualidades del objeto cercano. Las dos primeras bajo el control la parte infantil de la personalidad y la tercera más cercana a la posición depresiva y a la parte adulta de la personalidad.
Palabras Clave: Maltrato, mujer, instancias psíquicas, dimensiones estructural,
económica y dinámica de la mente, estados mentales infantiles y estado mental adulto, posición esquizoparanoide y posición depresiva.
SUMMARY
it allied with the good object and the adult part of her personality dominated in her. The third patient had a more complex mental state. As a child, she was in charge of tyrannical and abusive parents, accompanied by brothers who protected each other. In her mind, as a result of these experiences, three different ways of approaching objects were found: one that tolerated tyranny and abuse from the object, one that exercised abuse without consideration for others and a third one full of compassion, dedication and concern for the object, but sometimes confused by the alternation of the qualities of nearby objects. The first two were under the control of the childish part of their personalities and the third one was closest to the depressive position and the adult part of her personality.
Keywords: Abuse, Women, psychic instances, structural, economic and dynamic
EXPLORACIÓN DE LA MENTE EN TRES MUJERES MALTRATADAS
INTRODUCCIÓN
El maltrato es una realidad social pero también un fenómeno psíquico que no ha sido plenamente aclarado desde el punto de vista psicoanalítico. Desde la sociología se han establecido correlaciones con múltiples factores de la realidad socioeconómica de las familias que lo padecen, desde la antropología ha sido ligado con costumbres y con marcos normativos que orientan en esta dirección, desde la psicología ha sido relacionado con la calidad de los impulsos, con la fuerza de las tendencias agresivas y destructivas siempre presentes y con la debilidad del yo. Desde el psicoanálisis comienza a observarse de cerca el fenómeno en un intento por comprender un problema social que está siendo enfrentado más desde la normatividad punitiva legal, en algunos casos de carácter inquisidora, que trata de limitar su aparición por la fuerza del castigo, pero sin comprender las múltiples dimensiones que se hallan detrás de este fenómeno social y psíquico que llega inclusive a convertirse en fantasía interna.
Este fenómeno social y psíquico llevó a tres profesoras de la maestría, Maggui Salamanca, Nubia Torres y Cecilia Muñoz, a crear un grupo de investigación con estudiantes para que ellos, a través de la elaboración de sus trabajos de grado sobre este fenómeno, pudieran contribuir a la comprensión del mismo.
cautiva afectada de maltrato y abuso. Este campo de investigación permite a los estudiantes de postgrado llevar a cabo procesos terapéuticos e investigativos supervisados y a los profesores les permite llevar a cabo proyectos de investigación a partir de la observación y registro de intervenciones realizadas por los estudiantes, con el fin de crear modelos de intervención terapéutica para la población de mujeres maltratadas.
El trabajo de grado dirigido por Cecilia Muñoz y realizada por Paula Rincón el año pasado (2010) generó tres artículos, aun inéditos1, en los cuales se describen dos tipos de mujeres maltratadas: las que se trenzan en un actuar violento con su marido o compañero, que están metidas en una guerra mortal de la cual seguramente una de las dos partes de la pareja finalmente acabará muerta, y las que se convierten en personas absolutamente sumisas y pasivas frente al maltrato del marido o compañero. Las autoras trataron de explicar esta diferencia a la luz del concepto de deshumanización del antropólogo inglés Colin Turnbull (1972), y plantearon que la posición de la pareja maltratante implicaba una permanencia vincular bajo la doble condición de necesidades básicas en la mujer, incluida la sexual y de necesidades de poder, dominación y sexualidad desbordada por parte del hombre, meollo “de la deshumanización que produce la vida de supervivencia propia de muchas de las parejas que se maltratan
mutuamente”. En otro de los artículos relacionaron el maltrato con “formas de parejas que como rivales implacables incrementan en la familia las ansiedades psicóticas y
edípicas simples o acompañadas de odio” que los lleva a un funcionar sucesivamente
“bajo los supuestos básicos de apareamiento, dependencia, ataque, fuga, patraña, engaño, congoja, aislamiento, jolgorio y convite (Bion (1961), Muñoz (2008) que crean un ambiente vital de ansiedades persecutorias y confusionales, psicóticas o edípicas, llenas de odio o de promesas de amor y cambio (siempre incumplidas) de las cuales sólo se sale cayendo de nuevo en supuestos básicos, como una forma de condena socio animal de estas familias maltratadoras. En el tercero de los artículos utilizaron el modelo de familia y comunidad de Harris Meltzer (1983/1990) y mostraron el funcionar de la familia invertida en la que sobrevivieron estas mujeres maltratadas desde pequeñas
y en sus vidas maritales. Allí encontraron, dicen las autoras, “al depredador humano que
como individuo, o como miembro de grupo o de comunidades más amplias, no tiene otra función que la de ocupar el territorio, escoger sus presas, caer sobre ellas, atacarlas salvajemente y finalmente abandonarlas para iniciar de nuevo un proceso de ocupación
de territorio y depredación sobre otros”. Ese es el depredador que cae sobre las mujeres maltratadas
Otras dos trabajos de grado dirigidos por Muñoz con reinsertadas, realizadas por Natalia Aguirre (2010) y Paola Olascoaga (2006), mostraban el abuso y maltrato sexual a las mujeres desde pequeñas, que posteriormente adquiría dimensiones dramáticas durante su permanencia en la guerrilla. Del trabajo de grado de Natalia Aguirre (2010) se desprendieron también algunos artículos que traen ideas interesantes sobre la relación entre la vida en la infancia y la vida posterior en la guerrilla y en la institución donde eran recluidos los desmovilizados, continuidad que parece presentarse también en las mujeres maltratadas. En el trabajo de grado de Olascoaga (2006) “Dos mujeres intentan pensar una serie de experiencias aterradoras” lo que se ve es el contenido de la venganza acumulada por las violaciones, venganza que finalmente se ejerce de manera absolutamente violenta y cruel sobre uno de los comandantes como si en ese momento se concentrara en su acción toda la violencia sufrida en los reiterados abusos sexuales cometidos sobre ella. Finalmente en el trabajo de grado Beatriz Gil (2011), dirigida también por Muñoz se encontraron los efectos aniquilantes del abuso sexual sufrido desde temprano y ejercido por el padre en el psiquismo de las niñas, y la continuidad de la violencia en las acciones que las instituciones de protección asumen muchas veces en contra de estas niñas.
finales sobre la complejidad del fenómeno del maltrato, las dificultades en las intervenciones terapéuticas y sobre las perturbaciones en los procesos psíquicos básicos.
Antes de terminar la introducción , quisiera agradecer a mis padres Oscar e Iris, de quienes he aprendido que el trabajo de la mano del deseo y la dedicacion, siempre es satisfactorio. Por su amor y apoyo incondicional, gracias. A Stefan, Mathias y Augusto José quienes con su continua presencia, y respaldo en cada una de las etapas de este proceso de aprendizaje me han permitido construir una experiencia invaluable de solidaridad humana.
