El espacio comercial de Fontibón en la encrucijada de lo local y lo global
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(2) Índice 1. Introducción 1. 1.1 Justificación 1.2 Contexto de la investigación 1.3 Inquietud y objetivos 1.4 Horizonte teórico 1.5 Horizonte metodológico 2. Exploración de lo local y lo global en el espacio comercial 2.1 Fontibón en la encrucijada 2.1.1 Historia de Fontibón como municipio 2.1.2 La zona comercial de Fontibón 2.2 Grandes centros comerciales y periferia urbana: acercamiento a la Zona Franca de Bogotá 2.2.1 Lo local y lo global en el intercambio comercial 2.2.2 El espacio comercial globalizado y local 3. El espacio comercial local y el espacio comercial del mercado global y su relación con el entorno 3.1 Bogotá: ciudad dependiente 3.2 Condiciones morfológicas preexistentes: zona analizada del circuito tradicionalmoderno. 3.3 Las condiciones de vinculación local-global de Fontibón en su comercio 3.4 La lógica del capital en el espacio comercial de Fontibón 3.5 Circuito tradicional y circuito moderno en el espacio comercial 3.6 El sentido de la indagación: lo local y lo global en el comercial espacio urbano como formación socioeconómica 4. Herramientas y desarrollo metodológicos 4.1 Generalidades de la zona de estudio 4.1.1 El centro comercial fundacional de Fontibón y la Zona Franca de Bogotá: 4.1.2 Población involucrada en el estudio 4.1.3 Enfoque de la investigación 4.2 Medios de recopilación de información 4.3 Perspectiva económica de la ciudad en materia de comercio 4.4 La morfología del barrio de Fontibón y su heterogeneidad 2.
(3) 4.4.1 Espacio comercial consolidado 4.4.2 Espacio comercial en consolidación 4.5 La morfología de la Zona Franca de Bogotá y su homogeneidad 4.5.1 El principio de Posibilidad en la legislación colombiana 4.5.2 La Zona Franca y su relación con la población próxima 4.5.3 La zona comercial de Fontibón y su relación con Zona Franca. 5. El circuito tradicional y la Periferia Global urbana: sus implicaciones urbanas en Fontibón 5. 1 La discusión abierta sobre las clases de comercio y la ciudad 5.2 Nuevos horizontes de indagación en Fontibón 5.3 Reflexiones al espacio de investigación en ciencias sociales Bibliografía Anexos. 3.
(4) 1. Introducción La morfología urbana está en constante cambio de acuerdo a las necesidades que la ciudad va adquiriendo por su crecimiento en extensión, densificación y proyectos distritales-estatales, un espacio de este conglomerado especialmente sensible a los cambios en distinta magnitud es la zona comercial, la cual experimenta fluctuaciones de distintos alcances que tienen incidencia en el tejido morfológico del barrio. Para esta indagación, el espacio comercial y su relación con el tejido urbano es una forma de hacer conversar el pasado de la localidad con los actuales usos comerciales, los cuales se van desarrollando a medida que nuevas centralidades surgen en las localidades van adquiriendo mayor tamaño y por ende requieren servicios más autónomos con respecto al centro de la ciudad. Esto ocurrió con Fontibón, hasta 1954 había sido un municipio aledaño con raíces que se remontan al siglo XIX y hasta el siglo XVII como pueblo indígena, el cual comenzó a ser anexado a la ciudad, pero conservando parte de su construcción en plano original en damero, razón por la cual, como se dilucidará a lo largo del trabajo, se seleccionó una zona específica de la localidad de Fontibón que se ha desarrollado aledaña al parque de Fontibón para dar cuenta del comercio consolidado y el que se encuentra en proceso de consolidación en dicho centro. La situación periférica de Fontibón en relación de la ciudad que le lleva a conservar amplios espacios de antiguas haciendas y una ubicación estratégica que conecta el occidente del país con el aeropuerto internacional El Dorado, propició la construcción de la Zona Franca de Bogotá, un conjunto de estructuras de almacenamiento e industriales cuya operación va guiada a la recepción, almacenamiento de mercancías provenientes del comercio internacional, estructuras cada vez más frecuentes como mecanismo de conexión de los países del Caribe al Mercado Global. La relación de estos espacios comerciales, el comercio tradicional guiado al mercado local y la Zona Franca de Bogotá dirigida al mercado global, con su entorno morfológico y entre ellos, es el objeto de exploración que se piensa desarrollar en la presente investigación, como una reflexión sobre los alcances del comercio y la forma en la que adapta el territorio urbano a sus necesidades y funcionalidad de acuerdo a los alcances que. 4.
(5) le son permitidos, en la que la Zona Franca tiene una ventaja decisiva, al ser protegido y promovido por la legislación colombiana. El lector (a) encontrará a su disposición en los siguientes capítulos en primera medida la construcción y formulación del proyecto además de su pertinencia, en el segundo se realiza una exposición acerca de aspectos relevantes de la historia de Fontibón y la anexión a Bogotá y un balance sobre las reflexiones en torno al espacio comercial local y global; en tercer apartado desarrolla el sistema teórico que le da sustento a la investigación; el cuarto explica el uso de los instrumentos metodológicos y su implementación para la comprensión del espacio comercial tradicional seleccionado y el impacto local de Zona Franca. Finalmente el quinto y último capítulo está reservado a las conclusiones y el aporte que esta investigación quiere dejar. El espacio comercial del barrio seguirá evolucionando en los próximos años por la reducción de la capacidad de ofrecer empleo del sector de producción de materias primas e industrial que tiende a disminuir, propiciando la expansión y diversificación del espacio dedicado a comercio y a servicios personales, por lo que la necesidad de dar cuenta tanto del comercio local guiado a las necesidades de los habitantes del barrio, y del comercio mayorista conectado en enclaves como las zonas francas serán objeto de una necesaria indagación que tendrá que dar cuenta del impacto de estos conjuntos de edificios en su entorno urbano, su pertinencia y su relación con sus tensiones, conflictos y alcances.. 5.
(6) Capítulo 1: Formulación e inquietudes de la investigación 1.1 Justificación La presente investigación tiene como perspectiva central hacer un análisis comparativo entre dos espacios comerciales cuyas funciones los llevan a desenvolverse en el tejido urbano cercano de formas fundamentalmente distintas: el primero es el tejido comercial que se ha desarrollado históricamente con la localidad, el segundo es un espacio que puede considerarse como un injerto comercial-industrial que es la Zona Franca de Bogotá. Se seleccionó una zona específica de Fontibón para dar cuenta del desarrollo histórico de la localidad, este es el tejido comercial que se ha construido próximamente al parque central de Fontibón, elegido porque además de mostrar la manera en la que ha crecido el sector comercial y de servicios personales del centro, paralelamente permite dilucidar su evolución histórica de municipio a barrio de la ciudad. El espacio comercial en esta investigación es entendido como un sistema complejo de intercambios que responden a diferentes momentos históricos y tendencias de consumo de la población, sometido a modificaciones constantes que son capaces de influir en distintos niveles el tejido urbano donde desarrollan sus actividades. La comparación que se realiza busca dar cuenta de dos procesos comerciales que pese a tener una proximidad relativa, no tienen una articulación económica, dicha desarticulación debe ser evaluada para dar cuenta de las condiciones como cada espacio comercial incide en el tejido morfológico a distinta escala. El sector comercial ha sido influido por su propia naturaleza ligada al intercambio por el entramado internacional del Mercado Global materializado en la Zona Franca de Bogotá, tanto por sus potencialidades, como la mayor conectividad a mercados externos, acceso a publicidad y productos de surtidos que pueden resultar más variados y económicos, como sus desventajas como resulta su propio crecimiento exagerado por la reducción del sector primario y secundario en su capacidad de crear vinculación laboral. Su ductilidad a estos cambios, hacen del espacio comercial un interesante punto para analizar la evolución que esta conexión al mercado global crea con sus dinámicas en los espacios urbanos. Por otro 6.
