TEORÍAS DEL DESARROLLO LOCAL
La Mesoeconomía
La Economía es una ciencia empírica que analiza la dinámica de las transacciones
de bienes y servicios entre los hombres, las comunidades y las naciones, elabora
conceptos, teorías, explicaciones de cómo y porqué ocurren las cosas en ese campo
basándose en el método científico. Los conceptos, conexiones entre ellos, relaciones
de causalidad, principios, y leyes conforman un cuerpo teórico que sirve para conocer
mejor la realidad que se está estudiando. Pero todas las conjeturas representan
visiones simplificadas de parcelas de la complejidad humana en la que actúan
innumerables variables de todo tipo de una forma interconectada. Por ello, es
necesario ampliar el campo de la economía pura a la política, a la ética y a la
filosofía.
La economía es una ciencia aplicada. Estudia las interacciones humanas para
entender la forma en que estas se relacionan y así construir modelos que sirvan para
planificar, orientar, decidir la acción económica, política y social. La Economía por
una parte explica mientras que por otra aplica. Pero las teorías económicas son
elaboradas por personas que viven dentro de un sector social que comparte una serie
de principios, valores, visiones con respecto a la sociedad, de tal forma que es difícil
estudiar cualquier aspecto de la realidad humana de una forma totalmente objetiva
prescindiendo de todo supuesto subyacente en el científico.
Los procesos históricos de las naciones están condicionados por luchas de poderes
De tal forma que no es lo mismo estudiar la vida de los animales, por ejemplo que
la vida de los hombres. Por ello, dentro de la Economía caben distintas teorías todas
ellas con niveles de coherencia internos, pero interpretando la complejidad económica
humana desde diferentes posiciones.
Las ramas más importantes de la Ciencia Económica son: la Macroeconomía cuyo
objetivo es responder a las grandes preguntas sobre el Producto Nacional Bruto (PIB),
la oferta y la demanda agregadas, el ahorro, la inversión, la inflación, el nivel de
empleo, los ciclos económicos y el papel que juegan los gobiernos en la
administración de los flujos, cambios de moneda y en el estímulo al crecimiento
continuo. Estos interrogantes se hacen a nivel de país, región supranacional, y
actualmente a nivel global. Son las Instituciones del Estado o supranacionales las
encargadas de controlar estas variables macroeconómicas.
La segunda rama, la Microeconomía se ocupa de la conducta de las unidades
económicas individuales. Explica cómo y porqué tanto los consumidores como los
productores deciden sobre cuestiones económicas. Cuestiones como la demanda de
alimentos, la pobreza, la educación, la vivienda y la salud aparecen en el mundo de la
microeconomía.
La tercera rama es la Economía Política que estudia las relaciones económicas de
sociedades concretas.
Repetidas veces se escucha que las variables macroeconómicas de un país están
muy bien, que el PIB crece, la inflación está controlada, las reservas internacionales
son altas y la deuda externa baja, no hay déficit fiscal, pero sin embargo la gente, el
pueblo, no siente estos beneficios y sigue inmerso en la exclusión, la pobreza y la
falta de servicios básicos. Como dice Boisier (1999), hay crecimiento pero no hay
desarrollo.
El colapso del modelo fordista de concebir el desarrollo en grandes empresas
organizadas verticalmente, con economías de escala, dio paso a sistemas locales y
regionales de pequeñas y medianas empresas que mediante redes asociativas de
clientes y proveedores, dominio tecnológico e innovaciones, flexibilidad y capacidad
insertarse en el mercado mundial. El proceso de mundialización ha debilitado las
barreras nacionales permitiendo que múltiples regiones, comarcas y ciudades estén
presentes como oferentes activos en el mercado global cada vez más diversificado.
De esta forma, el desarrollo regional o local comienza a ser objeto de estudio a
partir de la irrupción de comarcas, ciudades o regiones en la economía mundial. De
alguna forma, las redes empresariales, los clusters, los encadenamientos industriales,
las cadenas de valor formadas por enjambres de pequeñas y medianas empresas,
ocuparon el lugar de la gran empresa fordista. Este fenómeno relativamente nuevo y
sorprendente nació en comarcas o ciudades con determinadas características como
una identidad local y cultural fuerte, capacidad emprendedora de su gente, confianza
y sentido asociativo entre los ciudadanos, altos niveles de capacitación.
