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Elementos simbólicos en el centro comercial Plaza Imperial que transformaron la cotidianidad de los antiguos habitantes de Suba

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Academic year: 2020

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(1)ELEMENTOS SIMBÓLICOS EN EL CENTRO COMERCIAL PLAZA IMPERIAL QUE TRANSFORMARON LA COTIDIANIDAD DE LOS ANTIGUOS HABITANTES DE SUBA. YANILDE OROZCO PALOMARES. UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN - EDUCACIÓN LÍNEA DE INVESTIGACIÓN CULTURA URBANA BOGOTÁ 2019.

(2) 2. ELEMENTOS SIMBÓLICOS EN EL CENTRO COMERCIAL PLAZA IMPERIAL QUE TRANSFORMARON LA COTIDIANIDAD DE LOS ANTIGUOS HABITANTES DE SUBA. YANILDE OROZCO PALOMARES Tesis para optar el título académico de Magister en Comunicación - Educación. Tutora DIANA LOZANO Magister en Comunicación - Educación. UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN - EDUCACIÓN LÍNEA DE INVESTIGACIÓN EN CULTURA URBANA BOGOTÁ 2019.

(3) 3. NOTA DE ACEPTACIÓN. Directora de tesis: Diana Lozano _________________________________________. Evaluador 1: ___________________________________________. Evaluador 2: __________________________________________. Acuerdo 19 del Consejo Superior Universitario que dice: “Artículo 177: La Universidad Distrital “Francisco José de Caldas no se hará responsable por las ideas propuestas en esta tesis”.

(4) 4. Dedico este trabajo a cada uno de mi familia quienes, cada uno a su manera, me apoyan constantemente en mis búsquedas y en mis sueños. Gracias a ustedes por permanecer.. Muchas gracias a mi mamá que subsidió y alimentó mis ideas. Gracias a mis docentes que fortalecieron mis inquietudes..

(5) 5. RESUMEN El objetivo de esta investigación es observar los elementos simbólicos presentes en el centro comercial Plaza Imperial de la localidad de Suba que contribuyeron a la modificación de la cotidianidad de los antiguos habitantes de esta zona. Para lograr esto se hizo una observación y recolección de datos a través de tres matrices que brindaron información para, posteriormente, hacer una interpretación de los mismos, logrando así comprender que el espacio, la publicidad, los recorridos y las acciones de los visitantes denotan una simbología que se convierte en los mediadores de la transformación de la cotidianidad. Los elementos observados sugieren que el espacio en Plaza Imperial remite a las antiguas casas. Por otro lado, los recorridos y las acciones que se realizan allí forman parte de una nueva cotidianidad que en años anteriores se practicaban en sus casas. Palabras Claves: símbolo, centro comercial, espacio, cotidianidad, recorridos, mapas.. ABSTRACT The objective of this investigation is to observe the symbolic elements present in the Plaza Imperial shopping center in the town of Suba, which contributed to the modification of the daily life of the ancient inhabitants of this area. To achieve this, an observation and data collection was made through three matrices that provided information to subsequently make an interpretation of them, thus understanding that the space, advertising, routes and actions of the visitors denote a symbolism that becomes the mediators of the transformation of everyday life. The observed elements suggest that the space in Imperial Plaza refers to the old houses. On the other hand, the routes and actions carried out there are part of a new everyday life that in previous years were practiced in their homes. Keywords: symbol, shopping center, space, everyday life, routes, maps..

(6) 6. TABLA DE CONTENIDO. INTRODUCCIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .8 CAPÍTULO I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 1. Antecedentes 1.1. Estudios sobre el Centro Comercial 1.1.1. El centro comercial como transformación urbana. . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 1.1.2. El centro comercial como lugar de consumo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 1.1.3. El centro comercial como lugar de encuentro, comunicación y ocio. . . 14 1.1.4. El centro comercial desde los estudios semióticos de la ciudad. . . . . . . 15 1.2. Estudios sobre Plaza Imperial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 2. Justificación 2.1. Desde lo teórico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 2.2. Desde el campo educación-comunicación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 2.3. Desde la línea cultura urbana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 3. Problema de Investigación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 4. Objetivos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO 1. Categorías. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 22. 2. La casa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 3. El centro comercial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 37.

(7) 7. CAPÍTULO III. DISEÑO METODOLÓGICO. 1. Tipo de estudio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41 2. Método. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 3. Fases del diseño e Instrumentos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45 3.1. Recolección de datos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46 3.2. Relación de Unidades de análisis. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48 3.3. Interpretación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48 CAPÍTULO IV. HALLAZGOS 1. De la casa al centro comercial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52 2. Un mundo junto a ti. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68 2.1. Vitrinas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71 3. Voy y estoy en Plaza Imperial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77 4. Perfil de Plaza Imperial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .85 CAPÍTULO VIII. CONCLUSIONES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .88 BIBLIOGRAFÍA. . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .92 COTIDIANIDADES EN PLAZA IMPERIAL (Muestra fotográfica). . . . . . . . . . . . . . . . .95.

(8) 8. INTRODUCCIÓN. El área temática de esta investigación involucra al centro comercial y su importancia como elemento transformador de la cotidianidad de sus habitantes en una ciudad. Para esta investigación se toma el centro comercial Plaza Imperial, cuya construcción impactó enormemente esta zona, pues se ve cómo de ser un municipio, Suba pasó a ser una localidad con gran desarrollo urbanístico que gira alrededor de este centro comercial, a pesar de haber sido construido después de Subazar y Centro Suba. ¿Qué hizo Plaza Imperial para transformar la cotidianidad de estos habitantes? Este trabajo de investigación se realiza con el objetivo de observar algunos de estos elementos que permitieron que el centro comercial Plaza Imperial se volviera el sitio más visitado por las familias en la zona de Suba quienes ya no recurren a sus tiendas, ya no hacen visitas en el parque, ni las familias se reúnen en sus casas alrededor de la ahora llamada Plaza Fundacional, sino que van a Plaza Imperial a “vitriniar” a comprar su mercado a Jumbo, a comprar ropa, zapatos, implementos de hogar que se ofrecen en los 234 locales comerciales de Plaza Imperial. En este sentido, este trabajo de investigación se aproxima a esos elementos que llevan a descubrir e interpretar cómo un centro comercial irrumpe en una comunidad y sus tradiciones para lograr que sus habitantes trasladen su cotidianidad a éstos. El aporte que presenta este trabajo en relación con el campo comunicación-educación en su línea de cultura urbana es indagar acerca del establecimiento de un centro comercial y cómo éste modifica la cotidianidad en una localidad. Se pretende, entonces, encontrar algunos elementos simbólicos que categorizan a Plaza Imperial como el lugar que además de abastecer a sus habitantes dichos factores hacen que estos habitantes modifiquen su cotidianidad, ya que ahora asisten al centro comercial a realizar lo que antes hacían en sus casas y se constituían como la base de las relaciones familiares. Además de observar elementos como la forma del espacio que constituye un centro comercial, esta investigación también permitió observar los recorridos y las acciones.

