AVERNO
Carlos Santa Asesor del Proyecto Carlos Smith
AVERNO
Trabajo de GradoRodolfo Rodríguez Blandón Felipe Lugo Pinzón
Departamento de Artes Visuales Facultad de Artes Pontificia Universidad Javeriana
CONTENIDO
Un inicio y un porqué ...9
Objetivos ...13
Antecedentes Rodolfo ...15
Felipe ...26
Marco Teórico Niveles de conciencia ...33
Evolución ...35
La naturaleza de la psiquis ...41
Mitología personal ...44
La acción mitológica ...49
Referentes ...55
Devenir de la obra ...61
Conclusiones ...71
UN INICIO Y UN PORQUÉ
Esta obra tiene sus raíces en la vida y el hogar que me acogió al nacer. Allí había una marcada visión espiritual de la vida. Mi nacimiento fue predicho por una médium, según me cuentan mis padres. Al nacer me vi cara a cara con la muerte, no tenia los pulmones desarrollados, los médicos me desahuciaron y dijeron que no amanecería. En ese momen-to mi padre me consagró a la luz y a pesar de los pronósticos viví. Los médicos dijeron que había sido un milagro. Esta experiencia marcó el sentido que mis padres le darían a mi educación. A lo largo de mi crian-za todo lo que me rodeó tenía un perfume esotérico; de niños camino al colegio teníamos largas conversaciones con mi padre y mi hermano, hablábamos de temas que mi papá decía que no se podían hablar frente a las profesoras porque eran “ocultismo”, de todas formas lo hacíamos y daba igual, porque las profesoras nos callaban diciendo que eran cosas de niños. Mi madre y mi padre tenían la estricta disciplina de meditar, cuando él meditaba por las mañanas, mi hermano y yo entrabamos a hurtadillas por curiosidad al cuarto de meditación y lo imitábamos en posición “Flor de loto”. Pasado el tiempo se convirtió en un hábito para toda la familia. Poco a poco se abría un camino y a los doce años comencé mi primer estudio profundo sobre temas espirituales. Bajo la guía paterna empezamos a leer y analizar un libro titulado “La vida de Jesús dictada por él mismo” que es un texto que fue canalizado hace más de cien años a través de una médium en la “iglesia espírita” (cuyo fundador fue Allan Kardec y esta corriente es lo que se conoce como espiritismo). También a esta edad empecé a asistir a las charlas de
me-tafísica, que mi padre junto con otras personas dictaba, allí aprendí y profundice más en lo que se conoce como “Los principios herméticos” que vienen de Hermes Trismegistus. Los conocimientos de astrología y numerología de mis padres terminarían de cerrar ese gran cúmulo de ideas que han nutrido la manera en que veo el mundo, y todos estos conocimientos convergen en un mismo punto, en una misma idea, que es ver al ser humano, como un ser que evoluciona no solo físicamente sino también espiritualmente; como un ser que cambia y se transforma en pos de ese progreso espiritual. Este es el punto central desde donde vivo mi vida, y al ser así veo infinidad de cosas por aprender y en mí muchas cosas por cambiar y trabajar. Debo transformar mi ser para ir ascendiendo a niveles superiores de conciencia.
El arte, fue el que me llevo a encontrarme con Felipe Lugo, mi com-pañero de tesis, porque sentíamos con la misma fuerza la expresión del espíritu humano que se da a través de la animación. Los dos estábamos obsesionados con las mismas obras, y estas obras que tanto nos inspi-raban, hablaban de muchas de las ideas esotéricas con las que yo crecí. Esto hizo que Felipe viera en esta manera de entender la vida una com-patibilidad con sus trabajos en animación, y le pareció muy interesante tratar de plasmar estas ideas, tal como lo veíamos en los cortos de “Ani-matrix”. En ellos se planteaban ideas metafísicas, y nosotros sentíamos que podíamos hacer lo mismo; la imagen animada nos apasionaba y ansiábamos concretar estas ideas en una animación tan atractiva visual-mente como la de esos cortos.
Este fue un proceso diferente, porque después de varias conversaciones no conseguíamos concretar una idea en específico, y nos toco entonces sentarnos a dibujar. Fue la magia del dibujo la que hizo que empezaran a brotar ideas, y en el ejercicio del Storyboard empezamos a conocernos mejor, porque sin proponérnoslo, el dibujo empezó a mostrar lo que cada uno guardaba en su interior. De una u otra forma empezó a que-dar allí en líneas, tramas y colores, un mutuo sentimiento de la vida que tenía como base una visión de progreso espiritual en la que el hombre se veía empujado al cambio y transformación de sí mismo, y aunque en ese momento no teníamos plena conciencia de la totalidad de lo que representaban estas figuras que venían a nosotros mientras dibujába-mos, sí que podíamos sentir la intención que tenían y su profundidad, esto fue lo que después nos llevo a poder relacionar con claridad esas imágenes con las ideas que habíamos intercambiado con anterioridad.
Después de toda esta mutua experiencia podemos ver y reconocer que esta obra surge como un deseo de plasmar las tensiones, los miedos y las pasiones que implican ese proceso mental de transformación o transmutación que es el aprendizaje; el deseo de plasmar ese momento en el que el cambio llega sin previo aviso a nuestras vidas y nos arrastra con él a un lugar oscuro desconocido para nosotros en donde la vida pierde todo sentido de normalidad y se convierte en un extraño, un lu-gar oculto en la profundidad de nosotros mismos; en donde abrazamos la fría muerte abandonando lo viejo para nacer a lo nuevo, y que mejor manera para hablar de esta transmutación de los estados mentales, de esta metamorfosis que se produce en la psiquis, que la línea, el dibujo, y en este caso el dibujo animado. Cuando empujamos el dibujo y lo movemos a través del tiempo hay un valor que prevalece por encima del mismo tiempo y del movimiento, éste valor es el cambio, ningún “frame” es igual al anterior, todo está en constante cambio, la línea se
rige por una ley y es la metamorfosis.
estado mental puede ser transmutado en otro superior, en algo más valioso, esto es lo que simboliza el oro, como dice en el Kybalion:
“La mente (así como los metales y los elementos) puede ser transmu-tada, de estado a estado; de grado a grado; de condición a condición; de polo a polo; de vibración a vibración. La verdadera transmutación hermética es un arte mental”1
De esto trata verdaderamente el arte de la alquimia, y el ritual de la animación para nosotros hace parte de esa magia, que es la transmu-tación interna y ésta es la razón por la que vimos la animación como la forma más idónea para la realización de nuestra tesis. Puntualizando más en la técnica, que en este caso es la rotoscopia, esa magia alquímica no se pierde sino que toma formas diferentes. Vemos en ella la cualidad de generar imágenes muy cercanas a la realidad que perciben nuestros ojos físicos y al mismo tiempo nos da la oportunidad de distorsionar y transformar esa realidad dándole cabida a lo extraño, a lo grotesco y a lo sublime, esta dualidad de la técnica nos permite jugar con dos fuerzas vitales al mismo tiempo, que son una: la irrupción del inconsciente con todas sus brumas y “mensajeros peligrosos” (como dice Joseph Cam-pbell), y otra: la ilusoria seguridad de eso que llamamos conciencia; en medio de estas dos fuerzas el “yo” se ve impulsado a transformarse para equilibrarse y llegar a la realización de sí-mismo.
Para poder entender esta obra y el proceso que experimentamos en su realización hay que valorar que el punto de partida o la base en la que
1 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo III, Pág. 33. ED Luis Cárcamo Editor, Ma-drid, 1978
todo el proyecto se sustenta es el pensamiento esotérico. El prefijo “eso” viene de un concepto griego que significa “del lado de adentro” en opo-sición a “exo” que significa “del lado de afuera” por lo tanto el conoci-miento esotérico viene a ser el estudio “del lado de adentro”, el estudio de la realidad interior del ser. Es por esta razón que en esta obra utili-zamos varias fuentes del conocimiento esotérico que parecen diferentes si las miramos desde su origen cronológico y cultural, pero todas ellas apuntan lo mismo, que es el conocimiento de la realidad interior del ser. Como dice en los Vedas “La Verdad es una, los sabios hablan de ella con muchos nombres”.
OBJETIVOS
General
• Realizar un cortometraje animado donde el tema central es la idea esotérica- hermética de la transmutación mental. En la película la na-rración, el desarrollo gráfico y sonoro ayudaran a evidenciar esta idea.
