Enfermería y sus resonancias del cuidado en el niño hospitalizado
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(2) JURADO DICTAMINADOR:. ………………………………………….. Dr. Sebastián Bustamante Edquén PRESIDENTE. ………………………………………….. Dr. Carlos Tello Pompa SECRETARIO. ………………………………………….. Dra. María Del Pilar Gómez Luján MIEMBRO. ii.
(3) Espino de Alayo, Susana. Enfermería y sus resonancias del cuidado en el niño hospitalizado. Lima, UNT/EPG, 2011. ix, 152 Tesis (Doctorado) – Universidad Nacional de Trujillo, Escuela de Postgrado, 2011. Orientadora: Dra. María Del Pilar, Gómez Luján 1.- Enfermería/Cuidado 2.- Niño hospitalizado. 3.- Resonancias del cuidado Capítulo I: Introducción. iii.
(4) DEDICATORIA A mis hijos: Alberto Elías, Maximiliano Efraín, Jorge Moisés y Francisco Javier, con quienes he compartido y comparto sentimientos de “amor-cuidado–ética”, en nuestro cotidiano de la vida.. A todas(os) las(os) niñas(os) del Perú y del mundo, particularmente de aquellos que requieren de mayor cuidado para alcanzar la calidad de vida digna que todos los humanos merecemos.. iv.
(5) AGRADECIMIENTOS: Con eterna gratitud, a la Hna. Cristófores Déneke, que me enseñó “servir a la vida”… mi primera maestra de Enfermería.. Al Dr. Sebastián Bustamante Edquén, amigo y permanente crítico constructivo del estudio, además de profesor y guía en la formación doctoral.. A la Dra. María Del Pilar Gómez Luján, por brindarme asesoría durante la construcción del presente trabajo.. Al Dr. Carlos Tello Pompa, coordinador del EPG de la UNT por las sugerencias recibidas oportunamente.. Al la Dra. Flor Marlene Luna Victoria Mori, por darme las primeras luces al inicio del estudio que me permitió consolidar esta propuesta.. A la Dra. María Antonieta Rubio Tyrrell, por incentivarme siempre a la búsqueda de nuevos conocimientos que se concretizaron en el logro de ésta tesis doctoral.. A la Dra. Magda Núñez Vargas, por haber apoyado en la edición de la Tesis.. A las Enfermeras del Servicio de Emergencia del Instituto Nacional de Salud del Niño, que perseveran en el intento de la búsqueda de la calidad del cuidado.. v.
(6) EPÍGRAFE “Cuando incluimos el cuidado y el amor en nuestro trabajo y en nuestra vida, es cuando descubrimos que la enfermería, como la enseñanza, es más que un trabajo; también es una carrera que da nobleza y provee existencia para toda una vida de crecimiento y aprendizaje”. Jean Watson. “A través del cuidar, el ser se humaniza y propone el cuidado como un estilo de vida que debe ser sentido, vivido”. Vera Regina Waldow. ÍNDICE Págs. vi.
(7) Dedicatoria Agradecimientos Índice Resumen Resumo Abstract. iv v vii viii ix x. CAPITULO I: INTRODUCCION 1.1 Antecedentes y justificación del problema 1.2 Objeto de Estudio 1.3 Interrogantes del Estudio 1.4 Objetivos 1.5 Justificación y Relevancia del Estudio. 01 02 08 09 09 09. CAPITULO II: CONTEXTO: El niño y su contexto 2.1 Generalidades sobre el Desarrollo del niño 2.2 Situación Social y Sanitaria del niño en Ibero América 2.3 Situación de la niñez en el Perú. 11 12 16 30. CAPITULO III: ABORDAJE TEORICO - EMPIRICO. 49. CAPITULO IV: ABORDAJE METODOLOGICO 4.1 Tipo de Estudio 4.2 Escenario y Sujeto de estudio 4.3 Recolección de datos 4.4 Análisis e interpretación de los Datos 4.5 Consideraciones Éticas 4.6 Rigor Científico. 71 72 75 78 79 80 81. CAPITULO V: RESULTADOS Y DISCUSION CAPITULO VI: CONSIDERACIONES FINALES REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ANEXOS 1.- Consentimiento informado 2.- Entrevista a profundidad 3.- Guía de Observación Participante. 82 132 143 149 150 151 152. Figura Figura No. 1 Esquema conceptual de las resonancias del Cuidado. 70. Cuadros: Cuadro No. 1 Categorías empíricas de las Resonancias encontradas Cuadro No. 2 Indicativos de la Resonancia en el Cuidado. 83 131. ENFERMERÍA Y SUS RESONANCIAS DEL CUIDADO EN EL NIÑO HOSPITALIZADO. vii.
(8) ESPINO de Alayo, Susana1 GÓMEZ LUJÁN, María del Pilar2 RESUMEN Estudio descriptivo cualitativo cuyo objetivo fue describir y analizar las resonancias del cuidado que la enfermera asistencial establece con los niños hospitalizados durante el proceso de cuidar en la unidad de emergencia. El estudio se basó en las aproximaciones teóricas Boff (2004), Waldow (2006) y Watson (1997) para sustentar el complejo cuidado-ética-amor, que fue la categoría analítica que orientó la investigación. Participaron seis enfermeras del servicio de emergencia de un hospital nacional en Lima, que a su vez habían participado en un programa de educación permanente sobre calidad del cuidado de enfermería hace seis años. Los datos fueron obtenidos utilizando la entrevista semi-estructurada y la observación participante En los hallazgos, para cada una de las resonancias del complejo: caricia, ternura, compasión y cordialidad, se identificaron indicativos o descriptores en la interrelación de la enfermera con el niño, la madre y el examen del auto-crecimiento personal y profesional de la enfermera. Los aspectos sobresalientes del presente trabajo, se dan a partir del entendimiento que el cuidado ocurre en un complejo de ética-cuidadoamor, así como los indicativos identificados en este estudio, no son exclusivos de algún componente de este complejo, de allí que en el trabajar/cuidar la enfermera es sinérgica/integrada/simultanea en su acción para el objeto del cuidado (niño, madre y familia) y para el sujeto del cuidado (la propia enfermera). Los indicativos de las resonancias del cuidado son propuestos como insumos para la formulación de modelos de cuidado humano al niño en el contexto hospitalario y del hogar ampliados a las dimensiones corporales, sociales, subjetivas y espirituales del sujeto y objeto-sujeto del cuidado. PALABRAS CLAVES: Enfermería/Cuidado – Niño hospitalizado – Resonancias del cuidado. 1 2. Enfermera. Magíster en enfermería clínica. E-mail de contacto: [email protected] Asesora, Enfermera. Doctora en Enfermería. Docente Facultad de Enfermería – Universidad Nacional de Trujillo. E-mail de contacto: [email protected]. viii.
(9) ENFERMAGEM E SUAS RESSONÂNCIAS DO CUIDADO NA CRIANÇA HOSPITALIZADA ESPINO de Alayo, Susana1 GÓMEZ LUJÁN, María del Pilar2 RESUMO Estudo descritivo qualitativo qual objetivo foi descrever e analisar as ressonâncias do cuidado que a enfermagem assistencial estabelece com as crianças hospitalizadas durante o processo de cuidado na unidade de emergência. O estudo se baseou nas aproximações teóricas Boff (2004), Waldow (2006) e Watson (1997) para sustentar o complexo cuidado-éticaamor, que foi a categoria analítica que orientou a investigação. Participaram seis enfermeiras do serviço de emergência de um hospital nacional em Lima, que na sua vez haviam participado em um programa de educação permanente sobre qualidade do cuidado de enfermagem faz seis anos. Os dados foram obtidos utilizando a entrevista semiestruturada e a observação participante nas descobertas, para cada uma das ressonâncias do complexo: caricia, ternura, compaixão e cordialidade, se identificaram indicativos ou descritores na inter-relação da enfermeira com a criança, a mãe e o exame do auto-crescimento pessoal e profissional da enfermeira. Os aspectos sobre salientes do presente trabalho se dão a partir do entendimento que o cuidado ocorre num complexo da ética-cuidado-amor, assim como os indicativos identificados neste estudo não são exclusivos de algum componente de este constructo, de ali que no trabalhar/cuidar a enfermagem é sinérgica/integrada/simultânea em sua ação para o objeto do cuidado (criança, mãe, família) e para o sujeito do cuidado (a própria enfermeira). Os indicativos das ressonâncias do cuidado são propostos como insumos para a formulação de modelos de cuidado humano a criança no contexto hospitalar e do lar, ampliados nas dimensões corporais, sociais, subjetivas e espirituais do sujeito e objeto-sujeito do cuidado. PALAVRAS CHAVES: Enfermagem/Cuidado – Criança hospitalizada – Ressonâncias do cuidado. 1 2. Enfermeira. Mestre em enfermagem clínica. E-mail de contato: [email protected] Orientadora, Enfermeira. Doutora em Enfermagem. Professora da Faculdade de Enfermagem – Universidade Nacional de Trujillo. E-mail de contato: [email protected]. ix.