Paradójicamente con la Globalización aparecieron nuevos factores territoriales en
el concierto mundial: las regiones, comarcas y ciudades. Simultáneamente, los
Gobiernos nacionales orientaron sus reformas económicas y políticas en dos
direcciones: hacia mercados supranacionales y hacia la descentralización
administrativa de las regiones, fenómenos que ocurrieron en todos los continentes de
forma casi simultánea. De esta forma se crearon las áreas de libre comercio en
Norteamérica, América del Sur, Europa y Sudeste Asiático, como parte del fenómeno
en muchos países se llevaron a cabo reformas administrativas delegando
competencias políticas y económicas en las regiones y los municipios. Como dice
Sergio Boisier (1999) “ya no es posible pretender ser competitivo como país, con
estructuras centralizadas de toma de decisiones, por lo que la descentralización
comienza a ser llevada al centro del debate por consideraciones estrictamente
macroeconómicas” (p38).
Como se deduce de lo anteriormente expuesto, entre la macroeconomía que
estudia las variables económicas nacionales, globales y la microeconomía que se
orienta a comprender las transacciones económicas de los individuos, aparece un
actor intermedio, con presencia y personalidad propia que son las regiones, comarcas
o localidades. Al estudio de las características económicas regionales denomina
connotaciones, lo importante es estudiar ¿Cuáles son los elementos fundamentales del
desarrollo local? ¿Cómo se relacionan estos elementos entre sí y con el entorno
externo? ¿Qué metodología debe aplicarse para el estudio del desarrollo local? ¿Qué
aplicaciones concretas puede tener el modelo de desarrollo local?
Aunque existe ya mucha literatura sobre teorías, modelos, planes, políticas de
desarrollo regional y local se hablará en delante de lo local como unidad de análisis.
Previo al inicio del estudio deben tenerse presentes cuatro premisas gnoseológicas:
1. El desarrollo local es una totalidad, un holón o un ente con características
propias, capaz de autodeterminación, de interactuar tanto a lo interno como
externo, capaz de configurarse, lograr objetivos, procesar información e
insertarse en totalidades superiores. A nivel económico y social una localidad
o comarca puede entenderse como el embrión del país, o del planeta. Todas
las variables macroeconómicas de una nación están presentes en la unidad
territorial más pequeña, pero también se sienten más cercanas las variables
microeconómicas, por lo que se generan procesos complejos de interacción
propios de la comunidad local. La ciudad, comarca o región tienen su propia
autonomía, establecen planes y estrategias pero al mismo tiempo forman
parte unidades económicas mayores y pueden colaborar con otras.
2. La comunidad local es un sistema con múltiples variables, con características
propias y con una identidad dentro de las fuerzas económicas. Pero es
asimismo un ínter sistema que está sumergido en métodos mayores y que a su
vez tiene dentro de sí unos más pequeños. Es un sistema holónico en el
sentido que tiene su autonomía propia, pero está vinculado por otros sistemas
mayores como la nación, las áreas supranacionales, el mercado mundial que
actúan en su entorno externo y otros sistemas como son las familias, los
individuos, las empresas e instituciones locales que actúan dentro de estos
sistemas. El símil de esta interrelación es la muñeca rusa Matriuska que tiene
en su interior muñecas idénticas a la primera pero de menor tamaño.
a. La existencia de varios factores del desarrollo que interactúan en
paralelo.
b. La idea de cooperación y operatividad sistémica.
c. La idea de sociedad en red.
d. La idea de la radicalización o democratización de la democracia.
e. La idea de un nuevo modelo de relaciones Estado – Sociedad, que
toma en cuenta la existencia y papel estratégico de la nueva sociedad
civil.
3. El sistema local es complejo. El hecho de ser un intersistema en el que
interactúan las demandas y ofertas de los ciudadanos, las familias, las
pequeñas y medianas empresas con las grandes estrategias nacionales y
globales hacen más difícil interpretar el enmarañado mundo de relaciones
económicas y sociales. En el desarrollo local confluyen, convergen y chocan
las teorías del desarrollo con la realidad de los ciudadanos necesitados de
trabajo, servicios básicos, participación en los procesos económicos. Por ello
es importante contrastar los elementos del modelo y sus posibles
consecuencias con lo que de verdad sucede en la realidad. El Desarrollo Local
es por eso tan diverso, tan complejo, y tan único, no puede ser reducido a
algunas simples categorías. Las características de un sistema complejo son:
descentralización, ausencia de un controlador central, organización flexible en
red, adaptación continua, novedad perpetua y dinámica alejada del estado de
equilibrio.