Quiero agradecer también a los docentes quienes durante la Maestría me permitieron aprender que el Psicoanalisis es un universo interminable de conocimiento, posibilidades y aplicación y una experiencia emocional intensa que debe enmarcarse dentro de los parámetros éticos del ejercicio profesional. A Cecilia Muñoz, mi directora de tesis, por el norte trazado a lo largo de la investigación y de la redacción del informe final, quien con su presencia constante aclaró algunas de las ideas que son el núcleo fundamental de esta tesis.
CAPÍTULO I
–
PLANTEAMIENTO Y JUSTIFICACIÓN
En el primer semestre del 2011, el grupo de investigación Sujeto y Relaciones, utilizando el material de seis sesiones de una mujer maltratada, propuso un esquema para entender el estado mental de algunas mujeres maltratadas según el cual se daba un estado de vaciamiento mental, de inexistencia psíquica que las dejaba viviendo en una realidad temporal rota, no entretejida espacial ni temporalmente, sino que parecían estar en medio de situaciones contrastantes de bienestar idealizado y de ataques reales aterradores que se alternaban como libretos de actuación acordes con sus difíciles condiciones de vida. Todos estos artículos que hacen parte de los estudios recientes realizados por estudiantes de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad Javeriana, en colaboración con dos profesoras, sobre el grave problema de la mujer maltratada y sobre la violencia intrafamiliar, nos orientaron a pensar en la gran complejidad del fenómeno del maltrato al interior de la pareja, de la familia y de la sociedad.
La realidad del maltrato en mujeres, ha sido un evento histórico y espacialmente extendido. Para entender la expansión del fenómeno a nivel mundial, latinoamericano y colombiano revisamos datos recientes como los presentados por La Organización Mundial de la Salud, La Organización Panamericana de la Salud y por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en Colombia. Como se trataba de comparar datos era importante conocer la definición del maltrato que estas entidades tenían.
Las Naciones Unidas definen el maltrato contra la mujer como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada” (Organización Mundial de
la Salud, 2011).
De la misma forma Las Naciones Unidas definen la violencia de pareja como
íntima y causan daños físicos, sexuales o psicológicos, tales como la agresión física, la coerción sexual, el maltrato psicológico o los comportamientos controladores. (Organización Mundial de la Salud, 2011).
En el estudio de la OMS sobre la salud de la mujer y la violencia doméstica contra la mujer (WHO multi-country study on women’s health and domestic violence against women) realizado en 10 países, en su mayoría en desarrollo, se presentaron los datos de la encuesta sobre la violencia en mujeres entre 15 y 49 años:
entre un 15% en Japón y un 70% en Etiopía y Perú referían haber sufrido violencia física o sexual perpetrada por su pareja;
entre un 0,3% y un 11,5% referían haber sufrido violencia sexual perpetrada por alguien que no era su pareja;
muchas mujeres refirieron que su primera experiencia sexual había sido forzada (24% en el Perú rural, 28% en Tanzanía, 30% en el Bangladesh rural, y 40% en Sudáfrica)” (Organización Mundial de la Salud, 2011).
En la OMS se han estudiado tanto el número de casos de violencia presentados, como el contexto en el cual se dan y las consecuencias de dichos actos violentos sobre las mujeres, y de manera general han encontrado que “la violencia de pareja y la violencia sexual producen a las víctimas y a sus hijos graves problemas físicos, psicológicos, sexuales y reproductivos a corto y a largo plazo, y tienen un elevado costo económico y social”. Y de manera específica señalaron los siguientes efectos particulares:
Entre los efectos en la salud física se encuentran las cefaleas, lumbalgias, dolores abdominales, fibromialgia, trastornos gastrointestinales, limitaciones de la movilidad y mala salud general. En algunos casos se pueden producir lesiones, a veces mortales.
La violencia de pareja y la violencia sexual pueden ocasionar embarazos no deseados, problemas ginecológicos, abortos provocados e infecciones de transmisión sexual, entre ellas la infección por VIH/sida. La violencia de pareja durante el embarazo también aumenta la probabilidad de sufrir abortos espontáneos, muerte fetal, parto prematuro y bajo peso al nacer. Estas formas de violencia pueden ser causa de depresión, trastorno de estrés
postraumático, insomnio, trastornos alimentarios, sufrimiento emocional e intento de suicidio.
consumo de tabaco, alcohol y drogas, así como las prácticas sexuales de riesgo en fases posteriores de la vida. Asimismo se asocia a la comisión (en el hombre) y al padecimiento (en la mujer) de actos de violencia. (Organización Mundial de la Salud, 2011).
De la misma forma en los estudios de la OMS se identificaron como factores de riesgo de violencia de pareja y violencia sexual los siguientes:
[…] el bajo nivel educativo (autores y víctimas); la exposición al maltrato infantil (autores y víctimas); la vivencia de la violencia entre los progenitores (autores y víctimas); el trastorno de personalidad antisocial (autores); el consumo nocivo de alcohol (autores y víctimas); el hecho de que los hombres tengan múltiples parejas o de que su pareja sospeche que le son infieles (autores y víctimas); las actitudes de aceptación de la violencia (autores y víctimas). (Organización Mundial de la Salud, 2011)
De otro lado, la Organización Panamericana de la Salud se pronunció igualmente sobre este tópico de violencia contra la mujer en u comunicado del 25 de noviembre de 2011 afirma que
La violencia contra la mujer es un grave problema de salud pública en todo el mundo. En América Latina y el Caribe, entre 13 % y más de 50 % de las mujeres afirman haber sufrido violencia a manos de una pareja íntima, según un estudio de la OPS/OMS que se publicará a comienzos del próximo año. Entre 10 % y 27 % dicen que han sido víctimas de violencia sexual a manos de una pareja o de un desconocido, según el mismo estudio.
Los expertos observan que la violencia contra la mujer puede tener consecuencias mortales, incluso homicidio, suicidio, infección por el VIH y un mayor riesgo de mortalidad materna. Entre las consecuencias que no son mortales cabe citar traumatismos, dolor crónico, depresión y otros trastornos mentales, conducta sexual de alto riesgo, abuso de bebidas alcohólicas y otras drogas, infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, embarazos no planificados y abortos peligrosos. (Organización Mundial de la Salud, 2011)
La OPS en su Estudio Multipaís para la OMS en América latina (2010) trae los siguientes datos sobre la salud de la mujer y la violencia domestica:
Tanzanía. Sin embargo, incluso en Japón, cerca del 15% de las mujeres que habían tenido pareja alguna vez declaró haber sido objeto de violencia física o sexual, o ambas, en algún momento de su vida. (Organización Mundial de la Salud, 2005, p.6)
Este estudio Multipaís de la OMS va mas allá de las cifras de eventos de violencia, hace una propuesta sobre los factores que protegen a la mujer o que la exponen a una situación de riesgo:
Los factores individuales comprendían el nivel educativo de la mujer, su autonomía financiera, el historial de victimización anterior, el nivel de potenciación de su capacidad (‘empoderamiento’) y apoyo social, y si había habido un historial de violencia en su familia cuando era niña. Los factores relacionados con la pareja abarcaban el nivel de
comunicación del hombre con su mujer, el consumo de alcohol y drogas, su situación laboral, si había presenciado actos de violencia entre sus padres cuando era niño y si era agresivo físicamente con otros hombres. Los factores relacionados con el contexto social inmediato comprendían
el grado de desigualdad económica entre hombres y mujeres, los niveles de movilidad y autonomía de la mujer, las actitudes hacia los papeles asignados a cada sexo y la violencia contra la mujer, la intervención de los familiares más cercanos, vecinos y amigos en los incidentes de violencia doméstica, el porcentaje de agresiones y delitos entre hombres, así como la evaluación del capital social” (Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 9).