Especificos
• Partir de la expresión gráfica en busca de una narrativa que más que responder a los arquetipos establecidos de narración, manifieste la sensación de la experiencia que se vive en los procesos psíquicos de cambio.
• Poder generar a través de la rotoscopia interpretaciones de la ima-gen real que nos permitan cargar con un sentido simbólico la historia.
• Lograr un resultado grafico que se base en el texturizado a mano como la forma idónea para crear contenidos personales, que en este caso provienen de la mano del ilustrador.
• Partir de la composición electroacústica para generar música que sea el resultado de la transformación de un sonido por medios digita-les y que exprese la sensación de los estados mentadigita-les que vemos en el cortometraje.
ANTECEDENTES
• Rodolfo Rodríguez
Los motivos que me impulsan a plantear los temas en que se basa esta obra, vienen de la preocupación que me fue inculcada en mi hogar, y que es la preocupación por la realidad interna del ser y su evolución. Todos los conocimientos espirituales, o esotéricos que venían a mí, son
una parte fundamental de la persona que soy hoy en día, y es imposible para mí negar todas estas ideas con las que crecí. Mis primeros acerca-mientos al arte se dieron por medio del dibujo, y lo que recuerdo de esa época de mi vida es que yo solo necesitaba sentarme con carboncillo y papel, sin ningún pensamiento, solo dibujaba y dibujaba, y así pasa-ba mucho tiempo sin que yo me percatara de ello, porque dibujapasa-ba como en un estado meditativo; un trazo me llevaba al siguiente y así sucesivamente, hasta que al final tenía un dibujo entre mis manos, y aunque en esos primeros momentos yo no me fijara un objetivo para ser comunicado, recuerdo que mis dibujos hablaban por si solos de una espiritualidad. Esto siguió sucediendo así, y toda la gente que veía mis dibujos me preguntaba qué significaban, pero como yo no había pensa-do en ningún significapensa-do, no podía decirles nada.
Cuando entré a esta carrera sucedió algo similar, porque los profeso-res elegían un tema y uno tenía que hacer una obra que hablara de ese tema. Como yo no estaba acostumbrado a hacer dibujos con objetivos claros a comunicar, esto me costó mucho trabajo lograrlo, y de hecho me irritaba, pero aun así lo hice. Me propuse entonces comunicar mis ideas en un trabajo para una entrega final, en donde tocaba hacer un
billete, que expresara la idea de un país imaginario, y uno elegía el carácter y la visión del país. Pues bien, mi país era “hermético” y en el billete dibujé toda una simbología que expresaba esto. A la hora de de la evaluación los jurados me pusieron una nota muy baja porque según ellos mi billete era “muy hermético”. En este punto me desu-bique porque los jurados criticaban a unos por ser muy evidentes y a mí por ser muy hermético y esto sucedió porque no entendieron nada en mi billete. Este hecho me hizo darme cuenta que cuando la gente no comprende una obra la demerita, y me cuestioné mucho, pero a la luz de todo lo que he realizado y aprendido en mi carrera hasta el día de hoy, veo que nada tiene que ver la comprensión de una obra con su validez ¿acaso un japonés tradicional entiende completamente todo lo que ve cuando contempla la capilla Sixtina? Evidentemente no, y no tiene porque comprenderlo, es algo ajeno a su cultura, y por lo tanto “hermético” para él, pero eso no le quita validez ni demerita la obra de
Miguel Ángel.
grafico, la materia que me permitía experimentarme en el lenguaje de la imagen como tema principal era la de ilustración. Mi dilema siempre era andar entre lo muy evidente y lo inentendible.
Y en este ejercicio de opuestos puede experimentar muchas posibi-lidades de la imagen y también el punto medio. La figura1. Es una imagen para mi representa un punto medio entre lo que se entiende y lo que no. El tema allí era la guerra, y lo cómico de esta imagen es que
cuando la presente en clase, varios vieron en ella nada más que un man-chón de tinta y pasaron de largo sin detallarla, pero cuando les dije que vieran mejor, observaron allí con asombro todos lo soltados y detalles ocultos de la imagen. Esto represento para mí una alegría porque estaba encontrando el punto medio, pero a pesar de que esto era así, yd e que en teoría este es el punto ideal, yo sentía también interés de explorar lo común de una ilustración muy referencial y lo muy evidente que puede ser la imagen. Esto me llevo a alejarme de las formas abstractas y los collages que acostumbraba a hacer para entrar en una imagen más conservadora.
Mi profesor de ilustración II que había sido anteriormente mi profe-sor de la electiva de ilustración digital, vio cómo yo me había acostum-brado a manejar la ilustración a través de Photoshop, y era evidente para él que yo me había apegado a esta herramienta digital, olvidándo-me de la ilustración manual.
---Fue entonces que al entrar en ilustración II me prohibió usar Photos-hop, y me vi obligado a buscar técnicas manuales a las que me acomo-dara y con las que pudiera lograr una imagen muy conservadora como yo me lo había propuesto.
Rodez me sirvió mucho, porque cuando Felipe machado me prohibió en ilustración II realizar trabajos digitales, fue la oportunidad perfecta para desarrollar mejor lo que había aprendido de color.
Con esta técnica pude lograr resultados muy convencionales, pero atractivos y me experimente en el uso de la ilustración de manera muy referencial, sin darle cabida a las dobles lecturas que o a las metáforas de la imagen. Entonces al haberme probado en este campo, sentía la necesidad de llevarlo un poco más la extremo, y fue entonces cuando decidí usar la imagen de manera tan evidente que causara un choque en las personas que lo veían. En esta decisión ya empezaba a surgir de ma-nera más clara el deseo de afectar al espectador y este sería un elemento importante más adelante cuando mi interés se centrara en chocar al espectador para hacerlo concientizarse de alguna manera. Esto empezó con esta imagen
Esta fue la entrega final de ilustración II en la que yo debía ilustrar la novela El Perfume. En esta época de mis estudios empecé a sentir a necesidad de afectar claramente a los espectadores de mis trabajos, pero esta necesidad venia a mi porque yo deseaba concientizar a la gente a través de mis obras, en ese momento me causaba mucha inquietud el hecho de ver que la mayoría de mis compañeros en sus trabajos elegían desarrollar temas que la mayoría de las veces no eran de su interés, sino que eran temas recurrentes en el arte contemporáneo y al elegirlos sa-bían que tendrían una buena actitud del profesor hacia ellos y tal vez una buena nota, y obviamente los profesores no se daban cuenta de esto. Cada vez que yo veía esto, sentía más fuerte la necesidad de aprovechar mi trabajo y no desperdiciarlo en ideas ajenas a mi solo por tener una buena nota. Quería hacer que el arte me sirviera y supliera mi necesidad de expresar lo que para mí es más importante, que es la visión espiritual de la vida; las ideas que conducen a mi espíritu hacia el acrecentamien-to, el progreso y la concientización.
no existan. Este primer rechazo se lo manifesté al profesor, le dije que no había entendido nada de la obra que él acababa de proyectar, y me contesto diciendo: “si, es que acá no hay cultura para esto” y apenas lo dijo se retracto un poco porque creyó que me había ofendido, pero le conteste que eso que él decía era verdad, porque yo no conocía nada sobre el videoarte y no me sentía en condición de verle una lógica al lenguaje que éste manejaba. Y en ese momento me dispuse a tratar de entender de la mejor manera todo lo que se dictaba en esa clase, salien-do conscientemente de la ignorante posición de rechazo que yo había adoptado en mi primera impresión del videoarte.
El resultado que tuvo esta clase en mi fue el detonante que me lleva-ría irremediablemente a curiosear en los campos de la animación. Esto fue así porque mucho de lo que aprendí fueron pequeñas elementos de la animación, y me concentre en ellas para la realización de los trabajos de esta materia. Aquí tuve mi primer encuentro con la rotoscopia y otras técnicas de composición digital, y lo que me impresiono de esto fue yo sentía que podía a través del video lograr más claridad sobre lo que quería decir, que a través de una sola imagen. Y por lo tanto me puse a la tarea y realice un video arte que se llamo Socrateres.
