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RENE LEÓN ECHAIZ
Nuñohue
HISTORIA DE
ÑUÑOA, PROVIDENCIA,
LAS CONDES Y LA REINA
Eí
EDITORIAL FRANCISCO DE AGUIRRE
Buenos Aires —
Santiago
de ChileIV
Ñ uñohu
e© 1972 Editorial Francisco de Aguirre Casilla 1653
-Correo Central
-Buenos Aires, Argentina Todos los derechos reservados
Hecho el depósito que marca la
ley
11.723Primera edición: 1972
Impresión:
Compañía
Impresora Argentina, S. A. Alsina 2049 / Buenos Aires /Argentina
Impreso en la
Argentina
/ Printed inArgentina
Se terminó deimprimir
enjulio de 1972Editor: Robert Hunter
Editor Asociado: Olivo Lazzarin Dante Asesor Artístico: Richard-Gabriel Rummonds Diagramación: Heriberto J. Vilar
Ilustraciones: Biblioteca de Armando Braun Menéndez Index: M. Cristina Vetere
Aquino
Portada: Mario Cox Urrejola Reprografía: Gaudencio Flaccavento
BIBLIOTECA
NA '"TONAL Sección ControlContenido
Índice de Ilustraciones : ix
Introducción : xi
Capítulo
Primero Pueblos Indígenas—Vitacura : 5 —■
Apoquindo : 7 —-Ñuñoa
: 7 —-Tobalaba :
8 —Macul
: 8
Capítulo Segundo
El Siglo xvi—
-Aspecto General : r3 —Encomiendas
y Encomenderos : 14 —Primeros
Propietarios —■
Repartode la Tierra : t7 —Actividad
yTrabajo : 21 —
Agricultura
: 23 —Regadío : 25 —Industrias
: 29 —La
Iglesia : 30
Capítulo
Tercero El Siglo xvii—
Aspecto
General — El"Pago de Ñuñoa" : 35 —Pueblos
de Indios : 37 —
Formación de Aldeas : 39 —Mensura General de Tierras
: 40 —
Chacras y Propietarios : 4r —El
Agua de Ramón : 49 —La
Iglesia
—vi Ñufiohue
Capítulo
.CuartoAvance y Fin de la Colonia
(1700-1810)
—
Vida del Hombre y la Tierra en el Siglo xvm : 57 —
Los Caminos : 59 —
Costumbres y Género de Vida : 63 —
Agricultura : 67 —Chacras
y Chacarillas —
Principales Propietarios : 74 —Los Indios
en el Siglo xvm : 93 —
La Iglesia : 98 —•
Organización Civil : ro6
Capítulo Quinto
Los Años Republicanos
-El Siglo xix
r.—
Principios del Siglo xix : 113 2.—Las Aldeas
: 115
3.—Aumento de la Población : 116 4.—
Callej'ones y Caminos : 117 5.—
Calles, Plazas y Poblaciones : 120 6.—
-La Iglesia : 128 7.—
La Providencia : 132 8.—El Seminario
: 135 9.—
Hospital del Salvador : 137 ro.—Industria
y Comercio : 138 n.-—-La
Propiedad Agrícola en el siglo xvm : 141 12.—
Ferrocarril de Sangre : 146 ♦• 13.—Ferrocarril de
Pirque : 149 14.—
Agua Potable y Alumbrado Público : 151 15.—División Administrativa
: 153 16.—
Creación de la Comuna de Ñuñoa— Su
Municipalidad
hasta 1900 : 15717-—Creación de la Comuna de
Providencia— Su Primera Muni
cipalidad
: 16418.—Manifestaciones
Culturales : 166 19.—Fines de
Contenido vn
Capítulo
SextoLos Años Republicanos
-El Siglo xx
—
Principios de Siglo : 177 —
La Población : 182 —La
Municipalidad de Ñuñoa : 183 —
La Municipalidad de Providencia : 191 —Carros Urbanos
: 198 —
Aspecto Cultural : 201 —
La Comunade Las Condes : 204 —
La Iglesia en el Siglo xx : 209 —
Las Ultimas Grandes Propiedades y de cómo se convirtieron en Ciudad : 214
—Desarrollo de los Últimos
Años : 221 —La Comuna de
LaReina : 223 —
Los Escudos de Armas : 225 —
Integración Urbana yUltimas Propiedades Rurales : 227 —
La Historia Contemporánea : 228
Mio
grafía
: 231ix
índice de
Ilustraciones
El Paseo Principal de la Ciudad, la Avenida que se llama Tajamar, o sea represa o andén que la defiende del río Mapocho. El camino continúa hacia las montañas distantes y se inclina hacia la izquierda para alcanzar la cumbre o cima del
paso de los Andes, al que se calcula una altura de más o menos 12.000 pies sobre el nivel del mar (De Vistas Panorámicas de Santiago de Chile, según dibujo originaldel Hon. Cap.WilliamWaldegrave- Colección de Armando BraunMenéndez) : Portada
Rene León Echaiz : ii
Pedro de Valdivia, Gobernador de Chile (De la Histórica Relación del Reino de Chile, del Padre Alonso Ovalle, Roma, 1646) : xiv
Francisco de Aguirre - Autor Anónimo
(Archivo de la Universidad de Chile) : 2
La Dehesa y Lo Fontecilla en 1708 (Archivo de la Real Audiencia, vol. 3.151) - Indicaciones:
A) La Dehesa del Rey; B) Casa Vieja de Torres; C) Casa Nueva de Torres; D) Tierras de Zamora; E) Tierras de Tillo; F) Casa de Avaria; G) Cerro de
Apoquindo;
H) Río Grande de la Ciudad; I) Romeral de Avaria; K) Tierras de los Indios de Apoquindo; L) Tierras de los Indios Guaicoches; M) Cerro de Calan; Q) Acequia de Tobalaba; Y) Estero de Rabón : 4Peñalolén y Ñuñoa en 1785 (Archivo de la Real Audiencia, vol. 237) : 10
Territorio rural en que formaron las Comunas de Ñuñoa, Providencia, Las Condes y La Reina, con el proyecto de trazado del Canal San
Carlos (1800)
x Ñuñohue
y
Filipinas
existentesen elArchivo de Indias- Instituto deAdminis tración Local, Madrid - BibliotecaNacional, Sala Medina, Santiago de Chile : 12
