• No se han encontrado resultados

Validación en Colombia del instrumento para evaluación de la depresión

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2017

Share "Validación en Colombia del instrumento para evaluación de la depresión"

Copied!
86
0
0

Texto completo

(1)
(2)

   

 

Validación en Colombia del instrumento para evaluación de la depresión  Montgomery–Åsberg Depresión Rating Scale (MADRS) 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Fernando Cano Romero M.D. 

Tesis presentada a la Facultad de Medicina  como requisito parcial para optar al Grado de 

Maestría en Epidemiología Clínica  Pontificia Universidad Javeriana 

(3)

Miembros del comité del trabajo de grado Carlos Gómez Restrepo M.D. MSc. Martín Alonso Rondón Sepúlveda MSc.

Jurado

(4)

Contenidos

Capítulo 1. Introducción 1

Capítulo 2. Marco teórico 2

Capítulo 3. Objetivos y justificación 11

Capitulo 4. Métodos 14

Capítulo 5. Resultados 29

Capitulo 6. Discusión 36

Capítulo 7. Conclusiones 39

Referencias 40

(5)

Lista de Tablas

Tabla 1. Características sociodemográficas de la muestra 30 Tabla  . Análisis Factorial       

Tabla 3. Cargas del factor 33

(6)

Lista de Figuras

(7)

Resumen 

 

 

Objetivo: Adaptar  y  validar  la  escala Montgomery–Åsberg Depresión Rating Scale  MADRS  en el medio colombiano. 

Metodología:  Estudio  de  tipo  observacional  para  la  validación  de  una  escala.  Se  precisó  la  validez  de  criterio  de  la  escala  determinando  los  puntos  de  corte  del 

instrumento, a través de los valores de sensibilidad y especificidad para la severidad 

de la enfermedad, al contrastarla con los criterios de la C)E‐ ; Se realizó un análisis 

factorial  de  la  escala.  Se  determinó  la  consistencia  interna  del  instrumento  con  la 

muestra  utilizada  para  la  validación  de  criterio.  Se  evaluó  la  reproducibilidad 

interevaluador  a  través  de  la  evaluación  de  cuatro  investigadores  diferentes  de   

pacientes a los que se les grabó la entrevista. Se estableció la sensibilidad al cambio de 

la escala a través de la evaluación del instrumento en una segunda oportunidad luego 

de un lapso de   a   días en  sujetos.  

Resultados: El estudio se llevó a cabo en la ciudad de Bogotá, se realizó la aplicación 

en    pacientes  con  diagnóstico  de  depresión  mayor.  El  punto  de  corte  para 

depresión moderada encontrado fue    sensibilidad  %, especificidad  %  y para 

depresión  severa    sensibilidad  %,  especificidad  % .  Se  evidenció  que  el 

instrumento es unidimensional, y que posee buena consistencia interna con un valor 

(8)

demostraron que el instrumento es altamente confiable con coeficiente de correlación 

intraclase de  . . Y el instrumento tiene una buena sensibilidad al cambio 

Conclusión:  La  versión  colombiana  de  la  escala  de  evaluación  en  Depresión  Montgomery Asberg tiene buenas propiedades psicométricas y puede utilizarse en la 

práctica clínica y en investigaciones relacionadas con el trastorno depresivo. 

Palabras Clave: Estudios de Validación, Depresión, Colombia. 

(9)

Abstract

Objective: To adapt and to validate the scale Montgomery–Åsberg Depresión Rating  Scale  MADRS  in Colombia 

Method:  Observational  study  for  scale  validation.  Validity  criteria  was  performed  through the selection of the instrument cut‐off points of severity, having into account 

sensitivity  and  specificity  values,  those  cut  points  were  contrasted  with  )CD‐  

criteria  for  depression  severity;  and  a  factor  analysis  was  performed.  The  internal 

consistence  was  determined  with  the  same  sample  of  patients  used  for  validity 

criteria.  )nter‐rater  reliability  was  assessed  with  the  evaluation  of    records  of 

patient  that  consented  to  a  video  interview.  Sensitivity  to  change  was  established 

through a second application of the scale in   subjects after a lapse of   to   days.

(10)

Conclusion: The Colombian version of the Montgomery–Åsberg  Depression  Rating  Scale  has  good  psychometrics  properties  and  can  be  used  in  clinical  practice 

asinclinical research in the field of depressive disorder. 

(11)

Agradecimientos

Agradezco a mis compañeros de trabajo por su disposición y dedicación para que este trabajo haya podido ser llevado a cabo.

Agradezco a mis compañeros de la maestría, así como a mis profesores y tutores que con sus valiosos aportes ayudaron a darle cuerpo a este trabajo.

Agradezco a Marcela Alzate, Ana Olarte y Sergi Casals por su invaluable colaboración como parte del comité de revisión de la escala ayudándome a entender las vicisitudes del idioma, y como acercarnos mejor a la comprensión del proceso de comunicación.

Agradezco a los psiquiatras participantes en el proceso de evaluación de pacientes, tarea larga y dispendiosa sacrificando tiempo personal para la dedicación a esta empresa, y sin los cuales no hubiera sido posible finalizar el proceso; Agradezco en particular a Juan Pablo Rosas, Julián Ortegon y Carlos Pedraza en la Clínica Campo Abierto, Alexie Vallejo en la unidad de salud mental de Floralia, y los residentes del programa de psiquiatría de la Universidad del Rosario por su ayuda en el Hospital Simón Bolívar.

(12)

Capítulo 1. Introducción

Se requiere usar un instrumento válido y confiable que pueda disminuir al menos en parte,

los problemas generados por la subjetividad; garantizando a su vez la posibilidad de

generalizar y unificar la valoración de la depresión en el ambiente investigativo y clínico en

Colombia. Logrado lo anterior, las futuras investigaciones sobre esta área podrán ser

fácilmente interpretadas nacional e internacionalmente. Así mismo, en la práctica

psiquiátrica diaria se podría establecer, con mayor claridad, el estado de compromiso

clínico de los pacientes con depresión atendidos en los servicios de salud mental

colombianos.

Los instrumentos de medición como las escalas en psiquiatría deben ser ajustados al

contexto cultural del grupo al cual va a ser aplicado (1). Esto se hace necesario por la

variabilidad de las características poblacionales; por tal razón es importante adaptar los

elementos de la escala y validar su comportamiento en un grupo específico de población. Si

esto no se realiza las mediciones obtenidas no reflejan fielmente el estado del evento en

estudio (2). Por esto, la validación de una escala para la medición de la severidad de la

depresión significa un paso relevante en la investigación y en la práctica clínica

colombianas.

(13)

Capítulo 2. Marco Teórico

La depresión es la condición que genera mayor discapacidad en el mundo, principalmente

por la carga en años de vida laborales perdidos que genera (3), los avances que se puedan

generar en dicha área siempre tendrán alto impacto.

La investigación en psiquiatría es un campo creciente, algunos de los trabajos de grupos

colombianos han alcanzado reconocimiento mundial, pero dichos trabajos no serían

posibles, si no existieran los instrumentos adecuados para su desarrollo y replicación.

Los estudios clínicos, necesarios para el desarrollo e implementación de nuevas alternativas

terapéuticas, se realizan cada vez con más frecuencia en países latinoamericanos, en gran

medida para satisfacer las necesidades de evidencia en diferentes grupos y poblaciones que

permitan mayor aplicación de dichas alternativas (4). Los resultados y la aplicación de los

estudios clínicos en depresión realizados en Colombia se encuentran limitados dada la

escasez de escalas adaptadas en nuestro medio, lo que genera cierto recelo sobre la

aplicación de los resultados obtenidos en dichas investigaciones. Esta situación resalta la

necesidad de generar instrumentos adecuados que permitan una mayor solidez a dichos

resultados.

(14)

Los instrumentos más utilizados en la literatura médica para la evaluación de la depresión

son la escala de Montgomery–Åsberg, la escala de Hamilton y en menor medida la escala

de depresión de Beck y la escala Zung.