Otro aspecto resaltado por este estudio multipaís de la OPS / OMS es el que tiene que ver con el comportamiento dominante de la pareja que ejerce el maltrato es el siguiente:
impedirle ver a sus amigas; limitar el contacto con su familia carnal; insistir en saber dónde está en todo momento; ignorarla o tratarla con indiferencia; enojarse con ella si habla con otros hombres; acusarla constantemente de serle infiel; controlar su acceso a la atención para la salud. El porcentaje de mujeres que declararon haber sufrido uno o más de estos comportamientos variaba entre un 21% en Japón y casi un 90% en la República Unida de Tanzania” (Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 11)
Este estudio de la OPS/OMS hizo además un recuento sobre las influencias culturales y la percepción que tienen las mujeres sobre la agresión y su justificación dentro de lasa cuales se encuentran
[…] no realizar correctamente las tareas domésticas, negarse a tener relaciones sexuales, desobedecer al marido y serle infiel. (Organización Mundial de la Salud, 2005, p.11).
abandonar el hogar y a la pareja
[…] entre el 19% y el 51% de las mujeres que habían sido víctimas de violencia física infligida por su pareja abandonó su hogar durante al menos una noche. Entre el 8% y el 21% declaró haberse marchado entre 2 y 5 veces. Una vez más, existe un fuerte vínculo entre el abandono del hogar y la gravedad de la violencia. De hecho, la gravedad de la violencia fue el principal motivo que dieron las mujeres para marcharse de casa (ya no podían soportarlo más, estaban gravemente heridas o su pareja las había amenazado o había intentado matarlas). (Organización Mundial de la Salud, 2005, p. 25)
A continuación presentamos las estadísticas que sobre el maltrato consigna el ICMLCF (Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses) en su publicación Forensis de 2008 sobre violencia intrafamiliar. Carreño, P antes de hablar sobre los datos en Colombia hace una revisión del panorama latinoamericano sobre cifras publicadas por el Banco Interamericano de Desarrollo de violencia intrafamiliar y destaca que
En Perú el 70% de los delitos denunciados a la policía están relacionados con casos de mujeres golpeadas por sus maridos; en México el 70% de las mujeres aseguraron sufrir violencia por parte de su pareja; en Jamaica la policía da cuenta de que el 40 % del total de homicidios se producen en el seno del hogar; en Argentina en 1 de cada 5 parejas hay violencia. En el 42% de los casos de las mujeres asesinadas, el crimen lo realiza su pareja. El 37% de las mujeres golpeadas por sus esposos lleva 20 anos o mas soportando abusos de ese tipo. (Carreño, 2008, p. 110) .
Carreño (2008) afirmaba refiriéndose a Colombia que en
[…] las bases de datos de homicidios 2005, 2006 y 2007 del Instituto
Nacional de Medicina Legal, se encontró que 436 muertes ocurrieron en el contexto de la violencia intrafamiliar y solo en Bogotá 2.407 personas acudieron en mas de una ocasión al Instituto para ser examinadas por violencia de pareja. (p. 110) [y que en] Los casos de violencia intrafamiliar conocidos por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses pasaron de 77.745 en 2007 a 89.803 en 2008 para un incremento de 12.058 casos. La mayoría de los hechos se registraron en la vivienda con un total de 55.677 casos. (Carreño, 2008, p.111).
En cuanto a la razón de los eventos violentos Carreño encontró que:
[…]la variable donde la víctima refiere la razón de la violencia, los primeros lugares argumentan que no tienen que ver con la economía, ubicándose en octavo lugar. La intolerancia (23,7%), los celos (16,9%) y
el alcoholismo (11.23 %) ocuparon los tres primeros lugares” (Carreño,
En el año 2009 Pedro A. Carreño Samaniego publica también los resultados del Centro de Referencio Nacional Sobre Violencia – CRNV que sobre violencia intrafamiliar hay en Colombia haciendo énfasis en niños, niñas, adolescentes y mujeres, afirmando que:
La información no fatal contenida en las bases de datos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, dejo en primer lugar a la violencia interpersonal y en segundo a la intrafamiliar. Durante 2009 las víctimas de esta ultima forma de violencia ascendieron a 93.862. registrando 4.059 casos mas que en 2008.
La violencia de pareja ocupo el primer lugar con 61.139 casos y dejo, como principales víctimas a las mujeres con un 88,6% y principalmente las que estaban ubicadas en edades entre 20 a 29 años de edad. En el segundo lugar se situó la violencia entre otros familiares con 17.148 casos, luego el maltrato infantil con el 14.094 casos y por ultimo la violencia contra el adulto mayor con 1.481.
Los fines de semana y las horas de la noche se constituyeron como los principales espacios temporales en los que la violencia intrafamiliar dejo el mayor número de víctimas. La vivienda fue el escenario del hecho donde se registraron el mayor número de casos de violencia intrafamiliar. (Carreño, 2009, p. 115)
Este estudio considera que la mujer que está inmersa en una relación maltratante es agredida repetidamente por su compañero. Esto evidencia cómo la violencia se inserta dentro de la relación y se vuelve una característica del vínculo. Carreño afirmaba:
La VIF en contra de las mujeres no se presenta como una serie de hechos aislados, ni como una sola forma de intimidación. Es una característica de la violencia de pareja que se registren varios eventos en contra de una misma persona, consistentes, no solo con agresiones físicas, sino también sexuales, psicológicas y patrimoniales por parte del mismo agresor. (Carreño, 2009, p. 117)
En este sentido Carreño (2009) trae los siguientes datos adicionales para el 2009:
En Bogotá 625 mujeres fueron violentadas por su pareja entre dos y cuatro veces. Once de ellas, denunciaron que, además de la violencia física, habían sido víctimas de violación por parte del mismo agresor.
