• No se han encontrado resultados

Estudi pragmaestilístic de la premsa escrita diària. Trets i usos estilístics en les distintes modalitats genèriques dels diaris d'informació general

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2017

Share "Estudi pragmaestilístic de la premsa escrita diària. Trets i usos estilístics en les distintes modalitats genèriques dels diaris d'informació general"

Copied!
750
0
0

Texto completo

(1)Estudi pragmaestilístic de la premsa escrita diària Trets i usos estilístics en les distintes modalitats genèriques dels diaris d’informació general. Tesi Doctoral Dolors Palau Sampio Director: Albert Chillón Asensio. Departament de Periodisme i Ciències de la Comunicació Facultat de Ciències de la Comunicació Universitat Autònoma de Barcelona Bellaterra 2008 [1].

(2) [2].

(3) Agraïments:. Si aquesta tesi ha arribat fins a ací ha estat gràcies a un grapat de persones que han prestat generosament, durant anys, coneixements, confiança, paciència, temps o amistat: el meu director de tesi, Albert Chillón, i el professor Vicent Salvador, puntals imprescindibles; el professor Josep Lluís Gómez Mompart, impulsor dels estudis de Periodisme de la Universitat de València, així com els companys i l’equip de secretaria del departament de Teoria dels Llenguatges i CC de la Comunicació; els companys i els caps del diari Levante-EMV, en particular la persona que em va donar l’oportunitat de treballar allí, Ferran Belda. I, per suposat, els que han estat i sempre estan, la família i els amics, de manera especial Maria Josep Picó, Andrés O. Tiseira, Josep A. Burgos i Patrícia Palau. El meu agraïment també a aquelles persones i entitats que van fer possible les estades a la Pontificia Universidad Católica de Chile (Mar de Fontcuberta, María Elena Gronemeyer, Silvia Pellegrini i Gonzalo Saavedra) i a la Université Lyon 2 (Stéphane Olivesi i Jacques Le Bohec), durant les quals es van anar gestant aquestes pàgines. [3].

(4) [4].

(5) Desinformémonos hermanos tan objetivamente como podamos [“Desinformémonos”, p. 389]. “Por el otro lado está Bajtin, reprimido por el estalinismo desde finales de los años veinte, quien por más de tres décadas vivió exiliado en unos pequeños pueblos perdidos en las estepas de la ‘madre’ Rusia, sin bibliotecas ni reconocimiento, y quien, desde un subsuelo casi dostoievskiano, continuó tramando su gran obra inspirada en el imperativo dialógico. Cierto fervor dogmático, casi religioso, de su obra deriva tal vez de esta situación. Periódicamente, volvía a trabajar con esperanzas, pero cuando éstas se desvanecían, terminaba por fumarse aquellos libros incipientes, nunca acabados. Su propio trabajo alegorizaba el concepto de nezavershennost (el carácter incompleto por definición, no cerrado, de la realidad en devenir). Así y todo, parece que sabía lo que se fumaba: liaba cigarrillos con el papel de los capítulos donde intentaba contemporizar con la cultura soviética oficial, con la cual, a pesar de su mejor voluntad, no logró nunca conformarse”. E. Volek. Antología del Formalismo Ruso y el Grupo de Bajtin. Polémica, historia y teoría literaria. Editorial Fundamentos, Madrid, 1992. pp. 19-20.. Por supuesto el estilo qué pienso del estilo una cosa espontánea que se va haciendo sola siempre escribí en la cama mucho mejor que en los ferrocarriles qué más puedo agregar ah domino el sinónimo módico exiguo corto insuficiente siempre escribo pensando en el futuro pero el futuro se quedó sin magia me olvidaba que usted ya sabe que en el fondo yo no creo en el estilo [“Interview”, pp. 536-537] Mario Benedetti. Inventario Poesía 1950-1985. Visor, Madrid, 2001.. “Pero ¿qué mayor prueba de que el futuro está ya escrito que la del periódico de cada mañana? ¿Cómo, si no, podrían pasar todos los días exactamente 32 páginas de cosas? Un mecanismo tan tenaz e indefectible no puede ser más que algo muy premeditado; resulta inconcebible como improvisación. Por eso, sólo el día en que venga algún periódico con, por ejemplo, trece páginas y trece diecisieteavos de páginas en blanco o bien dos páginas y ocho onceavos de página más empezaré a pensar que tal vez es posible que, con todo, pueda en algún sentido hablarse de que hay, en cierto modo, porvenir” (pp. 25-26).. PAUL Estamos en 1942, ¿entiendes? Y él está atrapado en Leningrado durante el asedio. Estoy hablando de uno de los peores momentos de la historia de la humanidad. Quinientas mil personas murieron en ese sitio y allí está Baktin [sic], encerrado en un apartamento, esperando que le maten cualquier día. Tiene mucho tabaco, pero no tiene papel para liarlo. Así que coge las páginas de un manuscrito en el que lleva diez años trabajando y las arranca para liar sus cigarrillos. RASHID (Incrédulo) ¿Su única copia? PAUL Su única copia. (Pausa) Quiero decir, si crees que vas a morir, ¿qué es más importante un buen libro o un buen cigarrillo? Así que iba dando caladas y poco a poco se fumó su libro. RASHID (Piensa, luego sonríe) Bonito cuento. Por un segundo me lo he tragado, pero no... Ningún escritor haría nunca una cosa así. (Ligera pausa. Mirando a PAUL) ¿Verdad? PAUL (Divertido) No me crees, ¿eh? (Se levanta de la mesa y se dirige a la librería) Verás, te lo enseñaré. Está todo en este libro. (48. INT: Día. Apartamento de Paul). Paul Auster. Smoke, Anagrama, Barcelona, 1995. p.115.. “La forma en que nos dicen: ‘Los hechos son tozudos’, moviendo el dedo índice en el aire, como a modo de admonición o hasta de amonestación moral, no nos hace pensar sino que de un momento a otro van a presentarnos sus credenciales de ministros plenipotenciarios de la Facticidad” (p. 164). Rafael Sánchez Ferlosio. Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. Editorial Destino, Barcelona, 1995.. “El esfuerzo del hombre desde el renacimiento y hasta la posmodernidad: crear con cosas naturales algo artificial y su opuesto: crear la ilusión de realidad con materiales falsos. Y la naturaleza sin embargo nunca ha hecho una bobada parecida; no ha pretendido jamás imitar nada. Hay gente que pretende hacer con plástico flores perfectas. Pero ninguna flor real pretende ser un rascacielos ni un mechero” (pp. 14-15).. “También está M. M. Bakhtin, el crítico y filósofo literario ruso. Durante la invasión alemana de Rusia en la Segunda Guerra Mundial se fumó la única copia de uno de sus manuscritos, un estudio sobre la literatura alemana que tenía la extensión de un libro y le había llevado años escribir. Una por una, cogió las páginas del manuscrito y utilizó el papel para liar sus cigarrillos, fumándose cada día un poco más del libro hasta que no quedó nada. Estas historias son verdaderas. También son parábolas quizá, pero significan lo que significan solamente porque son verdaderas”. Paul Auster. “La habitación cerrada”, en Trilogía de Nueva York. Círculo de Lectores, Barcelona, 1999. p. 243.. “Terrorismo es una estúpida sola palabra para definir una multiplicidad de acciones armadas que son irreductibles: no podemos llamar terrorismo a la guerra. Es ruin. La ocupación de Irak es guerra. Y cuando se pasa a cuchillo a un rehén, también es guerra. Pero a algunos les ha dado por invertir los términos. Y llamar terror a lo que les conviene. Y muchos se lo han creído. Ahí tenéis cómo los medios de comunicación siguen pegando encima de los acontecimientos las etiquetas que a cada cual le vienen en gana” (p. 40). Rodrigo García. Jardinería humana, seguido de A este tipo no queremos volver a verle. Aflera Producciones, 2005. Pliegos de Teatro y Danza, 13.. [5].

