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El Cambio Institucional de la Economía Cafetera y su relación con las condiciones de los Caficultores (1989-2005) Una mirada desde el Eje Cafetero

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Carta de Presentación Director del Programa

Bogotá, D.C., marzo de 2014

Señores

BIBLIOTECA GENERAL

Pontificia Universidad Javeriana Ciudad

Respetados Señores,

Me permito presentar el trabajo de grado titulado El Cambio Institucional de la Economía Cafetera y su relación con las condiciones de los Caficultores (1989-2005): Una mirada desde el Eje Cafetero, elaborado por el estudiante Germán Guillermo Díaz Matoma, identificado con la Cédula de Ciudadanía No. 1.110.456.985, para que se incluya en el catálogo de consulta.

Cordialmente,

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2

CARTA DE AUTORIZACIÓN DE LOS AUTORES (Licencia de uso)

Bogotá, D.C., 21 de marzo de 2014

Señores

Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. Pontificia Universidad Javeriana Cuidad

Los suscritos:

Germán Guillermo Díaz Matoma , con C.C. No 1.110.456.985 , con C.C. No

, con C.C. No

En mí (nuestra) calidad de autor (es) exclusivo (s) de la obra titulada:

El Cambio Institucional de la Economía Cafetera y su relación con las condiciones de los Caficultores (1989-2005): Una mirada desde el Eje Cafetero

(por favor señale con una “x” las opciones que apliquen) Tesis doctoral Trabajo de grado X Premio o distinción: Si No cual:

presentado y aprobado en el año 2014 , por medio del presente escrito autorizo (autorizamos) a la Pontificia Universidad Javeriana para que, en desarrollo de la presente licencia de uso parcial, pueda ejercer sobre mi (nuestra) obra las atribuciones que se indican a continuación, teniendo en cuenta que en cualquier caso, la finalidad perseguida será facilitar, difundir y promover el aprendizaje, la enseñanza y la investigación.

En consecuencia, las atribuciones de usos temporales y parciales que por virtud de la presente licencia se autorizan a la Pontificia Universidad Javeriana, a los usuarios de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J., así como a los usuarios de las redes, bases de datos y demás sitios web con los que la Universidad tenga perfeccionado un convenio, son:

AUTORIZO (AUTORIZAMOS) SI NO

1. La conservación de los ejemplares necesarios en la sala de tesis y trabajos

de grado de la Biblioteca. X

2. La consulta física o electrónica según corresponda X

3. La reproducción por cualquier formato conocido o por conocer X

4. La comunicación pública por cualquier procedimiento o medio físico o

electrónico, así como su puesta a disposición en Internet X

5. La inclusión en bases de datos y en sitios web sean éstos onerosos o gratuitos, existiendo con ellos previo convenio perfeccionado con la Pontificia Universidad Javeriana para efectos de satisfacer los fines previstos. En este evento, tales sitios y sus usuarios tendrán las mismas facultades que las aquí concedidas con las mismas limitaciones y condiciones

X

6. La inclusión en la Biblioteca Digital PUJ (Sólo para la totalidad de las Tesis Doctorales y de Maestría y para aquellos trabajos de grado que hayan sido

laureados o tengan mención de honor.) X

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(4)

4

BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.

DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO

FORMULARIO

TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO

El Cambio Institucional de la Economía Cafetera y su relación con las condiciones de los Caficultores (1989-2005): Una mirada desde el Eje Cafetero

SUBTÍTULO, SI LO TIENE

AUTOR O AUTORES

Apellidos Completos Nombres Completos

Díaz Matoma Germán Guillermo

DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO

Apellidos Completos Nombres Completos

Giraldo Giraldo Cesar Augusto

FACULTAD

Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales PROGRAMA ACADÉMICO

Tipo de programa ( seleccione con “x” )

Pregrado Especialización Maestría Doctorado

X

Nombre del programa académico Maestría en Política Social

Nombres y apellidos del director del programa académico Luis Carlos Valencia

TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE: Magíster en Política Social

PREMIO O DISTINCIÓN(En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):

CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA

TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO

NÚMERO DE PÁGINAS

Bogotá 2014 101

TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x” )

Dibujos Pinturas Tablas, gráficos y diagramas Planos Mapas Fotografías Partituras X

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5

MATERIAL ACOMPAÑANTE

TIPO DURACIÓN (minutos) CANTIDAD FORMATO

CD DVD Otro ¿Cuál?

Vídeo Audio Multimedia Producción electrónica Otro ¿Cuál?

DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS

Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de Colecciones de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J en el correo [email protected], donde se les orientará).

ESPAÑOL INGLÉS

Caficultura

Institucionalismo Histórico Historical Institutionalism Cambio Institucional Institutional Change Pacto de Cuotas Cafetero Odds Coffee Pact Condiciones de Vida Living Conditions

RESUMEN DEL CONTENIDO EN: ESPAÑOL E INGLÉS (Máximo 250 palabras - 1530 caracteres)

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EL CAMBIO INSTITUCIONAL DE LA ECONOMIA CAFETERA Y SU RELACIÓN CON LAS CONDICIONES DE LOS CAFICULTORES (1989-2005): UNA MIRADA

DESDE EL EJE CAFETERO

GERMÁN GUILLERMO DÍAZ MATOMA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES

MAESTRÍA EN POLÍTICA SOCIAL

BOGOTÁ

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2

EL CAMBIO INSTITUCIONAL DE LA ECONOMIA CAFETERA Y SU RELACIÓN CON LAS CONDICIONES DE LOS CAFICULTORES (1989-2005): UNA MIRADA

DESDE EL EJE CAFETERO

GERMÁN GUILLERMO DÍAZ MATOMA

Trabajo de grado para optar al título de Magister en Política Social

Director:

CÉSAR AUGUSTO GIRALDO GIRALDO1

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES

MAESTRÍA EN POLÍTICA SOCIAL

BOGOTÁ

2014

1

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3

NOTA DE ACEPTACIÓN

______________________

______________________

______________________

______________________

Presidente del Jurado

______________________

Jurado

_______________________

(10)

4 Bogotá, 14 de Enero de 2014

A mis padres, por su incondicional apoyo

A Leidy, por su incansable acompañamiento

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CONTENIDO

Pág.

INTRODUCCIÓN 6

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 9

1.1 OBJETIVOS 12

1.1.1 Objetivo General 12

1.1.2 Objetivos Específicos 12

1.2 METODOLOGÍA 13

1.3 ESTADO DEL ARTE 16

1.4 APORTES A LA POLITICA SOCIAL 19

2. ORÍGENES Y CONSOLIDACIÓN DE LA INSTITUCIONALIDAD CAFETERA 20

3. MARCO TEÓRICO 45

3.1 LA RUPTURA DEL ACUERDO: UNA COYUNTURA CRÍTICA 65

3.2 LAS IMPLICACIONES DE LA RUPTURA 70

4. EL EFECTO DEL NUEVO CONTEXTO INSTITUCIONAL EN RELACIÓN A LA SITUACIÓNSOCIAL DE LOS CAFICULTORES 78

5. CONCLUSIONES 93

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6

INTRODUCCIÓN

El rompimiento del Pacto de Cuotas cafetero en el año 1989 fracciona la historia de la caficultura Colombiana en un antes y un después, ya que desde el año de 1990, se ha podido observar cómo el café colombiano paso de tener una participación cercana al 14% de la producción mundial a tan solo representar el 6% de la misma en 2011, mientras que países como Vietnam aumentaron su participación en cerca del 13% e Indonesia se ha logrado mantener con una participación mundial cercana al 6% en el mismo periodo2.

A lo planteado se suma el poco apoyo brindado al caficultor por parte del Gobierno, ya que los planes de renovación al igual que los subsidios a la producción han sido insuficientes frente a las necesidades del caficultor, además pareciera que a los últimos gobernantes les ha sido más conveniente favorecer las políticas de explotación minera, que el apoyo a los cultivos tradicionales.