(7) lado observamos una zona comercial de un municipio conurbado de crecimiento lento, progresivo y complejo que ha ido adaptándose a las nuevas necesidades que el espacio urbano va desarrollando con su crecimiento que tiene raíces en su pasado municipal y en su proceso de conurbación a la ciudad de Bogotá. Esta exploración tiene su interés en hacer un contraste entre dos formas distintas de construir espacios comerciales que responden a lógicas históricas, sociales y económicas distintas. De esta forma se busca evaluar estos dos tipos de comercio: el Mercado Global representado por las actividades de la Zona Franca de Bogotá y el local en referencia al espacio comercial tradicional, con objetivos y alcances enfocados en las necesidades locales, ambos se desenvuelven en un mismo territorio urbano. Comercio local y comercio global: dos objetos de investigación que son vinculados en las dinámicas del espacio comercial de Fontibón asumiendo la responsabilidad de comprender la interacción del movimiento histórico-espacial de lo urbano y desarrollar la capacidad de localizar en los lugares de la ciudad los impactos de las transformaciones que el comercio trae consigo que pese a su profunda influencia en todas las dimensiones de la vida humana, permanece poco investigados en especial en su interacción con el espacio local y la morfología urbana con fines interpretativos. ¿Por qué un licenciado en ciencias sociales y no un urbanista o un geógrafo que responda a estos interrogantes? El sentido de esta investigación, paralelo a la comprensión del espacio comercial de Fontibón como proceso local-global, es el de alimentar en el maestro la inquietud por la investigación sobre el espacio donde se desenvuelve en este caso específico, la ciudad, una capacidad que le permita retroalimentar constantemente su espíritu científico, fortaleciendo su perspectiva sobre la conexión del mundo cercano y lejano, además de permanecer en un estado psicológico de alerta, observación, actualización e interpretación que impida convertirse solamente en un docente con disposición mental pasiva que imparte contenidos preexistentes y permanentes, que es uno de los inconvenientes más comunes en la profesión. El docente también es generador y discutidor de ideas que permita comprender su entorno y su momento histórico -ambos procesos co-dependientes-, haciendo de esa forma un conocimiento significativo que él mismo produce y desarrolla, favoreciendo la posibilidad que la profesión pedagógica sea productora de saberes, que a su vez ayuden a comprender el movimiento y que esta misma 7.
(8) perspectiva de inquietud por la intensa actividad que rodea al habitante urbano pueda ser transmisible a los estudiantes y cultive un espíritu crítico sobre los cambios físicos e históricos que se desarrollan a su alrededor. 1.2 Contexto de la investigación El lugar de indagación, como se ha mencionado con anterioridad, es la localidad de Fontibón, ubicada en el occidente de la ciudad de Bogotá, capital de Colombia, cuya extensión es de 3.331 hectáreas, con 80 barrios de los 2.344 de Bogotá y con 8 Unidades de Planeación Zonal UPZ que son las siguientes: Fontibón Centro, Aeropuerto, Modelia, Capellanía, San Pablo, Granjas de Techo, Ciudad Salitre Occidental y Zona Franca (Cámara de Comercio de Bogotá CBB, 2006, p. 11). Esta localidad que había sido un municipio ha tenido un proceso similar al resto de las localidades recientemente conurbadas de Bogotá como Bosa, Usaquén, Suba, Usme y Engativá, las cuales fueron hasta 1954 (año de la anexión a la ciudad) poblados aledaños a la capital, han sido progresivamente transformados en su morfología para adaptarse a su nueva territorialidad como barrios de ciudad, con un crecimiento de su población en densidad, ampliación de sus vías o creación de otras nuevas, generando con posterioridad y conforme a su crecimiento nuevas centralidades de comercio, oficios y servicios; Fontibón evolucionaría dentro de este proceso a un barrio dormitorio de clase media con algunas zonas obreras y desarrollando zonas marginales de autoconstrucción donde predomina el inquilinato que se ha consolidado en barrios actualmente legales o en camino de serlo (Díaz, 2009). Parte de estos lugares se ha convertido progresivamente en zonas comerciales conforme la localidad ha ido creciendo y por consiguiente desarrollando necesidades de centralidad propia, las cuales se adaptan y a la vez acomodan el espacio dedicado a la residencia a un sector comercial que va creciendo progresivamente; algunos de estos espacios comerciales se han acomodado a las características urbanas de zonas residenciales. De forma paralela el espacio comercial de Zona Franca es un conector con el Mercado Global, que se conecta con el corredor industrial de occidente que ha acelerado el proceso de conurbación de Mosquera, Funza y Madrid similar al proceso mismo de la anexión de Fontibón (Ramos, 2009); estructura que es un conector con las dinámicas complejas de la globalización económica, qué articulan un espacio de la localidad de Fontibón con la política de apertura económica promovida por el Estado donde existe una recepción masiva 8.
(9) de mercancías nacionales e internacionales –por supuesto, en mayor proporción internacionales– con la ciudad capital, convirtiéndose en una zona de desarrollo, pero articulada a las necesidades del capital; esta conexión no precisa participación considerable de la localidad en la riqueza, pues estos espacios se encuentran –como se piensa desarrollar– relativamente aislados de su entorno inmediato y las operaciones de este tipo de estructura permanecen bajo estricta vigilancia. El espacio local representado por los edificios provenientes del desarrollo propio de la localidad y las dinámicas globales representadas en estas estructuras, se desarrollan paralelamente con unas formas de interacción con el espacio local distintivas y que nos muestra cómo la ciudad latinoamericana de Bogotá se comporta ante los nuevos cambios y de forma anexa la forma en que el espacio comercial es el más sensible de todos los sectores urbanos a estas complejas transformaciones contemporáneas. 1.3 Inquietud y objetivos Los cambios en la estructura comercial de Fontibón han sido progresivos durante el siglo XX, pero en sus últimas décadas y comienzos del siglo XXI esos cambios se han acelerado, es importante escudriñar la forma en la que estas transformaciones se han dado y la manera en la que interactúan los espacios conectados al Mercado Global y el comercio regional-local en zonas específicas de la ciudad. Este trabajo propende por comprender desde un trabajo inductivo y cualitativo las características de este proceso en la estructura espacial de Fontibón y de la estructura de los conjuntos de edificios cuyas cualidades físicas de distintos niveles pueden hacer un balance de los cambios mencionados. Según lo mencionado, surge la siguiente pregunta fundamental: ¿De qué manera provoca modificaciones en el tejido urbano que se ha desarrollado históricamente de la localidad dos tipos de comercio radicalmente distintos? ¿Qué impacto desarrollan el espacio comercial enfocado al Mercado Global con el espacio local tradicional dedicado al comercio en la zona urbana involucrada de esta localidad? El objetivo central de esta investigación es:. 9.
(10) Comprender la transformación morfológica que los distintos espacios comerciales provocan en el tejido urbano históricamente construido de Fontibón donde se desenvuelven Los objetivo que apoyan el objetivo específico: Indagar las particularidades de estos espacios comerciales en relación al tejido urbano que le precedió Comparar las características morfológicas y socioeconómicas del comercio del circuito tradicional local y la periferia global urbana de Zona Franca Interpretar la forma en la que estos espacios socioeconómicos desarrollan con su tejido urbano y socioeconómico 1.4 Horizonte teórico El punto de esta indagación es el de realzar un análisis comparativo entre dos espacios comerciales que funcionan y provocan cambios morfológicos distintos al responder a necesidades y momentos históricos fundamentalmente distintos. Para organizar la forma en la que se desenvuelven estos espacios en el territorio urbano se ha elegido la estructura conceptual propuesta por Santos (1996): formación socioeconómica, que es aquella unidad socio-espacial indisoluble en la cual se desarrollan las dinámicas económicas a nivel local y que es una convergencia de todos los procesos; los circuitos económicos moderno y tradicional que es la relación entre los espacios influenciados por los procesos de la economía contemporánea y aquellos que buscan responder a las necesidades idiosincráticas; y por último los espacios de globalización, que son aquellos espacios influenciados por las exigencias de la economía contemporánea conectándose al circuito de la economía mundial (Santos, 1996), significa este trabajo un esfuerzo en situar la complejidad de la realidad urbana. El presupuesto que esta investigación busca defender es la coexistencia compleja de dos tipos de espacios comerciales que es el que responde al mercado global y el mercado local; el primero corresponde a estructuras dotadas de forma moderna por medio de capital trasnacional, estatal y de empresa privada nacional, cuyos intereses van ligados a la conexión eficiente dirigida a las necesidades de importación y exportación masivas; el segundo desarrollado mayormente con capital nacional y local, el cual dirige sus alcances a 10.