(6) [6].

(7) INDEX INTRODUCCIÓ ............................................................................................ 0. 1. 2. 3.. 11. Pròleg................................................................................................... Delimitació i justificació de l’objecte d’estudi. Objectius de recerca.. Hipòtesis............................................................................................... Fonamentació teoricometodològica i fonts........................................... 13 15 19 21. PRIMERA PART: LA PRAGMAESTILÍSTICA, UN MÈTODE D’ANÀLISI DELS TEXTOS PERIODÍSTICS................................................ 27. 4. MARC TEÒRIC: De la retòrica a la pragmaestilística........................ 4.1. Dificultats per a la definició del concepte d’estil........................... 4.2. Orígens i evolució de l’estudi de l’estil......................................... 4.2.1. La tradició retòrica................................................................. 4.2.1.1. La nova retòrica i les aportacions a l’estudi de l’estil...... 4.2.2. Aparició i perspectives de l’estilística................................... 4.2.2.1. Estilística descriptiva o preestructural............................ 4.2.2.2. Estilística genètica, literària o idealista........................... 4.2.2.3. Estilística estructural i funcional..................................... 4.2.2.4. Estilística gramàtica i generativa.................................... 4.2.2.5. Estilística i semiòtica....................................................... 4.2.2.6. Inventari d’aportacions................................................... 4.2.3. Pragmàtica........................................................................... 4.2.3.1. Orígens i definició de la pragmàtica............................ 4.2.3.2. Límits, temes i teories.................................................. 4.2.3.3. Un marc adequat per a l’estudi del text periodístic...... 4.2.3.4. Obertures de la pragmàtica: una disciplina frontissa... 4.3. Criteris per a establir un mètode d’estudi: la pragmaestilística..... 4.3.1. Definició i metodologia........................................................ 4.3.2. Enfocament sistèmic i connexions amb l’anàlisi del discurs 4.3.3. Pragmaestilística i variació semàntica.................................. 29 31 43 44 54 59 63 67 77 95 100 106 108 108 111 123 125 127 127 137 144. [7].

(8) 5. PROPOSTA METODOLÒGICA per a abordar l’estil en els textos periodístics........................................................................................... 5.1. Estat de la qüestió. Estudi dels estils periodístics per part de la Comunicació Periodística..................................................................... 5.1.1. La noció dominant d’estil periodístic i el mite de l’objectivitat............................................................................ 5.1.2 La superació de l’equívoc: l’estil periodístic com a selecció 5.1.3 Estils que configuren i versionen múltiples realitats.............. 5.2. Condicions per a la comunicació i recepció de textos periodístics: Gèneres, registres i estils................................................... 5.2.1. Les modalitats genèriques........................................................ 5.2.1.1. Perspectiva històrica sobre els gèneres literaris........... 5.2.1.2. Objectivitat, origen dels gèneres periodístics i debat sobre la vigència........................................................................ 5.2.1.3. Tipologies, límits de les modalitats genèriques i rutines productives.................................................................... 5.2.1.4. Dels gèneres a les unitats de text.................................. 5.2.2. Dimensions que marquen la situació comunicativa i registre 5.2.2.1. Condicions editorials.................................................. Llibre d’estil.................................................................. Procedència geogràfica i àmbit de cobertura................ Models de diari: un mosaic d’identitats difícil de catalogar........................................................................ 5.2.2.2. Camp, tenor i mode. Correspondència entre variables de registre i premsa................................................................... 5.2.3. Estils i marques d’autor............................................................ 167. 169 170 174 181 185 202 204 221 246 265 311 311 313 328 335 345 361. 6. MÈTODE D’ANÀLISI........................................................................ A. Cartografia de la mostra........................................................................ 385 388. 6.1. Unitat d’anàlisi: el text periodístic................................................. 6.2. Criteris per a la tria del corpus....................................................... 6.2.1. Tipus de publicació: una mostra variada i representativa....... 6.2.2. Àrees i seccions........................................................................ 6.2.3. Acotació de les modalitats genèriques informatives/ interpretatives........................................................................................ 6.2.4. Versions d’un mateix succés.................................................... 389 391 392 393. [8]. 394 402.

(9) B. Paràmetres d’estudi. Elements per a l’anàlisi de l’estil..................... 403. 6.3. El periodista com a seleccionador i jerarquitzador de fets i protagonistes......................................................................................... 6.3.1. Coherència pragmàtica............................................................. 6.3.2. Coherència de contingut.......................................................... 6.3.2.1. Aspectes estructurals del text............................................ Divisió del text en paràgrafs................................................ 6.3.2.2. Aspectes estructurals dels enunciats: progressió temàtica. Estratègies de relleu focal.................................................... 404 406 407 408 411 412 416. 6.4. El periodista com a teixidor implicat en la textura discursiva. Mecanismes de cohesió........................................................................ 6.4.1. Procediments lèxics per al manteniment/transformació de les representacions semàntiques.............................................................. 6.4.2. Procediments gramaticals per al manteniment/transformació de les representacions semàntiques.................................................... 6.4.3. Connectors i marcadors. De l’ordre a la subjectivitat............... 422 422 426 431. 6.5. El periodista com a enunciador. Operadors pragmàtics d'expressió de la subjectivitat............................................................... 6.5.1. Lèxic i camps semàntics........................................................... 6.5.2. Fraseologia............................................................................. 6.5.3. Sintaxi i morfologia................................................................. 6.5.3.1. L’estil nominalitzat............................................................ 6.5.3.2. Usos verbals marcats estilísticament................................. 6.5.3.3. L’arquitectura de l’oració................................................. Segmentació de l’enunciat i tipus d’incisos......................... Estructura parentètica.......................................................... 6.5.4. Marques d’oralitat i col·loquialismes........................................ 439 442 460 468 469 474 478 480 482 483. 6. 6. El periodista com a reportador de discursos................................. 6.6.1. El discurs directe...................................................................... 6.6.2. El discurs indirecte................................................................... 6.6.3. Discurs indirecte lliure i narrativització. El discurs directe..... 6.6.4. La ironia.................................................................................... 486 489 490 491 495. 6.7. El periodista com a creador de metàfores...................................... 499. C. Proposicions per a la verificació empírica i graella d’anàlisi...................... 506. [9].

(10) SEGONA PART: ANÀLISI COMPARADA DELS TEXTOS PERIODÍSTICS.......................................................................................... 511. 7. Principals indicadors pragmaestilístics al servei de les maneres de veure i construir la realitat: Anàlisi transversal per publicacions, àrees i temes.......................................................................................... 7.1. Estratègies de relleu focal.............................................................. 7.1.1. Ordre de l’oració............................................................. A. Tematització i rematització...................................... B. Anticipació d’elements............................................. C. Passivització............................................................. 7.1.2. Estructures d’èmfasi........................................................ 7.1.3. Procediments tipogràfics................................................. 7.2. Procediments per al manteniment/transformació de les representacions semàntiques................................................................. 7.2.1. Anàfora, coreferencialitat i alternances valoratives..... 7.2.2. Connectors de caràcter argumentatiu........................... 7.3. Operadors pragmaestilístics d’expressió de la subjectivitat.......... 7.3.1. Lèxic.......................................................................... 7.3.2. Locucions i col·locacions................................................ 7.3.3. Sintaxi i morfologia......................................................... A. Nominalització........................................................ B. Usos verbals marcats............................................... C. Arquitectura de l’oració.......................................... D. Marques d’oralitat i col·loquialismes...................... 7.4. Introducció del discurs reportat..................................................... 7.4.1. Verbs de dicció................................................................ 7.4.2. Ironia............................................................................... 7.5. Metàfora i construcció de sentit..................................................... 7.6. Balanç de l’anàlisi empírica............................................................ 555 555 565 594 594 643 655 655 661 669 684 698 698 707 711 718. CONCLUSIONS............................................................................................... 723. BIBLIOGRAFIA............................................................................................... 731. ANNEX............................................................................................................. Volum II. [10]. 513 515 515 515 518 527 530 552.

