DIFERENCIAS ENTRE LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL Y LA DIMENSIÓN RELIGIOSA DEL CATOLICISMO EN COLOMBIA
WILMAN EMILIO CARRILLO PINILLA
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS
VICERRECTORÍA DE UNIVERSIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA FACULTAD DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN RELIGIOSA BOGOTÁ, D.C.
DIFERENCIAS ENTRE LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL Y LA DIMENSIÓN RELIGIOSA DEL CATOLICISMO EN COLOMBIA
WILMAN EMILIO CARRILLO PINILLA
ASESOR:
MÁG. GUSTAVO ADOLFO MAHECHA BELTRÁN
UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS
VICERRECTORÍA DE UNIVERSIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA FACULTAD DE EDUCACIÓN
LICENCIATURA EN FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN RELIGIOSA BOGOTÁ, D.C.
NOTA DE ACEPTACIÓN
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Firma del presidente del jurado
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Firma del jurado
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Firma del presidente del jurado
DEDICATORIA
AGRADECIMIENTOS
Mi mayor sentido de gratitud a Dios que con la fuerza de su Espíritu me ilumina y conduce por las sendas del Evangelio y de la vida.
ADVERTENCIA DE LA UNIVERSIDAD
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN ... 8
CAPÍTULO 1: PRELIMINARES ... 11
1.1 Descripción, delimitación y formulación del problema ... 11
1.2 Justificación ... 16
1.3 Estado de la cuestión ... 18
1.4 Sistema metodológico ... 32
CAPÍTULO 2: MARCO DE REFERENCIA ... 34
2.1 Espiritualidad ... 35
2.2 La dimensión religiosa ... 41
2.3 El sentido de vida ... 46
CAPÍTULO 3: GOZOS Y ESPERANZAS DE LA ESPIRITUALIDAD Y DE LA RELIGIÓN. ... 52
3.1 Un poco de historia ... 52
3.2 Gozos y Esperanzas ... 54
3.3 Las búsquedas religiosas y el catolicismo en Colombia ... 59
INTRODUCCIÓN
La dimensión espiritual, es una de las temáticas que durante mucho tiempo ha sido objeto de
estudios y profundizaciones. Sin embargo, ha sido puesta en un segundo plano debido a distintas
causas de índole social, cultural, político y económico. En consecuencia, ha dejado de tener
importancia en la vida y en el comportamiento en muchas personas creyentes y no creyentes.
Las búsquedas religiosas en Colombia se han desarrollado cada día con mayor ahínco. Desde
siglos la tradición religiosa se ha incrementado y desarrollado en procesos de ritualización de la fe
llegando a institucionalizar celebraciones semanales, mensuales y anuales para tener una vida
religiosa, pero en pocas personas con una vivencia profunda de la dimensión espiritual.
El sentido de la vida que todo ser humano está llamado a encontrar por la capacidad de
trascendencia y la noción de felicidad inscrita en su interior, es también la fuerza que busca una
definición satisfactoria en medio de las categorías precedentes y que por ende necesita de una
explicación sin caer en la casuística, pero sí tocando los hilos de la historia que cada uno va
construyendo en la cotidianidad de la existencia. Uno de los textos argumentativos para esta categoría del proyecto es el libro de Víctor Frank, conocido como el “Hombre en busca de sentido”
ya que su carácter existencial es de gran aporte para este estudio investigativo.
En la presente investigación se ha elegido el método de análisis documental puesto que
favorece la aportación de variados textos que se explicitan y profundizan tanto en el estado de la
cuestión como en el marco de referencia teórica. Se pretende alcanzar el objetivo de analizar la
una de ellas la constitución conciliar del Vaticano II Gaudium et Spes, que es el documento eclesial elegido para fundamentar el llamado a una vivencia espiritual en el contexto de la comunidad
católica. Para ello se plantea como objetivos específicos conceptualizar la dimensión espiritual en
cuanto búsqueda y construcción de sentido de vida, describir algunos fundamentos de la
comprensión religiosa católica de manera especial en Colombia y finalmente distinguir, y descubrir
perspectivas y retos desde la relación de la dimensión espiritual con lo religioso en el contexto
católico colombiano.
En la ruta propositiva de esta investigación se presentan tres capítulos, que en su relación
intrínseca muestran las categorías fundamentales y el resultado del análisis documental. En el
primer capítulo se desarrollan los preliminares, ubicando especialmente los antecedentes y el fin
que busca esta investigación, justificando la importancia de este esfuerzo académico para todos
los campos que tienen directa injerencia en cuanto crecimiento personal y espiritual de acuerdo al
contexto del investigador: la universidad, la parroquia, los grupos de apostolado y otros; de manera
simultánea y relacionada, se muestran algunas investigaciones que se han hecho respecto a la
dimensión espiritual y las búsquedas religiosas que tienen que ver con el sentido de la vida, en el
contexto del catolicismo en Colombia, y se estructura todo el sistema metodológico por el que se
enfocará con claridad los momentos que fundamentan la investigación.
Después de presentar los objetivos principales de la investigación y el planteamiento del
problema identificado, se pretende dar el paso al segundo capítulo, donde se explica el marco
referencial; este capítulo declara de manera enfática los conceptos claves de esta investigación
desde una mirada documental, haciendo énfasis en la descripción de conceptos y desde la reflexión
fundamental de esta investigación de tipo documental, donde se pone en evidencia una de las
dimensiones esenciales del ser humano como es la dimensión espiritual y cómo la espiritualidad
está directamente relacionada con el sentido de la vida. Además, porque con el marco referencial
se colocan los pilares explícitos propuestos como hilo conductor del análisis hermenéutico y donde
se profundiza suficientemente en las categorías esenciales por las que se optó.
En la tercera fase de esta ruta investigativa, se propone de manera conclusiva la investigación,
articulando el proceso y las notas aclaratorias desde el documento conciliar Gaudium et Spes, del concilio vaticano II, por eso el tercer capítulo, recibe el título de gozos y esperanzas de la
espiritualidad y de la religión, ya que su influencia en la vida de la comunidad humana ha sido
determinante, precisamente desde el punto de vista de la humanización. Por otra parte, se vislumbra
la importancia de la tercera categoría de esta investigación, el sentido de la vida, el cual se pone en
diálogo con el contexto de la religiosidad colombiana y sus avances de evangelización
CAPÍTULO 1: PRELIMINARES
En este capítulo se muestra de manera organizada y coherente la descripción, delimitación y
formulación del problema de investigación, haciendo énfasis en la necesaria diferenciación entre
la dimensión espiritual y religiosa del ser humano, así como algunos aportes de las mismas al
descubrimiento del sentido de la vida. Luego se presenta la justificación de este itinerario
investigativo dando a conocer su importancia en relación con dinámicas de la población
Colombiana en general, con la Universidad y con el Programa de Filosofía y Educación Religiosa.
Seguidamente en esta fase de la investigación se presenta el estado de la cuestión, en el que se
indaga de una manera analítica los aportes que otros investigadores han realizado en este campo
de pensamiento que se puede denominar emergente dentro de las búsquedas académicas del siglo
XXI. Para finalizar se presenta el sistema metodológico desde el que se desarrolla la investigación
analizando el enfoque, la perspectiva epistemológica y tipo de investigación, así como las técnicas
e instrumentos de recolección de información.
