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El servicio de la autoridad en la vida religiosa, una aproximación a ser superior(a) hoy desde Lc. 22,24-27

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Academic year: 2017

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EL SERVICIO DE LA AUTORIDAD EN LA VIDA RELIGIOSA, UNA APROXIMACIÓN A SER

SUPERIOR(A) HOY DESDE LC. 22,24-27

ANGEL ANTONIO AGUDELO HENAO

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE TEOLOGÍA

DEPARTAMENTO DE TEOLOGÍA PROGRAMA DE MAESTRÍA

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EL SERVICIO DE LA AUTORIDAD EN LA VIDA RELIGIOSA, UNA APROXIMACIÓN A SER

SUPERIOR(A) HOY DESDE LC. 22,24-27

ANGEL ANTONIO AGUDELO HENAO Trabajo de grado para optar al título de

Maestría en Teología.

DIRECTOR:

P. VÍCTOR M. MARTÍNEZ MORALES, S.J. DOCTOR EN TEOLOGÍA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD GREGORIANA DE ROMA.

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE TEOLOGÍA

DEPARTAMENTO DE TEOLOGÍA PROGRAMA DE MAESTRÍA

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NOTA DE ACEPTACIÓN

_________________________________ Presidente del Jurado

__________________________________ Jurado

__________________________________

Jurado

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DEDICATORIA

A todos los Hermanos de la comunidad franciscana de la Provincia de la Santa Fe de Colombia y en especial a los que me apoyaron para sacar adelante la Maestría

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AGRADECIMIENTOS

El autor expresa sus agradececimientos a:

Al ex-ministro Provincial Fray Francisco Leonardo Gómez Verges, Ofm., (2001-2007) por el apoyo a mis deseos formativos en la teología, como también a Fray Fernando Garzón Ramírez, actual Ministro de la Provincia Franciscana de la Santa Fe. A ambos Ministros Provinciales y sus gobiernos, les agradezco la confianza depositada en mí, por el respaldo y apoyo económico durante el tiempo de estudio de esta Maestría. También la orientación y el aporte investigativo, junto con la calidad humana de los que fueron mis profesores en todo el proceso de formación en la Maestría en Teología.

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Contenido

pág.

Introducción 9

1. Concepción del poder, siglo I de la era cristiana, desde Lucas 22,24-27 12

1.1. El autor 13

1.1.1 Fecha y destinatarios 13

1.1.2 Estilo característico 13

1.1.3 Finalidad del evangelio de Lucas 14

1.1.4 Puntos básicos de la teología de Lucas 14

1.2 Nivel literario o análisis lingüístico-sintáctico 15

1.2.1 Contexto situacional 16

1.2.1.1 Texto de Lc.22,24-27 16

1.2.1.2 Diálogo con el texto 16

1.2.1.3 Contexto próximo 17

1.2.1.4 Contexto remoto 17

1.2.2 Lc.22,24-27 y sus paralelos 18

1.2.2.1 Clasificación de líneas de sentido 21

1.2.2.2 Comparación de textos 22

1.2.2.3 Diferencias 22

1.2.2.4 Antecedente de Lc.22,24-27 23

1.2.2.4.1 Lc.9,46-48 24

1.3 Introducción al texto de Lc.22,24-27 24

1.3.1 Segmentación del texto 25

1.3.1.1 Preocupación por ser el mayor 25

1.3.1.2 Modo de ser el mayor 25

1.3.1.3 Reorientación 26

(7)

pág.

1.3.2 Características de la perícopa 26

1.3.2.1 Inventario del léxico 27

1.3.2.2 Líneas de contraste 28

2. Líneas de sentido o análisis semántico 29

2.1 El altercado 29

2.1.2 Ser el mayor 30

2.1.2.1 El mayor: Jerarquía de poder 30

2.1.2.2 Los reyes 32

2.1.2.3 El Dominio de los reyes 33

2.1.2.4 Como señores absolutos 34

2.1.2.5 El ejercicio del poder de los reyes 37

2.1.3 Los llamados bienhechores 38

2.1.3.1 No así entre vosotros 40

2.1.3.2 El más joven 40

2.1.3.3 El que gobierna como el que sirve 41

2.1.3.4 El mayor es servido 41

2.1.3.5 Jesús como el que sirve 41

2.2 Jesús y el poder como servicio 43

2.2.1. El poder/autoridad como servicio 45

2.2.1.1 El poder, una realidad necesaria 46

2.2.1.2 El poder/autoridad y la espiritualidad del servicio 47 2.2.1.3 Identidad de quien asume el poder/autoridad 49

2.2.1.4 El poder/autoridad para decidir 51

2.3 Deformación del poder/autoridad 52

2.3.1 El poder/autoridad para obstaculizar 53

2.3.2 El poder/autoridad para dominar 54

2.3.3 El poder/autoridad para manipular 56

2.3.4 El poder/autoridad y el “amiguismo” 58

2.3.5 El poder/autoridad como fin en sí mismo 59

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2.4 El poder/autoridad y burocracia 61 2.4.1. El poder/autoridad y burocracia institucional 62

2.4.2 La carencia del funcionario burócrata 64

2.4.3 La Burocracia e institucionalidad religiosa 65

2.4.4 Burocracia e identidad institucional 67

3. El poder/autoridad como representación de Jesús 69

3.1 El amor: Fundamento de la autoridad 70

3.2 La autoridad como servicio humilde 72

3.2.1 El otro como persona 74

3.2.2 Madurez cristiana 76

3.3 Propuesta 77

3.3.1 Madurez de vida personal 78

3.3.2 Percepción clara de la realidad 79

3.3.3 Espontaneidad y sencillez 80

3.3.4 Sentimientos de comunidad 81

3.3.5 Concentración en los problemas 82

3.3.6 Estructura democrática 82

3.3.6.1 Diferenciar entre medios y fines 83

3.3.6.2 Buen humor 84

3.3.6.3 Creatividad 85

3.3.6.4 Calidad de relaciones fraternas 86

4. Conclusiones 89

4.1 Lo que significa ser el mayor 89

4.1.1 Contextualización 90

4.2 Exhortación de Jesús a los apóstoles 90

4.2.1 El gobierno como poder/autoridad 90

4.2.2 Perfil de quien asume el poder/autoridad 91

4.2.3 Descontextualización del poder/autoridad 91 4.3 Características evangélicas del poder/autoridad como servicio 92

Bibliografía: Fuentes primarias 93

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Introducción

Entrar en un tema específico, planteado por el texto bíblico como el de Lc.22,24-27 que lleva por título ¿Quién es el mayor? hace referencia al poder destinado al servicio desde la perspectiva de fe, da pié para entrar en el significado de las palabras, los verbos, adjetivos -entre otros- con los que se compone cada una de las oraciones de sentido completo que compone la perícopa. Y en la medida que se profundiza en el texto se recibe todo el peso de la comprensión de lo que significa tener poder, ser jefe o ser el “mayor” en la comunidad, teniendo presente sus sinónimos, en contraste con aquello que pide el Señor a los apóstoles: “El mayor entre vosotros sea como el más joven”, es decir, el mayor ha de ser como el servidor. Detrás de cada concepto hay un contexto histórico con significados y que generalmente resultan ser opuestos a la novedad del evangelio que propuso Jesús con su enseñanza y ejemplo de vida para iluminar el contexto de la vida eclesial, específicamente el papel de quienes tienen la responsabilidad de ser autoridad en las comunidades de vida religiosa institucional.

Para realizar este trabajo investigativo asumiré el método de interpretación hermenéutico con el siguiente esquema:

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que apropiándose de ellos sea medio de edificación de lo que el Señor Jesús vivio y enseñó a los apóstoles como a la iglesia, pero en especial a quienes hacemos parte de la vida religiosa hoy.