(10) NURSERY AND ITS CARE RESONANCES IN THE HOSPITALIZED CHILD ESPINO de Alayo, Susana** GÓMEZ LUJÁN, María del Pilar††. ABSTRACT Descriptive qualitative study whose objective was to describe and analyze the care resonances that the aide nurse establishes with the hospitalized children during the caring process in the emergency unit. The study was based in the theoretical approaches of Boff (2004), Waldow (2006) and Watson (1997) to sustain the complex care-ethics-love, which was the analytical category that oriented the investigation. Six nurses participated in the emergency service in a national hospital in Lima, which have participated in a permanent education program of nursery care quality 6 years ago. The data was obtained using the semi-structured interview and the participant observation in the findings, for each one of the complex resonances: caress, tenderness, compassion and cordiality, it was identified indicatives or descriptors in the interrelationship of the nurse with the child, the mother and the proof of personal and professional self-growth of the nurse. The outstanding aspects of the current paper are given from the understanding that the care occurs in an ethics-care-love complex, as well as the indicatives identified in this study are not exclusive of some component of this complex, hence, in the working/caring the nurse is synergistic/integrated/simultaneous in its actions for the care object (child, mother, family) and for the care subject (the nurse itself). The indicatives of the care resonances are proposed as inputs for the formulation of human care models for the child in the hospital and home context extended to the corporal, social, subjective and spiritual dimensions of the care subject and object-subject. KEY WORDS: Nursery-Care – Hospitalized child – Care resonances. ** ††. Nurse. Master clinic nursing. E-mail de contact: [email protected] Adviser, Nurse. Nursing Doctor. Teacher of the National University of Trujillo. Trujillo - Perú. E-mail: [email protected]. x.
(11) CAPÍTULO I INTRODUCCIÓN. 1.
(12) 1.1 ANTECEDENTES Y JUSTIFICACION DEL PROBLEMA La experiencia profesional de la investigadora del presente estudio, ha pasado por tres momentos, ser docente de pregrado, articulando con los servicios de salud, ser asesora de escuelas de enfermería y servicios de salud, y finalmente ser asesora guía y orientadora de procesos de educación permanente del personal de salud, particularmente del personal de enfermería. Situaciones que llevaron al cuestionamiento, tanto de la forma del pensar, hacer y sentir de la enfermera, así como, a la reflexión acerca de la complejidad que implica el desarrollo del proceso de cuidar de la enfermera en una unidad hospitalaria bajo las exigencias del contexto social, cultural y político, cuyo interés muchas veces es la productividad y no el cuidado holístico al niño hospitalizado en el que debe estar involucrado la madre y la familia. La hospitalización de una persona implica para ella, afrontar procesos de crisis de la enfermedad, la adaptación a un nuevo espacio, el temor y miedo a los tratamientos invasivos, separación de su familia y de su entorno social entre otros, es decir, ellas se sienten indefensas, fragilizadas, más vulnerables por la enfermedad y la hospitalización y muchos cambian de comportamiento. Waldow, (2005) Según el pensamiento de Boff, (2004) debemos comprender que cuando se enferma una persona, sufre daño en la totalidad de su existencia y no es una parte de su cuerpo que está enferma, es su vida que adolece en 2.
(13) sus diferentes dimensiones: en relación asimismo, su familia y sociedad, situación compleja que necesita del cuidado profesional de la persona que cuida. En esta perspectiva, se encuentra la necesidad de cuestionar el paradigma tradicional del cuidado de enfermería centrada en tareas y procedimientos, que preconiza el proceso de enfermería como método de trabajo, desarrollado con un pensamiento lineal, mecanicista, que se orienta mas al cuidado físico, tecnológico y administrativo, dejando carencias en el cuidado sensible, ético, cultural, ecológico y humano exigido por nuestra sociedad, dimensiones del cuidado que son abordadas desde la estética, arte y ética en las corrientes de pensamiento emergentes sobre el cuidar y el cuidado de enfermería. Waldow, (1999) Es de interés de las enfermeras el estudio sobre el cuidado, cuyas investigaciones aportan a la disciplina de enfermería, fundamentalmente a partir de los estudios de pregrado y específicamente en el desarrollo de los postgrados en Enfermería, los cuales nos han permitido la ruptura epistemológica del paradigma cartesiano, proceso que nos permite ir de una ontología. separatista-interaccionista. para. una. ontología. relacional. transformativa de unidad en la vida que engloba mente-cuerpo y espíritu. Para Waldow, (1999) el cuidado viene a ser: “El encuentro entre quien cuida y quien es cuidado y ello se establece en el proceso de cuidar, el mismo que es permeado por tres condiciones: la objetividad del cuidado, el conocimiento y la subjetividad de los sujetos envueltos en la relación, por tanto, el cuidado tiene un carácter relacional”. 3.
(14) Siendo nuestra inquietud en esta investigación estudiar cómo se concretiza la resonancias del cuidado entre la enfermera asistencial y el paciente que es cuidado, asumiendo que este cuidado relacional afectivo privilegia el cuidado de la persona influyendo también en su recuperación. En la práctica profesional, específicamente en las unidades de Emergencia se puede percibir de un lado, enfermeras asistenciales que cuidan niños en situaciones críticas que realizan sus cuidados con expresividad profesional tecnológica, pero no siempre establecen relaciones de confianza, amor, afecto con el cliente y su familia que vivencia el dolor, el miedo a las tecnologías invasivas a que muchas veces son sometidos. De otro lado se tiene enfermeras que realizan cuidados especializados, afectivos, solidarios y éticos, cuidados que hacen de la enfermería una ciencia humana, y del cuidado de enfermería una conjunción del conocimiento científico, tecnológico, ético, estético, sensible y humano, dimensión subjetiva sentida pero muchas veces no visibles al otro (Waldow, (1999); y que es de interés de la autora tornar visible éstas formas de cuidar desde la perspectivas de las mismas enfermeras asistenciales que construyen día a día su cuidado en la unidad de emergencia. Enfermería necesita desarrollar métodos con abordajes que descubran las necesidades de asistencia de los niños, particularizando el cuidado de acuerdo con la singularidad de cada caso. Más allá del cuidado tecnológico, encontramos investigaciones en las dimensiones subjetivas del cuidado, que tratan sobre “La Espiritualidad en 4.
(15) el Cuidado de sí para profesionales de enfermería en Terapia Intensiva”. Donde Dezorzi y Crossetti, (2008) destacan la dimensión subjetiva del cuidado, planteando como objetivo comprender como la espiritualidad envuelve al proceso de cuidar de sí mismo y de otros, en el mundo de la terapia intensiva, bajo la perspectiva de los profesionales de enfermería. Esta investigación se caracterizó por un abordaje cualitativo utilizando como guía la producción y el análisis de las informaciones en nueve talleres de arte y experiencias. Participaron de este estudio nueve enfermeras del Centro de Tratamiento Intensivo (CTI) de un Hospital Universitario (Brasil). Este trata sobre la espiritualidad en el cuidado de sí mismo, que constituyó una categoría empírica del estudio, evidenciada en las prácticas cotidianas que producían resonancias a este cuidado por medio de la oración, del contacto íntimo con la naturaleza, así como en el sentimiento de conexión con una fuerza superior que propiciaba tranquilidad, bienestar y fortalecía la vida y el trabajo de las cuidadoras en el CTI. El autoconocimiento se reveló como una práctica esencial en el cuidado de sí mismo que contribuía para cuidar mejor de otros. Las participantes demostraron estar conscientes de sí mismas cuando reconocieron que, en el papel de cuidadoras del CTI, se fragilizaban con el mundo vivido y necesitaban también de cuidado, lo que se podría dar en la ayuda mutua entre los cuidadores, constituyéndose en el punto inicial del proceso de educación para la práctica de enfermería que contemple el ser humano en su plenitud.. 5.
