LA PERSONA HUMANA
Análisis de las pasiones y virtudes
Carta a una sobrina:
En mi anterior carta te expuse unas ideas sobre cómo trabajan tu inteligencia y tu voluntad y cómo
influye su educación en el ejercicio de tu libertad y en la formación de tu carácter
1. Ahora deseo explicarte
el importante papel de tus virtudes y su relación con las pasiones. Ten paciencia y pon atención.
Las pasiones
Mi primer problema es poder decidir que incluyo en este concepto, pues dependiendo del autor las equipara
o asemeja con la afectividad, las motivaciones, los instintos, los impulsos, los estados de ánimo, las
emociones, las necesidades...
2No importa, no es un manual
3, las voy a tomar en su sentido más amplio
4.
Lo importante ahora es considerar que descansan en los apetitos
5, son transeúntes -a diferencia de los
hábitos-, y en sí son indiferentes, es decir serán buenas o malas según el uso que hagas de ellas y según
estén o no controladas por tu razón y tu voluntad
6En la vida diaria son importantísimas
7, pero tienes que aprender a usarlas bien
8sin caer en ninguno de los
dos errores comunes: ignorarlas hasta el desprecio
9o quedar sometida por ellas.
10Algunas personas"
1
La persona humana: Análisis de la inteligencia y la voluntad. Vida y Familia. 2
«Las pasiones humanas son un misterio, y a los niños les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas. Hay hombres que se juegan la vida por subir una montaña. Nadie, ni siquiera ellos, pueden explicar realmente por qué. Otros se arruinan por conquistar un corazón de otra persona que no quiere saber nada de ellos. Otros se destruyen a sí mismos por no saber resistir los placeres de la mesa... o de la botella. Algunos pierden cuanto tiene para ganar en un juego de azar, o lo sacrifican todo a una idea fija que jamás podrá realizarse. Unos cuantos creen que sólo serán felices en algún lugar distinto, y recorren el mundo durante toda su vida. Y unos pocos no descansan hasta que consiguen ser poderosos». Michael Ende, La historia interminable.
3
Te presento un pequeño esquema sacado de un manual cualquiera. "Hay pasiones que residen en el apetito concupiscible y su función es movernos hacia la búsqueda del placer. La que surge ante un bien se llama amor; deseo si ese bien esté ausente; y gozo si está presente. Respecto a un mal, nace el odio; que será aversión sí está ausente; y tristeza si está presente. Las pasiones del apetito irascible buscan eliminar los obstáculos que se presenten al tratar de conseguir ese placer. Respecto a un bien ausente difícil de evitar, nace la esperanza o la desesperación. Respecto a un mal ausente difícil de evitar, la audacia o el temor. Y con relación a un mal ausente imposible de evitar: la ira". Insisto, son amor, odio, ira, audacia, etc., pasionales, es decir, sin valor moral en si mismas. Serán buenas o malas en función de los actos que después realicemos, no de lo que sentimos.
4
«Pasión es la reacción procedente del apetito sensitivo que atrae al hombre hacia un bien o que le aleja de un mal percibido por los sentidos». J. fía/mes. Esta definición nos puede servir.
5
Según a qué potencia correspondan habrá distintas clases de apetitos; al entendimiento corresponde el apetito intelectual, llamado voluntad; a los sentidos corresponden los apetitos sensitivos. El apetito sensitivo es el impulsor de las pasiones y, por medio de la potencia motriz, la pasión se refleja en los movimientos corporales y reacciones orgánicas. (Explicación compleja de algún filósofo...)
6
«Las pasiones son sentimientos captados por la inteligencia y queridos o rechazados por la voluntad, por eso deben ser regulados por la razón». GabrielaTejeda.
7
«Las pasiones no son sólo impulso, fuerza que facilita la conducta. Gracias a su carácter reactivo, de resonancia afectiva, el mundo que nos rodea no es algo amorfo, indiferente, neutro. Las pasiones descubren su valor, siempre parcial y concreto, pero valor al fin y al cabo. Las pasiones colorean los objetos que llegan a la conciencia con una determinada carga de atracción o repulsión, de placer o displacer. Las pasiones hacen que el mundo que nos rodea no sea una pantalla bidimensional, amorfa; introducen la tercera dimensión, el relieve, la profundidad; consiguen que unas realidades resulten más cálidas que otras, más personales y cercanas». Ignacio Carrasco.