La segunda parte de esta investigación presenta dos momentos: En la primera parte se profundiza en las líneas de sentido de Lc.22,24-27, definidas en el apartado anterior, que también se puede llamar “análisis semántico” y, tiene como fin dar a conocer a partir de la realidad que describe del texto, ir a la realidad extratextaul, es decir, del ambiente cultural y social que trata de describir el mismo texto y así tener una comprensión sobre lo que se quiere decir. Para conseguir este resultado se investiga el significado de los conceptos, del conjunto de las palabras que hacen parte de la estructura del texto, enfatizar en las lineas de sentido, investigar el significado en el contexto cultural propio, para así ir al mensaje general que quiere decirnos el mismo texto.

Tiene que ver esto con la preocupación de los apóstoles por quién sería el “mayor” entre ellos y la similitud de tener el poder/autoridad en la vida política y social del siglo I de la era cristiana, los cuales eran tenidos también como “mayores” que dominaban con autoridad a los pueblos. El contraste que Jesús presenta sobre cómo ser el “mayor” desde la figura del más joven, es decir, como el que sirve. Por eso la estrategia del método que fundamenta esta parte de la investigación: El texto en sí mismo es la referencia primera. Y en la segunda parte de este capítulo, propongo un análisis teológico como profundización del poder/autoridad desde Jesus, el Señor y, que debe identificar a quienes obstentan este cargo en las instituciones de vida religiosa, como también algunas de sus distorsiones más comunes y que son una realidad en la institucionalidad religiosa, a fin de ser modificadas una vez que se tenga conciencia de ellas.

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responder al ¿Qué mensaje me revela a mí hoy este texto bíblico? La pragmática estudia las instrucciones para la acción y la orientación que se efectúa por medio del texto. Sugiere ideas, conduce a determinadas formas de conducta, mueve a participar en sentimientos a partir del para qué y por qué. Para este fin se sugieren los siguientes medios: Dar instrucciones, concientizar en la necesidad de renovar la comprensión de lo que significa la autoridad como servicio hoy en la iglesia para llevar al cambio de conducta, al cambio de ideas.

En todo este contexto se aplicará el método hermenéutico de análisis Estructural o semiótico, cuyas características son: Sincrónico porque se proyecta sobre el texto mismo con el interés de hallar las relaciones entre los elementos constitutivos y su sentido. Descubrir lo que el texto quiere decirnos en virtud de su propio lenguaje, con sus tres momentos: 1) Análisis linguístico, 2) Análisis semántico y 3) Análisis prágmático o aplicación a la realidad, herramientas que me ayudarán para llegar a los resultados y conclusiones deseadas.

El tema de la Autoridad como Servicio es un tema actual. Tanto es así, que ha sido motivo para que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, haya presentado el 11 de mayo del 2008 un documento con el tema “El servicio de la Autoridad y la Obediencia” en la vida religiosa. El tema es actual porque se ha venido analizando el contexto evangélico de la autoridad como servicio, como tambien se ha venido cuestionando profundamente su práctica en la vivencia, marcada por los desbordes autoritarios y los abusos de poder. Hoy, por los avances que ha traido el rigor del análisis académico en la teología, se investiga para proponer más objetividad entre lo que se dice y lo que se hace, obviamente se ha tocado temas que anteriormente eran inabordables y, se está “presionando” al menos desde la producción de documentos al respecto para que el poder/autoridad en las instituciones religiosas obedezcan precisamente a lo que el Señor Jesús pidio a los apóstoles: “(…) el mayor entre vosotros sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve” (Lc.22,26), es decir, que sea tenida como servicio y no como medio para dominar a los demás.

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1. Concepción del poder, siglo I de la era cristiana, desde Lucas 22,24-27

Los escritos del Nuevo Testamento y en especial los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, bien lo dicen los estudiosos bíblicos del Nuevo Testamento, no son una biografía de Jesús. Sin embargo, son las fuentes de primera mano para un investigador que quiere hacer análisis teológico y extraer de allí cantidad de elementos y dar razón desde fundamentos bíblicos el ambiente del mundo histórico, religioso y cultural en el cual vivio Jesús, el Señor y la primera comunidad del siglo I de la era cristiana. Desde el evangelio de Lucas empieza este aporte, con el fin de llegar al contexto del poder/autoridad y la forma común de ejercerlo en la vida social y el mensaje innovador que presenta Jesús a los apóstoles y para nosotros hoy.

1.1 El autor

El nombre del autor es Lucas, de cultura helenista; según testimonios de San Ireneo, era de Antioquía de Siria, médico de profesión (Col.4,14), discípulo del apóstol Pablo (2Tm.4,11). Lucas es también el autor del libro Hechos de los Apóstoles. Escribío en griego elegante, lo que lleva a pensar que fue un hombre culto, con conocimiento tanto del Antiguo Testamento, desde la versión griega de los LXX, como de las costumbres judías, aunque tiene la particularidad que se caracteriza por la libertad frente a la ley.

Lucas se fundamentó en las fuentes escritas y orales para escribir su obra. En cuanto a las fuentes escritas están los fragmentos que contenían temas afines sobre los hechos y palabras de Jesús como parábolas y milagros, llamada la fuente Q; se fundamentó también en el evangelio de Marcos. De la fuente ocular, a partir de los personajes que conocieron al Señor: “(…) la generación precedente de testigos oculares de la vida y obra de Jesús de Nazaret, como son María, los apóstoles, los discípulos y ministros de la Palabra1. Los

testigos oculares son la fuente de primera mano, quienes dieron testimonio de lo que vieron y oyeron de Jesús histórico. Entre ellos investigó y produjo las dos obras teológicas que

1

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narran la vida de Jesús: El evangelio de Lucas y, el comienzo de la Iglesia en Jerusalén en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

1.1.1 Fecha y destinatarios

La fecha de composición del evangelio de San Lucas es discutida. Hay quien señala que la fecha posible de composición se sitúa “entre el 62 y el 65-66”2, otro autor coloca la fecha

en una época distinta: “Si se le considera posterior a Mt., la fecha de composición habrá que situarla hacia el año 80”3. Se podría decir que fue después de la segunda mitad del

siglo I de Cristo.

La obra está dedicada al ilustre Teófilo (o amigo de Dios) que pudo ser una persona concreta, de buena posición económica que “financió la edición de la obra”4, como

también puede hacer referencia a “un nombre simbólico que representa a todo cristiano”5.

La obra está dirigida a comunidades que proceden de Asia Menor y Grecia, cristianos venidos del paganismo y evangelizados por el apóstol San Pablo: “Los destinatarios de su obra deberían ser paganos cristianos helenistas, no romanos; a ellos pertenecen también el noble Teófilo, al que Lucas dedica su obra”6.

1.1.2 Estilo característico

Lucas escribe en griego clásico, según especialistas, hace énfasis en los acontecimientos y personajes relevantes en la vida pública, contemporáneos con Jesús y los deja por escrito en su evangelio para así intentar construir una obra histórica, como un itinerario insinuado desde el comienzo: “(…) narrar las cosas que se han verificado entre nosotros” (Lc.1,1), las mismas que recibió de los “(…) testigos oculares y servidores de la Palabra” (Lc.1,2). Quiere dejar claro las cosas que se han verificado entre la comunidad, lo que aconteció en y con la persona de Jesús de Nazaret, su vida, sus hechos, milagros, palabras, su muerte y su resurrección. Con estos elementos inicia su investigación a partir de fundamentos históricos: “(…) después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes (…) para que conozcas la solidez de la enseñanza” (Lc.1,4).

2 Segalla, Giuseppe. Panoramas del Nuevo Testamento. Estella (Navarra): Editorial Verbo Divino, 2000. 3 Cepedal, Tirso. Curso de Biblia. Claves para leer el Libro Sagrado. 3ª edición. Madrid: Editorial PS., 1999. 4 Segalla, Panoramas del Nuevo Testamento 197.

