México, D. F.
Casa
abierta
al
tiempo
UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA
UNIDAD IZTAPALAPA.
DIVISIóN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES. C O O R D I N A C I ~ N DE SOCIOLOGÍA.
OPINIÓN
P~JBLICA,
MEDIOS DE COMUNICACI~N
ELECCIONES
TESINA
Que para obtener el Grado de Licenciatura en:
SOCIOLOGIA
PRESENTAN
Matrícula: 9332843 I.
Orozco Sinchez Martha AngClica.
Garcia Ayala Juan Many&"-,.
,
Área de concentraci Asesor: Juan José
A
DIOS:Por darnos la vida y ser nuestra piedra angular.
A
NUESTROS PADRES:Que nos guiaron con amor, con ejemplo y mayor orgullo.
A
NUESTROS HERMANOS:Por su apoyo y comprensión
..
A
NUESTRO ASESOR: Juan José Santibáñez Santiago.C6
El pueblo no renuncia
nunca a sus libertades, sino
bajo el engaño de una ilusión.”
INDICE
INTRODUCCIóN
... . . .. ... . _ .CAPITULO
I.
ANTECEDENTES DE LA OPINION PÚE3LECA.l . 1 Origen de la opinión pública.
A)Inglaterra.. . . .. . . ._ . . .
B) Francia _ _ _ _ . . . . _ _ . . . . _ _ . . .. ... .... .. .. ...._...._... . . . _ . . _ _ . . _ _ _ _ . . _ _ _ _
1.2 Crítica al concepto de opinión pública.. ,.. ..,. ... .. ..._...
Hobbes.. . . , . . . Locke ...
Rousseau ...
Marx. . .
Habermas ...
c
- .
. .
Pág. i 9 10 1 1 12 14 1 5CAPITULO
11. PUBLICIDAD,’ OPINION PC~BLICA Y SISTEMAS PARLAMENTARIOS.2.1 Espacio de la opinión pública ... 17
2.2 La publicidad y la opinión pública ... 21
2.3 Opinión pública y partidos políticos (de la discusión
a la manipulaclon).. .... ... .. .. .. .... . . .. .... .. .... .. .. .... ... 25
2.4 Parlamentarismo y Presidencialismo (El debate sobre
el sistema presidencial y el sistema parlamentario) ..._... 33
. r
.
CAPITULO
III. OPINION PUBLICA, MEDIOS DE C O M U N I C A C I ~ N Y PROCESO ELECTORAL.3.1 Concepto de medios de comunicación ... 38
3.2 Historia de Televisa y Televisión Azteca.
Televisa . . . , . . . . , . . . , . . . 41
Television Azteca.. . .. . . .. .. . . .. .. ... .. .. . . .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. _. .. 47 3.3 Las campañas en los noticieros de Televisa y Televisión Azteca.. 5 1 3.4 La publicidad en las campañas políticas . _ _ _ , . . . _ . . . _ _ _ . . . _ _ _ . . . . _ _ _ . . . 59
. .I
3.5 Los actores del proceso político.. .. . . _ . . .. _ . .. .. .. .. .. ., . , , , ,. ~. . 70 3.6 Los debates en Televisión
Segundo debate.. . , . . . , . _ _ , . _ . . . _ . , _ . , . . . . , , , . . . , , . _ . , . . . , . . . , . . , _ . , 3.7 Los cierres de campaña.. . . _ _ _ _ . . . . _ _ _ _ . . . . .. . _ . . . . . _ .. . . ., . . . . .. , .
3.8 Análisis de la Jornada Electoral ...
3.9 Opinión pública, Campañas y Democracia. ...
3.10 Resultados.. . , , , . , ,. . _ ,. _ _ _ _ .. _ _ _ _ . . . . , , . . . , . _ _ _ . . _ _ _ _ . _ _ _ . .. .. .. .. .. .. .. .. . _ . .._ .. . _ .
CONCLUSIONES
ANEXOS
BIBLIOGRAFh
HEMEROGRAFIA
CONFERENCIAS
75
79
83
87 92
96
98
110
112
La historia de la humanidad está llena de ejemplos donde la comunicación ejerce su influencia para favorecer el consenso entre los pueblos y entre los hombres. Tal vez el valor de la comunicación pueda ser representado con el significado de ésta: poner en común.
Al establecer un intercambio de mensajes, la humanidad ha aprendido a dialogar, a resolver sus diferencias. En este sentido, la política también implica una forma de comunicación, aunque por supuesto, tiene características particulares. Sin embargo, la política también se ha constituido como una forma de persuasión, de buscar el convencimiento de las masas y de
-
obtenek el poder siné1 uso de la herza.Por tal razón, a pesar de que' los politólogos atribuyan a su campo de estudio el valor de sustituir el uso de la herza por el' uso de la razón, en la conquista y el ejercicio del poder, es necesario reconocer en la comunicación esta cualidad trascendental en la historia de las sociedades humanas.
A la comunicación política masiva ha de acreditarse el mérito de haber participado en la formación de la sociedad y del Estado, a través de dar significación racional a la naturaleza instintiva de las relaciones, y de estructurar el sentimiento de lo " nacional", gracias a su
posibilidad de transmitir los valores y las creencias que servirán de antecedente a la conducta humana. L a comunicación, por lo tanto, representa por sí sola un instrumento valiosísimo de
control social e inclusive una alternancia magnifica para sustituir al imperio siempre efimero de la violencia de la. mano”.
‘’
Sin embargo, la comunicación no es únicamente la base de los regímenes democráticos. Es conocida la comunicación efectiva que se ha establecido en regímenes fascistas y dictatoriales. Como indica Goebbels “Padre de la propaganda”. “La propaganda es como un convoy en la guerra debe llegar a su objetivo con una fberte protección militar, debe ajustar su velocidad a la de los barcos
lento^."^
Tal vez sea conveniente recordar que el proceso de comunicación implica el intercambio de mensajes. Entonces sería necesario referirnos a esos elementos de la comunicación que representan la persuasión masiva y que se manifiestan a través de la propaganda y de la publicidad.La conquista y el ejercicio del poder se sostienen en elementos de la comunicación que favorecen la legitimidad que otorga la opinión públiéa.
. _ I Cuando los políticos acuden
a
esta forma de comunicación no sólo buscan enterarse de los . problemas comunes, sino tratan de convencer al pueblo sobre la conveniencia de que voten por él. Hay una intima relación entre la oferta política y las expectativas del electorado.En este sentido la campaña electoral ya no se sustenta en la consulta popular exclusivamente, sino en la imagen que a través de los medios de comunicación se ha de transmitir para toda la población, en la compra de espacios de televisión
Pero, este hecho es reflejo de la actual sociedad de masas. El impresionante desarrollo de los medios de comunicación y la efectividad de las formas de publicidad que se han aplicado a través de estos han llevado a la mediatización de la opinión pública.
la Gónzalez Llaca. Edmundo. Teoría \- práctica de la propaganda. Gn.jalbo. P. 19.
El presente trabajo pretende aportar algunos elementos de análisis para interpretar este hecho. Por ello, partimos del análisis de la opinión pública como punto de referencia para considerar la aplicación de la publicidad en la política, concretamente en las pasadas elecciones del año 2000.
México no escapa a este fenómeno por lo que trata en la medida de lo posible- de ejemplificar algunos aspectos delo proceso electoral del 2000, y que pueden representar el inicio de la era de la publicidad política en nuestro país.