1.1 Descripción, delimitación y formulación del problema
La mayoría de religiones cuentan con aspectos propios de la dimensión espiritual, pero
conviene aclarar que la dimensión espiritual, antropológicamente hablando, no está encasillada en
un fenómeno religioso específico. En América Latina, dadas las diferentes situaciones, los pueblos
han sido formados para participar de fenómenos religiosos, aunque, en muchos casos, poco
espirituales. En Colombia, por ejemplo, una gran mayoría de personas se auto-denomina como
religiosa, en cuanto pertenece a una religión específica. La religión que más tiene adeptos
creyentes católicos. Este país desde hace mucho tiempo fue consagrado a una de las
denominaciones del Dios del cristianismo: al Sagrado Corazón de Jesús, y en bastantes personas
esa realidad sigue siendo muy significativa, al punto que se manifiesta en lenguajes de piedad
popular tales como las celebraciones dominicales, las devociones Marianas, las peregrinaciones,
oraciones y demás aspectos propios del fenómeno religioso, especialmente en lo que tiene que ver
con las prácticas y ritos. Con lo cual se evidencia que este tipo de aspectos de religiosidad son muy
comunes.
Sin embargo, resulta problemático que dependiendo del contexto cultural y a partir de
diferentes experiencias existen quienes diariamente rezan el rosario, viacrucis, novenas a los santos
o van a misa el 14 de cada mes y participan de la vida sacramental de la Iglesia, pero en muchos
de ellos la dimensión espiritual queda reducida a prácticas externas sin un sentido convincente que
genere un cambio de vida. Más aún, en ocasiones se experimenta el rito de la fe, sin entender las
implicaciones de lo que se celebra; con lo anterior es posible afirmar que en pocos colombianos se
vive a profundidad la dimensión espiritual, en el sentido que hay fragmentación en la persona
misma y en las relaciones interpersonales que establece, por envidias y rivalidades concretas,
muchas parejas creen unas cosas pero viven otras con múltiples consecuencias de aquello. La
incoherencia patente entre fe y vida es notable y en algún sentido el comportamiento moral de
muchos que se proclaman practicantes de la fe, va decayendo cada vez más.
Sumado a ello es constatable que en las diferentes regiones de Colombia se cuenta con
diversos estilos de profesar las creencias, debido, en gran parte, a la diversidad en la idiosincrasia
y en la cultura, donde también son comunes e importantes las prácticas y ritos propios del culto
externas, que en algunos casos podrían quedarse en la apariencia en cuanto vacíos de significado
espiritual.
En la religión, vista de manera general, es característica la afluencia y masificación de
personas que han sido instruidas en la fe o simplemente de generación en generación y de manera
tradicionalista pertenecen a algún credo o iglesia. En la religión cristiana católica que le es muy
cercana al investigador de este proyecto se cuenta, por ejemplo, con varios momentos de culto,
procesiones, cantos, celebraciones de la Palabra, reflexiones, discursos, oraciones, rezos, novenas,
reuniones, pero ellos generan dudas acerca de procesos de interiorización en el común de las
personas y en ese sentido de procesos que permitan transformar un gesto religioso en una búsqueda
espiritual que se traduzca en convicción en el marco de proyectos de vida que se desarrollan en la
cotidianidad.
Por otra parte, se percibe que en la mayoría de ciudades y demás poblaciones del país se
desarrollan instituciones religiosas muy bien organizadas y muchas de ellas, a nivel legal,
responden con todos los requerimientos del estado. Las grandes edificaciones de las instituciones
religiosas muestran un auge y progresos que han tenido a lo largo de la historia. En Bogotá, por
ejemplo, la historia de la ciudad señala con gran poderío que la primera religión que se estableció
para la instrucción de las personas de la época fue la religión cristiana católica, al igual que en
Tunja y Cartagena. Y, como se ha mencionado, se podría decir que hoy sigue siendo una de las
religiones más influyentes del Estado Colombiano. Pero surgen preguntas y problematizaciones
académicas en torno a si al lado de las estructuras institucionales, también se ha logrado el
crecimiento en términos de interiorización de las implicaciones de la dimensión espiritual y con
instituciones religiosas, más aún, aplica la pregunta acerca de si contamos en la academia con
claridades acerca de lo que ese crecimiento espiritual significa e implica.
Otra constatación es que la dimensión espiritual muy pocas veces es mencionada en esos
ambientes religiosos, pues pareciera que es más importante lo religioso que la misma dimensión
espiritual. De hecho, es constatable que, en diversos momentos de la historia de la Iglesia
latinoamericana y más exactamente en Colombia, se han asumido posturas que proponían al ser
humano una espiritualidad que olvidaba la condición humana de las personas. O también se ha
caído en el riesgo de acoger una espiritualidad mal entendida, con la pretensión de identificar la
realización de la voluntad de Dios con el cumplimiento exacto de una serie de normas (legalismo),
que, aunque puedan surgir de exigencias fundadas, en ocasiones, son en realidad, prácticas vacías
que pueden llevar a la persona humana a cierto cansancio, aridez y desazón. (Lasso y Mahecha,
(2011, p. 66).
Una de las pretensiones de esta investigación es dar alcance a las búsquedas académicas de
la dimensión espiritual donde es pionero el Programa de Filosofía y Educación Religiosa de
Modalidad Abierta y a Distancia de la Universidad Santo Tomás, pues comúnmente se ha hablado
del tema religioso pero el investigador considera que aún falta mucho camino por recorrer para
diferenciar las búsquedas religiosas de las implicaciones de la dimensión espiritual en diferentes
escenarios tales como la legislación, el ambiente escolar o las parroquias, siendo el fuerte de este
trabajo académico el último escenario. Por ejemplo, la constitución política de Colombia en el
artículo 19 menciona sólo la dimensión religiosa pero no hace mención a la dimensión espiritual,
lo que indica que se tiene en cuenta únicamente la dimensión religiosa dejando a un lado la
En efecto, es importante en el propósito de esta investigación no dejar a un lado la dimensión
espiritual, como lo ha hecho el artículo constitucional anteriormente mencionado, sino esbozar de
una manera cuidadosa y presentar la dimensión espiritual como un elemento constitutivo del ser
humano, esto es posible aún con el materialismo práctico que se vive, se aplaude y defiende, porque
yendo más allá de lo religioso se encuentra que la persona goza de la dimensión espiritual.
El ser humano es un ser integral. Las dimensiones que hacen de la persona un ser integral
son conocidas. Al respecto aporta mucho el pensamiento de Benavent (2013) quien afirma:
Es innegable que la dimensión somática de la persona está en la base de su ser. También aceptamos sin dilemas la dimensión social de la persona como hecho constituyente e inevitable de lo que es. (…) una tercera dimensión humana que fácilmente vemos en la constitución del ser humano es su dimensión psicológica. (…) La dimensión espiritual, entendida en un sentido amplio y sin reducirla a la religiosidad, es la cuarta dimensión que debe abordar cualquier antropología que no quiera quedar incompleta. (p. 6.)
Es esencial mostrar cómo este autor hace ver que la dimensión espiritual no se debe reducir
a la dimensión religiosa. Se mezcla la dimensión espiritual con la dimensión religiosa. Se piensa
que el que practica la dimensión espiritual se encasilla en la dimensión religiosa. La dimensión
espiritual va más allá de lo religioso, sobrepasa los límites de la apariencia de lo que sale a relucir
en un culto o en unas prácticas litúrgicas y pasa a una vivencia de la trascendencia con veracidad,
originalidad, autenticidad y sin alterar ninguna otra dimensión del ser humano, sino que lo
enriquece, lo complementa con una armonía y una alteridad más elocuente, le llena la vida de
sentido y plenitud, precisamente por las características mencionadas.
