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Devenir histórico de las transformaciones de Landen

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Academic year: 2020

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(1)

Albert Arango

Jessica Zamora

DEVENIR HIST ´

ORICO DE LAS

TRANSFORMACIONES DE LANDEN

Universidad del Tolima

Facultad de Ciencias

(2)

Devenir hist´

orico de las transformaciones

de Landen

Trabajo de grado para optar al t´ıtulo de

profesional en Matem´aticas con ´enfasis en Estad´ıstica

Albert Arango, c´

odigo 070200292009

Jessica Zamora, c´

odigo 070200262009

Director

Leonardo Solanilla Ch.

Profesor del Departamento de Matem´aticas y Estad´ıstica

Universidad del Tolima

Facultad de Ciencias

Departamento de Matem´

aticas y Estad´ıstica

Programa de Matem´

aticas con ´

enfasis en Estad´ıstica

(3)

Resumen. En este trabajo de grado se presenta el devenir hist´orico de

las transformaciones de Landen desde su descubrimiento en la segunda mi-tad del siglo XVIII hasta la interpretaci´on de Jacobi en la primera mimi-tad del siglo XIX. Se han usado las fuentes originales para describir el hallaz-go de Landen, los aportes de Legendre, el alhallaz-goritmo de Gauss de la media aritm´etica-geom´etrica y simplificaci´on introducida por Jacobi. Con esto se ponen de manifiesto los varios sentidos que puede un concepto matem´atico con el paso del tiempo.

Abstract. In this undergraduate thesis we present the historical

(4)

The application of these Improvementes will be easily made by the intelli-gent Reader, who is acquainted with what has been before written on the subject. But there is a theorem (demonstrable by what is proved in Art. 8) so remarkable, that I cannot conclude this disquisition without taking notice of it.

(5)

Doy gracias a DIOS por darme la fuerza, la paciencia para superar cada obst´aculo que se present´o en el trascurso de mi carrera, por darme el gusto por el maravilloso mundo de las matem´aticas.

Agradezco al director de tesis Dr. Leonardo Solanilla Ch, por su constante apoyo, colaboraci´on y sus consejos que forjaron un camino hacia la excelen-cia.

Especialmente le doy gracias a mis amados padres los cuales con su apo-yo, car´acter y sencillez me mostraron infinidad de veces que se puede seguir adelante rompiendo todo l´ımite y poder transformar mi vida y lograr mis me-tas.

A mis hermanos los cuales han sido una motivaci´on constante para seguir adelante.

A mis compa˜neros de universidad los cuales me brindaron su amistad, consejos en momentos dif´ıciles, que d´ıa a d´ıa compartimos alegr´ıas y triste-zas, gracias a Jessica, Luisa, Nataly, Oscar. . . y a todos los que hicieron parte de esta experiencia.

(6)

En primer lugar, el presente trabajo de investigaci´on fue realizado bajo la supervisi´on del Dr. Leonardo Solanilla Ch, a quien me gustar´ıa expresar mi m´as profundo agradecimiento, por la oportunidad que me ha brindado para realizar este proyecto y aprender de ´el. Adem´as, de agradecer su paciencia, tiempo y dedicaci´on que tuvo para que esto saliera de manera exitosa.

Gracias por su apoyo, por ser parte de la base de mi tesis.

A mis padres, por darme la vida y apoyarme en todo lo que me he pro-puesto.

A mi padre, por ser el apoyo m´as grande durante mi educaci´on universita-ria, ya que sin ´el no hubiera logrado mis metas y sue˜nos. Por ser m´ı ejemplo a seguir, por ense˜narme a seguir aprendiendo todos los d´ıas sin importar las circunstancias y el tiempo.

A mi madre, Mam´a, te agradezco el estar siempre conmigo, en mi mente, mi coraz´on y acciones. Tu eres parte de este sue˜no, que el d´ıa de hoy se hace realidad y s´e que estas muy orgullosa de ver la mujer que creaste y a la que diste vida y por orientarme con tus buenos concejos.

A mis hermanos, son uno de mis motores que me impulsan a ser mejor cada d´ıa para que siempre se sientan orgullosos de m´ı.

A Dios, por brindarme la oportunidad de vivir, por permitirme disfrutar cada momento de mi vida y guiarme por el camino que ha trazado para m´ı.

A mi novio Juan, por brindarme su amor, su vida y por apoyarme siem-pre, no importando que tan lejos este.

(7)

vida, de mis momentos tristes y alegres, por apoyarme, por nunca dejarme caer, por estar siempre ah´ı. A Albert, Luisa, Nataly. . . y a todos los dem´as que siempre est´an presentes.

A mis maestros, desde el colegio hasta la universidad, que compartieron conmigo sus conocimientos para convertirme en una profesionista, por su tiempo, dedicaci´on y por su pasi´on por la actividad docente.

(8)

´

Indice general

Introducci´on 8

1. El descubribimiento de Landen 9

1.1. Segmento pedal . . . 9

1.2. La elipse . . . 11

1.3. La hip´erbola . . . 12

1.4. Relaci´on . . . 13

1.5. Lemas de Euler y de Landen . . . 14

1.6. Teorema de Landen . . . 17

2. Los aportes de Legendre 18 2.1. Un cambio de variable . . . 18

2.2. Iteraciones . . . 20

2.3. Otra transformaci´on de Landen . . . 21

3. Elegancia gaussiana 25 3.1. Distintas medias . . . 25

3.2. Algoritmo de la media aritm´etica-geom´etrica . . . 26

3.3. Par´entesis anal´ıtico . . . 28

4. Contundencia jacobiana 30 4.1. Cambio de variable . . . 30

4.2. Transformaci´on . . . 31

4.3. Teorema de Landen, otra vez . . . 34

(9)

