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Análisis de los programas de cursos que elaboran los maestros en los dos últimos semestres en las seis materias de la División de Estudios Superiores, semestre 1978 1979

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D I V I S I O N D E E.STS D I O « SS P g J ? 1 0 S E S

ANALISIS DE LOS PROGRAMAS DE

CURSOS QUE ELABORAN LOS MAES PRC'S

s: y LOS DOS ULTIMOS SEMES FRPS

LAS SEIS MAESTRIAS DE LA DIVISION

DE ESTUDIOS SUPERIORES

SEMESTRES 1978 - 1979

POR:

SILVIA EDPLMA Ví\"ERO C

SOTERRE

Y, NUEVO LEON. MEXICO

(2)
(3)
(4)
(5)

tlttlVttSlOM AUTONOMA DE NUEVO LEON OiRECCNN «NÍRAl D£ ESTUDIOS DE

POST GR<00

Q C T . 1 2 1 9 8 8

UNIVERSIOAD AUTONOMA DE NUEVO LEGH

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DIVISION DE ESTUDIOS SUPERIORES

MONTERREY, NUEVO LEON

MEXICO

P l f t M * ,

ANALISIS DE LOS PROGRAMAS DE CURSOS QUE ELABORAN

LOS MAESTROS EN LOS DOS ULTIMOS SEMESTRES EN LAS

SEIS MATERIAS DE LA DIVISION DE ESTUDIOS SUPERIORES

SEMESTRES 1978 - 1979

POR:

SILVIA EDELMA VIVERO

Trabajo de graduación para obtener el t í t u l o de

MAESTRIA EN ENSEÑANZA SUPERIOR

(6)

r>

(7)

AGRADECIMIENTO

Mi grato y profundo agradecimiento a la Maestra Ivoni a Carbajal, por su atinada y espontánea dirección en e ¿ te trabajo.

(8)

INDICE GENERAL

Pág i na

I N T R O D U C C I O N ¡

I . MARCO TEORICO 1

A. Posición del Problema 1

B. Definición del Problema 9

C. Hipótesis 11

D. Alcances y Limitaciones 12

I I . METODOLOGIA H

A. Recopilación de datos 14

1. Interpretación de los datos 15

B. Los modelos u t i l i z a d o s en la elaboración de los

progra-mas de cursos 15

C. C r í t i c a a los diferentes modelos 17

D. Elección de un modelo de referencia 19

E. Los elementos del programa según nuestro modelo de

refe-rencia 20

1. Los objetivos y el papel que desempeñan en el

progra-ma de curso 23

a) Los o b j e t i v o s generales 23

b) Los o b j e t i v o s específicos 24

2. El contenido 26

3. Las actividades de aprendizaje 28

La evaluación 30

(9)

Página

I I I . ANALISIS OE LOS DATOS 38

A. A n á l i s i s de los programas de cursos existentes en los dos

últimos semestres 38

B. A n á l i s i s de los programas de cursos según el modelo de

referencia 40

C. A n á l i s i s de los programas de cursos por elementos que con

tienen según el modelo de referencia 42

D. A n á l i s i s de la relación del o b j e t i v o e s p e c í f i c o con e l o]>

j e t i v o general, contenido y evaluación 47

1. En la Maestría en Enseñanza Superior 47

2. En la Maestría en B i b l i o teco logia 48

3. En la Maestría en Recursos Humanos 48

IV. CONCLUSION DEL ANALISIS 50

V. CONCLUSION FINAL 54

V I . RECOMENDACIONES 56

(10)

INDICE DE CUADROS

CUADRO # Página

1 Programas de cursos existentes en ios períodos de ago¿

to-enero de 1978 y de Febrero-junio de 1979 38

2 C l a s i f i c a c i ó n de ios programas en completos e incomp)¿

tos según e l modelo de referencia 40

3 C l a s i f i c a c i ó n de los programas de cursos por elementos

que contienen según el modelo de referencia 42

4 La relación existente con el o b j e t i v o e s p e c í f i c o en la

Maestría en Enseñanza Superior 47

5 La relación existente con el objetivo e s p e c í f i c o en la

Maestría en Bibl iotecología 48

6. La relación existente con el o b j e t i v o e s p e c í f i c o en la

Maestría en Recursos Humanos 48

(11)

I N T R O D U C C I O N

La complejidad educativa que confrontamos actualmente tiene su orj_

gen en los rápidos cambios del mundo en que vivimos dados por los

avan-ces c i e n t í f i c o s y tecnológicos, por e l saber humano que cada vez

alcan-za niveles más altos de conocimientos, por la búsqueda de una movilidad

social y por los cambios sociales que cada país desarrollado o

subdesa-rrollado impone a la educación como meta.

Esta misma complejidad del contexto mundial y de la educación en

-p a r t i c u l a r , obligan a las instituciones a l cambio -permanente.

Existe gran preocupación entre los países de América Latina por la

búsqueda de soluciones a los problemas educativos que confrontan tales

como:

-La creciente necesidad de expandir la educación debido a la

deman-da estud i a n t i 1.

-Los cambios que requiere la educación debido a las transformaciones

sociales como la urbanización, nuevos v a l o r e s , ciencia y tecnología,

e t c .

-Los c o n f l i c t o s más graves se encuentran en los cambios internos de

la educación, precisamente en sus aspectos de planeacíón: como los

cambios currículares que:

-Implica la creación de un modelo c u r r í c u l a r f l e x i b l e y autóctono.

-La creación de instrumentos adecuados a las c a r a c t e r í s t i c a s de los

países latinoamericanos de manera que se pueda determinar los mode^

los para la evaluación y control de la calidad en e l proceso educ¿

(12)

¡ ¡

-La preparación especializada de personal docente con conocimientos

pedagógicos.

-La determinación de o b j e t i v i d a d , continuidad y coherencia entre la

p o l í t i c a educativa y la realidad.

La urgencia de un cambio da a c t i t u d en el docente, rompiendo con

-los patrones tradicionales y r u t i n a r i o s de conducta profesional.

-Que e l docente sea poseedor de tiempo disponible para la atención

de los participantes y para la Elaboración de sus programas de cu£

so.

-Hasta una adecuada coordinación entre los departamentos educativos.

A través de este planteamiento de la realidad de los sistemas

edu-cativos latinoamericanos, vanos que las causas de los problemas radican

en el orden p o l í t i c o , económico y sociocu1tural de nuestros países. Por

ejemplo: en e l orden p o l í t i c o , la inestabi1 idad de los gobiernos crea

-en la educación una indecisión, incoher-encia y discontinuidad -en su fu£

cionamiento interno y en el externo, su p l a n i f i c a c i ó n se aparta de los

otfos sectores ( l a integración generalmente se tiende a lo teórico pero

no se lleva a la p r á c t i c a ) .

En el orden económico, este aspecto es muy limitado para e l

presupuesto educativo. En los últimos años, en cada uno de los países de

-América Latina e l presupuesto nacional está aportando un porcentaje más

elevado a la educación. Sin embargo, este incremento no s a t i s f a c e la

-demanda real y las metas propuestas.

En el orden s o c i o c u l t u r a l , se considera a la educación como i n s t r ^

mentó de acreditación olvidándose de la formación c u a l i t a t i v a . Existe

(13)

Í i ¡

de las profesiones que surgen porque, consideran que aquellas les

brin-darán mejores oportunidades de bienestar m a t e r i a l .

Esta misma problemática educativa trasciende a las universidades y ,

por ende, a los estudios superiores. A éstos llegan los egresados y

profesionales en busca de perfeccionamiento, actualización y profundiza

ción en e l área de su especialidad, para el mejor desenvolvimiento ind_í_

vidual y profesional. Sin embargo, tropiezan con una realidad: la

uni-versidad es una i n s t i t u c i ó n de consumo. Es d e c i r , que "en la

universi-dad no se aprende sino se consume conocimientos"^ en busca del diploma.

Esta consumación mantiene estrecha relación con la presión que ejerce

el sistema económico en la sociedad e incita a l participante a adquirir

por a d q u i r i r , pasando a segundo plano sus intenciones de aprender.