A partir de este análisis de la realidad en el marco de la comprensión de la dimensión
espiritual, se evidencia la necesidad de tener un acercamiento más equilibrado ante su análisis y
comprensión en relación con las dinámicas de lo religioso de manera especial en el lenguaje de la
la dimensión espiritual es distinta a las búsquedas religiosas según la Gaudium et Spes? la pretensión de esta investigación pasa por el ejercicio de análisis e interpretación de dos categorías
muy importantes en el desarrollo de la personalidad y de las sociedades, a saber la dimensión
espiritual y las dinámicas religiosas.
Para dar respuesta coherente a esta pregunta se plantea como objetivo general analizar la
distinción entre la dimensión espiritual y las búsquedas religiosas en el marco de la constitución
conciliar del Vaticano II Gaudium et Spes. Para ello se plantea como objetivos específicos en primer lugar: Conceptualizar la dimensión espiritual en cuanto búsqueda y construcción de sentido
de vida, en segundo lugar, describir algunos fundamentos de la comprensión religiosa de manera
especial en Colombia y finalmente distinguir, y descubrir perspectivas y retos desde la relación de
la dimensión espiritual con lo religioso en el contexto católico colombiano.
1.2 Justificación
Este itinerario investigativo relaciona e implica búsquedas de índole personal, por lo que
además de desarrollar el cierre y síntesis de un proceso de formación de Pregrado como requisito
académico, permite también dejar consignados algunos hallazgos académicos a partir de lo
profundizado, en efecto, se trata de una investigación que aporta de manera importante para la
Universidad Santo Tomás Abierta y a distancia, ya que invita a abrir mentalidades en cuanto a la
temática propuesta por esta investigación, así como frente a los retos y perspectivas que emergen
de la misma. Lo reflexionado, analizado y concluido en este campo investigativo es una
motor de la vida, lo que lo mueve a obrar y pensar con pretensiones de transformación de estilos
de vida.
Realizar este camino investigativo hará que las personas que son más cercanas a la dimensión
religiosa, llámense obispos, sacerdotes, religiosas, misioneros, laicos comprometidos, agentes de
pastoral, líderes religiosos, seminaristas, catequistas, ministros, cristianos en general o miembros
de otras dependencias religiosas; tengan un punto de vista diferente al que tradicionalmente se tiene
de la dimensión espiritual y su relación con su quehacer religioso, su acercamiento a lo propuesto
en esta investigación les dará fundamentos válidos para equilibrar y/o complementar las distintas
dinámicas de su obrar tanto en lo personal como en lo colectivo en el marco de la profundización
de la categoría: dimensión espiritual.
Sumado a ello, este trabajo de investigación brindará algunos acercamientos a la dimensión
espiritual y a las búsquedas religiosas que en Colombia tradicionalmente se han presentado. Si bien
nos hallamos en un país denominado como estado laico, se es consciente de que en la cultura que
se vive se cuenta con hondas raíces cristianas que de una u otra manera han aportado para afianzar
aspectos como el proceso de paz, y que ahora requieren procesos de análisis también en torno a la
espiritualidad para no quedarse en los acuerdos sino para darle vida y acción a aquellos acuerdos,
valorando los aportes de su formación religiosa en relación con las características de la dimensión
espiritual y el sentido de vida que le aplica.
En definitiva, para el investigador se hace necesaria esta distinción fundamental de la
dimensión espiritual y la dimensión religiosa, para así tener un mayor acercamiento a la cultura
integrado por dimensiones que le ayudan a comunicarse consigo mismo, con los demás, con un ser
superior y tener una mayor armonía desde la ejecución de los valores propios de la dimensión
espiritual.
1.3 Estado de la cuestión
En este apartado se abordan diversos artículos de investigación alrededor de las categorías
teóricas propias de este proceso, a saber: La dimensión espiritual, que abarca gran parte de esta
sección; la dimensión religiosa, y por último el sentido de la vida como un foco que va orientando
la investigación no como un punto exclusivamente académico, sino relacionado también con la
practicidad y la realidad de la existencia de las personas. A continuación, los artículos de
documentación más sobresalientes y que de diversas maneras aportan a esta investigación en
cuanto abren horizontes de comprensión que permiten focalizar más los pensamientos y acciones
a favor de estilos de vida impregnados no solo por la religiosidad, sino también por las
características de la dimensión espiritual en contextos específicos.
Rodríguez, A. (2011) La espiritualidad ante la proximidad de la muerte. Revista Enfermería Global, vol. p. 1-9 Recuperado de: http://www.redalyc.org
La autora de este artículo, pretende resolver la pregunta de si la espiritualidad en la última etapa
de la vida tiene importancia, ¿Podrá minimizarse el sufrimiento espiritual? Para dar respuesta a
esta problemática, la autora presenta una teoría en la cual presenta las reflexiones que articulan la
necesidad del cuidado espiritual y las implicaciones posibles del apoyo espiritual en el final de
Dichas reflexiones son que en primer lugar hay que hacer una distinción entre espiritualidad y
religión ya que no significan lo mismo. Hace énfasis en la dimensión espiritual afirmando que la
espiritualidad está ligada a las cuestiones, a los aspectos de la vida humana relacionados con
experiencias que transcienden los fenómenos sensoriales. También afirma que el ejercicio de la
espiritualidad a través de la fe en la religión o a través de las experiencias, favorecerá a todos
aquellos que siguen sus propias creencias, principios y convicciones.
Después de presentar las reflexiones llega a la conclusión que, para el caso del enfermo terminal,
los cuidados tienen como objetivo mejorar la calidad de vida y preservar la dignidad, se hace así
esencial integrar activamente al enfermo y a su familia en los cuidados. Reafirma con insistencia
que se evidencia la espiritualidad como parte de la dimensión humana, que en situación de
enfermedad deba merecer cuidados, para así favorecer que el enfermo retome su vida, realice
algunos proyectos, ponga en orden su vida tanto familiar como profesional.
Este artículo hace un valioso aporte al caminar investigativo de este proyecto ya que en él se
afirma con evidencia que la espiritualidad es distinta de la religión y que tiene un papel muy
importante en el esfuerzo por encontrar el sentido de la vida en personas que ya están en el declive
de la misma.
Cotidianamente en una de las tareas del ministerio sacerdotal que ejerce el investigador, realiza
la visita a los enfermos y con claridad evidencia el sufrimiento que la enfermedad trae consigo y
cómo la vida espiritual toma un realce muy significativo en la vida de las personas. Así que los
aportes de este artículo no sólo son para enriquecer documentalmente este proyecto sino también
Martínez, J. (2003). La espiritualidad del comunicador cristiano. Revista Teología y Vida, 44(1). 68-101. Recuperado de: http://www.redalyc.org
En este artículo el autor se pregunta ¿dónde están los comunicadores católicos, que luchan
en los medios seculares por una presencia mayor de temas éticos, espirituales y por un tratamiento
de los diversos temas más positivos para la humanidad? Ante lo cual se propuso como objetivo
presentar la dimensión espiritual como algo que debe impregnar toda la misión de comunicador.
Ella le permitirá conocer las razones teológicas de por qué debe comunicar no solo el mensaje
cristiano, sino cualquier tipo de mensaje. Al mismo tiempo le hará vivir su vocación no solamente
a nivel teórico, sino enraizada en su quehacer cotidiano.
Al final, concluyó que hay un aprecio profundo por la dignidad de la persona. Dios se preocupa
de todos, especialmente de los niños, los pobres, los enfermos y los ancianos. Da un gran valor a
las relaciones interpersonales dentro de la familia y de la sociedad. La espiritualidad del
comunicador se basa en la teología de la comunicación. Y hay tres criterios fundamentales, que se
convierten en requisitos que debe tener el comunicador cristiano en este orden de prioridad y de
dificultad: debe ser santo, evangelizador y profesional.