Este fue el primer trabajo del cual me sintiera satisfecho. Porque en este pude hablar claramente de ideas espirituales. Este videoarte se basaba en la muerte de Sócrates, y de cómo él prefirió renunciar a su vida física antes que a sus ideas, situando así los valores espirituales por encima de los materiales. En el trabajo, yo juntaba imágenes del cuadro “la muerte de Sócrates” con video; mostraba cuerpos descomponiéndo-se a gran velocidad, que repredescomponiéndo-sentaban la muerte que sufrió el cuerpo de Sócrates, pero al final, por medio de la animación y de la música, mostraba que lo espiritual perduraba sobre lo material de la muerte y de la putrefacción de los cuerpos, mostraba la eternidad del espíritu frente a la naturaleza efímera del cuerpo.
Estas imágenes eran unas cartas del Tarot, y cuando Andrés las vio me dijo: “eso es lo que tiene que aplicar en el video, esa manera de superponer texturas, la única diferencia que hay es que en el video las anima.” Esto fue para mí como una especie de revelación y me llevo a utilizar toda la fuerza que tenía en ilustración digital en el videoarte, y a familiarizarme con las capas y el uso de texturas.
Esta experiencia con el video y la composición digital en After Effects fue algo que despertó en mí la inquietud por los medios au-diovisuales, y veo que sucedió así porque encontré que para mí era
más fácil expresar mis ideas espirituales en el campo audiovisual y que al hacerlo no estaba dejando de lado todo lo que había aprendido en el campo grafico, sino que al contrario, todo eso me ayudaba a tener resultados más elaborados.
Teniendo esta atracción hacia la manera en que lo grafico se puede expresar en lo audiovisual, entré en mi último nivel de dibujo de la ca-rrera. Allí había que elaborar un proyecto que lo fuera acercando a uno a la experiencia de lo que sería la creación de la tesis. En ese momento no me sentí cómodo para volver a hacer un trabajo como los que nor-malmente yo hacía en la materia de dibujo, porque esos trabajos que hacia tenían un enfoque de arte de galería, y yo ya no quería eso, quería meterme de cabeza en lo audiovisual. La única posibilidad allí para mí era hacer algo audiovisual que tuviese dibujo, y como en IAC yo ha-bía probado por primera vez la rotoscopia, pensé que esta era la mejor manera de irme por donde yo quería. Fue aquí en donde comencé a pensar en un proyecto corto de animación, y para hacerlo, el profesor me indico que lo mejor era que hiciera un Story Board, y allí comencé mi primer Story.
sentí mucho más cercana la interacción de mi formación grafica con la parte audiovisual y me sentí más libre para hablar de los temas que me atraían, porque vi que se podía llegar a un resultado muy bueno.
Un día yo le estaba mostrando este trabajo a Felipe machado en un salón, y en ese momento entró Cecilia Traslaviña que es la profesora de animación. Yo no la conocía, pero Felipe me la presento y le dijo que viera mi trabajo. Allí mismo ella vio la rotoscopia Sueño de Libertad y me dijo que le parecía muy chévere y que ella creía que me gustaría entrar a la clase de animación. Como yo era estudiante grafico, pensé que no podría ver una materia que no fuera de mi énfasis, pero hice las averiguaciones y vi que la podía meter como una electiva, y entonces lo hice.
A partir de entonces se produjo como una especie de explosión artís-tica en los trabajos que tenía que hacer para todas las materias, porque entré en el campo de la animación y éste produjo en mí una sed de explorar y sacar todo lo que pudiera de allí.
y este hecho me fascina hoy en día con la misma intensidad que lo hizo la primera vez que lo viví.
En este punto de mi trabajo, yo ya me había soltado más a la hora de hablar de temas esotéricos, pero creo que esto fue así porque los medios audiovisuales y la animación fueron para mí como una especie de canal a través del cual cogí una confianza y un método incipientes, que me permitieron expresar de una mejor manera las ideas que tenia. Y esto se vio reflejado en mi parte grafica que era en donde más se me dificultaba hacerlo.
Las materias en donde me pude experimentarme fueron las últimas materias del pensum. Por un lado, en procesos editoriales pude hacer un libro álbum, en el que me sirvió mucho la narración que había aprendido de la animación. Este libro se titulaba La vida es un sueño y era una adaptación para niños, del soliloquio de Segismundo de la obra de Pedro Calderón de la Barca “La vida es un sueño”. La idea que yo resaltaba en mi adaptación de la obra era el carácter irreal y efímero de la vida frente a la realidad espiritual que es eterna. Evidentemente aquí mostraba la idea de la supervivencia del espíritu ante la muerte física, y lo logre hacer de una manera muy suave, que era la ideal para un libro infantil. En este trabajo logré lo que no había podido hacer en ninguna de mis obras graficas, y esto fue lo que me llevo después a trabajar con otro formato que también se apoya en la narración, y esto se daría en la materia de historieta con Felipe Machado.
me prohibió en ilustración II hacer uso de Photoshop. Esta manera de trabajar que fui desarrollando, es la que en este trabajo de grado nos sirve para la carga grafica que deseábamos tener en nuestro corto, en los fondos y texturas de éste.
Yo veía que estos trabajos habían surgido por las cosas que apren-dí con la animación y la composición digital, y además sentía que la animación era el campo en donde podía poner en juego todos los co-nocimientos que había adquirido, y que era la técnica en la que todas mis capacidades se veían aprovechadas, por esto de alguna manera no me centré tanto en ilustrar y seguí más aferrado a la animación. Fue por esta razón que después de ver animación con Cecilia, decidí tomar un diplomado de animación experimental. Allí todos los profesores de animación de la universidad daban clase y también venían de fuera otros animadores. Este diplomado reforzó en mí todas las técnicas que ya había visto en la clase de animación, profundizando más en cada una de ellas.
a sacar lo que hay dentro sin que uno se dé cuenta, y esto fue algo que empecé a ver en los ejercicios que hacíamos de metamorfosis.
La preocupación espiritual que siempre me acompañó en la reali-zación de mis trabajos, a menudo se volvía una preocupación social, y esto se daba por los estudios teóricos que nos ofrecía la carrera. En ellos veíamos las problemáticas sociales con una postura de crítica, y veo que esto no reñía con migo, porque para mí la preocupación por el ser, es al mismo tiempo una preocupación por la sociedad. Esto fue lo que me llevo a elegir una temática social en mi último trabajo de animación, antes de empezar la realización de la tesis.
Este último trabajo, fue el la entrega final del diplomado de ción experimental y que tiene el titulo de Mano Blanca. Esta anima-ción la hice en honor a la Minga indígena, porque en ese momento los indígenas marcharon hasta Bogotá en paz y protestaron por el abuso
En éste trabajo pude aplicar al máximo toda la técnica que había desarrollado en animación, y el resultado me gustó bastante. Esta ejer-citación en la animación me hizo ver que en el campo de la animación es muy difícil trabajar solo, porque se requiere de mucho trabajo. De hecho, para Mano Blanca intenté trabajar en grupo, pero no pude, porque no logre unir mi manera de trabajar con la manera de la otra persona con la que me había unido, y vi allí las dificultades que también trae trabajar en grupo. La idea de grupo se fortaleció en mí después de realizar esta animación en el diplomado, porque vi el resultado que yo podía crear solo y me imagine las cosas tan grandes que se podrían hacer trabajando en equipo, fue allí en donde me propuse que para mi tesis quería trabajar en grupo a pesar de las dificultades que esto implicara. En este momento en el que yo sentía esta necesidad, vi que mi amigo Felipe Lugo también compartía esta idea, y siendo testigos del proceso que cada uno habíamos vivido y de las habilidades que teníamos, vimos la oportunidad de unir fuerzas para lograr un trabajo de muy buena calidad, que superara las capacidades que tenía cada uno por separado; yo estaba listo para poner en juego todo lo que había aprendido y desarrollado a lo largo de la carrera, y lo más importante, y aunque no tenía un tema claro para la tesis, veía una gran oportunidad para expresar las ideas que tanto me interesan.
• Felipe Lugo
La animación entró a través de mi ojos gracias al estudio certero de la técnica que era uno de mis más grandes intereses. Lo primero que se me venía a la cabeza al ver cualquier tipo de animación de alto nivel
era la incógnita de cómo se podría desarrollar algo similar y comencé a indagar muy juiciosamente sobre el tema.