(9) 9. que suelen realizar sus visitantes a partir de nuevas rutinas e imponiéndose nuevas cotidianidades. De acuerdo con lo anterior, esta investigación ofrece elementos importantes para acercarse a la ciudad, puesto que los análisis que se puedan hacer respecto a un centro comercial contribuyen a comprender mejor las dinámicas y nuevas formas de habitarla en la medida en que hoy los centros comerciales se constituyen en un lugar habitable con entramados y lógicas propias dentro de la misma ciudad. La observación que se hace al centro comercial Plaza Imperial desde esta perspectiva nos lleva a hacer parte de una interpretación particular de los elementos que se toman, puesto que si nos acercamos a este centro comercial como un texto, en el sentido de Lotman, nos damos cuenta de que surgen muchas interpretaciones y que en un momento dado son válidas en su esencia puesto que un interés que se tiene es comprender mejor nuestra ciudad y cómo día a día está creciendo alrededor de los centros comerciales. Para aproximarse tanto al tema y tratar de responder la pregunta, se han tomado los aportes de Bachelard en cuanto a la definición y caracterización del espacio y su categoría de topoanálisis que nos ayuda a comprender lo que significa un centro comercial como espacio. De Lotman se toma el concepto de símbolo y texto en el sentido en que el centro comercial es un entrecruzamiento de símbolos y por eso se hace necesario estudiarlos. Para hablar de cotidianidad se toma a De Certeau, ya que a través de su planteamiento en cuanto lugar-espacio nos brinda herramientas para comprender el sentido de los recorridos y las acciones de los visitantes del centro comercial Plaza Imperial. En términos metodológicos, en esta investigación se siguieron tres fases para tratar de resolver el problema de investigación y aproximarse a una respuesta a la pregunta cuestionadora, teniendo en cuenta el objetivo general y los específicos. De tal manera, se establece que esta investigación se desarrolla desde el método cualitativo que incluye, en concordancia con este tipo de investigación, la semiótica dado el interés propio de este estudio. Para lograrlo, se parte de la observación de datos particulares en Plaza Imperial, en seguida se trata de comprender los datos obtenidos a través de los instrumentos para llegar a una explicación y posteriormente a la interpretación de los mismos. Dentro de este proceso se aplicaron tres matrices (espacio, tiendas y recorridos).

(10) 10. dentro de las cuales se tuvieron en cuenta unidades de análisis de acuerdo con el aspecto a resaltar en cada una de ellas. Posteriormente se agruparon en una matriz general que permitió relacionar las unidades de análisis con respecto a las categorías mencionadas. Finalmente, el primer hallazgo que se obtuvo fue comprender que el espacio físico de Plaza Imperial se constituye como un elemento simbólico, en la medida en que éste representa la antigua casa de los habitantes de la “vieja” Suba, ya que presenta similitudes en la forma constructiva con la casa familiar. El segundo hallazgo fue que los almacenes construyen símbolos a través de la publicidad, en la medida en que corresponde con la representación de familia, sus necesidades y actividades. El tercer hallazgo se relaciona con los recorridos y acciones que realizan sus visitantes estableciendo su cotidianidad en este centro comercial. En el cuarto y último hallazgo se determinó el perfil de Plaza Imperial..

(11) 11. CAPÍTULO I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. 1. Antecedentes 1.1. Estudios Sobre el Centro Comercial. Dentro de los estudios urbanísticos, arquitectónicos y sociológicos, el estudio del centro comercial se ha convertido en eje principal puesto que su inmersión en las ciudades ha logrado generar un impacto importante que ha conllevado a diversos estudios desde variados puntos de vista. Dentro de estos estudios, es posible plantear y agruparlos desde diferentes intereses y aspectos como las siguientes temáticas: - El centro comercial como transformación urbana: visto principalmente desde la arquitectura y el urbanismo - El centro comercial como lugar de consumo - El centro comercial como lugar de encuentro, comunicación y ocio - El centro comercial desde los estudios semióticos de la ciudad. 1.1.1. El centro comercial como transformación urbana. Dentro de los estudios del centro comercial como elemento trasformador urbano encontramos tres autores: Ana Rosa Olivera, Elkin Alfonso Martínez Quintero y Claudio Rossi. En general para estos tres autores, el centro comercial es el elemento que más ha contribuido al desarrollo urbano. Desde México, Ana Rosa Olivera en Apropiación pública del espacio en centros comerciales de la zona metropolitana de Guadalajara, toma dos centros comerciales de México: Plaza Galerías y Plaza Lomas Chedraui allí la autora plantea que el centro comercial es un lugar en donde sus usuarios ejercen prácticas de apropiación y por lo tanto los centros comerciales son convertidos en espacios públicos sustitutos. Una idea muy importante dentro de este estudio es que, según la autora, el principal defecto de los centros comerciales es que no generan contexto sino que lo suprimen. A partir de ahí, la autora. hace un acercamiento a.

(12) 12. identificar las prácticas en las cuales se refleja dicha apropiación. Al hacer un estudio comparativo entre los dos centros comerciales, pues son opuestos, Olivera plantea que a pesar de ser sitios públicos se realiza una apropiación no planeada pues el acceso a estos centros comerciales es reducido por ser de carácter privado. Por otro lado, falta mucho tiempo para que se conviertan en paisajes simbólicos de poder público, pues se requiere una mayor legitimación subjetiva para constituirse en espacios públicos. En este sentido, la discusión que se plantea es que lo privado y lo público se establece desde el aspecto de propiedad como tal, no desde un punto de vista de relaciones o del aspecto simbólico. Si bien los aportes de este estudio ofrecen información, es claro que su interés se centra más en lo urbanístico y como su estudio se hizo 15 años atrás, la autora considera que el centro comercial es anti-urbano puesto que un centro comercial, dice Olivera, se constituye en una ínsula que privatiza el espacio, lo fragmenta a nivel urbano y a nivel social rompe el tejido social. No está pensado, diseñado o propuesto en función del contexto en el que se ubica, de lo local, no le interesa el barrio, sino las regiones. Por eso se articula mejor con los flujos viales que sólo se recorren en auto y en las ciudades organizadas en torno al automóvil. Este aspecto es el que retoma para contemplar allí las prácticas sociales que se presentan y lograr así una apropiación con alienación, como determinante de la era post-industrial, en donde el centro comercial es construido de acuerdo con diseño y una construcción que si bien conserva en el fondo un aspecto cultural (como las plazas) el interés no es éste. Por su parte Elkin Alfonso Martínez Quintero en Transformaciones socio-espaciales en el entorno inmediato a Centro Mayor, observa cómo la construcción de este centro comercial al sur de Bogotá modifica las relaciones que tienen los habitantes del sector con el espacio. También se habla de cómo la interacción establecida entre miembros de un grupo no muy numeroso de familias vecinas que comparten el lugar se ve afectada por las nuevas dinámicas que se generan alrededor de dicho centro comercial. Se plantean los factores que han hecho posible la presencia de cambios sustanciales en el uso y apropiación del espacio público (parques, calles, ciclo rutas, andenes) y su relación con las prácticas sociales de residentes y/o transeúntes, además de la modificación de gran parte del uso del suelo de los inmuebles que ha pasado de ser residenciales a comerciales y el aumento significativo de la movilidad hacia este sector en los distintos.

(13) 13. medios de transporte, ya que cuenta con una importante red vial para su conexión como lo son la Autopista Sur, Carrera 30, Carrera 27 y Carrera 50. El autor parte de la pregunta ¿Cómo se han transformado las prácticas sociales y el espacio público alrededor del centro comercial Centro Mayor como consecuencia de su construcción? El interés general de Martínez es comprender las transformaciones socio-espaciales sobre las prácticas sociales y el espacio público en los barrios Villa Mayor, Nueva Villa Mayor y Santa Rita a partir de la construcción del centro comercial Centro Mayor. Y finalmente Claudio Rossi en El centro comercial como modificador del contexto. Bogotá dilatada, comprimida y emulsionada. En este estudio se. plantea el crecimiento y. transformación urbana de Bogotá en torno a las nuevas actividades de consumo y ocio centradas en el centro comercial. De ahí parte la discusión acerca del espacio público clásico y cómo éste se ve reducido y trasladado en términos de su esfera de influencia e identidad a la unidad edilicia “privadas” llamada shopping mall. Este espacio/edificio es el resultado de los cambios en las dinámicas sociales de la sociedad contemporánea de Bogotá en donde se evidencian las mutaciones formales y urbanas de acuerdo con la clasificación de los centros comerciales tipo Mall en Bogotá para producir y entender las condiciones y extrapolaciones urbanas y sociales. Desde otra óptica, Rodrigo Salcedo, Miguel Pérez y Gonzalo Cáceres establecen el centro comercial como formas de habitar y de apropiarse de la ciudad (Terrazas, plazas, cafés) 1.1.2. El centro comercial como lugar de consumo. En este campo de estudio sobresale principalmente Baudrillard quien considera que el centro comercial es el lugar en donde se consume por excelencia. Allí es donde se concretiza la pérdida de las relaciones, pues todo se remite a los objetos. En ese sentido, el centro comercial es “la síntesis de la profusión y del cálculo” (Baudrillard, 2012, p.6) Allí se encuentra la gran variedad de objetos colocados de forma específica y por departamentos para hacer que los clientes encuentren todo desde ese orden y se dejen “seducir” por éstos. Allí se puede comprar todo, es donde, según Baudrillard se pone de relieve la simulación del ser, tener, parecer, y es allí donde supuestamente se encuentra la felicidad..