La escala para valoración de la severidad de la depresión de Montgomery–Åsberg tiene

elementos en común con la escala de Hamilton, son instrumentos heteroaplicados, tienen

alta concordancia y estadifican la severidad de la depresión de una manera adecuada, sin

embargo, la escala de Montgomery–Åsberg teniendo menos enunciados; se centra en

aspectos cognitivos, afectivos, y somáticos, sin darle mayor prioridad a este último

componente; lo que le proporciona mayor utilidad en pacientes adultos mayores, o con

enfermedades médicas concomitantes (5); También ha mostrado mayor precisión para

determinar la severidad del episodio (6) y adicionalmente se ha resaltado su mayor

sensibilidad al cambio lo que le confiere ventajas sobre la escala de Hamilton en el

contexto de los estudios clínicos (7).

La escala para la evaluación de la depresión de Montgomery y Åsberg – MADRS (Anexo

1), fue publicada por los profesores Stuart Montgomery y Marie Åsberg en 1979 (8), y

surge con el objetivo de superar la escasa diferenciación que se encontraba en los ensayos

clínicos de las diversas moléculas de antidepresivos. Ya desde sus orígenes la razón

principal para la construcción y motivación en la MADRS es identificar el instrumento con

mayor sensibilidad al cambio en depresión mayor.A partir de un instrumento publicado por

el mismo autor en 1978 que evaluaba de manera ampliada (65 ítems) los síntomas en los

(15)

pacientes con trastornos mentales (9), comienza la elaboración de este instrumento. En su

ejercicio inicial de validación se construyó el instrumento a partir de las evaluaciones de

106 pacientes (54 ingleses, 52 suecos), en los cuales se aplicó dicha escala (Escala

ampliada de psicopatología – CPRS) y se identificaron los17 síntomas más comunes en el

trastorno depresivo mayor. Posteriormente se evaluaron estos 17 ítems en 64 pacientes de4

estudios de antidepresivos, y se identificaron los 10 ítems que en mayor medida y de forma

proporcional se asociaron con la respuesta global, exponiendo mejor sensibilidad al

cambio.

La escala es un instrumento de 10 ítems que debe ser administrada durante una entrevista

clínica por personal médico o paramédico previamente entrenadoen su aplicación, y puede

utilizar información de otras fuentes como los familiares del paciente de manera similar al

desarrollo normal del contexto clínico.

Para cada ítem se contemplan 7 grados diferentes de severidad calificados de 0 a 6,

anclando los valores pares (0, 2, 4, 6) a unos enunciados, permitiendo las puntuaciones

intermedias entre dichos enunciados, cuando existe duda entre cual de los dos asignar. El

puntaje total de la escala se obtiene sumando los valores seleccionados de cada ítem, con un

rango total entre0 y60 puntos (8). Los puntos de corte no están claramente definidos, dado

que el objetivo inicial de la escala fue evaluar los cambios en la severidad de los síntomas

depresivos en pacientes con diagnóstico de depresión mayor, siendo lo relevante la

variación en la puntuación a través de observaciones repetidas. Sin embargo, su uso se ha

(16)

generalizado a la estadificación de la severidad del episodio depresivo,proponiéndose

algunos puntos de corte de la siguiente manera: 35 o más puntos depresión severa, de 20 a

34 puntos depresión moderada, de 7 a 19 puntos depresión leve, y 6 o menos puntos en

recuperación (10).

El instrumento ha sido traducido a múltiples idiomas, incluyendo versiones para:Argentina,

Austria (alemán), Brasil, Bulgaria, Canadá (inglés, francés), Chile, China (mandarín),

Colombia, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, India (Inglés), Israel, Italia,

Japón, Latvia, Lituania, Malasia (malayo), México, Noruega, Filipinas (tagalog), Polonia,

Rumania, Rusia, Sur África (afrikaans, inglés), España, Suecia, Taiwán (Chino), Tailandia,

Turquía, Ucrania (Ruso, Ucraniano), USA (inglés, español) (11). Sin embargo no todas

estas versiones se encuentran validadas, ni se les hizo un proceso de adaptación cultural.

La escala ha atravesado por diversos estudios de validación desde la fecha de su

publicación arrojando buenos resultados en la evaluación de confiabilidad, con valores de

consistencia interna entre 0.76 y 0.95 (5, 10, 12-15), y confiabilidad interevaluador alta con

valores de 0.8 a 0.95 (8, 13-14, 16-17).

Los estudios de validación se han hecho a través de: validez convergente, validez de

criterio y análisis factorial.

(17)

Validez convergente con otros instrumentos para evaluación de la depresión como la escala

de Hamilton y la escala de Beck con buena correlación (8, 17-18).

Validez de criterio a través de determinar la sensibilidad y especificidad de los puntos de

corte entre depresión moderada y depresión severa al comparar con las gradaciones de

severidad de la escala de impresión clínica global (CGI) (18-20).

Análisis factorial los cuales han arrojado resultados diversos desde reportes que sugieren

que la escala es unidimensional, hasta reportes de cuatro dimensiones diferentes.

Unidimensional:

• Galinowski y Lehert en un grupo de 137 pacientes con depresión mayor según

criterios DSM-III, y mediante análisis de componentes principales y método de

rotación ortogonal (Varimax) encuentran inicialmente tres factores: severidad

global, factor somático y un tercero que tuvieron dificultad para nominar, sin

embargo al volver a realizar el análisis factorial incluyendo los resultados luego

de un periodo de tratamiento se encontró un solo factor considerando que el

instrumento de acuerdo a su objetivo seguía un patrón unidimensional(12).

• Uher y colaboradores en un grupo de 660 pacientes de diferentes países

europeos con depresión mayor al menos moderada, según criterios diagnósticos

(18)

del DSM-IV y el CIE-10, mediante análisis de componentes principales

encontraron que la escala tenía un solo factor que explicaba el 57% de la

varianza, en el cual todas las cargas de factor se encontraban por encima de 0.6

(15).

Con dos dominios:

• Margaret Hammond en un grupo de 100 pacientes ancianos con diagnóstico de

depresión empleando la escala de Evans de Liverpool y entrevista psiquiátrica,

utiliza el método de análisis de componentes principales, y rotaciones tanto oblicua

como ortogonal, encontrando dos factores anhedonia y disforia, y decidiendo

eliminar tres ítems del instrumento (5).

• Serreti y colaboradores en un grupo de 512 pacientes con distimia según criterios

diagnósticos DSM-III R, mediante análisis de componentes principales y método de

rotación ortogonal (Varimax), encontraron dos factores: tristeza aparente y

reportada, y lasitud y dificultades de concentración (21).

• Rocca y colaboradores en un grupo de 100 pacientes con distimia según criterios

diagnósticos del DSM – IV, mediante análisis de componentes principales

encuentran dos factores: severidad global y factor somático, no describen si

utilizaron método de rotación (22).

(19)

Con tres dominios:

• Andersson y colaboradores, en un grupo de 72 sujetos con diagnóstico de apatía

(entidad caracterizada por síntomas afectivos después de lesión cerebral

traumática), mediante método de análisis de componentes principales y método

de rotación oblicuo (Oblimin) encuentran tres factores: ánimo depresivo,

síntomas somáticos y síntomas negativos (13).

• Benazzi, en un grupo de 251 pacientes con diagnóstico de episodio depresivo

bipolar y 306 sujetos con depresión mayor realiza análisis factorial, sin describir

adecuadamente el método de extracción de los factores, y utilizando rotación

ortogonal (varimax) encuentra tres factores en ambos grupos, sin embargo nota

que los ítems aportan de manera diferente entre los dos diagnósticos (23)

• Parker y colaboradores en un grupo de 250 pacientes con diagnóstico de

depresión mayor según criterios DSM-IV y edades de 59 años o más, mediante

un método de análisis exploratorio de factores y método de rotación oblicuo

(Promax) encuentran tres factores: cognitivo/motor, ansiedad psíquica y

síntomas vegetativos (24).

• Suzuki y colaboradores en un grupo de 132 pacientes con diagnóstico de

depresión mayor según criterios DSM – IV, mediante análisis de componentes

principales y método de rotación ortogonal (Varimax) encontraron tres factores:

disforia, retardación y síntomas vegetativos (25).

(20)

Con cuatro dominios

• Edward Craighead en un grupo de 340 pacientes con trastornos afectivos, mediante

método de máxima verosimilitud y con método de rotación oblicua (Promax),

encuentra cuatro factores: pesimismo cognitivo, afectivo, ansiedad cognitiva y

vegetativo (26).