Este artículo aporta al proceso de investigación en curso una comprensión de la dimensión
espiritual que no sólo tiene que ver con el ámbito cristiano, sino también con la forma de comunicar
la presencia de lo trascendente en la vida de una persona. En efecto, la dimensión espiritual va más
allá de los simples ítems de una perfecta comunicación con un ser superior, porque trasciende los
límites y las prioridades de la persona. Pues tiene que ver con la capacidad de trascender, es decir,
va más allá de las apariencias, de los accidentes, de lo fenomenológico. Ya que, bajo muchas
circunstancias, el ambiente social en ocasiones está determinado únicamente por lo práctico,
Es enriquecedor ver cómo el autor manifiesta que la dimensión espiritual se puede
comunicar, porque Dios se ha comunicado con el hombre en la misma historia de salvación y con
mayor ahínco en la Encarnación del Hijo de Dios. Y esta comunicación encuentra en el hombre
una respuesta, pues pasa de ser un simple receptor a ser evangelizador, o sea comunicador de la
obra de Dios. A partir de lo cual se evidencia un aporte del autor al sentido espiritual dentro del
fenómeno religioso en el catolicismo.
Alshboul, A. (2005) Revista Nómadas, 12. La relación polémica entre la lógica de la filosofía y el dogma de la religión. Recuperado de: http://www.redalyc.org
En este artículo el autor plantea preguntas como las siguientes: ¿La relación entre la filosofía
y la religión es contradictoria y antagónica? ¿Es una relación entre diferentes campos y métodos?
¿Hay entre ellas algunas coincidencias o son adversarias? ¿Es posible que un filósofo pueda creer
en la religión y aceptar todas sus indicaciones mientras tiene una creencia en lo lógico y razonable?
¿Es posible que la religión, la cual está afianzada sobre una base dogmática, coincida con la lógica
de la filosofía?
Para dar respuesta a esta serie de interrogantes fija como objetivo analizar la polémica
relación entre el dogma (fe) y la lógica; es decir, estudiar la contradicción y /o la coincidencia entre
la religión y la filosofía, también las disputas y las diferencias.
El autor concluye que la filosofía como la religión cada una constituye la continuación de la
otra, y son importantes y necesarias para el ser humano por su recíproca relación. Porque mientras
la filosofía se ocupa de la parte lógica y razonable del pensamiento humano, la religión se encarga
de la parte espiritual de su vida. Por eso, esta relación no es espontánea y tampoco es contradictoria,
columnas vertebrales y piedras angulares que enriquecen el conocimiento humano y lo llevan hacia
su actual progreso científico, a pesar de su negación de la moralidad humana.
Este artículo deja una gran enseñanza a la investigación en curso ya que en el cuerpo del artículo
se ve y se aclara la dicotomía entre la dimensión religiosa y los cuestionamientos estructurados en
planteamientos lógicos. Aporte que muestra los rasgos generales de la dimensión espiritual
presente en el fenómeno religioso y su complemento con los procesos razonables del ser humano
presentes en la filosofía.
Gallo, J. (2014). La espiritualidad política del psicoanálisis. Revista Tesis Psicológica, 9 (1). 78-84. Recuperado de http://www.redalyc.org
El autor en este artículo de investigación proyecta como problema la espiritualidad como
un asunto político. Para ello se presenta como objetivo: plantear teóricamente este acto en relación
al sujeto y la verdad, y cómo el psicoanálisis puede sostener este acontecimiento desde sus
prácticas. Después de analizar el problema, llega a la conclusión que en el contexto de su estudio,
las prácticas psicológicas están más preocupadas por cómo servir a unos intereses económicos
políticos (neoliberales) que, de la inquietud de sí, por ello se considera a-política.
Este artículo aporta al itinerario investigativo de este proyecto en cuanto que la dimensión
espiritual está íntimamente relacionada con la psicología, así como con los avances del
psicoanálisis en lo referente a la persona. La dimensión espiritual bien diferenciada de la
religiosidad puede ser una fuente inagotable de vivencia política de la manera más equilibrada
posible, en cuanto a que las leyes de nuestro país pueden ir orientadas a una práctica visible de la
dimensión espiritual, teniendo como eje central la importancia de la dignidad humana en el marco
En una sociedad cada vez más acostumbrada a verse aterrorizada por los avances de la
corrupción política de nuestros países latinoamericanos, la dimensión espiritual verazmente
aceptada se convierte en la fuente de la que emanan aportes con mayor equilibrio y apertura en el
ambiente político y cultural de la realidad.
Edelberg, G. (2006) La espiritualidad y la religión en el trabajo. Revista Escuela de Administración de Negocios, 58, pp. 135-140. Recuperado de http://www.redalyc.org
En este artículo el autor hace un planteamiento del problema bastante interesante ya que quiere darle respuesta a la pregunta sobre: ¿Qué se entiende por “espiritualidad en el trabajo”? Para dar
respuesta a la pregunta se fija como objetivo presentar los estudios que se han hecho a la
espiritualidad en el trabajo. Por esta razón, subraya el que las investigaciones sugieren que alentar
la espiritualidad en el trabajo puede beneficiar aspectos tales como la creatividad, la honestidad y
la confianza, el compromiso y la realización personal, todo lo cual en última instancia conduce a
un mejor desempeño de la organización.
Ante todo este abanico de posibilidades, el autor concluye que quienes propician la
presencia de la religión en el lugar de trabajo señalan que la empresa debe entrenar a sus
supervisores en lo relativo a los derechos religiosos de los trabajadores. Agregan que esto le
permitirá a la empresa contar, en el caso de los empleados religiosos, con personal más contento,
más productivo, con una moral a un nivel más alto, que se queda más tiempo y que colabora más
que los trabajadores que no sienten que deban traer sus escalas de valores al trabajo.
La adaptación de las empresas a las distintas prácticas religiosas puede tomar distintos matices
y formas, a veces inesperados. Hace unos años, una persona muy experimentada, a punto de
a quien pronto iba a ser su jefe que su religión le impedía trabajar los días sábado. “No tengo ningún
inconveniente” le contestó éste. “Puede trabajar los días domingo”.
Este artículo trae una buena aplicabilidad a esta investigación ya que como se puede entrever
no hay diferenciación entre la dimensión espiritual y la dimensión religiosa. La problemática
propuesta por el autor trae actualidad ya que en muchos ambientes laborales se tiene la dificultad
por la profesión religiosa en público. Y esto orienta para que se busque en la investigación el
sentido de la vida.
Habría que decir también que el aporte de este artículo a nuestro camino investigativo está en
que las características espirituales de un trabajador le brindan la capacidad de ser más creativo,
organizado, eficaz, consciente de su labor y, por ende, lo hacen desarrollar sus habilidades como
persona.
Román, C. (2006). Colombia: reflexiones sobre la religión desde la modernidad. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, núm. 18, p. 1-19. Recuperado de
revistavirtual.ucn.edu.co/index.php/RevistaUCN
En este interesante artículo, el autor presenta una pregunta donde problematiza la religión en el
país, ya que formula la pregunta de la siguiente manera: ¿por qué decimos que en el ámbito de lo
religioso Colombia es un país moderno?, o, ¿acaso no lo sea? Para responder a esta pregunta hace
una reflexión analítica de la influencia de la filosofía europea a Latinoamérica y luego concluye
que Colombia ya no interpreta la realidad a la luz de lo religioso, ni es tampoco lo religioso el
centro estructurador de la sociedad colombiana. La intervención se hace más bien desde la razón,
Finaliza el articulo afirmando que Colombia como un país moderno y como no moderno, es lo
uno y lo otro respectivamente. Si bien lo religioso es secularizado por la razón moderna que
configura la experiencia humana, presenta también otras peculiaridades no modernas, como la
racionalidad prelógica, mítica, mágica, alegórica, de las creencias y supersticiones, arraigadas en
lo colectivo.