(11) INTRODUCCIÓ. [11].

(12) [12].

(13) 0. PRÒLEG. Aquesta reflexió sobre la idea d’estil en el camp periodístic arranca, fa més de deu anys, de la sorpresa, de la curiositat, de la fascinació provocada per un curs de doctorat del professor Albert Chillón. D’aquells seminaris i lectures que obrien horitzons, que situaven la relació entre pensament i llenguatge com a punt de partida per a comprendre l’essència de la comunicació, que buscaven en altres disciplines la resposta que sovint des del camp dels estudis periodístics no anava més enllà de la repetició d’un rosari de tòpics, és deutora aquesta tesi. Potser la fascinació per l’estil i la seua inscripció en el joc entre pensament i llenguatge és la mateixa que genera aquest terme en els més diversos àmbits de l’activitat humana, fins a convertir-lo en un reclam que aguaita a cada cantonada artística, social, esportiva i, per suposat, comercial. Un desplegament que lluny de facilitar la definició de la noció d’estil contribueix a desdibuixar-la, a transmutar-la en quelcom vaporós, resistent a etiquetes i definicions, relliscós a qualsevol intent d’aprehensió. Una circumstància que no millora gens ni mica quan es deixa l’aproximació generalista per a abordar el vessant lingüístic de l’estil, de les creacions del llenguatge: l’estil verbal. A diferència de la literatura, els estudis que s’han realitzat tradicionalment des de l’àmbit del periodisme no han parat prou atenció als fenòmens d’estil. Almenys no més enllà de fer perdurar el mite del seu caràcter objectivador, en un principi i, a tot estirar, situar-lo com una elecció entre possibilitats retòriques. Aquesta tesi pretén contribuir, ni que siga de manera modesta, a donar resposta a aqueix buit en els estudis de comunicació, des del qüestionament i la redefinició d’un concepte clau, d’un dels pilars bàsics que sustenten aquest edifici, la noció d’estil. La recerca comença posant en dubte la denominació en singular que l’eleva a la categoria de clau identificativa (“estil periodístic”) i, al mateix temps, el converteix en coartada per a imposar unes normes de redacció, unes cotilles expressives que, amb l’excusa de salvaguardar l’objectivitat, s’estenen per llibres i redaccions amb una autoritat inqüestionada. Enfront d'aquest panorama acrític i panxacontent, es planteja, a poc que s’encete la reflexió, la necessitat no només de revisar els orígens i adscripcions d’aquest concepte sinó també d’analitzar des d’un punt de vista empíric la diversitat de formes expressives posades al servei del relat de l’actualitat i, cosa que és més important, les seues implicacions cognitives, el compromís en la construcció de la realitat social. [13].

(14) Tot i que l’estil, els estils, continuen sent el centre d’atenció, en les pàgines que ací es presenten queda poc dels incipients esbossos d’un acadèmic objecte d’estudi, de les propostes inicials que, sota el mestratge i l’insubornable compromís intel·lectual del director d’aquesta tesi, han pres un rumb molt més enriquidor, si més no, per a qui ha fet aquesta descoberta en primera persona. Una descoberta que, sense compromisos amb resultats poc satisfactoris, ha comptat amb la inestimable brúixola del professor Vicent Salvador, que ha exercit de guia generós pels territoris de la pragmaestilística.. [14].

(15) 1. DELIMITACIÓ I JUSTIFICACIÓ DE L’OBJECTE D’ESTUDI. OBJECTIUS DE LA RECERCA. La presència inflacionista de l’etiqueta estil periodístic en llibres de redacció professionals, manuals i altres obres de producció acadèmica no ha anat acompanyada, en general, d’una reflexió sòlida sobre les arrels o l’abast d’aquesta noció en els textos periodístics, sobre els orígens del terme i la seua acollida en aquest camp, ni molt menys sobre la seua manifestació efectiva, pública i publicada a diari, a les pàgines de la premsa. Tret d’unes comptades excepcions, l’acostament a un concepte clau –almenys si fem cas del nombre de vegades que és citat– ha estat presidit per una actitud escassament científica, per la deixadesa i la manca de curiositat al voltant de les condicions històriques que han determinat el seu caràcter i de les que defineixen, cada dia, la seua essència. Tot plegat, la referència a l’estil en els textos periodístics ha esdevingut una salmòdia repetida i acrítica, assimilada sense prendre una distància higiènica i reproduïda amb vocació de dogma de fe. Una salmòdia que, a la manera d’un espill deformant, presenta l’estil periodístic, en singular, com un mur de contenció, una cotilla, un motle per a redactar –no escriure–, sinònim d’un arsenal de receptes per a aprendre a posar-li portes a la subjectivitat, per mantenir-la a ratlla, per a consignar la il·lusió que és possible concebre uns textos nus, despullats de la subjectiva mirada d’aquell que els ha escrit. Com si fos possible dibuixar al periodista unes línies cal·ligràfiques perquè el seu relat no deixara traslluir el punt de vista sobre allò que conta, per a impermeabilitzar-lo de la nefasta presència del subjecte. I tota aquesta parafernàlia s’ha desplegat sense parar-se a mirar darrere de l’espill, sense buscar quin és l’abast real d’aquesta noció, com es manifesta en els textos periodístics, quina és la seua essència a la llum del que publiquen els mitjans cada dia. És aquesta doble contradicció, la paradoxal defensa d’una idea d’estil deslligada dels seus orígens, ahistòrica i, al mateix temps, cega a l’expressió empírica, a la manifestació efectiva en els mitjans de comunicació, la que guia l’interés d’aquesta tesi. I la que, des d’un punt de vista metodològic, defineix l’objecte d’estudi i els objectius de recerca. Tenint en compte el que s’acaba d’exposar, l’objecte d’estudi d’aquestes pàgines té un caràcter doble: un primer que qualifiquem com a principal i un segon com a secundari.. [15].