Sector Poniente de Ñuñoa y Providencia (Primera Parte), en Plano General de la Ciudad de Santiago de Chile e Inmediaciones, por Nicanor Boloña,
cartógrafo;
4* edición (Mapoteca de la Biblioteca Nacional, Santiago de Chile) : 32Sector Poniente de Ñuñoa y Providencia
(Segunda
Parte), en Plano General de la Ciudad de Santiago de Chile e Inmediaciones, por Nicanor Boloña, cartógrafo; 4* edición (Mapoteca de la Biblioteca Nacional, Santiago de Chile) : 34Aperturay loteo de la Avenida Oriente del Camino de Cintura (actual Av. Vicuña Mackenna)
-Litografía
de A.Saling (Biblioteca
Na cional, Sala Medina, Santiago de Chile) : 56Apertura y loteo de la Av. Pedro de Valdivia
-J. M. Figueroa, inge niero
-Litografía
de Eduardo Cadot(Biblioteca
Nacional, Sala Medina, Santiago de Chile) : 112xi
Introducción
Lacolumna de
jinetes
vaavanzando-por
la ribera delMapocho,
río arriba. Marchande dos endos,
apretados
unos contra otros, sosteniendo con la diestra lalarga
lanza depunta
acerada,
queparece
señalar el camino.El sol
veraniego
caefuerte
sobre lasespaldas
de los hombresy hace brillar con destellos de
fuego
las celadas y cotas. Loscaballos, nerviosos,
pisan
troncos ypiedras
queobstruyen
supaso por
la orilla delrío. Laspisadas
resuenan en la tierraseca yendurecida;
y alfondo
cantan las aguas, escurriéndosepor
su ancho cauce.Los
jinetes
llevanaspecto
sucio,
cansado. Descoloridas ca sacasatadasalacintura,
pantalón
corto congareta
yborceguíes
de cuero,forman
toda suindumentaria;
y vandesgarrados,
descompuestos,
cubiertos depolvo.
Ungrupo
deindios,
conligeras
vestimentas de lana y calzandoojotas,
va a la vera de lacolumna,
avanzando conpasitos
cortos yrápidos,
que los mantienen a lapar
de lascabalgaduras.
Prestan auxilio a los hombres y con los brazos extendidos van indicando el camino.funto
aljefe
marcha unlenguaraz
traído desde el Perú.xii Ñuñohue
Ellos deberán echar vista de
ojos
sobre loscampos
que se ex tienden hacia la gran cordillera.Siguen
la margenizquierda
delrío ysusojos
sesorprenden
antelafertilidad,
laexuberanciay la belleza de los
campos
que corren hacia el sur.Más de una hora llevan
por
la orilla del rio. Depronto
eljefe
hace detenerse la columna y señalando con el brazo hacia loscampos riberanos,
da orden depenetrar
en ellos:¡Adelante!
La columna se interna
por
estrechoscallejones,
en silencioexpectante.
El ríoqueda
a suespalda
y ellos marchan hacia el sur,por
en medio deapretada
floresta.
Se van sucediendo losfuertes
robles,
los canelos y losalerces;
laspat
aguas de grueso troncojunto
a"puquios"
de aguacristalina;
losespinos
de retorcidas ramas; lasfuertes
lumas;
guayacanes,alerces,
boldos. Los servidores indios van dando nombres y losespañoles
ob servan llenos de curiosidad.Por todas
partes,
entrelazándose a los troncos, asomandopor
en medio de layerba
o cubriendopor
entero losespacios
abiertos,
unapequeña
planta
de talloso ramo ostenta susflores
de un hermoso amarillo orlado de escarlata. Losespañoles
inquieren
y de entre los indios que losacompañan
surge el nombrerepetidamente: ¡Ñuño!
¡Ñuño!*
El amarillo y escarlata se
reparte por
doquier;
lasflorecillas,
agitadas
por
una leve brisa y brillando a los rayos delsol,
parecen
saludar a los reciénllegados.
De trecho en trecho surgen rucas de indios en medio de
espacios
abiertos entre lafloresta.
Hacen desde ellassignos
depaz
y losespañoles
observan cómo crecenjunto
a las rucas los sembradíos de maíz con su ondulantetallo;
las modestasquínoas
con su granopequeñito,
eltabaco,
laspapas.
Por en tre los ranchos y loscampos,
los hermososhueques
ollamas,
Introducción
xiiiestiran sus
largos
cuellos y atisban a loscaminantes,
con laspequeñas
cabezas inclinadas.Los hombres
siguen
avanzando. Más allá de lafloresta,
más allá de las rucas miserables de indiosaislados,
encuentran ran cheríos incoloros de indiosorganizados. Quinchas
ybatro,
piedras
ybarro,
estodo loque
ofrecen;
ypor
en medio detodo,
pulid
andomujeres
ychiquillos,
quiltros
y llamas. Loscaciques
los recibenamistosamente;
pero
losespañoles siguen
avalizan do.Vitacura,
Apoquindo,
hacia el costado norte;Ñuñoa,
Tobalaba,
Macul,
hacia el sur. En uno de ellos la columna se detiene máslargamente.
Eljefe español
pregunta
alcacique
por
el nombredeaquella
comarca; y mientraspregunta
levanta el brazo y describe con él unamplio
círculo que abarca desde el ríoMapocho
por
el norte, hasta la cordillera de los Andespor
el oriente y hasta elprincipio
de los llanos deMaipo
por
el sur. Traduce el indiolenguaraz
y elcacique
se limita a contestar:—
Ñuñohue.
Los
españoles
repiten
el nombre una y otra vez, tratando de desentrañar su sentido. Eljefe
vuelve susojos
hacia ellenguaraz
y esteinforma:
—Ñuñohue
. . .
Lugar
de ñuño. . .Y mientras
habla,
señala con el dedo laspequeñas
flore-cillas amarillo escarlata que crecen
por
doquier.