También encontramos que hoy día la labor del docente u n i v e r s i t a r i o

se enfrenta con c r í t i c a s muy severas que proceden generalmente de los

participantes que, con frecuencia expresan que e l maestro domina su

ma-t e r i a pero no sabe enseñarla, sólo sabe para é l . Con j u s ma-t a razón se dj[ 2 ce que " l a universidad es de menos en menos el lugar de un a p r e n d i z a j i " .

Estos antecedentes han suscitado numerosas polémicas que traen con

sigo la preocupación de la Pedagogía Moderna por sistematizar la

ense-ñanza y por lograr un enfoque i n t e r d í s c í p l inario con el propósito de me_

jorar la calidad de la labor docente; considerando que ésta requiere

paciencia, tiempo, dedicación intelectual y h a b i l i t a c i ó n profesional en

el aspecto pedagógico.

1) Garboua, Louis Levy. Las Exigencias del Estudiante y las Contradiccio-nes de la Universtdad"*de Masa, p. 78.

(14)

Los observadores del mundo u n i v e r s i t a r i o consideran que la f a l t a

de este último elemento en e l personal docente podría ser una de las

causas mayores de la situación actual de la enseñanza u n i v e r s i t a r i a .

Esto no implica necesariamente una incompetencia pedagógica, esta f a l t a

de formación se da porque no e x i s t e un sistema pedagógico en el nivel

superior que prepare al personal docente que, frecuentemente es egresa*

do de la misma i n s t i t u c i ó n en donde está trabajando y , en otros casos

son egresados de otras instituciones con los conocimientos de su especia

lidad empero, carecen de los fundamentos y técnicas pedagógicas. El he

cho no es sólo cubrir el curso, dominar la materia, completar las sesio

nes de marcadas y evaluar. El hecho es que los participantes logren un

cambio de conducta, es d e c i r , que aprendan. He aquí e l punto clave de

toda labor docente.

Ante esta f a l t a de formación pedagógica en los docentes, en México

se establecen instituciones como la ANUIES que patrocina el Programa

cional de Formación de Profesores; la Comisión Nacional de Nuevos

Méto-dos de Enseñanza de la UNAM; el I n s t i t u t o de Investigación C i e n t í f i c a

del P o l i t é c n i c o , que está realizando estudios sobre la educación univej^

s i t a r í a incluyendo las maestrías a n i v e l nacional; e l Consejo Nacional

Técnico de la Educación y c i e r t a s maestrías en educación impartidas en

algunas universidades que, aunando esfuerzos contribuyen a mejorar el

aspecto pedagógico en el docente.

En Monterrey, c a p i t a l del Estado de Nuevo León, repercuten estas

mismas inquietudes y , es evidente que las universidades sugieran y cue¿

tionen a l t e r n a t i v a s para superar las d i f i c u l t a d e s . Así también en la

(15)

estudio, surgen cuestionamientos acerca de e l l a ¿cómo estará

funcionan-do en los aspectos pedagógicos, sociales y administrativos? Ante estas

preocupaciones que se presentan de manera general, surgen en nuestro ca

so inquietudes sobre el aspecto pedagógico, particularmente en el

pla-neamiento del programa de curso que confeccionan los maestros: nos

(16)

>J I. MARCO TEORICO

A. Posición del problema.

/ Estas inquietudes que nps han motivado a r e a l i z a r el presente estj¿

dio serán expresadas a través de las siguientes preguntas: ¿Cómo se 1 le^

va a cabo la elaboración de los programas de cursos en los últimos

se-mestres en las Maestrías en F i l o s o f í a , Letras Españolas, Enseñanza Supe^

r í o r , Metodología, B i b l i o t e c o l o g í a y Recursos Humanos? Más específica^

mente: Los programas están elaborados de manera completa? ¿Existe

co-nexión entre los elementos que integran el programa de curso?tf

J La base fundamenta] en la organización de la enseñanza está en la

planeación adecuada de lo que se quiere enseñar.V Esta técnica adquiere

importancia como probable solución a c i e r t o s problemas pedagógicos,

en-tre los cuales se destacan:

-La improvisación que trae como consecuencia los desajustes en la

docencia.

- E l aislamiento en e l proceso que da origen al d i v o r c i o entre la

enseñanza-aprend i z a j e .

-La desviación e imprecisión para lograr los o b j e t i v o s .

Debido a e l l o nuestra preocupación se concentra en la elaboración

de los programas de cursos por parte de los maestros de la D i v i s i ó n de

Estudios Superiores de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

•J Por lo tanto, los objetivos de nuestro estudio serán los siguientes:

1. Determinar la elaboración c l a r a y precisa de los programas de

cursos que elaboran los maestros.

yj 2. Analizar la elaboración del programa de curso a través de un mo

(17)

las, Enseñanza Superior, Metodología, B>b1iotecología y

Recur-sos humanos.

3. Detectar la interacción que existe entre o b j e t i v o e s p e c í f i c o ,

objetivo general, contenido y evaluación en los programas que

poseen estos elementos.

- J k. Plantear posibles a l t e r n a t i v a s para un mejor desenvolvimiento

de los Estudios Superiores en lo que respecta a la planeación

de) programa de curso.

\/ Es imprescindible ubicar nuestro problema en el marco de referencia

pedagógico, específicamente en el área de planeamiento: El planeamiento

en la enseñanza se define como:

\Z"La previsión inteligente y bien calculada de todas las actividades, de modo que la enseñanza resulte -segura, económica y e f i c i e n t e " (3).

Y para otros, más que una necesidad es un imperativo categórico que

se impone a la é t i c a profesional de todo docente.

^ La enseñanza tiene sus bases en los bienes de cultura que la

huma-nidad ha ido creando como la c i e n c i a , el a r t e , las normas sociales, la

religión y la misma educación. Estos bienes de cultura forman e l cont£

nido educativo que, organizado y seleccionado integran las materias a

enseñar; de éstas se desprenden las diferentes fases del planeamiento

de la enseñanza t a l e s como: el plan de estudio, el programa, la unidad

y el plan de c l a s e . \/

>y La primera fase, es d e c i r , el plan de estudio debe abarcar todo el

nivel de estudio de un c i c l o . Su elaboración es función determinante

(18)

de las Instituciones educativas y se fundamenta en la l e g i s l a c i ó n y ceii

t r a l i z a c i ó n del sistema s o c i o p o l í t i c o que impera en el país o en las

i n s t i t u c i o n e s . ^

Varios autores como Luis Arturo Lemus, Gago Huguett y Robert Gagné

coinciden en que e l plan de estudio es un conjunto de materias o de cur

sos sintetizados que, según Lemus se " e s p e c i f i c a n para ser cursados por

los alumnos en los d i s t i n t o s n i v e l e s " .

\j Para algunos autores c u r r f c u l o es sinónimo de plan de estudio:

síf-lo toman en cuenta síf-los contenidos. Para otros son conceptos

diferen-tes: el c u r r f c u l o abarca y va más a l l á del plan de estudio incluyendo

contenido, proceso de aprendizaje; resultados del proceso; experiencias

o actividades. Estas posiciones de los autores depende del marco

teó-rico que siguen. Nosotros utilizaremos el concepto plan de estudio.

El plan de estudio necesita de lo que P i e r r e Angers denomina un

"complemento", este complemento es el programa de curso.\j Cuando éste

es una prolongación del plan de estudio, es el maestro quien lo elabora

y , sucede lo c o n t r a r i o , cuando el programa es un proyecto educativo.

En este caso, es elaborado por el p a r t i c i p a n t e y él es e l mentor de su

propia formación y el maestro funge de orientador mediante la

interac-ción de responsabilidades e i n i c i a t i v a s entre ambos.