Ahora bien uno de los cuestionamientos que surge ¿Qué tanto influyó en la opinión pública a nivel nacional, ver las campañas políticas en el referente la Televisión?, lo mismo saber si tke seducido por las imágenes creadas por las aparentes técnicas más avanzadas de publicidad que trabajaron para vender la imagen del candidato como un producto al consumidor, o si en realidad su Goto fue lo suficientemente razonado sobre las propuesta-. presentad; '"en la búsqueda del'candidato que necesitaban la entidad nacional y ¿Qué h e lo que beneficio al
"
-.
-
triunfador?
CAPITULO I
ANTECEDENTES DE LA OPINIóN PUBLICA
1.1 Origen de la opinión pública.
A)Inglaterra.
B)Francia.
Comenzaremos esta investigación con el surgimiento de la “opinión pública”, así pues, el filósofo Habermas nos muestra que por vez primera se habla de ella en Inglaterra a finales del siglo XVII, y en Francia en el siglo XVIII, como lo indica a continuación:
“A finales del siglo XVII surge el término ingléspublic opinión (opinión pública), y en la segunda mitad del siglo XVIII el término en Francia es opinion publique, ya que anteriormente se hablaba e+n. general de opinión*.’
A)Inglaterra.
“En los años 30s del siglo XVII, Inglaterra padecía una suerte de fiebre panfletaria(fol1etería) con la proliferación de las “hojas de noticias”, piezas impresas, tan estimadas y alentadas por el monarca Jacobo I, hasta que su sucesor, Carlos I las prohibió. En dichas hojas, el debate central era la Utopía de la democracia y el mecanismo político de realización de la felicidad del hombre, vale decir, la estructuración de un sistema político que buscaba cambios profundos en las bases sociales y clamaba una participación más amplia del pueblo en las cuestiones relativas al Estado”.*
Levantada la prohibición en 1638, surgieron las “hojas de polémica”, más ardientes y más
enjundiosas. Esa fue quizá, la época, en que la libertad de Prensa resultó en Inglaterra ilimitada e iniltil en formación de corrientes de opinión, a tal punto que el Estado se vió en la necesidad de contrarrestar los efectos de tan atrevidos como peligrosos escritos. Las campañas oficiales no dieron buenos resultados y la corona tuvo que echar mano de otro de sus recursos: La censura en el año de 1643.
A pesar de su rigidez, la censura tampoco dio resultados satisfactorios, sobrevino
entonces la clausura de todos los medios impresos, menos los oficiales. Todo este proceso desembocó en la Revolución de 1648, con una opinión pública que se dejaba sentir y dejaba caer el peso de su presencia fisica en la Cámara de los Comunes, a partir de la Gloriosa Revolución de 1688.
.*
-
-Pera_las deas-revolucionarias no obedecían .sólo .+-los medios y formas comunicativas-- propiamente ingleses, sino también a las informaciones procedentes del resto del Continente europeo: Noticias, textos y cartas, profusamente difundidos en la isla. Las corrientes de opinión se formaban en los famosos cafés londinenses donde se producíanlargos e interesantes debates alrededor de toda la información recibida tanto de dentro como de fuera del país. Todo este movimiento habría de influir después, en los pensadores franceses.
práctica, la asamblea de estamentos se transforma en un Parlamento moderno, proceso de remoción que, evidentemente, se desarrolla a lo largo de todo el ~ i g l o ” . ~
En 1785 el público políticamente raciocinante es indirectamente reconocido en su función de crítica por un discurso de Fox4ante la Cámara de los Comunes. Por vez primera se habla en el Parlamento de public opinion en el estricto sentido. Fox habla mirando al público, ellos, los sujetos de la opinión pública, no estarán ya por mucho tiempo excluidos de las discusiones parlamentarias. El absolutismo parlamentario se ve obligado a ceder
paulatinamente su soberanía. Tampoco se habla de censo de personas, ni mucho menos de la opinión vulgar o común. Public opinion se dice ahora; ella se forma en la discusión pública; luego de que el público, por medio de la educación y la información, haya sido puesto en condieiones de formarse una opinión fundada; de ahí nace la máxima foxiafia de ofrecer al público los medios adecuados para formarse una opinión.
Durante las .cuatro décadas siguientes la discusión se traslada a la ampliación del derecho a voto; finalmente, dos aiíos después de la Revolución de julio, se aprueba el proyecto de ley de Reforma que revisaba la obsoleta distribución de las circunscripciones electorales, y se reconoce también ahora a la multiplicada clase media, de la que se reclutaba a la masa del publico raciocinante, el derecho a la cogestión política: de los por entonces cerca de 24 millones de habitantes podían votar ahora casi un millón. Las condiciones necesarias para la transitoria eran de un gobierno por opinión pública fue completada en 1834 con el llamado Manifiesto de Peel, por vez primera publicaba un partido su programa electoral. La opinión pública se forma en la disputa argumenta1 alrededor de un asunto, no
’ Ibid. Pág.94
criticamente en el apoyo o rechazo- plebiscitaria e ingenuamente manipulados-, apoyados en el sentido comun, de personas.
Francia.
En Francia, la palabra opinión surge a mediados del siglo XVIII, en la transición del mercantilismo al liberalismo.”Opinión pública es el resultado ilustrado de la reflexión común y pública sobre los fundamentos del orden social; ella resume las leyes naturales de
C.’
c.
C‘También nace un público políticamente racionante, pero no logra institucionalizar
o
~~ ; j5.. I efectivamente sus impulsos politicos antes de la Revolución, Edmundo Burke ya antes de la
5;
:im - 2
2 5
. . Revolución Francesa, de la que luego habría de convertirse en refinado crítico, había
cf
h. ,
establecido las diferenciaciones oportunas. La determinación, poco clara desde el punto de
E
! 3, vista del Estado de derecho, de la opinión pública como órgano y vehículo de la i- omnipotencia (o soberanía) no deja, en cambio, duda alguna respecto del concepto de esa general opinión. L a opinión del público racionante no es ya simple opinión, no coincide con la mera inclinación, sino con las reflexiones privadas acerca de los asuntos públicos y con la discusión pública de éstos. No tardó la general opinión de Burke, por paralelismo con espíritu público (public spirit), en tomar el nombre depublic opinion.
“En Francia, aparece la palabra correspondiente a mediados de siglo; pero la significación apenas variaba respecto de opinión. Opinion publique equivale a la opinión del pueblo
portada por la tradición y el buen sentido, así en la reivindicación crítico-cultural que Rousseau hace de su naturalidad, como en el intento antiideológico que los enciclopedistas hacen por disolverla. Solo cuando, con los fisiócratas, es imputada al público ilustrado; toma la opinion publique la estricta significación de una opinión que, por medio de la discusión crítica en la publicidad, acaba por destilar la opinión verdadera”.‘
Rivadeneira nos menciona cuatro antecedentes básicos en el proceso político de la Revolución Francesa:
a) Ideológico. b) Social.
c) Económico y d) Político.
Cada uno de éstos tiene una innagotable connotación en el desarrollo de la opinión
pública francesa prerrevolucionaria.
-.”