(14)

Se sitúa en contextos históricos haciendo mención de personajes concretos como: El emperador César Augusto (30 a.C. al 14 d.C.), el gobernador de Siria, Cirino, el emperador Tiberio César (14 al 37 d.C.), el procurador de Judea Poncio Pilato, Herodes Tetrarca de Galilea, Filipo, y los sumos sacerdotes Anás y Caifás (Lc.2,1-2.3,1-2.), con el fin de fundamentar la coherencia de la narración con personajes de la vida política y religiosa que fueron históricos: “Lucas demuestra que desea escribir historia porque utiliza algún detalle metodológico propio de los clásicos, como por ejemplo la proyección del relato en el trasfondo de la historia universal”7. Con la originalidad, que el grueso del contenido de la

historia es el cumplimiento de la Salvación obrada en la persona de Jesucristo, la salvación se ha cumplido en Él y la historia lo confirma.

1.1.3 Finalidad del evangelio de Lucas

Se propone presentar la misericordia de Jesús en favor de los pobres, enfermos, pecadores, los necesitados y marginados: “El tema de Cristo misericordioso ha sido considerado como el fundamental en este tercer evangelio. Basta echar por él una rápida ojeada: parábolas de la misericordia (15), escenas de perdón: la pecadora (7,36-50), Zaqueo (19,1-10), Pedro (22,61-62), el buen ladrón (23,39-43)8. Esta es la finalidad del evangelio de Lucas.

Hace que esta faceta sea más repetitiva a través de sus lecturas. 1.1.4 Puntos básicos de la teología de Lucas

Entre varios aspectos se caracteriza:

La oración: Es una constante en la vida de Jesús. Acude a ella de forma continua. Son numerosas las citas en este evangelio, en donde Jesús entra en oración desde diversos casos: “Jesús es presentado como una persona que ora constantemente, sobre todo en las circunstancias más relevantes de su vida (…) como son el bautismo (Lc.3,21), antes de una curación (Lc.5,16), en la elección de los doce (Lc.6,12), antes de la profesión de fe de Pedro (Lc.9,18) en la transfiguración (Lc.9,28)”9. La oración en Jesús es algo vital, no es

un anexo como práctica, sino una práctica constante en su vida y en el ministerio. Además motiva a sus discípulos a la oración.

7 Ibid., 198.

8 Cepedal, Curso de Biblia, 317.

9 Dillman, Rainer, Mora, A., César. Comentario al Evangelio de Lucas. Estella (Navarra): Editorial Verbo

(15)

El Espíritu Santo: Jesús actúa siempre bajo el influjo del Espíritu Santo: Es el protagonista en el libro de los Hechos, pero también es notablemente presente en la vida de Jesús: “Lucas está siempre convencido de que en la persona y obra de Jesús está siempre el Espíritu”10. A diferencia de los otros evangelios, es el que más nombra al Espíritu Santo.

Alegría espiritual: El gozo, la alegría es una realidad que viene por la salvación en la persona de Jesús: “No temáis, pues os anuncio una gran alegría,(…)” (Lc.2,10); “Regresaron los setenta y dos y dijeron alegres (…)” (Lc.10,17); “(…) mientras que toda la gente se alegraba por las maravillas que hacía” (Lc.13,17); Jesús mismo se llena de gozo: “En aquel momento se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo (…)” (Lc.10,21). En Lucas la alegría viene por la salvación que trae Jesús, él es portador de la alegría y es consecuencia de la salvación en los discípulos y en la comunidad.

La Salvación es universal: La salvación no es para un grupo privilegiado de creyentes: “La Salvación de Dios, al entrar en la historia humana, crea un movimiento dinámico que desborda las viejas fronteras de aquel pueblo que siempre se había tenido por el único destinatario de la elección divina”11. La salvación en Jesucristo se desbordó extendiéndose

a todos los pueblos de la tierra por la misión que encomienda a los apóstoles: “Así está escrito: que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día y que se predicaría en su nombre la conversión para el perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas” (Lc.24,46-48). La salvación llega a todos los hombres mediante el llamado a la conversión.

Por otra parte, el evangelio de Lucas forma una sola obra con el libro de los Hechos de los apóstoles: El evangelio acaba con la ascensión de Jesús (24,50-53) y los Hechos en sus inicios hace mención de ese mismo acontecimiento (1,9-10). Lucas en su obra muestra desde un contexto histórico la Salvación de Dios en la persona de Cristo Jesús.

1.2 Nivel Literario o análisis lingüístico-sintáctico

Propongo la forma de abordar el texto de estudio, mediante el análisis lingüístico-sintático, que es un examen a las palabras empleadas, conceptos gramáticales y la combinación de las

10 Ibid., 18.

11 Fitzmyer, Joseph A. El evangelio según San Lucas I. Introducción general. Madrid: Editorial Cristiandad,

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palabras que ubican el contexto, confrontación con textos paralelos, con otra edición para captar las diferencias, similitudes y particularidades.

1.2.1 Contexto situacional

En el contexto de la celebración de la Cena Pascual entre Jesús y los apóstoles aparecen dos temas que contrastan: La traición de Judas y la discusión entre los apóstoles por quién de ellos sería el mayor. El contraste está en que los apóstoles no habían comprendido el contexto de la celebración de la Cena Pascual: “Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros, (…) mi sangre que se derrama por vosotros” (Lc.22,19-20), señalando la entrega de Jesús, su cuerpo y su sangre por la salvación del hombre. Contrasta el amor de Jesús con la traición de uno de sus discípulos y la discusión por ser el primero entre los apóstoles. El contexto es de no corresponder al significado de los acontecimientos: El signo de la eucaristía, la vida que se da en servicio correspondida con la traición de Judas y la inquietud por quien será el “mayor” entre el grupo.

1.2.1.1 Texto: Lc.22,24-27

24Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser

el mayor.

25Él les dijo: Los reyes de las naciones las dominan como señores

absolutos y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores;

26pero no así entre vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como

el más joven y el que gobierna como el que sirve.

27Porque, ¿Quién es mayor, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es

el que está a la mesa? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve12.

1.2.1.2 Diálogo con el texto

Personajes: Jesús y los apóstoles. ¿Quién y a quién habla? Habla el narrador de la obra que es el evangelista Lucas: “(…) el peso de la exhortación se dirige, ante todo, a los jefes de la comunidad cristiana de los tiempos de Lucas”13, que pensaban en el poder. La forma

de hablar de Jesús en este aparte es de declaración y exhortación a los apóstoles.

El texto bíblico sitúa a los personajes en la ciudad de Jerusalén (Lc.22,10), en el contexto de la celebración de la cena pascual.

12 Nueva Biblia de Jerusalén. Bilbao: Editorial Desclée de Brouwer, 1998.

13 Fitzmyer, Joseph A. Evangelio según San Lucas. Vol. IV. Traducción y comentario. Capítulos 18,15-24,53.

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El tema central tiene la finalidad de educar en el ejercicio del poder como servicio, en contraste, como medio de dominación, que era la forma conocida y aceptada por el mundo social de la época de Jesús histórico.

1.2.1.3 Contexto próximo

El texto de estudio se encuentra inserido en Lc.22. Este capítulo da inicio a la narración de la pasión del Señor. El texto de Lc.22,24-27 está precedido de los acontecimientos de la celebración de la cena pascual (Lc.22,14-18), de la institución de la eucaristía (Lc.22,19-20) y del anuncio de la traición de Judas (Lc.22,21-23). Hasta aquí el contexto próximo es de celebración de la cena pascual e institución de la eucaristía como memorial del cuerpo y la sangre de Jesús entregada por la comunidad: “(…) derramada por vosotros” (Lc.22,20). Entrega que había sido anunciada anteriormente: “Pero antes tendrá que padecer mucho y ser reprobado por esta generación” (Lc.17,25). Esta entrega personal de Jesús a la pasión pasará primero por la traición de uno de sus discípulos: Judas. La entrega de su vida, por “vosotros”, es correspondida no solo con la traición, sino también por la incomprensión de sus más cercanos; se dibuja claramente el contexto del amor, la entrega de la vida del Hijo de Dios, correspondido con la ingratitud humana.