La marcha
sigue.
Losespañoles
vanrepitiendo
el hermoso nombre de la comarca, queparece
resonar en el valle. Y seguirá
resonando a través de los años y de lossiglos, desgas
tándose y torciéndose con el uso;pero
estabilizándose alfin:
GOVERNADOR
PEDRO
DE
VALDIVIA
Pedro de Valdivia, Gobernador de Chile
1
3
CAPÍTULO PRIMERO
5
Cinco eran los
pueblos
indígenas organizados
de mayor importancia
que losespañoles
encontraron en la comarca llamada Ñuñohue. Todos eran deun mismoestilo,
pobres
yprimitivos,
como lageneralidad
de los rancheríos de todo Chile. Unas cuantas rucas sostenidas porhorcones,
con techumbre depaja
o totora y murallas dequincha,
seagrupaban
en un claro del terreno. A su vera, enpequeñas
planicies
malamentelabradas,
se cultivaba elmaíz,
la papa, laquínoa,
el tabaco y otras especies,
todas depequeño
rinde. Lallama,
denominadahueque
ydespués Chilihueque
o carnero de latierra,
era el animal doméstico detrabajo.
Debeadvertirse,
sí,
que la influenciaincaica,
que en Ñuñoa eraintensa,
habíasignificado
un con siderable progreso para losindígenas
locales.Haremos unabreve reseñade cada uno de estos
pueblos.
r. —
Vitacura
Estaba ubicado
aproximadamente
en el mismolugar
que
hoy
lleva este nombre en lacomunajle
LasCondes,
en las inme diaciones del cerrillohoy
llamado San Luis.En el
pueblo
de Vitacura existía a lallegada
de los espa ñoles una colonia demitimaes,
o sea, colonos delinca,
que6 Ñuñohue
piedra
grande,
por el cerro encuya falda estaban
instalados;
y tal nombre era, sinduda,
traducción almapuche
del nombrequechua
que se daba al curaca.Varios
caciques
subalternos,
establecidos en los alrededoresy aun alnorte del río
Mapocho,
dependían
delcuracaVitacura. Entre ellospueden
mencionarse aPalabanda,
Puj
alongó,
Peri-malongo, Tongui,
Catalonde yLongopilla.
De este último dependían
loscaciques
Trinquimanqui
y Gualtilina.Era pues, un
poderoso jefe
el curaca Vitacura. A lallegada
de losespañoles
se sometiógustoso
yprestó
ayuda
a Pedro de Valdivia. Marino deLovera,
en suCrónica delReino deChile,
dice sobre elparticular:
Destos(mitimaes)
era el sobredichoVitacura,
el cualpor
ser indio del Perú recibió con buen sem blante a losespañoles.
Enreciprocidad,
elpueblo
de Vitacura fuerespetado
por losespañoles,
por lo menos mientras vivióel curaca; y
puede
observarse que sus indios no fueron in cluidos en losrepartos
de encomienda.El curaca Vitacura dio gran
impulso
al progreso de la comarca y se
atribuye
a él la construcción de un gran canal que se llamó canal deVitacura,
sacado del ríoMapocho,
para re gar el valle de Conchalí. Los cronistasantiguos
se refieren a lasgrandes
dificultades con quetropezó
la construcción deeste canal.
Según Diego
de Rosales {Historia General del Reino de
Chile)
se habría hecho correr por él sangre de cinco mil indios por no haber sido terminado en eltiempo
que se habíafijado.
Fue creencia
popular
que el curaca Vitacura enterró el tesoro que habitualmente se enviaba al inca del Perú y
cuyo envío se había
suspendido
desde queDiego
deAlmagro
entrara a Chile en 1535.Poco
después
de lallegada
de losespañoles
el curaca7
2.—
Apoquindo
Estabaeste
pueblo
en ellugar
quehoy
díase llamaApoquindo,
más o menos a nueve kilómetros al oriente deSantiago,
entierras que en
parte
pasarondespués
a la Recoleta Dominica yhoy constituyen
unapoblación.
El vocabloApo significa
jefe
ogobernador
ykintu,
ramillete.El
cacique
de estepueblo
llevaba el nombre deApoquindo
y de él
dependían
Picuncagüe,
asentado en loque se llamó Lo
Fontecilla; Tabuncura,
asentado en lo quedespués
se llamó LasMercedes;
yMayecura.
En estepueblo
estaba también es tablecida una colonia demitimaes.
Los incas establecieron allí al mismotiempo
untambo,
oposada.
3. —
Ñuñoa
El
pueblo
de Ñuñoa(o
Ñuñohue)
recibía tal nombre porantonomasia,
por encontrarse en el centro de la comarcaigual
mente llamado. Su ubicación eraaproximadamente
la que tiene la actualplaza
de Ñuñoa.El
cacique
de estepueblo
recibía el nombre deLongomavico
oAponchonique;
y de él
dependían
loscaciques
subalternos Malti yTocalevi,
que eran hermanos.8
4. — Tobalaba
Este
pueblo,
llamado entoncesTobalahue,
tiene comosignifi
cadoetimológico
el delugar
dethopa,
o sea, de manchas o colores de flores. Se ledaba,
sinduda,
por la gran abundan cia de flores silvestres de variadoscolores,
teniendo así unacausa muy
semejante
a la del nombregenérico
de Ñuñoa. Elpueblo
de Tobalaba estaba ubicado a corta distancia hacia el N.E. delpueblo
deÑuñoa.
Sucacique principal
se llamabaCatacingo
y de éldependían
loscaciques
subalternosVanga,
Mantepán, Pameurongo, Condatongo, Anguaguay
yParapuchi.
5. —
Macul
El
pueblo
indígena
de Macul se encontraba ubicadoaproxima
damente en ellugar
queocupó
después
ellugarejo
del mismo nombre. Su ubicacióngeográfica
era:33o
30'
-70o
34'.