(14) 14. 1.1.3. El centro comercial como lugar de encuentro, comunicación y ocio. Los estudios de Inés Cornejo nos remiten a observar el centro comercial como un espacio físico en donde se comparte y se generan nuevos lugares de encuentro de los jóvenes. En su texto El centro comercial: ¿una nueva forma de “estar juntos”?, esta autora hace una panorámica de cómo diversos autores se han acercado desde las ciencias sociales al centro comercial en las dos últimas décadas, periodo en el cual éste se convierte en un tema de investigación emergente. La autora menciona varios trabajos empíricos y ensayos académicos en Estados Unidos, Europa, América Latina y México que han realizado sobre los centros comerciales, malls o shopping. Inés Cornejo considera que los estudiosos latinoamericanos problematizan al centro comercial como lugar de entretenimiento además de espacio estigmatizado y controlado por la lógica del consumo y los inversionistas, pero sin dejar de reconocer dicho espacio comercial como un lugar significativo y de encuentro para los usuarios. Finalmente, Inés Cornejo concluye su artículo afirmando que el centro comercial aparentemente tan estructurado en un sentido, tiene en realidad una serie de capas superpuestas o pliegues de significados que se entretejen en una red intrincada de relaciones donde diversas metáforas —vientre femenino, cápsula-confort, universo del engaño, objeto-monumento, localidad fortificada, micro-ciudad, catedral del consumo, ciudad perfecta, lugar emblemático de la globalización— puedan aplicarse para su lectura. A través del aporte de estos autores, se puede observar que el centro comercial, como objeto de estudio, convoca a la antropología, sociología, comunicación, urbanística , es decir, constituye un terreno amalgamado o híbrido que requiere de la intersección de fragmentos de disciplinas contiguas donde conceptos, teorías y métodos establezcan puntos de confluencia para aprehender analíticamente dicho objeto. Este texto, además de la panorámica teórica frente a los estudios del centro comercial, ofrece una amplia bibliografía que contribuye a los estudios del centro comercial. Algo muy interesante es mirar los estudios desde Estados Unidos y Europa (Fiske, Barry.

(15) 15. Brummett, Meaghan Morris, Peter J Taylor, Arnold J. Bauer, Miller, Jeremy Rifkin) y luego los latinoamericanos (Beatriz Sarlo, Patricia Ramírez Kuri, Jan Marco Müller, Jérome Monnet, Dolores Ofelia Molina Rosales, Federico Medina Cano, Liliana López Levi, Daniel Hiernaux-Nicolas, Guénola Caprón, Laura Ariovich, Javier Parysow, y Alejandro Varela) cuyos aportes son muy significativos pues se presenta una variedad en sus perspectivas y esto contribuye notoriamente al estudio del centro comercial.. 1.1.4. El centro comercial desde los estudios semióticos de la ciudad. Armando Silva en Imaginarios Urbanos dice que: EL centro comercial se convierte en referencia para un sector de los habitantes de la ciudad: ahora es un lugar de citas y de intimidades. Poco a poco el "centro" se hace centro de ciertas representaciones y la ciudad lo va asimilando como uno de sus "lugares": ya no sólo se usa sino que sirve como espacio identificador y como lugar de expresión urbana. La ciudad, de esta manera, se ha transformado y después del nuevo centro, uno de otros tantos centros, han nacido nuevas rutas y proyecciones por las que pasan los ciudadanos (2006, presentación) En este sentido el centro comercial se convierte no sólo en otro lugar de la ciudad, sino que establece una “estrecha” y “afectuosa” relación con el ciudadano, según Armando Silva. Desde la ciudad fragmentada, Juan Carlos Pérgolis considera que El centro comercial se cierra al exterior, es como una cápsula o container caído del cielo, que puede estar en una manzana de la trama o en un descampado periférico en cercanías de alguna concurrida autopista, pero en su interior todos ellos son muy parecidos. La ciudad exterior ya no existe para el ciudadano de Bogotá (…) el “mall” no busca explicar el “centro” como parte de la ciudad puesto que él mismo pretende ser un centro desconectado y ajeno a una ciudad que no necesita, ya que como fragmento, vale por sí mismo (Pérgolis, 1995,p. 10).

(16) 16. En esta idea de Pérgolis se nota una apreciación distinta a las anteriormente tratadas, ya que el aislamiento que establece el centro comercial rompe con la idea de eje central de desarrollo de nuevos significados para la ciudad. A manera de cierre en este tema, el artículo elaborado por el profesor Eder García Dussán en el cual plantea una perspectiva de los estudios semióticos sobre la ciudad desde Armando Silva, pasando por Daniel Hiernaux, Juan Carlos Pérgolis, Oscar Calvo, Marta Saade, Fabio Jiménez y Clara Isaza, entre otros para definir la idea acerca de cuáles elementos le dan “sentido” a la ciudad. Este texto es importante en la medida en que podemos ver cómo la semiótica se convierte en un tema de interés y un fundamento metodológico para entender la ciudad. Aunque este artículo no se centra en el centro comercial aporta mucho al estudio de la cuidad y lo que significa establecer relaciones e interpretaciones de la misma. A pesar de que hay variedad en las temáticas frente al centro comercial, esta investigación pretende un acercamiento desde el campo semiótico, dado que los estudios, como se dijo antes, están más cercanos a los aspectos de transformación urbanística y como lugar de sustitución de espacios en la ciudad. Por otro lado, los estudios semióticos están relacionados con las diferentes formas como se apropia la ciudad desde los imaginarios o desde lo que significa la ciudad para sus habitantes. En este sentido, hacer una aproximación a la ciudad desde el centro comercial conlleva necesariamente en primera instancia a observarla desde un elemento transformador que marca notorias diferencias con otros aspectos como el desarrollo urbanístico como tal, pues en esencia el centro comercial se plantea desde un punto de vista económico y cómo la ciudad se adecua a estos principios. De ahí que los estudios mencionados, se han realizado especialmente en México. Dentro de todos estos estudios y acercamientos es importante observar cómo el centro comercial ha pasado a ser un campo con investigaciones desde varias ópticas e intereses, sin embargo, esta investigación se centra en hacer una aproximación al centro comercial desde lo semiótico en su interior, más que en relación con la ciudad y lo que significa un centro comercial para los habitantes desde el exterior..