4. El Desarrollo Local, más que cualquier otro sistema es pluridimensional y
multidisciplinario ya que en su “interno” actúan variables económicas,
culturales, sociales, políticas y educativas que es necesario articular para
entender el desarrollo local.
Conceptos de Desarrollo Local
Pero ¿Qué es el desarrollo local? A continuación se presentan algunas
definiciones:
Según la CEPAL (2000):
El Desarrollo Económico Local es un proceso de crecimiento y cambio estructural de la Economía de una ciudad, comarca o región en el que se pueden identificar al menos tres dimensiones: una económica caracterizada por un sistema de producción que permite a empresarios locales usar eficientemente los factores productivos, generar economías de escala y aumentar al productividad a niveles que permiten mejorar la competitividad de los mercados; otra sociocultural en que el sistema de relaciones económicas y sociales, las instituciones locales y los valores sirven de base al proceso de desarrollo ; y otra política administrativa, en que las iniciativas locales crean un entorno local favorable a la producción e impulsan el desarrollo sostenible. (p.6).
Por otra parte, las “Experiencias de Desarrollo Local que buscan desplegar los
recursos potenciales de carácter endógeno para así recrear un entorno institucional,
político y cultural que fomente las actividades productivas y de generación de empleo
en los diversos ámbitos territoriales”. (Alburquerque, 1997, p.45).
El Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social
(ILPES) (1998) afirma que:
El proceso reactivador de la Economía y dinamizador de la sociedad local que mediante el aprovechamiento eficiente de los recursos endógenos existentes en una determinada zona, es capaz de estimular su crecimiento económico, crear empleo y mejorar la calidad de vida de la comunidad local… Un proceso en el que el gobierno local establece iniciativas, promueve iniciativas económicas y sociales y conecta con el sector privado en proyectos conjuntos o incentivándolos con objeto de crear nuevos empleos y regenerar la estructura socioeconómica de la zona. (p.12).
Sistema Local es la realidad social y económica interpretada a través del referente territorial (y por eso se trata de unidad de vida social) donde las economías de la producción internas a la empresa se funden con las economías externas locales, es decir, aquellas que se concentran en el lugar del que la empresa forma parte. Es fundamental en esta función la organización interna al sistema local y su capacidad para crear economías en la formación y transmisión de conocimientos. (p.28).
El desarrollo local tiene que ver en primer lugar con territorio y Economía. Según
el libro Instrumentos para el Desarrollo Local (1999), para los geógrafos Territorio
es:
El resultado de la acción de los distintos agentes, desde el Estado a los individuos, pasando por todas las organizaciones que actúan en el mismo. En el proceso de apropiación y transformación del espacio, los distintos agentes lo territorializan o producen el territorio. Es decir, el territorio es una creación histórica, un producto social, y como tal puede desaparecer, dejar de existir en un momento dado, o programarse su construcción, en función de los intereses de la comunidad. (p. 15).
Esa creación social histórica puede ser una nación, una región, una comarca, una
localidad. Las unidades territoriales suponen espacios geográficos mayores, medianos
o pequeños pero no son sólo eso, sino un entramado de valores, principios, culturas,
costumbres, conocimientos, formas de actuar y de vivir que diferencian una nación,
región o localidad de otra. Cada una es singular. El territorio nacional y el regional
están perfectamente delimitados política y administrativamente, pero los territorios
locales tienen que ver con identidades fuertes de pequeñas comarcas o de ciudades
cuyos límites son más difusos y no están definidos legalmente sino por la interacción
e identificación de los ciudadanos con ese lugar y su cultura.
Perroux (1964) concibió la idea del crecimiento económico de regiones y
ciudades, pero entendía el espacio geográfico como el lugar de localización de una o
varias empresas motrices que actuarían como polos de crecimiento. No hay en esa
modelo. En cambio en los paradigmas del desarrollo regional y más aún local, el
territorio se entiende como parte esencial del mismo. La comarca o la localidad son el
catalizador de la complejificación de procesos económicos, sociales, culturales y
políticos dirigidos y regulados por la misma comunidad.
Según Boisier (1999), el Estado sólo puede producir crecimiento; son las regiones
y las localidades las que pueden generar desarrollo. En el desarrollo local son
elementos intervinientes la cultura, los recursos, los actores locales, el entorno, las
instituciones y los procedimientos. A nivel local no se puede hablar de crecimiento
sin desarrollo porque entonces no es local ni desarrollo.