4.3.1. Segunda especie . . . 34 4.3.2. Lema . . . 34 4.3.3. Demostraci´on . . . 35

A manera de conclusi´on 39

(10)

´

Indice de figuras

1. El descubrimiento de Landen 9

1.1. Segmento pedal. . . 10 1.2. La elipse. . . 11 1.3. La hip´erbola. . . 13

2. Los aportes de Legendre 18

2.1. Tri´angulo de relaciones. . . 22

3.Elegancia Gaussiana 25

4.1. Interpretaci´on geom´etrica de la transformaci´on de Landen. . . 31 4.2. Prueba geom´etrica antigua de la transformaci´on. . . 32 4.3. Interpretaci´on. . . 36

(11)

Introducci´

on

Lo que los matem´aticos han entendido por transformaciones de Landen no ha sido igual a trav´es de los siglos XVIII y XIX. En este trabajo se presenta una narraci´on de los avatares sufridos por este concepto desde el descubrimiento original de Landen hasta la reinterpretaci´on de Jacobi. Para ello, hemos usado, en la medida de lo posible, los art´ıculos originales de los analistas que han enriquecido el estudio de este tema con sus enfoques novedosos.

El primer cap´ıtulo se dedica a la demostraci´on del teorema de Landen. En su demostraci´on, aparece una curiosa transformaci´on integral que, con el tiempo, se habr´a de convertir en el primer ejemplo de las transformaciones de Landen. El Cap´ıtulo 2 presenta una manera de interpretar dicha transfor-maci´on en t´erminos de la teor´ıa de las integrales el´ıpticas de Legendre. De paso, se encuentran otras transformaciones similares. La bella relaci´on entre las transformaciones de Landen y las medias aritm´eticas y geom´etricas ocupa el Cap´ıtulo 3. All´ı tambi´en se trata el tema a la luz de las formalizaciones propias del An´alisis decimon´onico. Por ´ultimo, en el Cap´ıtulo 4, se dan mo-delos geom´etricos para las transformaciones y se prueba una versi´on mucho m´as simple el teorema de Landen, debida a Jacobi. Por ´ultimo, se concluyen algunas reflexiones que surgen de la totalidad del trabajo.

(12)

CAP´

ITULO

1

El descubribimiento de Landen

¿Qu´e fue lo que dijo Landen (1771) que caus´o tanta sorpresa y suscit´o tan-tas nuevas investigaciones de los matem´aticos posteriores? Para comenzar, se trata de un teorema sobre una relaci´on entre los arcos de una hip´erbola y una elipse (integrales el´ıpticas). La demostraci´on de este hecho descansa sobre un importante lema, que constituye la materia del legado de Landen. Al igual que sus contempor´aneos, Landen estudia siempre expresiones que se corresponden con la longitud de una porci´on de segmento o curva. Esto no debe entenderse jam´as como una debilidad o una caracter´ıstica “primiti-va” de su trabajo, por el contrario, es una fortaleza que le garantiza que sus resultados tienen validez en el plano cartesiano. Veamos.

1.1.

Segmento pedal

Los matem´aticos del siglo XVIII buscaron ingeniosas parametrizaciones para las curvas con el fin de elucidar nuevas propiedades de su longitud de arco. Entre tales ingeniosos desarrollos, sobresalen las coordenadas pedales, de las cuales no nos interesa aqu´ı m´as que un segmento al que llamaremos pedal. Sean P un punto de una curva diferenciableC y T la recta tangente a

C en P. SeaS la recta perpendicular a dicha tangente que pasa por el origen

(13)

1.1. Segmento pedal 10

P es el segmento P F. La Figura 1.1 ilustra la situaci´on descrita.

Figura 1.1: Segmento pedal.

Con el prop´osito de calcular la longitud de P F, calculemos primero las coordenadas (xF, yF) del punto F. Sean (x, y) las coordenadas de P y y′ la

pendiente deCenP. Por pertenecer a la tangente y a la normal por el origen, (xxF)y′−(y−yF) = 0 y xF +yFy′ = 0.

La soluci´on de este sistema arroja

xF =−

y′(yxy)

1 + (y′)2 y yF =

yxy′

1 + (y′)2.

En virtud del teorema de Pit´agoras, la medida del P F es

p= |x+yy

|

p

(14)

1.2. La elipse 11

1.2.

La elipse

Consideremos la porci´on de la elipse

x2+y2

2 = 1,

que yace en el primer cuadrante del plano cartesiano. Dicha porci´on se puede

Figura 1.2: La elipse.

estudiar con ayuda de la funci´on

y(x) =y=p2(1x2).

La longitud del segmento pedal de un punto (x, y) de esta porci´on de elipse es

pe(x) =x

r

1x2

(15)

1.3. La hip´erbola 12

El cambio de variable z =x2 permite reescribir esta coordenada en la forma

pe(z) =

r

z(1z) 1 +z ,

de tal suerte que su derivada (o fluxion en el lenguaje de Landen) es dpe

dz =

1 2

1z

z(1 +z)3/2 −

1 2

z

1z2.

1.3.

La hip´

erbola

De manera similar, la porci´on de la hip´erbola equil´atera

x2 y2 = 1,

en el primer cuadrante del plano, se puede estudiar con la funci´on

y(x) = y=√x2 1.

Por lo tanto, la longitud de su segmento pedal es

ph(x) = 2x

r

x21

2x21.

Ahora bien, la longitud del segmento de la hip´erbola comprendido entre el v´ertice y (x, y) es

lh(x) =

Z x

1

s

2ξ21

ξ21 dξ.