El inicio de este estudio se dió desde el mismo momento en el que abarqué por primera vez un proyecto en animación. Cuando navega-ba por el pensum de mi primera carrera (Diseño Grafico) en LaSalle College, me interesó como primera medida la animación 3D por sus resultados impresionantes e híper-realistas, esto fue lo que me deslum-bro en ese momento, pero aquí mismo la desilusión se hizo evidente desde el momento en el que noté que para lograr buenos resultados era necesario esperar un largo periodo porque dependiendo de las pro-piedades que se le dieran a la imagen se requería un tiempo de espera mejor conocido como “render” (pon aquí un pie de página definiendo render) que podría ir desde un minuto hasta una hora por imagen lo cual era hasta ese momento ridículo, teniendo en cuenta también los parámetros tecnológicos con los que contaba para entonces.
Al ingresar a Artes Visuales me di cuenta que la animación 3D estaba un poco censurada y que allí prevalecía la animación tradicional.Supe entonces que mi investigación daría un vuelco virando hacia la explo-ración de diferentes técnicas de animación y encontrar una con la cual me sintiera identificado y lo más importante cómodo para adoptarla y comenzarla a trabajar.
carrera no quedaron del todo resueltos. Aprendí un poco de narración visual, aunque confieso no fue de mi total agrado pero me instruí en la forma de dar orden mis ideas para ponerlas al servicio de un producto audiovisual. Y con cada una de las materias del énfasis fui desarrollando y enriqueciendo mi vocabulario y mi conocimiento.
Durante la carrera me encontré con un viejo maestro que me había dictado clase en mi escuela anterior (Gabriel Baudet) y me aconsejo que visitara las instalaciones que la Universidad conserva específicamente para el área de postproducción de cine y televisión, el ahora llamado centro Ático. Supe que la facultad de artesmantenía un convenio con dicho centro para que los alumnos del énfasis audiovisual hiciéramos un entrenamiento en las plataformas que ellos manejan para el tratado de imágenes y sin dudarlo me inscribí para llevar a cabo el curso. Pasa-do un tiempo se empezaron a ofrecer trabajos para edición en la plata-forma en la cual nos estaban entrenado y gustosamente acepte porque lo que ellos ofrecían era editar proyectos represados que tenia el centro Ático. Luego vino lo mejor, por que pasados unos meses me ofrecieron quedarme para editar las tesis que llegaban, tanto de la facultad de artes como la de comunicación social y cada una de ellas tenia obviamente niveles y esquemas de trabajo diferentes.
Varios de los trabajos de grado de algunos compañeros de la facultad de artes que pasaron por el centro Ático estuvieron en a mi cargo en cuanto al proceso de edición y finalización.
Después de un largo tiempo de trabajo en el Centro Ático, ellos se ofrecieron para entrenarme en una plataforma para composición digital en donde la experiencia fue más gratificante, pues el encargado de dar las charlas de entrenamiento fue una de las personas directamente
invo-lucradas en los efectos de la película “Spiderman” y después de esto yo me vi envuelto dentro del equipo técnico del cortometraje colombiano en animación “En Agosto” en donde fui asistente de composición digi-tal dentro del equipo de postproducción.
Al tiempo que todo esto acontecía, tenía que ser consciente de que no podía dejar de lado mis estudios en la facultad de artes y mucho menos poner en saco roto todo lo aprendido dentro del Centro Ático.
En mi concepto creo que la academia es un proceso de exploración de técnicas, y era obvio que tenía otras inquietudes acerca de otras téc-nicas, entonces comencé a indagar cada una de ellas hasta llegar a un resultado especifico o más bien un resultado personal que se ajustaba a lo que buscaba desde el principio.
de un solo resultado. Me interesó la historieta y construí una en donde tenía que contar un historia pero además dibujarla por completo.
Después de esto el camino siguió por la ilustración desde la parte de conceptualización tanto de los fondo como de los personajes hasta el gran salto del resultado final que en este caso era en digital y fue un primer acercamiento a el uso de materiales no físicos mezclado con lo que ya se tenia en la libreta de dibujos previamente.
Y continuaron surgiendo resultados que me dejaban cada vez mas satisfecho por que estaba viendo que mi trabajo estaba tomando una muy buena calidad, y se convertía en un reto lograr algo mejor que el
anterior. En este momento la exploración era incesable, quería realmen-te ponerme unos retos muy altos para hacer que la imagen siguienrealmen-te fuera mejor que la anterior.
a la producción y capturando el material de acuerdo a lo planeado y finalizando con la postproducción que para mi era mi campo favorito por que compaginaba muy bien con mi experiencia en el Centro Áti-co.
resultados que me siguieran satisfaciendo como ya lo había logrado con
las ilustraciones que anteriormente ya he mencionado. experimentación, que en algunos casos tiene poca lectura para el pú-Lo importante en estas animaciones era dejar un poco de lado la blico, y dar un concepto, que en algunos casos era una crítica sobre algo. Cuando la experimentación se hizo más intensa en la parte de animación, encontré una técnica que me llamo mucho la atención y que yo sabía que complementaría muy bien la parte del 3D. Surgió entonces la rotoscopia, la cual me deslumbro por un factor importante y era la referencia del video para calcar el movimiento de los personajes. Además de ser una técnica que desde mi punto de vista podía ser muy fuerte dependiendo del tratamiento de la línea. Con este nuevo tesoro entre mis manos comencé a hacer pruebas técnicas y logre un hallazgo impresionante que se asemeja mucho al resultado que tenemos en nues-tra tesis de grado. Yo diría que fue el nacimiento de la inquietud por un proyecto como el que tenemos hoy en día.
Lo primero fue simplificar la técnica, gracias a los avances tecno-lógicos que había dado el PhotoShop CS3 me di cuenta que podía intervenir el video directamente en una línea de tiempo, que hasta ese momento era algo imposible de hacer en este programa, y lo segundo era que podía aplicar todo lo que había aprendido en “ilustración digi-tal”, por que podía configurar los materiales a mi antojo tales como el pincel y dar un acabado que se saliera un poco de lo estereotipos o del resultado final que da el cartoon (dibujo animado comercial).
así era como me gustaba la imagen en la rotoscopia, y el resultado lo merecía,
MARCO TEÓRICO
Niveles de conciencia
Los Budistas dicen que “lo único permanente en la vida es la in-permanencia” es decir el cambio. Resulta siempre inquietante cómo a primera vista normalmente observamos la vida o el día a día como algo quieto, rutinario y monótono, pero una observación más profun-da nos conduce a contemplar algo que se escapa a nuestra percepción ordinaria de las cosas y que es el constante cambio que se produce per-manentemente en todo lo que nos rodea; todo cambia constantemente, lo vemos en las nubes; lo vemos en la semilla que se transforma en árbol; lo vemos en las hojas que caen; lo vemos en la piedra de río que al pasar del tiempo es pulida por el torrente de agua que siempre fluye que siempre cambia; lo vemos en la oruga y su bella transformación de capullo en mariposa ¿acaso es ilógico pensar que nosotros como seres humanos también experimentamos en nuestra existencia estos procesos de cambio y desarrollo que vemos en todo lo que nos rodea? Esta es una idea esotérica básica, es más, puede considerarse la razón por la cual alguien siente el impulso de la introspección y el deseo de asumir una disposición de labor y de autoestudio que lo conducirá al desarrollo de sí mismo, esto es el “esoterismo” el estudio de la realidad interna de uno mismo. Es evidente que esto implica un proceso de adquisición de conocimiento, pasar de un estado de ignorancia a uno de conocimiento.