El Desarrollo Local es un proceso de “crecimiento y cambio estructural de la
Economía”, “reactivador de la economía”, “regenerador de la estructura
socioeconómica de la zona”, “de fusión de economías internas con externas”. El
núcleo central del concepto de desarrollo local es el factor económico y social. El
desarrollo económico local irrumpe en las economías nacionales y globales por la
capacidad de las empresas insertas en su territorio de generar economías de escala,
por ser competitivo, por ofertar productos de calidad y por la flexibilidad para atender
a las demandas de los clientes. (Vázquez (1999), Boisier (1999), Alburquerque
(1997)). De esta forma, las economías locales, utilizando las potencialidades de sus
recursos y su gente, su cultura emprendedora y capacidad de innovación superaron el
modelo de los polos de crecimiento cimentados en grandes conglomerados
industriales. La competitividad de los procesos productivos locales y su capacidad de
insertarse en los mercados globales son esenciales en este modelo.
La expansión económica es un proceso que parte del ahorro y la inversión de los
ciudadanos en negocios y empresas en la misma localidad que incorporan
innovaciones, recursos humanos, apoyos institucionales y redes de cooperación que
son capaces de abrirse a mercados nacionales e internacionales y competir debido a
las economías de escala alcanzadas, a los costos de transacción más económicos y a
la flexibilidad para enfrentar con prontitud nuevas demandas. El Desarrollo Local se
Basamentos económicos que no son otra cosa que una compleja mezcla de recursos necesarios para competir exitosamente en la economía global. Incluyen trabajadores adiestrados, adaptables y con mentalidad empresarial, tecnología y recursos de I+D accesibles, capital financiero disponible, infraestructura adecuada y alta calidad de vida. (p. 51).
Como señala Alburquerque (1997) la competitividad local es sistémica pues
depende de servicios avanzados de apoyo a la producción, dotación de
infraestructuras básicas, investigación y desarrollo, capacitación empresarial y
sistema educativo vinculado con los sectores productivos y un entorno propicio para
acceder a servicios intangibles.
Desarrollo Local no es Autarquía ni Globalización
No debe confundirse desarrollo regional o local con autarquía en el sentido de
entender el crecimiento económico partiendo únicamente de los recursos internos
para atender las necesidades de la comunidad local. Boisier (2004) utiliza un símil
muy sugestivo para explicar el desarrollo regional. Este desarrollo es como el juego
de construir y volar una cometa. Por una parte, el diseño, construcción y conducción
son elementos endógenos y por otra parte la brisa es el elemento exógeno necesario
para que vuele la cometa. Los autores Vázquez (1999), Alburquerque (1997), y
Boisier (1999) señalan la capacidad de las economías locales insertarse en los aires
turbulentos de la globalización. Tanto para Boisier (1999) como para Vázquez
(1999), Desarrollo Regional Endógeno y Desarrollo Local Endógeno son tautologías
ya que no puede existir desarrollo regional o local que no esté dirigido desde dentro
aprovechando toda la potencialidad de la comunidad.
El desarrollo local tiene por finalidad la “generación de empleo”, “la calidad de
vida”, “el desarrollo sustentable”, “los intereses de la comunidad”, las necesidades de
la gente.
Cuando se habla de desarrollo local se debe huir de la transferencia del concepto de
concepto de desarrollo local supera, y va más allá, de los límites del crecimiento
económico, de la competitividad y de la productividad. El componente social es
medio y fin del desarrollo local. La identidad con su tierra, los valores de
asociatividad y cooperación, la red de instituciones, las reglas que generan confianza,
los valores intangibles culturales son los que generan riqueza que les permite mejorar
su situación social y económica. La propia comunidad local, sus actores dirigen el
crecimiento, pero es la comunidad la que regula y exige niveles de calidad de vida y
sustentabilidad para el desarrollo como espacios y recursos para la conservación del
ambiente, las actividades culturales y recreativas. Son fines del desarrollo local
buenos servicios de infraestructura, comunicaciones, sistemas de salud y educación
óptimos, lugares, actividades para la cultura y la recreación, pleno empleo, ambiente
ecológico conservado para la generación actual y futura, vivienda, calidad de vida
urbana.