(16) En esta perspectiva se destaca que en los conceptos y en las implicaciones para la práctica de enfermería, el estudio sugiere la inclusión del autoconocimiento en los procesos de educación permanente, una vez que fue considerado imprescindible para que la espiritualidad envuelva el cuidado de sí. El autoconocimiento promueve la transformación del ser que cuida, ampliando su conciencia y reintegrándolo consigo mismo. El cuidado holístico solamente es posible cuando la cuidadora está consciente de sí misma y cuando su “self” está integrado y armonioso. Para ser capaces de cuidar de la espiritualidad de sus pacientes, las cuidadoras de enfermería necesitan cuidar de ellas mismas a través de la continua búsqueda de la armonía e integridad personal. En el camino recorrido, el velo de la invisibilidad sobre el tema de la espiritualidad fue dejado de lado reconociéndose en la actualidad como un movimiento puro y simple de abertura a este que parecía olvidado, suplantado o hasta desconocido. A pesar de que la espiritualidad en el cuidado de sí para los profesionales de enfermería en terapia intensiva sea un tema poco debatido, los resultados de este estudio sugieren nuevas posibilidades para que la espiritualidad sea comprendida en el mundo del cuidado en terapia intensiva, en la inspiración de las experiencias compartidas por las participantes. La perspectiva de las cuidadoras sobre lo vivido mostró los detalles de un vivir que desea reunificar en su práctica el conocimiento científico, la expresión de la sensibilidad humana y la profunda conciencia del ser.. 6.
(17) El presente estudio, nos muestra como las situaciones estresantes fragilizan a las enfermeras, tal como sucede en el trabajo en UTI y en los servicios de emergencia, por lo que requiere de un manejo especial por parte de las enfermeras, para poder cuidar mejor a los pacientes, particularmente, a los niños y sus familiares. Asimismo se destaca la educación permanente como una estrategia para ayudarse mutuamente a aprender a cuidarse a sí mismas y cuidar holísticamente a los pacientes a su cuidado. Chagas y Carvalho (2004) en La investigación “Relación de ayuda: Reflexiones sobre su aplicabilidad en el proceso asistencial de enfermería” concluyen que la descripción de diversos abordajes de la concepción de ayuda utilizadas por las enfermeras para orientar su práctica señalan la valorización del proceso interactivo con los clientes como la base del proceso asistencial, asimismo destacan que la importancia de pensar en relación de ayuda no se debe tomar solamente como una técnica sino como un proceso interactivo que se fundamenta como expresión significativa del arte de enfermería. Esto porque en nuestro encuentro con los clientes, compartimos nuestras emociones, sentimientos y conocimientos como personas totales (espíritu–mente–cuerpo). Las autoras también concluyen sugiriendo que para recomenzar a pensar en la práctica de enfermería es necesario de la una buena percepción del contexto en el que sedan los hechos: “(…) la enfermera y los demás integrantes del equipo de enfermería puedan tener la voluntad de ayudar al otro, discutan con sus pares la mejor manera de prestar cuidados, reconociendo que cada uno posee un talento especial para cuidar; sin embargo, es preciso que haya coherencia en las conductas del grupo, focalizando sus prácticas 7.
(18) en el amor, en la expresión de la sensibilidad que muestra disponibilidad para percibir al otro y despertar sus potencialidades” Chagas y Carvalho, (2004). De acuerdo a las consideraciones finales de este estudio las autoras antes mencionadas concluyen que la relación de ayuda es indispensable para proveer un cuidado aún en circunstancias en que la enfermera tenga que atender la parte tecnológica del cuidado (procedimientos de enfermería). En ese caso porque se puede inferir que el cuidado de enfermería en la unidad hospitalaria, está orientado en muchos casos por protocolos de cuidado de enfermería centrados en la enfermedad, los mismos que privilegian el cuidado biológico, objetivados por acciones técnicas. En el presente estudio; se plantea en el proceso de cuidar las dimensiones subjetivas como el amor, el respeto, la caricia, el tacto y contacto profesional como un cuidado (in)visible, y por eso mismo con poco reconocimiento social para el cuidado holístico, razón que motiva la realización de la presente investigación, desde un abordaje cualitativo para tornar visible los cuidados que humanizan el cuidado del niño enfermo hospitalizado y que contribuye en su recuperación e integración familiar y social. 1.2 OBJETO DE ESTUDIO Resonancias del Cuidado que la enfermera establece con los niños hospitalizados durante el proceso de cuidar en la unidad de emergencia.. 8.
(19) 1.3 INTERROGANTES DEL ESTUDIO ¿Cuáles son las Resonancias del Cuidado que la enfermera establece en los niños hospitalizados durante el proceso de cuidar en la unidad de emergencia? 1.4 OBJETIVOS: Describir las Resonancias del Cuidado que la enfermera asistencial establece con los niños hospitalizados durante el proceso de cuidar en la unidad de emergencia. Analizar y discutir las Resonancias del Cuidado que la enfermera asistencial establece con los niños hospitalizados durante el proceso de cuidar en la unidad de emergencia. 1.5 JUSTIFICACIÓN Y RELEVANCIA DEL ESTUDIO Teniendo en cuenta, que pese a los grandes adelantos que la enfermería ha alcanzado durante los últimos decenios del siglo XX y el primer decenio del siglo XXI, en la mayoría de los lugares, la práctica profesional se da con un fuerte énfasis en el tecnicismo, generalmente centrada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, descuidando la esencia del cuidado afectivo, sensible y humano, como respuesta integral a sus necesidades humanas de amor, caricia y ternura, entre otros, como resonancias que permitan a la persona orientar su proyecto de vida y resolver su crisis existencial contribuyendo tangiblemente a su sanación. El presente estudio contribuye al quehacer de las enfermeras a fin de que se privilegie el aspecto subjetivo del cuidado aun en situaciones de 9.
(20) emergencia, reconozcan su valor en el cuidado humano y sus resonancias en las personas cuidadas y sus familias; entre otros, lo que contribuiría a pensar en la implementación de nuevas formas, creando nuevos modelos de cuidado que privilegien el cuidado humano del niño, sobre todo enriqueciendo los aspectos sensibles del cuidado a través de la implementación de acciones que produzcan resonancias en niños hospitalizados y sus madres, las mismas que contribuyan a su bienestar y sanación.. 10.
(21) CAPÍTULO II EL NIÑO Y SU CONTEXTO. 11.
(22) 2.1 GENERALIDADES SOBRE EL DESARROLLO DEL NIÑO El niño considerado como un ser en desarrollo, se da a través de diversas áreas: biológica, emocional, intelectual, neurológica y cognitiva. Sin embargo es necesario considerar el establecimiento de las relaciones humanas, las emociones, los deseos y la forma de organización del pensamiento. Según Moreira (2002) in Fidlarczyk (2008), “No existe una concordancia entre los autores sobre la mejor conceptualización sobre el funcionamiento humano, sin embargo todos están de acuerdo que cada área contribuye con el desarrollo de un todo, mereciendo de ésta forma consideración”. Fidlarczyk (2008), destaca que entre los teóricos del desarrollo infantil se encuentra el psicólogo y biólogo Jean Piaget, que en su teoría sobre el pensamiento cognitivo refutó la idea reinante hasta inicios del Siglo XX de que el niño pensaba y rasocinaba de la misma manera que el adulto. La mayor parte de las sociedades tenia la creencia que la diferencia de los procesos cognitivos entre niños y adultos estaba en el grado de jerarquía, de tal manera que los adultos eran superiores mentalmente a los niños del mismo modo que en el aspecto físico y que los procesos cognitivos básicos eran los mismos a lo largo de la vida. (Zacharía, 2006) Al respecto Zacharía, (2006) In Fidlarczyk (2008), afirma que para Piaget, “el niño es concebido como un ser dinámico que en todo momento interactúa con la realidad, operando activamente con objetos y personas. Esa interacción con el ambiente hace que construya estructuras mentales y adquiera maneras de hacerlas funcionar. El eje central por lo tanto es la interacción, organismo-medio y esa interacción 12.