• Williamson y colaboradores en un análisis secundario de un grupo de 833 pacientes

con diagnóstico de depresión bipolar, mediante análisis de componentes principales

y método de rotación ortogonal (equimax), encontraron 4 factores: tristeza,

pensamientos negativos, separación y síntomas vegetativos (27).

No se han realizado análisis de ítem diferencial con la escala, sin embargo este tipo de

análisis se ha realizado evaluando la depresión con otros instrumentos, encontrando

diferencias leves por género y lugar de residencia. (28)

La escala fue traducida al español por Conde y Franch, en España en 1984 (29) y el primer

proceso de validación en español fue llevado a cabo por un grupo diferente 7 años después

(18), y un segundo proceso por el grupo del hospital clínico de Zaragoza, en 2002 (14). En

España se utilizan 4 versiones diferentes del instrumento sin existir todavía un consenso en

cual es el instrumento más apropiado, y la experiencia en nuestro medio con las escalas

(21)

psiquiátricas traducidas y adaptadas en España no siempreha dado buenos resultados, y se

ha identificado gran variabilidad entre el contexto cultural de los países latinoamericanos y

España; en Colombia sólo se ha realizado este proceso con la escala de Zung (30-31),

instrumento auto administrado de tamizaje, razón que limita su utilidad dado que en

pacientes con trastornos afectivos la evaluación del observador es más objetiva que la del

mismo individuo, en especial en los momentos de mayor intensidad del episodio.

(22)

Capítulo 3. Objetivos

Se busca con este estudio obtener un instrumento válido y confiable que disminuya, al

menos en parte, los problemas generados por la subjetividad; garantizando a su vez la

posibilidad de generalizar y unificar la valoración de la depresión en el ambiente

investigativo y clínico colombiano.

3.1. Objetivo General

Adaptar y validar la escala Montgomery–Åsberg Depresión Rating Scale (MADRS) en el

medio colombiano

3.2. Objetivos específicos

1. Adaptación al contexto colombiano la escala para evaluación de la depresión

(MADRS) mediante el proceso de traducción – retro traducción, de tal manera que

tenga una buena validez de apariencia.

(23)

2. Evaluar la validez de contenido y criterio de la versión colombiana de MADRS

determinando los puntos de corte para los diferentes grados de severidad de la

depresión.

3. Evaluar la consistencia interna de la escala.

4. Determinar la reproducibilidad ínter evaluador del instrumento.

5. Determinar la sensibilidad al cambio de la MADRS adaptada.

3.3. Justificación

Se necesita de un instrumento adaptado al medio colombiano para la valoración de la

severidad de la depresión, ya que en el país se llevan a cabo varios estudios clínicos en esta

área, y no hay todavía ningún instrumento ajustado al contexto cultural colombiano, lo que

podría generar que las mediciones obtenidas con los instrumentos en inglés o meramente

traducidos al español no reflejen fielmente el estado del evento observado.

En el país se llevan a cabo múltiples estudios clínicos en depresión y trastornos afectivos

que utilizan escalas no adaptadas

Sería el primer instrumento para valoración de la depresión que se validaría y adaptaría en

Colombia, pues a pesar de la variedad de escalas para tal fin, ninguna esta validada en el

medio. Además la escala de Montgomery–Åsberg es relativamente fácil de aplicar luego de

un entrenamiento sencillo y es de amplio y diseminado uso en los estudios clínicos a nivel

mundial.

(24)

Dado que la escala tiene 10 ítems, y que la depresión mayor es una condición de alta

prevalencia en la población colombiana, es factible encontrar sujetos dispuestos a participar

en un estudio de validación de instrumento.

(25)

Capítulo 4. Metodología

4.1. Tipo de Estudio

Estudio de tipo observacional para la validación de una escala.

4.2. Población de estudio y muestra

4.2.1. Población Blanco:

Pacientes colombianos con diagnóstico de depresión mayor, tanto ambulatorios como

hospitalizados, según criterios diagnósticos y de severidad de la Clasificación Internacional

de las Enfermedades en su décima versión – CIE-10.

4.2.2. Población de Estudio:

Pacientes con diagnóstico de depresión mayor con distintos grados de severidad según los

criterios CIE-10, que asistieron alaclínica psiquiátrica Campo Abierto, el Hospital Simón

Bolívar, y la Unidad de Salud Mental Floralia,de la ciudad de Bogotá, tanto en los servicios

de consulta externa como de hospitalización y urgencias; Así como al consultorio particular

de los psiquiatras entrenados para el desarrollo del protocolo; que acepten participar en el

(26)

estudio y que sean evaluados por un clínico entrenado en la versión colombiana de la

MADRS.

4.2.2.1. Criterios de Inclusión:

• Hombres y mujeres colombianos.

• Ser mayor de 18 años.

• Diagnóstico de trastorno depresivo mayor, según criterios diagnósticos y de

severidad del CIE-10.

• Que acepten participar en las entrevistas necesarias con el fin aplicar el instrumento

que se está validando.

4.2.2.2. Criterios de Exclusión:

• Imposibilidad de completar la evaluación psiquiátrica debido a no colaboración,

agitación o compromiso del estado de conciencia.

• Diagnóstico psiquiátrico o de personalidad diferente al trastorno depresivo mayor

que pudiera afectar los resultados.

• Diagnóstico de condiciones médicas serias que pudieran afectar los resultados en la

aplicación de la escala, entre los que se incluyen alteraciones neurológicas que

comprometan la cognición (enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson,

enfermedad de Huntington, entre otras), tumores del sistema nervioso central.

• Antecedente de trastorno afectivo bipolar en familiares en primer grado de

consanguinidad

(27)

4.2.3. Tipo de Muestreo:

El muestreo y tamaño de la muestra se describirá en cada una de las etapas del proceso de

validación.

4.3. Traducción, adaptación y validez de apariencia

Se obtuvo autorización escrita del autor para realizar la validación de la escala, con la

única condición de que se citará permanentemente al artículo original y se respetaran

siempre los derechos de autor sobre el instrumento.

Para el cumplimiento de este objetivo se utilizó el método de traducción y traducción

inversa (32-33).Se formó un comité de revisión de la escala compuesto por dos psiquiatras

con experiencia clínica (MA, JFC), una psicóloga con maestría en neurociencias y salud

mental (AO), y un filólogo (SC), todos ellos bilingües.Se realizaron tres traducciones del

inglés al español de toda la escala, por parte de personas cuya lengua materna era el

español y que conocían el instrumento con sus objetivos.

(28)

Las versiones en español fueron evaluadas por el comité de revisión, quienes mediante

consenso elaboraron una versión unificada de estas tres traducciones, verificando que la

versión final fuera comprensible y reflejara equivalencia transcultural entre la versión

original de la escala y la nueva traducida al español(Anexo 2).

Dicha versión nueva en español se tradujo a su idioma original – inglés(Anexo 3),Por un

traductor oficial con lengua materna inglés británico, que no tenía conocimiento de la

versión original de la escala.

Esta nuevaversión en inglés fue evaluada por el comité de revisión, sin encontrarse

discrepancias mayores con el instrumento original.

4.3.1. Prueba Piloto

Se aplicó la escala a 12 pacientes con características similares a las de la población objeto

de estudio, por parte de 5 psiquiatras y una psicóloga evaluando:

• La comprensión y/o ambigüedad de los ítems.

• La frecuencia de respuesta y la restricción de rango de respuesta.

• El tiempo de diligenciamiento.

• La necesidad de entrenamiento.

• La facilidad de calificación.

(29)

Se realizaron reuniones de entrenamiento en la aplicación de la entrevista SCID, módulo

para trastornos afectivos y los criterios de severidad del CIE – 10, y en la aplicación de la

escala empleando como método de calibración la evaluación de un paciente grabado en

formato de video y la evaluación y discusión en grupo de los puntajes de la escala sugeridos

por el comité evaluador del instrumento. Por facilidad en el proceso de evaluación de los

pacientes todos los evaluadores fueron entrenados en ambos instrumentos, indicando que en

la evaluación individual de cada paciente sólo podrían aplicar una de las dos escalas,

mientras que la otra evaluación la realizaría otro evaluador entrenado.