Los temas que le siguen corresponden a: La perseverancia en la fe en el Señor, la recompensa del Reino que se promete a los apóstoles como algo que se recibirá tanto en la vida presente como en la eterna (Lc.22,28-30) y que ya se había hecho mención en (Lc.18,29-30), y el anuncio de la negación de Pedro (Lc.22,31-34).

1.2.1.4 Contexto remoto

El evangelio de San Lucas, según la Biblia de Jerusalén, se encuentra estructurado así: El Prólogo 1,1-4.

I. Nacimiento y vida oculta de Juan el Bautista y de Jesús 1,5-2,52. II. Preparación del ministerio de Jesús 3,1-4,13.

III. Ministerio de Jesús en Galilea 4,14-9,50. IV. La subida a Jerusalén 9,51-19,27.

V. Ministerio de Jesús en Jerusalén 19,28-21,38.

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institución de la eucaristía y de la Pasión del Señor. Es decir, la autoridad asumida como servicio ha de realizarse desde Jesús que se entrega por nosotros en la eucaristía (Lc.22,19). VII. Después de la Resurrección 24,1-33. Este es el conjunto de la obra que antecede y precede el texto de estudio. Son posibles otras divisiones, desde diversos autores.

1.2.2 Lc.22,24-27 y sus paralelos

Esta visión de conjunto entre los textos paralelos posibilita identificar los elementos comunes a los tres sinópticos, desde el diálogo y la forma lingüística que se establece entre los personajes, como también los modos de estilos, omisiones o inclusiones, como identificación de los elementos que los diferencian, así:

Lucas coloca este episodio en el relato de la Cena pascual (Lc.22,14-18), Institución de la eucaristía (v.19-20) y anuncio de la traición de Judas (v.21-23) y, su contexto próximo es la recompensa prometida a los apóstoles (v.28-30).

Mateo coloca este texto en una parte diferente de la cena pascual: Lo antecede la petición de la madre de los hijos del Zebedeo a Jesús de puestos de privilegio (Mt.20,20) y le sigue los dos ciegos de Jericó (Mt.20,29).

Marcos de forma similar a Mateo, pone esta narración entre la petición de los hijos de Zebedeo (Mc.10,35-40), (Los que hacen la petición son Santiago y Juan) y el ciego de Jericó (10,46-52).

Lc. 22,24-27 Mt.20,24-28 Mc.10,41-45

“24Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser el mayor”. Los personajes son “ellos”; tienen un altercado; la causa es quién de ellos “parecía ser el mayor”. Entre los dos términos: Altercado e indignación de Mt., y Mc., hay una diferencia de significados: Altercado es una disputa que se puede llevar a cabo a partir de confrontación de ideas, mientras que indignación es enojo o enfado por alguna ofensa a la dignidad

“24Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos”.

Los personajes son los doce y, entre ellos se hace mención de dos hermanos, sin nombrarlos. Los diez apóstoles tienen indignación hacia los dos (Santiago y Juan); la causa de la indignación se encuentra en Mt.20,21, la madre de los hijos de Zebedeo pide privilegios para sus hijos en el reino de Jesús.

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personal.

25Él les dijo: Los reyes de las naciones las dominan como señores absolutos y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores”;

Se omite el nombre de Jesús, y se utiliza el pronombre personal “Él”, que “les dijo”.

El elemento común a los tres: “Las naciones son dominadas por los señores absolutos”.

Los señores absolutos que ejercen el poder son los reyes.

Ellos se hacen llamar “bienhechores”. Hay un contraste entre dominadores y bienhechores.

25Mas Jesús los llamó y dijo: Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder”.

Se nombra a Jesús que aparece “llamando” y “diciendo” a los apóstoles. Se acentúa el realismo.

Los señores absolutos son los jefes que ejercen el poder son quienes “oprimen con su poder”. No utiliza el estilo irónico de Lucas.

42Jesús, llamándoles, les dice: Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder”.

A diferencia de Lc., aquí se muestra a Jesús lo mismo que en Mateo.

Los señores absolutos que ejercen el poder son los jefes.

Estos son quienes “oprimen con su poder”. No utiliza el estilo irónico de Lucas.

26pero no así entre vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven

y el que gobierna como el que sirve”.

Prohibición de Jesús de no asemejarse a jefes o gobernadores según lo establecido, a partir de la conjunción adversativa: “(…) pero no así entre vosotros” y la correspondiente

modificación, “(…) sino que”.

Propone realizar la forma de ser “mayor” como el más “joven”, para designar a los

26No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor”.

Prohibición de Jesús a los apóstoles de no asemejarse a jefes o gobernadores según lo establecido.

Se abrevia la conjunción adversativa en “(…) sino que”.

Propone realizar el ser “grande” como “servidor”.

43Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor”,

Prohibición de Jesús a los apóstoles de no asemejarse a jefes o gobernadores según lo establecido.

Se abrevia la conjunción adversativa en “(…) sino que”.

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jefes.

27Porque, ¿Quién es mayor, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa?

Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve”. Hay dos cuestionamientos: El primero es una regla de uso normal en la sociedad. El segundo cuestionamiento es la confirmación de esa regla por Jesús. Pero como conclusión propone lo contrario: Jesús es el que sirve, no es como el mayor que es servido.

27Y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo”;

Presentan el esquema: El primero será el esclavo de todos. Hacen síntesis, no hay cuestionamientos para sacar luego conclusiones.

44y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos”,

Presentan el mismo esquema de Mateo: El primero, este será el esclavo de todos.

28de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”.

Presentan similares esquemas lingüísticos e introducen el título cristológico: “Hijo del hombre”, con algunas

salvedades en la

introducción.

“45que tampoco el Hijo del

hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos”.

Lucas conserva términos que lo hacen diferente de los otros dos sinópticos, como:

Hace alusión a “Altercado” (v.24), Mientras que Mateo (v.24) y Marcos (v.41) hablan de “indignación”. Altercado es de disputas. Indignación tiene contexto de ofensa personal. Lucas es irónico al hacer referencia a “los reyes como dominadores absolutos y aun así se hacen llamar biehechores” (v.25). Es más incisivo.

(21)

Lucas se caracteriza porque utiliza comparaciones con el fin de hacerse entender bien con respecto al tema: “El mayor entre vosotros sea como el joven (…) el que gobierna como el que sirve” (v.26). Mientras que Mateo (v.26) y Marcos (v.43) son escuetos al utilizar el mismo esquema: “(…) el grande entre vosotros será vuestro servidor”.

Lucas, para aclarar el tema del poder como servicio desde Jesús, introduce dos preguntas (v.27). En la primera pregunta utiliza la figura de dos personajes en el contexto de la comensalidad y sus posiciones dentro de las costumbres sociales: “Quién es el mayor, el que está a la mesa o el que sirve”. El “mayor” es servido por el “menor”. Desde aquí elabora y lanza la pregunta para responder con otra pregunta, sugiriendo la respuesta en los receptores: “¿No es el que está a la mesa?”. Es obvio que el mayor en importancia es sevido; pero termina dando él mismo la respuesta final cambiando el esquema: “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve”. Lucas recurre a estas figuras narratorias, lo que hace que se asemeje a la realidad del contexto y que se amplie el giro de comprensión para los apóstoles.

Mateo (v.27) y Marcos (v.44) presentan un esquema conciso, polarizado así: “El primero será el esclavo de todos” (primero-esclavo), y se prolonga en cuanto al final del tema, para terminar haciendo énfasis en Jesús como el servidor que da su vida como “rescate por muchos”.