Por lo que la dinámica del mercado de café durante las últimas dos décadas se ha derivado en un aumento continuo de los niveles de pobreza en las regiones cafeteras, a tal punto que para el mes de agosto del año 2012 la gran mayoría de campesinos dedicados al cultivo del café exigían al Gobierno Central alternativas para la superación de la crisis social y económica del sector, como consecuencia de una disminución del precio de cotización del producto, un aumento generalizado de los costos de producción, y un constante fenómeno de revaluación. Cabe resaltar que, la compleja situación vivida por los caficultores se empezó a agudizar desde el año 2009, donde la producción cafetera fue de unos 7.812 millones de sacos de 60 kilos3, unos 3.666 millones de sacos menos que el año anterior, y la cual a duras penas sirvió para cubrir la cuota de exportación, dejando el consumo interno en manos de las importaciones.

2Cif as o te idas e Bo ado es de E o o ía No. , Cuad o Pa ti ipa ió po e tual e la p odu ió

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Lo anterior, indica que la actual coyuntura económica del mercado internacional del café poco favorece los intereses de la caficultura nacional, poniendo en entre dicho la sostenibilidad de los cultivos, y por ende aumentando el riesgo de las familias cafeteras, sobretodo de la medianas y pequeñas, de no poder acceder a aquellos bienes necesarios para la satisfacción de necesidades, situación sumamente compleja, dado el actual enfoque de política de la Federación de Cafeteros, la cual se limita a ofrecer servicios de apoyo de carácter técnico.

Por tanto, los caficultores plantean la necesidad de revisar la pertinencia de las políticas implementadas por parte de la Federación, las cuales como se ha mencionado, resultan ser poco propicias para casi el 90% de los productores nacionales, a tal punto que los mismos, han pedido al gobierno central medidas que contribuyan con la superación de la actual crisis cafetera, reflejada en los peores niveles de cosecha de los últimos 20 años.

¿Cómo se ha logrado mantener el precio interno y enfrentar los problemas traídos por las variaciones del mercado externo? ¿Cómo se han logrado mantener los ingresos al caficultor a pesar de la crisis del precio, se podrá hacer por siempre? ¿Qué mecanismos han incidido para contra restar los efectos de la baja en la producción de café? ¿De no haber existido las instituciones cafeteras de qué tipo de crisis se estaría hablando? ¿Es la gestión institucional actual pertinente para las necesidades del caficultor?

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8

Por tanto, se plantea la realización de una investigación, en donde, se relacionan las condiciones de vida de los caficultores con las dinámicas de la institucionalidad cafetera, y de una u otra forma evidenciar como el tipo de acuerdos pactados en un contexto económico determinan la manera en las personas acceden o no a mejores niveles de vida mediante la capacidad de generar su propio ingreso. La escogencia de los departamentos de Caldas y Risaralda, con el fin de indagar las repercusiones que ha tenido el cambio institucional en relación a las condiciones de los productores de café, se basa en el hecho de que para poder analizar cuál ha sido la influencia del cambio institucional sobre las condiciones de vida de los caficultores, es necesario hacerlo en una región donde los niveles de vida, y el desempeño económico se encuentren altamente relacionados con la gestión realizada por parte de la Federación Nacional de Cafeteros y por ende con la producción de café.

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1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El rompimiento del Pacto de Cuotas cafetero en el año 1989, (acuerdo entre países productores y consumidores de café y en el que se buscaba la protección de los caficultores), como consecuencia de la presión ejercida por parte de algunos países productores, quienes apoyados principalmente por los Estados Unidos, promulgaban por una mayor flexibilización del mercado mundial del café, podría plantearse, como el hecho que fraccionó la historia de la caficultura Colombiana en un antes y un después, ya que luego de la ruptura del pacto, la Federación Nacional de Cafeteros se vio abocada a replantear sus políticas de funcionamiento, entre ellas, la creación y apoyo a la institucionalidad cafetera, un factor clave para la producción nacional del grano, ya que mediante las instituciones creadas con los recursos de la caficultura, se protegía al caficultor de las continuas volatilidades del mercado mundial de café.

Cabe destacar, que luego de la repentina ruptura del pacto, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) dándole continuidad a la política de protección al caficultor, sufrió una disminución más que importante en su patrimonio el cual entre los años de 1989 y 2001 paso de US$ 1391 millones a US$ 355 millones4, lo

que llevo a que en el año 2002 la institucionalidad fuera replanteada definitivamente, limitándose a la compra y venta de café, tratando a su vez de estabilizar los precios y a algunas prestaciones de servicios, dejando por fuera de la ayuda, temas como el de acceso al crédito, el subsidio a los fertilizantes, y hasta la protección social del caficultor, ya que históricamente éste ha dependido tanto del ingreso por su cultivo como de las inversiones en infraestructura realizadas con recursos de la Federación en las zonas cafeteras.

Y es que ante el nuevo panorama económico, se ha podido observar cómo el café colombiano pasó de tener una participación cercana al 14% de la producción mundial a tan solo representar el 6% de la misma en el periodo 1990-2011, en contraste, con países como Vietnam que aumentaron su participación en un 13%

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e Indonesia que se mantuvo con una participación cercana al 6% en ese mismo lapso de tiempo5.

Cabe mencionar, que la disminución en la participación de la producción mundial de café por parte de Colombia, ha generado serias afectaciones en los territorios dedicados principalmente al cultivo de café. Entre las regiones más afectadas por

la nueva dinámica comercial del grano, se encuentra el llamado “Eje Cafetero”

(Caldas, Quindío y Risaralda), donde la dinámica económica se basaba en la producción extensiva de café, y con el proceso de liberalización dicha actividad paulatinamente ha dejado de ser rentable para quienes dependen de la caficultura como forma de subsistencia.

Así, “el comportamiento de la producción cafetera en la región a lo largo de la década de los noventa mostró una tendencia decreciente, al pasar de 14.1 millones de sacos de 60 kilos en la cosecha 89/90 a 10.6 millones en el periodo 99/00” (Pizano, D. 2001, p. 46-47, citado en Guarín, 2010, p.13); así como para los años posteriores, ya que para el 2004, viéndose una leve mejoría, se producían 11.2 millones de sacos de 60 kilos, que para el año 2010 ya eran 8.9 millones6.

El nuevo escenario cafetero, generó un bajo desempeño económico en la región, lo que a su vez, incidió en las condiciones de vida de sus habitantes, de forma que la población por debajo de la línea de pobreza entre 1997 y el 2000 se incrementó pasando de 54% a 61% respectivamente, y la población por debajo de la línea de indigencia pasó de 21.5% al 24.3% en ese mismo periodo; además, la oferta laboral aumentó tan solo el 14% entre estos años y el desempleo se incrementó en un 7.8% superior al promedio nacional del 5.7%7.

Adicionalmente, en un estudio elaborado por el PNUD para la región en el año 2004, reveló que hubo un estancamiento en cuanto al mejoramiento del Índice de

5Cif as o te idas e Bo ado es de E o o ía No. , Cuad o Pa ti ipa ió po e tual e la p odu ió

u dial el e ado afete o u dial p. .

6 Fede a ió Na io al de Cafete os, P odu ió Colo ia a de Café e lí ea , dispo i le e :

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desarrollo humano (IDH), el cual se basa en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros fundamentales, vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno; este IDH para los caficultores en 1993 para el eje cafetero fue de 0,66 y para el 2002 fue de 0,66, que evidencia la persistencia de graves problemas en cuanto a la esperanza de vida al nacer, la tasa de alfabetización, la tasa bruta de matriculados en todos los niveles de educación y el PIB per cápita de esta región8.