En la ´epoca de Landen, se hab´ıa ya encontrado que la cantidad

fh(x) =ph(x)−lh(x),

era m´as c´omoda de estudiar que la longitud de arco. M´as a´un, la sustituci´on

z = (2x21)−1 produce

fh(z) =

1 2

Z 1

z

s

ζ

(16)

1.4. Relaci´on 13

Figura 1.3: La hip´erbola.

1.4.

Relaci´

on

Los pedales de la elipse y la hip´erbola se pueden relacionar como se explica a continuaci´on. Consideremos la expresi´on

fh(z) +fh(y) =

1 2

Z 1

z

s

ζ

1ζ2 dζ+

1 2

Z 1

y

r

υ

1υ2 dυ,

con

ζ = 1−υ 1 +υ.

La sustituci´on produce, luego de ciertas manipulaciones evidentes, que la suma fh(z) +fh(y) =

1 2

Z y

0

" p

(1υ)

υ(1 +υ)3/2 −

r

υ

1υ2

#

dυ+1 2

Z 1

0

r

υ

(17)

1.5. Lemas de Euler y de Landen 14

Ahora, en el primer integrando reconocemos a la derivada del pedal el´ıptico. En consecuencia, el Teorema fundamental del c´alculo arroja

fh(z) +fh(y) =pe(z)−pe(1) +L=pe(z) +L,

donde

L= 1 2

Z 1

0

r

υ

1υ2dυ,

es una constante. Antes de retomar esta expresi´on, revisemos un par de lemas fundamentales necesarios para establecer el Teorema de Landen.

1.5.

Lemas de Euler y de Landen

Esta es la secci´on m´as importante de este cap´ıtulo, en la que se demues-tran los lemas fundamentales que constituyen el coraz´on anal´ıtico del gran logro de Landen.

Lema 1.1 (Euler, 1782). Si en la curva el´astica

y=

Z x

0

t2

1t4 dt, x∈[0,1],

se distinguen las cantidades

R =

Z 1

0

t2 dt

1t4 y S =

Z 1

0

dt

1t4,

(llamadas respectivamente radio principal y longitud total (cuarto de lemnis-cata)), entonces

R×S = π 4.

Demostraci´on. Comencemos notando que d

dt(t

k√1

−t4) = kt

k−1(k+ 2)tk+3

(18)

1.5. Lemas de Euler y de Landen 15

Al integrar esta derivada en el intervalo [0,1], obtenemos la f´ormula de recu-rrencia

Z 1

0

tk−1dt

1t4 =

(k+ 2)

k

Z 1

0

tk+3dt

1t4.

Las sustituci´on k = 3 produce

R=

Z 1

0

t2dt

1t4 =

5 3

Z 1

0

t6dt

1t4.

Y k = 7 en la integral de la derecha, conduce a

R= 5 3

9 7

Z 1

0

t10dt

1t4.

Y as´ı sucesivamente,

R = l´ım

m→∞ " m

Y

k=1

4k+ 1 4k

Z 1

0

t4m+2dt

1t4

#

.

De manera similar,

S = l´ım

m→∞ " m

Y

k=1

4k1 4k

Z 1

0

t4mdt

1t4

#

.

Para determinar el productoR×Susamos las siguientes integrales auxiliares, que son elementales gracias a la sustituci´on t2 =x:

A=

Z 1

0

t3 dt

1t4 =

1

2 = l´ımm→∞ " m

Y

k=1

4k+ 2 4k ×

Z 1

0

t4m+3dt

1t4

# , B = Z 1 0 t dt √

1t4 =

π

4 = l´ımm→∞ " m

Y

k=1

4k

4k2 ×

Z 1

0

t4m+1dt

1t4

#

.

En el lado derecho hemos usado la f´ormula de recurrencia de m´as arriba. Cuando m → ∞, todas las integrales dentro de los cuatro l´ımites se hacen iguales. En consecuencia,

R A × S B = 5 3 9 7 13 11· · · 6

4 10

8 14 12· · ·

× 3 1 7 5 11 9 · · · 4

2 8 6

12 10· · ·

(19)

1.5. Lemas de Euler y de Landen 16

As´ı pues,

R×S = 2×A×B = π 4.

Un tratamiento m´as contempor´aneo de estas convergencias se puede con-sultar el Moll, Nowalsky, Neill y Solanilla (2000). Esta demostraci´on conserva el aroma del famoso producto de Wallis (1655).

π

2 = 2·2 1·

4·4 3·

6·6 5·7· · ·

Lema 1.2 (Landen, 1771). Sean las integrales

L= 1 2

Z 1

0

t1/2

1t2dt y M =

1 2

Z 1

0

t−1/2

1t2 dt.

Si denotamos por

le(1) =

1 2

Z 1

0

1 +t

p

t(1 +t)dt,

a la longitud de un cuarto del total de la elipse considerada m´as arriba y por

lc(1) = π2 a la longitud de un cuarto de la circunferencia unitaria, entonces

L+M =le(1),

L×M = 1

2 ×lc(1).

Demostraci´on. La primera parte (suma) es f´acil. Para la segunda parte (pro-ducto), usamos el cambio de variable t=x2, dt = 2xdx, para obtener

L=R =

Z 1

0

x2 dx

1x4 y M =S =

Z 1

0

dx

1x4.

Entonces, el Lema de Euler produce el resultado buscado.

Con esto,

L= 1 2

le(1)−

p

l2

e(1)−4lc(1)

, M = 1

2

le(1) +

p

l2

e(1)−4lc(1)

(20)

1.6. Teorema de Landen 17

1.6.

Teorema de Landen

Teorema 1.3. Con las notaciones anteriores de este cap´ıtulo, se obtiene la siguiente expresi´on para la longitud de arco de la hip´erbola en t´erminos de longitudes de arco de circunferencia y elipse:

lh

1

p

2√2

!