En cuanto al año 2010 Carreño reporta sobre la violencia intrafamiliar los siguientes datos
La violencia intrafamiliar en Colombia dejó en el 2010 un total de 89.436 víctimas, 4.426 menos que en el 2009. Una revisión a la tendencia de los casos de VIF de los últimos 10 años, muestra como este comportamiento decreciente no se veía desde 2004. (Carreño, 2010, p. 101)
Para ese año Carreño menciona un aumento de casos y un continuidad en cuanto a la víctima principal de la violencia familiar: Las mujeres siguen apareciendo como principal víctima en la violencia intrafamiliar :
[…] Representaron el 78% de las víctimas. El por qué de esta
marcada diferencia puede explicarse por las relaciones de poder dadas al interior de la familia entre los sexos y aprendidas desde todas las fuentes posibles de educación tanto formal como no formal, que enseñan a
observar el universo en sólo dos formas posibles blanco o negro, bueno o malo, fuerte o débil, etc., ninguno con un ápice del otro y de allí la
génesis de la intolerancia y la necesidad imperiosa de dominar al otro, al que se considera diferente. El machismo, de igual forma que muchas otras maneras de segregación como el apartheid, el fascismo, etc., es uno de los resultados de esta norma. (Carreño, 2010, p. 102)
[…] En 2010 la VIF tuvo una participación del 64,7% del total de
la violencia intrafamiliar con 57.875 personas que fueron valoradas por este contexto del hecho. Con respecto al año anterior, se presentaron 3.264 casos menos. (Carreño, 2010, p. 113)
La mezcla de adicciones con comportamientos que incitan a la violencia se siguen presentado dentro de las parejas, en la familia y tienen como contexto el hogar. Así es posible pensar que si estas relaciones maltratantes se instauran no solo en la pareja sino se replican dentro de la familia como una forma de comunicación y vinculo entre ellas. Es aquí donde el estudio de dichas relaciones debe ser de una inmensa importancia dentro de las ciencias sociales y en nuestro caso de la psicología. Es importante que la psicología continúe aportando a la investigación datos sobre el vinculo de pareja maltratante y proponga una comprensión de este fenómeno que permita ampliar las dimensiones psicológicas y plantee nuevas formas de intervención del mismo ya sea desde una perspectiva grupal o individual.
integrante de una pareja hasta su tímida denuncia ante los organismos competentes. Es aquí cuando se hacen visibles las víctimas y es entonces cuando se ha tratado de darle un contexto integral a esta compleja problemática. Es donde se crean leyes, decretos y mecanismos para la protección de las víctimas de la violencia intrafamiliar, para no quedarse únicamente en la denuncia y actuar sobre la diversidad de factores que en ella intervienen. Es por esto que la LEY 1257 DE 2008, publicada en el Diario Oficial No. 47.193 de 4 de diciembre de 2008, tiene como objetivo dictar normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres. El objeto de la ley es:
[…] la adopción de normas que permitan garantizar para todas las
mujeres una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado, el ejercicio de los derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico interno e internacional, el acceso a los procedimientos administrativos y judiciales para su protección y atención, y la adopción de las políticas públicas necesarias para su realización. (Diario oficial N. 47.193, 2008).
CAPÍTULO II - OBJETIVOS, METODOLOGÍA E
INTERVENCIONES
Bajo este capítulo se describieron los objetivos generales y específicos de la investigación, la metodología seguida a lo largo del proceso y las intervenciones realizadas con las pacientes y con el material recogido en cada una de las sesiones.
A. OBJETIVOS
1. Objetivos Generales
a. Explorar los estados mentales de tres mujeres sometidas a maltrato por sus maridos.
b. Establecer si era posible realizar modificaciones en su funcionamiento psíquico, a través de intervenciones terapéuticas individuales con ellas.
2. Objetivos Específicos
a. Establecer el funcionamiento psíquico de tres mujeres maltratadas determinando si en ellas había un predominio de alguna de las instancias (ello, yo, superyó) del aparato psíquico.
b. Explorar si había alguna relación entre el predominio de alguna de las instancias y la manera como estas mujeres maltratadas enfrentaban el maltrato.
c. Establecer si había alguna relación entre el predominio de las instancias psíquicas en las mujeres maltratadas y su funcionamiento bajo posición esquizoparanoide o depresiva.
d. Establecer si había una relación entre el predominio de las instancias psíquicas en las mujeres maltratadas y sus estados mentales infantiles o adultos.
B. METODOLOGÍA
La presente investigación se desarrolla en el marco de una metodología cualitativa, modalidad investigación-intervención que permite observar y analizar el material discursivo y gestual presentado por los sujetos bajo estudio, para comprender fenómenos psíquicos y sociales que se hacen manifiestos o pueden deducirse de las intervenciones de quienes participan en el encuentro que la investigación registra. En este caso nos enfrentamos al registro de encuentros terapéuticos que construyen protocolos especiales de seguimiento de lo dicho por el paciente y el terapeuta.
Fernández, Hernández y Baptista definen la investigación cualitativa como:
[…] los estudios cualitativos pueden desarrollar preguntas e hipótesis antes, durante o después de la recolección y el análisis de los datos. Con frecuencia, estas actividades sirven, primero, para descubrir cuáles son las preguntas e hipótesis antes, durante o después de la
recolección y análisis de los datos […] la acción indagatoria se mueve de
manera dinámica en ambos sentidos: entre los hechos y su interpretación,
y resulta un proceso más bien “circular” y no siempre la secuencia es la
misma, varía de acuerdo a cada estudio en particular. (Fernández, Hernández & Baptista, 2010, p. 7)
Este trabajo de grado está enmarcado dentro de la metodología de investigación-intervención por lo que se intenta producir un conocimiento enmarcado en la relación psicología, teoría psicoanalítica e intervención clínica, teniendo a la psicoterapia como elemento de intervención clínica. Este trabajo de grado está vinculado a la línea de investigación de la Facultad de Psicología Desarrollo Psíquico -Sujeto y Relaciones- Teniendo en cuenta que dicha línea de investigación tiene como objetivo general:
Presentar, desarrollar y evaluar múltiples estrategias de comprensión y atención, que se adecúen a las necesidades actuales de los contextos y de los individuos que sufren o demandan nuestra participación, favoreciendo procesos sociales y personales más constructivos desde una postura ética y políticamente comprometida”.
(Pontificia Universidad Javeriana, 2004)
Y como sus objetivos específicos los siguientes:
Consolidar las líneas de investigación a partir del desarrollo de los trabajos de grado de la carrera y la maestría en Psicología Clínica. Favorecer la formación en investigación de los estudiantes de
Socializar a través de publicaciones los productos de las investigaciones derivadas de las líneas del grupo, desde miradas teóricas diversas de la psicología clínica que apuntan a la comprensión de fenómenos psicológicos y sociales.
Articular los hallazgos de las investigaciones a los procesos formativos del postgrado.
Aportar y participar en los debates públicos sobre los temas de
trabajo investigativo por el grupo”. (Pontificia Universidad Javeriana, 2004)
1. Método:
Este es un estudio de caso cualitativo, a través del cual es posible establecer la manera como ocurre la interacción entre un terapeuta específico y un paciente que padece una determinada condición psíquica individual o social que se quiere explorar. Se trata precisamente de estudios donde las variables estudiadas suelen ser numerosas mientras que el número de casos sobre los cuales se realiza el estudio es uno solo o unos pocos. El material recogido en los tres casos de este estudio permite observar de cerca los estados mentales de mujeres maltratadas.