(23) sucede a través de dos procesos simultáneos: La organización interna y la adaptación al medio, funciones ejercidas por el organismo a lo largo de la vida”. Consecuentemente la autora resalta que el psicoanalista Erickson sostiene que el desarrollo del niño se da a partir de la integración de tres procesos: Biológico, Social e Individual, que se influencian mutuamente. Retornando con el pensamiento de Moreira (2002) In Fidlarczyk (2008), cuando afirma que: “Por medio de la interacción con otras personas el niño construye sus características, como su modo de pensar, actuar y su visión del mundo. Este proceso de “individualización”, de construcción de identidad no se da solamente en la infancia, esta acompaña la persona a lo largo de la vida”. Considerando además las formas de como el niño responde ante la presencia de una enfermedad (crónica o no), ésta va a depender directamente de los factores relacionados con la propia enfermedad que a su vez está relacionado con el niño y la familia: Al respecto Piccinini (2003) In Fidlarczyk (2008) destaca que: “Así, las implicaciones de largo plazo de la enfermedad crónica orgánica sobre el desenvolvimiento cognitivo, social y emocional, también difieren considerablemente dependiendo de la interacción de esos factores”. Esto quiere decir que el desarrollo del niño es tan complejo como la del adulto. De acuerdo a Whaley y Wong (1999) In Fidlarczyk (2008): “El crecimiento y desarrollo del niño expresan el sumatorio de numerosas alteraciones que ocurren durante la vida y una persona que engloba varias dimensiones: a) Crecimiento – aumento del número y en el tamaño de células, que resulta en aumento de peso y tamaño; 13.
(24) b) Desarrollo – avance individual a partir de fases más inferiores para mas avanzados en complejidad; c) Madurez – aumento en la competencia y en la adaptabilidad, usualmente utilizado para describir una alteración cualitativa; d) Diferenciación – modificación sistematizada de células y estructuras iniciales, para alcanzar propiedades físicas y químicas especificas, desarrollo de actividades y de funciones simples para más complejas”. Esto denota que los patrones de crecimiento y desarrollo son definidos y previsibles, continuos, ordenados y progresivos, es decir son universales y básicos para todos los seres humanos. Es así como la personalidad y las habilidades cognitivas se desenvuelven en gran parte de la misma forma que el crecimiento biológico. Así mismo Whaley & Wong (1999) Fidlarczyk (2008), consideran que: “nuevas realizaciones son construidas sobre habilidades previamente dominadas”. A todo esto más una vez Piaget demuestra que: “Existen formas de percibir, comprender y comportarse frente al mundo propio de cada fase etarea, habiendo una comprensión y asimilación progresiva del medio ambiente que implica en una acomodación de estructuras mentales al nuevo dato del mundo exterior”. Moreira (2002) In Fidlarczyk (2008) Fidlarczyk, (2008), sintetiza que en el cuidado que se brinda al niño debe considerarse la fase de desarrollo en el que el niño se encuentra, siendo el desarrollo cognitivo, en la teoría descrita por Piaget que a su vez propone “tres fases de rasocinio: intuitivo, operacional concreto y operacional formal”, donde cada fase es construido sobre la realización de la fase anterior, siendo un proceso continuo y ordenado.. 14.
(25) La Hospitalización del Niño: La hospitalización del niño representa una de las primeras agresiones que éste sufre en su vida, específicamente en su mundo lúdico y mágico, es por eso que cuando un niño es hospitalizado él no lleva solamente su cuerpo enfermo. Él lleva consigo a toda su familia, además de todas las experiencias que vivió hasta ese momento. Es así que Fidlarczyk, (2008) al concordar con Nascimento, Rocha, Hayes y Lima (2005), afirma que “la familia y el niño enfrentan problemas como: grandes períodos de hospitalización, efectos colaterales indeseables de la terapéutica, separación de la familia, interrupción de sus actividades diarias, desajustes económicos, limitaciones en la capacidad de comprender el diagnóstico y la evolución de la enfermedad, angustia, dolor, sufrimiento y el miedo constante de la muerte. La hospitalización del niño según Whaley y Wong (1999) In Fidlarczyk, (2008), constituyen las primeras crisis con las cuales los niños se enfrentan”, ya que éstas repercuten en un cambio de su rutina ambiental, social, y de salud. Al respecto Mitre y Gomes (2004) In Fidlarczyk, (2008), refieren: “La hospitalización se puede considerar como una experiencia traumática, pues aleja al niño de su vida cotidiana del ambiente familiar y promueve un enfrentamiento con el dolor, con la limitación física y la pasividad, aflorando sentimientos de culpa, castigo y miedo a la muerte”. Cabe resaltar los hallazgos de los estudios de Whaley y Wong, (1999), cuando especifican que los niños poseen un número limitado de mecanismo para enfrentar y superar experiencias conflictivas, esas reacciones son 15.
(26) influenciadas por factores como: la edad el desarrollo, experiencias anteriores de enfermedad, separación u hospitalización, sistema de apoyo disponible y gravedad de la enfermedad. El cuidado prestado al niño hospitalizado debe ultrapasar la prestación de cuidados físicos y los conocimientos respecto a su enfermedad y a los tratamientos clínicos que deben ser realizados. “Las necesidades sociales y emocionales del niño deben ser consideradas. El cuidado debe ser entendido como forma de relacionarse con el otro y debe ayudar al niño a caminar hacia su nueva concepción de vida”. Nascimiento (2003). In Fidlarczyk, (2008) El cuidado de enfermería tiene como propósito promover las condiciones de salud, más satisfactorias posibles a cada niño, a fin de obtener y mantener el mejor nivel de salud y de desarrollo posible, y de ofrecer mayor tratamiento y cuidados para los niños con desvío de su salud, Whaley y Wong (1999). In Fidlarczyk (2008). El desafío del cuidado de enfermería es comprender que el estado físico y emocional del niño necesita un cuidado especial, prestando apoyo y asistencia adecuada para la superación de la crisis y para la buena integración del niño con el mundo, minimizando los factores estresantes del tratamiento. 2.2 SITUACION SOCIAL Y SANITARIA DE LA NIÑEZ EN IBERO AMÉRICA La niñez en Iberoamérica representa un problema complejo que se va tornando desigual en los diferentes contextos de la región.. 16.
(27) Los progresos alcanzados en los años noventa en las condiciones de vida de los niños y adolecentes en los países Ibero-Americanos destacan y al mismo tiempo, la persistencia de marcadas desigualdades entre países y en particular entre los diferentes grupos sociales. En efecto prevalecen en la región desigualdades socioeconómicas, territoriales, étnicas y de género. Estas desigualdades, que se manifiestan desde la infancia temprana, se reproducen en la edad adulta y se trasmiten a las generaciones venideras, lo que ayuda a explicar la persistencia de la elevada desigualdad del nivel socio económico de la región en su conjunto, que sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo. Esta desigualdad, en un continente caracterizado por el bajo nivel percápita de los países que lo integran, da lugar a la insuficiencia de recursos en los hogares para satisfacer las necesidades más básicas de sus miembros y se expresa en altos niveles de pobreza y de miseria. De hecho, a pesar de que en la década de 1990 se había logrado algunos avances en relación a la pobreza en 1999 ésta afectaba aproximadamente al 44% de población (excepto España y Portugal), unos 211 millones de personas. La evolución de la pobreza durante la última década indica que incluso en algunos países a reducido su incidencia, esto no está permitiendo disminuir el número de niños y adolecentes que viven es esta condición. Es por eso que entre 1990 y 1999 el total de menores de 20 años en situación de pobreza en la región aumentaron de 110 a 114 millones en. 17.