La aportación más significativa de este artículo que guarda directa relación con lo pretendido
desde el planteamiento de esta investigación es la afirmación de la idea que se propone como
problema de esta investigación, ya que el autor asegura que los fieles católicos, según la
observación, han reducido la asistencia a las ceremonias eucarísticas. La Semana Mayor, como es
la Semana Santa, por ejemplo, se toma como una semana de vacaciones, dicen algunos, incluso,
que es el puente festivo mayor. En esta fecha del año, las excursiones turísticas se incrementan.
Siendo uno de los tiempos más importantes, fundamentales y esenciales de la vida cristiana,
muchos colombianos aprovechan para vacacionar y tener otras actividades menos devocionales
alejándose de la dimensión espiritual y religiosa.
En este sentido, se puede afirmar con vehemencia que sin espiritualidad, ninguna religión puede
perseverar, porque se caería en ritualización externa de celebraciones pobres de espíritu. Es posible
que por ello muchos colombianos que se llaman así mismos creyentes católicos abandonan los
misterios centrales de la fe, que se celebran en esta u otras épocas, porque no se ha desarrollado a
profundidad una espiritualidad capaz de tocar las raíces y las bases seguras para encontrar el
verdadero sentido de la vida. Cuando se ha vivido la experiencia sólida de una búsqueda religiosa
desde una auténtica espiritualidad, muy seguramente los hilos que tejen el sentido de la vida, van
Aranda, J. & Salgado, E. (2005). La formación de valores en el ser humano. Revista Innovación Educativa. 5 (28). 33-43. Recuperado de: http://www.redalyc.org
Estos autores, presentan en el artículo una problemática que se ve bastante en la actualidad
y es la compleja incorporación de valores humanos dentro de la educación superior. Para ello se
fija como objetivo la identificación y práctica de las virtudes como un instrumento para introducir
conceptos de ética práctica en las estructuras curriculares, llegando a las siguientes conclusiones:
establecer estrategias para la formación de valores en el ser humano; la práctica habitual de buenas
conductas para el adecuado logro de las funciones morales que a cada hombre corresponde, parece
ser un medio propio para generar procesos de valoración; lograr establecer un ambiente en el que
los individuos se conduzcan en la observancia de las mencionadas conductas, la convivencia social
armónica estaría garantizada, e incluso cada hombre se conduciría de modo tal que su propio actuar
fuese una ley moral para sí mismo y, en el mejor de los casos, también para aquellos que
constituyen su entorno social inmediato.
Este interesante artículo aporta a este proyecto en cuanto que estamos en un mundo cada
vez más avanzado en la técnica y en la ciencia. Los valores como pilar de formación integral son
vistos en diferentes interpretaciones. Es importante hacer una inmersión fuerte de los valores
humanaos en la escolaridad de nuestro sistema educativo, sin dejar en el olvido la importancia que
estos tienen en la formación integral de cada persona, es su dimensión espiritual y en el sentido de
Grondin, J. (2012). Hablar del sentido de la vida. Revista Utopía y Praxis Latinoamericana. 17 (56). 71-78. Recuperado de http://www.redalyc.org
Este artículo tiene una gran importancia en este camino investigativo ya que presenta como
problema la siguiente pregunta: ¿qué se busca cuando se pregunta por el sentido de la vida? ¿de
qué tipo de sentido se trata cuando uno habla del sentido de la vida? Para dar respuestas
contundentes el autor enfatiza como objetivo el preguntar por y desde el sentido de lo que es y
porta la vida. Logrando a manera de conclusión que del sentido que se puede presentir, del sentido
que se puede casi olfatear, se puede obtener una forma de esperanza que consiste en que la vida
tenga sentido, pero para eso se requiere abrir los sentidos al sentido que ya hay en la vida.
Para comprender la conclusión se presenta como aporte que el preguntarse por el sentido de
la vida es fundamental. Pero es una pregunta no por llenar espacio o para complacer la temática
abordada, sino porque es esencial a la hora de filosofar, de hallar un campo elemental en la
formación y en la dimensión espiritual ya que es en ella donde se puede consolidar una respuesta
a la pregunta por el sentido de la vida. No se pretende despreciar las demás dimensiones del ser
humano, sólo que en la dimensión espiritual bien equilibrada se puede soslayar la respuesta general
a la pregunta por el sentido de la vida.
Es una pregunta clave y sin ella no se podría hallar el fin último de la filosofía que es la
felicidad del hombre, cómo el hombre puede ser espiritual y bien formado si no le encuentra sentido
dimensión espiritual y en la formación integral donde se halla la profundidad de la respuesta a la
pregunta sobre el sentido de la vida.
Martínez, E. & Castellanos, C. (2013). Percepción de sentido de vida en universitarios colombianos. Revista Pensamiento Psicológico. 11(1). 71-82 Recuperado de: http://www.redalyc.org /pdf/801/80127000009.pdf
En este artículo está intrínseco el problema a saber: cuál es el sentido de la vida que tienen los
estudiantes universitarios colombianos y se buscó caracterizar la percepción del sentido de vida
según el área académica, el género y la edad de los participantes. Para ello el autor manifiesta como
objetivo que hay que describir la percepción del sentido de vida de estudiantes universitarios
colombianos de la ciudad de Bogotá, definida por Martínez (2007) como la percepción
afectiva-cognitiva de valores que invitan a la persona a actuar de un modo u otro ante situaciones específicas
o de la vida en general, dando coherencia e identidad personal.
Las conclusiones a las que llega el autor son que mediante la aplicación de la escala dimensional
del Sentido de Vida, no se encontraron diferencias significativas por género, sí se encontró que
36.7% de los participantes presentaron bajo sentido de vida, mientras que los estudiantes entre 16
y 20 años mostraron mayor sentido de vida. Los estudiantes de Medicina y Enfermería indicaron
los mayores puntajes de sentido de vida; por su parte, los estudiantes de Psicología y Comunicación
Social obtuvieron puntajes significativamente más bajos que el resto de participantes. Los
resultados permiten obtener una primera aproximación general del sentido de vida de población
joven colombiana, empleando un instrumento desarrollado y validado para el país. Además, se
plantean nuevas preguntas investigativas con respecto a la salud mental de los estudiantes de
Este artículo deja como aportación a esta investigación que de la alta tasa del nivel estudiantil
universitaria en el país, gran parte de los estudiantes provienen de familias cristianas –católicas con
una alta tradición por la devoción, pero esto no necesariamente significa que su condición religiosa
influya en el sentido de vida de los estudiantes.
Como lo muestra la investigación precedente los estudiantes universitarios colombianos en
su gran mayoría tienen bajo el sentido de la vida. Es más, en bastantes ocasiones ni siquiera se
formulan la pregunta por el sentido de la vida. En otras, la pregunta se limita a la reflexión religiosa
o ética, pero no alcanza a un impacto efectivo en la realidad de la existencia. Para ello el camino
investigativo avanza en encontrar cómo van entrelazadas estas tres temáticas: dimensión espiritual,
formación religiosa y sentido de la vida. Porque es posible que en la vida de una persona una o
varias de estas dinámicas, pero que ellas mismas no se estén relacionando.