Finalmente, la alta dependencia con respecto a la industria del café ha generado que los índices de pobreza persistan y evidencien un estancamiento en el mejoramiento de las condiciones de vida, puesto que según cifras, en el 2002 la pobreza extrema en los Departamentos de Risaralda, Quindío y Caldas era del 37%,47% y 46% respectivamente, y al 2010 presentaban un comportamiento similar al ubicarse en 33%, 43% y 40% respectivamente (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2012, p. 31).

Según el contexto anteriormente descrito, se hace perentorio formular las siguientes preguntas de investigación:

General.

¿De qué manera el cambio institucional en la caficultura Colombiana ha influido sobre las condiciones de vida de los caficultores (1989-2013)?.

Específica.

¿Cuál ha sido la relación entre las instituciones cafeteras y las condiciones de vida de los caficultores, luego de la ruptura del Pacto Internacional de Cuotas?

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1.1 OBJETIVOS

1.1.1. OBJETIVO GENERAL.

Analizar la forma mediante la cual el cambio en la institucionalidad cafetera se ha relacionado con las condiciones de vida de la población cafetera, dentro del contexto de liberalización económica a partir de 1989 dado el rompimiento del Pacto Internacional de Cuotas.

1.1.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS.

- Describir analíticamente el comportamiento institucional de la caficultura, como actividad pilar de la agricultura en Colombia (1989-2013).

- Analizar el panorama institucional de la caficultura Colombiana luego de la ruptura del pacto de cuotas cafetero.

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1.2. METODOLOGÍA

Teniendo en cuenta que el enfoque del marco teórico mediante el cual se abordará la investigación es el neoinstitucionalismo histórico, teoría que tiene como propósitos fundamentales en sus investigaciones, explicar el origen y evolución de las instituciones como también indagar el por qué las instituciones condicionan las identidades y actuaciones de las personas inmersas en una institucionalidad definida. El presente trabajo de investigación se enmarcará bajo las características de una investigación documental, la cual consiste en realizar un análisis de la información escrita sobre un tema determinado, con el propósito de establecer relaciones, diferencias, etapas, posturas y estado actual de la literatura

relacionada al tema objeto de estudio. “La investigación documental juega un

papel esencial en cualquier proyecto, pues ayuda a entender los acontecimientos históricos, espaciales y temporales que rodean un estudio. Un investigador puede usar esta técnica para irse familiarizando con la problemática que estudia y

detectar posibles escenarios y estrategias” (Lindlof, citado por Méndez, 2005, p.

3).

Cabe destacar que dentro principales de las características relacionadas con la investigación documental propicias para la presente investigación, se destacan, la posibilidad de incorporar la visión y testimonio de los actores inmersos en el tema de la institucionalidad cafetera, permitiendo además la ampliación del marco teórico de la discusión planteada en torno a la presencia de las instituciones en la producción regional agrícola, en este caso, la producción cafetera.

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además, se buscaba disminuir cualquier tipo de distorsión a las asignaciones de valor hechas por el mercado mediante la eliminación de subvenciones e

instituciones que de una u otra forma alteran el rendimiento “competitivo” de los

mercados.

Por lo anterior, se hará una descripción de la forma en que se constituyeron las instituciones, y la manera en que éstas se relacionaban con los caficultores, en términos de la protección brindada a la producción de café. Luego se detallara la forma en que el cambio institucional crea un nuevo tipo de relación entre los caficultores, la Federación Nacional de Cafeteros, y el Estado. Esta nueva relación de carácter residual, en la cual de la protección de Estado para con los caficultores mediante la gestión de la Federación, se dio paso a liberalización de la producción, en donde, el caficultor debía asumir prácticamente toda la responsabilidad por las continuas volatilidades del precio del grano en el mercado internacional. Por lo que, teniendo en cuenta el contexto de reforma estructural y el nuevo vinculo creado entre los caficultores y el Estado, el cambio institucional se abordará detalladamente a partir de las afectaciones en la disminución del precio y por ende del ingreso cafetero, del aumento en los costos de producción, y de las restricciones en el acceso al crédito, variables sobre las cuales se articulaba la institucionalidad antes de implementarse el nuevo escenario económico cafetero.

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región con el comportamiento de la producción regional de café, con el fin de establecer de qué manera se han relacionado el nuevo escenario institucional y las condiciones de vida de los caficultores del llamado Eje Cafetero.

Las fuentes utilizadas para realizar esta investigación son principalmente de tres tipos. En primer lugar, cabe mencionar el conjunto de fuentes primarias representado por los documentos y archivos oficiales de la Federación Nacional de Cafeteros, así como de las instituciones adscritas a ésta, por ejemplo Cenicafé. En ambos casos, se debe mencionar que los sitios de internet, tanto de la Federación como de las otras instituciones, han sido de gran utilidad para recopilar documentos de tiempo reciente y años anteriores. Cabe señalar que, dentro de estas fuentes también se encuentran las investigaciones realizadas por el Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales CRECE, el cual también por medio de internet se ha tenido acceso a diferentes publicaciones e investigaciones.

Además de las fuentes primarias se ha reunido una extensa bibliografía compuesta por monografías, artículos y capítulos en libros. Esta labor de recopilación ha sido llevada a cabo en distintas bibliotecas, principalmente la de la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes.

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1.3. ESTADO DEL ARTE

Luego de la ruptura del pacto de cuotas cafetero en 1989, la literatura generada en torno a los asuntos cafeteros se enfocó a detallar las implicaciones económicas de la ruptura del acuerdo sobre los niveles de producción del grano en el país, brindando además alternativas de competencia a la producción nacional, las cuales les permitieran enfrentar el nuevo escenario internacional del comercio de café. Entre quienes abordaron el tema se encuentran los escritos de José Antonio Ocampo, Armando Montenegro, Guillermo Perry, entre otros, incluso dado la trascendencia del debate, la Universidad Javeriana realizó un foro en el año 1993

denominado “Economía cafetera, crisis y perspectivas”, en el cual asesores del

Banco Mundial recomendaron la parcial eliminación de las instituciones cafeteras como uno de los requisitos fundamentales tendientes a garantizar la sostenibilidad de los cultivos nacionales mediante la inserción a la lógica de la libre competencia.

Posteriormente, el tema de la institucionalidad cafetera comienza a ser asunto de discusión mediante la publicación, realizada por el entonces dirigente cafetero

Jorge Robledo, titulada “EL Café en Colombia Un Análisis Independiente”, en el

cual se cuestiona por las condiciones adversas padecidas en ese momento por los caficultores, relacionando la situación con hechos como el desmonte de subsidios para agroquímicos por parte del Estado, la venta de la Flota Mercante, o la liquidación de Bancafé el Banco, que en primera instancia, era el encargado de subsidiar muchas de las necesidades de los caficultores, es decir, allí en el texto se advierte que para muchos de los caficultores el manejo de la institucionalidad se encontraba estrechamente relacionado con las condiciones de la caficultura en Colombia, y por ende con la situación social y económica de un gran número de personas dedicadas al cultivo del grano, además de la publicación de Jorge Robledo; en ese mismo año, los autores Diego Pizano y Roberto Junguito

publicaron el libro llamado “ Instituciones e instrumentos de la política cafetera en

Colombia” texto en el cual se indagaba por el papel desempeñado por las

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17

Luego, fruto de la crisis productiva del sector, el cual para el año 1999 tuvo la peor cosecha de su historia hasta ese momento, con una producción cercana a los nueve millones de sacos aproximadamente9, la Federación Nacional de Cafeteros se ve obligada a replantear los servicios institucionales ofrecidos por parte de sus organismos para lo cual elaboraron en el año 2002 un documento llamado

“Informe de Institucionalidad Cafetera”, en el cual se planteaba que de ahí en adelante la institucionalidad se limitaría a abordar aspectos técnicos, dada la situación financiera atravesada por la entidad. Cabe destacar, que durante el mismo periodo el autor Diego Pizano público el texto “EL Café en la Encrucijada.