=√21 2

q

32√2 1 4

p

le(1)2−4lc(1)−le(1)

.

Demostraci´on. Recordemos que en la expresi´on

fh(z) +fh(y) =pe(z)−pe(1) +L=pe(z) +L,

y y z se relacionan por z = (1 y)(1 + y)−1. Por lo tanto, si usamos el

punto fijo z =y=√21 de esta transformaci´on, obtenemos la expresi´on simplificada

fh(∗z) =

1

2(pe(∗z) +L).

Para regresar a un valor que tenga sentido en la hip´erbola usamos la inversa de z = (2x21)−1 para hallar x= (p22)−1. As´ı,

fh(∗x) =ph(∗x)−lh(∗x) =

1

2(pe(∗z) +L). De donde,

lh(∗x) =ph(∗x)−

1

2(pe(∗z) +L). Ahora bien,

ph(∗x) = √

2, pe(∗z) =

q

32√2, L= 1

2

le(1)−

p

l2

e(1)−4lc(1)

.

(21)

CAP´

ITULO

2

Los aportes de Legendre

Quiz´as el primero en notar la importancia de los lemas del cap´ıtulo an-terior fue Lagrange (1784-5). Sin embargo, la posteridad prefiere recordar a Legendre (1786-88) porque dedic´o su vida a las integrales el´ıpticas. Cierta-mente, hoy en d´ıa se llaman transformaciones de Landen a ciertas genera-lizaciones de los citados lemas. En este cap´ıtulo estudiamos una manera de generalizarlos por medio de una sustituci´on integral.

2.1.

Un cambio de variable

Consideremos la integral el´ıptica de primera especie de m´odulok, es decir,

F(θ, k) =

Z θ

0

p

1k2sin2ϑ.

Recordamos que el m´odulo es una constante 0 < k <1. Remitimos al lector interesado en las propiedades de esta integral al libro Pareja, Solanilla y Tamayo (2010). A prop´osito, son dichas propiedades las que justifican el procedimiento que sigue.

La idea de Legendre consiste en hacer un cambio de variable ϕ 7→ ψ(ϕ) de la forma

ϑ(ϕ) = arctan

sin 2ϕ k+ cos 2ϕ

(22)

2.1. Un cambio de variable 19

Para realizar la sustituci´on necesitamos

ϑ′(ϕ) = 2× 1 +kcos 2ϕ 1 + 2kcos 2ϕ+k2.

As´ı pues,

F(θ, k) =

Z θ

0

p

1k2sin2ϑ =

Z φ

0

ϑ′(ϕ) p

1k2sin2ϑ(ϕ).

Consideremos el integrando de la derecha. Despu´es de remplazarϑ′(ϕ) y

de aplicar identidades trigonom´etricas,

ϑ′(ϕ) p

1k2sin2ϑ(ϕ) = 2×

1+kcos 2ϕ

1+2kcos 2ϕ+k2

1+kcos 2ϕ √

1+2kcos 2ϕ+k2

= p 2

1 + 2kcos 2ϕ+k2

= p 2

(1 +k)24ksin2ϕ.

Para el ´ultimo paso, hemos expresado cos 2ϕ en funci´on de sin2ϕ. Con esto, nuestra integral toma la forma

Z θ

0

p

1k2sin2ϑ =

Z φ

0

2 dϕ

(1 +k)q1 4k

(1+k)2 sin

2ϕ

= 2

1 +k

Z φ

0

p

1l2sin2ϕ.

dondel=±2√k/(1+k). Notemos que como 0< k <1, entonces (1+k)2 <4

y as´ı

l2 > 4k

(1 +k)2 > k > k 2.

(23)

2.2. Iteraciones 20

2.2.

Iteraciones

En la transformaci´on integral de la secci´on anterior, pongamos

ϑ =ϕn, ϕ= ϕn+1,

k =kn, l= kn+1 =

2√kn

1 +kn

,

para n N. De esta manera obtenemos la f´ormula de iteraci´on

Z φn

0

dϕn

p

1k2

nsin2ϕn

= 2

kn+ 1

Z φn+1

0

dϕn+1

q

1k2

n+1sin2ϕn+1

,

a partir, digamos, dek0 =k y cierto ϕ0 =ϕ. Por lo tanto, procediendo como

en el cap´ıtulo anterior,

Z φ

0

p

1k2sin2ϕ =

n

Y

j=0

2

kj+ 1 ×

Z φn+1

0

dϕn+1

q

1k2

n+1sin2ϕn+1

.

Para lo que sigue necesitamos demostrar que la sucesi´on (kn) de los

m´odu-los satisface siempre (independientemente de la condici´on inicial k0 ∈(0,1])

l´ım

n→∞kn= 1.

Ciertamente, (kn)⊂ [0,1] es acotada y estrictamente mon´otona: kn < kn+1.

En consecuencia, (kn) converge a cierto k ∈ [0,1]. Es mas, si pasamos al

l´ımite en la formula de recurrencia

kn=

2p

kn−1

kn−1+ 1

, n1,

se tiene que

k= 2

k k+ 1. Ahora bien, como

k1 2

(24)

2.3. Otra transformaci´on de Landen 21

la ´unica posibilidad es k= 1. De esta forma,

l´ım

n→∞ Z φn

0

dϕn

p

1k2

nsin2ϕn

=

Z φ∞

0

dϕ∞ p

1sin2ϕ∞

=

Z φ∞

0

secϕ∞

= log tanπ 4 +

ϕ∞

2

.

Con esto encontramos inmediatamente la desconcertante expresi´on

Z φ

0

p

1k2sin2ϕ =

∞ Y

j=0

2

kj + 1 ×

log tanπ 4 +

ϕ∞

2

.