•J El plan de estudio mantiene estrecha relación con el programa de

curso porque éste se fundamenta en los objetivos y materias de aquel,

para desglosarlos en temas y en objetivos más e s p e c í f i c o s ; por

(19)

guíente a través del programa se detectan las f a l l a s del plan de

estu-dio.

y El término programa no está definido con c l a r i d a d y cada país

adopta e l concepto que más concuerda con su ideología. El programa se

ha definido desde sus i n i c i o s como una s e r i e de temas que conponen una

materia y que son desglosados en enunciados de contenidos.Y De esta

ma-nera se p l a n i f i c a en muchos centros u n i v e r s i t a r i o s a pesar de las

enor-mes desventajas de este tipo de programa. En 1966 para la UNESCO, los

programas debían ser más que una s e r i e de temas, e l documento de

traba-j o debe i n c l u i r métodos, técnicas y documentación. Posteriormente, los

e s p e c i a l i s t a s le agregaron que debía ser norma de toda la actuación del

maestro. Las conceptualizaciones que hemos mencionado centran su

enfo-que en impartir conocimientos, es d e c i r , en la enseñanza en s í . ^ L a s

acepciones mencionadas han sido modificadas por las nuevas ideas

peda-gógicas cuyo enfoque central es la enseñanza-aprendizaje y , por lo

tanto incluyen otros elementantos en el programa como los objetivos e s p e c í f i

-cos, las actividades de aprendizaje, la evaluación y la b i b l i o g r a f í a ,

con el propósito de conducir a l participante y a l maestro hacia el

lo-gro de lo propuesto en una forma o b j e t i v a y s i s tema t i c a.J

J E x i s t e n varios términos que son sinónimos con programa, e l l o s son

plan de curso, carta descriptiva y c u r r i c u l a .

A través de las diferentes definiciones hemos llegado a la

conclu-sión de que el programa de curso es la descripción que los maestros

ha-cen de sus cursos y que está a l s e r v i c i o de e l l o s como del aprendizaje

(20)

t a r , tomando en cuenta un c i e r t o número de elementos fundamentales (los

cuales serán descritos en la próxima etapa de nuestro estudio) que orien

tan hacia la consecusión de los objetivos propuestos, de manera que,

este conjunto de acontecimientos que van a i n f l u i r y a relacionarse con

el p a r t i c i p a n t e se manifiestan en cambios de conducta.

Sabemos que no todos los maestros confeccionan sus programas antes

de i n i c i a r e l curso que impartirán, como también existen maestros que

en e l desarrollo de la a c t i v i d a d hacen conocer a los participantes el

proceso a seguir y , s i éstos están de acuerdo con sus intenciones,

ela-boran el programa*, y hay quienes prefieren tomar en consideración las

i n i c i a t i v a s de los participantes y expresar en forma oral lo que preterí

de hacer s i n elaborar por e s c r i t o e l programa.

^I Evidentemente, no podemos decir que los maestros que elaboran en

forma e s c r i t a los programas, desarrollan mejor los cursos que aquéllos

que no lo hacen. S i n embargo, vamos a exponer las v e n t a j a s , las desven

tajas y la Importancia de la u t i l i z a c i ó n de los programas de c u r s o s . ^

^ 1. Las desventajas:

Entre las desventajas encontramos que:

a) La planeación del programa que se r e a l i z a de manera confusa,

vaga e Incompleta en sus elementos, permite que tanto el maestro como

el p a r t i c i p a n t e confrontan d i f i c u l t a d e s para lograr buenos resultados

en la enseñanza-aprendizaje.

b) Si el maestro impone el programa porque él lo hizo y no piensa

rehacerlo, crea estados c o n f l l c t i v o s entre é l y los participantes y,

puede también que limite las i n i c i a t i v a s y aspiraciones de aquellos.

(21)

El programa de curso ofrece ventajas tanto para el maestro, el par^

t i c i p a n t e como para el personal administrativo:

a) Con la ayuda del programa el docente evoluciona progresivamente

a.lcanzando niveles de mayor experiencia y dominios en el desarrollo del

proceso enseñanza-aprendizaje.

b) El programa proporciona a los participantes una orientación

co-herente, segura y dosificada que lo guiará hacia las metas propuestas.

c) A través del programa los administradores estarán conscientes

del tipo de labor que r e a l i z a el maestro, por tanto, podrán prever los

acontecimientos que probablemente se sucederán.

Oe las ventajas de los programas derivamos ta importancia que

po-seen las diferentes fases educativas.

3. ta importancia de la u t i l i z a c i ó n del programa de curso por e s c r i t o :

a) En el momento de la inscripción.- Las informaciones sobre cada

curso están incluidas en general en los planes de estudios que la univej^

sidad proporciona en el momento de la inscripción. A pesar de que este

plan posee c i e r t a u t i l i d a d , no debemos olvidar que hay una gran diferen^

cia entre lo que se describe en e l l o s y lo que los maestros realizan en

sus cursos. Este plan no informa suficientemente a los participantes

sobre las exigencias de los cursos o de los conocimientos que pueden ad^

q u i r i r . Como consecuencia, es d i f f c i l que el participante e l i j a de una

manera racional los cursos que forman parte del plan de estudio. Por

esta razón consideramos que, el programa es un a u x i l i a r en la

inscrip-ción porque manifiesta de antemano la informainscrip-ción que el participante

desea saber: de qué t r a t a r á e l curso, qué puede esperar y , además sabrá

(22)

durante el desarrollo y al f i n a l i z a r el curso.

b) Una p l a n i f i c a c i ó n más racional.- Como hemos mencionado, hay mae£

tros que hacen la presentación verbal de su curso a l comienzo de una

se-sión; pero, nada indica que en t a l presentación las diversas actividades

que se desarrollarán han sido planificadas de una manera racional. Son

indicadores evidentes de la f a l t a de planficación en la preparación y

desarrollo de un curso: la omisión de partes importantes por carencia de

tiempo, la entrega tardía de trabajos por parte de los participantes y

la b i b l i o g r a f í a inaccesible.

Sucede lo contrario, s i el maestro planea y lo hace correctamente.

El programa dirá por s i mismo los objetivos a alcanzar, especifica el

-contenido a t r a t a r , las actividades de aprendizaje a r e a l i z a r , tos recur^

sos, los tipos de evaluaciones que se efectuarán, e l tiempo para r e a l i

-zarlos y la b i b l i o g r a f í a disponible. Es d e c i r , el programa proporciona

una secuencia de cómo se realizará el trabajo durante el curso, f a c i l i

-tando la labor del maestro y del p a r t i c i p a n t e .

c) En las equivalencias.- Este problema se da cuando tos participaji

tes cambian de plan de estudio o de i n s t i t u c i ó n . En general los admtnijs

t r a t i v o s se enfrentan al dilema de comparar descripciones vagas de

con-tenidos o de t í t u l o s de cursos y realizan en esa forma la equivalencia

sobre una base puramente nominal.

Actualmente, las instituciones de enseñanza superior tratan de dar

solución al problema de las equivalencias y revalidación de estudios.

Para solucionarlo, los participantes han de a d q u i r i r una c i e r t a

forma-ción homogénea c u a n t i t a t i v a y cualitativamente en los contenidos claves

(23)

que imparten determinados cursos deben planear el programa en conjunto,

de manera que, se unifiquen los temas centrales. Esto no indica que se

pierda la libertad de cátedra.

^ d) Para mejorar la calidad de los planes de estudios.- Mejorar con_

tínuamente la calidad de la enseñanza es hoy una necesidad, por tanto,

los planes de estudios deben estar en constante revisión para mejorar su

calidad, e f e c t i v i d a d y precisión durante el desarrollo y culminación de

los estudios. En suma, s i g n i f i c a que los planes de estudios son f l e x i

-bles.

Los responsables de tomar decisiones para mejorar y p l a n i f i c a r l o s

deben poseer conocimientos más profundos de lo que realmente sucede en

e l desarrollo de los cursos medíante los programas, porque estos tienen

la ventaja de mostrar una descripción detallada del desarrollo del

cur-so.

i j e) En la s a l i d a del maestro de planta.- La ausencia del maestro com

promete por c i e r t o tiempo la continuidad de su curso en el caso en donde

e l maestro deja definitivamente la i n s t i t u c i ó n ; asimismo e x i s t e el

pro-blema con los docentes que no son de planta, tal es el caso, que un mis^

mo curso dado por maestros d i s t i n t o s resultan ser antagónicos.