(16) L’objecte principal d’aquesta tesi és el desenvolupament d’una proposta sistemàtica per a l’estudi pragmaestilístic del discurs periodístic informatiu/interpretatiu, és a dir, la fonamentació teòrica i metodològica dels criteris que han de marcar l’anàlisi dels textos periodístics des de l’àmbit d’una pragmàtica estilística. Es tracta, en definitiva, de bastir, d’armar, de construir una proposta vàlida per a prendre-li el pols als diferents estils que conviuen en la premsa escrita en concret i en el discurs periodístic informatiu/interpretatiu en general, per a –d’acord amb la definició d’estil que es planteja com a punt de partida–, conéixer com es manifesten les diverses maneres de veure i construir la realitat en les produccions periodístiques. Intentar assolir aquest objecte passa, en primer lloc, per trencar amb les inèrcies d’una aproximació a l’estil que, com s’ha apuntat unes línies més amunt, defugia qualsevol implicació teòrica i metodològica a l’hora d’acostar-se al que, juntament amb el concepte de gènere –i en estreta vinculació amb ell–, constitueix un dels pilars bàsics de l’edifici de la comunicació periodística. Per això, es fa necessària una recerca teòrica capaç no només de fertilitzar l’erm sinó també de sostenir amb murs sòlids una proposta d’anàlisi útil i assequible per a l’estudi dels estils periodístics, darrera estació d’un viatge que lliga aquestes preocupacions amb la reflexió original sobre les maneres de dir, encetada per la retòrica. Per què s’ha optat, en essència, per una tesi d’aquestes característiques? Per què s’ha compromés l’objecte d’estudi a un llarg recorregut teòric i metodològic en comptes de prendre, simplement, un rodalies d’anàlisi aplicada a l’estil d’un periodista, d’un gènere, d’un mitjà? Precisament per la decepció que provoca qualsevol intent d’aprofundir en la idea d’estil en el camp de la comunicació, per les llacunes que envolten un terme que, d’entrada, resulta relliscós, i sobretot, pels malentesos que tot plegat genera. El més important, i segurament el més estés d’aquests malentesos –malgrat les valuoses reflexions posteriors a càrrec de diversos autors–, és el que lliga estil periodístic i objectivitat, el que prescriu unes normes com a garantia de reproducció de la realitat social, com qui expedeix un passaport a la facticitat. I amb elles, amb aquestes normes que proveeix l’anomenat estil periodístic, se sustenta el miratge d’un periodista que selecciona, que jerarquitza, que emparaula la realitat sense intervenir en ella, sense tacar-la amb la seua subjectivitat, com si el fet de parapetar-se en quatre regles –a mig camí entre el sentit comú, l’esterilitat i l’esclerosi expressiva– ja garantira l’asèpsia. Però, juntament amb aquesta acrítica i fal·laç concepció de l’estil des de la qual s’abasta bona part de la pràctica professional i de la formació acadèmica, s’aguaita una altra situació no menys conflictiva i, com l’anterior, igualment negligida pels defensors de l’objectivitat periodística i les seues cataplasmes normatives: la manca de preocupació per l’expressió periodística, per les maneres de dir i les seues implicacions, per una observació atenta al què i al com relaten l’actualitat els mitjans de comunicació, [16].

(17) als vincles indestriables entre aquestes dues operacions. L’única manera de trencar el miratge de l’objectivitat, d’eixir de la campana de vidre d’un mal entés estil periodístic i prendre consciència real de la diversitat de maneres de dir, de la multiplicitat d’estils i de com cadascun d’ells configura la seua pròpia realitat representada. L’objecte secundari d’aquesta tesi entronca, precisament, amb aquestes preocupacions i ho fa amb la voluntat de verificar la proposta teoricometodològica, de posar en joc l’adequació d’aquests plantejaments per a l’estudi del discurs periodístic. És per això que s’ha dissenyat una mostra de textos i s’ha sotmés a la seua validació empírica, per tal d’esclarir la conveniència d’un mètode d’aquestes característiques i el seu refinament a l’hora de ponderar aquestes variables. Un mètode que, amb la seua fonamentació, des de la solidesa d’una reflexió pluridisciplinària, aporta una eina imprescindible per al coneixement de les maneres de veure i construir la realitat. Es converteix en un mitjà clau per a assolir l’objecte i l’objectiu principal de la recerca, però també, en un instrument apte i esperem que rigorós per a acostar-se a les maneres de dir periodístiques, per a contribuir a desxifrar les estratègies i implicacions que comporten. I així poder rebatre, aquesta vegada amb una argumentació i una anàlisi científica, la mística que ha arrelat al voltant del concepte d’estil i la seua aplicació al camp periodístic. Desvetllar, en definitiva, la fal·làcia objectivadora, en constatar la inevitable intervenció del periodista en els textos informatius-interpretatius, a través del rastre en el lèxic, en les estructures d’èmfasi o en els connectors argumentatius. La identificació com a objecte secundari no comporta una rebaixa en el rigor de l’anàlisi empírica ni de la confiança en la seua aportació. Ben al contrari, aquesta s’ha dissenyat –com s’explica més avant– al voltant d’una mostra d’articles àmplia, representativa i congruent, precisament per a poder testar un aparell teòric que considerem sòlid i cohesionat.. [17].

(18) [18].

(19) 2. HIPÒTESIS. Les característiques d’aquesta tesi obliguen a plantejar dos tipus d’hipòtesis, vinculades a la distinció que s’ha fet en el punt anterior respecte al tipus d’objecte d’estudi que motiva la recerca. Així doncs, s’estableixen d’entrada dos grups: les hipòtesis vinculades a l’objecte que hem identificat com a principal i les que depenen del que s’ha presentat com a secundari. El primer bloc té un caràcter eminentment argumentatiu –i, per tant, d’hipòtesi feble, si ho comparem amb les que caracteritzen les ciències experimentals, basades en un mètode hipoteticodeductiu–, destinat a establir les condicions que intervenen a l’hora de desenvolupar una proposta sistemàtica per a l’estudi pragmaestilístic del discurs periodístic informatiu/interpretatiu. S’exposen a continuació les premisses bàsiques que serveixen com a punt de partida. A. Hipòtesis relatives a l’objecte d’estudi teoricometodològic: H1: L’estil és un fenomen lingüístic present també en els textos periodístics i portador d’un element diferencial que singularitza els enunciats, en tant que implica una manera d’experimentar i de construir la realitat a través de la relació que s’estableix entre llenguatge i pensament. H2: L’anàlisi dels estils en els textos periodístics es pot realitzar des d’una estilística pragmàtica o pragmaestilística, sensible als fenòmens de variació i a les modalitats de la llengua en ús, a través de les eines que proporciona la lingüística. H3: Els fenòmens de variació estilística entren en interacció, travessen, dues dimensions que, d’una o d’altra forma, imposen una certa delimitació expressiva: els gèneres i els contextos situacionals, que representen les àrees/seccions i les publicacions. En aquest sentit, si bé es detecten alguns vincles, no és possible establir nexes de correspondència unívocs entre gèneres i indicadors pragmaestilístics, ni entre aquests últims i unes determinades àrees o mitjans. Açò implica que els condicionants que imposen els anteriors no anul·len l’aportació del periodista, la seua intervenció en el text com a instància configuradora. H4: Lluny d’un estil únic i objectivador, la comunicació periodística es caracteritza per una diversitat i heterogeneïtat d’estils, per una varietat de maneres de dir amb efectes cognitius.. [19].

(20) H5: El rastre del punt de vista del periodista queda inscrit en el text a partir d’una sèrie de marques d’estil, empremtes lingüístiques a través de les quals marca de manera clara la seua manera de veure i relatar la realitat social. B. Hipòtesis relatives a l’objecte d’estudi empíric El segon bloc d’hipòtesis, com s’havia anunciat més amunt, està lligat a l’objecte secundari, destinat a validar la proposta teoricometodològica anterior, a través de la seua aplicació a un corpus de textos. Així, doncs, el grup d’hipòtesis que s’exposa a continuació tindrà un caràcter empíric, associat, en primer lloc, a la confirmació de la validesa del mètode i, en segon lloc, a l’aplicació del mètode d’anàlisi sobre un corpus de textos periodístics: h1: El mètode d’anàlisi pragmaestilística, destil·lat de la proposta teòrica i metodològica, resulta viable i efectiu per a donar compte de la diversitat de maneres de dir i de les seues implicacions cognitives. h2: És possible trobar marques d’estil del periodista en tots els textos, tant en els més interpretatius com en els informatius. h3: La concentració i la intensitat dels indicadors pragmaestilístics en determinats textos periodístics varia més en funció de les àrees i dels mitjans que no del gènere, cosa que posa en qüestió l’actitud normativa de les tipologies genèriques tradicionals. h4: Els indicadors pragmaestilístics actuen per acumulació, formant xarxes o isotopies d’elements connotats. h5: Els connectors argumentatius estan presents en tot tipus de textos periodístics, així com les anàfores i substitucions valoratives, però aquests recursos presenten una major freqüència d’aparició en els gèneres informatius/interpretatius. h6: La crònica, i més especialment la d’esports, és el gènere que presenta una major densitat d’operadors pragmaestilístics de modalització. h6: La metàfora, malgrat les indicacions dels llibres d’estil, forma part de tots els gèneres i és la figura retòrica més habitual en els textos periodístics.. [20].