- c-A)Lo ideológico, se difunde.de ideas, a través de libros, cartas, semanarios, discusiones grupales controversias y discursos en los cafés y salones, fomentaban ‘opinión a la
. .
medida y con las características del momento, y no cabe otro análisis de esa opinión que no sea dentro de¡ contexto histórico. Como producto de un conjunto de factores psicosociales y políticos. B)Lo social, sirve de base a las críticas, planteamientos y demandas realizadas también públicamente. C)Lo Económico, genera la motivación inmediata, pero esa motivación no es modificable de cohesión, sin que previamente se extiendan y asimilen conceptos colectivos acerca de las causas y efectos de la debilitación general. D)En lo político, juegan los intereses de la burguesía y el descontento de algunas opiniones de la nobleza; el estado de descontento, la imagen de
injusticia social en las clases bajas y otros factores. Todo esto, proyectado y convertido en letras de molde, reafirma las expectativas de los miles de ciudadanos y sirve a las publicaciones como instrumentos, como espejo de autoafirmación de la legitimidad de la causa perseguida”.’
Con respecto a la presión que ejerció la opinión pública francesa en el periodo prerrevolucionario no debe olvidarse la importancia de los folletos, de la propaganda en general explosiva, agresiva en su estilo.
Por último, los rasgos distintivos de la opinión pública en la Francia del siglo XVIII pueden describirse de la siguiente manera:
Antes de la Revolución: Medios de comunicación verbales y escritos; entre los -primeros, son de notable f .importancia los salones donde se reunían hombres y mujeres .
intelectuales cultores del “libre pensamiento”.
“Durante la segunda mitad del siglo XVIII, en los salones gobernaba la opinión en París m i s efectivamente que la Corte”.8Entre los medios impresos, algunos periódicos especialmente los fundados por Mirabeau y Marat; paralelamente, folletos, volantes, cartas y documentos que circulaban profusamente dentro de los salones nutrían los debates con temas candentes.
Durante y después de la Revolución: medios impresos masivos, fueron los más poderosos formadores de opinión. Simultáneamente, los debates en la Asamblea y las convenciones, como medios orales.
La opinión pública, surge, pues, como resultado de un proceso largamente gestado, de contenido político y así la describieron en su turno Hobbes, Rousseau y otros, como un producto de factores psicosociales y políticos, económicos, ideológicos canalizados, percibidos y difundidos en todas las formas comunicativas conocidas en aquellos tiempos y que trataremos de explicar en el apartado 1.2 sobre la crítica del concepto de opinión pública.
Después de este bosquejo histórico podemos decir que, en México también se habla de opinión pública, pero como veremos más adelante esta opinión pública se presenta deformada y manipulada por el Estado, esto es posible, a través de los medios de comunicación, y la publicidad que ellos mismos crean logrando que el sujeto de la opinión pública la consuma como si fuera un producto.
*it*.
-
- " - ~- ""_"1.2 Crítica al concepto de opinión publica.
En este apartado se habla de autores que se han interesado a través de la historia en el concepto de la "Opinión pública". Para ello se explican las anotaciones de estos autores, desde : Thomas Hobbes, del periodo de la Ilustración, como J.J. Rousseau, J. Locke, hasta llegar al concepto moderno de la opinión pública con Mam y Habermas.
Según la Real Academia Española, la primera aceptación de opinión es: “concepto o parecer que se forma de una cosa cuestionable; fama o concepto en que se tiene a una personalo cosa”.
“ Pública procede también del latín publicus, que significa “notoria”, patente, manifiesta, vista o sabida por todos”.’
Pero veamos cuál es el concepto en los siguientes autores.
La Ilustración.
Uno de los filósofos más importantes de la época, fue Thomas, Hobbes quién
abandonó el concepto de Derecho divino de los reyes y manifestó l a idea del principio de la soberanía del Estado. Esta idea fue de gran importancia en el periodo *mercantilist;. Puesto que su base era individualista; además se caracterizó por ser uno
c
’ de los filósofos que apoyaba dicha teoría, todo ello, reflejado en su obra “El Levinthcin ”.
“Hobbes observa con su ejemplo diferenciador entre la práctica religiosa y la privada, que la práctica pública es aquella que la nación realiza como una sola persona””
El autor consigue una lograda mediación, al identificar “conciencie” que significa a la vez, conciencia y opinión, de ahí que el hombre racional tuviera conciencia y a la vez opinión. Hobbes consigue una lograda mediación al identificar conciencie que significa a la vez conciencia (Bewustsein) y conciencia (Gewissen) y opinión.
Hobbes define la “cadena de opiniones” que va de la faith (creencia) al judgement. Busca la nivelación de todos los actos del creer, del juzgar y del imaginar en la esfera
.
“Ibid. Pág. 69.
I O
del “ opinar”. Tampoco es la “conciencia nada más que el juicio y la opinión convenida
.
del hokbre”.”La Ilustración, como movimiento cultural, dio continuidad al Renacimiento, de tal forma que se erigió como un acontecimiento cultural que tuvo gran confianza en la razón, y criticó las instituciones tradicionales, además, durante este período se dio gran
difusión al saber, por lo que la sociedad civil, era más preparada y tenía más criterio
para expresar sus opiniones respecto de los temas importantes, como la política y la economía.
Dados los cambios políticos y sociales, durante esta época, el hombre al considerarse como ser racional, tiene el acceso a la libertad de expresión ahora, tiene la capacidad racionante y discursiva que le permita lograr, a través del uso de dichas facultades,
e.*-
-
- -aqttella wrdad que an’tes, estaba reservada a‘la auraridad divina o la revelación.” -
“De este modo, aquella opinión pública que dentro de la conceptuación iluminista del siglo XVIII, era interpretada como la expresión de un proceso racional y reflexivo capaz de alcanzar la verdad objetiva, se concibe por el marxismo como la expresión de una particular visión del mundo cuya verdad no depende ya de la racionalidad del proceso discursivo del cual fue alcanzada, sino de la particular posición en que se encuentra, dentro de la dinámica histórica”.’2
Por otra parte, Locke sostuvo que: “La opinión es un criterio, dentro de una trilogía, con la que el hombre juzga sus actos y los de otros. Dicha tema esta formada por la ley divina, la ley civil y la ley de la ~ p i n i ó n ” . ’ ~
I
I I
Habermas, op. cit. Pág.125.
“Ibid. Pág. 106.
Locke da gran importancia a la ley de la opinión, al mencionar que la opinión, es la
idea que uno tiene de los demás. Sin embargo, este tipo de opinión, no puede considerarse de indole público, ya que no surge de la discusión pública, sino de la opinión individual, a pesar de la importancia que le da Locke a este tipo de opinión, no deja de considerar al tipo de opinión que pueda generarse de las discusiones públicas.
Locke restaura la significación originaria de opinión: la idea de que uno tiene de los demás. Por otra parte, ha sido perfeccionada esa opinión del inadmisible sentido de mero opinar, de apariencia externa, engañosa: La ley de opinión es también designada, como verdadera mesura de virtud y vicio que es, por ley filosófica.
Habermas nos explica que sigue faltando aún el adjetivo public, law of opinion no
alude de ningún modo, a una ley de la opinión pública; pues ni surge opinión de la discusión pública (consigue antes bien su obligatoriedad, pero un secreto y t k i t o
, consentimiento), ni tiene modo alguno de influir en las leyes del Estado puesto que está basada “en el consentimiento de los hombres particulares, sin suficiente autoridad para elaborar una ley”.’4 Con todo, opinión mantiene en Locke, gracias a la identificación
. .
con consciencia, una posición valiosa que la rescata de la conexión, polémicamente devaluada, con el pure prejudice, (puro prejuicio; en francés sigue teniendo a la opinión como prisionera.)