Con esto podemos situarnos en el contenido de la situación, para desde los tres evangelios sinópticos saber hacia donde se orienta el tema, aun cuando pueden tratarse con palabras diferentes para querer decir el mismo mensaje. Además que nos da certeza de que fue un tema polémico al inicio de la comunidad de fe, como lo es hoy.

1.2.2.1 Clasificación de líneas de sentido Desde Lc. 22,24-27, así:

Estructura social establecida Estructura propuesta por Jesús Los reyes (jefes) dominan

como señores absolutos.

El Mayor ha de ser como el joven en el servicio. El grande será el servidor.

Los que ejercen el poder oprimen y se hacen llamar bienhechores.

El que gobierna como el que sirve.

El mayor es servido por el menor.

(22)

Se hace énfasis desde este contexto sobre la realidad del poder, la forma como es ejercida en la vida social del siglo I de la era cristiana y el giro inversamente proporcional como lo enseña y propone Jesús a la comunidad.

1.2.2.2 Comparación de textos

Breve paralelo desde una edición bíblica diferente a la Biblia de Jerusalén:

Biblia, Nácar Colunga, Lc.22,24-2714 Biblia de Jerusalén Lc.22,24-27 24Se suscitó entre ellos una contienda

sobre quién de ellos había de ser tenido por mayor.

25Él les dijo: Los reyes de las naciones

imperan sobre ellas y los que ejercen la autoridad sobre las mismas son llamados bienhechores;

26pero no así entre vosotros, sino que el mayor entre vosotros será como el menor, y el que manda como el que sirve.

27Porque ¿Quién es mayor, el que está

sentado a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está sentado? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.

24Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser el mayor.

25Él les dijo: Los reyes de las naciones las

dominan como señores absolutos y los que ejercen el poder sobre ellas se hacen llamar bienhechores;

26pero no así entre vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven y el que gobierna como el que sirve.

27Porque, ¿Quién es mayor, el que está a la

mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.

Lo subrayado son los elementos comunes que establecen similitudes entre las dos ediciones.

1.2.2.3 Diferencias

Biblia edición Nácar Colunga Biblia de Jerusalén Utiliza el término “contienda” (v.24). De

contender, lidia, pelea.

Prefiere “altercado” (v.24), que viene de altercar, para significar disputar, porfiar. Los reyes “imperan” sobre las naciones

(v.25 a) y sus similares, los que ejercen la autoridad (v.25b), (se omite el calificativo de señores absolutos), estos son llamados bienhechores (25c). Define que son

Los reyes de las naciones “dominan” y agrega, “como señores absolutos” (v.25 a). Y sus similares los que ejercen el poder (v.25b), se hacen llamar bienhechores (v.25c), ¿se hacen llamar por la fuerza?

14 Sagrada Biblia. Versión directa de las lenguas originales. Por Eloíno Nácar y Alberto Colunga. Madrid:

(23)

llamados así. Hasta aquí los términos no riñen entre si, no hay un distanciamiento en los téminos. Presenta la figura del menor como

referencia para el que-hacer del mayor (v.26b). Utiliza el verbo “mandar” en vez de gobernar para designar al que sirve (v.26c).

Presenta la figura el más joven como punto de referencia para el “que-hacer” del mayor (v.26b). Y el que gobierna debe equipararse al que sirve.

Coloca al comensal con respecto a la mesa sentado (v.27 a y b). Es explícito.

Omite del comensal estar sentado (v.27), pero lo supone. El resto del esquema es similar a la de la Nacar-Colunga.

Las similitudes indican que la traducción de los textos desde el original coincide con la edición del texto de estudio, a excepción de algunos términos, pero sin diferencias irreconciliables. Con estas similitudes en los dos textos se adquiere la confianza de saber que los elementos significativos del tema se mueven en un mismo contexto y que se está en el contexto del tema a tratar.

1.2.2.4 Antecedente de Lc.22,24-27

Lc.22,24-27 tiene similitudes con Lc.9,46-48, en cuanto que tratan el mismo tema: “¿Quién es el mayor?” (v.46); los personajes son los mismos: Jesús, los apóstoles y se le agrega otro personaje: Un niño. Pero con diferencias en lo que tiene que ver con el contexto geográfico en el que se desarrolla los acontecimientos: Ministerio de Jesús en Galilea, es decir, fuera de Jerusalén, en una situación de misión y seguimiento, mientras que en Lc.22,24-27 es en Jerusalén, el momento de la Cena pascual, después de la traición de Judas.

La narración de Lc.9,46-48 presenta el tema menos elaborado que Lc.22,24-27, en cuanto a detalles, por ejemplo, excluye personajes como reyes, señores absolutos, bienhechores, gobiernos. Omite la utilización de verbos como: Dominar, poder, servicio.

[image:23.612.79.530.69.281.2]
(24)

niño al lado de Jesús es símbolo de la verdadera grandeza del cristiano, precisamente en cuanto que el niño es el miembro más débil y menos representativo de la sociedad”15.

El mismo tema parte de un altercado que se daba entre los apóstoles por quién sería el mayor, pero se desarrolla desde otro enfoque.

1.2.2.4.1 Lc.9,46-48

46Se suscitó una discusión entre ellos,

sobre quién de ellos sería el mayor.

47Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón,

tomó a un niño, le puso a su lado,

48y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe;

y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ese es mayor.

El Señor Jesús pide a los apóstoles que quienes lo representan desde el poder asuman las carácterísticas de la humildad, la sencillez, la docilidad en la forma de ser y que sean propias del niño(a) (v.48). La utilización directa del modelo del niño como tipologia es punto de referencia para quien quiere ser el primero.

1.3 Introducción al texto de Lc.22,24-27

El texto se encuentra en el contexto de la Cena pascual, la institución de la eucaristía, que caracteriza la vida de Jesús dada como servicio a favor de todos: “Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros (…) mi sangre que se derrama por vosotros” (v.19-20), que dan un significado de sacrificio por nosotros.

Se había venido creando la tensión de partida de Jesús de entre los apóstoles y, esta tensión va evolucionando progresivamente: “Se acercaba la fiesta de los ázimos” (Lc.22,1), “Llegó el día de los ázimos,(…)” (Lc.22,7) y, “Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles” (Lc.22,14), llegando al final pronunciando: “El Hijo del hombre se marcha según está determinado” (Lc.22,21). En la inminente partida aparece la traición de uno de los suyos, según lo determinado y, como si fuera poco, otra desazón en el relato: Los apóstoles polemizan entre ellos sobre quién será el primero en ausencia del Maestro.

15 Fitzmyer, Joseph A. El Evangelio de San Lucas. Vol III. Traducción y comentario, capítulos 8,22-18,14.

Madrid: Editorial Cristiandad, 1986.

Similitud con Lc.22,24. El motivo de la discusión es el mismo.

(25)

Es una realidad marcada por los elementos de amor e ingratitud: Entrega de la vida por amor, correspondida con la traición y el interés de ser el principal entre ellos: “Las dos primeras partes del discurso de Jesús desenmascaran dos actitudes demasiado humanas en sus elegidos: la infidelidad (o traición) y la lucha por alcanzar la mejor posición y la mayor estima”16, es decir ante el ofrecimiento del servicio por amor, los apóstoles

descubren sus ambiciones personales. Es la incomprensión de los apóstoles ante el amor generoso de Dios en Jesucristo.

1.3.1 Segmentación del Texto

La utilidad de este proceso de la segmentación del texto es adentrarnos y comprobar su estructura y coherencia interna, para realizar una posible descripción de sus componentes. Lo anterior exige mirar de cerca el texto para comprobar sus componentes internos: Introducción (v.24), nudo (vv.25-26) y desenlace (v.27).

1.3.1.1 Preocupación por ser el mayor

24Entre ellos hubo también un altercado

a. sobre quién de ellos b. parecía ser el mayor.