En cuanto a la recolección de datos no estandarizados ni completamente predeterminados Fernández, Hernández y Baptista afirman que
[…] no se efectúa una medición numérica, por lo cual el análisis no es estadístico. La recolección de los datos consiste en obtener las perspectivas o punto de vista de los participantes (sus emociones,
prioridades, experiencia, significados y otros aspectos subjetivos) […] el investigador pregunta cuestiones abiertas, recaba datos expresados a través del lenguaje escrito, verbal y no verbal, así como visual, los cuales describe y analiza y los convierte en temas que vincula, y reconoce sus tendencias personales (Todd, 2005). Patton (1980, 1990) define los datos cualitativos como descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones, conductas observadas y sus manifestaciones. (Fernández, Hernández & Baptista, 2010, p. 9)
2. Diseño:
Bogotá. Con cada una de ellas se llevaron a cabo 15 sesiones terapéuticas que fueron registradas sesión a sesión y que permitieron establecer los estados mentales de estas mujeres maltratadas.
Fernández, Hernández y Baptista basándose en la definición de Mertens (2005) sobre los diseños de investigación fenomenológicos afirman que “[…] los diseños
fenomenológicos, se enfocan en las experiencias individuales subjetivas de los
participantes” (Fernández, Hernández & Baptista, 2010, p. 515). E identifican como una de las premisas del diseño fenomenológico de acuerdo con Creswell (1998), Álvarez –
Gayou (2003) y Mertens (2005) la siguiente “[…]El diseño fenomenológico se basa en el análisis de discursos y temas específicos, así como en la búsqueda de sus posibles
significados”. (Fernández, Hernández & Baptista, 2010, p. 515)
3. Participantes y acceso a la información:
Este trabajo de investigación se llevó a cabo en un Refugio que hace parte de una organización no gubernamental, sin ánimo de lucro, que desarrolla programas de acción social desde los años cincuenta y ofrece programas de protección, prevención y apoyo en favor de la infancia, la mujer y la comunidad de los sectores menos favorecidos de la población de Bogotá. El material que da origen a este trabajo tiene como base el trabajo psicoterapéutico a tres mujeres, realizado dentro del Refugio en forma individual con cada una de las pacientes y supervisado durante el tiempo que se llevó a cabo. Las tres mujeres que participaron en el estudio fueron Ana, Victoria y Elvira..
Victoria es una mujer de 32 años, que vivía en unión libre desde hace 16 años con Oscar e ingresó al refugio debido a una golpiza que le fue propinada por su esposo cuando descubrió que ella tenía un amante. Victoria fue abusada por su padre desde los siete hasta los catorce años. Sus padres estaban separados y cuando su padre muere le sobreviven seis hijos. Victoria se va de la casa poco tiempo después de llegar a Bogotá, porque se sentía poco querida por su madre y su hermana. Siente que no tiene un espacio con su madre ni con su hermana, así que decide al poco tiempo de conocer a su esposo actual irse de la casa a vivir con él. En la actualidad tiene tres hijos, el primero de 16 años, la segunda de 15 años y la tercera de 5 años. Las hijas están con ella en el refugio, pero su hijo no la acompaña porque no quiere estar encerrado y decide quedarse viviendo con su padre.
Elvira es una mujer de 34 años, embarazada de 4 meses, con cuatro hijos: uno de trece, una hija de nueve, una de seis, y la menor de cuatro años. Hace 20 días ingresó al Refugio luego de que su compañero maltrató a su hijo mayor y como consecuencia de esto su hijo estuvo hospitalizado ocho días. Elvira es la cuarta en una familia de ocho hijos, que vivía inicialmente en el campo. Elvira era maltratada por su madre desde muy niña, y a su madre la maltrataba el padre. Este maltrato es la que la hace decidirse en abandonar su familia cuando tenía 14 años. De su primera unión tiene su hijo mayor de 13 años y de su unión actual tiene 3 hijos de 9, 7 y 4, y tiene 6 meses de embarazo de su quinto hijo.
Las sesiones individuales se realizaron dos veces por semana durante dos meses con cada una de las pacientes asignadas por la institución, pero debido a un cierre temporal del mismo, algunas de las sesiones se dificultaron y fue necesario estar suspendiéndolas y cambiándolas de fecha. La atención psicoterapéutica se llevaba a cabo en los consultorios psicológicos de la misma institución y algunas veces se presentaban pequeñas interferencias producidas por las actividades de capacitación o de intervención de otros profesionales en el Refugio.
4. Confidencialidad:
Resolución N. 008430 del 4 de Octubre de 1993; en el Titulo II –De la Investigación en Seres Humanos – en su Capitulo I –De Los Aspectos éticos de la Investigación en
Seres Humanos. En el Artículo 5. Dispone que “En toda investigación en la que el ser
humano sea sujeto de estudio, deberá prevalecer el criterio del respeto a su dignidad y la protección de sus derechos y su bienestar” (Ministerio de Salud, 1993).
5. Instrumentos:
En la presente investigación se utilizaron los protocolos de la estudiante-terapeuta que habían sido elaborados al terminarse la sesión, en los cuales se hizo una trascripción de los contenidos verbales y gestuales de la paciente y de las intervenciones y sensaciones de la terapeuta. Para cada caso había 15 protocolos. Así, para el análisis de los datos clínicos se contó con 15 protocolos –en otros casos con 16 o 17- por cada caso individual, y 15 protocolos del trabajo grupal, en los que se registraron detalladamente las sesiones realizadas.
La terapeuta tenía en general una actitud atenta, respetuosa y neutral con las mujeres. Cuando intervenía solía hacerlo con preguntas que buscaban aclarar lo expresado por la paciente o ampliar información sobre sus vivencias de infancia, de la vida con su familia y de las experiencias en el refugio que iban apareciendo en cada sesión. Otras veces hacía comentarios empáticos sobre el estado emocional de la paciente y en algunos momentos realizaba interpretaciones sobre la condición psíquica de la paciente y hacían referencia a su estado emocional actual o pasado y a su manera de relacionarse con sus seres cercanos, a lo largo del tiempo y en diferentes espacios.