Los agentes decisivos del desarrollo local son las “iniciativas político
administrativas” que prestan los gestores públicos locales en concertación estratégica
con otros actores socioeconómicos (asociaciones de empresarios, entidades
financieras, sindicatos y gremios, universidades e institutos de investigación y
asesoría). El desarrollo local equivale a poner los “controles de mando” dentro de la
propia comunidad. Son las fuerzas vivas de una comunidad en sinergia con las
autoridades locales las que promueven, planifican, ejecutan y controlan su desarrollo
valiéndose de sus potencialidades internas, atrayendo y buscando inversiones y
tecnologías externas. Por ello Boisier (1999) más que de un plan habla de un proyecto
político de desarrollo regional o local que sea el catalizador de los poderes existentes
en el territorio. “El poder regional (o local) creado mediante el proyecto político es el
recurso más importante para acelerar el crecimiento y para transformar el crecimiento
en desarrollo” (Boisier, 1999, p. 83), o como dice Alburquerque (1997):
Algunos autores como Favio Sforci, Alburquerque (1997) alertan sobre el daño al
desarrollo local de políticas implementadas desde el nivel central (gobierno nacional)
de distribución de la renta sin romper las redes asistencialistas que si bien solucionan
algún problema en el corto plazo, afirman comportamientos patológicos y generan
efectos negativos para el propio desarrollo.
Mario Polèse (1998) se hace la pregunta: ¿El desarrollo local es un modelo de
análisis o modelo de desarrollo. Y responde afirmativamente a las dos opciones:
Más que un simple concepto, el desarrollo local es un ideal. Implica la posibilidad de un modelo alternativo de desarrollo, una solución de recambio para el desarrollo desigual, dependiente de fuerzas externas. El término es tanto un llamado a la acción como una invitación al análisis. (p.242).
Los elementos comunes en todas las descripciones del concepto de desarrollo local
son las siguientes:
1. Responden al fracaso de las políticas del modelo fordista y al modelo de Polos
de Crecimiento. Al mismo tiempo ofrecen una alternativa a la insatisfacción
creada por las políticas tanto neoliberales, como de Sustitución de
Importaciones procedentes de centros de poder nacionales o transnacionales.
2. La fortaleza del desarrollo local está en las pequeñas y medianas empresas
locales capaces de articularse en red y competir en el mercado globalizado.
3. Atienden las necesidades de las poblaciones locales y su sostenibilidad en el
tiempo.
4. Incorporan variables no económicas como culturales, educativas, de identidad
local.
5. La necesidad de competir los convierte en empresarios innovadores, con
estrategias flexibles
educativas, conjuntamente con sus líderes los que deben decidir, orientar y potenciar
su vocación productiva, ser responsables en los planes de ejecución de su propia
expansión. La capacidad de liderar el propio proceso de desarrollo unido a la
movilización de su potencial de desarrollo, es lo que permite llamar a este modelo el
calificativo de desarrollo local.
El Desarrollo territorial es un “proceso social de alta complejidad pero
perfectamente inteligible y capaz de ser intervenido” (Gerán, 1999, p. 15). Para
diseñar un plan de intervención, la tarea principal de los actores antes señalados es el
autoconocimiento del territorio, de sus potencialidades, deficiencias, de sus
oportunidades económicas y de sus problemas.
Para identificar la potencialidad en el desarrollo local, según Alburquerque (1997),
hay que disponer de información suficiente sobre los aspectos sustantivos del tejido
empresarial, tales como:
El censo de establecimiento de unidades productivas; su localización territorial; sus eslabonamientos productivos; el mercado de trabajo local; la articulación del sistema educativo y de capacitación de la fuerza de trabajo y los problemas y necesidades locales; las instituciones de capacidad empresarial y tecnológica; el sistema de investigación y desarrollo; el inventario de recursos naturales y ambientales; la estructura social y política y la tradición cultural local. (p. 55).
Origen de la Teoría del Desarrollo Local
Cuando en la década del 70 comenzaron a sentirse en Europa los efectos negativos
del aumento de los precios del petróleo, y los grandes conglomerados industriales
hicieron crisis por aumento de los costos, obsolescencia tecnológica, rigidez laboral,
falta de capacidad de respuesta a las nuevas demandas de los consumidores,
surgieron enclaves industriales competitivos en comarcas y ciudades con
características totalmente diferentes al desarrollo industrial anterior. Algunos
componentes de estos modos de desarrollo económico, contrarios al modelo
denominado fordista y le dieron el nombre de desarrollo endógeno, desarrollo local,
desarrollo regional. Simultáneamente se aceleró el proceso político administrativo de
la descentralización, la consolidación de la Comunidad Europea, el proceso de la
globalización, la revolución de la informática y de las nuevas tecnologías, lo cual hizo
posible que estas experiencias se fortalecieran y fueran capaces de insertarse en
procesos de crecimiento, regionales, supranacionales y globales.