Desde una visión moderna vemos que esto está totalmente relacionado con el inconsciente y los procesos de asimilación de éste, porque uno parte de un estado en donde ignora algo, es “inconsciente” de algo y posteriormente se llega al conocimiento, se vuelve consciente de eso que ignoraba. Esta es una relación que vemos y que no resulta fortuita, y para entenderla debemos recurrir al estudio de los astros o “Astrología”, esto es así porque en el ejercicio de ésta nos percatamos de lo que somos en totalidad, es decir de los aspectos conscientes y los inconscientes que conforman nuestra personalidad. La humanidad en sus inicios empezó a ver las relaciones entre las disposiciones de los astros, por ejemplo las fases de la luna y los periodos de siembra y cosecha, los cambios de marea y los ciclos del año en general. Pero la verdadera importancia de estos estudios es cuando se hace la relación entre la disposición de los astros y los procesos internos del ser, es allí en donde nace lo que conocemos como astrología, que no viene a ser otra cosa más que una manera de conocerse a uno mismo, una manera de ver hacia adentro. Jung habla de la astrología y nos dice que:
“las singulares cualidades psicológicas del Zodiaco constituyen toda un teoría proyectada de caracteres. La astrología es una experiencia viva primordial, semejante a la de la alquimia. Tales proyecciones se repi-ten siempre cuando el hombre procura explorar una oscuridad vacía que él llena involuntariamente con figuras vivas”2
A partir de allí entendemos que la relación con el inconsciente siem-pre se da cuando exploramos nuestro interior, “una oscuridad vacía”. Esto nos hace ver que la conexión entre la práctica esotérica y el in-consciente, es más fuerte de lo que parece a primera vista y que estos dos comparten la característica importantísima de poder empujar al ser espiritual a ser consciente de lo que ignoraba, y que esto sucede como un proceso natural en el ser humano; por eso Jung nos habla de que es “una experiencia viva primordial”.
Dentro de la mitología de la astrología nos encontramos con “figuras vivas” del inconsciente como dice Jung, y en ellas hay una muy especial que viene a nosotros como una inspiración mas de nuestra tesis. Esta figura es la que conocemos como el dios Plutón, que era el que do-minaba el submundo, y desde una óptica psicológica éste viene a ser el inconsciente. En astrología, las fuerzas que contiene cada planeta se van activando o desactivando en la medida en que éstos recorren las casas zodiacales, y como los planetas siempre están en movimiento; la influencia de un determinado planeta en el zodiaco de la persona es temporal, porque el planeta entra a cierta casa creando aspectos con otros planetas, y sale de esta casa dándole fin a estos aspectos y a las influencias que genera su presencia en ella. Esto es lo que se conoce como tránsitos planetarios.
“Los tránsitos de Plutón suponen el encuentro con el lado primiti-vo, instintivo y aún no regenerado de nuestra naturaleza. Los senti-mientos de cólera, resentimiento y dolor de la niñez; la voracidad, la envidia, los celos y los deseos infantiles de omnipotencia y poder; las ansiedades sexuales desbocadas y la ferocidad de los impulsos
destruc-tivos, todo esto y mucho más permanece oculto en lo más recóndito del inconsciente. Plutón es el servidor de la totalidad, y para vivir nuestra totalidad debemos hacer frente a estas emociones e impulsos primitivos. Volver a conectarnos con lo que hay oculto en nosotros significa recuperar las partes perdidas y repudiadas de nuestro propio psiquismo. Al hacerlo, creamos también la posibilidad de liberar la energía movilizada en complejos infantiles, y de volver a integrarla de manera más constructiva en la personalidad.”3
Desde nuestro punto de vista la astrología da la posibilidad de en-contrarnos cara a cara con nosotros mismos, sin velos ni cascaras que oculten alguna parte de nuestra totalidad, mostrándonos lo que no queremos ver, nuestra parte oscura. Con la descripción que acabamos de citar sobre los tránsitos de Plutón, podemos ver que esta acción que realizamos a través de la astrología y que concretamos en este proyecto, tiene un carácter profundamente plutoniano, porque nos hace penetrar la oscuridad más negra y profunda, el lugar más apartado y de difícil ac-ceso para la conciencia, donde se encuentran todas las incomprensiones y nos sitúa allí, en nuestro nivel real, para luego partir al viaje de regreso. La idea importante que deseamos resaltar en este punto es que en astro-logía siempre se parte de la base de que hay cosas que comprendemos como también otras que no hemos comprendido, y esto constituye un nivel de conocimiento o de consciencia que tenemos pero que debe ser ampliado o superado. Evidentemente no todas las personas tienen una práctica esotérica, pero sin embargo su inconsciente sí que está
cionando y todo esto nos conduce a pensar que dentro de la sociedad habrá muchas personas con niveles de conciencia muy diferentes unos de otros, es decir que cada quien, de acuerdo a las experiencias que ha vivido, habrá logrado asimilar en un nivel y una proporción diferente el contenido inconsciente para volverlo consciente y que sin importar la proporción de esta asimilación todos, absolutamente todos parten de un estado de ignorancia y terminan en uno de conocimiento, parten de un nivel de consciencia para luego entrar en uno más amplio. Es desde aquí de donde comienza la vivencia del personaje central de nuestra historia que es un psicoanalista que hemos llamado “Psyco”. Nosotros elegimos ubicar a Psyco en el momento de su vida en el que su cons-ciencia está a punto de ser ampliada, y por esta razón él se presenta al inicio de la historia desde un nivel de conciencia bajo, es decir desde un momento anterior a su transformación, un momento de angustias, de tensiones y desequilibrios, este es un punto en donde él mismo presien-te el inminenpresien-te cambio que ve evidenciado en las brumas del incons-ciente que empiezan a manifestarse en su consciencia como un llamado a la aventura de cambio, es así como todas las energías de su ser se han acumulado como el calor en el agua y han llegado a tal punto en donde la ebullición se ve como un hecho inaplazable.
Evolución
Para nosotros toda esta carga que representa Plutón y la acción que desde la astrología se plantea que ejerce, realmente viene a ser una ma-nifestación de los procesos de desarrollo de la psiquis. Y entendemos que el inconsciente al estar interconectado con la actividad consciente
toma mucha de su fuerza de allí mismo, de la manera en la que movi-lizamos nuestra energía consciente. Esto nos hace ver la importancia de eso que llamamos mente, que es un equivalente de psiquis, porque es desde allí desde donde se manifiestan todos estos procesos que hemos estado mencionando y que afectan nuestra realidad de vida. Los cono-cimientos que los antiguos herméticos manejaban sobre la mente para nosotros son de gran importancia. Se sabe que era a través de la mente como ellos realizaban actos grandiosos de magia. Estos conocimientos se remontan al imperio egipcio en donde vivió Hermes Trimegistro, quien fue considerado como un dios y que por eso recibía el nombre de Thoth. Hermes el dios de la sabiduría, dejó sus conocimientos de la realidad mental consignados en un grupo de enseñanzas que se lla-maron El Kybalion, considerada la más importante obra esotérica que trata sobre este tema. Por eso viene entonces a nuestra consideración el primero de los siete principios herméticos explicados en el Kybalion, que es el principio de Mentalismo y que dice así:
“EL TODO es MENTE; el universo es mental”4
Este primer principio abre nuestro campo de visión de una manera muy especial, porque no sólo nos está mostrando la magnitud que tie-ne el concepto “mente” enmarcado dentro las enseñanzas herméticas, sino que también nos marca la tremenda importancia que desde esta óptica adquieren todos los procesos mentales. Cuando en este princi-pio se habla de “EL TODO” hay que entender que éste término no se
está usando de la manera en que normalmente se hace. Cuando en el hermetismo se habla de “EL TODO” no se está haciendo referencia al universo, ni a cualquier manifestación de lo que conocemos como la realidad material, que es todo lo evidente o perceptible a nuestros sentidos físicos. “EL TODO” es más bien la realidad sustancial, es la realidad que subyace a todas las formas o manifestaciones materiales, es la realidad que subyace al universo mismo y que escapa a la percepción de nuestros sentidos físicos. Este “TODO” es, como dice el Kybalion, “UNA MENTE UNIVERSAL, INFINITA Y VIVIENTE”5 y el
uni-verso material vendría a ser una creación mental del “TODO”. La na-turaleza de esta afirmación conduce nuestro razonamiento a pensar que siendo el universo producto de la mente del “TODO”, nosotros como seres poseedores de mente tenemos una influencia directa en la realidad que nos rodea, o en el universo, es decir que la vida que nos rodea es el resultado de lo que tenemos en nuestra mente, y si la mente tiene tanta importancia, tendríamos entonces que sentirnos empujados a pregun-tarnos, qué hay allí, ¿qué tenemos en nuestras mentes? Y desde el punto de vista hermético se pueden apreciar unos estados mentales que se pro-ducen debido a nuestro nivel de conciencia bajo, y que ya los veíamos en Plutón como “Los sentimientos de cólera, resentimiento y dolor de la niñez; la voracidad, la envidia, los celos y los deseos infantiles de omnipotencia y poder; las ansiedades sexuales desbocadas y la ferocidad de los impulsos destructivos, todo esto y mucho más….”.esto lo hemos plasmando de diferentes maneras en nuestro cortometraje, como por ejemplo en el impulso destructivo y visceral de escribir sobre la pared 5 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo II, Pág. 22. ED Luis Cárcamo Editor, Madrid,
1978
que Psyco tiene después de un sueño muy vivido, o en las imágenes eró-ticas que invaden su cabeza en medio de una consulta de psicoanálisis, y particularmente lo hemos plasmado en todos los actos que se generan en un segundo personaje que es un viejo sombrío, burlón y agresivo. Esotéricamente estos estados mentales bajos no son los que conviene te-ner, porque toda la fuerza está allí prisionera como en “complejos infan-tiles” y al mismo tiempo muestran un desconocimiento que se refleja en la reducción de nuestra capacidad de acción, convirtiéndonos en meros peones en un tablero de ajedrez, porque como sabemos, no es el peón el que tiene la capacidad de actuar en el juego, sino el jugador, por eso permanecer en estados mentales bajos es situarnos voluntariamente en la posición del peón, y como veremos, es a partir de esta problemática humana de donde nace el arte de la Alquimia.