(17) 17. 1.2. Estudios sobre Plaza Imperial. Con referencia a Suba, el estudio de Nicolás Gómez (2013) plantea, entre otras ideas, cómo se tejen las relaciones sociales entre los primeros habitantes de Suba y los nuevos pobladores que llegan con otros principios, pero que llegan a formar parte de esta zona. A través de una aproximación teórica y empírica, al autor analiza el fenómeno de Suba que consiste en que de ser una población pequeña y rural pasa a una población grande y vinculada con la vida de la ciudad. También, este autor plantea tres ejes temáticos principales que son: La memoria colectiva como una herramienta de análisis de la semiótica urbana, la transformación del espacio rural a urbano y la influencia del proceso de urbanización en Suba en sus primeros habitantes. Dentro del primer tema encontramos que Suba puede verse como una localidad que se une al crecimiento poblacional de Bogotá a partir de la década del cincuenta, que trae consigo una serie de efectos sociales que merecen investigación y que hacen que la vida en Suba gire en torno al cambio de los espacios rurales a sectores urbanos. Esto hace que Suba afronte su propio proceso de urbanización, al pasar de un tipo de socialización rural comunitaria a uno mucho más individual, que afecta el comportamiento de las personas. El proceso de urbanización que generó nuevas dinámicas sociales continúa y se sigue edificando hasta la actualidad, lo cual hace que aquellas personas que vivían en Suba desde sus inicios se vinculen con las distintas y nuevas formas de vivir y de habitar la ciudad. El resultado en la población puede verse en los cambios de los comportamientos sociales y en que la interacción con las personas nuevas que llegan a Suba se vuelve mucho más compleja. Este autor muestra cómo el proceso urbanístico ha influenciado en la cotidianidad y en la interacción de los habitantes de Suba, para ello entrevista personas que han vivido casi siempre en Suba. Dentro de los cambios que han tenido los habitantes están: las variaciones en las actividades de ocio y espacios libres, pues los habitantes ya no van a La Conejera, por ejemplo sino al centro comercial, ya que la presencia de estos nuevos espacios hace que las personas modifiquen sus rutinas de uso del tiempo libre. Esto conlleva a que en.

(18) 18. Suba se transformen sus maneras de sociabilidad, cotidianidad e interacción y que cambie la vida del campo por la vida de la ciudad.. 2. Justificación 2. 1. Desde lo teórico. Los estudios del centro comercial se han constituido como parte importante de las investigaciones teóricas actuales, en cuanto lugar o espacio que impacta la ciudad desde diferentes ámbitos. Desde los estudios arquitectónicos y urbanísticos que integran los estudios de una ciudad hasta la importancia que tiene un centro comercial en las nuevas dinámicas de habitabilidad y comunicación que ofrecen éstos en una ciudad. Es importante anotar que esta investigación se justifica desde el campo teórico en la medida en que intenta ofrecer algunos elementos que contribuyan a entender más cómo se evidencia el uso de diferentes símbolos en dicho espacio que ha sido creado en esencia como un factor de mercado y de consumo y que sin embargo, ofrece otros elementos que contribuyen a acercarse a éste no sólo para “comprar” en su esencia principal, sino que buscan llenar otros espacios y “necesidades” de las familias que asisten frecuentemente allí. 2. 2. Desde el campo educación-comunicación. Para una maestría en comunicacióneducación es importante analizar los elementos simbólicos que utiliza el centro comercial Plaza Imperial para transformar la cotidianidad de las personas, ya que se ubica estratégicamente en un sistema de comunicación con diversos aspectos y elementos que nos acercan más a la posibilidad de conocer y comprender una de las tantas formas de comunicación, que para este caso, se torna muy importante en la ciudad, ya que se generan nuevas formas de apropiación de ésta a través de la percepción de ciertos espacios habitualmente visitados.. 2. 3. Desde la línea cultura urbana. Hoy el centro comercial se ha constituido como unos de los elementos más significativos en la ciudad. Esta importancia se relaciona no solamente con aspectos urbanísticos, sino con lo que representa para las personas que.

(19) 19. los visitan y realizan una variedad de actividades tornándose en una práctica que se vuelve cotidiana. Así, un centro comercial como Plaza Imperial tiene elementos simbólicos que son asimilados por las personas y dentro del cual desplazan su cotidianidad dejando de lado los lugares como tiendas, bancos, iglesia que formaban parte de Suba para realizarlos en el centro comercial. Indagar en estos elementos simbólicos se constituye en una posibilidad de conocerlos. Es importante para la línea de investigación en Cultura urbana observar un centro comercial como un factor fundamental en el desarrollo de las ciudades, ya que éste debe tener sus rasgos propios que lo convierten en un “transformador” a través de elementos simbólicos. Este fenómeno y su relación con las personas hacen que nuestro habitar la ciudad se plantee de diferentes formas y generen nuevas dinámicas para acceder a ella. De acuerdo con lo anterior, indagar en los elementos simbólicos que presenta el centro comercial Plaza Imperial y con los cuales se modificó la cotidianidad de los habitantes de Suba se justifica en la medida en que nos aporta algunos elementos para comprender la ciudad y en específico esta zona que forma parte de uno de los desarrollos urbanísticos más importantes de Bogotá y en la cual las nuevas prácticas familiares contribuyen. a. considerar a Suba como una zona en donde se observa cómo un centro comercial impacta no sólo lo urbanístico, sino las relaciones familiares.. 3. Problema de Investigación En 1994 se construye el primer centro comercial en Suba, Subazar, vino luego Centro Suba en 1995 y posteriormente en 2005 Plaza Imperial y en 2007 Fiesta Suba. Cerca de 10 u 11 años fueron suficientes para que el paisaje, las vías, las viviendas de Suba fuera modificado y trasformado. Pero quizá lo que más se ha modificado es la cotidianidad de los habitantes de la zona quienes de las tiendas de lo llamado “líchigo” y panaderías de vieja data se ha pasado a las grandes superficies, los almacenes de cadena y marcas que constituyen hoy por hoy el centro de acopio y abastecimiento de las necesidades básicas de las familias de Suba: Ropa, alimento y servicios, entre otros, presentándose.

(20) 20. así nuevas e importantes dinámicas, ya que alrededor de los centros comerciales se establecen nuevos barrios, nuevos estilos de vida y principalmente nuevas formas de habitar la ciudad. La ciudad gira entorno a los centros comerciales y a su vez las familias construyen su vida alrededor de éstos. Es curioso observar cómo los conjuntos residenciales actualmente se promocionan mencionando siempre el centro comercial más cercano y esto eleva, supuestamente, tanto el costo como el estrato de éstos, haciendo que incluso las personas ubiquen el centro comercial como lugar habitacional propio. En este sentido, el centro comercial presenta una variedad de elementos simbólicos a través de los cuales transforma y modifica, no sólo en el plano urbanístico la ciudad, sino la vida misma de sus habitantes. Frente a esto, la pregunta de investigación es ¿CUÁLES ELEMENTOS SIMBÓLICOS EN PLAZA IMPERIAL MODIFICARON LA COTIDIANIDAD DE LOS HABITANTES DE SUBA? 4. Objetivos De acuerdo con los antecedentes revisados y desde el planteamiento del problema esta investigación establece los siguientes objetivos: 4.1. General Definir y analizar los elementos simbólicos a través de los cuales el Centro Comercial Plaza Imperial modificó la cotidianidad de los antiguos habitantes de Suba 4.2. Específicos 4. 2.1. Describir la construcción y distribución del espacio físico de Plaza Imperial 4. 2.2. Caracterizar el tipo y especialidad de los almacenes presentes en Plaza Imperial 4. 2.3. Observar las acciones y recorridos de los visitantes de Plaza Imperial en diferentes días y horarios 4.2.4. Determinar el perfil de Plaza Imperial.

(21) 21. Los objetivos específicos se establecen en términos de observar, describir, caracterizar y determinar, ya que se hace necesario seguir estas acciones para lograr identificar los elementos simbólicos más importantes en este centro comercial que repercutieron en la cotidianidad de los habitantes de esta zona..