Rápidamente este modelo de desarrollo económico y social fue asumido como una
estrategia de acción tanto por parte de la Comunidad Europea, como de las naciones y
de los gobiernos regionales para enfrentar el mayor costo social producto del declive
de las grandes industrias como fue el desempleo. Por ello Guimaraes afirmó que el
desarrollo local era una práctica sin teoría. Lo cierto es que actualmente en muchos
países del mundo se promueve y gestiona el desarrollo local. Coraggio (1995) por el
contrario afirma que el problema del desarrollo local no está en la concepción teórica
sino en la práctica, en realizar el desarrollo local como un modelo sustentable de
desarrollo humano, justo, equitativo, participativo y democrático.
Factores del Desarrollo Local
Ya se ha explicado anteriormente los alcances así como los contenidos del
desarrollo endógeno y desarrollo local. La pregunta ahora es ¿Cómo se instrumenta
una política de desarrollo local? ¿Qué factores son esenciales para que este proceso
sea productivo, genere empleo y bienestar a la comunidad local? Aunque cada autor
relaciona algunos componentes con diferentes estrategias para promover el desarrollo
local se puede afirmar que no hay contraposición, sino complementariedad al mismo
tiempo que se afirma que las tácticas locales deben ser singulares para cada región y
fundamentadas en el auto-conocimiento de la misma.
Vázquez (1999) insiste en que cada localidad, los ciudadanos, organizados en
diferentes tipos de asociaciones, deben trazarse una línea estratégica que esté
humanos calificados de la comarca. Esta estrategia debe fundamentarse en un
diagnóstico de sus potencialidades y en un conjunto de innovaciones pequeñas pero
continuas, así como en un desarrollo difuso más que polarizado. Entre las acciones
para el desarrollo local cita como imprescindibles mejoras en la infraestructura
(recursos físicos), mejora en los recursos inmateriales (talento humano) y
fortalecimiento de la organización del territorio (asociatividad).
Sergio Boisier (1999) sostiene que el desarrollo de un territorio depende de seis
elementos que están interactuando orgánicamente: Estos elementos son:
a. Actores: individuales, colectivos, corporativos.
b. Recursos: materiales, humanos, psicosociales, conocimientos.
c. Cultura: competitiva, cooperativa, Autoreferencia.
d. Entorno: Mercado, Estado, Relaciones internacionales.
e. Instituciones: flexibilidad, velocidad, inteligencia, virtualidad.
f. Procedimientos: Gestión, Administración, información, modernidad.
Boisier (1999) considera importante para el desarrollo territorial un proyecto
político que acumule el poder cedido por la descentralización con una concertación
de los actores locales, que creen sinergias en función de unos planes y unas
estrategias acordes con el auto-conocimiento de su región.
El Manual para el Desarrollo Local (1998) publicado por el Instituto
Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES)
contempla tres factores básicos:
a. Recursos: físicos, humanos, económicos y financieros, técnicos,
socioculturales.
b. Agentes del Desarrollo Local: Administraciones públicas, Organismos
privados, Otras Instituciones.
c. Metodología del Desarrollo local.
Como se deduce de lo anterior, aunque las clasificaciones de los factores tienen
En este capítulo se abordará el Desarrollo Local de Ciudad Guayana analizando el
potencial de desarrollo de la ciudad en cuanto a sus capacidades físicas y
económico-financieras. Los temas referidos a la población, el talento humano y el capital social
serán objeto de estudio en otra parte de la tesis. Para identificar esta potencialidad
como dice Alburquerque (1997):
Hay que disponer de información suficiente sobre los aspectos más sustantivos del tejido empresarial, tales como el censo de establecimientos o unidades productivas; su localización territorial; sus eslabonamientos productivos; el mercado de trabajo local; la articulación entre el sistema educativo y de capacitación de la fuerza de trabajo y los problemas y necesidades locales. (p.55).
Se abordarán los siguientes puntos:
1. Infraestructura: Localización, vivienda, red viaria, aeropuertos, puertos,
transporte urbano, servicios básicos.
2. Recursos Naturales y financieros.
3. Tejido Empresarial de Guayana. Censo de empresas productivas de la ciudad.
Clasificación por actividad, parroquia, volumen de ingresos.
4. Análisis por sectores productivos: Acero, Aluminio, Empresas
metalmecánicas, Agricultura, Comercio, Turismo.