Mucho se ha dicho sobre el arte hermético de la alquimia, pero en general se acepta la creencia popular de que este arte está dedicado a convertir cualquier metal en oro y que esto es lo que hacen los alqui-mistas. Pero habrá que saber que “el oro buscado no es, como lo creen los tontos, el oro común (aurum vulgi), sino el oro filosófico”6.
El conocimiento filosófico, o la piedra filosofal es la que convertía cualquier metal en oro, cualquier situación de la vida en oro, dándonos así el conocimiento que se adquiere después de haber puesto en práctica la alquimia mental. Entre los principios herméticos encontramos otros dos que nos sirven para la explicación del proceso alquímico. Uno es el principio de causa y efecto, que dice:
“Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley; casualidad no es sino un nombre para la ley no reconocida; hay muchos planos de causación, pero nada escapa a la ley”7
Y en la vida cotidiana lo que vemos que sucede es que siempre esta-mos condicionados por los efectos y las situaciones que otros causaron, no estamos por encima de esto, y estamos esclavizados a esta condición debido a los estados mentales que movemos normalmente. Jung nos hablaría aquí de la persona como recorte de la psique colectiva, cómo las masas de gente que se ven condicionadas fácilmente en su acción por los deseos y objetivos de otros más fuertes. Es así como la mayoría de las personas están inmersas en la marea de la vida, sin control de sí mismos, dejándose sacudir de aquí para allá por las situaciones que se les presenta y anclándose en la posición de víctima. Pero como vimos en el principio de mentalismo, todo parte de la mente, mi realidad es entonces un producto, o un efecto de ella, de los estados mentales que muevo y es aquí en donde el alquimista se pregunta ¿Qué debo hacer para cambiar esta situación? Porque entendemos que si todo esto parte de mi mente entonces yo tengo una responsabilidad en esto, y aquí entra el otro principio hermético, el principio de vibración y que dice:
“Nada descansa; todo se mueve; todo vibra”8
7 ((Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo II, Pág. 30. ED Luis Cárcamo Editor, Ma-drid, 1978
8 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo II, Pág. 24. ED Luis Cárcamo Editor, Madrid, 1978
vibracio-nes mentales, en otras, en vez de una clase de metal en otro”9es aquí
en donde nos convertimos en la causa, en los causantes y ya no en los afectados, hemos pasado de ser meros peones en el ajedrez de la vida, a ser los jugadores.
En nuestro cortometraje quisimos mostrar esta idea sobre la vibración a través del dibujo. A medida que avanza la película y que el cambio en Psyco se hace más cercano, la vibración de la línea en la animación se va intensificando con la intención de mostrar la elevación de la vibración que se produce con ese cambio. Esta vibración de la línea va entrando en la película, pero también con unas dinámicas, sus altos y sus bajos, pero siempre creciendo hasta que simbólicamente los personajes dejan de ser lo que son y se convierten en lo nuevo, es decir un estado mental superior. Todo esto nos hace ver la importancia que tienen los procesos de cambio en la mente desde la visión hermética, pero esto es también así dentro de los conocimientos esotéricos en general. Por esta razón se utiliza una palabra especial para hablar de ellos. Esta palabra es la transmutación, “La palabra <<transmutar>> significa <<cambiar de una naturaleza, forma o sustancia a otra; transformar>> (Webster). Y acordemente <<transmutación mental>> significa el arte de cambiar y transformar estados, formas y condiciones mentales en otros.”10 Por
lo tanto se definiría a la alquimia como un proceso de transmutación mental y desde lejos parecería que esta idea es sólo un cambio, porque es pasar de un estado a otro, pero en su interior guarda una noción de
9 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo I, Pág. 17. ED Luis Cárcamo Editor, Madrid, 1978
10 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo III, Pág. 35. ED Luis Cárcamo Editor, Ma-drid, 1978
evolución y progreso, porque para poder realizarla es necesario cambiar elevándose a través del conocimiento, accediendo así a estados mentales con una vibración más alta, es decir a niveles de conocimiento más ele-vados y crecientes. Esto es lo que los herméticos llaman “ascender por la escala espiritual de la vida”.
Es interesante analizar cómo esta idea se mantiene pero cambia de forma a través de las diferentes ramas y expresiones del esoterismo. Una de estas formas que particularmente llamó nuestra atención, fue la fi-gura del hombre viejo. Esta fifi-gura la tomamos de los conocimientos recibidos a través de la iglesia espirita, y particularmente de la obra “LA VIDA DE JESÚS DICTADA POR ÉL MISMO” en esta obra nos encontramos con la figura del hombre viejo y del hombre nuevo. Rela-cionando esto con el conocimiento hermético, veríamos que el hombre viejo es aquél que no ha podido realizar la transmutación mental, y que se encuentra por tanto atascado en el mundo de los dramas y las pasiones humanas, es el hombre que no ha logrado transformarse. Y en oposición a este concepto, el hombre nuevo sería la figura reluciente que nace renovada por la transformación. En esta obra Jesús nos habla de ello así:
“Destruid en vosotros al hombre viejo y dejad hablar al hombre nuevo. Mientras quede algo en vosotros del hombre viejo, las pasiones serán las más fuertes y el viento soplará sobre vuestros proyectos.”11
Vemos como todo lo que habíamos planteado anteriormente sobre el arte alquímico de la transmutación mental está condensado en esta cita, porque nos está hablando de la trasmutación de algo viejo en algo nuevo, y esto, es una referencia al cambio vibratorio en el ser, que pasa de un estado bajo a otro más elevado, de un primer estado, que es el de las pasiones humanas, donde el ser espiritual es abatido constantemente por las situaciones que vienen a él, a un segundo estado, que sería el del hombre nuevo que está por encima de todo esto y donde él es causa de lo que lo rodea y no efecto. Y además nos dice que en ese estado vibratorio bajo, que es el del viejo, “las pasiones serán las más fuertes y el viento soplará sobre vuestros proyectos.” Entendiendo con esto que no estaremos por encima de estas situaciones por efecto de no haber cambiado la vibración de nuestros estados mentales, que es lo mismo que nos explicaba el principio hermético de vibración. Este es entonces el estado del hombre viejo, el espectro electromagnético en donde se mueve; el plano del afectado; el peón en el tablero de ajedrez. Pero el valor de ésta figura del viejo para nosotros está dado primero, porque representa toda esa parte no transmutada de nosotros, y segundo por la relación de opuestos que genera con la figura del hombre nuevo. La importancia que tiene para nosotros la relación entre estas dos figuras es que en ellas se evidencia la idea de evolución y progreso. Y este es un elemento que queríamos resaltar, y para hacerlo, nos apoyamos en ellas para la concreción de nuestra historia a nivel de personajes y del desa-rrollo de la historia, es por esta razón que la premisa dramática de Psyco es escapar del viejo, porque es la expresión de esa relación de opuestos que se equilibran entre sí, que se impulsan entre sí y debido a esto cada encuentro que tienen en la película estos dos personajes es chocante
porque en el fondo lo que esto muestra es una paulatina armonización de fuerzas que conducen a una elevación del estado vibratorio del ser, lo conducen a evolucionar.