(11) suplir las necesidades de los habitantes del vecindario y la ciudad. Con sus actividades y procesos según sus alcances y limitantes, cada espacio comercial tiene la capacidad para transformar su espacio preexistente, por esta razón se ha integrado por su pertinencia al aporte de Capel (2002), adoptando su perspectiva sobre el análisis de la morfología y los usos de suelo, que nos permite estudiar a Fontibón como antiguo municipio y las formas que permanecen pese a los cambios urbanos que ha venido experimentando, comprendido el espacio no como una linealidad evolutiva sino como una continuidad donde su pasado sigue ejerciendo influencia en su espacio comercial, permitiendo o negando posibilidades y oportunidades. Las características y dinámicas comerciales y cotidianas son evaluadas desde el punto de vista de Jacobs (1992), conforme a las condiciones económicas y la cotidianidad que en la construcción de los espacios comerciales homogéneos y heterogéneos se cristalizan, también se tiene en cuenta las características de una economía local de origen histórico y las características de los espacios de injerto (Jacobs, 1985) que corresponden a los efectos de estructuras comerciales con intereses exógenos. El punto de vista de Wallerstein (1979) sitúa las características periféricas que facilitan que una estructura comercial de esta magnitud se instale en esta zona y consiga conectar las condiciones del capital trasnacional en un espacio comercial específico. 1.5 Horizonte metodológico La metodología gira en torno a la concepción morfológica de Capel que es la mejor guía en cuanto a la yuxtaposición de distintos entramados urbanos a lo largo del tiempo y respondiendo a distintos momentos históricos. Desde allí hemos hecho un trasegar de las continuidades espaciales y los cambios que impulsa el espacio comercial, además de la resistencia espacial que opone esta conformación morfológica tradicional; es necesario un análisis cualitativo que permita interpretar con detalle las transformaciones y dinámicas espaciales actuales de la zona comercial y de qué forma se conectan o aíslan. A lo largo de la investigación se hace uso intensivo de la fotografía y el análisis cartográfico comparativo, ambos desde una perspectiva descriptiva y analítica que facilitan la ilustración e interpretación de la evolución del espacio comercial de la localidad novena de Fontibón, dentro de un enfoque epistemológico de geografía radical, donde las construcciones del espacio guiadas por el capital internacional y el local puedan ser evaluadas desde su. 11.
(12) contradicción, como dos sistemas que responden a exigencias económicas (y macroeconómicas) distintas. Dentro del análisis cartográfico se evaluará el pasado y presente morfológico de la zona estudiada con los documentos geográficos del Instituto Geográfico Agustín Codazzi IGAC, acompañado de un análisis de su transformación. La fotografía será un insumo importante dentro de este proceso por la necesidad de observar la morfología de las zonas estudiadas y complementar de forma efectiva los planos que serán evaluados de acuerdo a su aspecto físico. A lo largo del proceso será necesario acceder a las bases de datos de la Cámara de Comercio de Bogotá, un ente gubernamental encargado de mantener bajo observación y monitoreo la actividad económica de la ciudad, debido a la necesidad de tener claridad sobre las actuales características socioeconómicas de la zona. En relación a la Zona Franca de Bogotá, el énfasis que se hará en esta indagación es el de su impacto en las zonas próximas, más que en sus procesos internos, ya que las cláusulas de seguridad interna impiden la entrada de cualquier investigador externo. El levantamiento de suelo es otra herramienta que se utilizará por las ventajas que provee como una observación del espacio enfocado en el circuito tradicional, donde los edificios son muy heterogéneos y es constructivo que el investigador lleve a cabo una recolección de datos de forma empírica, lo cual enriquece a su vez los instrumentos mencionados. A continuación se muestra un esquema básico de la forma en la que se elaborará la investigación: Tabla 1. Síntesis metodológica Objetivo general: Comprender la transformación morfológica que los distintos tipos de espacios comerciales provocan en el tejido urbano de Fontibón donde se desenvuelven Enfoque: Investigación cualitativa con epistemología de geografía radical. OBJETIVOS ESPECÍFICOS Indagar las particularidades y las actividades que estos espacios comerciales desarrollan. INSTRUMENTO Matriz de observación de diario de campo Matriz de levantamiento de uso del suelo. 12. TÉCNICA Levantamiento de uso de suelos Observación no participante.
(13) Comparar las características morfológicas y socioeconómicas del comercio del circuito tradicional local y la periferia global urbana. Matriz de fotográfica. Interpretar el tipo de relación que estos espacios socioeconómicos desarrollan con su tejido urbano y socioeconómico como dos formas de construir ciudad. Construcción cartográfico. recolección. y. Cuestionario. análisis. Análisis interpretativo. fotográfico. Análisis cartográfico histórico mediado por SIG Cuestionario. Fuente: creación propia. La base de la investigación gira en torno a tres tipos de espacio tentativos derivados de las categorías analíticas desarrolladas por Santos (1996) con sus respectivas estructuras o sistemas de estructuras, que será el medio para generar una comprensión sobre el espacio comercial de Fontibón que describimos a continuación: Periferia global urbana: corresponden a estructuras especializadas en el intercambio comercial masivo, con unos procesos cerrados, un esquema complejo de seguridad y un aislamiento relativo con el entorno inmediato y cuyos sistemas van dirigidos al intercambio económico a nivel nacional e internacional –esencialmente internacional–, estructura ubicada en la UPZ de Zona Franca. Como se ha hecho mención, se analiza el caso específico de la Zona Franca de Bogotá, examinando los documentos oficiales de la organización de Zona Franca de Bogotá S. A. S., su trasegar y su impacto examinando económico en la economía local; anexo a esto se hizo un énfasis en el impacto morfológico de la estructura en la zona donde está ubicado. Circuito tradicional: el entramado urbano dedicado al comercio que se proyecta desde la plaza fundacional de Fontibón por las carreras 100 hasta la calle 22 en dirección oriente y la calle 18 hasta la carrera 116 en dirección norte. Zonas dedicadas al comercio minorista y mayorista en (menor medida) que busca responder a las necesidades de los pobladores locales y cuya adaptación al tejido urbano existente es bastante notable, pudiendo diferenciarse algo del antiguo entramado municipal. Cómo se profundizará más adelante, muestra una heterogeneidad en su morfología general y específica de cada edificio.. 13.