Exis tía en él una colonia de mitimaes y su nombre lo recibió deellos en recuerdo de un
pueblo
deigual
denominación
existenteen el Perú. En
quechua
significa
mano derecha.El
cacique
principal
de Macul llevaba el nombre deLongo-moro, cuyo
significado
puede
ser el depezón
de ubre(Lonco-moyo)
o el de cabeza oespiga
de totora(Longothome)
. Losespañoles,
graciosamente
y sin mayorespreocupaciones
etimológicas,
lotradujeron
por Alonso Moro. De éldependían
loscaciques
subalternosInviralongo,
Pelquitalongo, Antigüeno
y
Landaguano.
Además de los
pueblos
organizados
co-Macul 9
marca de Ñuñoa otros
agrupamientos
de mínimaimportancia
y rucasaisladas.
Al otro lado del
Mapocho
existía unaagrupación
impor
tante,dependiente
delcacique
Huara-Huara. Pedro de Val divia le arrebató sus tierras para formar allí una dehesa destinada a la crianza de caballos. Fue llamada la Dehesa del
Rey
y dio
origen
a lapropiedad agrícola
y a la comarca llamadaLa Dehesa hasta
época
moderna. Los indios deaquellas
tierraseran llamados
guaycoches (hombres
de laquebrada
conagua)
y fueron ubicados en tierras de
Apoquindo,
según
habremos de verlo.Existía también en la comarca un
tambo,
establecido por los incas para que sirviera deposada
a los caminantes. Estuvoubicado
primitivamente
muy cerca de la cordillera en ellugar
quedespués
se llamó tamboviejo;
yposteriormente
se trasladó a lo que se llamó tambo nuevo ydespués
Lo Fontecilla.Don Pedro de
Valdivia,
luego
de hacer reconocer laregión
por todos sus
costados,
convocó a un Parlamento a los caciques comarcanos. A él
asistieron,
entre otrosmuchos,
los caciques Apoquindo,
Vitacura y Huara-Huara. ** Como observación
de carácter general, debemos advertir que esta Historia abarca el territorio que histórica y geográficamente
puede
ser denominado Ñuñoa, o sea, el que queda actualmente compren/nútefoí#r\y
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y
11
CAPITULO SEGUNDO
13
i. —
Aspecto General
Lamilenaria paz que las tierras ñuñoínas
vivían,
se vioturbada en formainesperada
con lallegada
delespañol
en elsiglo
XVI.El
siglo
xvi marca, pues, unaetapa
y un trastorno. Todos los moldes en que había vivido el hombre y latierra,
su economía,
suordenamiento,
son substituidos por otras normas yotros
principios.
Dos instituciones de carácter económico y social son las que
producen
el mayortrastrueque:
ellas son la encomienda y la merced de tierra. Por laencomienda,
seentregaba
unconjunto
de indios para determinadosfines;
pero sinningún
derecho a la tierra. Por la merced detierra,
encambio,
se daba el domi nio sobregrandes
extensiones territoriales.En esta
forma,
granparte
de los rancheríos de los indiosrepartidos
a lolargo
delpaís,
fueronentregados
a la tuición de losespañoles
con carácter deencomenderos;
y el territorio fue distribuido entre los mercedarios detierra,
queintroduje
ron nuevas metas
agrícolas.
También la
Iglesia
Católica,
aldivulgar
su doctrinareligiosa
y atacar lasprimitivas
creencias de losindígenas,
y al tratarde introducir nuevas normas
morales,
contribuyó
en estesiglo
xvi al trastorno devalores.
Todo fue
cambiando,
así. Cambiaron los hombres y la raza;econo-14 Ñuñohue
mía y la
agricultura.
Las selvas enmarañadas y las pampasinhóspitas,
se fueron convirtiendo poco a poco en campos decultivo;
los caminos cruzaron la tierra en uno y otrosentido;
y fueron creciendo ylevantándose,
como por encanto,molinos,
trapiches, ingenios,
curtidurías,
obrajes
. . .Tal sucedió en todo el
espacio
del territorio del Reino deChile,
que elespañol
ocupó;
y enespecial,
como habremos deverlo,
en las tierras deÑuñoa,
sitas a laspuertas
mismas deSantiago,
en las orillas del ríoMapocho
del cualya los indios extraíancanales,
en un suelo fecundo ybajo
un climabenigno
y
acogedor.
2. — Encomiendas
y Encomenderos
Don Pedro de Valdivia
repartió
entre susprincipales
compa ñerosconquistadores
los rancheríosindígenas
de mayor importancia
entre el territoriocomprendido
deCopiapó
al río Maule. Primerodistribuyó
sesentaencomiendas;
pero se vio más tardeobligado
a reducirlas a treinta ydos,
que fue el número que
prevaleció
en definitiva.En el territorio que
genéricamente
se denominabaÑuñoa,
Valdivia estableció encomiendasenlos rancheríos deApoquindo,
Macul,
Ñuñoa y Tobalaba.Separadamente
haremos una breve historia de cada una de estas encomiendas.Encomienda de
Apoquindo.
— Fueconcedida por Valdivia
a su
compañera
doña Inés deSuárez,
en lossiguientes
térmi nos: elcacique
llamadoApoquindo,
con todos suprincipales
e indios
sujetos
que tienen su asiento en este valle del Mapocho:
*Posteriormente,
esta encomiendapasó
apoder
deRodrigo
*
Encomiendas
y Encomenderos 15Quiroga,
conquien
doña Inés había contraídomatrimonio;
y más tarde a sus herederos.A fines del
siglo
xvn yprincipios
delsiglo
xvm, esta encomienda
perteneció
a don Antonio ChacónQuiroga
yluego
a su
hija
ConstanzaChacón,
quedando
vacante a la muerte deesta última.
En 1717 se concedió a don Luis Francisco de Avaria y
Za-vala;
y en 1739pasó
a suhijo
Francisco Antonio de Avaria y Morales.Encomienda de Macul y Ñuñoa. — Ambas encomiendas en
conjunto
fueron concedidas a donJuan
Jufré.
Posteriormente pasaron a suhijo
LuisJofré.
Ya en el
siglo siguiente
(siglo
xvii)
elpueblo
de Ñuñoano existía como
pueblo
indígena
y laencomienda,
por tanto,estaba
extinguida.