4.4. Validez de criterio

Dado que la escala de Montgomery es un instrumento evaluativo que determina el grado de

severidad de un estado depresivo, se deben determinar cuáles son los puntos de corte para

cada estado de la depresión (leve, moderado y severo), para ello se calculó la

sensibilidad/especificidad y la curva ROC del instrumento, al compararlo con la

clasificación de dicha severidad con los estándares del CIE – 10.

(30)

Para el cálculo del tamaño de la muestra se empleo la fórmula propuesta por McCullagh y

Nelder en 1981, con la adaptación para varianza de la curva ROC propuesta por Hanlen y

McNeil en 1982 (34).

D

Percentil de la distribución normal, fijado en 1.96 onde

α: Niv

: Varianza de la curva ROC el de confianza, fijado en 0.05

L: Amplio deseado de medio IC, fijado en 0.1

La va

= Q1/k + Q2 – A2(1/k + 1) rianza de la curva

Donde

A es el estimativo esperado para el área bajo la curva, que se fijo en 0.75

Q1= A/(2-A) Q2=2A2/(1+A)

k: La proporción de pacientes sanos / enfermos, que para el protocolo se definió como la

proporción entre pacientes con depresión moderada vs. pacientes con depresión severa, que

(31)

para el caso se fijo en 1, y teniendo en cuenta que se intentó definir los puntos de corte

entre depresión moderada y severa, al igual que entre depresión leve y moderada

m se estimó con esos parámetros en 45.28, se requieren m(1+k) pacientes, dado que se

estudiarán dos curvas diferentes se propone recolectar 46 pacientes por cada grupo de

severidad para realizar el cálculo.

Se realizó un muestreo no probabilístico entre los pacientes hospitalizados o que asisten a la

consulta externa con diagnóstico de depresión mayor y se aplicó el instrumento diagnóstico

en 150 pacientes (50 pacientes en cada grupo de severidad), y en un tiempo menor a 24

horas después se aplicó el instrumento por un evaluador diferente, entrenado en esta, que no

conocía la clasificación de la severidad de la depresión del sujeto a evaluar, se tuvo en

cuenta que los pacientes no hayan recibido fármacos psicotrópicos con efecto hipnótico o

sedante que afecten el resultado de la prueba, 12 horas antes de su aplicación. El puntaje de

la escala se mantuvo en reserva y no fue informado al médico tratante, con el objeto de

limitar posibles modificaciones de la práctica clínica secundarias al resultado de la prueba.

4.5. Validez de contenido

Dado que los resultados de los análisis factoriales que se han realizado a la escala han sido

disímiles, encontrando entre un único factor y cuatro factores, se determinó que el mejor

método de evaluación del contenido del instrumento es un análisis factorial exploratorio,

(32)

para determinar los factores componentes de la escala. Antes de realizar dicho análisis se

verificó que se cumpla el supuestos de correlación, mediante la prueba global de esfericidad

de Bartlett (donde la hipótesis nula: La correlación es igual a la Matriz de Identidad, es

decir, no correlación), y el Índice de adecuación o medida de adecuación de la muestra de

Kaisser Meyer Olkin– KMO, que identifica correlación entre las variables,

descomponiendo la correlación entre correlación final y correlación parcial.

Como método de extracción de factores, se utilizó el análisis de factores principales.Para

identificar el número de factores se empleó el criterio gráfico y el de Kaiser(aquellos que

tengan valores propios mayores de 1). Para estos análisis se utilizaron los mismos

individuos tomados para realizar la validez de criterio. Dado que el número de sujetos fue

de 15 por cada ítem que se considera apropiado (35).

Para evaluar la validez de contenido, también se realizó análisis de ítem diferencial,

poniendo en consideracióncuatro hipótesis sobre el comportamiento de algunos ítems en

grupos específicos.

Hipótesis 1:los pacientes con depresión severa puntuaran con mayor frecuencia en el ítem

10 que los que sean clasificados como depresión moderada o leve.

(33)

Hipótesis 2: las mujeres puntuarán con mayor frecuencia en el ítem 1 ‘Tristeza aparente’,

que los hombres.

Hipótesis 3: las mujeres puntuarán con mayor frecuencia el ítem 6 ‘Dificultades en

concentración’, que los hombres.

Hipótesis 4: los hombres puntuarán con mayor frecuencia en el ítem 8 ‘Incapacidad para

sentir’ que las mujeres.

4.6. Consistencia interna

Se determinó la consistencia interna de la prueba, que es una medida indirecta de la

confiabilidad del instrumento, determinando la homogeneidad de la escala,o grado de

correlación de cada uno de los ítems de la escala con el objetivo global de esta,para evaluar

si existen ítems redundantes en la escala.

(34)

Se evaluó la consistencia interna con la misma muestra utilizada para la evaluación de la

validez de contenido (150 sujetos),mediante el alfa de Cronbach. Los valores aceptables

deben encontrarse entre 0.7 y 0.9. Los cálculos se encontraron a partir de la siguiente

formula:

α N

N

S ∑ S S

Donde

n = número de ítems en el instrumento

St2

∑ S = sumatoria de las varianzas de los puntajes de los ítems = varianza total de los puntajes de la prueba

4.7. Reproducibilidad interevaluador

Se determinó el grado de similitud en los puntajes asignados por cuatro evaluadores

diferentes a un mismo sujeto. Los evaluadores fueron todos entrenados en la aplicación del

instrumento.

(35)

Al instrumento fue aplicado en 22 pacientes a quienes adicionalmente al consentimiento

informado, se les solicitó permiso para grabar la entrevista en formato de video; cada

entrevista fue enviada a otros tres evaluadores quienes puntuaron la escala de manera

independiente, obteniéndose así las cuatro evaluaciones.El grado de concordancia fue

evaluado mediante el coeficiente de correlación intraclase. El tamaño de la muestra para la

evaluación de la reproducibilidad con el coeficiente de correlación intraclasese calculó con

el comando ‘sampicc’ del programa Stata con los siguientes parámetros: un error tipo I de

0.05, un poder del 80%, un coeficiente de correlación intraclase mínimo aceptable ρ0 de

0.6, un coeficiente de correlación intraclase esperado ρ1 de 0.8, y 4 evaluadores. El tamaño

de muestra calculado fue de 22 pacientes.

Se consideraba aceptable un coeficiente de correlación intraclase mayor de 0.6, y bueno por

encima de 0.8.

No se consideró necesario realizar en este instrumento evaluación de la confiabilidad test

retest, dada lo altamente cambiante del fenómeno, que nos llevaría a valores

necesariamente bajos de esta prueba.

4.8. Sensibilidad al cambio

(36)

Dado que es el objetivo principal sobre el cual se elaboró el instrumento, es este uno de los

puntos sobre el que se dio mayor relevancia dentro del proceso de validación. Se realizó

mediante la evaluación de un grupo de sujetos a los cuales se les aplicó el instrumento antes

de que se les realizara cualquier intervención farmacoterapéutica y se les volvió a evaluar al

término de 14 a 28 días después.Se comparó el puntaje obtenido en la primera aplicación

con el de la segunda aplicación después de ser dado de alta, a través de la prueba de signos

de Wilcoxon.

El tamaño de la muestra se calculó a través del programa G*Power 3.0 con la función de

prueba de signos de Wilcoxon, con un tamaño de efecto fijado en 1, un valor alfa de 0.005,

un poder del 95%. El tamaño de muestra calculado fue de 25 sujetos, se adiciona un 10%

para prever posibles pérdidas, para un total de 28 sujetos.

4.9. Procesamiento de los datos y análisis estadístico

Se realizó una base de datos en el paquete estadístico Stata y los procedimientos que se

describen a continuación se efectuaron en el mismo software:

• Estadísticas descriptivas de la población utilizada para el estudio: Se utilizaron

medidas de tendencia central, de dispersión y de frecuencia para caracterizar a los

grupos de pacientes utilizados.

(37)

• Para evaluar la validez de criterio se emplearon pruebas de hipótesis estableciendo

que el área bajo la curva del instrumento sea de al menos 0.75

• Para evaluar la validez de contenido: Con base en todos los ítems de la escala, se

hizo un análisis factorial exploratorio de factores principales para determinar las

dimensiones (dominios o factores) de la escala. Para la selección de los dominios se

tuvo en cuenta el criterio gráfico y el de Kaiser (valor propio mayor de 1). Se

exploró hacer una rotación oblicua promax dado el supuesto de que los dominios

estarían correlacionados, sin embargo no se encontraron modificaciones

significativas al hacer la rotación.