8
«El hombre, al comprender las pasiones, deja de ser su esclavo». J. Cruz. 9
pretenden ignorarlas, pues piensan que toda pasión es mala, que nacen como impulsos contrarios a la
razón. Para estos aparecen como «enfermedades del alma»; muy cercanas a los instintos, pero con mayor
intensidad
11. Al despreciar las pasiones, sólo les queda una razón sin afecto. Es la ética del deber, de
prohibiciones, de normas.
En el lado opuesto están los románticos que dan primacía a lo que sienten, y viven un sentimentalismo
irracional
12, en el que sus pasiones acaparan toda la actividad de, su inteligencia, centrándose sólo en el
objeto de la pasión.
13’ Son personas esclavizadas, pudiendo llegar a vivir -y a morir inútilmente- por la meta
dictada por sus pasiones
14. Con frecuencia a estas personas más que el objeto de la pasión, muchas veces
lo que les atrae es la propia pasión, sentir lo que sienten
15. Es importante que eduques tus pasiones
16-nunca las suprimas
17- para aprovechar todo el potencial que suponen a la hora de actuar
18. En ia persona
no existe una acción puramente racional y voluntaria, en la que no haya intervenido algún componente
pasional o afectivo, hasta el "voluntarista" siente feo muchas veces. Las pasiones son tu mejor motor, un
estupendo estímulo a la hora de actuar
19. Una pasión puede activar tu inteligencia y ayudarte a realizar
verdaderos prodigios de ingenio para conseguir ese fin pasional
20. Se trata de aprender a servirte de ellas
21,
pero siempre diferenciando cuando ese amor -afecto- que te presentan es bueno y conveniente para ti, o
malo decidiendo tú si le haces caso o la rechazas.
También es bueno aprender a barajar tus sentimientos en tu propio beneficio. Si los entrenamientos de un
deporte te molestan -sentimiento de odio, molestia-, has de saber traer a tu mente
22otro afecto contrario y
mayor: la ilusión de ganar el próximo partido
23.
Pero ¿actuar apasionadamente resta mérito o valor a un acto? Claro que no. Tanto Dios como las personas
valoramos lo que hacen por nosotros y el amor que se pone, amor que se manifiesta en la voluntad y en los
hechos. Si supuso más o menos esfuerzo no indica mucho
24¿Como me afecta a mí eso que siento? En la
10
«Todo cuanto hacía, lo hacía con pasión, fuera algo correcto o equivocado». S. Hahn, Roma, dulce hogar. 11
Encabezan este error los estoicos.
12
«Las pasiones son fuerzas, dioses, bestezuelas que desde fuera nos atan. Así las emociones nos ahogan, zarandean, hunden, inflaman. Incluso un sentimiento pacifico como la calma nos invade. Nadie elige su amor, ni su odio, ni su envidia, y sin embargo nos identificamos con ellos, son lo más íntimo, espontáneo, propio». José Antonio Marina.
13
« ¿Yo? Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo y a Melibea amo», afirma el enamorado Calisto. Fernando Rojas, La Celestina.
14
Como sufrieron Bécquer, Lara, Mozart, etc.
15
«Tenemos que superar el interés que se despierta en nosotros ante los sentimientos, pues no son ellos los que nos deben interesar, sino la información que esos sentimientos -como órganos- nos proporcionan. Por ello, con frecuencia el interés del inmaduro revierte sobre el propio sentir, deteniéndose en él morosamente, en vez de examinar el afecto presentado». José
Antonio Marina.
La jovencita que avisa a sus amigas que está enamorada, y estas -en vez de preguntarla quien es el joven, que hace, etc.- quieren saber cómo se siente, si está satisfecha con ese afecto, etc. O la inmadurez de muchos "Juan Tenorio", más atentos a la conquista que a la mujer. No presumen de su amor, sino de la pasión alcanzada. ¿Hombres o sementales?
16
«La razón sin afecto es absolutamente paralitica, y el afecto sin razón es completamente ciego». José Antonio Marina 17
«Que nuestros afectos no nos den la muerte, pero que tampoco mueran». C.S. Lewis, Los cuatro amores. 18
«Las pasiones son ciegas, hay que aprender a darles ia dirección conveniente y aprovechar su potencia». J. Balines. 19
Casi como la zanahoria ante el burro, pero sin burro. (?)
20
No hay Odisea sin pasión por Penélope; ni guerra de Troya sin rapto de Helena.