En cambio elpueblo
de Macullogró
sobrevivir hasta el
siglo
xvm.Así,
en1708,
el Presidente donFrancisco Ibáñez de Peralta concedió la encomienda de Macul
en tercera vida al Teniente General don
Diego
Jaraquemada,
quien
lagozaba
a la sazón ensegunda
vida. *Encomienda de Tobalaba. —■ Se concedió en
julio
de1546
aJuan
Fernández de Alderete y aJerónimo
de Alderete enconjunto.
Al fallecer
Jerónimo
deAlderete,
suparte
pasó
a su viudaEsperanza
de Rueda. Por suparte,
Juan
Fernández de Alderete hizo
dejación
de su cuota ypidió
que fuera concedida asu
yerno
Juan
deBarros,
que había casado con suhija
Inésde Alderete. Posteriormente
pasó
alhijo
de estematrimonio,
Juan
Barros Alderete.Doña
Esperanza
de Rueda hizodejación
de suparte,
laque fue concedida a Pedro de Miranda.
*
16
Ñuñohue
La encomienda de Tobalaba subsistió hasta el
siglo
xvm.A
principios
deél,
pertenecía
a don Antonio deCarvajal
y Saravia.En cuanto al
pueblo
deVitacura,
sus indios no fueron con cedidos en encomienda. Ya hemos visto que el curaca delpueblo
recibió con buen semblante a losespañoles, según
uncronista,
colaborando conPedro de Valdivia. Esta circunstanciainfluyó,
sinduda,
para que esos indios fueranrespetados.
Sinembargo,
cuando el curaca fueasesinado,
sus indios al parecer fueron enviados aQuillota,
quedando
elpueblo despoblado.
Así sedesprende
de un documento de laépoca,
que dice:. . .En la
junta
de los ríos que vienen de esta ciudad. . . donde los indios de Chile sacaban susacequias,
que agora los indios están enQuillota.
*Igual
suerte corrieron los indios delpueblo
deÑuñoa,
cuyaencomienda,
según
hemosvisto,
seextinguió
muypronto.
A mediados delsiglo
xvi, estepueblo
manteníaunaexistenciamuyprecaria.
Ya en1546,
indios de estepueblo
estaban enpoder
deJerónimo
de Alderete yJuan
Fernández deAlderete,
siendo trasladadosdespués
a unlugar
denominadoVuilquisa,
que había
pertenecido
alcacique
Ellocaudi,
por orden de don Pedro de Valdivia. Y en un documento de 1602 se habla de él como de unpueblo
que solíaser de indios.**Tenemos,
pues, que ya en elsiglo
xvidesaparecen
los pueblos
indígenas
de Vitacura y deÑuñoa.
Susindios,
seguramente, han debido
primero
irdisminuyendo
poco a poco yluego
los restantes han debido ser trasladados. Los rancheríos quedaron,
así,
despoblados.
Sin
embargo,
en ambos caseríos se inició conposteriori-* Mensuras de Ginés de
Lillo, r6o2.
** Mensuras de Ginés de
Primeros
Propietarios
-Reparto
de Tierras 17ridad un proceso que habrá de
repetirse
más tarde enMacul,
Tobalaba y
Apoquindo
y que fue común también en otros ran cheríosindígenas
delpaís.
Abandonados lospueblos
yperdi
da su
organización
indígena,
no faltaron personas de los contornos que ocuparon las tierras
desocupadas
o que levantaronranchos en los
emplazamientos
de losantiguos. Algunos
in dios que vivían aisladosaprovecharon
también para ubicarse en elantiguo
caserío;
y no faltaronalgunos
de losprimitivos
indios del rancherío o
hijos
suyos que retornaron a sus laresantiguos.
Así se fue formando una aldehuelainforme,
conindios, mestizos,
españoles
de pocacategoría,
etc., que vivían allí modestamente y que habrían de darorigen
a futurasaldeas que, transformándose en diversos
sentidos,
hanllegado
hastaépoca
moderna.3. —
Primeros Propietarios
-Repartode laTierra
La hermosura de las tierras
ñuñoínas,
su fertilidady elregadío
que en muchos de sus sectores habían introducido los
indíge
nas,atrajeron
desde losprimeros
momentos la atención de losconquistadores.
Se
empezó,
así,
a distribuir lotes de terreno relativamentepequeños,
por medio de concesiones. Se dio a estos lotes la denominación dechácaras,
a diferencia de lasestancias,
quefueron de gran extensión y estaban ubicadas en
lugares
distantes de la ciudad.
El nombre de
chácara,
según
el historiador Carvallo yGo-yeneche,
se daba a loscortijos
que tienen en las inmediaciones de las ciudades ovillas, porque
no son de tanta extensión de tierra como las estancias.** En el sector de Ñuñoa
18 Ñuñohue
Las concesiones de chácaras en Ñuñoa fueron hechas
prin
cipalmente
por don Pedro deValdivia,
porRodrigo
deQui
roga y por el Cabildo deSantiago,
o sea, por el Gobernador o por el Cabildo. Sólopodemos
considerar como realmente válidas las que seotorgaron
desde1546,
pues las
anteriores,
otorgadas
por el Cabildoprimitivo
deSantiago,
fueron consideradas ineficaces porque dicho Cabildo no lo había
podido
hacer ni tenía
facultad
para
ello de S. M. *Las concesiones de chácaras hechas en
Ñuñoa,
ateniéndonosa la documentación que se conoce, eran extraordinariamente
vagas e
imprecisas,
con deslindes mal determinados y con di fíciles referencias para suubicación. Tenían por logeneral
400varas de fondo y un frente o cabezada
junto
al ríoMapocho
que
podía
ser de 100, 150, 200 o más varas. Lavaraempleada
para estas medidas tenía 25pies
castellanos,
o sea, era aproximadamente ocho veces más
larga
que la vara moderna.**El frente de la chácara se medía por lo
general
enlas orillaso barrancas del río
Mapocho,
río arriba o ríoabajo
yluego
se medía el fondo hacia el sur. La extensión del
fondo,
como hemosdicho,
erageneralmente
de 400 varas, o sea, deaproxi
madamente 30cuadras;
pero las había de medidas diferentesy aun de forma
imprecisa,
como la que se señala en la concesión hecha aFranciscode
Villagra,
en la cualse decía: delargo
hasta elpueblo
que solía ser delcacique
Martín donde estánMárquez Eyzaguirre (Introducción de la
lengua
quichua enChile),
significa mandíbula de asno por el azadón de mango corto semejante a hueso de asno que los incas usaban para cultivar sus campos y queindujo
a ellos a aplicarlo a los campos mismos. Actualmente, transformado en chacra, el vocablo se usa paradesignar
a las propiedades
pequeñas y también a cultivos de origen indígena, como el maíz, el poroto, la papa.* Véase sobre el
particular Mensura General de Tierras de Ginés de Lillo, introducción de Ernesto Greve.