Otro autor, del mismo período histórico, que hace referencia a la opinión pública es J.J. Rousseau, en su obra “El contrato social”.Aquí el autor explica el concepto de
“pacto social”, donde la voluntad general se socializa y se funde con otro general. Esta Obra constituye la semilla ideológica de Revolución Francesa que tomó de éI varios postulados fundamentales.
I4
Quién argumenta la autodeterminación democrática del público, liga la voluntad
general a una opinión ‘)publique ”, que coincide con la opinión espontánea, sin reflexión, con la opinión en sus disposiciones hechas públicas.
“La voluntad general, garantía de un Estado de naturaleza restaurado bajo las condiciones de un Estado de sociedad, brota más bien como una especie de instinto de la humanidad, del Estado de naturaleza y penetra salvadoramente de esta forma, en el Estado de ~ociedad”.’~”La opinión pública es la clase de ley cuyo censor es el ministro”.“ Rousseau identifica a la opinión pública, con los prejuicios sociales, y
aconseja a quienes dictan las leyes que conozcan el arte de dirigir las opiniones de los hombres. Este autor, ubica a l a opinión pública, en el contexto social y político que conocemos.
E s preciso’ rescatar que ‘en el discurso sobre las Artes y las ciencias, Rousseau ya
. . incluye por vez primera el término opinión publique, luego que’se diera el transito de .
opinión a opinión pública a travks de lo que en Inglaterra se conocía como espíritu público (public spirit) en 1793.
El Capitalismo
El surgimiento del Capitalismo fue un proceso lento, que comenzó con la acumulación originaria del capital, esto significa que es la acumulación anterior al
desarrollo, en manos de l a burguesía.
l 5 Ibid. Pág. 13 1.
Así pues podemos hablar en este período de Man<, éI se refirió a “la opinión pública
denuncidndola como falsa consciencia: ella se oculta a sí misma su carácter de máscara del interés de l a clase burguesa”.”
Con el desarrollo del Capitalismo, la esfera de trabajo y la división entre lo público y
privado, a lo largo del desarrollo histórico, ha de irse esfumando. Agrega que el Estado, va perdiendo su carácter de público, (en el sentido sociológico) en la medida en que se va convirtiendo en un estado empresario. Nos dice que las medidas preventivas de seguridad social, son cada vez mas responsabilidad del Estado que del ámbito privado. Así mismo, la función política de las personas privadas en la opinión pública se hace cada vez más evidente.
Falsa consciencia, espíritu público o ley de opinión, nos queda claro en tanto que %pinick es compartida por la generalidad de la población, cuanci73eTace c “min se ’transforma en pública. La opinión pública no es la suma de las opiniones individuales,
sino una “actitud de una porción importante de una población con respecto de una
. .
determinada proposición que se apoya en un mínimo de pruebas reales y que supone cierto grado de reflexión, análisis y razonamiento”.’*
En este campo de lo público, el poder se mantiene como factor de representación de la opinión. De hecho, quienes ejercen el poder público se sostienen en é1- en parte- con el favor de la opinión pública. En esta perspectiva, tendríamos que reconocer en la publicidad, y en la opinión pública instrumentos de influencia; pero esto lo veremos más adelante en el capítulo 11, por lo pronto, finalizaremos con el concepto de Habermas, éI dice: “Opinión pública” significa cosas distintas según se contemple como
17
18 Habeltnas, op. cit. Pág. 171.
una instancia crítica con relación a la notoriedad pública normativamente licitada del
ejercicio del poder político y social, o como una instancia receptiva, con relación a la notoriedad pública, “representativa” o manipulativamente divulgada, de personas e
instituciones, de bienes de consumo y de
programa^".'^
Podemos hablar de ámbitos formales e informales de comunicación, existe también la raramente establecida relación entre la publicística raciocinante y aquellas personas individualizadas que intentan todavía formarse literariamente su opinión- una opinión
capaz de publicidad, pero realmente no pública-.
L a conexión comunicativa de un público raciocinante constituido por personas privadas ha sido cortada; la opinión pública que surgía de esa conexión ha sido en parte descompuesta en opiniones informales de personas privadas sin público; y en parte en -opiniones formales de-las. instituciones publicisticamente activas. El público no está ya
solicitado a través de la comunicación pública, sino que a través de la comunicación de las opiniones públicamente manifestadas, el público de las personas privadas no organizadas es por la notoriedad pública “representativa” o manipulativamente desarrollada.
En cambio, una opinión pública en el sentido estricto de la palabra sólo puede producirse en la medida en que los dos ámbitos comunicativos sean mediados por el ámbito de la notoriedad pública crítica. Una tal mediación sólo es hoy posible, evidentemente, en una magnitud sociológicamente relevante, por la vía de la participación de las personas privadas en un proceso de comunicación formal conducido a través de la publicidad interna a las organizaciones. Una minoría de las
I9
personas privadas pertenece, efectivamente, ya a los partidos políticos y a las
.
asociaciones públicas en calidad de miembros.En la medida en que esas organizaciones se doten de publicidad interna no solo al
nivel de los funcionarios y managers, sino a todos los niveles, existirá la posibilidad de
, políticas de las
que se establezca una correspondencia recíproca entre las opiniones personas privadas y aquella opinión casi pública.
Esta situación, para una teoría sociológica de la opinión púb llica, es de una importancia decisiva, porque proporciona los críterios para juzgar no una dimensión que es la única en la que la opinión pública puede formarse en las condiciones de una democracia de masas constituida por el Estado Social.
Habermas concluye: “Que una opinión pública- no sólo puede definirse
*1-
- -
amparativamente. -El grado de publicidad de un.*ppinión se mide según provenga de“-la publicidad interna a un público compuesto por miembros de organizaciones; y también por la magnitud que alcance la comunicación entre una publicidad interna a las
organizaciones y una publicidad externa, formada en el tráfico publicitario vehículado por los medios de comunicación de masas, entre las organizaciones sociales y las instituciones
CAPITULO I1
PUBLICIDAD, OPINIÓN PUBLICA Y SISTEMAS PARLAMENTARIOS.
2.1 Espacio de la opinión pública.
Para un mejor entendimiento del concepto y el alcance de la opinión pública, consideramos necesario analizar el espacio donde ésta se gesta y se desarrolla. Para esto nos apoyaremos en conceptos claves mencionados por Habermas J. En su análisis del espacio de la opinión pública, conceptos como son la argumentación, el poder comunicativo y el lenguaje ordinario entre otros; de este modo, “en la idea de la conformación del espacio público confluyen varias teorías que son mencionadas por
‘Habemas”.”
-
. Sobre el concepto “espacio de opinión pública” elaborado por Habermas, el autor lo . . define como “una estructura de comunicación que a través de la base que para ella representa la sociedad civil, queda enraizada en el mundo cotidiano”.22
Una de las características propias de los espacios de opinión pública son los contextos informales de comunicación- la comunicación es de gran importancia en todo espacio de opinión-, de los espacios públicos ciudadanos, estos también tienen
capacidad de influencia pública, es decir, estos espacios de opinión autónomos y capaces de tener resonancia en la opinión pública, otras de sus características es la espontaneidad.
.