(21) 3. FONAMENTACIÓ FONTS. TEORICOMETODOLÒGICA. I. Una recerca com la que ara s’enceta ha de partir, necessàriament, d’una mirada plural, d’un recorregut per diferents disciplines que, d’una o d’altra manera, tenen en l’expressió verbal el seu centre d’atenció, un recorregut per diferents branques del coneixement que han fet de les maneres de dir el seu objecte d’estudi. Lluny de vel·leïtats exòtiques, aquesta vocació pluridisciplinària s’inscriu en la línia de les investigacions que, des de fa uns anys, han anat obrint les costures d’uns estudis de comunicació sovint autàrquics, pocs receptius a les aportacions d’àmbits pròxims. Així, malgrat la matèria primera amb què la premsa basteix les seues realitzacions, la recerca periodística ha viscut d’esquena –tret d’un grapat d’excepcions– al bagatge que han proporcionat més de vint-i-cinc segles de reflexions sobre la paraula i les implicacions del seu ús. Els estudis de comunicació han preferit, en canvi, proveir-se d’una mística objectivadora i atrinxerar-se en ella, apel·lar a la normativització i escampar per manuals i llibres d’estil un dispositiu regulador que marcara amb traç ferm les fronteres d’allò que s’entenia per l’estil periodístic, en singular, sense matisos, com una mena de paraula de Déu empeltada en les pàgines dels diaris. Enfront d’aquesta actitud, habitual en bona part dels estudis de comunicació, ací es planteja com a punt de partida un cabussament en les disciplines que compten amb una llarga tradició de recerca lingüística. I no simplement com un exercici d’arqueologia acadèmica, per desempolsar uns quants conceptes, treure’ls les teranyines i exposar-los en els estants que vindrien a ser aquestes fulles. Ben al contrari, s’aposta per una recerca teòrica que, des d’aquelles disciplines que compten amb l’experiència i la perspectiva de segles d’estudi, permeta aportar llum al tractament dels estils en el camp periodístic. En la llunyania, a l’extrem més remot d’aquest camí històric està la retòrica, on arrelen les preocupacions últimes sobre l’estil, quan aquest formava part, a través de l’elocutio, de les operacions destinades a buscar les paraules més efectives per a formular el pensament dels oradors, per a donar vida al seu discurs. Però intentar conéixer els ressorts d’aquest concepte exigeix resseguir els avatars històrics que l’han caracteritzat, des dels temps gloriosos de la república romana a la caiguda en desgràcia i la proscripció, arraconat, com tot allò que sonava a retòrica, a l’encartonada i artificiosa exhibició escolar. A finals del segle XIX, la sensibilitat romàntica torna a interessar-se per les realitzacions lingüístiques com a vehicle d’expressió particular i amb ella sorgeix una disciplina, l’estilística, que, de la mà de diferents escoles i corrents –que aporten el seu [21].

(22) arsenal de definicions i mètodes d’estudi–, recorre tot el segle XX, fins a desembocar en la pragmàtica. La formulació d’aquest trajecte és clau per a poder entendre el marc escollit per a la definició del concepte d’estil en l’àmbit periodístic i les seues implicacions, per a situar-lo en el terreny de les realitzacions comunicatives concretes, de tota mena de textos, com han defensat autors com Genette, i allunyar aquesta noció dels que, malinterpretant Buffon, pretenien restringir-la a les manifestacions íntimes de l’esperit. Així, amb una estilística que beu de les fonts de la retòrica, consanguínia en grau elevat, i d’una pragmàtica que ha proporcionat un nou paradigma per als estudis sobre l’estil, es basteix l’edifici teòric sobre el qual s’ha armat la proposta que constitueix l’objecte principal d’aquesta tesi, com s’indicava en un epígraf previ. Precisament la confluència d’estilística i pragmàtica va portar Leo Hickey a plantejar, fa més de dues dècades, una branca d’estudi de l’estil anomenada pragmaestilística, a través de la qual s’avança en el camí de dissenyar un mètode per a l’estudi dels textos periodístics. Hickey va concebre aquesta estilística pragmàtica com una eina destinada a estudiar el llenguatge en el seu context comunicatiu, una idea clau en la nostra recerca, que vincula la pragmaestilística amb la gramàtica funcional o lingüística sistèmica desenvolupada per M.A.K. Halliday, com s’exposa tot seguit en la proposta metodològica. Abans d’endinsar-se en aquesta, però, cal situar de manera més específica quin és l’abast real del concepte d’estil, i sobretot, de les seues implicacions epistemològiques. I és aquí on s’ha optat de nou per recórrer a la mirada pluridisciplinària, en aquest cas a un àmbit amb segles d’experiència a l’hora d’indagar en els límits entre llenguatge i realitat: la filosofia. La tradició filosòfica aporta llum a un debat capital en el terreny periodístic, origen de les controvèrsies al voltant de l’objectivitat: es pot dir el mateix a partir d’enunciats diferents? és possible la sinonímia absoluta? o, per contra, dues maneres diferents de presentar la informació impliquen canvis semàntics substancials? És aquí on es planteja una discrepància respecte a Hickey –que no invalida el fet de seguir la seua proposta pragmaestilística– i s’opta, en la línia d’una tradició de la lingüística crítica, per la defensa de la unitat indissoluble de forma i contingut, davall dels auspicis d’autors com R. Fowler o D. Bolinger, enfront dels que remeten l’estil al terreny de la tria sense conseqüències semàntiques. Una vegada mostrades les cartes epistemològiques que impulsen aquesta recerca i les filiacions teòriques, es desenvolupa una proposta metodològica que parteix de la revisió del concepte d’estil en els estudis de comunicació, amb l’objectiu d’apamar el terreny i posicionar-se. Lluny de les postures emparades en el mite de l’objectivitat periodística –representades per autors com J. L. Martínez Albertos o G. Martín Vivaldi– i de les que consideren l’estil periodístic com una selecció que només afecta a l’expressió –d’acord amb L. Núñez Ladevéze–, ací es defensen les aportacions d’un [22].