Evolución y perspectivas”, en el cual buscó relacionar el comportamiento de las instituciones cafeteras con las condiciones de la caficultura en ese periodo de tiempo.

Del año 2005 en adelante se han publicado algunos ensayos que ubican el tema de la institucionalidad como uno de los ejes sobre el cual se debería articular la futura sostenibilidad de la caficultura Colombiana. Entre los autores que se han enfocado hacia dicha temática se destacan los analistas Aurelio Suárez desde la perspectiva política, y Roberto Junguito con una visión mucho más económica de la situación. Cabe destacar que en el año 2010 la Federación de Cafeteros a

través de su publicación institucional “Ensayos sobre Economía Cafetera” publicó

un artículo denominado “Instituciones, Garantía de Compra, y beneficios para el

caficultor en Colombia” escrito por Santiago Silva, en el cual el autor relaciona la

teoría de la escuela Neoinstitucionalista propuesta por el premio Nóbel de economía Douglas North con el papel desempeñado por parte de las instituciones cafeteras en cuanto a la protección del ingreso caficultor se refiere mediante el análisis de la econometría.

Por último, se encuentran las publicaciones realizadas por parte del Centro de Estudios Regionales, Cafeteros y Empresariales (CRECE), las cuales durante los

9Fede a ió Na io al de Cafete os, P odu ió Colo ia a de Café e lí ea , dispo i le e :

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18

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19

1.4 APORTES A LA POLITICA PÚBLICA SOCIAL

Teniendo en cuenta la trascendencia que ha tenido el cultivo de café en el desarrollo económico del país, además de la importancia que la actividad tiene para la subsistencia de aproximadamente unas 560.000 familias10 residentes en las zonas rurales, cabe resaltar que el análisis de las actuales condiciones de vida de los caficultores del Eje Cafetero con respecto a la dinámica de la institucionalidad cafetera contribuiría a establecer la manera en que las personas que dependen del cultivo de café como medio de subsistencia satisfacen aquellas necesidades requeridas para la reproducción de la vida (trabajo), lo cual, de alguna manera indicaría la posible situación de las demás familias cafeteras en el resto del país.

Por lo anterior, sería posible formular algunas recomendaciones con respecto a la sostenibilidad de la caficultura mediante la identificación de aquellas falencias en la provisión de bienes y servicios sociales por parte de la institucionalidad cafetera generada en las gestiones administrativas de Federación Nacional Cafetera y del Estado colombiano, con el fin de contribuir al mantenimiento de la armonía social mediante la generación de condiciones que garanticen condiciones de vida digna.

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2. ORIGENES Y CONSOLIDACIÓN DE LA INSTITUCIONALIDAD

CAFETERA

A mediados del siglo XVIII se introducen en Colombia por parte de los jesuitas las primeras semillas de café en la zona oriental del país, en un comienzo se habla de pequeños cultivos realizados por los jesuitas en el seminario mayor de Popayán para luego poco a poco ir extendiéndose a otras regiones como Boyacá, Santander,Norte de Santander, Cundinamarca y Cauca, destacando que para comienzos del siglo XIX gran parte de los cultivos de carácter comercial se concentraban en los departamentos de Santander y Norte de Santander, Cundinamarca y Antioquia, recalcando que la importancia de la producción de grano de café se fue consolidando por encima de productos como el añil, el cacao y el tabaco, los cuales en épocas anteriores fueron de gran importancia para la naciente economía nacional basada principalmente en la producción agrícola (Pizano, 2001, p. 1; Unión Cafetera Colombiana, 2005, p. 22; Robledo, 1998, p. 43-44).

No obstante la importancia que iba adquiriendo el cultivo del café, es importante mencionar que la trascendencia de dicha actividad orientada hacia el comercio internacional, se consolidó tan solo hasta mediados del siglo XIX.Como consecuencia de las constantes fluctuaciones de los precios mundiales del grano, que de una u otra manera posibilitaron el aumento de las siembras, principalmente en los países periféricos proveedores de materias primas. Para el caso

colombiano como se observa en la tabla 1 “entre 1850 y 1880 la producción tuvo

un rápido crecimiento, ya que de menos de 1000 sacos producidos anualmentea mediados de siglo, dicha cifra para finales del mismo, correspondía a cerca de 100.000 sacos de café” (Junguito y Pizano, 1991, p. 7).

“El primer periodo o fase de auge del cultivo del café en el país, se presenta en el lapso transcurrido entre 1880 y el comienzo de la guerra de los mil días, momento en el cual la producción se quintuplicó, alcanzando la cifra de medio millón de

(27)

21

por repercusiones de dicha guerra el cultivo de café sufrió algunas pequeñas disminuciones en su producción.

[image:27.612.113.546.437.706.2]

Cabe señalar, que el auge presentado en el cultivo de café en aquella época, se debió principalmente a que comerciantes convertidos en hacendados,ensu mayoría, de Cundinamarca y Antioquia, financiaban las exportaciones del grano mediante recursos provenientes de casas extranjeras, las cuales se dedicaban al procesamiento y comercialización del grano en Estados Unidos y Europa, hasta que a comienzos del siglo XX la mayoría de ellos vieron arruinados sus capitales como consecuencia de las constantes fluctuaciones de los precios internacionales, además de la baja productividad que presentaban sus plantaciones, así como del incremento en el costo de la comercialización a causa del aumento en la producción y volúmenes de exportación que dichos hacendados exportadores no pudieron atender. Lo que posibilitó la llegada de compañías norteamericanas exportadoras a partir de 1920 (Robledo, 1998, p.43-44; Unión Cafetera Colombiana, 2005, p. 22).

Tabla 1 Producción de Café en Colombia, 1853-1930 (Miles de sacos de 60 kilos)

PRODUCCIÓN TOTAL

AÑO

PRODUCCIÓN TOTAL

AÑO

PRODUCCIÓN TOTAL

AÑO

1853 0.2 1877 85 1902 (450)

1854 1.7 1878 97 1903 (700)

1855 1.7 1879 119 1904 (970)

1856 5.4 1880 122 1905 501

1857 6.5 1881 94 1906 636

1858 4.3 1882 81 1907 568

1859 9.2 1883 (107) 1908 607

1860 18.5 1884 (134) 1909 707

1861 9.6 1885 (123) 1910 570

1862 14.7 1886 (173) 1911 632

1863 11.2 1887 (140) 1912 932

1864 18.1 1888 (235) 1913 1021

1865 32.5 1889 (200) 1914 1032

1866 28.7 1890 (150) 1915 1130

(28)

22

1868 73.3 1892 (300) 1917 1047

1869 51.9 1893 (330) 1918 1149

1870 24.5 1894 338 1919 1684

1871 63.5 1895 358 1920 1444

1872 77.4 1896 475 1921 2346

1873 85.4 1897 459 1922 1765

1874 89.3 1898 531 1923 2361

1875 82.2 1899 387 1924 2216

1876 89.6 1900 (380) 1925 1947

1901 (300) 1926 2454

1927 2357

1928 2660

1929 2836

1930 3118

Fuente: BEYER, Robert Carlyle, Ph.D., The Colombian Coffee industry: origins

and major trends, 1740-1940: table V, University of Minnesota, Minneapolis, 1947. Las cifras entre paréntesis son estimativos de LLERAS, Fernando, El

café: antecedentes generales y expansión hasta 1914, Universidad de los Andes, Bogotá, 1970. Véase también PEREZ, Silverio (comp.), Propósitos de la industria cafetera colombiana, Federacafé, Bogotá, 1987, pp. 60-62

La primera casa extranjera en establecerse fue la American Coffe Corporation, subsidiaria de la Atlantic and Pacific Tea Company, la firma tostadora más grande de los Estados Unidos, dueña,

además, de la cadena de supermercados A&P. Muy pronto llegaron otras, en especial W.R. Grace & Co., propietaria de la empresa naviera del mismo nombre, Hard and Rand Inc., y Steinwonder Corp., StoffrengenCorp. Estas compañías se contaban entre las más grandes que

(29)

23

pequeños campesinos cultivadores ubicados en zonas de colonización11.Cabe

resaltar, que la consolidación de la pequeña propiedad en gran medida es explicada por la capacidad del campesino de adaptarse a épocas de precios bajos mediante la producción de productos como el maíz, la yuca y el plátano destinados al autoconsumo.