De Aquino, T. (2017). La percepción de sentido de la vida en el ciclo vital: una perspectiva temporal. Revista Avances en Psicología Latinoamericana, vol. 35, núm. 2. Recuperado de: http://www.redalyc.org /html/799/79951209012/
Los autores de este artículo presentan una de las temáticas más actuales en referencia a la
filosofía y al existencialismo. En este artículo se formularon dos preguntas: ¿Cuál es el grado de
presencia y búsqueda de sentido en las fases del desarrollo humano? Y ¿cómo las personas perciben
ontológicamente la temporalidad (presente, pasado y futuro) en las fases de la vida? Para la
respuesta y desarrollo de la temática los autores procurando fundamentar estas preguntas, revisan
los conceptos básicos de la logoterapia, la teoría ontológica del tiempo y las fases de desarrollo
En lo que a este camino investigativo interesa vale la pena resaltar lo que afirman los autores
del artículo en cuanto al sentido de la vida se refiere. Dicen que el sentido de la vida es el
presupuesto filosófico de la logoterapia. Indican que en la vida hay un sentido incondicional que
necesita ser descubierto por el ser humano. Este sentido cambia de un momento a otro y de una
persona a otra, no dependiendo de condiciones internas o externas. El sentido está en el mundo, en
consecuencia, el hombre necesita trascender a sí mismo para algo (una causa) o alguien (un ser
amado).
En relación con la primera pregunta, se ha observado que la percepción de presencia de
sentido suele aumentar según incrementan los rangos de edad, en cuanto que la búsqueda
disminuye con el pasar de los años, corroborando la teoría ontológica del tiempo (Frankl, 1988).
La búsqueda presupone que el individuo no encontró el sentido, así en edades tempranas las
personas perciben menos realizaciones, ya que las posibilidades se encuentran en el futuro. En
contraposición, las personas de la tercera edad, que supuestamente transformaran sus posibilidades
en realidades, presentan mayores promedios de realizaciones y menores de búsqueda de sentido.
La segunda pregunta deja como respuesta que la perspectiva del pasado como algo
estructurante de la persona declina entre los jóvenes adultos y en la tercera edad. En conclusión,
parece evidente la importancia de pensar sobre la búsqueda del sentido en la vida de las personas,
considerando la percepción temporal de su existencia. Seguro ello contribuirá para que se encuentre
un sentido de la vida más auténtico, que considere desde las realizaciones presentes hasta la finitud.
Este artículo es muy importante para esta investigación porque aporta no solo actualidad a
la categoría del sentido de la vida, fundamental en esta investigación, sino también porque aporta
una nueva línea de seguimiento argumentativo que posibilite la articulación y distinción entre las
en personas que estudian en la universidad y adolescentes, sino que es necesario recalcar que es en
todas las etapas de la vida donde debe buscarse y hallarse el sentido de la propia existencia.
Todavía cabe señalar que este artículo aporta buenas ideas para promocionar el trabajo por
ejemplo con los adolescentes ya que en la adolescencia es fundamental desarrollar la perspectiva
del futuro y el proyecto de vida. De este modo, es necesario también despertar la consciencia y la
responsabilidad humana en sus opciones en el presente, y en el desarrollo y afirmación de las
decisiones que se pueden llamar opción fundamental; este es un aspecto fundamental si se piensa
en la necesidad de definir hallazgos académicos a propósito de los objetivos acá planteados.
Síntesis del estado de la cuestión
Habiendo consultado los diversos documentos, que tenían referencia a la temática de esta
investigación, se han elegido los anteriores autores con una finalidad esquemática que ayude a la
metodología de esta investigación. El orden establecido en la presentación de cada uno de los
artículos manifiesta la coherencia que existe entre las categorías de la espiritualidad, las búsquedas
religiosas y el sentido de la vida, que se le ha querido dar a esta investigación. En efecto, las
dimensiones que se abordan en esta investigación son las que en el próximo capítulo se
profundizarán.
Las ideas desarrolladas en cada uno de los autores, enriquecen el análisis hermenéutico ya
problema en los artículos y su respectivo desarrollo da cuenta de lo importante que viene siendo la
dimensión espiritual en relación con las búsquedas religiosas de muchos creyentes.
La espiritualidad vista como dimensión trascendental, se puede leer como realidad distinta
de la religión y sus respectivos dogmas; el sentido de la vida relacionado con los valores y los
ciclos vitales, son elementos importantes que aportan significativamente a este proceso
investigativo. Por ello este estado de la cuestión se ha centrado en abordar algunos análisis de la
dimensión espiritual, las búsquedas religiosas y el sentido de la vida. Con el desarrollo de estas
categorías se están posibilitando caminos para dar respuesta al planteamiento del problema y desde
luego a los objetivos propuestos para este recorrido de análisis hermenéutico y documental; pues
ya no queda solo en una problemática percibida sino documentada y porque se hace más viable
para el investigador centrar la mirada tanto en las diferencias entre lo espiritual y las búsquedas
religiosas, como en los procesos en los que ellas se complementan.
1.4 Sistema metodológico
En este sistema metodológico se muestra de manera organizada el camino y los pasos que se
desarrollan en esta investigación; dichos pasos dan orden de manera concreta a los procedimientos
de este esfuerzo investigativo, con la finalidad de dar cumplimiento a los objetivos propuestos y
enriquecer la investigación. Los elementos más relevantes que se desarrollan en este estudio son:
el enfoque de la investigación (cualitativa), la perspectiva epistemológica (hermenéutica
interpretativa) el tipo de investigación (documental), y las técnicas e instrumentos de recolección
de información (RAES resúmenes analíticos de estudio, y matrices de comprensión lectura).
como la fenomenología, sino por el sentido y el significado que tiene para sus actores” p. 131.En
este sentido, esta investigación tiene como punto central la interpretación que hacen los distintos
autores sobre los documentos históricos de manera especial en el documento eclesial Gaudium et Spes del desarrollo de la dimensión espiritual y la dimensión religiosa buscando identificar, analizar y comprender la forma como se han desarrollado en la sociedad.
De igual manera esta investigación se va desarrollando desde una perspectiva epistemológica
hermenéutica interpretativa, ya que busca definir las diferencias entre la dimensión espiritual y las
búsquedas religiosas en el contexto católico colombiano, basado en la interpretación de algunos
documentos de manera especial Gaudium et Spes y lo que ésta aporta a la investigación para finiquitar conclusiones que permitan una justificada labor académica en este esfuerzo investigativo.
El método que ofrece la hermenéutica es importante porque como lo afirma Marín (2013):
Los enfoques hermenéuticos no se preguntan ya por el por qué de las cosas, es decir, por las esencias, como la fenomenología, sino por el sentido y el significado que tiene para sus autores. Aunque la hermenéutica tiene que ver, generalmente, con la comprensión e interpretación de textos, la hermenéutica ofrece, además, una comprensión e interpretación de toda realidad social y humana. (p. 131-132.)
Por otra parte el tipo de investigación de este proyecto es documental, ya que haciendo un
análisis interpretativo de documentos, como se ha demostrado en el estado de la cuestión, se
pretende que estos documentos y su debido análisis, junto con los aportes del documento eclesial
Gaudium et Spes, que es fundamental en este trabajo, se llegue a establecer las diferencias entre la dimensión espiritual y las búsquedas religiosas del catolicismo colombiano o que se afiancen las
relaciones entre dimensión espiritual y búsquedas religiosas presentes en el catolicismo en
Colombia.