** Varas del
padrón
de estaPrimeros
Propietarios
-Reparto
de Tierras 19cuatro o cinco árboles. Por esta razón y por la natural sinuo sidad del curso del río
Mapocho,
el deslindeposterior
o surde estas
propiedades
fue de un niveldesigual.
Cercadasluego
con
piedras
omadera,
fueron haciendo nacer un sinuoso sendero quecorríaporelfondo de ellas yque dio
origen
al camino deÑuñoa,
hoy
avenida Yrarrázaval.Ateniéndonos a documentación de la
época
y enespecial
ala Mensura General que en
1603
hiciera Ginés de Lillo en laregión
deÑuñoa,
podemos
ensayar elsiguiente
cuadro de lasprincipales
concesiones de tierra:Sector Ñuñoa - Macul
1546: Juan
Jufré.
Por el Cabildo de esta ciudad lefueron
dadasy señaladas dos chácaras en tierra de los
principales
de suencomienda,
nombradas Ñuñoa y Macul.*1546: Francisco de
Aguirre (Ñuñoa).
EntreJuan
Fernández de Alderete(Tobalaba)
y JuanJufré (Ñuñoa).
1546: Francisco de
Villagra (Ñuñoa),
164 varas de cabezada yde
largo
hasta elpueblo
delcacique
Martín(Macul).
1546:
Juan
de Cuevas(Ñuñoa).
1546:
Juan
Zurbano(Ñuñoa).
1546: Francisco Raudona
(Ñuñoa).
1546: Pedro González de Utrera(Ñuñoa).
1562:
Juan
Bautista Pastene(Ñuñoa).
* Mensuras de Ginés de
Lillo, edición i94r, t. 1, pág. 121. Don Juan Jufré (o Jofré) yMontesa, que
adquiere
gran importancia como propietario del sector, a igual que sus hijos en el siglo siguiente, era hijo de Francisco Jofréyde Cándida de Montesa. Nació enMedina de Rio-seco en I5r8. Fue compañero de Pedro de Valdivia y vecino funda
dor de Santiago. Casado con doña Constanza Meneses, dejó los si guientes hijos: María, Cándida, Baltasara, Luis, Andrés, Geracina,
Eufrasia, Ana María. Además dos hijos naturales mestizos: Rodrigo
y Francisco. A varios de ellos los veremos figurar en la región en
20 Ñuñohue
Sector Providencia'
1546 1546 1571
Juan Valiente. Pedro de Gamboa.
Pedro de Miranda.
Sector
Apoquindo
- Vitacura1546: Gonzalo Gutiérrez de los Ríos (Vitacura).
1546: Juan Bautista Pastene (Hacia
Apoquindo).
1546:
Diego
de Oro (Vitacura). 1546: Juan de Vera (Vitacura).1546: Alonso de Córdoba (Vitacura).
1546:
Rodrigo
deQuiroga
(Lo Castillo). 1546: Francisco Martínez (LoGallo y Lo Saldes).1546: Martín de Candia (Lo Gallo y Lo
Saldes).
1546: Francisco de Riberos (Vitacura).1549: Juan de Almonacid
(Vitacura,
entre Francisco Martínez y Martín deCandia).
1565:
Rodrigo
deQuiroga
(Capitán, pariente
del Gobernador del mismo nombre. Estaba ubicada en lo que fuedespués
El Rosario, entre Gonzalo de los
Ríos,
Francisco de Riberos y el Gobernador
Quiroga).
**Sector Tobalaba
1546
1550
1557 1579
Jerónimo
de Alderete.Juan Fernández de Alderete.
Juan Gómez.
Alonso
López
deLarraigada.
Sector Las Condes
1585: Antón Díaz. 1587: Martín de Zamora.
'■' Damos la denominación moderna
a este sector para mayor claridad.
** En
Apoquindo, a continuación de las tierras de Juan Bautista
Pastene, los indios del pueblo de Apoquindo conservaron una extensa
Actividad y
Trabajo
21Sector Peñalolén
1546 1546 1546 1576 1578 1580
Juan Dávalos Jufré. Hernán Paz. Lorenzo Núñez.