’’
Habermas; JLacticidad Y Validez (sobre el Derecho y Estado Democrático.) Editorial Trotta, 1998. Pág.408.
” Ibid. Pág. 436.
De este modo, los espacios de opinión pública se reproducen a través de la acción comunicativa,. En este sentido, la opinión pública funciona como una red para la comunicación de contenidos, - provenientes de los espacios de opinión- y toma de postura, respecto a determinadas problemáticas de interés común, esto con el 'poyo del consenso como medio para fijar diferencias y disentimientos respecto a la esfera pública. De este modo, el espacio de la opinión pública toma su energía e impulso de la
elaboración privada de problemas sociales que tienen resonancia en la vida individual y su posterior difbsión en la opinión pública.
El Derecho, al igual que la comunicación juega una función primordial en la conformación de espacios públicos. Hablamos del espacio público en articulación con el estado de Derecho, para que se den de una manera fluida los procesos de cornunicacion mtre la esfe'ra de la opinión pública y los complejos institucionales; para la generación y reforzamiento de espacios de opinión pública necesitamos. de una .
eficiente.administración de justicia y una formación democrática de la opinión pública. De este modo, el Derecho civil se trasfiere a los actores colectivos, ampliándose así, el campo de acción del Derecho.
drogadicción apoyo a sectores desválidos, etc-. Ahora hablamos de una formación
institucionalizada de la opinión pública, es decir, con más fuerza y voz.
Dada la importancia que cobra, la comunicación, y que es resaltada por Habermas en la conformación de espacios de opinión pública llegamos así, al gran campo de los medios de comunicación y su gran capacidad de influencia en los ámbitos de la opinión pública.
En estos últimos años, a la par del aumento de la participación ciudadana, hemos visto un gran auge de los medios de comunicación, en especial la televisión,
-
más adelante abundaremos en este tema-; esto nos dice que la sociología de los medios de comunicación de masas ofrece una imagen escéptica de los espacios públicos de las democracias occidentales, dominadas por los medios de comunicación, - este fenómeno40 obsewamos claramente en toda Latinoamérica-.
*.”
- ‘a.-
’ El papel en especial de la TV, a últimas fechas ha sido clave en el ámbito político,
más concretamente en épocas de elecciones; en este orden de ideas, los publicistas han cobrado un papel importantísimo, - basta analizar la reciente campaña electoral en nuestro país-, en la conformación ó manipulación de la opinión pública, “ya que éstos reúnen información, deciden sobre la selección y presentación de “emisiones” y controlan el acceso de determinados temas, contribuciones y actores al espacio de la opinión pública dominada en la mayoría de los casos por los medios de c o m u n i c a c i ~ n ~ ~ . ~ ~
. .
En este sentido, con la creciente complejidad de los medios de comunicación y la creciente necesidad de capital destinado a ese fin, se forma una centralización y en el peor de los casos un monopolio de los medios de comunicación. En la misma medida,
I
los medios quedan expuestos, tanto por el lado de la oferta como por el lado de la
demanda, a una creciente necesidad de selección y a las coerciones provenientes de ella, de este modo, estos procesos de selección se convierten en fuentes de nuevas clases de poder, que en la mayoría de los casos son controlados por un sector político o económico muy reducido, pero de grandes repercusiones en los espacios de opinión.
Puede decirse que la imagen que la televisión construye de la política, se compone en buena parte de temas y contribuciones que vienen ya producidos para ese espacio público que representan los medios de comunicación y que a través de conferencias de prensa, manifestaciones, campañas, debates, etc.; se encauza hacia ellos con una tendencia manipulativa. Así los productores de información logran imponerse con tanta más fuerza cuanto mas se distingue su trabajo en el espacio público por las .personas que l o realiza%, por su dotación tknica y por su profesionalidad. Por otro lado, .
como la disponibilidad a .la recepción, la capacidad cognitiva y la atención del público
constituyen un recurso sorprendentemente escaso, por el que compiten los programas de “numerosas emisiones”, la presentación de las noticias y los comentarios se atienen a los consejos y “recetas” de los especialistas en publicidad y su capacidad para tergiversar o manipular. Estas ideas son tratadas más a fondo a lo largo de este trabajo.
En síntesis, como contrapeso al enorme poder que ejercen los medios de comunicación en los espacios de opinión pública “Habermas propone algunos puntos importantes para regular el poder de los medios de c o m ~ n i c a c i ó n ” . ~ ~
Así es como queda explicado el espacio de la opinión pública en este apartado.
2.2 L a publicidad y la opinión publica.
La publicidad es utilizada en su forma más primitiva casi desde la aparición del hombre, es hasta el presente siglo cuando alcanza un impulso espectacular, que la ha convertido en uno de los elementos dominantes de la vida moderna. Valiéndose de los avances maravillosos de la comunicación masiva, como la radio y la televisión entre otros. La publicidad es hoy por hoy, uno de los factores más importantes de la vida diaria. Por lo tanto, diremos que la época contemporánea de la política está determinada por el avance de las técnicas persuasivas, el desarrollo tecnológico de los medios de comunicación, la profesionalización de los estrategas de comunicación y el impulso de novedosas y efectivas técnicas publicisticas; así, los partidos políticos y sus hombres
-
- -+~cwEzR--- -easi ~ obligatoriamente, si no quieren perder vigencia- a l a comunicacióri” persuasiva: La publicidad.Para entender qué es publicidad, es necesario mencionar a Habermas, ya que para él, publicidad no es otra cosa que “reclamo publicitario”. En alemán offentlichkeit se entiende como “publicidad”. La palabra “pub1icidad”acostumbra a remitir a actividades relacionadas con el reclamo y la propaganda comercial.
“La publicidad carga con funciones de reclamo publicitario. Cuanto más puede
imponerse como medio de influencia política y económica tanto más se despolitiza globalmente considerada y tanto más se privatiza en a~ariencia”.~~Mientras que para Habermas la publicidad es un “reclamo publicitario’’ para Berna1 Sahagún: “La publicidad es un conjunto de técnicas y medios de comunicación dirigidos a atraer l a
*
atención del público hacia el consumo de determinados bienes o la utilización de ciertos
Si retqmamos la afirmación de Habermas sobre el reclamo, en el sentido de que su objetivo es “atraer la atención respecto a una idea, un servicio, un producto o una persona” inferimos que el reclamo es elemento permanente de la publicidad y también de la propaganda. El reclamo se aplica sobre a la atención del público o los públicos a los que va dirigido, pero el reclamo es, a su vez, fimdamento del anuncio.
El anuncio, en este sentido es la consecuencia y el vehículo del reclamo. El publicista reclama la atención de los públicos con base en el anuncio.
Es importante señalar que el sujeto de la publicidad es el público, como portador de la
opinión pública, y la notoriedad pública está vinculada con la función crítica de .aquélla, la pnblicidad de las sesiones de un tribunal, pongamos por caso. En el áfibito
~ de los medios de comunicación de masas, la notoriedad pública, ha variado
evidentemente su significación. De una función de la opinión pública ha pasado a ser un atributo de aquello que precisamente atrae a la opinión pública hacía sí: las relaciones públicas esfuerzos que, últimamente quieren decir “trabajo de publicidad” están destinados a crear una tal publicity”. Incluso, la publicidad se presenta como una esfera en la que los ámbitos de lo público y de lo privado están frente a frente.