(14) Formación socioeconómica: es la síntesis analítica que articula el espacio local y global como parte de una misma ciudad, estudiando hasta qué punto hay relación entre ambos y que factores acercan o alejan una conexión entre ambos espacios en su conjunto, junto con el impacto y la forma urbana que con su lógica espacial propician.. Capítulo 2. Exploración de lo local y lo global en el espacio comercial La relación de lo local y lo global en el comercio ha sido objeto de investigación y debate desde múltiples perspectivas, como sus efectos en las actividades y el tejido urbano donde se desenvuelven, tal y como se expondrá a continuación. En el primer apartado se sintetizan los intereses que se enlazan en el complejo debate sobre el intercambio trasnacional, el papel del Estado y la soberanía. En el segundo se realiza una revisión sobre el centro comercial como espacio de globalización con sus impactos morfológicos y económicos sobre el tejido urbano preexistente. Estos dos apartados dan cuenta del aspecto conceptual y descriptivo del espacio globalizado y posteriormente de Zona Franca. En el tercer subtítulo se explora los aspectos que se han escrito sobre Fontibón y su franja dedicada al comercio, junto a las características descritas sobre la Zona Franca como espacio de intercambio internacional. El último apartado se reserva para una síntesis sobre la relación de los estudios y artículos para realizar una conclusión sobre lo que aportan a este trabajo. 2.2 Fontibón en la encrucijada 2.2.1 Historia de Fontibón como municipio Un texto recomendado para un primer acercamiento a la historia de Fontibón es el texto de Roberto Velandia (1983) titulado Fontibón, Pueblo de la Real Corona, en el cual hace una reseña histórica de Fontibón como municipio, sin profundizar sobre su proceso de conurbación. ¿Cuál es la razón de llamarse Pueblo de la Real Corona? Aunque el territorio fue encomendado a Jiménez de Quesada y consiguió usufructo de él, no ejerció poder directo y pasaría a ser administrado por la Real Audiencia. Quesada, Pedro de Ursúa, Díaz Cardozo y Colmenares entraron en litigio por Hontibon pero al final ninguno de los. 14.
(15) recursos interpuestos fueron suficientes para hacerse con el territorio, por lo que pasaría a ser administrado como Pueblo de la Real Corona (Velandia, 1983). En el trasegar histórico, especifica la importancia de Fontibón como zona de paso entre Bogotá y Honda, lugar donde habitaban poblaciones indígenas y lugar de celebración donde los ritos cristianos se mezclaban con los nativos (Velandia, 1983). Como lugar de paso obligado, Velandia desarrolla la historia de los accesos del municipio hacia Bogotá y los puentes que comunicaban con otros poblados, describiendo cómo Fontibón era un municipio anegadizo y de difícil acceso en temporada invernal, llegando al punto de que era necesario utilizar champanes para cruzar algunas zonas y donde eran frecuentes los accidentes por esta razón. Resalta los tres puentes principales, Puente Grande, Puente Aranda y el puente de San Antonio, de los cuales sólo permanece hasta la actualidad Puente Grande, dado que los demás desaparecieron por el proceso de conurbación de Fontibón 1. La importancia de estos puentes en la memoria histórica del poblado nos permite formarnos una idea de su valor inicial como punto de llegada del municipio de Fontibón a Bogotá por ser una conexión con Honda –y por ende del río Magdalena– y un lugar donde los viajeros ilustres (entre ellos san Pedro Claver) y comerciantes encontraban abrigo, para ese fin fue destinada inicialmente la Casa del Pueblo, hoy Casa de la Cultura, para permitir un hospedaje a los viajeros exhaustos por el tormentoso ascenso por Honda (Velandia, 1983). Dado el patrocinio de parte de la parroquia de Fontibón para la elaboración del libro, se hace especial énfasis sobre la cuestión del proceso de evangelización, la construcción de los templos cristianos y la labor de los destacados jesuitas Juan Bautista Coluccini y Juan Dadey; resaltable para esta investigación es el esfuerzo del arquitecto Coluccini en la elaboración de planos del municipio creados en el siglo XVIII que están entre los documentos cartográficos más antiguos del país. En el aporte historiográfico de Velandia no aparece el espacio comercial, pero el referente histórico que despliega es uno de los primeros realizados con ese fin sobre la localidad de Fontibón del s XX. Por otra parte, el interés por mantener y perpetuar la memoria histórica de Fontibón desde su pasado se ve reflejado en el trabajo de la Alcaldía Local de Fontibón, específicamente de la Casa de la Cultura, en su producción Profundizando raíces y 1 Velandia recuerda la demolición de Puente Aranda como un atentado contra la historia del municipio y la ciudad de parte de los constructores de los nuevos accesos por autopistas hacia Techo. 15.
(16) propagando semillas donde el esfuerzo por preservar en la memoria el patrimonio cultural y el pasado municipal colonial y precolombino es una muestra de la riqueza del pasado de Fontibón y la búsqueda de su preservación cultural en el presente.. En el trabajo. encontramos una recopilación histórica breve comenzando por el pasado precolombino donde son resaltadas las costumbres muiscas ligadas al culto al agua, las prácticas rituales como la ceremonia de correr la tierra2; además de cómo los nativos hontibones opusieron una resistencia cultural llevada a cabo celebrando los ritos secretamente, escondiendo los objetos de culto o disfrazándolos dentro de los íconos cristianos, resistencia que permaneció la mayor parte del siglo XVI hasta la llegada de los jesuitas con sus estrategias de aculturación más eficientes. Dentro del proceso de colonización se siguió el patrón de concentración forzada de los indígenas para facilitar su evangelización y su control, adaptando su forma de vida comunitaria a la población municipal europea, eso mismo describe Velandia (1983) cuando se refiere a la reubicación forzada de indígenas de Techo en Fontibón, tierras abandonadas que más tarde harían parte de la extensa Hacienda de El Salitre. Este proceso tuvo tensiones, por una parte los encomenderos que exigían el trabajo indígena para proteger y perpetuar su dominio y por otra los clérigos y funcionarios como los oidores que buscaban el establecimiento del poder de la Corona española, la mita y el resguardo en este orden fueron contemporáneos y la interacción entre ambos tipos de organización con el tiempo constituiría la organización socio-económica de la Hacienda. Dentro de la actual morfología de Fontibón, según se muestra en este estudio, las haciendas la Dehesa y principalmente El Salitre, que en un principio abastecían la ciudad de trigo y productos ganaderos, tuvieron influencia en la morfología de los municipios aledaños: los camellones (como el camellón de Anuncibay) y la división patrimonial entre haciendas son importantes desde el punto de vista de Capel (2002), porque sobre dichos pasos de ganado y caminos reales, las divisiones arbitrarias tras la venta y parcelación de las haciendas es una de las formas predominantes como la ciudad va aumentando de tamaño según sus necesidades, pero conservando parte de la forma rural original. No podemos olvidar aquellos lugares que estuvieron bajo tutela de comunidades religiosas, 2 Ceremonia que consistía en que un conjunto de atletas realizaba una carrera hacia las lagunas de Guasca, Siecha, Teusaca y Guatavita y Ubaque que finalizaba con la inmersión ceremonial de los caciques en la laguna de Guatavita.. 16.
(17) como son el caso de Capellanía, la Regadera, el Tintalito, La Cofradía, Las Ánimas, El Tintal, San Ignacio y la Chisa, permanecieron con esa calidad hasta mediados del s. XX y que serían a su vez una especie de “reserva de crecimiento” involuntaria que sirvió para el establecimiento de zonas industriales y urbanizaciones como es el caso de Capellanía. El espacio comercial en este trabajo, está expuesto en la plaza de Mercado de Fontibón, construida en 1969 y remodelada en 1996, la cual sería en adelante la encargada de organizar el abastecimiento mayorista de alimentos sin procesar como frutas, verduras, legumbres y carnes; manejada por la Cooperativa Multiactiva Unión de Comerciantes Plaza de Mercado de Fontibón, la cual se encarga a su vez de asesorar y capacitar a sus miembros en el manejo de alimentos y residuos (p. 69). Nos recuerda el aporte de Capel (2004) con respecto a la plaza de mercado, que fue haciéndose cada vez más necesaria para las nuevas anexiones y ensanches de las ciudades con un adecuado manejo de desechos, refrigeración de carnes, que a su vez impulsó el crecimiento a su alrededor de una amplia centralidad comercial. El trabajo de Marcos E. Cortez (2006), La anexión de los 6 municipios vecinos a Bogotá en 1954, es una recopilación del proceso por el cual Bogotá absorbió a seis municipios colindantes: Suba, Usaquén, Fontibón, Bosa, Usme y Engativá, que a su vez tuvo un impacto profundo en la morfología y los usos del suelo de las distintas localidades, también realizó un análisis de los distintos procesos de ordenamiento urbano de urbanistas que fueron contratados para realizar un plan para un futuro crecimiento racionalizado de la ciudad, que se desarrollaron paralelamente a este acto de anexión por la preocupación común del crecimiento desorganizado hacia los bordes que en ese momento experimentaba la ciudad. Comienza su trabajo con los antecedentes del proceso de la anexión de 6 municipios cercanos a Bogotá que se remontan a la creación del Distrito Capital por la ley 17 de 1905 bajo el Gobierno de Rafael Reyes, que tenía como referente favorecer una constitución urbana estilo Ciudad Jardín norteamericana. Con el acto legislativo primero de 1945, a la ciudad se le da la potestad de conurbar municipios cercanos y su desarrollo urbano propendía por un desarrollo ortogonal con unas vías circunvalares que facilitaran la circulación de vehículos y pasajeros. Para entonces existían ya unas periferias constituidas: Teusaquillo, La Merced, Santa Teresita, el Nogal, El Retiro y El Campín las cuales 17.