Además de lo anterior “la expansión del sector tuvo importantes efectos

multiplicadores; la demanda agregada que se generó fue esencial para apoyar el crecimiento de los bancos, de los ferrocarriles y de muchas empresas del sector industrial; pero además los excedentes generados por el sector fueron utilizados para impulsar otras actividades económicas” (Pizano, 2001, p 4).

Dado que el aumento en la producción cafetera posibilitó el crecimiento económico del país, fue tomando fuerza la intención de algunos dirigentes del sector y miembros del gobierno por consolidar una actividad cafetera estable generadora de empleo y de divisas así como el mejoramiento técnico en los cultivos, se da origen a la Federación Nacional de Cafeteros (FNC)12 como entidad gremial

impulsada principalmente en las zonas occidental y central de la producción cafetera nacional. Dicha creación, se da en el marco del segundo Congreso Nacional de Cafeteros13, en donde además, se crea el comité nacional de

cafeteros como máxima autoridad del gremio caficultor, siempre y cuando el congreso cafetero no se encontrara reunido (Chalarca, 1998, p.107-110; Bates, 1999, p. 81).

Tabla 2 Producción por Departamento, 1874-1932 (Miles de sacos de café verde de 60 Kg)

11 Actualmente los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda, Huila, Tolima y una zona de Antioquia. 12 Los órganos directivos de la Federación son: el Congreso Nacional de Cafeteros, el Comité Nacional de Cafeteros, el Comité Ejecutivo, la Gerencia General, los Comités Departamentales de Cafeteros y los Comités Municipales de Cafeteros. El Congreso es la autoridad suprema de la Federación, el Comité funciona permanentemente y se encarga de aplicar las políticas y programas trazados por el Congreso y el Comité Ejecutivo con la asistencia de la Gerencia General se encarga de la orientación de los asuntos gremiales y administrativos de la Federación.

(30)

24

Departamento 1874 1890 1900 1913 1932

Antioquia 1 6 90 185 618

Caldas a a a 199 1004

Cundinamarca 3 40 230 200 406

Norte de Santander 95 120 150 200 270

Santander 10 60 120 105 150

Tolima B b b 60 448

Valle 1 4 20 50 354

Otros - - - 70 204

Total 110 230 610 1069 3454

Fuente: José Antonio Ocampo, "Los orígenes de la industria cafetera, 1830-1929", Nueva Historia de Colombia, vol.5, Álvaro Tirado Mejía, editor (Bogotá: Planeta, 1969),p.214. a. Incluida en Antioquia. b. Incluida en Cundinamarca

Cabe resaltar que, las principales funciones del comité se definen de la siguiente manera14:

- Adoptar y hacer adoptar por las entidades oficiales medidas eficaces que aseguren el desarrollo y defensa de la industria del café.

- Velar por la efectividad de las disposiciones legales que favorezcan la industria (cafetera).

- Procurar la adopción de medidas que tiendan a reducir el costo de la producción (del café).

- Obtener en favor de la industria (del café) las mayores ventajas en materia de transportes.

- Dirigir la propaganda (publicidad del café) en el interior del país y en el exterior.

Sin embargo, en un comienzo no se estableció la manera en que se financiaría las operaciones de la naciente organización, lo que dificultó los inicios de la Federación. Por tal motivo, el gremio se vio abocado a solicitarle al Gobierno

(31)

25

Nacional una transferencia de $50.000 para sus labores, a lo que el Gobierno propuso la creación de un impuesto a las exportaciones del grano equivalente a 10 centavos por cada saco de 60 kilogramos exportado, el cual se destinaría exclusivamente a la financiación del gremio, por lo que en el año 1927 se crea la Ley 76 del mismo año en la cual se crea el gravamen anteriormente propuesto, que se fundamentaba mediante un contrato pactado entre el gobierno nacional y la Federación, en el cual el gobierno posibilitaba a la federación el recaudo y la administración de los recursos provenientes de este impuesto.La firma del mencionado contrato se suscribió a finales de 1928, no obstante, las transferencias del tributo se hicieron retroactivas tan solo a finales de 1930 (Bates, 1999, p. 83-85).

Es importante mencionar que, en el contrato firmado entre el Gobierno y la Federación se estableció el compromiso por parte de ésta última de crear almacenes generales de depósito, con el propósito de controlar los volúmenes de comercialización, es entonces cuando la superintendencia de almacenes adscrita a la Federación acepta su apertura en el año de 1929, en donde la primera seccional en funcionar fue inaugurada en Medellín, siguiendo las sedes de Manizales, Girardot, Armenia, entre otras, las cuales poco a poco se consolidaron a tal punto que a mediados de la década de los cincuenta del siglo XX éstas ascendían a cerca de 42 y153 agencias de compra (Chalarca, 1998, p. 170-171).

Lo anterior, posibilitó que la Federación incidiera en los aumentos de los beneficios de los caficultores, dada su intervención en las zonas campesinas, la cual se basaba en la adquisición directa del grano en mercados deprimidos, además de informes regulares en las diferentes localidades sobre las cotizaciones del café, de igual forma en el control de calidad de la producción.

De esta manera:

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26

votación a los representantes en las unidades municipales de la FNC, y los funcionarios municipales elegían a los comités departamentales, quienes luego escogían a los delegados al Congreso Cafetero: el cuerpo soberano de la Federación que se convocaba periódicamente o en momentos de crisis, y cuya aprobación se requería para que las decisiones de sus dirigentes se convirtieran en política de la FNC. El Congreso Cafetero elegía a los miembros del comité ejecutivo, el Comité Nacional, que contrataba y organizaba la planta profesional y administraba las finanzas y los asuntos de la organización.(Bates, 1999, p. 82)

Luego de la creación de las primeras bodegas de almacenamiento y teniendo en cuenta la drástica caída de los precios del café a comienzos de 1930, los caficultores iniciaron gestiones que buscaban depreciar la moneda nacional con el fin de equipararla con respecto a la reducción del precio en dólares, logrando que el gobierno realizara importantes devaluaciones entre los años 1932-1934, buscando estabilizar los ingresos provenientes de las exportaciones de Café. De igual manera ocurrió con los problemas asociados al crédito cafetero, el cual se relacionaba con las altas tasas de usura en los créditos de los caficultores. Para lo cual, la Federación promovió la creación de la Caja Agraria en el año 1931, además de la reducción de tasas de interés y la imposición de techos a las tasas fijadas por los banco (Robledo, 1998, p.66; Unión Cafetera Colombiana, 2005, p. 33).

Producto en parte de las gestiones de la Federación de Cafeteros y mediante la aplicación de criterios de intervención estatal, el gobierno nacional, a través del Decreto 280 de febrero de 1932 y de un acuerdo realizado con los bancos en 1933, rebajó el total de las deudas de ochenta a treinta millones de pesos, redujo los intereses al siete por ciento anual, otorgó refinanciaciones a veinte años y suspendió los procesos judiciales. (Arango, citado por Robledo, 1998, p.67)

(33)

27

características de dicho Gobierno, el cual buscó financiar su gestión mediante la imposición de mayores niveles de impuesto.