6. Procedimientos:
b. Estas sesiones fueron consignadas en protocolos que fueron supervisados por un profesor de la maestría. Supervisiones que no se incluyeron en el estudio.
c. La totalidad de los protocolos recogidos en las sesiones fue sometida a una primera codificación donde se separaron las intervenciones de la terapeuta y las de las pacientes. En una segunda intervención, el material expresado por cada paciente, sesión a sesión, fue explorado y vuelto a clasificar para agrupar lo dicho sobre las experiencias vividas en la familia paterna, en su propia familia y en el refugio. Finalmente cada párrafo de este segundo ordenamiento fue precedido por un calificativo temático sobre lo que ella decía que tenía que ver con las características de los objetos y de las relaciones con ellos en cada situación: padres, hermanos y amigos (en la familia paterna cuando niña), marido, hijos, padres, hermanos, suegros y cuñados (en la familia propia como adulta) y compañeras y miembros profesionales y no profesionales del Refugio. Se puso énfasis en diferenciar las modalidad del maltrato, el abandono y el abuso sexual que se dieron con estas pacientes. Igualmente se hacían comentarios sobre qué tipo de instancia parecía dominar en la forma en que narraba los hechos presentes, presentaba experiencias pasadas y se refería a expectativas de futuro.
funcionamiento regido por el estado adulto de la personalidad. Este punto de partida inicial guió la investigación.
e. Desde el comienzo, cuando se empezaron a recoger los protocolos, se usaron nombres ficticios y datos biográficos y de contexto diferentes., con el fin de garantizar la intimidad, anonimato y confidencialidad de la información obtenida de cada una de las mujeres.
f. Realizamos la revisión del material teórico bajo el marco psicoanalítico sobre las dimensión estructural de la metapsicología tomando las instancias psíquicas del ello, el yo y superyó en Freud (1923, 1938), self
y objetos en Klein (1946) y estados mentales infantiles, entre ellos el pervertido o invertido y el estado mental adulto provenientes del modelo Harris-Meltzer (1990); de la dimensión económica de Principio de Placer, principio de realidad y compulsión a la repetición de Freud (1938), y las posiciones esquizoparanoide y depresiva de Klein (1952); y finalmente de la dimensión dinámica de represión, negación, en Freud (1923), y la identificación proyectiva y la escisión en Klein (1946).
g. Finalmente se realizó la mirada integrada del material teórico y fenomenológico, encontrando la expresión fenomenológica directa en cada uno de los casos. Con el conjunto de este material se elaboró el trabajo de grado.
C. INTERVENCIONES
1. Las intervenciones llevadas a cabo por la institución:
2. Intervenciones terapéuticas llevadas por las estudiantes de la maestría:
A través del convenio de cooperación establecido entre la Universidad Javeriana, la Facultad de Psicología y específicamente con la intervención del grupo de investigación del maltrato, nos permitieron a los estudiantes de la Maestría en Psicología Clínica brindar soporte psicoterapéutico a las mujeres, vinculadas al programa de la madre maltratada y sus hijos. Esta población llega al refugio remitida por la comisaria de familia, luego de uno o varios eventos de violencia intrafamiliar que hubieran puesto en peligro la vida de la mujer o de sus hijos.
CAPÍTULO III - MARCO TEÓRICO
La elección del marco teórico estuvo guiada por la primera lectura del material fenomenológico en la cual encontramos que en el funcionamiento mental de las tres pacientes parecía predominar una de las tres instancias psíquicas descritas por Freud. En Ana parecían predominar las fuerzas incontroladas del ello, en Victoria el yo que intentaba defenderse dominaba su escena psíquica y en Elvira parecía dominar el control aniquilante del superyó. Era una primera impresión, que se convirtió en una pregunta interesante para explorar: ¿habría alguna relación entre el predominio de alguna de las instancias y la modalidad del maltrato?
De allí partimos a explorar las ideas de Freud, Klein y Meltzer sobre las dimensiones estructural, económica y dinámica de la mente. Antes de pasar a estructurar estas dimensiones quisiéramos hacer unas breves notas sobre la dimensión tópica de Freud donde se encuentra la premisa fundamental de la ciencia psicoanalítica: la existencia del inconsciente.
Freud afirma en El yo y el ello que “existen procesos o representaciones
anímicas de gran energía que, sin llegar a ser conscientes, pueden provocar en la vida anímica las más diversas consecuencias, algunas de las cuales llegan a hacerse conscientes como nuevas representaciones”, representaciones que son producto de la represión y le permiten afirmar que lo inconsciente es de dos tipos “lo inconsciente incapaz de conciencia” y lo inconsciente latente, capaz de conciencia”. (Freud,
1923/1981, p. 2702). De allí surgen las tres cualidades psíquicas: inconsciente, preconsciente y consciente, y posteriormente aparecería la nueva concepción relativa a los sistemas: Inc, Prec, y Cc.
y Superyó), los principios del suceder psíquico (compulsión a la repetición, principio de placer y principio de realidad), las etapas del desarrollo sexual u organizaciones de relaciones objetales (oral, anal, uretral y genital) y la economía libidinal (energía, catexias y contracatexias) fueron precisándose como conceptos. A través del material fenomenológico de sus trabajos clínicos, se hicieron cada vez más claras la existencia y la complejidad de la realidad psíquica y su relación con los procesos de identificación (imitativa, e introyectiva) con los objetos amados y odiados y también con los objetos perdidos o muertos.
A.
ALGUNAS NOTAS SOBRE LA DIMENSIÓN ESTRUCTURAL EN ELPENSAMIENTO DE FREUD, KLEIN Y MELTZER
En esta primera parte del marco expondremos algunas notas sobre la manera como Freud describe las instancias del aparato psíquico, las relaciones que se dan entre ella, la relación entre la angustia displacentera como angustia señal experimentada por el yo, que lo lleva a defenderse con inhibiciones, represiones, negaciones que realiza apoyándose en sus propias funciones.
1. El ello como instancia primaria en Freud.
“Los instintos son las fuerzas que suponemos tras las tensiones causadas por las necesidades del ello” nos dice Freud en el Compendio de Psicoanálisis (Freud, 1938, p. 3381) Eros, como instinto de vida busca “establecer y conservar unidades cada vez mayores”, es la unión lo que construye, mientras que el instinto de muerte “busca la disolución de las conexiones”, su destrucción. Afirma además que vuelta hacia el exterior la destrucción se convierte en un factor de conservación del individuo (Freud, 1938, p. 3383). Estas ideas fueron las que tomaron Klein y Bion para describir los mecanismos de integración y desintegración, presente tanto en las posiciones esquizoparanoide y depresiva como en la conformación y destrucción de los pensamientos y del aparato para pensar, detrás de los cuales está la idea de unidades nuevas que se conforman con la unión de elementos parciales y de totalidades que se rompen y dan origen a divisiones nuevas.
Freud nos habla de las percepciones que el ello tiene de sus sensaciones
cenestésicas” que se sienten con relación al placer producido por una reducción de tensión debida a la satisfacción de las necesidades y al displacer, incremento de tensión por carencia de satisfacción, por incremento de estímulos que resulta displacentero. Nos
dice además que “El ello obedece al inexorable principio del placer, más no sólo el ello se conduce así. Parecería que también las actividades de las restantes instancias
psíquicas sólo consiguen modificar el principio del placer, pero no anularlo”. (Freud,
1938/1981, p. 3413).