La investigación documental es una técnica que permite obtener documentos nuevos en los que es posible describir, explicar, analizar, comparar, criticar entre otras actividades intelectuales, un tema o asunto mediante el análisis de fuentes de información. El desarrollo de un proceso de investigación documental completo da como producto diferentes tipos de trabajos documentales entre los que se encuentran compilaciones, ensayos, críticas valorativas, estudios comparativos, memorias, monografías entre otros. (p. 50.)
Las técnicas e instrumentos de recolección de información son básicamente el resumen analítico
de estudio, desde la matriz de comprensión de lectura. Allí, se empleará el análisis de documentos
donde se indagará por los aportes e interpretaciones sobre las categorías propuestas a investigar,
tales como dimensión espiritual, búsquedas religiosas y sentido de vida. El investigador acude a la
biblioteca y a bases de datos, para hacer una selección de textos, pesquisa de artículos
académicamente avalados, que presenten una relación teórica conveniente para la investigación.
CAPÍTULO 2: MARCO DE REFERENCIA
Este capítulo desarrolla cada una de las categorías presentadas anteriormente. Hace una
presentación de la dimensión espiritual en el marco de la antropología, en efecto en el capítulo
precedente, se veía cómo el ser humano es un ser compuesto por diferentes dimensiones, entre ellas
la dimensión espiritual. Se pretende presentar la espiritualidad a nivel general y cómo la entienden
los autores desde una óptica creyente y no creyente. En ese sentido, se busca adentrarse en el
pensamiento católico y abrir caminos a autores que no siguen adoctrinamientos o estructuras
eclesiásticas, para analizar desde ahí la triangulación equitativa a este esfuerzo investigativo y para
entrelazar la dimensión espiritual con el sentido de la vida.
Esta última categoría está directamente relacionada con la espiritualidad y con las diferentes
acontecimientos de sufrimiento y de dolor, en hechos que marcan profundas heridas de índole
personal o comunitario, donde se vive la espiritualidad en el marco de la religión con un sentido;
es decir, la vida afirma su sentido, también cuando ante las pruebas importantes, se crecer desde la
búsqueda de una plenitud espiritual. Y por ello, uno de los planteamientos es que la vida tendrá
sentido desde la espiritualidad o desde la religión cuando se vive en clave de esperanza.
Avanzando en el proceso de investigación, se presenta ahora la dimensión espiritual incluyendo
tanto una perspectiva creyente como aquella que otros autores no cristianos han llegado a construir
a partir de sus valiosas investigaciones. Cabe resaltar que se presenta la dimensión espiritual desde
una mirada general tratando de no incurrir en efectos subjetivos, sino optando por presentarla desde
lo analizado en los documentos.
2.1 Espiritualidad
Hay diferentes clases de antropología, por ejemplo, la filosófica, cristiana, teológica, moral. Sin
embargo, el interés de esta investigación es presentar de manera general lo que se comprende por
la dimensión espiritual, en cuanto dimensión muy importante del hombre, debido a que es posible
afirmar que sin ella no se le encontraría sentido a la existencia, no se alcanzaría a realizar sueños,
proyectos, planes. No hay duda que todos tenemos capacidad de trascendencia, y al trascender
vamos más allá de este caparazón que llamamos cuerpo, ejerciendo nuestras capacidades o
cualidades espirituales en favor de la vida misma que para algunas mentalidades se traduce en la
expresión Dios. En relación con lo anterior, se puede preguntar cosas como ¿Por qué trascendemos?
¿Qué necesidad hay de salir de nosotros mismos? ¿Hacia dónde nos dirigimos cuando
Son preguntas que incitan a pensar en la misma existencia, son preguntas que germinan de un
pensamiento curioso, y que todos alguna vez en el ambiente filosófico se han formulado. Pero son
preguntas cuyas respuestas muchas veces no satisfacen; porque se relaciona con temas densos,
difíciles, que demandan procesos de comprensión interior y espiritual, los cuales, aunque a todos
compete, muchas veces son descuidados. Toda persona debería preguntarse por ello que es
fundamental, buscando respuestas a estos cuestionamientos desde planteamientos como los que
hace Zohar (2001) cuando afirma que:
La trascendencia es quizá la cualidad más esencial de lo espiritual. Según los teólogos y muchos otros pensadores religiosos, lo trascendente normalmente significa algo que está más allá del mundo físico. Sugiero que lo trascendente es lo que nos lleva más allá, más allá del momento actual, de nuestra actual alegría o sufrimiento y de nuestros egos actuales. Nos transporta más allá de los límites de nuestro conocimiento y pone estas realidades en un contexto más amplio. Nos da una idea de lo extraordinario y lo infinito dentro de nosotros mismos y de nuestro entorno. Muchos que lo han experimentado lo llaman Dios. (p. 74.)
Por lo que se refiere a la trascendencia, parece que sin ella es imposible lo espiritual. Ya que es
la calidad más esencial de ésta. Todas las personas gozamos de esa capacidad de trascender, tenemos
esas tres cualidades que nos hacen diferentes: la inteligencia, la voluntad y la libertad. Poniéndolas en
práctica se trasciende y por ende la persona se ubica en vivencias de carácter espiritual. Como la
trascendencia es lo que lleva más allá de lo presente, de lo efímero y frágil, del sin sentido, entonces
resulta que al ejercerla se está siendo más espirituales.
Hace unos días se escuchaba en una emisora radial el siguiente anuncio: “si está cansado, si
tiene desamor, si quiere atar a la persona amada: venga a nuestro centro espiritual y encontrará lo que necesita.” Ello causa curiosidad, más aún cuando se escucha la denominación de centro espiritual,
pues inmediatamente se piensa en esta investigación y se formula la pregunta: ¿Qué tiene que ver esto
con la trascendencia? Seguramente se encontrarán varias opiniones al respecto, dentro de las cuales
mucho menos confundido con situaciones que no dependen de agentes externos sino de la libertad de
las personas, pero también aquellas que se derivan de este tipo de investigaciones en las que además
de lo mencionado, se centran en comprender que lo espiritual en el ser humano puede movilizar el ser
mismo en distintos sentidos.
De esta manera la espiritualidad no se puede encasillar en elementos afectivos o de desamor,
aunque los implica, pues la trascendencia puede conducir a los seres humanos en lo cotidiano, a
vivencias que van más allá de un simple centro espiritual o de culto, sobre todo porque las dinámicas
espirituales no se reducen a elementos externos. La espiritualidad basada en la trascendencia puede
llevar a las personas mucho más allá de los límites que se suelen imaginar.
Ahora bien, si esa capacidad que los seres humanos tienen y que se denomina trascendencia,
posibilita caminos hacia lo espiritual, hacia un ser superior independientemente de la nominación
que se le otorgue, cabe afirmar que en definitiva lo espiritual es esa dimensión única que le permite
al ser humano ser lo que es en cuanto lo identifica desde características específicas. Ser persona,
ser individuo, ser en el presente.