5. Todo lo referente al talento humano y a la asociatividad se tratará en capítulos
posteriores.
En cuanto a la infraestructura existen dos variables esenciales para el Desarrollo
Local: Su localización y su infraestructura. La localización vincula a una población,
ciudad o comarca a un espacio geográfico determinado con unas características
físicas, climáticas, ambientales, y de recursos naturales determinados. El hecho de la
ubicación está fijado a un territorio determinado que colinda con otras regiones con
las que se relaciona de una manera determinada. La localización mide la variable
espacial y su relación con otros puntos del planeta. Al mismo tiempo la población que
particular y propia, unas creencias, una cultura, una organización social, unos modos
de producción y de vida. El desarrollo local se entiende dentro de estas dos
coordenadas: la espacial y la temporal.
La infraestructura entendida como capital social fijo constituye un elemento
esencial para el desarrollo económico y social de una ciudad. La Comunidad Europea
define infraestructura en el Manual de Desarrollo Local del ILPES como:
Aquellas inversiones realizadas en una amplia gama de bienes materiales de capital no directamente utilizados en el proceso productivo, sino que suministran servicios simultáneamente a múltiples usuarios o al conjunto de la sociedad, más que a las personas o a las empresas privadas, y que generalmente están financiadas por administraciones públicas o por organismos con responsabilidad similar a la de la autoridad pública en la formación de capital. (p.18)
Son características de las infraestructuras, su durabilidad, es decir, no están sujetas
a cambios permanentes por lo que deben responder a un plan predeterminado; su
umbral mínimo de eficiencia y su complementariedad.
Un determinado nivel de instalación de infraestructuras es condición necesaria
para el desarrollo. Cuanto más se desee avanzar en una economía floreciente, en una
calidad de vida para la población deben aumentarse los espacios, servicios públicos y
debe ser más confiable su funcionamiento. La vialidad, el transporte, los servicios
públicos, las instalaciones educativas, culturales y deportivas son condición necesaria
para un desarrollo sustentable. Eso no implica que porque estas condiciones existan
automáticamente se produzca el bienestar de la población.
El capital fijo en infraestructura crea las condiciones para atraer inversiones,
mantenerlas y hacerlas competitivas. Una ciudad con buenas instalaciones físicas en
comunicaciones, vialidad, servicios, áreas educativas culturales y deportivas está en
ventaja a la hora de competir con otras con peores condiciones, porque sus costos son
menores y sus potencialidades mayores.
Las infraestructuras son muy costosas en la sociedad actual, la inversión privada
municipales o locales no cuentan con recursos suficientes para acometer obras de
magnitud, por lo que es función de los ejecutivos nacionales y regionales dar
prioridad dentro de sus gastos a la inversión en aquellas construcciones que son
necesarias para el desarrollo de una región y que los órganos locales no son capaces
de acometer. En todo caso se requiere de una sinergia de autoridades municipales,
regionales y nacionales.
Conclusiones sobre las teorías del Desarrollo
En los capítulos anteriores se han esbozado las principales teorías elaboradas en el
último siglo sobre crecimiento y desarrollo. No se han explicado las teorías marxistas
y comunistas, aunque tengan tanta validez científica como las otras. Sus aplicaciones
históricas no han dado resultados de desarrollo humano esperado o han colapsado.
Tampoco se han esbozado suficientemente las teorías múltiples y diversas de las
corrientes enucleadas en torno al Foro Social Mundial o las organizaciones
antiglobalización que propugnan que es posible otro mundo contrario a este. Uno no
niega que estas posturas tienen sustentos teóricos sólidos y muchas de sus
conclusiones son voces de alerta necesarias para la humanidad. Pero muchos de los
que propugnan tales cambios creen que estos deben darse a nivel mundial. Francisco
Galván y Martínez de Azagra (1987), citando a Castoriadis, afirman: “De ahí que
cualquier proposición de desarrollo social implique una transformación radical de la
sociedad mundial… un cambio esencial jamás podrá reproducirse en los países
subdesarrollados si no se produce también en el mundo desarrollado”. (p. 122)
En el fondo de estas posturas existe la convicción de que una sociedad con
economía de mercado, donde lo fundamental es la acumulación de valor, conduce a la
pobreza de la mayoría de la población, la anulación de los derechos humanos, la
destrucción de la tierra, las guerras y el fascismo. Tal es la tesis sustentada por Kart
Polanyi en su libro “La gran transformación” (1989) quien ve en la raíz de la
economía de mercado “un móvil económico aislado de las relaciones sociales a las
final del feudalismo en Europa occidental estaban organizados siguiendo los
principios de la reciprocidad, de la redistribución, de la administración doméstica o
de una combinación de las tres (p.100). La conclusión para este autor es que la
economía de mercado es inhumana.