(22) 22. CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO. 1. Categorías Para poder responder la pregunta ¿cómo los centros comerciales utilizan elementos simbólicos que transforman la cotidianidad de los habitantes de Suba? Se requiere usar las categorías ESPACIO, SÍMBOLO y COTIDIANIDAD. Estos conceptos se relacionan con el centro comercial ya que éste se configura como un lugar en donde se manifiesta lo simbólico no sólo en lo que representa, sino en las modificaciones simbólicas que se generan en la relación con sus habitantes y las transformaciones en la cotidianidad de los mismos. Considero pertinente partir desde los aportes de Yuri Lotman en cuanto a la definición de símbolo y texto. En cuanto a los conceptos de espacio y cotidianidad se tomaron los aportes de Gaston Bachelard y De Certeau respectivamente. Para empezar a hablar de símbolo, se hace necesario revisar los aspectos más importantes de éste, ya que, como plantea Sola-Morales en Hacia una epistemología del concepto de símbolo “Con frecuencia, sobre todo, en el ámbito cultural occidental, el término símbolo (symbolon) ha poseído usos y aplicaciones heterogéneas en los diversos sistemas sociales, dado que es multivalente y ambiguo en sí mismo” (Sola-Morales, 2014, p. 11). Esta apreciación se ha dado desde una gran variedad de autores quienes, por lo general, empiezan sus disertaciones desde la idea de la ambigüedad, la plurivalencia y la polisemia del concepto de símbolo. A partir de esta idea, esta autora nos remite al cartesianismo para plantear el carácter ontológico y antropológico del símbolo para llegar a afirmar que el símbolo es “el fundamento mismo del pensamiento humano” (SolaMorales, 2014, p. 12). Así mismo en este artículo, se plantea la necesidad de diferenciar entre lo simbólico y el símbolo en la medida en que lo simbólico es una característica de la condición humana, ya que el ser humano siempre está recurriendo a imágenes, palabras y otros tipos de mediaciones, por su parte, el símbolo es de carácter histórico, ya que “los símbolos podrán cambiar en cada época en función de diferentes modas o.

(23) 23. tendencias” y además se observa cómo en diferentes culturas o países existen símbolos diferentes” (Sola-Morales, 2014, p. 14). A pesar de este aporte en la búsqueda de una conceptualización de símbolo, el aporte de Sola- Morales está dado desde un punto de vista cultural. Por ello, se hace necesario recurrir a otros estudios para obtener así mayor claridad. En los trabajos que se presentan en La ciencia de la semiótica (1973), que es una recopilación de trabajos de Charles Sanders. Peirce (1839-1914) encontramos la. definición que hace “el padre de la semiótica” respecto al signo: “Un signo, o representamen, es algo que, para alguien, representa o se refiere a algo en algún aspecto o carácter. Se dirige a alguien, esto es, crea en la mente de esa persona un signo equivalente, o, tal vez, un signo aún más desarrollado. Este signo creado es lo que yo llamo el interpretante del primer signo. El signo está en lugar de algo, su objeto. Está en lugar de ese objeto, no en todos los aspectos, sino sólo con referencia a una suerte de idea, que a veces he llamado el fundamento del representamen” (Peirce, 1973, p. 22) En este sentido, un signo representa una idea pero está dado por un objeto, este proceso se da a través de la abstracción. En cierto sentido, el nivel de abstracción y su relación con el objeto es lo que lleva a Peirce a clasificar los signos en: ícono, índice y símbolo. Se hace necesario aclarar la diferencia entre estos tres elementos, puesto que en este trabajo se toma solamente el concepto de símbolo. Para Peirce “Un ícono es un signo que se refiere al objeto al que denota meramente en virtud de caracteres que le son propios, y que posee igualmente exista o no exista tal Objeto” (Peirce, 1973, p. 30. Numeral 247) Planteado así, se puede decir que el ícono es una representación casi literal del objeto. Es decir se acerca mucho más a lo que quiere representar. En cuanto a índice lo define como “signo que se refiere al Objeto que denota en virtud de ser realmente afectado por aquel Objeto” (Peirce, 1973, p. 30. Numeral 247) Aquí el signo afecta al objeto, en la medida en que se apropia, por decirlo así, de alguna cualidad o característica del signo para presentarse como índice..

(24) 24. Como tercer signo está el símbolo y Peirce lo define como “un signo que se refiere al Objeto que denota en virtud de una ley, usualmente una asociación de ideas generales que operan de modo tal que son la causa de que el Símbolo se interprete como referido a dicho Objeto” (Peirce, 1973, p. 30. Numeral 249) En este caso, el símbolo está dado por una “ley” o “convención”, pues más adelante en el numeral 307 Peirce afirma con referencia al símbolo “que está constituido como signo mera o fundamentalmente por el hecho de que es usado y entendido como tal, sea el hábito natural o nacido por convención, y con prescindencia de los motivos que originalmente llevaron a su selección” (Peirce, 1973, p. 62. Numeral 307). Para concluir los aportes de Peirce, Douglas Niño (2013) considera que dentro de los elementos Está aquello que representa al signo (objeto), está la respuesta que se genera con el signo (…). La interpretación no es en el vacío sino en relación con algún propósito. La aparición del propósito permite lograr o fallar en él. Es decir, si uno quiere interpretar algo también está el riesgo de la mal interpretación (Niño, 2013, 29) A manera de síntesis de lo planteado por Peirce, el siguiente diagrama muestra los elementos que intervienen en el proceso de semiosis, partiendo del signo. Se hace la aclaración que los términos significante, significado y referente no son usados por Peirce, sin embargo, se hace la asociación para relacionarlos con otros planteamientos semióticos..

(25) 25. “en alguna relación” Representamen (Significante). SIGNO “por algo” Fundamento (Referente-objeto). “para alguien” Interpretante (significado). Desde este punto de vista, el símbolo es un signo pero su característica principal, según Peirce, es en cuanto sigue en relación con el objeto pero se da desde lo convencional. Lotman (1922-1993) desde una nueva perspectiva, habla del símbolo e incluso, toma postura frente a lo planteado por Peirce para debatirlo y agregarle nuevos elementos. Para Lotman (1996), los estudios de la semiótica se remontan a dos corrientes anteriores que están fuertemente representadas en Peirce y Morris, por un lado y a Saussure por otro. Pero estos planteamientos teóricos, continúa Lotman, son reduccionistas puesto que observan los símbolos aisladamente mas no en relación y como parte de un sistema. Este sistema en Lotman es lo que luego viene a llamarse semiosfera, de la cual parte para posteriormente hablar, definir y caracterizar el símbolo. Así es importante comprender el origen de la semiosfera dado que como sistema, un centro comercial encierra una gran variedad de elementos dentro del cual se establece la semiosis o espacio donde se relacionan los símbolos. Así, para Lotman (1996) la. semiosfera. es entendida como un espacio abstracto. encerrado en sí mismo en donde resulta posible la realización de procesos comunicativos y la producción de nueva información. A su vez este espacio, semiosfera, es un “gran sistema” llamado espacio semiótico. En. conclusión, la semiosfera “es el espacio.

(26) 26. semiótico fuera del cual es imposible la existencia misma de la semiosis” (Lotman, 1996, p. 24). Este elemento teórico es importante para el desarrollo de este trabajo, puesto que nos lleva a entender, el centro comercial como una semiosfera en donde se ponen en práctica y relación una gran variedad de símbolos que lo constituyen en sí mismo y que además sólo son comprensibles en ese mismo espacio. Es allí en donde se generan, se apropian y se establecen elementos simbólicos que construyen una nueva cotidianidad y que definen nuevos comportamientos. En este aspecto teórico, es importante resaltar los rasgos distintivos que plantea Lotman en cuanto a la semiosfera, ya que constituyen y se pueden evidenciar en el estudio de un centro comercial. Lotman considera que la semiosfera se caracteriza por dos rasgos distintivos que son: su carácter delimitado y la irregularidad semiótica. El carácter delimitado de la semiosfera se refiere al hecho de que dentro de este campo semiótico, se pueden presentar diferentes lenguajes. Aquí es necesario comprender que para Lotman un lenguaje es “Cualquier sistema organizado que sirve de medio de comunicación y que emplea signos” (Lotman, 1982, p. 14). Estos lenguajes están relacionados para que se dé el espacio semiótico. Para Lotman (1996) un concepto muy importante dentro de este primer rasgo distintivo es el de frontera y junto a éste. homogeneidad e individualidad. En donde, esta. semiosfera es de “carácter cerrado” de ahí su homogeneidad e individualidad y la frontera “es la suma de los traductores –“filtros”- (…) a través de los cuales un texto se traduce a otro lenguaje (o lenguajes) que se halla fuera de la semiosfera dada (Lotman, 1996, p. 24) El segundo rasgo de la semiosfera es lo llamado por Lotman como irregularidad semiótica. Este aspecto se relaciona con que “de la posición del observador depende por dónde pasa la frontera de una cultura dada” (Lotman, 1996, p. 24) En este proceso de conceptualización de Lotman, luego del análisis de la semiosfera, se llega al concepto de símbolo, que se convierte en la categoría principal de este trabajo,.