• Para la evaluación de las hipótesis del análisis de ítem diferencial se utilizaron

pruebas de χ2.

• Alfa de Cronbach para la evaluación de consistencia interna

• Coeficiente de correlación intraclase para evaluación de reproducibilidad

interevaluador.

• Para evaluar la sensibilidad al cambio, se comparóel puntaje obtenido en la primera

aplicación con el de la segunda aplicación después de ser dado de alta, a través de la

prueba de signos de Wilcoxon.

4.10. Consideraciones éticas

(38)

Este trabajo cumple con las normas de investigación en seres humanos según lo dispuesto

en la resolución No 008430 de 1993 del Ministerio de Salud, en la Ley 84 de 1989 y en la

Declaración de Helsinki de 2.000. Es una investigación de riesgo mínimo.

Los procedimientos fueron efectuados por personas calificadas y competentes desde el

punto de vista clínico. La Responsabilidad del estudio recae en el investigador principal,

quien cuenta con los recursos técnicos y científicos para hacerla clínicamente competente.

Ninguno de los pacientes evaluados fuesometido a intervenciones experimentales. En todo

momento, se tomaron las medidas necesarias para respetar la privacidad del paciente.

Quienes participaron en el presente trabajo en condición de sujetos de observación, lo

hicieron de manera voluntaria. Para que un paciente fuera incluido dentro del estudio era

necesario que otorgara consentimiento informado por escrito, previa información de las

características de la investigación.

La información recogida en esta investigación es confidencial, hecho que se le informó a

los pacientes. Los resultados serán publicados en revistas de índole académico o científico,

preservando la exactitud de los mismos y haciendo referencia a datos globales y no a

pacientes particulares.

(39)

El protocolo, la versión final de la escala (anexo 4), el consentimiento informado (anexo 5),

el módulo SCID para trastornos afectivos, junto con los criterios de gravedad de un

episodio depresivo según CIE-10 (anexo 6) y el instrumento de recolección (anexo 7)

fueron evaluados y aprobados por el Comité de Ética en Investigación Campo Abierto.

(40)

Capítulo 5. Resultados

5.1. Traducción, adaptación y validez de apariencia

Luego de cumplir con las etapas requeridas en la traducción y adaptación de la escala, el

comité evaluador determinó que en apariencia el instrumento evaluaba de manera adecuada

el constructo depresión. No fue necesario contactar al autor de la escala pues no se

encontraron divergencias significativas en el proceso de traducción inversa.

Luego de la prueba piloto se identificó un punto de anclaje en el ítem 6 de la escala que

generaba dificultades en su aplicación por emplear una doble negación, y fue modificado

por recomendación del comité evaluador, se identificó adicionalmente que la comprensión

de los ítems por parte de los evaluadores fue adecuada, pero que se requería de

entrenamiento para su correcta utilización. El tiempo promedio de aplicación de la escala

fue de 15 a 20 minutos. Luego de la prueba piloto se aprobó la versión final de la escala que

fue sometida al comité de ética para su empleo en el resto de fases de la validación.

5.2. Descripción de las personas estudiadas

(41)

Fueron evaluadas 150 personas con diagnóstico confirmado de depresión mayor mediante

entrevista estructurada SCID, en su mayoría fueron mujeres, laboralmente activas, y con

[image:41.612.95.546.214.441.2]

edades entre los 19 y los 85 años, con una mediana de 50 años (tabla 1).

Tabla 1. Características Sociodemográficas de la muestra

Variable Pacientes

% N

Sexo Femenino 65 98

Masculino 35 52

Ocupación

Empleado/Independiente 45 67

Hogar 15 23

Estudiante 8 12

Jubilado 16 24

Cesante 16 24

Variable Mediana Rango

Intercuartílico

Edad (Años cumplidos) 50 33-61

Escolaridad (Años) 13 8-16

Episodios previos (Número) 2 1-9

5.3. Validez de criterio

Seidentificó que el mejor punto de corte para depresión moderada según la escala es 20,

con una sensibilidad del 98% y una especificidad del 96%, cubriendo un área bajo la curva

de 0.9832 (figura 1, anexo 8).

(42)

Además, se encontró que el mejor punto de corte para depresión severa según la escala es

34, con una sensibilidad de 98% y una especificidad de 92%, cubriendo un área bajo la

curva de 0.9820 (figura 2, anexo 9).

(43)

5.4. Validez de contenido

Se verificó que se cumplía el supuesto de correlación, mediante la prueba global de

esfericidad de Bartlett (χ2: 1000.867 grados de libertad: 45 p: 0.000), y el índice de

adecuación – KMO que arrojó un valor de 0.892, por lo que se rechaza la hipótesis nula de

que no hay correlación.

(44)

Al realizar el análisis de factores principales, se evidenció un único factor que explica el

[image:44.612.94.546.207.483.2]

91% de la varianza (tabla 2).

Tabla 2. Análisis Factorial

Factor Valor propio Diferencia Proporción Acumulado

Factor 1 5.47921 4.93967 0.9101 0.9101

Factor 2 0.53954 0.17820 0.0896 0.9997

Factor 3 0.36134 0.25985 0.0600 1.0597

Factor 4 0.10149 0.04754 0.0169 1.0765

Factor 5 0.05395 0.06273 0.0090 1.0855

Factor 6 -0.00879 0.06810 -0.0015 1.0840

Factor 7 -0.07688 0.03043 -0.0128 1.0713

Factor 8 -0.10731 0.03851 -0.0178 1.0534

Factor 9 -0.14582 0.03014 -0.0242 1.0292

Factor 10 -0.17596 . -0.0292 1.0000

LR test: independiente vs. saturado: chi2(45) = 1008.78 Prob>chi2 = 0.0000

Al evaluar la carga que aporta cada ítem al factor único se evidenció que todas las cargas

son altas con un valor mínimo de 0.5780 (tabla 3).

Tabla 3. Cargas del factor

Variable Factor Singularidad

Ítem 1 0.8384 0.2971

Ítem 2 0.8794 0.2266

[image:44.612.106.546.660.720.2]
(45)

Ítem 3 0.6251 0.6092

Ítem 4 0.5785 0.6653

Ítem 5 0.6555 0.5703

Ítem 6 0.5784 0.6655

Ítem 7 0.7223 0.4783

Ítem 8 0.7972 0.3645

Ítem 9 0.7912 0.3740

Ítem 10 0.8545 0.2699

Al evaluar la validez de contenido mediante hipótesis sobre el comportamiento de algunos

ítems en grupos específicos a través de diferencias de medianas, pudo evidenciarse que el

ítem 10 era marcador de severidad, pues en los pacientes con intensidad severa se puntuaba

con mayor frecuencia en dicho ítem, que en pacientes con intensidad leve o moderada.

No se encontró ninguna diferencia significativa por sexo en la puntuación de los ítems de la

escala.

5.5. Consistencia interna

La escala completa mostró tener una adecuada consistencia interna, dada por un valor de

alfa de Cronbach 0.9168 por lo que se determinó que no existen ítems redundantes en la

escala.

5.6. Reproducibilidad interevaluador

(46)

Se encontró que la puntuación total de la escala y cada uno de sus ítems tenía una excelente

reproducibilidad interevaluador, arrojando un coeficiente de correlación intraclase de 0.98

[image:46.612.92.544.208.399.2]

para el total de la escala y de 0.88 a 0.97 para los ítems individuales. (Tabla 4)

Tabla 4. Confiabilidad Interevaluador

Ítem Coeficiente de Correlación Intraclase Intervalo de Confianza

1 0.88534 0.79736-0.94459

2 0.97436 0.95200-0.98806

3 0.88660 0.79943-0.94523

4 0.96951 0.94311-0.98577

5 0.96680 0.93816-0.98449

6 0.93883 0.88813-0.97110

7 0.93393 0.87955-0.96872

8 0.94338 0.89613-0.97329

9 0.95807 0.92234-0.98034

10 0.97150 0.94675-0.98671

Total 0.98331 0.96857-0.99226

5.7. Sensibilidad al cambio

Los resultados fueron estadísticamente significativos tanto para cada uno de los ítems,

como para el puntaje total de la escala, con valores de p <= a 0.0005; por lo que se

evidencia que la escala muestra una buena sensibilidad al cambio.