El autor de este trabajo asume una posición más modesta en el sentido que no
plantea una transformación radical de los procesos económicos y sociales de
Venezuela sino una reformulación de políticas aplicadas a la situación de Ciudad
Guayana en función de disminuir la pobreza de la mayoría de la población.
Los procesos económicos y sociales de Ciudad Guayana se enmarcan en el
contexto de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela que ordena,
entre los derechos de los venezolanos, el de realizar actividades económicas,
individual o colectivamente, de forma libre, sin más limitaciones que las que
establezcan las leyes. La misma constitución establece los parámetros de actuación
de las fuerzas productivas. “El Estado promoverá la iniciativa privada garantizando la
creación y justa distribución de la riqueza así como la producción de bienes y
servicios que satisfagan las necesidades de la población, la libertad de trabajo,
empresa, comercio, industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para
planificar, racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país”. (Art. 112).
Parafraseando el artículo, el principio rector del Estado es la promoción de la
economía privada y la libertad de trabajo, empresa, industria y comercio,
garantizando la creación y distribución de bienes y servicios. El artículo 113
complementa éste, al colocar en igual rango la promoción y protección de
asociaciones destinadas a mejorar la economía popular y alternativa.. Pero también
este artículo ordena regular las actividades económicas al no permitir los monopolios
ni las posiciones de dominio que coloquen en peligro “las condiciones efectivas de
competencia en la economía”
En la introducción, el autor asumió que se trataba de una investigación aplicada
humano pero que iba más allá porque trataba de presentar líneas de acción que fueran
los instrumentos más efectivos para disminuir la pobreza en ciudad Guayana.
Se entiende que el desarrollo humano es, por encima de todo, superación de la
pobreza en una población. El desarrollo humano es un derecho fundamental para
todos los ciudadanos que comprende los derechos de la vida, la alimentación, la
salud, la educación, la vivienda, la dignidad del trabajo, la libertad de elegir y
participar en el desarrollo, la solidaridad. ¿Cómo lograr que esto se cumpla para todos
los ciudadanos de Ciudad Guayana de la forma más efectiva posible? Porque también
se trata de una solución política y administrativa.
También se dijo en la introducción que las teorías antes presentadas se mueven en
un abanico de opciones que van desde el crecimiento como variable única hasta la
equidad en el polo opuesto; desde la agregación de valor, a la distribución según las
necesidades; desde la ley del mercado a la intervención del estado; desde la
promoción de la competitividad hasta el impulso a la cooperación y solidaridad. No
hay sociedad moderna en estado puro que se encuentre en un extremo u otro.
El autor de este trabajo afirma que las variables antes señaladas no son
necesariamente excluyentes sino que deben interactuar en una relación sinérgica
siempre en función de lograr el desarrollo humano para todos. En el sistema
socioeconómico establecido en Venezuela por la constitución que los venezolanos
aprobaron, la pobreza de gran parte de la población no la resuelve ni el crecimiento
económico y la productividad únicamente ni tampoco la equidad o distribución.; ni
sólo las reglas del mercado ni la intervención absoluta del Estado. Y se debe
promover simultáneamente la competitividad y la cooperación y solidaridad. Son las
leyes que la sociedad se impone las que regulan las tensiones que pueden crearse
entre los dos extremos mediante el mayor consenso posible.
Se entiende en toda la tesis la competitividad como la capacidad de producir
bienes y servicios de forma eficiente haciendo que estos satisfagan necesidades de la
población. La distribución de recursos de forma permanente (en forma de alimentos,
becas, créditos, subsidios) que no produce aprendizaje o nueva producción no
permanentemente que el estado le resuelva todos los problemas porque recibe
ingresos extraordinarios por los precios del petróleo. Cuando este recurso pierda valor
o sea sustituido por otra fuente de energía ¿de qué vivirán los venezolanos si más de
la mitad de los alimentos que consumen son importados?
Deben crearse incentivos para que la población se motive a “crear riqueza” y a
distribuirla con justicia., ya sea en forma individual o cooperativa. No existe
exclusión entre competencia y cooperación. El estado debe establecer las reglas del
juego para una competencia justa que genere riqueza y promover todas las formas