(18) mostraban que la ciudad se iba expandiendo y la anexión de municipios cercanos se avecinaba. Pero el decreto 3640 de 1954 sería la puntada final de la anexión, realizada durante el gobierno dictatorial de Gustavo Rojas Pinilla, por lo que este proceso fue llevado a cabo en condiciones de arbitrariedad ejecutiva (Cortez, 2006), quedarían los seis municipios conurbados desde entonces jurídicamente, no por elección refrendada por parte de sus habitantes. El desarrollo de estos acontecimientos tenía de forma paralela un interés en generar un plan que organizara la ciudad y favoreciera para el futuro un crecimiento planificado tanto por el gobierno como por parte de los expertos como la Sociedad Colombiana de Arquitectos. El plan de Karl Brunner desarrollado en la década de los 30 estaba inspirado en la ciudad Jardín estadounidense, planteaba un desarrollo rectangular de la ciudad con múltiples diagonales, densificación por construcción vertical y una limitación del crecimiento por medio de zonas verdes. En 1945 la Sociedad Colombiana de Arquitectos diseñó un plan vial que contemplaba la creación de un ferrocarril circunvalar que conectara Usaquén con el 20 de Julio pasando por Fontibón y Bosa. El Plan Piloto, diseñado por Le Corbusier y asesorado localmente por Wiener y Sert, tenía como fin descongestionar la ciudad, incrementar la densidad con el crecimiento en altura y la ampliación de vías de comunicación y zonas verdes (Cortez, 2006). Desde la perspectiva de Cortez (2006) habían dos omisiones importantes de este plan que lo llevarían al fracaso: primero desconocía nuevas centralidades como Chapinero y el barrio Restrepo, dando preponderancia a reforzar el eje de su plan que era el Centro Cívico; segundo Le Corbusier concibió y pensó un plan para Bogotá como ciudad capital burocrática racionalmente organizada, pero la administración distrital no consideró el crecimiento descomunal de la ciudad. El Plan Regulador que no llegó a implementarse, tenía como fin nada menos que llevar a cabo el Plan Piloto y en cuyas disposiciones buscaba crear un presupuesto distrital para la implementación, la proyección por medio de un Plan Regional que permitiera al Distrito Capital disponer de los municipios aledaños y llevar a cabo los puntos principales del Plan Piloto y adaptándolo a las condiciones de la ciudad. Tanto el Plan Piloto como Plan Regulador tenían una idea modernizante para darle a la ciudad en su constitución morfológica la calidad de Capital que merecía, era viable como 18.
(19) plan, pero Cortez (2006) muestra las principales causas de su fracaso desarrolladas en su trabajo: 1. Dificultades técnicas que impedían la construcción en ese momento de edificios de varios pisos que materializaran la densificación que los planes exigían, debido a los altos costes y la negativa de llevar a cabo este proceso por parte de la mayoría de las inmobiliarias privadas. 2. La versatilidad para las inmobiliarias de la urbanización periférica con la construcción de edificios de uno o dos pisos en cuanto a costes y posibilidades de grandes ganancias a mediano plazo sin demasiada inversión. 3. Anexo al anterior, la construcción inmobiliaria ilegal que resultaba de la parcelación y loteo de antiguas haciendas con pobre planificación y que no tenía una intervención decisiva para frenarla por parte del gobierno distrital. 4. La construcción autoritaria de edificios de extensión considerable por parte de Rojas Pinilla en zonas fuera de todo plan como es el caso de Aeropuerto Internacional El Dorado y el Centro Administrativo Nacional –CAN– que terminaron por sepultar los esfuerzos en la planificación. 5. Nunca hubo límites claros para controlar el crecimiento de la ciudad, la Carrera 30, antigua avenida Cundinamarca que era uno de los bordes propuestos por Le Corbusier no fue respetado como frontera para las inmobiliarias, dados los planes que las inmobiliarias privadas desarrollaban más allá de este límite propuesto. Planes de ordenamiento urbano y proceso de conurbación fueron se desarrollaron paralelamente en la historia de la preocupación por los ensanches de la ciudad, pero fueron poco convergentes en la realidad, dadas las dificultades que iban surgiendo, además de la tenaz resistencia de las inmobiliarias, las cuales en este momento hicieron despliegue de su poder como agentes de producción del espacio y su (des) organización. Al respecto Cortez (2006) aporta: El desarrollo de las nuevas áreas incorporadas no se llevó a cabo siguiendo un plan establecido pese a que la anexión se presentó en un momento en el que esto (la planificación urbana) ya era conocido en la ciudad; más bien se dejó operar a las. 19.
(20) fuerzas del mercado inmobiliario que ya venían interviniendo en el territorio (Cortez, 2006, p. 174) En la indagación de Cortez, afirma que sólo había dos municipios con un desarrollo urbano suficiente y con una conexión por ferrocarril que los unían con el departamento y el país, pero no con otros municipios (Cortez, 2006), estos eran Fontibón y Usaquén. Fontibón tenía un desarrollo urbano municipal en forma ortogonal y una conexión por la calle 13 y posteriormente por la Avenida El Dorado, construida para conectar el Aeropuerto a la ciudad. Este desarrollo urbano anterior a la anexión le permitió conservar buena parte de su pasado municipal en su morfología fundacional. En cuanto al crecimiento hacia la periferia anexada, en Cortez encontramos nuevamente el planteamiento de Capel (2002) de como los antiguos pasos coloniales, camellones o simples pasos de ganado fueron los referentes para construir calles para las localidades en crecimiento, en este caso los caminos de Suba, Engativá, El Salitre, San Joaquín, Camavieja, Santa Cecilia, El Tabora y Montes (Cortez, p. 175). Recuerda Cortez (2006) que estos municipios fueron creados a partir de los antiguos poblados indígenas con una población mayor que los municipios orientales 3, en esto se retoma que el pasado precolombino no es solo un hecho histórico de dominio cultural, sino que también es decisivo para comprender la transformación de la morfología de la localidad-municipio haciendo parte de una continuidad más que de “períodos históricoespaciales superados” que una perspectiva histórica lineal nos ofrecería. La investigación de Cortez (2006) es decisiva para comprender las causas de la anexión de Fontibón a la ciudad Capital, vislumbrando el carácter autoritario como fue realizada esta acción y como los agentes inmobiliarios legales e ilegales al final tuvieron la última palabra en el proceso en el que estos municipios entraban a hacer parte de Bogotá, sin tener en cuenta de forma sistemática la organización propuesta por los distintos planes de ordenamiento urbano como los de Brunner, Le Corbusier y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, es decir, la intervención de una racionalidad urbana, fue auscultada por una espontaneidad urbana. 2.2.2 La zona comercial de Fontibón 3 Lo cual nos explica por qué municipios que estaban también en planes para ser conurbados como Choachí y La Calera finalmente no fueron conurbados. 20.