La solución e s t r i b a en la u t i l i z a c i ó n de un programa bien

elabora-do, convirtiéndose en una guía para el nuevo maestro.

y f ) En la coordinación entre los cursos.- La elaboración detallada

de los programas permite establecer una secuencia y relación entre los

cursos, evitando la repetición de temas y a menudo, la incompatibilidad

entre e l l o s . Esta carencia de coordinación trae consigo las

(24)

y consulten sus programas para poder establecer c r i t e r i o s i n t e r r e l a c i o

-nados.

Hemos señalado algunos problemas que conciernen a los

participan-tes, a los maestros y a los d i r e c t i v o s de planes de estudios que pueden

ser resueltos con la elaboración adecuada de los programas por parte de

los docentes.

y Hemos expuesto los fundamentos esenciales del t r a b a j o ; nos

corres-ponde ubicar nuestro enfoque c e n t r a ) , o sea el programa de curso que e l a

boran los maestros, en el s i t i o a investigar mediante la d e f i n i c i ó n del

problema.

B. Definición.

El 15 de a b r i l de 1973 se creó la División de Estudios Superiores,

dependencia de la Facultad de F i l o s o f í a y Letras de la Universidad Autó

noma de Nuevo León. Fue creada para dar una posible respuesta a la rea^

lídad del Estado de Nuevo León: la creciente necesidad de renovar la eii

señ^nzp, la producción c i e n t í f i c a y la posibilidad que éstas den una

orientación c r í t i c a a p a r t i r del contexto en que se generan.

Se dió i n i c i o s a los Estudios Superiores con la creación de las

Maestrías en F i l o s o f í a y en Letras Españolas en 1973» se establecieron

en 1975 las Maestrías en Enseñanza Superior y en Metodología C i e n t í f i c a ,

y en 1978 las Maestrías en B i b l i o t e c o l o g í a y en Formación y

Capacita-ción de Recursos Humanos.

\j Seis años de funcionamiento tiene la D i v i s i ó n , requiere una eva)u£

ción y retroalimentación permanente para f a c i l i t a r la corrección de las

(25)

reciente de su creación, a l creciente aumento de participantes y por en^

de de maestros y a su compromiso de generar cambios en e l medio s o c i a l ,

es lógico que se i n i c i e n los primeros cuestionamientos acerca de e l l a

dentro de su propio ámbito. Concretamente en e l aspecto de programas,

confrontamos que:

-La carencia de programas en e l momento de la inscripción y sus

con-secuencias en el participante son:

La a s i s t e n c i a al curso en los primeros días s i n saber de qué t r a t a .

Con frecuencia se da de baja porque los temas a t r a t a r no son los

que é l desea, o no posee los conocimientos básicos para

determina-do curso.

-Al f i n a l i z a r el curso, generalmente, e l programa no se ha

desarro-llado totalmente y tampoco en la manera como se p l a n i f i c ó , quedando

temas excluidos que dan lugar a lagunas.

-La b i b l i o g r a f í a no es accesible.

-La entrega de c a l ! f i c a c i o n e s es muy demorada.

-Los programas se elaboran inconclusos.

Estos hechos traen consigo, que los p a r t i c i p a n t e s posean c i e r t o gr£

do de desaliento e inquietud.

•J Somos conscientes de que el programa no es el único factor decisivo

en la enseñanza, pero s i es esencial para d i s t i n g u i r y prever los

acon-tecimientos que son necesarios de manera que, la enseñanza-aprendizaje

obtenga un a l t o grado de e f i c i e n c i a para que el p a r t i c i p a n t e se aproxime

a las metas p r o p u e s t a s . ^

J Por consiguiente, hamos considerado de v i t a l importancia analizar

(26)

formaciones sobre la elaboración de los programas y determinar cuáles

son las a l t e r n a t i v a s posibles para e l mejor desenvolvimiento de este

centro de estudio en e l aspecto pedagógico en lo que respecta a la

pla-nead ón de los programas. >/

C. Hipótesis.

Es esencia] dar a conocer las variables que utilizamos, las cuales

j u s t i f i c a r á n nuestras hipótesis.

Los programas que presentan los seis elementos de nuestro modelo de

referencia constituye la v a r i a b l e dependiente de nuestra investigación

d e s c r i p t i v a . Tomaremos en cuenta esta v a r i a b l e considerando la

funda-mentación teórica del planeamiento del programa que expusimos en páginas

anteriores, en donde expresamos que es fundamental que el maestro elabo

re e l programa de manera completa y establezca una interacción entre los

elementos. De manera que, la relación entre los elementos del programa

que es nuestra v a r i a b l e independiente, permita una mejor elaboración del

programa. De estas v a r i a b l e s se originan las hipótesis que nos formula^

remos.

Hipótesis general:

Los programas que contienen los seis elementos de nuestro modelo de

referencia presentan relación entre e l l o s .

Hipótesis p a r t i c u l a r e s :

Cuanto más completo sea el programa, mayor será la relación entre

sos elementos.

Cuanto mayor sea la relación entre el o b j e t i v o específico y el ob^

(27)

La elaboración del programa será más completa s i e x i s t e r e l a c i ó n

entre el contenido y el o b j e t i v o e s p e c í f i c o .

Cuanto mayor sea la r e l a c i ó n entre e l o b j e t i v o específico y la e v ¿

luación mejor será la elaboración del programa.

D. Alcances y Limitaciones.

Pretendemos alcanzar con este estudio un cambio de a c t i t u d en los

maestros, en lo cual se percaten del imperativo categórico de elaborar

el programa de curso lo más correctamente posible.

Que se le de importancia a la h a b i l i t a c i ó n pedagógica por parte de

los docentes y funcionarios administrativos de la División de Estudios

Superiores, como e j e fundamental para e l logro de la

enseñanza-aprendi-zaje e f i c a z .

Dar una luz pafa trabajos p o s t e r i o r e s .

Además, en lo que respecta a mi país Panamá, abogar para que la Es_

cuela de Educación en las universidades existentes presten s e r v i c i o s de

asesoría pedagógica a los maestros en las diferentes facultades.

En las limitaciones encontramos que:

Debido a l límite de tiempo que nos hemos propuesto ( s e i s meses) y

al escaso recurso económico con que contamos no tendremos en cuenta

otras variables que consideramos importantes como: El conocimiento meto

dológico que poseen los maestros sobre e l programa de curso y la perce¿

cíón det p a r t i c i p a n t e en relación al programa.

De un t o t a l de cuarenta y nueve cursos impartidos en los dos ú l t i

(28)

cua-renta y tres. Así también, sólo tomaremos la relación entre cuatro e1¿

mentos del programa ( o b j e t i v o e s p e c í f i c o , objetivo general, contenido y

evaluación) en nuestra investigación porque, abarcar todos los

elemen-tos ( l o ideal) n e c e s i t a r í a de mayor cantidad de tiempo y recursos dispo

nibles. Consideramos los programas de los dos últimos semestres por dos

razones: primero, por ser los programas mas recientes y , segundo, porque

la Secretaría de la División de Estudios Superiores, posee de estos

úl-timos un registro completo de los cursos programados.

Debido a nuestras limitaciones, no investigaremos los objetivos de

las maestrías ni los de la i n s t i t u c i ó n . Recalcamos, que es

imprescindi-b l e , que los o imprescindi-b j e t i v o s de las carreras (en nuestro caso las maestrías)

están e x p l í c i t o s en los planes de estudios de cada una de e l l a s ; para

que e l maestro pueda estructurar su programa en relación a e l l o s . De

antemano, los o b j e t i v o s de las maestrías deben estar en conexión con los

de la i n s t i t u c i ó n ( D i v i s i ó n de Estudios Superiores) para e v i t a r la dive£

gencia y la imprecisión de lo que pretende lograr la i n s t i t u c i ó n .

E. Definición Conceptual de los Términos.

U t i l i z a r é con mucha frecuencia los conceptos h a b i l i t a c i ó n pedagógj_

ca, p a r t i c i p a n t e , retroalimentación y enseñanza-aprendizaje.

Significados de los conceptos:

Entiéndase por h a b i l i t a c i ó n pedagógica, el conocimiento de los fun^

damentos y técnicas de la Pedagogía.

P a r t i c i p a n t e : Nuevo concepto u t i l i z a d o en donde el sujeto es

acti-vo en su proceso de aprendizaje.