Ahora, tomando en cuenta el concepto de Bernal Sahún sobre la publicidad, el concepto es utilizado por las empresas no con el fin inmediato de aumentar las ventas de un determinado producto sino para proyectar una imagen de “seriedad, prestigio, seguridad, honestidad”, etc.
~
Hablaremos en los siguientes capítulos cómo, la publicidad televisiva logra proyectar una determinada imagen de cada uno de los candidatos a la presidencia; para que ésta se proyecte en la mente de la opinión pública. Por el momento es importante continuar con la explicación de la influencia de la publicidad en la opinión pública.
Todo el aparato publicitario, y principalmente la Televisión actúan como una droga que influye sobre el comportamiento social. Para Berna1 Sahagún la publicidad se apodera de las conciencias.
“Al adormecerlas en el ensueño de un placentero mundo irreal, puede embotar su
f
conciencia crítica a un punto de hacerla impotente para resolver los problemas reales y sobre todo incapaces de rebelarse contra las causas socioculturales de esos problemas, cumpliendo así, un papel de sedativo social que sólo puede considerarse útil para el I
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Ante la publicidad, todas las actividades políticas deben asentarse en el fundamento .
de las leyes, las cuales, a su vez,’ están justificadas como leyes generales y racionales ante la opinión pública.
Marx trata de un modo irónico a la publicidad políticamente activa (la “ideal independencia” de una opinión pública compuesta por propietarios privados racionantes que se creen hombres autónomos.)
“La despertada disponibilidad del consumidor está mediada por la falsa conciencia que, como persona privada racionante, coactúan responsablemente en la formación de la opinión pública”.28
27 Ibid. Pág. 170.
La publicidad pues, cumple una doble función: por una parte, crea necesidades,
ofreciendo los medios de satisfacerlas a través de los productos que anuncia, en este caso no es solo a través de productos, sino también se trata de la publicidad de cada uno de los candidatos a la presidencia y, por la otra, dominando a los medios de
comunicación de masas, adormece la conciencia critica de la sociedad, enajenándola ideológica y políticamente, aminorando el antagonismo de clases.
Como reconoce sincera i o cínicamente? Miguel Alemán Velasco:
“Es innegable que la publicidad, tanto en su aspecto del anuncio mismo como en el de los programas que hace posibles, influencia constantemente y abrumadoramente (sic) del ciudadano comiln, entre más bajo su nivel cultural, mayor el grado de i n f l ~ e n c i a ” . ~ ~
Toda esta manipulación ideológica consciente o inconsciente, a que los medios publicirarios tienen sometidos a los paeblos subdesarrollados- y .”‘mTEe tos *+Topios países ‘industrializados,- revela en cierta forma la contradicción del modo capitalista de producción y terminaría tarde o temprano, por activar una consciencia revolucionaria; la publicidad, forzosamente, irremediable, tendrá que estar creando frustraciones en la misma o mayor proporción que satisfacciones.
En México, como en todos los países capitalistas, desarrollados o no, con mayor o menor grado de intervención estatal, “la publicidad es parte de las herramientas de las clases dominantes para conservarse en el poder, así, influye y refleja las contradicciones del sistema.
2.3 Opinión publica y partidos políticos. (De l a discusión a la
manipulación.)
Comenzaremos este apartado definiendo a un partido como la “parte de un todo””socia1 y político, cuya organización es creada por asociaciones voluntarias de ciudadanos, que comparten una misma ideología y que integran elementos de base conformados por secciones, comités, asociaciones campesinas o ligas comerciales; teniendo como finalidad “promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y, como organizadores de los ciudadanos, hacer posible el acceso de estos al ejercicio del poder público’ ’... 31
Cabe destacar que el partido político no es una simple organización, sino un
-
.
conjunto de elemmtos que interactúm al interior tal. como si se. tratara de “un. sistema político en m i n i a t ~ r a ” ~ ~ y que surge como una extensión del sufragio
f .
popular y de las prerrogativas parlamentarias.
Un partido no subsiste solo, sino que lo alimentan una serie de individuos, estos pueden ser: simpatizantes, miembros, militantes, publicistas, etc. L o que dependerá de su grado de participación. Luego entonces, tenemos por ejemplo a los electores que son aquellos individuos que simplemente votan por los candidatos, es decir, que alimentan al partido favoreciéndolo con su voto al momento de sufragar, pero no da a conocer su simpatía o apego por ningún partido en especial, Un simpatizante es también un elector, pero que reconoce su inclinación por tal o cual
30
~
Sartori, Giovanni. Partidos y sistemas de partidos. Editorial. Alianza. 1980. Pág.61.
’’
Artículo 4 1 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos. Editorial Trillas, México; D. F. 1986. Pág.22.partido. Un militante se considera miembro del partido, desarrollando a su vez propaganda y cooperando fuertemente con él. Algo que distingue a cada uno de ellos es su grado de participación, tanto electoral como económica (lo cual los hace miembros indiscutibles), el apego de cuotas revirtiendo que en cada participante está ligado de manera diferente al partido: si es partido de cuadros o es partido de masas, lo cual no se diferencia mediante a su tamaño sino mediante a su estructura, siendo que en sí, la diferencia entre ambos es que el partido de cuadros se puede comparar con un partido de derecha y un partido de masas con uno de izquierda. En cuanto a sus aportaciones, simplemente ambos partidos descansan en un financiamiento público por parte del IFE, en México, y uno privado que se obtiene mediante las cuotas que pagan sus miembros, mismos que llegan a formar parte del
.&-
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--- ~ -par-ti$o"después.de llenar boletín de adhesitil, por medio del que,^ se adquiere un-"compromiso ya sea escrito o moral (según sea el mecanismo acostumbrado por la institución), y de recibir una credencial que lo acredite como miembro del partido
Así pues, los partidos son conductos de expresión al funcionar como
instrumentos de representación del pueblo, ya que trazan el rumbo del debate phblico. La derecha, el centro o la izquierda, con lo que- entonces-, forman la opinión pública ya que crean y recrean identidades sociales al ser herramientas de la gobemabilidad democrática. Dicho en otras palabras
...
Un partido ... es una especie de articulación en la relación entre la sociedad civil, y el Estado.un Estado”.33 Es decir en un Estado democrático (ellos constituyen) el punto de intersección donde convergen todas las fuerzas políticas; todo lo que es de
imp*ortancia política encuentra su lugar dentro de los partidos y en las relaciones entre ellos.
Ahora bien, ya teniendo estos términos claros; explicaremos la relación de la opinión pública y los partidos.
La lucha por el poder en un sistema de partidos implica la discusión pública de los problemas comunes. Es insostenible un gobierno donde esta discusión no se da y menos aún, si los problemas no presentan síntomas de solución. De aquí surge el diseño de una campaña política: el partido político debe presentar alternativas de solución atractivas para la población y, con ellas, un buen discurso que reúna los
A elementos de persuasión para favorecer la opinión.
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Sin embargo, la formación de la opinión pública está estrechamente ligada con el régimen electoral.
A
este respecto debemos distinguir entre un sistema de partidos y un régimen electoral: En el primero nos referimos a la existencia y reconocimiento legal de organizaciones políticas agrupadas en partidos que compiten libremente por el poder. En cambio un régimen electoral se refiere a la organización jurídica de elecciones entre distintas opciones para hacerse cargo de un gobierno.De tal manera se presenta la discusión de los problemas comunes en el seno del sistema de partidos con la intención de ofrecer alternativas para el electorado. Es así como se definen los principales lineamientos de las campañas electorales, pues
.’” Nohlen Dieter, Sistemas electorales y partidos políticos. Editorial Fondo de Cultura Económica. Pág.38.
en la lucha por el poder cabe pasar necesariamente- al menos en el sistema de partidos-,por la oferta de alternativas de solución de esos problemas.