(23) tercer estadi en els estudis de comunicació, en la línia dels treballs d’A. Chillón que, des d’un enfocament pluridisciplinari, destapa la coartada objectivadora de l’etiqueta estil periodístic en singular i aposta per parlar del terme en plural, d’una diversitat d’estils i registres que configuren múltiples realitats. Amb la idea d’aquesta pluralitat de maneres de dir i de les seues implicacions com a punt de partida, s’aborden àmpliament les condicions que intervenen en la comunicació i recepció de textos periodístics, a partir de tres nocions clau: gèneres, registres i estils. S’ofereix, d’entrada, una perspectiva històrica sobre les modalitats genèriques, atenent a les aportacions pluridisciplinàries que beuen de les fonts de la literatura, amb l’objectiu de veure com han influït en el periodisme. Però, sobretot, es posa de manifest com aquestes primeres classificacions estan supeditades a la noció d’objectivitat i a la fe en una separació nítida entre informació i opinió, una tendència que, en paral·lel a les noves definicions d’estil en el camp periodístic, ha donat pas a classificacions alternatives que posen l’èmfasi en la idea de forma i funció, com les que plantegen a la dècada dels 90 Sánchez i López Pan. Però també a revisions crítiques com les de Vidal, Burguet, Martínez Vallvey o Arfuch, que incorporen les aportacions d’altres disciplines a l’hora d’abordar amb ànim renovador un dels pilars mestres de la comunicació periodística. Bona part d’elles incorporen les reflexions de Bakhtin sobre els gèneres discursius, així com el vincle entre modalitat genèrica i seqüència textual, unes aportacions substancials des del punt de vista de l’heterogeneïtat i la complexitat dels gèneres com a tipus d’enunciats relativament estables. Una tesi a les antípodes de la voluntat normativitzadora que presideix les tipologies clàssiques. Si el gènere constitueix un element d’influència substancial en els textos periodístics també ho són les variables situacionals o de registre, totes aquelles circumstàncies que envolten la publicació d’un article, des del tipus de mitjà a l’àrea on apareix recollit. Així, en la línia de la sociolingüística funcional de Halliday, es planteja una correspondència entre les diferents variables de registre (camp, tenor i mode) i els textos periodístics, amb l’objectiu de definir amb major precisió en quina mesura la situació marca l’expressió lingüística i deixa marge de maniobra al periodista a l’hora d’imprimir la seua particular manera de veure les coses. Una reflexió sobre l’estil en els textos periodístics no podia deixar fora l’atenció a la figura de l’autor com a instància configuradora. Per a abordar-ho en tota la seua dimensió es proposa un recorregut pluridisciplinari pels corrents teòrics que han tractat la seua presència/absència en el text, des dels que advoquen pel pes absolut de l’autor fins als que alcen acta de la seua mort, com Barthes, passant per la idea de funció d’autor, de Foucault, o de les propostes de W. Benjamin. En la línea de KerbratOrecchioni o de les suggerents aportacions de M. Asensi al voltant de la maleta del Quixot i les fantasmagòriques/metonímiques marques de l’autor en el text, es planteja la [23].

(24) necessitat de tenir present aquesta inscripció, no dels trets biogràfics o de les pulsions íntimes de l’autor –més encara quan sovint es tracta d’un autor corporatiu–, sinó del seu punt de vista a l’hora de configurar una realitat que contribueix a designar i crear a partir de tota una sèrie de marques lingüístiques observables i analitzables, que es descriuen en l’apartat dedicat al mètode d’anàlisi. La joventut dels estudis comunicatius obliga a importar d’altres àmbits amb major bagatge teòric i metodològic les eines per a acostar-se amb garanties als textos periodístics. Així, la lingüística i l’estilística es converteixen en suports fonamentals per a encetar una recerca empírica com la que es planteja en aquestes pàgines. La seua utilitat ha estat posada de manifest per diversos autors, entre ells el pare de la pragmaestilística, Leo Hickey, però la novetat que aporta aquesta recerca està en la integració i l’ús que fa d’elles. No es tracta de posar-les al servei de l’estudi d’un element d’estil –com ocorre moltes vegades en anàlisis aplicades a un corpus periodístic– sinó de dissenyar, com s’ha fet, una eina que puga donar compte de la diversitat d’estils que conviuen en les pàgines de la premsa escrita diària. I, no només per a constatar aquesta pluralitat de veus que relaten l’actualitat sinó, sobretot, per a indagar en les implicacions cognitives que plantegen les diferents maneres de dir. El punt que recull el mètode d’anàlisi no es limita a sumar un llistat d’indicadors susceptibles de tenir en compte per a l’anàlisi de l’estil sinó que, en la línia del que s’ha treballat en apartats anteriors, es planteja una recerca més ambiciosa. Una recerca que lliga els elements que composen la graella, és a dir, aquells que explícitament es buscaran en la mostra seleccionada, amb les aportacions teòriques procedents de l’àmbit lingüístic. Per tant, els paràmetres d’estudi no queden deslligats, despenjats de la seua essència configuradora del text, del text periodístic, que constitueix la unitat d’anàlisi, sinó que, d’entrada, s’adscriuen a la seua matriu teòrica. Al mateix temps, però, els indicadors que hem connectat amb les fonts teòriques s’agrupen, per a recollir millor les especificitats del treball periodístic, en cinc grups, que pretenen donar compte de les tasques en les quals el periodista deixa, inevitablement, la seua particular empremta. Aquestes van des de la selecció de fets i protagonistes que disposa estratègicament, seguint la voluntat de donar relleu a unes o d’altres dades, desplaçant elements o afegint operadors argumentatius, fins als mecanismes de cohesió que l’impliquen en la textura discursiva, i fan que, al mateix temps que assegura l’engranatge i el vincle entre les oracions, filtre el seu particular punt de vista. La seua presència queda manifesta com a enunciador que escull els operadors de modalització lèxics, fraseològics o lligats a la sintaxi i la morfologia, que permeten que aflore la subjectivitat de l’autor del text periodístic. Però la seua no és l’única veu que s’escolta. Més encara, aquesta tasca de reportador de discursos no es limita a la de mer altaveu, a la de vehicle neutre de canalització de la paraula d’altres, sinó que comporta una implicació evident. No només pel fet d’escollir unes paraules i deixar altres fora. També [24].

(25) per com s’insereixen aquestes en el text del periodista, pels matisos que comporta el verb introductori o la particular manera de recollir la cita de manera indirecta. Com la ironia, on el parlant, el periodista, repeteix o es fa ressò d’una proposició aliena que contrasta amb la realitat o amb el que espera el seu interlocutor. Finalment, en contra de l’anatematització que llancen manuals, llibres d’estil i altres guardians de les essències objectivistes, el periodista es mostra també com a creador, artífex de figures retòriques que, lluny de posar-se al servei d’un fals embelliment, d’una ornamentació buida, comuniquen amb eficàcia i transmeten una visió del món i de la realitat que presenten. El model presentat parteix de les aportacions teòriques i propostes analítiques d’autors com Vicent Salvador, Helena Calsamiglia i Amparo Tusón, Gloria Corpas, Catalina Fuentes, Lluís Payrató, Salvador Gutiérrez Ordóñez, Elvira Teruel, Maria Josep Cuenca, Jean Michel Adam, Dominique Maingueneau, C. Kerbrat-Orecchioni, Gonzalo Saavedra, Manuel Pérez Saldanya o Catherine Fromilhague i Anne SancierChateau, exposades en diferents obres.. [25].

(26) [26].

(27) PRIMERA PART LA PRAGMAESTILÍSTICA, UN MÈTODE D’ANÀLISI DELS TEXTOS PERIODÍSTICS. [27].

(28) [28].