(29)

mo de corrección de la conducta para lograr la que se desea, o como re£

firmacion, también.

Enseñanza: Parte del proceso educativo en donde interviene el

do-cente. Está vinculado al proceso de aprendizaje. Aprend?zaje: Proceso

de adquisición de experiencias que hacen posible modificar la conducta.

La terminología más completo s i g n i f i c a que posea los seis elementos

y mejor elaboración se r e f i e r e a que exista conexión entre los seis ele^

me ntos.

M . METODOLOGIA

Para r e a l i z a r este estudio sustentado mediante la investigación des_

c r i p t l v a y lograr un a l t o grado de v a l i d e z en e l l a , esbozaremos la

meto-dología que utilizaremos en su d e s a r r o l l o . \ ¡

Seguiremos un enfoque combinado de los métodos deductivo e ínductj_

vo desde el p r i n c i p i o del t r a b a j o . ^

y1 En la primera parte de la metodología heremos referencia a la reco

lección de información; en la segunda realizaremos una c r í t i c a a los dj_

ferentes modelos que se u t i l i z a n en el planeamiento y , en la última

cla-sificaremos los programas de los cursos de las s e i s maestrías que

inte-gran ta D i v i s i ó n de Estudios Superiores de la UANL, según el modelo de

referencia y correlacionaremos los diferentes elementos que deben

inte-grar un programa de curso. J

\J A. Recopilación de Datos. \J

Los programas de cursos que elaboran los maestros de las s e i s maes^

(30)

logrados a través de la autorización de la División de Estudios Superio

res. Estos programas corresponden a los dos últimos semestres que

com-prenden los períodos de agosto-enero de 1978 y de febrero-jun¡o de 1979.

De las maestrías ( F i l o s o f í a , Letras Españolas, Enseñanza Superior, Meto

dología, B i b l í o t e c o l o g i a y Formación y Capacitación de Recursos Humanos)

obtuvimos un total de 43 programas: de e l l o s 38 se encontraban en los

archivos y los 5 restantes los obtuvimos a través de los p a r t i c i p a n t e s .

Esto último se debe a que algunos docentes entregan los programas a los

participantes pero no dejan una copia de e l en la División. Tendremos

en cuenta para nuestro estudio los 43 programas existentes.

1. Interpretación de los Datos.

y j Clasificaremos los datos obtenidos a través de una tabulación, co£

siderando los elementos que integran cada uno de los programas de acue^r

do a un modelo de r e f e r e n c i a . Los resultados serán trabajados

estadís-ticamente de manerá d e s c r i p t i v a y d i f e r e n c i a l , auxiliándonos de cuadros.

B. Los modelos u t i l i z a d o s en la elaboración de los programas de

cursos.

El punto de partida al organizarse un curso es cómo estructurar e l

curso o la materia mediante un formato o modelo de programa que oriente

tanto a l maestro como a l p a r t i c i p a n t e en la r e a l i z a c i ó n de un proceso de

enseñanza-aprendizaje congruente con miras hacia las metas establecidas.

En la actualidad existen diferentes c r i t e r i o s y modelos para la

elaboración de los programas, entre e l l o s :

1. El Modelo de Walbesser.

(31)

a) El campo de estudio: En este elemento se describe las partes del

contenido, es d e c i r , los temas que serán tratados en el curso.

b) Razones j u s t i f i c a t i v a s o argumentación: El maestro debe decir

por qué juzga t a l parte del contenido o actividad como importante.

c) Los o b j e t i v o s : Determinan lo que se espera del p a r t i c i p a n t e

se-gún el contenido enunciado en el campo de estudio.

d) Actividades de aprendizaje: Describe lo que el maestro va a re£

lizar durante el desarrollo del curso, los medios que u t i l i z a r á para

cumplir con los o b j e t i v o s .

e) Material d i d á c t i c o : Comprende todo el material que se u t i l i z a r á

en el transcurso del curso.

Sintetizando, e l modelo de programa que propone Walbesser es el

si-gu i en te:

Campo de estudio Razones Objetivos Actividades Material

2. El Modelo dé Jacques Parent.

Señala el autor que es muy importante en la elaboración de un

pro-grama de curso la p a r t i c i p a c i ó n de un equipo de trabajo, integrado por

un e s p e c i a l i s t a de la materia a enseñar, un a s i s t e n t e , un consejero en

tecnología aplicada y un consejero en evaluación.

Parent d i v i d e los contenidos del aprendizaje en módulos o partes.

El modelo propuesto es e l siguiente:

Objetivos Sub-objetivos Actividades y contenidos Evaluación

0

1 # 2 e t c .

Parent propone formular el o b j e t i v o general del módulo y

posterior-mente cada sub-objetivo derivado del general con sus actividades y su

(32)

3. El Modelo de Richard Girard.

Girard propone que en la elaboración de un programa de curso debe

tomarse en cuenta los siguientes elementos:

Objetivo general

Objetivo específ ico Contenido Actividades Evaluación

C. C r í t i c a a los diferentes modelos de programas descritos.

Para llegar a formular el modelo que utilizaremos de referencia p£

ra analizar los programas de cursos, vamos a comparar y a c r i t i c a r los

modelos mencionados anteriormente.

1. E l Modelo de Walbesser:

En el apartado anterior describimos los cinco elementos que

compo-nen este modelo: campo de estudio, las razones j u s t i f i c a t i v a s , los obj£

tí vos, las actividades y el material.

Consideramos que no es necesario señalar en el programa el campo de

estudio ni las razones j u s t i f i c a t i v a s porque éstas están expuestas en el

plan de estudio. Pero s í consideramos de v i t a l importancia que e l

maes-tro j u s t i f i q u e los o b j e t i v o s y las actividades de aprendizaje por una

razón: estos dos elementos no se consideran en el plan de estudio.

Aho-ra, los objetivo^ que propone Walbesser son muy generales y , debieran

ser según nuestra opinión, formulados en términos específicos en donde

determinen la conducta que se espera de manera que, el programa s i r v a

operacionalmente para fines de aprendizaje. En lo que concierne a las

actividades y materiales pensamos que es p r e f e r i b l e incluir el material

(33)

el material que se u t i l i z a r á .

Dentro de este modelo no se incluye la evaluación; nos preguntamos:

Cómo puede el maestro diagnosticar, revisar y valorar los resultados aj_

canzados en los objetivos? Cómo sabe la i n s t i t u c i ó n que el proceso de

enseñanza-aprendizaje se r e a l i z a con un a l t o grado de e f i c i e n c i a ? Cómo

saber s i los componentes del sistema i n s t i t u c i o n a l marchan

progresiva-mente? Cómo saber s i hay o no aprendizaje en los participantes? Estas

interrogantes tienen sus respuestas mediante la evaluación. Opinamos

que ta evaluación es un elemento que está inmerso en la labor educativa,

por consiguiente, es imprescindible p l a n i f i c a r l a y tomarla en cuenta en

toda a c t i v i d a d .

2. El Modelo de Parent:

Este modelo presenta cuatro elementos: el objetivo general, los

sub-objetivos que consideramos como los objetivos e s p e c í f i c o s , las actj.

vidades y contenidos y la evaluación. El autor propone para la elabora^

cíón de este modelo un equipo de trabajo; s e r í a lo ideal sin embargo,

sí nos remontamos a l i n i c i o de este trabajo, recordaremos que nuestros

sistemas educativos funcionan limitadamente en e l aspecto económico y

este presupuesto puede s e r v i r para las necesidades más urgentes y cabe

agregar que, estos e s p e c i a l i s t a s ocupan puestos burocráticos por la cual

no están en comunicación con los maestros, con los participantes y la

comunidad, s i g n i f i c a que no conocen la realidad ni las necesidades de

los consumidores del programa. Por consiguiente opinamos, que e l

maes-tro es el que debe elaborar su programa.