Sin embargo, es dificil saber donde empieza la discusión pública de los problemas comunes: Sí en el seno de los partidos políticos o en la opinión pública. Esto nos lleva al análisis de la interrelación entre la opinión pública, el sistema de partidos y el régimen electoral. Al respecto, en su obra. Los partidos políticos, Maurice Duverger dice. “Cada sistema de partidos, que constituyen un marco diferente en el que se expresa, la opinión, engendra, pues, un tipo diferente de representación política. La opinión pública es uno de los factores del sistema, que depende de otros elementos y, especialmente, del régimen electoral que es, a la inversa uno de los factores de la opinión pública. Opinión pública, régimen electoral y sistema de’partidos*forman asf tres términos interdependientes unos de otros, cuyas’ relaciones no se producen en sentido Único, a pesar de la creencia corri.ente.
A
menudo, la acción de los dos últimos sobre la opinión no es ~eparable”.’~En un sistema de partidos, es imprescindible considerar a la opinión pública y viceversa. De la discusión de los problemas comunes y las alternativas de solución que ofrecen los partidos, la opinión pública puede seguir diversas tendencias y manifestarse mediante el voto, en un régimen electoral. De aquí la trascendencia del conocimiento de esa opinión y su máxima expresión en la discusión parlamentaria. “En este terreno, la influencia de los partidos es considerable, y cada sistema de partidos constituye un marco impuesto a la opinión, que la forma, al mismo tiempo que la deforma, se considera generalmente al sistema de partidos
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existente en un país como el resultado de la estructura de su opinión pública. Pero lo contrario es igualmente cierto: la estructura de la opinión pública es, en gran medida, la consecuencia del sistema de partidos, tal como resulta de !as circunstancias históricas, de la evolución política y de un conjunto de factores complejos, en los que el régimen electoral desempeña un papel predominante. Las relaciones entre opinión y partidos no existen en sentido Único: constituyen una malla de acciones y reacciones recíprocas, estrechamente mezcladas”.35
Puede suponerse, así, que la conformación de un Parlamento o una cámara de representantes elegidos libremente, mediante el voto, es justamente la representación de la opinión pública y, en esa medida, de la correlación de fuerzas políticas y sociales existentes. Sin embargo, debemos considerar !as formas y las
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estpategias de campaña que se utilizaron durante el proceso d c rosditisn.: &que es donde la opinión pública, puede sufrir alteraciones, aún cuando la discusión de los problemas comunes .sean los mismos. Es decir, que durante el proceso electora!, cuando los partidos políticos compiten entre sí para conseguir el voto a favor, se puede presentar diversos fenómenos que alteran o “manipulan” la opinión pública. Estos fenómenos comúnmente se presentan a través de las estrategias decomunicación que aplican los partidos y que se difunden masivamente, siendo captadas por grandes grupos de población propensa al cambio de actitud. De ahí la importancia de estudiar este fenómeno partiendo de la opinión pública y los efectos que, como veremos en el capítulo 111, puede tener alguna forma de publicidad aplicada a la promoción de candidatos para un puesto de elección popular, principalmente los candidatos a la presidencia, como los candidatos
.’’ Ibid. Pág.398.
Francisco Labastida Ochoa del PFU, Cuauhtémoc Cárdenas del PRD y Vicente Fox del PAN.
En este campo, Duverger dice “Para medir la exactitud de la representación, se compara ordinariamente el porcentaje de sufragio obtenidos por los partidos en el país con el por ciento de asientos en las asambleas, es decir su dimensión parlamentaria. Pero esta actitud es incompleta: la diferencia entre las dimensiones electorales y parlamentaria constituye sólo el segundo grado de deformación de la opinión pública. Se superpone a otra deformación percibida con menos frecuencia, pero quizás más grave: la diferencia entre el reparto de los sufragios y la naturaleza verdadera de la opinión. Ya que el reparto de los sufragios no es la opinión pública misma, sino sólo un medio de expresarla, entre otros muchos, que la deforman
- .
siempre en cierta ri~edida”:’~ *De esta forma, Duverger nos conduce a la visión de la trascendencia de un proceso electoral como una forma de. atraer la atención pública y la opinión a favor por parte del electorado; todavía trascendente, es también la expresión que se da a través de los partidos en relación con la opinión. En síntesis, en un régimen electoral democrático y un sistema de partidos, la opinión pública se convierte en el eje fundamental en torno al cual giran las estrategias de comunicación, las campañas políticas, los programas de gobierno e incluso el sostenimiento de éste.
Sin embrago, ya mencionada la deformación de la opinión y su manipulación, debemos citar nuevamente a Duverger cuando explica: “En la medida en que la votación es libre, secreta, desprovista de presiones y manipulaciones que falseen su resultado, se admite que traduce correctamente a la opinión pública. Aunque en
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general, esta creencia no está mejor fundada: la expresión electoral de la opinión no
coincide con la opinión misma; la deforma siempre más o menos, en sentidos muy variables, según la forma de escrutinio. y el sistema de partidos”,37
Cuando Duverger se refiere a la votación: “libre, secreta, desprovista de
presiones y manipulaciones” podemos interpretar que su visión se enfoca respecto del voto, pero no la toma en cuenta. Y aquí es obligatorio hacerlo- por el mismo proceso electoral.
Los partidos políticos se valen de diversas formas para ganar el favor de los votantes, y, en general de quienes tienen la posibilidad de darles el triunfo y la representación de l a opinión pública. Para ello, se recurre a diversas formas, donde la publicidad y la propaganda juegan un papel importante como la misma opinión
..*-
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__ --- ----pi~brica-Es justamente aquí, donde la opinió: ?pública puede sufrir deformacionesy”
también ser manipulada, tal como indica Vance Packard en su libro las formas
ocultas de la propaganda afirma: “La manipulación del pueblo a manos de un tirano en una sociedad controlada es un asunto relativamente sencillo, pudiendo el tirano gobernar con mano fuerte o con benignidad, según le plazca. La verdadera prueba consiste en manejar con eficacia a ciudadanos de una sociedad libre que pueden votar para destituir a los funcionarios de sus cargos o no respaldar las aspiraciones de un candidato.
Complementariamente a la referencia que hacemos de Packard, referente a la deformación y manipulación de la opinión pública, podemos citar nuevamente a Duverger para tener una visión más clara de este proceso: “Toda camp&a electoral consiste en definir una plataforma susceptible de atraer al máximo de electores,
5
proponiéndoles fines particulares, adaptados a sus intereses: pero estos fines
particulares no son más que un aspecto aislado, a menudo superficial y secundario, de ,la actividad general del partido, que dirigirá su actitud parlamentaria y gubernamental. En consecuencia, el mecanismo de la elección tiende a deformar la opinión, siguiendo una técnica idéntica a la de algunos movimientos anexos: se trata de utilizar la coincidencia entre algunos objetivos especializados del partido y los deseos de los electores para encadenar a éstos a la política general del partido, que se sale generalmente de esos fines p a r t i ~ u l a r e s ” . ~ ~
En este choque de intereses y su necesaria coincidencia entre los objetivos del partido y la opinión pública, es preciso recurrir a diversas formas de
convencimiento, que componen parte de la estrategia de comunicación. Aparentemente, puede haber una contradicción entre lo referente al sustent6 que conforma la opinión pública para el diseño de una campaña electoral y la opinión de Duverger sobre los intereses del partido, sin embargo, debemos aclarar que la opinión pública no conforma la ideología de un partido, sino que, éste recoge las principales demandas de la población, expresadas en una opinión común, y las hace suyas para ofrecer alternativas de solución. Este es, justamer’c, el proceso de proselitismo que hace todo partido político.