21
No las confundas con la rutina. El acto rutinario está más cerca del acto reflejo-acostumbramiento, inercia-, mientras que en el pasional, la voluntad desea esa acción, y con el mínimo esfuerzo lo obtiene -impulso, fuerza que facilita-. Que diferente es el beso rutinario del afectivo -movido por el amor pasión-, aunque externamente puedan parecerse.
22
«Hay sentimientos idiotas y sentimientos inteligentes. Todo sentimiento, incluso el amor puede ser perjudicial si es estúpido. A sentir bien se aprende como se aprende a tocar el violín. Los sentimientos son educables». José Antonio Marina. 23
Si esto tampoco te ayuda, sigue buscando hasta que encuentres un motivo que te arrastre: alcanzar mejor condición física; ganar a la envidiosa de tu prima; el aplau'so de mamá, saber que entre el público estará aquel joven al que quieres impresionar. No importa, barájalos hasta que descubras cual es el que en ese momento te arrastra con mayor fuerza que los sentimientos negativos. Entonces, como si fuesen teclas de un piano, podrás presionar aquella pasión que te impulsará a realizar tu objetivo con el mínimo de esfuerzo.
24
vida, todo lo que conozcas o hagas, te deja un difuso sentimiento de agrado o desagrado. Y siempre
soñarás con un sentimiento lejano y perfecto: la felicidad. Pero esta, en cierta manera, es independiente de
tu voluntad, porque la alegría no responde automáticamente a tu llamada, ni la tristeza te pide permiso para
entrar.
En la medida que aprendas a educar, dominar y barajar tus pasiones, podrás realizar muchas más
acciones, con menos esfuerzo y ejerciendo toda tu libertad. ¿Y cómo lo consigo? Espera, faltan las
virtudes, ahora llegamos a ellas. Antes quiero insistir en el gran error del sentimentalismo, causante de
tantas desgracias inventadas en muchas personas.
Un defecto llamado sentimentalismo.
No se presenta cuando las pasiones están muy desarrolladas
25, sino cuando parece que son ellas quienes
deciden la actuación de la persona. Los sentidos y las pasiones deben informar a la inteligencia y esta es
quien "ordena"
26la conducta conveniente. Así los sentidos te informan quien es la persona que se acerca a
ti: una conocida o desconocida, la suegra, el esposo, una amiga, etc. Las pasiones te informan de la
atracción que sientes por esa persona o la repulsa que ella te causa. Esta información es enviada a la
inteligencia quien debe decidir la conducta a seguir: controlar ese afecto -amor por esa persona- y no
lanzarte a sus brazos o bien permitir a esa pasión que manifieste su amor
27y en qué medida debes dejarla
suelta
28. Ó al contrario, debes silenciar ese desagrado que sientes -odio por esa persona- y sonreír
amablemente
29.
Es la inteligencia quien decide el comportamiento oportuno en cada momento, una vez oídos a los sentidos
y a las pasiones. Debe oírlos, pues es información, pero solamente eso: información
30. Cuando la persona
se ve arrastrada por esta información, sin analizarla previamente o sin poder resistirse a ella, esa persona
no puede ejercer su libertad, es manipulada por sus sentimientos, es lo que se denomina el
sentimentalismo
31. Sin embargo, te encontrarás con muchas amigas que plantean su vida desde los
sentimientos
32.
Me gusta definir el amor como atracción involuntaria hacia una persona y voluntaria aceptación de esa
atracción
33, es decir, las pasiones nos llevan a amar a esa persona, y la inteligencia decide aceptar esa
atracción. Sólo con esa pasión previa llegaremos a amar, y mientras esa atracción se mantenga, el ejercicio
de ese amor será más fácil y más completo
34.
católico tibio? Dios nos crea con pasiones para que le amemos apasionadamente. Lo resume Ignacio Carrasco magistralmente.
25
«Sin ilusión humana, sólo con visión sobrenatural, a lo más que se llega es a perseverar».
Las pasiones son preciosas, necesarias en tu vida. Sin ellas tu amor sería como una sombra gris, aburrida.
26
"Con dominio político, no despótico", aseveran los filósofos.
27
Una persona apasionada es más persona. Diferente a una persona que se deja dominar por sus pasiones.
28
No es lo mismo que encuentres a una buena amiga en una fiesta y corras a abrazarla, que descubrirla mientras pronuncia una conferencia magistral, donde deberás controlarte hasta el final.
29
No confundas la hipocresía con el dominio o control personal. En otra ocasión te hablaré de ella.