Y de ´esta, la util´ısima f´ormula pr´actica del An´alisis Num´erico

Z φ

0

p

1k2sin2ϕ

n

Y

j=0

2

kj+ 1 ×

log tanπ 4 +

ϕn

2

,

para n convenientemente grande.

2.3.

Otra transformaci´

on de Landen

Por m´etodos similares a los de la secci´on anterior es posible probar que

Z φ

0

p

1λ2sin2ϕ = (1 +k

) Z θ

0

p

1k2sin2ϑ,

donde tan(ϕϑ) =k′tanϕ con k=1k2 y

λ= 1−k

1 +k′.

Para ello, construyamos un tri´angulo como en la Figura 2.1, cuyos lados de longitud 1, m y sus ´angulos α,2βα satisfacen la ley de las tangentes

tan1

2(α−(2β−α))

tan1

2(α+ (2β−α))

= tan(α−β)

tanβ =

1m

(25)

2.3. Otra transformaci´on de Landen 22

Figura 2.1: Tri´angulo de relaciones.

De otro lado, la ley de los senos garantiza que

msenα= sen(2βα).

Adem´as, un simple ejercicio de identidades trigonom´etricas arroja que

msinα= sin(2βα)tanα= sin 2β

m+ cos 2β ⇔α= arctan

sin 2β m+ cos 2β

.

En este punto recordemos la transformaci´on de Landen de la secci´on anterior

Z θ

0

p

1k2sin2ϑ =

2 1 +k

Z φ

0

p

1l2sin2ϕ,

donde l2 = 4k/(1 +k)2 y

ϑ= arctan

sin 2ϕ k+ cos 2ϕ

.

Pongamos aqu´ı

1k2 =k= 1−m

1 +m ⇔m =

1k′

(26)

2.3. Otra transformaci´on de Landen 23

De esta manera,

ϕ= arctan 1k′sin 2ϑ

1+k′ + cos 2ϑ

⇔tan(ϕϑ) = 1−

1−k′

1+k′

1 + 1−k′

1+k′

tanϑ=k′tanϑ,

en virtud de la mencionada ley de las tangentes. Por lo tanto,

Z φ

0

q

1(1−k′

1+k′)2sin

2ϕ =

2 1 + 1−k′

1+k′ Z θ

0

p

1l2sin2θ,

donde

l2 = 4

1−k′

1+k′

(1 + 1−k′

1+k′)2

=k2.

La nueva transformaci´on se descubre cuando se observa que

2 1 + 1−k′

1+k′

= 1 +k′.

El resultado obtenido se puede tambi´en iterar:

Z φn+1

0

dϕn+1

q

1k2

n+1sin2ϕn+1

= (1 +kn′)

Z φn

0

dϕn

p

1k2

nsin2ϕn

,

con tan(ϕn+1−ϕn) =kn′ tanϕn, kn′2+k2n= 1 y

kn+1=

1k′

n

1 +k′

n

.

Por lo visto en la secci´on anterior, se tiene que la sucesi´on (kn) es acotada

en [0,1]. Asimismo, 0 < kn < 1 implica 0 < kn+1 < kn < 1. Al tomar el

l´ımite a la f´ormula de iteraci´on se encuentra que

k = 1−

1k2

1 +√1k2.

En consecuencia, l´ım

(27)

2.3. Otra transformaci´on de Landen 24

Con todo esto podemos obtener otra f´ormula aproximada para calcular una integral el´ıptica de la primera especie. Si llamamos ϕ al l´ımite de las

ϕn y tomamos un n suficientemente grande, la integral de la derecha en la

recurrencia se aproxima por la funci´on identidad y

Z φ

0

p

1k2sin2ϕ

n

Y

j=0

(28)

CAP´

ITULO

3

Elegancia gaussiana

De manera independiente a Lagrange y Legendre, Gauss (1818) descu-bri´o un algoritmo para aproximar num´ericamente la integral el´ıptica comple-ta (φ=π/2). Su descubrimiento constituye el c´elebre “algoritmo de la media geom´etrica-aritm´etica”. Para ´el, se trataba solamente de una herramienta para resolver un problema de atracci´on entre planetas.

Algunos defienden que Gauss hab´ıa desarrollado ya la teor´ıa de las fun-ciones el´ıpticas hacia 1808. Sin embargo, sus resultados no fueron conocidos sino hasta despu´es de su muerte, entre sus anotaciones personales.

3.1.

Distintas medias

Sean dos n´umeros reales positivos a y b y asumamos sin p´erdida de ge-neralidad que a > b > 0. Las medias aritm´etica, geom´etrica y arm´onica de estos n´umeros se definen respectivamente mediante las expresiones

A(a, b) = 1

2(a+b), G(a, b) =

ab, y H(a, b) = 2ab

a+b.

No es dif´ıcil ver que ellas satisfacen las desigualdades

(29)

3.2. Algoritmo de la media aritm´etica-geom´etrica 26

Tambi´en se puede ver que

H(a, b) = 1

A(a−1, b−1) y G(a, b) =

1

G(a−1, b−1).

Para lo que nos interesa aqu´ı debemos iterar estas expresiones. Sean, pues,

a0 > b0 >0 y definamos las f´ormulas de recurrencia

an=A(an−1, bn−1) y bn=G(an−1, bn−1),

para n >0 natural. Debido a la monotonicidad de estas f´ormulas, las suce-siones resultantes convergen. M´as a´un,

0< an−bn <

an−1−bn−1

2 ,

y las sucesiones (an) y (bn) convergen al mismo l´ımite. Este l´ımite fue

bauti-zado por el mismo Gauss con el nombre de media aritm´etica-geom´etrica de

a0, b0 y nosotros lo denotaremos como M(a0, b0). Algo similar sucede con la

recurrencia de las medias geom´etrica y arm´onica, su l´ımite com´un se llama media geom´etrica-arm´onica.