La introducción sitúa al lector en una disputa entre los apóstoles. Se obvia los nombres entre quienes sucede el altercado, pero identificados como Santiago y Juan en (Mc. 10,41). a. Sobre quien de ellos, es decir entre el grupo de los apóstoles, conformados por: Pedro y Andrés, Santiago y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, Santiago de Alfeo y Simón, Judas de Santiago y Judas Iscariote.

b. “Parecía ser el mayor”. De parecer ante los demás (El mayor o jefe). 1.3.1.2 Modo de ser el mayor

25Él les dijo:

a. Los reyes de las naciones las dominan a1. como señores absolutos b. y los que ejercen el poder sobre ellas

b1. se hacen llamar bienhechores; Él les dijo: Acción exhortativa de Jesús.

(26)

a. Los reyes de las naciones las dominan. Los reyes: Referencian el ejemplo de gobierno en el medio social como dominadores.

a1. como señores absolutos, es decir, únicos, sin par.

b. y los que ejercen el poder sobre ellas: Los reyes titulares, y los que son como ellos y que están a la cabeza de las naciones.

b1. se hacen llamar bienhechores: Por imposición, se hacen llamar bien hechores. 1.3.1.3 Reorientación

26pero no así entre vosotros, rechaza ese modo de ejercer el gobierno.

a. sino que el mayor entre vosotros, reorientación de ser el más grande.

a1. sea como el más joven. Presentación del modelo para gobernar: Joven.

b. y el que gobierna Un funcionario público. b1. como el que sirve. Que sea similar al que sirve: El joven.

1.3.1.4. Jesús como servidor 27Porque,

a. ¿Quién es mayor, el que está a la mesa o el que sirve? El mayor es sevido en la mesa.

a1. ¿No es el que está a la mesa? Confirmación de lo anterior, de la posición del mayor en la mesa, es la norma social.

b. Pues yo estoy en medio de vosotros.

b2. Como el que sirve. Jesús se declara servidor entre los apóstoles. 1.3.2 Características de la perícopa

1. Interviene Jesús exhortando y coloca como punto de referencia a los reyes y los que ejercen el poder en las naciones, como dominadores y señores absolutos, aun así se hacen llamar bienhechores (V.25).

2. Jesús se sigue dirigiendo a los apóstoles y después de presentar el modelo civil de gobierno, da un giro opuesto, reorientando el modo de ejercer el poder en la comunidad de fe: Pide que el mayor sea como el joven y el que gobierna como el que sirve. Son dos grupos de figuras que guardan una relación de opuestos (V.26). Estos dos momentos de los versículos 25 y 26 hace parte de lo que forma el nudo.

(27)

posiciones, Jesús se presenta como el que sirve a la mesa, con su vida es el servidor de todos (V.27).

En los tres momentos el protagonismo lo recibe Jesús, los apóstoles desarrollan el rol de quienes escuchan la enseñanza y son invitados a la práctica de la exhortación del Maestro. Presenta el modo de conducirse los reyes y sus similares con respecto a las naciones en el ejercicio del poder; los apóstoles en forma opuesta deben ejercer el poder, a partir del servicio y del ejemplo que Jesús les da. Vemos como los tres momentos a pesar de los diferentes períodos narrativos conformados por las frases principales y secundarias tienen unidad y coherencia interna.

1.3.2.1 Inventario del léxico

Cita Sustantivo Adjetivo Artículo Pronom-bre

Verbo Adver bio

Prepoci- sión

Conjun- ción V.24 Altercado. Mayor. Un, el. Ellos,

quién.

Hubo, ser.

Pare- cía.

Entre, de, sobre. V.25 Reyes,

naciones, señores. Absoluto s, biehechor es Les(as), los, de.

Él, ellas. Dijo, Ejercer, dominar, poder.

Sobre. Y, que.

V.26 Gobierno. Mayor, Joven, Sirve.

El. Vosotro

s. Sea (Ser). Pero no

así, sino que, entre. V.27 Mesa (2). Mayor. A, la. Quién,

vosotros .

Es (Ser), Está (2), sirve (2), estoy.

Porque.

Se destaca a partir de los adjetivos y los verbos que el texto esta cargado de términos que reconocen posiciones de poder. Frente a estas características aparece la idea opuesta que reclama otra visión del poder desde los términos joven y servicio:

Sustantivos Sinónimos

(28)

Gobierno. Dirección, régimen, administración, jefatura. Altercado. Disputa, discusión, polémica, debate.

Adjetivos Sinónimos

Mayor. Cabeza, superior, caudillo, jefe.

Absolutos. Dominante, déspota, autoritario, arbitrario, imperioso. Joven. Nuevo, reciente, tierno, servidor.

Verbos Sinónimos

Ser. Individuo, persona.

Ejercer. Ejercitar, realizar, desplegar.

Dominar. Someter, subyugar, oprimir, esclavizar. Poder. Realizar, tomar, obtener.

Servicio. Gracia, ayuda, asistencia, favor, auxilio.

1.3.2.2 Líneas de contraste

(29)

2. Líneas de sentido o análisis semántico

En esta parte, la investigación se ocupa en dar a conocer lo que quieren decir y lo que quieren dar a entender los conceptos y palabras relevantes en el texto de estudio como también el sentido de dichas palabras. Esta sección es una parte del método hermenéutico con dos momentos:

1) La interpretación o exégesis: Lo que el intérprete interpreta del texto. 2) El análisis o actualización del mensaje de lo que dice el texto.

2.1 El altercado

Puede entenderse como discusión, por el interesante tema que ocupa a los apóstoles. El altercado se da cuando hay una situación en donde se encuentran diversos pareceres sobre un mismo tema: “Es un término perfectamente helenístico para describir la situación del que esta siempre dispuesto a discutir”17. El hecho de altercado es también controversia, que

de no ser tratado con lucidez puede degenerar en riña y por lo tanto es innecesario, superfluo, discusión de nunca acabar, que no edifica: “De todos modos, si alguien quiere discutir, no es esa nuestra costumbre ni la de las iglesias de Dios” (1Cor.11,16).

Sin embargo, es un medio útil para sacar conclusiones que ayuden a precisar hechos concretos para la vida, como por ejemplo, el que sostuvieron Pablo y Bernabé contra los cristianos judaizantes que presionaban a los gentiles que entraban a la fe para que observaran la Ley judía y, que llevó a que se discutiera el tema con los apóstoles en Jerusalén (Hec.15,2-12) para luego decretar la liberación del peso obligatorio de la ley. Esta es una parte positiva del altercado, porque es medio para esclarecer objetivamente un tema. De modo que sirve para sentar presedentes y no volver a lo mismo.

Los apóstoles altercaban entre sí, tenían un tema entre ellos que iba a reorientar la vida del grupo en ausencia de Jesús, con respecto al tema en mención. No llegaban a una conclusión por los diversos criterios que tenían.

(30)

2.1.2 Ser el mayor

Mayor es un adjetivo que hace referencia a una persona que tiene categoría elevada en la vida familiar y social. Desde el punto de vista social, el mayor se refiere a quien desempeña un puesto de jerarquia o de prestigio, como rey, jefe de nación, gran señor que ejerce el poder. Por consiguiente, el mayor se considera el más importante en la escala social y política con su respectivo opuesto del menor. Entre los calificativos mayor y menor se establece una diferencia: El mayor es grande, fuerte e independiente, mientras que el menor es pequeño, débil, dependiente de los mayores.

En escala social se representaría así: La clase social alta representada en la nobleza, son mayores en relación a la gleba (pueblo) tenidos con el calificativo de menor por su escasa capacidad de protagonismo a nivel económico y obviamente por la dependencia de los poderosos.