3 R
2.4 Parlamentarismo y Presidencialismo.(El debate sobre el sistema
presidencial y el sistema parlamentario).
Para continuar con nuestro análisis sobre la opinión pública y su relación con los medios de comunicación se considera conveniente incluir el debate sobre los sistemas presidencial y parlamentario, inicialmente, el enfoque es en cuanto a su diferencia y funcionamiento, y ya sobre la marcha se irá aclarando el panorama sobre que sistema se muestra más abierto, y que dé cabida a múltiples demandas ciudadanas, en el cuál haya más foros de expresión de la opinión pública y partidos políticos. En general, hay que observar en que tipo de sistema-político'se generan mgs espacios de opinibn, en los cuales se vaya consolidando
. , . Un régimen democratic0 que de impulso a la transición democrática ya iniciada en México.
Aunque podríamos adelantar que, como se vera más adelante, teóricamente se maneja la idea de que para llegar a la plena consolidación de un régimen democrático en México y Latinoamérica es necesario considerar el cambio hacia un sistema de tipo parlamentario como motor necesario del cambio hacia nuevas reformas y prácticas propias de un sistema democrático y el camino hacia la transición democrática que está viviendo nuestro país. Ya que como se ha visto en la práctica, los sistemas presidenciales se prestan fácilmente a múltiples vicios propios de la práctica política que parecen ser inherentes al sistema presidencial, tenemos como muestra a México y varios países de Latinoamérica.
*Sobre su origen.- Su diferencia se encuentra en la forma de elección. En el presidencialismo “puro” la elección se efectúa en la votación directa de la ciudadanía, mientras que en un sistema parlamentario “puro”, el presidencialismo ó ministro es elegido en el Parlamento.
*Sobre los requisitos de elección.- En la elección parlamentaria se requiere necesariamente de la conformación de mayorías. Aquí, la elección del jefe del gabinete o del gobierno no puede hacerse por mayoría relativa dentro del Congreso, lo que obliga a la conformación de alianzas en el caso de que ningún partido hubiese logrado la mayoría absoluta. En un sistema presidencial hablamos de una elección directa del presidente, esta elección puede ser de mayoría relativa o de mayoría absoluta, en cuyo caso requiere
gentralmehte de una segunda vuelta entre los candidatos más votados. “ ” .*
-
En cuanto al período de funciones de gobierno. La duración de funciones de gobierno. La
I .
duración de funciones en el’ régimen Parlamentario está sujeta en ciertas ocasiones a los plazos electorales establecidos, mientras que en un régimen Presidencial los plazos resultan inamovibles.
“Sobre la fLmción ejecutiva.-“Una de las características sobresalientes del
Parlamentarismo es la escisión entre la jefatura del Estado y la jefatura del gobierno, cuyo desempeño está en manos de dos personas que son nominadas en dos actos electores
diferente^".^^
En el sistema presidencial (por el contrario, ambas funciones las encarna unasola persona elegida por medio de votación directa.
. ;9
*División de poderes.- El sistema presidencial constituye la más cabal división de poderes entre el ejecutivo y el legislativo, en tanto que una de las caracteristicas del sistema parlamentario es la inexistencia de aquello a división, la esencia de este último es el poder
compartido entre ambas funciones o, si se quiere, la existencia de una línea de continuidad entre ambas a causa no solamente del origen común sino también de su funcionamiento.
En este contexto se considera necesario mencionar algunos aspectos institucionales de ambos sistemas.
En cuanto a la eficacia política. Aquí se analiza la capacidad de cada sistema para enfrentar las amenazas que se le presentan a la democracia. En el sistema presidencial, éste cuenta con menos recursos para enfrentar a las que serían consideradas como crisis de sistema, esta ausencia de recursos va relacionada con la rigidez de los periodos, como expresión de l a inexistenCig .de mecanismos para adecuar el gobierno a los cambios que ocurran en un contexto de crisis, es decir, se reduce a la capacidad de este sistema para hacer frente a crisis generalizadas en las cuales se requieren cambios inmediatos y de fondo; por tanto “en el presidencialismo hay muchas posibilidades de que una crisis de gobierno se transforme en crisis de sistema y que no estén disponibles los mecanismos institucionales para p r o ~ e s a r l a ~ ~ . ~ ~ Por otra parte, en los sistemas parlamentarios existen condiciones básicas que permiten un mejor procesamiento de estas crisis y que, en
alcanzar mayores niveles de eficacia y condiciones para
consecuencia, ofrece mejores eficacia política.
*Rendimiento de cuentas.”A .1 estar asociado al juego de s~ma.cero”;~’no solamente entre el gobierno y parlamento, sino también entre candidato ganador y candidatos perdedores, el
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Línz, Juan. Abunda en este sentido en: “La quiebra de las democracias”. Pág.34
sistema presidencial ofrece poco espacio para incorporar el rendimiento de cuentas como
una practica política permanente. Por su parte, “el sistema parlamentario cuenta con cuatro características que lo convierten en un ordenamiento propicio para el rendimiento de cuentas:
1
.-
Los elementos sobre los cuales está asentado el equilibrio de poderes, (la posibilidad de cada uno de ellos de disolver al otro), operan generalmente como un mecanismo deautocontrol para cada uno más que como un elemento de inestabilidad; 2.- De lo anterior se deriva una división de poderes mucho más equilibrada, que
posibilita, e incluso obliga al control de uno al otro;
3.- La participación de los miembros del gabinete en el parlamento constituye un
instrumento de control casi cotidiano;
-
4.- .-LEI c m f o m c i ó n partidista del parlamento y deygobiemo exige de lostepresentantes ”una actitud de permanente respuesta a los requerimientos de los militantes, y en general de los electores es decir, produce mejor calidad de repre~entación”.‘~
Todo esto nos lleva a que en un sistema parlamentario será más factible institucionalizar los mecanismos de rendición de cuentas.
Por lo anterior, en el caso mexicano, podemos damos cuenta que, el funcionamiento del sistema presidencial es muy cuestionable, ya que nuestro sistema se puesta fácilmente a que se generen acuerdos entre quienes sustentan el poder político y económico cerrando una cadena con el llamado cuarto poder (monopolios informativos), particularmente la
S
televisión, siendo ésta la de mayor impacto y alcance, cuando así, graves pr‘oblemas de
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credibilidad en los ámbitos mencionados, “más allá de la estabilidad, el funcionamiento del presidencialismo, en conexión con un partido predominante ó hegemónico, por ejemplo el
PRI
en México, pone en tela de juicio el propio carácter democrático de un régimen”.43En el siguiente capítulo hablaremos del papel de los medios de comunicación, (en
especial la televisión), en el contexto sociopolítico y en el espacio público, en general, su influencia en la esfera política y social de México en transición a la democracia.
c
.
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