(21) El trabajo de Diego A. Díaz Rodríguez (2009) De Aldea a Barrio, cambios en el paisaje de Fontibón de 1950 a 1990 está enfocado en los cambios paisajísticos que ha sufrido Fontibón primero como municipio y posteriormente como localidad de Bogotá, y también en el esfuerzo en mostrar el espacio comercial desde una óptica histórico-espacial. Su investigación enfoca el proceso de transformación de la localidad en sus edificios y en general en el paso de municipio a barrio que sufrió, comenzando con el cambio de cabecera municipal con una población ligada a la actividad agrícola y ganadera, donde existía una continuidad evidente de las zonas de cultivo hasta el centro del poblado (Díaz, 2009, p. 11), donde las casas contaban con amplios jardines delanteros o con solares encerrados en el centro de las casas que frecuentemente eran utilizados para cultivar alimento. Hasta mediados del s. XX, esta continuidad permaneció, si bien las actividades agrícolas iban disminuyendo en proporción y aumentaba el trabajo de fontibonenses en Bogotá. Las casas en su mayor parte eran fabricadas de bahareque y con techos de paja carentes de un ordenamiento urbano-municipal, incluso existían casos más complejos como el del barrio Versalles, cuyas casas tenían problemas de acceso y delicados problemas sanitarios por carencia de acueducto, como José Santos Lesaca (1940) describe en su trabajo Anotaciones para el saneamiento de Fontibón. Solamente tras el crecimiento de la industria del cemento, el vidrio y el ladrillo a mediados del siglo XX es que los edificios empiezan a ser construidos en materiales rígidos y modernos. El proceso de conurbación traería consigo cambios paisajísticos muy sensibles, en especial entre los años 50 y 60 con la construcción del Aeropuerto el Dorado entre 1955 y 1959, los solares dedicados a la agricultura fueron utilizados progresivamente para la construcción de vivienda y los jardines delanteros fueron ocupados para aprovechar el mayor espacio posible. ¿Cómo pasó de ser un municipio tranquilo a un bullicioso centro?, Uno de los apartados del trabajo de Díaz se titula así, ilustra cómo Fontibón adquiere características propias de una centralidad comercial e industrial. Anteriormente, para muchos servicios, los habitantes de la localidad debían trasladarse al centro de la ciudad para realizar compras de ciertos artículos y para algunos requerimientos administrativos que no podían realizar en el municipio como pagar las facturas. Pero el deterioro del centro de la ciudad por cuenta de la delincuencia y la mendicidad, además de la densificación que las localidades experimentaban, favoreció el crecimiento de nuevas centralidades comerciales en los 21.
(22) barrios como Fontibón. Empezaron a aparecer cerca del parque fundacional en las antiguas calles octava y séptima –hoy 100 y 99– centros dedicados al comercio que redujeron la necesidad de viajar hasta el centro de la ciudad para adquirir por ejemplo ropa y calzado (Díaz, 2002). La influencia sobre el entorno paisajístico urbano, entendido éste como el conjunto de edificios cuyas fachadas, formas arquitectónicas y sentido histórico-social generan una identidad espacial, de los nuevos almacenes comerciales como el Only®, el Tía®, Cafam® tiene para Díaz un importante cambio de la forma tradicional de hacer comercio en el municipio, con unos edificios en concreto, vidrio, baldosa y con un interés en destacar el aviso publicitario, era una influencia visible que auguraba una transformación en el espacio comercial que lo acercaría, en apariencia y organización espacial más a la ciudad y lo apartaría del antiguo poblado. Estos nuevos almacenes fueron creando una forma distinta de espacio socio-económico que atraería asimismo nuevas rutas de transporte público y cambiaría las costumbres con respecto al centro, pues como lo describe Díaz, las salidas de compras se convirtieron en paseos familiares que solían ser celebrados con fotos con los miembros de la familia (Díaz, 2009). La modificación del comercio local en la morfología de la zona centro del barrio se muestra nítidamente en el aporte de Díaz, estos nuevos almacenes fueron construidos en solares –algunos dedicados a principios de siglo al cultivo de huertos y jardines– o en casas que fueron demolidas, no adaptadas para uso mixto comercial-residencial como era la tradición para dar paso a los edificios dedicados al comercio de cadena (Díaz, 2009). Los rastros del municipio cedían ante los de una localidad que se transformaba y se adaptaba a la ciudad y con el tiempo la memoria de la cotidianidad del antiguo pueblo se conservó solo en los pobladores mayores y en el parque central. El espacio comercial se muestra en el trabajo de Díaz como uno de las primeras zonas del antiguo pueblo de Fontibón en adaptarse a los cambios que la anexión a Bogotá y a su vez que impuso cambios en la morfología y el paisaje de la aldea que se convirtió en barrio. En referencia al desarrollo económico de Fontibón encontramos el trabajo de la Cámara de Comercio de Bogotá (2006) titulado Perfil económico y empresarial de Fontibón, el cual aborda las características económicas de la localidad que es muy necesario para los fines de la investigación. Con 10.678 empresas y unos activos de 14,9 22.
(23) billones de pesos, Fontibón tiene el 14,7% de las empresas de la capital (CCB, 2006). El comercio de sector terciario es la principal actividad de la localidad de Fontibón, pero con importantes concentraciones de industria principalmente en las UPZ de Granjas de Techo, Capellanía y Zona Franca, donde la actividad económica predomina gracias a su establecimiento en antiguas zonas de explotación rural donde la extensión permitió una posterior adaptación al espacio industrial. La proporción es clara en favor del sector de comercio y servicios: 76% de las empresas se dedican a esta área, en contraste a un 18% dedicado a la industria y un 4% dedicado a la construcción; de las empresas dedicadas al sector de comercio y servicios sobresale el comercio con un 38%, transporte almacenamiento y comunicaciones con un 11%, los servicios inmobiliarios y de alquiler con un 10%, actividad de hoteles y restaurantes con un 8% y otros servicios comunitarios con un 4% (CCB, 2006, p. 35), perfilando de esta forma a Fontibón como una localidad principalmente dedicada al intercambio comercial y al de servicios que más adelante se profundizará. 2.2.3 Grandes centros comerciales y periferia urbana: acercamiento a la Zona Franca de Bogotá La periferia de las ciudades es el mejor lugar para emplazar centros comerciales de tamaño considerable por ejemplo, La preocupación de Ramón López en su trabajo Comercio y periferia: el caso de la región de Madrid, hace hincapié en una triple escisión: la primera, el traslado de los centros comerciales a la periferia de la ciudad; la segunda su aislamiento del espacio público circundante captándolo en un espacio privado; y la tercera, su desconexión con el servicio de transporte público de la ciudad, privilegiando el acceso por automóvil (López, 2007). Recuerda las características en los años 60 del hipermercado en la ciudad compacta española, donde convivía con las viviendas de carácter colectivo, además con la industria y comercio local de tiendas; el cambio fundamental para el autor es la consolidación de un espacio público rígidamente gestionado por el sector privado en el gran centro comercial de la periferia (López, 2007). Los centros comerciales periféricos van de la mano con el proceso de crecimiento de zonas suburbanas que se está desarrollando en la región urbana de Madrid, mientras que la región central progresivamente se encoge en población.. 23.