Jerónimo
de Larco. Juana de Escobar. Bartolomé de Larco.Debemos
advertir,
sí,
que al momento de hacerse estas con cesiones existían en susrespectivos
sectores otrospropietarios
que habían
adquirido
por mercedesanteriores,
consideradas ilegítimas,
por herencia o por otros títulos.4. —
Actividad y
Trabajo
Con las encomiendas y con las concesiones de chácaras una
nueva
vida,
bullente yactiva,
empezó
a desarrollarse en las tierras ñuñoínas. Lapasividad
lenta y perezosa de losindíge
nas, estabilizados en sus rucas miserables y atenidos sólo a
pobres
ypequeños
cultivos,
fuereemplazada
por elempuje
de loscolonizadores,
que derribaron
bosques,
intensificaron cultivos,
criaronanimales,
levantaron casas ycercados,
plantaron
viñas,
establecieronbodegas
eindustrias,
trazaron caminos. Latierra, así,
cambió enteramente deaspecto,
tanto que, a pocos años, eljesuíta
Escobarpodría
decir de ella que era la tierra mástemplada,
más sana, másabundante,
másregalada
y de leitable del inundo.Casas y
bodegas
empezaron a edificarse desde losprimeros
años. En documento de 1591 referente a la chácarade Vitacuraencontramos noticia de casa,
bodega
yobraje
que estálabrado yedificado,
todo lo cual se considera ser de mucho valor *. El* Mensura General de
22
Ñuñohue
mismo documento habla de tierra cercada. En otro documento
de la misma zona y en el mismo año de 15 91 se habla de
chácaras y viñas y casa
y
heredad,
bodegas
ylagar
*. Y en un tercero, para no citar másejemplos,
correspondiente
al año 1579, refiriéndose a la viña del muy ilustre señor GobernadorRodrigo
deQuiroga,
yadifunto,
enVitacura,
se menciona un vallado etapias
por
cima del río.**Los caminos empezaron a trazarse débilmente desde que
los colonos se establecieron en sus chácaras. Fueron
primero
rudimentarios y estrechos senderos que corrían
siguiendo
la hilera de los cercados y
aprovechando
tramos que ya el indiotenía en uso; pero poco a poco fueron
perfeccionándose
parapermitir
el paso decabalgaduras
y carretas.Primeramente en el frontis de las chácaras y
siguiendo
lalínea del curso del río
Mapocho empezó
a formarse un sendero que daba salida hacia
Santiago
a laspropiedades
de Vitacura***
y alas delsectorque
podemos
llamar ahoraÑuñoa-Providencia. De allí arrancó otro sendero hacia
Apoquindo
al cual ya un documento de
1603
(la
Mensura de Ginés deLillo)
llama camino aApoquindo;
y de este camino se des
prendió
a su vez un sendero hacia LasCondes,
que corrió por el lecho seco de unantiguo
estero****. Todos estossenderos,
aderezándose y
poblándose
a través de lossiglos,
han dadoorigen
a lasgrandes
avenidas de la era actual.Por el fondo de las
chácaras,
ysegún
ya lo hemos
visto,
sefue formando también un sendero
que
siguió
lasinuosa y desigual
línea que las chácaras formaban en su deslindeposte
rior. Así se formóel camino de Ñuñoa o actual Avenida Yra-rrázaval.
* Ibid. ** Ibid.
*** Un caminillo
viejoque viene de Vitacuraaestadichaciudad(Men
suras de
Jufré
del Águila).Agricultura
23Existía también en
1546
el camino real que va a Peñalolén. Losincipientes
caminos estaban cruzados de trecho en trecho porcanales de
regadío;
pero sobre ellos se colocaban puentes que están hechos
para pasar
las carretas. *5. —
Agricultura
Para el
trabajo
de suschácaras,
losprimeros propietarios
deÑuñoa empezaron por utilizar los
procedimientos
y los cultivos de los
indígenas.
Elmaíz,
laquínoa,
la papa y otros productos se difundieron en mayor forma por los campos. Los
nuevos colonos utilizaron al máximo los terrenos
disponibles
y los aumentaron arrasando los
tupidos bosques
nativos. Se valieron también en gran forma del animalautóctono,
la llamao
chilihueque;
y, porsupuesto,
deltrabajo
de losindígenas.
A poco andar fueron introduciendo los sistemas y los cultivos europeos,
produciéndose
así unaagricultura
mixta. Eltrigo,
lacebada,
losporotos,
se cosecharon en Ñuñoa cada vezen mayor cantidad.
Igualmente,
el cáñamo y el lino. Los ár boles frutales deorigen
europeo seplantaron
también en laschácaras cada vez en mayor abundancia. Cabe destacar al res
pecto
que ya en1546
un documento habla de un cercado de huerta y arboleda en Peñalolén.Los viñedos tuvieron
especial
propagación
ytambién,
con-secuencialmente,
lasbodegas
para la fabricación de vino. En documento de rjcjr semenciona en la chácara de Vitacura toda lavasija
nuevayvieja,
breadaypor
breary dieztinajas
nuevassin brear**. Y en otro del mismo año se habla de
bodega
ylagar.
En 1579 se menciona la viña del muy ilustre señorGo-* Merced de tierras a Antón
Díaz, 1579. ** Venta de Isabel de Zarate a
24 Ñuñohue
bernador
Rodrigo
deQuiroga,
también en Vitacura. En^46,
Jerónimo
de Larco tenía viña y chácara en Peñalolén. Losejem
plos podrían multiplicarse;
pero nos limitaremos a los ya señalados,
representativos
de sectores extremos de laregión.
La crianzade animales fue intensa en las chácaras de
Ñuñoa.
Vacunos,
caballares,
muías,
cerdos,
ovejas,
se hicieron comunesen ellas.
Muy
enespecial
esta crianza tuvo caracteres deimpor
tancia en las tierras másalejadas
de la ciudad deSantiago,
como las deMacul,
Peñalolén,
etc., debido enparte
a que en esossectores, por diversos
motivos,
llegaron
a formarsepropiedades
de mayor extensiónque, a veces, eran llamadas estancias y no chácaras. En
1546
un documento referente a Peñalolén habla de unpalomar
y tenería. Tal documento nos da la curiosa no ticia de la existenciadepalomas
en esafecha,
comoigualmente
de curtiembre otenería,
lo que revela abundancia deganado
*. Por la misma fecha existía también gran cantidad deganado
en el
Arrayán.
Tan
grande
se hizo la abundancia deganado
en los térmi nos deSantiago,
que fue necesario introducir la costumbre de señalar con hierro a los animales. Elprimero
que tal hizo fue el encomendero y dueño de la chácara deTobalaba,
Juan
Fer nández deAlderete,
quien
en 1557pidió
al Cabildo que registrase
la marca con que hierro yo señalo misganados,
así ye guas comocabras,
ovejas
e vacas.Por la misma
época
seintrodujo
también lacostumbre dehacer rodeo de
animales,
reuniendo todos losganados
en unaépoca
determinada del año, a fin de que cada cual reconociesesus animales.