(27) 27. ya que de éste se parte para responder a la pregunta cuestionadora. De ahí que es importante tomar los diferentes aspectos que giran en torno al concepto de símbolo. Lotman considera que “La palabra «símbolo» es una de las más polisémicas en el sistema de las ciencias semióticas” (Lotman, 1996, p. 143) y plantea cómo “aunque no sepamos qué es el símbolo cada sistema sabe qué es “su símbolo” y necesita de él para el funcionamiento de su estructura semiótica” (Lotman, 1996, p. 144). En este sentido, la importancia de la identificación del signo tiene que ver más con su funcionalidad dentro de la cultura. Sin embargo, el símbolo está dado desde una dualidad: el contenido y la expresión en donde “cierto contenido que, a su vez, sirve de plano de expresión para otro contenido, por lo regular más valioso culturalmente” (Lotman, 1996, p. 144). Si bien en el campo de la semiótica se suele usar indiscriminadamente términos como símbolo, signo, ícono, índice, etc., Lotman define que el signo se diferencia del símbolo en un aspecto de la relación dual (contenido- expresión), ya que “El símbolo se distingue del signo convencional por la presencia de un elemento icónico, por determinada semejanza entre el plano de la expresión y el del contenido” (Lotman, 1996, p. 155). Se comprende aquí, entonces, que la diferencia entre el signo y el símbolo se da en el sentido en que en el signo la expresión se acerca o se asemeja más al contenido. Lotman define la doble naturaleza del símbolo en relación con la cultura estableciendo que: Por una parte, al atravesar el espesor de las culturas, el símbolo se realiza en su esencia invariante. En este aspecto podemos observar su repetición. El símbolo actuará como algo que no guarda homogeneidad con el espacio textual que lo rodea, como un mensajero de otras épocas culturales (= otras culturas), como un recordatorio de los fundamentos antiguos (= «eternos») de la cultura. Por otra parte, el símbolo se correlaciona activamente con el contexto cultural, se transforma bajo su influencia y, a su vez, lo transforma. Su esencia invariante se realiza en las variantes. Precisamente en esos cambios a que es sometido el sentido «eterno» del símbolo en un contexto cultural dado, es en lo que ese contexto pone de manifiesto de la manera más clara su mutabilidad (Lotman, 1996, p. 102).

(28) 28. Dentro de la conceptualización que hace Lotman sobre el símbolo tenemos. la. diferenciación entre signos complejos y signos simples y cómo éste puede ser expresado en una forma verbal-visual sincrética, que, por una parte, se proyecta en el plano de diferentes textos, y, por otra, se transforma bajo la influencia inversa de los textos. También, Lotman afirma que el símbolo se distingue del signo convencional por la presencia de un elemento icónico, por determinada semejanza entre el plano de la expresión y el del contenido. La diferencia entre los signos icónicos y los símbolos puede ser ilustrada mediante la antítesis del ícono. “Se trata de inducir al perceptor a creer en una completa semejanza” (Lotman, 1996, p. 108). En el ícono (y en el símbolo en general) la no proyección del plano de la expresión sobre el plano del contenido entra en la naturaleza del funcionamiento comunicativo del signo. En donde la expresión únicamente alude al contenido. También se dice aquí, de acuerdo con Lotman que el ícono se fusiona con el índice, pues la expresión señala el contenido en la misma medida en que lo representa. Un aspecto importante es la afirmación acerca de que el símbolo presenta cierta convencionalidad. Y esto lo podemos notar claramente en un centro comercial, pues para su construcción, se hace una “representación” de espacios conocidos o que permanecen en la “reminiscencia”, según Lotman, de quien interpreta dichos símbolos. Para el estudio de Plaza Imperial se ha tomado el concepto de símbolo ya que, si atendemos a los dos planteamientos anteriores, Peirce y Lotman, símbolo, tiene una relación más estrecha con lo cultural en el sentido en que los símbolos que encontramos allí representan algo para sus visitantes, pero esta representación se da en ese contexto, y en una convencionalidad que permite establecerlos como símbolos. De acuerdo con lo dicho anteriormente, el símbolo se presenta permanentemente en un centro comercial en tanto, como espacio, está diseñado arquitectónicamente de tal manera que, por un lado inducen al visitante a realizar ciertas cotidianidades como satisfacer necesidades básicas (alimento, vestido, diversión, entre otras) y otras generadas por el consumo, pago servicios, telecomunicaciones y más allá de esto entrar en procesos de relaciones sociales y familiares. Todo esto se presenta a través de.

(29) 29. elementos como el diseño del espacio, la publicidad impresa, las vitrinas, los colores, el lema, el nombre y hasta los olores que hacen posible que un visitante los identifique como parte de su cotidianidad, ya sean conocidos previamente (la plaza, los restaurantes, las tiendas) o algunos nuevos que se logran interiorizar y asumirse como propios. El segundo planteamiento de Lotman es el concepto de texto. Aquí, Lotman parte de la idea de texto en términos lingüísticos y literarios. Para llegar a extender el concepto a la cultura, en este sentido Lotman define la categoría de texto como “un complejo dispositivo que guarda variados códigos, capaz de transformar los mensajes recibidos y de generar nuevos mensajes” (Lotman, 1996, p.82). En esta misma definición introduce otro término relacionado con la semiótica que es código. De acuerdo con esto, un código es un grupo o conjunto de signos que se relacionan entre sí. Haciendo una especie de metaforización entre texto escrito o literario se trasciende a cualquier otro elemento en donde se presenta una especie de entrecruzamiento de símbolos. EL centro comercial como construcción no sólo urbanística, sino como una forma de generar nuevos hábitos y cotidianidades es un entrecruzamiento de formas, en él el espacio, la publicidad, las formas “modernas” de economía han llevado a que los habitantes recurran a éste como una nueva forma de habitar la ciudad. Dado que el texto posee plano de expresión y plano de contenido se convierte en símbolo y es allí donde la expresión no cubre enteramente el contenido, sino que alude a él. Desde este concepto, texto, se puede afirmar que al aproximarse a la “lectura” de un centro comercial es hacer una interpretación de un código e interpretar sus componentes para descubrir lo que sus signos (símbolos) “dicen”. En términos de cultura, el centro comercial toma en cuenta los elementos que conforman su estructura y las relaciones que en ella se producen, como una manera de establecer sus mecanismos y funciones semióticas: conservación, circulación y creación de nuevos textos. Lotman sostiene que la base de la cultura la constituyen mecanismos semióticos, relacionados, en primer lugar, con la conservación de signos y textos, en segundo lugar, con su circulación y transformación y, en tercer lugar, con la producción de nuevos signos e información nueva..