(28) América Latina, afectando más a la población de niños y adolecentes en situación de pobreza e indigencia. Las desigualdades en la esperanza de vida. Probablemente, el mejor indicador que resume las condiciones de vida de una sociedad es la esperanza de vida al nacer, durante la década del noventa como ya se menciona anteriormente todos los países de América mejoraron sus indicadores, sin embargo la esperanza media de vida, casi llegó a los 71 años al final de la década, continua 7 años menor que la existente en los países más desarrollados. Este promedio sin embargo resultó engañoso ya que existen grandes diferencias entre los diversos países de la región, mientras que en 5 de ellos la esperanza de vida al nacer es entre los 75 y 78 años, hay 5 países en los que la esperanza de vida oscila entre 62 y 68 años. La verdadera tragedia radica no sólo en que los habitantes de algunos países viven 10 a 15 años menos de los que nacen en otros, en éstas condiciones tienen que morir 10 a 15 años antes. La esperanza de vida al nacer y las tasas de aumento de mortalidad de casi todos los grupos de edad mostraron reducciones significativas. Es así como la tasa de mortalidad en los niños se redujo de 125 en 1950-1955 y a 36 en 1995-2000. No obstante, las mejoras en la esperanza de vida ha ido en un ritmo más lento que en otras regiones del mundo. A inicio de los sesenta, la esperanza de vida en los países de América Latina fue de 57 años y en el. 18.
(29) oriente Asia, 51 años. Hoy en día la esperanza de vida para ambos grupos es prácticamente la misma. (UNICEF, 2001) El derecho de los niños a la vida y a la salud. El derecho a la vida es un principio fundamental de la existencia social y la convivencia. Implica para todos los seres la posibilidad humana de vivir una larga vida, saludable y satisfactoria. Expresada en conjunto en una mayor esperanza de vida, y, en particular, a una menor tasa de mortalidad infantil y de adolescentes. El derecho a la salud estará acompañado por el derecho a la vida. Para los niños, niñas y adolecentes, el derecho a la salud significa en primera instancia, ser madre sana durante el embarazo, y el parto, y vivir en un ambiente que les permita mantenerse física y mentalmente sano, previniendo enfermedades contaminantes y teniendo acceso al agua y saneamiento, y en caso de enfermedad, ser tratados de manera oportuna y eficaz. En otras palabras la existencia de una oferta adecuada de servicios básicos es esencial y requiere de un financiamiento apropiado. Los países Ibero-Americanos han mostrado una mejora en las últimas décadas en casi todos los indicadores: La esperanza de vida, mortalidad infantil de menores de 5 años prevalencia de las enfermedades transmisibles, y la apertura de la vacunación entre otros. Sin embrago, el progreso ha sido desigual en la región y no corresponde necesariamente con los niveles alcanzados con otros países en desarrollo, como por ejemplo el descenso de mortalidad infantil en países económicamente tan diversos como Chile, Costa. 19.
(30) Rica y Cuba, esto indica que muchos países no aprovecharon su potencial para mejorar la salud de su población. Tanto la capacidad de las familias para proteger y promover el desarrollo saludable de sus hijos así como la del país para mejor el orden público y la capacidad de gestión social determinan la longevidad de la calidad de la vida humana. Los países de América Latina que mejor han garantizado el derecho a la vida de sus habitantes no han sido necesariamente los que tiene más riqueza acumulada o mayor producto por habitantes, pero en su conjunto adoptaron la decisión de proteger la vida. Tampoco son de un área determinada, es así como la península Ibérica (España), América del sur (Chile), América Central (Costa Rica) y el Caribe (Cuba) han logrado mejores condiciones de salud y de vida para la infancia. Las diferencias en la mortalidad infantil y de niños menores de 5 años entre los países La muerte evitable de un niño es el mayor fracaso de una nación. La muerte prematura demuestra la incapacidad de la sociedad para proteger a sus miembros y genera, los principales traumas de la familia y de la comunidad. A pesar de que mueren cada año en América Latina cerca de 6 mil niños y adolecentes cuya muerte en la mayoría de los casos se pudo haber evitado. Las muertes de niños y adolecentes se pueden agrupar en tres categorías UNICEF (2004): 1. Las muertes prevenibles por vacunación, desnutrición, condiciones de vida inadecuada, falta de agua potable y falta de adecuados sistemas de desechos. 20.
(31) 2. La muerte por enfermedades que podrían ser tratadas gracias al acceso oportuno a los servicios de salud de buena calidad. 3. Muerte por violencia ya sea por acción directa (asesinatos) o por negligencia (accidentes). En América Latina mueren cada año alrededor 500 mil niños menores de 5 años. La tasa de mortalidad de niños menores de 5 años en países desarrollados es de 7 por mil, mientras que en América Latina alcanza un promedio de 38 por mil. Las principales causas de muerte entre niños menores de 5 años, son la deshidratación debido a las enfermedades diarreicas, enfermedades respiratorias, la desnutrición y accidentes. Otras causas importantes de muerte son las enfermedades prevenibles mediante vacunas como la tos ferina, la difteria, el tétano y el sarampión. El mayor número de muertes evitables se presenta en los niños menores de 5 años. Por lo tanto, el primer requisito para una vida larga, saludable y satisfactoria es un buen comienzo. Este buen comienzo en la vida de los niños de ambos sexos está relacionado con la nutrición y la educación de la madre, la atención médica durante el embarazo y el parto, y el uso de servicios sociales básico (salud, educación, agua potable y saneamiento) y un buen entorno familiar y desarrollo social que facilite el desarrollo físico, intelectual, emocional y afectivo. En los últimos 20 años, la mortalidad infantil en América Latina se redujo a la mitad. Este hecho es un estimulo y un reto. Estímulo, ya que 21.
(32) muestra el impacto real de las medidas adoptas. Desafío por que enseña que se puede ir muchas más allá, y demuestra que el esfuerzo de muchos países ha sido insuficiente. De hecho, la tasa de la mortalidad infantil en América Latina tiene un promedio de 36 por mil nacidos vivos pero los expertos consideraron que estos podrían estar por debajo de 15 por mil. UNICEF, (2001) Las diferencias asociadas a los factores étnicos culturales. Las disparidades socio económicas, geográficas o de carácter regional se tornan más complejas cuando enfrentan problemas de exclusión étnica y cultural. En América Latina perjudica de manera particular a los pueblos indígenas y afro-caribeño aunque con más intensidad a los indígenas. Los escasos estudios existentes, aunque limitados, que tratan de evaluar la magnitud de este problema. Banco Mundial, (1993); Amaris, A., Carlos Flores y Jesús Mojica (1992), demuestran que la población indígena es el segmento de los más pobres entre los pobres. La intensidad de la pobreza indígena es tal que, en la mayoría de los países la población es de extrema pobreza. El riesgo nutricional y el derecho de los niños a la nutrición y al amamantamiento materno. Estar bien nutridos es para los niños una prolongación de sus derechos a la vida. Los niños que no pueden suplir sus necesidades nutricionales crecen con lentitud y sufren atraso con el pasar del tiempo. Esta desnutrición gradual los hace propensos a enfermedades, a la muerte, y también reduce 22.
(33) su potencial de aprendizaje y disfrute de la vida. Niños con déficit de crecimiento se convierte en adultos delgados, menos productivos, y más propensos a enfermedades crónicas, la magnitud del riesgo alimentario en el cual se desenvuelven los niños continua siendo considerable no solo en el contexto urbano, en 9 de los países considerados (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Uruguay y Venezuela) más de un tercio de los menores de 2 años viven en una situación de riesgo. En las zonas rurales, este problema es todavía más extenso, y en 6 de los 11 países examinados (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Venezuela), más del 50 % de los niños viven en esas condiciones. Estos elevados porcentajes están correlacionados con las tasa de desnutrición y de mortalidad infantil que se registran en estos países, esto demuestra la persistencia de factor de extrema vulnerabilidad para la infancia en la región. Es importante destacar que aunque entre 1990 y 1997 se había logrado reducciones significativas de la pobreza urbana, el riesgo nutricional que enfrentan los menores de 2 años asociados a las condiciones estructurales de pobreza, en la mayoría de los países se redujo a una tasa bastante menor. CEPAL, ( 2001). A mediados de los años 90 el 54% de las muertes de menores de 5 años en los países en desarrollo, tenían como causa directa o indirecta la mala nutrición. En Iberoamérica más del 60% de las muertes de menores de 5 años se producen por enfermedades derivadas de la desnutrición o están agravadas por ellas. Los desnutridos son menos fuertes menos saludables y 23.