En la cita que sigue vemos como Freud nos presenta una imagen del ello y sus demandas pulsionales como un campo de fuerzas de gran intensidad y de difícil control que, en búsqueda de una satisfacción inaplazable, genera conflictos hacia el mundo de afuera que ponen en peligro al individuo.
La única tendencia de estos instintos es la de alcanzar su satisfacción, que procuran alcanzar mediante determinadas modificaciones de los órganos, con ayuda de objetos del mundo exterior. Mas la satisfacción instintual inmediata e inescrupulosa, tal como la exige el ello, lleva con frecuencia a peligrosos conflictos con el mundo exterior y a la destrucción del individuo. El ello no tiene consideración alguna por la seguridad individual, no reconoce el miedo o, para decirlo mejor, aunque puede producir los elementos sensoriales de la angustia, no es capaz de aprovecharlos. Los propósitos posibles en y entre los supuestos elementos psíquicos del ello discrepan ampliamente de los que la percepción consciente nos muestra en nuestra vida intelectual y afectiva; además, para ellos no rigen las restricciones críticas de la lógica, que rechaza una parte de esos procesos, considerándolos inaceptables y tratando de anularlos. (Freud, 1938/1981, pp. 3412 - 3413)
2. Los instintos y el ello de Klein.
En su trabajo sobre la ansiedad y la culpa Klein (1948) afirma que la lucha entre
que ha sido desviada hacia afuera, con todos sus peligros asociados, se vuelve otra vez hacia adentro y el yo liga su temor a sus propios impulsos destructivos y al objeto interno malo. Esto conduce a una necesidad mayor por parte del yo de proyectar los peligros internos (principalmente el instinto de muerte) en el mundo externo. Klein identifica entonces dos fluctuaciones constantes:
… entre el temor a los objetos malos internos y externos, entre el instinto
de muerte actuando dentro y desviado hacia fuera, y la interacción entre proyección e introyección. Los peligros externos se experimentan a la luz de peligros internos y por consiguiente se intensifican; por otra parte, cualquier peligro que amenaza desde afuera intensifica la perpetua situación interna de peligro. Esta interacción existe en cierto grado a todo lo largo de la vida. El hecho mismo de que la lucha ha sido, en alguna medida, externalizada, alivia la ansiedad. La externalización de las situaciones internas de peligro es uno de los primeros métodos de defensa del yo contra la ansiedad y sigue siendo fundamental a lo largo del desarrollo.
Con la desviación hacia afuera del instinto de muerte, el instinto de vida se liga por medio de la libido al objeto externo, el pecho gratificador, que se convierte en el representante externo del instinto de vida. La introyección de este objeto bueno refuerza el poder del instinto de vida en el interior. El pecho bueno internalizado, que se siente como fuente de la vida, forma una parte vital del yo y preservarlo se convierte en una necesidad imperiosa. La introyección de este primer objeto amado está por consiguiente inextricablemente ligada a todos los procesos engendrados por el instinto de vida. El pecho bueno internalizado y el pecho malo devorador forman el núcleo del superyó en sus aspectos bueno y malo; son los representantes dentro del yo de la lucha entre los instintos de vida
y muerte” (Klein, 1946, pp. 40-41)
Inicialmente la relación de objeto es parcial pues las pulsiones orales están dirigidas hacia el pecho de la madre, con una doble interacción de las pulsiones libidinales y agresivas. Para ella el componente agresivo en los niños es muy fuerte, por lo que la frustración y la voracidad se despiertan muy fácilmente, y les resulta difícil soportar la privación y la ansiedad que esta generan. Klein (1952) afirma que
3. Temperamento y ello en el modelo Harris- Meltzer.
Bajo este modelo la organización de la personalidad compuesta por el temperamento, la organización del objeto interno, la organización adulta y la organización infantil del self se presenta de manera detallada en los capítulo II y VI de
su libro Familia y Comunidad.
El temperamento es definido como aquella parte que encierra las preconcepciones y las inclinaciones innatas, ligadas a la fisiología general en los distintos momentos de la vida. Se lo describe a través de cualidades como activo-pasivo, masculino-femenino, violento-plácido, reflexivo-comunicativo, lento-rápido y corresponde al concepto de ello (instinto). El self comprende las funciones del yo y las representaciones de los
estados corporales del ello.
4. El yo como segunda instancia en Freud
Para Freud el yo es la instancia de “autoconservación” que está en contacto con el mundo exterior a través del aparato perceptual y de la actividad muscular, pero que vuelta hacia el interior limita las demandas del ello. Como dice Freud,
Frente al mundo exterior se percata de los estímulos, acumula experiencias sobre los mismos, elude los que son demasiado intensos, enfrenta (por adaptación) los estímulos moderados y aprende a modificar el mundo exterior, adecuándolo a su propia conveniencia. Hacia el interior, frente al ello, conquista el dominio sobre las exigencias de los instintos, decide si han de tener acceso a la satisfacción, aplazándola hasta las oportunidades y circunstancias más favorables del mundo exterior, o bien suprimiendo totalmente las excitaciones instintivas (Freud, 1938, p. 3380).
Se trata en realidad de una instancia reguladora que intenta ejercer control sobre el ello y sobre el mundo exterior. Regido también por el principio de placer-displacer.
El yo para Freud responde “con una señal de angustia a todo aumento esperado y
previsto del displacer, calificándose de peligro el motivo de dicho aumento, ya amenace desde el exterior o desde el interior.
(por ejemplo, convirtiendo energía libremente móvil en energía ligada, como corresponde al estado preconsciente); su función constructiva, en cambio, consiste en interponer entre la exigencia instintual y el acto destinado a satisfacerla una actividad intelectiva que, previa orientación en el presente y utilizando experiencias interiores, trata de prever las consecuencias de los actos propuestos por medio de acciones experimentales o «tanteos». De esta manera el yo decide si la tentativa de satisfacción debe ser realizada o diferida, o si la exigencia del instinto no habrá de ser suprimida totalmente por peligrosa (he aquí el principio de la realidad) (Freud, 1938/1981, p. 3380).
Pasa enseguida a describir las funciones del yo, todas aquellas que le permiten ubicarse en el mundo exterior. Se trata de considerar la percepción, la memoria, la atención, la conciencia, el juicio, el razonamiento, como formas de conocer, evaluar e interpretar el mundo y su propio ser. Son funciones que permiten por un lado la satisfacción de las necesidades instintuales, y por el otro lado defenderse de los ataques que provienen del exterior y del interior. Textualmente nos dice respecto a la protección como función del yo que:
El yo se protege […] estableciendo la función del juicio o examen de
realidad, que, merced a las condiciones reinantes al dormir, bien puede quedar abolida en los sueños. El yo, afanoso de subsistir en un medio lleno de fuerzas mecánicas abrumadoras, es amenazado por peligros que proceden principalmente de la realidad exterior, pero no sólo de allí. El propio ello es una fuente de peligros similares. Esto debido a que los instintos excesivamente fuertes pueden perjudicar al yo de manera análoga a los «estímulos» exorbitantes del mundo exterior. Es verdad que no pueden destruirlo, pero sí pueden aniquilar la organización dinámica que caracteriza al yo, volviendo a convertirlo en una parte del ello. (Freud, 1938, pp. 3413 – 3414).