Se dice que los apóstoles venían discutiendo el tema: “(…) sobre quien de ellos parecía ser el mayor” (v.24). Les inquietaba quién era el mayor o el jefe entre ellos. El fin de este altercado era decidir quien era el principal, el más grande en importancia: El jefe del grupo. Esta inquietud venía en tensión (Lc.9,46) a raíz de la “afinidad” de Jesús por tres de los apóstoles que fueron testigos de la transfiguración: “(…) dentro de ese contexto global, se perciben sus motivaciones psicológicas, enraizadas en el hecho de que Jesús se halla llevado consigo a la montaña solo a tres de entre los discípulos: Pedro, Santiago y Juan (Lc.9,28)”18. El interés estaba latente, ya se perfilaban algunos por la confianza depositada,

simplemente faltaba el consenso unánime del grupo. Lo que si era claro, era que existía entre ellos el interés de asumir el mismo esquema referente de la época, de ser el mayor, el jefe, el líder, el más importante al cual se le otorgaba el ejercicio de la autoridad. Y esto implicaba ser servido por la comunidad.

2.1.2.1 El mayor: Jerarquía de poder

El mayor es el que preside, es la autoridad legal que está a la cabeza de la comunidad para guiar y decidir: En la monarquía es el rey. En el Nuevo Testamento, a nivel social, el gobierno lo asumía el emperador romano, y en las provincias judías sus representantes: El rey Herodes el grande, como gobernador de Judea (37-4 a.C. Lc.1,5), Herodes Antipas, tetrarca de Galilea y Transjordania (4 a.C.-39 d.C. Mt.14,1), Filipo, tetrarca de Iturea y

(31)

Traconítide (4 a.C.-34 d.C. Mt.14,3); Arquelao fue etnarca de Judea, Samaría e Idumea. Los tres eran hijos de Herodes el grande y habían recibido en herencia el dominio de Judea. Poncio Pilatos (26-36 d.C.) se encuentra entre los que fueron procuradores a raíz de la destitución de Arquelao por autoritario, del cual se hace mención en la parábola (Lc.19,14). Este era el contexto histórico-político que representó ser “el mayor o los mayores” que regían a la comunidad.

Las características administrativas de estos gobiernos no es siempre la mejor: Herodes el grande aparece en el evangelio como un ser desconfiado y apegado al poder, eso lo muestra el relato de la matanza de los niños inocentes en la región de Belén y toda su comarca (cfr. Mt.2,1-16) pretendiendo quitar la vida al futuro “rey sucesor” que estaba recien nacido. De Herodes Antipas o el Tetrarca, fue quien en una fiesta compromete con su palabra la vida del profeta Juan el Bautista y lo manda decapitar (Mc.6,17-29). Fue también quien despreció y se burló de Jesús cuando quiso entrevistarse con él, previo a los momentos de la pasión: “(…) le puso un espléndido vestido y le remitió a Pilato” (Lc.23,11), vistiéndolo con atuendos cómicos. Era un personaje no digno de admiración por la tiranía hacia sus gobernados. De Arquelao, etnarca de Judea, Samaría e Idumea, se dice que fue impositivo: “El gobierno de Arquelao fue autocrático y suscitó el odio de sus súbditos hasta el punto que éstos enviaron una delegación a Roma para pedir su destitución”19, esto indicaba los

presendentes negativos en su administración de gobierno.

De Poncio Pilato: Fue el juez del proceso contra Jesús, lo entregó a los jefes judíos para que fuera azotado y crucificado, para quedar bien con ellos (Mc.15,15). Por esto se considera un jefe servil, porque permitío la entrega del Inocente al suplicio de la cruz para contentar a las autoridades judías y asegurarse para si la estabilidad en el poder: “(…) a pesar de reconocer la no peligrosidad de Jesús, sino más bien de su debilidad, se arroga el derecho de decidir de su vida y de su muerte, sin pensar nada más que en la instancia política. Cobardía, porque el poder se pone al servicio de la posición partidista, por miedo a dejar el poder”20. Según la referencia que se hace de él con respecto a la administración política,

desde Filón de Alejandría se denuncia: “Su aceptación de sobornos, latrocinios, ultrajes,

19 Brown, E. Raymond. Introducción al Nuevo Testamento 1, 112-113.

20 Duquoc, Christian. Cristología. Ensayo dogmático sobre Jesús de Nazaret. Salamanca: Ediciones Sígueme,

(32)

injurias injustificadas, ejecuciones repetidas sin juicio previo y su crueldad incesante y terriblemente brutal”21.

Las características constantes de este tipo de gobiernos es que abusaban del poder mediante el autoritarismo. Frente a esta estructura Jesús propone un modo inverso de ejercer el poder y que es totalmente sorprendente: “(…) subraya el hecho de la grandeza deberá ponerse al servicio de la bajeza”22.

2.1.2.2 Los reyes

Para el pueblo de Israel, Dios es el rey del cielo y de la tierra: “Te ensalzaré Dios mío, mi Rey, bendeciré tu nombre por siempre” (Sl.145,1) “!Yahvé reinará por siempre jamás” (Ex.15,18), pues del Señor es todo lo que existe y es el supremo soberano del universo quien crea, gobierna y domina las fuerzas del cósmos, los seres vivos, la historia; en fin, nada se escapa de su poder, todo le está sometido. Pero esta concepción de Dios como rey es una analogía tomada de las realidades humanas de las cuales se hace uso para decir que Dios es rey que gobierna, rey de reyes que tiene el poder y dominio sobre toda realidad conocida. Así como en la tierra hay reyes y tienen poder, Dios es el rey supremo que está por encima de los reyes, por eso se le dice el Rey de reyes.

En Israel, la monarquía se inicia con Saúl (S.XI a C.), se afianza con David (s. X a C.). A la muerte de Salomón (932 a.C.), la monarquía se divide en el reino del norte (Israel) y en el reino del sur (Judá). El rey era ungido (1S.24,7), considerado representante de Dios ante la comunidad (Sl.2,72), era el caudillo que lideraba las tropas guerreras contra los enemigos de Israel (2S.8,19). Al inicio de la monarquía, el rey se ocupaba del cuidado del templo (1Cro.22-29), de defender los derechos de los pobres (Sl.72,4), garante de la justicia y la paz de sus gobernados: “Reinó David sobre todo Israel, administrando derecho y justicia a todo su pueblo” (1S.8,15). Por medio del rey se manifestaba la voluntad de Dios al pueblo. En el Nuevo Testamento, a Jesús también le llamaron rey: “Le respondió Natanael: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel” (Jn.1,49), título que por sus connotaciones políticas evitó, a fin de no verse como un rival político de gobierno del César, porque todo el que se declarase rey sin el consentimiento del César, se constituía en su enemigo.

(33)

Las comunidades de Asia Menor tributaban a los monarcas, emperadores, reyes, faraones el culto de adoración, a excepción del pueblo de Israel. A ellos se les atribuían características divinas: “Los soberanos en la antigüedad eran exaltados e idolatrados hasta ser considerados como divinidades”23. Esto es un indicativo para decir que la máxima cúspide

del poder era un medio para manipular a los pueblos desde lo religioso y lo psicológico, aparte del poderío económico y militar que tenían. Estos medios les facilitaban el trabajo para manejar una imagen y presentarse como “salvadores” o “soter”, y así que les aplicasen características de divinos. De esta manera imponían a las provincias su dominio exigiendo altas sumas de impuestos como contribución para el sostenimiento de la corte imperial y de los ejércitos: “(…) impuestos de policía, de protección, de baños, además de las tasas individuales. El fiscus iudaicus entró en vigor cuando Vespasiano ordenó que los judíos pagaran a favor del templo de Júpiter Capitolino la cantidad de medio Shekel, o una dracma, que era lo que pagaban anualmente para el culto del templo de Jerusalén”24. El

brazo largo del César llegaba hasta las regiones más remotas del imperio por medio de sus delegados: Reyes menores, prefectos, procuradores, legados quienes hacían sentir el dominio con autoritarismo de estilo más exacerbado que el mismo emperador: “(…) los romanos eran tradicionalmente muy desconfiados con respecto a los reyes, por su propia experiencia del régimen tiránico que ejercieron tales gobernantes a comienzos de la historia de Roma”25. La imagen que el pueblo tenía de ellos era la de representantes tiranos,

abusadores del poder, insensibles frente a las necesidades reales de la comunidad, opresivos antes que servidores.