(34) mensos lúcidos, y pueden llegar a la muerte o la invalidez precoz. Los niños y las mujeres gestantes son los grupos más vulnerables a la desnutrición, de modo que su condición es el indicador más sensible de la situación nutricional de un país. Los niños desnutridos tienen más del doble de posibilidades de morir de aquellos bien nutridos, así como las gestantes adolescentes están en riesgo más alto porque su propio crecimiento y el del feto entran en competencia por los nutrientes. El riesgo nutricional comienza antes del nacimiento y se da durante la gestación. Cuando la madre tiene deficiencias nutricionales su organismo no puede entregar al feto todo lo que necesita. Entonces, el feto tiene un desarrollo deficiente que puede reflejarse en problemas en la gestación, alto riesgo perinatal y limitaciones físicas y mentales para toda la vida. Como se ha indicado anteriormente las dificultades nutricionales durante la gestación se presentan en las adolecentes, sin embargo, también ocurren en mujeres de estratos pobres. El bajo peso al nacer, es un indicador de las limitaciones nutricionales durante la gestión, se estima que en Iberoamérica, cada año nacen cerca de 946 mil niños de ambos sexos con menos de 2,500 gramos de peso. CEPAL, (2001) La Lactancia Materna provee a los niños los nutrientes adecuados y de protección de un gran número de enfermedades comunes en esta etapa. Sin embargo, el inicio anticipado de la alimentación complementaria sin medidas adecuadas. de. higiene. y. esterilización,. limita. los. beneficios. del. amamantamiento materno particularmente en los primeros meses de vida o por que el niño se pone en contacto con sustancias contaminadas. Los 24.
(35) hábitos y actitudes frente a la amamantamiento materno y al destete, así como los de higiene alimentaria están relacionados con los riesgos de enfermedades, desnutrición y muerte. Estos difieren grandemente entre los países de la región lo que se puede apreciar de acuerdo a los datos recientes sobre amamantamiento exclusivo entre los menores de 4 meses de vida. Hay otros factores que contribuyen a la desnutrición, como son la renta insuficiente y la baja educación de la madre, esto se transforma en un factor de riesgo alimentario que minará el desarrollo psicomotor del niño pre escolar y posteriormente incidirá de manera grave en su capacidad de aprovechar su paso por el sistema educacional. La proporción de niños que viven en domicilios afectados por la pobreza - cuya renta per cápita es del 25% inferior al valor de la línea de pobreza – y que tienen madre con bajo nivel educacional (hasta 5 años de estudio) disminuyó notablemente en el transcurso de los 90. Esta reducción está fuertemente asociada, por un lado, con la mejoría general en las condiciones de vida de los domicilios y en particular con la reducción de la pobreza registrada principalmente en el primer quinquenio de la década pasada. Por otro lado responde a la elevación del nivel educacional de las madres de las nuevas generaciones producto de la tendencia a la universalización de los sistemas educacionales. En varios países se ha comprobado que, en términos relativos las mayores deficiencias nutricionales se presentan en niños menores de un año y menores de 5. Este grupo de edad casi no tiene acceso a la lactancia materna, y se ve perjudicado por prácticas discriminatorias en el reparto de 25.
(36) alimentos en los hogares. En su mayoría no asisten a educación pre escolar o a organismos de protección que brinden complementos nutricionales y es el más afectado por el déficit de nutrientes derivados de los malos hábitos alimenticios. Una de las consecuencias típicas de la desnutrición es que, afecta sensiblemente el rendimiento escolar. Además los estudiantes mal nutridos tienen baja asistencia escolar, menor logro, mayor repitencia y máxima deserción. La desnutrición es en consecuencia una de las principales causas de ineficiencia e ineficacia del sistema escolar, y, por ende del deterioro de la inversión en capital humano. CEPAL, (2001). Inequidades en el acceso a servicios de agua potable y saneamiento. Con respecto a la población infantil otro aspecto decisivo es la prevalencia de enfermedades trasmisibles como la poliomielitis, tétanos neonatal, sarampión, resfríos y gripes además de las enfermedades intestinales (tifus, diarrea, meteorismo, cólera, etc.) son las condiciones sanitarias del medio ambiente en las que se desenvuelve. Esta condición general de higiene medioambiental estrechamente ligada a la deficiencia de las redes de distribución de agua potable y sistema de eliminación de excretas, sin desestimar la contaminación medioambiental factor detonante de insuficiencias respiratorias agudas. No obstante, que al año 2000 una gran mayoría de países iberoamericanos habían logrado dar acceso a agua potable a una porción. 26.
(37) muy elevada de su población urbana (más del 90% en casi todos los países), todavía se registra deficiencias importantes en las zonas rurales. En las grandes ciudades, la población no cubierta corresponde a extractos de bajos ingresos que residen en asentamientos de rápida expansión. Está pendiente por parte del Estado, la reducción del enorme rezago que afecta la población rural y periurbana con respecto a ambos servicios. Las desigualdades tanto al interior de la zonas urbanas como las zonas rurales son también muy pronunciadas: en las primeras, los déficit en esta materia afectan entre un tercio y más del doble de los niños pertenecientes a los extractos de menores ingresos (25% más pobre) en comparación a los que pertenecen a hogares del 25% más rico, las igualdades al interior de las zonas rurales son menores debido a que la falta de cobertura de agua potable en ellas es generalizada. Sin embargo, la situación más crítica, en cuanto al riesgo de contraer enfermedades la viven los niños y niñas cuya madre tiene baja educación pues a la falta de recursos, se agrega el desconocimiento del adecuado tratamiento de los alimentos. Esta situación es particularmente grave en zonas rurales, porque existe una exposición mucho mayor y más prolongada a cursos de agua que están contaminándose debido a la ausencia de sistemas adecuados de eliminación de excretas y a falta de tratamiento de las aguas.. 27.
(38) La ausencia de adecuados sistemas de eliminación de excretas es un problema que afecta a una mayor cantidad de niños que la usencia del agua potable. Si se comparan las coberturas respectivas, se desprenden que a medida que aumentan la cobertura de ambos servicios crecen también las disparidades, debido a que las acciones gubernamentales priorizan el acceso al agua. Insuficiencia y desigualdades en el logro educativo de niños, niñas y adolescentes En Iberoamérica, los avances en el acceso y finalización de la educación preprimaria y primaria, y de mayor cobertura de la secundaria, han ido acompañados de la persistencia de importantes insuficiencias en el logro educativo. Estas son crecientes a medida que se avanza en el ciclo primario y se manifiestan en una alta proporción de niños que no terminan los primero grados o lo hacen con rezagos y aun la mayor proporción de ellos no completan esos ciclos. Esos rezagos en las etapas básicas de acumulación educativa sin duda responden principalmente a las desigualdades de acceso y logro de los niños de distintos extractos socioeconómicos. Estas desigualdades también reflejan las distintas oportunidades que tienen los niños de diversos grupos étnicos y áreas geográficas de acceder a la educación. CEPAL, (2001). Como promedio, en las zonas rurales 2 de cada 5 niños no logran completar el ciclo primario en tanto que en las urbanas 1 de cada 6 menores 28.