(29) 4. MARC TEÒRIC: DE PRAGMAESTILÍSTICA. LA. RETÒRICA. A. LA. Enfront del que ha caracteritzat bona part dels estudis de comunicació, aquesta tesi aposta, com a punt de partida, per buscar en les arrels històriques de les disciplines que atresoren el bagatge d’una llarga tradició de recerca lingüística. El primer impuls passa per tractar de definir el propi concepte d’estil, una tasca gens fàcil atenent a les implicacions i la polisèmia de què és objecte. Així doncs, deixant de banda l’ampli ventall de designacions que podem trobar en el camp de la vida quotidiana o en d’altres especialitzats, el subepígraf següent planteja un recorregut per les aproximacions a la noció d’estil com a realització lingüística, agrupant quins són els principals eixos que han marcat l’evolució i els autors que han proposat definicions de pes. Tot això amb l’objectiu de plantejar, com a punt de partida, una primera definició que s’anirà modelant en les pàgines vinents i que quallarà en una proposta metodològica per a la seua anàlisi en els textos periodístics. Però parlar d’estil amb entitat requereix viatjar als confins de la retòrica, l’àmbit on van arrelar les primeres preocupacions per l’expressió verbal, destinades a proveir els oradors de recursos per a formular el pensament en paraules. I resseguir el camí que va acabar per desvirtuar-la fins a convertir-la en vestigi grotesc del passat, en antítesi d’allò que va ser. Contaminada per aquesta devaluació, també l’elocutio, l’àmbit on es definia l’estil, va perdre la seua raó de ser, fins a esdevenir un mer exercici escolar, destinat a l’exhibició oratòria, arraconat a la categoria de catàleg de figures retòriques. La preocupació pels fenòmens d’estil torna a principis del passat segle de la mà d’una disciplina, l’estilística, que, alimentada pels moviments romàntics, tracta de comprendre la part afectiva del llenguatge. El segon subepígraf d’aquest punt ofereix un repàs per les diferents perspectives, etapes i autors que han marcat la seua evolució durant més d’un segle, des de les primeres manifestacions, sota l’advocació de Bally, promotor d’una estilística descriptiva o preestructural, i Spitzer, d’una opció genètica o idealista, fins a les aproximacions que s’han fet des del paradigma estructuralista, des del generativisme o la semiòtica. Fins a arribar al marc d’estudi estilístic des del qual s’enquadra la proposta metodològica i l’anàlisi posterior, la pragmàtica. Les raons de la seua tria s’exposen com a tancament del punt dedicat als orígens i l’evolució de l’estil, on s’ha fonamentat de manera detallada el caràcter d’aquest domini i la conveniència de plantejar un estudi dels textos periodístics des dels seus pressupòsits, tenint en compte el caràcter de llenguatge en ús que els defineix. Com en els apartats previs, s’ha optat per un desenvolupament en detall, capaç de prendre-li el pols a aquesta disciplina de la mà de les diferents orientacions teòriques que han marcat la seua trajectòria, de forma que quede clara l’adequació als objectius que es plantegen. [29].

(30) I també un caràcter interdisciplinari, que la converteix en una mena de disciplinafrontissa, que comparteix amb l’estilística. El tercer subepígraf d’aquest apartat inclou els criteris teòrics sobre els quals s’assenta el mètode d’estudi que s’exposarà en el sisé punt. La conjunció entre estilística i pragmàtica, plantejada per Leo Hickey, constitueix la combinació escollida per a aproximar-se als textos periodístics, ja que permet traure a la llum els indicadors lingüístics que posen de manifest les diverses maneres de veure i construir la realitat. Després de revisar les connexions amb disciplines i enfocaments com la lingüística sistèmica funcional i l’anàlisi del discurs –des dels quals s’han realitzat aproximacions molt interessants a l’estudi dels textos mediàtics–, aquest punt es tanca amb una reflexió que persegueix qualsevol aproximació a la noció d’estil: es pot dir el mateix de diferents maneres o cada manera de dir confereix un caràcter singular a allò que es transmet? En definitiva, com afecten al fons semàntic els canvis en la superfície lingüística? Una reflexió que lliga amb la preocupació exposada en les definicions inicials d’estil i que entronca directament amb les aproximacions a la concepció d’estil en el camp de la comunicació periodística –que centra el següent punt–, ja que és precisament la defensa de la seua invariabilitat la que sustenta les tesis objectivadores.. [30].

(31) 4.1. DIFICULTATS PER A LA DEFINICIÓ DEL CONCEPTE D’ESTIL. El problema de l’estil resideix, bàsicament, en la dificultat de trobar-li una definició, de formular les seues propietats i de fixar el seu estatut teòric i científic, així com en la impossibilitat de precisar la seua naturalesa: lingüística, formal, estètica, psicològica o filosòfica (Paz Gago, 1993: 25). Qualsevol intent d’aproximació a la noció d’estil té un resultat abstracte i imprecís. A més, la seua polisèmia, amb múltiples aplicacions als camps més diversos, només ha contribuït a desdibuixar-ne les traces. Els diferents atributs que s’han associat a l’estil porten a Pierre Guiraud a caracteritzar-lo com “una noción flotante, que desborda sin cesar los límites dentro de los cuales se pretende encerrarla, uno de esos vocablos caleidoscópicos que se transforman en el instante mismo en que nos esforzamos por fijarlos” (1970: 50). De fet, com assenyala Enkvist, és un concepte tan comú com esquiu: molts en parlen, sovint afectuosament, però pocs estan preparats per a expressar amb exactitud què vol dir. I, malgrat tot, apunta, no s’atreveixen a negar la seua existència, ni que siga apel·lant a un argument tàcit: “The fact that the idea of style is so widespread and so useful proves that there is an objective entity underlying this idea”. Entre els que ho fan destaca Bennison Gray: Does style in fact exist at all? His answer is a vigorous negative. Style, he says, is like the emperor’s clothes or the ether of old physics. It exists merely because people want to see it because everybody else does, or perhaps because it buries a number of mysteries under a handy, respectable term. In Gray’s opinion it hides a vacuity that more thorough research would be bound to reveal (Enkvist, 1973: 11-12).. L’autor tracta de donar suport a la seua tesi refutant qualsevol aproximació a l’estil per, finalment, contemplar la definició favorita de molts lingüistes: estil com a elecció, basada en la idea de sinonímia. Però, fins i tot en aquest cas, pren la navalla d’Occam i tria l’opció més senzilla: si dues paraules són sinònimes, no hi ha diferència entre elles, i si no ho són, la diferència és de significat. Per tant, segons el seu raonament, el terme estil resulta superflu: “In every case of the use of the word ‘style’ which we have examined, the user has found it necessary to go outside the work to establish the existence of style, and every case he has had to go to something for which there exists no evidence but the particular work whose style he wishes to discuss” (a Enkvist, 1973: 13). Lluny d’alçar acta amb la seua desaparició, Hough tracta de trobar la raó que ha pesat en el seu desterrament1. Constata, en primer lloc, la paradoxa que el terme estil ha 1. Les seues conclusions sobre les raons que han portat a aquest fet van en la línia del que apuntava Gray per justificar la desaparició. Des de la gramàtica generativa que advoca per la separació entre fons i forma, R. M. Ohmann afirma: “For if style does not have to do with ways of saying something (...) is there anything at all which is worth naming ‘style’?... The critic can talk about what the writer says, but. [31].