(30) 30. Desde este punto de vista es muy importante acercarse al centro comercial como parte de la cultura y como un texto cultural en el cual se entrecruzan elementos semióticos que trascienden desde la cotidianidad de la casa hasta allí. Para aproximarse a los estudios del centro comercial, se hace necesario acercarnos al tema del espacio, puesto que éste en esencia forma parte del espacio urbano, ya se dijo en los antecedentes, cómo hay muchos estudios del centro comercial que se limitan a la perspectiva urbanística y arquitectónica, si bien esto es un punto de partida, la categoría de espacio tomado en este trabajo conlleva a observarlo como un concepto que ha sido tratado desde diferentes ópticas. Rocío Zabaleta en Apuntes sobre semiología urbana y conformación de identidades en el espacio cochabambino afirma que Los espacios son un marco de vida para el ser humano, los usa para desarrollar su cotidiano vivir; las formas urbanas como: las calles, los monumentos, los barrios, el diseño y la arquitectura, la distribución espacial, generan significados complejos vinculados con lo histórico, lo ideológico y determinados por las prácticas económicas. (Zabaleta, 2009) Es así como un centro comercial, como espacio mismo inmerso en una ciudad, genera significados que son apropiados por sus visitantes y que logran, incluso, modificar y generar nuevos estilos de vida. Dado que el interés de este trabajo se refiere al hecho de observar el centro comercial Plaza Imperial como un espacio que evoca la casa familiar de los antiguos habitantes de Suba, el concepto de espacio está relacionado con aspectos psicológicos, más que a nivel urbanístico y arquitectónico, por esto la categoría de Bachelard, topoanálisis, es la más apropiada, puesto que a través de ésta se logra hacer una aproximación desde lo que significa el centro comercial en términos de remembranza de la casa en donde crecieron y construyeron familia. Dentro de la conceptualización de espacio, Bachelard considera que el espacio es un lugar habitado y que es físicamente posible reconocerlo. Tiene una estructura arquitectónica que lo lleva a ser simbólico desde los “fósiles de duración” que son como.

(31) 31. recuerdos inconscientes inmóviles, tanto más sólidos cuanto más especializados. El espacio también se relaciona con aspectos como el espacio feliz, los espacios amados, espacios de odio y combate, etc., relacionados con los recuerdos que nos generan los lugares de la casa, en este sentido, dice Bachelard Creemos a veces que nos conocemos en el tiempo, cuando en realidad sólo se conocen una serie de fijaciones en espacios de la estabilidad del ser, de un ser que no quiere transcurrir, que en el mismo pasado va en busca del tiempo perdido, que quiere "suspender" el vuelo del tiempo. En sus mil alvéolos, el espacio conserva tiempo comprimido. El espacio sirve para eso (BACHELARD, 2000, p.31) El topoanálisis como categoría de Bachelard se nos presenta como un aporte en el sentido en que ésta se constituye como una auxiliar del psicoanálisis, así “El topoanálisis sería, pues, el estudio psicológico sistemático de los patajes de nuestra vida íntima” (BACHELARD, 2000, p. 31) Aquí, el autor nos da, en cierta forma una metodología del topoanálisis ya que dice que el topoanalista se debe preguntar "¿Era grande la habitación? ¿Estaba muy atiborrada de objetos la guardilla? ¿Era caliente el rincón? ¿De dónde venía la luz? ¿Cómo se saboreaban los silencios, tan especiales, de los diversos albergues del ensueño solitario?" (BACHELARD, 2000, p.31). Otras ideas propuestas por este autor y que contribuyen al análisis del centro comercial son que habitamos nuestro espacio vital de acuerdo con todas las dialécticas de la vida, cómo nos enraizamos, de día en día, en un "rincón del mundo" (casa). Todo espacio realmente habitado lleva como esencia la noción de casa. Localizar un recuerdo en el tiempo es sólo una preocupación de biógrafo y corresponde únicamente a una especie de historia externa, una historia para uso exterior, para comunicar a los otros. Más profunda que la biografía, la hermenéutica debe determinar los centros de destino, despojando a la historia de su tejido temporal conjuntivo, sin acción sobre nuestro propio destino. Para el conocimiento de la intimidad es más urgente que la determinación de las fechas la localización de nuestra intimidad en los espacios. En el estudio del centro comercial cobra importancia el significado de cada uno de los espacios, ya que como dice Bachelard: “La fenomenología del ensueño puede despejar el complejo de memoria y de imaginación. Se hace necesariamente sensible a las.

(32) 32. diferenciaciones del símbolo. El ensueño poético, creador de símbolos, da a nuestra intimidad una actividad polisimbólica” (BACHELARD, 2000, p.44) y si traemos a la actualidad este aspecto, el centro comercial como estructura física, como espacio, se convierte en generador de nuevas simbologías habitacionales de la ciudad. También dice Bachelard (2000) que los habitantes de la gran ciudad (el autor está hablando de 1957) viven en cajas superpuestas, entonces qué podemos decir ahora que los formas urbanísticas y arquitectónicas han cambiado radicalmente los espacios habitacionales y nos han llevado a generar nuevos elementos simbólicos. El número de la calle, la cifra del piso fijan la localización de nuestro "agujero convencional", pero nuestra morada no tiene espacio en torno de ella ni verticalidad en sí (…) Sobre el suelo las casas se fijan con el asfalto para no hundirse en la tierra (…) La casa no tiene raíces (…) los rascacielos no tienen sótano. Desde la acera hasta el techo, los cuartos se amontonan y el toldo de un cielo sin horizonte tiñe la ciudad entera. Los edificios no tienen en la ciudad más que una altura exterior. Los ascensores destruyen los heroísmos de la escalera. Ya no tiene ningún mérito vivir cerca del cielo (BACHELARD, 2000:44,45) Para De Certeau (2000), lo cotidiano se define en términos de maneras de hacer en un espacio determinado en donde los relatos son recorridos de espacios y las estructuras narrativas tienen valor de sintaxis espaciales. En este sentido, De Certeau plantea que “Todo relato es un relato de viaje, una práctica del espacio” (128) Este tema se relaciona con la cotidianidad ya que, según él, las prácticas de espacio se dan en éstas porque constantemente hacemos referencia al espacio ya sea por ubicación de las cosas, por indicaciones, por lugares y por leyendas o relatos que nos dan una idea espacial. Con todo lo anterior, De Certeau habla de la semántica del espacio, es decir se relaciona con el significado, que se presenta en las acciones narrativas. Éstas presentan formas elementales de las prácticas organizadoras de espacio como el mapa, el recorrido, el deslinde y las localizaciones enunciativas (discurso) (129) Este autor plantea la diferenciación entre espacios y lugares. Dentro de los aspectos que los diferencias están, por ejemplo que un lugar es el orden (cualquiera que sea) según el cual los elementos se distribuyen en relaciones de coexistencia. Generalmente dos cosas.

(33) 33. no están en el mismo sitio. Cada cosa “tiene su lugar” o como suele decirse “un lugar para cosa y una cosa para cada lugar”. Así, “un lugar es una configuración instantánea de posiciones. Implica una indicación de estabilidad” (129) De ahí surge la idea que hay espacio en cuanto se toman en consideración los vectores de dirección, las cantidades de velocidad y la variable del tiempo. El espacio es un cruzamiento de movilidades. Está de alguna manera animado por el conjunto de movimientos que ahí se despliegan. Espacio es el efecto producido por las operaciones que lo orientan y lo circunstancian. La relación espacio-lugar consiste en que el espacio es al lugar lo que se vuelve la palabra al ser articulada, es decir cuando queda atrapado en la ambigüedad de una realización, transformado en un término pertinente de múltiples convenciones, planteado como el acto de un presente (o de un tiempo), y modificado por las transformaciones debidas a contigüidades sucesivas. Se diferencia del lugar en su característica de univocidad y estabilidad de las cosas, como se mencionó antes. En suma, el espacio es un lugar practicado, es decir, el lugar es uso que le damos al espacio. De esta forma, la calle geométricamente definida por el urbanismo se transforma en espacio por intervención de los caminantes. En la oposición entre espacio y lugar encontramos dos tipos de determinaciones que para De Certeau son: Una, “por medio de los objetos que podrían finalmente reducirse al estar ahí de un muerto, ley de un "lugar" otra, por medio de operaciones que, atribuidas a una piedra, a un árbol o a un ser humano, especifican "espacios" mediante las acciones de sujetos históricos” (De Certeau, 2000, p.30). En conclusión, los relatos efectúan un trabajo que transforma los lugares en espacios o los espacios en lugares. Dentro de los relatos, se reconocen dos formas de presentar el espacio el mapa y el recorrido (tour). El primero hace sobretodo descripción del espacio y los lugares y el segundo presenta acciones o movimientos. Desde la otra práctica organizadora del espacio están los deslindes. En esta forma los relatos están compuestos de fragmentos tomados de historias anteriores y "trabajados" artesanalmente en conjunto. Según el autor, esto se presenta principalmente en la narración oral que no deja labor interminable de componer espacios, verificarlos, confrontar y desplazar fronteras..