Para lo cual, el Gobierno creó un nuevo gravamen llamado el Impuesto de Giros, con el que se confiscó una parte de los dólares que obtenían los caficultores a través de un descuento en la tasa de cambio, hecho que fue totalmente rechazado por los comités departamentales de la Federación (Bates, 1999, p. 94-95). Dicho control, repercutiría en el manejo de los recursos, ya que tiempos después, el producto de los recaudos pasaría a manos nuevamente de la Federación, lo que de una u otra manera comenzaba a demostrar el fuerte poder de negociación que tenía el sector cafetero con respecto a la clase política nacional, dada la trascendencia de la producción cafetera para la economía nacional.

Además de lo anterior, y teniendo en cuenta el enfoque diplomático que el presidente Pumarejo le intentó dar a su gobierno, a comienzos de 1936 acepta la propuesta de Brasil acerca de la creación de una política de precios de exportación, para lo cual López Pumarejo buscó obtener el control de los niveles de exportación mediante el argumento que la Federación debería ser un servidor de los intereses nacionales (Bates, 1999, p. 96-98).

Para lo cual, nombra al dirigente del partido liberal Alejandro López como gerente de la Gobernación en el año 1936, además de firmar el denominado pacto de paridades, el cual consistía en limitar el nivel de exportaciones e importaciones del grano además de establecer un precio base de compra, por lo que el gobierno de Colombia trasladó recursos importantes destinados a la compra masiva del grano, que a la larga no fue sostenible e implicó la ruptura prematura del acuerdo, al igual que la renuncia del recién nombrado gerente (Bates, 1999, p. 99-109; Robledo, 1998, p. 67).

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28

bienes de consumo y de capital provenientes de los Estados Unidos. Para aquel tiempo, dicha lógica comercial se fundamentaba en el acuerdo comercial firmado entre el presidente López y los Estados Unidos, y el cual se orientaba a facilitar la importación a más de quinientos productos industriales y agrícolas, a cambio de facilitar la exportación de petróleo y otros productos nacionales, además de lograr que no se gravaran las exportaciones del grano (Robledo, 1998, p. 74-75).

Luego de la ruptura del pacto de paridades, López Pumarejo nombra en la gerencia de la Federación a Manuel Mejía antiguo dirigente gremial, a lo que acto seguido la Federación compró cerca de 230.000 sacos de café en el mercado nacional, persistiendo además en desarrollar sus posturas con respecto a las exportaciones, es decir basado en un rol protagónico y protector del Estado (Robledo, 1998, p. 74-75).

Dicha intervención se siguió ampliando durante décadas, en una evidente política de capitalismo de Estado que cubrió inclusive aspectos no ligados con los asuntos cafeteros. Así, a partir de unos impuestos evidentemente regresivos y discriminatorios, los caficultores –muchos de ellos campesinos, no hay que olvidarlo- financiaron grandes inversiones relacionadas directa e indirectamente con el café, y otras tantas que poco o nada tenían que ver con el grano, pero que sí hacían parte de las políticas generales de un Estado que le otorgó a la alta burocracia gremial cafetera el privilegio de recolectar y administrar cuantiosos impuestos. (Robledo, 1998, p. 78)

En general, la década comprendida entre 1930 y 1940 si bien se caracterizó por una profunda crisis económica a nivel mundial, esta no generó serias afectaciones a la producción y en las exportaciones del grano, permitiendo que la participación nacional en el mercado mundial de exportaciones aumentara en seis puntos porcentuales, ya que de ser una participación del 10% a finales de 1929 pasó a ser del 16% a finales de 1939; destacando que de las exportaciones totales cerca de un 19% se destinaba a territorio europeo (Pizano, 2001, p. 2; Bates, 1999, p. 73, Palacios, 2002, p. 429).

(35)

29

norteamericana del grano, el mercado internacional de café comienza a presentar grandes existencias y sobreproducción del grano, situación que afectó seriamente los ingresos de los caficultores nacionales debido a la caída en el precio, ya que para 1940 el café llegó a cotizarse en la bolsa de Nueva York en cerca de 8,38 centavos de dólar la libra15 (Palacios, 2002, p. 429)

De esta manera, debido a la dinámica cambiante del mercado internacional en la década anterior, los precios del café tuvieron una afectación para la década de los cuarenta, ya que se presentó una significativa caída de 9centavos de dólar la libra entre 1930 y 1940, pasando de 17 en 1930 a 8 en 1940 (Morales y Pizano, 2007, 237).

Por tal razón, y con la intención de contrarrestar dicha problemática, en el año 1937 se realiza la segunda conferencia panamericana del Café, en la cual los países participantes buscaron fortalecer la cooperación gremial y económica de la producción cafetera, sin embargo en primera instancia no logran llegar a un acuerdo, pero con el inicio de la segunda guerra mundial, un año después de realizado dicho encuentro, la oficina panamericana del café convoca la tercera conferencia panamericana del café, en la cual se firma el acuerdo conocido como

el “Convenio Interamericano de Washington” o “Pacto de Cuotas”.

Dicho acuerdo se firmó entre 14 representantes diplomáticos de países productores de café en América y el secretario de Estado de los Estados Unidos; uno de los puntos de dicho acuerdo se basó en la fijación de las cuotas correspondientes a cada país exportador, cabe señalar que este acuerdo se extendió hasta el año 1948 (Chalarca, 1998, p. 91).

Para atender los compromisos que implicaban la firma del acuerdo, además de buscar fortalecer la industria cafetera nacional a finales de 1940, el congreso de la república mediante la expedición de la Ley 45 del mismo año otorgó facultades especiales al gobierno el cual, mediante decretos estableció la reglamentación en

15Destacándose que ésta cotización ha sido la más baja que Colombia ha recibido en la historia

(36)

30

torno al precio interno, las exportaciones de café y la capitalización del naciente Fondo Nacional del Café16, el cual “es el fruto de la necesidad de ajustar los

mercados nacionales a las condiciones externas debido al inicio de la segunda guerra mundial, que creó un caos en el transporte marítimo mundial, afecto las exportaciones y redujo considerablemente el consumo en los mercados europeos, lo que obligó a los países productores a organizarse ante las contingencias del

mercado externo” (Márquez,2005, p. 75).

Jurídicamente, el Fondo Nacional del Café se concibió como una cuenta de tesoro nacional y publico pactado para que cuya administración se realizara por parte de la Federación Nacional de Cafeteros mediante contrato firmado con el Gobierno Nacional. Los recursos manejados en dicho Fondo fueron concebidos como destinación específica del desarrollo de la caficultura, además de la inversión social en proyectos en beneficio de los productores.

Cabe resaltar que, inicialmente el Fondo contó con recursos provenientes del Estado, el cual emitió bonos por $10.000.000, creó un impuesto de 5 centavos sobre todos los giros emitidos por el Banco de la República, además de autorizar el cobro de una contribución a los caficultores (Márquez, 2005, p. 76). De esta

forma “se consolidaba así el hibrido oficial-privado que empezó a gestarse desde

el propio nacimiento de la organización gremial y especialmente, desde la Ley 76 de 1927 y el Séptimo Congreso Cafetero” (Robledo, 1998, p. 162).

Teniendo en cuenta que, desde 1941 el mercado internacional del café comenzó a presentar continuas mejoras en la cotización del grano, el Fondo Nacional del Café logró aumentar en poco tiempo sus recursos disponibles, lo que implicó que poco a poco se fueran ampliando sus funciones, como la de cooperar con el gobierno sobre el control de problemas de índoles monetaria y cambiaria como consecuencia del exceso de divisas, fruto de las exportaciones del grano, además de garantizar el pago de certificados de depósitos a término expedidos por el Banco de la República.