En cuanto a los elementos que integran este modelo, consideramos

(34)

ta a confusión. Los contenidos son una cosa y las actividades son otras

a pesar de la interdependencia que existe entre e l l o s . La descripción

del contenido es una s e r i e de temas que forman una l i s t a permitiendo de^

terminar los fundamentos básicos sobre las cuales tratan los o b j e t i v o s

específicos y , opuestamente, las actividades son ejecuciones observables

que realiza e l maestro y el participante para alcanzar los objetivos pro^

puestos. En este elemento e l maestro describe los medios que considera

más importantes y prácticos-realizables para lograr los objetivos, los

métodos, el proceso y las actividades que debe r e a l i z a r e l participante

y e l material d i d á c t i c o . Se deduce, que son dos actividades que deben

estar separadas y descritas más específicamente para poder que el progr¿

ma comunique una mejor comprensión del curso.

3. El Modelo de Gfrard:

El autor señala cinco elementos: o b j e t i v o general, objetivo especí

f l e o , e l contenido, las actividades y la evaluación.

Encontramos que este modelo es más funcional que los demás porque,

especifica los elementos esenciales de un programa siguiendo una secue¿

cia lógica-pedagógica que, en algunos modelos no se encuentra y en otros

s í . Los que poseen esta secuencia han incluido en sus modelos diversos

desgloses (excepto Girard) s i n tomar en cuenta el tiempo que ocupa esta

confección y el tiempo que dispone e l maestro. El Modelo de Girard p r ¿

vee estos f a c t o r e s , s i n embargo, carece de un elemento que también es

indispensable en e l proceso de enseñanza-aprendizaje: la b i b l i o g r a f í a .

La b i b l i o g r a f í a que coadyuva a l estudio independiente.

(35)

La elaboración del programa es una tarea compleja debido quizá a

la relación y coherencia que debe e x i s t i r entre los elementos, las

de-marcaciones que impone la i n s t i t u c i ó n y a) mismo proceso de

enseñanza-aprendizaje. En consecuencia han surgido diversos c r i t e r i o s para su

elaboración que se contemplaron en las páginas anteriores.

^ J El modelo que elaboraremos será el esquema de referencia para nue¿

tro trabajo. El modelo propuesto es el siguiente: ¡ J

Objetivo general Obj. e s p e c í f i c o Contenido Actividades Evaluación B i b l i o -graf í a .

E. Los elementos del programa según nuestro modelo de referencia.

Al estructurar un curso a través de un programa, el primer paso es:

1. Determinar los objetivos generales del curso en función de los

objetivos de la i n s t i t u c i ó n y de lo que habrá logrado el

parti-cipante al^ f i n a l del curso.

2. I d e n t i f i c a r los temas del curso: establecer la secuencia de los

temas y elaborar los objetivos generales para cada tema.

3. Determinar los objetivos específicos.

k. Seleccionar las actividades.

5. Indicar la evaluación.

6. B i b l i o g r a f í a .

Y Varios e s p e c i a l i s t a s versados en la materia, expresan que se debe

indicar el planeamiento con la formación de los objetivos generales y ,

posteriormente los objetivos e s p e c í f i c o s . J e r r o l d Kemp dice a l respecto,

que es razonable, pero que en la práctica no siempre es operacional por^

que existen maestros que no pueden precisar los objetivos específicos

(36)

condiciones de elaborarlos después de seleccionar las actividades.

An-tes estas divergencias de opiniones es necesario enfatizar que el

maes-tro debe poseer una v i s i ó n global de la materia que va a impartir para

poder estar en capacidad de redactar los objetivos de manera precisa y

clara. 1/

La correlación de los elementos de nuestro modelo de programa, la

iniciaremos con los objetivos.

Los o b j e t i v o s :

La ambigüedad y utopía en e l planeamiento de la enseñanza han dado

lugar a la imperante necesidad de estructurar todo plan a través de pr£

pósitos específicos que orienten hacía la consecusión de lo que se desea

lograr. Nos referimos a los objetivos.

Entendiendo por o b j e t i v o :

" E l p r i n c i p i o que gobierna y d i r i g e toda nuestra ac-t i v i d a d ac-te influye en cada uno de los pasos que damos para 1 legar a é l " (5)•

Y más específicamente en e l ámbito educativo, nosotros consideramos

que el o b j e t i v o es un punto de llegada como resultado de las acciones

realizadas para lograr cambios en el proceso de interna!ización del

par-ticipante.

Para que e l docente esté en posibilidad de u t i l i z a r los objetivos

adecuados para la enseñanza-aprendizaje, es imprescindible que se

rela-cione con las diversas clases de objetivos existentes. Sólo nos limite

remos a los o b j e t i v o s generales de los cursos y a los objetivos

especí-ficos.

(37)

Los objetivos generales son aquéllos que se relacionan con las i n ¿

tituciones educativas, con una materia o con un curso de manera amplia.

Expresan la conducta f i n a l que se espera del p a r t i c i p a n t e después del

proceso completo.

Los objetivos generales de un curso tienen como funciones:

- S i m p l i f i c a r la elaboración de los objetivos específicos de aprendj_

zaje.

" U n i f i c a r c r i t e r i o s en cuanto a los f i n e s de la educación a nivel

instí tucional.

-Evaluar la importancia s o c i a l de estos f i n e s .

Los objetivos específicos son aquellos que se ejecutan en función

del aprendizaje del p a r t i c i p a n t e de manera inmediata. Benefician a la

educación, a los participantes y a los maestros porque estos objetivos

constituyen la plataforma básica de cualquier tipo de planeación

educa-t i v a :

-Dirige a l maestro a pensar de manera precisa para estructurar el

curso.

-Comunica de manera c l a r a y acertada lo que se espera de los partic_[

pantes.

-Define la meta a alcanzar.

-Determina los reactivos de las pruebas y es la base fundamental p¿

ra evaluar la conducta lograda.

-Brinda oportunidad de que se evalúe la enseñanza.

La diferencia entre los o b j e t i v o s generales y los específicos

es-triba en que los generales son los resultados f i n a l e s que se esperan del

(38)

específicos son etapas intermedias y o b l i g a t o r i a s para llegar a los

ob-jetivos generales.

La elaboración de los o b j e t i v o s no debe ser c u a n t i t a t i v a , sino a

nivel de calidad por una razón: las pequeñas dosis f a c i l i t a n el aprendj^

zaje y la retroalimentación. Un factor influyente en la elaboración de

los objetivos específicos a nivel de cantidad y calidad es el tiempo de^

mercado por la i n s t i t u c i ó n , las c a r a c t e r í s t i c a s de los participantes y

los procedimientos que se empleen en el desarrollo del curso. Quiere

decir, que no e x i s t e una determinación numérica entre los objetivos y

el curso, sin embargo, cada tema debe poseer su o b j e t i v o .

Con este panorama general, estamos en condiciones de determinar la

importancia de los objetivos en la elaboración del programa de curso.

1. Los objetivos y el papel que desempeñan en e l programa de curso:

a) Los o b j e t i v o s generales.- E l primer elemento en la

estructura->

clón de un programa es la elaboración de los objetivos generales del

curso, estableciendo claramente a través de e l l o s qué es lo que quiere

que logren los p a r t i c i p a n t e s a l f i n a l del curso, considerando los fines

que persigue la i n s t i t u c i ó n .

Existen diferentes formas de enunciados para los objetivos

genera-les; los e s p e c i a l i s t a s expresan que no existe una fórmula única y exclju

siva para determinar cómo redactar los o b j e t i v o s . Empero, los c r i t e

-rios para la elaboración de los o b j e t i v o s generales son diferentes a

los e s p e c í f i c o s . Los objetivos generales se expresan por medio de

ver-bos en forma i n f i n i t i v a ( a r , e r , i r ) , refiriéndose a los resultados

ge-nerales s i n llegar a conductas e s p e c í f i c a s . Ejemplos: conocer,

(39)

Con mucha frecuencia es notorio observar que, en los programas de

curso sólo aparece una l i s t a de temas por c u b r i r . En este caso, el

te-ma no está indicando lo que se espera que el p a r t i c i p a n t e r e a l i c e , es

decir, e l tema índica contenido pero no la conducta en el nivel de gerns

ralidad que se desea, por tanto, es fundamental la presencia de los

ob-jetivos generales en el programa.