La noción de evolución y progreso dentro de los campos de conoci-miento esotéricos no es algo de poca importancia y sin trascendencia:
“La decadencia del espíritu es tan sólo momentánea, pues la ley del progreso arrastra consigo todas las individualidades hacia un objetivo de acrecentamiento, mediante el equilibrio general de las creaciones.”12
- La vida de Jesús dictada por él mismo
Como se puede apreciar, aquí se nos habla de “La ley del progreso”, pero ¿cómo entender este termino de ley? Esta frase nos muestra cómo la visión que se tiene aquí de la noción de evolución y progreso, es de “LEY ABSOLUTA”, es decir que siempre está actuando, que en ningún momento deja de ser y que abarca y afecta todo lo existente, tanto lo que conocemos, como lo que desconocemos, el infinito. Esta visión que ya se entreveía en los principios herméticos, nos reafirma que el esoterismo como estudio de la realidad interna del ser espiritual, está orientado hacia un “objetivo de acrecentamiento” de éste, tal como nos lo dice esta frase de Jesús. Y lo que veremos detrás de esta connotación de “LEY” que tiene el concepto de “evolución y progreso” es que desde el pensamiento esotérico lo único que uno puede hacer es armonizarse con la ley, es decir fluir con ella suavemente, impulsar conscientemente el proceso de evolución y progreso de uno mismo, y esto será así porque
al ser la evolución una ley, quiere decir que sucederá a pesar mío, inde-pendientemente de si soy o no consiente de ella, o de si me opongo o no a ella, pero el hecho de impulsarla conscientemente en mi, hace que yo no me vea atropellado por las situaciones que me presentará la vida,
sino que estaré por encima de ellas en una actitud abierta de compren-sión y sin involucrarme en el teatro de la vida, que es en el fondo la ac-titud que asume el alquimista en su proceso de transmutación mental.
Por eso la comprensión que llega a nosotros en este momento es que, en la media en que la ley de evolución y progreso va generando lentamente su efecto, se va avanzando en “la escala espiritual de la vida” y los efectos que esto trae para el ser espiritual son mayores grados de libertad, porque cada vez se ve menos condicionado por los estados vibratorios que antes lo aprisionaban y que eran los estados del hombre viejo, pero ahora por efecto de la ley de evolución y progreso, el ser ya se mueve como el hombre nuevo, porque tiene ya un nivel de conciencia superior. Y en la dinámica de todo este proceso el conocimiento y la ignorancia juegan un papel muy importante porque son estados que se generan a lo largo de todo el proceso. La astrologa Leyla Rael Rudhyar toca este tema de una manera muy puntual cuando habla de los proce-sos de Urano y nos dice que:
“La libertad que nace del conocimiento implica dejar a un lado la ignorancia, por dichosa que ésta pueda parecer. Para liberarse verda-deramente de algo, uno tiene ante todo que penetrar en ello, tomar
conciencia de ello y luego trascender la relación que se ha establecido con ello.”13
Con esto entendemos que estos dos estados que son la ignorancia y el conocimiento, se necesitan mutuamente, porque como dice Rudhyar “Para liberarse verdaderamente de algo, uno tiene ante todo que pene-trar en ello” esto para nosotros quiere decir que solamente experimen-tando los estados de ignorancia en profundidad es como llegamos a los estados de conocimiento, porque en últimas es el profundo dolor del error producto de la ignorancia, el que nos impulsa a elevarnos hacia el conocimiento.
Finalmente vemos aquí, como el objetivo de asumir toda una dispo-sición hacia la evolución y el progreso de uno mismo como esotérico, o como practicante del arte de la transmutación mental, viene a ser una necesidad de libertad, la necesidad de liberarse de ese hombre viejo, que representa la ignorancia y que es al mismo tiempo todos esos estados mentales bajos, que me conducen al error y por consiguiente al dolor que este causa. Entendemos entonces la necesidad y la perfección que hay en cada uno de los factores que hemos nombrado hasta el momen-to, no podríamos tachar a la ignorancia o al error como algo “malo”, ni siquiera al dolor, porque a través de todos ellos en conjunto, es como ascendemos en “la escala espiritual” y mediante cada uno de estos ele-mentos, que podríamos calificar de “buenos” o “malos” (aunque no es así, porque ésta no es una apreciación real) es como se expresa la Ley de Evolución y Progreso.
La naturaleza de la psiquis
Todo lo que hemos hablado hasta el momento de la evolución del ser espiritual y en particular lo concerniente a la visión que se tiene de LEY sobre este concepto, parecería una visión circunscrita solamente al sistema de pensamiento esotérico y sin ninguna influencia real fuera de éste. La gente incluso podrá pensar que se trata sólo de una creencia que no tiene ninguna manifestación real en el mundo de la materia, por eso vale la pena preguntarse ¿de qué manera, o cómo podrá evidenciar-se este proceso de evolución y progreso en el evidenciar-ser espiritual?
C.G. Jung nos dice que “Mágico es simplemente otro nombre para lo psíquico.”14 Si esto es así, podríamos pensar que todos los procesos
de la magia de la alquimia e inclusive las teorías esotéricas que hemos expuesto, podrán saltar del plano de lo teórico a lo práctico evidencián-dose en la psiquis humana, porque como bien sabemos la existencia de la psiquis es algo que ya ha sido demostrado, pero esta afirmación de Jung le da a lo psíquico una nueva dimensión y un valor mayor. Si los procesos psíquicos son reales podremos afirmar que hay un puente entre lo esotérico y la realidad física; lo psíquico vendría a ser entonces un equivalente de lo mágico, y por ende, un punto de unión entre el mundo material que conocemos y el espiritual o realidad sustancial (de la que hablan los herméticos) que escapa a nuestros sentidos físicos. Este sería entonces un lugar en el que podríamos evidenciar la realidad espiritual, viendo de qué manera están presentes los principios esotéri-cos en los procesos psíquiesotéri-cos.
14 (C.G.Jung) “Las relaciones entre el yo y el inconsciente”, parte II, Cap. 1, Pág. 120. Ediciones Paidós Ibérica, S.A, Barcelona, 2009
Cuando estudiamos a Jung nos damos cuenta que desde su psicolo-gía analítica la psiquis tiene en su interior varios procesos que siempre se están ejecutando. Viene a nuestra consideración en este caso los pro-cesos inconscientes, que al serlos nunca se podrá decir todo de ellos, pero sí que podemos ver que tienen lugar en los sueños, en síntomas, en comportamientos, en fantasías o sentimientos no premeditados. Ve-mos en esto la división del material consciente e inconsciente, y esta clara división es equivalente con el principio hermético de Género, que dice:
“El género está en todo; todo tiene sus principios masculino y femeni-no; el género se manifiesta en todos los planos”15
Por lo tanto esta división sería una expresión de lo masculino y lo femenino. Jung nos dice esto mismo cuando nos habla de “animus y anima” que vendrían a ser los aspectos de género significantes de lo masculino y lo femenino. Y estos serían la manifestación de la persona-lidad del inconsciente. “La palabra <<género>> se deriva de la raíz la-tina que significa << engendrar, procrear, generar, crear, producir>>”16.
El principio hermético de género, nos enseña que a través de lo mascu-lino y lo femenino es como se crea. El sexo como una diferencia entre el cuerpo del hombre y de la mujer, vendría a ser una manifestación del principio de género en el plano físico, pero habrá que entender que cuando se habla de género no se está haciendo una referencia di-15 (Tres Iniciados) “el kybalion”, capítulo II, Pág. 31. ED Luis Cárcamo Editor, Madrid,
1978
recta. solo al sexo, sino más bien a las características de lo femenino y lo masculino que tiene por objetivo crear. Es así como esto tiene lugar también en la mente, o la psiquis, y es lo que Jung ha dado en llamar “animus y anima”.