30
La mamá con sueño acumulado de varías noches y el bebé llorando la despierta una vez más. Los sentidos la avisan que el bebé necesita su presencia; dentro de ellas siente desagrado. La inteligencia acalla el malestar - odio- que nace en su interior hacia el bebé que no la deja dormir y ordena ir ¡unto a su hijo, al que debe cambiar el pañal e incluso besar cariñosamente.
31
Antes comparaba a las pasiones con los sentidos del alma, el sentimentalismo son sus chismes, no les hagas caso.
32
Escucha los disparatados consejos de Mijares en "El privilegio de amar": «Lo más importante son los sentimientos y lo que no puedes comprar...; di lo que sientas, haz lo que piensas, da lo que tengas, y no te arrepientas...; no te limites por lo que digan, sé lo que quieras, pero sé tú misma...; y si no llega lo que esperabas, no te conformes, jamás te detengas». Con actitud maternal, su esposa añade: «Pero sobre todas las cosas, nunca te olvides de Dios». Espero que el amor entre ellos dos sea algo más estable que sus sentimientos.
33
Cfr. Octavio Paz 34
Las Virtudes: Ayudas para ejercer la libertad
La virtud es el hábito que inclina tus potencias al bien,
35te inclinan y te facilitan, pues te otorgan una mayor
energía para la realización del acto. Nacen de la repetición de actos..., pero no basta la repetida repetición,
pues esta puede dar lugar también a la rutina, al acostumbramiento
36. Estos suelen decantar en reflejos
corpóreos, con una iniciativa pasiva
37. Para que nazca la virtud precisas conocer y amar el bien que se
esconde detrás de tus actos. Así la virtud surge como reiteración de actos interiores
38. Por ello me parece
que sólo las morales son verdaderas virtudes, pues dan valor moral al hombre. Y sólo serán perfectas
cuando están dirigidas por el amor
39. Las virtudes perfeccionan a la persona
40en la práctica del bien moral
propio de su naturaleza humana. Sin llegar a un desprecio de la rutina
41, que nos ayuda muchísimo
42.
Volviendo al croquis, en las páginas anteriores te explicaba como el ejercicio de la libertad en una persona
se debilita -pudiendo llegar a desaparecer- cuando la voluntad o la inteligencia son débiles o están atadas
por el error, el vicio y el egoísmo. O cuando las pasiones están habituadas a decidir por sí mismas
imponiéndose a la inteligencia y la voluntad
43.
También ocurre cuando una pasión es muy fuerte y retener su impulso se te hace enormemente costoso.
44Las virtudes son las riendas que manejan a las pasiones, por ello cuanto más fuertes sean tus pasiones,
más desarrolladas deben estar tus virtudes. Para cada pasión existe una virtud
45. Por medio de ellas la
voluntad, con muy poco esfuerzo, puede ordenar a las pasiones en el sentido que desea y estas
obedecen
46. No se trata de conseguir que las virtudes supriman tus pasiones, ni de que conviertas las
pasiones malas en buenas
47, sino que puedas dirigirlas a tu voluntad, frenando sin esfuerzo
48aquella que
no te conviene, y dejándola libre cuando lo creas oportuno.
49
correctamente revestido, las velas, el incienso, las pausas silenciosas, los cantos, etc., nos emocionan y ayudan a seguir amando a Dios.
35
Muchos repiten que son hábitos buenos, pero su bondad va inmersa en la noción de hábito. Sería como asegurar que subes para arriba, bajas para abajo, una obvia repetición. El vicio no es la repetición de actos malos, sino la corrupción de la virtud. Un violador jamás será virtuoso, por muy bien que viole. Tampoco puedes hablar de un ladrón, un mentiroso o un asesino virtuoso. No confíes en un maestro, un empresario o un político que en su vida privada sea vicioso, pues carece de las necesarias virtudes. No es discriminación, sino conocimiento de la persona.
36
Desde el burócrata que sella -rutinariamente- los papeles que se le presentan, hasta la rutina del aprendiz a pianista mientras ensaya sobre las teclas. Aquel compañero de la secundaria que desde hacía años practicaba con su violín. Su papá le comentó que a los 14 años él decidiría si continuar o no, pero mientras debía asistir a sus clases de música. El día esperado de su cumpleaños recordó la promesa a su papá, metió el violín en su caja, la cerró con llave y ahí sigue.
37
«Que ya es mucho pues, gracias a los hábitos, el hombre no está condenado como Sísifo a empezar constantemente de cero». José Ramón Ayllón, Ética razonada.
38
Poniendo inteligencia y voluntad en ellos, es decir: amor y pasión, amor apasionado.