(32) tendit a evaporar-se de la crítica moderna al temps que l’estudi estilístic feia la seua aparició; encara que, en la pràctica, sense usar el nom, la idea d’estil haja estat present en moltes de les anàlisis estilístiques –entre d’altres, apunta, les dutes a terme per I. A. Richards en els anys 20 del passat segle. A més, assenyala que, si bé la crítica moderna ha arraconat el terme estil per considerar-lo passat de moda o vinculat a altres concepcions, els lingüistes han dedicat poc de temps a abordar aquestes qüestions que generen polèmica: “Many students of linguistics who have concerned themselves with style are quite content to talk about different ways of saying the same thing” (Hough, 1969: 6). L’autor sosté, en canvi, que és precisament la caracterització d’estilística de les diferències entre frases sinònimes el que apel·la a les velles consideracions del llenguatge com a mer vestit del pensament, pròpies de la retòrica tradicional, i aporta diverses raons per recuperar aquest concepte: I think the concept of style can be rescued in three ways, none of them obviously disreputable: (I) The critic can rest on ordinary language and received opinion, ‘the common sense of readers uncorrupted by literary prejudice’. Such readers obstinately persevere in distinguishing between matter and manner, the thing said and the way of saying it (...). There is no need to prove that there ‘is’ such a thing as style (...). (II) The critic can deny the doctrine that formally different utterances always differ in meaning, as I. A. Richards goes near to doing in Interpretation in Teaching (...). (III) The critic may accept this doctrine, and agree that difference of form is always difference of meaning. But he can still deny that the concept of style has disappeared. It has not disappeared; it has become subsumed in meaning. Style is a part of meaning, but a part which can be properly and reasonably be discussed on its own (1969: 7-8).. Hough es decanta per la tercera opció i defensa que, el fet de considerar l’estil com a part del significat, no implica donar-lo per desaparegut. Al contrari, hi ha diversos aspectes del treball literari, apunta, que es poden analitzar a la llum d’aquesta etiqueta, fins i tot en casos que, per les seues característiques, deixen, en principi, poc de marge per a la tria estilística, com el d’un article científic. Es pot informar del tema de la investigació, dels recursos experimentals usats o donar compte dels resultats de diverses maneres: esquemàticament o de forma àmplia, clarament o de manera més fosca. “And these things –subratlla– are all parts of what we will call style” (1969: 910). Una ullada a algunes de les definicions d’estil que s’han donat proporciona una idea de la varietat, fins al punt que John Middleton Murry (a Enkvist, 1976: 27) advertia que un examen mínimament rigorós de la paraula ‘estil’ hauria d’abastar tota l’estètica i la teoria literària. No n’hi hauria prou, sentenciava, amb sis volums. Enkvist talk about the style he cannot, for his neat identity –one thought, one form– allows no margin for individual variation, which is what we ordinarily mean by style. Style, then, becomes a useless hypothetical construct”. A aquesta situació, explica Hough, s’arriba quan es posa en qüestió el vell dogma que, des del romanticisme, negava la separació entre fons i forma per considerar com una unitat indissoluble pensament i expressió, forma i contingut (Hough, 1969: 4-5).. [32].

(33) tracta d’agrupar aquesta diversitat sota tres criteris: segons les etapes bàsiques del procés de comunicació (des del punt de vista de l’escriptor, les característiques del text o les impressions del lector), segons siguen objectivament verificables o subjectivament impressionistes2 o d’acord amb altres criteris que, sota sis epígrafs, vindrien a condensar les nocions bàsiques d’estil que han donat diferents autors3: Estilo como una corteza que envuelve un meollo preexistente de pensamiento o de expresión; como la elección de expresiones ofrecidas como alternativa; como un grupo de características individuales; como las desviaciones de una norma; como una serie de características colectivas; como las relaciones entre entidades lingüísticas que son enunciables en el marco de un texto más extenso que el de una sola oración (1976: 2829).. Seguint la divisió establerta per Enkvist es dividiran en sis apartats les accepcions: 1. Potser la definició més difosa d’estil és la que apel·la a la individualitat, a l’exclusivitat d’una sèrie de trets. La mal interpretada cita de Buffon4 “le style c’est l’homme même” ha servit de base per a justificar una idea d’estil fixat a la personalitat, 2. En aquest grup inclou aquelles definicions que apel·len a qüestions que, des del seu punt de vista, no es poden analitzar, com les que identifiquen l’estil amb l’existència (“Le style est pour nous une disposition de l’existence, une manière d’être”, com H. Morier) o el pensament (“El estilo, sin duda, no es en verdad un medio invisible y transparente, no es en verdad un ropaje, sino, como dijo Gourmont, el puro pensamiento mismo”, com H. Ellis) o amb les que afirmen que l’estil suposa dir la cosa més apropiada de la manera més efectiva possible (“En su manifestación más elemental, el estilo es una captación de la voluntad. Es un intento de obtener el favor por el proceso hipnótico o sugerente de ‘decir la cosa apropiada’ ”, assenyala K. Burke) (Enkvist, 1976: 28). 3 Ullmann ha ofert una altra classificació que coincideix en bona mesura amb la d’Enkvist: “Las opiniones difieren en cuanto a qué es lo que constituye la esencia del estilo. Unos convienen con Proust en que el estilo es para el escritor lo que el color es para el pintor: una cuestión no de técnica sino una visión sumamente personal. Otros consideran el estilo como el producto de elecciones conscientes o inconscientes, de acuerdo con una fórmula hallada en un conocido libro de texto: ‘de dos locuciones de la misma lengua que conlleven aproximadamente la misma información, pero que difieran en su estructura lingüística, puede decirse que difieren en estilo’. Un tercer grupo juzga la desviación de una ‘norma contextualmente relacionada’ como fundamental para el concepto del estilo; algunos de estos críticos no harían más que notar e interpretar desviaciones, mientras otros tratarían de enunciarlas en términos estadísticos. Un reciente artículo sobre el tema sugiere que en la raíz del estilo hay un factor complejo que puede describirse como ‘propósito general’. Quizá la más neutral de todas las definiciones sea aquella que identifica el estilo con la expresividad en tanto que distinta del significado cognoscitivo. Valéry ya había abogado por el estudio de ‘les inventions expressives et suggestives qui ont été faites pour accroître le pouvoir et la pénétration de la parole’, y un crítico latino-americano ha tratado de definir este factor en términos puramente negativos, al argüir que la estilística es el estudio de lo extralógico en el lenguaje’ ” (1978: 43-44). 4 George Louis Le Clerc, comte de Buffon, va pronunciar aquesta cita al seu Discours sur le style davant l’Acadèmia Francesa, el 25 d’agost de 1753: “Le style n’est que l’ordre et le mouvement qu’on met dans ses pensées. Si on les enchaîne étroitement, si on les serre, le style devient ferme, nerveux et concis; si on les laisse se succéder lentement, et ne se joindre qu’à la faveur des mots, quelque élégants qu’ils soient, le style sera diffus, lâche et traînant (...). Les ouvrages bien écrits seront les seuls qui passeront à la postérité: la quantité des connaissances, la singularité des faits, la nouveauté même des découvertes ne sont pas sûrs garants de l’immortalité ; si les ouvrages qui les contiennent ne roulent que sur de petits objets, s’ils dont écrits sans goût, sans noblesse et sans génie, ils périront, parce que les connaissances, les faits et les découvertes s’enlèvent aisément, se transportent et gagnent même à être mises en oeuvre par des mains plus habiles. Ces choses sont hors de l’homme, le style est l’homme même: le style ne peut donc ni s’enlever ni se transporter, si s’altérer: s’il est élevé, noble, sublime, l’auteur sera également admiré dans tous les temps” (Buffon, 1934: 67 i 73).. [33].

Referencias

Documento similar

a) Descriure quines són les TIC més usades en la comunicació dels actors vinculats amb l’esport: organitzacions esportives, organitzacions comercials esportives, mitjans

Aquesta estratègia de treball, que es basa en l´ús dels pictogrames com a material d´aprenentatge, ha afa- vorit el desenvolupament de la comunicació i expressió oral en els nens/es

Resolución del Director General del Consorcio Público Instituto de Astrofísica de Canarias de 30 de Septiembre de 2020 por la que se convoca proceso selectivo para la contratación

La organización debe establecer las acciones necesarias para aprovisionarse de los recursos necesarios previstos de acuerdo al resultado de la evaluación de riesgos y el

Amb caràcter general, sens perjudici de les mesures de protecció i seguretat establertes en aquesta Resolució i en els plans sectorials a què fa referència l'apartat 1.2, les

Como norma general, todo el personal auxiliar que participe en el evento: azafatas, fotógrafos, intérpretes, etc, tendrán que poner en práctica las medidas de distanciamiento

Las manifestaciones musicales y su organización institucional a lo largo de los siglos XVI al XVIII son aspectos poco conocidos de la cultura alicantina. Analizar el alcance y

Per aquest motiu, vam dur a terme un estudi de les característiques bàsiques del menorquí que dóna compte dels trets entonatius més recurrents i dels més