En s í n t e s i s , los o b j e t i v o s generales son muy amplios porque no

ex-presan qué tipos de conductas se desea lograr, ni en qué condiciones;

se necesita de un medio de comunicación que p r e c i s e con c l a r i d a d los pro

pósitos; y este medio de comunicación son los o b j e t i v o s e s p e c í f i c o s .

b) Los objetivos e s p e c í f i c o s . - Los objetivos e s p e c í f i c o s se derivan

del desglose de los o b j e t i v o s generales y corresponden a la última

eta-pa de especificación de los objetivos en el logro de resultados más con^

cretos. Y de e l l o s depende cada uno de los elementos que intervienen

en el programa: la amplitud y secuencia del contenido, cantidad y c a l i *

dad de actividades, cantidad y tipo de recursos didácticos y e l tipo de

evaluación que se requiere.

Para que los o b j e t i v o s cumplan sus funciones necesitan poseer cier^

tas c a r a c t e r í s t i c a s que son similares en cualquier modelo que se e l i j a .

Claridad de formulación: S i g n i f i c a que cualquier persona entienda

en la misma forma e l enunciado, permitiendo a los que intervienen en el

proceso la f a c i l i d a d de encaminarse a l mismo punto propuesto. Asimismo

f a c i l i t a r á la organización de la institución y permitirá la relación de

los objetivos s í n repetición de contenidos.

P o s i b i l i d a d de medida: La única forma de valorar los objetivos es

(40)

propuestos, para e l l o se requiere que ambos sean medibles. Sí e l

objetivo es medible proporcionará una guía para la elaboración de a c t i v i d a

-des y de los instrumentos de evaluación.

Expresados en términos operativos: Los objetivos necesitan expresa^

se en términos de conductas. Es d e c i r , u t i l i z a r un sólo verbo a c t i v o

que indique la conducta o actos observables que el p a r t i c i p a n t e ha de

ejecutar para demostrar lo que se sabe.

Quizá sea la selección del verbo adecuado lo más d i f í c i l a l

redac-tar en enunciados de o b j e t i v o porque él es el que f a c i l i t a la

comunica-ción y la observacomunica-ción. Los verbos expresados en términos de conducta

se pueden redactar en i n f i n i t i v o s , en presente subjuntivo o en tercera

persona del singular del presente indicativo. Ejemplos: comparar,

des-c r i b i r , dibuje. También es importante delimitar en e l enundes-ciado el

ni-vel de eficiencia^se requiere por parte del participante en tiempo, en

qué circunstancias y el margen de e r r o r .

Es de l i b r e albedrío que e l maestro a l elaborar los objetivos,

de-termine qué tipos de categorías desea que predomine en el curso (cogno¿

c i t i v a , a f e c t i v a , sícomotora). Considerando que en nuestros sistemas

educativos u n í v e r s i t a r i o s se enfatíza en el conocimiento, entonces, los

maestros pueden ir aumentando gradualmente el grado de complejidad en

este campo con los procesos de s í n t e s i s , a n á l i s i s , en la creatividad y

en la búsqueda de a l t e r n a t i v a s .

En s í n t e s i s , s i n la determinación de los objetivos, el proceso edjj

cativo s e r í a un barco a la deriva. De la planeación de los objetivos

-dependen los contenidos, que sólo pueden ser aquéllos que están en rela^

(41)

2. El contenido:

Se le considera el segundo elemento del programa. Es e l armazón

ideológico de una s e r i e de temas que se relacionan con el curso, por lo

tanto, no constituye por sí sólo el todo en un programa, es solamente

uno de sus elementos.

Tiene como propósito mencionar la naturaleza y la cantidad de

te-mas sin r e f e r i r s e a las condiciones que el p a r t i c i p a n t e deberá r e a l i z a r

para que se efectúe la enseñanza-aprendizaje.

En breves palabras, el contenido es simplemente una l i s t a de temas

que deben estar e x p l í c i t o s en los o b j e t i v o s .

Es fundamental tener presente c i e r t o s elementos en el momento de

planear el contenido. Entre esos elementos mencionaremos:

a) El contenido debe estar e x p l í c i t o en los o b j e t i v o s .

b) La extensión y profundidad de los temas; consideran los especia^

listas que en la enseñanza superior, es de mayor importancia la

profun-didad más que la extensión porque la especialización requiere de ese

grado de complejidad. Los dos elementos mencionados están subordinados

a:

c) Las limitaciones en cuanto a tiempo estipulado por la i n s t i t u

-ción, según las c a r a c t e r í s t i c a s de los p a r t i c i p a n t e s , los recursos disp<>

nibles y la b i b l i o g r a f í a existente y a c c e s i b l e .

d) La i n t e r d i s c i p l i n a r i e d a d : A nivel de maestría puede organizarse

los contenidos a través de una idea o tema c e n t r a l , es d e c i r , establecer

una relación de los contenidos con los otros cursos a f i n e s ; permitiendo

le al p a r t i c i p a n t e desenvolverse en d i s t i n t o s campos relacionados €on

(42)

e) La coherencia en la estructura del contenido y su fundamentación

en los c r i t e r i o s .

Lógico: Se r e f i e r e a la secuencia, es d e c i r , que se debe planear y

desarrollar primeramente los temas que son básicos para t r a t a r los

pos-teriores. Expresa Gagné que:

"Un tema precederá a otro por contener aconteci-mientos anteriores, por ser una parte integrante o por suministrar un contexto importante para lo que se habrá de enseñar después" ( 6 ) .

Según algunos autores este es el primordial porque f a c i l i t a el

aprendizaje.

Sociológico: Se relaciona con aquéllos temas que son más ú t i l e s p£

ra la vida.

Psicológico o pedagógico: Que se fundamenta en e l ordenamiento del

contenido según el grado de complejidad para el aprendizaje.

Consideramos que los c r i t e r i o s enunciados son esenciales en la

la-bor educativa (ninguno le resta importancia al otro) por la cual el mae¿

tro debe u t i l i z a r l o s para coadyuvar a una enseñanza-aprendizaje e f i c a z .

S i el docente no considera estos elementos que son esenciales se e£

frentará a dos problemas: por un lado la repetición de objetivos y por

ende, de contenidos y , por otro lado, abre y profundiza las grandes

la-gunas. El primero, trae como consecuencia que disminuye el nivel de

e f i c i e n c i a invirtiendo mayor tiempo por algo que fue tratado. Y las se

gundas (laguna) resultantes de los objetivos no logrados (quizá por la

imprecisión de los objetivos o por el tiempo que no se previo) dan como

resultado la d e f i c i e n c i a del curso que repercutirá en la integración del

(43)

participante y posteriormente, en el desenvolvimiento de su profesión.

Notamos que los contenidos poseen una importancia de gran

trascen-dencia: si los olvidamos, conseguiremos en el participante una conducta

sin u t i l i d a d social y personal por la cual los bienes c u l t u r a l e s

trans-mitidos no cumplirían con sus funciones; s i se valora con exhuberancia

continuaremos con almemorización de dichos bienes; por consiguiente, los

contenidos deben valorarse en su punto medio.

La selección y organización de contenidos en las universidades es

una tarea que incumbe al maestro del curso y , e l dominio de estos conte^

nidos constituye uno de los resultados del aprendizaje. Sin embargo,

no es el contenido el que produce cambios en la conducta del participar^

te; los contenidos son necesarios pero sólo con e l l o s y los o b j e t i v o s ,

el participante no puede alcanzar la conducta esperada; necesita de una

serie de experiencias intencionadas denominadas actividades de

aprendi-zaje.

3. Las actividades de aprendizaje:

Las actividades de aprendizaje son situaciones o acciones s e l e c c í £

nadas de antemano que relacionadas entre s í son los otros elementos del

programa ayudan al p a r t i c i p a n t e a adquirir experiencias para que estruc

ture su comportamiento de acuerdo a los objetivos formulados en e l

cur-so.

Las actividades en el programa tienen la función de comunicar el

cómo h a c e r a s cosas, es d e c i r , cómo actuar ante la situación que se le

señala en los objetivos.

No e x i s t e una fórmula para a j u s t a r las actividades de los o b j e t i

(44)

délos participantes permitirán alcanzar los o b j e t i v o s , evitando la

pér-dida de tiempo, esfuerzo personal y de recursos financieros.