(37)

31 Cabe destacar que:

Al revisar los textos legales pertinentes solo se encontraron dos objetivos del Fondo a la sazón vigentes. Uno, el más importante estaba dado por la Ley 66 de 1942, que al facultar la prórroga del Pacto de Cuotas, ordenó a la Federación como administradora del Fondo, regular el mercado de café, y por lo tanto, los precios del grano. El otro era la obligación impuesta al Fondo en 1941 de comprar el café “pasilla”, de inferior calidad y de que una parte del valor de

esa compra fuese entregado no al vendedor, sino a la Federación de Cafeteros con destino a la campaña de sanidad rural que debían adelantar los comités departamentales de cafeteros. (Junguito y Pizano, 1997, p. 83)

De acuerdo con la trascendencia que el Fondo Nacional de Café adquirió en la producción nacional del grano, en 1945 la Federación y el Gobierno determinaron destinar recursos del Fondo a empresas que el gremio caficultor considerara benéficas para su gestión, es así como en 1945 se crea el Instituto de Almacenamiento INA, con el cual la Federación tendría intereses hasta el año 1975 (Robledo, 1998, p. 163).

Luego de la creación del INA se decide crear la Flota Mercante Grancolombiana, propuesta que surgió del XIV Congreso Nacional de Cafeteros en 1944, la cual para llevarse a cabo requería la colaboración de socios estratégicos, y para ello se establecieron contactos con los países de Venezuela y Ecuador; de esta forma, la Flota Mercante fue creada con el fin de superar las dificultades presentadas entre cafeteros y exportadores del grano, quienes aprovechando la coyuntura se veían beneficiados del alto costo de los fletes asociados al transporte del grano, lo que claramente se asocia con una pérdida de los excedentes generados por la producción nacional, ya que finalmente como consecuencia del precio de los fletes los extranjeros se veían altamente favorecidos con el precio de colocación del grano en el mercado internacional (Chalarca, 1998, p. 157-159).

De esta forma, “el capital inicial de la Flota Mercante Grancolombiana fue de 35

(38)

32

Colombia en representación de Colombia y el 10% el Banco Nacional de Fomento

del Ecuador en representación de dicho país” (Chalarca, 1998, p. 160).17

Cabe destacar que, al tiempo en el que se fortalecía la presencia del funcionamiento del Fondo Nacional del Café, en el año 1942 se comienza a gestar el proyecto de cooperativas de caficultores adscritas a la Federación, las cuales en un comienzo funcionaban en los centros y municipios de mayor producción.

Lo anterior, fue posible debido a ciertas condiciones favorables del mercado del café, y si bien es cierto que el Pacto de Cuotas tuvo vigencia hasta 1948, la lógica de funcionamiento del Fondo hasta ese momento se mantuvo, dados los resultados obtenidos en relación a los beneficios brindados al caficultor además del apalancamiento financiero que brindaba al gobierno nacional.

Así, el comportamiento del sector cafetero hasta ese momento fue representativo en cuanto a la producción, lo cual hizo que esta actividad se convirtiera en dinamizador de la economía, tal como se muestra en la gráfica 1, donde se puede evidenciar que en la década del cuarenta el café llega participar con el 71.2% sobre el valor total de las exportaciones, y aunque ya se venía observando un notable aumento, ésta década representa la consolidación de la importancia de la industria cafetera para la economía nacional.

Ilustración 1 Colombia – Participación del Café en el valor de las exportaciones totales. Promedios anuales por década

(39)

33

Fuente: Federacafé – Estudios especiales, agosto/2001

Teniendo en cuenta el comportamiento ascendente de la economía cafetera, sumado a la terminación del conflicto mundial, la cotización internacional del grano tuvo importantes repuntes con respecto a décadas anteriores ya que empezó a cotizarse por encima de los 50 centavos de dólar la libra. Este escenario favorable para la caficultura colombiana generó que el gobierno y el gremio cafetero vieran la necesidad de aumentar la capacidad operativa de la Federación, y por ende de sus agremiados, para ello a comienzos de la década del cincuenta inician la creación de organizaciones que permitieran cumplir dicho propósito. Tal es el caso de la Industria Colombiana de Fertilizantes, creada en 1952 por parte de la Federación Nacional de Cafeteros con el apoyo del gobierno nacional, y se constituyó con un capital inicial de 20 millones de pesos, destacando que su principal finalidad era tecnificar el cultivo y de esta forma, reducir los costos asociados a la producción; casos similares a la Caja de Crédito Agrario y el Instituto de Fomento Industrial (Chalarca, 1998, p. 164)

0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% 70,0% 80,0% 90,0% 100,0%

38,8%

53,8%

68,8%

56,4%

71,2%

80,2%

67,3%

56,8%

42,1%

(40)

34

Sin embargo, y pese al buen momento de la economía cafetera para comienzos de la década, algunos productores tenían un alto nivel de endeudamiento, lo que de una u otra manera ocasionaba que aquellos caficultores vieran mermados sus ingresos impidiéndoles gozar del auge que se estaba presentando en el mercado del café.

Por tal razón, en 1953 la FNC mediante autorización del Decreto 2314 de ese año, autoriza al Fondo Nacional del Café la suscripción de acciones por un valor de 50 millones de pesos en un banco que se denominaría Banco Cafetero18, “que tendría

como objetivo principal financiar la producción, la recolección, el transporte y la explotación del café y de otros productos agrícolas, los directivos de la Federación con su gerente don Manuel Mejía a la cabeza, procedieron a prestar toda su colaboración para organizarlo con miras a que entrara a prestar sus servicios lo

más pronto posible” (Chalarca, 1998, p. 165).

Cabe destacar que, el Banco Cafetero fue concebido bajo una doble estructura, la cual consistía en primer lugar, como un banco de fomento y segundo, atender operaciones corrientes de bancos comerciales; se debe mencionar que, en los siguientes años buscando aumentar su capacidad de cobertura, en 1960 el banco establece su servicio más importante, el del Fondo Rotatorio19.

Asimismo, se destaca la creación en 1852 de la Compañía Agrícola de Seguros creada por la Federación Nacional de Cafeteros con la finalidad de salvaguardar los intereses de la industria cafetera, dado el alto costo de las primas de seguro a cargo de la Federación, y que en muchos de los casos no correspondían a los requerimientos de riesgo y agilidad del trámite que requerían los usuarios; el

18 Chalarca, 1998, p. 165.

(41)

35

capital inicial de esta organización fue cercano a 5 millones de pesos (Chalarca, 1998, p. 161-162).

Las primeras actividades asociadas a la Compañía Agrícola se enfocaron a la protección de incendios, así como el respaldo a los seguros de edificios, bodegas y mercancías en depósito de la Federación; paulatinamente fue ampliando sus servicios a la protección de las operaciones de la Flota Mercante (Chalarca, 1998, p. 163).

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Es importante mencionar que, la producción brasileña de café sufrió una de sus peores afectaciones en sus cultivos como consecuencia de las graves heladas que azotaron al país entre los años 1953-1958, lo cual sumado al aumento de la demanda de productos a inicios de la posguerra favoreció significativamente a la producción nacional, ya que en los años 1954-1956 el país se vio favorecido por las denominadas Bonanzas Cafeteras20, en donde las cotizaciones internacionales del grano fueron de 80 y 74 centavos de dólar la libra respectivamente21, destacando que en el mismo periodo las exportaciones pasaron de 4 a 5 millones de sacos anuales llegando incluso a los 6 millones en 1955, para ubicarse cerca de los 7 millones a finales de dicho decenio (Morales y Pizano, 2007, p. 237; Palacios, 2002, p. 432-433; Junguito y Pizano, 1997, p. 381).