(39) interrumpen sus estudios antes de terminar primaria o las completan con al menos 2 años de retraso, lo que se traduce la mayoría de las veces en el abandono de la educación antes de completar la enseñanza secundaria. Este es actualmente el nivel educativo mínimo que en la mayoría de los países otorga posibilidades altas de ubicarse fuera de la pobreza durante la vida activa (CEPAL, 1994). Respecto al porcentaje de niños que completa 6 años de educación, destaca el hecho de que solo en tres países disminuyeron apreciablemente las disparidades urbanos-rurales durante la década (Chile, Honduras y México), de modo que en general persisten las desigualdades derivadas del rezago educacional en las áreas rurales. Entre los países examinados, Colombia y El Salvador y en menor medida Brasil son los que presentan las mayores disparidades al respecto. Las deficiencias en el ciclo básico se manifiestan también en las elevadas tasas de repetición en los 2 primeros grados. Lo altos costo privados y sociales que entraña la repetición escolar, así como su impacto negativo en las tasas de deserción, tornan preocupante el hecho de que la eficiencia interna de la educación primaria en la región sigue siendo baja y que en la mayoría de los países persistan disparidades muy pronunciadas entre las zonas urbana y las zonas rurales y entre los extractos socioeconómicos. El promedio, 12% de los niños de zonas urbanas y 30% de los que residen en zonas rurales ya presentan rezago al término del segundo grado de la primaria como consecuencia de los elevados niveles de repetición y del ingreso tardío al ciclo. Las desigualdades son todavía mayoría entre 29.
(40) extractos: en el 25% de hogares más pobres la tasa de repetición (18%) casi quintuplica la registrada entre los pertenecientes al 25% de hogares de ingresos más altos. (CEPAL, 2001). En relación con las desigualdades, merecen destacarse que durante los años 90 se registran en algunos países avances hacia una menor desigualdad del logro educativo. En la educación primaria entre los niños de hogares de distintos estratos socioeconómicos, aunque estas siguen siendo considerables. En algunos países los progresos en cobertura de matrícula y disminución en la deserción han beneficiado proporcionalmente más a los extractos medios y bajos. En efecto los indicadores de acceso, rezago y término en el ciclo registraron mejorías mayores entre los niños del cuartil más pobre o de los dos cuartiles más bajos de la distribución del ingreso, que se tradujeron en un acortamiento de las distancias respecto a los niños del extracto superior.. 2.3 SITUACION DE LA NIÑEZ EN EL PERÚ Para contextualizar la situación de la niñez en el Perú se consultó preferentemente el documento oficial del Ministerio de Salud del Perú “Estado de la Niñez en el Perú”. El desarrollo de los niños presenta etapas de crucial importancia en la formación de capital humano. Este ciclo se extiende desde el mismo embarazo hasta la adolescencia, y a lo largo de él, los niños presentan necesidades y características distintas. Así, se pueden identificar cuatro. 30.
(41) etapas claramente diferenciadas: el embarazo, la infancia (primeros 3 años), la niñez (entre los 4 y 11 años). ‡‡. y la adolescencia.. En el Perú, la niñez es uno de los grupos más vulnerables y desprotegidos. Los niños son los más afectados por la pobreza, no sólo porque su bienestar y calidad de vida dependen de las decisiones de sus padres y del entorno familiar y comunitario, sino por el impacto que ésta tiene sobre su proceso de acumulación de capital humano. La Convención de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, marcó un hito a partir del cual los gobiernos del mundo determinaron la prioridad en la protección de los niños y la inversión en su desarrollo. El Perú no fue la excepción y a partir de 1992 se establecieron los planes de acción por la infancia y la adolescencia. El gobierno peruano al publicar el “Plan nacional de acción por la infancia y la adolescencia 2002-2010” (PROMUDEH, 2002, en ese documento revela el interés del Estado en mejorar las condiciones de vida de los niños, en la que se establecen cuatro principios rectores: la igualdad de oportunidades para todos los niños, el fortalecimiento del desarrollo del niño como sujeto de derechos y como principal sustento del desarrollo, el interés superior del niño y su derecho a participar, y el reconocimiento de la familia como institución fundamental para el desarrollo del ser humano. Los indicadores relacionados con el desarrollo de la niñez muestran avances en la última década 2000-2010. Según la ENDES (2000), la ‡‡. Si bien en este texto se está considerando esta periodificación, en términos estrictos la infancia comprende desde el nacimiento hasta el año. Así, en los indicadores estadísticos específicos, cuando se habla, por ejemplo, de mortalidad infantil, debe entenderse que se refiere a infantes desde su nacimiento hasta el año.. 31.
(42) mortalidad infantil se redujo de 52 a 33 por mil nacidos vivos para el quinquenio 1995 y 2000. Estos datos no sólo son el reflejo del esfuerzo realizado, sino que muestran la magnitud del esfuerzo que se debe realizar. Es decir, si bien los indicadores presentan avances, éstos son insuficientes, especialmente cuando no se observan de manera equitativa en el ámbito nacional. Por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil es de 17 muertes por mil nacidos vivos en Lima Metropolitana, mientras que en el Cusco esta tasa se cuadriplica: 84 muertes por mil nacidos vivos (ENDES 2000). Y es que ningún esfuerzo tendrá un verdadero impacto en el desarrollo si no conlleva una visión que reduzca la exclusión económica y social de los niños. La inversión en la niñez es esencial debido a que contribuye a reducir la transmisión de la pobreza y la exclusión. Una estrategia de reducción de la pobreza no tendría efectos sostenibles si no presentara un importante componente de inversión a favor de los niños. En el Perú, la niñez es uno de los grupos más vulnerables y desprotegidos. Los niños son los más afectados por la pobreza, no solo porque su bienestar y calidad de vida dependen de las decisiones de sus padres y del entorno familiar y comunitario, sino por el impacto que ésta tiene sobre su proceso de acumulación de capital humano. Las condiciones de vida en las que los niños se desenvuelven son críticas.. . La mortalidad infantil en el periodo 1990 al 2000 es 43 por mil nacidos vivos (ENDES 2000, pp 114-115).. 32.
(43) Se puede decir que la pobreza afecta directamente a los niños, así, en el Perú, aproximadamente, de 3,8 millones de pobres extremos, 2,1 millones son niños. El número de niños que viven bajo la línea de pobreza es de 6,5 millones. Analizando el problema desde otro enfoque, se encuentra que 2 de cada 3 niños menores de 5 años viven bajo la línea de pobreza, mientras que 2 de cada 10 viven en condiciones de extrema pobreza. Bajo condiciones de pobreza, la inversión que las familias pueden realizar en el desarrollo de sus hijos es insuficiente. (UNICEF, 2004) p. 9-10 El mismo documento afirma que es el deficiente acceso, a los servicios de saneamiento, que agudiza la exclusión de los niños: 3 de cada 10 niños menores de 5 años no acceden a servicios de agua, mientras que 5 tampoco lo hacen al servicio de desagüe. Esto quiere decir que la baja cobertura de los servicios de saneamiento, incrementa el riesgo que los niños que están en una etapa crucial de su desarrollo, contraigan enfermedades. El Estado, la sociedad civil y el sector privado requieren hacer un gran esfuerzo para revertir esta situación y asegurar que el desarrollo de los niños se produzca en condiciones favorables. Estas condiciones del ambiente en el que se desenvuelven los niños tienen un significativo impacto sobre su calidad de vida y su desarrollo. Asimismo se observa cómo la incidencia de la pobreza en la población también se refleja claramente sobre la salud y educación de los niños. El 38% de los niños menores de 5 años presentó alguna dolencia o enfermedad y 33.