39
Mi compañero no amaba su violín, y asistía a sus clases sin "querer".
40
El sujeto de la virtud es la persona. Las virtudes descansan en la persona, no en la voluntad o la inteligencia. No existe una voluntad justa, sino una persona justa.
41
¿Recuerdas cuando tenías que pensar qué pié levantar para subir un escalón? Hoy subes las escaleras sin dejar de atender mis explicaciones.
42
«La repetición de actos puede degenerar el hábito en rutina, pero no hay peor rutina de todas que la falta de hábitos». José
María Cabodevilla, El padre del hijo pródigo. 43
Durante un viaje de estudios nos detuvimos en Florencia para admirar la Galería de Uffizi, pero algunos compañeros buscaron una explanada para jugar fútbol..., las pinturas tendrán que esperar otra mejor ocasión.
44
Muchas técnicas, consejos y recetas psicológicas buscan fomentar este sentimentalismo: ante un problema no pienses en él, busca en tu memoria sólo sentimientos bonitos, agradables, relájate, evádete en alguna lectura que te guste...
45
Los moralistas hablan de pecados de omisión, quizá nos ayudaría que enlistasen una relación de "virtudes de omisión".
46
Como hacen los rejoneadores con sus caballos. Estos tienen miedo al toro, prefieren no enfrentarse a sus pitones, pero obedecen a la más leve indicación del jinete. Un buen caballo es aquel que responde siempre a las riendas del amo, para que el rejoneador pueda poner toda su atención en la faena.
47
Las pasiones no tienen moralidad, podrán ser conveniente o no lo que nos proponen en ese momento.
48
Como se frena a un caballo dócil con una leve señal de las riendas, sin tener que luchar contra él.
49
Una persona sin virtudes quedará sometida a sus pasiones, o al menos se agotará cada vez que quiera
controlar a una de ellas.
50Insisto que una virtud no se adquiere por la repetición de actos similares, sino que precisas que tu voluntad
esté presente, que "quieras" hacer lo que haces, que pongas amor en ese acto.
51¿Recuerdas nuestro
asombro el día que vimos explotar en un arranque de cólera a aquella amiga de tu mamá siempre tan
ecuánime y educada? Nunca más le volvió a pasar, y al conocer el motivo de su enfado "incontrolado"
admitimos que tenía razón.
Por ello, toda educación en las virtudes debe ir dirigida a que esa persona quiera querer,
52que busque
amar esos actos que darán origen a la virtud.
53Tu Carácter
Con frecuencia utilizamos esta palabra para referirnos a dos aspectos diferentes. Cada persona nace con
ciertas tendencias, como puedes ver en todo bebé
54-y en los perros-.
55Esta acepción se refiere más
bien a ciertas cualidades innatas.
56Volviendo al croquis, la forma en que una persona coordina las potencias superiores
57con las inferiores
58es propiamente su carácter. A diferencia de la primera acepción, el carácter depende de uno mismo, es
decir, es educable. Los sentimientos, los gustos, las actitudes, etc. forman un conjunto de tendencias que
debes dominar y desarrollar por el ejercicio de tus virtudes quedando sometidas al imperio de tu voluntad,
dando así lugar al buen carácter.
Una persona con buen carácter no es aquella que es pacifica, amigable o simpática de
nacimiento, sino quien ha sabido formar su inteligencia y voluntad, y ha sabido desarrollar de tal modo
las virtudes que siempre tendrá un total dominio de sí misma
59. No es aquella que no se enfada nunca, sino
sólo cuando es necesario
60, siendo capaz de continuar hablando amablemente con las demás personas que
no sean culpables. Que lastima producen esas personas bonachonas incapaces de corregir con energía
darles la dirección y aprovechar su potencia».
50
Que agotador debe ser para una persona apasionada, tener que luchar únicamente con su voluntad cada vez que su pasión le presente una oferta poco oportuna.
51
«La reiteración de los actos va marcando una huella estable en la potencia, en lo que consiste la virtud o el vicio, según sea bueno o malo. No se trata de una cuestión cuantitativa o numérica, sino que es decisiva la intensidad. Cuando más denso es el querer personal, menos actos se requieren para que nazca o se desarrolle un hábito; incluso un solo acto genérico puede engendrar o hacer crecer la virtud o el vicio. No todos los actos aumentan los hábitos: los actos remisos no lo hacen. De todos modos, la repetición constante equivale en alguna manera a un acto más intenso». R. García de Haro & E. Cófreces, Teología Moral Fundamental.