Para llevar a cabo una buena selección de actividades es necesario

que éstas sean:

-"Típicas para el logro de alguna habilidad.

-Estimulantes del pensamiento c r í t i c o y creador.

-Faci1 itantes de transferencias.

-Motivantes.

-Aptas para los tipos de conductas que se desean lograr de acuerdo

a los o b j e t i v o s .

-Factibles de ser cumplidas por un individuo, equipo o grupo ( . . . )

-"Una respuesta a un propósito didáctico claramente definido" (7)•

Los agentes p r i n c i p a l e s de las actividades son los docentes y los

participantes. Los docentes real izan la actividad magistral y los

par-ticipantes las actividades individualizadas y social izadas.

En la a c t i v i d a d magistral el enfoque central es la transmisión de

informaciones frente a l grupo. Consideramos que esta a c t i v i d a d no debe

ni puede eliminarse, el hecho esta en buscar el sistema expositivo más

eficaz para u t i l i z a r l o en aquellos contenidos a los cuales el p a r t i c i

-pante no puede l l e v a r por s í solo. Por consiguiente, es necesario que

el docente u n i v e r s i t a r i o posea una constante actualización fundamentada

en una adecuada h a b i l i t a c i ó n pedagógica.

Es necesario tomar en cuenta estas actividades en el momento de p l £

near el programa considerando que debe atenderse ta e f i c i e n c i a del

(45)

ticipante: Hay algunos que aprovechan más estudiando por su cuenta,

otros, necesitan ser guiados sistemáticamente; mientras que algunas

ve-ces es más práctico enseñar el contenido al mismo tiempo a l grupo en

neral que hacer cada uno un estudio independiente o que exista la

rela-ción participante-maestro y v i c e v e r s a .

Algunos e s p e c i a l i s t a s recomiendan la prioridad de una actividad más

que otras. A nuestro j u i c i o , consideramos que las actividades deben cojn

binarse procurando que la exposición magistral sea breve e intercalada

para dar oportunidad a la interacción que oriente a la cooperación

con-junta, al a n á l i s i s y a la retroal¡mentación.

En s í n t e s i s , el desarrollo del programa no se debe i n i c i a r solameii

te con los objetivos y el contenido, dejando que las actividades surjan

al azar en el transcurso del curso. Las actividades son imprescindibles

para ambos agentas principales porque permitirá que el participante re£

l i c e una acción para lograr una experiencia de aprendizaje y , poder

al-canzar el o b j e t i v o . Y para el maestro será un detector del desarrollo

del proceso. E l l a s deben p l a n i f i c a r s e de acuerdo a los objetivos y a

los contenidos.

Al planearse las actividades surgen interrogantes ¿cómo sabré si

las actividades han sido eficaces para los participantes? ¿de qué man^

ra lograré conocer s i los objetivos se han cumplido y en qué medida? ¿el

programa ha sido e f i c a z ?

Estas interrogantes tienen sus respuestas a través de un buen

pla-neamiento y ejecución de evaluación.

La evaluación:

(46)

la evaluación de tres maneras d i s t i n t a s :

-El Movimiento de medición consideró a la evaluación como sinónimo

de medición educativa.

-El movimiento de acreditación de universidades consideró a la

eva-luación sinónimo de j u i c i o profesional.

-El movimiento de los estudios de programas educativos conceptuó la

evaluación como e l proceso comparativo entre objetivos educativos

y los logros.

Estos acontecimientos han dado lugar a diversas definiciones del

término evaluación. Empero, los autores coinciden en un punto común en

que ésta interpreta y emite j u i c i o de v a l o r .

Opinamos que la evaluación es ante todo, un proceso i n t e g r a l , acu-mulativo y sistemático que interpreta y valora los resultados educati-vos en relación con los objetieducati-vos establecidos.

)

En general los autores consideran a la evaluación como el último

elemento que integra e l programa de curso. Este hecho no s i g n i f i c a que

se deba evaluar única y exclusivamente al f i n a l del curso. Indica que

todos los elementos del programa descritos con anterioridad ( o b j e t i v o s ,

contenidos, a c t i v i d a d e s ) , p a r t i c i p a n t e s , maestros y la i n s t i t u c i ó n ; en

suma, todo e l proceso educativo, está en una constante a c t i v i d a d

evalua-tiva con el propósito de determinar en qué medida se ha logrado la

pla-nificación, la r e a l i z a c i ó n y la evaluación de la enseñanza-aprendizaje

en la consecusión de los o b j e t i v o s definidos. Por tanto, la evaluación

es imprescindible en e l quehacer educativo; s i n e l l a no se conocería la

e f i c i e n c i a del esfuerzo docente, institucional y del rendimiento del

(47)

Las nuevas ¡deas pedagógicas expresan que:

" E l verdadero rendimiento escolar consiste en la suma de transformaciones que se operan: en el pensamiento, en el lenguaje técnico, en la mane^ ra de obrar, en las bases a c t i t u d í n a l e s del com portamiento del alumno en la relación con las situaciones y problemas de la materia que (se seña)" (10)

Son estas transformaciones las que deben estar e x p l í c i t a s en los

objetivos e s p e c í f i c o s , las que se deben medir y v a l o r a r . Por tanto, el

rendimiento escolar depende de la capacidad del p a r t i c i p a n t e y del

am-biente externo a é l . Estos dos factores deben tomarse en cuenta a i eva_

luarse el trabajo efectuado en el transcurso del curso y en los resulta^

dos obtenidos.

El cómo evaluar es uno de los problemas más graves que confronta

ta educación superior debido a que:

-El examen constituye la única fuente de evaluación y , por ende, el

i

enfoque central del proceso de enseñanza-aprendizaje se fundamenta

en é l . Es d e c i r , el examen es un f i n en s í mismo.

-Se planea de un modo, se enseña de otro y se evalúa d i f e r e n t e .

-La influencia de la subjetividad del maestro debido a:

La carencia de un c r i t e r i o uniforme para corregir las pruebas o t r £

bajos.

La elaboración de las pruebas sin tomar en cuenta los l i b r o s consuj^

tados y el trabajo realizado.

-La información de los resultados se hace de manera t a r d í a .

En respuesta el planteamiento anterior de cómo evaluar el rendimien

(48)

to en la educación superior considéranos fundamental tomar en cuenta los

tres tipos de evaluación: diagnóstica, formativa y f i n a l .

La evaluación diagnóstica o i n i c i a l :

Se efectúa al i n i c i o de un curso o año e s c o l a r . A través de e l l a

se buscan datos sobre los antecedentes académicos para detectar el nivel

de conocimiento acerca del tema o curso, qué d i f i c u l t a d e s presentan con

el f i n de r e a l i z a r las modificaciones necesarias en la planeación del

proceso. Este tipo de evaluación es una necesidad que se acrecenta cada

vez más, porque en los;

"últimos diez años (en México) los resultados ob-tenidos en todos los niveles educativos ( . . . ) in-dican un decrecimiento tan acelerado de la canti-dad y calicanti-dad de los conocimientos adquiridos en

los niveles anteriores ( ) que resulta d i f í c i l cubrir el programa p l a n i f i c a d o " (11).

Lo admitimos y sabemos también que estas d e f i c i e n c i a s se resienten

con intensidad i n la educación superior y en especial a nivel de

maes-tría porque, e l proceso educativo en sus tres n i v e l e s se da

teóricamen-te de manera eslabonada. Por tanto, se debe poner e l acento en la

eva-luación diagnóstica para determinar sí el nivel de complejidad del

cur-so es el adecuado. Si e l diagnóstico revela que existen demasiadas

la-gunas, entonces debe bajarse el nivel de complejidad, pero no a la par

del p a r t i c i p a n t e , éstos deben llegar a él mediante estudios independien^

tes. No debemos o l v i d a r aquellos casos en que la prueba diagnóstica re^

vela que existen participantes que poseen el nivel de conocimiento

ade-cuado y , otros que la superan; para éstos habrá que elevar el grado de

d i f i c u l t a d evitándole e l hastío al curso y que no llene sus espectativas.

Figure

CUADRO TOTAL #7

Referencias

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