Esta dimensión espiritual que es difícil de definir hace que el ser humano le encuentre sentido
a la vida, halle pistas para la construcción de la felicidad en el marco de la propia historia de vida
y contexto cultural. La espiritualidad no ha de asustar, sino que se ha de asumir, aprehender,
orientar, desarrollar, hacerle frente. Pero la pregunta por el por qué de la dimensión espiritual es
una pregunta que puede llegar a tener variadas definiciones como lo indica Zohar (2001) cuando
afirma:
a ir más allá de nosotros mismos, a asumir responsabilidades, a ser más conscientes de nosotros mismos, a ser más honestos con nosotros mismos y a ser más valientes”. (p. 29)
Aquí es elocuente una presentación de la espiritualidad desde la causa y el sentido, es decir
desde el preguntarse el por qué y para qué de las cosas y de la vida misma. Escenario en el que
consecuentemente se puede desarrollar la capacidad de la reflexión. En una sociedad donde la
cultura del consumismo y del materialismo se olvida de lo importante de la espiritualidad de la
persona, resurge la capacidad de reflexionar, de pensarse, de descubrir que el ser humano existe por
algo y para algo, que hay múltiples sentidos en las diferentes experiencias de la vida. En la
actualidad resuena aquella frase de: amigo, cuanto tienes, cuanto vales; es decir se fundamenta la
vida en un materialismo solidificado en la mayoría de las personas. Aún para la academia y la
educación, sólo quien tiene puede. La espiritualidad, en cambio, va más allá para comprender al ser
humano en su identidad e integridad.
Desde esta perspectiva la espiritualidad ha de hacerle frente al sinsentido. Hay muchas
personas que después de tener muchas cosas materialmente hablando, recorren sus caminos
impregnadas por un sinsentido de la vida. Hay muchos que andan con depresiones inmensas porque
no se han permitido trascender sus propias experiencias vitales egoístas. No han alcanzado la
madurez para ir más allá de lo contingente, lo efímero, lo material. No han ejercido la capacidad de
la trascendencia porque están anclados a una cultura consumista y materialista o egoísta, existiendo
como vendados o atados al punto que no desarrollan o cultivan su dimensión espiritual.
La espiritualidad engloba los aspectos más profundos e insondables del ser humano, sin embargo
de ella algunos elementos se pueden plasmar, por ejemplo, apoyados por Comte (2006) quien
¿Qué es la espiritualidad? Es la vida del espíritu. Pero ¿Qué es un espíritu? <<Una cosa pensante – respondía descartes-; es decir, una cosa que duda, que concibe, que afirma, que niega, que quiere, que no quiere, que también imagina y que siente.>> Yo añadiría que ama, que no ama, que contempla, que recuerda, que se burla o bromea… la espiritualidad englobaría la totalidad, o casi, de una vida humana. (p. 144)
Hasta el momento se ha pretendido construir definiciones de lo que es espíritu o espiritualidad,
de una manera neutral, sin relacionarla con un fondo religioso sino con simplicidad desde lo que
algunos autores han pensado. En efecto, ellos argumentan con claridad el concepto. Es de vital
importancia detener la atención en otras definiciones que pueden llegar a brindar una perspectiva
más concreta ya que por la densidad de lo presentado puede quedar todo en una visión muy elevada
y poco inteligible. Por ende, es fundamental que se conozca otra definición que pretende ubicar
biológicamente la dimensión espiritual como lo hace Zohar (2001) cuando afirma:
La inteligencia espiritual es una capacidad innata del cerebro humano y de la manera que el cerebro se relaciona con una realidad más amplia. Está allí siempre que buscamos sentido a las cosas o actuamos conscientemente. Pero nuestros egos conscientes no siempre saben que nos acompaña. Ella nunca está ausente, pero nuestra visión de la misma y, por tanto, nuestra capacidad para usarla, puede estar bloqueada. (p. 181)
Dichos bloqueos humanos tienden a reducir a la persona al consumismo y al materialismo
egoísta, y con ello se pueden obstaculizar procesos de espiritualidad, por ejemplo cuando se dirige
la mirada a casos como el que se mencionó anteriormente acerca de lo escuchado en la radio. La
persona puede bloquearse por situaciones afectivas, emocionales o amorosas, vivencias de apegos
y sus derivadas de alcoholismo, drogadicción, prostitución y en fin, por decisiones no aportantes
para su construcción de identidad personal, pues ello limita los causes de la trascendencia y por
ende los horizontes de la espiritualidad, pero es ella misma desde sus posibilidades internas la que
Las definiciones de espiritualidad, que son muchas, también tienen que ver con lo
psicológico, como se narró en el estado de la cuestión. Por eso, en este camino de búsqueda como
análisis profundo de la categoría es posible enfocar la mirada en la definición que da Martínez
(2014) cuando afirma:
Porque, en realidad, eso es la espiritualidad, en su sentido más genuino: una dimensión básica de la persona o, más aún, la dimensión profunda de todo lo real: no es lo opuesto al placer, sino a la muerte; no es lo opuesto a la creatividad, sino al pensamiento dogmático; no es lo opuesto a la vida, sino al ego reductor. (p. 757)
La dimensión espiritual entonces es como el motor de un carro, que en este caso mueve
toda la existencia de la persona desde una mirada integral. Se cita el ejemplo de un motor ya que
en la mecánica el motor es el que mueve las demás partes de un carro. Que sirva el ejemplo para
fundamentar y sintetizar este apartado, ya que sin espiritualidad la persona estaría reducida a ser
un simple punto en el espacio, entendido ello como un ser sin vida, sin libertad, sin creatividad, sin
procesos reflexivos tendientes a la mejoría de la vida misma y sus tejidos.
En otros lenguajes, sin la espiritualidad la persona no es capaz de Dios. Se insiste pues, que
la espiritualidad es ese motor que da fuerza a las personas para serlo en totalidad y alteridad. La
dimensión espiritual en el hombre de hoy está llamada más que nunca a hacerse presente en su ser
y en su obrar. La espiritualidad ha de sentirse y dejarse sentir, con ella se pueden hallar sentidos y
encontrar el sentido definitivo de la existencia de la persona humana individual y colectiva en el
marco del planeta.
Si se considera la dimensión espiritual, como la parte elemental de la persona, haciendo el
ejemplo, se acuña que el combustible debe ser la fe y la energía, las ganas de ser, lo que se traduce
en opciones fundamentales a favor de la vida dando alcance a la trascendencia y cada uno de los
valores propios de la dimensión espiritual. La fe en cuanto se deposita la confianza en sí mismo y
en los otros. Las ganas de ser en cuanto que el hombre está animado por ese principio vital llamado
espíritu y que hace que la persona sea dinámica con fuerza y entusiasmo para obrar. La
espiritualidad entonces está movida por la fe y por las cualidades para ser. La espiritualidad es la
capacidad de trascender más allá de lo presente, impulsada por la fe y conducida por las ganas de
ser más persona, más digno, capaz de repercutir, de dejar huella, de encontrar sentidos para la vida.
2.2 La dimensión religiosa
En el apartado anterior, se establecieron algunos aspectos para definir la dimensión espiritual
que está en toda antropología y es común para los seres humanos. En este apartado se alude a
algunos fundamentos de las búsquedas religiosas. Definiéndolas desde sus orígenes hasta lo que se
puede comprender hoy por la dimensión religiosa. Es importante mencionar que se pretende hacer
un bosquejo a nivel general del fenómeno religioso. Aclarando una vez más que de acuerdo a los
intereses del investigador se hará un mayor énfasis en elementos religiosos vistos desde la fe
católica, pero sin descuidar otras definiciones o intentos de establecer argumentos para lo que se
pueda denominar dimensión religiosa en la sociedad colombiana.
Uno de los autores que presenta de manera general la dimensión religiosa es Grondin, quien
en su obra la filosofía de la religión, deja inquietudes certeras acerca de las distintas definiciones
que a lo largo de la historia de la filosofía se le ha dado a la religión. Grondin (2010) afirma que el
primero que dio una definición de la religión fue el histórico, filósofo y retórico romano Cicerón