(24) En la década de los 70, no había hipermercados en la zona de la región metropolitana que superaran los 3.000 m2, pues en su mayoría seguían siendo construidos en la ciudad. Entre 1975 a 1985 López considera que hubo un período de transición, en el que hipermercados urbanos seguían siendo construidos en el centro, pero en la región suburbana aparecían los primeros hipermercados con una extensión mayor de 5.000 m 2 como el C.C. Greco del Batán de 5.000 m 2 o el Guadalupe de Canarillas de 6.800, pero el más sobresaliente es el de Madrid 2/ la Vaguada con impresionantes 85.000 m 2 (López, 2007). En 1980, proliferan los hipermercados en la periferia, vinculados a grandes centros comerciales de franquicia, mientras que no aparecen más hipermercados en el centro de la ciudad. En cuestión de cantidad, en entre 1985 y 1992 había unos 11 en total, pero después de 1995, hubo una auténtica explosión de hipermercados con 29 en total; para el año 2000, era un total de (López, 2007). Preocupa a López (2007) la cuestión de la gran extensión de terrenos que con planificación muy cuestionable han aumentado la venta de terreno para la construcción de grandes centros comerciales, con una extensión en oferta municipal de unos 2,1 millones de m2, que podría alcanzar los 3.35 millones de m 2 para dicho fin, siendo muy preocupante los cierres de locales comerciales de la ciudad que alcanza los 10 mil cada año. En conjunto define a estos espacios de centros comerciales periféricos como: Es en estos territorios de la dispersión, de la fragmentación, de la homogeneidad y del uso intensivo y extensivo del vehículo privado como medio privilegiado de la relación, donde aparecen de forma lógica, como una pieza más, las grandes superficies comerciales autónomas (López, 2007 p. 187) El aporte de López es representativo en relación con la zona Franca, donde de forma paralela fueron construidos apartamentos –Pueblo Nuevo– y vivienda de interés social – Sabana grande–, pero a diferencia de su perspectiva, se quería aprovechar el espacio antes rural que aún pertenecía a Fontibón, por lo que no están directamente relacionados. En la monografía de Rubén Rivas (2009) titulada, La importancia de la Zona Franca de Bogotá como herramienta gerencial de gestión logística para las empresas colombianas, destaca la potencialidad de la zona franca como lugar donde la tributación flexible y la ubicación estratégica –en el caso de Fontibón con la carretera central de. 24.
(25) occidente- ofrece ventajas para la instalación de empresas internacionales. Dentro de su indagación ubica a cuatro tipos de operadores principales circunscritos a la Zona Franca: El usuario operador es la persona jurídica nacional o extranjera legalmente establecida en Colombia, con Número de Identificación Tributaria propio, que se constituye con el objeto de realizar actividades exclusivamente dentro de la zona franca, entre otras, como promoción, dirección y administración de la zona. El usuario industrial de bienes es la persona jurídica o extranjera, con Número de Identificación Tributaria propio, que realiza sus actividades en forma exclusiva dentro de la respectiva zona franca, consistentes en fabricar, producir, ensamblar o transformar bienes para su venta en los mercados externos prioritariamente. El usuario industrial de servicios es la persona jurídica o extranjera, con Número de Identificación Tributaria propio, que realiza sus actividades en forma exclusiva dentro de la respectiva zona franca, consistentes en la prestación de servicios con destino prioritariamente a los mercados externos. El usuario comercial es la persona jurídica nacional o extranjera, que se instala en la Zona Franca Industrial de Bienes y de Servicios con el objeto de realizar actividades de almacenamiento,. conservación,. manipulación,. distribución,. empaque,. reempaque,. clasificación o limpieza de bienes con destino al mercado nacional o extranjero. (Rivas 2009, p. 11-12) La competitividad que ofrece la Zona Franca se debe a la tributación favorable, teniendo que pagar un 34% la empresa no establecida en una zona franca, mientras que una instalada allí debe pagar 15%, además Rivas resalta: Además de estos beneficios en impuestos, también se encuentran otros presentes como lo son: la ubicación geográfica estratégica, la cual le permite a la zona franca de Bogotá estar cerca de puertos o vía que faciliten el transporte de mercancías, facilitando así las actividades de importación y exportación (Rivas 2009, p. 17) Las importaciones y exportaciones se hallan en una posición de ventaja y versatilidad para las empresas beneficiarias instaladas allí, que les permite generar ganancias y mantenerse en la Zona Franca, si tienen capacidad para invertir 32 millones de US dólares y aportar 600 empleos (Rivas 2009, p. 20).. 25.
(26) Rivas (2009) hace énfasis en el manejo logístico, el cual se ha hecho necesario dinamizarlo y ser eficientes y competitivos con su gestión, debido a los nuevos retos que impone la globalización, en donde solamente pueden ser prósperos los empresarios que operen bajo el conjunto de reglas que la trasnacionaliación exige (Rivas, 2009). Los documentos que predominan con información sobre las zonas francas son principalmente artículos de Internet y de carácter informativo, podemos encontrar entre ellos el artículo de Javier Escalante Siegert titulado Zonas Francas en Colombia, régimen legal y evolución reciente, en este artículo, se describe el funcionamiento básico de las Zonas Francas en Colombia, su marco legal que es la ley 1004 de 2005 y las características necesarias para consolidar o ser beneficiario de una Zona Franca, como el cerramiento obligatorio (que la aísla de su entorno urbano inmediato) y el de cumplir con los requisitos exigidos como. la ocupación de cada usuario de un 5% del terreno y el poseer un. patrimonio líquido de 500 millones de pesos como mínimo. En otro documento de carácter informativo titulado Modelos de Zonas Francas en Colombia, muestra el funcionamiento operativo utilizando esquemas conceptuales, explicando esencialmente las ventajas logísticas que tiene esta estructura que permite una circulación altamente competitiva en términos económicos y un almacenamiento prolongado, ambos procesos exentos de la carga tributaria de la DIAN. Otras actividades son mostradas en la investigación de la Zona Franca de Bogotá (2009) titulado La Zona Franca de Bogotá, oportunidades de inclusión productiva para jóvenes en situación de pobreza y vulnerabilidad, un trabajo donde dan cuenta del personal proveniente de zonas vulnerables de la ciudad, dentro de sus obligaciones de contratar personal local con todas las prestaciones sociales necesarias, donde pobladores cercanos con vulnerabilidad social elevada son empleados bajo una modalidad de discriminación positiva, siendo algunos procedentes de barrios de Fontibón como San Pablo, Puente Grande o Aldea, donde la marginación social está presente. Además se hace un recorrido sobre el nivel de cualificación del personal contratado en la Zona Franca de Bogotá y las actividades a la que se dedica de acuerdo a dicho nivel de preparación del capital humano dentro de las empresas circunscritas. La Contraloría (2009) en su texto de carácter institucional Zonas Francas, herramientas para el desarrollo productivo hace referencia y da un concepto claro sobre lo 26.
(27) que es conceptualmente una la Zona Franca como un área geográfica delimitada dentro del territorio nacional en donde se desarrollan actividades comerciales, industriales de bienes y servicios, bajo una normatividad especial en materia tributaria, aduanera y de comercio exterior (Contraloría, 2009, p 6) En el texto se ve un apoyo decidido de parte del ente gubernamental por una articulación de la globalización con las Zonas Francas, su especial conexión con el territorio nacional y con los procesos productivos, de distribución de bienes, esto para contextualizar la importancia de las ZF previamente es necesario abordar el tema de la globalización, la cual debe ser entendida como un proceso de cohesión de culturas que giran alrededor de actividades sociales, culturales, comerciales y financieras, donde se propicia la adaptación y tácitamente de aculturación de sus comunidades, que por la vía del intercambio se terminan articulando los mercados, las legislaciones, e inclusive los idiomas. (Contraloría, 2009, p. 4). Remonta la historia de las Zonas Francas a la primera constituida en Barranquilla en 1958, pero el estatuto legal se fijaría con la Ley 109 de 1985. Con la Ley Marco de Comercio Exterior, aparece la figura de Usuario Operador (Contraloría, 2009, p. 9) el cual tiene la facultad directa o por medio de terceros de urbanizar y poner en funcionamiento las zonas asignadas dentro del espacio, buscando debilitar la figura uniempresarial y favorecer múltiples inversionistas. Nuevamente son resaltadas las ventajas competitivas, añadiéndole la necesidad de contar con una industria que se adapte a estos procesos de mercado global, en este texto el vínculo Zona Franca-Globalización es bastante nítido. y es clara la. intencionalidad de conexión directa con el comercio global, contrastada por una débil integración con la producción e intercambio local. Dado lo reciente del fenómeno, la información periodística es un complemento útil alrededor del tema, es la construcción de la Zona Franca, la primera de carácter privado en el país la cual sería capaz de generar 84 mil puestos de empleo indirectos y 28 mil directos, con unas empresas beneficiarias que estarían libres de aranceles; y según uno de sus promotores, el entonces Ministro de Comercio Exterior, Juan Manuel Santos, para equilibrar la balanza de pago negativa por 1.000 millones de dólares que experimentaba la ciudad (El Tiempo, 1993).. 27.