3.2.

Algoritmo de la media

aritm´

etica-geom´

etrica

Gauss estudi´o las integrales el´ıpticas en la forma

I(a, b;φ) =

Z φ

0

p

a2cos2ϕ+b2sin2ϕ,

con a > b >0. Claramente, ellas se convierten a la forma can´onica de Legen-dre

1

a ×

Z φ

0

p

1 +k2sin2ϕ =

F(φ, k)

a ,

donde

k2 = a

2b2

a2 .

(30)

3.2. Algoritmo de la media aritm´etica-geom´etrica 27

Teorema 3.1 (Teorema de Gauss). Sean dos n´umeros reales positivos a0 y

b0 tales que a0 > b0 >0. Entonces,

Ia0, b0;

π

2

=

Z π/2

0

p

a2

0cos2ϕ+b20sin2ϕ

= π

2×M(a0, b0)

,

dondeM(a0, b0)es la media aritm´etica-geom´etrica obtenida por iteraci´on

des-de a0 y b0.

Demostraci´on. Comencemos por escribir, como m´as arriba,

I(a0, b0;φ) =

F(φ, k0)

a0

,

donde k2

0 = (a20−b20)/a20. Por la transformaci´on de la Secci´on 2.3, la integral

de la derecha se convierte en

1 +k1

a0 ×

F(θ, k1),

donde

k1 =

1k′

0

1 +k′

0

= 1−

p

1k2 0

1 +p1k2 0

= a0−b0

a0+b0

.

Sustituyendo,

1 +k1

a0 ×

F(θ, k1) =

1

a0

1 + a0−b0

a0+b0

Z θ

0

q

1 + (a0−b0

a0+b0)

2sin2ϑ

= 2

Z θ

0

p

(a0+b0)2+ (a0−b0)2sin2ϑ

.

El ´ultimo radicando equivale a

a20cos2ϑ+b20cos2ϑ+ 2a0b0(cos2ϑ+ sen2ϑ) + 2a0b0sen2ϑ.

Es decir, (a0+b0)2cos2+4a0b0sen2ϑ. A fin de cuentas, con φ=φ0 yθ =φ1,

(31)

3.3. Par´entesis anal´ıtico 28

En t´erminos de las sucesiones de medias aritm´eticas y geom´etricas, se tiene que

I(a0, b0;φ0) =I(a1, b1;φ1) =· · ·=I(an, bn;φn) =· · ·

Por lo tanto,

I(a0, b0;φ0)) = l´ım

n→∞I(an, bn;φn) =I(M(a0, b0), M(a0, b0)) =

φ∞

M(a0, b0)

.

Finalmente, φ0=π/2 es punto fijo de todas las sustituciones y

I(a0, b0;π/2)) =

π

2×M(a0, b0)

.

3.3.

Par´

entesis anal´ıtico

A los ojos del rigor anal´ıtico de hoy, el final de la prueba anterior es insatisfactorio. Sin embargo, el asunto se puede remediar como sigue. La sucesi´on de funciones

1

p

a2

ncos2ϕ+b2nsin2ϕ

!

n∈N∪{0}

converge uniformemente a 1/M(a0, b0) en [0, π/2], donde an y bn son como

en la Secci´on 3.1. Este hecho, evidente para Gauss, exige en el an´alisis con-tempor´aneo una explicaci´on adicional.

Ciertamente, podemos escribir

a2n =µ2+cn y b2n =µ2−dn

donde cn, dn son sucesiones de t´erminos positivos que convergen a cero.

As´ı pues,

(32)

3.3. Par´entesis anal´ıtico 29

En consecuencia, para todo ǫ >0 es posible encontrar un N N tal que si

n N, entonces

a

2

ncos2ϕ+b2nsin2ϕ−µ2

< ǫ,

independientemente deϕ [0, π/2]. Como la funci´on ra´ız cuadrada es conti-nua,

q

a2

ncos2ϕ+b2nsin2ϕ−µ

< ǫ.

Este resultado es independiente de ϕ paran grande y, as´ı, se tiene la conver-gencia uniforme.

La integral se puede intercambiar pues con el l´ımite en virtud del siguiente resultado del an´alisis cl´asico.

Teorema 3.2. Si I es un intervalo cerrado y acotado de la recta real y

fn:I →Res una sucesi´on de funciones integrables en el sentido de Riemann

que convergen uniformemente a f :IR en I, entonces

Z β

α

fn(x)dx converge a

Z β

α

f(x)dx,

(33)

CAP´

ITULO

4

Contundencia jacobiana

En este cap´ıtulo mostramos una manera geom´etrica de motivar la trans-formaci´on de Landen de la Secci´on 2.1. Seguimos a K¨upper (1857), quien afirma que la idea original est´a en una carta de Jacobi (1845) a Hermite. Tambi´en hemos usado algunos m´etodos de Bellachi (1894). Estas considera-ciones nos llevan a dar una demostraci´on m´as contundente y a revelar un nuevo significado para el teorema de Landen del Cap´ıtulo 1.

4.1.

Cambio de variable

Queremos encontrar una interpretaci´on geom´etrica de la citada transfor-maci´on, a saber:

ϑ(ϕ) = arctan

sin 2ϕ k+ cos 2ϕ

.

En la circunferencia de la Figura 4.1, de centroO y di´ametro BA=a+b, ubiquemos el puntoQtal queBQ=byQA=a. Por lo tanto,QO = (ab)/2 y OA= (a+b)/2. Sea K un punto cualquiera sobre la circunferencia yH su punto de ca´ıda vertical sobre OA. Adem´as, seans el ´angulo de ABK y ϕ(s) el ´angulo de AQK. Por Geometr´ıa Euclidiana b´asica, 2s es ´angulo deAOK.