Tabla 3 Indicador de la Economía Cafetera 1940-1996

Años Precio Externo

1940-1953 31.3

1954 80.0

1955 64.6

1956 74.0

1957-1969 45.8

1970-1974 57.1

1975 67.4

1976 144.8

1977-1979 192.3

20

Antes se habían presentado tres Bonanzas, la primera en 1884 seguida en 1895 y 1920, pero no fueron tan significativas.

(42)

36

1980-1984 141.8

1985 148.1

1986 196.7

1987-1989 125.1

1990-1993 82.9

1994 157.3

1995 158.4

1996 131.2

Fuentes: Banco de la República y FNC.

Pese a que durante la bonanza se elevaron las cargas tributarias a los cultivadores, estos lograron que dichos dineros se consignaran directamente al

Fondo Nacional, además de capitalizar la Caja Agraria y el Banco Cafetero. “Este

auge cafetero hizo que el café representara el 80% de las exportaciones totales del país, no obstante la carga tributaria parece haber aumentado en un 8% para el sector entre 1950 y 1960, el gobierno recibió el 50% de los excedentes, cerca de

1.500 millones de pesos” (Márquez, 2005, p. 210).

El contexto económico de la caficultura para aquel tiempo era fundamental en el propósito de consolidar el proceso de sustitución de importaciones, modernizar la estructura comercial y de transportes y la urbanización del territorio colombiano, es decir, el país comenzaba a presentar una alta dependencia con respecto al comportamiento de la producción cafetera en relación al comercio internacional,

destacando que “en 1960-1966 Colombia todavía era el país más cafetero del mundo, seguido de Etiopia, Rwanda, Uganda y Haití” (Geer, citado por Palacios, 2002, p. 434).

(43)

37

que de igual forma afectó de manera directa la cotización internacional del grano (Morales y Pizano, 2007, p. 26, 231, 304).

Por tal razón, y con el fin de mantener los niveles de ingreso y de empleo en las zonas cafeteras se crea el Decreto 080 de 1958, el cual instituyó la denominada

“Retención Cafetera”, la cual consistía en la entrega, sin compensación alguna, de

un porcentaje de café pergamino por cada saco de exportación (Junguito y Pizano, 1997, p. 84, 386). “Dicha retención, que entraba al Fondo Nacional del Café, estaba encaminada a “promover la estabilidad de los precios del café en el exterior

y en el interior del país”. El mismo decreto previó que dichos recursos, destinados

al Fondo Nacional del Café, sirviesen de ayuda “a la financiación de sus compras

de café en el mercado” y “al fortalecimiento de la política cafetera encomendada a

dicho Fondo”” (Junguito y Pizano, 1997, p. 84).

Sin embargo, el impacto y los manejos de la crisis tuvieron gran incidencia sobre la balanza de pagos, además de crear fuertes presiones inflacionarias como consecuencia en ajustes de la tasa de cambio, de la política monetaria, así como del incremento salarial autorizado por el presidente de aquella época, el Doctor Guillermo León Valencia; algunos autores plantean que la medida de retención no tuvo en cuenta los elementos de las dinámicas del mercado.

De otra parte, y teniendo en cuenta la trascendencia del Fondo Nacional para la época, en el año 1959 la Federación con la intención de mejorar su operación y su relación con el caficultor, decide crear las primeras cooperativas de caficultores, las cuales comenzaron a prestar importantes servicios a sus afiliados, entre las que se destacan las compras de café, además de la venta de herramientas e insumos para la producción, como también la comercialización de bienes de la canasta familiar.

(44)

38

caficultores, dado que el descenso en los precios se presentó de manera sostenida durante seis años.

Ante tal afectación, los países productores decidieron tratar de incidir en el mercado, para lo cual en el año 1957 se firma el Pacto de México, el cual no tuvo mayores resultados, a lo que dichos países un año después decidieron organizar un grupo de estudio del café, en el que luego de varias reuniones hasta entrada la década del sesenta y bajo el apoyo de los Estados Unidos como mediador, se firma el denominado Convenio Internacional del Café, acuerdo en el cual 32 países productores y 22 países consumidores, que representaban el 95% de la oferta y demanda respectivamente del grano en ese momento (Morales y Pizano, 2007, p. 286).

Cabe destacar que, la mediación llevada a cabo por Estados Unidos se realiza en el marco del inicio de la política diplomática denominada Alianza para el Progreso, la cual consistía en una serie de beneficios y créditos a los países productores, ubicados principalmente en zonas de la periferia, con el fin de contrarrestar, entre otras, la amenaza de la ideología comunista que en aquel momento comenzaba a popularizarse en América Latina.

En 1963 el Congreso de Colombia aprobó la firma del acuerdo mediante la Ley 5ª del mismo año, entre los puntos a destacar por el convenio se encuentran:

1. Establecer un equilibrio razonable entre la oferta y la demanda sobre bases que aseguren un adecuado abastecimiento de café a los consumidores así como mercaos para los productores a precios equitativos, y que sirve para lograr un ajuste a largo plazo entre la producción y el consumo.

2. Aliviar las dificultades ocasionadas por los gravosos excedentes y las excesivas fluctuaciones de los precios del café en perjuicio de los intereses de productores y consumidores.

3. Contribuir al desarrollo de los recursos productivos y a la promoción y mantenimiento del nivel de empleo e ingreso en los países miembros para ayudar así a lograr salarios justos, un nivel de vida más elevado y mejores condiciones de trabajo.

4. Ayudar a ampliar la capacidad adquisitiva de los países exportadores de café, mediante el mantenimiento de los precios a niveles justos y el aumento del consumo.

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6. En general estimular la colaboración internacional respecto de los problemas mundiales del café, reconociendo la relación que existe entre el comercio cafetero y la estabilidad económica de los mercados para los productos industriales. (Chalarca, 1998, p. 94-95)

Teniendo en cuenta los compromisos adquiridos con la firma del Convenio Internacional del Café, en 1965 la Federación decide crear los almacenes generales de depósito de café S.A “Almacafé”, el cual nace como sociedad anónima e independiente de la Federación, y en la cual tenían acciones la Compañía Agrícola de Seguros y la Flota Mercante Grancolombiana (Márquez, 2005, p. 134-135). Si bien es cierto que, desde su creación la Federación venía

prestando el servicio de almacenaje de café, con el fin de “recibir a los caficultores

el café en consignación, es decir, se les recibía el producto y se negociaba a precios de futuro, de acuerdo con las condiciones del precio interno, sistema que

aún prevalece” (Márquez, 2005, p. 134).

Dicho servicio, a mediados de la década del sesenta era prestado por cerca de 44 sedes con 206 agencias de compra y 48 bodegas22, por lo que con la creación de Almacafé como sociedad anónima, ésta decide tomar las bodegas y almacenes previamente constituidos; en general, Almacafé controla el proceso de exportación de café además, de controlar las trilladoras particulares, así como de revisar la calidad del café comercializado por exportadores (Chalarca, 1998, p. 167-168).

Hasta ese momento,la Federación logró consolidar su capacidad de operación en el mercado de café colombiano, mediante el manejo de una gran cantidad de recursos producto de las exportaciones, además del manejo de monopolios institucionalizados, como lo son tal como plantea Palacios (2002), “el de las estadísticas internas de producción, movilización y exportación de café que acomoda conforme a sus necesidades comerciales” (p. 436).

Haciendo mención al Convenio Internacional del Café, cabe destacar que de allí surgió la Organización Internacional del Café (OIC), cuya principal función era regular el mercado internacional, mediante la protección de los precios del café

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Tabla 1 Producción de Café en Colombia, 1853-1930 (Miles de sacos de 60 kilos)
Tabla 3 Indicador de la Economía Cafetera 1940-1996
Tabla 4 Balance Mundial del Café 1955-1981
Tabla 5 Las relaciones entre las instituciones políticas y los actores según ciertos enfoques Neo institucionalistas
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