52
Cuantas alumnas que repiten día tras días actos externos dando lugar al acostumbramiento, pero no a la virtud. Bastará que la maestra no esté presente o que hayan salido del colegio para que abandonen "esa buena educación" aprendida, sólo por repetición, en las aulas. Ojalá todas las maestras supiesen esto y enseñasen a sus alumnas a "querer querer".
53
También para amar a otra persona precisas de las virtudes, pues el simple enamoramiento suele acabar en rutina: «¿Por qué ya no me baila un gusano en la tripa, cuando suena el teléfono y escucho su voz?, ¿por qué no me arreglé para la última cita, y no usé su perfume ni me puse tacón? Será que la rutina ha sido más, más fuerte..., se han ido la ilusión y las ganas de verle... Pero me cuesta tanto decirlo a la cara. Aguanto un poco más o lo echamos a suertes.
54
Hay bebés con un carácter amable, sereno..., mientras que otros -para dolor de cabeza de su mamá- gritan, agreden y se pelean ya desde la cuna.
55
Los canófilos aseguran que cada raza posee un carácter propio: el mastín extremeño es noble, valiente, servicial, etc.
56
Es el temperamento con el que todos nacemos, que debemos educar a lo largo de toda nuestra vida.
57
Inteligencia y voluntad.
58
Sentidos y pasiones.
59
Quizá sea este el significado de una recomendación que recoge la Biblia: «El tonto, cuando se ríe, ríe a carcajada suelta, más el varón sabio se sonreirá». Eclesiástico 21,23.
60
cuando es necesario.
Una persona sin carácter podrá ser amable por naturaleza
61, tendrá un natural modo de ser atractivo,
pero nada más
62. Para que haya carácter, debe intervenir la inteligencia y la voluntad. Mientras la de mal
carácter es quien se deja llevar por las tendencias sensibles que se derivan de sus sentidos y pasiones.
63Quiero recordarte un error frecuente en la educación del carácter. Consiste en procurar sustituir los malos
sentimientos por buenos,
64o hacer desaparecer aquellos. Esta persona acabará siendo una sentimental.
65Lo importante es enseñar a esa persona a saber juzgar si ese sentimiento es oportuno o no, y a poder
enfrentarlo,
66y ayudándole para que -por medio de su voluntad- pueda realizar el bien escogido.
67La formación de tu carácter te supondrá una permanente lucha por lograr la estabilidad dentro de lo que de
suyo es inestable, pero lograrás adquirir esa coherencia
68que siempre te recomiendo por tu propio bien y
de los que te rodeamos.
Disculpa la cantidad de información que te envío, pero creo que vale la pena conocer estas ideas. Un
cariñoso abrazo, tu tía.
Alicia Asul.
61
O grosera, o sangrona.
62
No es amable, pues no sabe dejar de serlo cuando la ocasión se presente. Es la falta de carácter. Lo mismo aquella que es grosera o sangrona sin poder dominarse. Como disculpa afirman ser primarias o de carácter primario...
63
La egoísta que simplemente sigue la ley del propio gusto sin ser capaz de sacrificarse cuando el amor lo solicita pero sus sentimientos se oponen. La felicidad que alcanza es débil, cambiante y caprichosa. Más que mal carácter, es mala formación del mismo. Será que nuestra vida ya no es diferente, hacemos lo mismo que el resto de la
gente...», Ella baila sola. Lo echamos a suerte.
64
Hay bebés con un carácter amable, sereno..., mientras que otros -para dolor de cabeza de su mamá- gritan, agreden y se pelean ya desde la cuna.
65
"Que seas un niña de buenos sentimientos", aconsejan muchas mamas, sin pensar que están fomentando en su hija el sentimentalismo, es decir, que se mueva por sus sentimientos. Otra vez el error de querer atribuir moralidad a las pasiones.
66
Algunos moralistas aconsejan evitar las tentaciones de pecado a base de esconderse, de encerrar a las personas en una torre de marfil, tratan a las almas como si fuesen plantas de invernadero. A base de tapar los ojos a la gente no se crean almas santas, sino enseñándolas a vivir dentro del mundo, con la fuerza interior suficiente para rechazar cualquier proposición externa o interna que aparte de Dios.
67
Es decir, pensar bien, querer lo pensado, y poder realizarlo. Que elegancia cuando una persona está triste y sabe comportarse como si estuviese alegre por respeto y cariño a los que le rodean, aún estando triste.
68