(34) 34. Frente a lo que manifiestan los relatos se encuentran la dimensión (extensionalidad), la orientación (vectorialidad), la afinidad (homografías), etcétera. Sin embargo, De Certeau hace énfasis en la división del espacio o la estructura en que se permite juegos de espacio. También dice el autor con referencia a este punto que Desde la distinción que separa al sujeto de su exterioridad hasta las divisiones que localizan objetos, desde el hábitat (que se constituye a partir del muro) hasta el viaje (que se construye con base en el establecimiento de una "otra parte" geográfica o de un "más allá" cosmológico), y en el funcionamiento del tejido urbano y en el del paisaje rural, no hay espacialidad que no organice la determinación de fronteras (De Certeau, 2000, p.135) De Certeau considera que el papel básico del relato es crear un teatro de acciones, por un lado y establecer la frontera y el puente, por otro. Abre un teatro de legitimidad para acciones efectivas. Crea un campo que autoriza prácticas sociales arriesgadas y contingentes. Y en cuanto a las fronteras y puentes, los relatos están animados por esta contradicción en donde existe un espacio (legítimo) y su exterioridad (extranjera). En medio de estos polos está la región que es un espacio creado por dicha interacción. Así que en un mismo lugar hay tantas "regiones" como interacciones o encuentros den. Un elemento importante que habla este autor es lo referente a las fronteras y considera que el relato no se cansa de poner fronteras, las multiplica cuando el relato pone interacciones entre personajes, cosas, animales, seres humanos: los actantes se reparten lugares al mismo tiempo que predicados (bueno, astuto, ambicioso, necio, etcétera) y movimientos (adelantarse, sustraerse, exiliarse, regresar, etcétera). Los límites (frontera) están trazados por los puntos de encuentro entre las apropiaciones progresivas (la adquisición de predicados en el curso del relato) y los desplazamientos sucesivos (movimientos internos o externos) de los actantes. Dentro de este aspecto aparece el delincuente que vendría siendo aquel que transgrede dicha frontera, ya que éste sólo existe al desplazarse. De Certeau plantea, entonces, el espacio como elemento de prácticas cotidianas, la percepción del espacio desde la cotidianidad y en este sentido, un centro comercial es “recorrido” por sus visitantes,. en donde se ponen en práctica. dimensiones como.

(35) 35. vectorialidad, extensionalidad, frontera, puente, etc. que hace que se modifiquen o se generen nuevas cotidianidades. Si partimos del centro comercial como un texto en donde se presenta un entrecruzamiento de formas simbólicas, construido como espacio físico en donde se modifica la cotidianidad de los visitantes, tenemos que la relación espacio-símbolocotidianidad se refleja en tanto, el centro comercial es construido con otro fin (consumo) pero se constituye en una nueva forma de habitar la ciudad.. ESQUEMA CONCEPTUAL ESPACIO. SÍMBOLO. COTIDIANIDAD. BACHELARD. LOTMAN. DE CERTEAU Espacios-lugares. Topoanálisis ¿Cómo. está. Texto-símbolo. construido ¿Cuáles. elementos. Recorridos se ¿Cuáles son los recorridos. físicamente Plaza Imperial? constituyen como símbolos cotidianos que realizan sus ¿Cuáles elementos en su en Plaza Imperial? aspecto. físico. son. remembranza de la casa de los visitantes?. habitantes?.

(36) 36. 2. La casa Para Bachelard, la casa es nuestro rincón del mundo. “Así la casa no se vive solamente al día, al hilo de una historia, en el relato de nuestra historia. Por los sueños las diversas moradas de nuestra vida se compenetran y guardan los tesoros de los días antiguos” (BACHELARD, 2000, p. 29). También para este autor la casa guarda recuerdos que se convierten en imágenes que conservan una tonalidad distinta, como lo dice el mismo Bachelard “Cuando vuelven, en la nueva casa, los recuerdos de las antiguas moradas, vamos al país de la Infancia Inmóvil, inmóvil como lo inmemorial” (BACHELARD, 2000, p.29) Y esto se da porque revivimos recuerdos de protección. Este aspecto es bastante interesante, ya que, en últimas traemos a nuestra mente esos lugares, porque nos producen recuerdos de diferente índole de protección, de confort, de añoranza, de abrigo. Pero también son recuerdos de nuestros olvidos alojados en nuestro inconsciente. Como dice el autor “Nuestra alma es una morada. Y al acordarnos de las "casas", de los "cuartos", aprendemos a "morar" en nosotros mismos” (BACHELARD, 2000, p.23) y esa relación dual, de dos sentidos, posee las imágenes de la casa, ya que éstas “están en nosotros tanto como nosotros estamos en ellas”. La casa alberga el ensueño, la casa protege al soñador, la casa nos permite soñar en paz. La casa es uno de los mayores poderes de integración para los pensamientos, los recuerdos y los sueños del hombre. La casa también se asume desde dos puntos de enlace principales: 1. La casa es imaginada como un ser vertical. Se eleva. Se diferencia en el sentido de su verticalidad. Es uno de los llamamientos a nuestra conciencia de verticalidad y 2) La casa es imaginada como un ser concentrado. Nos llama a una conciencia de centralidad. Dentro del tema de la casa encontramos la casa natal que según Bachelard es más que un cuerpo de vivienda, es un cuerpo de sueño. Cada uno de sus reductos fue un albergue de ensueños. Y el albergue ha particularizado con frecuencia la ensoñación. Hemos adquirido en él hábitos peculiares de ensueño. La casa, el cuarto, el granero donde estuvimos solos, proporcionan los marcos de un ensueño interminable, de un ensueño.

(37) 37. que sólo la poesía, por medio de una obra, podría terminar, realizar. La soledad se asocia al cuarto, la sala donde reinaron los seres dominantes. “La casa natal es una casa habitada. Los valores de intimidad se dispersan en ella, se estabilizan mal, padecen dialécticas. La casa natal está físicamente inscrita en nosotros” (BACHELARD, 2000, p. 35) La casa vista desde esta perspectiva contribuye a este análisis puesto que, si bien, las familias que habitaron las casas como las que estaban alrededor de la plaza conservan en su interior ese recuerdo de ella. Algunas de estas casas, a pesar de que se hayan transformado físicamente, conservan esos recuerdos, incluso, algunas abuelas siguen viviendo allí como una forma de permanecer en su casa. Pero los domingos van a Plaza Imperial a comer con sus nietos. Para este estudio entendemos la casa como el lugar primario habitacional, podemos decirlo así, en donde se empezó a formar y mantener a las familias. La casa se relaciona con los momentos en familia, con el primer lugar habitado, donde se crece. Suena curioso por ejemplo que una de las familias tradicionales de Suba, Los Rojas, eran propietarios de dos casas muy grandes, una de ellas estaba ubicada a seis cuadras de la plaza fundacional. Esta casa con el tiempo fue reducida y allí se construyó luego Centro Suba. Es decir, la casa pasó a ser un centro comercial.. 3. El centro comercial En los últimos años, el centro comercial ha cobrado importancia en variados aspectos. Se habla de éstos cuando se habla de ciudad, de consumo, de moda, de centros urbanos, de lugares extraordinarios, de espacios congestionados. La prensa casi siempre menciona algún aspecto: los más cotizados, los más elegantes, los más visitados. Noticias diarias, accidentes, demandas, cierres, etc., casi siempre se están mencionando y más en este momento cuando forman parte de la cotidianidad de las personas que se admiran, desean, los clasifican y se cuentan dentro de los gustos íntimos de las personas: “me gusta más tal”, “no voy a ese centro comercial porque….”.Es decir el centro comercial está abarcando buena parte de la vida de las personas..

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