(44) sólo 66% de ellos recibió alguna atención médica. Asimismo, el 4% de los niños cuyas edades oscilan entre los 5 y 11 años no asisten a un centro educativo. Cerca de 16% de los niños pertenecientes a este último grupo tienen que trabajar; esta proporción aumenta a 27% en los adolescentes cuyas edades oscilan entre los 12 y 13 años. UNICEF, (2004). Según la ENDES (2000), en el Perú la tasa de mortalidad infantil nacional para el año 1992 se estimo la cifra de 43 muertes por cada mil nacidos vivos.§§ Sin embargo, se observa que en las zonas rurales (periodo 1990-2000) el número de muertes asciende a 60, mientras que en las zonas urbanas es sólo 28. Los departamentos con la tasa más alta son Cusco (84), Huancavelica (71) y Apurímac (71). En lo que se refiere a la desnutrición crónica, se observa que 13% de los niños menores de 5 años residentes en zonas urbanas y 40% de los que habitan en zonas rurales también presentan esta característica. En el caso de los hijos de madres sin educación, esta tasa aumenta a 52%. Nuevamente, los resultados no son homogéneos, lo que evidencia una desigualdad de oportunidades. La situación nutricional de los niños en edad preescolar influye directamente sobre su capacidad de aprendizaje y limita su desempeño en el ámbito escolar. Este desempeño presenta indicadores bastante críticos. Una muestra de ello es que de cada tres niños, sólo uno culmina los estudios a los 16 años de edad a la que normalmente se deberían culminar, mientras que uno de esos tres probablemente ha repetido por lo menos un año de educación, y uno de ellos ha abandonado los estudios. §§. Esta tasa considera los 10 años previos a la encuesta ENDES 2000. La tasa para los 5 años anteriores a la encuesta es de 33 defunciones de niños menores de 1 año por cada 1,000 nacidos vivos.. 34.
(45) La situación de pobreza de las familias, sumada a la educación de baja calidad, contribuye a estos resultados. En consecuencia, las posibilidades de que estos niños logren alcanzar un grado de estudios que les permita salir de la pobreza y la exclusión son escasas. CEPAL, (2000) La problemática presentada en la niñez continúa en un proceso de transmisión intergeneracional de la pobreza. Los hijos de las personas que se han desarrollado en las condiciones antes descritas no encuentran un medio mejor que aquel en el que sus padres crecieron. Es decir, un adulto que nació pobre transmitirá a sus hijos las mismas desventajas que él tuvo durante su niñez: pobreza, exclusión, desnutrición, bajo desempeño escolar. Es indispensable que las políticas del Estado se concentren en los problemas que atraviesa la población infantil, para que no sólo se brinden oportunidades a las personas que actualmente son niños, sino que el efecto de las mismas se vea reflejado en las futuras generaciones. El crecimiento y el Desarrollo durante la Primera Infancia El crecimiento y el desarrollo durante los primeros años de vida de los niños constituyen la base sobre la cual se sostiene el incremento del capital humano y del cual depende el avance de toda sociedad. Se entiende por crecimiento el incremento en el peso y la talla de los niños y por desarrollo la maduración de las funciones del cerebro y de otros órganos vitales. El crecimiento y el desarrollo temprano ocurren durante la gestación y los tres primeros años de vida, período trascendentalmente crítico. 35.
(46) porque es durante ese lapso cuando el cerebro se forma y madura a la máxima velocidad. Siendo el cerebro el centro del desarrollo del niño, las condiciones del ambiente intrauterino y del entorno familiar después del nacimiento determinan, en buena parte, el potencial de capacidades que éste tendrá en su vida futura, como individuo y como miembro de la sociedad a la cual pertenece. En el pasado se creía que la herencia genética era el factor determinante del crecimiento y el desarrollo. Hoy en día, existe suficiente evidencia científica que demuestra que somos lo que somos no sólo por los genes que heredamos sino por el ambiente que heredamos. En efecto, la nutrición, la salud y la estimulación son factores críticos determinantes para medir la calidad del ambiente en el cual el niño se gesta, crece y despliega su potencial. Si estos factores son desfavorables, se presentarán retardos en el crecimiento y el desarrollo, y por consiguiente el niño perderá sus oportunidades para ejercitar al máximo sus posibilidades. La manifestación más evidente de los retardos durante el período temprano consiste en que, al crecer, estos niños se transforman en personas de baja estatura en relación con su edad. Sin embargo, éste es solamente el signo exterior de muchos retardos en el desarrollo. Las consecuencias negativas pueden incluir retardos psicomotores y cognoscitivos, que vienen acompañados por dificultades en el aprendizaje, el lenguaje, la percepción del mundo, el rendimiento escolar, la productividad en la vida adulta, el control emocional y la adaptación social al medio. 36.
(47) Estos factores negativos reducen las oportunidades en la vida futura del niño, puesto que son irreversibles y a menudo se transmiten de generación en generación, con lo cual el proceso se transforma en un ciclo vicioso de déficit de crecimiento y desarrollo de largo plazo que tiene un gran impacto en la sociedad En el Perú, como en otros países en vías de desarrollo, los niños que viven en condiciones de pobreza están más expuestos a factores desfavorables tanto en el transcurso de su vida intrauterina como cuando están insertos en el medio familiar. El problema se inicia con el pobre estado de salud y nutrición en el que la madre llega al embarazo y continúa con la insuficiente atención y cuidado con los que ella cuenta para satisfacer tanto sus propias necesidades de supervivencia y bienestar como las de su hijo. Déficit en la talla por historia nutricional pasada, bajo acceso a controles prenatales de calidad, anemia por falta de hierro, ambiente familiar carente de afecto y cuidado, y atención inadecuada del parto son algunos de los factores que enfrentan las madres peruanas que viven en la pobreza. El bajo peso al nacer, las elevadas tasas de mortalidad materna e infantil, la desnutrición crónica, la alta frecuencia de infecciones comunes son indicadores de los resultados y de la persistencia de los factores desfavorables que caracterizan el desarrollo de los niños que viven en condiciones de pobreza.. 37.
(48) Estimulación del Desarrollo Durante los primeros 3 años, cada momento en la vida del niño representa una oportunidad de estímulo para que su cerebro pueda hacer las conexiones necesarias y apropiadas para su óptimo desarrollo. Si se pierden estas oportunidades de estímulo, las consecuencias serán tan importantes como las que ocasionan las condiciones desfavorables de nutrición y salud. La lactancia materna, el establecimiento de lazos afectivos entre el bebé y la madre-cuidadora, las prácticas de cuidado, la protección contra daños físicos y emocionales son componentes esenciales en el desarrollo de la inteligencia y de comportamientos positivos, así como de un desarrollo físico, emocional y social saludable. La lactancia materna, además de proveer todos los nutrientes que el cerebro del niño requiere, permite establecer una relación íntima entre la madre y el bebé, reduce el estrés y protege contra infecciones agudas y crónicas. El establecimiento de lazos afectivos entre el bebé y la madre ayuda a que las conexiones del cerebro se realicen en la mejor forma posible; asimismo, permite que el niño adquiera habilidades para manejar el estrés, reducir la ansiedad y absorber fácilmente nueva información y nuevas experiencias. En ausencia de la madre, el establecimiento de una relación afectiva saludable con un adulto puede determinar la diferencia en el avance del bebé. El afecto se convierte en algo tan esencial para el niño como comer y dormir. La primera lección que los niños aprenden de los padres es que hay 38.
(49) personas en las que se puede confiar. Al responder a sus llantos por hambre, frío, incomodidad, deseo de compañía, de comunicación, así como a sus risas, sonidos o gestos, los padres le están enseñando al niño a confiar, a sentir que hay alguien que se preocupa por él y que, pase lo que pase, siempre estará a su lado para ayudarle. MINSA, (2002) El cuidado que estimula al niño se basa en el conocimiento que la madre-cuidadora tiene de él, y que le permite aprender a leer sus signos y señales, así como responder a sus demandas con oportunidad, ternura y afecto. La mejor forma de conocer y cuidar al niño es estar físicamente cerca de él; protegerlo contra las enfermedades, la violencia y el rechazo; ver y entender qué es lo que lo pone ansioso o feliz; saber lo que le despierta curiosidad o lo que le representa un reto. Los padres son los “lentes” a través de los cuales los niños ven el mundo. Ellos proveen las experiencias y las interacciones que construyen un ambiente familiar saludable, en el cual puede enmarcarse todo el proceso de aprendizaje del niño. Los niños aprenden mejor cuando se les enseña con amor lo que pueden hacer; cuando son apoyados y orientados para descubrir, a su propio ritmo, el mundo que los rodea; y cuando sus progresos en la adquisición de nuevas habilidades son reconocidos y celebrados. De esta manera, el niño emitirá nuevas señales de demanda, las cuales generarán respuestas rápidas y fortalecerán el desarrollo del aprendizaje, la autoestima, la identidad y la creatividad.. 39.
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