(28) Los artículos periodísticos destacan las posibilidades del modelo de inversión extranjera, generación de empleo y fortalecimiento del tejido productivo del país, escasos son los que ponen en tela de juicio este proceso. Uno de los pocos artículos críticos con este modelo de comercio exterior fue uno de El Espectador titulado ¿Para qué tanta Zona Franca? donde se examina cómo la intención inicial de atraer capital extranjero de mediano tamaño que por sí solo no podía establecerse en un país como Colombia, se fue difuminando y empresas multinacionales capaces perfectamente de trasladarse están beneficiándose por la inmensidad de beneficios fiscales; y lo peor es la incapacidad del Estado de monitorear sus procesos, dado que no reportan sus actividades: solamente diez reportan adecuadamente, 16 afirman estar en dicho proceso, 70 no reportan actividad o están sin funcionamiento y a 80 más les han sido concedidos permisos pero no se conoce qué procesos llevan (El Espectador, 2014). La información gira en torno a la eficiencia, las ventajas económicas y tributarias, además de las potencialidades de generación masiva de empleo, en lo que se refiere específicamente a la Zona Franca de Bogotá. Esto ocurre seguramente porque las zonas francas son un fenómeno relativamente reciente en Colombia y la información proviene de las empresas de la Zona Franca de Bogotá e instituciones gubernamentales, facilitando su acceso, recurrente sobre las ventajas económicas y que no profundizan sobre los efectos adversos que pueden tener al proceso asimétrico de la globalización para un trabajo investigativo. Hasta el momento las investigaciones no han abordado a su influencia en el tejido socioeconómico de la localidad donde se han instalado y menos sobre su impacto morfológico que es un punto donde parte de esta exploración comparará. 2.2.1 Lo local y lo global en el intercambio comercial: Es necesario hacer una revisión sobre la política estatal en la cual se enmarca el comercio interno y trasnacional, reconociendo que el Estado sigue siendo un agente decisivo en el intercambio comercial y de servicios. Las transformaciones que ha sufrido el mundo tras los sucesos de la década de los 90, son sintetizados por Adolfo Rodríguez (2007) en tres grandes cambios: en el escenario geográfico y conflictual internacional, en la política de mercado y en la política pública. Estos cambios, han consistido en el desmonte. 28.
(29) progresivo del Estado benefactor keynesiano4, favoreciendo la apertura económica, la desregulación financiera, el desmonte de las obligaciones adquiridas como la educación y la salud y una política guiada por la adquisición de préstamos internacionales y la gestión de la deuda generada. La política económica consiguiente favorece el movimiento de capital y trasnacionales con completa libertad, debido a las obligaciones creadas por la deuda pública (Rodríguez, 2007), en aspectos antes de dominio estatal como el control y gestión de la producción interna, que pasan a ser competencia de organismos trasnacionales, principalmente el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional reconstituyendo la soberanía del país dentro del modelo de comercio desarrollado por la OMC, el ALCA y el TLC cobra expresión en los convenios y tratados de comercio firmados entre las empresas transnacionales y los países pobres con mediación de sus Estados, y tiene la capacidad de determinar las políticas comerciales, turísticas y de consumo (Rodríguez, 2007, p. 225). El modelo económico prioriza a la propiedad privada y su protección como medio principal para mantener el orden económico, además de exigir la adopción de un tipo de comercio ampliamente abierto para el intercambio en condiciones de desigualdad entre las trasnacionales y la economía local, manteniendo un discurso de competitividad y modernización de infraestructura, cuyos fines solo pueden ser realizados con una engrosada deuda con el sector bancario privado (Rodríguez, 2007). Paradójicamente, estas políticas económicas se basan en el Estado como principal agente implementador, conservando su estructura tradicional, vertical y de protección de estas decisiones, con unos marcos de evaluación de logros trasnacional por medio de estudios e indicadores (Rodríguez, 2007). Colombia es un país que ha adoptado estas disposiciones económicas de apertura que Rodríguez describe: El dominio del mercado respecto del Estado demanda de manera prioritaria la apertura económica, escenario para insertar las economías nacionales en la economía capitalista global. Esto significa que el Estado debe eliminar proteccionismo, impuestos de importación, permisos, restricciones, cuotas de importación, subvenciones y estímulos a las exportaciones; fomentar la libre competencia fundada en la productividad y la 4 El cual no llegó a cristalizarse en países dependiente como Colombia, pero las políticas públicas iban destinadas a emularlo.. 29.
(30) suscripción de tratados de libre comercio en el ámbito nacional e internacional; asumir la competencia global y transitoria en bloques con la suscripción de tratados de libre comercio, como el TLC y el ALCA (Rodríguez, 2007, p. 230 citando a Durán V. M.) Los gobiernos de Gaviria (1990-1994), Samper (1994-1998), Pastrana (1998-2002) y Uribe (2002-2010) han sido fieles a la conexión de Colombia con el circuito comercial global, permitiendo el flujo de capitales hacia el país y favoreciendo la importación de productos elaborados hacia todos los rincones del territorio nacional, teniendo consecuencias directas en el sector agricultor, como el apoyo de la concentración de tierras en favor de la agroindustria (Rodríguez, 2007). Dentro de las medidas que son generadas están la protección y desregulación del sector financiero, especialmente en la inversión extranjera, acompañada por una austeridad económica en lo referente a necesidades sociales como el sistema de pensiones, los subsidios y la educación superior (Rodríguez, 2007). Otros factores que fueron desarrollados por lo que Rodríguez llama gobiernos neoliberales fue la inversión masiva en infraestructura de transportes para la circulación de materias primas, la reducción de prestaciones sociales para los trabajadores en cuestiones de seguridad laboral y salud, junto con la reorientación de la inversión en ciencia y tecnología aplicada al sector agrario e industrial; todos estos acompañados con un interés en favorecer la inversión extranjera, la importación de maquilas y una creciente reducción de aranceles que inviten al territorio el capital trasnacional (Rodríguez, 2007). Para Rodríguez el impacto negativo es directo: todas estas reformas aumenta la carga tributaria –por ejemplo, en el aumento del IVA y el 4 por mil– a la población en general, principalmente a los sectores más empobrecidos; la inversión del sector privado en la infraestructura, si bien, permite su mantenimiento y modernización, provoca alzas exageradas (en los peajes por ejemplo) por su gestión guiada al lucro; el gasto público se orienta a mantener bajo control los fondos internacionales y las condiciones para el pago y adquisición de la deuda, pero nunca soluciona estructuralmente el déficit que, se supone, se consiguen con las reformas tributarias. La dependencia tiende a incrementarse dadas las condiciones favorables para el capital transnacional de controlar los recursos naturales y la entrada de gran cantidad de mercancías tecnológicas que favorece la desindustrialización de. 30.
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El espacio comercial globalizado y el local
Bogotá: ciudad dependiente
Condiciones morfológicas preexistentes: zona analizada del circuito tradicional-moderno.
Las condiciones de vinculación local-global de Fontibón en su comercio
La lógica del capital en el espacio comercial de Fontibón
Circuito tradicional y circuito moderno en el espacio comercial
El centro comercial fundacional de Fontibón y la Zona Franca de Bogotá: Como se ha expuesto en el capítulo tercero, este espacio corresponde dentro del
Espacio comercial consolidado
El principio de Posibilidad en la legislación colombiana
Formación Socioeconómica: La Zona Franca de Bogotá en relación con el tejido socio-morfológico de Fontibón
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