(47)

Capitulo 6. Discusión.

Con el presente trabajo queda validada la escala MADRS en pacientes con trastornos

depresivos en el medio colombiano. Se alcanzó una versión clara y concisa con utilidad

clínica. Dicha escala puede ser aplicada de forma sencilla, práctica y ágil por personal con

formación en salud mental siempre y cuando tengan un entrenamiento previo. El

instrumento tiene además adecuada validez y alta confiabilidad.

Los puntos de corte encontrados en esta validación-20 para depresión moderada y 34 para

depresión severa- son similaresa los resultados previos en la literatura (19-20), sin

embargo,en este estudio no se buscó identificar un punto de corte entre depresión leve y

sujetos sin depresión lo que actualmente es punto de debate (36).

La evaluación de la validez de la escala MADRS ha sido objeto de múltiples estudios,

encontrándose dificultades con el número disímil de factores que han sido reportados en

estos trabajos, variando desde encontrar modelos unidimensionales, hasta la identificación

de cuatro factores (5, 12-15, 21-27). Por el hecho de encontrar resultados dispares entre el

número de factores, y los ítems relacionados con cada factor, no es posible realizar un

análisis confirmatorio de la escala, y se requiere continuar realizando análisis exploratorios

hasta que se repliquen modelos similares en diferentes partes del mundo.

(48)

La escala sin embargo fue construida a partir de un instrumento ampliado de 65 ítems para

identificar aquellos ítems que tuvieran mayor sensibilidad al cambio tras una intervención

farmacológica, por lo que podemos dilucidar que el constructo original era

unidimensional.En la publicación inicial el autor no realizó análisis factorial de la escala,

sino que presentó un análisis de validez convergente con la escala de Hamilton(8). También

se ha observado que el resultado disímil entre los diversos análisis factoriales está

condicionado por la población objeto en la cual se emplea la escala, lo que pudiera dar

cuenta de la especificidad del instrumento a los sujetos con trastorno depresivo mayor y su

variación cuando se evalúan otras patologías.En el presente proceso de validación se

seleccionó un grupo de sujetos homogéneo con características similares a los empleados

por el autor en su publicación original, y a los trabajos realizados por Galinowski y

colaboradores (12), y Uher y colaboradores (15), donde solo se tomaron pacientes con

trastorno depresivo mayor y se replicó un modelo dimensional en el análisis factorial. Al

excluir pacientes con antecedentes familiares de trastorno bipolar en el presente trabajo, se

homogenizaba más nuestra población, por lo que no es de extrañar que el resultado del

análisis exploratorio arrojara que el instrumento era unidimensional, tal vez si se evalúan

otras patologías el instrumento se comporte de manera diferente, pero dicho aspecto se sale

del objetivo planteado por el proyecto.

Se han reportado diferencias en las características clínicas del episodio depresivo entre

hombres y mujeres, como las reportadas en el estudio de Cassano y colaboradores (28), en

el presente estudio la escala no mostró diferencias significativas en este aspecto, lo anterior

(49)

puede ser explicado por el hecho de no haber realizado el cálculo del tamaño de muestra

necesario teniendo en cuenta el sexo como subgrupo, y pudiera ser objeto de un estudio

posterior.

La escala mostró buena consistencia interna, como ha sido reportado previamente en la

mayoría de estudios que han evaluado el instrumento, encontrándose desempeño superior a

escalas como la de Hamilton o la Escala de Beck (15).

La reproducibilidad interevaluador fue también buena lo cual da cuenta de la facilidad de

aplicación de la escala luego de un proceso de entrenamiento y calibración, así como de la

utilidad de la escala particularmente en investigación.

Como se esperaba, dado que fue la característica principal desde su concepción, el

instrumento mostró una buena sensibilidad al cambio, de acuerdo con los resultados en las

validaciones predecesoras.

(50)

Capítulo 7. Conclusiones

En conclusión la versión colombiana de la Escala de Evaluación en Depresión

Montgomery-Asberg posee buenas propiedades psicométricas, es un instrumento

unidimensional que clasifica adecuadamente a los pacientes de acuerdo a la intensidad del

episodio depresivo, con un punto de corte de 20 para depresión moderada y de 34 para

depresión severa. Luego de un proceso breve de entrenamiento puede emplearse en la

práctica clínica y en la investigación.

(51)

Bibliografía

. Sanchez R and Gómez C. Conceptos básicos sobre validación de escalas. Revista

Colombiana de Psiquiatría 1998; 27: 121-30.

. Streiner D. A checklist for evaluating the usefulness of rating scales. Canadian

Journal of Psychiatry 1993; 38: 140-8.

. Murray CJ, Lopez AD. Global mortality, disability, and the contribution of risk

factors: Global Burden of Disease Study. TheLancet 1997; 349(9063):1436-42.

. Razzouk D, Zorzetto R, Dubugras MT, Gerolin J, Mari JJ. Leading countries in

mental health research in Latin America and the Caribbean. Revista Brasileira de

Psiquiatria2007; 29(2):118-22.

. Hammond MF. Rating depression severity in the elderly physically ill patient:

reliability and factor structure of the Hamilton and the Montgomery–Åsberg

depression ratings scales. International Journal of Geriatric Psychiatry 1998; 13:

257-61.

. Carmody TJ, Rush AJ, Bernstein I, Warden D, Brannan S, Burnham D, et al. The

Montgomery–Åsberg and the Hamilton ratings of depression: A comparison of

measures. European Neuropsychopharmacology 2006; 16: 601-11.

. Khan A, Khan SR, Shankles EB, Polissar NL. Relative sensitivity of the

Montgomery–Åsberg Depression Rating Scales, the Hamilton Depression Rating

Scale and the Clinical Global Impressions rating Scale in antidepressant clinical

trials. International Clinical Psychopharmacology 2002; 17: 281-5.

(52)

. Montgomery SA, Åsberg M. A new depression rating scale designed to be sensitive

to change. British Journal of Psychiatry 1979; 134: 382-289.

. Åsberg M, Montgomery S, Perris C, Schalling D, Sedvall G. A comprehensive

psychopatological psychiatric rating scale (CPRS). ActaPsychiatricaScandinavica

1978; 271 (Supl.): 5-27.

. Snaith RP, Harrop FM, Newby DA, Teale C. Grade scores of the Montgomery–

Åsberg Depression and the Clinical Anxiety Scales. British Journal of Psychiatry

1986; 148(5): 599-601.

. MAPI Institute. http://www.mapi-institute.com/ Acceso en nov 30 2009.

. Galinowski A, Lehert P. Structural validity of MADRS During antidepressant

treatment. International ClinicalPsychopharmacology 1995; 10: 157-161.

. Andersson S, Krogstad JM, Finset A. Apathy and depressed mood in acquired brain

damage: relationship to lesion localization and psychophysiological reactivity.

Psychological Medicine 1999; 29: 447-56.

. Lobo A, Chamorro L, Luque A, Dal-Ré R, Badia X, Baró E, et al. Validación de las

versiones en español de la Montgomery–ÅsbergDepression Rating Scale y la

Hamilton Anxiety Rating Scale para la evaluación de la depresión y de la ansiedad.

Medicina Clínica (Barcelona) 2002;118(13):493-9.

. Uher R, Farmer A, Maier W, Rietschel M. Measuring depression: comparison and

integration of three scales in the GENDEP study. Psychological Medicine 2008; 38:

289–300

. Maier W, Philipp M. Comparative analysis of observer depression scales. Acta

PsychiatricaScandinavica 1985; 72: 239–245

(53)

. Davidson J, Turnbull CD, Strickland R, Miller R, Graves K. The Montgomery–

Åsberg Depression Scale: Reliability and validity. ActaPsychiatricaScandinavica

1986; 73(5): 544-8.

. Martínez-Gallardo R, Bourgeois M, Peyre F, Lobo A. Estudio de validación de la

escala de depresión de Montgomery y Åsberg. Revista de la Asociación Española

de Neuropsiquiatría. 1991; 11: 9-14.