Aunque la historia puede dar datos positivos de algunos césares o gobernantes, como por ejemplo el ambiente de paz mundial durante el reinado de Cesar Augusto (27 a.C.–14 d.C.) o las grandes construcciones arquitetócnicas de Herodes el Grande (73-4 a.C.), esto queda minimizado ante las grandes oportunidades que tuvieron de hacer el bien.

2.1.2.3 El dominio de los reyes

Dominar, que somete bajo su dominio, sujetar con autoridad. Desde una posición de gobierno, dominar, aparte de someter es también tiranizar y esclavizar. Dominar es ser

23 Rosanno, P., Ravasi, G., Girlandad A. Nuevo Diccionario de Teología Bíblica, 1610. 24 FITZMYER, Joseph A. Evangelio según San Lucas. Vol. IV, 448.

(34)

autoritario: Es toda utilización deformada y excesiva de la autoridad por parte de quien la ejerce bajo formas de dogmatismo que impone sin tener en cuenta las opiniones de los demás. Dominar es verse por encima de los demás, imponiendo, es tenerse como amo sobre el esclavo, en una relación apabullante sobre el otro. Quien es dominador pasa por encima de la dignidad de la persona que reclama el respeto independientemente de su situación de vida, género, rango social, coeficiente intelectual, color de la piel, del lugar donde se nace o de lo que se posee. La dominación sobre el semejante impide la espiritualidad de la fraternidad que es ver al otro como hermano: “(…) y vosotros sois todos hermanos” (Mt.23,8). Dominar era y es la característica de los poderosos como son los reinos, imperios, reyes, jefes sobre los súbditos.

2.1.2.4 Como Señores absolutos

Entiéndase de “señor” como aquel que es dueño y propietario de una cosa con pleno dominio para hacer de ella cuanto a bien disponga.

Se le llama a Dios “Señor de toda la tierra” (Jos.3,11), “Señor de todos los dioses y señores, de los fuertes y terribles” (Dt.10,17), entre ellos Él es el más grande. Él es el Señor que reina en el trono excelso “rodeado de serafines” (Is.6,2). Dios es Señor, y no hay nada que se resista a sus dominios, esta es una de las constantes en los textos bíblicos del Antiguo Testamento. Dios es dueño del cosmos y de la vida del hombre y tiene poder sobre todo lo creado, por eso Dios es por antonomasia Señor absoluto o Adonai que traduce mi Señor o Señor con pleno dominio sobre la creación y del mundo.

Jesús llama a Dios Señor: “Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra” (Mt.11,25). También a él durante su vida terrena se le llamó “señor”, más como un título de reconocimiento de maestro o rabbí por parte de los discípulos. Era una formalidad debida a la dignidad del personaje que representa: Un maestro.

(35)

a los maestros venerados. La repetición señor, señor (mari, mari), igual que la de rabbi, rabbi, se consideraba como una tención de respeto”26.

Los discípulos, inicialmente, al referirse a Jesús, lo llaman como “señor”, pero sin contextualización en sentido divino: “Y si alguien os dice: ¿Por qué hacéis eso?, decid: El Señor lo necesita” (Mc.11,3), lo llaman respetuosamente “señor”.

Pero esta relación se hace progresiva en la medida que Jesús va mostrando su identidad divina: Enseñando con autoridad, perdonando los pecados, curando enfermos, liberando a los atormentados por los demonios, cuando la muchedumbre lo reconocía como alguien excepcional entre los hombres, con poder sobre los fenómenos naturales, hasta llegar a decir: “Pues ¿quien es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Mc.4,41). Descubren que en Jesús actúa alguien que está por encima de un “señor” normal. En él había algo más que hace que trascienda un formalismo de “señor” entre los hombres. Se da, entonces una evolución en la comprensión del título “señor”. Pasa de un mero formalismo hacia un reconocimiento de la divinidad. Jesús es reconocido por los apóstoles como el Señor (Kyrios) de carácter divino: “(…) desde el momento en que el rabbi Jesús llega a ser objeto de culto, el maestro y señor que habla y obra con autoridad debe necesariamente convertirse en el único Señor”27. Pero esto se hace mucho más evidente con el

acontecimiento de la resurrección.

Después de la Resurrección ya se da el reconocimiento oficial por parte de la comunidad apostólica, que Jesús es Señor o Kyrios: “Sepa pues, con certeza todo Israel que Dios a constituido Señor y Cristo a ese Jesús a quien vosotros habéis crucificado” (Hch.2,36). Y que una vez constituido Señor, todo le queda sometido en el cielo y la tierra, con pleno poder, juez de vivos y muertos (Hch.10,42), con todo poder, cabeza de toda dominación y potestad. Llegó a este título por su anonadamiento, por la humildad en el hecho que no se enalteció, no buscó su interés personal, sino que con su vida se puso al servicio de sus hermanos y por la obediencia al cumplimiento de la voluntad del Padre, hasta llegar a la muerte en la cruz, por eso, su nombre y la persona son exaltados. Jesús es reconocido Señor, de una forma diferente a como es el común de reconocimiento en la vida formal de

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los hombres. En Jesús, “Señor”, es un título de fe como reconocimiento de la divinidad plena en él.

A los césares también se les llamaba “Señor” o Kyrios (en griego); pero más que los romanos, este título provenía de otra cultura, era una influencia proveniente del mundo helénico: “Pero sabemos también que en oriente, mucho antes de la época romana, los soberanos eran honrados como dioses. Los emperadores romanos heredaron de ellos esta dignidad divina. Se les rendía culto porque se les atribuía origen y naturaleza divina”28.

Los helénicos y los egipcios entre otros consideraban que la prerrogativa de tener el poder era una consecuencia de la divinidad y por esto se situaban por encima de los demás mortales.

A parte del poder político, económico, militar y religioso lo más aceptable en el contexto cultural era que al César se le rindiese culto: “El emperador romano, pues, llamado Kyrios como señal de su poder político; y por otra parte era honrado como un dios”29. Algunas

historias de los césares dan memoria de los extravíos mentales que partían de esta concepción de creerse divinos y con derecho a las decisiones más grotescas que afectaban a la comunidad.

Por consiguiente, en este miso contexto, con este título de “Señor”, al margen de una connotación de fe se designa al que tiene posición de poder: “La palabra señor designa al que manda, aquel que legítimamente dispone sobre alguno o sobre algo”30. Mientras que el

siervo es el que está al servicio, desposeido de toda connotación de prestigio y poder, atributos propios del que es “señor”. El señor ocupa los primeros puestos de jerarquía en la vida social, en constraste con el siervo que ocupa los últimos puestos en importancia social. En tiempos de Jesús, esta jerarquía venía estructurada en la misma escala social:

En la cumbre de la escala social estaba la corte real de Jerusalén, Galilea, en tiempos de Jesús, la de Herodes Antipas en Tiberidades. (…) Inmediatamente después venían los representantes de la clase rica: los almacenistas de trigo, vino y aceite, los grandes propietarios (…) los agentes del fisco (…) la nobleza sacerdotal (…) el tercer peldaño de la escala social se situaba la clase media, representada por pequeños

28 Ibid., 268.

29 Ibid., 269.

30 Obermayer, Heinz, Speidel, Kart, Zieler, Vogt, Klaus. Diccionario Bíblico manual. 4ª edición. Barcelona:

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