Es importante señalar, para tener una mayor comprensión, que cuando la personalidad consciente o “yo” es masculina, su inconsciente se manifiesta como femenino (anima), y cuando la personalidad cons-ciente es femenina, el inconscons-ciente se manifiesta como masculino (ani-mus). Estas relaciones que evidencian la interacción entre lo masculino y lo femenino en la psiquis se verán inevitablemente proyectadas en la consciencia, y los mensajeros que brotarán de nuestro inconsciente serán una demostración de este fenómeno. A este respecto Jung nos dice:
“La autonomía del complejo anímico da sustento, naturalmente, a la representación de una entidad personal invisible que vive aparen-temente en un mundo diferente al nuestro. Entonces, en la medida en que la actividad del alma se experimenta como la de una entidad autónoma aparentemente no ligada a nuestra transitoria corporeidad, puede surgir fácilmente la idea de que esa entidad exista de por sí, acaso en mi mundo de cosas invisibles”17
Esto quiere decir que las relaciones que sostienen el “animus y el ani-ma” con la consciencia se pueden proyectar en personalidades aparen-temente autónomas (seres), de carácter femenino o masculino
depen-17 (C.G.Jung) “Las relaciones entre el yo y el inconsciente”, parte II, Cap. 2, Pág. 130. Ediciones Paidós Ibérica, S.A, Barcelona, 2009
diendo de la disposición de la personalidad consciente. Y este proceso nos lo recuerda Joseph Campbell cuando dice que:
“El inconsciente manda a la mente toda clase de brumas, seres extra-ños, terrores e imágenes engañosas, ya sea en sueextra-ños, a la luz del día o de la locura”
Todos estos fenómenos son la expresión misma de las relaciones que nuestra mente o nuestra parte consciente sostiene con el inconsciente, son la manifestación del juego de pujanza entre lo interior y lo exterior. Ahora bien, si el principio de género tiene por objetivo crear, ¿qué es lo que se crea cuando esta parte masculina y femenina interactúan en nuestra psiquis? ¿Qué se está generando allí? Primero recordemos a Jung cuando dice:
“Por diferentes que esas fuerzas contrastantes sean (lo masculino y lo femenino) en manifestación y propósito, en el fondo significan y quieren la vida del individuo, con respecto al cual fluctúan como la balanza respecto al eje. Precisamente porque están en relación recípro-ca, se concilian en una unidad de sentido mediadora”18
Esta visualización de “balanza” que es esa “unidad de sentido media-dora” nos evidencia que el carácter de la relación entre la conciencia y el inconsciente es compensatorio, esto quiere decir que es mediante la acción de estas dos fuerzas como logramos el equilibrio, o la
sación y llegamos a la vida. Jung nos amplia aun más la compresión de este efecto que se produce, cuando nos dice que:
“sin la vivencia de los opuestos no existe experiencia de la totalidad, y por ende tampoco un acceso interior a las figuras sagradas.”19
Entendemos aquí entonces que mediante el desarrollo de todo este proceso llegamos a la experimentación de “la totalidad” que es el resul-tado de la compensación o equilibrio. El camino recorrido para llegar hasta este punto es lo que Jung ha llamado proceso de “individuación”, este hecho conduce a la persona a llegar a ser un individuo real, es decir, lo que él realmente es en esencia, liberándose así “de las falsas envoltu-ras de la persona”20 esto se puede considerar como la delimitación de
nuestra personalidad y la determinación de nuestra singularidad más particular deviniendo así como “individuos”. El gran acto que Jung vio que se produce allí lo apreciamos cuando dice que: “Solo la conscien-cia de mi estrecha limitación en la persona me une a la infinitud del inconsciente. En esta consciencia me siento a la vez limitado y eterno, como el Uno y el Otro. Al saberme único en mi combinación personal, es decir, limitado, tengo la posibilidad de tomar consciencia también de lo infinito. Pero sólo así.”21 esto nos aclara una confusión que se
puede dar entre el concepto de “individuación” y el de “individualismo” porque vemos aquí cómo la individuación me lleva a la
experimenta-19 (C.G. Jung) “psicología y alquimia” ,parte I, Pág. 31. ED Solar, Bogotá, 2003 20 (C.G.Jung) “Las relaciones entre el yo y el inconsciente”, parte II, Cap. 1, Pág. 101.
Ediciones Paidós Ibérica, S.A, Barcelona, 2009
21 (C.G.Jung) “Recuerdos, sueños, pensamientos”, Pág. 381. ED Seix Barral, Barcelo-na, 2005
ción de la totalidad y de lo eterno, mientras que el individualismo es una exacerbación de la personalidad que me aparta de la experimenta-ción del todo, porque será en sí una expresión de egoísmo.
Como habíamos dicho antes, mediante el proceso de individuación es como se logra la compensación o el equilibrio, y dentro de la diná-mica del proceso que nos plantea Jung el resultado de la individuación sería la Realización del sí-mismo o también llamada autorrealización y esto seria, finalmente el tan esperado producto de lo que se generaría por medio de la interacción entre el principio masculino y femenino en la psiquis, representado en “animus y anima”. Todo esto lo evidencia-mos cuando nos dice que:
“El sí-mismo podría caracterizarse como una especie de compensación del conflicto entre el adentro y el afuera. Esta formulación podría no ser inadecuada, teniendo en cuenta que el sí-mismo es algo con carác-ter de resultado de meta alcanzada; algo que solo paulatinamente ha llegado a ser y se ha hecho vivenciable a través de muchos esfuerzos. Así, el sí-mismo es también el objetivo de vida”22
Con esto corroboramos lo que veníamos hablando sobre el princi-pio hermético de género, pero también descubrimos una afirmación de radical diferencia en la que nos señala la Realización del sí-mismo como objetivo de vida. Con lo anteriormente dicho podemos relacio-nar este objetivo de vida que sería la Realización del sí-mismo como la creación manifiesta del principio de género y por tanto el sí-mismo
deviene como “procreación”. Este concepto implica la multiplicación de algo, lo cual desde nuestra perspectiva viene a ser un acrecentamien-to del ser que ocuparía el lugar de ese “algo”; para nosotros sería el acrecentamiento espiritual del ser y lo que ya maliciosamente podemos presentir aquí es que en todas las dimensiones que abarca este arduo proceso de desarrollo que es la individuación, esta siempre subyacente y oculta en la sombra la noción de evolución. El mismo Jung nos lo afirma cuando dice que:
“la individuación sólo puede significar un proceso de evolución psicológica”23
Ahora bien, conociendo que la evolución de la que tanto hemos hablado se evidencia en el proceso de individuación, ¿cómo podemos entender su expresión en el aspecto de LEY? La respuesta a este inte-rrogante la encontramos justo donde comenzamos nuestro análisis de la evolución, esto es en la observación de la naturaleza. En ella vemos expresiones de LEY, y una de esas expresiones popularmente la llama-mos “La ley del más fuerte” que viene a ser “La ley de la naturaleza”. Todos podemos apreciar sin sombra de duda que esto se da en ella, y lo
hacemos porque lo entendemos como una constante que nunca deja de ser, y que no tiene excepción alguna. Lo que vemos en todo esto es que la constante que sostiene estas leyes es el “instinto”, porque éste en nin-gún momento se inhibe o deja de ser, es una condición de la existencia dada en la naturaleza. Pues bien, nosotros como parte de la naturaleza
23 (C.G.Jung) “Las relaciones entre el yo y el inconsciente”, parte II, Cap. 1, Pág. 101 Ediciones Paidós Ibérica, S.A, Barcelona, 2009
también poseemos la constante del instinto en nosotros. Esto quiere decir que todas las actitudes que se deriven de éste serán una expresión de LEY, y es entonces cuando Jung hablando del inconsciente nos dice que:
“Su mentalidad es de orden instintivo; carece de funciones diferencia-das: no piensa en el sentido en que entendemos <<pensar>>. Simple-mente crea una imagen que responde a la actitud consciente.”24
podemos concluir diciendo que siendo el inconsciente una expresión de orden instintivo en nosotros, el proceso de individuación que éste realiza y que “solo puede significar un proceso de evolución” es una Ley; una condición dada a nuestra naturaleza humana; que nunca deja de ser; que opera en todos los seres humanos sin importar sus creencias o sistemas de pensamiento y que lo hace a pesar nuestro. Es así como des-de nuestro análisis finalmente podes-demos des-decir que la Ley des-de evolución y progreso es un proceso inherente a nosotros.
Mitología personal
“Siempre ha sido función primaria de la mitología y del rito suplir los símbolos que hacen avanzar el espíritu humano, afín de contrarrestar aquellas otras fantasías humanas constantes que tienden a atarlo al pasado.”25
24 (C.G.Jung) “Las relaciones entre el yo y el inconsciente”, parte II, Cap. 1, Pág. 116 Ediciones Paidós Ibérica, S.A, Barcelona, 2009