. Müller MJ, Szegedi A, Wetzel H, Benkert O. Moderate and severe depression

Gradations for the Montgomery–Åsberg Depression Rating Scale. Journal of

Affective Disorders 2000; 60: 137–40.

. Müller MJ, Himmerich H, Kienzle B, Szegedi A. Differentiating moderate and

severe depression using the Montgomery–Åsberg Depression Rating Scale

(MADRS). Journal of Affective Disorders 2003; 77: 255–60.

. Serretti A, Jori MC, Casadei G, Ravizza L, Smeraldi E, Akiskal H. Delineating

psychopathologic clusters within dysthymia: a study of 512 out-patients without

major depression. Journal of Affective Disorders 1999; 56: 17–25.

. Rocca P, Fonzo V, Ravizza L, Rocca G, Scotta M, Zanalda E, et al. A comparison

of paroxetine and amisulpride in the treatment of dysthymic disorder. Journal of

AffectiveDisorders 2002; 70: 313-7.

. Benazzi F. Factor analysis of the Montgomery–Åsbergdepresión Rating scale in 251

bipolar II and 306 unipolar depressed outpatients. Progress in

Neuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry2001; 25: 1369-76.

. Parker RD, Flintz EP, Bosworth HB, Pieper CF, Steffens DC. A three-factor

analytic model of the MADRS in geriatric depression. International Journal of

GeriatricPsychiatry 2003; 18: 73-7.

(54)

. Suzuki A, Aoshima T, Fukasawa T, Yoshida K, Higuchi H, Shimizu T, et al. A

three-factor model of the MADRS in major depressive disorder. Depression and

Anxiety 2005; 21: 95-7.

. Craighead WE. Factor analysis of the Montgomery–Åsberg depression rating scale.

Depression 1996; 4(1): 31-3.

. Williamson D, Brown E, Perlis RH, Ahl J, Baker RW, Tohen M. Clinical relevance

of depressive symptom improvement in bipolar I depressed patients. Journal of

Affective Disorders 2006; 92: 261-6.

. Cassano GB, Benvenuti A, Miniati M, Calugi S, Mula M, Maggi L, et al. The factor

structure of lifetime depressive spectrum in patients with unipolar depression.

Journal of Affective Disorders 2009; 115: 87-99.

. Conde V, Franch JI. Escalas de evaluación comportamental para la cuantificación

de la sintomatología de los trastornos angustiosos y depresivos. Madrid. Upjohn

SA, 1984.

. Torres Y, Posada J. Resultados de la escala de depresión clínica. Estudio Nacional

de Salud Mental y Consumo de Sustancias Psicoactivas, Colombia 1993. Bogotá:

Carrera Séptima Ltda.; 1994: 167-177.

. Campo-Arias A, Diaz LA, Rueda-Jaimes GE, Barros JA. Validación de la escala de

Zung para depresión en universitarias de Bucaramanga, Colombia. Revista

Colombiana de Psiquiatría 2005; 34(1): 54-63.

. Brislin RW. The wording and translation of research instruments. Field methods in

cross-cultural research. 1986; 8: 137-64. Thousands Oaks, CA, US. Sage

Publications.

(55)

. Sartorius N, Janca A. Psychiatric assessment instruments developed by the World

Health Organization. Social Psychiatry & Psychiatric Epidemiology 1996; 31(2):

55-69.

. Zhou XH, Obuchowski NA, McClish DK. Statistical methods in diagnostic

medicine. New York (NY), Wiley Interscience; 2002. p. 201-6.

. Sánchez R, Echeverry J. Validación de escalas de medición en salud. Rev Salud

Pública. 2004; 6(3): 302-18.

. Schulte-van Maaren IWM, Carlier IVE, Zitman FG, van Hemert AM, de Waal MWM, van der

Does AJW, van Noorden MS, Giltay EJ. Reference values for major depression questionnaires:

The Leiden Routine Outcome Monitoring Study. Journal of Affective Disorders. (2013) on

press.

(56)

Anexo 1:

Escala Original Montgomery–Åsberg Depression Rating Scale

1. Apparent Sadness

Representing despondency, gloom and despair, (more than just ordinary transient low

spirits) reflected in speech, facial expression, and posture. Rate by depth and inability to

brighten up.

0. No sadness.

1.

2. Looks dispirited but does brighten up without difficulty.

3.

4. Appears sad and unhappy most of the time.

5.

6. Looks miserable all the time. Extremely despondent.

2. Reported sadness

Representing reports of depressed mood, regardless of whether it is reflected in appearance

or not. Includes low spirits, despondency or the feeling of being beyond help and without

hope. Rate according to intensity, duration and the extent to which the mood is reported to

be influenced by events.

(57)

0. Occasional sadness in keeping with the circumstances.

1.

2. Sad or low but brightens up without difficulty.

3.

4. Pervasive feelings of sadness or gloominess. The mood is still influenced by external

circumstances.

5.

6. Continuous or unvarying sadness, misery or despondency.

3. Inner tension

Representing feelings of ill-defined discomfort, edginess, inner turmoil, mental tension

mounting to either panic, dread or anguish. Rate according to intensity, frequency, duration

and the extent of reassurance called for.

0. Placid. Only fleeting inner tension.

1.

2. Occasional feelings of edginess and ill defined discomfort.

3.

4. Continuous feelings of inner tension or intermittent panic which the patient can only

master with some difficulty.

5.

6. Unrelenting dread or anguish. Overwhelming panic.

4. Reduced sleep

Representing the experience of reduced duration or depth of sleep compared to the subject's

(58)

own normal pattern when well.

0. Sleeps as usual.

1.

2. Slight difficulty dropping off to sleep or slightly reduced, light or fitful sleep.

3.

4. Sleep reduced or broken by at least two hours.

5.

6. Less than two or three hours sleep.

5. Reduced appetite

Representing the feeling of a loss of appetite compared with when well. Rate by loss of

desire for food or the need to force oneself to eat.

0. Normal or increased appetite.

1.

2. Slightly reduced appetite.

3.

4. No appetite. Food is tasteless.

5.

6. Needs persuasion to eat at all.

6. Concentration difficulties

Representing difficulties in collecting one's thoughts mounting to incapacitating lack of

concentration. Rate according to intensity, frequency, and degree of incapacity produced.

0. No difficulties in concentrating.

(59)

1.

2. Occasional difficulties in collecting one's thoughts.

3.

4. Difficulties in concentrating and sustaining thought which reduces ability to read or hold

a conversation.

5.

6. Unable to read or converse without great difficulty.

7. Lassitude

Representing a difficulty getting started or slowness initiating and performing everyday

activities.

0. Hardly any difficulty in getting started. No sluggishness.

1.

2. Difficulties in starting activities.

3.

4. Difficulties in starting simple routine activities whicharecarriedoutwitheffort.

5.

6. Complete lassitude. Unable to do anything without help.

8. Inability tofeel

Representing the subjective experience of reduced interest in the surroundings, or activities

that norm ally give pleasure. The ability to react with adequate emotion to circumstances or

people is reduced.

0. Normal interest in the surroundings and in other people.

(60)

1.

2. Reduced ability to enjoy usual interests.

3.

4. Lossofinterest in thesurroundings. Loss of feelingsfor friends and acquaintances.

5.

6. The experience of being emotionally paralyzed, inability to feel anger, grief or pleasure

and a complete or even painful failure to feel for close relatives and friends.

9.Pessimistic thoughts

Representingthoughtsofguilt, inferiority, self reproach, sinfulness, remorse and ruin.

0. No pessimistic thoughts.

1.

2. Fluctuating ideas of failure, self-reproach or self-depreciation.

3.

4. Persistent self-accusations, or definite but still rational ideas of guilt or sin. Increasingly

pessimistic about the future.

5.

6. Delusions of ruin, remorse or unredeemable sin. Self-accusations which are absurd and

unshakable.

10. Suicidal thoughts

Representing the feeling that life is not worth living, that a natural death would be

welcome, suicidal thoughts, and preparations for suicide. Suicidal attempts should not in

themselves influence the rating.

(61)

0. Enjoys life or takes it as it comes.

1.