Se sigue que

sin 2s = 2KH

a+b y cos 2s =

(34)

4.2. Transformaci´on 31

Figura 4.1: Interpretaci´on geom´etrica de la transformaci´on de Landen.

Con esto, notamos que

sin 2ϕ

a−b

a+b + cos 2ϕ

= 2KH

ab+ 2OH

= KH

QO+OH = KH QH.

Para terminar, basta definir ϑ(ϕ) como el ´angulo AQK, ya que su tangente aparece en la ´ultima expresi´on. De paso, hemos hallado tambi´en un signifi-cado geom´etrico para el m´odulo k = (ab)/(a+b).

4.2.

Transformaci´

on

(35)

4.2. Transformaci´on 32

En la Figura 4.2 se muestra el c´ırculo de radio CA = R. El punto L

est´a situado sobre el di´ametro AA′ a una distancia LC =r del centro. Sean

los ´angulos ACM = 2ψ y ALM = ϕ. Si M′ es “infinitamente pr´oximo” a

M, entonces

∠MM′ = 2Rdψ y ∠MLM′ =dϕ.

Figura 4.2: Prueba geom´etrica antigua de la transformaci´on.

As´ı mismo, ∠MM′L=MMC+CML=π/2 +CMLy la ley de los

senos en el tri´angulo MM′L produce

MM′

ML =

sin(MLM′)

sin(MM′L).

(36)

denomina-4.2. Transformaci´on 33

dores, notemos primero que

sin(MM′L) = cos(CM′L) =

q

1sin2(CML)

=

q

1sin2(CML) =

r

1 r

2

R2 sin 2(ϕ).

De otro lado, por la ley del coseno,

ML = pR2+r2+ 2Rrcos 2ψ

= (R+r)

s

1 4Rr (R+r)2 sin

2ψ.

Poniendo por brevedad

r

R =k y

4Rr

(R+r)2 =

4k

(1 +k)2 =h 2,

se logra

(1+k

2 )

p

1h2sin2ψ =

p

1k2sin2ϕ.

Finalmente, integrando,

F(h, ψ) = 1 +k

2 F(k, ϕ), donde h= 2√k/1 +k > √k y, por lo tanto, 0< k <1.

La relaci´on entre ϕ y ψ se logra del tri´angulo CML: sin(CLM)

sin(LMC) =

CM CL.

O sea,

sin(2ψ ϕ) =ksinϕ,

de donde se derivan f´acilmente las siguientes:

tanϕ= sin 2ψ

(37)

4.3. Teorema de Landen, otra vez 34

tan(ϕψ) = 1−k

1 +k tanψ.

Adem´as, dado que el m´odulo k es positivo menor que la unidad, se sigue de la relaci´on entre los senos es

sin(2ψϕ)<sinϕ,

y, por consiguiente, 2ψϕ < ϕy ψ < ϕ. Por lo tanto, la transformaci´on de Landen significa que una integral el´ıptica de la primera especie se transforma en otra de la misma especie con m´odulo mayor y amplitud menor (o viceversa, con m´odulo menor y amplitud mayor).

4.3.

Teorema de Landen, otra vez

4.3.1.

Segunda especie

Una nueva demostraci´on m´as jacobiana del teorema de Landen se puede realizar con ayuda de la segunda especie de Legendre. Una integral el´ıptica de la segunda especie tiene la forma

E(k, ϕ) =

Z ϕ

0

q

1k2sin2ϕ dϕ.

Tal como con la primera especie, k es el m´odulo de la integral y ϕ [0, π/2] es su amplitud. Un sencillo c´alculo demuestra que las integrales el´ıpticas de la segunda especie expresan la longitud de arco de una elipse de excentricidadk. Para un tratamiento detallado de los arcos de las c´onicas centrales, remitimos al lector a Solanilla y Tamayo (2007).

4.3.2.

Lema

(38)

4.3. Teorema de Landen, otra vez 35

la circunferencia. Denotemos NL = p y LM = p′. Entonces, por lo dicho

arriba,

P M = p+p

2 =R

q

1k2sin2ϕ y LP = p′−p

2 =rcosϕ.

La relaci´on dada por la ley de los senos en la secci´on anterior equivale as´ı a

2dψ p′ =

p+p′

2

.

Es decir,

(p+p′)+ (pp)= 2pdψ+ 2pdψ.

Ya que pp′ =R2r2,

(p+p′)dϕ+ (p′p)dϕ= 2dψ(R

2

−r2)

p′ + 2p ′dψ,

o sea,

q

1k2sin2ϕdϕ+kcosϕdϕ= (1 +k)p

1h2sinψdψ+ (1−k)dψ

p

1h2sin2ψ.

Luego de integrar, se halla la siguiente relaci´on importante entre la primera y la segunda especie:

E(k, ϕ)ksinϕ = (1 +k)E(h, ψ) + (1k)F(h, ψ).

Por la transformaci´on de Landen, se obtiene finalmente

E(k, ϕ) +ksinϕ(1 +k)E(h, ψ) = 1−k

2

2 F(k, ϕ).

De esta manera, una integral el´ıpica de la primera especie es la suma de dos integrales el´ıpticas de la segunda especie.

4.3.3.

Demostraci´

on

Volviendo al teorema de Landen sobre la longitud de arco de las c´onicas, consideremos la hip´erbola

x2

a2 −

y2

(39)

4.3. Teorema de Landen, otra vez 36

El ´angulo α de la tangenteMT con el eje transverso es tal que

tanα = b

2x

a2y,

y la abscisa del punto T en el ejex esOT =a2/x. La situaci´on se ilustra en

la Figura 4.3.