Más tarde nos habla de las funciones que el yo realiza pero que tiene un campo de acción limitado en el tiempo
La noción de un yo que media entre el ello y el mundo exterior, que asume las demandas instintuales del primero para conducirlas a su satisfacción, que recoge percepciones en el segundo y las utiliza como recuerdos, que, preocupado por su propia conservación, se defiende contra demandas excesivas de ambas partes, guiándose en todas sus decisiones por los consejos de un principio del placer modificado; esta noción sólo rige, en realidad, para el yo hasta el final del primer período infantil alrededor de los cinco años (Freud, 1938/1981, p. 3417).
aproximarse más al ello”, y se produce “la anulación o el relajamiento de esa relación con el mundo exterior”.
Es en su trabajo sobre el Yo y el Ello, punto de transición entre la primera y la
segunda tópica, que Freud se preocupa de la relación entre el yo, la conciencia y la represión. Afirma en ese momento que
El yo integra la conciencia, la cual domina el acceso a la motilidad; es decir, la descarga de las excitaciones en el mundo exterior, siendo aquélla la instancia psíquica que fiscaliza todos sus procesos parciales, y que ejerce la censura onírica. Del yo parten también las represiones por medio de las cuales han de quedar excluidas no sólo de la conciencia, sino también de las demás formas de eficiencia y actividad de determinadas tendencias anímicas (Freud, 1923, pp. 2703-2704).
Más adelante se refiere a la relación entre el yo y el inconsciente asumiendo que
en el yo hay también algo inconsciente, “algo que se conduce idénticamente a lo reprimido, o sea, exteriorizando intensos efectos sin hacerse consciente por sí mismo, y
cuya percatación consciente precisa de una especial labor” (pp. 2704) Es en este mismo
trabajo cuando Freud afirma que
El yo es una parte del Ello modificada por la influencia del mundo exterior, transmitido por el P.-Cc. El yo se esfuerza en transmitir a su vez al Ello la influencia del mundo exterior y aspira a sustituir el principio del placer, que reina sin restricciones en el Ello, por el principio de la realidad. La percepción es para el yo lo que para el Ello el instinto. El yo representa lo que pudiéramos llamar la razón o la reflexión, opuestamente al Ello, que contiene las pasiones. La importancia funcional del yo reside en el hecho de regir normalmente los accesos a la motilidad (Freud, 1923/1981, p. 2708).
También resalta la relación del yo con el cuerpo cuando afirma que
En la génesis del yo, y en su diferenciación del Ello, parece haber actuado aún otro distinto de la influencia del sistema P. El propio cuerpo, y, todo, la superficie del mismo, es un lugar del cual pueden partir simultáneamente percepciones, externas e internas. Es objeto de la visión, como otro cuerpo cualquiera; pero produce al tacto dos sensaciones, una de las cuales puede equipararse a una percepción interna. El yo, es ante todo, un ser corpóreo. (Freud, 1923/1981, p. 2709).
5. El yo de Klein
influencia fundamental en el proceso del desarrollo del yo y afecta tanto a la estructura yoica como las relaciones de objeto. Para Klein (1946) existe una tendencia del yo a fluctuar entre la integración y desintegración durante los primeros meses de la vida del bebe.
Las funciones con que se identifica el funcionamiento del yo existen desde el inicio de la vida. Cree que una de las funciones principales del yo es la de hacer frente a las ansiedades de múltiple fuente con las que se encuentra el yo:
[…] de la actuación del instinto de muerte dentro del organismo, que es sentida
como temor a la aniquilación (muerte) y toma la forma de temor a la persecución. El temor al impulso destructivo parece ligarse inmediatamente a un objeto, o mejor dicho es vivenciado como temor a un abrumador objeto incontrolable. Otras fuentes importantes de ansiedad primaria son el trauma del nacimiento (ansiedad de separación) y la frustración de las necesidades corporales; y también estas experiencias se sienten desde un principio, como provocadas por objetos. Aun cuando estos objetos sean sentidos como externos, se transforman, por introyección, en perseguidores internos, reforzando así el temor a los impulsos destructivos internos. (Klein, 1946, p. 13- 14)
La función más sobresaliente del yo para Klein es su capacidad activa de escindir al objeto y al sí mismo cuando se encuentra enfrentado a los peligros internos y externos. Klein considera que
[…] el yo temprano escinde en forma activa al objeto y a su relación con él, lo que puede implicar cierta escisión activa del yo mismo. De cualquier modo, el resultado de la escisión es una dispersión del impulso destructivo, que es sentido como la fuente de peligro. Sugiero que la ansiedad primaria de ser aniquilado por una fuerza destructiva interior, con la respuesta específica del yo de hacerse pedazos o escindirse, puede ser de mucha importancia en todos los procesos esquizofrénicos. (Klein, 1946, p.14)
Un poco más adelante Klein sigue aclarando la relación entre la frustración por no encontrar satisfacción de las necesidades, las ansiedades a las que se enfrenta y la conformación o deformación del yo, cuando dice:
mantener y el niño puede sentir que también el pecho bueno está hecho
pedazos”. (Klein, 1946, p. 15)
La intensidad que adopte el proceso de escindir al yo y a los objetos internos y externos tiene como consecuencia el sentimiento de que el yo esta hecho pedazos. Que puede llegar hasta el estado de desintegración total. Estos estados de desintegración sentidos por el bebé son transitorios ya que el objeto externo a través de la gratificación lo ayuda con su presencia a recuperar la integración del yo y la síntesis de los objetos. Para Klein la capacidad del bebé de superar estados esquizoides temporarios está relacionado directamente con la elasticidad y resistencia de la mente infantil a los ataques del mundo externo.
Klein (1946) considera que el curso del desarrollo del yo y de las relaciones de objeto depende del grado de equilibrio entre los proceso de introyección y proyección en los estadios tempranos del desarrollo. Procesos que influyen también en la integración del yo y en la asimilación de los objetos internos.
6. El ideal del yo o superyó como tercera instancia en Freud
Freud descubre el fenómeno de la identificación y de la introyección y lo describe ampliamente refiriéndose a la manera como los padres quedan ubicados dentro de nosotros como parte de estos dos procesos. En sus propias palabras nos dice que
Como sedimento del largo período infantil durante el cual el ser humano en formación vive en dependencia de sus padres, se forma en el yo una instancia que perpetúa esa influencia parental y a la que se ha dado el nombre de super-yo. En la medida en que se diferencia el yo o se le opone, este super-yo constituye una tercera potencia que el yo ha de tomar en cuenta. (Freud1938/1981, p. 3381)
En el Compendio de psicoanálisis nos muestra el momento en que el yo, hacia los cinco años debe modificarse y constituir una nueva entidad