2. Weary of life. Only fleeting suicidal thoughts.

3.

4. Probably better off dead. Suicidal thoughts are common, and suicide is considered as a

possible solution, but without specific plans or intention.

5.

6.Explicit plans for suicide when there is an opportunity. Active preparations for suicide.

(62)

Anexo 2.

Versión Consolidada de la Escala

Escala de evaluación en depresión de Montgomery y Asberg

La evaluación debe basarse en una entrevista clínica que inicie con preguntas sobre síntomas formuladas de forma abierta hacia otras más detalladas que permitan precisión en la calificación de severidad. El entrevistador debe definir si la puntuación se sitúa en los puntos de la escala definidos (0, 2, 4,6) o entre ellos (1, 3, 5).

Es importante recordar que solo en raras ocasiones se encuentran pacientes deprimidos que no puedan ser calificados en un punto particular de la escala. Si no se pueden derivar respuestas definitivas del paciente, todos los datos clínicos relevantes así como la información de otras fuentes debe ser usada como punto de partida para la calificación en concordancia con la práctica clínica habitual.

La escala puede ser usada para cualquier intervalo de tiempo entre calificaciones, pudiendo ser este semanal u otro pero este debe ser especificado.

Lista de ítems

1. Tristeza aparente. 2. Tristeza reportada. 3. Tensión interna. 4. Sueño reducido. 5. Apetito reducido.

6. Dificultades de concentración. 7. Apatía (Desgano).

8. Incapacidad para sentir. 9. Pensamientos pesimistas. 10.Pensamientos suicidas.

1. Tristeza aparente: Manifestada por desaliento, tristeza y desesperanza (más que una

sensación transitoria de desánimo), reflejada en el discurso, la expresión facial y la postura. Evalúe de acuerdo a la severidad y la incapacidad para animarse.

0 Sin tristeza. 1

2 Se ve desanimado, pero se anima sin dificultad. 3

(63)

4 Parece triste e infeliz la mayor parte del tiempo. 5

6 Se ve desdichado todo el tiempo. Desánimo extremo.

2. Tristeza reportada: Manifestada por los reportes del individuo acerca de humor

deprimido, sin tener en cuenta si se refleja o no en la apariencia. Incluye desánimo, desaliento o la sensación estar desvalido y desesperanzado. Evalúe de acuerdo a la intensidad, duración y el grado en que las circunstancias externas influyen en el ánimo. 0 Tristeza ocasional de acuerdo con las circunstancias.

1

2 Triste o desanimado, pero se anima sin dificultad. 3

4 Sentimientos generalizados de tristeza o desánimo. El ánimo aun está influenciado por las circunstancias externas.

5

6 Tristeza, desdicha o desaliento, continuos e invariables.

3. Tensión interna: Manifestada por sentimientos de malestar pobremente definido,

nerviosismo, confusión interna, o incertidumbre que puede llegar a transformarse en angustia, terror o pánico. Evalúe de acuerdo a la intensidad, frecuencia, duración y al grado de consuelo requerido

0 Plácido. Solo tensión interna pasajera. 1

2 Sentimientos ocasionales de nerviosismo o malestar pobremente definido. 3

4 Sentimientos continuos de tensión interna o pánico intermitente que el paciente solo con dificultad puede controlar.

5

6 Terror o angustia extrema desbordante. Pánico incontenible.

4. Sueño reducido: Manifestado por la experiencia de reducción en la duración o

profundidad del sueño comparado con el patrón habitual del paciente cuando se encuentra bien.

0 Duerme como de costumbre 1

2 Leve dificultad para conciliar el sueño, o sueño levemente reducido o ligero, o con interrupciones ocasionales.

3

4 Sueño reducido o interrumpido por al menos dos horas. 5

6 Menos de dos o tres horas de sueño.

(64)

5. Apetito reducido: Manifestado por la sensación de pérdida de apetito en comparación con el patrón habitual. Evalúe pérdida de las ganas de comer o la necesidad de forzarse a comer.

0 Apetito normal o aumentado. 1

2 Apetito ligeramente reducido. 3

4 Sin apetito. La comida no tiene sabor. 5

6 Requiere que lo obliguen a comer.

6. Dificultades de concentración: Manifestadas por dificultades para poner en orden las

ideas, que se incrementa hasta la falta de concentración incapacitante.

Evalúe de acuerdo a la intensidad, frecuencia y grado de incapacidad producida. 0 Ninguna dificultad.

1

2 Dificultad ocasional para ordenar las ideas. 3

4 Dificultades en la concentración y en el pensamiento que reducen la capacidad para leer o mantener una conversación.

5

6 Incapacidad para leer o conversar sin grandes dificultades.

7. Apatía (desgano):Manifestada por el enlentecimiento o las dificultades para iniciar o

realizar las actividades de la vida diaria.

0 Casi ninguna dificultad para iniciar. No hay pereza. 1

2 Dificultad para iniciar las actividades. 3

4 Dificultad para iniciar las actividades simples de la rutina diaria, las cuales se llevan a cabo con esfuerzo.

5

6 Completa apatía. Incapacidad para hacer nada sin ayuda.

8. Incapacidad para sentir: Manifestada por la experiencia subjetiva de interés reducido

en lo que le rodea, o en las actividades que normalmente le producen placer. La capacidad para reaccionar con la emoción adecuada a las circunstancias o las personas está reducida.

0 Interés normal en lo que le rodea y en los demás. 1

(65)

2 Reducción en la capacidad para disfrutar de los intereses habituales. 3

4 Pérdida de interés por lo que le rodea, por amigos y conocidos. 5

6 Experiencia de estar paralizado emocionalmente, incapacidad para sentir rabia, pena o placer, y una completa e inclusive dolorosa ausencia de sentimientos por amigos o familiares cercanos.

9. Pensamientos pesimistas: Manifestados por pensamientos de culpa, inferioridad,

autoreproche, pecado, remordimiento y ruina. 0 Sin pensamientos pesimistas.

1

2 Ideas fluctuantes de haber fallado, autoreproche o desprecio por sí mismo. 3

4 Autoacusaciones persistentes o categóricas, pero aun racionales de culpa o pecado. Pesimismo incrementado sobre el futuro.

5

6 Delirios de ruina, remordimiento o pecado imperdonable. Autoacusaciones absurdas e irreductibles.

10.Pensamientos suicidas: Manifestados por la sensación que no vale la pena vivir, que la

muerte natural sería bienvenida, pensamientos suicidas, y planes suicidas. Los intentos suicidas en sí no deben influenciar la calificación.

0 Disfruta la vida tal y como es. 1

2 Cansado de la vida. Únicamente pensamiento suicidas pasajeros. 3

4 Piensa que estaría mejor muerto. Los pensamientos suicidas son comunes, y el suicidio es considerado como una posible solución, pero sin planes o intenciones específicas.

5

6 Planes explícitos para suicidarse cuando se presente una oportunidad. Preparación activa para el suicidio.

Figure

Tabla 1. Características Sociodemográficas de la muestra
Tabla 3. Cargas del factor
Tabla 4. Confiabilidad Interevaluador

Referencias

Documento similar

In addition to the requirements set out in Chapter VII MDR, also other MDR requirements should apply to ‘legacy devices’, provided that those requirements

The notified body that issued the AIMDD or MDD certificate may confirm in writing (after having reviewed manufacturer’s description of the (proposed) change) that the

En estos últimos años, he tenido el privilegio, durante varias prolongadas visitas al extranjero, de hacer investigaciones sobre el teatro, y muchas veces he tenido la ocasión

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

Sanz (Universidad Carlos III-IUNE): &#34;El papel de las fuentes de datos en los ranking nacionales de universidades&#34;.. Reuniones científicas 75 Los días 12 y 13 de noviembre

(Banco de España) Mancebo, Pascual (U. de Alicante) Marco, Mariluz (U. de València) Marhuenda, Francisco (U. de Alicante) Marhuenda, Joaquín (U. de Alicante) Marquerie,

6 Para la pervivencia de la tradición clásica y la mitología en la poesía machadiana, véase: Lasso de la Vega, José, “El mito clásico en la literatura española

 Tejidos de origen humano o sus derivados que sean inviables o hayan sido transformados en inviables con una función accesoria..  Células de origen humano o sus derivados que