SeaN la intersecci´on deMT con la circunferencia de radioa, conc´entrica a la hip´erbola. Sea ϕ el complemento del ´angulo agudo ONT. Por la ley de los senos,

OT ON =

cosϕ

sinα y cosϕ=

asinα x =

ab2

p

a4y2+b4x2.

De esta manera,

x2

a4 +

y2

b4 =

1

a2cos2ϕ.

(40)

4.3. Teorema de Landen, otra vez 37

De ´esta ´ultima y de la ecuaci´on de la hip´erbola se encuentran las coorde-nadas de M, a saber:

x a =

p

c2a2sin2ϕ

ccosϕ y y b =

b ctanϕ.

Pongamos ahora

k = a

c, k

= b

c =

1k2 y ∆ϕ=

q

1k2sin2ϕ.

Derivando con respecto a ϕ,

dx a =−

k2sinϕdϕ

cos2ϕϕ y

dy a =−

k′2

kcos2ϕ.

Por lo tanto,

ds=pdx2+dy2 = ak

′2

kcos2ϕϕ

y as´ı,

k a

ds dϕ =

1k2sin2ϕ

−k2cos2ϕ

cos2ϕϕ

= ∆ϕ

cos2ϕ

k2

∆ϕ.

Con un poco m´as de trabajo, se obtiene

k

a ds=d(∆ϕtanϕ)−dϕ∆ϕ+ (1−k

2)

∆ϕ.

Integrando al fin esta relaci´on, se llega a que la longitud del arco AM es

a

k ∆ϕ tanϕ− a

k E(k, ϕ) + a

k (1−k

2) F(k, ϕ).

Para finalizar, se expresa la integral de la primera especie mediante dos in-tegrales de la segunda especie. De este modo, el arco AM mide

a

k ∆ϕ tanϕ− a

k E(k, ϕ) +

2a

(41)

4.3. Teorema de Landen, otra vez 38

De manera m´as sencilla,

AM = a

k ∆ϕtanϕ+ 2asinϕ+ a

k E(k, ϕ)−

2a(1 +k)

k E(h, ψ).

(42)

A manera de conclusi´

on

En cada momento de su devenir y para cada matem´atico particular, una teor´ıa matem´atica se puede entender como un sistema, es decir, como un conjunto de elementos relacionados entre s´ı. El todo es m´as que la suma de sus partes, ya que la informaci´on que nos da dicha teor´ıa sobrepasa con creces la que nos da cada uno de sus elementos aislados. Con el tiempo dichos sistemas cambian en todos los sentidos posibles, o sea, cambia el sistema total porque cambian sus elementos y las relaciones entre ellos. Cambia tambi´en ese todo que es mucho mas que los elementos y sus relaciones. En ese cambio juega un papel crucial las interpretaciones que los nuevos matem´aticos hacen de sus maestros y de las obras de sus predecesores.

Las distintas nociones de transformaci´on de Landen estudiadas en este trabajo ejemplifican muy bien esta concepci´on sist´emica. En efecto,

El objeto de la teor´ıa original de Landen estaba constituido por las longitudes de las secciones c´onicas centrales (elipse e hip´erbola). Su prop´osito era expresar la longitud de arco de una c´onica en t´erminos de longitudes de otras c´onicas, un problema t´ıpico de aquellos tiempos heroicos en los cuales las integrales el´ıpticas no estaban todav´ıa clasi-ficadas en especies. La transformaci´on de Landen era un elemento de esta teor´ıa y el papel que define su relaci´on con los teoremas principales es el de un lema auxiliar: las transformaciones de Landen emergieron como una mera herramienta para probar expresiones que relacionaban longitudes de arco de secciones c´onicas.

(43)

el´ıpti-40

cas en formas can´onicas o especies. En el marco de las integrales de la primera especie, la transformaci´on de Landen se interpreta como una transformaci´on del m´odulo de la integral el´ıptica. Ahora bien, la trans-formaci´on se define de manera conveniente por medio de una integra-ci´on por sustituintegra-ci´on. Hay varias maneras de lograr este tipo de trans-formaciones, con algunas de ellas el m´odulo crece, con otras el modulo decrece. Como los m´odulos son acotados por la unidad, las transfor-maciones iteradas producen sucesiones convergentes de modulos. En resumen, para Legendre las transformaciones de Landen ya no son un lema auxiliar sino un teorema principal, una propiedad importante de las integrales el´ıpticas de la primera especie.

La motivaci´on de Gauss proviene la necesidad de resolver un problema de astronom´ıa que involucra ciertas integrales. Al escribir las integra-les el´ıpticas de una forma ligeramente diferente a Legendre, se revela su relaci´on con las medias aritm´eticas y geom´etricas. Esto produce un algoritmo muy eficiente para aproximar num´ericamente las funciones el´ıpticas. De paso, se demuestra que la convergencia de las iteracio-nes repetidas de una transformaci´on de Landen ocurre porque, en el infinito, la media aritm´etica y la geom´etrica son iguales. Las transfor-maciones vuelven a ser un resultado auxiliar, esta vez dentro de un problema de matem´aticas aplicadas. La potencia del resultado compite con su belleza y elegancia.

(44)

41

(45)

Bibliograf´ıa

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BIBLIOGRAF´IA 43

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Figure

Figura 1.1: Segmento pedal.
Figura 1.2: La elipse. estudiar con ayuda de la funci´on
Figura 1.3: La hip´erbola.
Figura 2.1: Tri´angulo de relaciones. De otro lado, la ley de los senos garantiza que
+3

Referencias

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