De
hoy
en adelante e parasiempre jamás,
—dijo
el Cabildo en 1557—, en cada año el día de San Marcos se
haga
la muestrageneral
de todos los ganados de estaciudad,
e lostraigan
a la* Mensuras de Ginés de
Regadío
25plaza pública
de esta ciudad para que allí cobren sus dueños los que así anduviesenperdidos.
*6. —
Regadío
Cuando los
conquistadores
españoles
delsiglo
xvi recibieronsus chácaras en
Ñuñoa,
encontraron unaamplia
red de canalesde
regadío,
cuyas aguas se extraían del ríoMapocho.
Eran,
sinduda,
canales rudimentarios muyangostos
y mal trazados quecorrían hacia los campos de
Vitacura,
deApoquindo,
de Ñuñoa,
deTobalaba,
etc. Habían sido construidos por los indiosde la civilización
chincha-diaguita
y conservados operfeccio
nados por los incas.
Los
principales
de estoscanales,
llamadosacequias
por losespañoles,
eran los deApoquindo,
Peñalolén,
Ñuñoa y Toba laba. Todos ellos tenían sus tomas en lasproximidades
de laconfluencia del estero del
Arrayán
con el ríoMapocho.
Enuna concesión de tierras de
1584
se dice alrespecto:
En lajunta
de los ríos que vienen destaciudad,
el río a la manoizquierda,
donde los indios de Chile sacaban susacequias.
** Otros canales labrados por los indios eran los de Macul yalgunos
que llevaban el nombre decaciques,
tales como laacequia
deApuchome,
enApoquindo;
laacequia
deLongo-pilla,
enVitacura;
laacequia
deAlongonamico,
enÑuñoa;
y laacequia
delcacique
Martín,
en Macul.Los
españoles perfeccionaron
en gran manera este sistema deregadío
en el valle ñunoíno. Para empezar, Pedro de Val diviaordenó el ensanche de lasacequias
existentes,
lo cualper-* Actas del Cabildo de
Santiago. En el año anterior se había ordenado hacer rodeo el día de San Andrés; pero tal orden sólo regía para
aquel año.
** Merced de tierras
26 Ñuñohue
mitió talvez
duplicar
la cantidad de agua que ellas conducían.Luego
lospropietarios procedieron
a trazar nuevos canales endistintas direcciones para que el agua
llegara
hasta sus chácaras. Tales canales fueron recibiendo el nombre de sus pro
pietarios;
y, así es frecuente encontrar en documentos de laépoca
referencias a laacequia
de BartoloméPlores,
de Martín Candia y otros. Ya en 1579 un documento habla de las acequias
que van aPeñalolén,
aTobalaba,
Ñuñoa y otraspartes.
*Algunos
de los canalesindígenas
fueron cambiados de cursopor los
propietarios españoles,
dejándose
abandonado el anti guo cauce o utilizándose ambos. Tal ocurrió con laacequia
deApoquindo
quequedó
dividida enacequia
principal
delpueblo
deApoquindo
y la otravieja
que va a lafalda
de los cerros.Tal ocurrió también en
Tobalaba,
dondequedó
un cauce conel nombre de
acequia antigua
de Tobalaba.Igualmente
sepusieron
en servicioalgunos
cauces que habían sido abandonados por los
indios.
Así,
en la concesión de tierras que se hizo a Antón Díaz en el sector que después
se llamóLas Condes yque ya hemos
mencionado,
se de cía: ha de sacar laacequia
a su costa,porque
ha más de cincuenta años que no corre agua
por
ella.Existían también en Tobalaba
copiosas
vertientes naturalesque los
españoles
utilizaron. En 1577 seempezó
a trazar un cauce de media vara de ancho yuna deprofundidad
que tenía por
objeto
conducir aguapotable
desde dichas vertientes has ta la ciudad deSantiago.
Este cauce corría por las tierras de Ñuñoaatajo
abierto,
pero
tapiado
asus costados**. Al oriente del cerro Santa Lucía seconstruyó
unestanque
surtidor y desde allí el agua corría por calleMonjitas
hasta la Plaza de* Mensuras
de Ginés de Lillo, obra citada, pág. 40.
** Esta acequia que va a la ciudad de
Santiago
para lafuente que en ella están unosparedones detapias antiguas (Mensuras, obra citada
Regadío
27Armas. Esta circunstancia hizo que durante la Colonia se die
ra a Tobalaba el nombre de
Todalagua.
La abundancia de concesiones y
chácaras,
comoigualmente
la intensidad de sus cultivos hicieron necesaria unareglamen
tación estricta del uso de las aguas, formándose
así,
ya enestos
años,
la base de lalegislación
de aguas chilena.Fue necesario desde
luego
establecer unaespecie
de mercedde aguas y
conceder,
junto
con latierra,
el derecho a utilizardeterminados canales o a sacar nuevas aguas.
Se hizo así de uso muy frecuente conceder las tierras con
todas sus
aguas o con sus aguas corrientes y estantes, etc.; y en no pocos casos se señalaron
específicamente
las aguas quehabrían de utilizarse. A manera de
ejemplo,
transcribimos elpárrafo
pertinente
de la merced de tierras hecha en Tobalabaa
Juan
Fernández de Alderete por don Pedro de Valdivia:Mando se
rieguen,
decía,
con laacequia
del dichoAlongona-mico,
y las otras tierras que se dieren a los demás vecinos serieguen
con laacequia
que suelen regar. Y el de la concesión de tierras en Vitacura en 1549 aJuan
deAlmonacid,
en lacual se decía: Dánseos con que ellas
reguéis
ahora esiempre
con el agua de la
acequia
con queriega
el dicho Martín Can dia sus tierras.La medida usada para las concesiones de agua era la
batea,
que habría de convertirse en años
posteriores
en elregador.
En r577 se sacaban del ríoMapocho
1.453 bateas.Fue necesario también
reglamentar
prolijamente
el usode lasaguas por los
concesionarios,
los turnos, elaprovechamiento
delos cauces y las sanciones que se
aplicarían
a los infractoresde las normas dadas. Todo ello se hizo por medio de acuerdos
de Cabildo o por
disposiciones
que se insertaban en los mismos títulos de tierra.
Igualmente,
sedesignó
alcalde de aguasdesde los